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DECI-DEPU 17 Puta Pereira Noviembre de 2010 a Enero de 2011 ISSN 1909-8822 Universidad Tecnológica de Pereira Grupo de Investigación en Arte Contemporáneo L`H Categoría C de Colciencias Semillero de Investigación DECI-DEPU Director Oscar Salamanca Comité Editorial Oscar Salamanca Gladys Méndez Mulet Sean Igor Acosta Contacto salsalamanca@gmail.com www.oscarsalamanca.net www.lacoctelera.com/libidoherida Portada Fotografía “Puta Pereira”, autor: Jhon Wilson Ospina Contraportada Fotografía “León” , monumento ubicado en la calle 22 Carerra 5 esquina en Pereira, Colombia, autor: Ciega colaboran con este número CIEGA & JHON WILSON OSPINA Impresión Publiprint Ltda. Excepción de responsabilidad: los artículos e imágenes publicados no dan fe del pensamiento del comité editorial, del grupo L´H y del semillero DECI-DEPU.

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PUTA PEREIRA (señal extraída de un graffiti pereirano) Una ciudad contemporánea, una babilonia puta de pronto y que de repente se ve “garabateada”, graficada en un lenguaje más culto como un reflejo casi inmediato y autónomo del triunfo de lo urbano, simple naturaleza del estar junto, de la conexión. El graffiti o pintadas aparecen como una sinenergia de expresiones en lo marginal. Barrios del Bronx a finales de los 60 se convirtieron en soportes de búsquedas de jóvenes adolescentes sin casi ninguna expectativa de vida, ya que su futuro dependía de la posibilidad por pertenecer a alguna pandilla o prosperar en la mafia local. De todas formas, el graffiti como escritura o símbolo surge como una respuesta dura sacada de las entrañas frente a los acontecimientos más sensibles de dominación o marginación, bien sea política o de presión social. El graffiti por este simple hecho se mantiene consecuente con la liberación en sentido ampliado y defendido por el pensamiento moderno saludable. Entendemos el graffiti como un medio de exhibición también de preconceptos fijados en sus autores desde escenarios o perspectivas sicológicas donde la pintada se ofrecía como un territorio de sanación, no sólo individual, sino colectivo desde el uso de la propiedad y la huella. Interesa entonces la mirada del graffiti operando desde adentro de la sociedad como si se tratara de un refugio trasgresor ubicado en el borde pero interesado en los problemas de fondo en línea crítica al capital o alegoría de trasmisión y cambio. Es por esto que resulta fácil relacionarlo con diferentes subculturas tales como el hip hop, punk y la estética de los calzones caídos afroamericanos, entre otras. En Europa la pintada se convierte en gesto radical con potencia simbólica revolucionaria, es así como el situacionismo la convierte en laboratorio de resistencia en pro de la creación con herencia dadaísta cuando convoca a no ingresar en el sistema de trabajo. De igual manera

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lo encontramos articulado al surgimiento de las minorías antes invisibilizadas pero ahora reactivadas desde la necesidad por reivindicar las identidades subyugadas. La cuestión no sólo respondía a problemas de piel o sexo, sino también al enfrentamiento de las hegemonías sociales económicas en una época de activismo constante a partir de la crisis permanente. En Latinoamérica los movimientos de liberación nacional (Cuba, Nicaragua), el surgimiento de grupos guerrilleros marxistas donde se compartía con el graffiti su capacidad de síntesis e impacto visual. Cada protesta, cada movilización social hace uso del graffiti con cariz político y protesta, un poco evocando con nostalgia el lenguaje ya en desuso de lo panfletario, pero en el fondo luchando para instaurar una reactivación de lo panfletario en línea conceptual, dinámica y creativa. El planteamiento principal del graffiti tiene que ver con la instauración de la dimensión del cuerpo como un territorio donde se ejecutan cosas, donde ocurren cosas bien sea en clave de represión o escenario para nuevas socializaciones. Esto es evidente en los conceptos reivindicantes de los graffiti del situacionismo pero también en lo que ocurre actualmente con el graffiti en lo aparente. La presente publicación se considera un espacio de visibilidad de aquellos rastros de humanidad desplegados en la figura disidente que otorga la línea en el anonimato, con o sin compromiso político definido, rasgo de propiedad, huella de paradigmas caducos o simples motivaciones de constatación. Con la publicación aparecen ciudades y corporalidades en conflicto por ser mapa y zona de encuentro, quizás planificado como un gran rostro de identidades superpuestas y en riesgo.

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¿Por qué la blancura de los muros universitarios? Gana el iconoclasta y la estética de la belleza correcta cosmética decorativa de limpieza en todo sentido ¿Dónde ha quedado el graffiti? ¿Por qué la falta de contenido y no sólo simbólico? No lo confundamos con pintura mural de flores para peluquería del barrio Cuba, ni permitamos que nos ubiquen muros de la vergüenza donde es permitido manchar paredes. NO SE NECESITA PERMISO


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