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TRABAJADORES INFORMALES DE LA BASURA: UN ESTUDIO SOBRE TRABAJO INFANTIL EN ROSARIO

INFORME FINAL

Equipo de trabajo: Ana Miranda Analia Otero Julio Zelarayan Asistencia: Agustina Corica

Marzo de 2007


INDICE

INTRODUCCION ..................................................................................... 3 1. PRESENTACION DEL ESTUDIO ....................................................... 5 1.2. Estrategia Metodológica.............................................................................. 6 1.2. El trabajo infantil en el sector informal de la basura............................... 7

2. ANALISIS DE RESULTADOS ............................................................ 8 2.1. Grupos familiares y Condiciones de hábitat ............................................. 8 Características del Jefe/a de hogar .............................................................................. 10

2.2. La situación educativa............................................................................... 12 2.3. Niños y jóvenes en actividad ..................................................................... 19 Invisibilidad ................................................................................................................ 20 Asistencia escolar y actividad económica................................................................... 21 Actividades de calle.................................................................................................... 23

2.4. La actividad del cirujeo............................................................................. 24 2.5. Salud ........................................................................................................... 33

3. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES .................................... 35 Bibliografía.............................................................................................. 40 Anexo....................................................................................................... 41

Esta publicación de la OIT ha sido posible gracias a la financiación del Ministerio de Trabajo de los Estados Unidos (Department of Labor). Su contenido no refleja necesariamente las opiniones o políticas del Ministerio de Trabajo, y la mención en la misma de marcas registradas, productos comerciales u organizaciones no implica que el Gobierno de los Estados Unidos los apruebe o respalde.

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INTRODUCCION El documento tiene como objetivo presentar un estudio sobre trabajo infantil en el sector informal de la basura en la Ciudad de Rosario. Durante la investigación se realizó un análisis sobre las actividades de los/as niños/as y j@venes1 miembros de grupos familiares que se desempeñan en el sector informal de la basura. En el estudio, se tomó como punto de partida la definición conceptual del trabajo infantil (en adelante TI). Dicha definición señala que se considera al TI “como toda actividad que implique la participación de los niños y adolescentes en tareas laborales propiamente dichas, independientemente de la relación de dependencia laboral que tenga el niño o la prestación de servicios que realice. Asimismo, se considera como trabajo infantil aquel que impide el acceso, la permanencia y un rendimiento aceptable del niño en la escuela, o cuando el trabajo se hace en ambientes peligrosos, que tienen efectos negativos inmediatos o futuros en la salud del niño, o cuando se lleven a cabo en condiciones que afecten su desarrollo psicológico, físico, moral y social” (OIT-IPEC, Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, 2006:59). En esta dirección y de acuerdo al marco legal, el TI en basurales forma parte de las actividades comprendidas entre las peores formas2. El TI representa una problemática social con fuertes implicancias tanto en el presente como en las perspectivas futuras de niños y jóvenes, ya que puede

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Durante el estudio se referirá a los/as niños/as y j@venes entrevistados de manera indistinta según género. De forma tal, que para facilitar la fluidez de la lectura se consignará como niños a la población de niños y niñas entre 5 y 13 años y jóvenes a la población de los y las jóvenes entre 14 y 17 años de edad. 2 La Organización Internacional del Trabajo define estas últimas en el Convenio Nº 182 del siguiente modo: a) todas las formas de esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, como la venta y el tráfico de niños, la servidumbre por deudas y la condición de siervo, y el trabajo forzoso u obligatorio de niños para utilizarlos en conflictos armados; b) La utilización, el reclutamiento o la oferta de niños para la prostitución, la producción de pornografía o actuaciones pornográficas; c) La utilización. El reclutamiento o la oferta de niños para la realización de actividades ilícitas, en particular la producción y el tráfico de estupefacientes.; d) El trabajo que, por su naturaleza o por las condiciones en que se lleva a cabo, dañe la salud, la seguridad o la mortalidad de los niños. La República Argentina aprobó este convenio mediante la Ley Nº 25.255, promulgada por el Decreto Nº 609/00.

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afectar su salud, desempeño escolar, y desarrollo psicológico y social; vulnerando los derechos y responsabilidades de los niños. La legislación que protege el derecho de los niños frente al trabajo forma parte de la historia del siglo veinte3. Durante gran parte de la historia de la humanidad las tareas de producción y reproducción de la vida estuvieron unidas en un mismo espacio: el hogar (Carnoy M. 2000). Unido a ello, no existía una conciencia de la particularidad del niño como alguien distinto al adulto. Es decir que, no existían instituciones propias de la infancia y los niños se incorporaban al mundo de los adultos entre los seis o siete años aproximadamente (Aries P. 1987 citado en Ponce G. 2007). La progresiva separación de los ámbitos domésticos y productivos ligada al proceso de urbanización fue habilitando el espacio para la expansión de la niñez y la juventud en tanto ciclos vitales destinados a la formación de las nuevas generaciones. Este proceso se plasmó, por un lado, en la expansión de la legislación que prohíbe la contratación de niños y niñas menores y, por otro, en la legislación respecto a la obligatoriedad educativa. De forma tal que, en la legislación sobre TI existe una asociación entre la edad mínima de ingreso a la actividad laboral y la edad prevista en la regulación sobre la obligatoriedad educativa. La persistencia de sectores económicos de carácter informal -vinculados a problemáticas estructurales de la economía- ha significado que a pesar del avance de la legislación protectiva, se detecten segmentos del mercado laboral donde la actividad de menores continúa vigente. Tal es el caso del sector informal de la basura, en el cual se enmarca el presente estudio. Justamente, los resultados que se presentan a continuación brindan información específica del TI en niños y jóvenes que pertenecen a hogares en los cuales la principal actividad laboral de sus miembros está relacionada con la recolección y tratamiento de residuos. Más específicamente, los resultados de la investigación hacen referencia a la participación de los niños y jóvenes en el cirujeo y/o en actividades de calle. 3

Un análisis detallado sobre la evolución histórica de la intervención social del Estado y las leyes de trabajo de menores puede verse en: Macri, M et al. (2005) EL trabajo infantil no es un juego: investigaciones sobre trabajo infanto-adolescente en Argentina. La crujía, Buenos Aires.

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El recorte particular con el que se trabajó en la investigación hace necesario aclarar que se utilizará el término de TI para denominar la actividad de niños y jóvenes en el cirujeo y/o actividades callejeras. Al tiempo que se utilizará la noción de niños y jóvenes en actividad económica para nombrar a aquellos que participan en alguna de las actividades de referencia.

1. PRESENTACION DEL ESTUDIO La investigación surgió por una iniciativa del Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil de la Organización Internacional del trabajo (IPEC-OIT), desarrollándose a partir de un trabajo conjunto entre el Programa de Emprendimientos Ambientales Solidarios4 (PEAS) de la Municipalidad de Rosario, Provincia de Santa Fé y el Programa de Investigaciones de Juventud de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO). Al respecto, es necesario destacar que la asociación con un programa que viene realizando en forma sostenida actividades en los basurales y destinadas al mejoramiento ambiental, ha significado un gran apoyo para el desarrollo de la tarea de investigación. En este sentido, el trabajo constante de los integrantes del PEAS en los barrios, facilitó el fluido acercamiento al vecindario y brindó un aporte sustantivo para la comprensión del fenómeno en estudio. Entre los principales antecedentes de la investigación se encuentran, por un lado, un informe realizado por el PEAS que estuvo destinado a diagnosticar las actividades relativas a la gestión general del trabajo con la basura, sirviendo de marco para la elaboración de los proyectos de intervención

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Las principales actividades del PEAS están relacionadas con proyectos asociados a la erradicación de basurales crónicos, al sostenimiento de la limpieza barrial y a la concientización de los vecinos sobre las posibilidades de mejoras en las condiciones sanitarias de hábitat. Desde el 2004 a la actualidad se han puesto en marcha una decena de proyectos lanzados por el equipo de trabajo del PEAS en conjunto con el vecindario. Dichas actividades han tenido una importante repercusión en el entorno barrial, promoviendo el trabajo solidario y el cuidado del ambiente, incentivando la participación de niños y jóvenes en actividades comunitarias.

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actualmente en curso5. Por otro lado, las encuestas sobre trabajo infantil desarrolladas en el marco de la OIT-IPEC, las cuales fueron tomadas como referencia en dirección al contenido temático y al tratamiento de las problemáticas del trabajo de los niños y jóvenes.

1.2. Estrategia Metodológica El presente estudio se realizó en base a un diseño metodológico que combino la utilización de técnicas cuanti y cualitativas de investigación social. El universo de estudio alcanzó los barrios de Villa Banana, La Lagunita, Santa Lucia, La Sexta, Puente Negro y Las Flores Sur, de la Ciudad de Rosario. La recolección de información se llevó a cabo durante los meses de octubre del 2006 y febrero del 2007. El estudio comprendió dos etapas. En una primera etapa, se aplicó una encuesta a los grupos familiares de trabajadores informales de la basura, que contaban por lo menos con un miembro menor de 18 años de edad. La unidad de información fue el grupo familiar, definido por todos aquellos habitantes de una vivienda que comparten una misma economía doméstica. El cuestionario aplicado estuvo compuesto por dos módulos, uno correspondiente al grupo familiar y otro aplicado específicamente a dos de los niños y jóvenes de cada grupo familiar (entre 5 y 17 años de edad), que fueron seleccionados aleatoriamente. El diseño del operativo fue censal entre los grupos familiares y muestral entre los niños y jóvenes. El universo del estudio quedó comprendido por un total de 269 grupos familiares. Dentro de estos grupos familiares que componen el universo de análisis, la muestra total de niños quedó conformada por 444 casos. Una vez finalizado el trabajo de campo cuantitativo y sobre las bases de las principales tendencias observadas como resultado del mismo, se desarrolló 5 Relevamiento sobre hábitos de “Cirujeo” en la Ciudad de Rosario. Secretaría de Servicios Públicos, Dirección General de Política Ambiental, Programa de Emprendimientos Ambientales Solidarios, Ciudad de Rosario. Noviembre, 2004.

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una segunda etapa de instrumentación de metodologías cualitativas. Durante dicha etapa, se efectuaron entrevistas semi-estructuras a informantes claves, dentro de los cuales se incluyeron tanto operadores sociales encargados de trabajo barrial; como grupos familiares de trabajadores de la basura, y en particular niños y jóvenes que realizan o realizaron actividades relacionadas con el cirujeo. Mayores precisiones respecto de la estrategia metodológica pueden observarse en el Anexo.

1.2. El trabajo infantil en el sector informal de la basura Las actividades relacionadas con el trabajo en la basura de los niños y jóvenes deben comprenderse en el marco de las estrategias de vida de los grupos familiares que conforman. En este sentido, el trabajo en la basura presenta características análogas en su funcionamiento a otras economías informales domésticas, es decir prevalece en ellas la lógica de subsistencia y no de acumulación; relaciones de trabajo que se basan en el parentesco y en lazos personales; y en muchos casos es imposible distinguir claramente entre los gastos de la actividad económica y los gastos asignados a cuestiones domésticas. La participación de los distintos miembros de la unidad doméstica en el trabajo con la basura constituye una alternativa laboral relevante para los habitantes de los territorios bajo estudio. El trabajo informal de la basura es una actividad usual entre los mismos. Dicho fenómeno permanece asociado a la instalación de la actividad como una práctica cultural históricamente arraigada en el contexto barrial. Esta situación antecede una tendencia a la naturalización del trabajo en el basural. El escenario descrito contribuye a la invisibilidad de esta modalidad específica de TI. Dada la complejidad de la problemática, utilizamos un abordaje que nos permitiera vincular tanto datos y nociones centrales sobre los grupos familiares de los trabajadores informales de la basura, como de los niños-jóvenes.

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En la encuesta aplicada la orientación temática del módulo de hogar indagó sobre la vivienda y las características generales del grupo familiar, mientras que el módulo de niños y jóvenes abordó temáticas específicas de educación y TI. Respecto del encuestado, mientras que el módulo de vivienda – hogar fue contestado por uno de los adultos del grupo familiar, el módulo de niños y jóvenes fue tomado de forma directa. No obstante, entre ambos módulos se integraron preguntas similares que habilitan la comparación entre los distintos respondentes al interior del grupo familiar. De allí que, un punto central en la lectura de la información es aquel relativo a las diferencias en los módulos del cuestionario (vivienda-hogar/niños-jóvenes), relacionadas con el encuestado y con la orientación temática de las preguntas.

2. ANALISIS DE RESULTADOS A continuación se presentan los resultados del trabajo de campo realizado en el presente estudio. El análisis fue efectuado a partir de la triangulación de información cuanti y cualitativa. Las principales temáticas abordadas giran en torno a: condiciones de hábitat, educación y principales actividades de los jóvenes, actividad de cirujeo, salud.

2.1. Grupos familiares y Condiciones de hábitat Un primer aspecto relativo a las condiciones habitacionales de los grupos familiares que trabajan en el sector del cirujeo, está referido a las características generales de la vivienda. Dentro del campo de las ciencias sociales las condiciones de hábitat constituyen uno de los indicadores centrales asociados a la definición de la pobreza estructural. Esta noción remite a situaciones de pobreza de larga data y esta sujeta a privaciones que pueden leerse, entre otras, a través de deficitarias condiciones de vivienda.

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Los resultados del operativo de campo fueron contundentes en evidenciar el déficit habitacional entre los grupos familiares relevados. El 39,8% de los grupos familiares habita en una vivienda con un solo ambiente, y una proporción un poco menor (37,2%) en una vivienda con sólo dos ambientes (cuadro 1). En este contexto, dado que el tamaño medio de los grupos familiares es superior a seis miembros por vivienda, subyace la condición de hacinamiento6 (54,3%). La situación habitacional es aún más crítica al tomar en cuenta que el 18,7% de los grupos familiares declararon utilizar algún ambiente como lugar de trabajo.

Cuadro 1 Distribución porcentual de los grupos familiares según número de ambientes disponibles Nº Ambientes 1 ambiente 2 ambientes 3 o más ambientes Total

% 39,8 37,2 23,0 100,0

En lo que hace a la estructura de la vivienda, la información señala que el 42,7% de los grupos familiares habita en una construcción de material precario (ladrillo suelto, cartón, chapa). El 52,8% no cuenta con agua corriente dentro de la vivienda y el 54,5 % no posee baño con descarga de agua. Más del 50% de los grupos son de tipo nuclear completo. Un dato importante aparece al agregar los tipos de hogar de familia extendida y multifamiliar, los cuales alcanzan a casi el 20% de los grupos familiares relevados (cuadro 2).

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Se considera que un hogar se encuentra en condiciones de hacinamiento cuando hay más de tres miembros por ambiente o habitación.

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Cuadro 2 Distribución porcentual del tipo de hogar

Nuclear incompleta Nuclear completa Familia extendida Multifamiliar Total

% 27,1 54,3 15,6 3,0 100,0

En líneas generales, se puede observar que los grupos familiares dedicados a la actividad del cirujeo habitan en situaciones de pobreza estructural. Dicha situación se hace manifiesta en las condiciones materiales de las propias viviendas y en la situación de hacinamiento. Esta situación es aún más acuciante entre aquellos grupos que destinan una parte de la vivienda para el desarrollo de la actividad misma del cirujeo (prácticamente el 20%). Además de las condiciones de hábitat, otro de los aspectos centrales a destacar es aquel relativo a las características sociales de los jefe/as de hogar de los grupos familiares de referencia. Entre las más significativas pueden mencionarse: un bajo nivel de instrucción, una alta tasa de migración.

Características del Jefe/a de hogar La proporción de migrantes entre los trabajadores informales de la basura relevados es superior al promedio general de la Provincia de Santa Fé que alcanza al (6%)7. Más de la mitad de los jefes/as de hogar de la población en la que se aplicó la encuesta provienen de otras ciudades y provincias argentinas.

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Fuente: INDEC. Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2001.

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Cuadro 3 Lugar de nacimiento del Jefe/as de hogar

Rosario Otras localidades de Santa Fé Otras provincias argentinas

% 43,7 9,7 46,6

Entre los jefe/as de hogar se destaca también un claro déficit educacional. El 70% de ellos no terminó el nivel primario de enseñanza, de los cuales el 13,7% no cuenta con instrucción alguna. En el mismo sentido sólo el 2,5% logró finalizar la escuela secundaria (cuadro 4).

Cuadro 4 Máximo nivel educativo alcanzado por los Jefes/as de hogar

Sin instrucción Primario incompleto Primario completo Secundario incompleto Secundario completo Terciario o universitario incompleto

% 13,7 54,1 24,8 5,0 1,6 0,9

Las problemáticas vinculadas a la falta de instrucción o a un escaso nivel educativo son múltiples, no sólo competen a obstáculos a la hora de desempeñarse en la esfera laboral sino que también involucran aspectos cotidianos, como el acceso a los medios de comunicación. Estos problemas tienen incidencias en el desarrollo de la autoestima y en las relaciones sociales. Al respecto, entre los testimonios la madre de un joven con hijos en edad escolar señaló:

“(…) 23 años tiene; el mayor. Tampoco quiso terminar la escuela porque dice que se iban a reír de él. Esa es más o menos la enseñanza… (…) Por ahí le mandan un número de celular, un mensaje. Me dice “leémelo porque no sé leer”. “¿Viste qué feo es no querer aprender? Porque tenés un celular y no sabés quién te llamó ni

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nada”. Pero me dice que no, que él va a seguir así y va a morir así. Es terco.” (Entrevista Nº 4, Madre con hijos edad escolar, Miembro de grupo familiar de trabajadores informales de la basura).

Por último, y en referencia a la situación ocupacional de los jefes/as de hogar es imprescindible tomar en consideración que la muestra fue conformada por hogares en donde la actividad laboral de sus miembros estuviera vinculada al trabajo informal en la basura. Es por ello que, una amplia proporción de los jefes/as de hogar manifestó estar ocupado. Sin embargo, la condición de ocupado no debe ocultar que el trabajo con la basura es una de las actividades de mayor informalidad dentro de la estructura ocupacional. Así como que, los márgenes de posibilidad de otras ocupaciones resultan acotados. En los testimonios recogidos mediante entrevistas fue reiterada la mención de que las actividades de reemplazo del cirujeo se concentran en: el servicio doméstico entre las mujeres, y la albañilería entre los hombres. En el caso específico de las mujeres se observó también una fuerte inactividad laboral vinculada al cuidado de los hijos, inclusive en jóvenes en edad teórica de asistencia escolar. Asimismo, ocho de cada diez de los hogares relevados cuenta con algún tipo de asistencia social y o alimentaria. En síntesis, entre los grupos familiares que formaron parte de la muestra de la investigación se destaca la situación de pobreza estructural. Dicha situación manifiesta la vulnerabilidad económica social de los grupos familiares, entendida en tanto acumulación de desventajas en distintos aspectos sociales. Entre los aspectos más salientes se encuentran los déficit en las condiciones habitacionales, educativas y de calidad del empleo entre los jefes/as de hogar. La situación de los niños y jóvenes que se presenta a continuación debe ser interpretada en relación a este contexto de vulnerabilidad familiar.

2.2. La situación educativa Un aspecto central en el desarrollo de los niños y jóvenes está relacionado con la educación, ya que los grupos etarios en análisis corresponden con las edades teóricas de los ciclos obligatorios de la educación formal. Al 12


momento de tomarse la encuesta, la obligatoriedad escolar alcanzaba a los distintos ciclos que componen la educación general básica (en adelante EGB). Es decir que, la obligatoriedad comprendía a los ciclos que los niños y jóvenes deben teóricamente cursar entre 5 y 15 años de edad (Ley 24.1958). Durante el mes de diciembre del 2006 se sancionó la Ley de Educación Nacional Nº 26.206, por la cual se extendió la obligatoriedad de la educación al ciclo medio de enseñanza. De forma complementaria a la asistencia a la educación formal, esta investigación propuso una primera aproximación sobre la cuestión educativa indagando sobre saberes relacionados con la lecto/escritura y con aspectos de la matemática elemental. En el primer caso, fue preocupante advertir que el 10,1% de los jóvenes entre 14 y 17 años expresaron no saber leer y escribir. En el segundo caso, el 12,1% de los jóvenes en la misma franja etaria contestó no saber hacer cuentas (cuadro 7 y 8).

Si No

Cuadro 7 ¿Sabes leer y escribir? De 5 a 13 De 14 a 17 años años 65,0 89,9 35,0 10,1

Total % 70,6 29,4

Si No

Cuadro 8 ¿Sabes hacer cuentas? De 5 a 13 De 14 a 17 años años 72,0 87,9 28,0 12,1

Total % 75,6 24,4

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La Ley 24.195 dispuso la Educación General Básica (EGB) que se articuló a partir de nueve grados/años, y que junto con la educación preescolar fueron obligatorios. La EGB articuló los siete años de la antigua educación primaria más dos años, octavo y noveno, que anteriormente correspondían al nivel secundario. Los ciclos y/o niveles se establecieron de la siguiente forma: EGB1 (primero, segundo y tercer año), EGB2 (cuarto, quinto y sexto), EGB3 (séptimo, octavo y noveno), y Polimodal (de tres años). Teóricamente, las edades 6 a 11 corresponden a la EGB 1 y 2; 12 a 14 a EGB 3 y 15 a 17 a Polimodal.

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“Yo, siempre mi rebusque fue, venía acá cuando había tiempo de cosecha en Corrientes… yo siempre viví trabajando en la cosecha del algodón. Entonces, iba 4 ó 5 meses a Corrientes, a cosechar algodón. Y así fué que … el padre de ellos, íbamos y veníamos de la cosecha de algodón. Entonces, ellos nunca pudieron seguir la escuela. Eso es lo que pasó.” (Entrevista Nº 4, Madre con hijos en edad escolar, Miembro de grupo familiar de trabajadores informales de la basura).

En lo que hace a la asistencia al sistema educativo formal, la información hace evidente una fuerte participación educativa entre los menores de 13 años (91,8%)9. Al tiempo que, muestra el desafío en la inclusión de dos grupos: 1) l de los niños que han abandonado la escuela (5,0%) y; 2) el de los niños que nunca asistieron (3,2%). Entre los jóvenes de 14 y 17 años, la situación es distinta. En este caso, sólo el 52,5% continúa asistiendo, el 44,4% abandonó y el 3,0% nunca asistió. De la comparación entre ambos grupos se desprende que hay un promedio estructural del 3,2% que queda al margen del sistema educativo. Así como también se puede observar que en la franja de jóvenes de 14 a 17 años existe un amplio porcentaje que ha abandonado la escolaridad formal, siendo este porcentaje mayor al promedio registrado por las encuestas de hogares para el aglomerado del Gran Rosario10.

Cuadro 9 Asistencia a un establecimiento de educación formal De 5 a 13 De 14 a 17 Total años años % Si 91,8 52,5 83,0 No, pero asistió 5,0 44,4 13,8 Nuca asistió 3,2 3,0 3,2

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La tendencia sobre la fuerte participación educativa entre los menores de 13 años; marchan en sentido similar a las observadas mediante la información relevada en: OIT-IPEC, Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, 2006:25. 10 Según datos de la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC para el Gran Rosario, durante el tercer trimestre de 2006 la proporción de jóvenes entre 14 y 17 años que asistían a la educación formal alcanzaba al 83,7%.

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“(…) a mí me gusta. Yo, si me pongo a estudiar, sé. Pero prefiero capaz mirar televisión o hacer otra cosa que ponerme a estudiar. Por eso. Dejé, me quedé porque no le prestaba mucha atención al estudio …(…) Mi papá se había enojado porque quería que siga pero bueno; yo ya había dejado y había dicho que no …(Entrevista Nº 6, Mujer joven, trabajadora informal de la basura).

En el grupo poblacional bajo análisis se condensan una serie de desventajas sociales que operan como antecedentes del abandono escolar. Diversas investigaciones han señalado que el problema del abandono forma parte de recorridos vitales más amplios, siendo afectado por múltiples circunstancias (Binstock G y M Cerrutti 2005). En esta dirección los testimonios dan cuenta que problemas como la baja autoestima, el embarazo temprano, las trayectorias educativas no lineales11 y el bajo estímulo del entorno familiar son causas de fuerte influencia en el proceso de abandono escolar. Asimismo, la actividad laboral y la formación de una pareja, entre los jóvenes de mayor edad, son factores de suma importancia en la deserción educativa.

“Yo tenía problemas pero... Bah; a mí me gustaba estudiar, pero después tuve un problema familiar y me tuve que juntar y tuve que dejar la escuela porque estaba… a la noche; dejé a mitad de año... ya…embarazada y ya no podía ir… ” (Entrevista Nº 6, Mujer joven, trabajadora informal de la basura).

Las investigaciones sobre abandono escolar han subrayado que ciertos acontecimientos relativos a la vida personal y familiar resultan de suma importancia como factores antecedentes a la deserción. Entre estos acontecimientos pueden nombrarse, por ejemplo, la pérdida de un familiar cercano, la pérdida del empleo del jefe o la jefa del hogar, el embarazo y las uniones conyugales a edades tempranas. Así como también han destacado el 11

La no linealidad tiene relación con que los recorridos escolares no responden a los estándares que propone el sistema educativo, por ejemplo por recorridos escolares en donde se ha producido la repitencia o el abandono escolar. Ver Kaplan C y Fainsond P. (2001). "Pobreza urbana, diversidad cultural y escuela media. Notas sobre las trayectorias escolares de las adolescentes embarazadas." Revista del Instituto de Investigaciones en Ciencias de la Educación - Fac. de Filosofía y Letras UBA Año X Nº 18.

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papel de los adultos significativos. La presencia de adultos que alienten la escolarización en el entorno escolar o familiar pueden influir positivamente en el seguimiento y apoyo de la continuidad educativa (Binstock G y M Cerrutti 2005; Casal J Garcia M Merino R y Quesada M. 2005).

“Yo también me quedé embarazada cuando iba a 3er año y también iba a dejar la escuela. Después fueron a buscarme los profesores, todo, porque era abanderada…” (Entrevista Nº 7, Mujer joven, trabajadora informal de la basura).

Otros factores con influencia en las trayectorias de abandono son aquellos a los que se ha denominado como de “baja autoestima”, los cuales se presentan muchas veces como dificultades propias de los jóvenes. En esta dirección, en otras investigaciones también se ha identificado que los jóvenes atribuyen la deserción escolar a características individuales como la “vagancia” o la falta de gusto por la actividad escolar (Garcia M., 2006). Las entrevistas recogidas en el marco de la presente investigación, dejan a la luz como procesos más complejos y relativos a la oferta educativa y al contexto social son introyectados como dificultades personales, los cuales son inclusive exteriorizados como problemas asociados a la disciplina individual.

“A mí me gusta la escuela, pero soy muy dura del bocho para que me quede ¿viste? … repetís y no te queda…(...) Eso te tira mucho abajo.” (Entrevista Nº 8, Mujer joven, trabajadora informal de la basura).

“Dejé cuando le pegué a un pibe, por eso.” (Entrevista Nº 3, Varón joven, trabajadora informal de la basura).

“¿Y volverías a la escuela? - No; yo tengo una nenita ya. No, porque no voy a dejar…. (…) No me gusta la escuela. La escuela, todo lo que es escribir… Eso no me gusta.” (Entrevista Nº 5, Mujer joven, Miembro de grupo familiar de trabajadores informales de la basura).

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En lo que hace a las trayectorias educativas de los niños y jóvenes se han detectado elementos que muestran cómo el abandono escolar forma parte de un proceso durante el cual se producen distintos acontecimientos. Un primer acontecimiento esta dado por el ingreso tardío, es decir el ingreso al sistema educativo a una edad mayor a la correspondiente teóricamente. Puede observarse que un 17% de los niños y jóvenes ingresó al sistema educativo con una edad mayor a los 7 años de edad, siendo esta problemática más pronunciada en el grupo de 14 a 17 años de edad (cuadro 10).

Cuadro 10 Año en el que los niños y jóvenes ingresaron a un establecimiento de educación formal De 5 a 13 De 14 a 17 Total años años % Hasta los 6 años 86,6 71,0 83,1 Después de los 7 años 13,4 29,0 16,9

Otro acontecimiento significativo, es aquel relacionado con la repitencia de años o grados de estudio. De la información relevada se desprende que más de la mitad de los niños y jóvenes repitieron al menos una vez (54.1%). Así como, siete de cada diez de los jóvenes de 14 a 17 años han repetido algún grado o año educativo (cuadro 11).

Si No

Cuadro 11 Repitió alguna vez De 5 a 13 De 14 a 17 años años 49,1 71,6 50,9 28,4

Total % 54,1 45,9

A partir de la combinación de los indicadores asociados al ingreso tardío y repitencia se realizó un ejercicio de reconstrucción de las trayectorias escolares. Las categorías utilizadas se definieron operacionalmente del siguiente modo: Lineal: refiriere a aquellos niños y jóvenes que ingresaron al sistema educativo formal en la correspondiente edad teórica y que además no han repetido. No lineal: corresponde a aquellos niños y jóvenes que han

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ingresado con retraso al sistema educativo y/ o han repetido al menos una vez. Abandono: remite a aquellos niños y jóvenes que habiendo ingresado al sistema educativo formal no continúan actualmente asistiendo. Finalmente Nunca Asistió: refiere a todos aquellos niños y jóvenes que nunca asistieron a la escuela.

Cuadro 12 Trayectorias educativas de los niños y jóvenes De 5 a 13 De 14 a 17 Total años años % Lineal 44,3 13,1 37,3 No Lineal 47,5 39,4 45,7 Abandono 5,0 44,4 13,8 Nunca Asistió 3,2 3,0 3,2 Total 100 100 100

La información es contundente en mostrar que el 62,7% de los niños y jóvenes viene desarrollando una trayectoria educativa no lineal. Razón por la cual es de suponer que entre los que asisten al sistema educativo hay un alto porcentaje de sobre-edad (cuadro 13). La sobre-edad constituye uno de los antecedentes importantes del abandono escolar, como se hizo evidente en los testimonios expuestos con anterioridad, por ejemplo aquellos en los cuales los jóvenes señalaban sentirse avergonzados por asistir en edades más avanzadas que el conjunto de sus compañeros de estudios.

“Pero lo que pasa es que ellos no querían seguir en la escuela porque tenían vergüenza para ir a la escuela de trasnoche. Entonces empezó a ir la hermana y otro hermano más grande, a la escuela. Y entonces, ella no quiso ir. Después, ella se juntó con el esposo que tiene ahora, tuvo la nena y ya no quise seguir más la escuela.” (Entrevista Nº 4, Madre con hijos edad escolar, Miembro de grupo familiar de trabajadores informales de la basura).

Sintéticamente, como conclusión del apartado se puede señalar como alarmante, en primer lugar, la proporción de niños y jóvenes que nunca 18


asistieron a la educación formal, así como también la proporción de aquellos que manifestaron no saber leer y escribir, o hacer cuentas sobre todo entre los mayores de 14 años. En segundo lugar que, el recorrido de las trayectorias escolares indica tendencias tanto en relación al ingreso tardío, como a la presencia de altas tasas de repitencia. Lo cual deja en evidencia el predominio de trayectorias no lineales entre los niños y jóvenes miembros de grupos familiares que se desempeñan en el sector informal de la basura. En tercer lugar que, el conjunto de los aspectos educativos y sociales que están interviniendo en los procesos de abandono escolar son cuestiones que deberían ser consideradas en todas aquellas estrategias de inclusión educativa.

2.3. Niños y jóvenes en actividad

Se ha señalado durante la introducción que en este estudio se abordaron principalmente dos de las actividades económicas comprendidas en la definición de TI. Dado el particular recorte de la investigación, tanto en los cuestionarios, como en las entrevistas, se indagó específicamente sobre la participación de niños y jóvenes en actividades asociadas al cirujeo, y en actividades de calle. En función del análisis, en primer lugar se presenta una visión integrada de la participación de niños y jóvenes en las actividades de referencia, haciendo hincapié en la problemática de la invisibilidad del TI y en la relación entre actividad económica y asistencia escolar. En segundo lugar, se profundiza en la descripción de las actividades de calle. Por último, y en un apartado específico se abordará la participación de niños y jóvenes en actividades del cirujeo.

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Invisibilidad Las encuestas se desarrollaron mediante la aplicación de diferentes módulos a los que respondieron distintos miembros del hogar. En dichos módulos se incluyeron preguntas similares, consultando entre los adultos sobre la condición de actividad de cada uno de los miembros del hogar, y entre los niños y jóvenes sobre su participación en actividades de calle y/o en actividades relacionadas al cirujeo. El resultado de la triangulación de la información relevada entre los distintos respondentes fue interesante. Los adultos señalaron que la actividad de niños y jóvenes era de 44,1%, mientras que los niños y jóvenes declararon participar en alguna actividad económica en un 73.3%. Gráfico 1 Condición de actividad de los niños y jóvenes según declaración de los padres

Respuesta niños y jóvenes

73.3%

Respuesta adultos

44.1%

0

10

20

30

40

50

60

70

80

Las divergencias halladas entre las respuestas de los distintos miembros del hogar indican que -con frecuencia- la actividad económica de los niños y jóvenes pasa inadvertida o no es considerada como tal entre los adultos. Esto último, que se hizo evidente en la comparación entre las respuestas de los adultos y los niños y jóvenes abre un campo fecundo para indagaciones cualitativas sobre percepciones y subjetividades entre trabajadores del sector informal de la basura.

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“A mí hay una cosa que me llamó la atención respecto de lo que estábamos hablando con el grupo de jóvenes, como aparece esta historia de una chica que cuenta que bueno: “mi marido, mi compañero tuvo en su momento, que cartonear. Entonces, mi hijo vió lo que hacía mi compañero y se puso a hacer lo mismo”. Que es nada; estas cosas que contaba, que estaba bastante bien, porque decía “bueno, ahora agarra además cosas peligrosas” (el cobre es una cagada). Agarra ¿qué sé yo? cobre, qué sé yo. Lo cambia por un alfajor. Entonces, uno dice “ahí está el inicio” ¿no? Una cosa que parece un juego, que parece… Evidentemente donde los pibes aprenden. O sea, son rápidos y aprenden y enseguida se dan cuenta cómo viene la mano …” (Entrevista Nº 10, Informante Clave, Operadora Barrial).

La invisibilidad es una de las dimensiones sustantivas de la problemática del TI. Razón por la cual, las campañas destinadas a la erradicación del TI hacen hincapié en la concientización y sensibilización sobre la des-naturalización de la participación de niños y jóvenes en actividades económicas.

Asistencia escolar y actividad económica

El análisis de los resultados de campo indica que una tendencia preponderante entre los niños y jóvenes es la combinación entre la asistencia escolar y la actividad económica. El 60% combina ambas actividades, lo cual dificulta la continuidad educativa. El amplio espectro de edades con las que se viene trabajando en este estudio hace necesario una distinción entre las actividades de niños y jóvenes. Entre los menores de 13 años la tendencia a combinar la asistencia escolar y la actividad económica es bien acentuada. El 64,5% de los entrevistados manifestó que además de asistir a la escuela realiza alguna actividad de calle o cirujeo. Asimismo, un dato de singular importancia es aquel relacionado con los niños que realizan tareas del sector informal del cirujeo o de calle como actividad única, lo cual hace evidente procesos de abandono escolar temprano. 21


Respecto de las diferencias de género, se observó que la combinación de actividades alcanza similar intensidad entre varones y mujeres. Sin embargo, es mucho mayor el porcentaje de varones des-escolarizados en actividad económica, siendo además más pronunciada la participación de las niñas en la educación como actividad exclusiva (cuadro 13). Cuadro 13 Actividades de los niños y jóvenes De 5 a 13 años Sólo realiza actividad económica Asiste a la escuela y realiza actividad económica Sólo asiste a la educación No estudia, ni realiza actividad económica

7,0 64,5 27,6 0,9

Sólo realiza actividad económica Asiste a la escuela y realiza actividad económica Sólo asiste a la educación No estudia, ni realiza actividad económica

11,0 66,9 21,5 0,6

Sólo realiza actividad económica Asiste a la escuela y realiza actividad económica Sólo asiste a la educación No estudia, ni realiza actividad económica

3,0 62,1 33,7 1,2

De 14 a 17 años Total 34,3 44,4 12,1 9,1 Varones 46,4 42,9 8,9 1,8 Mujeres 18,6 46,5 16,3 18,6

Total % 13,2 60,0 24,1 2,7 19,7 61,0 18,4 0,9 6,1 59,0 30,2 4,7

Según se ha planteado en el apartado de educación, en el grupo de jóvenes mayores de 14 años la tasa de asistencia escolar es menor. Es por ello que, la combinación entre escolaridad y TI adquiere menor importancia proporcional que en el grupo de edad anterior. En este sentido, un porcentaje mayor al 30% señaló dedicarse exclusivamente a la realización de actividades económicas. Un dato más alarmante aún, es aquel que relacionado con la condición de inactividad absoluta, es decir con el porcentaje jóvenes desescolarizados que tampoco participan de alguna actividad económica (9,1%). Las tendencias predominantes de género que se observaron en el grupo de edad anterior, aparecen ahora más exacerbadas. Estas tendencias son relativas a la mayor participación de las mujeres en la educación, la mayor presencia de los hombres en la actividad económica y la expansión de tendencias hacia la inactividad absoluta entre las mujeres jóvenes (18,6%). En este último caso, diversas investigaciones han subrayado la vigencia de este fenómeno, que fue conceptualizado con la noción de “domesticidad excluyente”, de 22


modo de dar cuenta de la menor participación de las mujeres de bajo nivel educativo en actividades por fuera del entorno doméstico (Braslavsky C. 1986; Miranda A. A Otero y J Zelarayan. 2005).

Actividades de calle Los resultados del relevamiento dieron cuenta de que uno de cada cinco niños y jóvenes encuestados realizaban alguna actividad de calle, como por ejemplo: cuidar autos, pedir monedas, limpiar vidrios, hacer malabares. En este caso tampoco se registraron diferencias significativas en la participación de niños y jóvenes en este tipo de tareas (22.1% y 20.2% respectivamente).

Cuadro 14 Realización de actividades de calles de niños y jóvenes De 5 a 13 De 14 a 17 Total años años % No hace actividad de calle 77.8 79.8 78.3 Realiza actividad de calle 22.2 20.2 21.7

Las diferencias entre los grupos de edad se hicieron evidentes frente a la pregunta de cuáles eran las actividades que realizaban en la calle. Al respecto, se observó que entre los menores de 13 años más del 50% pedían monedas, prácticamente el 40% realizaba alguna venta callejera y el 30% cuidaba autos. Mientras que en el caso de los jóvenes, la principal actividad registrada estuvo relacionada con el cuidado de vehículos en la vía pública. En la mayoría de los casos, sin embargo, los jóvenes contestaron que realizaban otras actividades, seguramente relacionadas con el trabajo informal en la basura.

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Cuadro 15 Principales actividades de los niños y jóvenes De 5 a 13 De 14 a 17 años años Cuidar autos 32,9 40,0 Pedir monedas 53,9 10,0 Vender 39,5 15,0 Limpiar vidrios 11,8 15,0 Hacer malabarismo 7,9 0,0 Otras 7,9 55,0

Total % 34,4 44,8 34,4 12,5 6,3 17,7

2.4. La actividad del cirujeo Dentro del sector informal, el trabajo de recolección y tratamiento de residuos brinda una alternativa rápida frente a la necesidad de ingresos en contextos de pobreza estructural. En términos generales, se trata de una actividad de auto-empleo que se puede realizar de forma individual y que no presenta barreras en cuando a su acceso o abandono. Se puede decir que, es una actividad “siempre disponible” frente a la escasez de oportunidades y la necesidad de conseguir el sustento económico. La escasez de barreras de acceso implicó que durante la crisis de 2001 la actividad tuviera una amplia expansión. La reactivación económica de los últimos años significó una menor incidencia del cirujeo dentro del sector informal. No obstante, para algunos sectores sigue representando la principal actividad laboral o una tarea secundaria a la que se recurre frente a la ausencia de otras labores, cómo el servicio doméstico o la albañilería. Los estudios sobre TI en el sector de la basura han señalado la vigencia de una percepción positiva con respecto a las actividades relacionadas con el cirujeo. Esta valoración permanece anclada en el sustento del valor del trabajo asociado a la honradez y en contraposición con actividades delictivas (OIT-IPEC 2004; UNICEF-OIM 2006). Los testimonios recogidos durante la indagación cualitativa muestran la contraposición entre el “trabajo” y el “delito”.

“Yo no te digo que todos los que se drogan son así, porque hay gente ¿viste? que se drogan y no molestan. Capaz que no la hacen; laburan 24


para tener, para consumir. Pero hay pibes que no; les roban a los padres para tener esa mugre. Y por ahí ¿qué sé yo? Espero que nunca me toque porque si me toca, yo misma. Yo siempre le digo a mi hijo: yo lo mando en cana, yo lo pongo preso. Porque así como yo laburé toda mi vida, yo me crié cirujeando ¿qué les cuesta a ellos juntarse un poco de chatarra y…? Cuando vos tenés ganas de consumir, hacé lo que vos quieras, es tu plata loco, no tenés que hacer daño… Aquél que roba para drogarse…” (Entrevista Nº 2, Madre con hijos edad escolar, trabajadora informal de la basura).

“Porque antes no veías tanta porquería. No sé. Para mí es la educación que tienen de cada padre. Es la educación de cada padre. A mí me criaron de una forma ¿qué sé yo? Mal o bien pero me han criado; me dieron una educación como la gente. A los palos pero me dieron educación ¿entendés? De no tocar nada a nadie, de sobrevivir a tu laburo, no de ir a robar.” (Entrevista Nº 2, Madre con hijos edad escolar, trabajadora informal de la basura).

En este marco, donde la valoración del trabajo y la disponibilidad de acceso a la labor del cirujeo están ampliamente presentes, se registró que el 65% de los niños y jóvenes participaban de la actividad. Nuevamente, es importante advertir que no se registraron diferencias de magnitud entre la participación de los niños y los jóvenes.

Gráfico 2 Niños y jóvenes según trabajo en el sector de la basura (auto-declaración)

Jóvenes 14 a 17 años

64.6%

Niños 5 a 13 años

65.0%

0.0

20.0

40.0

60.0

80.0

25


Las diferencias entre los niños y los jóvenes se hicieron evidentes en cuanto al contenido y forma de organización de la actividad. Entre los menores de 13 años se registró un alto porcentaje (71,3%) de aquellos que cirujean acompañando a sus padres o como parte de una ayuda familiar. Mientras que, entre los jóvenes de 14 a 17 años se manifestó una autonomía relativa respecto del grupo familiar de origen, y prácticamente el 50% contestó trabajar para sí mismo. En este último caso, es de destacarse que la consolidación de uniones conyugales y/o la maternidad o la paternidad a edades tempranas puede representar un factor de suma importancia en la necesidad económica de los jóvenes.

Gráfico 3 ¿Para quién trabajas? 100%

2.7%

3.2%

80% 47.2% 60%

71.3%

40% 49.2%

20% 26.0% 0% Niños 5 a 13 años Para mí

Jóvenes 14 a 17 años

Para ayudar a mi familia

Otros

“Era el único trabajo que teníamos nosotros, porque como éramos muchos, tenían que salir a juntarse ellos, porque como yo me quedaba con los hermanos más chicos en la casa, ellos tenían que sí o sí salir a rebuscar; entre ellos con el padre. El padre por un lado y ellos iban por otro lado. Entonces, ya la platita que entraba de ese día, se ponía para la comida. Y así vivimos. …no había otro trabajo; era ese nomás… (…) Ellos, de chiquitos, me daban a mí cuando empezaron ya ahora tienen.…. - Ya tienen otra familia. - Claro. O sea, ellos manejan cada uno su plata. O sea, si ellos me quieren dar para a mí, me dan. Y si no, ya es la plata de ellos.” 26


(Entrevista Nº 4, Madre con hijos edad escolar, Miembro de grupo familiar de trabajadores informales de la basura).

Se ha visto en los testimonios que la participación en las actividades del cirujeo entre niños y jóvenes tiene un fuerte componente de transmisión inter-generacional. En las investigaciones sobre el tema, se ha argumentado que además del límite ético frente a otras alternativas de ingreso, se produce entre los niños un efecto de imitación de familiares, amigos o conocidos (UNICEF-OIM 2006). Los registros de campo de la presente investigación confirman la hipótesis de que el ingreso a la actividad del cirujeo entre los menores tiene un antecedente en la imitación de las prácticas de los adultos. “Mi nene, había un tiempito que agarraba la bolsita, se me iba a la plaza y juntaba tapitas o moneditas, porque quería moneditas para comprarse la gaseosa. Pero porque quería. No; pero los primeros tiempos, mi marido también, no tenía trabajo y salía con el carro; por ahí traía aluminio que entraba a mi casa. Entonces, él veía y después, como veía que el padre juntaba y vendía, que tenía plata. Entonces, él agarraba una bolsita “mamá, me voy a la placita ¿me dejás ir a jugar?” y venía con un amiguito juntando pero me traía un montón de mugre o fierros: “Mami, mirá! Fierros!” . /es verdad…pero ¿viste? Un nenito de 5 años …, me volvía loca, sí; le había agarrado. Ahora no; por suerte, gracias a Dios, mi marido ya tiene trabajo.” (Entrevista Nº 6, Madre joven, miembro de grupo familiar de trabajadores informales de la basura).

En lo que hace específicamente al inicio de la trayectoria en el sector informal de la basura, se ha verificado que el 15% de los niños comenzaron a participar con anterioridad a los 5 años de edad. Sin embargo, la mayor incorporación se produce, aparentemente, entre los 5 y los 9 años. Es de destacarse que las frecuencias en niños y jóvenes son diferentes en relación al ciclo económico en que cada grupo etario transitó su infancia y juventud, así como también por la edad que tenían al momento de contestar la encuesta.

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Cuadro 16 Niños que participan en el cirujeo según edad de ingreso a la actividad De 5 a 13 De 14 a 17 Total años años % De 1 a 4 años 20,0 1,7 15,7 De 5 a 9 años 61,6 39,7 56,5 De 10 a 14 años 18,4 51,7 26,2 De 15 a 17 años 6,9 1,6 TOTAL 100,0 100,0 100,0

En referencia a la trayectoria de niños y jóvenes en el sector informal de la basura, en el relevamiento cuantitativo se incluyó una pregunta abierta sobre el motivo o causa principal que había desencadenado el inicio de la actividad. Las respuestas, que fueron múltiples, se agruparon en cuatro causas o motivos principales. La causa o motivo de mayor incidencia estuvo asociada a la ayuda en la economía familiar. El segundo motivo a distintos aspectos vinculados con el gusto por la actividad laboral. Esta segunda causa parece presentarse como la contratara del dis-gusto de la asistencia escolar. Un tercer motivo estuvo relacionado con la posibilidad puntual de conseguir dinero. Por último, se expresaron también distintos sucesos familiares, tales como un accidente o un divorcio, como eventos que anteceden el ingreso a la actividad.

Gráfico 4 Causas relacionadas con el ingreso a la actividad del cirujeo Relacionado con algún suceso familiar puntual Puntualmente asociado con conseguir dinero En relación al gusto

4%

10%

26%

Como una ayuda económica a la familia

36%

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Cabe advertir aquí que este inicio temprano de las trayectorias de los niños y jóvenes participantes en actividades relacionadas con el cirujeo, marcha en igual sentido que los testimonios recogidos en las entrevistas a informantes claves. “- Chiquititos. 9 años vienen ya… Chiquititos. A los 6 ya. Más empiezan con las golosinas que quieren. Por ejemplo, hay un chico de la otra cuadra que él junta; queman cobre, todo y entonces él va, junta; después viene acá a la esquina y le cambian por una gaseosa y un pancho o una hamburguesa. Una nena de 4…” (Entrevista Nº 6, Mujer joven, trabajadora informal de la basura).

La intensidad de la jornada dedicada al cirujeo es mayor en el grupo de mayor edad. Así, mientras que entre los niños de 5 a 13 años el 80,6% de los que participan en actividades del cirujeo lo hacen hasta 4 horas diarias, casi el 40% de los mayores de 14 años le dedica 5 horas diarias o más (cuadro 17). Un dato interesante es que no se registraron diferencias entre ambos subgrupos de edad respecto de la percepción de ingresos derivados de la actividad del cirujeo. Esta información por sus posibles implicancias en la subjetividad

de

los

niños,

resulta

sumamente

sugerente

para

la

profundización de nuevas líneas de abordajes cualitativos. Cuadro 17 Cantidad de horas diarias dedicadas a la actividad del cirujeo De 5 a 13 De 14 a 17 Total años años % Hasta 4 horas 80,6 62,3 76,5 Entre 5 o 6 horas 14,7 23,0 16,5 7 horas o más 4,7 14,8 7,0

Si No

Cuadro 18 ¿Ganás algo por cirujear? De 5 a 13 De 14 a 17 años años 78,0 77,8 22,0 22,2

Total % 78,0 22,0

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De los que obtienen una ganancia de las actividades en la basura, el 79.7% obtiene sólo dinero y el 17.6% dinero y algunos productos. El ingreso promedio de los niños es de $11.5 por semana. El ingreso de los jóvenes es mayor a de los niños ($23.4 y $8.1 respectivamente)

Cuadro 19 Ingreso semanal en por cirujeo De 5 a 13 De 14 a 17 años años Ingreso promedio 8,1 23,4 en pesos argentinos

Total % 11,5

Los ingresos obtenidos mediante la actividad del cirujeo no sólo constituyen una fuente de ayuda a los ingresos familiares, sino que habilitan el alcance de nuevos consumos. El consumo aparece como una causa de peso en relación al desarrollo de las actividades que realizan los niños y jóvenes. En esta dirección los relatos de los informantes claves, describen formas frecuentes de utilización de estos ingresos entre los niños y jóvenes. “Pero no es solamente golosinas. Ellos saben que juntando esas cosas y vendiendo, tienen su plata y por ahí se la gastan no siempre en golosinas; hacen lo que quieren. Si quieren comprar una remera, saben que van a juntar eso y hasta que no junten para la remera, no van a dejar… (…) Empiezan por la golosina porque son chicos. Después van creciendo…Van viendo, van diciendo… comprarse la heladera…” (Entrevista Nº 6, Madre joven, miembro de grupo familiar de trabajadores informales de la basura) “Claro; todo porque quieren es manejar su plata. No sé dónde tienen en la cabeza; te digo la verdad, ni yo los entiendo. - Pero ¿para qué? ¿Para ir a bailar…? -Claro, para ir al baile, todo. … Ahora ¿viste? Capaz que sale ¿qué sé yo? un pantalón $ 40 ó $ 50 y ellos quieren eso y vos no la tenés a la plata. Y la remera, capaz que sale $ 20, $ 25 y yo no la tenía la plata ¿de dónde voy a sacar? Y es como yo les decía: yo antes luchaba para el morfi de mi vieja ¿entendés? Nosotros. Y nos ocupábamos de la comida. La ropa no, si la ropa, en la planta salían las bolsas de ropa;

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a mí me daba lo mismo; no me interesaba eso; me interesaba que no falte nada en la casa.” (Entrevista Nº 2, Madre con hijos edad escolar, trabajadora informal de la basura).

“El nene que estaba recién acá, habíamos hecho una encuesta y le preguntábamos por el tema del cirujeo y por qué le interesaba. Y él quería comprarse…, la plata del celular, el estuche y … Ya piensa que no la va a malgastar comprando golosinas.” (Entrevista Nº 6, Madre joven, miembro de grupo familiar de trabajadores informales de la basura).

Resumiendo en forma integrada los dos apartados relacionados con la actividad de los niños y jóvenes, pueden indicarse una serie de aspectos centrales. En primer término, una tendencia significativa entre los niños y jóvenes a participar en alguna actividad económica. Actividad que no siempre parece ser reconocida por la mirada adulta. Es notable la incongruencia entre los niños y jóvenes que afirmaron participar en actividades de calle y/o cirujeo, y el porcentaje de adultos que los reconocieron en esta condición. Lo cual demuestra un aspecto medular de la invisibilidad del TI, a pesar de su presencia acentuada en el territorio bajo estudio. En segundo término, es destacable que la escolarización no resulta la actividad principal y exclusiva para este conjunto de niños y jóvenes. Las tendencias son innegables. Se observó de manera preponderante, que sobre todo, los niños distribuyen su tiempo cotidiano entre la asistencia escolar y la realización de alguna actividad de calle y/o cirujeo. En los jóvenes la tasa de asistencia escolar desciende al tiempo que se incrementa los porcentajes de aquellos dedicados exclusivamente a la realización de actividades económicas, como aquellos des-escolarizados y sin participación en actividades económicas. En tercer término, profundizando en la descripción de las actividades de calle frecuentes, se observa una mayor propensión de los niños en actividades como pedido de monedas y venta callejera; mientras que entre los jóvenes la

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principal actividad está relacionada con el cuidado de vehículos en la vía pública. Atendiendo a una de las peores formas de TI: la actividad específica del cirujeo; a partir de los hallazgos de este estudio pudo observarse que un 65% de tanto de niños como de jóvenes participaban de la actividad. Asimismo entre los menores de 13 años se verifica que esta participación permanece ligada a la actividad de los adultos y/o como parte de la ayuda familiar; y para el caso de los mayores de 14 años se incrementa significativamente el porcentaje de aquellos que la realizan con una autonomía relativa del grupo familiar de origen. Las trayectorias de los niños y jóvenes en el sector informal de la basura comienzan a edades muy tempranas. La mayor incorporación se produce entre los 5 y 9 años de edad y en gran medida asociada con la posibilidad de aportar a la economía familiar. La carga horaria destinada al cumplimiento de la tarea abarca casi 4 horas diarias para más del 80% de los niños de 5 a 13 años; y 5 o más horas entre el 40% de los mayores de 14 años. Finalmente, un factor de relevancia en relación a la actividad del cirujeo abordado en este estudio es el consumo. La centralidad del consumo como antecedente del ingreso a la actividad económica es una dimensión novedosa en los estudios sobre TI. Los factores que inciden en el peso que adquiere entre los niños y jóvenes son múltiples. En el caso particular de nuestro país, tanto la recuperación económica como la red de asistencia social desplegada a partir de la crisis de 2001, han significado cierto alivio en la urgencia alimentaria cotidiana de los grupos de menores recursos. Razón por la cual, la dimensión del consumo se presenta con mayor peso relativo en los testimonios. No obstante, más allá de la transformación de la coyuntura económica, diversos estudios han argumentado sobre la importancia y las dinámicas generadas por el consumo, tanto en la sociedad en general, como entre los niños y jóvenes. Justamente, el consumo en las sociedades capitalistas contemporáneas atraviesa distintas dimensiones de la vida social, convirtiéndose en un elemento constitutivo de la identidad. De forma tal que, la advertencia sobre el peso del consumo como antecedente del TI representa 32


una dimensión a tomar en cuenta para nuevos estudios que profundicen en la construcción de subjetividades en niños y jóvenes.

2.5. Salud Otra problemática sustantiva nos remite a las condiciones de salud que enfrentan los trabajadores informales de la basura. Los niños y jóvenes que están involucrados en la actividad del cirujeo se encuentran cotidianamente en una situación sumamente riesgosa ya que están expuestos al contacto directo con materiales de desecho. Los riesgos vinculados con la actividad, comprenden daños para la salud de los niños que afectan su calidad de vida actual y futura, al tiempo que pueden generar consecuencias irreparables en su bienestar físico. Por ello resultan altamente preocupantes las tendencias manifiestas a partir de la información relevada en este estudio. Es destacable que, casi un 87% los niños y jóvenes admiten encontrar comida durante la realización de actividades relativas al cirujeo. Resta aclarar la estrecha relación existente entre buenas condiciones de salud y nutrición adecuada, fundamentalmente tratándose de niños en plena etapa de desarrollo y formación. No obstante bajo las condiciones de pobreza extrema, la ingesta de comida hallada en los desechos forma parte de las estrategias de supervivencia de las familias. Dentro del conjunto de los consultados un 72,2% confirmaron utilizarla para consumo propio o familiar. Entre otros aspectos preocupantes, pudo observarse que un 61,2% de los niños y jóvenes consultados afirma encontrar jeringas cuando realiza actividades de cirujeo; y un porcentaje mayor al 60% respondió hallar medicamentos. Las amplias posibilidades de contagio o la ingesta de medicamentos en mal estado, constituyen sólo algunos ejemplos de los aspectos que involucra la problemática. Dichos ejemplos resultan útiles a la hora de graficar las implicancias de la exposición. Frente al panorama descrito, un dato significativo es que sólo uno 1 de cada cuatro de los niños y jóvenes utiliza algún tipo de protección en las

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actividades que realizan con la basura. Dentro de los tipos de protección identificados, los guantes son lo más común (43.7%). Es decir que en la actualidad las actividades vinculadas con la basura se desarrollan en el marco de escasas condiciones de protección (cuadro 20).

Gráfico 5 Exposición a materiales de desecho durante la actividad de cirujeo 86,8% Total

63,0% 61,2% 91,9%

De 14 a 17

74,2% 72,6% 85,4%

De 5 a 13

59,8% 58,0% Jeringas

No Si

Medicamentos

Cuadro 20 Uso de protección De 5 a 13 De 14 a 17 años años 76,7 70,3 23,3 29,7

Comida

Total % 75,3 24,7

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3. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

El TI representa una problemática social con fuertes implicancias en las condiciones de vida de niños y jóvenes. Su erradicación es una meta a alcanzar a través del compromiso de amplios sectores sociales, mediante la implementación de medidas concretas tendientes a la disminución de la pobreza y la escolarización de niños y jóvenes (Ponce G. 2007). Con el objetivo de aportar al diagnóstico y a al erradicación del TI, en este estudio se abordó de manera específica la problemática entre niños y jóvenes miembros de grupos familiares dedicados a la actividad del cirujeo. En el relevamiento quedó en evidencia que los grupos familiares habitan situaciones de pobreza estructural. En este sentido, las tendencias observadas a través de la información obtenida fueron contundentes. Por un lado, el promedio de miembros de hogar es superior a seis; por otro, el 77% de los hogares tienen menos de 3 ambientes. Dentro de estos últimos, más de la mitad sólo cuentan con un ambiente. Tras los datos reseñados puede apreciarse que la condición de hacinamiento alcanza a más de la mitad del conjunto de los hogares relevados (54,3%). Así como, las condiciones materiales de las viviendas y la situación de hacinamiento dieron cuenta de la precariedad habitacional, puedo advertirse que dicha situación es aún más severa entre aquellos que destinan una parte de la vivienda a la actividad misma del cirujeo (18.7%). La vulnerabilidad económica y social de los grupos familiares, entendida en tanto acumulación de desventajas sociales, tiene un antecedente central en la situación educativa. La información indica el bajo nivel educativo de los jefes y jefas de hogar. En este sentido, un 13,7% de los jefes/as de hogar no cuenta con instrucción formal, mientras que un 70% no terminó el nivel primario de instrucción. Tomando en cuenta el conjunto de los aspectos relevados sobre los grupos familiares, se propuso que la situación de niños y jóvenes sobre TI que se presenta en este informe, debe ser interpretada en relación a este contexto de vulnerabilidad familiar.

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El balance de la situación educativa indica una alta proporción de niños y jóvenes que nunca asistieron a la educación formal en relación con otros grupos sociales. Es alarmante que el 3,2% de los niños y jóvenes no hayan asistido nunca a la escuela. Asimismo se evidenció una fuerte presencia de jóvenes que manifestaron no saber leer, escribir ni realizar cuentas. Entre los escolarizados se registraron fuertes tendencias hacia el ingreso tardío, la repitencia de grados y años de estudio y la preeminencia de trayectorias no lineales. Un 17% de los niños y jóvenes ingresó al sistema educativo con una edad mayor a los 7 años de edad. Más de la mitad de los niños y jóvenes repitieron al menos una vez (54.1%). Partiendo de la reconstrucción de las trayectorias escolares, las tendencias son contundentes en mostrar que el 62,7% de los niños y jóvenes viene desarrollando una trayectoria educativa no lineal. En este marco, el abandono escolar temprano adquiere una presencia significativa. Durante la investigación, se detectaron un conjunto de factores con incidencia en el proceso de deserción escolar. Estos factores están asociados a la baja autoestima, la necesidad económica, las uniones conyugales y el embarazo temprano, entre otros. La problemática de abandono escolar forma parte de recorridos vitales más amplios y, como quedó manifiesto en los testimonios de niños y jóvenes, se encuentra ampliamente asociado al contexto de vulnerabilidad social y familiar. Asimismo, el abandono escolar temprano es la antesala del ingreso al TI como actividad excluyente. Los resultados del estudio son contundentes en evidenciar un conjunto de elementos a ser considerados en la implementación de acciones tendientes a la inclusión educativa y a la erradicación del TI. En primer lugar, un grupo prioritario a tomar en cuenta es aquel que integran los niños y jóvenes que nunca asistieron a la educación formal y/o que no saben leer y escribir. En este caso, se recomiendan programas de alfabetización que atiendan las necesidades puntuales del grupo de referencia. En segundo lugar, otro grupo de alta prioridad es aquel que ha abandonado el sistema educativo formal a edades tempranas. Para ellos, aparece como necesario el diseño de acciones tendientes a la inclusión escolar a través de una oferta educativa que 36


contemple el conjunto de factores que intervienen en los procesos de abandono. En tercer lugar, la atención de las trayectorias no lineales entre aquellos niños y jóvenes que continúan asistiendo a la educación pero en condición de sobre-edad. En esta dirección, las acciones tendientes al desarrollo de modelos pedagógicos no tradicionales, tendientes al sostenimiento de la asistencia educativa de niños y jóvenes son recomendadas. Estos modelos pueden incluir, por ejemplo, el registro de asistencia por materias, el apoyo extra-escolar, entre otras acciones. En esta dirección, se propone en primer término la adecuación de la oferta escolar, a través de estrategias pedagógicas tendientes a la inclusión y continuidad escolar de niños y jóvenes con trayectorias educativas no lineales. En segundo termino, la difusión de un conjunto de actividades: apoyo escolar y acompañamiento por parte de profesionales capacitados en la atención de grupos socialmente vulnerables. La promoción de espacios barriales que fomenten la escolarización y brinden un entorno que posibilite la realización de las tareas escolares, por ejemplo: bibliotecas. El desarrollo de campañas de sensibilización sobre el rol de los adultos en la continuidad educativa de niños y jóvenes, tanto en los ámbitos escolares como familiares. Como se ha planteado con anterioridad, se pudo observar que la contracara de las trayectorias de escolarización no lineales y/o de los procesos de abandono escolar es la participación de los niños y jóvenes en actividades económicas. El 73,3% de los niños y jóvenes declaró participar en alguna actividad económica. En tanto que, un 60% de los niños y jóvenes combina la asistencia escolar con la realización de al menos alguna actividad económica. Este factor resulta de vital importancia en el estudio de las trayectorias educativas no lineales, ya que los niños y jóvenes distribuyen el tiempo diario entre los quehaceres de una y otra actividad. En este sentido, se comprobaron fuertes tendencias hacia la combinación de actividades educativas y económicas entre los niños. Así como, la preeminencia de la actividad económica entre los jóvenes, sobre todo entre los varones12. 12

En sentido similar otras investigaciones han subrayado como la deserción al sistema educativo se incrementa conforme avanza la edad y los niños comienzan a participar en nuevas actividades laborales y/o productivas, como por ejemplo su participación directa en la producción de cultivos (Alvarez S. y Schonfeld R. 2006: 44).

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En el caso específico de la actividad del cirujeo, la información relevada destaca que dentro de los grupos familiares de trabajadores informales de la basura, el 65,0% de los niños y jóvenes participan de esta actividad. Esta participación que comienza a edades tempranas, demanda un promedio de 4 horas diarias entre los niños menores a 13 años, mientras que los mayores de 14 años le dedican 5 horas diarias o más en casi un 40%. De forma tal que, el cirujeo es una actividad con una importancia temporal central en la cotidianeidad de los niños y jóvenes en este sector social, que es además combinada con otras tareas tales como el cuidado de automóviles en la vía pública o el pedido de monedas. Varios factores intervienen en la vigencia de la participación de niños y jóvenes en actividades económicas. Entre ellas, la problemática de la invisibilidad del TI, y la escasez de barreras de acceso a las tareas asociadas a la recolección y tratamiento de residuos son de fundamental importancia. También lo son, la persistencia de cierta percepción positiva que adquiere el trabajo en contraposición con actividades delictivas y la imitación de las prácticas de los adultos por parte de niños y jóvenes, es decir la transmisión inter-generacional de la actividad del cirujeo. Dada las condiciones de pobreza extrema, la mayoría (72.2%) de los niños y jóvenes consumen comida que encuentran en la basura. Entre otros aspectos preocupantes, pudo observarse que un 61,2% de los niños y jóvenes consultados afirma encontrar jeringas cuando realiza actividades de cirujeo; y un porcentaje mayor al 60% respondió hallar medicamentos. Las amplias posibilidades de contagio o la ingesta de medicamentos en mal estado, constituyen sólo algunos ejemplos de los aspectos que involucra la problemática. Frente a esta realidad, se requiere la difusión de acciones tendientes a la sensibilibilización de los adultos sobre la temática del TI, y sobre sus riesgos e implicancias en el desarrollo de los niños y los jóvenes. Así como, actividades concretas de erradicación del TI relativas, por ejemplo, a la efectiva separación de los ámbitos domésticos y laborales. En este caso, un ejemplo positivo es la instalación de “plantas” destinadas al tratamiento de la basura por fuera de los barrios. En los testimonios se pudo apreciar cómo el 38


establecimiento de estos espacios brindó un marco propicio para la regulación de la actividad laboral de los adultos trabajadores de la basura, excluyendo la participación de los niños. Por otra parte, un conjunto de medidas complementarias pueden operar en dirección a la generación de ámbitos propios de la niñez y la juventud. Durante el informe se destacó la subyacencia del consumo como un factor de peso asociado al ingreso al TI. Ante esta situación, pueden adoptarse acciones que estimulen aspectos de la subjetividad distintos al consumo, como por ejemplo espacios lúdicos, deportivos y/o creativos, en el marco de una política integral de niñez y juventud. Finalizando, para poner en marcha el conjunto de las actividades propuestas es fundamental contar con el apoyo y la coordinación de las organizaciones sociales inscriptas en la dinámica barrial.

La posibilidad de generar

intervenciones positivas y de largo plazo está asociada a la participación y el compromiso de distintos actores sociales, en donde las organizaciones comunitarias cumplen un papel central.

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Bibliografía Alvarez S. y Schonfeld R. (2006) Programa Gurisitos. Relevamiento de información para la elaboración de un programa de prevención del trabajo infantil. Informe Final. Picada 65, Departamento de Alto Uruguay, Provincia de Misiones. Aries P. (1987). El niño y la vida familiar en el Antiguo Régimen Editorial Taurus, Barcelona. Binstock G y M Cerrutti (2005). Carreras Truncadas: el abandono escolar en el nivel medio en la Argentina. Buenos Aires. Braslavsky C. (1986). La Juventud argentina: informe de situación. Buenos Aires, CEAL. Carnoy M. (2000). El trabajo flexible en la era de la información. Madrid, Editorial Alianza. Casal J Garcia M Merino R y Quesada M. (2005). Aportaciones teóricas y metodológicas a la sociología de la juventud desde la perspectiva de la transición. GRET- Universidad Autónoma de Barcelona. Barcelona. Kaplan C y Fainsond P. (2001). "Pobreza urbana, diversidad cultural y escuela media. Notas sobre las trayectorias escolares de las adolescentes embarazadas." Revista del Instituto de Investigaciones en Ciencias de la Educación - Fac. de Filosofía y Letras UBA Año X Nº 18. Miranda A. A Otero y J Zelarayan. (2005). Distribución de la educación y desigualdad en el empleo: los jóvenes en la Argentina Contemporánea. 7º Congreso de la ASET, Buenos Aires. OIT-IPEC (2004). Estudio de línea de base. Trabajo infantil en el botadero de basura de San Pedro Sula, Honduras. San Jose, Costa Rica. Ponce G. (2007). Una Perspectiva histórica sobre el trabajo infantil. mimeo. UNICEF-OIM (2006). Informe sobre trabajo infantil en la recuperación y reciclaje de residuos. Buenos Aires.

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Anexo

Principales Aspectos Metodológicos del Estudio

1. Diseño de investigación El estudio se realizó en base a un diseño metodológico que combino la utilización de técnicas cuanti y cualitativas de investigación social. El universo de estudio comprendió los barrios de Villa Banana, La Lagunita, Santa Lucia, La Sexta, Puente Negro y Las Flores Sur, de la Ciudad de Rosario. La recolección de información se llevó a cabo durante los meses de octubre del 2006 y febrero del 2007. El estudio comprendió dos etapas. En la primera se aplicó una encuesta sobre los grupos familiares de trabajadores informales de la basura, que contaban por lo menos con un miembro menor a 18 años de edad. La unidad de información fue el grupo familiar, definido por todos aquellos habitantes de la vivienda sobre la que se aplicó la encuesta. El diseño del operativo fue censal entre los grupos familiares y muestral entre los niños y jóvenes. El cuestionario estuvo conformado por dos módulos, uno correspondiente al grupo familiar y otro aplicado específicamente a dos de los menores de cada grupo familar (entre 5 a 17 años) que fueron seleccionados aleatoriamente. Una vez finalizado el trabajo de campo cuantitativo, se llevo a cabo una segunda etapa de instrumentación de metodologías cualitativas. Los instrumentos cualitativos utilizados durante la misma, se emplearon con el objetivo de profundizar en aquellas tendencias significativas detectadas en el relevamiento cuantitativo. Entre los ejes principales, se buscó indagar en aquellos aspectos vinculados con las percepciones respecto al trabajo del cirujeo, la dinámica de la actividad y su inscripción en el territorio barrial; las

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tensiones existentes en relación la educación en los niños y jóvenes, los proyectos barriales actuales, etc.

2. Diseño del cuestionario En el diseño del cuestionario se tomaron en cuenta tanto los antecedentes previos, como las problemáticas relevantes identificadas por el PEAS. Durante el proceso de diseño se realizó un trabajo conjunto con el PEAS y las áreas de Promoción Social y Salud del Municipio de Rosario. Los módulos de los que consta el cuestionario se diseñaron con el objetivo de relevar, por un lado, información acerca del grupo familiar y de las actividades de los niños y jóvenes, por otro. En el primer módulo se buscó obtener información sobre la vivienda, la composición del grupo familiar, así como también un perfil detallado de cada uno de sus miembros, incluyéndose un recuento de las actividades de cada miembro en relación a las tareas relacionadas con el cirujeo. En el segundo módulo, se buscó relevar información de los niños y jóvenes entre 5 y 17 años de edad en relación a las actividades propias al trabajo informal, su trayectoria educativa, recreación, salud y expectativas.

3. El desarrollo del trabajo de campo Una vez concluida la etapa de diseño del cuestionario se procedió a la realización de la prueba piloto. Durante la misma se entrevistaron 5 grupos familiares, detectándose ciertas incongruencias en la formulación de algunas preguntas que fueron modificadas a partir de un trabajo conjunto entre los encuestadores, el PEAS y el equipo coordinador del presente estudio. A partir de los ajustes, se procedió a la impresión de los cuestionarios definitivos, y a la capacitación de los encuestadores. La capacitación de los encuestadores se realizó también en forma conjunta. El trabajo de capacitación fue central dada la sensibilidad de la temática y las necesidades de organización propias al operativo. El equipo de campo fue conformado por 19 encuestadores que fueron acompañados por referentes

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barriales y coordinados por un equipo encargado de la supervisión de las tareas en cada uno de los barrios. El trabajo de campo se comprendió distintas fases. En un primer momento, la tarea central estuvo relacionada con la identificación de los hogares cuyos integrantes trabajaban en actividades de cirujeo. Con ese objetivo, se verificaron los hogares identificados en los estudios antecendentes, se analizó la cartografía zonal y se relevó información entre los vecinos del lugar. En base al trabajo de identificación se procedió a organizar los recorridos. El relevamiento comenzó el día 2 de octubre de 2006 y terminó el 20 del mismo mes. Durante el operativo se desarrolló una tarea de doble supervisión. Por un lado, se supervisaron en terreno cuestionarios realizados por una muestra al azar. Por otro, se supervisó la consistencia general de cada una de las encuestas realizadas. En cuanto a la segunda etapa de trabajo de campo, se utilizaron herramientas propias de la vertiente metodológica cualitativa. Más específicamente, se aplicaron entrevistas semi- estructuradas a informantes claves, dentro de los cuales se comprendieron tanto operadores sociales encargados de trabajo barrial; como grupos familiares de trabajadores de la basura, y en particular a niños y jóvenes que realizan o realizaron actividades relacionadas con el cirujeo. Esta etapa de relevamiento de la información ha sido realizada en su totalidad por el equipo coordinador del presente estudio, durante el mes de febrero del 2007.

4. Alcances del trabajo de campo Se ha señalado que el operativo de campo tuvo características censales entre los hogares con hijos menores a 18 años cuyos miembros se desempeñaban en la actividad del cirujeo en los barrios seleccionados. Es necesario destacar que, el número total de hogares relevados durante el operativo da cuenta de una situación temporal que debe ser referida al momento concreto en el cual se desarrolló el trabajo de campo. Esto se debe a que, el trabajo informal con la basura es ampliamente susceptible al ciclo económico, dado que se trata de una actividad de subsistencia o refugio frente a la escasez de mejores

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alternativas de empleo e ingresos. En dirección a estos antecedentes, el universo total del estudio quedó comprendido por un total de 269 grupos familiares. Otro aspecto de suma importancia está relacionado con la muestra de los niños y jóvenes al interior de los grupos familiares relevados. La muestra fue construida seleccionando de manera aleatoria a dos niños o jóvenes entre 5 y 17 años en cada uno de los grupos familiares que componen el universo de análisis. La muestra total de niños/as quedó conformada por 444 casos. Un punto central en la lectura de la información es aquel relativo las diferencias en los módulos del cuestionario (vivienda-hogar/niños-jóvenes), relacionadas con el encuestado y con la orientación temática de las preguntas. Respecto del encuestado, mientras que el modulo de vivienda – hogar fue contestado por uno de los adultos del grupo familiar, el modulo de niños y jóvenes fue tomado de forma directa. Respecto de la orientación temática, el modulo de hogar indagó sobre la vivienda y las características generales del grupo familiar, y el modulo de niños y jóvenes abordó temáticas especificas de educación y trabajo infantil. Cabe destacar que, entre ambos módulos se integraron preguntas similares que habilitan la comparación entre los distintos respondentes al interior del grupo familiar.

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Trabajadores Informales de la Basura