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Crónica Ya en el colegio casi todos,se escuchaba como algunos hablaban,otros gritaban,y otros solo se limitaban a escuchar,Una voz anunciando que era hora de entrar al auditorio se escuchó,obedecimos,al entrar todos nos sentamos,cada uno con su respectivo grupo de amigos,al fondo del auditorio en las últimas filas de butacas los padres,llegado un momento todos callaron y el capellán,nos dirigió en oración,algunas palabras con respecto al viaje,y empezaron a llamar por buses,nos despedimos de nuestros padres y abordamos,estando adentro tu mismo eliges con quien te ibas a sentar,me acomodé al lado de una amiga,y a través de la ventana me despedía de mis padres,veía muchos rostros conocidos junto a ellos,el bus avanzó,el camino al comienzo era conocido,luego seguimos avanzando,muchos conversaban,otros cantaban no con la mejor voz pero supongo que con la intención de amenizar el viaje,yo veía el paisaje si es que así se le puede llamar a muchas construcciones,algunos cerros y contaminación,a veces me detenía por un rato a leer un libro,conversar un poco y tomar fotos,recién íbamos a mitad de camino y muchos ya querían ir al baño,así que hicimos una parada,baje con unas amigas,corrimos hacia el bus para que no nos dejará,luego de un rato llegamos a nuestra primera parada Checta. Bajando del autobús hacía mucho calor,y unos heladeros muy afortunados o quizás inteligentes,nos esperaban afuera,compramos helados,subimos la montaña,el camino era empinado y hacía mucho calor,uno que otro se resbalaba,no era la gran cosa,debo admitir que en una ocasión hasta yo me resbale,llegamos a los petroglifos y buscábamos grandes piedras con dibujos o por lo menos yo esperaba eso,y todo lo que encontramos eran pequeñas piedras con dibujos que apenas se notaban,eran interesantes,en ese tiempo como se hacía eso,había que darles mérito. Nuestra siguiente parada fue Santa Rosa de quives,ahí había un pozo de los deseos,aprovechamos en pedir deseos,el calor era sofocante,también había un santuario,al entrar el ambiente era fresco y liberador,más allá una capilla,muy rústica,había puestos,con recuerdos,pulseras,y cosas por el estilo,fuimos a los buses. Camino al fundo nos cruzamos con una reconstrucción de la pista,ahí se fue una hora,por fin llegamos al fundo,un bus que no tuvo que parar,ya estaba ahí,ya habían almorzado,los dos buses restantes recogimos nuestro equipaje,y fuimos a comer,luego la repartición de cabañas,por el lado de las mujeres que suerte tienen las de la cabaña con baño,pero la suerte no les durará mucho,los profesores nos dicen,iremos a obrajillo. El camino fue lo más tedioso,caminamos mucho,tome agua de un acueducto,se supone que era agua limpia,por lo menos no me hizo daño,como estábamos al final,ya no habían profesores,salvo uno pero el estaba más al fondo con los rezagados,avanzamos,hasta que llegamos a un cartel que decía bienvenidos a obrajillo,pero solo eramos unas cuantas personas,pensamos que nos habíamos perdido,pero no era así,luego de algunos pensamientos fatalistas,llegó el grupo con el profesor,caminamos un poco por el pueblo,y ahí estaban todos,compramos,y después fuimos a una plaza de armas,nos quedamos un rato,y vinieron unos buses que nos llevaron a otra plaza,avanzamos hasta llegar a una larga calle con muchas tiendas a


lo largo,ahí estaban los buses,la sed,el frío y el hambre ya andaban por mi mente,un señor con su carrito de emolientes estaba ahí muy cerca,compre un emoliente,y me fui al bus,el camino no fue muy largo para llegar al tambo. En el tambo una rica cena nos esperaba,teníamos para elegir entre un pan con hot dog o una hamburguesa,si querías los dos,avisaron que era hora de entregar los celulares,se veía como los pequeños grupos se esparcían,cada uno por su lado para hablar con sus familias,lo siguiente fue entregarlos,e ir a los juegos,jugamos un rato,y dieron el aviso,era hora de ir a dormir,cada uno a su cabaña.


Crónica