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DIME QUIEN ERES Y TE DIRÉ COMO ENSEÑAS Y COMO APRENDES

Esta es una de las conclusiones que es posible tener, después de realizar la lectura de los textos: Modelos para la enseñanza y relación entre el enfoque constructivista del proceso enseñanzaaprendizaje y los estilos de aprendizaje de AlonsoGallego-Heney, escrito por Pedro Martínez Geijo. Es incuestionable la relación que existe entre ambos documentos, son coherentes las lecturas y relecturas de los procesos de enseñanza y aprendizaje así como los apareamientos que podemos hacer en torno a las etapas de procesos en fin, todo en los documentos se muestra viable, posible, evaluable. Sin embargo una de las cosas que me ha llamado poderosamente la atención es


esta expresión: “Cómo enseñamos depende en gran medida de quienes somos”1. Dado que tanto el docente como el estudiante son elementos centrales en el proceso enseñanzaaprendizaje respectivamente y que de ambos se puede decir que se requieren activos, reflexivos, teóricos y pragmáticos, también es indispensable que se reconozca como lo plantea el primer postulado de la perspectiva constructivista, que “enseñar y aprender son actividades extremadamente complejas donde se ponen en juego un gran número de factores que dependen a la vez de las características personales del alumno y del contexto del aprendizaje”2. Considero que en ambos, docenteestudiante, tiene que haber una disposición previa que garantice que el esfuerzo que 1

Modelos para la enseñanza. Pág. 18 MARTÍNEZ GEIJO, Pedro. Relación entre el enfoque constructivista del proceso enseñanza-aprendizaje y los estilos de aprendizaje de Alonso- Gallego-Heney. Pág. 2 2


hacen cause impacto y sea fructífera tanto en el uno como en el otro. Ambos son protagonistas en el proceso. Ambos se afectan en el sentido de que para un estudiante que quiere comprender, que quiere ser autónomo en su proceso de asimilación se requiere un docente que le proporcione la seguridad, las estrategias que le ayuden a progresar en su estilo de aprendizaje. De igual modo se requiere de estudiantes que asuman responsablemente su aprendizaje desde una conciencia crítica que le permita exigir calidad y dar calidad. El contexto actual que cada vez es más exigente y que hoy nos exige ser competentes, nos reta a ser docentes con objetivos claros que sabemos a quien enseñar, qué enseñar, cómo enseñar, cuando enseña y cuando evaluar y un estudiante capaz de reconocer lo que sabe, saber que sabe y saber hacer con lo que sabe. El proceso por lo tanto nos exige a ambos, es difícil ser exigentes, si como estudiantes no lo hemos sido. Podemos tener mucho conocimiento y manejar muy bien los modelos de enseñanza, pero si no partimos del conocimiento de nuestra propia humanidad y en lo posible de la humanidad de nuestro destinatario el proceso nunca logrará que el estudiante sea autónomo y mucho menos que se aminoren los desajustes entre enseñanza y aprendizaje.


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