Page 1

1

XXXII CONGRESO INTERNACIONAL DE INGENIERIA Y ARQUITECTURA 21 – 24 DE AGOSTO DE 2.013 Medellín – Plaza Mayor PANEL LA FORMACIÓN DEL INGENIERO Y EL ARQUITECTO EN EL SIGLO XXI

Primera Parte Concepto de la Visión Integral de la Obra de Ingeniería y Arquitectura Arquitecto LAUREANO FORERO OCHOA Desde hace algunos años venimos preocupados por la calidad de las obras de ingeniería y arquitectura que venimos realizando en nuestro país, tanto en lo concerniente a su diseño como a su comportamiento en el tiempo. Los edificios se deterioran con gran rapidez, son mal diseñados en su detalle de construcción, además de su mediocre factura. Los intercambios viales y puentes carentes, de un buen planeamiento urbano sumado a deficientes trazados geométricos y a una construcción cuya calidad deja mucho que desear. En resumen nuestra obra pública, institucional y comercial frecuentemente carece de una concepción integral que tenga pertinencia en cuanto a la verdadera necesidad de ella acorde con el momento y lugar, pertenencia relativa a la identidad tecnológica, funcional y estética del medio colombiano y permanencia ya que su presencia en la ciudad deberá siempre garantizar una imagen de igual condición a aquella que mostró el día de su puesta en operación. Se torna obligante revisar apoyados en la historia, la génesis de los proyectos realmente significativos de la ingeniería y la arquitectura, en los cuales indefectiblemente está presente siempre el pensamiento de un hombre o de un grupo de ellos que trabajan al unísono, como si fuese uno solo, una concepción única que es capaz de abarcarlo todo de principio a fin, sin desprenderse un segundo de su proceso de desarrollo. Esta circunstancia se logra sea porque se habla de un profesional cuya formación le permite enfrentar proyectos complejos sin ayuda, sea porque tiene capacidad de liderar grupos


2

de trabajo que logran un resultado de alto nivel, convocado con la debida organización y metodología acorde con el problema. Desafortunadamente la mayoría de nuestros profesionales no logran con el entrenamiento que reciben en la universidad tener una visión global del proyecto que llega a sus manos y tiene que recurrir a buscar ayuda en otros de una manera similar a una “maquila” que parcializa peligrosamente su resultado, ya que cada uno de los asesores interviene independientemente y a diferente tiempo de los demás, lo cual constituye la negación del significado de “equipo de trabajo”. Colombia durante los últimos años ha venido firmando “Tratados de Libre Comercio” con muchos países, Estados Unidos, Comunidad Europea, Canadá, México, Chile, países asiáticos, etc, cuyas consecuencias en el campo profesional generan una nueva y dura competencia con aquellos que vienen de allá, cuya formación surge del seno de universidades con una muy alta inversión en investigación y por ende un nivel de alta y sofisticada tecnología, muy distante de nuestras capacidades. Estudiantes que se mueven, como el caso de los europeos, en un medio que les produce una muy envidiable cultura general ya que el solo habitar en ciudades como Roma, París, Londres, Madrid, etc les permite prácticamente “caminar sobre las páginas de la historia”. Nuestras universidades entonces tienen que lograr que por medio de una muy acuciosa programación académica sus egresados puedan adquirir una capacitación que les permita una equilibrada competencia con aquellos que vienen en busca de oportunidades en nuestro país, tal como lo hemos venido comprobando ante la crisis económica que se viene presentando en muchas partes del mundo. Mucho se ha criticado que Colombia no se ha preparado en cuanto a infraestructura física para los TLC que ha firmado, lo cual es preocupantemente cierto, pero no nos engañemos, es mucho más inquietante en lo relativo al nivel de conocimientos y competencia de nuestros profesionales, cuyas consecuencias pueden ser mucho peores ya que entramos en el campo de los indicadores del desempleo en nuestro país, tema que cuando se analiza con base en el empleo formal arroja cifras alarmantes. No nos puede quedar la menor duda acerca de que tenemos que preparar más universalmente a nuestros universitarios, no solo para enfrentar la competencia que nos llega, sino para que nosotros también tengamos éxito al emigrar a otros lugares en búsqueda de nuevas experiencias y convivir con diferentes culturas, pero … mucho más importante que eso para darle a nuestro país la posibilidad de mostrar al mundo obras de ingeniería y arquitectura de gran calidad, dignas de los elogios de la crítica nacional e internacional más exigente.


3

Centro Ceremonial, Stonges, Inglaterra

Pirรกmides de Giza, Egipto


4

El Parten贸n de Atenas, Grecia

Acueducto Romano, Segovia, Espa帽a


5

Acueducto Romano, Segovia, Espa単a


6

El Panteón que es la primera cúpula en las primeros momentos del imperio romano que es la primera cúpula y ni siquiera esa se ha superado, en Santa María de las Flores o San Pedro no fueron cúpulas tan grandes, está cúpula tenía 43.5 mts de diámetro. Eso es en el centro de Roma, hay una plaza que se llama Piazza Della Rotonda por la misma condición de tener allí el panteón.


7


8

Iglesia Santa MarĂ­a de las Flores, Florencia, Italia


9

Iglesia Santa MarĂ­a de las Flores, Florencia, Italia


10

Torre Eiffel, ParĂ­s, Francia


11

El Palacio de Cristal, Londres, Inglaterra

El Puente de Londres, Ingletarra


12

Panorรกmica de Nueva York, Estados Unidos

Proyecto en la Ciudad de Malmo, Suecia


13

Torre Burt Khalifa, Dubai


14

Perfiles y tamaĂąos de los principales rascacielos del mundo

Ă“pera de Sidney, Australia


15

Puente de la Mujer, Calatrava, Buenos Aires, Argentina

Puente Millenio sobre el Rio Tamesis, Londres, Inglaterra


16

Puente Millau, Francia

Puente Millau, Francia


17

Centro Cultural Pompidu, Paris, Francia

Centro Vinícola, en La Rioja, España


18

Teatro de Walt Disney, California, Estados Unidos

Casa para Naomi Cambell, MoscĂş, Rusia


19

Centro Educativo Pierres Vives, Mont Pelier, Francia, Zaha Hadid

Estaci贸n de Bomberos Vitra, Alemania, Zaha Hadid


20

Sala de Opera

, Zaha Hadid


21

Segunda Parte La Pedagogía del Conocimiento de la Ingeniería y la Arquitectura en el siglo XXI Ingeniero Mecánico FRANCISCO RESTREPO GALLEGO Quisiera abrir la reflexión sobre un pensamiento que surgió a finales del siglo XX no hace mucho tiempo; en una cumbre mundial sobre las universidades que organizó Naciones Unidas en la ciudad de París - Francia, a través de la UNESCO. Básicamente se perfilo la Universidad del siglo XXI, en tres ejes estructurales: El primero, que la universidad debe conservar su rol de formadora de individuos, por múltiples razones, una de ellas es el debilitamiento progresivo que ha tenido la familia humana, hasta cierto punto la desmejora creciente de la educación básica primaria y secundaria y, que la universidad de alguna manera tendría que asumir el papel remedial a nivel superior de formar el individuo dadas esas carencias. El segundo, es el “conocimiento” que es realmente la función principal de la universidad, el caso de la Ingeniería y la Arquitectura, pues es propiciar, el acceso al conocimiento a los estudiantes universitarios, que ya no sea de una manera unidireccional como fue en la pedagogía milenaria desde que surgieron las universidades en la edad media, donde el maestro lo dice todo y el estudiante es solo un receptor pasivo de ese conocimiento. La UNESCO plantea en este aspecto la necesidad de que la pedagogía sea bidireccional, del profesor al estudiante y el estudiante reelabora un nuevo conocimiento y lo retrasmite al profesor y lo discute con él. Tal vez en la parte pedagógica, lo más importante que dilucidó esa cumbre universitaria de París, fue la realidad que hay hoy en una Sociedad del Conocimiento. Es tal la explosión en términos cualitativos y cuantitativos del conocimiento que la universidad no puede aspirar a darle conocimientos a una persona para que con ellos se defienda el resto de su vida profesional. Hay carreras donde el estudiante termina su proceso de formación y cuando sale a la vida laboral, buena parte de lo que aprendió en la universidad es obsoleto. Esta realidad obliga a recurrir al artificio de “aprender a aprender”, es decir, en el tema del conocimiento lo importante es decir que la universidad centre su pedagogía, en empoderar al estudiante en un “modelo de aprendizaje” que le permita en su vida profesional, permanecer montado en ese carro, desde el aprendizaje permanente de por vida.


22

El tercero, es “el para qué social de la universidad”, es decir, todas las carreras, tienen una razón social que es generar profesionales que van a contribuir al desarrollo humano, dentro de un campo de conocimiento profesional, sea la ingeniería, la arquitectura o con todas las especializaciones que tienen ambas. Allí les confieso que tal vez tuve hace poco mi mayor satisfacción en los años que llevo en la Junta de la SAI y fue escuchar una propuesta de jóvenes estudiantes de ingeniería de la Universidad de Medellín, de cómo integrarse más a la SAI, de cómo vincularse mejor para cuando ellos les toque el relevo profesional como ingenieros en el siglo XXI, cuál va a ser su papel ante la sociedad, si deben o no intervenir en política, yo creo que esa tercera variable es una variable muy estratégica para una Ciudad como Medellín y un Departamento como Antioquia y en ultimo termino un país como Colombia, concretamente el país a acumulado problemas muy grandes, de todo orden, económico, social, tecnológico, ambientales etc., que ya es imposible a la actual clase dirigente resolver, esa va a ser la herencia que van a recibir estos nuevos ingenieros y arquitectos y, es muy bueno que ellos por cuenta propia, como me dio la impresión en esa extraordinaria intervención que hicieron esa tarde, les preocupa el mundo que van a recibir y les preocupa como tienen que prepararse para entregarle a la siguiente generación que los sucederá un mundo mejor.


23

Tercera Parte La Formación Humanística en la Ingeniería y Arquitectura Arquitecto LEÓN RESTREPO MEJIA El equipo de trabajo que se ha conformado bajo la dirección del arquitecto Laureano Forero, con el propósito de contribuir a la reflexión sobre la formación profesional de los ingenieros y arquitectos, para incidir en el mejoramiento de su calidad, se ha planteado inquietudes frente a los diferentes componentes de estos procesos educativos; dentro de ellos, hemos tenido una particular preocupación por la formación humanística, entendida como un gran contenedor, que resulta decisivo a la hora de pensar en una formación profesional pertinente, crítica y comprometida; en suma, integral. Si se mira la historia de la ingeniería y la arquitectura, de manera particular en la región antioqueña, se puede constatar que varias de las figuras más representativas de ambas profesiones, ingenieros como Alejandro López, José María Villa, Efe Gómez o Peter Santamaría, o arquitectos como Nel Rodríguez, Antonio Mesa Jaramillo o Raúl Fajardo, fueron personas que conjugaron su elevado saber técnico y capacidad profesional, con un compromiso por la cultura y la sociedad, de una forma que desde los tiempos del renacimiento italiano se entiende como una actitud humanista, que integra saberes y los pone al servicio de las personas y las sociedades. Un personaje que se encuentra en el punto de confluencia de estas dos disciplinas: Pedro Nel Gómez, ingeniero de la Facultad de Minas, diseñador de su edificio en el barrio Robledo, fundador de la sección de Arquitectura y posteriormente decano de la recién creada Facultad, profesor durante cuarenta años de la Universidad Nacional, en su quehacer profesional, su compromiso político y su producción artística, da cuenta de este sentido integrador, en el cual disciplinas como la literatura, la historia, la geometría o las matemáticas son elementos que enriquecen la capacidad de reflexión, análisis y creación. La pregunta por el sentido que puede tener la formación humanística en los programas de ingeniería y arquitectura, está mediada por una reflexión sobre el papel de la educación y dentro de ella por la Universidad, entendida como la etapa superior de este proceso. La educación se entiende como un conjunto de actuaciones e instituciones, que se apoyan en la capacidad intrínsecamente humana de aprender, conservar, acrecentar y desarrollar lo aprendido y transmitirlo a otras personas. La educación, el aprendizaje, si bien tiene momentos institucionales específicos, se entiende como una actitud permanente a


24

lo largo de toda la vida, que hace uso de instrumentos y métodos diversos, de carácter formal e informal, asociados a las oportunidades y necesidades que se plantean al hombre en cada momento de su vida. En esta perspectiva, se entiende como un proceso de formación integral del ser humano y es, por tanto, un concepto que se relaciona con "cultivar" en la persona valores, competencias, actitudes..., que le permiten ejercer su papel como persona y como integrante de una comunidad, con una participación consciente y creativa en la vida social, que contribuye al mejoramiento de la calidad de vida personal y colectiva. El sistema educativo colombiano tiende a una formación integral de la persona, mediante los diversos ciclos y etapas, a través de los cuales se busca un proceso de formación permanente, fundamentado en una concepción integral de la persona humana, su dignidad, sus derechos y sus deberes. En este contexto, la educación superior se presenta como una etapa avanzada en dicho proceso y tiene por objeto el pleno desarrollo de los alumnos y su formación académica y profesional. En este caso, la formación integral está sustentada en una concepción del hombre en su conjunto, como ser social, ético y político, donde el conocimiento se dirige a su pleno desarrollo y le permite incidir en la construcción de condiciones de equidad, justicia y libertad, para el propio desarrollo de la persona y para la convivencia con los demás. Es prácticamente una constante en la presentación institucional de las diferentes entidades de educación superior asumirse como formadoras en este sentido integral, que trasciende la información y la capacitación instrumental en saberes y oficios. De hecho, esta se entiende como el objeto de las instituciones de formación técnica y tecnológica, mientras que el quehacer propio de las universidades se plantea como una formación más amplia, que por lo general se denomina con el término de “humanística” o “humanista”, en alusión a la formación en verdaderos valores humanos. Precisamente, educar es un viaje interior en aras del desarrollo del ser humano, de todas sus potencialidades: intelectuales, afectivas, morales, estéticas, sociales, religiosas, en todos los contextos: familia, trabajo, ciudad y a través de su ciclo vital completo. En nuestro medio existe una larga tradición de atender a este componente formativo mediante la realización de un conjunto de asignaturas procedentes de las ciencias sociales y humanas, entendidas como una totalidad organizada y coherente, con una presencia relativamente constante a lo largo de todo el proceso formativo. Vale la pena traer a cuento los Estudios Generales de la


25

Universidad de Antioquia en la década de los años setenta, el ciclo de las Humanidades en las carreras de Ingeniería de la Universidad Nacional, que más adelante dieron paso a los cursos de contexto, los microcurrículos en la Universidad Pontificia Bolivariana y ciclos formativos relativamente similares en otras entidades universitarias. En estos ha estado presente el concepto de conformar un núcleo básico de formación, común a diferentes disciplinas y en ellos frecuentemente se han expresado las tendencias ideológicas de la propia universidad (confesionales o públicas) y las líneas de pensamiento propias de cada momento histórico. En estos ciclos han tenido un papel importante conjuntos de asignaturas relativas a la Historia, bien como historia social y económica (de Colombia), historia universal o historia del pensamiento; asignaturas relativas a las líneas de pensamiento político y de estudios sociológicos, materias relativas a la antropología, la sicología y los estudios culturales y humanos; cursos de acercamiento a la creación literaria y artística, con un papel destacado de la historia del arte y de la arquitectura; el conocimiento de la legislación relativa a los diferentes ámbitos profesionales y, por supuesto, una formación en ética y valores. De esta manera, el carácter humanista de la educación superior, en función del cual ella debe contribuir a la formación integral de personas, ciudadanos y profesionales, se orienta a generar en ellos una capacidad de abordar con responsabilidad ética, social y ambiental los múltiples retos implicados en el desarrollo y la integración de nuestros países, a participar de manera activa y crítica en la construcción de la sociedad, mediante la promoción del respeto y la defensa de los derechos y deberes humanos, incluyendo el combate contra las diversas formas de discriminación, la lucha por la igualdad, la justicia social y la equidad; así mismo, a la defensa y el enriquecimiento de nuestros patrimonios culturales y ambientales, la búsqueda de la seguridad y soberanía alimentaria y la erradicación del hambre y la pobreza; el diálogo intercultural con pleno respeto a las identidades; la promoción de una cultura de paz, y la cooperación con los pueblos del mundo. Éstos forman parte de los compromisos vitales de la educación superior y han de expresarse en los diferentes programas de formación, así como en las prioridades de investigación, extensión y cooperación interinstitucional. La educación superior, en todos los ámbitos de su quehacer, tiene el compromiso de reafirmar y fortalecer el carácter pluricultural, multiétnico y multilingüe de nuestros países y de nuestra región. De esta manera, se procura con la vida universitaria y dentro de ella con la formación humanística, impulsar un modelo académico caracterizado por la indagación de los problemas en sus contextos; la producción y transferencia del


26

valor social de los conocimientos; el trabajo conjunto con las comunidades; una investigación científica, tecnológica, humanística y artística fundada en la definición explícita de los problemas que se deben atender, en procura de soluciones para el desarrollo del país o la región y el bienestar de la población; una activa labor de divulgación, vinculada a la creación de conciencia ciudadana sustentada en el respeto a los derechos humanos y la diversidad cultural. En atención a este conjunto de demandas, que constituyen el “horizonte” en el cual se enmarca la solución de los problemas que enfrenta la universidad como institución y con ella la sociedad en su conjunto, pero que a la vez son el marco dentro del cual se presentan los encargos profesionales de los jóvenes formados en las instituciones de educación superior, la formación humanística juega un rol importante, porque a través de ella será posible el desarrollo en el ser humano, en el individuo, de: Conocimientos axiológicos (relativos a los valores y normas) Conciencia humanística con sentido histórico y social Conciencia moral y ética Sensibilidad y capacidad de reflexiones estéticas y expresiones artísticas Capacidad de interacción e integración social responsable y solidaria Capacidad de expresión de ideas y argumentos Disciplina y conciencia por el trabajo ordenado, sistemático y eficaz. De esta manera, más allá de un aprendizaje “disciplinar” que frecuentemente se interpreta como una “distracción” frente a aquellos conocimientos que en realidad debe aprehender un ingeniero o un arquitecto, la formación humanística tiene por objeto permitirle a un joven profesional comprender cuál es el "horizonte" en el que se enmarca cada uno de los problemas que enfrenta en su práctica profesional, cuando se le encarga una tarea como el diseño de un proyecto de vivienda, el desarrollo de un centro de servicios comunitarios, el cálculo de una estructura, la solución de un problema ambiental, la propuesta de un modelo administrativo. Entonces, podrá entender de dónde viene el problema que le ha sido planteado, qué efectos produce la solución propuesta, qué referentes culturales o histórico le pueden proporcionar caminos de respuesta, dentro de qué lógicas sociales se encuentra inserto. En manos y mentes así preparadas, las herramientas técnicas y los dispositivos intelectuales que proporciona cada una de las disciplinas de la ingeniería y la arquitectura, tendrán una mayor claridad de perspectivas, dentro del proceso de construcción de país y contribución al mejoramiento de la calidad de vida de sus habitantes, que es el verdadero objeto para el cual se preparan ingenieros, arquitectos y, sin duda, los demás profesionales que forma el sistema de Universidades de nuestros países.


27

Cuarta Parte La Formación del Ingeniero Hoy “Oigo y Olvido, Veo y Recuerdo, Hago y Aprendo”, Confucio (551-470 a.c.) Ingeniero Civil OSCAR J. MESA S. Elementos de Diagnóstico Velocidad de obsolescencia. Proliferación de información. Cultura más visual que textual. Sostenibilidad ambiental y social. Globalización. Interdisciplinariedad. Flexibilidad. Necesidad de reforzar competencias comunicativas. Necesidad de reforzar trabajo en equipo y liderazgo. Necesidad de reforzar capacidad de emprendimiento. ABP (Aprendizaje Basado en Problemas y Proyectos) Aprendizaje Basado en Problemas. Aprendizaje Basado en Proyectos. Objetivo: aprendizaje. Sujeto: estudiante. Competencias Generales 1. 2. 3. 4. 1.

Razonamiento y conocimiento técnico. Habilidades y atributos personales y profesionales. Habilidades interpersonales. CDIO (Concebir, Diseñar, Implementar y Operar). Conocimiento técnico y razonamiento

1.1 Demostrar capacidad de usar los principios de las ciencias Básicas. 1.2 Aplicar los principios de las ciencias de la ingeniería. 1.3 Demostrar capacidad de aplicar el conocimiento de las áreas profesionales de la ingeniería.


28

2. Habilidades y atributos personales y profesionales 2.1 Analizar y resolver problemas de ingeniería. 2.2 Conducir investigación y experimentos sobre problemas Ingenieriles. 2.3 Pensamiento sistémico. 2.4 Dominar habilidades personales que contribuyan al éxito de la práctica de la ingeniería. 2.5 Dominar habilidades profesionales que contribuyan al éxito de la práctica de la ingeniería. 3. Habilidades interpersonales 3.1 Liderar y trabajar en grupos. 3.2 Comunicación efectiva. 3.3 Comunicación en idiomas extranjeros. 4. CDIO (Concebir – Diseñar – Implementar – Operar) 4.1 Reconocer la importancia del contexto social y ambiental en la práctica de la ingeniería. 4.2 Apreciar diferentes culturas empresariales y trabajar exitosamente en organizaciones. 4.3 Concebir y aplicar ingeniería a los sistemas. 4.4 Diseñar sistemas complejos. 4.5 Implementar procesos (duros y blandos) y gestionar los procedimientos de implementación. 4.6 Operar sistemas complejos, procesar y gestionar operaciones. Contribución a competencias


29

Disciplinas y proyectos

Componentes


30

Espacio de trabajo

Papel del estudiante


31

Papel del profesor

Evaluaci贸n Estudiante en el curso. Profesor en el curso. Estudiante. Profesor. Curso. Programa curricular. Universidad. Seguimiento


32

Seminarios de Proyectos Equipo interdisciplinario. Proyecto escogido por el equipo. Proyecto realista. Acercamiento no lineal, sino interactivo. Los conocimientos necesarios no se enseñan sino que se Aprenden. Seguimiento y evaluación requieren experiencia. El propósito de la evaluación es el mejoramiento. Evento final abierto y con evaluación externa. Curso exigente pero apreciado. Vinculación con innovación e investigación. Aprendizaje institucional, no ceder ante intereses particulares. Proyecto institucional. Temas locales Liderazgo de la Universidad Nacional de Colombia. Liderazgo de la Facultad de Minas. Universidad de los Andes. Habilitación para el ejercicio de la ingeniería. Gremialismo.


33

Quinta Parte El perfil Profesional de los Ingenieros y Arquitectos para el siglo XXI: “Formación integral”, basados en conocimientos sólidos en “Estética y Cultura Universal”. Arquitecto Martín Alonso Pérez ¿Hacia dónde va el país y en particular Antioquia en el siglo XXI? “Colombia aspira a consolidarse como nación en este siglo, a partir de valores como son: ser una sociedad abierta, conectada e integrada con el mundo, que se construye desde el respeto a la libertad, la democracia y el estado social de derecho”. Visión 2019. Estar conectado con el mundo a través de Tratados de Libre Comercio (TLC), Convenios bilaterales y multilaterales con otros países, además de concretar la vinculación a la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), nos obliga a prepararnos de acuerdo con estándares similares a los miembros que las conforman, en otra palabras “aspirar a lo mejor” que existe actualmente en el mundo desarrollado. Las tendencias que se están imponiendo en la formación de los nuevos profesionales, se fundamentan no en la alta especialización sino en la integralidad y multilateralidad, esto gracias a las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones, que han provocado un “estallido de abundancia” en cuanto al acceso al conocimiento. En otras palabras, profesionales que tienen la capacidad de selección y de síntesis. Con relación a los ingenieros y arquitectos, se busca incorporar en lo “nuevos” contenidos académicos y desempeños profesionales los siguientes “valores y virtudes”: Creatividad y espíritu innovador. Sentido de la competitividad. Hábito permanente del autoaprendizaje. Capacidad de comunicación.


34

Espíritu Crítico. Formación multi e interdisciplinaria. Flexibilidad en el ejercicio profesional. Curiosidad por la vida. El sentido de la belleza y la experiencia estética. Y finalmente, formación ética que se debe manifestar en el respeto a valores y códigos de comportamientos establecidos. Esto asociado a la crisis moral de la sociedad actual, que nos obliga al retorno en valores como imperativo universal, es decir, común a todos los seres humanos. Estos valores pretenden que los profesionales en general y los ingenieros y arquitectos en particular, sean capaces de resolver problemas surgidos en la sociedad en la cual se vive e interactúa, a partir del uso de nuevas herramientas tecnológicas que la sociedad global contemporánea tiene a disposición, con “sentido de realidad”, reconociendo su complejidad, su velocidad de cambio y aplicación, enfocado hacia una tecnología para el bienestar y no para el agobio y el consumismo desenfrenado (Tiranía de la Abundancia). Con respecto a lo formación estética se busca rescatar el “Sentido de lo estético, el sentido de la Belleza”. Es ir más allá del conocimiento de las leyes de Newton, de la Termodinámica, de las Geometrías Euclidianas y no Euclidianas, entre otras “Ciencias Puras” y sus aplicaciones prácticas. Es saber con certeza que es bello y que no lo es. Es enfrentar la realización de proyectos de manera conjunta entre ingenieros y arquitectos, con criterios basados en principios que den como resultado final “Obras” agradables a los sentidos, armoniosas y lo más importantes bellas, que por estas condiciones y atributos permanezcan en el tiempo. Se deben fundamentar contenidos en apreciación estética en todas sus manifestaciones universales como: El lenguaje y su uso. (La Literatura como experiencia estética) La Historia del Arte y su comprensión de “lo perfecto” como manifestación de lo bello.


35

El sentido del “ritmo” y la “armonía” desde la Música. La vivencia de lo “sublime” desde la apreciación de la naturaleza como manifestación de “totalidad”, identificando el “lenguaje de las formas” como síntesis geométrica. La “capacidad de asombro” ante lo “singular”, ante lo “excepcional”. La consecuencia de estos contenidos en el proceso de formación de los ingenieros y arquitectos, es la de garantizar la capacidad de dialogo inteligente, creativo, sensible y realista entre personas que enfrentan de manera conjunta la solución a los problemas de otras personas o sociedad en su conjunto, buscando la perfección en su concepción, diseño, y ejecución.

Bibliografía The Impact Of The CDIO Approach On Engineering Education. D.R. Brodeur. Massachusetts Institute of Technology. 2010 Teaching learners to be self-directed. Grow, G.O., 1991. Adult education quarterly. (41)3:125–149 The future of engineering education I. A vision for a new century. Rugarcia, A., R.M. Felder, D.R. Woods, and J.E. Stice. 2000. Chemical Engineering Education, (34)1:16–25 Project–based Learning and International Business Education. Danford, G.L. 2006. Journal of Teacing in International Business. (18)1:7–25 Reflection on Project Work and Problem-based Learning. Kolmos, A. 1996. European Journal of Engineering Education. (21)2:141–148

4 %20panel%20la%20formacion%20del%20ingeniero%20y%20el%20arquitecto%20en%20el%20siglo%20xxi  

http://www.congresodeingenieriayarquitectura.com/images/memorias/4.%20PANEL%20LA%20FORMACION%20DEL%20INGENIERO%20Y%20EL%20ARQUITECTO%20EN%20...

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you