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» No es que sea con amor de perrito

Aarón y Abbey, llevaban casi un año de feliz matrimonio, cuando él le hizo un "obsequio" a Abbey que ella nunca deseó: un enorme perrito Chow, con patas del tamaño de pelotas de béisbol. "Aarón, querido", dijo Abbey con firmeza "los perros y yo somos enemigos naturales. ¡Sencillamente no sabemos llevarnos bien!" "¡Pero Abs!", dijo Aarón, llamándola con el nombre de su mascota con el fin de ablandarle el corazón, "Verás que pronto te acostumbrarás a él". Para ambos, era obvio que el perrito era un regalo para Aarón. "Perri", nombre que por fin decidieron ponerle al animal, vino a ocupar un lugar incómodo en el hogar. Habiendo decidido que el animal debía comprender su lugar como enemigo personal , Abbey emprendió una campaña silenciosa en contra del cachorro. Perri captó de inmediato su resistencia y por un tiempo reciprocó robando toallas, despedazando zapatos y muebles y llevándose cualquier artículo pequeño que Abbey estuviera usando, una vez que esta le daba la espalda. El perrito hizo caso omiso a sus intentos por corregirlo y así transcurrió el primer año de Perri, como miembro de la familia. Cierto día, Abbey notó un cambio en la actitud de Perri. Para su sorpresa, el cachorro comenzó a darle alegre bienvenida cada vez que llegaba a casa, rozando su mano con el hocico y lamiendo sus dedos en un amistoso "hola". Cada vez que ella lo alimentaba, él se echaba un instante y la miraba con adoración antes de comenzar a comer. Para colmo, el perrito comenzó a acompañarla en sus caminatas matutinas, permaneciendo muy cerca para protegerla de otros perros, mientras ella transitaba por las desiertas calles. Poco a poco, Abbey fue humillada por el amor de Perri, hasta lograr una tregua. Hoy día, dice que la persistencia de Perri le ha enseñado mucho sobre cómo amar a los enemigos. Ella dice que Perri está ganando la pelea, pero no se lo digan a Aarón. ¿Conoces a alguién, quizás un miembro de tu propia familia, que necesita algún tipo de expresión de tu amor, en vez de tu resistencia? Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos. Mateo 5:44 Fuente: Al Atardecer con Dios, Edit. UNILIT


» Valor Máximo "¡Se va a la una... a las dos... se fue!" Habían concluido las ofertas y el martillo del subastador se dejó de oír. La oferta ganadora para una mecedora, estimada de inicio entre $3000 y $5000 fue de $ 453 500. Así había ocurrido durante toda la subasta. Un automóvil usado, valorado entre $ 18 000 y $ 22 000, fue vendido por $ 79 500. Un juego de vasos verdes, tasado en $ 500, se vendió por $38 000. Un collar estimado entre los $500 y $700, fue vendido por $211 500. Por cuatro días consecutivos muchos artículos de valor común y ordinario fueron vendidos por precios exagerados. ¿Por qué? Porque los artículos subastados pertenecían a la herencia de Jacqueline Kennedy Onassis. ¿Cómo estimamos el valor de la cosas? ¿Cómo determinamos lo que es valioso para nosotros? Así como en la venta de la herencia Kennedy, algunas cosas adquieren valor por causa de la persona que las poseía. Pablo escribió a los Corintios: Porque habéis sido comprados por precio. 1 Corintios 6:20 Pedro escribió: Sabiendo que fuisteis rescatados... no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo. 1 Pedro 1:18-19 Pedro y Pablo se referían al precio por nuestros pecados, pagado por Jesús al morir en la cruz. Podemos exagerar el valor de una persona debido a su estado financiero, influencia o su potencial para beneficiarnos. Pudiera también menospreciarse a alguien por poseer pocos bienes o porque en nada pueden ayudarnos. Sin embargo, las Escrituras nos dicen que siendo aun pecadores, Cristo murió por nosotros. (Romanos 5:8) Cuando no poseíamos valor alguno y hasta nos oponíamos a Dios, Él pagó el precio para redimir nuestras vidas. Cada individuo sobre la faz de la tierra es alguien por quien Jesús murió. Debido al inmenso precio de la redención, cada ser humano, sin importar su valor financiero, posee gran importancia. Cada vez que te sientas deprimido y que no vales nada, medita en lo siguiente: "Dios es quien determina tu valor. Te amó y valoró tanto, que envió a Su Hijo a morir, para que puedas convertirte en uno de sus hijos. ¡Nunca pongas en duda lo valioso e importante que eres!". Y Vosotros (sois) de Cristo, y Cristo de vosotros. 1 Corintios 3:23


» Con Dios, nada es imposible. Los científicos dicen que no puede ocurrir! ¡Es imposible! La teoría de la aerodinámica es muy clara. Los abejorros no pueden volar. Se debe al tamaño, el peso y la forma del cuerpo del abejorro no está en relación al tamaño de sus alas, lo que, aerodinámicamente, hace imposible que pueda volar. El abejorro es demasiado pesado, ancho y largo para volar con alas tan pequeñas. Sin embargo, el abejorro sabe todas esas proporciones y datos científicos y vuela. Dios creó al abejorro y le enseñó a volar. Obviamente que el abejorro no le preguntó a Dios sobre el problema de la aerodinámica. Él, simplemente, voló. Tampoco le preguntó a Dios si sabía lo que estaba haciendo. Él, simplemente, voló. No se preguntó si Dios lo amaba, al darle esas alas tan pequeñas. Él, simplemente, voló. Cuando Dios nos creó nos equipó para la vida que tenemos por delante. Dios sabe los planes que tiene para nuestra vida. Como nos ama, nos prometió estar con nosotros, enseñarnos, guiarnos, ser nuestra roca. Todo lo que tenemos que hacer es confiar y obedecer. Dios no está limitado por nuestra comprensión de cómo suceden las cosas. Sólo porque no vemos algo, no significa que no sea real. La fe es, verdaderamente, la sustancia de las cosas que no se ven. A veces, la vida es inexplicable y sucede lo imposible. No siempre podemos explicar las cosas. Y el hecho de que no entendamos cómo se hace algo, no significa que el Dios Todo poderoso no pueda hacerlo. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Filipenses 4:13 Fuente: En el jardín con Dios. Edit. UNILIT

» Fé Los campos se secaron y se achicarraron por la falta de lluvia, y las cosechas se marchitaban de sed. La gente estaba ansiosa e irritable, mientras buscaba en el cielo alguna señal de alivio. Los días se volvieron áridas semanas. La lluvia no llegaba. Los ministros de las iglesias locales convocaron a una hora de oración en la plaza del pueblo, para el siguiente sábado inspirarse. Este sábado al mediodía, la gente del pueblo respondió en masa, llenando la plaza con caras ansiosas y corazones llenos de esperanza. Los ministros se conmovieron al ver la variedad de objetos que los concurrentes traían entre sus piadosas manos: libros sagrados, cruces, rosarios, Bíblias. Cuando la hora terminó, como si se tratara de un mandato mágico, una suave lluvia comenzó a caer. Las felicitaciones se extendieron entre la multitud, mientras sostenían en alto sus atesorados objetos con gratitud y alabanza.


En el centro de la manifestación, un símbolo de fe pareció ensombrecer a los demás: un niño de nueve años había llevado una sombrilla. Laverne W. Hall Hebreos 11:1 "Ahora bien, la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve." Mateo 21:22 "Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis." Juan 15:16 "No me elegisteis vosotros á mí, mas yo os elegí á vosotros; y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca: para que todo lo que pidiereis del Padre en mi nombre, él os lo dé."

» Almorzar en Familia Compartir la mesa mejorará la comunicación con los miembros de su hogar. No cabe duda de que la individualidad nos está alejando cada vez más de la vida en familia. Hay escasa comunicación entre los miembros de un hogar, y es menos el tiempo que se pasa en casa. La universidad, el trabajo, la computadora o el televisor muchas veces nos absorben y nos impide valorar estos momentos.

Pero, para la psicóloga María Teresa Charún, de la Asociación Unidad Familiar, el hecho de tener ocupaciones diversas no es excusa para perder la comunicación. Propone que el almuerzo o la cena sean tomados como un espacio 'sagrado' del día para reunir a los seres queridos. "Esta tradición de reunirnos alrededor de la mesa se está perdiendo. Sin embargo, es muy importante tratar de que todos los integrantes de la familia se junten a comer por lo menos una vez al día", asegura la especialista. Señala que, en caso de ser imposible reunirse a diario, se debe separar los fines de semana. "Para compartir vivencias, tomar decisiones grandes y pequeñas y, por supuesto, compartir los alimentos", dice. Refiere que estos encuentros les dan seguridad a los más pequeños para opinar y participar en las decisiones del hogar.

PREVENCIÓN. Aparte de lograr una buena comunicación, el almuerzo familiar permitirá alejar a los adolescentes de los vicios. Según estudios de la Universidad de Columbia, en Estados Unidos, los muchachos que logran tener este tiempo con sus familias presentan 70% menos de riesgo de caer en el abuso de sustancias tóxicas.

"La vida en familia les da seguridad a los hijos. Los aparta de los vicios y de las malas compañías, además de que despeja sus dudas religiosas y morales. Recuerden cómo fuimos educados los que ya peinamos canas", subraya Charún. Proverbios 4:1 Escuchad, hijos,la enseñanza de un padre; estad atentos, para adquirir cordura.


Proverbios 1:8 Escucha, hijo mío, la instrucción de tu padre y no abandones la enseñanzade tu madre.

» Las Zorras a Orillas del Río Se reunieron un día las zorras a orillas del río Meandro con el fin de calmar su sed; pero el río estaba muy turbulento, y aunque se estimulaban unas a otras, ninguna se atrevía a ingresar al río de primera. Al fin una de ellas habló, y queriendo humillar a las demás, se burlaba de su cobardía presumiendo ser ella la más valiente. Así que saltó al agua atrevida e imprudentemente. Pero la fuerte corriente la arrastró al centro del río, y las compañeras, siguiéndola desde la orilla le gritaban: "¡No nos dejes compañera, vuelve y dinos cómo podremos beber agua sin peligro!" Pero la imprudente, arrastrada sin remedio alguno, y tratando de ocultar su cercana muerte, contestó: "Ahora llevo un mensaje para Mileto; cuando vuelva les enseñaré cómo pueden hacerlo". Por lo general, los fanfarrones siempre están al alcance del peligro Queridos Hermanos: La fábula de hoy ilustra dos tonterías que muchos solemos cometer con algo de regularidad. Por un lado, pretendemos saber más de lo que sabemos lo que bien pudiera llevarnos a fracasos momentáneos en la vida al no buscar la obvia ayuda que necesitamos en nuestra ignorancia o falta de habilidad. La segunda tontería es no saber reconocer el error de nuestros caminos y enmendarlo... lo que nos condena a seguir de tumbo en tumbo, sin poder aprender de los desaciertos cometidos. Aprendamos a no cometer ambas... si cometemos la primera, al menos sepamos que no tenemos que cometer la segunda. De esa manera, evitaremos el desenlace trágico de la zorra de la fábula. Adelante y que el Señor les bendiga. Raúl Eclesiastés 1:14 14 Miré todas las obras que se hacen debajo del sol, y vi que todo ello es vanidad y aflicción de espíritu. Proverbios 27:1 1 No te jactes del día de mañana porque no sabes qué dará de sí el día.


» La Rosa y la Espina. abía un hombre muy precavido que Aquel que nunca se rió ni jugó; el nunca se arriesgó, ni nunca intentó nada, el nunca cantó u oró. Y cuando un día murió, el seguro de vida se negó a pagar, porque, como nunca había vivido, ¡dijeron que no había muerto! El proceso de vivir es en sí un riesgo, pero todos tenemos que enfrentarnos a él en diferentes etapas. Para aprender a caminar, un bebé debe arriesgarse al dolor que producen las caídas. El adolescente que acaba de sacar la licencia de conducir se enfrenta al mayor riesgo de su vida como conductor. La pareja que se compromete con los votos matrimoniales debe enfrentar la posibilidad de que esa unión, la cual esperan que sea la que les de la mayor felicidad de la vida, pueda ser también la que traiga los dolores más fuertes. Y el empresario que intenta afianzarse o ampliar su empresa sabe que también corre riesgo de sufrir una pérdida sustancial. Por lo tanto, si existe tal potencial de sufrimiento cuando tratamos de crecer y alcanzar metas en la vida, ¿por qué lo intentamos? Una razón es que Dios nos ha bendecido con un impulso interior que nos lleva a mejorarnos en la vida. Con mucho acierto alguien ha dicho que " llega el día en que el riesgo de quedarse como un brote es más doloroso que el riesgo de florecer ". Y sabemos que no podemos recoger rosas sin correr el riesgo de herirnos con una espina. Pero cuando la posibilidad de enfrentarnos a las espinas es demasiado dolorosa, recuerda que cuando Dios te inspira a cortar nuevas rosas, puedes confiar en que Su fuerza y Su dirección te ayudarán a caminar entre espinas. Samuel creyó, y el Señor estaba con él, no dejó sin cumplimiento ninguna de sus palabras. 1Samuel 3:19 Fuente: En el Jardín con Dios

» Deja que el Río corra. El Mar Muerto, localizado entre Israel y Jordania es famoso por ser el punto más bajo de la superficie terrestre. Es también una viva atracción turística por sus saludables balnearios, a los que se dirigen muchos para tomar baños de agua salada, y comprar cosméticos elaborados con el lodo de ese mar.


¿Te has preguntado alguna vez por qué le denominan Mar Muerto? Diferente a la mayoría de los grandes lagos, este no tiene salida. El río Jordán fluye hacia el Mar Muerto pero no hay circulación a la inversa. Sin compartir lo que recibe, muere. Lo mismo se aplica a los seres humanos. Cuando recibimos dones de talento, educación, capital financiero, u otros recursos, podríamos pensar que al compartirlos con otros, quedaría menos para nuestro disfrute personal. Sin embargo, cuando no ofreces de ti mismo a otros, una parte de tu ser, muere. Como el Dr. David Livingstone comentara en una ocasión: Las personas hablan del sacrificio que he hecho pasando en África, gran parte de mi vida. ¿Puede esto ser llamado sacrificio, si tan sólo es admitir una gran deuda con nuestro Dios que nunca podremos pagar? ¿Es un sacrificio algo que te recompensa con salud, con la conciencia de estar obrando bien, con paz mental y una radiante esperanza de un glorioso destino? Enfáticamente, no es un sacrificio. Antes es un privilegio... De esto no debemos ni hablar si recordamos el gran sacrificio que Él hizo, dejando el trono de Su Padre en lo alto, para darse a Sí mismo por nosotros. Permitamos que el río del amor de Dios fluya de nosotros hacia todos los que nos rodean. Y no os olvidéis de hacer el bien y de la ayuda mutua, porque de tales sacrificios se agrada Dios. Hebreos 13:16 Fuente: Amanecer con Dios


REFLEXIONES