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Autores:

Revindicator, Loga_Laureta, MotleySteve, El Gran Masturbador, Neila S.P., XerlianX, Jadosh, Brujita, Dmephisto, Miedo23, Valhala, Julieta8, r_romero,

Luxluadelume, Darkpoet Lady Rowena, Dividetiamat, Sheylaza, Lord MCQ, Imnexistentiae, Mara.gda, Noviavampira, Gbartlomec

Diseño y maquetación: Rowena Midian Ilustración portada: Rowena Midian Imagen contraportada: DarkWings

Ilustraciones y Fotografías: Anima Eterna, Abel Portillo, Dark Wings, Kurai Sawada, Desidia, Sheylaza, Ancient

Tales, Chechu Zùñiga, Valhalla, Aradia Dark y Carlos Gil Gamundi

Nota legal: Todos los derechos reservados Copyright 2012 © Midian

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Midian Gothic Forum http://midian.mforos.com


Indice Poesía

Título 1. El poeta del averno, Revindicator 2. Marea, Revindicator 3. Esa querida compañera, Loga_Laureta 4. Sueño, MotleySteve 5. El Gran Masturbador, El gran masturbador 6. Falta de alcohol, El gran masturbador 7. Entelequia, Neila S.P. 8. Muerte, XerlianX 9. Biografía, XerlianX 10. Esa sonrisa acabará por matarme, Jadosh 11. Mientras dormía, Brujita 12. Mi sombra, Dmephisto 13. En mi soledad yo temo, Miedo23

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Título

14. Deseo, Miedo23 15. La tarde desnuda, Valhala 16. Hechizo de poesía, Julieta8 17. Caminante, r_romero 18. ¿Para qué?, Loga_laureta 19. Viuda Negra, Neila S.P. 20. Luna de pasión, Luxluadelume 21. Embusteros, Luxluadelume 22. Y a veces recuerdo que te quiero, Miedo 23. Cura mi alma, Darkpoet 24. Siente.., Lady Rowena 25. Cordón umbilical del 18 de noviembre del 2002, Divideitiamat 26. Claveles, Gbartlomeg 27. En la soledad, Noviavampira

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57 60 62 64 66 68 71 73 80 83 88 90 93 95


Indice de Cuentos y Relatos

Título 1. Perdido ente nieblas, Revindicator 2. La cueva de los guerreros, Revindicator 3. Rèquiem, Neila S.P. 4. 8 de octubre de 1994, Loga_Laureta 5. ¡ A comer!, El Gran Masturbador 6. El sabor de la razón, El Gran Masturbador 7. Q.E.P.D. ( R.I.P.), El Gran Masturbador 8. Yo sólo quería ser Peter Pan, Sheylaza 9. Vacío, pensamientos de un hombre solo, Lady Rowena

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Título

10. Vampirica, Lord MCQ 11. Nasay, Loga_Laureta 12. La princesa y su destino, Brujita 13. Miedo, Imnexistentiae 14. Cautiverio de cristal, Mara.gda 15. Diario de un huérfano, XerlianX

Espacios web ilustradores

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160 164 167 170 177 180

191


POESIA..


El Poeta del averno Hace inmemoriales tiempos un señor oscuro un atardecer escarlata se planteó reflexionar sobre lo hecho en vida, fue al cumulo mas grande de los huesos de sus victimas y fijamente mirando a uno de los innumerables cráneos cortados de sus victimas se puso a recitar y pensar... Que es de mi cruel destino que es de mi que me hallo desolado por que perdí de vista mi camino y ahora me encuentro aquí desconcertado no me arrepiento de lo andado ni si quiera de las muertes causadas solo siento el dolor acumulado de una soledad que anda a mi abrazada que será de mi dulce dama oscura que en mis sueños te encontraba que siempre penetrabas mi armadura y me dabas esa paz que tanto buscaba no encuentro ahora destino mi amor del cual salir de este oscuro camino solo se que de este mundo soy emperador

y el que cae en mis manos carece de destino


Mi dulce reina solo quise decir estas palabras que a vos siempre os hecho en falta y aunque no haya podido tu cara deslumbrar la sentiré siempre a mi lado aunque la distancia sea inmensa y basta que decir ya mas frente a un cráneo vacío que no sean palabras de dolor pero peor fue vuestros gritos y sonrió pues son frenesí para mi gran paleta de color La cual uso para pintar de rojo escarlata el cielo la cual pinto de negro el inmenso terreno la cual con ella pinto para ti un camino en el suelo para que veas que no estas sola y lo andes sin desenfreno negro es mi atuendo desde los inicios de la profanación rojo se tintaron de tanto acuchilla miento después el color oscuro me vuelve a invadir sin compasión y es que a mi lado por desgracia aún no te siento... El ser deja caer el cráneo al suelo después de recitar esas frases de dolor y incertidumbre, admira el paisaje calcinado de ultratumba, color rojo escarlata y negro.


El ser deja caer el cráneo al suelo después de recitar esas frases de dolor y incertidumbre, admira el paisaje calcinado de ultratumba color rojo escarlata y negro. Empieza a descender a sus aposentos en su castillo al fondo en la lontananza, por el camino mientras piensa va lanzando un suspiro al aire, un suspiro que en esas tierras no se oían en milenios, un suspiro que nadie osó tener en esas tierras... un suspiro que se describía con una palabra prohibida entre los generales de el infierno, una cualidad que deberían de haberse arrancado nada entrar en ese rango, y esa cualidad era..."Los sentimientos". Revindicator


Marea.. A la deriva yo navego tranquilamente en el inmenso mar de la vida zozobrante este esta lleno de situaciones diferentes de las cuales formas hay para seguir adelante Este mar parece muchas veces calmado del cual poder navegar sin preocuparse pero no sabes que se puede estar equivocado y sin querer la tormenta agarrarte traicionera como un lobo a su presa incompasible como una bestia hambrienta ella querrรก atraparte por sorpresa para cuando te coja dejarte traspuesta sin orientaciรณn a donde marchar con el cielo nublado sin la luz de las estrellas ni la luna por la noche a la deriva deberรกs navegar yendo a su zozobrante marcha sin esperanza alguna nunca sabrรกs cuando la marea te va a dejar un momento para alcanzar un poco de claridad para saber si te lleva a un rumbo donde acabar pero al final siempre al ver una costa te llena de felicidad


un faro lleno de luz la señal de cercanía dará pero siempre tendrás algo en contra para variar la marea zozobrante como te descuides te engullirá y todo aunque parezca mentira volverá a empezar

la marea hay que saberla a esta tratar pues ella te lleva a ti no tu a ella al descubrir que nunca a esta la vas a poder manejar sino que tendrás que ir a su ritmo seguir

Para que algún día la esperanza resalte con la luz de un gran faro al horizonte la cual podrás ver de cerca al final te resultara impresionante cuando aun sin creerlo la costa logres alcanzar sin percatarte. Cuanto bajes de tu barca de dura travesía verás que la marea no fue tan cruel como creías sino que esta te tenia dentro de ella para que veas que ese era tu destino y no los demás que pensabas que deberías al final tanta maldecir la marea verás que tienes que agradecerle totalmente convencido que esta te ayudo en tu travesía sin mas para llegar al mejor destino con algo aprendido


aquí me despido yo mis amigos adentrándome en ella lo cual nunca sabré cuando lograre escapar pues creía que esta me dejo ya en una playa de lo mas bella pero fue un falso sentimiento cuando vi... que me volvió a arrastrar

solo os deseo una cosa amigos de marea incesante tened suerte en vuestro zozobrar constante pues espero que algún día podréis alcanzar suavemente la costa a la que todos deseamos llegar con un amanecer deslumbrante..   Revindicator


Esa querida compañera Esa querida compañera que nunca me abandona, que nunca me ignora, que siempre me acompaña, que espera con anhelo el día de mi llegada. Tranquila, no te inquietes, algún día llegaré irremediablemente, no temo llegar,  incluso casi con ganas de llegar. Esa querida compañera que nunca me abandona, que nunca me ignora, que siempre me acompaña, que espera con anhelo el  día mi llegada. Cuando el futuro es demasiado incierto y, el pasado demasiado pesado para sobrellevar su carga, sus recuerdos, sus miedos; el presente se vuelve frágil, delicado, vacío y más incierto aún si cabe. Esa querida compañera que nunca me abandona, que nunca me ignora, que siempre me acompaña, que espera con anhelo el  día mi llegada. Todo sin querer, casi sin darnos apenas cuenta rodea tu presencia, nadie tiene la certeza, la exactitud del día del reencuentro, pues al fin y al cabo, en lo más profundo de mí ser estoy segura que eres el final del cuál un día empecé a volar. Esa querida compañera que nunca me abandona, que nunca me ignora, que siempre me acompaña, que espera con anhelo el  día mi llegada…


Estoy dentro de un mismo círculo desde el primer día, es la misma espiral, no quiero engañarme más, no eres extraña, eres muy cercana, eres mi compañera, eres mi aliada. Esa querida compañera que nunca me abandona, que nunca me ignora, que siempre me acompaña, que espera con anhelo el  día mi llegada. Te espero con cariño, sin prisa por tu llegada, pero sin temor a ser rodeada por las extremidades de tu esencia, aquí estoy ,ven cuando precises, pues mi destino eres tú, mi destino, tú llegada, Besos querida amiga, tuya es mi alma. Esa querida compañera que nunca me abandona, que nunca me ignora, que siempre me acompaña, que espera con anhelo el  día mi llegada… Besos querida amiga, tuya es mi alma. Besos amiga Muerte, aquí espero tu llegada.

Loga Laureta


Sueño Guardaba los días en cajones, Situados en mi cuarto, Todos ordenados, Todos olorosos, Todos con colores, Cada uno con algo especial.   Guardaba las noches, En almohadas junto a mi cama, Todas con anhelos que deseaba cumplir, Todas con llantos y quejas, Cada una con algo que la distinguía.   Deseaba caminar por la carretera… de mil… Pero al enrumbarme… Tuve la impresión de que miraban todos… y cada uno De los que estuvieran o existieran, Pasaron tantos coches con familias felices por dentro, Cada una más feliz que la anterior, Cada una con algo especial.   Caminé… Y conté mil caminos para escoger, Mil almas, mil ideas, mil cuentos, mil cabras, Mil nubes, mil noches, mil lunas, mil días, Mil soles, mil ojos, mil bocas, mil brisas, Mil historias sin completar,


Mil pasos, mil suspiros, mil quejas, mil oasis, Mil botellas, mil canciones, mil letras, mil versos, Mil personajes, mil libretos, mil piedras, Mil plantas, mil campesinos y… Mil kilómetros hechos de cajones y almohadas… Cada una mas vacía que la anterior…  Lo que creo que  me pertenece no existe… No son experiencias propias las que guardé para mi… Todo es una falacia… Me vestía para vivir un día muy similar al anterior Mientras en mil kilómetros de soledad descubrí al verdadero yo… Aquel que no tiene miedo de vivir cosas nuevas… Cosa de la que jamás me enteré en mil años de compañía… Nadie fue sincero conmigo… Cada uno más igual al anterior…  Luego al llegar toqué la puerta, Esta se abrió sola, y se puso de manifiesto mi decepción… Al ver no era lo que yo esperé, eran cosas que no me llenaban… Una nueva carretera se abría, pero ese un camino de felicidad inventada… No es para mi Cada kilómetro más falaz que el anterior…  Es hora de regresar, Comienza a oscurecer, Y tendré que recorrer de regreso a mi cuerpo…. Los mil kilómetros que me hicieron pensar… En lo que soy y en lo que me espera… Cada hora será más distinta a la anterior… MotleySteve


El Gran Masturbador.   …La diferencia entre un loco y yo, es que el loco cree que está enfermo, yo sé que estoy loco…   Salvador Dalí.    Hoy que el sol nació tardío Hoy  que el día no ha muerto Hoy que no es mañana Ni será jamás ayer Decido y resuelvo Decir…   …Aquellas palabras Aquellos versos quebrados en el silencio Pero hoy que no es ayer Te digo que te amo Aunque en este tiempo En el que mi memoria Persiste y sigue persistiendo Negándose a olvidar


Negándose a venderse En este tiempo derretido Como el elegante queso Cheddar Para ti sea una mentira Un sofisma Una blasfemia   …En este tiempo Donde las hormigas Te comen los testículos Como si fueran dulces Me niego a seguir callando Y aunque por tu condición De no creyente No me creas Te diré descorazonadamente Aquellas palabras que no sé si quieres escuchar Esas con las que digo Que sí estoy loco Que no estoy enfermo Que esta es la diferencia Entre el loco


Y el yo ¿Hasta cuándo seguirás Y seguirás incrédula?   Y esperaré Con el tiempo en mi espalda En el desierto montañoso Con la laguna en el horizonte Con el cielo encima Con la tierra abajo Con el reloj en el bolsillo Y me convertiré así Tal vez Sólo tal vez En un pequeño niño enfermo Por tanto esperar Esperar a que me creas Esperar a que calles tu silencio Mientras yo tengo en la boca A la sociedad entera Como un saltamontes Pudriéndose, descomponiéndose


Masturbando los placeres De un mundo dañado Pero aún mágicamente rodeado Por calas y Galas Adornado por esas figuras Un tanto paranoicas Un tanto críticas   Y si hoy que no es mañana Y jamás será ayer Tú me creyeras Tú respondieras cada pregunta Si tú preguntaras por cada respuesta Juro que caería en esas tentaciones Que san Antonio soñó En las que el caballo lo aplastaba Y el elefante en procesión Transportaba el busto de la divina Gloriosa, bienaventurada Pasión carnal   Y después de semejantes actos


Cualquier día Pero no hoy Hoy que no es mañana Y jamás será ayer Después cualquier día Será un buen día para morir…     El Gran Masturbador (R. Moran)


Graveyard


Falta de alcohol   Fuera cae del cielo un torrente de semen Cubriendo los fluidos vaginales de la tierra Tratando de fecundar en ella En sus calles En sus barrios, en sus paisajes En sus sueños   Esos sueños que son como los míos Tristes y solitarios Llenos de fantasmas de ilusiones y falsedades Que ciertamente cuentan sus verdades Cuentan que quieren ser de verdad Que quieren tener vida, cuerpo, alma, y algún corazón Que de verdad quieren dejar de inventar a esa niña A la que espero todos los días hasta altas horas de la noche Para platicar un rato de cualquier tontería   Y mientras el desbastador chaparral cae Esperando que la tierra se encuentre en ovulación Para preñarla de alguna esperanza vaga


Que le permita vivir digamos unos Dos años más Que le permita ver por lo menos dos medias primaveras Y unos cuántos otoños De los que nos enamoran a los dos En los que en tantos sueños caminamos ¿Te acuerdas acaso? No, cómo te vas a acordar Si no me miras desde el día que te fecundaron Ni me besas desde el día que naciste Pero yo te invento todos los días Al salir de la vagina de mi madre   Y te invento por complacencia Para sentirme acompañado por una persona Que en su esencia se parezca a media mitad de mí Complementando esas otras tres partes Y poder tener entonces diálogos completos de silencios Sin ningún tema en particular del cual charlar Sin tener recetas, ni guiones, ni nada ya escrito para guiarnos Improvisando cada paso, cada palabra


Sí, a mi también me asusta Como me asusta la oscuridad cuando Me despierto después de soñar que estabas a mi lado Y al mirar a mi derecha ya no estás Me asusta como cuando tengo eso que quiero decirte en mi boca Pero sale cualquier excusa tonta para no decirla ¿Será que te olvidaras de mi algún día sin sol? Es lo más probable Te aburriré con cada verso que antes era digno Sólo por ser algo nuevo   Ahora el chaparral ha parado El semen ha escampado Y es en mis ojos que empieza a llover Agua de mar corre por mis mejillas Tal vez de rabia por ser tan iluso De creer en tonterías de chiquillo De creer todavía en ese optimismo barato Que cada día justifica más el pesimismo caro   Caro porque cobra esperanzas Como la de besar algún día tus labios


O simples esperanzas como las de algún día Por corto que sea el tiempo Poder tomar tu mano tímida Y acariciar tus cabellos Y repetir eso que ya tanto te he dicho Y no me crees   ¿Será que hoy me creerás? Pero es que eres tan incrédula Como yo mismo lo soy al no creer en mí Al no creer que puedo ser algo más que un artista Al no creer que sólo nací para ser un niño Que nunca va a crecer Y por eso, por tantos empujones a crecer Es que vivo algo triste Así triste como tu ser   Tu ser que viaja sin maletas Y sin destino y sin caminos Y que definitivamente no viaja en mi dirección Aunque asiduamente la espero para ver la caída del sol A eso de la media noche


Y después leerle alguno de mis pobres poemas Que asegura que le gustan   Y la tierra pues sí ha quedado encinta De una tonta esperanza que le permitirá Vivir no digo dos años Tal vez sean unos cinco más Mientras mi destino Simplemente ha quedado solo Ha quedado triste Y esperando a la misma niña A esa con el nombre de aquella que me ofreció Unas manzanas para entrar al paraíso Y que espero algún día me bese Para poder morir en paz…

El Gran Masturbador (R. Moran)  


ENTELEQUIA Deambulando por mi imaginación he albergado un sentimiento amargo representado en un rosal de rosas negras.   Sus pétalos lloraban lágrimas de sangre y la desolación ha inundado mi alma.   ¿Cuánto dolor contiene mi conciencia marchita?    He querido escapar de ese angustioso jardín pero la maraña de enredaderas no me ha dejado huir.   Mi desconsuelo hace palpitar los retazos de mi alma subyugada que aprieta con sus rudas cuerdas mi respiración.   Despierta, despierta… vocifero, pero Morfeo sujeta mis párpados mientras me sonríe con sarcasmo. Anhelo escapar de esta prisión onírica porque sé que el siguiente sueño es mi entierro y conozco a los artífices que plañen sobre mi féretro. Sus nombres son desidia e ignominia, cadáveres putrefactos de cuencas vacías que contemplan mi muerte como su estrella de la suerte.


Dentro del ataúd mi mente obnubilada clama salvación pero mis palabras han sido cercenadas por los oídos de la ignorancia.   Todo acaba en ese instante en que el reloj de la mesilla alumbra con su luz las tinieblas, anunciando el fin de la pesadilla.   En esta ocasión,  no escuché su clamor.   © 2010, Neila S.P


MUERTE   Se marchita la flor fúnebre,  como su eterno compañero, reposo de una vida entera. Gozará de recuerdos y elogios,  de aquellos su suerte por venir, reflejo del destino oscuro. Se congela el tiempo olvidado, de vida y de muerte,  grabados los días del pasado. Cumplirá sus sueños, en otro mundo incierto, inquietud mortal, lamento. Se aleja de los vivos, deja cuerpo en tierra, y vuela hacia el olvido. Ayudará a los queridos,  entre pensamientos, alivio de los que sufren aún. Se mezclará con el aire,  gritará sin hacer ruido, dentro de su solitario hogar.


Contemplará el universo,  la majestuosidad de la nada, la música vacía. Se pudre el ataúd, Se apaga la luz, Se lamenta en soledad. Se rompe el silencio,  Se pierde en el infinito, muerto.   Erlian (Eduard Freixa Cruz)


Kurai Sawada


BIOGRAFÍA    Soñaba con la pasión de un niño, y criticaba con la razón de un buen adulto. No menos extravagante su carácter,  fuerte y sin compromiso, aun melancólico como violín, dulce como primavera. Soñaba sus temores, sus pasiones, violaba cualquier física, sin razón alguna, dueño de sus sentimientos, su fuerza, comprometido, sin sentido, con todo. Se movía cual árbol, lento, sin prisas, dando vueltas a sus sueños, de momento, no cumplidos. Cumplidas serían, pero, las heridas suyas, heridas del mal del conocimiento,  del eterno lamento. No tenía vida, tampoco muerte,  único deseo, el de vengarse era. Vengarse de sí mismo, por ser él. Por ser él y no otro, por pensar. Por pensar y apensarse, de su vida. Por vida, en muerte. Trágico, su pincipio, su gloria. Gloria de verdades, de promesas cumplidas, de alegrías a su nombre, sin él en su alegría.


Su vida, mundo incierto, sin órbita. Pensamiento ilógico, de aquellos que no entienden, ni quieren entender. Comprensión autóctona, soledad sin compañía, mas que la de otras, flores,  en otros jardines, sin compañía. Esclavo de su mundo, liberarse, no podía. No sin flor con vida. Y encontrarse a sí mismo, quería, delante de su flor, en vida.   Erlian.


Chechu Zùñiga


Esa sonrisa acabará por matarme Entre añejos anaqueles, donde se guarden oprobios prohibidos jardines, donde se incineren otoños Esa sonrisa acabará por matarme En mi caos itinerante de irremediable polizón Entre el mismo subterfugio que confronta con mi razón Esa sonrisa acabará por matarme En el sosiego fruto de tu insolente encanto A la luz de la intemperie, donde yo acumulo espantos Esa sonrisa acabará por matarme Esa sonrisa acabará por borrar El indeleble estigma del saberme solo Las cenizas que dejó un amargo devenir Mi privada quimera de dolor y abandono Germinará el frágil nenúfar que se mece en la ventisca Dejando tras de sí estelas de ondina fragancia Que te llevan mi voz como eco Y te traen a mí desde la distancia Esa sonrisa acabará por matarme.. Y vaya deleite fenecer por ella.   ++ Jadosh ++

Entre


Mientras dormía Tengo mi corazón guardado en un cajón. Alguien me lo quitó me desilusionó me quedé sin razón. Mientras miraba un amanecer lleno de esplendor me sumergía en dolor. Me regalaron una flor sentí algo de rubor. En mi corazón algo transcurría. Pensaba en él mientras me moría. Hasta en sueños me dolía mientras dormía. Se movió mi veleta mientras preparaba su equipaje y lo guardaba en la maleta. Él se fue mientras dormía. Él se fue yo me moría. Brujita


MI SOMBRA - Devotion Mephisto (28-01-2010) Dos miradas se encadenan, se saquean sin piedad, testigo accidental la noche, de otro crimen de ciudad. Reinas y princesas, todas se quieren divertir, cada vez más traviesas, faldas cortas , rimel y carmín, pócimas de alcohol para diablesas, reflejos de su absurdo mundo feliz.

Se manipulan o se drogan, no se quieren resistir, envidian ser la presa, del ruin fantasma varonil. Virgen de olor a fresa, la lujuria es tu jardín, lloraste no soy de esas, hoy eres mi festín. Me sabe de tus labios, la tortura de mi perdición, un beso fue el engaño, hasta la tumba de tu corazón. Desesperada la gota, que resbala pidiendo compasión, por marcar tu cuerpo devota, con pagano rojo pasión. No acerques más tus venas, a tu lobo castigador, estériles tus penas, suplicando tu perdón.


Tu cuerpo ya no tirita, inerte dulce tentación, estás ya en mejor vida, le llamáis otra dimensión, con sus cadenas la niña grita, es el reino de mi señor. Ahora si condeno tu alma, es el pacto que se firmó, mirad ya recojo mi sombra, fue ella quien me buscó.

Dmephisto


En mi soledad yo temo Tengo miedo del mundo que me castiga… Temo todos mis recuerdos los cuales me obligan  a temer a aquellos que nunca olvidan… Siento como mi vida teme a la realidad. Temo el vacío de la oscuridad que me persigue, tengo miedo de la sombra, insaciable, me domina y temo el dolor del corazón que poco a poco se lleva mi vida… Temo romper mi promesa, en mi soledad, yo temo. La promesa de “Lágrimas de dolor” de no volver a escribirte. Temo volver a verte y me da miedo recordarte,

aunque lo que más temo en el mundo es un buen día olvidarte… Temo el paso del tiempo que me salpica la espalda día tras día…


Prácticamente, nada me queda en una juventud vacía yo temo la soledad. Ella acecha cada noche mi lecho haciéndose amiga de mis lágrimas que resbalan sobre mis páginas escritas por el dolor del sufrimiento que envisten a mi persona ya que no hay sentimiento más angosto, que el de una vida, que vive pero vive sola…

Miedo23


Kurai Sawada


Deseo Y si nunca entre la niebla que nos separa aparece aunque fuera una sola rendija por la que se pudiera escapar este diablillo que tú y yo llevamos dentro … Me confieso antes de cometer injuria. Por que no me podría resistir, Y si mi diablillo y tu se encontraran en la inmensidad de la oscura noche ¿qué secretos se explicarían? Si en cuanto nuestros ojos se detectan todo se detiene ... Y si no puedo evitar recordar, desearte y te empezara a buscar, ¿te encontraría? como hace tiempo, que te busqué y grité tu nombre al los cuatro vientos pero el destino hizo que no te pudiera hacer la última caricia ... ¿Y si alguna vez dejaras de gustarme? ¿me odiarias? ¿Y si te preguntas a qué narices viene todo esto? ¿lo sabrías? que echo de menos los momentos en que las palabras sobran, los instantes que la pasión explota y la lujuria nos domina … Y si te acariciara los labios, ¿me besarías? como te beso yo entre verso y verso pero sin amor? …


Dime: y si nos volvemos a conocer bajo la luz de la luna y los ojos atónitos de una fuente cristalina? ¿Me frenarías? seguro que lo harías, ¿pero podrías? ¿Y si mi sangre me pide una prueba de fuego? ¿me vas a hacer de abogado del diablo? para sacar una prueba irrefutable de que estoy completamente loco por ti .. Es la locura del deseo, pecado de la carne que los hombres alimenta Me pregunto: ¿podré algún día volver a darte un beso?

Miedo23


La tarde desnuda Mi sueño es un cuento de amantes y colmillos, de telarañas en un cálido rincón, de desgarrados besos de la luna con el sol, del pelo de la noche que se suelta sin motivo.   Es un revolotear de mariposas de invierno, un baile de luces que huyen al alba, dos cuerpos enredados sin aliento, el batir de alas de un mar en calma.  Mi música es agitada como labios que se abrazan, son frías notas que se quedan en la cama, es la luna llena y su mirada altanera, son las hadas aladas que se duermen a su vera.   Es el gemir de otoño de hojarasca llorada, son cristales bajo la almohada, es un correr descalzos por la nieve, esos pasos que con la niebla se pierden. Para danzar, con el agónico aullar de una tarde dorada, cuando pierde su brillo de sonrisa macabra, se emborrachan los ojos de oscura mirada y se unen las lenguas al alba vetadas. Mi cuento es un viento hambriento del loco palpitar que mece las ramas de añejos recuerdos, que lame lamentos atados al suelo, que roba cenizas del roñoso calcinar…

Valhalla


Hechizo de Poesía  Con blanco papel y negra tinta, color de poesía mi alma pinta. Buscando palabras que cuenten cantando profundos pensares, pasados pensados. Creando ideales, mezclando elementos que juntos consigan perfectos momentos. Fuego sobre Tierra, Agua bajo Aire. Gotas de magia mi pluma salpica, confluyen poderes su fuerza te hechiza. En un cuenco azul tres gotas de sangre pizca de Agua limpia y un soplo de Aire. Puñado de Tierra y un fósforo amable que con su Fuego encienda un Hechizo que hable y que al leerlo grite ¡Poesía por todas partes!  


Caminante   En el susurro del viento te encuentras  de frente con  la vida, te preguntas qué has hecho con tu vida   Si de veras has sembrado bien tu semilla. te preguntas, si el amor de verdad existe, si alguna vez lo has sentido y lo has tocado   Si de verdad, algún día lo has encontrado; y sin embargo te levantas, a la vida, te tropiezas, y te ríes   Te ilusionas y te caes, te desprecia y te acaricia; pero tú no te detienes     Sigue siempre tu camino, no te pierdas al destino. Levántate y anda caminante, dale  la cara al viento y sigue andando tu camino.  

r-romero


¿Para què? ¿Para qué? ¿Para qué soñar?... ¿Para qué sufrir?... ¿Para qué luchar?... Con lágrimas en los ojos, suelo mirar a mi alrededor… Mi esencia ya está vacía, mi amor fue el perdedor… ¿Para qué Vivir?... ¿Para qué decidir?... ¿Para qué Morir?... Con tristeza, pero en armonía, vuelvo a mirar a mi alrededor… No hay nadie, mi miedo crece por sentir este dolor… ¿Para qué nacer?... ¿Para qué crecer?… ¿Para qué sentir?... No comprendo, no lo entiendo… Un día te invade la ilusión… Y punto y seguido vuelve la decepción… ¿Para qué respirar?... ¿Para qué llorar?... ¿Para qué reír?...

Si todo lo que empieza ha de tener su fin… Si hagas lo que hagas se olvidarán de ti… ¿Para qué pensar?... ¿Para qué empezar?... ¿Para qué acabar?... Si todo lo sufrido, si todo lo conseguido se queda en el olvido… Si antes de haber nacido ya te habías ido... Loga Laureta


VIUDA NEGRA Saboreo tu piel desnuda bajo mis ardientes labios.   El placer araña nuestras entrañas y nuestros jadeos se ahogan en el clímax.   Mis dedos caminan cautelosos por tu torso disfrutando de cada uno de tus espasmos al compás de tu trepidante respiración.   Juntos alcanzamos la cima del deseo.   Los orgasmos fragmentan el silencio de esta inhóspita habitación de motel a la que hemos ido a parar  guiados por nuestro instinto animal.   Presa y cazador atrapados en la misma red desatando nuestra aversión para gozar de unos instantes de amor.


Diluyes tu ansia entre mis piernas y yo libero mi odio en tu interior.   Flagelamos nuestras almas hasta que la vigorosidad se apaga.   Última calada al cigarro de la madrugada y un último vistazo a tu cuerpo inanimado.   Conmigo me llevo de recuerdo  la satisfacción de tu sexo. (c) 2010, Neila S.P.


Luna de pasión Bajo la luz más lozana suave y hermosa se desvela el misterio en la noche tenebrosa, desvaneces frente a mí, en lipotimia mientras bebo vuestra sangre, bella niña Una tímida nube nocturna surca el cielo mientras se desgarra el velo que contenía nuestras pasiones aunque ya no latan nuestros corazones Se cumple mi fugaz deseo, bajo este viento bañado en hielo siento el placer dorado de tu flagelo ahora que el dulce calvario de tu dolor poseo Con esta lengua en tu oído arrancaré un gemido, del placer, el tacto más orgásmico concebido, para luego penetrarte y en tu fuego profanarte... Soy la victima, cliente más vicioso de tus dientes mi cuello es esposo ¡eternidad, a este éxtasis tan hermoso!

<Lux>


Embusteros Me han flechado con la interrogante de la maldad absoluta   ¡ay de quienes caminan por las sombras! de aquellos que se funden con la oscuridad, el color negro significa, poder búsqueda de poder, hambre de poder,   es el color de la INSATISFACCIÓN porque quién tiene hambre es aquel que no posee sustento   Dicen mucho y repiten la impresión del que se viste de negro, sus gestos, su fachada, el pecado oculto   Lo oculto La libertad La estrella invertida La piel que debe tomar la forma deseada con pintura en la oscuridad buscamos tomar la forma Que no tenemos manchando la piel de colores ajenos


y el punto álgido digo: los que caminan por las sombras no saben nada sobre la maldad sobre lo Que No Tiene Nombre, sobre lo que los ojos se nublarían de ver y la garganta se volvería piedra   sobre lo que no tienen estómago de hacer, sobre las pasiones que son incapaces de sentir, sobre aquella capacidad de hasta matar que parecen tener pero que está bastante lejos de florecer ¿cuál es el secreto   del oscuro trovador?, cómo es que su canto conoce los ojos que saben esconderse y mancharse de sangre   ¿cómo será poder reírse de las maldiciones y no respetar los gritos del cielo?   la respuesta es la Luz


fue el dragón el que protestó pacíficamente, y fue Miguel, quién portando la Lanza Sagrada, manchó sus manos con mares de sangre   es la luz quién no teme es la luz quién ríe es la luz la que toma la forma para pasar por debajo de las puertas, para calentar frías lágrimas   ¡para hervir una vez más el volcán aletargado de la venganza!   quién ha visto la luz sin cegarse conoce que el círculo se cierra en mis manos, no tengo miedo ya porque sé que, yo soy, el Alfa y el Omega   mi estirpe maldita cree conocer la infamia, pero en la noche negra, la noche sin estrellas de mis ojos está la fuente del miedo la verdadera bestia la que no sonríe


la que atrae como un tornado, las cosas a su santa muerte   habré de esclavizar, eso que llaman consciencia   habré de torturar a quienes busquen mi aura brillante   para caminar en el valle negro es necesario germinar un corazón negro     éste es mi don el hechizo del augurio la vista de la vista   nadie puede ver más allá pero mis manos sí mis manos allí donde nadie vea y todo será mío porque en la violencia del poder esperar en vano por la nada   es llenar las manos de lo más turbio


y nada hay más turbio que el océano de mi mente   y nada existe más impuro que mi corazón   que habrá más vicioso y longevo ¿que mi sacro cuerpo?   habré de saturar ahora estos meses impregnados de invierno de alabanzas a los dioses que se esconden en los bosques y beben sangre y beben almas   ellos me temerán ellos me amarán   pues en el pavor ajeno yo encuentro mi serenidad   no cargues tu ángel no le digas que no porque verás sus ojos frente tuyo y comenzarás a caer un paso más adelante siempre digo yo


y una sonrisa malévola para iluminar la negrura de la noche   ¡ay trovador obscuro! ¡nocturno poeta! no desenfundes tu cuchilla ¡o mi corazón se quiebra!   pero levanta tu voz ¡y canta! quiero oír tu dulce canción, quiero oír tu traición entre las férreas vigas del oscuro acero en este negro mar donde se ahoga el último vestigio de soledad.

Lux


A veces recuerdo que te quiero Aquí, La Cerdanya, pequeño espejo del alma donde siempre puedo volver Tierra que nos unirá para siempre en los recuerdos de la memoria donde los subconscientes pueden dejar de soñar con ese futuro maravilloso Las imágenes del pasado me recuerdan a ti ... mirándolas puedo oler ese aire tan especial, noto como me das besos en la cara ... Y si miras al cielo, ay ...! si levantas la mirada se queda toda ella ahogada de nostalgia. Cuantas veces has quedado deslumbrada por pedir favores a sus estrellas y tantas veces se cumplieron ... expresando el alma enamorada a cualquier piedra del camino … Lástima de la vida, el desamor o el destino que me hicieron sentir como un cretino cuando los a dos nos dió  por desaparecer


En este prado, faltamos tú y yo cogidos de la mano mirándonos recelosos, pensando en cuánto tiempo ha pasado que no nos hacíamos una caricia ... y de todo el tiempo que aún pasará siempre que la eternidad se pueda medir por horas … Sé feliz mi Luna, los recuerdos me entristecen y me hacen divagar expresando sentimientos que ya enterré pero  las imágenes (siempre las imágenes)! me hacen recordar que pensando en ti se me pone la piel de gallina ...

Miedo 23


Cura mi Alma La espina no descansa, sé amigo de su horror, y convierte esta balada en versos y ataúdes... Me criaste entre lenguas venenosas... ¿eres mi madre? Me hiciste virgen y solitario entre placeres de pura falsedad... Convierte mi alma en sinónima del padecer, sé su sádico... Me canso de mirarte, tus ojos abrasan mi corazón... Vacío de pasión, los demonios desaparecieron, la frustración sustituyó a la orgía... ¡Amor, oh amor! Dichoso ángel travieso... ¿Y tu abrazo...? El pez destripado entre un tumulto de gatos famélicos, y es cuando tus ojos me destrozan el alma...


Soy tu hijo, soy tu amante, deseo que me violes entre versos destinados a rozar mi piel ansiosa de juegos... Convierte mi alma en sinónima del padecer, sé su verdugo... Y adoro tu mirada, tus ojos abrazan mi corazón... Vacío de amor, Eros desapareció jocoso, la soledad sustituyó a la caricia... ¡Amor, oh amor! Dichoso ángel travieso... ¿Y tu beso...? Arañas mi cuerpo entre gemidos de dolor, pero con besos, se matizan de placer... Eras mi Vampiro, ahora mi dulce ardor que domina mi corazón... ¡Ah, tan inmortal eres como esta poesía...! Eras mi Ángel, ahora mi diabólica pasión que enciende mi deseo... ¡Ah, tan inmortal


eres como esta poesía...! Y tus uñas, o garras, pero las amo, se convierten en frías y ardientes guadañas... La sangre grita de placer... Placer, placer... Me azotas con tus alas, me desvirgas con tus colmillos... Placer, placer... ¿Y si me arrodillo, podré devolver ese arte que me ofreces sin freno alguno...? Me sonríes, me besas, me invitas a saciarme de tu sexo, tu suculento sexo... Placer, placer... Convierte mi alma en sinónima del juego, sé su guía... Y maldigo tu mirada, tus ojos juegan con mi corazón... Vacío de enigmas, la Esfinge murió sola, la ignorancia sustituyó a la sabiduría... ¡Amor, oh amor! Dichoso ángel travieso... ¿Y tu promesa...?


La espina prosigue tan horrida ella... Me sangra... El anhelo de mi poeta tan amoroso él... Me golpea... El veneno embriagador me hipnotiza, la ceguera me enseña la oscuridad... Y la oscuridad me recita: Bienvenido, oh mi nuevo amor, mi manto es cálido, mi aliento gélido...pero mi corazón te enjaulará entre estertores suculentos... Dark_Poet


Siente...   Siente el dolor de una madre que sufre, siéntelo en tus propias carnes. Siente como hierve la sangre... en sus labios inculpándote…  Mira la sonrisa de un recién nacido a quien has dejado sin abrigo, sólo así podrás comprender porqué te maldigo. Mira las nubes de un cielo gris en invierno desde la oscuridad de tu cueva, y cómo inevitablemente anochece un día tras otro y el sol no sale nunca para ti...  Siente la oscuridad que te atrapa y se cierne a tu alrededor. Siente… lágrimas de sangre, y ninguna mano amiga que las seque...  Siente la rabia y el dolor de quien ha perdido y nunca te llamará amigo. Siente... un dolor en el estómago, el del grito que no se ha emitido...  Siente... siente... siente... la sangre que brota de la herida y no se cierra... Lady Rowena


Cordón umbilical del 18 de noviembre del 2002

Eres la llama que no brota del árbol compungido; eres hijo del pecado no concebido. Maldito dios que juega con mi mente. Niño sin juguete que sólo tiene un arma: tú tienes la verdad que tanto ansío, que tanto le ruego a la tierra que la expulse, que me la escupa directamente a la boca, para que mis labios la retengan y te la devuelvan limpia de fe. De rojo se tiñe nuestro destino, unido por el cordón umbilical de un huérfano de sinceridad. Ansío noches, besos fugaces, almas frías, días distantes, abrazos destroza-mentes.


Ansío tocarte, rozarte con mi rabia enfurecida, para luego abandonarte en un callejón sin salida, para que no haya vuelta atrás, para que te sometas a mis sueños, a los que tú un día tuviste. Tus deseos atados con unas cadenas inmortales, te enfrentas a la eternidad, a un recuerdo resucitado y a mí, sin otra opción que saborear la derrota de mis pensamientos y los tuyos. Tremendos perdedores derrochando un amargo aguante, inquietante. Bella es la noche que nunca hemos tenido desde que te odio.

Dividetiamat


Claveles Humillado por tus ofensas, vástago de titanes débiles y de musas ebrias. Noches llenas de amor con amagos de besos, final quebrado inseguro, sin futuro declarado, sin novela de Saramago, ni poema de Machado. Maldigo tu perjuro de palabras con amor de mal agüero y pájaro desbaratado, son testigos de la puñalada dorada de Eros, con su flecha oxidada de hierro forjada por el diablo sin martillo. Que le den a tu corazón cencerro, ya que ahora no picaré de pardillo. Nuevas flores en mi jardín de las delicias, llenas de tinta e ideas para este poeta de tercera. Contienen sorbos de astucia ocultas, debajo de su suave piel oscura. Prefiero amores de violetas y claveles, que desengaños a burdeles. Gbartolomec  

princesa de


En la soledad

En el horizonte un abismo Realidad de una soledad perfecta Caminantes de luces ciegas La Música del olvido suena   Tintineo inevitable, el tiempo Como cascabeles truena Enemigo incalculable De aquellos que reciben la condena De una vida con ausencias   Cuando la soledad llega Aparece la conciencia El dolor, la pena Sentimiento de heridas viejas   Te detienes, coges fuerza Para seguir peleando por cerrar las puertas En las que Tarde ó temprano siempre el aire entra Y ese aire te abofetea   Huracán de sentimientos Que poco a poco me laceran Esperando que llegue la hora En la cual  heredaran mi condena.   Noviavampira


The bride Old invocation


Cuentos y Relatos...


Perdido entre Nieblas... Harto tiempo llevo vagando sin rumbo por estos lares, yo con mi cuerpo cambiado totalmente, maltrecho después de entrar en esta niebla tras una sangrienta batalla, una de las peores batallas jamás vividas en mi vida, sin compasión nos degollábamos y nos alimentábamos de nuestros hermanos que se oponían, nos arrancaron lo que era nuestro y nos arrojaron a tierra, mi cuerpo ha padecido una transformación debido a tanta tortura irremisible, pues la niebla a quien engulle a de saber por que ha sido engullido para poder salir y no es que sea debidamente un camino de rositas... Cuando fuimos engullidos y digo fuimos... no era yo solo, éramos entre hermanos de ambos bandos unos 20, todos malheridos y al borde de la extenuación, la vimos abalanzarse y engullirnos sin compasión. Gritar era inútil, parecía que cada grito que pegaba fuese engullido, estábamos en medio de una cadena montañosa donde nuestros gritos retumbaban por doquier y ahora gritaba y se apagaba en nada mas acabar, no daba crédito a lo que veía. Fui corriendo hacia donde vi por ultima vez a mi hermano mas cercano y me acerqué corriendo pero no había nada, incluso el edificio había desaparecido, fue un gran golpe y lo peor es que no estoy solo... Hace poco descubrí que mediante sales encuentras como mini necrópolis habitadas por seres que intentan hacernos volver al fondo de esta niebla, te hablan y te torturan, intenta destrozarte psicológicamente y físicamente, todo para que no sepas la causa por la que estas y te quedes eternamente en ella, fuera de los tuyos y ausente de el mundo que te rodea, esta maldición no se la deseo ni al peor de mis enemigos...


Cualquier camino que tomes y recorras no paras de oírlos rondarte, el no pegar ojo en las necrópolis oyendo como si atrapasen a las pobres almas que andan desprevenidas, es un infierno y las criaturas no digamos que sean muy preciosas. Son como demonios muy altos de muchas clases, unos tienen como un voltímetro que sueltan descargas para aturdirte y ponerte a su merced, otros son brutalmente grandes y poderosos capaces de destrozarte de un puñetazo y una infinidad de clases de ellos intentando darte caza y reírse de tu pobre existencia aquí... Leí hace 5 necrópolis que necesitaba descansar en los torreones de 7 necrópolis para que mi verdad fuese destapada... y ya paso mi ultimo supuesto descanso pero con desvelo, estoy en una cornisa con mi arma que pasó a ser parte de mi por una maldición de un demonio, que la fundió en mi y por su desgracia me dio el don de tanto rasgar la carne rasgar el alma y así ando caminante, para saber si paso el día se mas o menos como pasa el tiempo con un sistema como maya que hay en la sala, siempre paso horas patrullando por ella y alrededores, en la anterior me dijo "que siempre era pasado" una extraña frase que me hizo pensar en el por que de muchas cosas pasadas... La información suele salir inscrita en las paredes de forma extraña pero nítida, lo único malo es que cuando surgen a su vez también surgen demonios que tengo que eliminar ahí, su sangre es la energía que necesita para que salgan las letras de sus escondrijo, esa sangre a de ser derramada por el que quiere saber su destino y así es cada noche que paso en una de ellas intentando averiguar mi destino...


Cada vez que alguien pasa el día se oye como una campanada de metal viejo y se empieza a oír como mecanismos... Ahora acaba de sonar el tañido de la campana antigua y a oír sus mecanismos retorcerse, a su vez empiezo a escuchar Ordás de demonios venir hacia aquí, se nota que es la ultima torre pero por suerte la experiencia me hace mas fuerte y puedo hacer frente mejor a mis enemigos. Antes de acabar de desenvainar mi arma espectral surgen ya mas de 5 demonios de golpe rodeándome los cuales siego sus cabezas con mi brazo con un movimiento en forma circular, mi cuerpo esta magullado y en los huesos, mis alas rotas por mis hermanos caídos en batalla y mi frenesí no tiene cabida viendo como surge el texto, mientras este surge mas y mas mi sed de sangre aumenta y degüello y descuartizo los demonios sin piedad para que se desangren a borbotones y así surja el texto que necesito para salir, lo cual acabo cubierto de sangre totalmente, las paredes repletas de salpicaduras y el suelo hecho una marisma de sangre y carne troceada con cadáveres. Por fin podría ver el mensaje que lentamente se formaba... Ante mis ojos atónitos y en el montón de cadáveres mas elevado me hayo intentando leer la escritura que dice... " De el pasado a sido encargado y por ello la niebla os a tragado, vedlo y marchad en paz a las alturas...". Mi cabeza se quedo atónita al ver enseguida la traducción de el mensaje, tenia razón estábamos no solamente el bando equivocado, sino que nosotros también, nos matemos inútilmente por profecías, por orgullo, por una simple cosa que al final era lo mismo, una masacre y un castigo que nunca debió haber pasado y me arrepiento de ello, me arrodillaría ante los hermanos que maté les suplicaría perdón y a mis hermanos muertos hablaría para intentar ayudarlos a salir de esta niebla que nos castigó a todos, aunque seguramente no nos volvamos a ver todos...


Una luz blanca en el portón de la necrópolis siempre cerrado y sin nada ahora aparece abierto conduciéndome hacia un camino antes inexistente, lo recorro hasta el final y de repente me veo en el campo de batalla desierto, han pasado meses diría yo y incluso años... Pero mi cuerpo sigue igual que salí y ahora vuelvo a mi ciudad natal... La gente me ve con cara rara y incluso se apartan de mi, la sensación de soledad vuelve a mi y el resentimiento de rechazo me es letal, acurrucado en un rincón intento no llegar a la ira pero de repente recordé a los sabios que intentaron ayudarnos, estos no llamaron a su palacete y intentaron sembrar la paz, iré a darles la razón es lo mínimo para intentar expiar a todos mis hermanos caídos... Llego a el palacio de los sabios y estos me reciben con alboroto y alegría diciendo que soy el primero en volver, estos decían antes de la batalla que era absurda, entre sollozos le doy la razón y estos me recuestan en una butaca con ellos, dándome de comer y presentándome a multitud de sabios y sabias de la región como yo.  Al final ya entendía su cometido, ya acabé de armar el rompecabezas de mi mente, el por que de esta niebla y el por que de estos sabios, en realidad no son sabios sino conocedores de esta bestia que atrapa a los seres equivocados o inmerso en fatídicas experiencias, siento la perdida de todo por esta estupidez pero haré como mis hermanos los sabios y intentare evitar que mis hermanas caigan en esa bestia que te engulle y para salir as de luchar por tu vida sin cesar, esa bestia que no tiene compasión y te aísla de los demás, esa bestia de la cual no hay escapatoria cuando estas en lo peor, esta bestia es la niebla de el dolor y la impotencia que no dejaran salir hasta que recobres la razón.... Revindicator


Las cuevas de los guerreros Que oscuras son las grutas donde los indecisos e indecisas se pierden buscando respuestas, también los hay que se pierden después de una fatigosa batalla, otros se pierden derrotados por la adversidad o por sus propios males... He visto tantos pasar junto al umbral de mi gruta que no podría parar de contar sus lamentos... Infinitos ellos sin cesar y yo callado observo, mientras a lo contrario que ellos disfruto de mi penumbra y mi calma, un gran silencio da una sensación de quietud pero es todo lo contrario, aquí adentro hay vida y no de la que se apaga con un poco de oscuridad... Es una vida que tendrían que arrebatar para poder dejar esa cueva o gruta como queráis llamarlo.. vacía, y pudiéndola ocupar otra persona. Pero esta persona esta a gusto en ella  y si ve a su gente entrar en otras gruta sin duda, entra tras ellos intentándoles ayudar a salir... Le llaman loco por hacer todo eso y no saben que a el eso le llena más que todo placer conocido, el saber que uno es útil y a parte de que estas ayudando a la gente que aprecias, también no se puede evitar intentar ayudar a desconocidos pero vamos no siempre vas a encontrar buenas caras o buenas palabras, tal vez no es que sean desconocidos, sino  gente conocida, pero no tan bien como tus amigos,  que ya con el tiempo sienten ese ligamento o necesidad.

Dentro de toda esta explicación que os narro me encuentro yo en mi gruta lleno de heridas medio desangrado, pero me siento mas vivo que toda esa gente metida en sus inhóspitos agujeros. A demás a parte de mis amigos de carne y hueso tengo otros mas…


Amigos que nadie quisiera encontrarse ni por asomo delante suya o en su cueva, amigos que a mas de uno lo dejaría desfallecido y apunto de morir. Pero yo no les temo sino al revés les agradezco lo que me han enseñado. Con la locura siempre estoy hablando de miles de temas que siempre acabamos de forma disparatada y siempre carcajeandose de risa, la seriedad siempre esta inmiscuyéndose en medio para intentar dar orden pero algunas veces se les hace caso, eso si es un excelente ajedrecista y sabe muy bien por donde ir pisando cosas que no se me pasaron de ella y siempre he querido aprender, el dolor siempre estuvo ahí pero este me enseño como tenerlo al lado sin que me afectase y es un compañero que aunque te lastimé al principio, el tiempo te hace más fuerte y precavido. El caos me enseño sus arpegios de divinidad y de que en todo caos siempre se encontraba mi amigo el orden que también iba con él a todos lados como una pareja de novios, si caos se excedía siempre, al rato o al tiempo orden lo conseguía entrar en razón y siempre ambos de forma ordenada y sin prejuicios, grandes lecciones aprendidas con ellos y locura fueron primordiales para no volverse más loco de lo que estoy y adorar todo lo oscuro sin que me afectase pues lo mas puro es lo que antes se mancha pero siempre hay cabida para un poco de ella, de la pureza. La constancia y la paciencia me ayudaron a poder apilar a todos mis amigos no humanos, me otorgaron un conocimiento que muchas veces caos logra nublar pero ellas dos siempre están ahí para echar un cable en los peores momentos… La lista es muchísimo mas larga e interminable, ¿pero que queréis que os diga?, como resumen creo que os bastara, ¿No crees razón?...


También he de decir que mis momentos fatales los he tenido a cientos y miles de ellos pero en esta gruta que también se le puede llamar santuario. Pues si que salgo a ayudar pero antes siempre estaba exiliado aquí cosa que no es bueno. Ahora salgo mas a menudo de mi cueva dejando un cartelito que pone  "volveré en unas horas" y lo respetan.. jejejejeje.. Por su bien espero, pues rodarían cabezas ¿Qué opináis caos y locura?..  jejejeje. Lo que realmente me apena es ver a muchísima gente en ellas por minucias, cuando hay millones de personas ahí a la intemperie sin cobijo, y encima por razones mas serias que por las de los que están ahí dentro pero… ¿Quién soy yo para juzgar quien tiene más motivos?. Es una de las cosas buenas que aprendí hace años de razón, pues si juzgas al final serás juzgado con toda la contundencia, o mas de la que tuviste tú con esa persona, soy sabedor de ello y solo advierto pues el que avisa no es traidor. También es analizar a veces como hace mi amiga la frialdad y ver las cosas de forma fría y contundente, ¿por qué…? Muy sencillo mis amigos.., las situaciones hay que analizarlas antes de sacar suposiciones precipitadas y cuando pruebes todas tus alternativas ya es cuando deberías de empezar a preocuparte, pues mejor morir luchando que sollozando, aunque es muy fácil decirlo lo se, simplemente soy un ser que habita en una cueva oscura la cual no se escuchan casi lamentos, ¿verdad?, ¿O tal vez soy un loco encerrado? ¿Un friki?.. ¿Sabéis que? Me la pela en absoluto, pensad lo que queráis, lo importante  es que estoy contento conmigo mismo y orgulloso de lo que soy, aunque a veces me maldiga también pero es lo bello de vivir dicen. Que hay que sufrir para conseguir y yo digo que si pero lo preciso y justo, no es plan en hacerse un mártir en donde estamos ahora mismo,pues hay millones.


En pocas palabras mis hermanos cantare en mi gruta para que sepáis que en la oscuridad también existe la alegría, el encanto, el misticismo, la calma y la bondad juntas con su pizca de caos que le da esa picaresca, mi humildad y lo mas profundos sentimientos y temores que se dan en un ser desde sus inicios, nadie es mas que nadie y somos todos iguales aunque por ciertos motivos nos hagan pensar lo contrario, y encima nos atan a su rueda para que giremos sin parar como cabezas de ganado en un molino de viento, que ya no gira para aliviarnos la faena pues no hay viento alguno que nos ayude… Mis hermanos animaros y no desfallezcáis pues los guerreros morimos de pie y se que todos los sois, estamos todos unido a una rueda que no la maneja nadie humano y es una mujer tan hermosa que pocos pueden verla, su nombre es la vida y te acepta tanto en penumbra como en luz, te amará y te odiara siempre y tu siempre te preguntaras el por qué de ello… El por qué te da un caramelo y después un bofetón, el por qué te hacer reír y te logra sacar una sonrisa y después te mandará a que llores a un rincón. Te puede hacer elevarte en los mismísimos cielos del edén y sumergirte en el peor de los infiernos… Pero ella es muy sabia y muchas veces sus motivos los ignoramos buscando en lo material..

Buscad adentro, en lo más profundo de la cueva como hice yo y tal vez encontréis todas esas respuestas que buscáis, o tal vez el sentido a la vida que tanto buscáis tan desesperada mente, también podréis encontrar fuerzas para luchar pero también he de deciros que ese camino a de recorrerse cuando uno se sienta preparado,


pues no es camino para todo el mundo y no se sabe nunca lo que se puede encontrar. Lo que os pido es que seáis cautos con vuestros movimientos cuando entréis en batalla, siempre el enemigo puede apuñalaros por la espalda o encontrar vuestro punto débil y enviaros de nuevo a la oscuridad, pero tenemos que enseñarle que ahí no gana nada el, si no nosotros, así que luchad hermanos y sonreíd alegres tras cada cosa aprendida aunque sea tras una derrota, pues gana mas el que aprende que el que gana solamente sin aprender nada. Reíd felices aunque estéis en lo mas oscuro, pues frustrareis a vuestro enemigo como nunca y es lo mejor que se puede hacer cuando no se puede contra el físicamente, destrozarlo moralmente y subir la auto estima, pero de una forma racional pues si no el golpe puede dejarnos peor de lo que estábamos. Aquí en la cornisa de mi cueva os dejo mis amigos pues iré a descansar con mi gente, si queréis pasaros o necesitáis ayuda seréis bienvenidos, pues aquí no despreciamos a nadie exceptuando a la gente que quiera tergiversar lo que se dice o apuñalar. que seremos impasibles con el. Bueno me retiro que me llaman, que tenemos heavy a muerte ahí dentro, cerramos la puerta y no se escucha mucho... Ja,ja,ja,ja... Bueno quitando la guasa os dejo mis hermanos, tened cuidado, mucha suerte, que también influye y elevad ese animo cabizbajo que os veo a todos pues no estáis solos... Atentamente… El loco Guerrero de la eterna oscuridad… Revindicator


Réquiem     Desde que Álvaro le abandonó sin dar explicaciones, un acto impropio de su pareja o eso creía, Desdémona, “Des” para los pocos amigos que le quedaban, había pasado de la depresión a esa falsa ilusión de búsqueda de ánimo por recomendación de sus preocupados allegados, en pos de esa ficticia felicidad, se dedicaba a continuar con la secuencia consecutiva de su rutina, de lunes a sábado de la oficina a casa y viceversa y los fines de semana se dedicaba a pasar sus horas muertas delante del televisor, según ella, le ayudaba a desconectar, aunque era complicado, teniendo en cuenta que se había vuelto adicta a las comedias románticas de surrealista final feliz. Algún que otro rato se atrevía a salir a la calle porque, según su psicólogo, la vendría bien tomar el aire fresco para aclarar sus ideas, no sabía qué es lo que pretendía con esa técnica pues estaba todo claro; Álvaro se había cansado de ella, esa era la cruda verdad.     Tras haberse dedicado con intensidad a su sexta relación, la cual consideraba definitiva al llevar seis años juntos y ser el único hombre que se había atrevido a dar el temible paso de la convivencia, con el anterior sólo había estado un mes, todo finalizó tan rápido como comenzó. Le conoció en un viaje a Venecia, ambos eran conferenciantes en el Tercer Congreso de Compositores, él se dedicaba a la composición de bandas sonoras para películas mientras ella, por influencia de la música que había escuchado en casa desde pequeña y sus dones para la literatura, se dedicaba a la composición de óperas rock; en esa amalgama musical hallaron su historia de amor, la cual reflejó en su ópera Amanti a Venezia a la que aún faltaba incluir el desenlace, quizás era una premonición, ya no


podía concluir su final paradisiaco si él no estaba a su lado y no quería que fuese una tragedia, mas tendría que ser así después de los acontecimientos y si es que algún día la daba por acabada, porque su inspiración, su creatividad y su originalidad habían caído a un pozo muy hondo y oscuro, al igual que ella. Su amor no fue a primera vista, fue influencia perentoria del lugar donde se encontraron, uno nunca sabe los riesgos que corre acudiendo a ciudades con ese “halo especial”; como luego la relataría Álvaro, la música más profunda que brotaba de su alma pertenecía a esa mágica ciudad, como su felicidad, se instaló allí y, pensándolo con frialdad, es probable que al regresar, lo que quedó fue su simple compañía, el amor y la pasión nacieron y murieron en aquella utopía de canales y máscaras carnavalescas. Lo que le molestaba era haber perdido seis años de su vida, imposibles de recuperar, le atormentaba la rabia, pasaba de la decepción  y el desaliento al rencor motivado; se sentía destrozada por dentro porque gracias a su ex-pareja había tocado fondo, sumida en la depresión había perdido su trabajo, su vocación como artista y se tenía que resignar a un empleo mal pagado en el que estaba explotada, asimismo, agravó los problemas con su familia y amigos, perdiendo contacto, a excepción de algunos contados con los dedos de una mano, que comprendían su contexto. Por mucho que remontase su vuelo, lo que había tenido, había desaparecido, eran las huellas de su glorioso pasado y, por desgracia, no parecía esperarla un futuro alentador con el que conformarse sino una cotidianidad agobiante que no la llevaba a ninguna parte.


El domingo por la mañana Des se animó a dar un paseo por el centro de la ciudad, el día no era propicio para dicha actividad pero no le importaba, disfrutaba con la lluvia, le encantaba llegar empapada a casa, secar su ropa y su pelo mojado, comer algo ligero, cobijarse bajo una manta, encender el televisor y perderse por los canales principales que podía permitirse ver, los gratuitos. Se dispuso a salir, hacía meses que había dejado olvidado su maquillaje en una esquina del baño y no se había preocupado de su aspecto físico, no obstante, tenía ganas de acicalarse, se maquilló, se peinó, se ajustó una camiseta, unos jeans, sus botas altas de invierno, su abrigo largo de terciopelo, su bolso de cuero y se marchó. Estuvo deambulando en torno a dos horas, viendo a la gente correr de un lado a otro para evitar mojarse, a gente tomando un café caliente junto a sus amistades o solos, leyendo la prensa, a otros tantos haciendo deporte y a otros en familia, añoraba mantener relaciones sociales, ella, que había sido una extrovertida patológica se veía recluida a la soledad, a esa sensación de impotencia que te hace caminar cabizbaja con la mirada perdida y que te obliga a vivir en un mundo de ensoñaciones perversas. Al llegar al portal de su apartamento, dejó pasar a su vecina anciana y se dirigió al buzón, una pila de cartas arrugadas se agolpaban en su interior, una vez acomodada en el sofá, las revisó una por una, todo facturas pendientes, tarea que Álvaro se autoasignó y de la que no se había percatado, tenía que soportar los intereses de la demora sola, así como la hipoteca, los gastos de la comunidad, su alimentación, los impuestos y su endeble sueldo se estaba consumiendo, el dinero percibido de su última ópera rock se había agotado y, pese a que ahorraba para mantenerse a flote, su barco se estaba hundiendo en las gélidas aguas del Ártico.


Cogió la cartilla del banco y comprobó su cuenta, hizo los cálculos oportunos y estimó que a ese ritmo en dos meses todo lo que tenía se desplomaría como un castillo de naipes, el banco embargaría su casa, su coche, se quedaría en la calle, la idea de vender algunos efectos personales cruzó por los pliegues de su mente, conseguiría dinero pero hasta cuándo la duraría. Hiciese lo que hiciese, el resultado era la derrota, no pudo reprimir las lágrimas, ahogándose en su consuelo esporádico. Entre sollozos un calambre azotó sus neuronas, una chispa que la hizo enjugarse sus húmedos ojos y reflexionar sobre darse otra oportunidad, quizás, cambiando de forma radical su trayectoria, su situación podría enderezarse, la desventaja es que podía arruinarse por completo, pero la cuestión era saber si merecía la pena salvar los restos de la batalla. Observó su casa y los recuerdos que en ella se almacenaban, aún vigentes las fotografías con Álvaro y las de sus padres, a los que no hablaba desde su desdicha; cuadros, películas, discos, libros, su violín, su guitarra eléctrica, sus canciones, figuritas decorativas y una gran colección de detalles materiales que se la antojaron inútiles, tenía muchas cosas mas ninguna le aportaba caricias, abrazos, sonrisas, ternura, comprensión, eran entes fríos que no llenaban su espíritu, sólo lo decoraban y, por primera vez, se dio cuenta de que no los necesitaba, eran esas parquedades impuestas como básicas las que le ataban. A lo largo de la historia, han existido personas con una espiritualidad grandilocuente que han ayudado a otros y se han ayudado a sí mismos, desde los eremitas hasta los misioneros, personas que reavivan el concepto de humanidad y le devuelven su pureza.


El sonido repetitivo del teléfono hizo que dejase sus propias convicciones aparcadas. Al otro lado de la línea, una cálida y sureña voz conocida, era su amigo Saúl avisándola de que se encontraba en la ciudad por cuestiones de trabajo, le convidaba a tomar un café y contarse las novedades, hacía un año que no se veían, sin dudarlo, aceptó su propuesta, le iría a buscar a la estación de trenes. Saúl era su amigo desde la infancia, desde la guardería habían escalado juntos hasta el último año de instituto, donde se separaron, ella a terminar el conservatorio, él se trasladó a vivir a Córdoba, donde se formó y encontró trabajo. Esa noticia era la única alegría que había recibido en meses y debía recibirla con agrado. Conocía a la perfección los gustos refinados de su amigo, en su vocabulario no existían los vaqueros por lo que fue a ponerse algo apropiado para la visita, una falda de tubo hasta las rodillas, una camisa blanca y sus zapatos de tacón; después adecentó la casa, cerró la puerta, bajó al garaje, se montó en el coche y arrancó. Parada en el semáforo insertó el Cd de David Bowie y puso su tema favorito Rebel Rebel, una canción idónea para su recién adquirido buen ánimo; en veinte minutos se presentó en la estación, aparcó y entró en el hall, abarrotado de viajeros, se acercó a las pantallas informativas y comprobó que el tren de Córdoba hacía diez minutos que había llegado, al darse la vuelta para dirigirse a la taquilla, chocó con un torso escultórico, al levantar la vista, le halló.

-       ¡Saúl!- le abrazó con fuerza y le estampó dos sonoros besos.¿Esa perilla y esa melena?


-       Nuevo look. Tú estás arrebatadora.- sonrió con picardía.- ¿No te acompaña Álvaro? -       Me abandonó, quiero decir, me dejó.- su subconsciente le traicionó, su presencia embriagadora la cautivaba hasta el punto de ser sincera siempre con él, no podía ocultárselo. -        Lo siento mucho.- dijo entrecortado.- Bueno ¿y qué tal llevas tus composiciones? -        Estacionadas.- la angustia cercenaba su garganta, carraspeaba para cohibir el llanto que amenazaba  brotar por sus cuerdas vocales. -         He estado fuera de tu vida mucho tiempo, Des, tenías que haberme llamado, rectifico, tenía que haberlo hecho yo, estas cosas son más llevaderas cuando tienes el apoyo de tus amigos; perdóname. -         Por favor, no te disculpes Saúl, yo tampoco te he telefoneado en un año, dejémoslo estar. ¿Y qué hay de ti? -��        Ya lo ves, me he reciclado. -         Me refiero a que me cuentes todos los detalles. ¿Tienes donde alojarte? -         No. -         Si quieres puedes quedarte en casa, tengo un sofá cama bastante cómodo.- explicó subiendo al vehículo. -         Gracias. -         ¿Y has venido a cerrar algún negocio? -         Eso espero. Verás, dejé mi trabajo, estaba harto, el sueldo de un comercial no es muy bueno cuando no llegas al mínimo de ventas, decidí dimitir y hacer un proyecto de empresa, los bancos no me lo han aprobado, no podían concederme el crédito, así que vuelvo a mis orígenes.


He venido a hacer un negocio contigo. Mi hobby, como sabes, es escribir; publiqué un par de poemas en un foro del que soy miembro, un grupo llamado El Errabundo leyó mis poesías y me han contratado como su letrista. Van a editar su sexto álbum, una ópera rock pero quieren a un profesional en este campo, les he dicho que te conocía y se han quedado pasmados, son admiradores tuyos, han seguido tu carrera desde que la iniciaste y me han pedido que te convenza, por supuesto, con un sueldo a tu medida, sea cual sea, la discográfica está dispuesta a pagarte lo que pidas, sabe que será un bombazo en ventas. Ellos son expertos, tienen compuestas las cinco primeras partes pero quieren que tú crees las otras tres y efectúes los arreglos pertinentes de las que ya tienen. He traído la maqueta de prueba para que la escuches a ver qué te parece.- expuso sin tomar aliento, atento al rostro de su amiga, la cual se mostró inalterable hasta llegar a su apartamento, le invitó a tomar asiento en el sofá y ella se dejó caer sobre una silla.     Cuando había depositado sus esperanzas en huir de su presente, este volvía a darle una oportunidad retornando al pasado e incluso, se atrevía a apostar por su futuro pero quedaba en el aire una incertidumbre, ¿sería capaz de atraer a su inspiración? No lo creía posible, sólo era un instante de felicidad, una telaraña en que, un paso en falso, y quedaría atrapada en las redes de la depresión otra vez, sí, era el miedo quien hablaba, el espejo convexo que refleja un sueño fracturado en pedazos de realidad y no quería volver a los brazos del fracaso. -         Tengo que pensarme vuestro ofrecimiento.


-         Es una buena propuesta, Des, no la dejes pasar porque el amor de tu vida haya decidido ser un bastardo inmaduro al que le resulta más fácil escapar que hacer frente a la única persona que le ha dado todo y a la que no es capaz de corresponder por no estar a su altura, haz lo que tienes que hacer, ser feliz. -         Él era mi muso.- expuso a regañadientes. -         Antes de conocerle ya componías magníficas óperas, no te engañes. -         No vas a cejar en tu empeño, ¿verdad? -         Te estoy hablando con el corazón en la mano. Si te reconforta te diré que hace dos meses pedí a Leyre casarse conmigo, delante de ambas familias me dijo que no y en privado me comentó que había otro, a veces es preferible que no te den explicaciones y desaparezcan como la bruma del amanecer. -         Lo siento, has tenido que pasarlo fatal.- dijo mientras le reconfortaba con un dulce abrazo. -         Te recompones, la vida está llena de altibajos que hay que sobrellevar como una carga de la que, tarde o temprano, eliges liberarte, cada cual a su ritmo.- devolvió el gesto. -         Supongo, pero en mi caso mi vida es una línea terminal, me estoy quedando sin dinero y tu propuesta es asequible para una temporada, luego qué. -         Después puede que te lluevan otras ofertas. -         Una probabilidad que si no se cumple me devolverá a esta situación, a replantearme las mismas preguntas y obtener idéntica respuesta.


-         Con una diferencia, no estarás sola, yo me quedaré a tu lado.expuso pellizcándola su carrillo, como cuando eran niños y jugaban a ser mayores, una época dorada en la que la imaginación hacía que el mundo adulto fuese maravilloso, ¡qué rápido habían transcurrido los años! -         Vamos a poner esa maqueta. De su dormitorio extrajo un pequeño casete, colocó la maqueta sobre la pletina y dio al botón del play, escucharon con atención la primera canción, cuando iba a comenzar la segunda, paró la reproducción y se quedó mirando a su amigo, orgullosa de su fabuloso talento como escritor, retomó la labor hasta que finalizó la obra. Saúl la explicó al detalle lo que había escuchado, su historia tenía que ver con la actualización de los mitos de la creación, exponía quienes serían los creadores, quienes los creados y en qué lugares se desarrollaría en la actualidad y en esa confluencia de universos cuatro personajes se hallan desorientados cuando sus caminos se entrecruzan, esa era la última parte de su ópera, la que ella debía instituir en tres secciones. Su gracilidad para captar la ficción la había suscitado varias ideas para armar su composición y sabía lo que requería, no podía negarse, sobre todo la había convencido el desenlace del texto literario, fascinante, no era un final arquetípico, feliz o trágico, en éste se combinaban las tonalidades de grises entre ambos extremos sin tocar de forma definitiva ninguno de ellos. Era consciente de que merecía la pena arriesgarse, no buscaba un futuro prometedor, sino hacer lo que debía haber hecho, disfrutar de su presente sin girar su vista hacia delante o hacia atrás.


Con aire renovado, durante tres largas semanas, entablaron contacto con los miembros del grupo, el representante de la discográfica, algunos músicos y los miembros del estudio donde se realizaría la grabación. El contrato establecido en cuantía económica era justo, Saúl la había aconsejado aumentar la cifra, pero el dinero no tenía sentido comparado con el placer que sentía al recuperar su talento, la mejor recompensa era la satisfacción personal, hasta tal punto estaba alegre que, sin temor alguno a que esa ópera quedase renegada a la indiferencia, trituró su Amanti a Venezia, no quería oír hablar de dramas clásicos, sólo tenía oídos para esa ópera rock titulada Mundo.     Durante tres largos años estuvo creando y reinventando esa ópera, a finales del otoño el disco emergió al mercado y en unas pocas semanas, El Errabundo y su Mundo habían alcanzado el número uno de las listas de éxito de todo el planeta. En ese largo período, Des se había redescubierto de nuevo, extrovertida y desvergonzada, dueña de sus temores cada vez más exiguos y se había atrevido a contactar con sus seres queridos, sobre todo, sus progenitores, les había pedido disculpas por sus errores cometidos y había llamado a la puerta de Álvaro, la incertidumbre no la acosaba como antaño pero sí quería hacerse un favor, ser ella quien le dijese adiós para siempre, reconocía, porque eso nunca se lo pudo negar, que él había sido su verdadero amor.

Con dicha determinación se puso en contacto con sus allegados, quienes la aportaron la dirección donde se hallaba, entrada la noche, arribó a su puerta, tocó el timbre y esperó varios minutos.


Había recorrido seiscientos veintitrés kilómetros en su Jaguar clásico para dar con él, a cualquiera esta acción le hubiese parecido una locura, pero para ella como para su amigo incondicional, Saúl, era una forma de quebrar los resquicios de dolor que aún podía albergar su corazón. Cuando abrió pudo ver la perplejidad en su rostro decrépito, demacrado, parecía un cadáver ambulante y quería sentirse consternada por su aspecto, mas su ánimo inflamado no se lo permitía, no había recorrido esa distancia para compadecerse de su suerte sino para despedirse y estaba resuelta a hacerlo hasta que escuchó la explicación, la que tanto había ansiado conocer en sus noches en vela, de los labios pálidos de su amante, se moría de cáncer, ese era el motivo por el que había escapado, no quería que Des sufriera por él, no quería que le viese fallecer y llevarse como recuerdo imperecedero su cuerpo sin aliento. Él había afrontado los designios dictados por un dios macabro y no quería que ella tuviese que resignarse a cuidarle hasta su último día, no quería verla postrada en la cama, cogiéndole la mano y perdiendo en ese intento fallido su propia existencia, temía llevarse su vitalidad y su juventud a la tumba, prefería morir visionando, en su endeble memoria, el rostro sonriente de su ángel de la guarda. Tras su confesión, cerró la puerta, dejándola en penumbras en el descansillo de las escaleras, inmóvil, incapaz de pestañear, de mover uno sólo de sus músculos, paralizada hasta agotarse y caer derrumbada, apoyada en sus rodillas, no brotaban las lágrimas que necesitaba expulsar, sus ojos estaban secos y se odiaba por haber sido egoísta, la pared que les separaba era una barrera infranqueable, la muerte aguardaba al otro lado del umbral. No podía rendirse, Álvaro había sido un perseguidor de sueños, no podía derrumbarse ante Hades solo en la oscuridad de una habitación vacía, absorto en la paz definitiva.


Golpeó con fuerza la puerta hasta dañar sus nudillos, desesperada exigía su despedida, no la abrió nunca. El regreso fue lento, concienzudo, un análisis de flashbacks del pasado juntos, apenas los evocaba, se había esforzado con intensidad en borrarlos y su huella inolvidable sería esa escena dantesca; cansada de reflexionar, de rememorar, paró en un área de servicio y contempló el firmamento, el aire fresco del viento rasgó sus mejillas y una estrella fugaz desgarró el cielo, en su estela transparente el deseo de la redención.     Sobre las tres de la madrugada llegó a su apartamento compartido, Saúl dormía plácidamente, aguardaría al despertar para notificarle que prosiguiesen su éxito sin ella. El sol aún no se había alzado y Des penetró en el dormitorio de su amigo, con unos suaves toques en su hombro consiguió espabilarle, le invitó a tomar un té en la cocina, él estaba ansioso por saber qué había ocurrido, ella quería mostrarse resistente pero estaba rota, desmenuzada por la sinceridad, aún así, hizo acopio de fuerza y le explicó la situación. Conmovido, le expuso que dejara aparcado su talento, había demostrado su valía, había visto como una de sus óperas se convertía en obra de referencia, un bonito legado para las generaciones futuras, sin embargo, era hora de relajarse, tomarse unas largas vacaciones y cumplir su juramento, partir a tierras desconocidas. Sí, a Saúl le había hablado de su propósito de acudir en auxilio de aquellos que lo requerían. No había podido ayudar a Álvaro, tampoco a sí misma, buscaba hacer algo bueno con carácter altruista, dedicarse a los demás y decapitar su egolatría. Ambos sabían a dónde la dirigirían sus pasos, prometieron mantener el contacto, mas las promesas son frugales trampas de esperanza, quimeras ilusorias de un sino disidente que no les pertenece. © Copyright 2009, Neila Sanz Pilar.


8 de octubre de 1994 Era una tarde cualquiera, ella esperaba con desesperación la hora en la que su jornada laboral finalizaría ese día, había quedado con un amigo muy especial, tan especial que desde hacia varios días en su interior sentía como sus sentimientos se confundían entre ellos y tomo la decisión de dejarlas fluir de una vez y por todas, dando rienda suelta a cada gesto, a cada palabra, ella era una simple dependienta, una chica sencilla y sin apenas estudios. No recuerda muy bien como se conocieron, pero si la primera vez que lo vio, eran muy jóvenes, ella salía del portal de la casa de una amiga, el estaba sentado en los escalones de un parque, hablaba con un amigo, era verano, no llevaba camiseta, ella se fijo en su pecho, no sabe el porque, pero ese pecho le llamo la atención. En poco tiempo surgió una gran amistad entre ellos, a penas sin darse ambos cuenta, fluyo entre ellos una complicidad un tanto extraña para aquellos jóvenes. Solían quedar muy habitualmente, cada vez quedaban mas y mas, su mutua compañía los llenaba de una placentera sensación de paz. Su amistad, en ambas mentes se complementan en varias y apacibles anécdotas, cada día mas intensas.

Aquel día habían quedado justo a las 9:00h de la noche, no tenían ningún plan en especial, subirían juntos hacia un parque cercano a sus casas, en el cuál se vieron por primera vez,  allí habían pasado días,y días..,noches y noches...


conversaban entre risas mientras simplemente comían pipas o se fumaban algún cigarrillo comentando el transcurso del día, mientras transcurría la jornada, esperando la hora en la que se reunirían, recordaba con cariño anécdotas entre ellos... El, hombre especial y sencillo, dueño de una gran nobleza y de una sinceridad absoluta, se dedicaba en su vida laboral al montaje de cocinas. El hacia a penas meses que volvió del servicio militar, tenia 20 años recién cumplidos, los cumplió pocos meses antes, el 19 de Junio, el le había escrito en innumerables ocasiones desde el cuartel el cuál fue su hogar durante 12 meses, en Zaragoza (Casetas). Su cariño lo mantenían en una discreción absoluta, Pues el hermano menor de el, Oscar, perdía la cabeza por ella, y la prima de ella, la perdía por el... situación compleja... Ella recordaba con cariño el día que el le ofreció el primer regalo, el mas valioso de todos para ella, era un pequeño trozo de madera, se utilizaba para montar estanterías en las cocinas, el con sus propias manos le dio forma aquel trocito de madera, lo barnizo y se lo regalo en forma de llavero, una sonrisa tímida aparecía en el rostro de ella al recordarlo. El recuerdo siguiente fueron los días que juntos se iban a correr por la playa, hacer deporte y al finalizar se iban a tomar una sabrosa cerveza, hay..!!, suspiraba, mientras seguían brotando de su mente mas anécdotas, recordaba las innumerables veces que las vecinas le comentaban que apenas llegaba del trabajo, lo veían salir corriendo escaleras abajo comiendo un bocadillo, el cual le costaba digerir por las prisas para ir a verle a ella..


El hacia a penas meses que volvió del servicio militar, tenia 20 años recién cumplidos, los cumplió pocos meses antes, el 19 de Junio, el le había escrito en innumerables ocasiones desde el cuartel el cuál fue su hogar durante 12 meses, en Zaragoza (Casetas). Su cariño lo mantenían en una discreción absoluta, Pues el hermano menor de el, Oscar, perdía la cabeza por ella, y la prima de ella, la perdía por el... situación compleja... Ella recordaba con cariño el día que el le ofreció el primer regalo, el mas valioso de todos para ella, era un pequeño trozo de madera, se utilizaba para montar estanterías en las cocinas, el con sus propias manos le dio forma aquel trocito de madera, lo barnizo y se lo regalo en forma de llavero, una sonrisa tímida aparecía en el rostro de ella al recordarlo. El recuerdo siguiente fueron los días que juntos se iban a correr por la playa, hacer deporte y al finalizar se iban a tomar una sabrosa cerveza, hay..!!, suspiraba, mientras seguían brotando de su mente mas anécdotas, recordaba las innumerables veces que las vecinas le comentaban que apenas llegaba del trabajo, lo veían salir corriendo escaleras abajo comiendo un bocadillo, el cual le costaba digerir por las prisas para ir a verle a ella.. Se sumaban a sus recuerdos días en los que si no se veían, el se iba a dormir, solía decir que sin ella se aburría. Increíble la magnitud de su cariño. Los días que el iba a verle jugar a baloncesto o las tardes que pasaban jugando al ajedrez.

Pero su recuerdo mas importante era recordar el día que un hombrecito de tan solo 18 años le pidió que tuviera una relación formal con el...


ella se sonrojaba al recordarle, su respuesta para aquel entonces era negativa, el la cortejaba desde los 16 años, ahora tenia 20, y era en diversas ocasiones objetivo de risas entre los amigos, pues en su cabeza solo existía ella, hasta el punto de conservar su virginidad para entregársela a ella, no le importaban las risas absurdas de los demás, solo lo que ella podría pensar de el... Recordaba un día que el quiso dar un paseo por el bosque y el saco una escopeta de perdigones, para cazar codornices, ella le recrimino la hazaña, ella gran amante de la naturaleza y de los animales, una gran apasionada del mundo animal, el se avergonzó de aquello que había practicado desde niño con su padre, hombre extraño y severo, el, Rafa, se avergonzó tanto que a la perdiz que daño, acabo curándola con esmero. Entre mas sonrisas ella recordaba momentos muy placenteros y tan simples como la simple perdida de un pendiente, y las horas transcurridas entre ambos buscando dicho pendiente por la cabezonería de ella. Recordaba el día en que el le quitaba algún objeto como las llaves, para que ella corriera hacia el, jugando, y el aprovechaba para que ella pasara mas tiempo con el. A el le gustaba verla enrabiada cuando el se le acercaba con algún insecto y ella se asustaba... el la llamaba "Pitufa" y "chicho terremoto", ella a el "Espinete" por su pelo corto, engominado y de punta.. El había pasado el día en Lérida (Pons), buscando setas, pues era la temporada, el gran adicto a los días de campo, intento el día anterior por todos los medios que ella le acompañara junto a sus padres a dicha excursión, pero el trabajo y las obligaciones a ella no le permitieron ir...


Pasaron las 9:00h, ya eran casi las 10:00h, él no aparecía, ella empezó a extrañarse. Recibió una llamada, era la hermana de el, de repente el color sonrojado de su piel se volvió pálido, que pasa??,  sus ojos parecían querer salir de su rostro, sé volvieron opacos, sin brillo, al otro lado del teléfono su hermana Isabel, le informaba que volviendo esa tarde del campo junto a sus padres tuvieron un accidente de trafico, su hermana se encontraba sola en casa cuidando de sus dos hermanos pequeños, su otro hermano mayor estaba haciendo el servicio militar, a si pues se encontraba un tanto desamparada en ese momento...y ella solo recibió esas palabras telefónicas por parte de su padre, sin saber mas así se lo trasmitió a su amiga. Esta sin saber apenas como reaccionar llamo rápidamente al servicio de información para conseguir el teléfono de urgencias del hospital mas cercano al accidente, a 200 kilómetros de donde Vivían, al conseguir el teléfono llamo inmediatamente, dio su nombre con apellidos y su descripción física... No podía creer lo que sus oídos estaban escuchando, palabras textuales: "Su cuerpo ingreso cadáver"... no lo podía creer, parecía una estúpida broma, no tenia ninguna gracia, pensó. Volvió a llamar una y otra vez, insistiendo que debía ser un error, "Vuelva a comprobarlo por favor", la respuesta era la misma, había fallecido... no puede ser?, hace pocas horas había estado con el, es imposible repetía...


Apenas conseguía respirar, solo temblaba, los clientes que aún quedaban trataban de consolarla, ella no hacia caso, no escuchaba, no reaccionaba, a empujones se libero de los abrazos recibidos y corrió cuesta arriba para ver a la hermana de el, al verle en frente, la miro a los ojos y descubrió que en aquella llamada sus padres no le contaron nada sobre el horrible suceso. Saco fuerzas aún no sabe de donde, mantuvo la compostura y espero con ella en su casa hasta recibir la siguiente llamada de sus padres. Su padre volvió a llamar, "Estar todos tranquilos, aquí estamos todos juntos y estamos bien", ahí se derrumbo, lloraba sin consuelo alguno, desesperaba susurraba maldiciendo al hombre que desde el hospital le informo erróneamente, su amiga le pregunto, que te pasa?, por que lloras?, no comprendo?, le explico la conversación mantenida con el hospital, se abrazaron, tranquila, relájate, como creíste semejante estupidez?... Apenas pasaban unos minutos cuando sonó el timbre de la puerta, era la vecina, a ella también había llamado su padre, pero con otra versión, niñas nadie sabe donde ingresaron a Rafa,dijo, no lo encuentran, fue ahí cuando en un semblante sereno y doloroso hasta sentir que se le rasgaba la piel a tiras soltó una lágrima, todo era cierto, nadie lo sabia, por un error del enfermero que descolgó el teléfono ella fue la primera en conocer la noticia, pues al no ser familiar directo no debieron informarla..


Que puedo hacer??, quiso ir hacia Lérida en ese mismo instante, la frenaron de su impulso, ahora mismo haces mas falta aquí, le dijeron, los gritos de desolación interrumpían en la tranquilidad de la noche, iba de arriba a bajo sin parar de moverse, parecía una niña pequeña caprichosa la cuál no se conformaba... Llamo al padre de el, y le explico la situación, ocúpate de todo dijo el, yo no tengo fuerzas, discúlpame , tu eres parte de esta familia, confío en ti. No puede se... estáis seguros??, recrimino ella, el hombre le hablo con firmeza, reacciona, tranquilízate, yo estoy muy lejos, mi mujer ingresada por un golpe en las cervicales, te necesito ahí, serena... Que paso??, continuo ella... no estoy seguro, el hombre aún aturdido le explico que de repente perdió el control del coche, se rompió la dirección del volante, todo fue muy rápido, solo fueron volantazos, con tan mala suerte que el, que iba sentado en el asiento trasero, contenía en sus manos una lata de refresco, en un volantazo se cayó al suelo, y el se agacho para recuperarla, dicha acción coincidió con uno de los volantazos y se golpeo la cabeza contra la puerta, con la triste desgracia, que del golpe se chafo la sien..., el coche se freno por un pequeño golpe contra la mediana, murió en el mismo instante... lo siento, dijo el hombre entre abatido y confuso. Ella llamo a su hermano al cuartel militar para darles la noticia, ella se encargo del funeral, de avisar al resto de amigos y familiares, escogió la fotografía del nicho, y esa noche durmió abrazada a los hermanos menores.


El entierro??, de un dolor tan intenso que apenas podía controlar sus palabras, sus gestos... el mejor amigo de el, no le soltó la mano ni por un segundo, ni para cargar con el resto la caja, solo la agarraba con fuerza, ella estaba ausente en su cabeza solo sonaba la melodía de una canción a la cual a el le fascinaba, "Todo llega a su fin", de Medina Azara..., los padres de ella no la conocían, jamás vieron el rostro de su hija tan desencajado por el dolor, a penas la dejaron abrazar la caja..., no podía creer que si era el... aquel rostro era el suyo, no había confusión, pues aún se aferraba alguna esperanza... Los días transcurrieron, los amigos le hicieron una placa, las primeras semanas todo el mundo la cuidaba, como a una muñeca frágil, pero poco a poco volvió la normalidad en sus vidas... Ella se quedo sola, muy sola, pues su vida, su amigo, su paz y bienestar era el... ya no busca su media naranja, pues la tuvo en sus manos, y se le escurrió, aún se maldice por no darle en vida, lo que tanto anhelaba el, a ella, su compañía como pareja, sus brazos, sus labios... Pasaron dos años y no le avisaron por no remover el dolor, por que??, sacaron su cuerpo y lo incineraron, a los pocos días el padre de el, la llamo disculpándose, y le ofreció un cofre, con parte de restos de el, parte de las cenizas...

Como un tesoro las conserva en su poder, para que el día de su muerte la unan a el...


Jamás olvidara aquel 8 de octubre de 1994, aquel funeral, la melodía que sonó, aún retumba dentro de su ser, el se fue, virgen,sin conocer el cuerpo de una mujer, se fue entero y fiel a sus ideales, noble, sincero, honesto. dejando a lo que ahora es una mujer, esperando a la muerte, para reunirse con el. En memoria de un gran ser. Que solo vivió 20 años, 3 meses y 20 días...   Loga Laureta


¡ A comer! Hola soy Lennon, si ese mismo que ven en la cajita, si ese caracol de allí, este es  el tímido cuarto de Braulio, mi dueño. ¡Ah! el es Alp, si esa mascara de bufón vieja y roída es el mejor amigo de Braulio, Alp siempre tienen conversaciones extrañas y terroríficas, pero la más, más terroríficas de todas es la que estoy apunto de contarles.   Era una mañana de octubre, Alp y yo nos encontrábamos en el cuarto de Braulio, tan vacío y solitario como siempre, Braulio estaba en el cole, pues eran los primeros días del colegio, asistía al 3er grado y era un niño algo tímido y tranquilo, sin muchos amigos, un niño solitario.   Esa mañana llego como en una nube, tomo a Alp y lo poso en el medio del cuarto y se sentó, se encontraban frente a mi, y Braulio comenzó a contarle que había conocido a una niña llamada maría, que era una niña rubia, hermosa y muy angelical,  ..que trato de acercársele y entablar conversación, pero ella no se intereso ni un poco por el y por el contrario lo que hizo fue ignorarlo y despreciarlo.   -Pero es tan bella- decía Braulio- que no me importa, haría lo que fuera para que solo fuera para mí.

En ese instante, tomo la palabra Alp, tomando vida y cuerpo y dejando de ser una simple máscara..


- Sencillo, te le acercas por la espalda y la tomas por el cuello y la aprietas hasta que muera, o la empujas inocentemente como si fuese un accidente por la azotea del colegio o que se yo.. - decía Alp mientras en la imaginación de Braulio iban tomando cuerpo una a una las ideas.   Braulio las imaginaba ya con cara de placer, disfrutándolas, yo observaba como quien observa una película de horror, que oscuro es este niño decía para mi interior, en ese momento observe como en su pensamiento venia sigiloso acercándose por la espalda a maría, que jugaba tierna y linda con una adorable muñequita, en sus manos Braulio traía una soga que le pondría al cuello a la angelical niña, para así de una vez tratar de acabar con su vida, Alp observaba desde atrás y reía creyendo que vencería, yo tapaba mis ojos por no observar la escena que a continuación venia, ya a centímetros estaba Braulio de la niña cuando lo mas aterrador para un niño aconteció.. -Braulio, la comida esta lista, ¡A COMER!... El Gran Masturbador


El Sabor de la razón Por El Gran Masturbador R. Morán 2010                   Ella estaba allí sentada, en esa silla frente a mi cama,  estaba pálida, acotando que su blanca piel naturalmente lucía con un tono como si por su cuerpo no corriera sangre, estaba sudando frío, temblaba, a pesar del calor que nos sofocaba; pero claro era el impacto de la escena, el miedo que corría por su cuerpo. Nunca me había visto antes en este estado, puedo asegurar que sus ojos no daban crédito a lo que veían.                 El cuarto estaba como siempre, mucha ropa sucia y limpia tirada en el suelo, libros por doquier, CD’s, incluso el envoltorio del chocolate que ella se acababa de comer, ese chocolate que tanto le gustaba y disfrutaba comiendo. También había por allí regados unos cuantos de mis dibujos; ella había sido la modelo para cada uno de ellos. La mayoría eran desnudos, en posiciones muy sugeridas para denotar cierta sensualidad sin llegar a ser grotescos, si no, por el contrario, muy sutiles y subjetivos, nada directos. Yo estaba sentado en mi cama, frente a ella. Lloraba como un idiota, pero es que mi cabeza no podía entender cómo después de tantas cosas podía hacerme esto a mí. Todo lo que habíamos vivido en esos cinco años, todas las cosas que le perdoné, como aquella vez que me dejó plantado en pleno cine.


Sí, recuerdo ese día, nunca llegó y yo al otro día acepté su excusa como si hubiese sido de magna urgencia el haber faltado, sin ni siquiera haber avisado; sólo dijo “mamá no me dejó”. Por dios, ya era una mujer de dieciocho años, que hasta sexo había tenido, así eso era otra cosa. Cuántas veces en ese mismo cuarto, en la cama, en la silla donde ella estaba, en el mismo suelo, habíamos rosado los cuerpos, desnudos, disfrutando de los placeres carnales de la vida, eso si, con amor, no era placer, no, puedo jurarlo, porque yo la amo; pero ella siempre dañaba todo. Sólo lo hacíamos cuando ella quería, a la hora que ella quería, donde ella quería y en la posición que ella quería. Cinco años fueron así y hoy se desbordó el vaso, hoy fue la última gota y el vaso explotó, colapsó. Yo tenía el arma de papá en mi cien. Llorando le decía que cómo había podido hacerlo, que si no me amaba; yo que le había entregado todo y ella me venía a pagar así; pero le dije que no importaba, que hoy mismo acabaría con esto. Me volaría los sesos para que ella no tuviera más problemas y podría ser feliz y recuperar esos cinco años que había perdido a mi lado. Ella soltó un grito, combinando llanto con miedo y desesperación, “no lo hagas, no seas patético, yo te amo, y esto es una tontería, piénsalo bien, razona como siempre lo haces” me decía desesperada, mientras yo con el arma aún en mi cabeza comencé a reír, “sí, ahora vienes con que me amas; no he sido más que un estorbo para ti todos estos cinco años, y has hecho conmigo lo que te ha dado la gana, y hoy, hoy fue lo más bajo que pudiste caer, ¿Cómo pudiste hacérmelo a mi, a mi que te he dado todo?”, mi voz tenía un tono que nunca había salido, algo cínico; claro que estaba al borde de la locura, estaba a punto de dispararme en los sesos.


Todo cuanto existía en mi salía con toda sinceridad y fluidez; total, ya qué podía importarme.                 “No, no lo hagas, no seas idiota, yo te amo, eres lo mejor que me ha pasado, ¿acaso no lo ves?, ¿y sólo por esta idiotez lo harás?, ¿Por qué si antes habíamos solucionado problemas más graves? ¿Dónde están tus fuerzas?” ya en este momento su voz sonaba más desesperada que nunca, con una voz ronca, y lo decía casi gritando de manera forzosa. Se veía tan destruida, se veía tan desesperada, que algo en mi reaccionó, causando una especie de lástima, y me hizo bajar el arma. Apoyé mi mano aún sosteniendo el arma en la cama. Este gesto causó en ella cierta tranquilidad también, pero su cuerpo seguía temblando tanto como al principio de la historia, y su cara seguía también igual de pálida, y me miraba con esas lágrimas en los ojos y esa mirada como diciendo, “Soy una estúpida, por favor no lo hagas”, yo sin embargo estaba todavía en shock, con el arma abajo, pero con la mente dispuesta. “Perdóname, prometo mejorar, prometo que no lo volveré a hacer, no volveré a actuar como lo hice hoy, perdóname por favor, te lo ruego, entrégame el arma, no lo hagas” me decía ella con una voz más pausada, “tu no lo mereces, no lo hagas”.

Estas palabras resonaron como un eco eterno en mi cabeza. Ella tenia razón, yo no lo merecía, porque yo me había portado tan bien, siempre la complacía en todo lo que ella deseaba; siempre había sido bueno, en la relación, en los detalles, en el sexo, en todo. Nunca había pasado por alto un mes, ni un aniversario de los cinco que llevamos; nunca había dicho un no para sus caprichos.


Yo no merecía eso; pero luego resolví que era la única solución, que ya a esta altura no había marcha atrás, si no siempre seguiría siendo lo mismo, y hoy tenía la solución en mis manos.                 Se escuchó la detonación del arma, y un grito ahogado, como si se hubiese apagado una vida, que efectivamente esto fue lo que sucedió. En ese momento papá y mamá subieron al cuarto, asustados por la detonación y el grito. Abrieron la puerta y vieron en el suelo la sangre, en cantidades industriales. Mamá grito; papá por el contrario enmudeció completamente. El ser que tanto habían querido yacía tirado en el suelo con un disparo en la cabeza, sin ningún signo vital. No daban crédito a lo que sus ojos veían, estaban estupefactos en la puerta, y sólo decían “Dios mío, no es posible, no es posible” de manera repetitiva, pasando sus manos por sus caras y cabezas.

La policía llegó a los minutos de haber sido llamada. Tenían que levantar la escena. Mis padres junto a los de ella estaban en el frente, llorando por lo acontecido; yo estaba en una patrulla camino a la cárcel, por haberla matado. Sí, el arma al final, no la usé contra mí. Ella misma lo dijo, yo no lo merecía, ella fue la única culpable de todo, la causante de tanto sufrimiento por cinco años de mi joven vida. Tenía que solucionarlo y esta fue la mejor manera. Ya la borré de mi vida, y ahora todo sería cuestión de tiempo para ser feliz; sólo era cuestión de responder el interrogatorio y cuando les diera mi motivo, sé que me iban a comprender. Ella se lo buscó, hoy hizo algo que nadie podría soportar y perdonar.


Me introdujeron en la celda donde iba a ser interrogado, era lúgubre, y pusieron galletas, yo las comí, sin temor, yo sabía que iba a salir de allí en sólo segundos. Tenía una razón muy buena para lo que hice y nadie podría negarlo nunca. Entró el policía, no sé qué rango tendría porque son cosas que nunca me han interesado; sólo sé que era policía. Se sentó frente a mi, me miró a los ojos, como escrutando algún secreto que estos  le pudieran decir y fue cuando me preguntó “¿Sabes lo que hiciste, verdad niño?”, ese “niño” me molestó, pues la situación no estaba presta para tales adjetivos; pero lo pasé por alto y le respondí, “ Claro que lo sé, y tuve mis buenas razones para hacerlo, ella se lo buscó, si no hubiese hecho eso que hizo, estaríamos en este momento haciendo el amor en nuestra cama; pero ¡no! tenía que hacerlo, tenía nuevamente que hacerlo; así que sí sé lo que hice y ella también sabía que lo merecía, fue lo último que me dijo antes de matarla”. El policía seguía observándome en silencio, buscaba alguna cosa en mi mirada como si mis palabras no fueran suficientes, hasta que por fin dijo, “y dime, ¿Qué fue lo que ella hizo para merecer esto?”. Por fin la pregunta que quería responder para librarme de todo esto, mi tiempo vale oro, y no podía seguirlo perdiendo. Me aclaré la garganta como quien va a dar un discurso, miré al policía a los ojos y le sostuve la mirada como él mismo lo hacía, y me dispuse a revelar la causa de mi acto.

El mismo policía encargado de interrogarme fue el que le comunicó a mis padres y a los padres de ella que me habían condenado a un sanatorio, pues padecía de un trastorno mental, y que era eso o cadena perpetua en la cárcel, porque ya era mayor de edad para cumplir la condena.


Mis padres se devastaron, pero lo aceptaron, pues siempre habían sido muy dados a la justicia. Los padres de ella rompieron en lágrimas, porque a pesar de lo que hice, decían que no lo esperaban de mi siendo tan buen chico. “¿Por que lo hizo? ¿Cuál fue el motivo?” preguntaron mis padres y los de ella desesperados. El policía se quitó los lentes de sol, los miró a la cara y con una voz de como quien comprende al culpable del asunto dijo, “Sólo me dijo, que ella no quiso darle chocolate”…


Q.E.P.D (R.I.P)       Por El Gran Masturbador. R. Moran. 2009.

..Sonaron las campanas de una vieja catedral, corrí hacia ella, pues pensé que alguien estaría allí adentro y me ayudaría a saber que fue lo que había pasado después de haber visto la luz y de escuchar esa detonación, tal vez podía alguien ayudarme a explicarme como llegue aquí, y mejor aun, que es aquí donde estoy, así que sin mas y a toda marcha corrí hasta la catedral. Unas puertas viejas, roídas y con un estilo gótico estaban en su entrada, las empujé pues escuchaba una música dentro, aunque no era muy eclesiástica que digamos, pero si era triste, sonaba a un tango con instrumentos muy desafinados. Al entrar la primera impresión fue una urna, muy vulgar debo decir, estaba puesta sobre el maldito altar, "Hasta donde me a traído el viento, a una iglesia y además a celebrar una muerte", pensé junto con que vi la escena, al pasear la mirada por todo el lugar, me di cuenta de que pocas personas había en el, solo un niño sin manos, un señor de una edad regular con unos lentes oscuros, inmediatamente deduje que debía ser ciego,  un hombre, maduro, este era el personaje mas extraño pues carecía de boca, es como si no se la hubiesen colocado al


crearlo, llevaba a su lado un suero, supongo que era su manera de comer por la falta de su boca, y finalmente una niña, con un largo vestido blanco, no de gran estatura, pude promediar que tendría alrededor de unos doce años, el resto de la inmensa catedral estaba vacía, como un parque de diversiones un fin de año. Camine hasta la banca donde se encontraba la niña, era el individuo menos extraño en el lugar, razón que me hizo acercarme a ella, para enterarme de todo lo que sucedía, que ya era muy extraño y además algo aterrador, cosa que no se si lo provocaba el lugar o el tormentoso ruido parecido a un tango. -Hola pequeña- le dije para llamar su atención y su mirada me lleno de tristeza sentía en ella un dolor inmenso, como el de quien acaba de perder lo que mas amaba en este mundo. -No me llames así, que puedo ser tu madre- fue su respuesta con un tono de voz más doloroso que su mirada.

- Esta bien, disculpe, solo quería saber, ¿que sucedía.. comencé a decir, cuando su llanto me corto. - Acaso no te das cuenta, se ha ido, después de tanto, después de cada día que sobrevivió se fue y murió en soledad y solo están aquí sus mas allegados y míralos, ¿Qué son? Dime tu lo que son.. - Bueno no se, ¿Sus amigos? ¿Sus familiares?- pregunte yo, algo consternado y a la vez un poco aturdido, no podía comprender que sucedía, ni donde estaba, ni porque me encontraba yo allí y mi memoria solo recordaba la blanca luz y el sonido estrepitoso de esa maldita detonación...


-No seas idiota- me dijo la niña- ¿Qué amigos podrían venir? ¿Qué familiares aparte de mi osarían a entrar aquí y verlo allí?, no hijo mío, esos que están allí, son solo las partes de él que quedaron aun en este mundo, míralos no mas, son tan parecidos a él, aunque los dejó mutilados, incapacitados de seguir solos, solo ellos y yo seriamos tan fuertes como para venir hasta aquí y verlo allí.. - en este momento la pequeña, que hablaba como una anciana, comenzó a llorar sin ningún consuelo, yo solo observaba sin decir palabra alguna, su dolor se sentía a flor de piel y extrañamente ya comenzaba yo a apoderarme del mismo sentimiento, como si fuera parte de eso que ella vivía, o mejor dicho, moría - murió a la misma hora que nació, eran las cuatro am cuando lo hizo, y no logro entender el porque, y yo que cada día lo atormente y lo acose prometiéndole que lo haria yo, pero no, se adelanto y tomo la decisión el solo y lo hizo él, soy tan culpable, esta tarde solo lloraba y me prometía que no rayaría mas las paredes pero que sacara mi arma de su boca.. - su llanto cada segundo era mas desesperado, un llanto acompañado de remordimiento, yo estaba estupefacto, solo sentía frío, y unas ganas inmensa de correr, pero mis pies no se querían mover, era como si estuviesen pegados al suelo, moví mi cabeza para ver a los otros sujetos, pero para ellos era como si no existiéramos, allí en sus bancos, largos y negros, viendo la pequeña urna en el altar, mientras ella seguía llorando- ¿y que nos dejo? A su niño mas preciado, con su talento innato, que el se encargo de desarrollarle, es un pintor magnifico, pero no termino de enseñarle todo, y al irse se llevo con él sus manos, ahora su niño no podrá pintar nunca más y no podrá plasmar todas esas cosas que él se encargó de


enseñarle, y todo ¿Por qué? ¿Por qué lo hizo, por que lo decidió tan pronto?, el no lo merecía, mira no mas a su anciano, un ser tan sabio, el poeta mas grande que pudo haber existido, pero hasta hoy existió, lo dejo ciego, antes de mostrarle todo lo que le faltaba por escribir, pero hasta hoy pudo hacerlo, cuando decidió su epitafio, que aun su poeta no ha querido revelar,  ahora quien nos escribirá, si perdió toda la visión de su mundo y que decir del ser que mas lo conocía, del que conoció lo mas profundo de su ser, pero él se encargo de enmudecerlo, de convertirlo, como lo llamaba él en su preciado silencio, ese hombre maduro que vez allá, el sabe todo, pero jamás nos dirá nada.. En ese momento entro un sacerdote al altar, con una solemnidad algo vulgar, como si no tuviese respeto alguno por la escena que presenciaba, al mirar hacia donde estábamos nosotros parados, dijo con una voz maliciosa -¿Todavía seguís aquí? ¿No os parece suficiente todo el tiempo que ya lleváis aquí? además este miserable no merece la misericordia del Dios padre, del que él a renegado, anda largaos ya de esta capilla y enterrad a este pobre muerto que se lo han de comer los gusanos si es que tienen tan malos gustos. - Es usted un maldito, tú te pudrirás en el infierno por haber creído en él, tú arderás en la hoguera y tú padre se reirá de ti en tu cara, tú y solo tú veras el verdadero rostro del dolor y será por toda la eternidad, porque ni los gusanos te salvaran- estas palabras las grito con lagrimas en sus ojos el pequeño niño mutilado, y en cada palabra puede sentir el profundo dolor que sentía, a su vez mezclado con un poco de odio y rencor.


- Por el santísimo sacramento del altar, que mierdas decís, Dios espero derraméis vuestra ira sobre estos desgraciados sin alma- fueron las ultimas palabras que dijo el sacerdote antes de salir del altar, como quien va a donde debería estar la sacristía.   Ya a esta hora, que no sabia cual era, porque todos los relojes marcaban las cuatro de la mañana, mi cabeza estaba a punto de estallar, todo era muy incomprensible, ¿Qué hacia yo en ese lugar? ¿Qué era lo que había pasado con ese que se encontraba en la urna? O mejor, ¿Quién era ese que se encontraba en la urna? ¿Qué tenia yo que ver en todo eso? ¿Por qué mi memoria no podía recordar más que esa luz blanca y la detonación? ¿Qué fue esa detonación, y la luz? Todas estas preguntas pasaban corriendo por mi cabeza, atormentándome, y acompañado aun por el tormentoso tango y los sollozos de la niña, que tampoco terminaba de comprender quien era. -¿Quien eres?- le pregunte decidido a la niña

- su peor dolor, su sufrimiento mas fuerte, soy la causante de su desvelo, soy la causante de sus lagrimas, soy la que lo llevó a hacer esto que hizo hoy, soy lo mas bajo de su vida, eso soy..- dijo la niña con lagrimas de sangre en sus ojos- acércate a su urna, y mira en lo que lo convertí, mira lo que cause, con cada una de mis palabras y mis desprecios, ¿Cómo puede alguien hacer tanto daño sin saberlo? ¿Cómo queriéndolo tanto pude convertirlo en eso que quedo? Pobre de mi niño..


Con la piel fría y con movimientos lentos me abrí camino hasta la urna, para ver quien era aquel que yacía allí, para ver si su rostro me hacia recordar algo y si de una vez entendía todo lo que sucedía este día tan extraño y triste. Llegue a los pies del altar, en este momento mis pies se pusieron nuevamente pesados, y me costaba un poco moverlos, pero con esfuerzo lo lograba, mi cuerpo temblaba, nervioso y ansioso por ver quien era ese pequeño, que significaba tanto para esa niña y tan poco para todos los ausentes, no debía ser muy buena persona desde que ni sus familiares estaban presentes en dicho funeral, o a lo mejor ellos no eran suficientemente familiares como para estar, pero esto en realidad me importaba poco, solo quería darle fin a todo esto y entender de una buena vez la situación. Ya por fin estaba junto a la urna, estaba tapada, era de un material metálico, muy pobre y roído, que no se la desearía ni a mi peor enemigo, era algo verdaderamente horrible, incluso para el ser mas bizarro de este mundo, una lata de atún era mucho mas decente, coloque la manos en la tapa para levantarla y por fin ver la figura del pequeño, estaba fría, casi al punto de un témpano de hielo, lentamente la levante, en este momento, el ruido del tango dejo de sonar, los tres sujetos desaparecieron de la capilla, la capilla comenzó a desvanecerse, volviéndose polvo, y la niña solo me miraba, mientras su cuerpo también se desvanecía, como si fuera incorpórea, y mientras tanto mi vista se concentraba en el interior de la roída urna, y mi memoria comenzó a funcionar, comencé a recordar que horas mas tardes había discutido con ella, nuevamente por lo que hacia, mi pintura, mi poesía, mi arte, por mis palabras, mis pensamientos, mis ideales,


también recuerdo que discutí con ella por no creer en mis palabras y mucho menos en mis hechos, que eran pocos, pero al fin y al cabo eran hechos.. ..Lo más importante, recuerdo que hoy era mi cumpleaños y a las cuatro de la mañana tome su arma, la puse en mi boca y dispare.


Yo sólo quería ser Peter Pan Cuántas veces sueñas con qué pasará cuando seas mayor y de repente no sabes muy bien cómo pero has llegado aquí. Es hora de casarte y formar una familia, aunque en verdad no estás muy segura de poder valerte por ti misma. Ni tampoco estás segura si ese chico que se supone que es tu novio dará la talla como la dio tu padre. Es tan irresponsable, tan seguro, tan infantil… Dejas de ser estudiante. Odiabas los días pre-exámenes pero ahora con el trabajo cada mañana es un nuevo examen. Las noches antes tan divertidas ahora se vuelven eternas. Te despiertas a mitad de ellas. Los ruidos que antes no percibías ahora retumban como un tambor en la cabecera de tu cama. Te entran unas horribles ganas de mear, comer o beber obligándote a levantarte y perder como mínimo media hora de vigilia. Deseabas conducir y ahora en la puerta te espera tu coche pidiendo un recambio de ruedas, un cambio de aceite, el pago del seguro y la revisión de la ITV. Deseas comprarte una casa y cuando la tienes maldices la hora en la que el banco te engañó de esa manera. Sigues sin entender eso del Euribor, pero te está arruinando.

Conoces el Orfidal, el Valium, el Trankimazin…Ninguno de ellos te cura pero al menos te deja descansar unas horas. Todo es trabajo, todo es gasto, todo son pagos. Ya tienes todo lo que querías pero ya nada te hace ilusión.


Quedas con tus antiguos amigos pero ya nadie parece escuchar. Ellos ya no son ellos, son ellos con sus problemas. Les reprochas esto sin darte cuenta que tú también te has convertido en lo que son ellos. Comprendes el “Yo soy yo y mis circunstancias”. Te sientes más solo que nunca. De los que dependías empiezan a depender de tí. Tu padre se convierte en un paciente prostático con riesgo de infarto de miocardio y tu madre se vuelve gorda e hipertensa. Quieres huir pero no sabes dónde. Quieres ser pero no eres. Te ahogas, te ahogas cada día más. Ves a tu alrededor la gente pasar con tanta felicidad y tan llenos de vida mientras tú te ahogas. Mañana será un nuevo día, pero sólo esperas que no sea peor que hoy. Piensas en la jubilación y en el descanso, en los viajes con el Imserso y en las partidas de mus después de la siesta. Aunque no crees que seas tú al que un día digan ¡Uf cómo huele a viejo! No crees que un día será a ti a quien cedan el asiento en el autobús. No crees que tus piernas y tus brazos te vayan a fallar nunca. No crees que serás incapaz de subir diez escaleras. No crees que vayas a perder tu memoria. No crees que harás gasto a la Seguridad Social con una enfermedad terrible. No crees que llegará un día en el que te harás pis y caca encima. No crees que nadie nunca te ayudará a asearte. No crees que un día no oirás como oyes ni verás como ves. No crees que nadie nunca te vaya a volver a mirar con deseo.


Si consigues llegar a viejo, tal vez la vida te regale el premio de consolación: tus cinco minutos de gloria en la televisión celebrando en algún telediario tu centuagésimo cuarto cumpleaños exclamando que el éxito de vivir tanto es ni dejar de fumar mientras soplas con dificultad las velas. Mientras que tus babosos familiares te rodean mientras esperan como buitres el momento de tu defunción para repartirse aquello que tanto te ha costado conseguir. Venderán tus magníficos libros en el mercadillo de los domingos. Regalarán tus muebles al Reto. “Apañarán” tu casa con dos manos de pintura y unos cuantos nuevos muebles del Ikea para poder ser alquilada dignamente a una familia de inmigrantes. Tu esencia se irá. Tú ya no estarás. Permanecerás en la memoria de muy pocos y llenarás un hueco más en el solar de los olvidados. Aunque por otro lado sigues pensando que tú nunca serás viejo. Tú serás uno de esos que mueren a destiempo. Tú serás un bello cadáver. Tú serás eternamente joven. Tú serás eternamente tú.

Paso la vida mirando con nostalgia y melancolía el ayer. Miro mi infancia y sólo deseo volver a sonreír de aquella manera. Lucho cada día por recuperar la inocencia y lucho cada día contra mi miedo hacia el mañana. Quiero ser Peter Pan para poder ir al País de Nunca Jamás. Aunque el paso del tiempo me vaya avisando que sólo espero el país que nunca jamás existirá. Sheylaza


Vacío, pensamientos de un hombre solo Está empezando a oscurecer, el viento azota fuertemente las persianas  y se escucha el aullar de los lobos. El viento afuera es huracanado y empieza a colarse por las rendijas de la puerta. Ha estado lloviendo toda la tarde, parece que ha parado un rato, pero el viento no cesa... Encontró aquella pequeña casa en la montaña mirando un anuncio en un diario, le gustó porque estaba apartada de todo, su aspecto tétrico le resultó sumamente inspirador, y necesitaba alejarse… El hombre está sentando en la oscuridad, una tenue luz ilumina el comedor, prácticamente está vacío, lo básico para estar allí unos días. Muebles de tipo provenzal en pino macizo,  con ese aire antiguo que tanto le gusta... un viejo reloj de pared que ya no funciona y fotos antiguas de quienes supone deben ser familiares de los actuales dueños de la casa. Siempre le gustaron aquellas imágenes en blanco y negro, en su marco ovalado, el sabor de lo antiguo... El fuego de la chimenea hacía rato que se había apagado, se había terminado la leña aquella misma mañana, y no había tenido tiempo de ir a comprar más. Un sonido lo acompañaba aquella tarde, es el de la gota que cae sin cesar del grifo de la pica, se estropeó el día anterior, pero no lo había podido arreglar. A  pesar de lo incómodo, se había llegado a acostumbrar a su compañía, y contaba los segundos entre una gota y otra...


Allí solo, sentado en la vieja butaca, con la compañía del sonido de la gota de agua y el aullido de los lobos, era donde le apetecía sentarse a escribir, donde se podía alejar de cuántos hipócritas lo rodeaban habitualmente, aduladores cansinos y furcias baratas. Allí solo, podía pensar con calma y tranquilidad... se acordaba de la última furcia con la que se había acostado la semana anterior, una chica de quien ni siquiera recordaba su nombre, pero con quien se lo había pasado bastante bien... lo cierto es que era buena en lo suyo, sonrió... Quizá cuando volviese a la ciudad, repetiría...si es que la encontraba de nuevo, si no... seguro que encontraría alguna otra, en realidad todas le habían demostrado ser lo mismo, la alegría de la noche, la pasión del momento y luego nada... la soledad, el vacío, el girar la vista y no encontrar a nadie, el frío recorriendo su espalda en las noches de invierno, la cama que se le empezaba a hacer inmensa y ese hueco que nunca se llenaba... Hacía tiempo que había terminado la única relación seria que había tenido, todavía mantenía su dulce rostro fijado en la mente, podía recordar su suave aroma, su cabello sedoso, su piel fina y pálida... las noches a su lado, las sonrisas, las caricias... Apartó bruscamente la copa que estaba tomando, y se le empezó a nublar la vista... los sentimientos en aquél momento eran de rabia contenida, de impotencia, de dolor... Un dolor que le quemaba por dentro. Afortunadamente había traído un pequeño botiquín, se curó la herida y se volvió a abstraer en sus  pensamientos... "¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por quéeeeeeeeeeeeee?"


Aquella pregunta, tan simple y sencilla, era una pequeña tortura que se había instalado en su mente, miles de preguntas que no tenían respuesta lógica y que no podía arrancarse de su corazón. Tenía que encontrar la forma de poder olvidar, pero no podía... cada minuto de su ausencia era una eternidad, sus risas resonaban en su mente de una manera macabra ahora, y creía por momentos que iba a enloquecer. Tenía miedo de cruzar aquella fina línea que separa la cordura de la locura... Caía la noche,  acercándose la hora de cenar... pero no tenía el más mínimo apetito, en realidad desde que había llegado a la casa, apenas había comido... llevaba varios días sin afeitar, y su abandono personal se empezaba a evidenciar. Al mirarse al espejo sintió una cierta repugnancia, le costaba reconocerse y pensó... "¿En quién me estoy convirtiendo? ¿Quién es ese hombre tan grotesco que se refleja en el espejo?" Nadie respondió y nadie lo haría... Tomó conciencia de su soledad, de su abandono, de sus errores, de su fracaso...y las palabras de quien había amado empezaron a resonar de nuevo: "Te morirás solo,  ¡maldito egoísta! Sólo piensas en ti mismo, algún día mirarás a tu alrededor y de nada te habrán servido tus logros, porque estarás solo, jodidamente solo... y ni siquiera yo estaré a tu lado." Aquellas palabras ahora dolían más que nunca, ¿por qué no la escuchó?, cuán ciertas eran en aquél momento...


Había logrado todo cuanto podía desear materialmente, era admirado y respetado, por ello nadie daba importancia a sus pequeños vicios y extravagancias.  Quizá en realidad a nadie le importaba y sólo veían en él a un hombre de éxito, al qué acercarse para poder arañar un poco de su reconocimiento. La ausencia de alimento de los últimos días empezaba a hacer su efecto, se estaba mareando y el whisky que había tomado hacía un rato no le estaba sentando del todo bien... pero le gustaba aquella sensación de sentirse caer, de locura controlada. Quiso acercarse a mirar qué hora era,  pero no recordaba bien dónde había dejado el reloj. Miró entonces sobre la mesa,  pensaba en tomar otra copa más... ¿quién se iba a enterar de su borrachera? Pero la maldita botella estaba vacía y todo empezaba a dar vueltas, se sentía incapaz de llegar hasta el botellero y de repente empezó a vomitar. ¿Qué pensarían ahora si lo vieran todos aquellos que lo admiraban y respetaban? Le daba igual, en realidad no los consideraba más que bazofia, escoria bien vestida, que estaban tan vacíos o más que él. Siguió disfrutando de su caída... allí en un charco de vómito, ni la peor furcia querría acostarse con él en aquél momento, entonces empezó a reír de forma histérica y descontrolada, parecía totalmente ido, loco...

Estaba tocando fondo,  en apenas unos segundos pasó de la risa al llanto... tirado en el suelo, solo y borracho...


Ahora ya no era el hombre de éxito, ni un buen amante, no sentía ser más que un gusano retorciéndose en su propio vómito, un desecho, roto por dentro, y ya ni siquiera ella estaba a su lado. Esto último era lo que más le dolía, si la tuviera cerca, si pudiera tenerla de nuevo a su lado, sentirla... decirle lo que sentía, cuánto la amaba; pero ya no, ya era demasiado tarde para todo eso, la había perdido... Se quedó allí en el suelo, llorando y deseando que cuando llegara el sueño aquella noche, fuese eterno y no volver a despertar nunca más...

Lady Rowena


Vampírica Marion, sentada frente al espejo de su recámara, meditabunda, contempla el cigarrillo sin filtro desechado en el cenicero sin apagar, consumiéndose, volviendo lentamente al polvo como es destino de todos nosotros, al menos en este plano. El humo llena la habitación, disipándose ante sus ojos como la vida misma, fugaz, desapareciendo en la eternidad de Saturno, mientras de fondo, su estéreo toca Bela Lugosi is Dead, de Bauhaus. Como cada día, sale de su apartamento, completamente enlutada, eternamente envuelta en sus negros atuendos, su largo cabello oscuro cayendo sobre su espalda hasta la altura de la cintura, y un enorme Ankh al cuello; además, un negro velo de red cae sobre sus ojos, cubriendo parcialmente su rostro ya de por sí entenebrecido por la artificial palidez del maquillaje, otorgándole sin embargo una especial dignidad a su oscura belleza. Caminando por las calles sin rumbo, se entremezcla con el mundo, ese mundo del que se ha exiliado y que le da la espalda; sólo algunos se percatan de su existencia, mientras voltean a observarla movidos por la morbosa curiosidad que inevitablemente despierta su visión, lo que sin embargo, hace mucho que dejó de notar.

Entre ruidos de coches, anuncios publicitarios y espectaculares, centros comerciales, ruidos de conversaciones y rostros portadores de falsas sonrisas (piensa ella), observa el ir y venir de ese mundo, un mundo de frivolidad que hace mucho no significa nada para ella (a decir verdad lo detesta).


Un mundo aparte, en el que ella sólo es una sombra, un fantasma que deambula entre el murmullo de la ciudad decadente, tan lleno de vacíos y carente de significados, significados que sólo sabe encontrar en un lugar, y esto es, en su propio interior. Y abstraída, sueña, siempre sueña despierta, sin dar importancia a la realidad circundante, ensimismada. Y en sus ensoñaciones, es libre… Libre de desplegar sus alas negras e irse volando. Está viva y no bebe sangre, pero se permite soñar lo contrario, y eso es algo que nada ni nadie podría profanar, ni siquiera su forzada existencia diurna; ella lleva siempre la noche consigo, la noche de su corazón y de sus sueños, que se expresa materialmente en sus ropas. A decir verdad, es incluso de las que ha llegado a soñar que una noche, algún Lestát entrará por su ventana y mordiéndole el cuello, le otorgará la inmortalidad, convirtiéndola en su eterna compañera; ella sabe muy bien que eso jamás ocurrirá, es sólo un sueño guajiro (es romántica pero no es ingenua). Y absorbida por su fantástico universo, continúa su andar por las calles, mezclada entre el tumulto pero sola, inevitable y eternamente sola. Y como una ironía poética, el cielo se nubla, ocultando al sol tras un velo espeso, como un escenario preparado por los Dioses como intentando complementar la escena, adecuándose al sombrío carácter de Marion. Y en tanto avanza sobre el gris asfalto de las calles sombrías, observa las abundantes torres de las iglesias cuyas amenazadoras sombras se proyectan sobre su negra silueta, sombras que penetran en lo más profundo de su corazón y de su espíritu, eclipsando para siempre toda tenue esperanza de luz, precipitando su alma en el abismo de la umbra sempiterna.


Llegando a la plaza pública, se sienta en la misma banca que cada día. De su bolso saca un pequeño volumen de poesía romántica, y en abriéndolo, se pierde entre sus líneas. Las letras de Byron, Poe o Baudelaire son siempre su refugio, y quisiera ella que también su realidad. Y por fin, tras largo rato, en el que como cada día ha dejado una parte de su vida en aquella banca de la plaza pública, dirige sus pasos al mismo destino final de cada jornada, ritual diario que desemboca en lo que para ella es una vuelta al hogar añorado, como si una voz sobrenatural y seductora le llamara desde ese lugar irresistiblemente. Y aún encuentra abiertas las puertas del cementerio. Marion camina por entre las calles de aquella serena necrópolis, esta es la parte favorita de su jornada, porque se siente en casa. Ella es el espectro que deambula entre las tumbas, cuya piel marmórea despide lánguidos destellos con la luz por ella reflejada del agonizante sol de casi las seis de la tarde. Y sentada sobre la piedra de una tumba desconocida, confundiéndose su pétrea figura con el ángel que custodia la paz eterna del gélido sepulcro, extrae de su bolso un cigarrillo y lo enciende, comprendiendo que fuma con los muertos. Y sumida en mil reflexiones y misteriosos sueños, clava su vista en el entristecido horizonte de la tarde, escuchando las campanadas de una iglesia lejana y sintiendo el frío aire agitándole los negros cabellos mientras escucha el arrullo de su rumor. El cigarrillo se ha consumido, y ya va a cerrar sus puertas el cuidador del cementerio; pero Marion permanece sentada en una banca, mientras la luz casi se ha extinguido; allí está ella, llorando en soledad su propia muerte, a la etérea sombra de un alto mausoleo… Una tumba que no es la suya. Lord MCQ


Nasay  Abrió los ojos, miro a su alrededor y solo alcanzo a ver con claridad una vieja ermita encima de una colina cercana. Asustada se dio cuenta al mirar su cuerpo que una capa de pelo lo cubría por completo, no entendía nada, ¿Qué pasa..?, pensó.. Alcanzo escuchar el sonido del agua de un riachuelo cercano, rápidamente se acerco para poder ver su reflejo, no cabía en su asombro, ..no puede ser..!!, la imagen que se reflejaba era la de un cachorro animal ,un cachorro felino, un gatito.. Quedo paralizada, sentía su áspera lengua, notaba el cosquilleo de sus propios bigotes.. Su pelaje era de un color blanco interrumpido por unas manchas negras, era de raza común. Estaba claro que su cuerpo había sufrido una transformación, pues sus recuerdos anteriores eran los de una mujer de avanzada edad, un tanto amargada por el paso de los años, de piel pálida y cabello oscuro. El cachorro un tanto confuso aceptó el cambio adquirido.. Huy,huy,huyyy.. ¿¿.. qué pasa..??, vio como su pequeño cuerpo se elevaba, alguien la sostenía en sus brazos.. Era un niño de unos 5 años de edad, gritaba.. ¡Mama, mamaaa..!, encontrado un gatito, ¿¿mama puedo quedármelo por favor..??, de voleo.., de repente estábamos en la puerta de una pequeña y humilde cabaña.. Mmmm olía muy bien..!!, al entrar a la cabaña note el calorcito que desprendía una pequeña y vieja chimenea, me posaron sobre un cojín, y aquel niño me dejo delante un tazón de leche con algunos pequeños trozos de pan..


Mi nuevo amigo era mi amo, y deduzco que mi nueva vida, una reencarnación.. A si pues mi vida durara unos 15 años, quizás algo mas.., no importa pensó.., sentía una paz y tranquilidad extrema, una sensación de libertad enorme, y el olor de la leña quemada le resultaba absolutamente encantador.. Vaya, mi nombre ahora es "Nasay", ¡me gusta..!,pensó.. Pasaron los años, su vida era exquisitamente placentera, tanto que apenas recordaba su vida anterior, a pesar de tener conocimiento y conciencia absoluta de lo ocurrido, su vida actual era increíblemente humilde, pero muy satisfactoria.. Sabia que había tenido mucha suerte, pues muchos animales sufren un constante terror por acabar su vida atropellados, Ho  en una cuneta mientras luchan por sobrevivir, por encontrar entre desechos y desechos algo por poder comer.. ¡vaya.!, una rara sensación casi me obliga acercarme al felpudo para afilarme las uñas, me gusta lamerme mi pelaje, el sonido de mi maullido y la sensación de mi ronroneo.. Me alegra haber conseguido hacer sonreír, haber llenado de cariño está familia.. Pasaron los años y curioso ¿verdad?,.. ahora ya tengo 8 años, se qué me quedaran pocos años de vida, en mi vida anterior reconocerlo seria todo un drama, pero ahora no, no me importa, soy feliz, lastima en mi vida pasada nunca pensé que lo importante no es cuanto dure algo.. ni el destino, solo la intensidad del camino, el recorrido, y el amor que das y recibes en el transcurso de la vida, larga ó corta.. Mientras dure, es vida.. no importa el final del camino,si no la calidad de lo vivido. Loga Laureta


La princesa y su destino Hace muchos años nació una bella princesa en un país lejano, crecía feliz junto sus padres los reyes,un día la reina enfermo gravemente, llamaron al medico, su sorpresa fue al comprobar un diagnostico aterrador. La reina sufría del corazón, buscaron una cura para su enfermedad por todo el país, pero su labor no dio resultado, la reina lamentable mente murió. Fueron unos años difícil para todo el reino,en especial para la princesa y para el rey. Pasaron los años y una guerra se desencadeno, fue tal la magnitud de semejante guerra que en todo el reino no había suficientes barones para acudir al frente, así púes el rey decidió partir al frente para luchar por su patria. Otra desdicha cayó sobre el reinado, púes el rey falleció en aquella feroz batalla. Así fue como la joven princesa con tan solo 15 años ocupo el trono de sus padres. Se convirtió en una reina bondadosa y fiel a sus súbditos, todo el mundo la respetaba y quería. Una noche se desató una fuerte tormenta, entre truenos y relámpagos, entre tinieblas y la oscuridad de la noche se escuchan unos golpes, alguien llamaba a la puerta de palacio. La princesa aterrada no sabia si abrir o no, no escuchaba a la servidumbre, nadie parecía haber escuchado los golpes, nadie bajo abrir. La princesa nerviosa decidió bajar personalmente abrir la puerta, bajaba tan lentamente que podía escuchar su propia respiración, el latido de su corazón, el viento parecía susurrar entre los grandes ventanales.


Volvieron a sonar los golpes, respiro hondo para coger fuerzas, se dirigió hacia la puerta y de un soplo la abrió. Al abrir la puerta vio el rostro de un hombre empapado por la lluvia, su rostro parecía cansado,la joven princesa se tranquilizo, pase señor, aquí encontrara cobijo, el hombre agradecido paso al salón, se aseo, no sabia como agradecer tan hermoso gesto. Poco a poco, la princesa se enamoro, el caballero resulto ser un hombre humilde el cuál se caso con la princesa y fueron felices por siempre jamás. Brujita


Miedo

Sobrevivo porque es lo único que me queda por hacer, porque tal vez es el único instinto, primitivo y animal, que aún queda dentro de mí. Durante años fui desarrollando un irracional miedo a morir. Sí, ya sé que todo el mundo tiene cierto miedo a morir, pero en mi caso el miedo se transformó en obsesión y con los años se metamorfoseó en una enfermedad que acabó con mi vida. No sé muy bien cómo comenzó, tal vez en mi infancia, o posiblemente durante la adolescencia. Siempre he sido una persona nasa, e incluso ahora lo sigo siendo. Llevaba una vida sana y saludable, comía de todo y de vez en cuando hacía algo de deporte (aunque lo cierto es que no me gustaba demasiado). Solía dedicar mi tiempo libre a ver películas, escuchar música, leer… Y en cada película que veía, en cada libro que leía, siempre conseguía emocionarme. A veces pienso que tengo una especie de empatía antinatural hacia objetos inertes como una hoja de papel escrita o a una pantalla que proyecta escenas de algo que, si bien pudo ocurrir, en la mayoría de los casos nunca es real. Solía dedicar mi tiempo libre a ver películas, escuchar música, leer… Y en cada película que veía, en cada libro que leía, siempre conseguía emocionarme. A veces pienso que tengo una especie de empatía antinatural hacia objetos inertes como una hoja de papel escrita o a una pantalla que proyecta escenas de algo que, si bien pudo ocurrir, en la mayoría de los casos nunca es real.


Recuerdo cómo a veces en esas películas hacían la típica pregunta: “¿Qué harías si supieras que mañana vas a morir?”. En realidad no sé que hubiera hecho. A menudo pensaba que viajaría, intentaría vivir intensamente esas últimas horas y luego me suicidaría, no dejaría que una enfermedad me arrebatase lo que por derecho es mío. Después de ver esas películas, se me quedaba un amargo sabor de boca, como si mi mente necesitase reflexionar más sobre ese tema. Intentaba dormir –como todos lo hacemos- pero una especie de insomnio pensante me despertaba y empezaba a darle vueltas a esa frase “¿y si muero mañana?”… Y en un estado de cuasi sopor, imaginaba cómo sería mi vida en esos momentos, si me detectaba un cáncer terminal, o una de esas terribles enfermedades neurodegenerativas, o si simplemente tenía un accidente y quedaba en coma o tetrapléjico, si me quedaba ciego, sordo… Cualquier cosa era una excusa perfecta para que mi insana mente empezase a desarrollarla en mi cabeza. Con el paso del tiempo, esas paranoias se volvieron algo más obsesivas, y los insomnios pensante se sucedían casi a diario. Comencé entonces a tener jaquecas. No sé concretamente cuándo empezaron, solo sé que cada cierto tiempo se sucedían oleadas de dolores intensos de cabeza que me duraban algo así como una semana y luego desaparecían. Evidentemente no fui al médico, tenía la certeza de que eran jaquecas, pero no obstante por las noches soñaba que me detectaban un tumor cerebral terminal y el fin se acercaba.


Poco después comencé a sentir extraños y punzantes dolores de estómago que a penas me dejaban comer. No sé muy bien por qué no fui al médico, tal vez porque pensé que sería algo pasajero y que se iría. Y así fue… se fue, aunque luego volvió. Y una vez más por las noches pensaba que acudía al médico y este me detectaba un cáncer de estómago o de intestinos. En esos momentos me despertaba atemorizado, pensando que tal vez mis sueños tenían razón, y me advertían de algo. Así, paranoia tras paranoia, fui desarrollando una especie de temor irracional a asistir a los médicos. Y a no ser que estuviese realmente mal no acudía a ellos. Y en esos momentos, era cuando ya había aceptado que tendría algo grave y terminal y que iba a morir. No obstante luego era poca cosa, me recetaban alguna pastilla y un jarabe y a los pocos días volvía a ser el mismo de siempre, con la misma vitalidad y salud. Poco después, empecé a ver borroso. Pensaba que sería uno de esos días en los que no sabemos muy bien por qué, pero que sentimos que vemos borroso y al cabo de las horas o al día siguiente volvemos a ver. Bien, en mi caso al día siguiente seguía viendo mal, y al siguiente… y así durante una semana. Y durante ese tiempo, todas las noches me acostaba pensando que sería el ultimo día que podría ver el mundo, que despertaría siendo ciego y mi vida se acabaría entonces.

Pero por suerte fui al médico cuando ya pensaba que no tendría solución, y simplemente me detectaron que tenía un poco de miopía. Ya ves, el mundo a través de unos cristales no se ve nada mal.


Como en ocasiones anteriores, tras este periodo de desesperación y tristeza profunda, volvía a ser la persona alegre y vital de siempre.

Y así transcurrieron los años, sin graves incidentes… hasta que uno de esos días en los que te despiertas y dices: va a ser un día aburrido como otro cualquiera, resulta que no fue así.

Me desperté con los ojos muy rojos e irritados. Lo primero que pensé es que se trataría de alergia a mi gato, o algo así, así que tomé

antihistamínicos, que evidentemente no me hicieron ningún efecto. Y así pasaron los días… sin que el enrojecimiento ni la irritación

desapareciesen. Creo que fueron unas tres semanas hasta que decidí ir al médico. Después de mirarme, me dijeron que se trataba de una

simple conjuntivitis y me recetaron una serie de colirios que en quince días harían que mis ojos volviesen a la normalidad. Pero no ocurrió así… tras quince días todo seguía como hace un mes… sin ningún síntoma de mejora.

Tras meses sin que los médicos encontraran ninguna causa, decidieron hacerme escáneres cerebrales. Esa fue la primera vez que pensé que tal vez mis jaquecas no fuesen jaquecas sino algo peor. Volví a acudir al médico, esta vez a un especialista, que volvió a decirme que se trataba de una conjuntivitis y que me pusiera una serie de colirios… Durante todo este tiempo, mi mente no hizo más que dar vueltas, pensando todo tipo de horrores que me iban a ocurrir. Pasaron los días y seguía sin mejorar, incluso empeoraba.


Los escáneres y demás pruebas dieron positivo. Tenía un tumor cerebral que me estaba invadiendo el lóbulo implicado en la visión. Trataron de operarme, pero no resultó… Aquella masa informe y descontrolada de células iba a acabar con mi vida y no podía hacer nada por evitarlo. Solo me quedaba esperar a que llegase la ceguera y posteriormente una neurodegeración hasta que dejase de vivir. En ese momento sentí que el mundo me engullía y masticaba, como si fuese un chicle en las fauces de una bestia hecha de dientes afilados como agujas… Recuerdo que estuve una semana sin hablar con nadie, tumbado en la cama, sin hacer otra cosa que llorar. No comía, no respondía a las llamadas y ni siquiera abría los ojos porque me asustaba la posibilidad de que no pudiese ver nada. Casi parecía un vegetal, pero sabía que aún podía moverme. Durante todo ese tiempo, mi madre estuvo a mi lado, y la mayoría de las veces que mis ojos se llenaban de lágrimas era porque no podía soportar la idea de ver sufrir a mi madre de esa forma… Con el tiempo dejé de pensar en mí. Nadie sabrá a ciencia cierta si terminé perdiendo o no la visión, pues no volví a abrir los ojos jamás.

Aunque no sabía si lo estaba, comencé a comportarme como un ciego. Sí, me levanté de la cama, y al principio me costó andar. Creo que levantarme de aquella cama fue una de las cosas que más me han costado en mi vida y de las que más fuerza de voluntad he necesitado para realizar. Pero conseguí levantarme y caminar palpando las paredes.


No había nadie en casa. Como pude fui hacia el balcón y entonces me llegó una ráfaga de aire fresco que hacía meses que no sentía. Escuché los pájaros piando e imaginé el color verde de los árboles del parque que solía haber abajo. Imaginar todos esos colores fue una de las cosas más dolorosas que he hecho en mi vida, pero aún así continué con los ojos cerrados, jamás volvería a abrirlos. Y ahí, en esa posición de letargo comencé a pensar que había llegado la hora de despedirse del mundo. Y aquí estoy, escribiendo estas letras con los ojos cerrados, que ni siquiera sé si alguien podrá leerlas, o si simplemente quedarán como un bosquejo de palabras… Pero aquí estoy escribiendo para despedirme del mundo. En cuanto ponga el punto final saltaré por la ventana. Estoy seguro de que moriré, es un séptimo piso… De todo esto, lo único que lamento es no haber vivido cada día como si fuese el último, y no tener el valor suficiente como para abrir los ojos y enfrentarme a la realidad. Lo siento. Imnesxistentiae


Cautiverio de cristal Abrió sus ojos. La oscuridad la rodeaba, como siempre. Aquella cárcel de cristal en la que se encontraba, cerraba un trozo de jardín para ella, dejando que las estrellas la iluminaran. Podía parecer que se encontraba sola, pero, sabía que era observada. Ellos la observaban. Un vestido de tul negro cubría su cuerpo, dejando sus hombros y sus brazos al descubierto. Sus pies se hallaban descalzos, permitiéndole notar el frescor de la hierba sobre la que se encontraba. Hubiera sido perfecto. Si no hubiera sido por la cadena de plata que la ataba como una correa, sujeta al collar de cuero que ceñía su cuello de piel pálida. Su cabello cayó sobre sus hombros cuando se incorporó, mirando hacia el cielo. No podía verlos, y sin embargo, sabía que estaban allí. Sintió miles de ojos posarse sobre ella cuando introdujo uno de sus pies en el estanque, refrescándose. Aquel simple alivio le hizo cerrar los ojos. No había visto nada más allá de aquella jaula de cristal, pero, cada noche soñaba… Soñaba con las maravillas de aquel mundo que la rodeaba, soñaba con la sensación de correr sin ninguna cadena que detuviera su caminar, con el viento meciendo su cabello. Introdujo sus manos en el agua, y observó su reflejo. No podía saber si era hermosa, no podía saber si era diferente del ser que la cuidaba. Sólo sabía que su cuerpo era aún joven y fuerte, y sus ojos negros tenían sed de conocimiento. . Un ruido la sacó de su ensoñación, e, instintivamente, se escondió tras unos matorrales, como un animalillo asustado. Alguien pareció entrar, oyó sus pasos.


Y su mirada se elevó levemente. Dos botas negras, y unas manos enguantadas que dejaron en el suelo un plato dorado con la más exquisita de las comidas, perfectamente cortada, para que ella no tuviera que hacerlo. Quiso ver a aquel ser, y, con premura, se levantó para correr tras él. Sin embargo, sólo pudo distinguir una sombra que se diluía en la luz proveniente de aquella puerta, que se cerró antes de dejarla distinguir nada. No pudo elevar su voz, y sus manos se dirigieron hacia aquella puerta, deteniendo su paso antes de tocarla. Por un instante, permaneció así, de pie, con las manos elevadas hacia aquella puerta que le negaba el conocimiento, y sus labios entreabiertos en un silencioso ruego. Después, volvió sumisamente hacia su comida, y, tomando el tenedor del más fino oro, comió bocado tras bocado hasta no dejar resto. El agua que manaba fresca de aquella pequeña cascada hacia el lago, mojó sus manos, siendo retenida en ellas para ser bebida con avidez. Aquel era su día a día, entre el temor y el deseo, luchando por superar aquella incertidumbre que la mantenía encerrada en su jaula de cristal. Se sentó, colocando sus pies hacia un lado mientras acicalaba sus largos cabellos. Y su mirada se dirigió de nuevo hacia el cielo. Allí, entre las estrellas, rompiendo la oscuridad que la rodeaba, podía distinguir las sombras. Y miles de ojos que la observaban mientras se quedaba dormida tarareando una canción que no recordaba dónde había oído. Mara.Gda


Diario de un huèrfano   Tristemente, sin ganas, me movía cuál gusano arrastrándose por la tierra hacia mi prisión. Me habían mandado lejos esta vez, muy lejos, y de nuevo, no comprendía el porqué de esos insultos y palizas que mi mente nunca olvidará.   Yo le decía: '¿Pero por qué señor, por qué me pega?, ¿A caso he hecho algo malo? ¡Siempre le he tratado tan bien como sé, y le he cuidado tanto como he podido!   Y el me respondía: '¿Cómo te atreves a dirigirme la palabra después de lo que has hecho? ¡Lárgate, lárgate imbécil!'   Y me mandó a la mansión Ushberg. Deduzco que, si tan mal le caía yo, y si me había enviado a dicha mansión, sería porque no debía guardar muy buena amistad con sus propietarios... Sea como fuere, eso no era de mi incumbencia. Es más, el señor Malirt me prohibió que dijese de dónde había venido, fingiendo que había perdido la memoria, o algo por el estilo. El objetivo: que nadie me conociese, y que nadie conociese mi relación con él. Han pasado ya cuatro días desde que me fuí de Berlín, y sigo buscando la mansión. Me guío por las pistas y la información que, de vez en cuando, algún buen ciudadano me concede... Creo que ésto también forma parte del plan del señor Malirt, pues seguro que le interesa que llegue a la mansión con mala cara, así les doy pena y no podrán evitar cogerme...


Hoy me levanté, como de costumbre, manchado de sangre. He dormido en un pequeño bosque, al lado de un pueblecillo. Teóricamente me quedé dormido al lado de un árbol, sobre las hojas, a modo de colchón... Supongo que siempre les había molestado, a mis antiguos amos, que cada día me despertara lleno de sangre, un día el brazo, otro día la pierna... Pero es algo que no sé como evitar. Es más, no sé por qué me pasa, pero me da igual, ya me he acostumbrado. Al fin y al cabo, sigo vivo, y no veo que ésto sea un problema... Mi salud es perfecta, y mi energía, descomunal...   Hoy voy a llegar a la mansión. Me queda ya poco camino, según me contó un campesino. Parecía buen hombre... Me dio algo de comida y también escribió en un papel el recorrido que me faltaba. Creo que le di bastante pena. Pero no nos encontramos en buenos tiempos, y es difícil sobrevivir... Entiendo que no quisiera alojarme en su casa, básicamente porque los forasteros, aquí, no son bien vistos, y la confianza tiene sus límites. Me contó el señor Malirt que había visto mucha gente buena alojar gente mala, y que por culpa de eso la ruina cambió su destino, y les trajo la mala suerte... Me contó que toda la gente buena que conocía, o está muerta, o son pobres (habiendo sido anteriormente ricos), pues de ilusión no se vive, y la gente no cambia. Él siempre decía que la gente mala es mala por naturaleza.


Creo que por ésto estoy donde estoy... Hace pocos días me dijo que yo era realmente maligno. Un engendro del mismísimo diablo.... Odio que me digan esas cosas, aunque, como con lo de la sangre, no pueda cambiar la opinión de la gente. Siempre que empiezo a trabajar en una casa, el primer día es fantástico. Les parezco el chico más bueno del mundo. Los elogios no cesan, y soy el centro de atención. Pero después de la primera noche, las cosas cambian. Aunque siempre me tomo la precaución de explicar lo de la sangre a la familia de la casa antes de acostarme la primera noche, así no se llevan un susto por la mañana... Una vez, a la vieja Selene, casi le da un ataque... Pobre. Se pensaba que me habían asesinado, o algo por el estilo. No lo recuerdo muy bien, pero se dio un susto de muerte...   ¡Mira, Ahí está la mansión! Vaya... Menuda sorpresa. No es tal y como me la había descrito ese campesino. Es evidente que la familia tiene sangre burguesa, se nota sólo con el color de las piedras de las paredes, tan finas, tan bien talladas... Y las ventanas... ¡Oh, qué ventanas! Decoradas con finos detalles en (lo que parece) oro, aunque no entienda muy bien de ésto. El resto de cosas no me llaman la atención... Todas las mansiones son iguales. El lujo está por todas partes, manifestado en todo, incluso en las estatuas del jardín. Creo que son japonesas, o algo parecido. Sólo he visto estos dragones en un par de cuadros y en unas figurillas para el incienso en un mercadillo...


Me sorprendieron esta vez, la verdad. No esperaba encontrarme con una familia tan amable. Me han sorprendido gratamente sus modales y su educación, incluso dirigiéndose a un niño pobre. Ah, y por cierto, como era de esperar me acogieron sin pensárselo. Daba lástima de ver, con la ropa sucia, hecha pedazos, los zapatos rotos y la gorra de color marrón, igual que el pelo y todo el cuerpo, porque la noche anterior llovió y no tuve más remedio que dormir en el barro...   Mi habitación era parecida a la del otro niño, el de la casa, llamado Anton. Una cama limpia y grande, un par de armarios (aunque dudo que llegue a utilizarlos), unas estanterías, un espejo con un marco decorado con motivos victorianos, y una mesita. No tardaron en darme de comer, en ducharme y darme ropa nueva y limpia. Me sentía como recién nacido. La sensación de la piel en contacto con la ropa limpia es indiscutiblemente celestial... Como si entre la piel y la ropa hubiese un espacio indescriptible, como si estuvieras desnudo, como una pluma rozando la piel suavemente.

Me despertó de mi ensueño el dueño de la casa, el señor Arthur, un hombre gordo y barbudo. Siempre sonreía, parecía contento con la vida que llevaba. Sin duda, yo también estaría contento... Pues el señor Arthur me enseñó toda la mansión, para que empezara a familiarizarme.


Me enseñó la habitación de la señora Mathilde, su esposa, la de los niños (el ya mencionado Anton, de mi edad, y una bebé de un año), una biblioteca gigantesca, el salón, los baños...Aunque nada llamó tanto mi atención como una pintura colgada en uno de los pasillos. Un cuadro que encontré divertido: se veía un hombre cualquiera delante de un espejo, que reflejaba su sombra. No entiendo de arte... Pero puedo afirmar que era lo más abstracto que había visto en toda mi vida.   Lo más duro del día fue, sin duda, contarles a los señores mi problema con la sangre. Pude dar poca información sobre mis experiencias anteriores, pues el señor Malirt me prohibió hablar sobre mi estancia en su casa, así que no di nombres, simplemente les conté un par de aventuras... Dos noches que desperté bañado en sangre debajo de la cama. Al principio no le dieron mucha importancia, aunque parecían un tanto preocupados. Normal. No me molesta su sorpresa, pues comprendo que yo reaccionaría igual... Pero me veían buena persona, y eso venció su intranquilidad. Así que llegó la noche...     Y cómo no, me desperté con el cuello lleno de sangre. Es una sensación difícil de describir... Al no moverme, la sangre se seca, y cuando me despierto noto automáticamente el lugar donde la sangre tomó aposento durante la noche. Sinceramente, no me molesta la sangre líquida, pero la sangre seca, sí. He comprobado que tiene un olor un tanto desagradable, aunque si no hay mucha, no se nota...


No quise atemorizar a mis nuevos amos, así que fui directamente a la ducha... Pero cuando volví, la señora de la casa ya había pasado por mi habitación y había visto la sangre en la almohada. Me lo contó mientras almorzábamos. No sentí apenas vergüenza, pues para mi era de lo más natural, pero ellos parecían un poco molestos... Aun así, no era algo que pudiese evitar, e intenté pasar un buen día con ellos ayudándolos en todas las tareas, portándome como un auténtico caballero. Sin duda, mis nuevos amos estaban contentos de cómo trabajaba. Y es que puedo aguantar todo el día sin cansarme, trabajando duro y cumpliendo con mi deber.   Este primer día pasó igual que el segundo, el tercero... Los días, aunque monótonos, no se hacían aburridos, pues me sentía muy nuevo y con muchas cosas que descubrir, teniendo en cuenta que estuve un año y medio en casa del señor Malirt, y que para mí, dos meses no eran nada.   Con el niño de la casa no tardé en llevarme bien, aunque él no parecía muy contento conmigo. De hecho, sus padres me prestaban más atención a mi que no a él. Y es que no colaboraba mucho en casa, pero tampoco era su deber... Ése era el mío, pero además lo hacía bien y a gusto, y por eso los señores estaban tan contentos conmigo. Al cabo de unos días, pero, el niño empezó a encontrarse mal. Tenía fiebre alta y problemas de respiración. Nadie sabía qué le pasaba... Y yo, tampoco podía preocuparme de eso... Ni tampoco quería preocuparme. Se le acabaría pasando, seguro, pues dinero y comodidad no les faltaba...


Han pasado ya cuatro meses desde que estoy con la familia Ushberg, y me siento muy a gusto, pero... No sé, son gente un poco rara. O quizá es el lugar... Pero pasan cosas no del todo normales. Cada día, al despertarme, huele a muerto. Un olor pestilente y agobiante que se mete entre las sábanas y me despierta al primer instante de olerlo. Puede ser que, en realidad, no sea olor a muerto, y sea sólo la cuadra de los caballos que huele mal, pero es un olor un tanto más profundo, más penetrante. Había notado en otra ocasión este olor. Me recuerda mucho a ciertas habitaciones de la casa del señor Malirt. Olían igual. Para ese entonces pensaba que era él, quien olía mal y contaminaba la casa de ese asqueroso olor. Pero, a no ser que el olor se quedase en mi cuerpo, me había perseguido hasta aquí.     Hoy estuve ayudando al agradable señor Arthur a cazar. ¡Y menuda sorpresa nos hemos llevado!, ¡Hemos encontrado dos conejos, un ciervo y un cerdo ya muertos! Estaban juntos, apilados, y hemos pensado que seguramente algún otro cazador los había matado y por algún motivo los había dejado ahí... Aunque lo dudo. ¿Desde cuándo un cazador deja su botín tirado, en el bosque?.

Estuvimos mirando si encontrábamos los agujeros de las balas en los lugares comunes de disparo, pero no encontramos nada. Además, los animales estaban medio abiertos, deducimos con algún tipo de cuchillo.


En fin, la cuestión es que estaban en perfecto estado, y cenamos genial! Estaban buenísimos.     Esta mañana, el señor Arthur habló seriamente conmigo. Estaba muy preocupado, pues había elaborado una extravagante pero posible teoría que explicaba los extraños acontecimientos que estaban ocurriendo en la zona. Según él, es muy probable que haya algún tipo de animal feroz merodeando por la ahí, que se dedica a comer animales. Así, los animales muertos que encontramos el otro día podrían ser resultado de, quizá, un intento suyo de comérselos, pero fallido, porque como dice el señor, quizá le habían pillado con las manos en la masa, y huyó... Éso también explicaría el porqué del olor a muerto, y los rastros de sangre que hay alrededor de la mansión. Lo único que no logra entender el señor Arthur es la sangre que acompaña mi cuerpo cada mañana, cada día. Él no tiene duda de que yo no tengo nada que ver con los sucesos, pues, además de parecer buen chico, lo soy, y sabe que estoy durmiendo por la noche. Pero resulta inquietante...  Otra teoría suya, es que haya alguien o algo que se intenta comunicar con nosotros. Ésta es la que más razonable me parece a mí. Quizá haya un espíritu que nos intenta contar algo relacionado con la muerte, y también, por fuerza, conmigo. Aunque me da miedo, me gusta ser partícipe de una historia tan lúgubre, y estoy ansioso por sacar conclusiones.


Hace ya dos meses que empezaron a practicar todo tipo de brujería en la mansión... Los señores se están volviendo locos, y con razón. Están intentando que el espíritu se vaya, pero no hay manera... Los incidentes tampoco cejan. Los animales que antes encontrábamos muertos en el bosque, ahora aparecen cada día por la casa. Su sangre, su cuerpo... Y el olor a muerto cada vez más y más fuerte. Además, también intentan alejarme a mí de todo esto, pues cada día aparece más sangre en mi habitación por la mañana, y la situación se vuelve insoportable. Les da mucho miedo que los espíritus quieran hacerme algo malo. Y a mi también... Hoy vendrá un sacerdote a bendecir nuevamente la mansión y los alrededores, y rezaremos juntos todo el día para que los no-invitados se larguen...   Tengo miedo. Mucho miedo. Ya no entiendo nada. ¿Por qué está pasando esto? ¡¿Porqué?!   Hoy... Hoy hemos encontrado el cadáver de la pequeña Lisa, dentro de la chimenea... El bebé estaba empalado, asado, con todo el cuerpo quemado. Le habían extirpado los órganos, no quiero ni pensar con qué finalidad... La cara era lo único que quedaba entero, aunque deformada, seguramente por el sufrimiento de la pobre... No puedo aguantar más esta tortura. ¡Esto rebasa mi fuerza, mi valor y mi sentido de la razón! ¿Pero qué puedo hacer? Si me largo, los señores no me lo perdonarían nunca, y mi nombre se vería oscuramente mancillado, pues ¿quién se fiaría del niño que trajo la mala suerte a la familia Ushberg? No, debo quedarme, y afrontar con ellos esta trágica situación.


Hoy, cuando el señor Arthur recuperó las fuerzas después del lamentable suceso, estaba completamente loco. Dijo que esta noche la pasaría en vela, junto a su mujer y su hijo, para encontrar, o al menos ver, al dichoso espíritu, o lo que fuera eso, y acabar con él. Yo no vacilé ni un momento, y con mucha firmeza, les dije que yo también colaboraría.   Luego su esposa trazó un plan, en el cual cada uno de nosotros debería quedarse en sus correspondientes habitaciones, con un arma de fuego, y esperando. Y así lo hicimos. Me encerré en la habitación, me puse en la cama y preparé la pistola, por si acaso...     Ha pasado un día desde mi muerte. Recuerdo pocas cosas, pero aún tengo la imagen de cuando me encerré en la habitación con la pistola y... ¡Y luego esas ganas locas de salir otra vez! De ir a buscar al pequeño Anton, ¡Sí!... Tan pequeño, tan tierno... ¡Ya lo tenía cogido por el cuello!, ¡Apenas le dio tiempo a gritar!. ¡Sí! Me faltaba poco ya para comerme su pequeño y joven corazón, y sus tripas, y su carne fresca y sabrosa... ¡Rabia!   Erlian


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