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Capítulo IV. Distribución de los activos y estrategias de vida en las zonas de ladera de Honduras

Recuadro 4.1 Las remesas Las remesas solo aportan un 3 por ciento al ingreso familiar medio en las laderas. No obstante, para el 17 por ciento de los hogares encuestados que reciben remesas, esta fuente de ingresos representa en promedio una tercera parte de su ingreso total; y para las familias que viven cerca de Tegucigalpa, esta proporción puede ascender a un 40 por ciento. El promedio anual de las remesas recibidas por los hogares es de US$202. Los productores pobres de granos básicos reciben menos remesas que los ganaderos y caficultores. La gran mayoría de los hogares que reciben remesas utilizan el dinero sobre todo para comprar alimentos, pero también usan los fondos para cubrir gastos en atención de salud y educación, aunque en una menor proporción. Únicamente el 20 por ciento de las familias encuestadas mencionó que deseaba gastar ese ingreso en alimentos, los demás hubieran querido invertir el dinero en comprar ganado, arreglar la casa, empezar algún negocio, comprar ropa o ahorrar. Sin embargo, muchos de los hogares manifestaron que el dinero recibido era insuficiente o necesario para comprar alimentos y que, por ello, no podían efectuar ese tipo de inversiones. Activos financieros Los activos financieros incluyen los ahorros, el crédito y las transferencias. Estas últimas son sobre todo en la forma de remesas, pero también comprenden otras transferencias monetarias como pensiones y pagos condicionados del Programa de Asignación Familiar (PRAF), un programa de transferencias condicionadas (Morley y Coady 2003). En 2003, se calcula que Honduras recibió unos US$850 millones en remesas del extranjero o más de US$100 por persona. En ocasiones se considera que las remesas son una solución a la pobreza rural, no obstante, nuestros datos sugieren lo contrario. Únicamente el 17 por ciento de todos los hogares encuestados reciben remesas, un promedio de US$202 por familia por año o menos de US$35 por persona (Recuadro 4.1). Las remesas constituyen una fuente importante de ingresos para las familias receptoras, pero para la inmensa mayoría de los hogares extremadamente pobres no representan una salida a la pobreza (Cuadro 4.5). Cerca del 70 por ciento de todos los hogares rurales no recibe forma alguna de crédito (formal o informal; véase el Cuadro 4.5). Muchos agricultores encuestados se quejaron de que el crédito es demasiado oneroso y, además, riesgoso, lo cual les impide tener acceso a recursos financieros para invertir en actividades productivas o utilizar como una posible red de seguridad que les permita hacer frente a desastres inesperados. El crédito proveniente de instituciones fiscalizadas (principalmente bancos) es poco significativo en

las zonas de ladera. El acceso a crédito formal de instituciones no fiscalizadas (como las cooperativas de productores, los bancos comunales, las ONG, etc.) pareciera más fácil: alrededor de un 10 por ciento de los hogares rurales informa haberlo usado. El crédito informal es, con mucho, la forma más popular de crédito empleada por las familias rurales; casi una cuarta parte de todos los hogares encuestados informa que lo ha recibido. Las familias más pobres dependen en mayor medida del crédito informal. Determinantes geográficos de la ventaja comparativa La ubicación geográfica influye sobre la disponibilidad y la facilidad de acceso a bienes y servicios y, por ende, en los costos de transacción. El acceso a servicios públicos varía considerablemente entre las comunidades de laderas (Jansen y otros 2003). Menos del 20 por ciento de las comunidades muestreadas tiene electricidad (en comparación con un 36 por ciento de cobertura rural a escala nacional) y solamente un 13 por ciento tiene un teléfono público. Menos de una tercera parte de las comunidades cuenta con una clínica de salud y alrededor de una tercera parte tiene acceso al transporte público. Si bien el 80 por ciento de las poblaciones tiene una fuente de agua potable, en general, este servicio está restringido a los principales centros de asentamiento de la comunidad. Los datos de los hogares evidencian un difícil acceso a mercados y servicios públicos, pero no muestran una correlación bien definida con el nivel de ingresos (Cuadro 4.6).

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Políticas de desarrollo rural y uso sostenible de la tierra en las zonas de ladera de Honduras  
Políticas de desarrollo rural y uso sostenible de la tierra en las zonas de ladera de Honduras  

Políticas de desarrollo rural y uso sostenible de la tierra en las zonas de ladera de Honduras

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