Después de varias décadas del asentamiento de la cultura española en América se realizaron
viajes trasatlánticos en busca de tesoros y recompensas por las conquistas de las Indias
occidentales, entre las que se puede encontrar la riqueza de la fauna y flora. Así como
algunas plantas fueron llevadas hacia la península, de la misma forma se trajeron otras,
junto con sus derivados y materias procesadas, que hacían parte de la dieta fundamental de
la cultura mediterránea. Una de ellas fue el vino.