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2 marzo 2011

Administración de Riesgos, una medida de autoevaluación Nos complace presentar esta nueva edición de Finazas Populares, y reconocer las valiosas colaboraciones y artículos de académicos, funcionarios y especialistas del sector, así como el apoyo de los patrocinadores. Hoy abordaré en forma breve la importancia de profesionalizar la administración de riegos. A lo largo de la historia de la humanidad el ser humano ha estado expuesto a algún tipo de riesgo, sea económico, político o social. Por lo tanto, la necesidad de entender los riesgos es inevitable cuando se trata de alcanzar el desarrollo de una empresa. Eso quiere decir que la búsqueda de oportunidades debe exigir el entendimiento de los riesgos a tomar y a evitar. Es por eso que el desarrollo de cualquier empresa requiere la evaluación del riesgo y la aceptación del riesgo implícito. Actualmente, la exposición al riesgo es cada vez mayor, más compleja y diversa, y en parte está generada por los cambios en la tecnología, la globalización mundial y las fluctuaciones en los tipos de cambio dentro de los mercados financieros. En particular, las Instituciones Microfinancieras o de Finanzas Populares tienen enormes retos en cuanto a la exposición de riesgos. Por eso, para controlar y manejar los impactos deben adoptar una cultura y profesionalización de la Gestión de Riesgos, en la que a través de actitudes compartidas, valores y prácticas sanas se logre una alta eficiencia operacional.

Se dice incluso que un buen gobierno corporativo es fundamental para alcanzar una gestión de riesgos eficiente, y que de hecho no es posible alcanzar lo uno sin lo otro. Por tal motivo, una Unidad de Riesgos formal en la estructura de una institución microfinanciera debe ser implementada como una medida de autoevaluación y no como una presión del regulador o fondeador. Si cada día aprendemos a administrar el riesgo de forma profesional y cuidadosa en cuanto a la operación de nuestras Instituciones, se tendrá una planificación estratégica más efectiva como resultado de un conocimiento más amplio de riesgos claves; sorpresas sin mayor costo, debido a que se está previniendo que ocurra algo no deseable, y sobre todo una mayor transparencia en la toma de decisiones y procesos de gestión. Administrar el riesgo es pensar responsablemente. Armando Sánchez Porras Presidente del Comité Directivo ANMIF

Sector rural: opción para jóvenes profesionistas Es conocido el dilema que tienen los estudiantes de las distintas carreras universitarias en el país al terminar sus estudios, cuando se enfrentan al desafío de encontrar empleo. En muchos casos eso lo resuelven incorporándose en las grandes ciudades a actividades con bajos ingresos, en las cuales no aplican los conocimientos adquiridos, con perjuicio para ellos y para el país por el desperdicio de los esfuerzos educativos realizados. En muchos casos esos estudiantes provienen de municipios rurales donde podrían aplicar los conocimientos de manera útil para sus comunidades, al tiempo que tendrían buenas perspectivas de desarrollo profesional, económico y personal.

Consejo Editorial INDIFEP Patricia Villafuerte

Directora Celso Garrido Coordinador de Contenidos Carlos Fazio Coordinador Editorial Salma González Diseño Tobías Straube Coordinador de Difusión

Concientes de esa situación, los directivos de Fira y la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Azcapotzalco, coincidieron en el interés por desarrollar acciones para mostrarles a los estudiantes del plantel las atractivas posibilidades que ofrece el sector rural. En el marco de un convenio de colaboración firmado a comienzos del 2010 por Rodrigo Sánchez Mújica, director general de Fira y la Paloma Ibáñez, Rectora de UAM A, se ofreció un curso- taller a los estudiantes de la Unidad Azcapotzalco bajo el título “Desarrollo rural y opciones para jóvenes profesionistas”. El curso, con 34 horas de duración cumplidas en el mes de junio, fue impartido por profesores de UAM y técnicos de Fira, a 21 estudiantes de distintas carreras que pudieron conocer aspectos económicos y financieros de la actividad en el sector rural y su importancia en los municipios. También analizaron metodologías para el trabajo en comunidades, todo ello encuadrado con un énfasis en la sustentabilidad ambiental. El curso mostró las posibilidades laborales

que tiene ser técnico certificado por entidades como Fira y otras, para poder desarrollar proyectos productivos y de servicios en el sector. La experiencia terminó con una visita a al Centro de Desarrollo Tecnológico que Fira tiene en Cuernavaca, donde los estudiantes tomaron contacto con productores y técnicos certificados que les informaron de las posibilidades que ello brinda. La evaluación de los jóvenes que participaron en esa experiencia fue muy positiva, al punto que algunos está considerando impulsar proyecto productivos en sus comunidades de origen. Esa actividad se realizará nuevamente en el mes de octubre de este año. Celso Garrido UAM Azcapotzalco


3 marzo 2011

¿Central de riesgos entre las instituciones microfinancieras? No cabe duda que uno de los avances más significativos a nivel directivo al interior de las instituciones financieras es la denominada administración de riesgos. Esta práctica, como mencionamos anteriormente en este espacio, surge a partir del Acuerdo sobre requerimientos mínimos de capital en las instituciones bancarias del Comité de Supervisión Bancaria del Banco de Pagos Internacionales (BIS), Basilea I, y es considerada junto con algunas otras medidas prudenciales, tales como la constitución de reservas crediticias, el intercambio de información con las sociedades de información crediticia o burós de crédito, como una sana prácticas bancaria. ¿A qué viene todo esto? Simple, pero importante, creo yo: a que existe un área de oportunidad entre las instituciones financieras que no están consideradas ni por la Ley de Instituciones de Crédito, ni por la Circular Única de Bancos, ni por la Ley General de Organizaciones y Actividades Auxiliares del Crédito y, especialmente, entre las instituciones que se especializan en el Microcrédito, para crear una Unidad Central de Administración de Riesgos Financieros (UCARF). Es difícil establecer quién debería estar a cargo de este proyecto y cómo debería financiarse el mismo, dado que no existe un ordenamiento legal al respecto. Sin embargo, quizás a través de las organizaciones o asociaciones que aglutinan a las principales institu-

ciones financieras, se podría llegar a un acuerdo para su constitución, bajo premisas y objetivos claros que brevemente expongo a continuación: 1) La existencia de una Unidad de Administración Integral de Riesgos es deseable en toda institución financiera. Sin embargo, la creación y mantenimiento de las mismas puede representar un alto gasto corriente que encarezca el crédito. Por ello, bajo el principio de economías de escala, compartir a un proveedor de servicios (la UCARF) podría ser una solución, cuidando en todo momento el no trastocar ordenamientos legales vigentes tan importantes como el secreto bancario, entre otros. 2) La información deberá ser proporcionada a la UCARF por las instituciones que así lo convengan de manera regular (mensual por lo menos) y ésta no podrá ser compartida con las demás instituciones ni con particulares. 3) La UCARF proporcionará a las instituciones que suministran información, reportes mensuales respecto a su situación de riesgo de crédito y riesgo de mercado. 4) El uso y aprovechamiento de la información generada, será responsabilidad de las instituciones financieras, por lo que éstas mantendrían plena autonomía en las decisiones de negocio. Finalmente, conviene destacar que los puntos anteriormente expuestos son sólo algunas ideas que me

parece valdría la pena considerar para un debate de mayor profundidad. No obstante, creo también que es tiempo de poner el tema sobre la mesa. Edgar Torres Garrido es Director de Análisis Económico y Consultoría de FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA. etorres@

Esquemas de micro-financiamiento rural de mínimo riesgo En general, las necesidades de las personas en el medio rural son similares a las del medio urbano: fisiológicas, como la alimentación; de seguridad, como la familia o la salud; de afiliación, como la amistad; de reconocimiento, como la competencia o la reputación; y la necesidad de realización, como la motivación o el crecimiento. No obstante, el medio rural presenta condiciones particulares que influyen en las formas de inversión y consumo. Baste citar las amplias distancias entre comunidades, los prolongados ciclos productivos agropecuarios, el fácil acceso a alimentos o una alta relación con los recursos naturales y el clima. Para dimensionar esas diferencias analicemos el crédito al consumo. Imagínese por un momento que usted forma parte de una familia con ingresos mensuales cercanos a los mil quinientos pesos. El instrumento de ahorro que tiene es un cochinito, uno de esos a los que en lugar de monedas se les echan desperdicios. Al cabo de algunos meses, el cochi ya está en carnes como para hincarle el diente y no obstante lo apetecible y esperado que pueda ser ese momento, su familia no logrará comerse toda la carne, ni siquiera guardándola en el refrigerador. ¿Qué estrategia seguiría para extender el consumo

de carne lo más posible? Efectivamente… invitaría a sus vecinos, que por cierto también están engordando sus propios puerquitos. De esa manera no sólo no se desperdiciaría nada, sino que cuando sus vecinos cocinaran a su puerquito de seguro le invitarán, logrando así extender el consumo de carne durante los siguientes meses. En ese caso, el instrumento de crédito requerido deberá considerar al proveedor de los puercos más que a la tienda del pueblo y el principal factor de riesgo sería el debilitamiento del tejido social. Así, es evidente que las condiciones económicas de la sociedad rural modifican tanto los canales como los factores de riesgo del crédito. Por ejemplo, los bienes de primera necesidad muchas veces no requerirán ni siquiera de flujo monetario y mucho menos de financiamiento para su consumo. En tanto, la mayor parte de las actividades productivas al interior de la familia rural si requerirán de financiamiento, ya sea para adquisición, operación y mantenimiento de maquinaria y equipo, como para la adquisición de insumos y materia prima. Adicionalmente, entre algunos otros factores de riesgo distintivos de las microfinanzas rurales se pueden destacar el grado de tecnificación de la actividad agropecuaria, el nivel de

Las condiciones económicas de la sociedad rural modifican tanto los canales como los factores de riesgo del crédito. integración productiva en la comunidad y el desarrollo de los medios de comunicación. Al respecto, vale la pena resaltar que este último, es un factor fundamental a tomar en cuenta durante el diseño de los mecanismos de captación de información, así como para el establecimiento de los procedimientos de monitoreo y cobranza. De esta manera, concluimos que los productos para el micro financiamiento rural deben estar orientados en forma específica a satisfacer las necesidades específicas de este sector, utilizando las tecnologías de información para disminuir costos y dispersando el riesgo crediticio desde la estructuración de los productos financieros. Marco Antonio Cabello Villarreal es especialista de la Dirección de Análisis Económico y Sectorial de FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA. mcabello@fira.gob.mx


4 marzo 2011

Innovación para la profundización La profundización de los servicios financieros en las zonas rurales es sin duda uno de los grandes retos que enfrenta el sector en México y en el mundo. La heterogeneidad de las características sociales y económicas de las diversas zonas al interior de nuestro país hace difícil el diseño y aplicación de estrategias homogéneas que logren un nivel de penetración exitosa. La imaginación e innovación deben ser los pilares en los cuales el diseño de estrategias y políticas de las organizaciones financieras rurales estén basadas. Los riesgos intrínsecos que las zonas rurales representan para la operación amplía y exitosa de dichas organizaciones, como los altos costos operativos, la falta de garantías, incertidumbre, estacionalidad de ingresos, la baja densidad de población y la falta de personal capacitado, así lo requieren. En Latinoamérica y México existen instituciones que han logrado ofrecer de una manera sostenible servicios financieros en las zonas rurales a través de esquemas innovadores y el aprovechamiento de las sinergias generadas en las alianzas estratégicas. Un claro ejemplo de ello es el caso de FinComún y Bimbo, de acuerdo con un artículo publicado por la Universidad de Chicago y denominado “The Impact of Short-Term Credit on Microenterprises: Evidence from the Fincomun-Bimbo Program In Mexico” (Cotler y Woodruff, 2008). FinComún, establecida como Sociedad Financiera Popular, unió esfuerzos con grupo Bimbo, la princi-

pal panificadora en Latinoamérica, para el desarrollo y establecimiento de una estrategia de corresponsalía financiera, en la cual, los vendedores de Bimbo fungen no solo como vendedores de los productos Bimbo, sino también como corresponsales de la micro financiera, promocionando, evaluando y otorgando créditos de bajo monto a las más de 600,000 “tienditas” de todo el país. La operación se realiza a través de hand helds, financiadas por el FOMIN del Banco Interamericano de Desarrollo, que la financiera proporciona a los vendedores de Bimbo, mediante el cual prospectan, entregan y cobran los créditos de bajo monto otorgados por la financiera. La información es recogida y enviada inalámbricamente a las oficinas y personal especializado de la financiera, para su evaluación. De esta manera, la microfinanciera, al entender la extraordinaria calidad de la cadena de valor de Bimbo, atiende a un segmento que desconocía, de la mano de un experto, a través de una estrategia de bajo costo y máximo rendimiento. Así, dos años después de arrancar el programa, el segmento de “tienditas” incrementó su participación a 20% en la cartera de FinComún. Por su parte, Bimbo, al visualizar el gran potencial de la alianza, se beneficia del fortalecimiento de la capacidad de compra de las tienditas, su principal cliente. Es importante aprender las lecciones de los casos exitosos, para así, replicar esquemas innovadores a través de relaciones ganar-ganar, a las comunidades

con escaso acceso a fuentes de financiamiento tradicionales. El rol de la innovación como catalizador del desarrollo de las finanzas rurales es innegable. José Renato Navarrete Pérez es especialista de la Dirección de Análisis Económico y Consultoría. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA. jrnavarrete@ fira.gob.mx

Microseguros para productores agropecuario

La población de bajos ingresos, en particular en el sector rural, enfrenta una mayor exposición a situaciones de riesgo. Así, tiene que hacer frente, con capacidades limitadas, a dificultades económicas generadas por contingencias como sequías, inundaciones, hospitalizaciones o el fallecimiento de algún familiar. Lo anterior, hace a las familias altamente vulnerables ante situaciones adversas del entorno. En este contexto, el acceso a los servicios financieros como el ahorro, el crédito y los seguros, representa un mecanismo muy importante para manejar el riesgo y reducir la vulnerabilidad. Una vía importante para incrementar el acceso a los servicios financieros para la población del sector rural son los microseguros, entendidos éstos no sólo como primas y sumas aseguradas pequeñas, sino como instrumentos que permiten a la población de bajos ingresos afrontar los riesgos de manera diferente bajo un esquema accesible. Los microseguros han logrado ampliar su cobertura y encontrado mejores mecanismos de operación en las actividades de las instituciones microfinancieras. Sin embargo, en comparación con otros países, el mercado de los microseguros en México se encuentra en una etapa de desarrollo incipiente. Por

un lado, las aseguradoras enfrentan altos costos fijos tenga como un nicho atractivo y rentable para las en la administración y operación de los mismos, así aseguradoras. El desarrollo de esquemas de este tipo,

como escasez de información relevante sobre el mercado, lo que genera primas más altas. Por otra parte, su demanda se limita en gran parte por el desconocimiento de dichos productos y por los costos adicionales que representan para las familias. En este sentido, con el fin de promover un esquema de protección a la inversión de los pequeños productores agropecuarios ante las contingencias más riesgosas y frecuentes que afectan sus ingresos y activos, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), la banca y las aseguradoras trabajan actualmente en el diseño de un microseguro para los productores del campo. Así, se busca facilitar el acceso de los productores rurales a mecanismos eficientes de dispersión de riesgo con productos sencillos y de bajo costo, lo cual se espera que contribuya a mejorar sus condiciones de vida. Para el sector financiero, el desarrollo de los microseguros representa nuevas oportunidades de negocio, ante el reto de lograr una expansión real del acceso a este instrumento, de tal forma que se man-

contribuiría también, a aumentar la cultura del seguro entre la población rural.

Salvador D. Gaucín es Especialista en la Dirección de Análisis Económico y Consultoría de FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA. sgaucin@fira.gob.mx

Sugerencias y Comentarios finanzas_populares@gmail.com


5 marzo 2011

Entorno de Negocios para las Microfinanzas Sin lugar a duda las microfinanzas han cobrado especial importancia en las economías en desarrollo, tal es el caso de los países latinoamericanos donde la cobertura del microcrédito es hasta 58.7% del mercado potencial. En el caso de México este sector es de reciente creación ya que alrededor del 69% de las instituciones dedicadas a las microfinanzas tienen menos de 8 años de operación. Sin embargo, el dinamismo en el número de prestatarios que ha mostrado el sector microfinanciero (con tasas de crecimiento por encima del 30% entre 2006 y 2008), ha permitido que hoy en día México tenga una cobertura de 17.4% del mercado potencial. Derivado de lo anterior, el evaluar el entorno de negocios de las instituciones microfinancieras (IMF) respecto a los factores de riego que lo afectan es de vital importancia. En este sentido, el sector microfinanciero mexicano ha sido considerado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en el puesto 21 de 55 países evaluados con mejor entorno empresarial a nivel mundial. Entre los factores considerados por el BID se encuentra el marco regulatorio, el clima de inversión y el desarrollo institucional. Así, en 2009 México obtuvo 47.3 puntos de 100 posibles en el indicador global del entorno de negocios. Entre los factores que afectaron este indicador se encuentra: la regulación de operaciones de microcrédito, la creación y funcionamiento de IMF no reguladas y la capacidad regulatoria y de supervisión ubicando al marco regulatorio mexicano con 56.3 puntos. Con relación al desarrollo institucional, de acuerdo con el estudio del BID en 2009 México obtuvo 33.3 puntos. Lo anterior, plantea oportunidades de mejora en la diversificación de los servicios ofrecidos, la competitividad y la consulta de buró de crédito. En este último apartado aún hay mucho camino por andar ya que el grueso de las IMF no está reguladas por las leyes mexicanas en materia de crédito. Lo anterior, implica que hasta cierto punto no están obligas a realizar dicha consulta y por lo tanto no forma parte del análisis de crédito. Lo anterior, implica una mayor probabilidad de no pago, prueba de esto son las cifras más recientes publicadas por Microfinance Information Exchange para México, las cuales indican que en 2009 la cartera en riesgo mayor a 30 días se encontró entre 3.9 y 4.9%, en tanto la razón cobertura de riesgo para esta cartera se encontró entre 61.6 y 82.9%. En este sentido, es de vital importancia el incorporar medidas prudenciales que atiendan estos temas y propicien la sostenibilidad de las IMF mexicanas. Banco Interamericano de Desarrollo. 2010. “Microfinanzas en América Latina y el Caribe ”. Marzo 2010. Microfinance Information Exchange. 2009. “Análisis e informe de benchmarking de las microfinanzas, México 2009”. Diciembre 2009. Planet Ratin. The Global Microfinance Rating Agency. 2009. Varias notas.

Lizbeth Uribe es Especialista de la Dirección

de Análisis Económico y Consultoría de FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA. Contacto: luribe@ fira.gob.mx


6 marzo 2011

¿Porqué integrar educación financiera a los servicios financieros populares? La pobreza es resultado de múltiples factores. Los problemas de los pobres van más allá del dinero o los bienes materiales. En la pobreza, el acceso a todo tipo de servicios es desigual y quienes viven en ella se enfrentan a grandes desventajas. El acceso a servicios financieros es poderoso, ofrece a las personas un mayor rango de opciones para cambiar sus vidas, pero sólo aborda uno de los factores que limitan a quién vive en pobreza: la falta de liquidez. Los pobres enfrentan aislamiento social y geográfico, analfabetismo, problemas de salud, nutrición, poca o nula capacidad de controlar los recursos económicos de la familia y limitada experiencia en los negocios. Vencer esos obstáculos (aun si fuera sólo para cultivar una mejor clientela de servicios financieros), requiere el mejoramiento de las redes sociales; desarrollar capacidades de reflexión, diálogo y toma de decisiones; fortalecer habilidades para la vida, y el acceso a servicios de buena calidad para apoyar la generación de ingresos y acumulación de bienes. En Freedom from Hunger estamos convencidos que la educación financiera especializada y bien impartida para los clientes pobres de las finanzas populares tienen un impacto concreto y positivo en el comportamiento de los usuarios y en su forma de vida. El objetivo debe ser fortalecer los comportamientos que conducen a un mayor ahorro, un gasto más prudente y un endeudamiento justificado, con el fin de lograr un cambio de comportamiento sostenible que posibilite a quién vive en pobreza el ir tomando control de su vida. Múltiples estudios han demostrado que la educación basada en el diálogo para un cambio conductual de Freedom from Hunger, combinada con servicios de microfinanzas, provoca cambios positivos en el conocimiento, las actitudes, habilidades y el comportamiento de esa población. Un reciente estudio de impacto realizado por Innovation for Poverty Action (IPA) en FINCA-Perú, comparó clientes que recibían sólo servicios financieros con aquellos que recibían además educación de negocios de Freedom from Hunger en temas como la manera de incrementar las ventas y comercializar los productos, cómo mejorar la planeación del negocio y administrar los ingresos . El estudio encontró que las personas que recibían educación de negocios habían mejorado su conocimiento, prácticas e ingresos. La capacitación aumentó la probabilidad de que reinvirtieran las ganancias en sus negocios, llevaran registros de sus ventas y el dinero que retiraban. Los clientes de los programas educativos tenían mayor posibilidad de demostrar un cambio o innovación en su negocio. Si bien los márgenes de costo se mantuvieron iguales en toda la tabla, los clientes de los cursos educativos tuvieron ingresos más altos de su negocio en el mes previo a la encuesta, en comparación con los clientes que no recibieron los cursos, los primeros experimentaron ingresos mayores durante los meses

“malos” para las ventas que los de los clientes que solo recibieron servicios financieros. Por lo tanto, el estudio infiere que la educación ayudó a los clientes a identificar estrategias para reducir las fluctuaciones en sus ventas durante los meses en que los demás experimentaron una caída en sus ingresos. La microfinanciera vio beneficios directos por el aumento en las tasas de pago de préstamos y retención de clientes. Existen estudios exploratorios de los resultados en el cambio de conocimientos y el comportamiento de quién recibe educación en finanzas personales junto con los servicios financieros. El estudio, realizado entre 2003 y 2006 por el Programa Global de Educación Financiera para Pobres, en CRECER y ProMujer en Bolivia y SEEDS en Sri Lanka, como sigue: “Se presenta un incremento en los niveles de conocimiento de los clientes de las características que deben comprender al valorar los productos de crédito a los que tienen acceso y de cómo calcular su capacidad de pago; Se produjeron incrementos en los niveles de conocimiento de los clientes sobre estrategias de ahorro, como ejemplo, la reducción de gastos y la comprensión de la necesidad de ahorrar tres veces la cantidad de su ingreso mensual para emergencias. Asimismo, los clientes que participaron en la capacitación sobre presupuestos pudieron identificar las partes de un presupuesto y su función principal. La identificación e implementación de formas de reducir gastos fue el comportamiento con mayor éxito entre los clientes del programa” (GFEP, 2009) . En México no se han publicado estudios especializados sobre el efecto de la educación financiera en los comportamientos de los clientes del sector de finanzas populares. Sin embargo, la experiencia y la

información recopilada por Alcance, Freedom from Hunger de los trabajos realizados por las organizaciones con las que participa en esfuerzos de integración de servicios educativos permite reportar que las intervenciones de educación financiera producen cambios significativos en los conocimientos de administración del dinero, de las diferentes opciones que tienen para manejarlo y en las actitudes necesarias para el cambio de prácticas de las personas que han participado en los diferentes programas. El cambio más significativo se reporta en el conocimiento de estrategias específicas para ahorrar, conocer su capacidad de endeudamiento y realizar presupuestos. Esos estudios no pueden reportar aun modificación de prácticas específicas ya que la implementación del programa educativo acaba de realizarse. Karlan, D. y Valdivia, M. (2006). Teaching Entrepreneurship: Impact of Business Training on Microfinance Clients and Institutions. Yale University Economic Growth Center Discussion Paper No. 941; Center for Global Development Working Paper No. 108. Consultado en: SSRN: http://ssrn.com/abstract=920487 B. Gray, B., Cohen, M., Sebstad, J. y Stack, K. (2009). Can Financial Education Change Behavior? Lessons from Bolivia and Sri Lanka. Global Financial Education Program, Financial Education Outcomes Assessment. Working Paper No. 4: Microfinance Opportunities, Freedom from Hunger y City Foundation. Consultado en: http://www.microfinanceopportunities.org/docs/Can_FE_Change_Behavior_GFEP.pdf Ibídem. Estudio, no publicado, sobre seguridad alimentaria con clientes de Alsol en Chiapas realizado por de FFH Alcance en Agosto de 2009 Informe de Resultados, no publicado, del Programa de Integración de Servicios Educativos a las Microfinanzas, realizado en 2009 y 2010 por Alcance y ProDesarrollo con la participación de ocho organizaciones microfinancieras, miembros de ProDesarrollo.

María Matilde Olazábal


7 marzo 2011

Pequeños Cambios

INDIFEP, USAID Y ANMIF

más materia prima: huasima, travesañas de olivo y columpios. A ese negocio, muy noble y de toda su vida, le han dedicado empeño, trabajo, destreza, entusiasmo INVITAN y amor. Por eso sus muebles son bien valorados y tiea las nen varios clientes que van a su domicilio a comprar Instituciones de las Finanzas Populares y Entidades la mercancía. No necesitan salir de su casa para venFinancieras al der. Los créditos solicitados a APROS, Tu Monedita, TALLER DE HERRAMIENTAS han sido crecientes. Desde los 2 mil pesos iniciales PARA EL CONTROL han obtenido aproximadamente 53 mil pesos en 7 ciclos de crédito. El dinero les ha sido de mucha ayuda DE RIESGO FINANCIERO ya que han logrado casi duplicar sus ganancias. El secreto ha sido realizar un trabajo artesanal cuidadoso y bello, valorado por sus clientes en una comunidad rural de la Huasteca veracruzana denominada Aguacate •Identificar los diferentes riesgos a los que están Chico, en el municipio de Chalma, cuidando invertir expuestas la operación de su situación. •Discutir y practicar diferentes herramientas para los préstamos exclusivamente en el negocio y de ahí administrar los riesgos operativos de su organización. mismo ir sacando para los pagos semanales. Doña Petra y Fortunato son sólo un ejemplo de •Conocer a los especialistas y expertos en las diferentes áreas. una familia que con la ayuda del microcrédito y su Se contará con asesores especializados en asesor de crédito, ha logrado por esfuerzo propio, pelínea para atender las inquietudes y vincular a las queños cambios en su vida. organizaciones con los especialistas.

Las microfinanzas son una fuerza a favor de pequeños cambios. No son una cura milagrosa que resuelva la pobreza, sino una herramienta que otorga a las personas la oportunidad de liberar su potencial productivo y mejorar por sí mismas su calidad de vida.

Esa energía productiva, y las mejoras en la calidad de vida de las familias que acceden a un microcrédito, van de la mano en un proceso de construcción lento y a veces difícil, donde percibir los pequeños cambios no es una tarea sencilla. Sin embargo, existen ejemplos, afortunadamente, muchos. Relatamos uno de ellos: Desde hace 40 años Petra Nava y don Fortunato Velázquez se dedican a hacer balancines. Petra empezó desde niña a desarrollar habilidades y conocimientos para elaborar ese tipo de mecedoras, actividad a la que también se dedicaban sus papás. Cuando Petra se casó su esposo también aprendió a hacer los muebles y a tejer. Y como suele suceder entre artesanos, sus hijos, desde la primaria, empezaron e tejer balancines pequeños, para niños. En 2007, con la intención de hacer crecer su negocio, Doña Petra y Don Fortunato solicitaron un crédito a APROS, tu Monedita (Ámbito Productivo S.A. de C.V. SOFOM ENR) en la localidad de Huejutla, Hidalgo, donde fue atendida y asesorada por la oficial de crédito Pilar Ruiz Medina. Con ese primer préstamo de dos mil pesos invirtieron en palma y aumentaron un poco más sus ventas. Meses después incrementaron el monto de su inversión a través de nuevos créditos para comprar

María Teresa García Moisés Directora General de APROS, Tu Monedita Es para nosotros un placer invitarlos a este taller, en el que prestigiados especialistas presentarán varias de las herramientas que han probado responder a las necesidades de administración de riesgo de las instituciones de las finanzas populares. Esas herramientas ofrecen soluciones importantes para la operación y el fortalecimiento de las instituciones, de manera que puedan afrontar mejor los eventos de crisis y períodos de recesión. Los objetivos del taller son: La inscripción gratuita, 16 horas te taller en os días de trabajo con la modalidad de participación presencial en la ciudad de México o por videoconferencia a todo el país. Informes de fechas y registro capacitacion@anmyf.org.mx. ATENTAMENTE Asociación Nacional de Microfinancieras e Intermediarios Financieros ANMIF


8 marzo 2011

Financiamiento, Control de Riesgos y Nuevas Tecnologías en el Sector Sin duda alguna, las nuevas tecnologías jugarán de financiamiento a catalogarlo como de alto riesgo, de Microfinanzas un papel importante en la reducción del nivel de resultando en una restricción de líneas de crédito.

En la actualidad, el sector de Microfinanzas en México se encuentra en etapa de desarrollo. Las actividades de promoción y fomento a través de la banca de desarrollo han tenido un fuerte impacto en el crecimiento mostrado en los últimos años. De hecho, una parte importante de la banca tradicional ha empezado a incursionar en este sector. Sin embargo, los diversos actores participantes enfrentan aún grandes retos, propios de la fase de madurez y consolidación del sector. Es cierto que hoy existen diversas fuentes de fondeo procurando resolver las necesidades de recursos de las Microfinancieras, sin embargo, éstas aún enfrentan diversas barreras de entrada para tener acceso al financiamiento. Con frecuencia, las fuentes de fondeo tradicionales desconocen las particularidades del sector, las características de los productos de financiamiento requeridos, el hecho de que los acreditados usualmente no cuentan con garantías, que los conceptos de inversión no son los tradicionales y que el mercado objetivo frecuentemente carece de información financiera y antecedentes crediticios. Todo lo anterior se traduce en una falta de familiaridad con el sector, lo que conduce a las fuentes

Es por esto, que el sector de las Microfinanzas debe consolidarse y las instituciones Microfinancieras deberán, en el corto plazo, hacer un mayor y mejor uso de diversos instrumentos que permitan mitigar el riesgo; el acceso a la información especializada es fundamental y, de forma complementaria, la creación de redes y asociaciones que aglomeren y difundan indicadores financieros robustos y confiables también es imperativo. Es necesario impulsar el desarrollo de sociedades de información crediticia especializadas en Microfinanzas, ya que la población objetivo del sector difícilmente tendrá antecedentes crediticios bajo el concepto de crédito tradicional y se debe de fomentar aún más, la participación de las Microfinancieras en los procesos de evaluación y certificación de riesgos, emitidos por calificadoras de riesgo especializadas. El sector microfinanciero debe de estar consiente de la importancia del uso de adecuadas metodologías crediticias y contar con personal capacitado para atender adecuadamente las necesidades de los demandantes de crédito, a fin de incrementar la rentabilidad y proyectar el nivel de confianza requerido para que las distintas fuentes de financiamiento estén dispuestas a participar activamente en este sector.

riesgo de este tipo de operaciones. Por ejemplo, la telefonía celular y las evaluaciones crediticias en línea mediante instrumentos como los smart phones permitirán reducir los tiempos de atención y los costos en este tipo de operaciones. Adicionalmente, el servicio de financiamiento mediante corresponsales permitirá reducir el costo de operación de las instituciones Microfinancieras y acceder a un mayor número de acreditados. Queda claro que el funcionamiento del sector de las Microfinanzas es complejo, y es su particularidad la que obliga a los distintos actores interesados en participar en él, a entenderlo plenamente. El éxito del sector, en los años sucesivos, dependerá en gran medida de la rápida capacidad de respuesta de las fuentes de fondeo y del desarrollo de las instituciones de Microfinanzas robustas, mismas que deberán apoyarse en sólidas estructuras financieras y organizacionales buscando disminuir costos y obtener rendimientos positivos sostenibles en el mediano y largo plazo, con lo cual se asegurará un crecimiento sano del sector y el fortalecimiento del sistema financiero del país. Roberto Moya Clemente

Talleres de herramientas para control de riesgo

La recesión económica y la actual crisis financiera internacional provocaron un decremento importante en la colocación de productos financieros y un alza en la morosidad de las carteras de crédito. En este contexto, las entidades financieras deben estimar parámetros de riesgo ajustados al ciclo económico e implementar herramientas para prevenirlos, medirlos y controlarlos. En ese sentido, el Instituto para el Desarrollo Innovador para las Finanzas y Empresas Populares (INDFEP) y la Asociación Nacional de Microfinancieras

e Intermediarios Financieros ( ANMIF), Imparten talleres con el tema “Herramientas para el control del riesgo Financiero”, dirigido al sector de las finanzas populares. El objetivo es presentar , a través de especialistas, diferentes herramientas que han probado responder a las necesidades de administración de riesgo de las instituciones de las finanzas populares, brindando soluciones importantes para su operación, y fortaleciéndolas para que puedan afrontar mejor eventos de crisis y períodos de recesión. Los talleres, dirigidos principalmente a gerentes y

administrativos, se imparten en dos días de trabajo y se puede participar de manera presencial o por videoconferencia en tiempo real. Los talleres no tienen costo para los participantes, y se contará con asesores en línea, que brindarán asesoría y atenderán las necesidades e inquietudes de las instituciones participantes. Patricia Villafuerte Salazar


DIRECTORIO DE SERVICIOS FINANCIEROS DIRECTORIO

9 marzo 2011

Sugerencias y Comentarios finanzas_populares@gmail.com



Finanzas Populares