Page 177

177

vencedores. Mile, hijo de Bilé, va a reunirse con su padre, en Irlanda, acompañado de sus ocho hijos y de su séquito. Como los invasores anteriores, llegan un primero de mayo En su camino hacia Tara, se encuentran sucesivamente con tres diosas epónimas: Banba, Fodla y Eriu. Cada una de ellas pide al druida Amergin, consejero-divino de Mile, que ponga su nombre a la isla. La isla recibirá el nombre de Erinn (genitivo de Eriu), porque Eriu formuló su petición en tercer lugar. Después de nuevos y sangrientos combates, en el último de los cuales interviene Manannan, hijo de Llyr (el «Océano»), los tres hijos supervivientes de Mile matan a los reyes Tuatha. Se concierta un tratado de paz; los Tuatha renuncian a Erinn y se retiran al país del Mas Allá, sin más compensación que determinado culto y sacrificios celebrados en memoria suya. Así debió de empezar la religión en Irlanda.

Todo esto es mítico. Sin embargo, «conviene considerar el mito, no como una fabulación estúpida de la mente humana en lucha con las famosas potencias engañosas de Pascal, sino como una técnica operatoria de igual valor epistemológico que las matemáticas. Tal vez así se comprenderán mejor las lecciones de la Historia, pues ésta está plagada de mitos que no se atreven a decir su nombre. Se comprenderá a los celtas, y su curso intelectual» (Jean Markale). Nosotros trataremos de llegar hasta Numinor a través del mito. El camino es largo. Empecemos por el principio. En la mitología céltica se observa una cronología exacta y a todas luces racional, fundada en dos principios inseparables: la vida y la muerte, asociadas ambas a la tierra madre. Existe un paralelismo entre la tierra y el hombre. Éste pasa por tres estados: el nacimiento, la vida y la muerte. En una medalla céltica, cada uno de estos estados está representado por una cabeza de corcel. Las tres cabezas son absolutamente idénticas: hay similitud y una especie de fusión. El agua estaba estrechamente relacionada con el suelo (y con el subsuelo). Es el elemento fluido: mezclado con el elemento telúrico, y los caracteres sagrados de estos elementos permanecen íntimamente ligados. (Es curioso observar que, según

Larebelión de los brujos  

La rebelión de los brujos L. Pauweds • J. Bergier puro texto

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you