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PERDIDO

ROXANA BARROS Estudiante de comunicacion social y periodismo, amante a las novelas de suspenso. “la autora en este libro relata la historia de un soldado perdido en una peligrosa selva donde él cuenta cada momento vivido y cada angustia que pasa segundo a segundo ....”

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Perdido Roxana Barros


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* Roxana Barros * Editorial Planeta * 2012 Casa Editorial El Tiempo para esta edición Casa Editorial El Tiempo Gerencia Corporativa de Contenido Av. Eldorado No. 59-70 Bogotá, Colombia Impresión y Encuadernación: Printer Colombiana S.A. ISBN para esta colección: 545-568-124-0 ISBN para este volumen: 572-568-126-9

Impreso en Colombia - Printed in Colombia

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Comenzó la guerra, estoy asustado nunca me he encontrado en este tipo de situaciones tan complicadas, la lluvia es fuerte y sus gotas parecen copos de hielo, tan helados que sientes que atraviesan tu alma, con mi fusil busco abrir paso dentro de la peligrosa selva, no quiero dar un mal paso hace mucho me encuentro perdido de mis compañeros y no quiero que una mina termine de acabar con lo poco que me queda. Mi radio esta descargado y aunque intento no desesperarme cada minuto que pasa eso se hace mucho mas difícil, sinceramente empiezo a pensar que de esta no me salvo, los arboles se empiezan a ver mas grandes, pensamientos rodean mi mente la mayoría negativos uno solo positivo, ¿viviré?, ¿Qué esta haciendo ahora mi familia?, ¿sabrán que estoy en peligro?, solo Dios puede ayudarme ahora, y ahora pensándolo bien yo no pedí estar aquí. ¡Que vida tan Hp! La situación se empieza a poner peor poco a poco llega la noche y no se donde la pasare. Debo buscar un árbol bajito para poder cubrirme de la intensa lluvia que no cesa, tengo miedo, le temo a los animales salvajes, pienso en muchas locuras en medio de la inmensa oscuridad, no se ve nada, pienso en anacondas que me atacaran de repente o caimanes que me arrancaran un brazo siento que me volveré loco si en algún momento me ataca alguno de estos animales, pero los animales no era lo único que me preocupaba, también había guerrilla y si esos perros me encuentran me picaran en pedacitos, no todo lo malo termina ahí… aun sigo solo. La noche apenas comienza y el frio ataca, ahora mi misión era sobrevivir, y me estoy cansando de vagar y vagar, es mejor que ya me siente a descansar e intente dormir así sea un poco, pues lo considero imposible porque mis innumerables miedos no me dejan. De repente siento las voces de personas, me alegre por tres segundos… pero cuando me percate de que no eran precisamente a los que buscaban sentí tanto miedo que no supe que hacer y fue precisamente por eso que los perros de la guerrilla me descubrieron y de una intentaron acabar con lo poco de mi vida que quedaba. Solamente escuchaba las ráfagas de balas que venían hacia mi, no alcance a ver cuentos eran pero sabían que estaba solo y que 9


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venían por mi, menos mal sus disparos no me penetraron. Ya agotado de huir me detuve asustado ya que delante de mi en un hueco habían como treinta serpientes unas encima de otras era la primera vez que algo tan asqueroso y temible me producía alegría verlo ya que vi en ellas mi escapatoria de la muerte a manos de esos Hp! Actué rápido y el hueco lo tape con muchas hojas que encontraba, de una salte y me escondí detrás de un árbol que estaba a unos quince metros del lugar y espere con malicia ver como se retorcerían esos perros que nada mas piensan en matar gente y robarle a los pobres lo poquito que tienen y llego el momento, ahí venían Gracias a Dios pude perderlos de vista porque me superaban en numero y armamento pero hasta ahora la suerte la tenia yo porque ellos cuando caminaron dieron el tan anhelado paso en falso que los llevo a la muerte segura, solamente escuchaba sus gritos de dolor y muerte la noche me ayudo. Seguí caminando. Ya con el sol prácticamente afuera sentí haber pasado una prueba muy dura y la que no quería volver a vivir pero a la vez sentía que nada había terminado porque estaba como al principio solo y con mas problemas que los que tenia ayer, aunque me había desecho de unos cinco guerrilleros se que estoy en zona roja y que puede haber ciento de ellos lo que se vuelve para mi un dolor de cabeza que no terminara por ahora. Tengo hambre y mucha sed, las piernas me duelen ya que toda la noche la pase despierto. Me pregunto en donde encontrare un rio para tomar un poco de agua lo tengo que buscar porque sin agua no puedo sobrevivir, caminare abriendo camino en esta densa selva para buscar agua… la tierra se empezaba a ver mas húmeda lo que me da a entender de que me acerco a algún riachuelo, laguna o porque no un rio para tomar agua y llenar mi cantimplora, mi predicción era cierta pronto llegue a un rio gracias a Dios no tan caudaloso y fácil de atravesar no me llegaba a la cintura… tome agua y llene la cantimplora. Quiero atravesar el rio pero tengo miedo que algún animal me ataque, un caimán, una anaconda, sanguijuelas, pero me tengo que arriesgar no puedo perder tiempo tengo que encontrar a mis 10

compañeros antes de que llegue la noche… desafortunadamente perdí la noción del tiempo eso era malo pero no tan malo si algún animal de los que tenia en mente salía y me atacaba así que no tan cuerdo doy el primer paso dentro del rio y cuando apoyo mi pie derecho me resbalo y caigo dentro en un instante me puse de pie de una vez y mire hacia todos lados pues la verdad estoy paranoico aun escucho las ráfagas de balas que vienen en cámara lenta dentro de mi mente…me estoy volviendo loco. Paso a paso llego hasta la otra orilla sin ningún problema no sabia si sentirme afortunado pues la verdad ya no diferenciaba las cosas buenas de las malas y ya no me importaba mucho si me encontraba a la guerrilla, lo que realmente quiero es salir vivo de este maldito lugar. Sensaciones indescriptibles se apodaran de mi mente, alma y cuerpo. Escucho voces del pasado la de mi madre llorando pidiéndome de rodillas que no me fuera para el ejercito…la de mi padre echándome en cara la miserable educación que me dio pues el y yo nunca fuimos los mejores amigos y la verdad me da igual lo que pase con su vida... mi ejemplo a seguir siempre fue mamá y aunque suene estúpido por ella me fui de casa…pero no lo hice por huirle, lo hice para ayudarla con los gastos, para ayudarla económicamente. Aunque no pido llorar, lagrimas empiezan a salir de mis ojos, no se de que eran esas lagrimas, si de lastima, si de arrepentimiento o si solo eran porque estaba conmovido por todas las cosas que hizo mi hermosa madre por mi desde que naci, pero ya tenia que volver a la realidad, si quería volverla a ver tendría que salir de ese lugar…tendría que sobrevivir fue en ese momento cuando justo por encima de mi pasa un helicóptero dirigiéndose al norte intente llamarlos pero obvio no me escucharon fui detrás de ellos pues si iban en esa dirección lo mas probable era que se dirigían al campamento que a pie estaba a un par días.

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Ahora era caminar, caminar y caminar…pero ya la noche nuevamente estaba cerca así que acelere mis pasos tenia que tener mucho cuidado pues habían muchos peligros y no sabía en que momento aparecerían. Escucho ráfagas de tiros y no venían hacia mi…era muy seguramente mis compañeros contra los insurgentes…ya a unos tantos metros ¡Dios! Ahí estaban mis compañeros, que alegría tan hp! No era un espejismo ese era Sánchez lo reconocería a miles de kilómetros le dije gritando ¡Sánchez! Aquí estoy y el en medio de la balacera me mira y me grita ¡ESPERA NO SIGAS CORRIENDO HACIA ACA! Mi emoción no deja detenerme y…….. Desperté en la sala de un hospital, estuve durante 20 días en estado de coma a punto de morir, los médicos no daban fe de mi según lo que me conto el mismo Sánchez sentado a un lado de mi cama…me dijo que estuve perdido dos días enteros y que el resto de compañeros decían que seguramente ya habría muerto y que al verme correr se impresionaron…fue en ese momento cuando se quedo callado y empezó a llorar porque eso no era todo, aun faltaba que me dijera algo, faltaba que me dijera que estaba en un hospital porque una mina me destrozo mi pierna izquierda y que me la habían amputado, ahí mismo me abrazo y lloro conmigo… me dije a mi mismo, por lo menos sigo vivo; sobrevivi.

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