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SUMARIO “Dichosos los que escuchan la Palabra de Dios....................................... 1

r Testimonios Las palabras se las lleva el viento............ 3 José Lozano La actual pobreza como fuente de vida... 7 Josep Perich Serra

r Artículo de fondo La alegría apostólica, su fundamento... 16 Antonio Bravo

r Estudios del Evangelio Dichosos quienes optan por los pobres... 35 Luis Ángel Ortiz de Pinedo Las bienaventuranzas, retrato de Jesucristo................................ 44 Jesús Andrés Vicente La alegría de Pablo en la persecución..... 55 Diego Gutiérrez

r Página del Padre Chevrier Gozo y bienaventuranza en A. Chevrier.....62 Florenci Costa i Padró


el prado 2

l “Dichosos los que veis...”

uuu

ASOCIACIón

DE

SACERDOTES

DEL

PRADO

Publicación periódica - Enero-Marzo 2011 / núm. 206


INFORMACIONES - Ejercicios Espirituales para sacerdotes del 29 de agosto al 2 de septiembre (ambos inclusive) de 2011

- Encuentro de sacerdotes pradosianos j贸venes del 29 al 31 de Agosto (ambos inclusive) de 2011

- Mes Pradosiano para sacerdotes del Prado del 14 de septiembre al 14 de octubre de 2011


"EL PRADO" Publicación periódica Nº 1906-Refª 1999 DIRECCIÓN: MANUEL JOSÉ BARCO ESTÉVEZ Higueras, 35, 1º 28011 MADRID Tf 91 470 07 17 Email: pradoe@asociacionsacerdotes.e.telefonica.net Web: http://sacerdotesprado.wordpress.com REDACCIÓN: FRANCISCO JAVIER GARCÍA CADIÑANOS C/ Barrantes, 11 bajo 09003 - BURGOS Telf. 947482988 ADMINISTRACIÓN: Asociación Sacerdotes del Prado Higueras, 35, 1º 28011 - MADRID Tf 91 470 07 17 PRECIOS DE SUSCRIPCIÓN: Suscripción anual normal.......14 € Suscripción de apoyo........... 18 € Suscripción al extranjero...... 18 € Número atrasado................... 3 € ENTIDAD BANCARIA Caja de Madrid Cebreros, 40 28011 - MADRID 2038 1195 02 6800013086 IMPRIME: Mangel print. Gamonal, 3 / 28031 - Madrid. Tl: 91 778 54 35 Dep. Legal: B 3721 - 1968


“DICHOSOS LOS QUE VEIS...”

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na cierta preocupación me empezaba a entrar en mi espíritu (esto no es nuevo en mi tarea a la hora de organizar los números de la Revista) porque se llegaba el tiempo y aún no disponíamos de todos los artículos que se necesitaban para la misma. Según iban llegando, Gloria, la secretaria y correctora, los había ido leyendo para ver si había alguna involuntaria incorrección.

Por fin, una vez que nos habían llegado prácticamente todos, entro yo en escena para echar un nuevo vistazo, colocar todos con el mismo formato y hacerme cargo del contenido de de los artículos para poder poner en cada uno la introducción a los mismos. Esta tarea tiene mucho de trabajo mecánico, pero también tiene todo de entrar en el corazón de cada una de las páginas y en el corazón de los autores que se va revelando a través la reflexión y experiencia que comparten; máxime, cuando uno tiene la suerte de conocerlos a todos. He de confesar que el tiempo que dedico a ello es para mí una gracia y un tiempo de meditación, de oración, de emociones, de admiración, de sentirme pisando tierra sagrada ante la que se me invita a descalzarme. En mi despacho, frente al ordenador y una Biblia, encerrado como un monje, noto que se van sentando también todos y cada uno de los que nos prestan el servicio de este compartir gratuitamente. ¡Solo ellos saben el tiempo dedicado, arañando horas y minutos de múltiples tareas pastorales y hasta de su descanso! Cuando alguno veo que se retrasa, me cuesta recordarles que se llega el momento, pues soy consciente de que mi llamada le puede crear un poco más de tensión. En estos momentos están sentados ante mí: Pepe Lozano que ha arrancado una página de su cuaderno de vida y viene junto con la abuela Ana a quien nos la presenta como la viuda del evangelio y como la madre su nieto, de su marido, de su vecino y de un puñado de trabajadores inmigrantes, así como una verdadera protagonista en las tareas de la parroquia. Josep Perich nos trae muchos ratazos de vida amasados en su corazón con la Palabra de Dios y nos presenta a un puñado de personas humildes, sencillas y pobres que le han hecho descubrir, a la luz del evangelio, rasgos del rostro de Cristo y páginas de evangelio hechas vida en Rafa Rubio, Carmen, Javi , Mercedes, en un compañero sacerdote, en un transeúnte, en la comunidad de discapacitados entre los que se encuentra Luis y los voluntarios de la misma como Christoph. En los dos se nota, y así lo expresan de alguna manera, la alegría del pastor en el misión, aunque no está exenta de la experiencia de la cruz. Antonio Bravo, puntual como siempre, ha entrado en silencio y se une al grupo. De una manera escueta (como habitual en sus saludos, pero no en sus aportaciones), ha hecho un signo de bienvenida y, al terminar el testimonio de Josp Perich, me ha ofrecido su reflexión sobre el fundamento de la alegría del apóstol diciendo: “Espero que te sirva”. La

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reflexión de Antonio no es una mera elucubración bíblico-teológica, sino que se nota haberla hecho también desde su experiencia y como algo que forma parte de su vida espiritual y pastoral. Su aportación nos hace mirar hacia la alegría del Enviado, hacia la alegría de los discípulos, hacia la alegría del apóstol Pablo y termina con algunas sugerencias para fortalecer la alegría en la misión. Estábamos compartiendo algo de lo que Antonia había dicho: “dolor y la alegría se entretejen en el corazón del apóstol”, cuando Diego Gutiérrez se hace presente. Comparte con nosotros un estudio de evangelio en el que ha contemplado a Cristo a través de la experiencia del apóstol de los gentiles en sus momentos de persecución, pero significando al mismo tiempo el gozo que brota en el corazón de Pablo en la misión. Diego subraya al final este testimonio del apóstol: “Cristo será glorificado en mi cuerpo, por mi vida o por mi muerte, pues para mí la vida es Cristo, y la muerte una ganancia. (Filp. 1, 1-21). Nos deja también este recado: “todo el que se proponga vivir cristianamente será perseguido”. Alguien más se suma al grupo: Luis Ángel Ortiz de Pinedo. Viene también con el evangelio debajo del brazo una vez que lo ha pasado por el corazón. Su mensaje es: “Dichosos los que optan por los pobres”; ¡y lo dice tan tranquilo!. Él lo trae claro, pues ha estado acogiendo el testimonio de la alegría de Jesús, de los discípulos, de María, de la comunidad de seguidores de Jesús en la opción por los pobres. Se ha puesto a rezar y le hemos escuchado: “Nos sentimos reconfortados y alentados por esa nube de testigos de ayer y de hoy que, identificados contigo, Señor Jesús, han vivido y viven el espíritu y la letra de las bienaventuranzas”. En ese momento veo que se cruzan miradas los cuatro que ya están sentados conmigo y que asienten entre sí con la cabeza. Jesús Andrés se hace esperar un poco más, pero llegó a tiempo. Sin decir nada, empezó a repartirnos una copia a cada uno de su Estudio de Evangelio mientras nos decía: “es un esquema un poco amplio”. Lo mismo os sirve para hacer algún retiro o para orientarlo para algún grupo. “Las bienaventuranzas, retrato de Jesucristo”. Un esquema sugestivo y fruto de su contemplación de las bienaventuranzas en la vida de Jesús.

Al final, Florenci Costa llegó con Antonio Chevrier. Nos dijo: “como sabéis, el rostro del P. Chevrier que muestran las pocas fotos que se conservan de él no es precisamente el de un hombre risueño. No obstante, compartió con nosotros unas pinceladas de la experiencia de Chevrier sobre las bienaventuranzas, recordándonos el tiempo en que vivió y la compresión espiritual, un tanto dolorista con el que se vivía la Redención en la época. No obstante subrayó de donde arrancaba la dicha y el gozo del Padre Chevrier en su vida y misión: del encuentro con Jesucristo…. Y eso en medio no pocos combates que vivió interior y exteriormente. El compartir de unos y otros nos condujo a vivir unos momentos en los que tuvimos la convicción de que no estábamos hablando solamente entre nosotros, sino que nuestra conversación se había hecho oración. Y en ese silencio oracional, escuchamos la voz del Maestro: “Dichosos los ojos que ven lo que vosotros veis” En ese momento me desperté. Alguien había llamado a la puerta. Abrí y.. era Miguel Ángel, el de la imprenta. Venía traer las pruebas de la Revista…. 2


LA CASA DE TODOS h

José Lozano

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epe Lozano nos hace centrar la mirada en Ana, una mujer mayor, una de esas mujeres “fuertes” con sabor bíblico que ha sabido hacer de su casa, la casa de los pobres, y de su corazón, transparencia de la acción de Dios en ella. Son variados los miembros de “la casa de ana”: marido enfermo, nieto, inmigrantes, un amigo de la familia con Alzheimer… Ana, además, es reconocida en la parroquia también por su compromiso en la la misma. En este sentido, a Pepe Lozano le recuerda a “alguna de las mujeres que acompañaban a San Pablo”. La contemplación que hace Pepe de la vida de Ana, le ha evocado algunas páginas del Evangelio: el Padre que se revela a los sencillos en vez de hacerlo a los ricos y sabios, la viuda a la que descubre Jesús echando lo que tiene en el cepillo del templo… Parece ser que es verdad que los pobres, cuando comparten su pobreza, y se fían de Dios, son dichosos.

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es que, este muchacho, de 17 años, lleno de problemas, consecuencia de las circunstancias familiares en las que ha vivido, está viviendo en casa de la abuela Ana, que es la única persona que lo ha recibido. Paquito había dejado sus estudios, pero con el apoyo de la abuela, ha entrado a una escuela de formación profesional y, al parecer, su vida se

na es una mujer de 74 años, viuda con tres hijos. Una de sus hijas, Dolores, está separada, con un hijo, y se ha vuelto a casar. Y el padrastro no está de acuerdo en que Paquito, el hijo de la separada, viva en casa. Tampoco puede vivir con su padre carnal porque no lo ha reconocido como hijo desde su nacimiento. El resultado 3


. La casa de todos

José Lozano

piso, porque no tienen para pagar el alquiler.

ha estabilizado con el cariño que ha encontrado en Ana.

Ya hace tiempo, antes del fenóUn joven de Senegal, Sidi, lleva cuatro años en España. Ahora el meno de la inmigración, apareció trabajo está mal para todos, y más por casa de Ana Joaquín, un antipara los inmigrantes. Ana tiene un guo amigo de la familia. Había perpequeño campo y necesita algún dido a su mujer, y aunque tenía dos trabajador para que cultive las hijos, se encontraba muy solo en pocas cosas que planta. Ahí está casa. Cuando llegó a casa de Ana, Sidi trabajando en el campito de todavía podía encargarse del Ana, y no sólo él. A veces otros campo y de los animales; ahora ya jóvenes africanos, que tampoco tie- es mayor y a penas puede hacer nen trabajo, van con Sidi a casa de alguna cosa; además está bastante Ana; ella siempre tiene algo de tocado por el Alzheimer. Todo el comida y siempre busca una salida mundo está diciendo a Ana que lo para remediar la situación de estos envíe a casa de sus hijos. Pero Ana, pobres. La última vez que aparecie- aunque está afectada por muchos ron por su casa, tenía unos cuantos problemas de salud, responde que, si lo recibió en olivos para cosecasa cuando podía char la aceituna. Ana les propuso Ella siempre tiene algo de trabajar, ahora no que recogieran la comida y siempre busca le va a decir que aceituna y al final una salida para remediar vaya. Ella lo cuida como una persona partirían la cosela situación de estos más de su familia, cha; pero no fue pobres. o posiblemente partir, fue más de la más, porque está mitad lo que dio a estos jóvenes. Ha llegado a tal más necesitado que ninguno de sus punto la familiaridad de Ana con hijos o de sus nietos. No sabemos estos jóvenes negros, que todos le qué harán los hijos de Joaquín, y dicen mamá. Es la persona que en hasta qué punto se responsabilizatodo momento los acoge, los escu- rán de su padre pero, por ahora, cha, les ofrece el trabajo que tiene y este hombre, está en casa de Ana los sienta a su mesa siempre que sin ningún problema. Es uno más aparecen por su casa; incluso se de la familia. quedan a dormir cuando, en alguEsta mujer, desde sus años jóvena temporada, los han echado del 4


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José Lozano

medad, los pasó junto a él en el hospital cardiovascular. Al verse tan agobiado por la enfermedad, Raimundo intentó suicidarse en tres ocasiones, cosa que impidió el cariño y la dedicación incansable de Ana. Allí en el hospital tuvo una colaboración inmejorable con el capellán y con las religiosas que estaban al frente de todo el trabajo sanitario. También la recuerdan, en el hospital, todas las personas que la han conocido.

nes, ha estado muy comprometida con la Iglesia. Cuando me he enterado de lo que ha hecho por la parroquia, he pensado enseguida en alguna de las mujeres que acompañaban a San Pablo. Además de estar comprometida en la Pastoral Penitenciaria, en la que ha compartido y vivido a fondo todos los problemas de los reclusos y de sus familiares, ha sido catequista durante 45 años. Muchos de los niños que han pasado por sus grupos, todavía siguen teniendo relación con su antigua “cate”, como la llaman ellos. Se nota que ha dejado una profunda huella en todos los que se han relacionado con ella, tanto en los niños, como en sus padres como en toda la comunidad cristiana. No sólo había dado doctrina, había entregado mucho amor. Sólo con nombrar a Ana, todo el mundo se hace lenguas contando la cantidad de cosas que ha hecho por la parroquia. Realmente no ha trabajado en balde.

Actualmente Ana se encarga de coordinar la vida de la parroquia. Es algo así como sacristana, administradora, animadora de la liturgia. Sus posibilidades no le dan para más. Sólo su presencia es un don para todos los que asisten al templo los domingos.

Hay una cosa que le chocó al sacerdote cuando llegó a la parroquia. Al celebrar la Eucaristía, en el momento de la “paz”, Ana se levantaba de su sitio y daba la paz a todos los que asistían a la celebraAdmirable fue esta persona en ción. El sacerdote le dijo que solalos tres años últimos de la vida mente diera la paz a los que tenía a de Raimundo, su marido, fumasu lado, o como mucho, a los de su dor empedernido, banco. Pero ella enfermo de una continúa haciendo terrible insuficienNo sólo había dado lo mismo. El cura cia respiratoria. doctrina, había entregado ha callado y ha mucho amor. observado. Ana Todo el tiempo tiene mucha alede su larga enfer5


. La casa de todos

José Lozano

son dichosos y de ellos es el Reino de los cielos”. Es verdad que “el Padre ha escondido sus secretos a los sabios y entendidos y los ha revelado a los humildes”. “Es verdad que “aquella viuda que había echado sólo unas moneditas, había entregado para el Templo más que todos los ricos, porque depositó en el cepillo todo lo que tenía para vivir”.

gría y mucha paz para compartir con todos. Parece que no está mal que Ana dé la paz a todos, aunque la Liturgia nos diga otra cosa. Ana ha sido, sigue siendo muy feliz, compartiendo lo poco que tiene con los necesitados y con todas las personas que se cruzan en su camino, en todos los momentos de su vida. Está claro que no da, se da, se entrega, da toda su vida en cada uno de los gestos que realiza.

Es totalmente cierto que los pobres son nuestros maestros, y que, si los escuchamos, podemos comprender a fondo el Evangelio y adentrarnos en todo el misterio de la vida de Jesús.

Hay un aspecto que no se ha apuntado en esta breve reseña de la vida de Ana. Esta persona tiene unas especiales cualidades para la poesía. Apenas ha ido a la escuela y Está claro que en la vida de los no ha recibido instrucción de ninpobres vemos hegún tipo; pero hace cha realidad la unas poesías preciosas. Expresa en Los pobres son nuestros Eucaristía que celepalabras todo el maestros, y que, si los bramos. Se hace presente la entrega amor que lleva en escuchamos, podemos su corazón. comprender a fondo el de Jesús para la salvación de todos Convierte en Evangelio y adentrarnos porque ellos, sin belleza su amor en todo el misterio de la decirlo, pero vipara alegrar a los vida de Jesús. viéndolo a tope, nos demás y para creestán manifestancer en esa entrega y do: “tomad y esa donación gratuita de su vida a comed, porque esto es mi cuerpo las personas que la escuchan. que será entregado por vosotros….” Es verdad que “los pobres, los

que tienen el corazón libre y despegado de todo para poder compartir sus bienes y su vida con los demás,

José Lozano Diócesis de Madrid 6


LA ACTUAL POBREZA COMO FUENTE DE VIDA h

Josep Perich Serra

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los pobres se les puede mirar de muchas maneras. Pero hay una mirada, propia de los contemplativos en la vida activa, que es capaz de descubrir en ellos “bendición de Dios” en este mundo encadenado. Como si de un rosario se tratase, Josep Pererich nos ofrece, de manera muy sencilla, pero profunda, una serie de encuentros que ha tenido con sus parroquianos, y que ha plasmado en su Cuaderno de Vida; cada uno de los retazos de vida que nos ofrece son sacramentos de la existencia humana que saben a palabra de Dios. A Josep le provocan a releer el evangelio y le invitan a la oración. Hechos que, amasados con la Palabra de Dios, le ayudan a descubrir los misterios de Dios y de las personas humanas.

Por otro lado, estos retazos de la vida de las personas, acogidas y contempladas desde la fe, nos revelan el corazón de Josep en la línea del Buen Pastor hacia sus ovejas. Este testimonio no deja de ser la oferta de la espiritualidad de un sacerdote, que en su trabajo pastoral “de todos los días”, sabe rasgar el tedio de la vida cotidiana al descubrir la acción de Dios en los humildes y sencillos de la tierra. Un Dios que regala “su dicha y gozo” tanto a las ovejas como al pastor. Como solemos afirmar, el Cuaderno de vida es un instrumento que aviva la espiritualidad del Pesebre, de la Cruz y del Tabernáculo y un instrumento humanizador. Cuando la vida nos lleva a la oración, la oración nos hace entrar en la Vida.

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. La actual pobreza como fuente de vida

Josep Perich Serra

Si Jean Vanier me ayudó a ver a Jesús en el pobre, Antonio Chevrier me está ayudando a contemplar el atractivo del Jesús-pobre. Mi horizonte es identificarme con este Jesús y, a partir de él, desprender una mirada misericordiosa-luminosa en mi servicio pastoral.

Presentación

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is primeros años de sacerdote los viví en un clima de secularizaciones.

Providencialmente se me pidió el servicio de consiliario de la comunidad de discapacitados psíquicos “El Rusc” de Tordera El “disco duro” y el “motor de (Barcelona), integrada en la arranque” de mi acción pastoral los Comunidad del Arca, de Jean ubico en el Estudio de Evangelio, Vanier. Poco a poco ya sea individual o fui reciclando mi en grupo. Se trata de “voluntarista” emMi horizonte es seguir más de cerca puje evangelizador. identificarme con este a Jesús con una actiDejé de poner el Jesús y, a partir de él, tud contemplativa y acento en la organidesprender una mirada encajar la “provocazación pastoral para misericordiosa-luminosa ción” que sugiere de adoptar una mirada cara a la presencia especial hacia las en mi servicio pastoral. entre las personas personas más débiles con las que uno se de mi entorno. La espiritualidad de relaciona a diario, o debería relaJean Vanier me ayudó a descubrir, cionarse. utilizando sus palabras, que “el pobre no es un problema a resolver sino una fuente de vida y un auténtico sagrario de la presencia de Dios”. 1.- Lo que veo en Jesús Cuando Jesús resucitado se presenta a sus discípulos les dice “Mirad mis manos y mis pies” (Lucas, 24, 36ss.). No sólo les está mostrando las heridas-agujeros sino todo lo que aquellas manos y aquellos pies habían hecho a lo largo de los pocos años en que caminaron juntos.

A mi modo de ver, creo que esta sacudida espiritual marcó una dirección en mis futuros destinos en suburbios o en barrios de fuerte inmigración. Sin darme cuenta, me encontré formando parte de un grupo de consiliarios de la JOC. Fue a través de uno de ellos como descubrí la espiritualidad del Prado.

Aquellas manos con las que les 8


. La actual pobreza como fuente de vida

Josep Perich Serra

A partir de ahora a todos ellos “les abrió el entendimiento para que comprendieran las escrituras” y añadió: “vosotros sois testigos de todo eso”. Toda una “pro-vocación”.

había lavado los pies. Aquellas manos que recogieron lo poco que tenía la multitud: cinco panes y dos peces, enseñándoles a dar gracias y a compartirlo todo. Aquellas manos que habían elevado a un niño como símbolo del camino para entrar en su Reino…

Uno se siente llamado a no escaparse, a no mirar de reojo, sino a Aquellos pies empapados de las mirar de frente a los ojos de muchas lágrimas de aquella mujer pecado- personas que a lo largo de la semana ra en casa de un fariseo. Aquellos se cruzan en tu camino como diciéndote: “¿Tienes algo pies que, rompienpara comer?”. Debo do protocolos, entran en la casa de Es muy significativo confesar que, en las cirun centurión para que ahora se les presente cunstancias actuales, curar a un simple como un “pobre herido” soy un privilegiado. No sé si debo, por ello, dar criado. Aquellos que pide limosna: gracias o pedir perdón pies que, venciendo la resistencia de los ¿Tenéis ahí algo para por los panecillos que discípulos, de Pe- comer?”, recordándoles traigo escondidos en mi dro en particular, el “tuve hambre y me zurrón, como aquel joven de la multitud emprenden el cadisteis de comer” cuando Jesús multiplimino hacia Jerucó los panes y los peces. salén…

Si aquellas manos y aquellos pies habían sido motivo de extrañeza o incomprensión, ahora son motivo de una inmensa alegría.

2.- Lo que veo en los pobres (“postales” escogidas de mi Es muy significativo que ahora cuaderno de Estudio de se les presente como un “pobre Evangelio)

herido” que pide limosna: -¿Tenéis ahí algo para comer?”, recordándoles el “tuve hambre y me disteis de comer” del evangelio de Mateo en el capítulo 25.

• Voy a un hospital de Girona para visitar al feligrés Rafa Rubio. Tiene 71 años y vive solo. Está a la espera de que le amputen una pierna. Con muchas 9


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Josep Perich Serra

• Carmen, viejecita y viuda; una y otra vez pide a Dios que se la lleve. Cuando voy a llevarle la Comunión, me dice: “Dios no me ama. Mejor dicho, me ama a su manera”. Es lo que Jesús pensaría en el huerto de Getsemaní, y luego clavado en la cruz… Es lo que deben pensar algunas de las muchas personas heridas por el paro, por la violencia de género, por las vejaciones laborales…

dificultades consigue expresarse, ya que está operado de laringe. Al verme, al instante me regala una sonrisa y me pregunta: ¿Cómo sigue su pie? Alguien le habría explicado que me había torcido el pie. Sin embargo, después de compartir conmigo esta delicadeza y sensibilidad, llegan dos auxiliares y, sin decir siquiera “buenos días”, en un santiamén me lo dejan totalmente desnudo encima de la cama. Les digo que “ya salgo” y me dicen que a ellas les da lo mismo. Me encuentro en el pasillo sintiendo en mi interior: “Éste es el Cordero de Dios…”. En la misa de estos últimos días, cuando elevo el pan consagrado y pronuncio “Este es el cordero de Dios, que quita el pecado del mundo…”, me distraigo, santamente, recordando a Rafa y a tantas personas que en su indefensión sufren malos tratos físicos o psíquicos.

Gracias, Padre, por Carmen. Ahora, en mi fragilidad, me siento amado “a tu manera”.

• Voy de visita a casa de la abuela Mercedes. Está en una silla de ruedas. En la conversación saca el tema de que ella había dado catequesis a un joven del bloque vecino, que ahora está en su casa, en fase terminal, con sida. Se trata de Javi. Me da recuerdos para él. Tenía programado ir a verle. Esta conversación aumenta mi motivación para el encuentro. Ya a los pies de la cama de Javi, me doy cuenta de que tan sólo le queda la piel y los huesos, con unos ojos de un negro intenso que apuntan al infinito. Después de una pausada salutación, acompañada de largos silencios, le comento: “Javi, tu vecina, Mercedes, no

Señor, que a lo largo de este día, cuando me sienta más indefenso, todavía me quede por regalar una sonrisa gratuita como la del Rafa. De antemano, te pido perdón por las veces que me muestro poco sensible hacia personas necesitadas del “ángel de la guarda” que no acaban de encontrar. Amén

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Josep Perich Serra

a nadie. A un transeúnte le ofrepuede desplazarse pero me ha ció compartir el desayuno del comentado que había sido tu catedía siguiente, en el bar de quista, que tiene un buen recuerdo enfrente. Contra todo pronóstituyo y que reza por ti”. Aquel co, tuvo lugar el desayuno entre cuerpo esquelético de Javi, que los dos. Al despedirse, el invitaparecía inerte, se incorpora y, do se despide en con voz potente, estos términos: “Te como si fuera un grito salido de lo Aquel cuerpo esquelético doy gracias, Ramón, no de Javi, que parecía por el desayuno que me más profundo de su corazón, excla- inerte, se incorpora y, has pagado, sino porma: “Padre nues- con voz potente, como si que me has escuchado y tro que estás en el fuera un grito salido de me he sentido acompacielo, santificalo más profundo de su ñado”. do...”. Después se corazón, exclama: Mi compañero no relaja, se deja caer de nuevo en la “Padre nuestro que estás “le bautizó con agua”, pero sin duda en el cielo, cama para decirque aquel café con me con voz tenue: santificado...”. leche olía a sacra“Gracias”. Al día mento. Resuena nuevamente el siguiente expiró. grito profético de Juan Bautista: Javi pudo liberar, desbloquear “Entre vosotros está ese que no aquel grano de mostaza que conocéis” (Juan 1, 26). Aquel “exceMercedes, cuando era un niño, dente” social, a ojos de muchos, había sembrado en él y se daba por había dado el primer paso para dejar de ser un transeúnte y perdido. emprender el camino de peregrino Tengo el convencimiento de que del Reino. este nuevo Dimas aquel día sintió el grito todavía más potente del Crucificado: “Hoy estarás conmigo • El domingo por la tarde fui a en el paraíso”. echarme a la “piscina probática” del Rusc (comunidad de discapacitados psíquicos ya mencio• En un encuentro de sacerdotes, nada). Me quedo a cenar con un compañero nos explica que ellos. En la sobremesa, mientras él nunca da dinero directamente contemplábamos un álbum de 11


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Josep Perich Serra

zontes. Gracias, Señor, por esos monitores y esos voluntarios. Detecto en ellos que viven con vocación de servicio su momento presente. Sin darse cuenta están pregonando “la verdad y el don amoroso que nos llegó por medio de Jesucristo” (Juan 1,17).

fotos, recreábamos unos sentimientos de confianza, de gratuidad y de comunión de “alto voltaje”. Particularmente me llamó la atención una foto de Luis, chico discapacitado, pasando gratuitamente unos días de vacaciones en Alemania invitado por Christoph, un monitor voluntario.

3.– Lo que veo de mi “pobre” persona

De vuelta a casa, me sentía participe de la misión de Juan Bautista. Los chicos acogidos y los monitores eran conscientes de mi misión de consiliario, aunque el objetivo de mi visita no fuera una eucaristía ni una catequesis. Unos y otros, estoy convencido de ello, saborearon la generosidad de Christoph. Unos y otros, estoy convencido de ello, acogieron y “leyeron” mi gesto gratuito, mi presencia testimonial. “No era él la luz, era sólo testigo de la luz” (Juan 1,8). Me quedé mentalmente y físicamente super-en-forma: ¡menos artrosis y a dormir como una marmota! Los médicos deberían recetar esas “inmersiones”.

Hoy en día si, como pastor, mantienes firme la pretensión de evangelizar, puedes vivir un auténtico “vía crucis”, dada la indiferencia (por no utilizar la palabra rechazo), cada vez más generalizada en nuestro país, hacia lo que viene de la Iglesia. Te preguntas: ¿esta indiferencia-rechazo apunta hacia el proyecto de Jesús o más bien hacia el mal ejemplo que les estamos dando con nuestra no adhesión a Jesús? A lo mejor apunta hacia ambos lados. Algunos de mis compañeros esperan con ganas su jubilación, sin más quebraderos de cabeza. Otros, más jóvenes, intentan reconquistar el terreno “quemado” con un despliegue desacomplejado, pero altivo. Otros…

Señor, gracias por esta llamada, que sentí hace más de treinta años, a “echarme a la piscina del Rusc”. Me siento sembrador de semillas milagrosas, capaces de estallar en primavera en el momento más inesperado y en un pesimista contexto social falto de hori-

Me pregunto si tenemos asumido que, si queremos seguir de cerca al Maestro, nos tocará, como míni12


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Josep Perich Serra

rial a tus y a mis imposibles, pero sí que me tienes a tu lado, te puedes sentir superamado, supervalorado en tu dignidad de hijo como mínimo, encarnar de Dios y super-aniEn términos eco- el papel de “cireneo”. mado a dar pasos hacia nómicos, ni a mi el Reino aquí y más parroquia ni a mí allá”. personalmente nos falta nada. ¿De Santa Teresa de Lisieux, desde qué puedo quejarme frente a las condiciones precarias, por no decir su vivencia espiritual, nos regala inhumanas, del trabajo o de falta esta “florecilla”: de trabajo de la mayoría de mis "Yo me siento como un pajariconciudadanos e inmigrantes? Muchos de ellos tienen su autoesti- llo, cubierto sólo de un ligero pluma por los suelos. El paro, sin sali- món, no soy águila, solo tengo de da a corto y a medio plazo, dispara ella los ojos y el corazón, pero a la conflictividad familiar. En el pesar de mi extrema pequeñez, fondo todos vamos, por razones siento en mí las aspiraciones del diversas, en el mismo barco a la águila, y me atrevo a mirar fijaderiva. La única tabla de salvación mente al sol divino, sol de Amor". es la solidaridad y no echar más lastre humano al fondo del mar.

mo, encarnar el papel de “cireneo”. Me pregunto si tenemos Es preciso asumir asumido que, si nuestra condición queremos seguir de cerca “martirial” (sin busal Maestro, nos tocará, carla).

Lo que veo de mi “pobre” Iglesia

Para unos el “escándalo de la cruz” es motivo de deserción, pero para otros y para nosotros tiene que ser la gran oportunidad, desde la más que evidente debilidad, de poder rezar a coro con Jesús: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”. Más aún, desde el púlpito de la cruz, poder proclamar sin complejos: “Si tú lo deseas, hoy estarás conmigo en el Paraíso. No tengo la solución mate-

“Toda la región quedó en tinieblas” (Lucas 23,44). La tiniebla de la crisis económica y de valores actual va penetrando imparable en todos los ámbitos sociales, particularmente en los colectivos más débiles. En paralelo, la tiniebla del desprestigio mediático de la Iglesia (sobre todo aquellas prácticas que 13


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Josep Perich Serra

y, como contrapartida, “dejarnos salvar y liberar” por Jesús, tal como nos dice san Pablo:

no concuerdan con el Evangelio) está calando en la sociedad y también en la vida eclesial. Para muchos, la Iglesia es como una anciana que va perdiendo la “memoria” de la vida que llevaba su maestro Jesús. Más aún, es percibida por muchos como si se resistiera a dar paso a sus hijos o nietos.

“Pensad entre vosotros de la misma manera que Cristo Jesús, el cual: Aunque era de naturaleza divina, no se aferró al hecho de ser igual a Dios, sino que renunció a lo que le era propio y tomó naturaleza de siervo. Nació como un hombre, y al presentarse como hombre se humilló a sí mismo y se hizo obediente hasta la muerte, hasta la muerte en la cruz. Por eso, Dios lo exaltó al más alto honor y le dio el más excelente de todos los nombres, para que al nombre de Jesús caigan de rodillas todos los que están en los cielos, en la tierra y debajo de la tierra, y todos reconozcan que Jesucristo es Señor”(Fl 2, 5-11).

La desafección religiosa actual va en aumento. El mismo cardenal africano Peter Kodwo Appiah, Presidente del Consejo Pontificio “Justicia y Paz” de la Santa Sede, afirma que la pérdida del sentido religioso en Europa sacude la fe de los cristianos de África. Los musulmanes les preguntan: “¿Si vuestra fe católica tiene algún valor, como se explica que los que os la trajeron ya no la practiquen? (La Vanguardia, 1010-2010, p. 42).

Si ésta fuera la falsilla de nuestros proyectos personales y pastorales no tardaríamos en presenciar profesiones de fe como la del centurión: –Verdaderamente éste era Hijo de Dios. (Mt 27, 54). Si la muchedumbre que nos rodea comprobara el abajamiento personal y comunitario que progresivamente vamos realizando, ¿no podríamos esperar de ella que, como aquella otra que había acudido al Gólgota, también “al presenciar lo ocurrido se volviera a la ciudad dándose golpes en el pecho”? (Lucas 23,

La vergonzosa desnudez que experimentamos como colectivo (si uno se atreve a salir de la bola de cristal de una pastoral rutinaria) no se puede negar. Es preciso afrontarla. Y para ello, es necesario recuperar existencialmente el “Padre nuestro”, el “hágase según tu voluntad”. Tenemos que quitarnos de encima la creencia de que nosotros vamos a “salvar a la humanidad”

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. La actual pobreza como fuente de vida

Josep Perich Serra

48). E incluso aquellos que se habían apoderado de la “patente” de Jesús a lo mejor, llenos de curiosidad, “se mantendrían a distancia mirando” (Lucas 23,49).

“colores” del “Pueblo del Padre nuestro”.

Las circunstancias socioreligiosas adversas actuales, debidamente recicladas por Filipenses 2, son un reto y una gran oportunidad para conseguir sentir gozosamente los

de Santa Teresa y la Sagrada Familia de

Josep Perich Serra, párroco

Blanes (Girona)

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LA ALEGRÍA APOSTÓLICA, SU FUNDAMENTO h

Antonio Bravo

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on la mano en el corazón, en nuestro trabajo pastoral ¿Cuándo nos sentimos a gusto, contentos y hasta orgullosos de nosotros mismos en la misión? ¿Cuando las cosas nos salen bien en el trabajo pastoral, según nuestros proyectos y planificaciones? ¿Cuando experimentamos que nuestros esfuerzos tienen recompensa?. Esto es humano, pero ¿Es esa la fuente del gozo y la alegría por la que nos dejamos llevar?. Y cuando llegan momentos en que la misión se nos presenta como si de una subida a Jerusalén se tratase, cuando experimentamos la misión como una cumbre escabrosa ¿qué experiencia hacemos? ¿Dónde fundamentamos nuestra alegría y gozo o nuestra tristeza y desencanto? ¿En nuestros aciertos o desaciertos? La medida de la eficacia de la misión ¿somos nosotros mismos?

Este artículo de Antonio Bravo nos puede ayudar a profundizar en el fundamento del gozo y la alegría del apóstol. Es un artículo no solo para leerlo, sino también y sobre todo para meditarlo, para orarlo centrándonos en la experiencia del Enviado y de Pablo. Al final nos sugiere los rasgos del camino para vivir la alegría en la misión. Es un artículo hecho desde su experiencia, teniendo en cuenta la de muchos sacerdotes, religiosos y laicos y desde su Estudio de evangelio y reflexión. Merece la pena tomarse tiempo.

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Antonio Bravo

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a vida del apóstol, como toda Santo, y dijo: Yo te bendigo, Padre, existencia humana, está entre- Señor del cielo y de la tierra, porque tejida de sufrimientos y esperan- has ocultado estas cosas a sabios y pruzas, tristezas y alegrías. El apóstol dentes, y se las has revelado a pequees, ante todo, un hombre y un dis- ños. Sí, Padre, pues tal ha sido tu benecípulo de Cristo. Está en el mundo plácito… (Lc 10, 21-22). Pero ese y comparte la historia de los hom- mismo beneplácito del Padre, le hará entrar en una bres y mujeres en medio de los cuales Su misión se desarrolló angustia y tristeza hasta la muerte, está llamado a ser entre la exultación del hasta sudar goterotestigo del Espíritu Santo y la nes de sangre. Y Evangelio de Dios. Los gozos y las espe- tristeza hasta la muerte. tomando consigo a Pedro y a los dos ranzas, las tristezas y hijos de Zebedeo, comenzó a sentir trislas angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y teza y angustia. Entonces les dice: Mi de cuantos sufren, son a la vez gozos y alma está triste hasta el punto de esperanzas, tristezas y angustias de los morir; quedaos aquí y velad conmigo. discípulos de Cristo. (GS 1) Es propio Y adelantándose un poco, cayó rostro de las ideologías simplificar y par- en tierra y suplicaba así: Padre mío, si cializar la realidad compleja. De la es posible, que pase de mí este cáliz, lectura de los evangelios y cartas pero no sea como yo quiero, sino como paulinas, se desprende una con- quieras tú. (Mt 26, 36-39; cf. Lc 22, clusión: la tristeza y la alegría van 39-46). Lucas subraya cómo los disde la mano en la vida del apóstol, cípulos, abatidos por la tristeza, se en el heraldo de la buena nueva. La quedaron dormidos. La existencia reflexión y la oración han de abrir- de los siervos, enviados por Dios a nos a la verdad, a la realidad dra- lo largo de la historia, fue siempre dramática. mática.

Jesús es el primero y más grande de los evangelizadores. Fue enviado por el Padre al mundo para dar vida en abundancia. Su misión se desarrolló entre la exultación del Espíritu Santo y la tristeza hasta la muerte. En aquel momento, se llenó de gozo Jesús en el Espíritu

Si nos asomamos a la vida y ministerio del apóstol Pablo, encontramos el mismo dramatismo. La alegría y tristeza se alternan en su existencia. La misión le hacía experimentar el frío de la prisión y la rivalidad de quienes querían aumentar su sufrimiento. Pero en 17


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medio de esa situación, él vive la para mejor descubrir dónde radica alegría de que Jesucristo sea anun- la fuente, el manantial, de una aleciado (cf. Flp 1, 12-21). A la comu- gría que permanece en medio de nidad de Corinto, escribía: las pruebas, dificultades y tristezas Efectivamente, os escribí en una gran inevitables de la acción apostólica. aflicción y angustia de corazón, con Si no bebemos del manantial de la muchas lágrimas, no para entristece- alegría, que es el Espíritu del Señor, ros, sino para que conocierais el amor nuestra existencia estará amenazadesbordante que sobre todo a vosotros da por la amargura y la crispación. os tengo (2Cor 2, 4). Las comunida- Ahora bien donde hay amargura y des eran para Pablo motivo de ale- crispación el anuncio del Evangelio gría y de tristeza. Se alegraba cuan- pierde atractivo, pues el testigo no do las veía progresar en la fe, el contagia lo que anuncia: la alegría amor y la esperanza; se entristecía de la salvación. ante las luchas y rivalidades que Antes de adentrarnos en la las desgarraban desde dentro. En el Espíritu, el apóstol caminaba como reflexión, parece oportuno recortriste, pero siempre alegre (cf. 2Cor dar que hay una tristeza según 6, 10). Pero en medio de la situa- Dios y una tristeza según el ción dramática de la misión, la ale- mundo, como la alegría que Dios gría prevalece y triunfa sobre la ofrece no siempre se corresponde con las alegrías del tristeza, aun cuanmundo, aunque do no la elimine. En tampoco se opone Las comunidades eran la tragedia, por el a ellas necesariapara Pablo motivo de contrario, la tristeza y la muerte tie- alegría y de tristeza. Se mente. Cristo da la nen la última pala- alegraba cuando las veía. paz, pero no a la manera del mundo. bra. El Evangelio se San Pablo ayuda a nos presenta como comprender la un verdadero drama, pues es a tradiferencia existente entre la tristeza vés de muerte del Unigénito que la vida alcanza a todos. No estamos según Dios y según el mundo. La ante una tragedia. La última pala- tristeza según Dios produce firme bra corresponde a la gozosa espe- arrepentimiento para la salvación; más la tristeza del mundo produce la muerranza, a la vida. te. (2Cor 8, 10) No toda tristeza, por En este contexto, he interrogado tanto, aparece como negativa. Jesús los evangelios y las cartas paulinas, afirmó con gran realismo: La mujer, 18


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cuando da a luz, está triste, porque le ha llegado su hora; pero cuando el niño le ha nacido, no se acuerda del aprieto por el gozo de que ha nacido un hombre en el mundo. (Jn 16, 21) Ya lo hemos visto, cuando a Jesús le llegó la hora de alumbrar un mundo nuevo, el hombre nuevo, su alma estaba triste hasta la muerte. Su tristeza no era contraria al designio de Dios, sino que brotaba de la inminencia de la hora. Cierto, como enseña la carta a los hebreos, ninguna corrección resulta agradable, en el momento, sino que duele; pero luego produce fruto apacible de justicia a los ejercitados en ella. (Heb 12, 11) Dios nos corrige como a hijos para hacernos partícipes de su santidad. Esta tristeza es fructífera y no debemos rehuirla.

la verdadera alegría del apóstol. Esto supone dejar de lado muchos aspectos interesantes en torno al tema de la alegría apostólica.

I LA ALEGRÍA DEL ENVIADO Dios, por amor, envió a su propio Hijo al mundo en una carne semejante a la del pecado (Rom 8, 3), nacido de mujer, nacido bajo la ley (cf. Gal 4, 4). Por lo tanto en una carne destinada a la muerte. La alegría del enviado será vivida en la historia en la que se lucha entre la luz y las tinieblas, el trigo y la cizaña. El camino hacia Dios es empinado. Para entrar en el reino, es necesaria una cierta violencia. La gracia no es barata. El Espíritu lanza al desierto para el combate y a las plazas públicas para dar testimonio. Él hablará y dará testimonio cuando la misión nos lleve a comparecer ante los tribunales del mundo.

Pasemos ahora a ver cómo Jesús, en su condición de enviado por el Padre, ha vivido la alegría en medio de los dolores para alumbrar el hombre nuevo, para derribar el muro de la enemistad y del odio. Luego veremos cómo el apóstol Pablo siguió a Jesús por el camino dramático de la misión. En la última parte trataremos de sacar algunas consecuencias prácticas para nosotros, enviados al mundo para ser testigos del Evangelio de la paz. Pero no perdamos de vista el objetivo último de nuestra búsqueda: descubrir el fundamento de

Del recorrido por los evangelios elijo cuatro momentos que me parecen significativos para adentrarnos en el dinamismo y fundamento de la alegría del apóstol y sumo sacerdote de nuestra fe, Jesús (Heb 3, 1). Existen otros muchos textos y perspectivas de la alegría y alegrías del Hijo, que se hizo en 19


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todo semejante a nosotros menos en el pecado. En él, lo humano y lo divino se armonizan y articulan de forma perfecta.

banquete de bodas se llenase de comensales, el Siervo, enviado por el Señor, sale a los caminos para que los pobres y los excluidos participen en la alegría del que les invita. El pastor deja las noventa y nueve ovejas para salir en busca de la oveja descarriada. Y si llega a encontrarla, os digo de verdad que tiene más gozo por ella que por las noventa y nueve no descarriadas. De la misma manera, no es voluntad de vuestro Padre celestial que se pierda uno de estos pequeños. (Mt 18, 12-14) Jesús hizo de la voluntad del Padre su comida y vivió su misión desde la alegría del Padre. La voluntad y la alegría de Dios se postulan mutuamente.

1. JESÚS COMPARTE LA ALEGRÍA DEL PADRE Ya los profetas habían dicho: Dios no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta y viva (cf. Ez 18, 23-32). Dios se alegra de recobrar con vida al hijo perdido y muerto, como enseñan las parábolas de la oveja perdida, de la moneda perdida, del hijo perdido (cf. Lc 15, 1-32). Estas parábolas, respuesta de Jesús a los que murmuraban porque acogía a los pecadores, concluyen con estas palabras: Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo; pero convenía celebrar una fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto, y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado. (15, 31.32) Así se comprende que Jesús celebrase banquetes con los publicanos y pecadores que se acercaban a él para oírlo. Esos banquetes eran expresión de alegría, de la alegría del Padre ante la vuelta de sus hijos. Para que la sala del

Nada alegra más el corazón del Padre que la alianza con los hombres. En las bodas de Caná, Jesús, el último de los invitados, aportará el vino nuevo que hace posible la consumación de la fiesta, de los desposorios de Dios con la humaniLa alegría del Padre dad (cf Jn 2, 1-12). lo es también del Puesto que la alegría Hijo, éste encuentra del Padre lo es tamsu gozo en llevar a bién del Hijo, éste cabo la reconcilia- encuentra su gozo en llevar a cabo la reconción de Dios con la ciliación de Dios con la humanidad, su humanidad, su alianza alianza de amor. de amor. Se comprende entonces que Jesús 20


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viviera la última cena, en la noche Padre, no rehúye el camino de la que iba a ser entregado, en un muerte, pues conoce su proyecto clima de gozo pascual. Había llega- de salvación y se entrega a él: Y esta do el momento decisivo de la libe- es la voluntad del que me ha enviado: ración. Porque Dios se alegra con la que no pierda nada de lo que él me ha vida de los suyos, Jesús pudo ir dado, sino que lo resucite el último día (Jn 6, 39). La alegría del libremente a la pasión Padre y el alumbradando gracias y benLa vida, acción y miento del hombre dición a Dios, cantannuevo en su Pascua do los salmos de vicoración de Jesús toria. En su paso de estuvo transida por fundan la alegría del este mundo al Padre, la alegría exultante enviado en medio de las pruebas inherentes Jesús convocaba a del Espíritu Santo. a la misión. Comunión todos a la fiesta del Padre que volvía a Pero esto no quiere con el que envía y solirecuperar a la huma- decir que su misión daridad con los destinidad perdida. La ale- fuera siempre fácil y natarios de la misión alientan la alegría del gría del Padre alentaconfortable. Hijo venido en la conba la alegría del Hijo, dición de Siervo. en el preciso momento en que su alma estaba triste hasta la muerte. Como a la mujer, 2. LA ALEGRÍA POR EL le había llegado la hora deseada BENEPLÁCITO DEL PADRE ardientemente (cf. Lc 22, 15) de alumbrar un hombre nuevo al La vida, acción y oración de Jesús mundo. Sentía que su esperanza se estuvo transida por la alegría exulestaba cumpliendo. El dolor era tante del Espíritu Santo. Pero esto visto en el horizonte de la vida no quiere decir que su misión fuera nueva. Cierto, la reacción de la siempre fácil y confortable. «carne de pecado» le llevaba a Experimentó el rechazo de las ciurehuir el sufrimiento, pero la dades impenitentes y de su generacomunión con el amor y la alegría ción caprichosa (cf. Mt 11, 16-24). del Padre, le permitía avanzar con Le acusaron de expulsar los democonfianza y gozo; estaba seguro del nios por Belcebú, príncipe de los triunfo. Juan habla de la glorifica- demonios (cf. Lc 11, 14-22). Pero ción del Padre y del Hijo a través también compartió la alegría de los de su Pascua. El enviado, porque discípulos, pues hasta los demopermanece en comunión con el nios se les sometían. En el fracaso y 21


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en el éxito, Jesús bendice de la misma forma al Padre, Señor del cielo y de la tierra. El motivo de su acción de gracias y alegría se halla en el beneplácito del Padre que se revela a los pequeños y sencillos (cf Mt 11, 25-27; Lc 10, 21-22).

batarle, aunque deba hacer la experiencia dolorosa del rechazo y de la persecución, pues también esto forma parte de la comunión con Dios. Jesús decía a los suyos en el cenáculo: Os he dicho esto para que no os escandalicéis. Os expulsarán de las sinagogas. E incluso llegará la hora en que todo el que os mate piense que da culto a Dios. Y lo harán porque no han conocido ni al Padre ni a mí. (Jn 16, 12). El que envía y el enviado son uno en la prueba y en el éxito. La alegría verdadera se encuentra en la comunión entre las personas. Esta es la fuente de una alegría que nadie puede arrebatar. Pablo expresa lo mismo, aunque de modo diferente, cuando afirma que nada ni nadie puede ya separarlo del amor de Cristo (cf Rom 8, 3139).

En Lucas, es verdad, la explosión de la alegría en el Espíritu es más rotunda, pero la alabanza tiene el mismo origen que en Mateo. El hecho de que el Padre haya querido revelarse y revelarlo a los que no cuentan a los ojos del mundo, es el verdadero motivo de la bendición, expresión de alegría. El beneplácito del Padre no varía con el fracaso o el éxito; permanece, lo acojan o lo rechacen los grandes de este mundo. Jesús sabe que el Padre lo ama, hasta el punto de haberle entregado todo. Tal ha sido el beneplácito del Padre, que va más allá del fracaso o del éxito: Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce quien es el Hijo sino el Padre; y quién es el Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar (Lc 10, 22). Aquí radica, en última instancia, la alegría que el Espíritu de comunión infunde en el corazón filial de Jesús. La alegría del enviado no depende de su hacer, sino de su ser filial. Ahí radica la fuente de una alegría que nadie puede arre-

La alegría filial brota de conocer el beneplácito del Padre, de vivir en la comunión del Espíritu. La oscuridad de la hora de las tinieblas no prevalecerá sobre la luz del amor del Padre por los insignificantes y, ante todo, por él mismo: Jesús se siente engendrado continuamente por el amor. En el centro vital del Nazareno anida la alegría, como puede inducirse de lo que decía a sus discípulos en el momento de pasar de este mundo al Padre: Si me amarais, os alegraríais de que me fuera al Padre, porque el 22


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Padre es más que yo (Jn 14, 28). La fuente y el fundamento de la alegría del Hijo se hallan en la comunión con el Padre. Y esto que es válido para el Hijo, lo es también para los hijos animados por el Espíritu de la comunión.

voluntad del que le ha enviado y llevar a cabo su obra. Y luego les invita a mirar los campos que ya blanquean para la siega. Él no había evangelizado a los samaritanos y, no obstante, serán los primeros en reconocerlo como el Salvador del mundo. Por ello añade las palabras del salmo: Ya el segador recibe el salario, y recoge el fruto para vida eterna, de modo que el sembrador se alegra igual que el segador (Jn 4, 31-42). En otra parte del evangelio, Jesús dice a los que le seguían: Nadie puede venir a mí, si el Padre que me ha enviado no lo atrae (Jn 6, 44).

3. LA ALEGRÍA ANTE EL TRABAJO DEL PADRE Precisemos un poco más el principio fontal de la alegría de Jesús en su condición de enviado, para dar la vida al mundo. Él, como un buen judío, había frecuentado la Sinagoga, donde se hacía memoria de las obras de Dios en la historia. Tenía conciencia viva de que la obra del Padre estaba en marcha desde siempre. Sabía que muchos siervos le habían precedido en la propiedad del dueño de la mies. Su alegría era grande, pues veía el trabajo del Padre y se sabía asociado a él. El evangelio de Juan nos introduce de lleno en esta perspectiva. Retengamos dos hechos significativos. Después del encuentro con la samaritana, los discípulos instan a Jesús a comer, pero él les dice que tiene un alimento que ellos no saben. Su alimento es hacer la

Acosado por los judíos por haber curado en sábado, Jesús replicó: Mi Padre trabaja siempre y yo también trabajo. El sentirse asociado a la obra del Padre fundamenta la alegría, pues en ello encuentra la prueba de ser amado. En verdad, en verdad os digo: el Hijo no puede hacer nada por su cuenta, sino lo que ve hacer al Padre: lo que hace él, eso también lo hace igualmente el Hijo. Porque el Padre quiere al Hijo y le muestra todo lo que El sentirse asociado hace. Y le mostrará obras aun mayores que éstas, y a la obra del Padre vosotros os asombraréis fundamenta la (Jn 5, 17.19-20). En la alegría, pues en ello actividad incesante del encuentra la prueba Padre se encuentra el manantial de la seguride ser amado. dad y de la alegría del 23


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Hijo: sabe que su obra con los discípulos, con las ovejas, perdurará a pesar de las pruebas. El Padre, que me las ha dado, es más que todos, y nadie puede arrebatar nada de la mano del Padre. El Padre y yo somos una sola cosa (Jn 10, 29-30). La comunión en la acción y en el ser con el Padre constituye el principio y fundamento de la alegría del Hijo que vino a llamar a los pecadores, a reunir en torno suyo a las ovejas del Padre. No se siente solo en la misión, sino en sintonía y comunión con aquél que es el más fuerte. Al salir de este mundo le confía a los discípulos, a los que el Padre le había dado, los cuidados del propio Padre. Padre santo, cuida en tu nombre a los que me has dado, para que sean uno como nosotros (Jn 17, 11).

mición de su amigo entrañable, les dice abiertamente: Lázaro ha muerto y me alegro, y me alegro de no haber estado allí, para que creáis (Jn 11, 1415). Jesús no cesó de trabajar en la obra de Dios (Jn 6, 29), esto es, en suscitar la fe en su condición de enviado para dar la vida eterna. Su alegría se intuye bien en esta afirmación de su oración al Padre: Tuyos eran y tú me los has dado; y han guardado tu palabra. Ahora ya saben que todo lo que me has dado viene de ti; porque yo les he comunicado lo que tú me comunicaste; ellos han aceptado verdaderamente que vengo de ti, y han creído que tú me has enviado (Jn 17, 6-8).

La alegría del sembrador está en ver cómo su semilla prende en algunos corazones, cómo unos pocos lo reconocen como enviado por Dios. El fruto será abundante 4. LA ALEGRÍA POR LA FE en el futuro y los que crean en él DE LOS DISCÍPULOS harán obras mayores, porque va al Padre (cf. Jn 14, 12). El que siembra También es fuente de alegría para y el que siega comparten la misma Jesús la fe incipiente de los suyos. Incluso vive con gozo las situacio- alegría. La alegría del que envía es la alegría del enviado. Entre el que nes delicadas y comenvía y el enviado prometidas si contrino hay exterioridad buyen al crecimiento El que siembra y el que ni separación, sino de la fe de los suyos. perfecta comunión. siega comparten la Como los discípulos Sabe el sembrador misma alegría. La no terminaban de divino que la cosecomprenderlo cuan- alegría del que envía es cha llegará a ser do les hablaba de la la alegría del enviado. hasta del ciento por enfermedad y doruno en los que lo 24


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acogen como enviado por Dios. Y porque vive la alegría con hondura, no teme que sus verdaderos seguidores sean un puñado, ni que muchos lo abandonen. Ve ya los campos prontos para la siega. La alegría del enviado se alimenta de un futuro que ve en la fe. Lo sabe, su convicción es firme: El Padre no está ocioso y trabaja sin descanso para llevar a término su obra creadora y salvadora.

profundo y vital. Como en Jesús era el Padre que actuaba, hablaba y se dejaba ver, así también, en el discípulo enviado por Jesús, éste se hace presente, habla y actúa. El apóstol, por tanto, compartirá la misma alegría de Cristo. El apóstol es enviado en él y por él. Pablo era consciente de que Cristo vivía en él: la pasión y la alegría. Cuanto diré a continuación, sólo es comprensible desde la dinámica profunda de la fe. La perspectiva jurídica de los poderes, que con tanta frecuencia lastra nuestra reflexión, no puede dar cuenta de ello. La sicología y la sociología tampoco son capaces de explicar la alegría apostólica. El místico, esto es, el hombre de fe, puede intuir y gozar con esta realidad inaudita: el Señor resucitado se hace presente en la palabra y acción de su enviado. Es puro regalo de Dios y le hace vivir con alegría el camino dramático de la misión.

De la presencia y alegría del enviado por Dios se nutre el canto de los pobres animados por el Espíritu de Dios. Isabel, Zacarías, Simeón, se alegran con la presencia del que viene en nombre del Señor para salvar al pueblo pobre y humillado. María canta las maravillas que Dios hace en ella y por ella para transformar desde dentro la historia. La presencia de Jesús, su predicación de la cercanía y presencia del reino y su pascua convocan a todos a la alegría.

1. LA ALEGRÍA POR EL TRABAJO DEL PADRE

II LA ALEGRÍA DEL APÓS- El apóstol tiene conciencia de ser TOL PABLO colaborador de Dios, junto a otros servidores. No es él quien inicia o consuma el trabajo, sino el Señor. Si Jesús pudo decir: mi Padre sigue actuando y yo también actúo (Jn 5, 17), el elegido y enviado por él vive también la gozosa experiencia de

Entre el que envía y el enviado, en la sociedad civil, se establece un lazo de tipo jurídico: el enviado representa al que envía. En el dominio de la fe, el vínculo es más 25


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de gracias, y así añade un poco más adelante: Por nuestra parte no cesamos de dar gracias a Dios porque, al recibir la Palabra de Dios que os predicamos, la acogisteis, no como palabra de hombre, sino cual es en verdad, como Palabra de Dios, que permanece operante en vosotros los creyentes (1Tes 2, 13). La raíz de la alegría del apóstol, más allá de los éxitos y pruebas, se encuentra en esta constatación: la acción de Dios en el corazón de los hombres. El apóstol no puede quedar como No ignora Pablo las dificultades bloqueado ante los duros trabajos de la comunidad, pero tiene clara del Evangelio (2Tm 1, 8b), esto es, conciencia de que el crecimiento en de la misión. Los profetas de calala fe, el amor y la esperanza es obra midades se privan y privan a los de Dios; y que la participación en la demás de la alegría, pues olvidan obra del Evangelio se debe a la acción que el Espíritu no cesa de actuar en del Espíritu en el corazón de los fie- el corazón de los hombres para lleles. Por ello podía escribir a los var a todos a la pascua del Hijo por tesalonicenses: Por vuestra parte, os caminos insospechados para noshicisteis imitadores nuestros y del otros (cf. GS 22). Seamos conscienSeñor, abrazando la Palabra con gozo tes: la alegría del apóstol nace de la del Espíritu Santo, en medio de contemplación. El pesimismo tiene muchas tribulaciones (1Tes 1, 6). su origen en estar vuelto sobre uno Acoger la Palabra de mismo o sobre los Dios y permanecer elementos de este Acoger la Palabra de mundo, sin saber en ella con gozo es obra del Espíritu. Dios y permanecer en contemplar cómo Porque contempla la ella con gozo es obra del Dios actúa en el acción de Dios en la Espíritu. Porque contem- espesor de la histocomunidad, a pesar pla la acción de Dios en ria. Juan XXIII, al de las tensiones y convocar el Concilio contradicciones de la comunidad, a pesar de Vaticano II, invitaba las tensiones y ésta, el apóstol a poner nuestra firme contradicciones irrumpe en la acción ver su acción entre los miembros de la comunidad. Pablo expresa esta alegría a través de la acción de gracias. Doy gracias a mi Dios cada vez que me acuerdo de vosotros, rogando siempre y en todas mis oraciones con alegría por todos vosotros a causa de la colaboración que habéis prestado al Evangelio, desde el primer día hasta hoy; firmemente convencido de que, quien inició en vosotros la buena obra, la ira consumiendo hasta el Día de Cristo Jesús (Flp 1, 3-6).

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sabe asociado a la victoria de Cristo, para que difunda por todas partes la fragancia de su conocimiento. Por ello habla con sinceridad en Cristo, de parte de Dios y delante de Dios (cf. 2Cor 2, 14-18). Subido al carro del Señor, vencedor de la muerte y del pecado, el apóstol no cesa de celebrar la buena nueva.

confianza en el divino Salvador de la humanidad, quien no ha abandonado a los hombres por él redimidos. No, el mundo no es un desierto de Dios, pues su Espíritu no cesa de actuar. Es una cuestión de fe. Ella es garantía de lo que no siempre acertamos a descifrar en los signos de los tiempos. Los hombres pueden darle la espalda a Dios, pero él no cesa de salir a los caminos para acoger y celebrar fiesta con los hijos perdidos, y que están ya iniciando el camino de retorno a la casa del Padre. Con los ojos del Padre es preciso ver de lejos e intuir la acción del Espíritu en los corazones. Esto no elimina el dramatismo de la existencia, pero a diferencia de la mirada del pesimista, que todo lo convierte en tragedia, el apóstol descubre la presencia del Señor resucitado, que sigue obrando en la historia. El triunfo está garantizado. El apóstol vive desde el futuro de Dios plenamente revelado en la exaltación del Hijo.

Pablo es muy consciente de la gracia. El hecho de ser llamado para dar testimonio de Jesucristo muerto y resucitado, junto con los demás apóstoles, lo considera un gran regalo. Don que le lleva a darse al Señor en el servicio a los hermanos. No se considera más que los otros, pero tampoco menos. Yo soy el menor de los apóstoles y no soy digno de ser llamado apóstol, porque he perseguido a la Iglesia de Dios. Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia para conmigo no se ha frustrado en mí. Antes bien, he trabajado más que todos ellos. Aunque no he sido yo, sino la gracia de Dios conmigo. Pues bien, tanto yo como ellos predicamos así, y así lo creísteis (1Cor 15, 9-11). El apóstol de las gentes no salía de su asombro y contento, pues el Señor lo había considerado digno de confianza y lo había hecho su signo e instrumento para llevar a todos la fuerza de la salvación, el Evangelio. Él era el primero de los rescatados y eso le llenaba de gozo

2. LA ALEGRÍA DE COMPARTIR LA MISIÓN Ser asociado a la vida y misión del Hijo de Dios es fuente inagotable de alegría para Pablo. En efecto, la experiencia de ser elegido por gracia le hace desbordar de admiración, agradecimiento y alegría. Se 27


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Porque la vida y rebosante, de audacia y aplomo para La alegría de conocer al acción del apóstol están animadas dar testimonio ante Hijo le llevó a considerar desde dentro por el los grandes y los todo como pérdida a hecho de haber sido pequeños de este causa de él. asociado a la misión mundo (cf. 1Tim 1, de Jesús, Pablo 12-17). La misión en el verdadero apóstol brota de la puede alegrarse de que el nombre experiencia alegre de la salvación; de Jesús sea conocido aun a costa de sus cárceles y sufrimientos. Es no así en el funcionario religioso. para él un timbre de gloria el comConsciente que el «sublime partir los sufrimientos de Cristo, a conocimiento de Jesucristo» es don fin de contribuir a la obra de Dios. y revelación de Dios, y no mérito Ahora me alegro de mis sufrimientos suyo, pues había sido un imperti- por vosotros: así completo en mi carne nente fanático (cf. Gal 1, 13-17), el lo que falta a los padecimientos de apóstol vive una gran radicalidad Cristo, en favor de su cuerpo que es la evangélica. La alegría de conocer al Iglesia, de la cual Dios me ha nombraHijo le llevó a considerar todo do servidor, conforme al encargo que como pérdida a causa de él (cf. Flp me ha sido encomendado en orden a 3, 1-11). Sin pedir permiso ni a la vosotros: llevar a plenitud la palabra de carne ni a la sangre se entregó a la Dios… Por este motivo lucho denodacausa del Evangelio. Había encon- damente con su fuerza, que actúa podetrado el tesoro y, por la alegría que rosamente en mí (Col 1, 24-29). El le dio (cf. Mt 13, 44-45), vendió hecho de que otros anuncien a todo para hacerse siervo y testigo Jesucristo, aunque sea por rivalide aquel que lo amó hasta entre- dad y para aumentar sus sufrigarse a la muerte por él (cf. Gal 2, mientos, le alegra igualmente: Al 20). Por ello no rehúye la persecu- fin y al cabo, de la manera que sea, con ción a causa de la cruz de Cristo, hipocresía o con sinceridad, se anuncia antes encuentra en ella su verdade- a Cristo, y esto me alegra y seguirá alero motivo de gloria: Dios me libre grándome (Flp 1, 18). gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por el cual el mundo está crucificado para mí, y yo para el 3. EL DOLOR INSCESANTE DEL mundo (Gal 6, 14). Su pasión: dar a APÓSTOL conocer a Jesucristo y este crucifi- Si la misión es fuente inagotable de cado (cf. 1Cor 2, 1-4). alegría, también lo es de un dolor 28


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Antonio Bravo

incesante. Nada le duele más al e impulsado por el amor del Hijo. profeta que ver a su pueblo desli- Le apremia el amor de Cristo (cf. zarse por la pendiente de la perdi- 2Cor 5, 14). Es la vivencia del misción. Nada le duele y entristece terio de la encarnación redentora. Y más al apóstol que ver cómo los porque sabe que el plan de Dios suyos dan la espalda a Jesucristo. terminará por imponerse, trabaja Jesús lloró ante la ciudad impeni- con alegría para llevar a cabo la tente (cf. Lc 19, 41-44). Pablo escri- obra de aquel que inicia y consuma bía a los romanos: Digo la verdad en nuestra fe (cf. Heb 12, 1-4). El dolor y la alegría expreCristo, no miento san así la comu–mi conciencia me El dolor y la alegría se nión del apóstol atestigua que es así, en el Espíritu entretejen en el corazón del con el que lo Santo–: siento una apóstol. Es un dolor lleno de envía, Jesucristo, para convocar a gran tristeza y un esperanza y de entrega. todos a la fiesta dolor incesante en sin ocaso. mi corazón; pues desearía ser yo mismo un proscrito, alejado de Cristo, por el bien de mis 4. LA COMUNIDAD, FUENhermanos, los de mi raza según la TE DE ALEGRÍA Y SUFRIcarne (Rom 9, 1-5). El corazón del apóstol llora ante la situación de MIENTO los que ama, cuando los ve correr a A través de las cartas paulinas desla perdición. De esta forma com- cubrimos cómo la vida de la comuparte el amor de Jesús, ese amor nidad cristiana es para el apóstol hasta el extremo que le llevó a col- fuente de alegría y de sufrimiento. gar del madero de los malditos, Le duele la división de los suyos y según la ley, para dar la vida al le alegra la unidad, concordia, paz mundo. y comunión entre ellos. Le duele cuando andan como enemigos de Así se muestra con toda clarila cruz de Cristo y le alegra ver dad cómo el dolor y la alegría se cómo toman parte activa en los traentretejen en el corazón del apósbajos del Evangelio. Le duele cuantol. Es un dolor lleno de esperanza do la conducta de los suyos hacen y de entrega. Lejos de paralizar la que el Evangelio sea menospreciavida y acción del apóstol, las dinado y le alegra cuando el Evangelio miza desde dentro, pues se siente resuena por el mundo entero a solidario de la suerte de su pueblo 29


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causa de la fe, el amor y la esperanza de los suyos. La alegría se expresa en la acción de gracias que atraviesa la entera correspondencia del apóstol. El dolor se muestra en las súplicas y exhortaciones.

esta será mi gloria, porque mis trabajos no fueron inútiles y mis fatigas tampoco. Y si mi sangre se ha de derramar, rociando el sacrificio litúrgico que es vuestra fe, yo estoy alegre y me asocio a vuestra alegría; por vuestra parte estad alegres y alegraos conmigo (Flp 2, 12-18).

Con gran dolor, pero también con gran ternura y confianza, redactó el apóstol la carta a los gálatas. En ella expresa su sufrimiento por una comunidad que, con su vuelta a las prácticas judías, empañaba la novedad y verdad de la fe: Hijos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo se forme en vosotros Gal 4, 19). En la carta a los filipenses, pide a la comunidad superar las rivalidades y caminar de acuerdo con los sentimientos de Cristo. Es una llamada apremiante para que alegren su existencia. Si queréis darme el consuelo de Cristo y aliviarme con vuestro amor, si nos une el mismo Espíritu y tenéis entrañas compasivas, dadme esta alegría manteneos unánimes y concordes con un mismo amor y un mismo sentir… (Flp 2, 1-11). Nada alegra más al apóstol que contribuir al crecimiento en la fe y concordia de las comunidades que ha engendrado por medio del Evangelio. Por eso añade después del himno cristológico: Cualquier cosa que hagáis sea sin protestas ni discusiones… manteniendo firme la palabra de la vida. Así, en el día de Cristo,

III CAMINOS PARA VIVIR LA ALEGRÍA EN LA MISIÓN A modo de conclusión y de forma breve, veamos algunos caminos a recorrer para vivir la alegría en los duros trabajos del Evangelio. Lo hacemos a la luz de las reflexiones anteriores. La misión en nuestro mundo no es fácil ni cómoda. Pero esto no puede ser motivo para andar tristes y acomplejados. Caminar en la fe Hoy, como siempre, lo primero de todo es vivir en la fe nuestra condición de enviados, para difundir por todas partes la fragancia del conocimiento de Jesucristo. Es muy importante sentirse amado y digno de confianza por parte de Dios, que no desconoce nuestras fragilidades y quiere servirse de ella para llevar a cabo su obra en el mundo. No es a pesar de nuestras fragilidades, sino con ellas. Ha mirado la humillación de 30


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llevamos un gran tesoro. Con el apóstol caminamos «como afligidos, pero siempre alegres». Benedicto XVI ha recordado en varias ocasiones: Nada hay más hermoso que haber sido alcanzados, sorprendidos, por el Evangelio, por Cristo. Nada más bello que conocerle y comunicar a los otros la amistad con él». Esta afirmación asume una mayor intensidad si pensamos en el Misterio eucarístico. En efecto, no podemos guardar para nosotros el amor que celebramos en el Sacramento. Éste exige por su naturaleza que sea comunicado a todos. Lo que el mundo Además debenecesita es el amor mos recordar que de Dios, encontrar Debemos recordar que el el Señor, al enviara Cristo y creer en Señor, al enviarnos al nos al mundo, nos Él. Por eso la acompaña en todo mundo, nos acompaña en Eucaristía no es todo momento y sale en momento y sale en sólo fuente y culpersona con nospersona con nosotros al men de la vida de otros al encuentro encuentro de los hombres. la Iglesia; lo es de los hombres. también de su miSomos siempre sión: «Una Iglesia enviados en el Espíritu Santo. auténticamente eucarística es una Cierto, unos acogerán nuestro Iglesia misionera». También nosotros anuncio y otros lo rechazarán, podemos decir a nuestros hermanos como le sucedió al propio Jesús y con convicción: «Lo que hemos visto al apóstol Pablo. Nadie está a la y oído os lo anunciamos para que altura de la misión, pero todos estéis unidos con nosotros» (1 Jn podemos vivir en la fe nuestra 1,3). Verdaderamente, nada hay más condición de ser incienso de Cristo hermoso que encontrar a Cristo y ofrecido a Dios, entre los que se sal- comunicarlo a todos. (Sacramentum van y los que se pierden (2Cor 2, Caritatis 84). 15). Somos vasijas de barro, pero su sierva, canta María. Dios no necesita de hombres perfectos o superdotados. Su fuerza se muestra en nuestra debilidad. Sabemos, por otra parte, que la elección divina no es para alejarnos del mundo, sino para ofrecer por nuestro medio al mundo la buena nueva del Evangelio, en particular a los pobres, ignorantes y pecadores. Vamos a ellos no para imponer un programa de vida o un sistema de valores, sino para ofrecer el bien supremo: el conocimiento de Jesucristo, fuente de vida y libertad.

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Antonio Bravo

Permanecer en la escucha y anuncio de la Palabra de Dios

Señor Jesús tiene palabras de vida eterna (cf. Jn 6,68). (Verbum Domini, 123)

Cuando abandonamos la escuPara vivir el ministerio sacerdocha asidua del Señor en las Escrituras y en la Eucaristía, nos tal a la manera de los apóstoles, por cortamos de la fuente de la verda- tanto, es necesario conocer a dera alegría. El autor de la prime- Jesucristo, esto es, adentrarnos en ra carta de san Juan encontraba su la comunión apostólica, que es alegría en dar testimonio del comunión con el Padre y con su Verbo de la vida. Os escribimos Hijo Jesucristo en el Espíritu. El esto, para que nuestro gozo sea com- estudio de nuestro Señor Jesucristo pleto (1Jn 1, 4). Y comenta el Papa: es fuente inagotable de la alegría, El anuncio de la Palabra crea comu- pero esto supone abrir de par en par la puerta, para nión y es fuente de que Cristo entre por alegría. Una alegría la fe en nuestro profunda que brota El estudio de nuestro del corazón mismo Señor Jesucristo es fuente corazón, en el centro de la vida trinitaria inagotable de la alegría, vital y se instale en él: Si alguien escucha y que se nos comunipero esto supone abrir de mi voz y abre la puerca en el Hijo. Una alegría que es un par en par la puerta, para ta, entraré en su casa y don inefable que el que Cristo entre por la fe cenaré con él y él conen nuestro corazón migo (Ap 3, 20). La mundo no puede mediocridad y el dar. Se pueden orgarepliegue sobre uno nizar fiestas, pero no la alegría. Según la Escritura, la ale- mismo impiden la alegría del discígría es fruto del Espíritu Santo (cf. pulo y del apóstol. Ga 5,22), que nos permite entrar en la Palabra y hacer que la Palabra divina entre en nosotros trayendo Renovarse en la contemplación y frutos de vida eterna. Al anunciar lectura creyente de la realidad. con la fuerza del Espíritu Santo la Los profetas de calamidades Palabra de Dios, queremos también viven tristes y angustiados. Sólo comunicar la fuente de la verdadera ven las olas del mar encrespado. alegría, no de una alegría superficial y efímera, sino de aquella que brota No saben descubrir la mano tendidel ser conscientes de que sólo el da del Señor, esto es, la acción del 4

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Espíritu en el corazón de las perso- acción y testimonio. Él actúa en el nas, culturas y pueblos. Son profe- testigo y en el oyente; él hace positas de calamidades no por lo que ble la sintonía y hace posible la resdenuncian, sino por lo que dejan de puesta del hombre a la propuesta anunciar. Su lectura de la realidad del Señor. La ingenuidad conduce es «moralizante», lo cual es muy a un cierto espiritualismo, la ideodiferente a predicar la obediencia logía a la crispación amarga. El reade la fe, como hacía Pablo. Los ver- lismo profético conduce a un futudaderos profetas de la alianza ro de esperanza y alegría. denunciaban la injusticia e infidelidad del pueblo, pero no cesaban de recordar y anunciar la fidelidad de Avanzar con una actitud serena y Dios. La misma infidelidad del permanente de discernimiento. pueblo contribuiría a poner de Si Dios está por nosotros (Rm 8, relieve la fidelidad y ternura de 31) y nos hallamos embarcados en Dios, la gratuidad de quien se su nombre, no podemos tener apegó por amor al pueblo insignifimiedo. Pero esto no nos dispensa cante y de dura cerviz. La contemde realizar la travesía con una actiplación y lectura creyente permite al apóstol ver con alegría el trabajo tud de sereno y permanente discerde Dios. Él ha empezado la buena nimiento. Es preciso otear los senobra y la llevará a cabo. El apóstol deros por los que llega el Señor en medio de la noche, es un hombre que se para alertar al puefía y se confía a un blo a ponerse en Es preciso otear los Dios siempre activo y cercano a las per- senderos por los que llega camino con alegría. sonas y comunida- el Señor en medio de la También debemos estar alerta para des. noche, para alertar al señalar la llegada pueblo a ponerse en Esta contempladel enemigo que ción y lectura crecamino con alegría. viene a sembrar la yente, que estamos cizaña. Todo esto llamados a realizar reclama un verdapersonalmente y en nuestros equi- dero discernimiento personal y pos y comunidades, nada tiene de comunitario en nuestro quehacer ingenua ni de ideológica. Parte de pastoral. La pastoral de los princiun acto de fe: el Espíritu precede, pios y programas, por interesante y acompaña y prosigue nuestra útil que pueda ser, termina por 4

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Antonio Bravo

agotarnos y decepcionarnos. El discernimiento permite vislumbrar cómo Dios conduce a personas y culturas hacia su plenitud. Entonces nos decidimos con alegría a colaborar con él. Pero el verdadero discernimiento supone abrirse a la novedad, adentrarse por caminos desconocidos y perder nuestras propias seguridades para encontrar la fuerza y alegría en el Espíritu de la verdad y libertad.

tianas estamos llamados a ser testigos de la fuente de la verdadera alegría. No se puede ser testigo del Evangelio, cuando la tristeza se apodera de nosotros. Por ello necesitamos releer y decirnos unos a otros las palabras que el apóstol Pablo dirigía desde la cárcel a los filipenses: Alegraos siempre en el Señor, os lo repito, alegraos. Que vuestra mesura la conozca todo el mundo. El Señor está cerca. Nada os preocupe (Flp 4, 4-6).

Nuestro mundo necesita testigos de la esperanza gozosa. Es preciso contagiar la alegría. Los hombres buscan la felicidad, pero no logran encontrar el camino, que conduce a ella. Los ministros del Evangelio y las comunidades cris-

Antonio Bravo Diócesis de Madrid

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DICHOSOS QUIENES OPTAN POR LOS POBRES h

Luis Ángel Ortiz de Pinedo

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a opción por los pobres es fuente de dicha y de gozo. Pero la fuente de tal opción no es cuestión ideológica, sino consecuencia del seguimiento a Jesucristo. Luis Ángel Ortíz de Pinedo comparte con nosotros este Estudio de Evangelio en el que nos lleva de la mano al encuentro de Jesús optando por los pobres. La comunidad de discípulos aprende del Maestro, optan por los pobres; eso les supone un nuevo estilo de vida y ahí hacen la experiencia del gozo. Luis Ángel va desgranando una y otra página del evangelio con una bonita y evangélica manera de mirar a Jesucristo en su relación con los pobres; sus expresiones parecen reflejar la fuerza con la que a él le va trabajando en su interior la Palabra de Dios, que le da a conocer a Jesucristo en relación con aquellos a los que ha hecho sus predilectos, como una auténtica gracia y gozo. Compartir el Estudio de Evangelio no deja de ser una posibilidad de realizar y acoger lo que Jesús dijo a Pedro: “Confirma a tus hermanos en la fe”.

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nicio este Estudio de Evangelio en la fiesta de la conversión del apóstol san Pablo. Ocasión propicia para asomarme al espejo de Pablo y descubrir en él al verdadero discípulo y apóstol de Jesucristo.

“Que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, os 35

conceda un espíritu de sabiduría y una revelación que os permita conocerlo plenamente. Que ilumine los ojos de vuestro corazón, para que conozcáis cuál es la esperanza a la que habéis sido llamados, cuál la inmensa gloria otorgada a su pueblo, y cuál la excelsa grandeza de su poder para con nosotros los


. Dichosos quienes optan por los pobres

Luis Ángel Ortiz de Pinedo

de los enfermos, de los pobres y desgraciados que encuentra por el camino.

creyentes, manifestada a través de su fuerza poderosa. Es la fuerza que Dios desplegó en Cristo al resucitarlo de entre los muertos y sentarlo a su derecha en los cielos” (Ef 1, 17-20).

Jesús no es indiferente al dolor de la gente. El relato evangélico de la multiplicación de los panes (Mc 6, 34-44) es sumamente alecciona1. Jesús opta por los pobres dor para los discípulos: Al desemEs posible que, sin demasiada pers- barcar, vio Jesús un gran gentío y sinpectiva por el polvo del camino, tió compasión de ellos, pues eran como andemos un poco a la deriva en el ovejas sin pastor. La compasión está ejercicio de nuestro ministerio. en el origen de toda la actuación de Bueno será verificar si vamos por Jesús, y quiere que los suyos actúen buen camino o nos vamos distan- también movidos por la compaciando de las huellas del Maestro. sión. De ahí que, ante la propuesta Para salir de dudas podemos acer- de los discípulos de “despedir” a la carnos a Jesús, como los dos discí- gente y que cada uno “se compre pulos enviados por el Bautista, algo de comer”, Jesús les replique con una orden tajanpara preguntarle te: “¡Dadles vossobre su verdadeLa compasión está en el otros de comer!”. ra identidad:...... “¿Eres tú el que origen de toda la actua- No lo puede decir de manera más ha de venir o teneción de Jesús, y quiere clara: Dios quiere mos que esperar a que los suyos actúen que todos sus hijos e otro?”. La restambién movidos por la hijas tengan pan, puesta de Jesús no compasión. también quienes no es teórica, sino lo pueden comprar. muy concreta y precisa: Id a contar a Juan lo que Los discípulos no podemos permaestáis viendo y oyendo: los ciegos ven, necer escépticos ante la magnitud los cojos andan, los leprosos quedan del problema del hambre en el limpios, los sordos oyen, los muertos mundo. ¿Qué podemos hacer con resucitan y a los pobres se les anuncia “cinco panes y dos peces?”. Para la buena noticia (Mt 11, 2-5). Le Jesús es suficiente: si compartimos hemos preguntado por su identi- lo poco que tenemos, se puede dad, y Jesús nos ha respondido con saciar el hambre de todos, incluso su actuación sanadora al servicio hasta puede sobrar. Más aún: Jesús 36


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(Lc 4, 14-21), hizo público su proyecto de vida, Pablo no estaba presente en la sinagoga de Nazaret; pero la luz cegadora del camino de Damasco le reveló con claridad que los pobres, los cautivos, los ciegos, los oprimidos eran los destinatarios preferidos de quien había sido ungido por el Espíritu del Señor para anunciar el evangelio. La opción por Jesús lleva al apóstol a identificarse por entero con el proyecto de vida de Jesús: Me he hecho débil con los débiles, para ganar a los débiles… Y todo esto lo hago por el evangelio (1Cor 9, 22). Dios, que me eligió desde el seno de mi madre y me llamó por pura benevolencia, tuvo a bien revelarme a su Hijo y hacerme su mensajero entre los paganos (Gal 1, 15-16).

cuenta con nosotros para hacer extensivo el milagro de la multiplicación de los panes y saciar el hambre de la gente: Jesús tomó los panes y se los fue dando a los discípulos para que los distribuyeran. (Cfr Mc 6, 41) Benedicto XVI, en su encíclica sobre el amor, se expresa sobre este punto en términos muy claros: Jesús se identifica con los pobres: los hambrientos y los sedientos, los extranjeros, los desnudos, los enfermos y los prisioneros…Así el amor de Dios y el amor al prójimo se funden entre sí; en el más humilde encontramos al mismo Jesús y en Jesús encontramos a Dios. (Deus Caritas est,15).

2. Los discípulos de Jesús optan por los pobres

Dios sigue llamando y, aunque La experiencia tumbativa del camino de Damasco fue determinante nuestra experiencia vocacional no para Pablo. La luz cegadora de lo sea, en principio, tan tumbativa alto iluminó todo su ser. El eco de como en el caso de Pablo, sí resuela llamada de Dios resonó con fuer- na en nuestro corazón la llamada za a lo largo de su ministerio apos- de Jesús a la orilla del lago de Galilea al comienzo tólico. El Ser que de su misión(Mt 4, en él vivía le hace 18-22): Veníos detrás exclamar: Ya no Jesús se identifica con los de mí y os haré pescavivo yo es Cristo quien vive en mí pobres: los hambrientos dores de hombres y los sedientos, los (Mt, 4, 19). La pri(Gal 2, 20). Para mí el vivir es Cristo extranjeros, los desnudos, mera intervención de Jesús no tiene (Flp 1, 21). Cuando los enfermos y los nada de espectacuJesús, al comienzo prisioneros… lar. Sencillamente, de su ministerio 37


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llama a unos pescadores que res- pero el Hijo del Hombre no tiene donde ponden inmediatamente a su voz: reclinar su cabeza (Lc 9, 57-58). El "Y ellos, dejando al punto la barca y a discípulo de Jesús sabe que para el su padre, lo siguieron (Mt 4, 20). El anuncio del evangelio no hacen seguimiento de Jesús lleva a los falta muchas cosas. Más bien, casi discípulos a construir su vida nada: Y les dijo: No llevéis para el siguiendo las huellas del Maestro. camino ni bastón ni alforjas, ni pan ni Y las huellas de Jesús, desde el dinero, ni tengáis dos túnicas (Lc 9, 3). comienzo de su ministerio apostóSeguir a Jesucristo es una de las lico, se dirigen a todos los que se sienten mal, aquejados de enferme- cinco condiciones que el P. dades y sufrimientos diversos: Chevrier propone para llegar a ser Jesús recorría toda Galilea… anuncia- verdadero discípulo de Jesús: ba la buena noticia del Reino y curaba Seguir a Jesucristo es ir donde él va; es las enfermedades y dolencias del pueblo hacer todo lo que él hace; es seguir sus (Mt 4, 23-24). Seguir a Jesús es inte- ejemplos; es ir con él al pesebre para resarnos por lo que él se interesó, allí hacerse pobre; es ir con él a Egipto defender la causa que él defendió, para allí compartir su exilio y su pobreza; es permaneacercarnos a los cer con él en Nazaret pobres como él se en silencio para llevar El seguimiento fiel de acercó. Y si nos hemos convertido Jesús lleva al discípulo a una vida oscura y a Jesús, si nos adoptar un estilo de vida oculta; es recorrer las ciudades y aldeas para hemos encontrado sencillo y desprendido. instruir a los ignorancon Jesús, nos tes, consolar a los aflihemos debido gidos, curar a los encontrar con los pobres. En ellos, en los últimos, él nos aguarda. Es lo enfermos y anunciar la salvación al que hacen aquellos pescadores de mundo… Le basta al siervo con pareGalilea respondiendo a su llamada. cerse a su amo para ser perfecto (VD 341). Más aún, el seguimiento fiel de Jesús lleva al discípulo a adoptar 3. La comunidad de Jesús opta un estilo de vida sencillo y despor los pobres prendido: Mientras iban de camino, uno le dijo: Te seguiré a donde quiera La primera comunidad cristiana, que vayas. Jesús le contestó: las zorras con los apóstoles a la cabeza, trató tienen madriguera y los pájaros nidos de poner en práctica la enseñanza y 38


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dijo: No tengo plata ni oro; pero te doy lo que tengo: en nombre de Jesucristo Nazareno, echa a andar (Hch 3, 6).

el proceder de Jesús con respecto a los pobres y necesitados: Por su parte, los apóstoles daban testimonio con gran energía de la resurrección de Jesús, el Señor, y todos gozaban de gran estima. No había entre ellos necesitados, porque todos los que tenían hacienda o casas las vendían, llevaban el precio de lo vendido, lo ponían a los pies de los apóstoles, y se repartía a cada uno según su necesidad (Hch 4, 32-35). Sabemos que estos sumarios sobre la vida de la primera comunidad pintan un ideal que no siempre, ni mucho menos, se logró alcanzar, como se pone de manifiesto en Hch 5, 1-11.

La opción por Jesús conlleva, también, optar por un estilo de vida pobre: Por eso os digo: No estéis preocupados pensando qué vais a comer o a beber para sustentaros, o con qué vestido vais a cubrir vuestro cuerpo… (Mt 6, 25). Podemos leer en PO, n.17: Los sacerdotes, sin apegar de manera alguna su corazón a las riquezas, eviten toda codicia y absténganse cuidadosamente de todo género de comercio. Es más invíteseles a que abracen la pobreza voluntaria, por la que se conformen más manifiestamente a Cristo y se tornen más prontos para el sagrado ministerio. Porque Cristo, siendo rico, se hizo pobre por nosotros para que con su pobreza nos hiciéramos ricos (2 Co 8, 9).

En este mismo contexto (Hch 5, 12-16), un nuevo sumario se centra esta vez en los signos y prodigios que realizan los apóstoles, con Pedro como portavoz y protagonista. Estos signos y prodigios tienen “Puesto que ´Dios ha elegido a los como modelo la actividad curativa pobres del mundo de Jesús (Mc 6,53para hacerlos ricos en 56). Pobres, desde la fe y herederos del el punto vista Los sacerdotes, sin reino´ (Sant 2, 5), material, pero ricos apegar de manera alguna queremos nosotros espiritualmente su corazón a las rique- dejarnos enseñar por hablando, los apószas, eviten toda codicia y ellos, a fin de llegar a toles son portadores de la fuerza absténganse cuidadosa- ser discípulos del sanante del resuci- mente de todo género de evangelio de Jesutado que pone de comercio. Es más invíte- cristo… El Espíritu Santo nos apremia a pie al paralítico de seles a que abracen la compartir la vida de la puerta hermosa pobreza voluntaria. los pobres de la tierra del templo: Pedro le 39


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por la llegada del reino. Por eso las bienaventuranzas declaran dichosos a quienes son considerados de ordinario desgraciados. Ellos son los humildes, los pobres del Señor, para quienes la llegada del reino es verdaderamente motivo de alegría. De ahí que Jesús estalle de alegría, impulsado por el Espíritu, porque el reino empieza a manifestarse en la acogida de los pequeños: En aquel momento, el Espíritu Santo llenó de alegría a Jesús, que dijo: Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultados estas cosas a los sabios y prudentes y se las has dado a conocer a los sencillos (Lc10, 21).

y a descubrir en sus rasgos el rostro de Cristo, para poder acoger, en los pueblos a los que somos enviados, el Evangelio que tenemos el encargo de anunciarles” (Constituciones del Prado, n.14).

4. La alegría de quienes optan por los pobres

Mateo en las bienaventuranzas (Mt 5, 1-12) va señalando las pistas que conducen a la verdadera alegría. Las bienaventuranzas reflejan bien lo que Jesús vivió y lo que él propone para conseguir la autentica felicidad. La primera de ellas resume de algún modo las demás: Sencillos Dichosos los pobres en el espíritu, porque suyo es el reino de los cielos (5, 3). Mateo llama dichoPor eso las sos a los que viven bienaventuranzas la pobreza, entendeclaran dichosos a dida aquí como la quienes son actitud de desprenconsiderados de dimiento y depenordinario dencia de Dios.

y humildes son “los pobres de Yavé”, ese pequeño “resto” que, fiel a las promesas de Dios, ha mantenido la esperanza y ha logrado experimentar la inmensa alegría de ver a su Salvador. Ahí está María, vacía de sí misma y llena del desgraciados. En la visión de Espíritu Santo: Mateo, las bienAlégrate, María, llena de aventuranzas aparecen como pau- gracia, el Señor está contigo (Lc 1, 28). tas para el comportamiento cristia- Ahí está Isabel quien, llena así no. Sin embargo, una comparación mismo del Espíritu Santo, saluda a con el texto paralelo de Lucas (6, María: ¡Dichosa tú que has creído (Lc 20-23), muestra que en labios de 1, 45). El encuentro de las dos Jesús estas palabras eran más bien madres es en realidad el encuentro gritos que expresaban su alegría de los dos hijos: el precursor del 40


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los una enorme satisfacción: Los setenta y dos volvieron llenos de alegría (Lc 10, 17). A pesar del poder que se ha manifestado en la misión, Jesús pone en guardia a sus discípulos contra toda idea de dominio: No os alegréis de que los espíritus se os sometan; alegraos más bien de que vuestros nombres estén inscritos en el cielo (Lc 10, 20). La verdad es que somos unos privilegiados: ¡Qué suerte encontrarnos al final de la jornada con Jesús y poder compartir con él cómo nos ha ido! Unos días nos presentaremos ante Jesús eufóricos; otros, con el ánimo en los pies. En cualquier caso, volveremos a escuchar la bienaventuranza que en su día dirigiera a los discípulos: Dichosos los ojos que ven lo que vosotros veis. Porque os digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que vosotros veis y no lo vieron, y oír lo que oís y no lo oyeron (Lc 10, 2324).

Mesías salta de gozo en el seno de Isabel al acercarse Jesús: Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre… Porque en cuanto oí tu saludo, el niño empezó a dar saltos de alegría en mi seno (Lc 1, 41-42). La alegría contagiosa del niño que se gesta en el seno de María es también la alegría de la Madre que canta: Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador (Lc 1, 47). Lucas subraya además en este canto de María un tema de su predilección: Dios se apiada de los pobres y desvalidos: Derribó de sus tronos a los poderosos y ensalzó a los humildes. Colmó de bienes a los hambrientos y a los ricos despidió sin nada (Lc 1, 52-53). Ahí está el anciano Simeón con el niño Jesús en brazos y bendiciendo a Dios porque sus ojos han tenido la inmensa alegría de haber visto al Salvador (Lc 2, 30). Se trata de un “ver” que comprende en profundidad los acontecimientos que están ocurriendo desde que, en Jesús, el reino de Dios se ha hecho presente. Ahí está, en fin, la profetisa Ana que se presentó en aquel momento y se puso a dar gloria a Dios y a hablar del niño a todos los que esperaban la liberación de Israel (Lc 2, 38).

No todos los que se acercan a Jesús están dispuestos a aceptar la radicalidad que conlleva vivir la letra y el espíritu de las bienaventuranzas. El joven rico del evangelio, piadoso y voluntarioso, no es capaz de seguir a Jesús. ¿Qué le falta? O mejor, ¿qué le sobra? Jesús lo miró fijamente con cariño y le dijo: ‘Una cosa te falta: vete, vende todo lo que tienes y dáselo a los pobres y tendrás un tesoro en el cielo. Luego ven y

Fieles a lo aprendido en la escuela del Maestro, la primera experiencia misionera entre los pobres proporciona a los discípu41


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quienes Jesús optó y si, de verdad, nos acercamos a quienes Jesús se acercó, se va despejando el horizonte y se va reconduciendo nuestro caminar apostólico. Nuestra sintonía con Jesús pasa por identificarnos con su modo de ser Mesías, que consiste en aliviar el sufrimiento, curar la vida y abrir un horizonLa tristeza del joven rico, inca- te de esperanza a los pobres. Jesús paz de optar por los pobres, con- sabe que su respuesta nos puede trasta con la alegría que siente otro decepcionar si aún soñamos con un rico, Zaqueo, convertido a Jesús y a Mesías poderoso. Por eso, nos sus exigencias (Lc vuelve a decir 19, 1-10). Zaqueo se como a los discíacerca a Jesús por Las riquezas han sofoca- pulos enviados curiosidad y termido la actitud humilde y por Juan: ¡Y dichona acogiéndolo en receptiva necesaria para so el que no encuensu casa, y repartientre en mí motivo de do entre los pobres seguir a Jesús y optar por tropiezo! (Mt 11, 6). gran parte de sus los pobres, los preferidos Que nadie espere de Dios. bienes. Jesús le dijo: otro Mesías; que Hoy ha llegado la salnadie invente otro vación a esta casa. De Cristo más a su este modo, Jesús se revela de nuevo gusto, pues el Hijo ha sido enviado como el que ha venido a buscar y a para hacer la vida más digna y salvar lo que estaba perdido. La dichosa para todos, particularmenactitud de Zaqueo recibiendo gozo- te para los excluidos de este so a Jesús en su casa, describe una mundo. experiencia muchas veces repetida: la de quienes cambiaron de vida después de encontrarse con Jesús. 5. Oración conclusiva La alegría con que Zaqueo recibe a Señor, Jesús: Jesús es señal de estar en línea con A lo largo de este Estudio de el proyecto de instauración del Evangelio, se ha ido despejando reino de Dios. un poco el camino y, siguiendo Es evidente: si optamos por tras tus huellas, hemos visto con sígueme (Mt 19, 21). Ante estas palabras, él frunció el ceño y se marchó todo triste, porque poseía muchos bienes” (Mt 10, 19-22). Las riquezas han sofocado la actitud humilde y receptiva necesaria para seguir a Jesús y optar por los pobres, los preferidos de Dios.

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quién andas, hemos escuchado tus palabras y nos han llamado la atención tus actitudes. Te hemos ido descubriendo junto a los pobres, enfermos, ignorantes y pecadores. Hemos sentido de cerca el latido de tu corazón compasivo que sufre con los que sufren. Nos ha hecho bien recordar que el discípulo y el apóstol han de realizar la misión ligeros de equipaje, “a manera de pobre”. Nos has ido contagiando tu alegría, que es la alegría del Padre, porque el reino empieza a manifestarse a los humildes y pequeños. Hasta hemos sentido, por momentos, el suave aleteo del Espíritu Santo, el mismo que mantuvo la esperanza mesiánica de los anawin e hizo cantar a María: Se alegra mi espíritu en Dios mi Salvador. Nos ha interpelado, una vez más, la invitación que haces a tus discípulos: “¡Dadles vosotros de comer!”. Hemos participado de la alegría que manifiestan los discípulos al regreso de la misión; si bien, nos ha proporcionado más satisfacción el saber que nuestros nombres están escritos en el cielo. Nos ha estimulado el testimonio de Pablo, locamente enamorado de ti y sintiéndose débil con los débiles. Al ver a Pedro y a los demás apóstoles realizando prodigios y portentos en tu Nombre,

Luis Ángel Ortiz de Pinedo

hemos percibido la llamada a ser más humildes y a contar más contigo en el quehacer apostólico. Nos ha cuestionado la actitud del joven que se va triste al no ser capaz de seguirte, porque tenía puesto su corazón en las riquezas. Nos hemos invitado contigo a casa de Zaqueo, y nos hemos sentido urgidos a dar a los pobres, sino la mitad de nuestros bienes, al menos un poco más de lo mucho que nos has regalado. Y, en fin, nos han dado qué pensar tus palabras: Dichoso el que no se escandalice de mí. Nos sentimos reconfortados y alentados por esa nube de testigos de ayer y de hoy que, identificados contigo, Señor Jesús, han vivido y viven el espíritu y la letra de las bienaventuranzas. Gente a quien se la ve contenta y dichosa porque ha elegido ser pobre. Personas sencillas que forman parte de nuestra familia, de nuestro presbiterio, de nuestra parroquia, de nuestro barrio y que son especialmente sensibles al sufrimiento del prójimo. Concédenos, Señor, la gracia de identificarnos cada día más contigo para sentir la profunda alegría de quienes han optado por los pobres. Luis Ángel Ortiz de Pinedo Diócesis de Vitoria 43


LAS BIENAVENTURAZAS RETRATO DE JESUCRISTO ESQUEMAS PARA MEDITAR

h

Jesús Andrés Vicente

L

as bienaventuranzas, antes de nada, son eso, un retrato de Jesucristo. Nos revelan rasgoss fundamentales de quién es. Jesús es la plena bienaventuranza de Dios para nosotros. A Jesús Andrés le pedimos este Estudio de Evangelio y nos lo ha enviado en formato “de esquema” que convierte su aportación en algo muy sugerente. No hemos querido cambiar el formato por esta razón. De ahí que os invite a que, a partir de esta sugerencia, lo trabajéis personalmente y también lo convirtáis en mediación para un retiro, un buen tiempo de oración y contemplación sobre Jesucristo. El mismo invita a hacer dicha contemplación y oración con pistas concretas. Una vez más podremos constatar cómo en la vida de Jesús la tristeza, la dureza, la cruz se entremezclan con la alegría y el gozo dando lugar a la bienaventuranza. En el primer punto que Jesús Andrés nos sugiere, lo encabeza con una pregunta que a simple vista nos puede parecer lógica y que viene bien al caso: “¿Fue Jesús feliz?”- Y de manera tajante y rotunda se responde: “¡Ni se lo planteó!”. Uno tendría la reacción de decir “pues para qué vamos a seguir”. Sin embargo descubriremos que todo el desarrollo nos ayudará a entender el sentido profundo del “dichosos…” o “felices” y del por qué de esa tajante afirmación.

L

a felicidad es una aspiración universal de la Humanidad. Tiene un carácter absoluto (Todo – Todos Siempre). Por eso, porque parece utópica e inalcanzable se la disfraza con pretensiones más modestas 44

y asequibles: estar bien, auto-realización… Jesús no habla de felicidad sino de… bienaventuranza…y no lo aplica a sí mismo sino a los demás.


. Las bienaventuranzas. Retrato de Jesucristo

Jesús Andrés Vicente

“¡SANTO Y FELIZ JESU- amor al prójimo. Ha renunciado a su “ego”… a una felicidad pequeCRISTO!”

ño-burguesa, doméstica; a una paz falsa, pactada. “Jesús, renunciando a la alegría que le correspondía, soportó sin acobardarse la cruz” (Hb 12, 2). Su punto de mira es la salvación universal. “Hoy ha entrado la salvación a tu casa” (Lc 19, 9)…”Atraeré a todos hacia mí” (Jn 12, 32).

1. ¿Fue Jesús “feliz”? ¡Ni se lo planteó! Los evangelios nos presentan una personalidad equilibrada. Bien asentado en el mundo (Nazaret). Ama la vida y, sobre todo, a las personas. Ofrece su amistad sin barreras ni prejuicios (los hermanos de Betania, Zaqueo, Leví…). Sufre con los que sufren; goza con los que gozan (Canáa). Pero no pareció preocuparse por cuestiones personales (afectivas, de imagen, de salud…).

2. Todo lo espera, todo lo recibe de su Padre… como don y gracia: - Su vocación a la edad de doce años - Su identidad mesiánica en el Jordán, en la sinagoga de Nazaret, en el Tabor…

- ni su comida, ni su vestido, - no cultiva una panda de amigos, un núcleo cerrado de familiares,

- Sus palabras y sus obras vienen del Padre

- no se preocupa de su seguridad personal, ni de su prestigio social o su fama,

- Éste es su alimento… su cobijo… su morada y su hogar

- ni de su bienestar (descanso, tranquilidad…),

- Siempre es escuchado en la oración. Vive en la confianza y la seguridad internas

- no se inquieta por su porvenir.

- Recibe su Espíritu sin medida

Más bien lo contrario. Ridiculiza la “felicidad” autocomplaciente del rico. Predicó la confianza en la Providencia, la libertad frente a los poderes de su época (la Ley, el Templo, el César…), la apertura de corazón, y, sobre todo, el

- Su consigna de vida. “Todo lo mío es tuyo, todo lo tuyo es mío” El Padre lo es Todo para Jesús: su centro, su seguridad, su garantía, su conciencia, su orientación (sabe de dónde viene y a dónde 45


. Las bienaventuranzas. Retrato de Jesucristo

Jesús Andrés Vicente

4. Ofrece la felicidad del Reino de Dios

va), su roca y su cimiento, su guía, su designio. ¡Es su Enviado!. La bienaventuranza no se consigue, se recibe de Otro.

- A los enfermos y agobiados de la vida… el alivio y la curación. - A los pecadores y marginados… el perdón y la acogida.

3. Totalmente entregado a los demás

- A los pobres e ignorantes… la buena nueva.

La realización de su vida (su destino y su éxito) ¡está ligada al destino y al éxito o fracaso de la humanidad! ¡Somos sus hermanos! (Hb 2). En esta decisión radica su cruz y su gloria. Porque la vida de Jesús está presidida no por la búsqueda de felicidad sino por el Amor. Y el Amor es complicado… Le instala en el conflicto permanente:

- A los prisioneros, encadenados y atormentados por los espíritus… la liberación. - A todos, el año de gracia (Lc 4, 16-19). Su gozo y su gloria: ¡compartir con sus hermanos el Reino de Dios, el amor del Padre! Su verdadera familia son los discípulos… los que se abren a la voluntad de Dios. A ésos les promete: Hermanos, hermanas, casas, familia… con persecuciones. A este Jesús canta la liturgia de la Vigilia pascual ¡Santo y feliz Jesucristo!

- Ama a los que no son felices… Ha recibido su carne, su misma condición, igual en todo salvo en el pecado. No es pecador pero cargará con el pecado del mundo. - Los hombres sus hermanos le despojan, le inquietan… Él se des-vive por ellos. Sólo su felicidad eterna completará la suya propia. Cuando el Padre mío… llegue a ser el Padre nuestro…

LAS BIENAVENTURANZAS A lo largo del Evangelio, muchas y variadas. Es un género bíblico ya conocido, que Jesús utiliza para describir a los ciudadanos del Reino y el designio del Padre para con ellos. Cabe destacar unas características comunes:

Se ha complicado la vida. La arriesgará. Hablará de… traer fuego a la tierra…bautismo de sangre…beber el cáliz… 46


. Las bienaventuranzas. Retrato de Jesucristo

Jesús Andrés Vicente

JESUCRISTO EL POBRE BIENAVENTURADO

1. Son un pregón, un anuncio, una declaración, una proclamación, un pronóstico… (No se limitan a constatar la realidad actual). De tipo profético (Viene de parte de Dios y se adentran en el futuro).

Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza” (2 Cor 8 ,9)

Hay una primera serie de bienaventuranzas que giran en torno a situaciones reales de sufrimiento (pobreza, llanto…). La promesa del Señor no consiste en que los pobres de hoy serán futuros ricos y en que los afligidos de este mundo olvidarán sus penalidades. Cristo nos revela aquí dos cosas:

2. Se dirigen a los que se encuentran en una situación objetiva… - (pobres, sufrientes, perseguidos por causa de la justicia…) - (discípulos, comprometidos con los que sufren)

• Los pobres y afligidos, en su situación de dolor, atraen el amor compasivo del Padre y son los primeros en ser invitados al Reino de Dios (que es gracia).

3. Añaden una actitud espiritual (pobreza de espíritu, mansedumbre, limpieza de corazón…) 4. Finalizan con una promesa: una realidad nueva, desconocida, que rompe los esquemas de este mundo… asegurada por Dios mismo.

• Están en situación óptima para colaborar con Dios en la extensión del Reino a todos los hombres, pues no les ciega el dinero o la autocomplacencia.

pLa Iglesia ha de vivir y proclamar al mundo Bienaventuranza

La pobreza evangélica es una gracia, un carisma que potencia la vida y la acción del discípulo de Cristo. No es una ley jurídica. Es una invitación, que se basa en la imitación de Jesucristo Pobre y del amor a los pobres de este mundo.

-En su predicación y catequesis -En sus actividades sociales y caritativas -En el culto y oraciones pEl ministerio apostólico ha de ser fuente de gozo y realización humana… ¿Con qué condiciones particulares? ¿Cómo lo constatamos?

1. Belén Aquí encontramos las opciones de principio, que configuran toda su existencia. 47


. Las bienaventuranzas. Retrato de Jesucristo

Jesús Andrés Vicente

poco”… venciendo las tentaciones de la prepotencia (todo, aquí y ahora)

• Ser un hombre como los demás, dependiente de los demás… o Sometido a las leyes y los avatares de la historia… a los contratiempos e imprevistos

• Experimenta la dureza de la vida, la vulgaridad, la monotonía…

• Ser el último. No para suscitar la compasión sino para llegar a todos, para hacerse accesible a todos.

• Aprende por comunión de vida… más en “intensidad” que en “extensión”.

o El Pesebre, primer signo mesiánico, punto de encuentro con los pastores y los magos

Empieza a vivir el evangelio de hecho antes de anunciarlo de palabra. Asumiendo y transformando desde dentro la realidad (humildad). No imponiéndose desde fuera a la realidad (soberbia). “Aprendió sufriendo a obedecer” (Hb 5, 8)

En la noche de Navidad se celebra la “primera Eucaristía”. Se oye el primer canto de bienaventuranza y de alabanza a Dios. La primera liturgia cristiana. • El Niño Dios ofrecido al Padre y a sus hermanos en la patena del Pesebre

3. Vida Pública Su actividad es coherente con su ser, con su estilo de vida. El espíritu de la pobreza preside todas sus decisiones:

• Liturgia de alabanza y adoración de ángeles, pastores y magos. Cielos y tierra unidos en el Hijo encarnado.

• No se da a sí mismo su programa de vida y de acción.

2. Nazaret

• Se rebaja a Juan Bautista. Pobreza de espíritu.

Aquí se refrendan y desarrollan las opciones de partida que hemos visto en Belén. En el día a día.

• No quiere ser llamado “Maestro”… “Mesías”. • No tiene donde reclinar su cabeza.

• Crece en todas la dimensiones… Entra en la senda evolutiva, del “paso a paso” y del “poco a

• En su misión emplea sólo “medios pobres”. 48


. Las bienaventuranzas. Retrato de Jesucristo

Jesús Andrés Vicente

• Aceptando sufrir… los reveses… la lentitud de los procesos

4. En la Cruz Le despojan de su túnica (metáfora de su vida arrancada violentamente). Al lado de las opciones de una pobreza voluntaria se da una pobreza involuntaria, despojada.

¿Me dejo despojar por la pobreza involuntaria, la más valiosa? Cambios en mi vida. Circunstancias imprevistas…

Esta pobreza tiene un alcance martirial. El grano de trigo ha de morir para que aparezcan los efectos de la bienaventuranza: universalidad, abundancia, gratuidad… La pobreza involuntaria pone de manifiesto:

3. Textos para el EE

La autenticidad de humildad y obediencia.

su

• Mt 10, 5-15: Condiciones materiales para la misión

Su libertad frente al mundo y sus poderes mortíferos.

• Mt 10, 16-25: Condiciones espirituales

2. Padre Chevrier •

VD. 407-414; 322-323

• Magnificat

Donde se cierran caminos, ofrece alternativas, novedad.

La bienaventuranza del justo se transmite a todo el pueblo

PISTAS DE TRABAJO

Lc 6. Se refiere a los pobres materiales, los que están de hecho en situación de pobreza (carecen de posibilidades de este mundo y dependen sólo de Dios).

1. Revisión personal: ¿Cómo he asumido las “opciones de principio” del Salvador? ¿Cómo he asumido la realidad actual de nuestro pueblo?

Mt 5. Añade a esto las actitudes espirituales (cuentan sólo con Dios). Por eso, Dios es su riqueza, su Reino…

• Con paciencia activa… sin conformismos 49


. Las bienaventuranzas. Retrato de Jesucristo

Jesús Andrés Vicente

Los instruye largamente, sin horarios.

La evangelización consiste en pasar de lo uno a lo otro. ¿Cómo lo hace Jesús?

4. Les cura sus dolencias

1. Jesús se acerca y comparte su vida

Del cuerpo hambre…)

• Se deja asediar por la gente (las muchedumbres, los ciegos, Jairo… la hemorroísa, la sirofenicia…).

(enfermedades,

Del alma (demonios, consejos, dudas, consuelo, ánimo… Disipa temores y sus angustias vitales).

• Los acoge sin prejuicios. Rompe las barreras de su época (leprosos, mujeres, samaritanos…).

5. Los defiende

• Los escucha, les da su tiempo, los acompaña…

Mt 18. De los escándalos y los abusos. ¡Se identifica con ellos!

2. Los mira y los escucha

Jn 2, 13-22. De la falsa religión; del rigorismo de la Ley y de la hipocresía de los escribas y fariseos.

• con compasión (Mt 9, 36-38)… empatía… respeto al otro

6. Los invita a… ponerse a servir… agradecer a Dios

• con profundidad: el óbolo de la viuda (Lc 21,1-4)

- ¡Ve a tu casa y diles lo que he hecho contigo!

3. Les anuncia la Buena Nueva

- ¡Llevar el traje de boda!

Para eso ha venido, para predicar a los pobres el Evangelio (Lc 4, 16…).

Pistas para el trabajo personal Sof 3, 11-20

Les habla en parábolas, que es un lenguaje sencillo y accesible para los que creen y oscuro y duro para los que no tienen fe.

Salmos: 34/33,19. 40/39,18 Lc 21, 1-4 Mt 25 50


. Las bienaventuranzas. Retrato de Jesucristo

Jesús Andrés Vicente

- En definitiva, el Reino de Dios, que nos viene por Jesucristo.

JESUCRISTO, EL DISCÍPULO BIENAVENTURADO “El Señor Dios me ha dado una lengua de discípulo, para que sepa aliviar al débil. Cada mañana me da su palabra y me afina el oído, para que escuche como los discípulos. El Señor Dios me ha abierto el oído y yo no me he rebelado ni echado atrás” (Is 50,4-5)

Jesús bienaventurado sabe reconocer la bienaventuranza escondida en la gente, en los discípulos. La reconoce y la declara para extenderla y potenciarla:

Algunas de de las bienaventuranzas tienen que ver con la condición del discípulo.

• “Te doy gracias Padre, Señor del cielo y tierra, porque has revelado…”(Mt 11, 25-28).

Sus actitudes fundamentales: - limpieza de corazón para escuchar la Palabra de Dios

La bienaventuranza es aquí un grito de alegría por la llegada del Reino, revelado por el Hijo, que ha sido acogido con fe por los sencillos y humildes

- hambre y sed de que se cumpla la voluntad del Padre Sus comportamientos fundamentales:

• “Bienaventurado el que no encuentre en mí motivo de tropiezo” (Lc 7, 23)

- mansedumbre y servicio gratuito - obra de pacificación y de misericordia Las consecuencias que les aguardan: - persecución, injurias y calumnias. Jesús está hablando desde sí mismo. Promete a los hombres lo mismo que Él recibe del Padre: - La filiación divina.

Jesús no provoca el escándalo, pero tampoco hace nada por eliminarlo. La prueba es necesaria para madurar en la fe.

• “Bienaventurado tú, Simón hijo de Juan, porque eso no te lo ha revelado ningún mortal, sino mi Padre que está en los cielos” (Mt 16, 17). La respuesta de Pedro no proviene de las opiniones humanas (por lo demás, bastante erráticas) sino de la revelación del

- Consuelo, alimento del cielo… - La tierra, como heredad (no como propiedad privada). 51


. Las bienaventuranzas. Retrato de Jesucristo

Jesús Andrés Vicente

JESUCRISTO EL SUFRIENTE BIENAVENTURADO

Padre, que nos atrae hacia Jesucristo. “Nadie puede venir a mí si el Padre no le atrae” (Jn 6, 44.65). Pero tropieza en el anuncio de la Cruz. Sólo el Padre puede ayudarle a superar el escollo. Oración en la montaña del Tabor.

El cuadro de Saint-Fons del P. Chevrier nos presenta un camino de progresión en la realización del plan de Dios: Pesebre > Cruz > Tabernáculo. Un camino de abajamiento progresivo hasta la plenitud de la Bienaventuranza consumada, el Dios todo en todos. El Pan universal. La finalidad de la Encarnación es la comunión de la humanidad con Dios.

• “Mi madre y mis hermanos son quienes escuchan la Palabra de Dios y la ponen en práctica (Lc 8, 19-21). Los que creen en Cristo “han nacido de Dios” (1 Jn 2, 29; 3, 9; 4, 7; 5, 11).

1. El Siervo “Salvar a los pecadores” es un reto inasequible. Sólo Dios hecho hombre puede cargar/quitar el pecado del mundo. El Siervo corresponde a la última identidad de Jesucristo en su vida histórica. En el Lavatorio y en la Cruz aparece, por fin, como lo que es: el Siervo:

P. Chevrier VD 119 Fomentar esta atracción. VD 217-218 “Testigos de esto… mujeres… obreros” VD 441-452: Sígueme en mis predicaciones

- Su presentación en el Jordán. El Hijo en forma de Siervo (Mt 3, 13-17).

Salmo 119 (118)

- Su actuación eficaz. Primera etapa. Eficacia discreta: “Trae el derecho a las naciones sin gritar”. La verdad se abre paso por sí sola donde reina la sinrazón y el vocerío (Mt 12, 16-21) 52


. Las bienaventuranzas. Retrato de Jesucristo

Jesús Andrés Vicente

abre nuevos caminos. Signos de contradicción en el mundo y la comunidad eclesial (Is 53, 1-12) A través de una existencia paradójica: asombrará al mundo (Is 53, 4-12). La fecundidad del grano de trigo (Jn 12, 24-25)

- Su actuación eficaz. Cura nuestras enfermedades cargando con ellas (Mt 8,17)

El Siervo es el instrumento “fabricado” por Dios para la última y más delicada operación… (Sal 131 (130) (Is 42, 6-7; 49, 1-6). Es como el bisturí que tiene que “llegar hasta el final”, para desencadenar al Hombre Perfecto, como individuo y como cabeza de la humanidad rescatada.

• Hace obra de reconciliación (2 Co 5, 18-19). Desde la cruz atrae a todos hacia Él (Jn, 11,49-52; 12, 31-32)

2. El Cordero de Dios

• “Siervo” un título de dignidad (colaborador de Dios en una misión muy especial) y una descripción de su “modus operandi” (en la humildad y el abajamiento).

• Es el “Cordero” inocente que carga con los pecados del mundo (Jn 1, 36) (Jn 1, 29: alusión al Bautismo de Jesús). • Digno de abrir el libro sellado del Designio de Dios (Ap 5). Vence sobre la Bestia (Ap 17, 18)

• Que exige precisión y un ajuste perfectos: ¡obediencia! (Jn 14, 31)

Hecho pecado por nosotros (2Cor 5 ,21)

• Para que triunfe el plan de Dios, atascado por el pecado (Is 52, 13)

Maldito el que cuelga de un madero (Gal 3,13)

• Templado en el sufrimiento.

Ha experimentado el pecado: - en sí mismo: Tentaciones… Getsemaní

Cualidades del Siervo: • Labios, ojos y oídos de discípulo (Is 50, 4-5)

- en los demás: persecuciones, ingratitudes, iniquidad…

• Tenacidad y mansedumbre • Una existencia profética… que 53


. Las bienaventuranzas. Retrato de Jesucristo

Jesús Andrés Vicente

3. El “Ecce Homo” Entregado en manos de los pecadores y a su poder destructor (Lc 22, 53)

Para el trabajo personal • La Pasión de Mt y de Lc • La condición paradójica del apóstol Pablo: 2Cor 6, 1-10; 11, 23-29

• ¡Ésta es nuestra obra! • ¡Ésta es la Obra de Dios!: el Hombre Perfecto, acabado. El grano de trigo que ha completado el ciclo. La Bienaventuranza consumada (Todo – Todos – Siempre).

VD 473-489. Sígueme en mis sufrimientos Jesús Andrés Vicente Diócesis de Burgos

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LA ALEGRÍA DE PABLO EN LA PERSECUCIÓN h

Diego Gutiérrez

“Anunciar el evangelio a los pobres es fuente de alegría y esperanza”, “dichos los pobres”, “la dicha del apóstol”, “dichosos los que optan por los pobres”, “las bienaventuranzas (de los pobres, los que lloran, los misericordiosos, etc), retrato de Jesucristo”. Es como si fuéramos dando una rosca de tuerca más, o el anuncio del “más difícil todavía”. Y por si fuera poco, la alegría de Pablo en la Persecución. No nos regodeamos en el sufrimiento, ni en la debilidad, ni en las dificultades, ni mucho menos en la persecución. Todo ello está ahí; pero descubrimos que la vida y, más en concreto la misión y todo lo que la misma lleva consigo la misma, es fuente de alegría y gozo; de ello somos testigos y por eso los cristianos lo compartimos. El verdadero cristiano no es pusilánime. Todo lo contario. Por gracia apostamos y perdemos para ganar, como dice Pablo, a Cristo. En este estudio de evangelio Diego Gutiérrez nos ayuda a profundizar en un aspecto que lleva parejo la misión: la persecución y la alegría de Pablo en la misma. Diego ha subrayado, poniendo el zum en la vida de Pablo, cómo esa alegría brota de la identificación con Cristo, del amor, de la entrega, del hecho de dar la Buena Noticia. Pablo de perseguidor, pasó a ser perseguido, de tener en estima la ley, el orgullo de raza, la aniquilación de los que no pensaban ni creían como él, a considerar todo eso basura ante la sublimidad del conocimiento de Cristo y para que Cristo fuera conocido aún por los paganos. Diego comienza recordando el hecho de la persecución aludiendo a algunos ejemplos; después entra directamente y brevemente en la persecución de Jesús para detenerse después en Pablo. Es un Estudio de Evangelio donde abunda mucho más la Palabra que sus comentarios con los que subraya, enmarca, reacciona y enmarca. Termina con una conclusión o un anuncio para navegantes: “Todo el que se proponga vivir cristianamente será perseguido”.

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. La alegría de Pablo en la persecución

Diego Gutiérrez

en la Jornada Mundial de la Paz.

“El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré?

Es cierto y evidente que la sociedad cristiana, sobre todo de Europa y anterior al S. XVIII, practicó la discriminación hacia los no cristianos, o hacia los cristianos no católicos, o hacia los católicos, en las tristemente célebres guerras de religión. De ello pedimos perdón a Dios por no haber sido fieles al evangelio de Jesús.

El Señor es el refugio de mi vida, ¿quién me hará temblar?” Salmo 26 Comienzo este Estudio de Evangelio el día 25 de enero, fiesta de la conversión de S. Pablo. Doy gracias a Cristo Jesús nuestro Señor, que me hizo capaz, se fió de mi y me confió este ministerio. Eso que antes era un blasfemo, un perseguidor y un insolente. Pero Dios tuvo compasión de mi (1ª Tim. 1, 12-13a).

Hoy, los cristianos se han convertido en el grupo religioso más perseguido del mundo. Más de doscientos millones de fieles pertenecientes a las diversas confesiones Las persecuciones son todas las cristianas se encuentran en situamanifestaciones de hostilidad de ción de dificultad a causa de las parte de los hombres hacia instituciones y de los contextos Jesucristo y sus apóstoles (V. D. legales y culturales que los discri467). minan; y ello, tanto donde son minoría, como ocurre en los países Los ataques a la libertad religiomusulmanes, como donde son sa o, más concretamente, la persemayoría, o sea en los países eurocución, discriminación o, simplepeos y americanos. Según la orgamente marginación de la vida nización “Ayuda a la iglesia que pública, de que son objeto los crissufre” en un estudio sobre 194 paítianos en pleno S. XXI, en al menos ses, el problema afecta sobre todo a noventa países del mundo, entre 90, entre los cuales la ellos algunos países mayoría de los países europeos desarrollade “mayoría musuldos de antiguas raí- Hoy, los cristianos se han convertido en el mana”, así como ces cristianas, están China, corea del en el candelero a la grupo religioso más Norte, India, vista de todos. perseguido del mundo. Indonesia y Rusia. Benedicto XVI, nos ha hablado de ello 56


. La alegría de Pablo en la persecución

Diego Gutiérrez

cruz, después de ser torturado.

Las principales causas son: la radicalización del mundo islámico, la cristianofobia y la frivolidad con que se ridiculiza a la iglesia en algunos países del mundo desarrollado.

Huye a Egipto, porque Herodes busca al niño para matarlo (Mt. 2, 13). Vino a los suyos y no lo recibieron (Juan 1, 11). En Nazaret lo quieren despeñar (Lc. 4, 29).

Casualmente donde hay menos libertad religiosa es donde hay menos libertad democrática.

Los judíos quieren apedrearlo (Jn 8, 59).

Algunas noticias de los últimos meses corroboran todo esto: el pasado 31 de octubre, en Bagdag (Iraq), fue asaltada una iglesia y fallecieron al menos 58 personas. Y este caso no ha sido el último, en Egipto en estas navidades se ha vuelto a repetir la misma historia.

Tortura y muerte en la Cruz. Es sólo un pequeño esbozo de la persecución que sufrió Jesús.

En su enseñanza Bienaventurados los que padecen persecución por la justicia… Bienaventurados sois cuando los hombres os maldigan, os persigan y digan toda clase de mal contra vosotros por mi causa (Mt. 5, 11).

En otros países se hace de una manera más sutil: los medios de comunicación agreden y ridiculizan todo lo que tenga que ver con lo sagrado; la insistencia en que las manifestaciones religiosas deben retirarse al ámbito privado; la retirada de los símbolos religiosos en los espacios públicos…

La recomendación a sus discípulos cuando los envía a predicar fue: os envío como ovejas en medio de lobos (Mt. 10, 16). Os entregarán a los tribunales y os azotarán… (Mt. 10, 17) (Mt. 24, 9).

LA PERSECUCIÓN EN LA Jesús promete el céntuplo con persecuVIDA Y ENSEÑANZA DE ciones (Mc. 10, 30). JESÚS Si el mundo os odia, sabed que a mi me ha odiado antes que a vosotros (Jn. 15, 18ss)

Jesús pasó por la persecución desde el principio de su vida hasta su culmen: su muerte terrible en la

A la luz de todo esto, y contem57


. La alegría de Pablo en la persecución

Diego Gutiérrez

plando el final del Maestro, la per- decidieron (Pablo y Bernabé) volsecución está en los orígenes de los verse a los gentiles (Hch. 13, 46b). cristianos, es inherente al cristiano. Los judíos promovieron una Pero la persecución no es la última persecución y los echaron de su palabra, incluso puede ser positiva. En los Hechos de los Apóstoles se territorio (Hech. 13, 50b) nos cuenta que en una de las perseEn Iconio lapidaron a Pablo cuciones de la primera comunidad, dejándolo por muertodos menos los to (Hech. 14, 19). En apóstoles se disperListra, Iconio y saron. Los prófugos, Pero la persecución no Antioquía van conal ir huyendo por es la última palabra, fortando a los discídonde pasaban, iban incluso puede ser pulos diciéndoles: difundiendo la Es necesario que pasepositiva. Buena Noticia. La mos por muchas tribufundación de la iglelaciones para entrar en sia de Antioquia es consecuencia el Reino de Dios (Hech. 14-22). directa del martirio de Esteban (Hech. 11. 19) y de la persecución Teniendo a Silas como compaque se sesencadenó. ñero, y en la ciudad de Filipos, fue azotado y después encarcelado (Hech 16, 22-24). La persecución en Pablo: el perseEn tesalónica y en Berea tuvieguidor pasó a ser perseguido ron también dificultades, pues los El perseguidor acabó, en el judíos de Tesalónica se enteraron camino de Damasco, caído en tie- que en Berea se había predicado la rra. Y se levantó convertido en Palabra; fueron allá y agitaron y alboapóstol Pablo. Ya desde ese mismo rotaron a la gente (Hech. 17, 13) en momento se anuncia que, a partir contra de Pablo. de ahora, será él el perseguido: Yo En Corinto, Pablo tiene una le mostraré todo lo que tendrá que visión: No tengas miedo sigue hablanpadecer por mi nombre (Hech. 9, 16). do y no calles, porque yo estoy contigo Efectivamente no tardará (Hch 18, 9-10). Es el Señor Jesús, el mucho en llegar la persecución en que encontró en el camino de Antioquia de Pisidia en la sinago- Damasco el que le fortalece en la ga; ante el rechazo de los judíos adversidad y la persecución. 58


. La alegría de Pablo en la persecución

Diego Gutiérrez

Pablo es como el atleta bien preparado: Sé andar escaso y sobrado. Estoy avezado a todo y en todo; a la saciedad y al hambre, a la abundancia y a la privación (Filip. 4, 11-12).

En Éfeso pasó grandes dificultades.

En Cesarea, camino de Jerusalén, el profeta Agabo le dice: Así atarán los judíos en Jerusalén al “Hemos pasado hambre, sed, deshombre de quien es este cinturón y lo entregarán en manos de los gentiles nudez. Somos abofeteados, y andamos (Hech. 21, 11). Pablo responde: Yo errantes (…) si nos insultan bendecimos. Si nos persiestoy dispuesto no sólo a ser atado, sino Yo estoy dispuesto no sólo guen, lo soportamos. a morir en Jerusalén a ser atado, sino a morir Si nos difaman, respondemos con bonpor el nombre del en Jerusalén por el nombre dad. Hemos venido a Señor Jesús (Hech. del Señor Jesús. ser como la basura 21, 13). del mundo y el desEn Jerusalén es arrestado y de echo de todos (1Cor. 4, 11-13). Cinco nuevo se le aparece el Señor que le veces recibí de los judíos cuarenta azodice: Ánimo, como has dado testimo- tes menos uno. Tres veces fui azotado nio de mi en Jerusalén, así debes darlo con varas; una vez apedreado, tres también en Roma (Hech. 23, 11). Y en veces naufragué; un día y una noche Roma, dará por fin testimonio del pasé náufrago en el mar. Viajes freSeñor Jesús muriendo por aquel cuentes; peligros de ríos, peligros de que “me amó y se entregó por mi”. salteadores, de los de mi raza, de los gentiles... (2ª Cor. 11. 24ss). Pero también es consciente de su debilidad y su pasado está muy presente: Pues yo soy el último de los apóstoles: indigno del nombre de apóstol, por haber perseguido a la iglesia de Dios (1Cor. 15, 9) (Gal. 1, 13).

a) Todo sufrimiento es para el bien de la comunidad Pablo sabe muy bien que pertenece al Señor pues ninguno de nosotros vive para sí mismo; como tampoco muere nadie para sí mismo. Si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos (Rom. 14, 7-8).

Antes fui un blasfemo, un perseguidor y un insolente (1Tim. 1, 13). Llevamos este tesoro en vasos de barro (2Cor. 4, 7).

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. La alegría de Pablo en la persecución

Cristo?. ¿La tribulación? ¿La angustia? ¿La persecución? (…) En todo esto vencemos gracias a Aquel que nos amó (Rom. 8, 35-37). Está tan seguro de todo esto que llega a decir: Cristo será glorificado en mi cuerpo, por mi vida o por mi muerte, pues para mí la vida es Cristo, y la muerte una ganancia (Filp. 1, 20-21).

b) ¿En dónde encuentra Pablo la fuerza para poder vivir así? La fortaleza de Pablo en la dura misión la encuentra en el Dios de las Misericordias y en Jesucristo, el Señor. Te basta mi gracia, que mi fuerza se muestra perfecta en la flaqueza. Por tanto, con sumo gesto seguiré gloriándome sobre todo en mis flaquezas, para que habite en mí la fuerza de Cristo” (2Cor. 12, 9-10).Todo lo puedo en aquel que me conforta (Flp 4, 13) “pues sé muy bien de quien me he fiado: de Cristo”.

En su amor a Cristo, su identificación con el Maestro, es lo que le hace vivir la misma vida de Cristo, perseguido, crucificado… Llevo en mi cuerpo las señales de Jesús (Gal. 6, 17) y completo en mi carne lo que falta a las tribulaciones de Cristo a favor de un cuerpo que es la Iglesia (Col. 1, 24b).

Aquí está el secreto de la fuerza de Pablo y el fundamento de su alegría y su esperanza: es Aquel en quien había puesto su confianza, su fe, de quien se fiaba y sabía bien que no le fallaba, por eso podía decir: “Nos gloriamos hasta en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación engendra la paciencia, la paciencia virtud probada; la virtud probada esperanza; y la esperanza no falla, porque el amor de Dios, ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado”. (Rom. 5, 3-5). Si Dios está con nosotros ¿Quién estará contra nosotros? (Rom. 8, 31). ¿Quién nos separará del amor de

Diego Gutiérrez

Ahora, Pablo, con la fuerza de Cristo, puede alentar y animar a los hermanos invitándolos incluso a vivir como seguidores del Crucificado, en el gozo y en la alegría: sirviendo al Señor con la alegría de la esperanza; constantes en la tribulación; perseverantes en la oración”. (Rom. 12, 11-12). Bendecid a los que os persiguen, alegraos con los que se alegran. Sin devolver a nadie mal por mal, procurando el bien. Si tu enemigo La fortaleza de Pablo en la tiene hambre dale de dura misión la encuentra comer y si tiene sed dale de beber; No te en el Dios de las dejes vencer por el Misericordias y en mal; antes bien, Jesucristo, el Señor. 60


. La alegría de Pablo en la persecución

vence al mal con el bien (Rom. 12, 1421).

Diego Gutiérrez

Hemos recibido de vosotros un gran consuelo, motivado por vuestra fe, No nos cansemos de obrar el bien (…) en medio de todos nuestros hagamos el bien a congojos y tribulaciones. todos (Gal. 6, 9-10). No os desaniméis a causa de las tribulaciones (…) pues ellas son nuestra gloria (Ef. 3, 13).

Conclusión: “Todo el que se proponga vivir cristianamente será perseguido”

¿Es inherente la persecución a quienes siguen la doctrina de Cristo? Si, como hemos visto, desde el momento en que seguimos a Cristo y “este crucificado”; desde el momento en que nos vamos identificando con el que fue perseguido, calumniado, torturado…

Fortaleceos en el Señor (…) Revestíos de las armas de Dios para que podáis resistir en el día malo, y después de haber vencido todo, manteneos firmes” (Ef. 6, 10-13).

Él mismo lo anunció a sus discípulos: “El que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mi (…) , De qué le sirve a uno ganar el mundo entero… (Mt. 16, 26). “Os perseguirán, os expulsarán de las sinagogas (…) y a muchos de vosotros os matarán. (Lc 21, 12). Pero no tengáis miedo, “yo estoy con vosotros yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo” (Mt 28, 20

c) Pablo vive la persecución con alegría Alegraos en el Señor (…) yo me alegro de los padecimientos que soporto por vosotros (Fil. 3, 1 y Col. 1, 24). También recibe consuelo de los hermanos: Dios que consuela a los débiles, nos consoló con la llegada de Tito (2Cor. 7, 6). Hemos recibido de vosotros un gran consuelo, motivado por vuestra fe, en medio de todos nuestros congojos y tribulaciones (…) pues permanecéis firmes en el Señor (Tes 3, 7-8). Nos gloriamos de vosotros en la Iglesia de Dios por la paciencia y la fe con que soportáis todas las persecuciones y tribulaciones que estáis pasando (Tes 1,3-5).

La muchedumbre inmensa de los mártires confirma esto, y es que, el que ama de veras a Cristo, quiere compartir con Él, quiere estar unido a Él. S. Agustín les decía a sus cristianos: A vosotros se os ha concedido la gracia de estar del lado de Cristo, no 61


. La alegría de Pablo en la persecución

sólo creyendo en él, sino sufriendo por él (S. Agustín citando al apóstol. Sermón 276).

Diego Gutiérrez

de los Apóstoles no piden que Dios les quite la persecución, piden la fuerza necesaria para poder sobrellevarla. (Hech. 4, 23-31).

Y S. Cirilo de Jerusalén decía: “El máximo motivo de… gloria por la iglesia es la cruz (…). Que la cruz sea tu gozo no sólo en tiempo de paz, sino también en tiempo de persecución (…). Jesús, que en nada había pecado, fue crucificado por ti, y tú, ¿no te crucificarás por él, que fue clavado en la cruz por amor a ti? (Catequesis 13).

Termino con una frase de D. Crossan, que, desde que la conocí por primera vez, me impactó y lo sigue haciendo: En un mundo como ésta al cristiano casi no le queda más que ésta doble salida: o la traición al evangelio o el martirio.

La persecución acompaña al cristiano, como acompañó a Cristo y a sus seguidores. En los Hechos

Diego Gutiérrez Diócesis de Granada

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. Gozo y bienaventuranza en A. Checrier

Florenci Costa i Padró

GOZO Y BIENAVENTURANZA EN A. CHEVRIER h El rostro del P. Chevrier que muestran las pocas fotos que se conservan de él no es precisamente el de un hombre risueño. Pero veamos lo que decía al respecto Alfred Ancel, superior del Prado durante varias décadas, en un librito de 1938 que fue traducido antaño al español con el título La pobreza del sacerdote. Según la vida y escritos del venerable Antonio Chevrier: Sólo poseemos tres fotografías del Padre Chevrier, y las que nos faltan son la reproducción del Padre Chevrier cruzando entre los niños de la Primera Comunión, o hablando familiarmente con sus seminaristas o los latinistas de la escuela clerical. Si las tuviéramos, en ellas no nos aparecería el Padre Chevrier ni austero, ni grave, sino que podríamos contemplar “su bondadosa sonrisa”, son palabras del Padre Duret. Hay que tener en cuenta que la cruz – juntamente con el pesebre y el tabernáculo – no ha sido sólo la señera de su contemplación del Misterio de Jesucristo, ni únicamente el objeto principal de su estudio de Evangelio sino también, por decirlo así, el lote personal de su vida y su misión. Compartió con la gente de La Guillotière una vida dura que comportaba mucho dolor. Por otra parte, participaba de una visión dolorista de la

Florenci Costa i Padró

Redención propia de la época. Sin embargo, el conocimiento, el amor y el seguimiento de Jesucristo le hacen experimentar un profundo gozo como se desprende de El Verdadero Discípulo. Es lo que expresaba en 1872 en una carta a Nicolás Delorme, uno de los futuros sacerdotes del Prado: Ánimo, pues, hijo mío; que Jesucristo sea la meta hacia la cual tendamos siempre y con todo el ardor de nuestra alma, a fin de que estemos siempre unidos a él, nos configuremos con él, vivamos de él y le difundamos por toda la tierra, porque sólo él es la verdad, la luz, la caridad, la paz, la vida, el descanso, la alegría y la vida eterna (Carta n. 84). Se encuentran a menudo en sus escritos y en sus cartas chispas de la alegría del apóstol, cuando siente y expresa la belleza de una vida de misionero: ¿No estamos aquí para esto y nada más que para esto, para conocer a Jesucristo y a su Padre, y darle a conocer a los demás? ¿No es suficientemente hermoso como para dedicar a ello toda nuestra vida, sin tener que buscar otras ocupaciones? Este es todo mi anhelo: tener hermanos y hermanas catequistas. En esto trabajo con alegría y gozo. Saber hablar de Dios y darle a conoce a los pobres e ignorantes, eso es nuestra vida y nuestro amo. (Carta

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. Gozo y bienaventuranza en A. Checrier

n. 181 a Sor Verónica. 1873). Siente, especialmente, este gozo, cuando algunos seminaristas se acercan al ministerio ordenado. Así se deja llevar por un ingenuo lirismo: Nuestro amigo Réverend recibirá la tonsura esta tarde, a las cuatro. Asistiré; es en el seminario mayor. Es una alegría para mí ver que uno de nuestros hijos comienza ya a hacer su entrada en la milicia celestial. Oh, sí, me siento feliz y me sentiré más feliz aún cuando te vea entrar a ti (Carta n. 94 a François Duret. 1873). Esta alegría constituye para A. Chevrier la vivencia de las bienaventuranzas. La primera de ellas ha sido como una divisa de toda su vida y su obra. Exulta de gozo cuando la ve confirmada por el mismo papa de Roma: Me alegra saber que habéis tenido la dicha de ver a nuestro Santo Padre el papa Pio IX, que os ha bendecido y, en vosotros, ha bendecido a los pobres, los pobres que debéis evangelizar e instruir, y a todos nosotros. Benediccio pauperibus. Qué bien concuerda la palabra del Vicario de Cristo con la del Maestro: “Dichosos los pobres”. Sí, seamos siempre los pobres de Dios, permanezcamos siempre pobres, trabajemos con los pobres, que el carácter distintivo de nuestra vida sean siempre la pobreza y la sencillez. Por otra parte, el fundador del Prado ha experimentado más de una vez la incomprensión hacia su persona y su obra por parte de muchos colegas. Ha mantenido un duro combate en cantidad de frentes interiores y exteriores. Sólo hay que leer el capitulo: “Seguidme en mis combates”, de El Verdadero Discípulo. Pero sabe muy bien que del fondo de las contradiccio-

Florenci Costa i Padró

nes, e incluso del odio y de la persecución, brota la palabra del Maestro: “Bienaventurados los que sufren persecución por el Reino”. A una de las hermanas a quien dirige espiritualmente, al quejarse de amigas desagradecidas, le dice: Nuestro Señor ha dicho: Dichosos cuando os odien; desdichado de ti cuando te halaguen, cuando te alaben. Agradezca a Dios que le haya conducido por ese camino para hacerla crecer un poco y fortalecerla en la virtud (Carta n.260. A Sor Gabrielle.(1878). En una de sus cartas que contiene una serie de brevísimos consejos, sin duda en respuesta a las preguntas de otra persona que acompaña espiritualmente, el P. Chevrier inventa, por decirlo así, una bienaventuranza. Tal como hace a menudo al citar el Evangelio, se le va el corazón y la mano traduciendo las palabras de Jesús a una situación concreta: Dichosos los mansos, porque ellos poseerán los corazones (Carta n. 396). Chevrier siente que, en el fondo, la mansedumbre en el trato con las personas es el arma más eficiente para “poseer los corazones”, sin guardar estos corazones para sí, sino desapropiándose de tal modo que lleguen a ser posesión del Esposo. Así el gozo es consumado. Así lo sintió y lo expresó san Pablo: De modo que, hermanos míos queridos y añorados, mi alegría y mi corona, mis amigos, manteneos así fieles al Señor (Fil 4,1). Florenci Costa i Padró Diócesis de Vic

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Revista prado 206 enero marzo 2011  

SUMARIO - “Dichosos los que escuchan la Palabra de Dios....................................... 1 - TESTIMONIOS Las palabras se las lleva el...

Revista prado 206 enero marzo 2011  

SUMARIO - “Dichosos los que escuchan la Palabra de Dios....................................... 1 - TESTIMONIOS Las palabras se las lleva el...

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