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DATOS Y CIFRAS DE LA ECONOMÍA ASTURIANA 2000

El Valor Añadido Bruto de la agricultura creció un 1,5% en 2000, en contraste con la reducción del 5,0% experimentada en el año anterior. Las mejores condiciones climatológicas asociadas a un aumento de los índices de pluviosidad favorecieron la expansión de la producción de las ramas agrarias. Por su parte, la ganadería tuvo un peor comportamiento en este periodo derivado de las zoonosis aparecidas. Éstas repercutieron tanto en la producción como en la demanda de estos productos. El VAB de las ramas industriales creció un 4,0% lo que supone un punto porcentual más que el crecimiento experimentado en 1999. El dinamismo de las ramas energéticas, sobre todo electricidad y gas, y el buen comportamiento de las industrias no energéticas, asociado a la evolución de la demanda final, impulsaron el crecimiento de estos sectores en 2000. El VAB de las ramas energéticas creció un 4,0% en 2000, en contraste con el crecimiento del 2,9% del año anterior. Este incremento vino acompañado por un aumento considerable del consumo interior de gas y electricidad. El consumo de energía eléctrica aumentó un 6,5% lo que supuso aproximadamente un punto porcentual más de crecimiento que el experimentado en 1999. El VAB de las industrias, excluidas las energéticas, creció un 4,0%, en contraste con el 3,1% de 1999. La positiva contribución del gasto interior influyó positivamente al crecimiento de estas ramas hasta el primer semestre del año. A partir de entonces, el debilitamiento de la demanda interna y la desfavorable evolución de las ventas al exterior atenuaron el crecimiento de la industria. Las industrias con altos requerimientos tecnológicos tuvieron un

comportamiento favorable en este periodo mientras que las industrias del textil, vestido y calzado tuvieron un comportamiento más negativo. La evolución del VAB de las ramas industriales tuvo una correlación con la del Índice de Producción Industrial. Este índice creció un 4,4% en 2000 lo que supuso 1,8 puntos porcentuales más que el crecimiento del año anterior. La evolución de este indicador presenta, no obstante, un perfil de desaceleración a lo largo del año conforme se iba produciendo un menor crecimiento del gasto final. Esta situación quedó reflejada, de manera desigual, en los distintos grupos que componen la producción industrial, debido al grado de repercusión que tiene sobre cada uno de estos grupos la desaceleración de la demanda interna, tanto la del consumo de los hogares, como la de la inversión de las empresas. Las expectativas sobre el sector, recogidas por el Índice de Clima Industrial, presentaron de igual forma a lo largo del año una peor evolución debido tanto a la cartera de pedidos, como a las previsiones sobre la producción. El VAB de la rama de la construcción creció un 6,3% en 2000. Este crecimiento fue inferior al 8,7% experimentado en 1999. La causa fundamental de esta desaceleración se encuentra en la menor actividad de la edificación residencial mientras que la obra civil experimentó una recuperación que no pudo atenuar el peor comportamiento de la primera. El menor crecimiento de la demanda interna junto al alza en los precios de la vivienda, originados, a su vez, por la escasez del suelo edificable y las tensiones en los costes tanto de los materiales de construcción, como

Datos y cifras de la economía asturiana 2000  

Serie de periodicidad anual, iniciada en 1975 bajo el patrocinio de la Caja de Ahorros de Asturias, que analiza los principales aspectos eco...

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