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Lunes 28 de noviembre 2011

| Reportaje

El mítico central, III Dorsal de Leyenda del Sevilla FC

FOTOS: Jesús Spínola

Campanal, excelso y sublime

El homenajeado posa con su galardón junto al presidente José María del Nido y su familia al completo, desplazada hasta Sevilla el pasado martes por la mañana para celebrar el acto

Por Lidia Cardenas

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OCO hacía presagiar a Marcelino Vaquero González lo que tras un largo pasillo le esperaba. Mientras él avanzaba, las voces se acallaban para estallar, una vez su atlética persona a punto de cumplir los ochenta hiciese acto de presencia, en un sonoro y caluroso aplauso que anudaría las primeras gargantas. Así comenzaba un homenaje a un histórico del Sevilla FC, Marcelo Campanal, o lo que es lo mismo, Campanal II, que viajó desde su Avilés del alma para recibir el III Dorsal de Leyenda del Sevilla FC. Acompañado por buena parte de su familia, el sublime central de los años sevillista de la década de los 50 y 60 fue recibido de forma espectacular en el Foro de la Fundación, en un acto que, conducido por el maestro Sánchez Araujo, comenzó con un plato fuerte. Ángel María Villar, presidente de la Real Federación Española de Fútbol, le imponía la insignia de oro de la RFEF, una de las máximas distinciones que otorga este organismo. Todo ello tras dar el primer vuelco a su corazoncito con la interpretación de los himnos de Asturias, Andalucía y el del Centenario Sevilla FC al peculiar toque de la tradicional gaita norteña.

Pero no sólo emocionó al Capitán Maravillas. También lo hizo a la rica representación de todos los ámbitos de la sociedad que no quiso perderse este merecido homenaje acaecido el pasado martes. De la familia sevillista, con José María del Nido estuvieron el vicepresidente José Castro y los consejeros Ramón Rodríguez, Monchi; Pedro Ellauri, Piedad Parejo y el vicesecretario José María del Nido Carrasco. así como hasta dieciocho ex consejeros de la Entidad sevillista y socios de más de cincuenta años de carné. Del mundo del fútbol la representación fue igual de amplia. Desde el propio Ángel María Villar, hasta el presidente de la Federación Andaluza de Fútbol Eduardo Herrera, el cuerpo técnico del Sevilla FC al completo, los capitanes de la primera plantilla, más Alexis, Fazio y Spahic, además de una representación de centrales históricos del conjunto de Nervión, nada menos que 19 veteranos entre los que destacó la presencia de Busto o Antoniet, y Miguel González, compañero de Campanal II en la selección.

DE AVILÉS A SEVILLA

Todo ello se traduce en un lleno hasta la bandera en un acto donde las palabras de elogio hacia el Huracán de Avilés se fueron sucediendo sin descanso. Y todas, absolutamente to-

das, fueron pronunciadas desde lo más profundo del corazón de sus interlocutores. Como le ocurrió a Pilar Varela, alcaldesa de Avilés, quien destacó “el maravilloso embajador de Sevilla que tenéis allí. Es un honor ser la alcaldesa de la ciudad en la que nació Marcelo, que aún hoy sigue siendo un ejemplo para nuestros niños y niñas”. Testigo que recogió el propio alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, orgulloso de representar la alcaldía hispalense en actos cargados de emoción como éste. “Desde pequeño he oído hablar de Marcelo Campanal con ardor, de sus cualidades como la lealtad a sus compañeros y cómo hacía la raya en el centro del campo. Y el otro día vi a mi hijo de 27 años contándole al de cuatro cómo jugaba Campanal. Gracias por haber sido ejemplo, santo y seña del deporte y del sevillismo. Eres el ídolo y la admiración de la afición sevillista y, al mismo tiempo, de la del Betis. Eso hace que seas una auténtica leyenda del fútbol y un ejemplo a seguir. Así es como esta ciudad y este equipo se portan con quien ha sido leyenda del fútbol de Sevilla”. Palabras cómo éstas, así como las pronunciadas por compañeros de la época como Antonio Puchades y Carmelo Cedrún a través de sendos vídeos -la salud no les permitió estar presentes-, y Valero in situ, emocionaron aún más si

Marcelo se emocionó hasta tal punto ante el atril que le fue imposible ofrecer el discurso que tenía preparado. Uno de los momentos más tiernos del día


Reportaje |

cabe al protagonista y su familia, que se mostró tremendamente agradecida. Sentimientos que se entremezclaban con el orgullo de haber pertenecido a esta Casa y de ser recordado y homenajeado por el que fue su Club durante 16 temporadas. Y a los que puso la guinda un vídeo elaborado por SFC TV con las mejores imágenes del central nervionense.

TODO CORAZÓN

Todo ello ayudó a que el nudo en la garganta de Marcelo se hiciese más evidente. Tanto que no pudo aguantar las lágrimas cuando le llegó el turno de hacer sonar su voz ante el respetable. Intentos en vano que sólo le permitieron encadenar un par de frases: “Soy sevillista porque nací siendo sevilista, lo sigo siendo y lo seré hasta la muerte”. Palabras, a buen seguro, que afloraron desde el fondo de su corazón ahogado de felicidad. Su tío Guillermo Campanal estaba entre sus agradecimientos, así como el Club, dirigentes políticos y la ciudad en sí, pero la emoción fue el broche y sello de esta intervención que, aunque más corta de lo que esperaba el propio Marcelo, se convirtió en la más entrañable. Difícil testigo el que recogió, entonces, José María del Nido, encargado de cerrar el acto de entrega del Dorsal de Leyenda. Tras hacer un repaso a su trayectoria desde que su tío, Guillermo Campanal, lo recogiese en el muelle de la Sal allá por 1948, y pasando por aquel compromiso ante Turquía para jugar el Mundial de 1954, no faltaron las anécdotas: “Se convirtió en la bandera de la defensa del Sevilla y de la selección en los años 50. Ni siquiera la lesión en el riñón que en enero del 55 le causó Gento pudo con su espíritu indomable. Marcelo era un torrente de fuerza que jamás se dejó pisar. Bien lo sabe Marsal, cuando le escupió en el Bernabéu, en partido de Copa de Europa, o los jugadores del

Oporto, cuando Marcelo tomó un banderín de un córner para defender a su compañero Romero y formó un lío diplomático del que tuvo que sacarle el mismísimo embajador de España en Portugal… Y el sevillismo tampoco se arrugó cuando se trató de defenderle después de lo sucedido en el Carranza de 1958, cuando el Madrid protestó por una entrada que le hizo a Santisteban y pidió su expulsión en el descanso, teniendo que ser finalmente sustituido. El Club, por votación en asamblea de sus socios, decidió no acudir más a este torneo veraniego... Y en esa postura se mantuvo desde el 58 hasta finales de los años ochenta por la afrenta realizada a su líder”. Apeló a unas palabras del célebre Matías Prats sobre el Huracán de Avilés para hacer comprender la grandeza de la figura de este sevillista en las que ensalzaba la furia del internacional mostrada en Estambul: “Ése eras tú, Marcelo, un deportista inconformista. Decía Pablo Neruda que “no merece compasión el pueblo que olvida a sus héroes, ni tampoco el que olvida a sus poetas”. Yo sé, Marcelo, que tú te llegaste a sentir abandonado por el Sevilla FC, aunque gracias a Luis Cuervas las cosas comenzaron a cambiar… Pero en este acto te demostramos que el Sevilla FC no olvida nunca a los que les hicieron grande. Aquí, ante todos, te damos este Dorsal de Leyenda y este enorme homenaje, porque tú fuiste héroe y poeta de nuestro Sevilla FC. Pocos pueden presumir de haber escrito más páginas de gloria que tú con nuestro escudo en el pecho. Por eso, te mereces todo y más, Marcelo. Va por ti”. Aplausos, besos, abrazos, recuerdos, anécdotas, risas, reencuentros... Hubo de todo en uno de los días más especiales para este veterano cuyo pundonor le llevó a no dar nunca una batalla por perdida.

CONLAROPADELOCAL

FélixMachuca

El Capitán Maravillas Como síntesis del espíritu americano de preguerra, en el año 1941, nace un personaje de historietas capaz de enfrentarse a los villanos más malvados y perversos del mundo. El Capitán Marvel, como otros personajes del comic yanqui, es un tipo que tiene una doble personalidad. La primera es vulnerable, tímida, quebradiza como corresponde a un chaval huérfano que vende periódicos para sobrevivir; la segunda es mágica, invencible, justiciera y sobrehumana y que aflora cuando escucha la palabra mágica Shazam. Marcelo Campanal, Campanal II, fue el Capitán Marvel, el capitán Maravillas en mundo hispánico, ejerciendo como tal en aquel equipo fastuoso que nuestros padres evocaban, para conjurar la melancolía y la frustración, durante la gran travesía del desierto del sevillismo. Aquel desierto que duró desde los años cincuenta hasta la primera década del segundo milenio. Qué desierto tan seco y tan largo.

CRÓNICA A pesar de la emoción, Marcelo habló desde el corazón: “Soy sevillista porque nací siéndolo y lo seré hasta la muerte” Del Nido: “Pocos pueden presumir de haber escrito más páginas de gloria que tú con nuestro escudo en el pecho”

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Condecorado por la RFEF con su insignia de oro La Real Federación Española de Fútbol, con Ángel María Villar al frente, quiso aprovechar el acto de entrega del Dorsal de Leyenda a Marcelo Campanal para homenajearle con la mayor distinción que este organismo ofrece. El presidente de la Federación condecoró este martes al Huracán de Avilés con la insignia de oro, una muestra más del importante legado futbolístico que dejó este sevillano de adopción tras 16 temporadas en el club nervionense y defender la capitanía de la selección española con garra y pundonor. “Usted ha sido un arquetipo de jugador, fiel a una institución, un jugador extraordinario. Ha dejado una senda del bien hacer, de entregarse en cada partido. Y ha defendido los colores de la selección española, hoy campeona de Europa y el Mundo. Y, para llegar a ello, usted ha puesto su granito de arena. Por todo ello, y en nombre del fútbol español, le

Campanal II fue un personaje mágico, invencible, justiciero y sobrehumano en sus recursos físicos. He hablado con Pablo Blanco para que me recordara anécdotas del Capitán Maravillas. Al final hemos desechado las anécdotas para irnos a la categoría del personaje. Un Capitán Maravillas que se transformaba en un tipo justiciero capaz de vengar las entradas asesinas que le hacían a Juanito Arza; un Capitán Maravillas que firmaba los cruces con los delanteros más espectaculares que se pudieran ver y que ni los acróbatas el circo del Sol han superado en la actualidad; un Capitán Maravillas que en un partido en Turquía casi ensombrece, él solo, al arrojo español en Lepanto; un Capitán Maravillas que saltaba como si sus piernas fueran, exactamente, como las del Capitán Maravillas. Así se le conocía en sus tiempos de jugador y de atleta. Campanal era futbolista. Pero, sobre todo, era un atleta. Corría los cien metros en un tiempo que, entonces, lo hubiera llevado al equipo de España de atletismo. Saltaba longitud con la facilidad de las gacelas que escapan de las malas ideas de los leopardos. E iba al choque con la nobleza y la valentía de un boxeador amateur. Era un portento físico. Del biotipo de esos negros que, de vez en vez, recalan en Nervión y provocan la admiración de los especialistas: por calidad muscular, equilibrio de formas, capacidad cardiaca y potente estructura ósea. Hubiera hecho feliz a Max Merkel en su

ha sido concedida la insignia de oro de la Real Federación Española de Fútbol. Ojalá las nuevas generaciones de futbolistas tengan el pundonor, la fidelidad, el saber jugar, el saber estar y otras muchas cosas más que usted demostró, y de muestra, dentro y fuera del campo. Siempre fiel al fútbol y a su familia, enhorabuena Marcelo, porque ha sido un ejemplo de futbolista y padre de familia”, aseveró Villar. También quiso Villar felicitar al Sevilla FC “y a su presidente por estos homenajes que realiza a través del Dorsal de Leyenda porque en todo el fútbol español no hay un acto similar a éste. Le felicito por acordarse de las personas que han trabajado fielmente para una institución, porque quien no agradece el pasado, no tiene futuro. Enhorabuena por esta distinción que otorga este gran club que es el Sevilla. Porque en España hay grandes clubes y uno de ellos es el Sevilla FC”.

sueño de tener a futbolistas que eran atletas y podían estar noventa minutos corriendo como si fueran etíopes cazando mariposas en la selva. Hizo feliz, de todas formas, a aquellos sevillistas que paladearon un equipo de ensueño y que los lunes, en las barras de los cafés de una Sevilla en blanco y negro, narraban sus hazañas como las de aquel héroe de comic que le prestó su cariñoso apodo: el Capitán Maravillas. El martes pasado se le entregó el dorsal de leyenda a Campanal II. Un reconocimiento que ya era deuda en un equipo que lucha por no tenerlas y que no se iba a permitir el lujo de arrastrar una tan grande como ésta y que escapa del ámbito económico, para instalarse en la innegociable deuda moral. Esa deuda se saldó con Campanal II, aquella máquina de carne y músculo, al que Gento, en una tarde de bochorno para el extremo madridista, puso la marca de sus spays en los riñones del Capitán Maravillas, retirándolo de la pelea por alevosa lesión. El Capitán Maravillas ya es dorsal de leyenda. Siempre lo fue. Nunca dejó de serlo. Incluso cuando lejos de Sevilla, en su norte de brumas y verdes, alguien pudiera entender que el sevillismo lo tenía olvidado, cuando la verdad ha sido que, todos los que no lo vimos jugar, echamos los dientes blancos de nuestra hambre sevillista, escuchando las mil batallas imposibles que ganó en sus cruces y en sus saltos que nos contaron, alimentando nuestra militancia, las voces ya idas de nuestros padres.


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FOTOS: Jesús Spínola

Un pura raza que llegó por el Guadalquivir

La entrega del III Dorsal de Leyenda, toda una sorpresa para el homenajeado, reunió a lo más selecto del mundo del fútbol y la política local

Recibimiento Arriba, caluroso aplauso con el que fue recibido Marcelo Campanal en el Foro de la Fundación el pasado martes. A la izquierda, el presidente José María del Nido le hace entrega del bello galardón que le acredita como Dorsal de Leyenda en la historia del Sevilla FC.

Tantos recuerdos juntos Más de una docena de compañeros de filas se dieron cita en Nervión para homenajear a este gran atleta. Reencuentros que pasarán a la historia y que emocionaron al resto de invitados al acto. Ya peinan canas, pero un día fueron los grandes ídolos y artífices de este Sevilla FC.

Un guiño a su Asturias natal El Sevilla FC quiso dar un toque asturiano al acto con la invitación de Antonio Domínguez, un gaitero que interpretó esplendorosamente los himnos de Asturias, Andalucía y el del Centenario del Sevilla FC. Sones que emocionaron a Marcelo, esposa e hijos.


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Pleno político en Nervión El homenajeado, junto a su esposa Mari Cruz Guitarte -a su lado en todo momento-, posa con la representación política que acudió al acto. A la izquierda, lso miembros de la Consejería de Turismo, Comercio y Deporte de la Junta de Andalucía: Francisco Díaz Morillo, delegado; Rafael Granados, director general de Planificación y Promoción del Deporte, y Francisco Pérez, consejero delegado de la empresa pública de Turismo y Deporte. Junto a ellos, el alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido; José María del Nido, y la alcaldesa de Avilés Pilar Varela, que acudió acompañada por su concejala de Deportes Ana Hevia.

Ayer y hoy se dan la mano Buena parte de la primera plantilla del Sevilla FC, con sus capitanes al frente, asistieron al acto. Dos generaciones se dieron la mano con un fin común: Devolver a Campanal el cariño que demostró siempre hacia este equipo. Motivo por el que también se unió el cuerpo técnico al completo.

Emoción y lágrimas Intensos momentos los que se vivieron el martes. Uno de ellos se produjo en la propia intervención de Marcelo, incapaz de concluir su discurso preso de la emoción. A la izquierda, conversa animadamente con Frederic Kanouté, siempre cordial y atento a conocer ex futbolistas señeros del club nervionense, a los que admira. Tras el acto celebrado en el Foro de la Fundación, Del Nido presidió un almuerzo en el salon VIP Juan Arza con Marcelo Campanal, sus familiares e invitados, así como con las autoridades que asistieron a la cita, miembros del Consejo de Administración y jugadores veteranos. Almuerzo en el que, como no podía ser de otra forma, no faltó el recuerdo de viejas batallas teñidas de blanco y rojo.


Campanal, Dorsal de Leyenda