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ANUARIO

Año 3 | Nº 3 | $9.00

Rumbo turistico

SURF TE VE miramar te espera con sus mejores olas

PIGUE lugar de encuentro

BARILOCHE 365

17destinos

no esperes el invierno para conocerlo

RUTA GOURMET

los mejores lugares para degustar los sabores no tradicionales de la provincia de buenos aires

BODEGAS AUSTRALES degustá junto a nosotros los vinos del fin del mundo

ADEMAS. MONTE HERMOSO | SIERRA DE LA VENTANA | SUAREZ | PIGUE | BAHIA BLANCA CHASICO | MIRAMAR | PATAGONES | CARHUE | PUAN | PEHUEN CO | BARILOCHE | NEUQUEN


Rumbo turistico

Rumbo Turístico - Anuario Temporada 2008 / 2009 www.rumboturistico.com.ar info@rumboturistico.com.ar Revista de divulgación turística

Caminos y sabores

Editorial RN3 Comunicaciones Teléfono: (02932) 156-11719 Urquiza 868 / Punta Alta (8109) Buenos Aires / Argentina

una copa de buen vino–.

Directores Martín Abenel / Mauricio Rossello

Viajar se puede asociar con el ritual de la buena mesa –un plato y

Una receta conjuga íntimamente lo heredado, lo aprendido, la forma de vivir y la geografía que andamos; es parte de la cultura de cada pueblo. El sur de Buenos Aires es una región de sabores únicos: del mar,

Coordinación editorial Martín Abenel

regionales, camperos y de fusión entre gustos nativos y extranjeros.

Edición periodística Patricia Agudo / Erica Benitez

continúa por playas, estancias, sierras, montañas y desiertos.

Edición Rumbo Gourmet Abel Escudero Zadrayec

¡Bienvenido a la Ruta de Sabores de Rumbo! Y al resto.

Diseño Gráfico Mauricio Rossello

Los invitamos a degustar un recorrido que comienza en el paladar y

¡Buen Viaje!

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Corredor Bonaerense

Ruta Gourmet Buenos Aires Sur

Arte Alejandro Striebeck / Javier Hidalgo Fotos Sebastián Cortés Ilustración y diseño publicitario Silvana Baylac Redactores Analía Obregoso, Leandro Fernandez, Pilar Mansilla, Vicky Ringma, Roberto Ulloa, Julia Irazabal, Martín Abenel Asesores Ruta Gourmet Nicolás y Flavio Philipp Ventas Roy Capella / Evangelina Galan Sitio web Milagros Santini / Rafael Villar Colaboradores Milagros Santini, Cristian Safar, Marcos y Juan Carlos de ARSA, Martín Bergesio, Ariel Arruda, Carlos Mansilla, Julieta Sosa, Julia Pognante, Mariana Osca y Ricky Hait, Roberto Hernández, Silvina Rossello, Carlos Keller, Federico Blanco y Gustavo Hait (fotógrafo invitado) Facu Duran, Ale Amarfil, Felicitas Garayzar, Josefina Mazzeo, Marcelo Steinke y Cintia Diez, Brenda Beck, Mauro Nardini, Esteban D’angelo y Roberto Hernández

Espacio Río Negro Rumbo Rutas: Vinos Australes

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Sudoeste: pampa, mar y sierras etc. Y el resto es el viaje

Impresión ARSA Gráfica / Bahía Blanca / (0291) 4534573 / info@arsagrafica.com.ar Distribuye en Capital Distribuidora Sanabria S.R.L. Tel: (011) 43043510 info@distribuidora.sanabria.com.ar Distribuye en el interior del país Distribuidora Austral de Publicaciones S.A. Tel: (011) 4301-0701 E-mail: info@distaustral.com.ar Propietarios Martín R. Abenel / Mauricio D. Rossello Contacto comercial info@rumboturistico.com.ar (02932) 154-56758 / (0291) 154-234743 Esta publicación se terminó de imprimir en diciembre de 2008 Año III Número 3 Nº de propiedad intelectual 547124 Foto de tapa Victoria Natalini en Parador Habrase Visto, Pehuen Co. Elaboración plato gourmet: Gato Negro restó Además de la distribución tradicional en kioscos de revistas, Rumbo Turístico está presente en ferias de turismo nacionales e internacionales y en los más de 15.000 exhibidores de Reading Planet y de El Revistero, ubicados en hoteles, restaurantes y estaciones de la República Argentina 2

Sudoeste: pampa, mar y sierras

Espacio Río Negro

24 Pehuen Co: Un milagro en las arenas 29 Por la ría desde Punta Alta 31 Dorrego y los rápidos de las pampas 32 De enero a enero: Monte Hermoso 36 Tres Arroyos: ciudad, aventura y mar 38 Surf en Miramar 40 Comarca de Sierra de la Ventana 48 Pigüé: lugar de encuentro 50 Bahía Blanca: ciudad del conocimiento

19 Bariloche 365 22 Viedma 2.0. El comienzo de la patagonia Ushuaia

56 Ushuaia 09. Naturalmente Austral etc. Y el resto es el viaje

66 El Dakar: entre Chubut y Atacama 68 Cierre Gourmet www.rumboturistico.com.ar


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Señores pasajeros, ajusten sus paladares Al menos en una porción, la comida nos define culturalmente. Por geografía, por herencia, por costumbre, por supuesto que la comida ES cultura. Y por favor sepan disculpar el lugar común, pero esto es así desde que el hombre es hombre. La propuesta de Rumbo Gourmet es saborearnos: reconocernos, mediante las expresiones culinarias del corredor del sudoeste bonaerense, y digerir esos rasgos de identidad que buscan sus raíces allá donde todo empezó. Los hermanos Flavio y Nicolás Philipp son chefs made in Punta Alta que aceptaron explorar esta región con nosotros y aprehender tradiciones de cada pueblo en un recorrido gastronómico-turístico-periodístico inédito. Pehuen Co, Bahía Blanca, Villa Ventana, Coronel Pringles, Monte Hermoso, Punta Alta, Claromecó, Pigüé, Tres Arroyos, Coronel Dorrego, Miramar... Carne vacuna, cordero, pescado; multitud de verduras, postres exóticos, buenos vinos... Asado criollo, recetas francesas, platos daneses y holandeses, creaciones 100% locales... De todo. Para darte el gusto.

RUMBOGOURMET

Por Abel Escudero Zadrayec

Sudoeste bonaerense: un gusto

Hoja de ruta gastronómica P. 6. Pehuen Co: playa y frutos de mar. Con la colaboración de Juan, cocinero de Araucaria. P. 7. Punta Alta: día de pesca y testeo de los restó “Nazarena” y “Gato Negro” con los chefs anfitriones. P. 8. Bahía Blanca: abanico de sofisticación gastronómica urbana. “Aida” nos canta la justa. P. 10. Villa Ventana: un día de cuento. Degustamos con Javier, dueño y chef del restó-bar “Napostá”, y con Daniel, ídem de “La Gran Cabaña”.

P. 12. Coronel Pringles: todo el encanto campestre. Cocinamos en la estancia La Luisina con el intendente Aldo Mensi, que se manda una especialidad de cordero. P. 14. Tres Arroyos: unos toques europeos. En Claromecó, delicias danesas de “Barlovento”; cerca de Copetonas, manjares holandeses de estancia El Quincho. P. 16. Monte Hermoso: sol, arena y placer. Un día de playa se corona con pescado fresco a las brasas. P. 17. Mirada culinaria extendida: 1) mucho verde y tentación holandesa en Miramar, 2) asado criollo más aceite nativo en Dorrego y 3) la raigambre francesa en Pigüé.

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DATOS ÚTILES Informes Turísticos Rotonda de acceso Tel: (02921) 49-7178 www.visitapehuenco.com.ar

GOURMETPEHUEN CO De entrada nomás Qué tal, bienvenido a Pehuen Co: porque apenas entrás en la villa balnearia, sobre calle 5, te recibe el complejo Área Cero con su pub, su boliche... y su restó Araucaria. Difícil encontrar mejor comité de recepción.

Plato 1

Plato 2

Juan, el chef, tiene por costumbre organizar una fiesta para tus sentidos, siempre en armonía con los productos genuinos de estas arenas.

Flavio compite con otra delicia: brochet con puré de calabazas.

Por eso hoy eligió presentar un abadejo con salteadito de verdura.

“Se rellenan las pechugas con langostinos y hongos portobelos, salteados con cebollas y marinados”, describe el chef.

“Se marca el pescado en sartén y se termina en horno –arranca Juan-. El gratinado se hace con salsa blanca (harina, manteca, leche, nuez moscada, sal, pimienta y romero) y quesos (provolone, sardo y fontina). Hay que esperar unos cinco minutos para que se dore el queso.”

Para acompañar, Flavio propone –y ejecuta, con la asistencia de Nicolás- una vinagreta elaborada con la reducción de los brochetes y una base de la marinada. “Se le agrega salsa de soja, miel y mostaza, más aceite de oliva y pimienta.”

El salteado de verduras se hace con aceite de oliva bien caliente y un toque de vino blanco. “Van primeras las zanahorias, porque tardan más. Y después, pimientos y cebollas.”

El buen maridaje ofrece tres opciones de vino: un tinto suave, un rosado o un blanco.

Completa el maridaje: “Un plato ideal para acompañar con un vino blanco”.

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Postre: panqueques de manzana salteados al ron y caramelo, con frutillas y americana de helado.

BROCHET Y PURÉ DE CALABAZAS

Pechugas rellenas con langostinos y portobellos. Marinado y salteado de cebollas. Vinagreta de salsa de soja, miel y mostaza.


GOURMETpunta alta

De pausas placenteras DATOS ÚTILES Oficina de Turismo Alberdi 478 Tel: (02932) 421595 mcrturismo@yahoo.com.ar www.muncrosales.gov.ar

Ponele que te mandaste una jornada de pesca abrumadora en alguno de los varios puntos que hay en el distrito de Coronel Rosales y llega la tardecita y estás fusilado y querés meter pausa: sentarte en un ambiente tranqui, relajado, pedir un buen vino y someterte a un placer gastronómico. Enfilá para Punta Alta, entonces.

Opción 1

Opción 2

Un clásico: “Nazarena”. Restó familiar en pleno centro donde Débora, la experta dueña, te ofrecerá una variada carta de delicias que ejecuta el chef Javier y se renueva permanentemente.

Javier se recibió de chef internacional y analista gastronómico y cocinó por muchos lugares del país y del exterior antes de volver a su Punta Alta natal y hacer lo que siempre quiso hacer: abrir un restó de alta clase, con cocina de autor.

Ejemplo: no te pierdas el salmón rosado en crema de camarones y puerros con papas noisette. Inolvidable. Abre de martes a sábado a la noche, y el finde también los mediodías.

El otro salmón

Eso es, desde diciembre de 2007, “Gato Negro”. Las especialidades abarcan platos calientes (todos con dos guarniciones) y la carne como elemento principal. Una gran muestra, estilo inglés, es el lomo envuelto en masa hojaldrada. En vacaciones abre todas las noches.

Al espejo de limón. Con espinacas a la crema y papas españolas

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GOURMETBAHÍA BLANCA

En la (gran) variedad están los gustos DATOS ÚTILES Oficina de Turismo Alsina 65 Tel.: (0291) 4594000 www.bahiablanca.gov.ar

S

i recorrés el sudoeste de la provincia de Buenos Aires tomando la ruta nacional 3, tenés que pasar sí o sí por Bahía Blanca, ciudad referencia geográfica y cultural de toda la región. Y también culinaria, porque la variedad que ofrece no se consigue tan fácil.

Además, Bahía te pasea por las más sofisticadas marisquerías con frutos de mar súper frescos provenientes de la zona portuaria y tenedores libres con apartados de chefs a la carta y maravillosas parrillas que hasta incluyen exquisitos cortes patagónicos.

En nuestra visita relámpago de dos días y una noche pudimos comprobar esa diversidad de sabores contenidos en la enorme oferta gastronómica bahiense. Un sitio ideal para todo tipo de paladar.

Si no tenés mucho tiempo, podés encontrar una excelente oferta de sofisticadas picadas con frutas rojas. Bahía es así: te da todos los gustos.

Hay desde restoranes clásicos con carnes rojas tradicionales y buena pasta, hasta comidas (presuntamente) top como el sushi.

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Nosotros, por ejemplo, hicimos una buenísima elección nocturna: “Aida”, un restó muy acogedor que queda a pocos metros del formidable Teatro Municipal y brinda un servicio y una atención in-cre-í-bles. Te deja cantando de contento...


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GOURMETvilla ventana Por Vicky Ringma

Resto-Bar de caza Costillitas de ciervo con manteca de hongos de pino y ensalada de rĂşcula y brotes.

DATOS ĂšTILES Oficina de Turismo Tel.: (0291) 4910001 www.comarcaturistica.com.ar info@comarcaturistica.com.ar

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Que no te lo cuenten

N

o es que mi pareja y yo seamos muy influenciables, pero unos amigos nos dijeron: “¿A la comarca serrana tienen ganas de ir? OK, si no van a Villa Ventana no tienen perdón”. He ahí una sentencia bastante contundente. Nuestros amigos habrán detectado una cierta cara de extrañeza. Entonces uno de ellos agregó: “Es que Villa es como un cuentito imperdible”. Y no es que mi pareja y yo seamos muy exagerados, pero la primera impresión que nos provocó a la vista fue: este lugar parece sacado de un libro de los hermanos Grimm. Sin brujas, duendes, ni hadas… ¿O sí? Las gruesas raíces de los miles de árboles, que regalan humedad a la zona, obligó a conducir casi a paso de hombre. Pasamos el arroyo Belisario y frente al Dique organizamos un mediodía de picnic. Después, la típica caminata hasta las ruinas del más lujoso e imponente hotel que se construyó en Sudamérica en la década del 10: el ex Club Hotel, ahora abandonado al paso del tiempo. De ahí fuimos a recorrer el pueblito: casas de té, artesa-

nos, alfajores, pan casero y el cafecito de la tarde. Todo a tono con el ambiente natural mientras se cerraba la tarde. ¿Dónde lo tomamos? Flores secas y multicolores se advertían debajo de una fusión de madera y vidrio. Esas mesas nos invitaron a entrar en el restó bar Napostá, un ambiente cálido y distinguido ubicado en el tradicional Paseo de las Golondrinas. Deleite sensorial pleno. Como una consecuencia lógica, la noche pintó romántica. No había escapatoria. La madera brilla por su presencia, acogedora, en La Gran Cabaña. Cómo resistirse. ¡¡Por qué resistirse!! La carta proponía 65 platos con un detalle muy particular: llevan los nombres de las montañas de la comarca. Pedimos el “Cerro Ventana”, un arrollado de pollo para entendidos: pimientos de tres colores, mozzarella, panceta, jamón cocido, cebollas salteadas con salsa de ciruelas y una guarnición de papas pai. “Es el plato estrella –dijo Daniel Devila, el hacedor de la exclusiva carta gourmet-. El toque de lo agridulce le confiere el tinte sofisticado.” Luego de semejante día placentero, teníamos que quedarnos acá. Resultó extremadamente simple decidirlo. Y encantados como estábamos, elegimos una de las grandes cabañas que ofrece el complejo y... colorín colorado.

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DATOS ÚTILES Dirección de Deportes y Turismo Tel.: (02922) 465167 subcom@pringles.mun.gba.gov.ar www.coronelpringles.gov.ar www.pringlesturismo.com

GOURMETCORONEL PRINGLES

Te queso mucho Las 13 variedades para una tabla completísima: fontina, Chubut, azul, brie, camembert, pecorino, manchego, Holanda, fimbo, gruyere, parmesano, cuartirolo con fécula y criollo.

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DATOS ÚTILES Estancia La Luisina Tel: (0291) 4548567 www.laluisina.com info@laluisina.com

El intendente y el arrollado de cordero

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l cordero arrollado ya es marca registrada, made in Coronel Pringles. Mientras deshuesa y secciona, el intendente Aldo Mensi cuenta que la receta surgió a raíz de una urgencia. Mensi, que siempre participó en la organización de cada Fiesta Provincial de los Lanares, recordó que en la primera edición quisieron contratar al mediático cocinero Gato Dumas para que se hiciera un plato a base de cordero. Pero hubo gato encerrado: Dumas se hizo inalcanzable y los pringlenses tuvieron que improvisar. Fueron unos cuantos fines de semana de ensayos hasta que salió esta delicia (ya se nota) que el intendente rellena con jamón, queso y pimientos. Charlamos de esto mientras en una mesa a la sombra, en la estancia La Luisina, degustamos una tre-men-da tabla de quesos para 13 personas que prepararon nuestros chefs Nicolás y Flavio. La presentación incluye una variedad de queso por cada comensal, frutas frescas y secas,

hierbas y un Cabernet Sauvignon de 25/5, un vino de alta gama de origen pampeano [ver página 61]. La estancia muestra un mix de estilos: se ve lo típico hotelero, lo familiar, lo campero, lo inglés. Hay sala de estar con tele y música, cuarto de juegos, cocina bien tradicional. Afuera, un corral con llamas, chanchos, caballos, conejos, ovejas; un granero en plan de transformación; viviendas para la peonada; una sección de esparcimiento con fogón, pileta climatizada, jacuzzi, sauna, baño escocés, vestuarios y gimnasio. Y, sorpresa: un ajedrez gigante de madera con piezas de unos 60 centímetros de altura. En la sobremesa sale multitud de fotos y anécdotas, y sale también un desafío: en un rincón, el intendente Mensi y en el otro, el chef Nicolás. Mano a mano al metegol. El visitante muy irresponsablemente gana 3 a 2. Un maleducado total. Bueno: por lo menos no lo arrolló...

Cordero Arrollado Deshuesar el cordero. Rellenar con pimientos, jamón y un queso duro tipo provolone. Cocinar a las brazas durante unas 3 horas.

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DATOS ÚTILES Oficina de Turismo de Claromecó Calle 29 e/ 9 y 11 Tel.: (02982) 480467 http://www.tresarroyosturismo. com.ar/claromeco.htm

GOURMETCLAROMECÓ Con la fuerza de un gran danés

Y

pensar que esto era un enorme médano virgen y desolado, perfectamente inaccesible a pie: para llegar había que usar un vehículo especial y hasta un bote... Y pensar que ahora esto se llama Dunamar y es un bosque de más de 500 hectáreas paralelo al océano y apenas separado de Claromecó por el arroyo... Y pensar que acá está Barlovento (mirador, casa de té, restorán) y podés agasajarte con frutos de mar, minutas, pastas caseras y muy especialmente, con los platos típicos de la cocina danesa cuyas recetas trajeron los primeros colonos de la zona hace decenas de años...

Por ejemplo, a elección de la cocinera Elsa, el penløsefugle. “Son arrolladitos de carne con relleno de panceta y ciruelas, más papas al natural y una salsa agridulce con hongos del bosque y ciruelas”, describe Marcos, el dueño de Barlovento. Nuestro chef Flavio tiene un desafío: qué hacer para complementar ese manjar danés. “Difícil... Como el pen-

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løsefugle tiene cierto grado de labor, nos inclinamos por algo más bien simple, en sintonía con la playa”, define. La elección es provoleta a la plancha. Y sale así: “Cortamos un pedazo cilíndrico de provoleta en rodajas de un centímetro de ancho –dice Flavio-. Se cocina con la cáscara para contenerlo. Va bien con un vino blanco seco o con un tinto suave, como un Merlot patagónico.” Ese tipo de queso es bastante pesadito, así que interviene el chef Nicolás para producir el acompañamiento: verduras frescas. Incluyen pimientos verdes y rojos, cebolla de verdeo y comunes, tomates, pepinos y un aliño a base de vinagre y oliva.

¿Y de postre? Un regreso a la tradición danesa, a propuesta (celebrada) de Marcos, el anfitrión: “Tartas de ciruela y manzana. Y el aeblekage, que se hace con pan tostado crocante, manzanas y crema a la europea”. Una fiesta culinaria, de acá a Copenhague.

Penløsefugle Arrolladitos de carne, rellenos con panceta y ciruelas. Papas al natural y salsa agridulce con ciruelas y hongos del bosque.


GOURMETtres arroyos

Caricias a la holandesa

K

rina Scigalszky es un libro abierto: un libro grande, holandés y cálido.

-Nos encanta recibir visitantes –dice. Ese “nos” refiere a los integrantes de su familia, los Verkuyl-Scigalszky, dueños de la estancia “El Quincho”. Y especialmente a las integrantes. -Acá se explota lo agrícolo-ganadero. Y al turismo rural nos dedicamos las mujeres. Ubicado a pocos kilómetros de Copetonas, en el predio se puede entre otras cosas, y cómo, degustar delicias originales de los Países Bajos. -La cocina holandesa es como el clima y las economías regionales del país –arranca la anfitriona–. Como está próximo al Polo Norte, hace frío y hay humedad. Sólo en el sur, cerca de Alemania, Luxemburgo y Bélgica, existe más variedad de platos. La simplicidad resulta tan importante como la pesca.

-Mucha papa hervida y pescado frito en manteca, cubierto con salsa blanca holandesa preparada con manteca, leche y nuez moscada –sigue Krina–. Remolacha azucarera, batatas, zanahorias, flores. Y por supuesto, cerveza artesanal tibia. Un postre típico, de leche, hervido con sémola de trigo y acompañado con muchos amarettis. Y el café con un bombón de cereza al marrachino cubierto con chocolate. Mientras Krina cocina, nuestros chefs toman nota. Y después de probar, se animan a describir otra opción de plato a la holandesa: “Coliflor y papas hervidos y un trozo de carne vacuna con salsa marrón cubriéndolo todo deliciosamente. El postre: manzanas fritas en manteca y cubiertas de canela, servido tibio y con crema de leche”. La conclusión unánime es que este es un lugar para volver lo más pronto posible. -Los esperamos –dice Krina en la última página de su libro.

Mix Holanda ha sido un país de viajeros, con colonias en lugares exóticos. “Eso influyó en sus costumbres culinarias -asegura Krina-. Un ejemplo es la nuez moscada. Tenía un valor incalculable, porque era como fondo de inversión: se podía guardar un tiempo prolongado, ocupaba poco espacio y se usaba permanentemente. De ahí que en las recetas se incorpore tanto lo dulce como lo salado.”

Otras estancias del partido La cartelera de Turismo Rural de Tres Arroyos atrapa por ser la oportunidad perfecta para alejarse de la rutina. Entre las numerosas alternativas, el pueblo rural de San Francisco de Bellocq ofrece tranquilidad con vista al paisaje de las pampas. Cabalgatas, caminatas, pesca y noches estrelladas no faltarán en sus vacaciones de campo. Recomendado: la “Granja Ecológica” de San Francisco de Bellocq.


Fotos Roy Capelli

DATOS ÚTILES Secretaría de Turismo Av. Intendente Majluf 778. Tel.: (02921) 481123 secturismo@mhermoso.com.ar www.montehermoso.com.ar

GOURMETmonte hermoso Pescate un clásico cuando puedas

E

ntonces, mientras algunos trotan por la arena matinal y otros empiezan a colonizarla, caen las lanchas y son un imán con olor a mar: la gente va hacia ellas como hipnotizada, como hormigas al terrón de azúcar. Comprar pescado fresquito en Monte Hermoso es tan clásico como el sol que sale y se pone en el Atlántico. Nicolás y Flavio, los chefs, eligen unas corvinas boquiabiertas y unas pescadillas. Hay mucho sol, poco viento, tremenda onda. Al equipo de esta revista se le dispara la imaginación placentera: alguien dice que Rumbo Turístico es un gran nombre pero que sería tanto mejor “Rumbo Hedonístico”. Los troncos empiezan a quejarse por el fuego cuando se anuncia: -Los platos del día son corvinas a la parrilla y filetes de pescadilla al plomo, acompañados con variedad de verduras.

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Las papas, batatas y zanahorias se envuelven en aluminio y van directamente a las brasas. La cocción demora unos 40 minutos. A la pescadilla también se la viste de metálico, pero antes de ponerla en el disco (con tapa) hay que tomar la precaución gustosa de agregarle ajo, cebolla, sal, aceite, hierbas y crema. Con la corvina se simplifica: va abierta por el lomo y se cocina solamente del lado de las escamas durante unos diez minutos. Nicolás abre el vino blanco –un Postales del Fin del Mundo bien frío- y Flavio corta las verduras y las rocía con aceite de oliva. -La playa es hermosa –dice uno y el otro asiente–. Hay que animarse a cocinar: es muy fácil y queda buenísimo. Al equipo de esta revista le parece que tienen razón y lo expresa con la internacional convención “Hhhmmmmmmmmm”, que significa “Sí, todo muy rico” y que claramente denuncia una boca llena en estado de enajenación hedonista.

Ceviche Austral Una corvina cortada en cubitos. Macerada en limón por 30´. Pimientos y cebollas picados. Pimentón, perejil, ajo y sal. Salsa chile a gusto.


GOURMETmiramar

Por Pilar Mansilla

El Brood met honing Complejo de cabañas, casas de campo, quintas y huertas que ofrecen diversos productos artesanales: de eso se trata el Corredor Mar y Pampa. Estamos en el lugar preciso para iniciarnos en el agroturismo. Característico por su viejo molino, intriga conocer el Vivero La Criolla y su Jardín Botánico, uno de los seis paseos que componen el circuito. Y es adentrarse –literalmente– en un laberinto vegetal. El desmedido verde de las Myoporum, una planta de origen australiano, conforma un desfile de senderos. En el quincho de té Julio Kloster, holandés y dueño

del vivero, invita con un pan (herencia de la cocina de su tierra) hecho a base de harinas mezcladas con especias y un jarabe compuesto de miel, aceite de girasol y agua. Exquisito. Se llama Brood met honing y encanta los paladares. Para hacerlo más especial, Julio prepara un té de la criolla: una combinación de hierbas naturales con cáscaras de naranja que en jarritos transparentes lucen un atractivo color borravino. “El corredor pretende conservar un estilo de vida y transmitir el espíritu solidario a los viajeros”, afirma Julio. Y así se siente.

GOURMETcORONEL dorrego

Por Pilar Mansilla

Con sabor oliva Desde Coronel Dorrego, en dirección sudoeste y a 15 kilómetros de la ruta nacional 3, de pronto ves un monte añoso de eucaliptos y te envuelve un aroma especial. Estás en estancia “Don Gastón”. Perteneciente al Circuito Turístico de los Olivares –hay más de mil hectáreas de aceitunas—, ofrece habitaciones con servicio completo y, como buen emprendimiento rural, gastronomía campestre con más de 50 años de tradición. Dora, la anfitriona, se encarga de homenajearte con un asado espléndido acompañado de verduras grilladas con el aceite nativo, más hierbas aromáticas. Un lujo bien nuestro. Y un extra glamoroso: ¡te invitan a participar de un partido de polo!

GOURMETpigüé

Por Analía Obregoso

El típico gusto francés En la historia de Pigüé hace eco el apellido francés Cabanettes: el 4 de diciembre de 1884 se fundó la ciudad y llegaron 40 familias galas que se instalaron en las 10 leguas transferidas a don Clemente. El restorán del Hotel Central interpreta ese perfume europeo: las raíces se pueden saborear en una esquina tan argentina como Belgrano y San Martín. La bienvenida es con un lomo (obviamente) a la francesa: carne grillada y una salsa típica. Se sienten los champiñones, acompañan la cebolla, el ajo y perejil. El vino blanco mezclado con los jugos del corte vacuno revelan lo sugestivo. El paladar reclama lo que la vista aprecia.

El “gran” plato Desde que en 1999 arribaron los maestros franceses, la Fiesta de la Omelette Gigante empezó a tomar los contornos de un clásico. Pigüé es la sede argentina de esa insólita reunión anual que nació en la ciudad de Bessieres. Cada primer domingo de diciembre, entonces, sale el famoso revuelto francés ejecutado por la Cofradía Mundial de los Caballeros de la Omelette Gigante. Y es el día que la comunidad comparte un plato.

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Por Analía Obregoso y Pilar Mansilla

BARILOCHE 365 Bariloche, el tan anhelado deseo, ganas impostergables de respirar su aire y contemplar su belleza indiscutible. Con el auto listo y mi amiga Pilar como guía empecé a palpitar ese paisaje montañoso de la Patagonia argentina. La ventaja de ir con alguien que conoce facilita la planificación. Después de unas horas por la Ruta 3, la vista se deleitó con horizontes encantadores que cambiaban a medida que entrábamos en tierra rionegrina.

recorrida

E DATOS ÚTILES Secretaría Municipal de Turismo Centro Cívico Tel.: (02944) 423022 www.barilochepatagonia.info secturismo@bariloche.com.ar

l primer lugar al que fuimos fue el Centro Cívico. Allí pedimos información turística para ultimar detalles de nuestras ambiciosas excursiones. Folletos en mano, nos sentamos a la orilla del Nahuel Huapi y analizamos nuestras opciones; después sacamos unas fotos con la Catedral de fondo y recorrimos el centro comercial. Con el gusto afilado de mi entendida amiga, visitamos a la Familia Weiss –sinónimo de ahumados–. La degustación asaltó nuestra boca con exóticos sabores: cier-

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La tradicional

Durante ese viaje el tiempo se transformó en algo relativo: ya no eran horas sino, disfrute y vacaciones. Fin del viaje; nos dirigimos rumbo al hotel... Ya estábamos en Bariloche.

día1

vo, jabalí, salmón y trucha, las especialidades de los Weiss. Con una tradición austríaca tan rica como sus particularidades, Viviana –la más chica de los hermanos– nos invitó a cenar en su imponente restaurante. Después recorrimos el pintoresco centro de San Carlos de Bariloche. Realmente se merecía ese tiempo comprometido, simplemente, por abrirnos el corazón del lugar. Vuelta al hotel, la propuesta nocturna es básica: cena liviana y a descansar para el día siguiente, extenso e inquieto.

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El atajo a la día2 prehistoria

Día de irnos. Salimos del hotel en busca del Cerro Leones, que se alzaba a tan sólo 10 minutos de la ciudad. En su sitio de lujo –en el extremo del Lago Nahuel Huapi y entre los ríos Ñirihuau y Limay– nos ofrece sus más de 7 mil años de historia latente, desparramados en 800 metros de recorrida. Caverna y Cumbre eran los anfitriones silenciosos de la concurrida travesía. Nuestros compañeros: cinco norteamericanas que se habían propuesto conocer la Patagonia, algunas familias y otro grupo de amigos.

}

El guía nos contó leyendas sobre el majestuoso bastión rocoso habitado por los antiguos aborígenes de la región. Pero esta vez, el cerro era el protagonista; por eso cobró vida y el silencio potenció el sonido de la piedra cayendo. El fondo de la laguna formada por un manantial se estremeció. Fueron dos horas y media de hipnotismo que se completaron con las cavernas del viejo volcán; en su interior corre nuestra imaginación, junto a las pinturas rupestres y el lago subterráneo. En la cumbre descubrimos la maravillosa vista del lugar. Terminada la impresionante excursión, agradecimos haber llevado ropa y calzado cómodos para atravesar esos inhóspitos rincones.

En la cumbre descubrimos la maravillosa vista del lugar

Informes Tel.: (02944) 468 200 cerroleones@bariloche.com.ar www.cerroleones.com Visitas guiadas. Snack bar. Consulte horarios y frecuencias.

Lugar para creer en sueños La historia de este soñador vienés se remonta a la década del ´50, cuando llegó a nuestro país en busca de un nuevo hogar. Radicado en Buenos Aires, eligió Bariloche para pasear con su familia porque sabía de la tranquilidad del pueblo y la similitud con su país. Lo descubrió de inmediato: ese era el lugar donde empezaría una nueva vida; lo que no sospechó es que en esa tierra realizaría un gran sueño. Antes del nacimiento de su sexto hijo, Ernesto y su esposa decidieron instalarse en el sur. Inmerso en la industria hotelera, conoció a una baronesa que lo contrató como conserje de su hotel. En el día de su cumpleaños Ernesto Weiss decidió agasajarla con una trucha ahumada que él mismo había pescado. Ese día, el destino le hizo un guiño y él aceptó el desafío. Así comenzó la

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Especialidades Weiss. Ahumados, buena atención y mucha madera en el restó.

exitosa empresa familiar de este austríaco, hombre iniciado en las viejas y nuevas técnicas europeas del ahumado. Instaló su pequeño local en la Península San Pedro. Allí trabajó junto a su mujer y sus hijos en la elaboración de pescados y carnes exóticas –envasados para su comercialización–. Para completar la degustación de sus productos, sumó al emprendimiento la fabricación de cervezas caseras. La fama no tardó en golpear a su puerta. La historia los reconoce como los primeros de la Argentina en comercializar ahumados. Hoy, sus hijos (Karina, Alejandro, Viviana, Leandro, Roxana y Eduardo) legitiman la herencia familiar en el país y el mundo: prosiguen con la fabricación de los productos en base a la receta paterna.

¡A elegir! Además del almacén gourmet que la familia Weiss tiene en Mitre 131 de Bariloche, cuentan con un magnífico restaurante en Avenida O´Connor y Palacios. Como innovación, agregaron las visitas a las fábricas del centro (quesos, patés y escabeches) y la original de Península San Pedro (carnes y salmones), a 20 kilómetros de la ciudad.

Con esta interesante anécdota familiar la cena perfecta estaba en lo de los Weiss. ¡La trucha ahumada es exquisita! Conociendo el relato original, nos sentamos a la mesa y degustamos algunos sabores más… los que a veces esconde Bariloche. ¿El tercer día?... ¡Un clásico!: estadía completa en Cerro Otto (una nueva experiencia que recordaré siempre). ¿Pili?... ¡Develó el Otto Kart! La novedad veraniega del complejo. Y como siempre quedan cosas por hacer, nos despedimos con la seguridad de regresar a Bariloche, sus montañas, lagos y leyendas. El corazón vuelve a mil.

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Viedma: la ciudad y el río en pleno romance

La masa verde La colonia de loros barranqueros más grande del mundo está donde nace el acantilado. Doce kilómetros de astucia esmeralda refugiados en 35 mil alcobas activas.

Opciones estivales. Carrovelismo y las playas del Balneario El Cóndor.

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Fotos Subsecretaria de Turismo de Viedma

DATOS ÚTILES

Por Analía Obregoso

Subsecretaría de Turismo Avda. Francisco de Viedma esq. Colón y Alvaro Barros Tel.: (02920) 427171 turismo@viedma.gov.ar www.viedma.gov.ar

viedma 2.0

Ciudad y río en pleno romance. En el margen sur del río se luce Viedma. Hermanada a Carmen de Patagones, conforman una notable comarca turística, descocida por el afluente con más caudal de la Patagonia. Está a 30 Kilómetros del mar y con una costa ribereña excedida de encanto. Se llega por la ruta nacional 3 desde el norte o el sur del país; por la nacional 250 al medio y alto valle y al resto de la región. La provincial N° 1 destapa la inevitable belleza de la costa atlántica, desnudando el balneario El Cóndor.

Donde comienza la Patagonia Costanera: cinco kilómetros de aguas calmas y pulcras posibilitan varias actividades. Paseos en lancha, catamarán o embarcaciones a remo. Actividades náuticas a vela, motor o paleta. Por la senda, caminatas o bicicleta (cualquiera de las dos viene con ritmo despejado). O simplemente una tarde con los pies en el agua… y a relajarse. Orígenes edilicios La manzana histórica emplazada en pleno centro data del siglo XIX. La Catedral Nuestra Señora de la Merced; los Museos Salesiano, Gardeliano, Antropológico y el del Agua y del Suelo –“único en el mundo por transmitir aspectos importantes para el aprovechamiento de esos recursos”, nos comenta el guía con orgullo–, son parte de la antigua Viedma que sobrevivió a la gran inundación de 1899. El deporte en el corazón La aventura se hace inevitable en estos lares. Hay muchas alternativas para los adeptos al remo, mientras que el viento se recorta con vuelos de bautismo y de atracción en el Aeroclub local para los que prefieren el aire. O los caballos y el turf en el hipódromo –otra valiosa alternativa–. Sobre ruedas explota el autódro-

mo, probado en TC 2000, turismo nacional, karting y motociclismo.

marinos de un pelo, auténticos vernáculos de la Patagonia.

Otra “Boca”, otras pasiones En “la Boca” del río, el mar argentino. Las tentaciones son otras: el windsurf, el surf y kitesurf. Y concertando cita con el viento, se pasean el carrovelismo y el kitebuggy. La desembocadura incentiva la pesca de orilla, embarcada y con red, incluso nocturna, gracias a la iluminación. Estas playas, donde el cielo y la arena agregan su cuota azul y oro, atraen visualmente. A lo largo de la costa, médanos y acantilados son el refugio de su fauna: 121 especies de aves marinas, ribereñas y continentales, porción notable de hábitat natural.

Esta protección se sucede en pasarelas con más de 300 metros y balcones para apreciar el comportamiento animal. Completan la casta palomas antárticas, cormoranes y gaviotines. En ciertas épocas se avistan orcas, ballenas, delfines y ¡hasta elefantes! (pero marinos). En el centro de interpretación esperan entendidos guardafaunas que nos cultivan sobre la vida de las especies naturales y nos guían por la costa norte.

Por un camino a la margen del mar Desde El Cóndor –otra oferta de playas imperdibles– se escurren los 30 Km en el auto. La tranquilidad llega en el balneario La Lobería. Agua de mar y acantilados. Desvestidos por la marea baja, ojeamos piletones naturales de todos los tamaños. Para completar el círculo de placer: camping y restaurante, una combinación extravagante y recomendable. Algunos minutos sobre ruedas nos acercan a la reserva provincial Punta Bermeja, que protege a los lobos

Sensaciones patagónicas Y allí se pueden encontrar productos regionales de alta calidad para todos los gustos. A pocos minutos de la ciudad, las empresas familiares obran mercancías que surten su influencia naturista sobre los turistas por estar elaboradas sin conservantes ni agregados químicos –ideal para unas tostadas mañaneras–. Otro tipo de delicias se pueden degustar en algunos establecimientos del Valle inferior: quesos, embutidos, patés, licores, mermeladas, alfajores, chocolates, jaleas... Fauna, paisaje y buena comida, ¿verdad que casi no hace falta más?

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Un milagro en las arenas Por Leandro Fernández

RumboPehuen co Cuenta la historia que en este lugar no había nada de nada. Que era un desierto de médanos caprichosos y solitarios que dejaban bailar sus arenas en el viento. Así eran estas tierras donde brotó Pehuen Co.

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revia marcha por la RN3 y entrada –a la altura del km 640- por la provincial 113/2. El camino angosto y serpenteante nos lleva hasta la villa balnearia de Coronel Rosales y a unos 80 km. de Bahía Blanca. No nos imaginamos durante el recorrido, el desenlace que éste tuvo. Pero nos habían alertado que era increíble.

DATOS ÚTILES Informes Turísticos Rotonda de acceso Tel: (02921) 497178 www.visitapehuenco.com.ar

Nuestro rumbo mostraba campos largos que se estiran contra el horizonte y, más adelante, mucha arena apretada, apilada en dunas altas que parecen vigilar el paso. Cuando el camino se allana, sobre el último kilómetro, uno tropieza con una enorme pared de eucaliptos añosos que dibujan la entrada. Y ahí se intuye todo: Pehuen Co es un milagro entre las arenas, que brota donde se cierra la panza de Buenos Aires, entre Monte Hermoso y Punta Alta. Disminuimos unos cambios -del auto y de nuestras cabezas-, bajamos los vidrios y respiramos muy hondo. La villa ya comenzaba a hacer efecto.

La primera impresión al llegar es relajante. El paisaje pintado de verdes frondosos y calles de tierra alberga un silencio amigable acariciado sólo por el canto de los pájaros. Pero lo mejor es el aroma. Pehuen Co podría catalogarse como un spa natural, cargado de buenas energías y perfume a eucaliptos, pinos y romeros. Muchos nos aseguraron que es uno de los pocos lugares en los que se puede vacacionar agradeciendo que toque algún día de lluvia. Cuando el agua cae, todo lo bueno del aroma y el color de la villa se potencia. Temprano a la mañana decidimos armar la ruta de las cuatro cosas que veníamos a buscar: un barco que es una casa en plena urbe de la villa; un bosque encantado -así nos dijeron-; un intrigante yacimiento de huellas fósiles (de más de 12.000 años de antigüedad) y playas enormes con el punto de agua más cálida de toda la costa atlántica argentina; y un aditamento: la increíble salida y puesta del sol en el mar. Arrancamos nuestra búsqueda.

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Hallazgo 1 Empezamos por el primer ítem, la Casa Barco. Una avenida ondulada que se oscurecía a pleno día bajo las inmensas copas de los árboles y una caminata corta -todo queda cerca- nos deja en una callecita angosta llamada Islas Malvinas. Allí nos topamos, a mitad de cuadra, con un barco inmenso que parecía estar navegando en la tierra. Imagen imponente. -¿Parece de verdad, no?, indagó Diego, peatón local. -Ah, ¿No es un barco de verdad? – nos miramos todos. -No, está hecho todo en ladrillo salvo la proa, que fue diseñada con una estructura y después revocada para darle la forma. Hasta los remaches se hicieron con molde, uno por uno. Nos cuentan que esta casa fue construida por un inmigrante italiano en los años ‘50, copiando la forma de la embarcación que lo trajo a estas tierras. Sinceramente esta joyita arquitectónica de Pehuen Co podría engañar la vista de cualquier navegante. Hasta fue botada rompiendo una botella de champagne. A la hora del almuerzo nos fuimos a la playa, derecho a un parador que hay en la entrada principal. Nos relajamos con la música y la hermosa vista. En ese instante llegó la tabla colmada de frutos de mar. No podíamos pedir más.

CASA BARCO Se inauguró el 27 de noviembre de 1954. Cuenta con hall, comedor, cocina, baño y tres dormitorios. En la planta alta con terraza y fogón, no falta la clásica rueda de mando de timón. La chimenea mayor es el tanque de agua y las menores corresponden a la cocina y el hogar. Las paredes simulan planchones de hierro con grandes remaches. Las arañas tienen forma de timón y las puertas son de hierro. El suministro eléctrico se hacía a través de molinos aerocargadores.

Hallazgo 2 Mientras disfrutábamos de los mariscos conocimos a Franco, un amante de los deportes extremos y de la naturaleza que nos introdujo en nuestra próxima parada: el Bosque Encantado. ¿Qué es? Simple, el lugar más tranquilo de Pehuen Co –que no es poco decir– e ideal para algunos deportes. Ya el camino es de ensueño, tres kilómetros de tierra guardados a ambos lados por árboles gigantescos. En la entrada, el vivero municipal antecede al camping del bosque. El “Encantado” son más de 100 hectáreas forestadas. La paz de este lugar es indescriptible. El tiempo parece detenerse y el techo de hojas casi no deja ver el cielo. Primera actividad en el bosque: trekking con avistaje de aves. Carpinteros reales, pechitos colorados, horneros, aguiluchos, son algunos de los modelitos que desfilan

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por la arboleda. Después de un largo rato llegamos a un lugar “cinematográfico”, donde la arena se traga –literalmente– parte del bosque. Lo cierto es que hay médanos vivos -en constante movimiento- que avanzan y retroceden. Subimos la duna de arena y Franco sonrió. Llegamos al escenario que tanto nos quería mostrar. Médanos empinados y tan lisos, en los que apenas se imprimían nuestras pisadas.

El Sandboard –o surf de arena– junto al kitesurf, windsurf y cabalgatas de playa (entre otras aventuras posibles), componen el abanico de acciones eco turísticas del lugar. Combinación perfecta de diversión extrema y conservación de la naturaleza.

Nosotros gritamos y festejamos varias caídas hasta que el cuerpo dijo basta; entonces preparamos el mate, nos fuimos a la playa y nos sentamos de cara al sol. Búsqueda de datos. Entre mate y mate inquirimos a nuestro deslizante compañero sobre esas misteriosas huellas fósiles. Nos recomendó visitar la “Salita” de Interpretación “Florentino Ameghino”, un espacio atendido por científicos y estudiantes quienes llevan adelante la titánica tarea de conservación del yacimiento descubierto hace más de veinte años y hoy convertido en Reserva Geológica, Paleontológica y Arqueológica Provincial “Pehuen Co-Monte Hermoso”.

TIPS PARA VISITAR LAS HUELLAS Visitá el yacimiento siempre en compañía de guías especializados. Evitá circular con vehículos en el sector. No pises ni destapes las huellas. Si encontrás restos fósiles, acercalos a la Sala de Interpretación.

Fotos Dirección de Turismo de Coronel Rosales

¡Okey, dos tablas y a deslizarse! La sensación vertiginosa de correr médanos que dan a la playa es fantástica.

Hallazgo 3 Desandamos el camino recorrido y nuevamente llegamos a la rotonda de acceso. Giramos a la derecha por la avenida principal, avanzamos unas cuadras hasta que en la próxima rotonda nos encontramos con la Sala de Interpretación. La imaginábamos más grande, pero entre Betiana, Ricardo y Juan nos explicaron que el material más importante está en el Museo de Ciencias Naturales Carlos Darwin, en Punta Alta. Allá se estudia todo lo referido al yacimiento. Y ese yacimiento de paleoicnitas –paleo: antiguo / icno: huella–, son pisadas de megaterios, gliptodontes, mastodontes o macrauquenias que quedaron impresas en arcilla hace unos 12.000 años. Pueden verlos en La Era de Hielo, indicaron oportunos los anfitriones, respecto de esos mamíferos.

Cuando se puede (esto es si hay viento sur por varios días) se realizan visitas guiadas a ese lugar, a unos 2.500 metros al este de la playa. Lo ideal es sumarse a las caminatas organizadas porque estas huellas son difíciles de reconocer para el ojo inexperto e, inclusive, pueden estar tapadas de arena. Descontando las ricas explicaciones de los entendidos. En la salita hay excelentes maquetas, restos fósiles y láminas; también los fanáticos pueden comprar remeras y merchandising, cuya recaudación ayuda a la conservación de este tesoro paleontológico. Salimos de ahí ya con la noche, por eso buscamos hospedaje. La noche llegaba muy serena. Cenamos algo rápido, corta caminata y a descansar, para disfrutar esas playas que apenas pisamos.

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Hallazgo 4 Arrancamos la mañana bien temprano para ver la salida del sol desde el mar (la tarde anterior lo vimos ponerse). Armamos el equipo de playa: cañas de fondo, protector solar –fundamental–, unos libros y el mate. Llegamos a la orilla antes que el astro rey; el mar rumoreaba entre olas la llegada del día. Pasadas las seis, febo comenzó a asomarse tímido sobre el agua, tiñendo el cielo de cobre y reflejándose en el espejo de plata del mar: ¡Una exhibición de luz!. Después de esta postal, la playa practica unas horitas de soledad, ideal para probar pescar en cualquier lado –nos habían dicho que hasta las diez se podía, pero que después hay sectores señalizados–. Botes de excursión y de pescadores artesanales salen en busca

de las piezas que nutren platos propios y las mesas de restaurantes y marisquerías del lugar. ¿Sale algo? ¡De todo! Hay gran variedad, cantidad y calidad de especies. Cuentan –y vimos– que saliendo unas 10 millas náuticas hay magníficos ejemplares; estas excursiones se contratan y en la localidad hay varios guías ofreciendo su servicio. Sin dudas, la próxima probamos. Al mediodía la playa explota. Todo el mundo llega y empiezan las caminatas, la búsqueda de caracoles, la oferta de helados, pulseras, aros y collares. Muchos toman sol y varios se animan al mar; para que todo sea disfrute, un nutrido cuerpo de guardavidas controla desde su puesto costero. Un rato acostados en la arena con el susurro de gaviotas y albatros es suficiente para probar el mar y cerciorarnos si realmente Pehuen

Co es el punto más cálido de toda la costa atlántica. Resultado: sin dudas, lo es. Dan ganas de quedarse a vivir en el agua. A la tarde, después de secarnos al sol, caminamos por la playa ancha agradeciendo la sensación de la arena en los pies. Se nos iban las últimas horas y las dedicamos a contemplar el mar y otra puesta de sol. Nos fuimos de la villa con la retina cargada de verdes, rojos, castaños y azules… y como si saliéramos de una efectiva sesión de masajes relajantes, nos prometimos volver. Comprobamos que Pehuen Co es un milagro en las arenas. Y como todo milagro, para creerlo hay que vivirlo.


Dos propuestas. Plaza General Belgrano y kitesurf en el balneario Arroyo Pareja.

punta alta

Por Leandro Fernández

Nos convencieron unos amigos, enfatizando en que podríamos desarrollar excelentes salidas para probar pique o plantar bandera con marea alta y mojar plomada desde la costa. Llegamos a Punta Alta en una tardecita amigable de noviembre, con un día inmejorable de sol y cielo azul.

DATOS ÚTILES Oficina de Turismo Alberdi 478 Tel: (02932) 421595 mcrturismo@yahoo.com.ar www.muncrosales.gov.ar

Tierra de pesca, paisajes y amigos

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a ciudad, ubicada al sudoeste de la provincia de Buenos Aires, era bastante más grande de lo que imaginábamos: 70 mil habitantes que contaban con todos los servicios de una ciudad de esa magnitud. Hasta un informe del Conicet llegó a posicionarla como “el lugar con mejor calidad de vida del país”. Después de un breve recorrido, pasamos por la Dirección de Turismo, alzamos un mapa y buscamos el mar. Haciendo unos kilómetros por una calle llamada Libertad –que tomamos como un muy buen presagio de nuestro viaje–, llegamos a un punto donde el mar nos abrazaba por ambos lados, antecediendo una breve y pintoresca playa. El agua se notaba serena, con gaviotas cangrejeras mandando en el cielo. Arroyo Pareja es el balneario de la ciudad, en el que los puntaltenses pueden escaparse en cualquier momen-

to del día y tomar unos mates, hacer kitesurf, andar en kayak o, simplemente, contemplar el rojizo espejo del agua cuando el sol empieza a bajar.

Día de sol y peces

Nos recibió Carlos, el capitán, como corresponde (estaba ataviado de marino). Él nos explicó algunas medidas de seguridad y luego enfatizó en la buena pesca. “Hay gran variedad, cantidad y calidad de peces. Más de 35 especies que cambian de acuerdo a la temporada”,confió. Pescadillas, tiburón gatuzo durante todo el año; bagre de mar, palometa, tiburón bacota, tiburón escalandrúm, cazón, corvina rubia, pejerrey y chucho, de octubre a mayo (momento de nuestra travesía); pargo, raya, tiburón gatopardo, tiburón pintarroja, lenguado, melgacho y pez elefante, de marzo y junio. La variedad nos azoró.

Para no desentonar con lo disfrutado, el día de la salida se presentó ideal. Nuestro barco nos esperaba amadrinado y con todos a bordo –los últimos serán los primeros, dicen– por lo que cargamos rápido dos boteras, una caja y otra caña más robusta, por si hacía falta.

Salimos del asombro y regresamos al mar. El agua estaba absolutamente planchada –¿Señal de buena navegación?–. Sacamos algunas fotos de la partida. La postal se completó cuando observamos la gigantesca Base Naval Puerto Belgrano y, más lejos, asomándose el puerto de Ingeniero White.

Un poco antes de que la ruta termine, se hacen grandes los galpones y las grúas del centenario Puerto Rosales, desde donde saldría al día siguiente nuestra aventura pesquera.


Afuera el estrés. Descubrimos que la vista era para los amantes de la naturaleza

Unos metros después de salir, y para entender un poco mejor lo que estábamos viendo, Gustavo –un amante de la historia del lugar– nos contó sobre la creación de lo que veíamos, remontándose cien años exactos en el calendario. Unos hermosos flamencos levantaron vuelo a nuestro paso mientras cardúmenes de peces comían borboteando sobre los cangrejales del canal. Saliendo a cubierta, el capitán nos acercó un display digital que mostraba la gran actividad de peces que había en la zona. Nuestro deseo de fondear para tirar las cañas se agigantaba cada vez más y, para nuestra fortuna, mirando hacia proa notamos que estábamos entrando al primer canal. Allí, la sensación era como si navegáramos por un río con costas de barro. Subimos entonces a lo más alto del barco y descubrimos que la vista era para los amantes de la naturaleza: con el canal, el puerto y bien de fondo, el cordón serrano de Ventania se nos ofrecía como un regalo. En ese momento el barco bajó la velocidad a 3 nudos debido a la poca altura del agua. Vadeamos una draga encallada y divisamos

los únicos árboles que asomaban entre ese inmenso desierto de barro. La isla Bermejo era nuestro fondeadero.

La ría de los placeres El olor a hortalizas y verduras fritas presagiaba una rica comida. Asomamos a la cocina, donde Santos explicó el plato típico de la embarcación: tallarines con salsa de pescado fresco, recién sacado. No faltó el vino. Una delicia. Llegó el momento de probar suerte con la caña, entonces encarnamos y tiramos. Minutos después, salieron gatuzos, corvinas de buen tamaño y hasta un hermoso lenguado. Pero sinceramente, en Punta Alta lo especial es la navegación por su mar, una salida cargada de sol y canales, de aves temerarias y buena gente, de un viejo puerto colorido, aguas calmas y sedantes. Punta Alta es un lugar donde podés pescar lo que quieras, cuando quieras; pero además, una ciudad única para descubrir paisajes y amigos.


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Aventura y relax. Navegación del Quequén salado y atardecer en el balneario Marisol

Fotos Dirección de Turismo de Coronel Dorrego y Coop. Mulpunleufu

coronel dorrego La ruta 3 es una camino vertebral de 3.132 km que se estira desde la Plaza capitalina de los Dos Congresos –el monolito construido en 1935 apunta el Kilómetro 0– hasta alcanzar –balsa mediante– el Fin del Mundo en Tierra del Fuego. Esta vez, nuestro viaje fue a través de la planicie pampeana.

Por Martín Abenel

El destino elegido: Marisol, lugar de playa, paisaje, tranquilidad y deportes de aventura en el Partido de Coronel Dorrego. A la altura del km 531 desviamos hacia el sur, en dirección al Atlántico. Allí se pueden elegir entre dos opciones.

Los rápidos de las pampas Iniciativa Nº 1: Para aquellos que ansían el mar Si el cometido es brincar entre las olas o tumbarse en la arena, hay que tomar la 3 hasta el desvío por la Ruta Provincial Nº 72 y, en breve, el andar nos deja en Oriente; desde ahí a la costa, otros 22 km. Es la opción rápida para el que desea, más que nada, disfrutar de sol y playa. [El dato: desde Buenos Aires son 568 Km a Marisol. Desde Bahía Blanca 201 Km. Dorrego 104.] Iniciativa Nº 2: Al río para sacudir el estrés Vacaciones es igual a olvidar la oficina. Sean pocos o muchos, los días nos deben rendir. Ok, nos anotamos en una travesía única por el río Quequén: un paraíso aún sin descubrir, con las cascadas más altas y anchas de la provincia. En mountain bike, trekking, cabalgatas o remando en kayaks dobles, podemos trasladarnos río abajo hasta el océano. Ruta 3, Km 532. Yendo hacia Buenos Aires y antes del Puente, a la derecha, vemos una tranquera donde aguarda nuestro guía (www.rioquequensalado.com. ar). Senda en línea recta hasta el curso de agua y un sonido lluvioso anticipa el espectáculo: la cascada De Cifuentes. Vista hermosa, si puede haberlas, en esta región plana y de pampas donde el agua cae desde 8 metros de altura –el salto más alto de la provincia–. El río, hasta el momento perezoso, adquiere ligereza y se cubre de largas estelas de espuma multicolor. Somos tres amigos y tres baqueanos del Quequén salado. Y tres kayacs dobles.

Hacia la desembocadura 9 AM. Zarpamos. Remamos río abajo, cruzamos altas barrancas, saltos y pequeñas cascadas… hasta detenernos en el denominado Puente Nuevo, donde una frondosa arboleda tapiza el cielo.

DATOS ÚTILES Oficina de Turismo Avda. Fuertes 630 Tel: (02921) 452212 turismodorrego@hotmail.com

1 PM. Descanso, unos mates y vuelta al río. Más remo hasta el Puente Viejo, un abatido paso ferrocarretero. 4 PM. Lo logramos. Campamento y los primeros 20 km navegados. Nos animamos al trekking por las barrancas. Junto al río se levanta la mole de concreto, alguna vez represa hidroeléctrica. 7 PM. Quedan otros 25 km. Fogón, asado e historias. A dormir y hasta la mañana. Otro día, 9 AM. Desayuno y vuelta al río. Más cascadas increíbles siguen ataviando la aventura. El recorrido se pone sinuoso y comenzamos a oír el estruendo de la impactante Mulpunleufu, una increíble cascada de 160 metros de ancho. 11 AM. Nuestros guías nos dan confianza y, como intrépidos navegantes, bajamos los 3 metros de altura. Irregular por donde se mire, las columnas de agua caen en varias direcciones soltando borbotones de nevada efervescencia. 1 PM. Otra cascada en forma de V –nos preguntamos: ¿¡cómo no supimos de esto antes!?– y llegamos a La

Cueva el Tigre, una barranca de piedra sólida, donde en 1860 –según cuenta la leyenda– solía refugiarse un cuatrero. Descanso de una hora. Los ojos, no fatigados, se llenan de paisaje.

Final Esperado 3 PM. Con el Quequén menos profundo empiezan a descubrirse los médanos. Así llegamos al balneario Elvimar. Aguas cálidas y respiro. ¿Esperan el final?... Lo encontramos en “La Boca” del río. ¡Belleza y emoción indescriptible del remate en el mar!. Entre arboledas y médanos, se ve Marisol. La Villa Balnearia luce el modelo esperado: una extensa franja costera, playas de suave declive y un poblado pintoresco donde la paz parece haber encontrado su lugar. Un paraíso para los pescadores deportivos. Sus 47 kilómetros de interminable playa virgen ofrecen tanto cantidad como calidad variada de especies. El culto a la tranquilidad brilla en esta arena. La adrenalina deja paso al relax. Ya no hace falta aclararles que ambos extremos pueden combinar.

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De enero a enero

Rumbomonte hermoso Monte Hermoso tiene nombre propio. Su lema es: De sol a sol. Desde mi parecer, también es De enero a enero, porque tiene ofertas de toda índole, lugares sorprendentes y doce meses para descubrirlo. Si son de programar, encuentren el anuario de actividades aquí: www.montehermoso.gov.ar

Foto Roberto Hernandez

Por Analía Obregoso

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DATOS ÚTILES

Por medio de la Ruta Nacional N° 3 llegamos a la rotonda del Km. 605 para tomar la provincial 78, más conocida como “el camino a las emociones”. Una vez en Monte, los recreos exceden.

Secretaría de Turismo, Cultura y Deporte Municipalidad de Monte Hermoso Centro de Convenciones Pedro de Mendoza y Faro Recalada Tel 02921-481123 / 481047

No sólo de playa vivimos

S

u principal atractivo son las playas que en pleno verano se llenan de música, paradores y gente con ganas de pasarla bien. Si algo nos seduce de Monte Hermoso es la playa, una de las más extensas de la costa atlántica. No hay corrientes peligrosas, ni aguas contaminadas, ni declives pronunciados y es la única en el país en la que el sol nace y se pone en el mar –gracias a su condición geográfica– ¡Si, hay más horas de playa!. Por todos esos motivos el verano es la vedette pero Miss Otoño no se queda atrás. Este año fuimos a recorrer el Paseo del Pinar –que está en la reserva forestal– y mientras caminábamos sentíamos como las hojas crujían debajo de nuestros pies; con el grupo coincidimos que ese espacio era ideal para el descanso y la distracción. Después alquilamos bicicletas –como para agregarle acción al día– y, ya cansados, nos sentamos alrededor de una de las mesas a matear un rato. La Laguna Sauce Grande queda a 7 kilómetros de la ciudad. Este espejo de agua dulce de 2.900 hectáreas y reservorio de avifauna también fue parte de nuestra estadía. Paraíso de pescadores y apasionados de los

deportes náuticos, no faltó el safari fotográfico para congelar recuerdos, ni el recorrido por el complejo, dotado para satisfacer al turista, a sus amigos y a toda su familia. También nos hicimos tiempo para conocer el río Sauce Grande, que despliega su caudal desde Sierra de la Ventana hasta el mar y se fusiona con el océano Atlántico. El lugar impacta: varias especies de aves, cadenas de médanos, vegetación y abundante pesca. Para llegar son 17 Kilómetros en vehículos 4x4 particulares o contratados con guías.

Huellas prehistóricas Escuchamos que había un lugar llamado sitio arqueológico “Monte Hermoso I” –ex “El Pisadero”– y allí fuimos. Nos encontramos con huellas humanas que habían sido impresas siete mil años atrás. El guía nos explicó que las características del suelo limo-arcilloso eran únicas en Sudamérica. Nos quedamos mirando un rato; estábamos frente al testimonio del hombre prehistórico viviendo en comunidad.

Propuestas todo el año. La playa, el Museo de Ciencias Naturales y recitales en primavera

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También único en Sudamérica y ubicado sobre la costa, se erige el Museo de Ciencias Naturales. Entre tantos fósiles podemos visitar las huellas del Schelidotherium, halladas en la temporada 2007.

Una ciudad para vivir Hace poco nos enteramos, gracias a los medios de comunicación, que Monte es la segunda ciudad con mejor calidad de vida del país. Ubicándose luego de Punta Alta –su vecina–, el Conicet destacó que son las ciudades de la Argentina con la bondad de cobijar a sus habitantes de la manera más notable. No por nada Monte Hermoso sigue creciendo formidablemente y es, cada vez más, la elegida al momento de veranear o adquirir un terreno para construir la casa de fin de semana. Si toca día de lluvia, la oferta para andar no se agota. ¡Faro Recalada! ¿Les suena?... Inaugurado el 1° de Enero de 1906, brinda una vista panorámica estupenda para obtener fotos e imágenes únicas de la ciudad y sus playas. Está abierto al público todo el año, con visitas guiadas e integradas al Museo Naval. Por la noche, el cine es una buena opción. Otro dato –siempre con cautela–: Pedro de Mendoza esquina Pablo Pandelés; el casino. Dejan el auto en el estacionamiento exclusivo y a disfrutar de las mesas de ruleta, Black Jack, Punto y Banca y máquinas tragamonedas. También pueden tomar algo en la confitería. Después, pubs, restaurantes, parrillas, bares y paradores. ¿Dónde? En el punto de la ciudad que elijan, los hay por todos lados y para todos los gustos.

Por nombre y lugar

Foto Roberto Hernandez

Playas del Oeste, se extienden desde calle Las Ballenas hasta el límite del Partido de Monte Hermoso con el de Coronel Rosales. Playas del Centro, desde el espigón este –calle Huemul– hasta calle Las Ballenas. Playas del Faro, desde calle Samborombóm hasta el espigón este. Playas de Sauce Grande, de calle Orense hasta la Samborombóm. Playas de la Desembocadura, desde el desenlace del río Sauce Grande en el mar, hasta la calle Orense del Balneario Sauce Grande.

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En el álbum de fotos de un viaje no pueden faltar las distintivas de la ciudad visitada. En el caso de Monte, les paso los imperdibles (apunten): la feria de artesanos, la rambla central y la nueva de madera, el templo Stella Maris, el centro cívico, las “roquitas” y la peatonal Dorrego.

Hermosa diversidad. Laguna Sauce Grande, Monte corre el K10 y paseos por la rambla.

Foto Municipalidad de Monte Hermoso

El placer de tener una excusa siempre Enero: Primeros minutos de cada año nuevo, ¡ya merece un festejo! Peatonal Dufaur y Costanera, espectáculos musicales, fuegos artificiales y baile popular, le dan la bienvenida al flamante ciclo. Los Reyes Magos llegan a Monte desde el mar, en lancha y con antorchas; un verdadero despliegue. En el mismo mes: El juego de la estrellas, la elección de la Reina del verano y eventos musicales variados. El segundo fin de semana de febrero, como cada año, participamos del certamen literario: “La poesía y el mar”, organizado por la Biblioteca Popular. Para los atletas, Monte corre 10 K: multitudinaria jornada deportiva en la que pueden divertirse todos -amigos, familias y parejas-. ¡Hasta pueden especular con apuestas!

Los carnavales no se ocultan, desfilan comparsas por el centro y se entregan premios a los mejores disfraces de la fiesta a la que estamos todos invitados. Otro concurso es el de pesca; aquí se galardona a la pieza más grande. Sin contar con detalles, todo lo artístico, cultural y deportivo que se propone.

Marzo: paella gigante y actividades culturales sumados a los clásicos festejos de Semana Santa con Vía Crucis viviente. ¿Por noviembre? La fiesta de las colectividades: para degustar platos, danzas y músicas típicas de cada pueblo que se acerca cada año anticipándose al verano. La diversión continúa en diciembre al hacerse presente la cerveza, inaugurando la temporada estival con espectáculos y una invitación imperdible para los amantes de la cebada.

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Vientos de ciudad, aventura y mar DATOS ÚTILES Dirección de Turismo Castelli 625 Tel.: (02983) 433168 (int. 128) info@tresarroyosturismo.com.ar www.tresarroyosturismo.com.ar

Rumbotres arroyos

Por Julia Irazíbal

La intención en nuestras cabezas, para quebrar la rutina, era despejarnos cambiando un poco el aire. Salir de las fotos cotidianas y buscar esa mezcla disonante de aventura y tranquilidad sin perder las comodidades que ofrece la ciudad.

Tres postales. La ciudad de Tres Arroyos. Claromecó y el faro. Otras alternativas de sol y playa en Orense y Reta.

Fotos Dirección de Turismo Tres Arroyos

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ompartimos la propuesta con unos amigos, no lo dudaron y comenzamos nuestra escapada… (ahora que lo pienso, creo que no podríamos haber encontrado un mejor lugar). Por la Ruta Nacional Nº3 llegamos a Tres Arroyos, en el centro sur de la provincia de Buenos Aires: un lugar que conjuga ciudad, rio y playas; perfecto para recorrer, conocer y relajarse.

Ciudad. Fundada por Dardo Rocha en 1884, Tres Arroyos es una ciudad del tipo tablero de damas, con los edificios públicos más importantes y las casas de mayor elegancia en torno a su plaza central, una arquitectura que a pesar del tiempo conservó su diseño original. Conjuga buena forestación, espacios abiertos y luminosos, un puñado de monumentos y el orgullo

de su gente: dos murales de Benito Quinquela Martín y Raúl Soldi (NDR: de los más importantes artistas plásticos de Argentina). La plaza es el punto ideal de partida para un breve trekking urbano. Sin caminar mucho más, puede visitarse el Museo de Arqueología, Historia y Ciencias Naturales –que mediante su patrimonio tangible te habla del origen y antigüedad del lugar– o el Museo de Bellas Artes, donde pueden admirarse otras piezas de esos grandes maestros –Soldi y Quinquela–. Mate en mano, pasamos por el Parque Municipal y seguimos el recorrido. Dada nuestra información, terminamos el día con una tarde de Turismo Rural en San Francisco de Bellocq, una localidad cercana. En el trayecto pensamos en cabalgar en unos hermosos alazanes, pero nos incli-

namos por el mountain bike (había que terminar óptimos para aprovechar al máximo el día siguiente). Así iniciamos nuestro álbum de buenas fotos campestres, pedaleando por llanuras interminables y campos cargados de silos y bebederos, de tranqueras y una hermosa puesta de sol. Cenamos temprano con luz de farol a kerosén y cocina a leña. La noche auguraba una mañana para aprovechar.

Río.

Nos levantamos bien temprano y nos fuimos para el Río Quequén Salado –límite de los distritos de Tres Arroyos y Dorrego–, un hermoso lugar donde pasar el día: imponentes saltos de agua, barrancos y buena posibilidad de pesca. Los “expertos” del grupo desempolvaron las cañas y cajas de pesca para ir al encuentro de La Cueva del

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Tigre –escondite donde se refugiaba hace más de un siglo el bandolero Felipe “El Tigre” Pacheco–, un lindo lugar en el río con una hermosa cascada y ágiles peces. Allí se quedaron los que hacen del pique un culto. El resto, nos fuimos a intentar rappel para descargar energía. De los numerosos lugares, elegimos descender entre las represas del Puente Viejo, a orillas de las altísimas cascadas.

triciclos o apacibles cabalgatas, con arenas doradas y aire sereno.

Terminando esta jornada cargada de actividades y con una cita con el atardecer, el sol cayendo lento y el cielo vestido de rojos, naranjas y dorado. Nos relajamos a orillas del río en un momento de pura contemplación. “El Quequén es un bálsamo sanador”, comentó por lo bajo uno… y –aunque no le respondimos– todos pensamos que era cierto. Luego nos fuimos muy tranquilos.

Para terminar nuestras vacaciones lejos de la ciudad elegimos Orense: arenas finas y médanos forestados que se zambullen en el mar cálido en medio de un entorno agreste, que en su momento lo hizo merecedor del nombre Punta Desnudez. Un lugar diferente con plazas circulares, donde el nombre de las calles responde a la propia vegetación.

Playas. En Tres Arroyos existen varios destinos

Un sitio al que es imposible no ir es el Médano 40, llamado así por su altura original; hoy su parte superior es un mirador con imponente vista panorámica del balneario.

de costa; todos con particularidades que le dan un toque de distinción y mayor atractivo. Claromecó, playas y cascadas. El punto de partida indiscutible es el mar. Un lugar con amplios espacios naturales y más costa en los que se respira tranquilidad. Caminamos hasta El Faro, símbolo de la localidad. Lugo visitamos la Estación Forestal: casi 3.000 hectáreas de verde, espacios para acampar y un impresionante anfiteatro natural. Si suman a esto las siete cascadas, obtienen un lugar imperdible. Siguiendo nuestro rumbo, nos tomamos un par de días para conocer Reta (dunas y playas), entre Claromecó y Monte Hermoso: un verdadero paraíso, ideal para disfrutar del mar de aguas cálidas y tranquilas. Las actividades en este lugar se vuelcan al paseo en cua-

Dunas y playa. Apacibles cabalgatas con arenas doradas y aire sereno.

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Dos cosas son muy interesantes de ver y recorrer: el Túnel Submedanal –que comunica la localidad con el mar, por debajo de extensas dunas de arena– y La Boca, que es la desembocadura del río que visitamos en Tres Arroyos.

Una tarde ideal de suave brisa y –luego de visitar el Centro Cultural Francisco Hurtado, rico en historia y facilitador de actividades de verano– donde vimos unos de los atardeceres más impresionantes. El sol fusionó el mar con el cielo, mientras las miradas se cruzaban con el mensaje de admiración. Llegó el momento de partir. A modo de despedida de estos días de descanso y aventura –y bar de por medio–, hicimos el recuento: recorrido por la ciudad, tarde y pesca o rappel en el río y días de playas variadas, donde a veces la arena sólo encuentra por compañero algún viejo barco encallado –uno de esos que nos cruzamos en alguna de las caminatas interminables–.


guiatetres arroyos

para mรกs informaciรณn visitรก www.rumboturistico.com.ar 39


Por Roberto Ulloa

vivÍ distinto en miramar Las buenas olas son el desvelo del surfer. Las mejores son aquellas que se despliegan y rompen desarrollando la pared –la parte de la ola sobre la que se navega- y la espuma progresivamente hacia la derecha o hacia la izquierda. Pueden tener diferentes tamaños, pero muchas veces es preferible la calidad de la ola antes que su dimensión. 40


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o siempre se dan las condiciones de viento, marea y corriente para que se forme la ola perfecta. Por eso, al estilo de las tribus nómades, los surfers son cazadores de olas. Más allá de los pronósticos meteorológicos (cada vez más precisos), una red informal que se propaga a través de mensajes de texto conecta a los grupos y avisa sobre los mejores surf points (puntos o lugares) del día. Miramar es un lugar privilegiado por sus olas. No es casualidad que Kelly Slater –9 veces campeón mundial de surf, el más ganador de toda la historia– haya elegido entre sus olas preferidas de todo el mundo a las de Miramar. La pendiente y el fondo de sus playas, así como los vientos dominantes, dan lugar a más de diez surf points de alta consistencia y regularidad. De norte a sur, los lugares (points) más destacados son el Balneario Maui, el sector del Náutico, Barbados, Parque Mar, Costa Azul, Complejo Playa Bonita (el centro), la bajada de la calle 33, el Muelle y el Pomol. En estos cuatro se forman las olas grandes. Con tantas opciones, Miramar forma parte del circuito argentino de surf todos los veranos. Esas olas sublimes llamaron a los primeros surfers argentinos a las playas de Miramar. Autodidactas y equipados con pesadas tablas largas de madera maciza (construidas por ellos en forma artesanal en la mayoría de los casos), los pioneros fueron instalando una cultura surfer en el balneario. Esa tradición se fue pasando como un legado y hoy, entre los nativos del balneario, se cuentan exponentes de primer nivel nacional de este deporte, como Agustín Bollini, Daniel Gil, Pedro Francistegui, el turco Adrián Adi –conocido coach– y José Zurga, un hijo de inmigrantes yugoslavos que rebautizó al point del muelle con el equivalente en su lengua natal, heredándole al idiolecto del surf la palabra pomol. Esa cultura creó las condiciones para que hoy existan varias escuelas de principiantes, con instructores profesionales que asesoran en forma personalizada y efectúan el seguimiento del nuevo surfer. Las tablas y el equipo individual completo forman parte de la clase. Diversos lugares de venta de todo el equipo necesario y de fabricación y reparación de tablas, complementan el escenario ideal. También, como incentivo y diversión, se organizan frecuentes campeonatos para las diferentes categorías.

Miramar para todos El Planeta Miramar combina la naturaleza con lo urbano. Un activo centro reúne todo tipo de servicios y espectáculos, a escasa distancia donde se encuentran las 500 hectáreas del bosque vivero Florentino Ameghino: un paseo imperdible y el lugar ideal para el trekking, las cabalgatas o los paseos en cuatriciclos por los interminables médanos. El muelle o una rápida escapada a ese paraíso de los pescadores, que es Mar del Sur (a tan sólo 17 Km de distancia), son opciones para los que aman la soledad, la caña y el reel. Mar del Plata, lo suficientemente cercana y lejana a la vez, es otra alternativa para un paseo más urbano. Pero sin duda alguna, el activo principal de Miramar es la tranquilidad y esa invalorable sensación de paz. La primera de las olas se insinuó a unos cien metros de la línea de costa. El grupo la observó, ya de pie, mientras se formaba la pared y avanzaba con fuerza. Las olas anteriores rompían muy cerca de la orilla y no servían. Esta parecía una ola hueca, de las que permiten una navegación enérgica sobre la tabla. La siguieron en todo su desarrollo hasta que rompió. “Vamos que atrás vienen otras”, sentenció el más veterano, cuya experiencia le permitía leer el mar. El mate dejó de circular, los cierres de los trajes se cerraron con energía; unas pocas elongaciones sirvieron para calentar los cuerpos y las pitas conectaron tablas y tobillos. Todo el grupo avanzó y comenzó a remar enérgicamente mar adentro. El sol tibio se sentía en la espalda. Una serie de olas buenas ya se formaba anticipando la acción. No podía ser más perfecto todo. Comenzaba otro día en Miramar. Turismo y Cultura de Miramar: Avenida Costanera y 21 Tel. / Fax: (02291) 42 – 0190 7607 – Miramar – BA – ARG turismo@mga.gov.ar / www.mga.gov.ar www.miramarense.com.ar/surfenmiramar.asp www.despuesdelasolas.com.ar

A este polo surfer nacional que es Miramar llegan cada verano contingentes de familias cuyos hijos jóvenes buscan iniciarse en esa pasión y estilo de vida. El surf es un deporte que inculca una serie de valores importantes; pues el joven debe aprender a levantarse cada vez que cae al agua (y son muchas las veces en los comienzos), así como convivir con el mar, donde es necesaria la fuerza física y mental. Mientras los surfers otean las olas, los padres descansan en un balneario, que conjuga un clima ideal con la paz en la vida cotidiana, donde las distancias no existen y los más chicos pueden andar en bicicleta con seguridad.

Planeta Miramar. Tarde surfer en el Balneario Maui combinando con el verde del F. Ameghino.

41 Foto Dirección de Turismo de Miramar


Panorรกmica. Las sierras de la ventana, parte de una gran obra de arte natural.

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Una ventana al MUNDO Por Vicky Ringma

Pocos lugares son tan adecuados para la escapada en pareja como la comarca de la ventana. Sello de destino romántico: no pocas fueron las veces que volvimos para escuchar el rumor del viento entre las sierras.

COMARCA de SIERRAs de la VENTANA Recorrer Sierra de la Ventana es entrar en una especie de ensueño. La placentera sensación de formar parte de una gran obra de arte natural, propia de un artista que en sus pinceladas invita al paseo sereno de estos lugares. “Aquí los complejos de cabañas abundan y son de primer nivel”, nos dice Laura de turismo. Y es verdad. Así pues, nos instalamos a tiro de varios paseos: travesías en 4 x 4, una excursión a la Cueva del Toro y otra a las Pinturas Rupestres.

DATOS ÚTILES Oficina de Turismo Av. Roca 185 Tel.: (0291) 4915303 / 5032 http://tornquist.gov.ar http://www.comarcaturistica.com.ar

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Fotos Turismo Tornquist

Todo por hacer en las sierras

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l banderín azul marcaba el hoyo 14. Desde el balcón veíamos todo el ritual: las piernas encorvadas para tomar posición y, de repente, el golpe que los hacía mirar a la distancia. Daniel y Carlos habían elegido hacer deporte en el Club de Golf, una de las mejores canchas del país donde se disputaron importantes torneos y hasta un presidente de la década del ‘90 acostumbraba frecuentarla. Un rato después pedimos las bicicletas para dar un paseo por el lugar. Llegamos hasta el balneario Los Angelitos, lugar ideal para el primer descanso. Nos recostamos a orillas del río Sauce Grande, le dimos una oteada al cielo y cerramos los ojos para entregarnos al ruido suave del agua. En ese momento, dejamos de estar en el lugar para ser parte de él. La excursión so-

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bre dos ruedas siguió con dos paradas logísticas más, El Dique y La Hoya, los otros balnearios ribereños de esta incitante Sierra de la Ventana. Allí repetimos el ritual del descanso. Noche y azar Pleno!, como una sentencia, el croupier canta el número en el Casino del Hotel Provincial, una joya conservada que tiene la ciudad. La suerte de principiante trajo alegría en el grupo y hay promesas de pagar el almuerzo del día siguiente. Saldungaray y Paso Piedras. El milagro del vino y los peces La propuesta de la Bodega en Saldungaray sale de la boca de Susana. Un prolijo cortejo de parras de poca

altura nos invitaba a entrar, mientras en el paisaje se dibujan dos galpones enormes que antiguamente sirvieron de silos. En uno de ellos el restó bar. Sentimos la satisfacción de un almuerzo refinado, especial, acompañado por el sabor de un Merlot de estas sierras, tomado con discreción. ¿Un descanso merecido para la siesta? Mientras atravesamos la ruta, aparece el dique: Paso Piedras anima para tirar la caña y esperar algún pejerrey. Y así cayó la tarde. De vuelta, la avenida San Martín –que concentra el centro comercial de la ciudad–, era el epicentro de rondas de mate, mientras el despliegue de un tablado daría lugar a algún grupo de música local.


Casuhati, lugar de altura Día soleado y de brisa mansa. No hay excusas para quedarse abajo. El Parque Provincial Ernesto Tornquist pasó a ser nuestra mansión transitoria de piedras y pastos verdes. Desde allí accedimos al sendero que nos llevaría, en diez estaciones, al Cerro Ventana. Entre ida y vuelta, unas cinco horas. Las mujeres nos fuimos al área de Los Piletones –que se forman en la naciente del arroyo– y desde ahí, a la Garganta Olvidada. El agua pura y transparente de la cascada fue el mejor refresco para pegar la vuelta. Esperamos a los hombres en la base del Cerro mientras recuperábamos energía. Cuando llegaron nos mostraron las fotos, todas postales de guanacos salvajes, pinos plateados y vistas panorámicas tomadas desde 1.134 metros de altura; imágenes únicas. Así pasamos el tercer y último día de dos parejas que todavía creen en lugares encantadores. Y a modo de pacto, antes de despedirnos hicimos planes para volver a ese refugio donde nos olvidamos del mundo.

Tornquist, manso y tranquilo Nos acercamos al acceso a Tornquist, ciudad cabecera del partido. La tranquila localidad nos hace entrar como en puntas de pie por la ancha avenida Belgrano. A metros, la amplia y cuidada plaza principal se florea con el suave recorrido de los cisnes por un enorme lago artificial y, ahí mismo, dentro del parque y no enfrente, se alza la Iglesia Santa Rosa de Lima con su imponente estructura de piedra. ¡Una bella rareza! Nacida como colonia agrícola y ganadera, la ciudad invita a vivir su cultura, paisajes matizados con la buena hospitalidad de su gente.

Parque Tornquist. Mansión de piedras y pastos verdes.


guiatecomarca serrana

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Pigüé

Lugar de encuentro

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i en algún momento viajan desde Capital Federal hacia el sur, no se pierdan la oportunidad de pasar por Pigüé –ruta nacional 205, empalmando con provincial 65 y nacional 33–. Es la escapada perfecta para momentos en que se desea un contacto directo con mucho verde, aire puro y actividades culturales.

DATOS ÚTILES Oficina de Turismo Rastreador Fournier y Av. Alsina. Tel: (02923) 47-6278 info@visitepigue.com.ar www.visitepigue.com.ar www.saavedra.gov.ar

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A pleno noviembre y con la data de la realización del encuentro artístico y folclórico Pi- Hue Peñi, partimos hacia la ciudad conocida como la tierra del encuentro. Llegamos después de algo más de seis horas de viaje por un camino que se dejaba andar y un parate en Bolívar –para “estirar” las piernas–. La idea era intercalar actividades al aire libre con cultura local.

Colores del interior Apenas entramos a la ciudad nos sorprendieron los espacios verdes. ¡Claro!, si Pigüé se encuentra dentro de un valle rodeado por los cordones serranos de Cura Mala

Por Analía Obregoso

y Bravard. Por eso es imperdible su vista panorámica y, además, el Cerrito de la Cruz, mirador natural, queda a sólo 2 kilómetros del centro. Todos coincidimos en que estábamos en la comarca ideal para el descanso, la familia y el contacto con la naturaleza, pero también para el trekking y los safaris fotográficos. Ese primer día, los fanáticos del medio ambiente pusimos nuestra mirada en el avistaje de flora y fauna, ¡encantador!. Más tarde, todos nos animábamos a atravesar arroyos y abras naturales (si quieren saber dónde quedan, visiten: www.visitepigue.com.ar ) Nuevo día. El clima acompañaba nuestros planes. Decidimos instalarnos en la laguna Las Encadenadas. Luego de preparar los equipos y cargar el auto salimos hacia allá. Solamente 75 kilómetros separan la ciudad del recreo perfecto para los amantes de la pesca, con clubes –de Pigüé y Saavedra– donde, dicen, sale mucho el pejerrey. Sin perder tiempo nos aprestamos a confirmarlo.


es la preciosa escapada para momentos en que se desea un contacto directo con mucho verde y aire puro.

Sierras y ciudad. Cabalgatas en el Cura Malal. Pigüé, ciudad con encanto.

Caballos salvajes. Jineteada típica en la Fiesta Anual del Reservado. Escolta equina por el partido de Saavedra.

Fotos Municipalidad de Saavedra-Pigüé

La agenda cargada de fiestas

dadores. Y en noviembre, el encuentro interprovincial de artesanía y folclore Pi Hue Peñi, el cual disfrutamos.

Leyendo información del lugar nos instruimos en que el Club de pesca y turismo Pigüé es organizador y sede de la fiesta anual del Reservado. Jineteadas, montas especiales, espectáculos de danza y folclore –con célebres invitados–, engalanan el evento típico del mes de febrero.

En este párrafo me permito contarles de este evento que tanto auge ha cobrado en los últimos años. Se realiza desde 1984 y es un encuentro de artesanos a los que se le suman peñas, artistas y puestos de comida típica. Comprobamos empíricamente que se venden artesanías para todos los gusto, porque todos nos llevamos algo. Las palabras de una artesana resumieron el valor de sus productos: “esto es un estilo de vida, no puedo pasar un día sin poner las manos en el barro”.

Pero esa es una de las tantas celebraciones que tiene la ciudad y que valen la pena apuntar. En diciembre se realiza la fiesta del Omelette Gigante –hecho con 15 mil huevos y varios kilos de jamón–; es un evento no apto para hepáticos. Si lo son, no se preocupen porque en ese mismo mes, otra celebración invita a participar: se trata del aniversario fundacional de la ciudad, con marcha evocativa a caballo por la línea de fortines. En febrero, siempre la de las Carbonadas; en marzo, las cabalgatas que se hacen religiosamente en el cerro Cura Malal; y en mayo, el día de la Patria también tiene su festejo. Julio es el mes de Francia, recordando a sus fun-

Nos fuimos con cierta nostalgia de Pigüé, porque es uno de esos lugares en los que uno se pregunta si viviría. Nos queda el recuerdo de gente alegre, paisajes increíbles, mucha cultura y una salida de la ciudad de película, escoltada por carretas y caballos que acompañaron el comienzo de nuestro regreso a la rutina. Afortunadamente, la tecnología facilita la posibilidad de rememorar con imágenes. Ya nada nos despega de Pi Hue, como lo dice la lengua originaria, lugar de encuentro.

Testimonio Como viajero en lugar ajeno, paramos a un vecino para preguntar “el dato”. Esteban nos contó una breve reseña: a 20 km del acceso a Pigüé se instaló, a fines del siglo XIX, un campamento militar con 7.000 soldados que cumplieron el primer reclutamiento. Hoy, se erige el monolito a la primera conscripción argentina; y en el predio que lo rodea, cada octubre se realiza la cabalgata a las sierras de Cura Malal, límite natural entre Saavedra y Pigüé.

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Castillo-Usina. Torre, contrafuertes y arcadas en primer plano.

DATOS ĂšTILES Oficina de Turismo Alsina 65 Tel: (0291) 459-4000 www.bahiablanca.gov.ar

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Rumbobahía blanca

Por Leandro Fernández

Terminamos de recorrer gran parte de nuestra ruta del vino y decidimos girar hacia el noreste para visitar las últimas dos bodegas que quedan al sur de Buenos Aires. Mucha pampa para andarla en un día. Sabiendo que la noche nos encontraría a mitad de camino, decidimos hacer pie en algún punto estratégico que reúna descanso y placer.

Imágenes urbanas. Esquina de Ing. White y cúpula del municipio en el centro de Bahía Blanca.

La Ciudad del Conocimiento

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legimos Bahía Blanca, el epicentro del sudoeste bonaerense. Mapa en mano, tomamos la Ruta Nacional 3 sur y buscamos el centro. Nos sorprendió una ciudad con grandes avenidas y un popurrí de edificios antiguos y modernos. Finalmente, llegamos a la municipalidad en busca de las oficinas de turismo pero enigmáticamente nos derivaron al Instituto Cultural. En ese momento, algo empezó a susurrarnos que Bahía era algo más que una ciudad bonita. Pasando una puerta enorme de roble y luego de unas escaleras, estaba la sonrisa de Federico; café por medio nos contó que su ciudad tiene todo tipo de actividades con énfasis en lo cultural. “Acá la cultura es muy fuerte, con muchas cosas para ver, con un casco histórico impresionante e importantes y pintorescas historias para descubrir”. Si realmente quieren conocer y entender Bahía –dijo-, empiecen visitando el puerto Ingeniero White.

Ferrowhite, pasado y presente junto al mar

comenzó en White junto al esplendor de su puerto. Imposible no creerlo si se observa la arquitectura, los entramados de rieles y las usinas, que ya no funcionan. White es historia viviente junto al mar.

Conseguimos un plano y estudiamos el recorrido, White está ahí donde el dedo repasa el borde mismo del mapa. Por la Avenida Colón y luego de un extenso empedrado que corre bajo una bóveda de árboles, observamos un puñado de casas viejas que permiten imaginar un pasado de cierta prosperidad. Después, la plaza de la locomotora -con locomotora emplazada y todo- y la ex estación de trenes.

Completamos el recorrido de la ciudad en el museo de Ferrowhite, donde cobraron sentido las fotos, las voces de los trabajadores, los videos y las obras de Teatro Documental protagonizadas por estibadores, mecánicos de locomotoras y vecinos. En ese museo la gente compone la pieza más valiosa.

Pasamos por el puente “La Niña”, admirando largas hileras de vagones, y un castillo inmenso. Así llegamos al Complejo Ferrowhite, un bastión cultural -con museo incluido- que recrea y cuenta la historia del lugar. Reynaldo, anfitrión y guía, nos esperaba. A sus espaldas estaba el castillo que vimos desde el puente, con una gran torre, contrafuertes y arcadas ciegas. Imperdible construcción. “Es la estrella. El castillo-usina, de estilo historicista construido en 1932”, apuntó nuestro amigo. Luego nos explicó que toda la historia de Bahía Blanca

Más que un pintoresco paseo por el puerto, White es un mirador privilegiado del pasado y aporta a esa parte nuestra que trata de entender el mundo en el que vivimos. Antes de que se oculte el sol y volvamos a Bahía, entramos a la casa del Espía –acorde al misterio, el por qué del nombre tendrán que averiguarlo-. Un lugar con muebles antiguos, luz tenue e historias, rumores y leyendas de barrio que te intrigan e invitan a volver. Café reconfortante de por medio, nos despedimos de Reynaldo. Qué difícil es despegarse de White!

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La casa misteriosa. La leyenda dice que en ella vivió Edward, un inglés a cargo del cuidado de la usina y sospechado de espía nazi. Cuentan que allá por 1945, a pedido de la Interpol, la gendarmería vino a buscarlo y nunca más regresó.


PARA CAPACITARSE EN BAHÍA Universidades Universidad Nacional del Sur Universidad Tecnológica Nacional Escuelas Terciarias Escuela de Artes Visuales Conservatorio de Música Escuela de Estética Escuela de Danzas Escuela de Teatro Dato: Bahía genera alrededor de 200 congresos y capacitaciones anuales.

En Bahía, las paredes hablan… Por la mañana volvimos a visitar a Federico, quien nos propuso un recorrido guiado por el casco histórico del centro de la ciudad, donde hay edificios y monumentos considerados verdaderas reliquias locales. Folletos en mano, salimos en un encendido “trekking urbano”. La caminata comprendía la plaza fundacional y construcciones de fines del siglo XIX y principios del XX. Entramos en la plaza Bernardino Rivadavia que, en otros tiempos, fue un paseo cercado y con puertas de hierro. Increíble; de diseño francés con un monumento central, diagonales y estatuas, está la famosa Fuente de Los Ingleses que representa los elementos del progreso moderno: la navegación, el ferrocarril, la agricultura y la ganadería. La mente nos llevaba de nuevo a White y a la voz de Reynaldo: Bahía no sería lo que es si White no hubiera sido lo que fue. Como casi siempre pasa, todas las construcciones históricas están apiñadas sobre la plaza central. Desde la plaza, se puede ver el imponente Palacio Municipal de estilo Borbón, con una gran escalinata y una torre abovedada de más de cuarenta metros de altura. Bahía te impresiona tanto como Capital Federal en la zona de Plaza de Mayo. Sobre la Avenida Colón -que habíamos tomado para

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ir a White- apareció la Biblioteca Rivadavia, que más allá de las bondades de su construcción (de columnas jónicas, pilares y decoración de guirnaldas), el punto a resaltar es que el capital para su construcción fue aportado íntegramente por los vecinos. Merece reconocimiento!. Patrimonial y culturalmente, Bahía Blanca puede considerarse como la “ciudad del conocimiento”. Es indiscutible su grandeza, a la que hay que sumarle un Teatro Municipal del primer mundo y un abanico de opciones educativas que abonan su acervo cultural. Terminamos el recorrido con el sol del mediodía sofocándonos. Por la noche teníamos que estar en la vecina comarca serrana; por lo que decidimos invertir la tarde en el Parque Independencia, un espacio verde y tranquilo que, junto al Parque de Mayo, componen los pulmones de la ciudad. En la entrada hay un espejo de agua que recrea el contorno de la provincia de Buenos Aires con faros incluidos. El parque tiene de todo para disfrutar y descansar: piletas de natación, actividades aeróbicas, una sección hípica con dos pistas de salto y el Zoológico, con alrededor de cinco hectáreas y una salita educativa. Dos días y una noche a full. Ideal para hacer pie… Bahía siempre te espera con más para conocer.


Ushuaia 09

Por Analía Obregoso

No hay nada más lindo que emprender el viaje con título: “a la ciudad más austral del mundo”. Suena tan bien que nada puede salir mal en Ushuaia, más aún cuando se va con recomendaciones de “imperdibles”. En algunas horas estábamos en Tierra del Fuego. Llegamos al aeropuerto “Malvinas Argentinas” con ganas de ver ese trascendental paisaje: montaña, mar y una ciudad al final del mundo, más otras postales esenciales para sentir bien el sur. No es la primera vez que estamos acá, pero siempre se vive de diferente manera.

Naturalmente Austral

B

uscábamos un lugar de buen comer y buen beber. Y a eso le sumamos la panorámica que nos concedió el lugar. La palabra “buscamos” en realidad no fue tal, pues rápidamente encontramos un lugar espléndido y una sola palabra: Náutico. Maipú y Belgrano, pleno centro. Aunque a espaldas de la ciudad - paradójicamente- escapamos de ella. El Náutico Restaurante nos mostró la bahía: el horizonte se compuso de mar, montañas y nieve. La conjunción era adecuada para desmenuzar la carta en la sección “frutos del mar”. ¿Merluza negra? ¡Jamás comimos! Sin dudar encargamos una de las especialidades del chef. Luego del postre, ¡bombón de calafate!, la noche parecía acabarse pero alguien curioseó con la disco que continuaba el edificio. ¡Vayan! Náutico Disco-pub, garantizó un comensal aledaño. ¿Qué más? Salimos dispuestos a pasarlo bien. Espacio suficiente para bailar con ganas, algunos pidieron un trago en la barra, otros

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irrumpimos en la pista. La noche se esfumó como las nubes de la cima –espectáculo frecuente en estos lares-. Vuelta al hotel para descansar.

Día de paseo y encanto Las excursiones clásicas fueron el próximo paso. Navegamos por el Canal de Beagle y fotografiamos las Islas. Pero estábamos en la Patagonia, no podíamos NO esquiar. Cerro Castor, Glaciar Martial y Las Cotorras fueron las primeras propuestas. Elegimos una y ¡a esquiar! La geografía fueguina, con sus abruptas montañas y sus valles profundos, aprueba la práctica del esquí alpino –de pista– La semana es larga y barajamos más opciones: esquí nórdico o de fondo; snowboard, esquí de travesía y escalada en hielo entre otras. Prohibido mencionar palabras relacionadas a la falta de propuestas.

Perspectiva fueguina Cada día la ciudad nos esperaba con monumentos y

referencias históricas por visitar. La foto que ya pensamos enmarcar: Bahía Encerrada, Bahía de Ushuaia y el muelle adornando el camino. Cerramos algunas noches cenando y compartiendo leyendas –relatos típicos de esta zona– como la del calafate. Allí fue cuando descubrimos el significado en idioma Yamana –indígenas que habitaban la Tierra del Fuego– de Ushuaia: “bahía que penetra hacia el poniente”, tal es el nombre que le dieron sus aborígenes. Con esa sensación del pasado recordamos vivir el ahora. Unos turistas nos recomendaron otra disco para estrellar la noche. Tarjetas en mano de Fusión Discotech y ¡allá vamos! Un poco más alejado del centro nos esperaba el lugar: mientras algunos disfrutaban de una fiesta musical en planta baja, nosotros subimos al “estudio electrónico” del primer piso. Todos los ritmos se reunieron en Fusión para encontrarnos a muchos.


DATOS ÚTILES Oficina central: San Martín 674 Tel: (02901) 424550 / 432001 muniush@speedy.com.ar www.ushuaia.gov.ar

Fotos gentileza INFUETUR - Facundo Santana

Para enamorarse Bosque, estepa, lago, montaña y mar, eso es Ushuaia. Infinita sobre el borde del continente. La sinopsis de la Patagonia en grandiosos capítulos de invierno y verano. Si la libertad del edén se percibe en este confín de tierra y el agua, es porqué su gente, sus orígenes, su mística y su naturaleza se combinan para sentirlos. Su éxtasis se vive junto a la montaña y la nieve. Y su magia es el paisaje. Solo agudizando los sentidos es posible abrazar la belleza del fin del mundo.

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Por Martín Abenel

DATOS ÚTILES Asociación Ruta del Vino Rio Negro Contacto: Florenca Ghirardelli. Tel: (0299) 154-293284 www.neuquen.com/prov_turismo_bodegas www.turismolapampa.gov.ar www.bodegasgrittini.com.ar www.bodeganoemia.com www.bodegadeldesierto.com www.alestevinos.com www.bodegasaldungaray.com.ar

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vinos

australes

Una ruta contada en 10 catas


Un gran vino nace del amor, la humildad y una comunión espiritual con la tierra y el tiempo. Para hacer un buen vino hace falta un poeta. Aimé Guíbert, 40 hectáreas en Aniane -pequeño poblado de Languedoc-, Francia. Mondovino, documental de Jonathan Nossiter.

El terroir –“terruño” en francés–, relaciona el sabor del vino con el lugar de donde proviene, enlazando significados más amplios ligados a la identidad cultural.

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l comienzo del viaje. Los amantes del vino tendemos a ser –o a soñar con ser–, como los vinos que bebemos: románticos, auténticos y creativos. Intentamos así formar parte de esa cultura milenaria originada en Medio Oriente, que nos provoca querer ir más allá de la copa y adentrarnos en el universo de la vitis vinifera. Como aficionados a este mundo, tendemos a guardar algunas botellas, tomarnos otras, leer artículos, escuchar recomendaciones y hasta ver algún documental fácil de encontrar como Mondovino. Este último, más allá de mostrar las diferencias de criterio entre bodegueros tradicionales y modernos consultores internacionales, nos hace viajar por entre racimos y barricas… acercándonos al concepto de Terroir. Y como escribo para una revista de turismo, más no soy crítico de cine, decido aprovechar mi estadía en Neuquén capital, en plena vendimia 2008, para recorrer la ruta del vino más austral de la Argentina. Un viaje que une cuatro provincias y pequeños viñedos, inmensas bodegas, nuevos emprendimientos y familias con tradi-

ción, durante el cual se pueda contemplar el nacimiento y la crianza de vinos con “terruar”. Presentamos entonces una ruta que recorre las distintas etapas de elaboración de vinos y espumantes. Los invito a que pasen y lean; luego hagan sus valijas, viajen y degusten. La Patagonia y el vino: prólogo de una cata Un recorrido así requiere planificación mínima. Entonces, desde el amplio lobby del Hotel Royal (Avda. Argentina 143 - Teléfonos 0299 448-8902 / 442-24708), apuntamos las ventajas de nuestra situación. La primera es que estamos en pleno centro neuquino y hay mas de un restó para pensar un viaje entre copas; la segunda, que es una ciudad con más de una decena de bodegas a su alrededor; y la tercera, que es viernes por la noche, por lo tanto mañana sábado, las rutas estarán más despejadas para el viaje. Salimos en busca de las primeras bodegas.

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Bodegas Grittini. Vista panorámica desde el camino. Acero inoxidable: primera fermentación.

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día1 De San Patricio a la 151 Tomamos la autopista, cruzamos el puente del dique Ingeniero Ballester y ya estamos a tiro de elegir: a la izquierda nos vamos para el nuevo polo vitivinícola de San Patricio del Chañar, sobre la ruta provincial Nº 7. La iniciación no puede ser más placentera: apenas dejamos atrás el poblado de San Patricio, nos abrimos paso por la “picada” 5. Al final de ese camino sin asfalto nos reciben las hileras de viñas de la Bodega Familia Grittini. Historia de un santo y una familia neuquina. El

La época de cosecha es increíble: Malbec, Merlot y Chardonnay, Pinot Noir, Cabernet Sauvignon y Sauvignon Blanc son mimadas a través de riego por goteo y conducidas en espalderos. Cuando los racimos explotan de color son cargados en cajones que terminan subiendo por tractor unos 100 metros hasta la bodega, donde cada grano de uva piensa dar lo mejor de sí para placer del alma: una buena copa de vino. El edificio, moderno y austero, se impone por fuera y por dentro. Ubicado en la parte alta de la barda, para aprovechar –me explican después– el desnivel del paisaje, en su interior se acomodan las etapas de elaboración del vino, según un orden gravitacional.

emprendimiento vitivinícola del Chañar nos remonta al año ´99 y a una decisión del gobierno de la provincia de impulsar –a través de la empresa La Inversora– un nuevo polo productivo para Neuquén. A partir de los primeros años del siglo XXI, se despiertan intereses de diversos inversores por estas tierras y uno de ellos fue la Familia Grittini. “En 2002 nos instalamos en esta franja de 60 hectáreas. de viñedos del Chañar”, cuenta Gabriela Grittini, hija de don Adolfo.

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Marzo se viste de vendimia cuando se cargan las uvas en la parte más elevada y, de ahí, el descenso hasta coronar en la noble bebida: molienda, prensado y la fermentación en las enormes vasijas de acero inoxidable; luego el fraccionamiento y las salas de barricado. Ruta resumida pero repleta de encantos la de este “santo”, 5 bodegas full y 2 más en las gateras.

Los enólogos de Grittini nos reciben y el ventanal interno mira hacia los robóticos tanques plateados, custodios del líquido en fermentación. Matías Gasparoni y Santiago Del Pin dirigen la degustación de vinos jóvenes de la línea Relieve: frescos y frutados. “El Malbec logra una estructura increíble gracias a la gran amplitud térmica de la zona”, comenta Matías.

Cata Nº1 Después del dato nos decidimos por un blanco –Chardonnay Relieve–. Para descorchar bien fresco durante un atardecer con una tabla de quesos y la dama que corresponda a tu corazón. Lo llevamos. Tierra de mitos y leyendas. Varios restaurantes en

bodega sobre esta ruta del vino animan a la hora del almuerzo. Hacemos uso de la reserva para el Wine Resort de Bodega Valle Perdido (info@valleperdido.com.ar). Productos de estación patagónicos engalanan un plato propio de una cocina fresca, natural y simple. El paseo continúa y culmina en la bodega.


Bodega del Desierto Los tintos son criados en barricas de roble francés y americano. Alto Valle del Río Negro Respirando la viña.

Humberto Canale Marzo... asoma la vendimia. Bodega Al este A la espera de la cata.

Cata Nº2

Cata Nº3

Cata Nº4

Valle Perdido Patagonia Cabernet Sauvignon/ Merlot. Corte clásico, elegante y estructurado; las notas especiadas se combinan con aromas a frutos maduros. Potencia y suavidad. Elegido.

La complejidad de los Pinot y Cabernet Riesz Notaro nos da motivos para seguir adquiriendo material enológico con el que amenizar cata entre amigos.

¿El elegido? Francamente debo decir, que el rojo bordó intenso del Cabernet Franc es admirable. Sebastián nos ayuda a descubrir las especias y frutos maduros en nariz. Complejo y recordable. Degustamos.

Santa María de los viñedos. Vuelta por la 7 hasta

El desierto les sienta bien. Se hace la siesta, ruta 151 y para el norte. El rumbo ahora es hacia el pequeño poblado de 25 de Mayo. Larga recta y luego empalme con la provincial Nº 34. Antes de llegar al pueblo –en el kilómetro 2– nos encontramos con el acceso a la Bodega del Desierto, la primera de su tipo en la provincia de La Pampa, que cuenta con el asesoramiento del acreditado enólogo americano Paul Hobbs. Dos inmensos y nuevos edificios son el epicentro de estos vinos. Sebastián Cavagnaro, enólogo residente de la firma, nos guía entre –los ahora ya reconocidos– equipos de tanques y barricas. Para el desenlace, la apertura de botellas.

el cruce con la 151 (la estación Petrobrás nos impide perdernos) cargamos combustible y, apenas subimos a la uno-cinco-uno, viramos a la derecha en el primer camino de campo. Los vinos de la bodega Santa María son una apreciable imagen de terroir. La zona de Campo Grande es un pañuelo de tierra ideal para el cultivo de Pinot Noir y otras cepas nobles. Fabio y Jorge –propietario y gerente– nos relatan la historia de los aborígenes de estas tierras, que le da un por qué al arte rupestre de las etiquetas; mientras parloteamos, el descorchar no se hace esperar.

El dato: la bodega aún no recibe visitas. Sus vinos se adquieren en vinoteras como Winery, Frappe o Terroir. Final del día. Empezábamos a dar forma a nuestra bodega personal de corte patagónico. La tarde empieza a tirar tonos naranjas y el desierto tajeado por el asfalto se vuelve onírico: el paisaje marciano contrasta enérgico con un cielo celeste 0% algodón. Centro de Neuquén. Sábado a la noche… mejor algo liviano y a dormir. Afilamos las copas porque Río negro nos esperaba con otros tantos buenos vinos.

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Humberto Canale 100 años en barricas, toneles y cubas. Bodega Bencar En las manos de Martín, un delicado champagne espera el corcho final.

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día2 El Alto Valle La historia del vino en Río Negro. El sol empezaba

a ocupar su lugar en el cielo, cuando cruzamos el puente desde Neuquén a Cipolletti. El paisaje agreste y de una sola gama –del día anterior–, cambió por una abertura enmarcada en el azul de la meseta: el Alto Valle de Río Negro.

frente al pueblo de Fernandez Oro y la Bodega Estepa, al pie de la ruta. La ciudad de General Roca se emplaza al este de nuestro recorrido, a unos pocos kilómetros. Delante, siempre la 22, seguimos avanzando rumbo a nuestra próxima cata. Un siglo de carácter patagónico. La gran barrica

Entre viñedos en vendimia, árboles frutales y canales de riego, ejercitamos nuestro sentido del gusto –una buena oportunidad para aprender más acerca de las diferencias entre un característico Merlot austral y un Malbec criado en clima patagónico–. Todos, vinos de alta gama mejorados por el frío de la zona que genera notas de catas variadas e intensas. Más de un siglo de historia vitivinícola de la provincia se empieza a sentir ni bien llegamos a la Bodega La Falda, que hoy se presenta como Museo del vino. “La fundó mi abuelo en 1910, cuando vino de Alemania”, cuenta Jorge Herzig, en carácter de tercera generación de bodegueros. “Pasen”, invita el hombre señalando la enorme puerta principal. Adentro, la estructura es original y cobija toneles de variadas formas y tamaños, botellas añosas llenas de polvo y hasta una máquina artesanal para colocar el corcho. Ante nuestras hechizadas pupilas, Jorge realiza el show de colocar uno, porque “amén de ser un museo, todo lo que está aquí dentro sigue funcionando”, comenta Herzig –nieto–. Nos retiramos del túnel del tiempo con la promesa de volver y degustar las dotes culinarias de Jorge. Pasamos

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de roble a la altura del Km. 1182 dice Humberto Canale. Esta bodega que hoy ofrece una completa paleta de reconocidos vinos, dio inicio a la historia vitivinícola en el valle, allá por 1909, con cepas de Burdeos (Francia). Guía de lujo mediando entre nosotros y la centenaria bodega, Juan Garabito –uno de los encargados con más de 35 años de trabajo entre las vides– cuenta a voz apasionada que “aquí hay trabajadores de la cuarta generación de los productores pioneros, iniciados de la mano del ingeniero Humberto Canale”. Pasamos por los viñedos que rodean la blanca bodega de techos altos; el esmerado interior bulle de madera: salas repletas de viejos y gigantes toneles, cubas de lustroso ensamblado y modernas barricas de roble. Al final del recorrido se hace el espacio para la degustación en el museo de la bodega, allí congenian mapas del valle, elementos que alguna vez fueron utilizados para vinificar y herramientas antiguas.

Cata Nº5 “Una reunión familiar o de amigos consigue el clima ideal con un rosado bien frío”, dice Juan. La decisión es irrevocable: el Humberto Canale Blush o Blanc de Noir (los hollejos de uvas negras entran brevemente en contacto con el mosto). Es el más votado. Bouquet floral con toques frutales, suave y amable al paladar. El dato: beber entre 6º y 7º C y previo a una comida. La siesta asoma linda y entre las bodegas que coexisten en ese tramo de carretera elegimos la novata de singular historia. Una Bodega en medio de la ciudad. “Siempre nos

dedicamos a esto por generaciones”, nos cuenta Raúl Zucchi –poblador de la ciudad bonaerense de Luján y propietario de Chacras del sol–. “Conocimos a Marcelo Miras, enólogo de Bodega Del Fin del Mundo, quien luego de probar nuestros productos, nos hizo pensar en transformar esa historia familiar en un proyecto comercial”. La bodega se inspiró en los pueblos originarios cuando le dio nombre a sus vinos, un homenaje a su cultura. “Konantü –Sol Poniente– y Wünn –Sol Naciente–, son los vinos varietales que criamos. El turista puede comprar a precios más convenientes en nuestra bodega y puede entender el sentido de nuestra pasión mientras degusta distintas elaboraciones en curso”.


Chacras del Sol Los vinos del sol naciente. Bodega Noemía Tradición y vanguardia en viñedos Malbec.

Cuenta una leyenda persa que en el año 4.000 AC un ave dejó caer unas semillas a los pies del rey Djemchid (Yemshid). Al tiempo, sus plantas dieron abundantes frutos que fueron recolectados y guardados en el depósito real. Allí, las uvas comenzaron una fermentación natural, despidiendo el carbono sobrante que invadió el sótano con su extraño aroma. Dicen que cuando la favorita del rey buscó veneno para acabar con su vida, fue hasta esos depósitos y sorbió el líquido oscuro. Más tarde, el rey la sorprendió danzando alegremente. Tal hallazgo respondía al vino, bebida espirituosa que hace bien tanto al paladar como al espíritu.

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día3

Por la ruta 22

Cata Nº6 un vino y un lugar: se sugiere elegir un atardecer; ese es un buen momento para agitar suavemente la copa de Wünn Merlot, dejándolo expresar en sus tonalidades y aromas el alma de la Patagonia. Finalmente, dejarse llevar por su frutado sabor. El otro valle de la luna. Esta aquí, en la Patagonia, sobre el río Negro y a las afueras de General Roca. Nos quedamos intentando pestañear ante una formación geológica atestada de colores. Rocas sedimentarias que hablan de la historia del mundo, ofrecen encontrar caracoles marinos y madera petrificada. Vinos y paisaje componen una ruta impecable.

Ok, final del día 2. Nos mudamos a Roca. Tomamos la avenida San Juan y nos dirigimos al barrio Ciudad de las Artes para Alojamos en el Hotel La Fundación (San Luís 2080, teléfono 02941-429-050). Una ducha y somos jóvenes de nuevo. El restó del hotel con su horno de barro combina la alta cocina con los sabores de otros tiempos: comidas típicas patagónicas acompañadas de vinos rionegrinos. Hasta este momento, el viaje viene equilibrado como todo buen vino. Es hora de dejarse llevar por la sobremesa y pensar en la ruta del día siguiente e ir en busca del próximo alquimista.

Burbujas con tradición. Martín Podlesch se encuen-

tra “degollando una botella”. La finca de 25 hectáreas a la que llegamos –entre Cervantes y Mainque y a 20 Km de Roca– cultiva distintos varietales de uvas que se usan en la producción de vinos de mesa, vinos bases para champagnes y variedades que se venden como fruta. La bodega, fundada en el ´34 por Ricardo Podlesh, pasó a manos de su hijo Eduardo y de éste a su hijo Carlos, quien hoy la administra junto a su hijo Martín. Carlos fue quien en 1988 comenzó a hacer las primeras pruebas para la producción de champagne. “Bubyland, nuestro champagne, homenajea a ‘Buby’, apodo de mi abuelo Eduardo”, nos dice Martín -mi tocayo-, cuarta generación que sigue en la bodega. Con la paciencia del que sabe, el más joven de los Podlesh nos explica el método Champenoise: un vino base que hace su primera fermentación en los tanques y la segunda en las botellas. Es admirable el trabajo que requiere girar botella por botella hasta cuatro veces por día, durante unas tres semanas!. ¿El resto del proceso?: se los contará Martín cuando visiten su bodega. Finalmente, a cada envase se le congela el pico, se “degüella” –se quita la tapa con los restos de sedimento– y se coloca el famoso corcho que tantos casamientos ha profetizado. “El champagne que obtenemos es el Nature, que luego transformamos en brut y extra brut o en demi sec rojo, agregándole un licor de vino base y azúcar. Y cada uno tiene su secreto”, remata Martín con el tono de

los magos. Nos despedimos de la finca agasajados con unas inmensas uvas de la variedad Red Globe. Es bueno recordar que no todos los racimos se convierten en vino.

Cata Nº7 Bien. ¿Quién no ama lo artesanal?: Bencar es una bodega con ese agregado. Nos llevamos esta perla de Champagne –perdón, espumante– rojo, hecho con un vino base Malbec y Pinot Negro. El viejo mundo nos redescubre. Ahí nomás de salir de Bencar encontramos un pequeño viñedo propiedad de la Bodega Noemía, que se compone de dos parcelas. La de más de 6 hectáreas fue plantada en el año ´55, mientras que la de 1,5 hectáreas en los años 30; todas vides de Malbec. Estos últimos frutos son el tesoro del que se hace el Noemía, tinto profundo que cosecha admiración en Europa. En esas tierras de viejos viñedos se asienta la nueva bodega.

El proyecto surge con el descubrimiento de esas hectáreas; luego se compran 167 más en Valle Azul. Para llegar, nos subimos a la ruta 22 que nos lleva a la altura de Chinchinales; de ahí tomamos la ruta provincial Nº7 y recorremos unos 8 kilómetros hacia la margen sur del río Negro. Allí se emplazó la bodega y una parcela experimental de cuatro hectáreas de Malbec, media de Merlot y otro tanto de Petit Verdot.

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En ese escenario se asienta la casa de la Condesa Noemí Marone Cinzano (dueña de otra bodega en la zona de la Toscana, Italia), co-propietaria de Noemía junto a su compañero de aventuras, el prestigioso winemaker Hans Vinding Diers –criado entre bodegas y viñedos–. “Tienen en común la pasión de obtener vinos de la más alta calidad en el lugar donde se encuentren”, relata Oscar Ferrari, encargado en Argentina de esta “viña de ensueño perdida en el corazón de Argentina”. La vista desde la barda es inmejorable: abajo varias mujeres vestidas de blanco y rojo sorprenden a las vides con sus propias manos: ellas son las recolectoras. Luego trasladan la fruta al frío de una cámara. En la bodega, Hans es uno más de los artesanos que se entrega a la noble tarea del vino. El dato: la bodega no recibe visitas –al menos por ahora– y sus vinos, todos, se pueden conseguir en la cadena de vinotecas de Tonel Privado.

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Cata Nº8 Fermentado y decantado por gravedad en barricas de roble francés, donde descansó 10 meses, el A Lisa –90% Malbec y 10% merlot, con 14º de alcohol– es el más joven de los 3 hermanos. Fresco, frutado y alegre, muy fácil de tomar, describe Oscar –como entendido que es– y recomienda decantar antes de servir. Fin del reportaje. Nos llevamos otro vino para el baúl del auto; éste, tan europeo como argentino. Ruta 22 empalme con la nacional 3: a unas horas se encuentra la ciudad de Bahía Blanca. Descanso obligado para poder disfrutar el último de los 4 días planeados. Un nuevo espacio para la vid. Tan sólo nos movemos 40 Km de Bahía Blanca por la ruta 22 (aunque esta vez, en dirección oeste).

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día4

Viñas con buenos aires

Por estar Médanos ubicado a 39º de latitud sur, es –al igual que General Roca– uno de los lugares con mayor tiempo de exposición solar de este lado del hemisferio. A esta altura del viaje sabemos que un buen terroir le aporta sus características a la vid que allí se cultiva: el clima soleado brinda mayor tiempo de fotosíntesis, una primavera ventosa engrosa la piel de la uva –más color y aromas– y el suelo arenoso y suelto es responsable de la gran amplitud térmica entre la noche y el día. Al Este es una bodega próxima al océano Atlántico, que se encuentra en ese punto cardinal respecto de toda la plantación vitivinícola argentina. “Médanos representa una nueva región productora de vinos de alta calidad. Aquí se confunden la pampa y la patagonia”, nos explica Daniel Di Nucci, unos de los propietarios de este emprendimiento y agrega: “tuvimos otra idea y descubrimos otro lugar”.


Bodega Al Este Se sirve la copa y comienza el ritual. Bodega Saldungaray El paisaje de las viñas serranas.

Cata Nº9 ¡Buenos Aires provincia ya produce vinos de la mejor calidad! Nos vamos de la seductora sala de degustación, construida bajo la arena, con un Terrasavia Malbec Reserva añejada 12 meses en barricas de robles francés y americano. Frutos rojos, chocolate y la clásica vainilla que aporta el roble, nos animará el paladar cuando esta botella se abra en algún ritual de degustación casera. Los vinos de las sierras. Manuela vivía en Mercedes,

a unos 100 km de la ciudad de Buenos Aires, capital de la Argentina. Ahora disfruta diariamente del paisaje serrano de Saldungaray –por ruta 72 y a solo 10 km de Sierra de la Ventana–. Conduce la bodega homónima junto a sus dos hermanos; como otros que hemos conocido, se trata de un emprendimiento familiar. “Detrás del negocio hay una historia sumamente afectiva ligada a mis abuelos y mi papá, quien pasó su infancia en estas sierras. Uno madura la mirada sobre los lugares que quiere y así proyecta

nuevos sueños en los sitios de siempre”, reflexiona esta chica de 30 años. Ella describe al mundo del vino como una conjunción de arte y afecto: “el trabajo en la bodega es minucioso y creativo, no hay fórmulas exactas, como en la vida y en la familia”.

Cata Nº10 Los vinos Ventania se pueden comprar en la Bodega Saldungaray, en las casas de productos regionales de la comarca serrana y en vinotecas. Nosotros entendemos que acá finaliza este “Entre copas” argentino y austral. Motivo para que, fuera de culpas, cerremos este ir de shopping con un redondeo: un blanco y un tinto. El Sauvignon Blanc y el Blend de Tempranillo, Merlot y Pinot Noir.

Final persistente en nuestras mentes. Vamos

haciéndonos poco a poco la idea que vivimos un viaje diferente. En cada encuentro que nos sea posible, los dos protagonistas de este peregrinaje inédito –quienes sabemos el valor de compartir una buena anécdota–, contamos la aventura contentos de poder descorchar todos los recuerdos de esta ruta entre amigos. LA NOTA IDEAL.

El paisaje se vio acompañado por notas alegres y cautivantes: Music from the Wine Lands, canciones procedentes de las principales regiones productoras de vino.

Las imágenes coloridas de la tarde ceden hacia el poniente. El restaurante de la bodega nos invita a empezar la noche. Salud

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etc.

Por Martín Abenel

Y el resto es el viaje.

RUMBO AL RALLY DAKAR

Foto Alberto Patrian

Foto Libia Cambra

Chubut: una provincia que en pocas horas permite cambiar

Los ojos en el Dakar

de escenarios entre mar y cordillera. Un destino que te invita a estar cerca de la Naturaleza y a disfrutar de las actividades al aire libre. Chubut te invita a volver.

Este verano, en enero, Chubut ofrece una alternativa mundialmente inédita para los fanáticos del deporte a motor. Se trata del Rally Dakar Argentina -Chile, que recorrerá 9.000 Km -del 3 al 18 de enero- atravesando los territorios mas desafiantes de Chile y Argentina.

En verano la provincia ofrece para los apasionados del mar y la aventura, actividades como kitesurf y windsurf en Playa Unión y la posibilidad de avistar toninas; sandboard y playas espectaculares repletas de fauna en Puerto Pirámides. Otras de las opciones posibles son la atractiva ciudad de Puerto Madryn -capital del buceo en Argentina- y la inmensa playa de Rada Tilly, en Comodoro Rivadavia, que permite la práctica del carrovelismo. DATOS ÚTILES www.chubutalmundo.gov.ar www.dakar.com

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Muy cerca de la costa, adentrándose por el Valle del Río Chubut, se puede descubrir la herencia galesa pasando una tarde distinta en Gaiman, donde se puede degustar el Típico Té Galés y visitar el Paleontológico. La aventura continúa en la ciudad de Trelew, con su Museo Paleontológico, su intensa vida cultural, el esparcimiento en el casino y la vida nocturna propia de las grandes ciudades

Este desafío extremo se realiza por primera vez en Sudamérica y el día 4 de enero, llegarán a Puerto Madryn, una de las ciudades base y el punto más austral y más cercano al Atlántico por donde pasará la competencia. Así, los turistas que elegiremos Chubut para pasar las vacaciones podremos combinar los atractivos de las Áreas Naturales Protegidas como Península Valdés –declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO– y Punta Tombo con más de 500.000 pingüinos, con la posibilidad de ver el paso del Dakar, un espectáculo motorizado que reúne a 240 motos, más de 140 autos y casi 100 camiones. Chubut en lengua mapuche significa transparente. Las aguas cristalinas del curso del río comparten ese nombre con la provincia. Transparentes, serenas, luminosas. Así pueden ser esas experiencias de verano. Anímense a conocer y descubrir la magia de la naturaleza en Chubut.


CHILE

SAN PEDRO DE ATACAMA

Atacama: el desierto más árido del mundo. Alguna vez visitado por mi alma -siempre dispuesta a volver-, será también parte del trigésimo cumpleaños del rally más famoso del mundo. El Dakar (www.dakar.com) fue creado en 1978 y es la primera vez que cruza el océano, pues hasta ahora se realizaba en África. La aventura, la dureza y el trabajo en equipo son los principios fundadores de este deporte aventura, presentes en los nuevos destinos que suman geografías extremas y paisajes únicos.

DATOS ÚTILES www.sanpedroatacama.com www.nortetrekking.com

Al igual que yo, competidores y turistas encontrarán en San Pedro de Atacama un pequeño poblado de 2.500 habitantes que se yergue en medio de un oasis, al norte de Chile. Considerada la capital arqueológica del país trasandino, combina lo extremo de su tierra, con paisajes infinitos y el azul de sus cielos siempre despejados. Paso de Jama mediante, cruzamos la frontera vía bus desde Salta –unas 9 horas-. Instalados en San Pedro, con su andar cosmopolita, necesitamos un mínimo de cuatro o cinco días para justificar el viaje. Ambiente tranquilo y relajado, el pueblo se deja conocer a través de la plaza y su vieja iglesia, un museo arqueológico y

la calle comercial, punto de encuentro entre turistas de todo el mundo y gente del lugar.

Humo sobre el agua Los recorridos más visitados están a menos de 40 Km. de esta pequeña cuadrícula; mi aventura consistió en explorar varios lugares pero destaco dos: Valle de la Luna –ubicado en la Cordillera de la Sal- y Geyser del Tatio. Este último es un campo geotérmico ¡ubicado a 4.200 metros de altura! Una impresionante actividad de acuosos cráteres que despiden decenas de altísimas columnas de vapor. No se olviden de llevar ropa abrigada y traje de baño. Así los valientes pueden disfrutar de la combinación única de temperaturas extremas y baños termales que conceden estos Geysers.

No sólo el Dakar puede juntar dos geografías extremas como el sur argentino y el norte chileno. Ustedes también pueden ser pilotos de sus propias aventuras. Anímense estas vacaciones.

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sugerencia del chef

BOSQUE Y MAR

Recuerdos Flavio y Nicolás –hermanos, de sangre y profesión- aceptaron nuestra sugerencia y diseñaron un rumbo a través de la pampa y el mar, en busca de recetas originales y secretos culinarios. Hacia el crepúsculo de su semana de viaje, el recorrido por una decena de lugares disparaba sus mentes y paladares, que procesaban los nuevos gustos y saberes gastronómicos. Y concluyeron que algunos de los paisajes más atractivos se visten mejor con sus platos de comida. Y que por la asociación de sabores nativos y heredados, la experiencia de visitar este corredor turístico se convirtió en una vuelta al mundo alrededor de una mesa.

El bosque y el mar En busca de componer una síntesis de lo aprendido, los chef de Rumbo y otros colegas de la ruta vivida, resumieron en una fórmula las características de cada comarca, de cada ciudad visitadas. El desenlace es esta receta que resume la esencia del paisaje recorrido: pradera sierra y playa. Un tubo de calamar, traído por algún barco pesquero, es marinado unas horas en vino blanco del sur, sal, limón, ajo y especias. La base para el molusco se la dará la reunión de hongos de pino –un puñado– del bosque pehuenquino, unos cherries frescos de la quinta y un par de langostinos (todo salteado en wok, por separado, con un poco de manteca). Al final, el puré de puerro y queso crema será la compañía ideal. Una mesa bien servida, algo de música y por qué no uno de esos vinos australes que degustamos en las catas. ¡A elegirlo!

Buen apetito y mejor viaje.

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Rumbo Turistico 2008/09