Issuu on Google+

NOTICIAS REVNEUROL DICIEMBRE 2013 ENERO 2014

Relacionan posibles defectos del oído interno con la hiperactividad 19/11/2013

Redacción / Reuters Health

Un estudio efectuado en ratones ha revelado que algunos defectos del oído interno podrían modificar áreas del cerebro que regulan el movimiento, lo que desencadena hiperactividad. Los resultados sugieren que esos cambios neurológicos también causarían problemas de conducta en los seres humanos. Los investigadores realizaron una serie de experimentos con ratones orientados al gen Slc12a2, que también poseen los humanos. De ellos surgió espontáneamente un grupo de ratones mutados sin el gen Slc12a2. Algunos ratones se movían casi continuamente y, además, tenían defectos cocleares y vestibulares graves, por lo que se estudió si los trastornos del oído interno de los animales podrían atribuirse a una mutación de Slc12a2, que se expresa en el oído interno, el sistema nervioso central y otros tejidos. El equipo eliminó selectivamente el gen Slc12a2 del oído interno, el sistema nervioso central completo o las áreas del cerebro que controlan el movimiento de ratones sanos. Sólo los ratones sin el gen en el oído interno se volvieron hiperactivos. Además, se detectaron niveles elevados de dos proteínas (pCREB y pERK) en el núcleo accumbens de los animales con disfunción del oído interno. La administración local del inhibidor de la pERK, SL327, redujo la hiperactividad.

[Science 2013] Antoine MW, Hübner CA, Arezzo JC, Hébert JM

Los hemisferios cerebrales de hombres y mujeres se estructuran de manera diferente 24/12/2013

Redacción / SINC

El cerebro del hombre y el de la mujer no se estructuran de la misma manera, al menos en cuanto a las conexiones entre los hemisferios, según un estudio de los hemisferios cerebrales mediante resonancia magnética. En el trabajo, los científicos han analizado la conectividad cerebral en un total de 949 personas (428 hombres y 521 mujeres) de 8 a 22 años y han señalado que los patrones de conectividad cerebral de los hombres forman un sistema más eficiente para las acciones coordinadas y las percepciones. Por el contrario, en el cerebro femenino, las conexiones favorecen el razonamiento analítico, el procesamiento de información y la intuición. Para comprobar las diferencias específicas en los circuitos neuronales entre las distintas regiones del cerebro y en ambos sexos, los autores utilizaron imágenes de resonancia magnética realizadas con tensores de difusión y dividieron a los individuos por rangos de edad en función de la etapa de la vida: niñez, adolescencia y edad adulta. Existe una mayor proporción de fibras mielinizadas en los hemisferios cerebrales de los hombres, lo que sugiere que están optimizados para la comunicación dentro de cada hemisferio. Además, los autores observaron que existían muy pocas diferencias entre sexos en las conexiones cerebrales en niños menores de 13 años. Sin embargo, estas diferencias se acentuaron en edades entre 14 y 17 años y en adultos jóvenes.

[Proc Natl Acad Sci U S A 2013] Ingalhalikar M, Smith A, Parker D, Satterthwaite TD, Elliott MA, Ruparel K, et al.

El origen de la dislexia se hallaría en una conexión disfuncional entre las áreas del lenguaje


20/12/2013

Redacción / Diariosalud.net

Durante décadas se ha debatido sobre la causa fundamental de la dislexia, un trastorno neurológico hereditario que se caracteriza por graves y persistentes deficiencias de lectura y de ortografía. Ahora, un equipo de investigadores ha concluido que las raíces de la dislexia se encuentran en una conexión deficiente en las representaciones fonéticas en el cerebro y no se halla en la calidad de dichas representaciones. Los investigadores combinaron diversas técnicas de neuroimagen para analizar a 22 sujetos normales y 23 adultos disléxicos con el fin de desentrañar si la dislexia estaba causada por la mala calidad de las representaciones fonéticas o por la dificultad en el acceso a una representación intacta. Los resultados indican que las representaciones sonoras del habla permanecían intactas, pero una conexión disfuncional entre las áreas del lenguaje frontal y temporal impedía el acceso eficiente a las representaciones. A peor conexión, menor capacidad de realizar las pruebas de escritura, lectura y aprendizaje a las que se sometieron los voluntarios. Las actuales terapias dirigidas para la dislexia está diseñadas para mejorar la calidad de estas representaciones, pero en el futuro podrían diseñarse intervenciones más focalizadas y dirigidas específicamente a mejorar la conexión entre las regiones frontales y temporales del lenguaje.

[Science 2013] Boets B, Op de Beeck HP, Vandermosten M, Scott SK, Gillebert CR, Mantini D, et al.

Los niños buscan las reglas de construcción de las palabras antes de poseer un vocabulario extenso 11/11/2013 Redacción / SINC Una teoría muy compartida es que el aprendizaje del lenguaje comienza con la identificación de un vocabulario extenso de palabras, gracias a la capacidad de calcular las relaciones estadísticas entre las sílabas del lenguaje hablado. Sin embargo, un nuevo estudio muestra que en la adquisición del lenguaje los niños buscan en primer lugar la estructura del lenguaje. Es decir, en el aprendizaje de una lengua, los niños intentan encontrar las reglas de combinación mucho antes de poseer un vocabulario extenso. Los investigadores han estudiado el comportamiento de niños, de 12-18 meses de edad, expuestos a lenguajes artificiales diseñados para incluir un conflicto entre los cálculos estadísticos que conducen a la identificación de palabras, y las informaciones estructurales sobre su composición. Han observado que cuando los niños están familiarizados con secuencias cortas de un determinado discurso, a los 18 meses son capaces de extraer, cualesquiera que sean las palabras, sus reglas de construcción, y los niños de 12 meses pueden extraer estas reglas mucho más sencillamente que las palabras. Este hecho probaría que lo esencial en los niños es la capacidad generativa del lenguaje, y los resultados obligan a redefinir muchas de las presuposiciones aceptadas sobre el desarrollo cognitivo infantil precoz.

[Cogn Psychol 2013] Marchetto E, Bonatti LL

Hacia una intervención psicopedagógica multimodal en el trastorno por déficit de atención/hiperactividad 25/11/2013

Redacción

Diversos especialistas han revisado en un artículo las bases psicopedagógicas en la intervención sobre el trastorno por déficit de


atención/hiperactividad (TDAH), considerando la relación de la anatomía funcional con la sintomatología clínica y los correspondientes programas de intervención. Los autores destacan los tres síndromes preferentes: orbitofrontal, dorsolateral y en el cíngulo a nivel medial. El tratamiento multimodal del TDAH está descrito como el que aporta mayores beneficios en la evolución del trastorno. Los niños presentan alteraciones en los mecanismos atencionales y en los procesos de control inhibitorio (impulsividad e hiperactividad), que afectan de distinta manera a su rendimiento académico, socioemocional y conductual, por lo que es fundamental la consideración de estrategias de intervención a tres bandas: la familia, el colegio y el niño. El entrenamiento neurocognitivo se centra en el niño, basado en programas de entrenamiento de las funciones ejecutivas y en las actuaciones sobre el ámbito académico, conductual y socioafectivo. Los programas de modificación de conducta son complementarios y en muchas ocasiones mejoran el comportamiento afectado en los niños con TDAH. Por su parte, las orientaciones psicopedagógicas en la escuela deben considerarse necesarias para una intervención eficaz en el entorno académico. El estudio concluye que la intervención psicopedagógica de los niños con TDAH debe contemplar la individualización del tratamiento dentro de una metodología multidisciplinar, teniendo en cuenta todos los contextos en los que se desarrolla el niño, su rendimiento cognitivo y las intervenciones farmacológicas apropiadas en cada caso.

[Rev Neurol 2013] Abad-Mas L, Ruiz-Andrés R, Moreno-Madrid F, Herrero-Lladró R, Suay-Nicolás E

El uso del ratón y el cursor cambian la forma en la que el cerebro aprende 22/01/2014

Redacción / SINC

Un estudio ha demostrado que apuntar en la pantalla del ordenador con el cursor y hacer clic cambia la forma en la que el cerebro generaliza los movimientos. El trabajo señala que las personas que usan ordenadores hacen alrededor de 7.400 clics con el ratón a la semana. Para los autores, el problema reside en que los ordenadores tienen pantallas con diferentes tamaños y los ratones poseen distintos rendimientos. El cerebro quiere conocer esto rápidamente para no tener que volver a aprender todos los movimientos posibles cuando se cambia de equipo. Uno de los experimentos realizados reveló que los trabajadores acostumbrados a usar el ordenador eran capaces de hacer generalizaciones más amplias en el aprendizaje de movimientos que otro grupo con edades y educación similares, pero que nunca había utilizado ordenadores. Tanto los trabajadores que habían usado ordenadores como los no usuarios aprendieron a mover el cursor mientras su mano estaba oculta a la vista, pero los experimentados generalizaron más rápidamente lo que habían aprendido sobre el movimiento del cursor en una y en varias direcciones. Los investigadores también estudiaron a otro grupo de diez personas no familiarizadas con los ordenadores, antes y después de pasar dos semanas manejando juegos de ordenador que requerían un uso intensivo del ratón durante dos horas cada día. Esas dos semanas fueron suficientes para equiparar los patrones de generalización de los individuos sin experiencia informática con la de los usuarios regulares de ordenador. Para los autores, los resultados del trabajo muestran que el uso del ordenador no sólo cambia nuestro estilo de vida, sino que también afecta a la representación neural de nuestros movimientos.

[Curr Biol 2014] Wei K, Yan X, Kong G, Yin C, Zhang F, Wang Q, et al.

Similar patterns of cortical expansion during human development and evolution 1. Jason Hilla,1, 2. Terrie Indera, 3. Jeffrey Neila,


4. Donna Dierkerb, 5. John Harwellb, and 6. David Van Essenb

Author Affiliations 1. Edited by Pasko Rakic, Yale University, New Haven, CT, and approved June 1, 2010 (received for review February 14, 2010)

Abstract The cerebral cortex of the human infant at term is complexly folded in a similar fashion to adult cortex but has only one third the total surface area. By comparing 12 healthy infants born at term with 12 healthy young adults, we demonstrate that postnatal cortical expansion is strikingly nonuniform: regions of lateral temporal, parietal, and frontal cortex expand nearly twice as much as other regions in the insular and medial occipital cortex. This differential postnatal expansion may reflect regional differences in the maturity of dendritic and synaptic architecture at birth and/or in the complexity of dendritic and synaptic architecture in adults. This expression may also be associated with differential sensitivity of cortical circuits to childhood experience and insults. By comparing human and macaque monkey cerebral cortex, we infer that the pattern of human evolutionary expansion is remarkably similar to the pattern of human postnatal expansion. To account for this correspondence, we hypothesize that it is beneficial for regions of recent evolutionary expansion to remain less mature at birth, perhaps to increase the influence of postnatal experience on the development of these regions or to focus prenatal resources on regions most important for early survival. Similar modelo de expansión cortical durante el desarrollo humano y la evolución 12/08/2010

Redacción

Las regiones del cerebro humano que se desarrollan más rápidamente durante la infancia son prácticamente idénticas a las regiones más diferentes entre seres humanos y monos. Esta hecho, publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences USA, procede de los resultados de un estudio realizado por investigadores estadounidenses que realizaron escáneres cerebrales de bebés nacidos a término y de adultos jóvenes, para evaluar las diferencia en los escáneres cerebrales entre los dos grupos de edad. El estudio halló que la corteza cerebral se desarrolla de manera desequilibrada. Aunque todas las regiones se expanden a medida que madura el cerebro, entre una tercera y cuarta parte de la corteza cerebral se expande cerca del doble que otras áreas corticales durante el desarrollo normal. Muchas de estas regiones de gran crecimiento se expanden en seres humanos como resultado de cambios evolutivos recientes que han hecho que el cerebro humano sea mucho mayor que el de cualquier otro primate.

[Proc Natl Acad Sci 2010] Hill J, Inder T, Neil J, Dieker D, Harwell J y Van Essen D

Relacionan ambos hemisferios cerebrales con el habla 04/02/2014

Redacción / Diariosalud.net

El habla conlleva el uso de ambos hemisferios del cerebro, según un estudio que podría terminar con la creencia común de que sólo un lado del cerebro se utiliza para esa tarea. Según los autores, las conclusiones anteriores sobre el habla provenían de estudios que dependían de mediciones indirectas de la actividad cerebral. Sin embargo, la nueva investigación examinó directamente el vínculo entre el habla y la actividad cerebral, ya que se implantaron electrodos especializados dentro y en la superficie del cerebro de los participantes del estudio. Los investigadores se centraron en las partes del cerebro utilizadas durante el habla. Se pidió a los participantes que repitieran dos términos inexistentes (‘kig’ y ‘pob’), lo que permitía aislar el habla del lenguaje. Los resultados mostraron que los participantes utilizaban ambas partes del cerebro para el habla.


Con esa mayor comprensión del proceso del habla, se espera poder ofrecer nuevas herramientas de rehabilitación para intentar recuperar la capacidad de hablar a quienes han sufrido un ictus o lesiones que originan un daño cerebral.

[Nature 2014] Cogan GB, Thesen T, Carlson C, Doyle W, Devinsky O, Pesaran B Medicina y Sanidad

Descubren la región cerebral clave para la adaptación al entorno •

Un equipo internacional de científicos ha descubierto que el "cuerpo estriado", una zona que se sitúa en la base del cerebro anterior, influye de una forma muy importante en la inversión del aprendizaje.1

Descubren la región cerebral clave para la adaptación al entorno 24 de junio de 2010. 00:01h Efe. Madrid. ADVERTISEMENT

Esa "inversión"del aprendizaje es la que determina la capacidad de interiorizar una regla y saber emplearla al revés, según ha informado hoy el Consejo Superior de Investigaciones Científicas. En concreto, los científicos han constatado que las lesiones en la región medial del estriado dorsal provocan la pérdida de esta capacidad y, como consecuencia, una mala adaptación al entorno.

Este déficit cognitivo está presente en enfermedades mentales como la esquizofrenia, la depresión o el trastorno obsesivo compulsivo. El cuerpo estriado es el mayor componente de los ganglios basales, un grupo de núcleos situados en la base del cerebro anterior y fuertemente conectados con la corteza y el tálamo; sus funciones incluyen el movimiento, el aprendizaje y, más recientemente, se ha descubierto que controla también la selección de acciones o la toma de decisiones. "Hasta el momento se sabía que la corteza prefrontal y, en concreto, la orbitofrontal, juega un papel clave en la inversión de un aprendizaje, pero se conocía menos sobre la implicación de áreas subcorticales", según ha explicado en una nota de prensa del CSIC la investigadora Anna Castañé, del Instituto de Investigaciones Biomédicas de Barcelona (CSIC), que ha participado en el estudio junto a científicos de la Universidad de Cambridge. El trabajo, publicado en la revista "Behavioural Brain Research", apoya un estudio anterior realizado en monos en el que se demostró que el estriado medial participa en estos procesos de reversión. Durante el experimento, los investigadores presentaron a las ratas dos palancas (A y B); cuando presionaban tres veces la palanca A, obtenían una bola de comida, pero cuando activaban la B no recibían ninguna recompensa.


Tras varios ensayos, y cuando los animales ya habían aprendido a apretar más veces la palanca A, los investigadores cambiaron la regla y asociaron la obtención de recompensa con la palanca B, y entonces los animales aprendieron a invertir su elección para seguir consiguiendo comida. Las ratas que tenían el estriado dorsomedial lesionado tardaban más en hacer esta transición y seguían pulsando la palanca A durante más tiempo antes de empezar a manipular la otra palanca. Un esquizofrénico, ha bservado el CSIC, tiene alterada la capacidad de anticipar, establecer metas o diseñar planes y programas. Carecer de flexibilidad cognitiva provoca además que su conducta no esté de acuerdo con la experiencia. "Conocer bien los circuitos implicados en estos procesos permitirá incidir de manera más precisa en el sistema cuando se encuentre alterado y se obtendrán tratamientos más eficaces", ha añadido la investigadora del CSIC.

Núcleos basales Jair Alberto Patiño Bedoya Medico Est. Especialización en Neuroanatomía Dentro de los hemisferios cerebrales se encuentran varias áreas de sustancia gris que, en conjunto, reciben el nombre de Núcleos o Ganglios Basales, cada uno de los cuales tien una función especifica y derivan embriológicamente del telencéfalo. Para fines prácticos se los ha dividido en Cuerpo Estriado, Núcleo Amigdalino y Claustro, cada uno con claras subunidades.

Cuerpo estriado Desde el punto de vista espacial se encuentra por fuera del tálamo, y se halla dividido por una banda de tejido nervioso, La Cápsula Interna (fibras de proyección cortical), en Los Núcleos Caudado y Lenticular. Su función primordial es el control de la postura y el movimiento. El núcleo caudado es de gran tamaño, forma arqueada, muy cercano a los ventrículos laterales y al tálamo. Su porción más anterior y ancha se denomina cabeza, le sigue el cuerpo que continua hacia atrás por el borde dorso lateral del tálamo (su única separación a este nivel es la estría y la vena terminal), terminando en su porción mas caudal o cola, ésta ultima dentro del lóbulo temporal, donde se une al núcleo amigdalino. El núcleo lenticular a su vez posee forma de pirámide invertida con el vértice en relación al tálamo y su base por debajo de la ínsula. Este núcleo esta dividido en tres porciones al ser atravesado por dos laminas paralelas de sustancia blanca


llamadas Laminas Medulares Interna y Externa. Estas porciones son: El Putamen que es la más externa y El Globo Pálido que es la más interna; éste, a diferencia de los anteriores, se origina del diencéfalo. Estos dos grandes núcleos (caudado y lenticular) están delimitados por varias bandas de tejido nervioso a saber: La Cápsula Interna que separa el caudado del lenticular en su porción más anterior e inferior. Por fuera del núcleo lenticular se observa otra banda de sustancia blanca denominada Cápsula Externa e inmediatamente externo a ésta se encuentra una delgada banda de sustancia gris o Claustro, (cuya función es incierta) el cual esta separado de la ínsula por otra banda de sustancia blanca llamada Cápsula Extrema. En términos generales puede decirse que la función principal del cuerpo estriado es recibir aferencias de las diferentes áreas corticales, el tálamo y el tronco encefálico, allí se integran y se dan eferencias hacia estas mismas áreas nerviosas para así lograr un control cortical de los movimientos musculares y la adquisición de destrezas motoras, lo cual es más evidente en la realización de movimientos finos y de gran precisión. Las principales aferencias del cuerpo estriado son: • Fibras Córtico Estriadas: son fibras glutámicas que se dirigen desde toda la corteza cerebral (la mayoría de la corteza motora y sensitiva) hacia el putamen y el núcleo caudado de forma ordenada, principal pero no exclusivamente del mismo lado. • Fibras Tálamo Estriadas: son fibras originadas en los diversos núcleos del tálamo dirigidas al caudado y al putamen. • Fibras Nigro Estriadas: son fibras dopaminérgicas que van de la sustancia nigra a cuerpo estriado. • Fibras Estríales del Tronco Encefálico: son fibras serotoninérgicas que ascienden del tronco encefálico al cuerpo estriado, para inhibirlo. Las principales eferencias del cuerpo estriado son: • Fibras Estriato Palidales: fibras GABA-érgicas que se dirigen al globo pálido. • Fibras Estriato Nígricas: son fibras que se dirigen a la sustancia nigra, utilizan diversos neurotransmisores (GABA, acetilcolina, sustancia P). • Fibras Pálido Fugas: estas son fibras que van a los núcleos talámicos desde el globo pálido, son de diferentes tipos: o Ansa lenticular: va a los núcleos talámicos. o Fascículo lenticular: va al subtálamo. o Fibras pálido tegmentarías: van al tegmento caudal del mesencéfalo. o Fibras pálido subtalámicas: van a los núcleos subtalámicos. Núcleo amigdalino El complejo amigdaloide se encuentra en el polo temporal junto a la cola del caudado, al extremo temporal del ventrículo lateral y en relación externa con el uncus, también es de origen telencéfalico. De este se origina la estría terminal. Parte de su función es influir en la respuesta corporal a los cambios ambientales. Además de estos Núcleos encontramos otra zona de sustancia gris en el interior de los hemisferios llamada Tálamo, el cual hace parte de otro tema.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 1. Carpenter, M. 1994. Neuroanatomía, Fundamentos. Cuarta Edición. Editorial Médica Panamericana. 2. Kandel, E. Schwartz, J, Editores, 2004. Principios de Neurociencias. Editorial McGrawHill. 3. Bustamante, J. 2001. Neuroanatomía Funcional y Clínica. Tercera Edición. Editorial Celsus. 4. Snell, R. 2001. Neuroanatomía clínica. Quinta edición. Editorial Médica Panamericana.

Así aprende el cerebro a tener miedo pilar quijada / madrid Día 26/01/2014 - 10.59h


Una investigación publicada en Science muestra cómo dos circuitos implicados en la memoria colaboran para unir recuerdos y provocar temor

Archivo

Un experimento ya clásico en Psicología demostró que el miedo se aprende. En 1920 el psicólogo conductista James Watson y su colaboradora Rosalie Rayner, ambos de la Universidad Universidad Johns Hopkins, llevaron a cabo un experimento que hoy consideraríamos muy poco ético. El “voluntario” para su investigación fue el pequeño Albert, un niño de once meses. A Albert le dejaron jugar con una rata de laboratorio, ante la que no mostraba ningún temor. Tampoco se asustaba ante al presencia de otros animales con pelo, como un conejo. Pero Watson se preguntaba si podría lograr que el niño temiera a la rata si hacían un ruido fuerte que le asustara mientras jugaba con ella. El estruendo lo provocaron golpeando con un martillo una barra metálica fuera de la vista del niño. Después de repetir esa operación unas siete veces, el sobresalto que experimentaba Albert al oír el ruido mientras jugaba con la rata hizo que empezara a temer al roedor incluso en ausencia del molesto estruendo. No sólo eso, el bebé generalizó su miedo otros animales con pelo, como un conejo y un perro. Habían provocado en el niño lo que los psicólogos denominan un miedo condicionado. Miedo difícil de eliminar

Los investigadores pretendían después demostrar que el miedo también puede desaprenderse. Esta palabra no sólo está en el diccionario, sino que es fundamental en nuestra vida. Para ello habían planeado ofrecer al niño golosinas y, mientras las degustaba, acercarle la rata para que lograra deshacerse ahora de sus temores. Pero la madre del pequeño Albert, que trabajaba como niñera en el hospital donde se llevó a cabo el experimento, afortunadamente se llevó al niño antes de que pudieran comprobarlo. Hoy sabemos que probablemente no lo hubieran logrado, porque el miedo condicionado es muy difícil de eliminar. Aunque ese experimento sea un ejemplo clásico de cómo aprendemos a tener miedo, casi todos tememos a cosas aparentemente neutras a las que hemos asociado a un hecho negativo. De hecho esa es la base también de las supersticiones. Casi un siglo después del clásico experimento de Watson y Rainer una investigación publicada en el último número de la revista Science explica cómo el cerebro es capaz de ligar el recuerdo de dos experiencias (oír un ruido y jugar con una rata, en el caso de Albert), para que posteriormente se despierte una sensación de temor persistente y difícil de eliminar. Investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts han descubierto como dos circuitos del cerebro implicados en la memoria colaboran para unir recuerdos de sucesos que han ocurrido muy próximos en el tiempo. Se trata de una habilidad crítica que ayuda al cerebro a distinguir cuándo tiene que poner en marcha una respuesta de defensa frente a una potencial amenaza, como explica Susumu Tonegawa, que ha dirigido la investigación. Esos recuerdos forman parte de nuestra memoria episódica y siempre contienen tres elementos: qué, cómo y cuando. Y el encargado de coordinarlos es el hipocampo. Lo logra con la ayuda de otra estructura próxima, denominada corteza entorrinal, que recibe la información sensorial (sonidos, imágenes) de otras áreas del cerebro. Establecer relaciones

Se conoce bastante bien cómo el cerebro logra establecer una relación entre lugares (dónde) y sucesos (qué). Unas células especializadas del hipocampo, llamadas neuronas de lugar, excitan cuando estamos en el lugar donde nos ocurrió algo. Ese algo puede ser negativo (seguro que Albert empezaba a llorar al entrar en la


sala donde se hacían los experimentos) o positivo, porque también podemos asociar lugares a experiencias placenteras y reaccionar en consonancia (el lugar dónde vimos por primera vez a nuestra pareja, por ejemplo). Pero se conoce menos sobre el proceso que nos permite unir dos sucesos en el tiempo (ver la rata y escuchar el sonido). Y ahí es donde profundiza el nuevo trabajo de Tonegawa publicado en Science. En un trabajo previo había identificado en el cerebro de roedores un circuito indispensable para que un sonido pudiera asociarse con una descarga eléctrica que podía ocurrir en un intervalo inferior a 20 segundos. Este circuito conecta una de las tres capas de células de la corteza entorrinal (la tercera) con una región del hipocampo denominada CA1. La corteza entorrinal es la que recibe los estímulos sonoros y visuales. Cuando este circuito falla, no se pueden establecer relaciones temporales entre dos sucesos. Ahora han descubierto en la capa media de la corteza entorrinal (capa 2) un tipo de células que han denominado “neuronas islas”, porque se agrupan formando círculos. Estas “islas” también están en conexión con la capa CA1 del hipocampo y crean otro circuito diferente que determina esa ventana temporal, de 20 segundos en el caso de los ratones, en los se puede aprender a tener miedo uniendo dos experiencias independientes, pero seguidas en el tiempo. Manipular memorias

Por medio de una técnica nueva denominada optogenética, que permite “encender y apagar” a voluntad grupos de neuronas en el cerebro de un roedor vivo, han demostrado que los dos circuitos deben colaborar para dar lugar a una experiencia de miedo condicionado como la del pequeño Albert. Incluso han podido extender o acortar en los ratones la ventana temporal de esos críticos 20 segundos. Y lo han logrado manipulando ambos circuitos. Potenciando el primero o suprimiendo el segundo, la venta temporal se ensancha. Con estas modificaciones artificiales del circuito de la memoria, los investigadores creen que mientras las células del hipocampo (CA1) están activas, la memoria del sonido que oían los ratones antes de recibir el calambre se mantiene “viva” el tiempo suficiente para que todavía esté presente cuando se efectúa la descarga eléctrica. Para los animales, y también para los humanos, estas rutas cerebrales que permiten asociar memorias son importantes. Y el equilibrio entre ambas es crucial para encontrar un punto medio entre quedarnos paralizados por el miedo o ir por la vida completamente despreocupados de las situaciones amenazantes.


Noticias revneurol noviembre diciembre 2013 enero 2014