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DATOS Y CIFRAS DE LA ECONOMÍA ASTURIANA 2000

En efecto, en ese ejercicio este indicador elaborado por Sadei aumentó un 5,9%, pero lo hizo sobre la base de un crecimiento productivo extraordinario de la energía eléctrica, mientras que el resto de los subsectores apenas habían experimentado crecimiento alguno, cuando no habían tenido claros retrocesos. Eso viene a significar dos cosas: una, que el avance de la industria regional durante 2000 fue mucho más regular, distribuyéndose, en general, por la mayoría de los sectores productivos; otra, que la ralentización que manifiesta la componente tendencial del IPIA desde comienzos de año y que es coincidente con la desaceleración que también transmite el índice de producción, pero referido a la industria española, se debe en su mayor parte a las elevadas cotas de producción alcanzadas en 1999 por la rama regional de energía eléctrica. Del análisis del IPIA de las diferentes divisiones industriales se pueden derivar algunas peculiaridades del crecimiento industrial de 2000 en Asturias. Las industrias básicas, donde se incluye la producción y primera transformación de los metales, concretamente las producciones siderúrgicas, del cobre, del cinc y del aluminio, experimentaron la mayor progresión entre las grandes divisiones industriales en que se estructura la economía regional. El índice para este subsector, con base 100 en 1998, alcanza un valor en 2000 de 114,5, con un incremento interanual de 11,6 puntos. Este hecho es el reflejo de las altas cuotas de producción alcanzadas por el grupo Aceralia en los productos largos y, sobre todo, en los productos finales seleccionados; e igualmente del crecimiento que tuvie-

ron las producciones de aluminio y cinc en el ejercicio. También fue notorio el avance registrado por el conjunto de las industrias manufactureras, en torno a la media del índice general, después de haber acabado el ejercicio anterior con caídas en la producción. Por su parte, las industrias transformadoras de los metales crecen un poco más que durante 1999, aunque lejos de la industria en su conjunto. La peor parte, como no podía ser de otra manera, en cuanto al crecimiento de la actividad se refiere, se la llevó la división de energía y agua. Como ya se había indicado, el crecimiento productivo extraordinario de la energía eléctrica, en concreto, entre enero y diciembre de 1999, la producción de esa rama había aumentado un 34% respecto a igual período del año anterior, hacía muy difícil que durante 2000 se pudiese ni siquiera igualar los parámetros de producción del ejercicio precedente. La hidraulicidad de 1999 propició que, ante la escasez de lluvias registradas en España, se disparase la demanda de energía de origen térmico en Asturias y esa situación coyuntural no se mantuvo durante 2000. En consecuencia, la actividad del subsector, a la que tampoco ayudó la caída del consumo de energía eléctrica en el mercado interior, retornó a pautas de producción más habituales y la división de energía y agua en su conjunto experimentó un ligerísimo retroceso. Por lo que respecta al tipo de bienes que mejores resultados exhiben son los bienes de consumo, que crecen 6,2 puntos, sin duda como consecuencia del avance mostrado por las industrias manufactureras, principal proovedor

Datos y cifras de la economía asturiana 2000  

Serie de periodicidad anual, iniciada en 1975 bajo el patrocinio de la Caja de Ahorros de Asturias, que analiza los principales aspectos eco...

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