Page 1


1

DESDE SUS INICIOS AL PROFESIONALISMO (1909 - 1943) • El primer día • La primera camiseta oficial • Fútbol en los primeros años • Salto a la primera división • Dos veces campeón de la liga Valparaíso. • Atletismo: Los primeros triunfos • El primer resurgimiento • 1942: El renacer definitivo • El estadio el Tranque a Sausalito

2

3 12 14 15 18 20 23 28 29 32

LA CONSOLIDACIÓN INSTITUCIONAL Y DEPORTIVA (1944 - 1954) • Un último lugar que no incomoda • Llega el doctor Oscar Marín Socías • Alcanzando las primeras estrellas • La gran casa propia • Regreso triunfal • Entre los grandes • Cien años como hincha • El fin de un gran ciclo

• El equipo se renueva • Invitados a celebrar con Boca Juniors • El buen juego está de vuelta • El mundialista Eladio Rojas • Nace la barra oficial • Buscando el rumbo perdido • Básquetbol una rama histórica

4 36 38 40 42 43 45 50 52

APRENDIENDO Y CRECIENDO EN EL FÚTBOL PROFESIONAL (1955 - 1969) 55 57 59 61 63 64 69

DE LA PENA A LA GLORIA (1970 - 1978) • Conociendo la Segunda División • Con la misión de ascender • Everton retorna al fútbol grande • Rumbo a la tercera estrella • La campaña • Debut en Copla Libertadores • Creación de la copa Viña Del Mar

73 75 78 79 81 83 85


5

DE NUEVO EN SEGUNDA (1979 - 1984) • Nuevamente a puro corazón • Una meritoria campaña • El equipo se va al descenso • 1983: El año que no terminaba nunca • Complejo deportivo Oscar Marín Socias • Campeones del torneo Polla Gol

6

7

• La cuarta estrella estuvo muy cerca • Dos veces a las puertas del descenso • Everton v/s Santiago Wanderers • Rumbo a la tercera estrella • Sólo se dio un gustito • Un año más tranquilo • Cási un record del arquero

• Por tercera vez en Segunda División • Muy cerca del regreso • La tercera no fue la vencida • Ahora si se logra el objetivo • El regreso de un buen fútbol

89 90 91 93 94 96

UNA DÉCADA DE ALTOS Y BAJOS (1985 - 1994)

8 99 100 102 103 105 109 110

BUSCANDO EL RUMBO (1995 - 2003) 113 115 117 118 119

CAMINO A UN GRAN CENTENARIO (2004 - 2009) • Un nuevo sistema de campeonato • Un difícil primer año • Copa Libertadores 2009 el partido del siglo • Una aplanadora en los playoffs • Una final soñada • Entre la Copa Libertadores y el torneo local

123 125 127 130 131 133


6

7

GRAN

CLUB DEPORTIVO

MEDALLA HISTÓRICA

EVERTON VIÑA DEL MAR SADP

A lo largo de su historia, Everton de Viña del Mar ha sido construido como institución por personas que se han apasionado por los colores Oro y Cielo. El invaluable apoyo de innumerables hinchas, socios, dirigentes y autoridades de Viña del Mar y la región, han hecho que nuestro club se empine como uno de los más grandes del país.

Everton de Viña del Mar es uno de los clubes de fútbol profesional con más historia y tradición que existen en Chile, lo que semana a semana se ve reflejado en la gran cantidad de público que lleva al Estadio Sausalito y en las decenas de hinchas que hacen grandes esfuerzos por seguirlo a otras ciudades a lo largo de todo el país e incluso de extranjero.

Durante el desarrollo de la indagación histórica que sustenta este libro, los investigadores descubrieron un ícono que, justamente, fue creado para reconocer el trabajo desinteresado de estas personas para con el club desde su más temprana edad.

Emplazado en la ciudad de Viña del Mar, está plenamente identificado a la misma, generando una simbiosis única. Es así como todos y cada uno de los triunfos y grandes hitos que ha protagonizado la institución, hoy son celebrados por cada uno de los viñamarinos como propios.

Para el aniversario número 10 de Everton, celebrado el 24 de junio de 1919, David Foxley fue homenajeado por el resto de los fundadores con una hermosa y única medalla, confeccionada especialmente para él como reconocimiento a su visionaria iniciativa de fundar este club deportivo. Luego, para la celebración del cincuentenario en 1949 los dirigentes de la época resolvieron volver a reeditar este especial ícono evertoniano, reproduciendo la medalla usada cinco décadas antes de obsequiársela a los hinchas más comprometidos.

Dentro del natural desarrollo institucional, a fines del 2006 el club Oro y Cielo comenzó a operar bajo figura legal de una Sociedad Anónima Deportiva Profesional (SADP), ingresando a su propiedad un connotado grupo de empresarios-hinchas, quienes se propusieron como objetivo principal reverdecer los éxitos pasado y consolidar a Everton como uno de los grandes clubes de fútbol de Chile.

El 2009, cuando Everton cumple 100 años de vida, se decidió volver a rescatar esta distinción histórica para homenajear, una vez más, a todos quienes se han desvivido porque el club viñamarino alcance el desarrollo y solidez institucional que actualmente puede exhibir, creando una reproducción exacta de la primera medalla recibida por David Foxley, pero agregándole en su cuño las cuatro estrellas que hoy portamos con orgullo en nuestro estandarte.

Esta conformación societaria ha sido exitosa y ha dado paso, indiscutiblemente, al fortalecimiento de todas las áreas de trabajo que desarrollamos, como el fútbol femenino, el fútbol joven y las escuelas de fútbol, entre otras. El primera directorio de esta nueva etapa fue presidido por Antonio Martínez Seguí, el cual posteriormente dio paso al segundo y tercer directorio, ambos encabezados por Antonio Bloise Ramos, el actual presidente de la institución. Bajo el mando de estos empresarios, la línea de trabajo se ha mantenido intacta, teniendo como norte dos ejes de trabajo que le ha permitido ir cumpliendo los objetivos que se plantearon inicialmente y alcanzar nuevos éxitos deportivos e institucionales. El primero está asociado a la Visión de ser el mejor club fútbol profesional para nuestros hinchas, simpatizantes y la ciudad de Viña del Mar en general, y la mejor inversión para nuestros accionistas. Y el segundo, constituye la misión de ser líderes y actores relevantes del Campeonato de Fútbol profesional, a través de la formación e identificación de talentos deportivos, el fortalecimiento de nuestra marca, el fomento y la difusión de prácticas deportivas en la Región de Valparaíso.


8

PRÓLOGO

VIVAMOS EVERTON Antonio Bloise Ramos Presidente de Everton SADP Todos quienes sentimos verdadera pasión por el fútbol sabemos que no se trata de once jugadores por lado tras un balón. No es un partido de 90 minutos una vez a la semana. Es una forma de vida, en donde desde el más culto al más ignorante tiene una historia que contar. Un viejo entendido de los secretos de esta disciplina como Joseph Blatter me dijo en una ocasión en que tuve la suerte de estar con él, que el fútbol, más que un deporte, es un movimiento cultural y social, que no distingue entre clases, edades ni religiones, donde además el equipo debe identificarse plenamente con la comunidad a la cual pertenece. Comparto esta visión. Por eso mi sueño como hincha, y hoy con el honor de ser presidente, es que Everton llegue a ser sinónimo de la ciudad de Viña del Mar. Este es el anhelo de la actual directiva del club y, estoy seguro, también de todos sus simpatizantes. Soñamos con que cada viñamarino que nazca sea un evertoniano comprometido y orgulloso de los colores de su club. Con ese objetivo en la mente y el corazón hemos trabajado en la última etapa, luchando por alcanzar éxitos deportivos que son el necesario incentivo para entusiasmar a la hinchada y ampliar nuestra base de apoyo. Con enorme satisfacción podemos decir que hemos avanzado. El Campeonato 2008 sin duda fue inolvidable y nos llevó a la cima de nuestros más grandes sueños, permitiéndonos reavivar la pasión por el club. Estamos, así, en un inmejorable momento que debemos aprovechar para llevar a nuestro querido Everton al sitial en que anhelamos verlo, entre los más grandes, exitosos y sólidos clubes del país y, por qué no, del continente. Esto no es el deseo de alguien que entusiasmó demasiado, es in objetivo estratégico absolutamente posible de lograr, pero no es responsabilidad exclusiva de la dirigencia del club. Necesitamos el apoyo y compromiso de nuestra ciudad si queremos volar alto. Everton tiene mucho que entregar a Viña del Mar pero para alcanzar su máximo potencial requiere un respaldo decidido y concreto de sus autoridades. Nuestro equipo debe ser un símbolo de la ciudad, que traspase posiciones políticas y cambios de administración. Su futuro debe ir de la mano con la proyección de ésta, creciendo junto a ella y sus habitantes. Asimismo, Everton se merece el compromiso y fidelidad de los viñamarinos. A lo largo de los cien años de historia del club ha dado grandes satisfacciones a sus simpatizantes, en

cuatro ocasiones ha convertido a la ciudad en un carnaval de alegría por sus campeonatos, y ha demostrado una solidez institucional que ha superado todos los vaivenes imaginables. Para encantar a sus hicnhas, los dirigentes del club estamos comprometidos con un desarrollo que va más allá de lo deportivo. Como mencioné al comienzo de estas palabras, los triunfos en la cancha son el aliciente indispensable que toda la institución deportiva necesita no sólo para subsistir en este competitivo mundo. Sin embargo, creemos que debemos dar un salto más arriba, y formar parte de la vida de nuestros seguidores y sus familias. Nuestro más acariciado proyecto es que tengamos un gran lugar de encuentro y entretención para los viñamarinos y quienes acompañamos en esta aventura, en la que Everton se viva como un verdadero club social y cultura. Por otra parte, estamos trabajando intensamente y con profesionalismo para revertir una situación que ha aquejado siempre a nuestra institución, así como a la mayoría de los clubes deportivos del país, como es la falta de recursos. Aspiramos a terminar con los altibajos financieros para que el club no tenga depender de la capacidad económica de sus dirigentes, quienes tantas veces han aportado su propio patrimonio por el amor que sienten por el club. Nuestra meta es que Everton se autofinancie, y para ello hemos sentado las bases de un ordenamiento económico que, junto con un buen desempeño deportivo y el compromiso de todos, debiera posibilitarnos alcanzar ese objetivo tan importante. En las páginas de este libro encontrarán la historia, triunfos y pesares de nuestro gran Everton. Son años de sueños e incontables ilusiones de tantos que han formado parte de la historia del club. Es, sin duda, un valioso testimonio de la pasión, el tesón y la perseverancia que hacen falta para hacer perdurar por tanto años a una institución. A ustedes, los hinchas y simpatizantes, este aporte que esperamos reciban como uno de los beneficios que trae a sus vidas el amar la camiseta Oro y Cielo. Los invito a ser parte del círculo virtuoso que queremos para Everton. Hinchas, autoridades y dirigentes comprometidos harán de este un club algo identifique a la ciudad. Seremos sinónimo de Viña del Mar y cada rincón de esta urbe disfrutará con nuestros triunfos. Ello permitirá inevitablemente traer buenos jugadores, técnicos y más triunfos. Esto hoy es para un sueño, pero puede convertirse en realidad. Para ellos, apoyemos a nuestro club y seamos protagonistas de los próximos años de éxitos.

9


CAPÍTULO 1 DESDE SUS INICIOS AL PROFESIONALISMO (1909 - 1943)


Capítulo l Desde sus inicios al profesionalismo

12

EL PRIMER

DÍA

No es difícil imaginar el entusiasmo que David Newton Foxley Chapman y algunos de sus amigos

temporada de 1909, dando la votación el siguiente resultado:

del tercero de humanidades del Licio de Valparaíso y del The Mackay School-donde Foxley Había estudiados antes-, le pusieron a la creación de un club deportivo. Encandilados por la gira del Everton inglés a Latinoamérica, que comenzó en mayo de 1909, este grupo de adolescentes pertenecientes a familias británicas y vecinos del tradicional Cerro Alegre, decidieron fundar su propia institución. Así, Foxley y los hermanos Carlos y Alberto González encabezaron este anhelo adolescente y le pusieron

Presidente Honorario: Sr. David Foxley, con 10 votos Presidente: Sr. Francisco Boundy, con 8 votos Secretario: Sr. Alberto González, con 6 votos Prosecretario: Sr. Arturo Foxley, con 4 votos Tesorero: Sr. Hugo Boundy, con 5 votos Directores: Sr. Carlos González y Sr. Percy Holmes Capitán: Sr. David Foxley, con 6 votos Vice capitán: Sr. Percy Holmes, con 3 votos“2 Para la anécdota: el naciente directorio acordó

día a la cita. Como lo consigna la primera página del primer libro de actas de Everton, a las 5.10 PM del jueves 24 de junio de 1909, los tres quinceañeros más siete de sus amigos se reunieron para darle el vamos oficial a su idea. El lugar de la reunión fue la casa de Foxley, ubicada en calle Blanco, y la mesa donde se celebró aún se conserva en la sede del club. El nombre, como era costumbre en esa época, se tomaría de un equipo inglés de vasta trayectoria que hacía noticias en Buenos Aires. El Everton de

El 29 de ese mismo mes, este histórico día para Everton-ahora chileno ciento por ciento- terminó poco más de una hora después, a las 6:20PM, como está escrito en el acta fundacional, sin que sus creadores siquiera dimensionaran los logros que alguna vez alcanzaría su querido club.

Inglaterra se encontraba realizando una gira por Sudamérica y ese mismo día fundacional, una nota de prensa consignaba que la Football Asociación of Chile, con sede en Valparaíso, efectuaba gestiones para traerlo a jugar a las canchas del Valparaíso Sporting Club de Viña del Mar. Esta iniciativa no llegó a puerto, pero sí las ganas de los jóvenes porteños, que esa tarde lo más probable es que se hayan sentido satisfechos de poder convocar al nacimiento de un sueño. Porque eso era

Presidente D.Foxley.

Everton en un principio: sólo un sueño que tardaría algunos años en consolidarse, pero que, al menos en la mente de estos 10 muchachos inspirados en el “football” inglés, ya era una gran institución. En los minutos siguientes, el protocolo mandó, y junto a la emoción que debe haberlos embargado imaginarse la proyección que tendrían-¿habrán pensado alguna vez cumplir cien años?-nombraron el primer e histórico directorio de la hoy centenaria institución. Se procedió a elegir el directorio para la

que sus socios debían pagar $1 como cuota de incorporación y 40 centavos la cuota mensual. Así recordó esta primera reunión uno de los fundadores, Alfredo Aravena: “Todos éramos unos adolescentes de 13, 14 o 15 años, y nosue bastante difícil reunir el dinero necesario para adquirir un timbre y una pelota, sobre todo el timbre, pues no se concebía un club de fútbol si este adminículo de tanta importancia”

La primera formación de Everton fue: goalkeaper (arquero): A. Foxley; backs (defensas): P. Holmes, F. Boundy, C. Gonzálesz; forwards (delanteros): J. Escobar, A. Aravena, D. Foxley, V. Estai y M. Fraser. Este mismo “team” fue el que jugó hasta 1913 sin ninguna modificación. Graphie formó con John Scott (goalkeaper); Tomas, Biggs, Russel (backs); Philllips, Young, Cacharoz (half backs) y Gederlini, Tyfe, Barahona, Miller y Mc Coul (forwards). “La partida se dio a las 10 A.M. Al terminar el primer half time hubo empate. En el segundo half time la suerte favoreció a los del Graphie que,

gracias a unos de sus forwards, pudo colocar un gol. Terminó la partida ganando al Graphie por un gol contra cero,debemos anotar que el capitán del Graphie trajo a la cancha, e hizo jugar sin hacer caso de nuestras protestas, a un tal Gederlini miembro del Orita F.C.C., el cual nos lo fue dicho por el vice capitán y el secretario; y además se portó de un modo que ninguna persona educada adoptaría” En estos primeros meses, la actividad del club apenas se alzaba al amateurismo. El equipo de fútbol entrenaba los miércoles y sábados por la tarde en el picadero alemán del cerro Cárcel, actual Plaza Bismarck de Valparaíso. Allí, según recordó Aravena, “ la mayoría de las veces éramos expulsados por jóvenes mayores” 7. Por este motivo las prácticas debían seguir haciéndolas en el Camino Cintura, hoy avenida Alemania del puerto, hasta donde eran seguidos por un grupo de admiradoras, la mayoría de ellas vinculadas a familias de origen británico.

13


Capítulo l Desde sus inicios al profesionalismo

14

LA PRIMERA

CAMISETA OFICIAL Mientras el grupo de jóvenes y entusiastas deportistas del cerro Alegre de Valparaíso tenía claro el nombre del nuevo club, no sucedió lo mismo con la elección de los colores que los habrían de identificar. Aunque seguramente sabían que la camiseta del Everton inglés era azul, por alguna razón que hasta el día de hoy se ignora, el primer uniforme del Everton chileno que se conoce, mencionado en los diarios El Mercurio de Valparaíso y La Unión, fue una camiseta roja (granate) con una V amarilla en el pecho. Vistiendo estos colores se presentaron en sus primeros partidos amistosos y oficiales. En la reunión general de socios realizada el 9 de agosto de 1915, se acordó cambiar el uniforme del club, reemplazándolo por una camiseta roja con mangas y cuello blanco y pantalones violetas.

En la sesión extraordinaria del 27 de noviembre de 1915, y tras proponer la expulsión de algunos socios morosos, se acuerda crear una comisión especial para elaborar el denominado “proyecto de uniforme”. De esta forma, el 8 de diciembre, la mentada comisión formada por Foxley, Schutze y Curtze, presentó la propuesta definitiva y así quedó escrito en el acta correspondiente:

Conscientes de que uno de los mayores símbolos de un club deportivo, a través del cual este logra una gran identificación entre sus hinchas, simpatizantes y rivales, es la indumentaria y sus colores, y luego de algún tiempo de indefinición, el penúltimo mes de ese mismo año los dirigentes toman una importante decisión.

Balneario de Miramar, inicios de 1900 (Centenario 1910, Provincias y Comunas de Chile).

Cumpliendo con su cometido consultó al directorio varios proyectos, de los cuales fue aceptado el siguiente: -Camiseta azul con mangas oro -Rotamengas azul -Cuello y pequeño círculo en la parte inferior de color oro o sea estilo “Aston Villa” En efecto, una de las inspiraciones para el modelo de la camiseta, fue el equipo Aston Villa, de larga tradición en Inglaterra y que hoy es unos de los más famoso de Europa. En la línea siguiente, el acta levantada por los evertonianos agrega que este trámite se deja en manos del Sr. Schulze para que corriera con el encargo a Inglaterra de la siguiente cantidad: - 3 docenas de camisetas -3 docenas medias (col, azul con dos ruedas col. -4 docenas de escudos con las iniciales E.F.C.9

También se detalla que la compra debía ser realizada a través de la Casa Grace y Co. del puerto para que fuera elaborada por la fábrica de Frank Lagg Ltd. de Londres, además de estipular como “condición forzosa” que los colores del uniforme no debían “correrse” al ser lavados. Tras una larga espera de seis meses, los uniformes arribaron desde Londres del vapor Potosi. Como se puede apreciar, los colores y su diseño ya estaban definidos. Sin embargo, a medida que avanzaron los años, adquirir la indumentaria se volvió un lujo difícil de encargar a Londres. Así, después de la I Guerra Mundial, la gran depresión económica mundial gatilló un significativo hito para Everton.

15


Capítulo l Desde sus inicios al profesionalismo

16

17

FÚTBOL EN LOS

PRIMEROS AÑOS

Placa confeccionada en honor a los fundadores del Club.

En 1926, el directorio presidio por Ives Beke, le encargo al socio y ex futbolista argentino José Luis mandar a confeccionar la nueva indumentaria en Buenos Aires. Pero debido a su alto costo, el empresario decide comprar un set de camisetas que respetaban los colores institucionales, pero que en vez de las mangas oro tenían una franja de color atravesada en el pecho. De esta forma, es a contar de ese año que Everton luce, hasta el día de hoy, la famosa casaquilla con el diseño del afamado Boca Juniors argentino. Luego de entrenar en la cancha “La Laguna” del cerro Barón, el 21 de abril de 1912 Everton FC juega el primer partido oficial de su historia. En la cancha 1 del Sporting Club, el plantel, vestido de camiseta granate con una V amarilla en el pecho y pantalones blancos, cae derrotado ante el Gold Cross III, quedando eliminado inmediatamente.

1913, cuando por la competencia en el Sporting derrotó al España por 2 goles a 0. Pero 1915 fue, sin lugar a dudas, el punto de inflexión del club, para su integración definitiva en las competencias federales: se amplió el número de miembros del club, formándose por primera vez dos escuadras competitivas; se empezó a entrenar cuatro veces por semana; y se unieron ex jugadores del desaparecido Badminton que se quedaron sin club. Todo esto colaboró para que, el club pasara de ser un pequeño grupo de amigos a una institución que poco a poco,iría ganando más protagonismo. Este año asume Archivaldo Costa la presidencia y David Foxley ingresa a la directiva de la Liga Valparaíso. Además, el 8 de abril se crea la Liga Viña del Mar y Everton se incorpora a esta nueva institución, sin abandonar la porteña.

Plantel de Everton 1917.

A medida que el club se fue consolidando, se jugaron muchos partidos amistosos, los llamados friendly-matches. Los rivales fueron clubes como Colegio Inglés, Selecta- Sportmen, Liceo Royal, Viña del Mar, Golden Star, International, Colegio Alemán, San Luis, Gold Cross, Thunder, Pennsylvania, Chile-España, Diamante, Wescott, Libertador Bolívar, etc. En todos estos juegos la formación del equipo fue prácticamente la misma, ya que el club no incorporaría todavía nuevos socios.

En 1912, Everton ingresa a la tercera división de la Football Association of Chile, primera organización de su tipo en el país creada en 1895, El 27 de marzo es aceptada la solicitud y ese mismo día, ante la necesidad de ampliar su plantilla, en las páginas de El Mercurio de Valparaíso se hace el primer llamado para captar sodios y jugadores.

Hubo que esperar más de un año para conocer una victoria oficial. Ésta se produjo el 11 de mayo de

Población Vergara 1915 (Revista Batallón Maipú de 1902).


Capítulo l Desde sus inicios al profesionalismo

18

SALTO A LA

PRIMERA DIVISIÓN Sin embargo, la aventura en la Ciudad Jardín se vio interrumpida al año siguiente, debido a que se decidió crear la 1° división, aumentando de dos a tres sus planteles. Así, en febrero de 1915, el club comienza a prepararse para este nuevo desafío, convocando a más socios y jugadores. El debut en la Primera División se produjo el domingo 16 de abril de 1916, y el rival en aquel partido fue el Chacabuco FC, con el que empató a un gol. El partido subsiguiente fue histórico: en la cnaha N°1 del Sporting Club, el domingo 14 de mayo de 1916 se enfrenta por primera vez con el primer equipo de Santiago Wanderers, uno de los más potentes cuadros de la época y pierde 4-0. En este mismo torneo, los evertonianos propinaron su primera goleada “oficial”, metiéndole 8 goles a Quilpué Rangers. En 1917 la campaña fue irregular, viviendo otropartido con Wanderers que ya empezaba a tener visos de clásico gracias al interés que despertó en el público, pese a la estrecha derrota. La revancha, en todo caso, se obtuvo en esta misma temporada, cuando Everton derrotó por primera vez a Wanderers en la competencia del Sporting. Ese mismo año, el tercer equipo derrotó a todos sus competidores y se adjudicó la Copa League y la Copa Melero.

Panorámica calle Valparaiso década de 1910.

A principios de 1919, el club cambió de nombre y pasó a llamarse Club de Deportes Everton, situación{on derivada de los logros obtenidos por otras disciplinas que se desarrollaban a su alero, especialmente el atletismo, deporte en el que se había transformado en una potencia a nivel local y nacional. Además, el cambio coincidía con su décimo aniversario y la evidente evolución institucional que había alcanzado en una década de vida. El acto central de la celebración se desarolló en una reunión solemne en uno de los salones del diario El Mercurio, el 24 de junio de 1919, donde se premió con una hermosa medalla a los socios que cumplieron cinco y diez años como miembros. David Foxley pronunció un discurso en el cual recordaba lo que había sido el inicio del club y lo que esperaba para el futuro de la institución. Respecto de lo futbolístico, como era costumbre en ese tiempo,el campeonato se suspendió por más de dos meses debido a los temporales que azotaron al país ese invierno y por los distintos compromisos de la selección de la Liga Valparaíso, que todos los años jugaba una serie de partidos contra los equipos de otras ligas del país, siendo el más importante el que se jugaba con la Liga

Plantel de Everton 1925, el que jugó con los Trasandinos.

Santiago. En torneo se reinició a finales de agosto. En su reestreno, Everton debió enfrentar al Diamante, equipo que derrotó por dos a uno, perdiendo, una vez más, toda opción a luchar por el Campeonato. Los años siguientes tampoco trajeron grandes momentos futbolísticos. En junio de 1920, David Foxley es reelecto para el cargo de presidente y comienza una política de mano dura: junto a la directiva exige que los socios que se encuentren morosos sean expulsados de la institución.

A fines de 1921, en la junta general de socios del B de septiembre, se informó de la compra de terrenos en el cerro Las Zorras. Pese a este primer paso hacia la materialización del sueño de un estadio propio que remarcaba la solidez institucional, Everton no lograba dar el salto para convertirse en un contendor serio en la competitiva primera división porteña.

19


Capítulo l Desde sus inicios al profesionalismo

20

21

DOS VECES CAMPEÓN DE LA

LIGA VALPARAÍSO Club, derrotando estrechamente a Unión Española por 3 a 2. Luego enfrenta al Valparaíso Ferroviarios, campeón vigente, El trinfo de 5 a 1, con goles de toda la línea ofensiva, impresiona a la afición que ve, por primera vez, un equipo que hace trampa del offside. Tras una buena campaña, el domingo 7de octubre los evertonianos salieron a buscar el punto que les faltaba frente al Gold Cross. Con el definitivo 2-2, y a

anterior, reforzando el plantel. Llegaron jugadores como Conrado Welsh, proveniente del Deportivo Playa Ancha; Abel Carocca, de Wanderers, y otros de clubes de Santiago como Oyarce, Aurelio Dominguez e Iturrieta. En un tiempo en que la actividad aún se calificaba de amateur, los clubes no ofrecían contratos millonarios a los jugadores, pero si les otorgaban ayudas. Estas ayudas muchas veces consistían en sueldos o empleos.

escasos meses de cumplir sus veinte años de vida. Everton se adjudicaba por primera vez el título de campeón de fútbol de la Asociación de Valparaíso. Tras este campeonato, el fútbol definitivamente pasó a tener la prioridad entre los dirigentes. Para 1929 se plantearon repetir el campeonato del año

Plantel en el partido vs Unión Española 1926. Tras unos años sin mayores logros, para 1925 las cosas mejoraron y se evidenció un crecimiento futbolístico de la mano de mayores recursos económicos. Así, el 18 de junio se juega el primer partido amistoso internacional en la historia de Everton, contra el equipo de la Asociación de Futbolistas Amateurs de Argentina. El partido es vencido 5 a 0 por la visita, que debió “prestarle” dos jugadores a Everton, ya que solo llegaron nueve deportistas locales. Uno de estos jugadores fue José Boffi, quien se fracturó la nariz tras chocar con un compañero. Inmediatamente auxiliado por los dirigentes locales. Boffi se sintió tan agradecido que decidió quedarse a reforzar al club. Ese año, Everton roza el éxito en la primera división de la Liga Valparaíso, quedando ubicado segundo tras la Cruz y al año siguiente Boffi es contratado como jugador y entrenador. En 1927 se realiza una buena campaña y disputa el partido de la final del campeonato contra Valparaíso Ferroviarios. Si ganaba Everton

obligaba a un partido de definición entre ambos equipos, pero no pudo obtener ese resultado y quedó finalmente ubicado en el tercer lugar. Como signo de crecimiento, a fines de 1927 se anunciaba la construcción de un estadio propio en los terrenos que se habían adquirido en un sitio colindante con la estación de ferrocarriles de Valparaíso. Había que recaudar $ 300.000, los que se obtendrían de la venta de bonos al portador pagaderos por el club en diez, quince y veinte años. En los futbolístico, el presidente Ives Beke tomó drásticas decisiones; invirtió en esta rama en desmedro de otras-postura resistida por los socios más tradicionales- y se autonombró entrenador y capitán del primer equipo, Junto a la llegada de refuerzos, como Durán, Loyola, Aceituno y Coddou, desde Wanderers; Arturo Torres, de Talcahuano y Casimiro Torres, como política deportiva se estableció una pretemporada con muchos partidos. En 1928, el Campeonato de la Liga Valparaíso se inicia para Everton el 6 de mayo en el Sporting

Partido vs Unión Española 1926.


Capítulo l Desde sus inicios al profesionalismo

22

ATLETISMO: LOS

PRIMEROS TRIUNFOS Dos años después de su fundación, es decir, en 1911, se inicia el trabajo de la rama atlética del club, la que durante años entregó sus primeros grandes triunfos a Everton. Es a contar de 1913 cuando se le da especial importancia a esta práctica deportiva. Los mismos jugadores que integraban el equipo de fútbol y de básquetbol, junto a otros refuerzos, iniciaron una promisoria trayectoria que por más de una década los llevó a conquistar, incluso, triunfos internacionales. Entre éstos destacan:

-1913: Campeonato Interciudades, superando al prestigioso Club Atlético Santiago de la capital. -1915-1916: Copa “Asociación atlética y de football de Chile” en la categoría todo competidor. -1918-1919: Copa “ Juan Braun” en la categoría todo compedidor, Valparaíso. -1918: Harald Rosenqvist conquistó el título de campeón sudamericano en la Olimpiada Continental desarrollada en Montevideo, Uruguay. -1919-1920: Trofeo “Einar Rosenqvist” ganador en la categoría novicios, en Valparaíso. -1920-1921: Copa “Juan Braun” en los campeonatos de todo competidor, Valparaíso. -1921: En las Olimpiadas Sudamericanas, Harald Rosenqvist se tituló campeón en los 110 y 200 metros con vallas, y su compañero Carlos Osiadacz hizo los propio en los 100 metros planos. -1922: Ramiro García obtiene el triunfo en 200 metros planos y salto largo, en el Campeonato Sudamericano de Río de Janeiro, Brasil. -1922-1923: Ganador de la categoría todo competidor, en la Copa “Luis Valencia Courbis”, Valparaíso. - 1923: Campeones en las Olimpiadas Atléticas Nacionales realizadas en Chillán.

Harald Ronseqvist en el medio, fué el más grande atleta de Everton y del País.

-1924: Nuevamente Ramiro García triunfa en el Campeonato Sudamericano, en 200 metros planos y salto largo. -1926: El equipo gana la Copa “Carlos David Finlay” , en las categorías todo competidor y novicios. Con todos estos logros, Everton era considerado uno de los baluartes del atletimo regional y nacional. Además de los destacadísimos Rosenqvist, Osiadacz, y García, también figuraron Ives Beke, Ricardo Schulze, Ernesto Contador, Roberto Délano, Rodolfo Hammersley y Fernando Cabezas, entre otros. Pero, sin lugar a dudas, durante esta {época primigenia, el atleta más destacado fue Harald Rosenqvist, quien durante su vida deportiva ganó más de 100 medallas. Entre 1915 y 1922, además de integrar el primer equipo de fútbol y el de básquetbol, representó a Chile en los Juegos Olímpicos Sudamericanos realizados entre 1918 y 1922, marcando y manteniendo récord sudamericano en 100 y 200 metros vallas. Gracias a esta gran trayectoria, en 1920, junto a su desempaño como atleta del club, Harald fue nombrado entrenador y jefe de la delegación de Chile para las Olimpiadas de Amberes, Bélgica. Tras retirarse de la práctica activa del deporte, siguió trabajando por el club a través de diversos cargos directivos. Aniversario Nº20: El aniversario número veinte del club es celebrado en grande y el número central de los festejos es un partido amistoso en el Estadio Santa Laura el 23 de junio. En la oportunidad, con dos goles de Iturrieta y uno de Carocca, Everton derrota a la Unión Española de Santiago. Al dia siguiente, en el salón de honor del “Club de Septiembre” de Valparaíso, se realizó una solemne

ceremonia. El presidente Beke señalo que “el lugar de preeminencia que ha logrado Everton en los últimos años entre las organizaciones deportivas,

23


Capítulo l Desde sus inicios al profesionalismo

24

25

PRIMERA

CRISIS Los comienzos no son fáciles y muchos clubes sucumbieron al intento de consolidarse institucionalmente. El caso de Everton fue paralitico pues estuvo a punto de desaparecer en ocasiones antes de ser reconocido como uno de los grandes de Chile. Luego de la obtención de su segundo título, los dirigentes vieron cómo se les agotaban los recursos económicos y la institucionalidad terminó de estructurarse tras los conflictos y la prácticamente poca importancia que tenían las otras ramas deportivas. Se buscó la forma de salir de esta situación y se hizo un llamado a todos los socios que estaban inscritos en el padrón del club del año 1927 en adelante, incluyendo a los fundadores, para encontrar juntos una solución. Desafortunadamente, éste fue desoído.

Copa Einar Rosenqvist.

Copa de Atletismo 1926.

y a pesar de que las distintas ramas deportivas del club no han repetido logros pasados, el fútbol se ha encargado de dejar bien alto los colores azul y oro”.

firmantes se encontraban los hermanos Foxley, Harald Rosenqvist, Horacio Hammersley y Ernesto Contador, entre otros.

En lo deportivo, los refuerzos dieron resultado y Everton llega a la final del torneo fijada para el 15 de diciembre 1929. Con la obligación de ganarle a La Cruz, sólo logran un empate a 2 goles y el subcampeonato. Lo que dejó con gusto a poco a los dirigentes y vuelven a invertir en el equipo. El aniversario N° 21, que incluía un amistoso con Badminton de Santiago, pasa a segundo plano con la renuncia masiva de antiguos socios. En una carta abierta publicada en el diario La Unión de Valparaíso el 24 de junio, señalaban que desde 1928 el club había consumido sus recursos económicos, manteniendo articialmente al primer equipo de fútbol en desmedro de las otras actividades de la institución. Entre los

Esto redundó en que para mantener al equipo participando se liberó a todos los jugadores recibían “ayudas” y “primas” del club, y se continuó la competencia con jugadores de la casa y aquellos que no alcanzaron a colocarse en otras instituciones. Pero ésta tampoco resultó y después de tres derrotas el equipo se retiró.

La directiva dirigida por Guillermo Bobilllier renunció a su cargo y nunca más participó de labores administrativas en el club. Iniciado el año 1933, la presidencia la asumió Gallardo y la vicepresidencia Ernesto Contador, antiguo socio y uno de los firmantes de la renuncia general de 1930. El financiamiento se hizo a través de donaciones y se conformó un equipo de primera división competitivo para poder seguir en la Liga Valparaíso. El debut fue el 21 de mayo y no pudo ser más auspicioso, ya que derrotó 5-2 a Deportivo Florida; 2-1 a Sportiva Italiana y 5-2 a Unión Española. Sin embargo, a mediados de julio el club anunciaba su retiro de la Asociación y Liga de Valparaíso. La razón fueron los reclamos de sus dos últimos contrincantes por la mala inscripción de los jugadores evertonianos. Su desafiliación es aprobada el 8 de agosto y decide integrarse a la Liga Viña del Mar. Esta última le dio al club todas las facilidades para incorporarse a sus filas, integrando al equipo “B” a su competencia de primera división y a las divisiones menores en la competencia Sporting.

Tras responder que la propia asamblea había autorizado a la directiva, se acordó expulsar a los socios disidentes 10. Aunque se excluyó expresamente a David Foxley, él mismo se retiró, radicándose posteriormente en la ciudad de La Calera. Pese a los conflictos, Everton sigue siendo protagonista del torneo de la Liga Valparaíso y en 1931, con dos puntos de ventaja, debe jugar el último partido del campeonato frente a Deportivo Las Zorras. Tras una suspensión porque cinco jugadores evertonianos fueron llamados a la selección de Quielpue el 9 de agosto se juega el trascendental pleito ganando o empatando, Everton semaría su segunda corona, pero perdieron 6-3.

Antigua oficina de Turismo Viña del Mar 1928 (Plaza Parroquia)


Capítulo l Desde sus inicios al profesionalismo

26

LOS PRIMEROS

MÁRTIRES Pero a poco de comenzar la competencia en la Ciudad Jardín, Everton se entera de que su afiliación a esta Liga es antirreglamentaria, ya que, de acuerdo a los estatutos de la Federación de Fútbol de Chile, cada club deberá pertenecer a la Liga donde se encuentre la residencia de su personalidad jurídica. Ante esta nueva crisis, el club decide dar por terminados sus compromisos del año. Se realiza una nueva elección de directorio, siendo

electo Héctor Prajoux como presidente, quien convoca a una asamblea para definir el futuro de la institución: motivados por el orgullo, declaran solemnemente el 20 de diciembre su negativa a volver a la Liga Valparaíso. El 6 de enero de 1934, se ratificó que se tomaría un camino propio, decisión que hundió a Everton. Se conformó un equipo utilizando sólo jugadores de la casa para mantenerse en actividad, pero a finales de febrero se plantea la solución de fusionarse con otro club.

Luego de dos amistoso, el 25 de mayo la asamblea acepta la renuncia de Prajoux y el dirigente Gustavo Villar logra que se admita reconocer el error de amparar el profesionalismo encubierto, la vuelta inmediata a la práctica amateur y dejar la oficina del club ubicada en la avenida Pedro Montt 33811. Tras celebrar el aniversario Nº 25, en julio de 1934, el club forma un equipo de five a five para participar en un torneo de la Asociación Amateur de Fútbol organizado en las canchas del Seminario San Rafael. Esta sería la última actividad del equipo de fútbol de Everton. Sólo las secciones Atletismo y Básquetbol siguen funcionando intermitentemente por el resto del año. Pero el 31 de marzo de 1935, la Asociación de Atletismo de Valparaíso desafilia a Everton de sus registros debido a las deudas que mantiene con la institución rectora. El club oficialmente entraba en receso.

Un Derby en el Sporting década de 1930 (Oficina de Turismo Viña del Mar).

Recordatorio de Frank Boundy, Iglesia St Paul Cerro Concepción. Frank Boundy, primer presidente del club, y Malcolm Fraser, socio fundador, murieron en la Batalla del Somme- río ubicado en el norte de Francia- en 1916, defendiendo a Inglaterra en la Primera Guerra Mundial. Esta batalla fue una de las más largas- duró 4 meses- y sangrientas de la Gran Guerra, con más de un millón de bajas.

Además, fue de suma importancia en el devenir posterior de la guerra, como queda reflejado en las palabras del oficial e historiador británico Sir James Edmods: “No es demasiado arriesgado decir que las bases de la victoria en el Frente Occidental fueron sentadas por la ofensiva de 1916 en el Somme”.

27


Capítulo l Desde sus inicios al profesionalismo

28

EL PRIMER

1942 EL RENACER

RESURGIMIENTO

DEFINITIVO

A fines de 1935, Ives Beke y otros antiguos socios deciden convertirse en accionistas del equipo y conformar un cuadro de jugadores y cuerpo técnico absolutamente profesionales. Estaban Alex Miller, Luis Izarnótegui, Gustavo Villar, Héctor Prajoux y Víctor Bolocco, entre otros. Lo primero fue lanzar al mercado un paquete de acciones por un valor de $50.000. Debido al éxito, se aumenta el número de acciones, avaluadas en cien pesos cada una, hasta tratar de constituir un fondo total de $ 150.000 12.

Un mal debut en la Liga Valparaíso frente a Wanderers, siendo derrotado por 4-0, marca un pésimo comienzo de año. En octubre el equipo es invitado, junto a los caturro, a participar en representación de la liga porteña en el Campeonato Nacional, que por primera vez trata de realizar una competencia para clubes profesionales de todo el país. Pero al regreso, se sabe de los sueldos impagos de los jugadores peruanos y comienza el conflicto.

La segunda decisión fue que el equipo estuviera conformado mayoritariamente por jugadores extranjeros, a pesar de su mayor costo. Rl 17 de enero de 1936 se anunció a Luis Izarnótegui como presidente y al día siguiente se anunció la contratación de ocho jugadores peruanos.

Los problemas continúan en 1937. El 12 de febrero se nombra nuevamente a Héctor Prajoux como presidente y a Hernán Sologuren como entrenador, pero a poco andar Everton decide retirar a su equipo de la liga porteña y participar en el ascenso con un equipo formado por valores jóvenes del club. Los resultados son desastrosos y el equipo, en una de las peores campañas de su historia, pierde todos sus partidos hasta abandonar definitivamente la competencia. Sin dinero y sin jugadores, el club entra nuevamente en receso.

Un nuevo punto de conflicto estallaría con la decisión de los clubes porteños por mantenerse como amateurs. Esto significaba un inconveniente para Everton, que se proyectaba como una institución profesional. Afortunadamente, Santiago Wanderers amenazó con trasladarse a la Liga Viña del Mar sino se aceptaba el profesionalismo. Ante esta postura, los demás equipos deciden incorporarse a la práctica profesional, lo que traería como consecuencia la formación de la Asociación Porteña de Fútbol.

El primero de octubre de 1942, en un Estadio El tranque semivacío, el Deportivo Municipal de la ciudad jardín jugaba con Everton. El resultado casi anecdótico-victoria por 4 a 1- llenó de entusiasmo al reducido grupo de seguidores. Tras cinco años de receso obligado por falta de recursos, nuevamente un grupo de antiguos socios intenta hacer renacer a ka institución. El nuevo presidente, Francisco Le Dantec, ex gerente de diario La Unión de Valparaíso; el vicepresidente, José A. Soto Bunster, e Ives Beke, a la sazón Presidente de la Asociación Porteña de Fútbol, habían llegado a la conclusión de que el club podría mantenerse sólo si lograba formar una base de socios. Estratégicamente, a partir de junio de 1942, se dedicaron a captar socios y accionistas, los cuales comprometieran un aporte constante.

Everton presenta el 11 de marzo de 1936 a sus nuevos refuerzos: ocho jugadores y un masajista traídos desde Perú, gracias a las gestiones hechas por José Arana, quien se transforma en el capitán y entrenador. Ansiosos por verlos en acción, contratan por $ 23.000 un partido amistoso con el Montevideo Wanderers, de gira por el país, para estrenar al equipo. A la espera del partido con los uruguayos, la directiva da señales para normalizar la institución, aprobando una fusión con el club deportivo Ecuador de Viña del Mar, lo que permitirá que el equipo de básquetbol vuelva a participar en las competencias porteñas. El 29 de marzo, día del reestreno en sociedad del Everton ante el Montevideo Wanderers, cerca de diez mil personas se hicieron presentes en el Estadio Valparaíso para ver el triunfo por 2-1.

Plantel de Everton 1943.

Presidente Luís Izarnótegui.

Lentamente, las autoridades de Everton lograron reunir a más de mil socios, apelando a los antiguos miembros y contagiando con su entusiasmo a nuevas generaciones de seguidores. Circunstancialmente, la mayoría eran viñamarinos, lo que significó establecer un inmueble ubicado en calle Valparaíso Nº 468.

Cirilo Costagliola se encargó de reclutar un grupo de jóvenes que sirvieran de base al equipo de fútbol. Por otra parte, se rescató la idea original de los fundadores de dedicarse también a otros deportes además del fútbol, afiliándose a las asociaciones de Natación y Water Polo. Tratando de no repetir errores pasados, la dirigencia decide esperar hasta 1943 para estrenar equipo en sociedad. La idea es participar en el torneo de la Asociación Central de Fútbol, pero para ello deben reinscribirse en la Asociación Porteña de Fútbol y participar en la competencia local. El estreno es el 11 de enero de 1943, enfrentando al campeón uruguayo Peñarol de Montevideo, con quienes empatan 2-2. Se determina la contratación del uruguayo Pedro Duhart como entrenador. Mientras el cuerpo técnico desarrolla prácticas de fútbol en el Estadio El Tranque, los dirigentes preparan un programa deportivo de lujo, donde ha sido invitado el Presidente de la República, Juan Antonio Ríos, reconocido hincha del fútbol.

29


Capítulo l Desde sus inicios al profesionalismo

30

Everton entra a la cancha para enfrentar a Peñarol.

la federación no aceptaba el traslado de más de un equipo de una liga a otra.

Everton y Wanderers debían asegurar esa cantidad a los equipos que vinieran a jugar a la zona.

En paralelo, el fin de año marca el inicio de una temporada internacional para Everton. La seguidilla de partidos ante cuadros argentinos se inicia el 26 de diciembre, cuando una multitud se congrega en el Estadio Valparaíso para ver el lance contra Racing Club, que trae en sus filas al portero chileno Sergio Livingstone. La victoria corresponde a los trasandinos que, sin problemas, doblegan a sus rivales 5-1. Luego, empate a tres con Rosario Central y pierde frente a Boca Juniors 4-2.

Instalada una nueva polémica vinculada al pago de comisiones de los partidos amistoso de Everton a la asociación de Valparaíso, finalmente el club decidió inscribir todos sus equipos en la competencia de la Liga Viña del Mar. Esta determinación tomada en abril de 1944, es fundamental para la historia evertoniana, ya que desde ese momento su derrotero estará íntimamente ligado a la Ciudad Jardín. Así terminaba la historia del club asociado a Valparaíso y comenzaba la historia del Club Everton de Viña del Mar.

El 7 de febrero, Everton y Wanderers son formalmente invitados a participar de la competencia de la ACF. Se había alcanzado un acuerdo en el cual se establecía que se les aseguraba a ambos equipos un monto de $ 3.000 por cada partido que disputaran en Santiag, independiente de la cantidad de público que concurriera a los estadios. De a misma forma,

31

Equipo de Peñarol. Después de esto, empiezan a jugar un conjunto de partidos amistoso, que a lo largo del año serían casi veinte. Estos encuentros sirven para dar a conocer al nuevo equipo, ganarse un prestigio y hacer caja. Tras la buena campaña, el equipo prontamente es apodado como los “millonarios”. Luego de participar en el torneo de Apertura de la Asociación Porteña de Fútbol y vivir nuevos desacuerdos durante las semanas siguientes, Beke asume otra vez como presidente de Everton y se acuerda que el club pase a formar parte de la asociación viñamarina, pero que pueda seguir jugando en la porteña sólo hasta el fin de año. Con el apoyo de la municipalidad viñamarina, Everton empieza a ser programado en el Estadio El Tranque, que por decisión del alcalde Carlos Cuevas

quedaba a la disposición del conjunto auriazul. Así, el 4 de julio comienzan los partidos en este estadio que desde ese momento se identifica con el club. La temporada de 1943, que concluye en octubre, termina con Everton en el segundo lugar de la Liga Porteña. A partir de ahí la dirigencia evertoniana se dio la tarea de lograr la afiliación del club a la Asociación Central de Fútbol (ACF), ente que dirigía el torneo profesional de Santiago. Para tal efecto contaron con el apoyo de Colo-Colo, Magallanes, Unión Española, Santiago Morning y Green Cross, equipos que amenazaron con retirarse de la ACF si no era aceptado Everton. Como la primera opción la tenía Wanderers, que ya había participado en la ACF en 1937, la incorporación de Everton no era fácil, puesto que

Gianelli marca el primer gol contra Peñarol.


32

EL ESTADIO EL TRANQUE

A SAUSALITO

Vista aérea del estadio Sausalito. El Estadio Parque Municipal Población Vergara de Viña del Mar, más popularmente conocido como Estadio El Tranque, fue inaugurado el 8 de septiembre de 1929. Ese día jugaron Wanderers versus Unión Deportiva Española, bajo el gobierno comunal del alcalde Gatón Hamel De Souza. Pocos días después, el 22 de septiembre, Everton jugó por primera vez en este recinto, en un partido amistoso contra Green Cross al que ganó por 4-2. Oficial e ininterrumpidamente, y desde el 4 de julio de 1943 los Oro y Cielo Han ejercido de local en este estadio.

Ubicado en un entorno privilegiado, una frondosa vegetación y una hermosa laguna son parte del paisaje con que se encuentran los hinchas cada vez que llegan a alentar a los ruleteros. Tiene una capacidad para 18.000 espectadores, aunque muchas veces se ha visto ampliamente superado por las expectativas de los hinchas y las buenas campañas de Everton.

Su nombre cambió de El Tranque a El Sausalito cuando en 1960 la Muncipalidad de Viña del Mar y la ciudad estadounidense de Sausalito, California, firmaron un convenio por el cual ambas localidades se declaraban “ciudades hermanas”. Para festejar, las autoridades rebautizaron el tranque Vergara como Sausalito. De la misma forma los estadounidenses rebautizaron una laguna propia como Viña del Mar.

Posteriormente, y tras varios años de reparaciones, se convirtió en una de las subsedes durante el Campeonato Mundial de Fútbol de 1962. Las selecciones de Brasil México, Checoslovaquia y España, por el grupo C; la de Inglaterra en cuartos de final y la de Yugoslavia en semifinales, pisaron el césped viñamarino. Además. También fue utilizado para la Copa América de 1991.

En Julio de 1943, Everton comenzó a jugar de local en el estadio el Tranque.


CAPÍTULO 2 LA CONSOLIDACIÓN INSTITUCIONAL Y DEPORTIVA (1944 - 1954)


Capítulo II La Consolidación Institucional y Deportiva

36

37

UN ÚLTIMO LUGAR

QUE NO INCOMODA Finalmente, a principios de abril, se anuncia la contratación del argentino José Della Torre. Everton vuelve a las canchas el martes 1° de mayo de 1945 y en un amistoso ante un gran público en el Estadio El Tranque, derrota 1-0 a Colo Colo. La prensa de la época destaca “el entusiasmo de un team joven y promisorio” . El debut oficial en el campeonato fue el domingo 20 de mayo contra Santiago Wanderers. En el Estadio Valparaíso y ante más de ocho mil personas, lo derrotó por 4 goles a 1. Con una temporada regular, cierran su participación goleando a Santiago Morning por 7 a 3, para terminar en el noveno puesto con 20 puntos y superando a Santiago National, Colo Colo y Badminton. El campeón fue Green Cross.

Febrero de 1946 comienza con la noticia de la incorporación de Elias Cid, Martín García, Daniel Torres y Pedro Vigorito, quienes se convertirían en puntales del equipo. En tanto, el 26 de febrero muere el presidente honorario Ives Beke. El campeonato de la “División de Honor del Fútbol Chileno” de ese año es disputado por 13 equipos y los Oro y Cielo quedan libres la primera fecha. Tras debutar y perder por 0-2 ante Magallanes en El Tranque, el resto del torneo es regular para los viñamarinos, a excepción de la goleada 7-0 que le propina Badminton como local. Al término de las dos ruedas y de la liguilla final del grupo de “Relegación”, concluyen en la novena posición.

Plantel de Everton 1945. Si bien el exigente calendario desarrollado durante 1943 había dado resultados positivos en lo deportivo y económico, lo más importante era que el club había logrado demostrar solidez institucional. Había revivido institucionalmente y con una nueva identidad lograda en su asentamiento en Viña del Mar. Febrero fue el mes clave de la dirigencia evertoniana. Una vez decidido el traslado y su aceptación por parte de las autoridades de la ACF, el club se abocó a prepararse para la exigente temporada que se avecinaba, reiniciando su trabajo en el mes marzo de 1994, con los mismos jugadores que habían terminado el año pasado. Posteriormente sería contratado el delantero Guillermo Clavero, llamado a ser uno de los referentes del conjunto de esos años. El día 22 de mayo se realiza un consejo de delegados de la ACF, en el que se sortea la primera fecha del torneo. En esta reunión se declara que Everton y Wanderers son aceptados condicionalmente en la competencia oficial de Primera División.

El debut en el campeonato, enfrentando a Audax Italiano en El Tranque, fue el 4 de junio de 1944, a las 15:45 horas, bajo la dirección de árbitro Higinio Madrid. El equipo formado con Soudy, Ceballos, Astorga, Reyes, Parattore, Corrales, Valdivia, Mocciola, Salinas, flores y Belmonte pierde 1-2. Fue en este mismo torneo donde se vivió el primer clásico “profesional” entre Everton y Wanderers. El 9 de julio, ante unas 10 mil personas en el Estadio Valparaíso, los Oro y cielo derrotaron 2-0 a los porteños. En este año de “prueba” , los viñamarinos terminaron en el último lugar (12°) del campeonato con 13 puntos, mientras Colo Colo se coronaba campeón. Es para la temporada de 1945 que junto a los caturros entran como miembros de hecho a la ACF. En marzo de ese año inició sus entrenamientos el primer equipo de Everton bajo las órdenes de José Vilariño, mientras la directiva buscaba afanosamente un entrenador extranjero.

Publicidad de Viña del Mar. Guía del Veraneante 1943


38

LLEGA EL DOCTOR

OSCAR MARTÍN SÓCIAS El 20 de enero de 1947 asume la presidencia del club del doctor Oscar Marín Socías. Socio de toda la vida del club, se hizo cargo en momentos en que la parte deportiva no iba de la mano de la institucional. Luego de algunos cambios e incorporaciones, Everton gana el primer partido del campeonato oficial por 6-5 a Santiago National, en el Estadio Independencia. Pero tras perder por un abultado 8-0 ante Universidad Católica, el técnico Panay y

Pérez es destituido y reemplazado por el famoso ex jugador argentino Raimundo mumo Orsi . Sin poder mejorar mayormente su juego, 1947 termina con Everton en el último lugar. El 19 de diciembre de ese mismo año se anuncia que Martín García será el nuevo entrenador de los viñamarinos, aunque seguiría jugando hasta septiembre, decisión que determina el futuro del equipo. Además, se traen nuevos jugadores, como Gustavo Barrera, Víctor Orellana, Luis Olivares, Hermes Araya y Benito Bernal, de Quilpué; Luis Ponce, Fernando Hurtado y Sergio Córdova, de los Andes; y un joven centrodelantero de la Asociación Antofagasta, que jugaba por la Oficina Pedro de Valdivia, llamado René Orlando Meléndez Brito. Si bien García no tenía experiencia como entrenador, sí tenía un largo recorrido como jugador en Argentina y Chile. A nuestro país arribó en 1940 para defender a Santiago Wanderers, pasando en 1946 a Everton. Además, compartía con el doctor Marín la idea de

que el fútbol es un deporte y un juego, y que los jugadores debían ser tratados con respeto y afecto. Justo antes del primer partido del campeonato el 17 de abril de 1948, llea desde Boca Juniors de Argentina un espigado mediocampista llamado Salvador Biondi. Con él en el equipo, sin haber entrenado nunca con sus compañeros, Everton hace su estreno enfrentando a la Universidad de Chile en el Estadio Independencia. El buen juego demostrado durante la mayor parte del torneo llamó la atención de la hinchada, de los adversarios y de la afición en general. Debido a esto, la federación les solicitó que jugaran un encuentro con la Selección Nacional que se preparaba para participar en el Campeonato Sudamericano de 1949. El partido jugado en el Estadio El Tranque el 12 de diciembre fue un bochorno para la roja, ya que Everton la apabulló 6-1.

Debido al receso por la competencia continental, la temporada siguiente comienza el 28 de mayo de 1949, enfrentando en el Estadio Santa Laura a la Universidad de Chile. Everton juega un meritorio torneo, quedando finalmente en la quinta posición junto a Universidad de Chile y Unión Española, mientras que la Universidad Católica se corona campeón por primera vez en su historia. De hecho, esta primera estrella la obtuvo justamente en el Estadio El Tranque, cuando faltando aún tres fechas, vence a los evertonianos por 2-0.

Publicidad Hotel Miramar (Revista Guía del Veraneante ,año 1948).

René Meléndez ya brillaba en 1950.


Capítulo II La Consolidación Institucional y Deportiva

40

41

ALCANZANDO LAS

PRIMERAS ESTRELLAS No había duda, un equipo de provincia era local, por primera vez en la capital. Bajo las órdenes del árbitro inglés William Crawford, Everton formó con Espinoza; J. García, torres, Barraza, Biondi, Arenas, Ponce, Meléndez, Lourido, Hurtado y Báez. Unión Española salió a la cancha con Hernán Fernández, Isaac Fernández, Azares, Beperet, Miranda, Ibáñez, Cremaschi, Rojas, Lorca y Dunevicher. En los 90 minutos reglamentarios, terminaron empatados 0-0. Por esta razón, hubo que jugar dos tiempos adicionales de 15 minutos cada uno.

Everton antes de comenzar la gran final 1950 en el Estadio Nacional. El camino de Everton a su primera estrella no fue casualidad. Las dirigencias de esos años encabezadas por el doctor Marín, fueron cimentando lo que debería ser el club hacia el cincuentenario. En 1950, el comienzo del campeonato queda pospuesto debido a la participación de la Selección Chilena en el Mundial de Brasil de 1950, nómina de la que René Meléndez es excluido a último momento por el entrenador Alberto Buccicardi. Para paliar el último mes si competencia, Everton participa en un cuadrangular amistoso llamado “Copa Torino”, junto a Wanderers, Unión Española y Colo Colo. Justo el día de su aniversario N° 41, los viñamarinos se adjudican el certamen tras ganarle 3-1 a Wanderers. La campaña de Everton partió el 16 de julio de 1950, empatando ante Colo Colo 1 a 1 en Santiago. Pese a los pronósticos que daban por favorito a Santiago Morning, el equipo dirigido por García empezó a demostrar que no estaba sólo para ser comparsa. En 23 partidos, el plantel perdió 4 partidos, empató 6 y ganó 13. Dentro de éstos, las grandes goleadas de la temporada fueron las que le propinó a Iberia, 7-0 como local; a la Universidad Católica –campeón del año anterior- 5-0 en Viña; y el 5-2 a la Universidad de Chile en Santiago. Al llegar a la última fecha, la 22ª, y tras haber goleado

a los sureños de Iberia, los viñamarinos quedaron igualados con Unión Española, algo inédito desde el primer campeonato de 1933. Por ello, el triunfador debió decidirse en un partido único en el Estadio Nacional, fijado para el domingo 14 de enero de 1951.

Fue justamente en el primero de ellos, en el minuto 13 (ó 103), que Biondi le entrega una excelente pelota a Ponce en la mitad de la cancha. Éste avanza, esquiva a una defensa y se la cruza a Lourido, que viene entrando al área grande por el lado izquierdo. Meléndez recibe un centro en el corazón de área hispana y en una lucida acción personal, se abre a la izquierda amagando al arquero e ingresando con el balón por el primer palo al arco.

El Estadio Nacional estalla en júbilo. Es el gol de René Orlando Meléndez, que significa la obtención del título del Campeonato de 1950, el primero para Everton y, quizás más importante aún, el que termina con la hegemonía del fútbol capitalino. Además, el delantero Oro y Cielo se coronaba como el máximo artillero del torneo con 18 goles. El equipo de Vila del Mar marcó la historia del fútbol chileno desde ese momento. Por primera vez, tras 17 años de campeonatos nacionales, había un ganador que era de provincia. El mismo equipo que había renacido ocho años antes, en 1943, lograba adjudicarse el máximo honor del fútbol nacional, de la mano de un grupo de jugadores de sobresalientes condiciones, de un entrenador como Martín García y de un presidente como el doctor Oscar Marín.

“Faltaban tres fechas y mi equipo llevaba 5 puntos en contra con respecto a Español que punteaba; pero un empate con Colo Colo los dejó a sólo 4 puntos. A la semana siguiente, español vino a Playa Ancha y Wanderers los derrotó, con lo cual quedamos a dos puntos, ventaja que desapareció cuando los derrotamos en Santiago, quedando igualados para la definición”, recordó en una entrevista el entrenador Martín García (García, Martín. Entrevista en el diario La Unión. Lunes 26 de enero 1953.). Ese domingo, desde las 9:15 horas empezaron a salir de las estaciones Puerto y Viña del Mar los trenes con hinchas evertonianos que se dirigían a presenciar el partido a Santiago. Muchos otros viajaban en automóviles particulares y microbuses. Antes de comenzar el encuentro, 42.551 espectadores controlados coparon las graderías del recinto ñuñoíno y, contra toda lógica, cuando los equipos ingresaron a la cancha, los que se llevaron la mayor ovación fueron los viñamarinos.

Balneario Balneariode deRecreo Recreo1950-1960 1950-1960(Guía (Guíadel delVeraneante VeraneanteEnrique EnriqueMora). Mora).


Capítulo II La Consolidación Institucional y Deportiva

42

LA GRAN

REGRESO

CASA PROPIA La natural madurez institucional de Everton se vio reflejada en este periodo con la decisión de comprar una sede propia de categoría. Porque hasta ese momento, además del sitio ocupado en 2 Norte apenas se trasladaron a Viña del Mar, la labor administrativa del club se había desarrollado en unas oficinas de Etchevers 138 –donde hoy aún funciona la Asociación de Fútbol de Viña del Mar- y otra en avenida Valparaíso, en los altos de la Farmacia Ewertz. Pero en un momento determinado, el local de reunión fue pedido por sus dueños y surgió la urgencia definitiva de comprar un lugar propio. Grupos de socios tuvieron la misión de buscar la mejor oferta, encontrando la gran casona de Viana 161, en pleno corazón de la ciudad. Previendo la importancia que tendría la adquisición de este inmueble, este paso no se dio al azar. La dirigencia Oro y Cielo –el club ya era llamado así desde 1938 por inspiración del periodista Hernán Carmona Vial-, encabezada por su presidente Manuel Romo en 1945, creó la Comisión Sede Social conformada por Pablo Daney, Victor Bolocco y Alfredo Polanco, asesorados por Germán Rodríguez. Para reunir el dinero se recurrió a un sistema de

Cuadro de la tradicional Sede de Viana.

TRIUNFAL emisión de acciones. En un primer momento éstas fueron adquiridas principalmente por los socios. Sin embargo, debido a las buenas relaciones del club con comunidad, también se interesaron en participar de la recaudación de fondo empresas viñamarinas y porteñas e importantes personalidades de la zona. La masiva concurrencia de simpatizantes evertonianos dio sus frutos rápidamente y cientos de hinchas compraron su acción a “un mil pesos” ($1.000) para adquirir, el 14 de octubre de 1946, la casona de Viana 161, cuyo costo ascendió a $1.000.000.-. La consecución de este objetivo fue una de las primeras muestras del gran arraigo popular que alcanzaba Everton. Desde un principio, la Sede Social se pensó como el sitio donde confluyeran las diversas actividades de los evertonianos. Las crónicas de cincuentenario hablan de que se proyectaban una biblioteca, una sala de entrenamiento para jugadores y socios y de que se realizaban múltiples actividades sociales y deportivas en su gimnasio.

Tras recibir el trofeo del vencedor, con la efigie del Libertador Bernardo O´Higgins montando su corcel, el regreso a la Ciudad Jardín fue espectacular. El tren que trasladaba al plantel salió desde la Estación Mapocho repleto de hinchas, incluso con gente colgando en las pisaderas. En el primer vagón iban los jugadores junto a la banda municipal que viajó a Santiago para acompañar al equipo. A poco andar, hubo una primera parada no planificada en Renca. Como hace poco tiempo la fábrica textil Caupolicán se había trasladado desde Viña a esa comuna capitalina, los hinchas que allí trabajaban hicieron una fogata en la línea férrea para hacer parar el tren. Cuando éste arribó, comenzó una fiesta con fuegos artificiales incluidos y todas las casas del sector iluminadas y con música. La siguiente escala fue en La Calera, lugar de donde era oriundo el lateral Jorge “negro”

Barraza. El entusiasmo nuevamente sobrepasó todas las expectativas y grandes lienzos saludaron al jugador y equipo campeón, mientras los tradicionales vendedores de la época les regalaron a los jugadores chirimoyas, paltas y sándwiches. En Villa Alemana y Quilpué la gente se agolpó en las cercanías de la línea férrea para ver pasar a la caravana Oro y Cielo. Pero desde Chorrillos en adelante, el tren debió disminuir su velocidad debido a que los fanáticos se acercaban mucho. Finalmente, la marea humana que acompañó al equipo en cada una de sus paradas, se multiplicó en la Estación de Viña, en pleno centro de la ciudad. Una orquesta estaba instalada en el techo de la pérgola del Club de Viña para recibir a los campeones y allí la fiesta siguió hasta la madrugada.

43


Capítulo II La Consolidación Institucional y Deportiva

44

ENTRE LOS

GRANDES La conquista del Campeonato trastocó todos los planes deportivos del club en el comienzo de 1951, ya que si bien existía plena confianza en que se tenía un cuadro de nivel con figuras que en cualquier momento podían desequilibrar, se suponía que el equipo era joven y que tardaría en dar frutos, por lo que el título adelantó en varios años el proyecto de los dirigentes. Como reconocimiento, se decidió no realizar contrataciones, mientras el 28 de enero la municipalidad viñamarina homenajeó a los campeones otorgándoles una medalla conmemorativa. El campeonato del 51 el último fin de semana de abril y Everton debe enfrentar a Iberia en el Santa Laura. Se encontraban en la primera fecha el campeón y el colista de la temporada anterior. Los ibéricos aún recordaban la goleada sufrida en la última fecha del torneo anterior, ganando el partido por 2-1. Sin embargo, al campeón no se le ha olvidado jugar. Victorias consecutivas lo colocan en el segundo lugar de la competencia, a un punto del líder invicto Audax Italiano. De la impresión de que esta vez el equipo se ha demorado menos en alcanzar su

propio ritmo y que ya se ve igual como terminó el año anterior . Nuevas victorias por goleada le entregan el cartel de favorito y llegando al final de la primera mitad del campeonato marchan en el tercer lugar. En la segunda rueda, su desempeño es disímil hasta llegar al 14 de octubre, cuando Everton realiza una de las mejores presentaciones del año, derrotando al puntero Audax Italiano, en el Estadio Nacional, por 3-0. Este triunfo permite que Everton y Colo Colo también queden punteros con 28 unidades, sacándole tres puntos de ventaja a Unión Española. El 22 de octubre, Everton finaliza su participación en la segunda rueda empatando sin goles con Universidad Católica en El Tranque. A diferencia del torneo del año anterior, esta vez deben jugar una liguilla final entre los primeros seis equipos para definir al campeón. Su participación en esta fase comienza con un triunfo para seguir con cuatro derrotas consecutivas, lo que los hace retroceder hasta la cuarta posición del torneo, que finalmente es ganado por los hispanos.

En la euforia de 1952, los hinchas quieren llevarse la camiseta de su ídolo. A principios de 1952, la ACF hizo dos determinaciones importantes: el Campeonato Nacional 1952 se jugaría en tres ruedas, sin liguillas, y ese año se instauraría el ascenso, por lo que se crea especialmente la Segunda división del fútbol chileno. Institucionalmente, el club también hace noticia, ya que en la asamblea general del 29 de enero reelecto del doctor Marín como presidente del club, pero éste anuncia su decisión de no volver a ocupar el cargo, aceptando ser presidente honorario. Es el tercer socio que detenta este cargo tras David Foxley, en su fundación, e Ives Beke, en 1944. La presidencia la pasa a ocupar Victor Bolocco. La calma de receso del verano la rompe Colo Colo,

que le ofrece a Everton dos millones de pesos por el pase de René Meléndez y medio millón de prima para él. La propuesta es rechazada y se declara, una vez más, “intransferible” al jugador. Mientras, la directiva contrataba al veterano zaguero argentino Adolfo Rodríguez –ex Wanderers y Green Cross-, quien se convertiría en el patrón de la zaga evertoniana. Nuevamente el DT Martín García demostró toda su solvencia táctica y con prácticamente los mismos

Trofeo tras ser campeón en 1950

Trofeo tras ser campeón en 1952

jugadores con que se coronó campeón en 1950, logró realizar una soberbia campaña que hasta hoy pocos equipos han repetido. Jugado en inéditas tres rondas de once fechas cada una, el 24 de mayo Everton partió ganándole a Ferrobádminton en el Estadio El Tranque por 1-0, y recién en la quinta fecha cayó ante la Universidad de Chile por 2 a 1 en la capital. Luego ganaría el resto de sus cotejos de la primera ronda, a excepción del partido con el colista Green Cross, que perdió por un apretado 4-3. Pese a esto, terminó puntero de esta ronda inicial, con tres puntos de ventaja sobre Colo Colo.

En la siguiente parte del campeonato, la tónica fue la misma y Everton cumplió un cometido más regular, terminando como líder absoluto, aunque ahora con Colo Colo pisándole los talones. De esta forma, durante la tercera y decisiva ronda, la búsqueda del título tuvo a albos y viñamarinos como exclusivos protagonistas, aunque en realidad el largo campeonato de 33 fechas había sido liderado de principio a fin por Everton. “Y el 25 de enero de 1953, tras ganarle a Green Cross por 4-0 en el Nacional, sigue siendo puntero.

45


Capítulo II La Consolidación Institucional y Deportiva

46

UN GRUPO

HUMANO Lo había sido de punta a cabo, soportando el campeonato más largo de la historia sin resignar el liderato en ningún momento. A lo más que pudieron llegar sus escoltas en momentos excepcionales fue a compartir es primera posición. Pero nadie nunca pudo desplazarlo. Nadie había logrado tal hazaña”, escribió el periodista Edgardo Marín . En ese plantel histórico destacó nuevamente René Meléndez, que se coronó como el máximo artillero con 30 goles. También estaban Salvador Biondi, Carlos Espinoza, José María Lourido. Además de Jorge Arellano, Elías Cid, Luis Ponce, Gustavo Astorga, Augusto Arenas, Adolfo rodríguez, Germán Báez, Rogelio Lazcano, Fernando Hurtado, Daniel Torres y Sergio Álvarez. A diferencia de la vibrante final con Unión Española de principios de la década, esta vez la campaña de Everton fue perfecta, que faltando aún dos fechas para finalizar el torneo, es decir, en la número 31, ya era campeón con 5 puntos de diferencia.

Colo Colo y Magallanes empataron el viernes 9 de enero de 1953, por lo que las opciones de los albos de alcanzar a los viñamarinos se esfumaron totalmente. Hoy, en las estanterías de trofeos del club, un Diego de Almagro de bronce y cabalgando recuerda esta hazaña. La celebración con su gente y en su estadio se trasladó para el sábado siguiente, es decir, el 17 de enero. Más de catorce mil hinchas llegaron a El Tranque para festejar. A pocos les importó que el triunfo se lo llevara Wanderers, quitándoles de paso el invicto local. Lo que todos querían para ingresar al campo y celebrar con sus jugadores. Para consolidar la campaña, la semana siguiente derrotaron 4-0 al colista Green Cross en el Estadio Nacional. El partido sirvió para que René Meléndez marcara su gol número treinta, consagrándose goleador del torneo, con una de las marcas más altas de la historia.

Los jugadores Arenas, Espinoza, Lourido, Torres y Alvarez celebrando. Además de evidente logro deportivo las crónicas periodísticas de la época destacaron la unión que existía entre todos los miembros de los cuidados paternales que les prodigaban el entrenador y los dirigentes. Pancho Alsina, de la desaparecida Revista Estadio, escribió a propósito de la obtención de campeonato de 1952: “Es la espina dorsal de Everton, ese clima amable y cordial, esa sensación de que el club y la ciudad entera son una sola familia. Es esa fuerza espiritual la que ha llevado al equipo Oro y Cielo a tener una tan sólida armazón…El doctor Marín, presidente honorario del club -y lo fue efectivo el año 50- es el ‘amigo número 1’ del equipo. Siempre alegre, siempre sonriendo. Si los muchachos pierden un partido, Marín los alienta, les lleva su porfiado optimismo, su vitalidad y su fe.

Postal Hotel Miramar 1953

Los jugadores se pondrían todos de cabeza si él se lo pidiera, pero nunca les pide imposibles, nunca pone una mala cara cuando juegan mal o cuando pierden. El doctor Marín es como Viña del Mar. Y en esa ciudad llena de jardines no puede haber rostros amargos”. La íntima forma de celebrar el campeonato de ese año demuestra estas aseveraciones. Alejadas de la estridencia de las grandes cenas de gala, organizaron un merecido paseo campestre al Tranque Ovalle de Casablanca. Acompañados de los dirigentes, en el lugar comieron asado, cazuela y cordero al palo preparados por ellos mismos, y, para divertirse, cazaron, pescaron y navegaron en pequeños botes.

47


Capítulo II La Consolidación Institucional y Deportiva

48

GRANDES BENEFICIOS

100 AÑOS

ECONÓMICOS

COMO HINCHA

Ponce, Hurtado, Torres y Espinoza en el camarín. Para el partido final de 1950, también se ganó en las arcas. Previo al comienzo de la historia final entre Everton y Unión Española, los dirigentes de ambos planteles discutieron el reparto de la recaudación. Seguros de que ganarían, los santiaguinos no quisieron dividir las ganancias y acordaron 60% para el triunfador y 40% para el perdedor. Cuando terminó el partido, Everton se embolsó $391.669 y los de la colonia sólo $264.465, perdiendo más de $63 mil pesos a causa de la soberbia y, claro, al gol de René Meléndez.

Otro tanto se logró gracias a la sociedad que desde hace décadas existe entre la Municipalidad de Viña del Mar y Everton. El 29 de enero de 1965, en una sesión extraordinaria realizada por las máximas autoridades comunales para discutir en contrato de concesión del Casino Municipal, se tomó una crucial decisión para el devenir económico del club. Conscientes de la importancia de Everon para la ciudad, se incorporó la cláusula sexta, que estableció que el 0,3% de las ganancias de la casa de juegos fuesen a parar a las arcas de la institución. Esta decisión contó con el voto unánime del alcalde Wladimir Huber y lo regidores Pedro Pizarro, Miguel Vásquez, Oscar Ruiz Tagle, Emilio Puebla, Moisés Orellana, Rolando Raveau y Víctor Riofrío. El Decreto N°244 que oficializó la iniciativa fue publicando el 19 de febrero de 1955.

Un felíz Doctor Oscar Martín entre Barraza y Meléndez. Historias de hinchas hay muchas, pero la de Tubalcaín Caupolicán Correa Maturana es la única. Él vivió y murió signado por Everton, el club deportivo de sus amores y al que sigió, literalmente, durante toda su vida. Tubalcaín nació exactamente el 24 de junio de 1909, tal como la institución viñamarina. Con talento innato para el fútbol, en la década de los ’20, con sólo 17 años, descollaba como figura del antiguo y amateur Valparaíso Nacional. Fanático de los Oro y Cielo, figuró como el socio 6.745 y también fue accionista de la sede social. En 1950 compró $1.000.- el título número 957. Su máximo ídolo fue René Meléndez, figura de la década de los 50’ en Everton.

Vilahuida, Caballo ganador de la carrera 1954 junto a sus dueños y entrenador.

Lo de que su ida estuvo marcada por el club, no son sólo palabras: el mismo año que Everton obtuvo su tercer título, nació su primer nieto, Alexander. Y el mismo año de su cuarta estrella, es decir, el 2008, nació su primer bisnieto, Vincenzo, hijo de Alexander. Su sueño, y el de toda su familia, era haber estado presente en las celebraciones oficiales de los Cien Años de Everton, como el hincha más longevo de la institución y también por el derecho que le daba que su vida hubiese estado marcada por los hitos evertonianos. Estuvo a punto de lograrlo, pero el 10 de enero de 2009 falleció anhelando celebrar junto a Everton su propio y muy especial siglo de vida.

49


Capítulo II La Consolidación Institucional y Deportiva

50

EVERTON SE

INTERNACIONALIZA El comienzo de la temporada de 1953 no pudo ser mejor para Everton. Con su nueva estrella en el estandarte, la celebración con todos los hinchas viñamarinos se realizó en grande y enfrentando a un equipo de categoría internacional: Club Atlético Independiente de Avellaneda, de Buenos Aires, que contaba con una línea ofensiva potente formada por Micheli, Cecconato, Lacasia, Grillo y Cruz, apodado el quinteto de la muerte o el ballet rojo y que eran títularess indiscutidos en la Selección Argentina. El 31 de enero de 1953, lo que vieron los 12 mil espectadores no fue la clásica lucha entre un gigante del Río de la Plata y un equipo chileno. Esa noche fue una de las mayores exhibiciones de bien fútbol que un equipo chileno haya mostrado jamás. Everton no sólo había ganado, sino que, contra todo pronóstico, había goleado por 5-0. Lo sucedido aquella noche pasó a formar parte de los hitos evertonianos y chilenos, pues nunca antes n equipo de nuestro país había logrado un triunfo tan avasallador ante un argentino. Sin poder reeditar la soberbia campaña de año anterior, la irregularidad domina las presentaciones el equipo se ha demorado menos en alcanzar su

EL FIN DE

UN GRAN CICLO

propio ritmo y que ya se ve igual como terminó el año anterior . Nuevas victorias por goleada le entregan el cartel de favorito y llegando al final de la primera mitad del campeonato marchan en el tercer lugar. En la segunda rueda, su desempeño es disímil hasta llegar al 14 de octubre, cuando Everton realiza una de las mejores presentaciones del año, derrotando al puntero Audax Italiano, en el Estadio Nacional, por 3-0. Este triunfo permite que Everton y Colo Colo también queden punteros con 28 unidades, sacándole tres puntos de ventaja a Unión Española. El 22 de octubre, Everton finaliza su participación en la segunda rueda empatando sin goles con Universidad Católica en El Tranque. A diferencia del torneo del año anterior, esta vez deben jugar una liguilla final entre los primeros seis equipos para definir al campeón. Su participación en esta fase comienza con un triunfo para seguir con cuatro derrotas consecutivas, lo que los hace retroceder hasta la cuarta posición del torneo, que finalmente es ganado por los hispanos.

El último partido fue contra Green Cross. El debut en el campeonato 1954 fue el domingo 25 de abril, en el Estadio El Tranque, donde recibió a Magallanes, igualando uno a uno. A partir de ahí, Everton poco a poco comenzó a quedarse estancado a la últimas posiciones y terminó la primera mitad del torneo en el penúltimo lugar, aventajando solamente a Iberia.

cuatro derrotas, confirman la paupérrima actuación de Everton en la temporada. Estos resultados los colocaron en el último lugar de la liguilla y sólo el puntaje conseguido en la primera fase –y una campaña aún más deficiente de Iberia- evitaron que fueran el primer equipo de la historia en descender a la segunda división.

El fin del torneo los encuentra con 21 puntos, al igual que Santiago Morning y la Universidad de Chile, superando al colista Iberia. Con este magro desempeño, el club debe disputar el llamado “Grupo de Relegación”, que por primera vez en la historia de los torneos profesionales enviará un equipo al descenso.

Tras el desastroso resultado obtenido en la campaña, la dirigencia decidió rescindir el contrato del entrenador. Esta determinación se hizo en términos amistosos, ya que entre ambas partes se había formado una amistad que superaba estos desencuentros. Además, todos los involucrados estaban convencidos de que un cambio de timón en este instante sería provechoso para el club. Con la ida de Martín García se cerraba el ciclo más exitoso del club de la historia.

En el primer partido vence por 3-0 a Unión Española en el Estadio Nacional, pero los siguientes, con

Ilustración publicitaria del Casino Municipal Viña del Mar 1954

51


CAPÍTULO 3 APRENDIENDO Y CRECIENDO EN EL FÚTBOL PROFESIONAL (1955 - 1969)


Capítulo IIl Aprendiendo y Creciendo en el Fútbol Profesional

54

EL EQUIPO

SE RENUEVA

Plantel de everton 1956. Con la partida de Martín García, Everton empezaba otra era, orientada a la estabilidad económica de la institución, tratando de lograr un equilibrio entre los gastos y los ingresos, mientras poco a poco el equipo que habían formado García y el doctor Marín se iría desarmando. Febrero de 1955 fue un mes intenso para la directiva dirigida por el presidente Pedro Pizarro. La búsqueda de un nuevo entrenador concluyo con la contratación del argentino Carlos Snopeck. A principios de marzo, el equipo vuelve a las prácticas bajo las órdenes de Snopeck y desde Boca Juniors llegan los jugadores Francisco Perroncino, Carlos Manuel Poretti y Rafael Reynoso. El debut y las primeras fechas muestran a un Everton irregular, aun cuando, finalizada la mitad del torneo, el quipo marcha en un prometedor cuarto lugar. Finalizada la fase regular, Everton consiguió 29 puntos, clasificando tercero a la liega final. No obstante, las opciones de pelear el titulo son escasas pues Palestino con su sobresaliente campaña, le había sacado 10 puntos de ventaja a su más cercano perseguidor, a falta de 14 puntos por disputar. El 3 de diciembre

Plantel de everton 1957. de 1955, los de colonia salen campeones, cinco fechas antes de terminado el campeonato, mientras los viñamarinos concluyen en 5º puesto. Para 1956, el trabajo de Snopeck sigue igual y prácticamente con la misma plantilla. El debut en el torneo oficial es el 6 de mayo, y Everton finaliza en la sexta posición con 27 puntos. Aprovechando que el campeonato había terminado a mediados de noviembre, la dirigencia planifica una gira por el norte del país. Entre finales de noviembre y mediados de diciembre de 1956, recorren desde Copiapó hasta Arica. Aunque los resultados económicos no fueron los deseados, el cuerpo técnico hace un descubrimiento notable, un espigado centrodelantero que jugaba por la selección de Tierra Amarilla y que, una vez incorporado a Everton, con el tiempo se transformaría en uno de los iconos del club: el mítico Eladio Roja, autor del gol con que Chile obtendría el tercer lugar en el Mundial de 1962. A principios de 1957, la directiva presidida por Pedro Pizarro toma una decisión inédita: para enfrentar la inflamación de precios del mercado, decretaron la liberta de acción para aquellos

jugadores que quisieran cambiar de equipo en busca de mejores remuneraciones. Entre los que se alejan se la institución se encuentra el goleador René Meléndez, que se va a la Universidad de Chile por cinco millones de pesos, un dineral para la época. Esta libertad de acción significo también la partida de Carlos Snopeck, quien prontamente es reemplazado por Carlos Aldabe. Uno de los jugadores que llegó fue Máximo Rolón, apetecido delantero que tenía ofertas de Coca Juniors y River Plate, además de Europa. Proveniente del equipo de Libertad de Asunción, de Paraguaya con 23 años, venía precedido por un extenso currículum en su país. El torneo de 1957 vuelve a mostrar a un Everton muy irregular, lo que le lleva a finalizar en la sexta posición con 26 puntos, a ocho del campeón Audax Italiano, que ese año alcanzó su cuarta estrella. A principios de marzo de 1958, la directiva anuncia que el entrenador José Salerno, que dirigía a Green Cross, se transformaría en el nuevo técnico del club. Sin embargo, el arribo a Viña del Mar de Salerno nunca se produce, ya que, tentado por más dinero, decide firmar por O’Higgins. Ante esta

situación de emergencia, el club decide echar pie atrás en el despido de Aldabe, entregándole nuevamente la dirección técnica del equipo. El 16 de mayo de 1958 se dio comienzo al torneo. Everton debuta en Rancagua enfrentando a O’Higgins y cae goleado por cuatro a cero. Sin embargo, el inicio del campeonato es distinto al del año anterior, pues la victoria que obtiene frente a Green Cross en la segunda fecha será solo una de las tres que obtenga Everton en la primera rueda. De hecho, culminan esta fase con míseros siete puntos, superando solamente a Magallanes, de paupérrima actuación. Con una mejor segunda rueda, al final los viñamarinos culminan en la séptima posición del campeonato de 1958 con 24 puntos. En 1959 asume la dirección técnica el ex capitán campeón de los años 50 y 52, Salvador Biondi. Formando a la sombra de Martín García, con su llegada la dirigencia pretendía volver a los tiempos en que la pelota bien jugada y el juego colectivo eran el sello de los Oro y Cielo. Aunque, nuevamente un errático juego relega al cuadro viñamarino al noveno puesto, con 22 puntos.

55


Capítulo IIl Aprendiendo y Creciendo en el Fútbol Profesional

56

INVITADOS A CELEBRAR CON

ESTILO DE VIDA DE

BOCA JUNIORS

LOS JUGADORES

A principios de marzo de 1955, se anunció que la directiva de Boca Juniors había invitado oficialmente al club Everton a jugar un encuentro amistoso, para celebrar el aniversario Nº 50 del popular club argentino.

El siguiente partido fue frente a Gimnasia y Esgrima de Ciudad Eva Perón, el 8 de abril, con triunfo para Everton por la cuenta mínima, con gol de Fonzalida a falta de cinco minutos del final. Es la primera victoria registrada de un club chileno en Argentina.

Esta invitación, aceptada inmediatamente por los Oro y Cielo, fue aprovechada para realizar una gira por Argentina y Uruguay desde principios de abril. El 23 de marzo se anunció oficialmente la realización

Mientras se puso a última hora el partido ue se iba a jugar en Montevideo, la gira finalizo con el encuentro frente a Racing Club, el 10 de abril, donde Everton cae estrepitosamente por cuatro

de la gira, que constaría de tres partidos en Argentina, frente a Boca Juniors, Gimnasia y Esgrima y Racing Club, y uno en Uruguay. El 3 de abril de 1955, en “La Bombonera”, xeneises y evertonianos timbraron un empate a 1 gol, que dejo satisfechos a los más de cincuenta mil asistentes.

Agua Santa Década del 60.

goles a uno.

Tras la muerte de Eva Duarte, esposa de Juan Domingo Perón, el presidente argentino le cambio el nombre a la Cuidad de la Plata por el de ella en 1952. Cuando Perón fue derrocado, en septiembre de 1955, la ciudad retomó su denominación original.

Pese a tener jugadores de gran calibre, en los últimos años de la década del cincuenta no se pudieron reeditar los excelentes resultados obtenidos al comienzo del decenio. Aun así, este periodo concluye con un gran momento para Everton: la celebración de sus primeros cincuenta años de vida. Como el acontecimiento lo ameritaba, la dirigencia

de esa época, encabezada por Pedro Pizarro, organizó una serie de actividades para realzar el aporte que la labor institucional había tenido, hasta entonces, para el deporte regional y nacional. En ese tiempo, las otras ramas deportivas eran básquetbol, rugby, hockey en patines y fútbol amateur. Para ese año, el club ya lucia con orgullo su casona de calle Viana- inmueble sobre el que se cifraban varios proyectos dirigidos a los jugadores y socios- y tenía como escenario de sus pleitos deportivos una cada vez más moderno Estadio El Tranque, recinto en el que la Municipalidad de Viña del Mar se había visto obligada a intervenir debido a los de buenos resultados del equipo y a la proximidad del Mundial de 1962.

Dentro de las actividades programadas, el mismo miércoles 24 de junio de 1959, destacaron una misa en la Parroquia San Antonio y posteriormente un cóctel oficial. Al día siguiente, en el hotel Miramar ser realizo un almuerzo con autoridades municipales. El acto central de las celebraciones del cincuentenario fue una cena bailable en el balneario de Caleta Abarca, a la que concurrieron alrededor de mil personas entre socios y simpatizantes de Everton. La fiesta, que el municipio viñamarino utilizó de plataforma para sus carnavales de invierno, sirvió para premiar a los hinchas más destacados con medallas conmemorativas. Everton cerraba, de esta forma, una década de gloria y triunfos que aún no se vuelve a repetir, donde su marca registrada fue contra con equipos de fútbol competitivos, una organización institucional sólida y dirigentes conscientes de los desafíos que les imponían los tiempos.

57


58

59

EL BUÉN JUEGO

ESTÁ DE VUELTA Luego de esto, Everton levanta ostensiblemente y comienza a dar espectáculo en cada cancha donde va. Su vocación por el juego ostensivo se complementó con la irrupción de figuras jóvenes, que lo hicieron un cuadro respetado por sus rivales. Durante la primera fase, Everton sorprendió con una campaña que lo llevó a los primeros lugares de la competencia, con Universidad de Chile Y Colo Colo, y a punto de distancia del puntero Wanderes. En la segunda rueda del 60 mantuvo este desempeño y logró la cuarta ubicación, recibida con satisfacción por la afición viñamarina. Entusiasmados con los logros del año anterior, el cuerpo técnico y la dirigencia deciden mantener al plantel. La idea fue no desprenderse de jugador alguno, por lo que las ofertas por Rómulo Beta y Eladio Rojas son rechazadas. El equipo se reintegró a los entrenamientos a mediados de febrero de 1961, de cara a la nueva temporada que este año traería la reedición de la Copa Chile, torneo que, al igual que el de preparación del año anterior, sería previo al torneo oficial. Pero su desarrollo fue marcado por un drama poco frecuente, ya que el avión en que viajaba parte del plantel de Green Cross, desde Osorno a Santiago, cayó en la Cordillera de Los Andes, provocando la muerte de todos sus ocupantes. Ante la magnitud de la tragedia, la ACF decidió suspender la competencia hasta pasados los funerales de los jugadores de la cruz verde y renombrarlo como Copa Green Cross. Everton accedió a las semifinales de este certamen para

Quinta Vergara primer Festival 1960.

enfrentar a Santiago Wanderers, donde, después de dos particos de ida y vuelta, los cuaturros clasifican para la siguiente fase, llevándose finalmente la copa. El fin de semana siguiente, el 28 de mayo, Everton debuta con una derrota como local ante Unión Española. Tanto en primera como en segunda fase, desarrolla una campaña con la consabida irregularidad de los últimos años, provocando nuevamente la credibilidad de sus hinchas. Pero a pesar de esto, con una racha de siete cotejos sin perder, finaliza participación totalizando 33 unidades, situándolos en la quinta posición, a cinco puntos de las unidades que igualaron la primera posición.

La realización del Mundial del 62 hizo que la afición le restara atención a la actividad local. En ese momento fue promovido al primer equipo un joven delantero salido de las divisiones inferiores de club : Daniel Escudero. Realizado el Campeonato Mundial con el triunfo de Brasil para Everton el torneo oficial del 62 se inició el fin de semana del 14 y 15 de julio, enfrentando a Estado Nacional a Green Cross, con un espectacular empate a 5 goles. En la primera fase del certamen, el conjunto viñamarino sea acostumbra a igualar sus encuentros, de ahí que el entrenador realice importantes modificaciones. Nuevamente la falta de triunfos alimenta otra participación fallida del club en el torneo, logrando solo el octavo lugar, con 35 puntos.

Ricardo García Primer animador Viña Del Mar 1960.


Capítulo IIl Aprendiendo y Creciendo en el Fútbol Profesional

EL MUNDIALISTA

ELADIO ROJAS

IMPULSANDO EL

ASCENSO Y DESCENSO

Plantel de Everton 1962.

Desde que en 1956, Chile se adjudicó la organización del Campeonato Mundial de Fútbol de 1962, toda la atención futbolística se centró en la preparación del conjunto nacional que representaría al país en dicha competencia. Los torneos entre 1959 y 1962 se adecuaron para que la selección se preparara constantemente. Viña del Mar, designada sede de un grupo durante el Mundial, vio un remozad Estadio Sausalito en mayo de 1962, previo al inicio de la justa deportiva. El equipo chileno realizó una campaña notable en el Mundial donde, junto a figuras como Leonel y Raúl Sánchez, Jorge Toro, Jaime Ramírez y Misael Escuti, entre otros, destacó con luces propias la espigada figura del volante de Everton Eladio Rojas. El oriundo de Tierra Amarilla fue protagonista al anotar dos de los goles más emblemáticos de la historia del fútbol chileno: el de la victoria ante la Unión Soviética y el del tercer lugar ante Yugoslavia. Tras el mundial, Eladio Rojas volvió a Everton a jugar su último campeonato por los viñamarinos. Desde su destacada actuación con ofertas provenientes de Europa y Argentina, hasta que al final acepto la propuesta de River Plate.

Los dos grandes triunfos de Everton en 1950 y 1952, no significaron solo que el equipo viñamarino sumara sus dos primeras estrellas. Las campañas fueron trascendentes para la propia institución, pero también ayudaron a demostrar que el fútbol profesional no estaba circunscrito únicamente a Santiago y una que otra ciudad fuera de sus límites geográficos. Por el contrario, tras la estela triunfal de os evertonianos estaban varios clubes de otras regiones de Chile. “No es exagerado considerar que Everton, con su gol de 1950, no solo consiguió el triunfo de la enseña de Oro y Cielo, sino la del todo fútbol provinciano. Su victoria resonante gravita en forma considerable hacia la aprobación inmediata del ascenso y descenso” Los logros de los viñamarinos fueron una clara demostración de que el trabajo serio dentro del fútbol también podía ser hecho fuera de Santiago. Everton además de buen fútbol también mostró

solidez institucional, estabilidad económica, capacidad de organización, infraestructura, dirigentes comprometidos y una hinchada que, en la realidad, representaba a una ciudad completa. Ante lo evidente, los dirigentes de clubes como Rangers de Talca, Maestranza de San Bernardo, América de Rancagua, Trasandino de Los Andes y Bata De Peñaflor, seguían atentos a la evolución de esta idea, porque consideraban que tenían lo necesario para poder ingresar al fútbol de honor. En 1951, el proyecto de ascenso y descenso estaba aprobado por el consejo de la división de honor, faltando sólo la ratificación de los presidentes de la Asociación Central de Fútbol. En 1952 se juega el primer torneo de la categoría, ganando Palestino un lugar en la Primera División. Sin embargo, es recién en 1954 cuando se inicia el sistema de descenso, ya que hasta esa fecha todavía ningún club había bajado de categoría. Ese año desciende Iberia Y sube O’Higgins de Rancagua.

61


Capítulo IIl Aprendiendo y Creciendo en el Fútbol Profesional

62

NACE LA

BUSCANDO EL

BARRA OFICIAL

RUMBO PERDIDO La siguiente temporada se iniciaría con un rotundo cambio de esquemas en Everton, el que no daría buenos dividendos. En la octava fecha, los viñamarinos sufrieron su cuarta derrota en línea, al caer en La Portada ante La serena por cuatro goles a uno. Este revés persuadió a la dirigencia a tomar la dolorosa, pero necesaria decisión de destituir a Salvador Biondi en la dirección técnica, siendo reemplazado por Daniel Torres, ex jugador guatamarilla desde 1946 a 1956. Después del cambio de DT y esquema, con vuelta

al buen fútbol de vocación ofensiva, el equipo de Torres finaliza el campeonato de 1963 en la sexta posición con 38 puntos, a larga distancia de Colo Colo, que gano el certamen con 53 puntos.

Paseo Barra Oficial 1970. El 2 de junio de 1969 es fundada la Barra Oficial de Everton, cuyo primer presidente fue Juan Lobos, quien trabajó arduamente con Luis Roza, Luis Roco, Alicia Velázques, Juan Allende, Juana de Allende, Jorge Arancibia, Jorge Ibáñez, Patricia Martínez y Charlie Vargas, entre otros, para darle vida a este proyecto que desde un comienzo tuvo como fin alentar sin para al plantel evertoniano.

Siempre con el mismo ánimo, ha tenido por nombres “Con Everton en el Corazón”, “Gullermo “Chicomito” Martinez y ahora “Los Ruleteros”, tomando a partir de la unificación de esta última con las barras “Población Vergara” y “Juanito Miranda”.

La campaña de 1964 se jugó con el mismo plantel, y en una de las grandes novedades fue el surgimiento de Daniel Escudero como goleador indiscutido del certamen, con 25 goles, y la aparición de un joven jugador que se transformaría en un crack: a los 19 años, Leonardo Véliz debuta con la casquilla Oro y Cielo. Everton finalmente concluye exhibiendo una de las delanteras más efectivas del campamento con 67 anotaciones.

A medida que fueron pasando los años, muchas personas se hicieron cargo de liderarla, como Enrique Mondaca, Ramón Palacios, Jaime Beiza, Jorge Gacitúa, Jorge Arancibia, Luis Cos, Paola Valdivia, Ricardo Morales, Fernando Bahamóndez, Gustavo Heresman y el actual, presidente, Leocadio Martínez.

Plantel de Everton 1963.

Con el público reencantado con su juego y resultados, el 9 de abril de 1965, Everton consigue su primera victoria de la temporada venciendo a Unión La Calera por dos a uno. Tras una racha de derrotas inicial y un posterior repunte, el cuadro viñamarino se encumbra a la vanguardia de la tabla de posiciones, finalizando el año en la quinta posición con 41 puntos y otra vez entre los equipos más ofensivos del campeonato con 76 goles, tras Universidad de Chile, campeón del certamen, que había marcado 86. Everton se preparó para su participación en el torneo de 1966 con la misma política de los años anteriores. En su mayoría, el plantel era el que venía actuando en las dos últimas campañas, y ya se conocía de memoria. Tras un debut ganador ante Ferrobádminton en Sausalito, los resultados no acompañaron a los viñamarinos. Los días de Daniel Torres en la banca llegaron a su fin, siendo reemplazado por otro importante ex jugador: José María Lourido. Con poco tiempo de trabajo, Lourido confió en la misma gente que venía jugando, hizo algunos

63


Capítulo IIl Aprendiendo y Creciendo en el Fútbol Profesional

64

cambios y revirtió la racha de derrotas, pero esto no fue suficiente y, cayendo en Sausalito por dos a cero con Green Cross, Everton cierra la peor campaña del equipo desde 1954, al terinar en la 13º posición con 30 puntos. Las noticias al comienzo de la siguiente temporada, la de 1967, fueron varias. Lourido es reemplazado por el argentino Ovidio Cassartelli en la banca; Daniel Escudero deja el club, recalando en Unión

La Calera; y Eladio Rojas vuelve a vestir la Oro Y Cielo, luego de haber jugado en River Plate y Colo Colo. Ese año, Everton debutó el 9 de abril en el Sausalito frente a Palestino, evidenciando los mismos problemas del año anterior, y solamente igualó con el cuadro árabe dos a dos. A poco andar, el DT Cassartelli es reemplazado por otro ex jugador

del club, el uruguayo Adolfo Rodríguez. Pero pese al cambio, los viñamarinos terminan el campeonato luchando por no caer a la segunda división junto a Wanderers, Green Cross, Rangers, Palestino, Unión Calera y San Luis. Un empate 0-0 con los caturros, en la última fecha, permite que los dos equipos sigan en la serie de hon or, ambos en la 13º posición con 29 puntos. Ante los magros resultados de la última temporada,

la hinchada no tenía mayores expectativas de cara a lo que hiciera el equipo en el torneo de 1968. Ese año llega Guillermo Díaz a la dirección técnica, algo que algunos no se explicaban debido a que este entrenador, a cargo de Wanderers, había finalizado en los últimos lugares el año anterior. Esperanzado de tener una defensa solvente, Everton hizo un esfuerzo contratando a los

Plantel Everton 1967.

Construcción en Gomez Carreño 1966.

65


Capítulo IIl Aprendiendo y Creciendo en el Fútbol Profesional

66

argentinos Degli Inocenti y Roberto Paz, ambos provenientes de Lanús. Además, se promovió a dos jóvenes que se transformarían en puntuales de equipo: Guillermo chicomito Martínez y David Henry. La novedad de la temporada corrió por cuenta de la Asociación Central de Fútbol, que separó el torneo en dos fases: en la primera competirían los equipos de Santiago entre sí, ocho en total, en el Torneo Metropolitano, y los clubes de regiones lo harían en el Torneo Provincial.

José María Lourido Ex campeón del 50 y 52 DT evertoniano

Los primeros cinco equipos de cada torneo jugarían una competencia de todos contra todos que se denominaría Torneo de Honor, de donde saldría el nuevo campeón del futbol chileno. Los equipos que no alcanzaran a clasificar en esta etapa jugarían el llamado Torneo de Promoción para evitar caer a la segunda división.

Guillermo “chicomito” Martínez. En esta nueva competencia debuta Everton el 21 de abril, empatando con San Felipe como visita. Pero los tiempos en Díaz en la banca de Oro y Cielo llegan a su fin cuando por la novena fecha cae en Sausalito tres a uno con Green Cross. Vuelve otra vez José María Lourido. Ya en la segunda rueda, y debido a que en la quinta ubicación empataron en puntos Rangers, La Serena, Unión La Calera y los viñamarinos, la ACF determinó que los cuatro elencos jugaran un cuadrangular en cancha neutral para determinar al último clasificado. En este mini torneo, Everton logró amarrar la quinta ubicación que le permitiría entrar a disputar el Campeonato de Honor 1968. Sin embargo, su desempeño no mejora y concluye su participación en el campeonato ubicado en la décima posición, mientras Santiago Wanderers lograba su segunda corona. En 1969, por primera vez en años, la dirigencia y el cuerpo técnico de Everton estaban dispuestos a realizar una profunda renovación en el plantel. El primero en despedirse fue Eladio Rojas, que a los 35 años dejaba la actividad. Otro histórico que dejó el equipo fue Lorenzo González, quien tras 13 temporadas en el club, también colgaba los botines.

Pileta en Estero Marga Marga en los años 70.

Al igual que el año anterior, el último campeonato de la década se dividiría en dos fases. En la última fecha del Provincial, Everton cae ante Wanderers en el Sausalito por la cuenta mínima, cediendo el primer lugar y la posibilidad de disputar la Copa Francisco Candelori con el campeón del torneo Metropolitano, Universidad de Chile. En definitiva, los auriazules se ubicaron en la tercera posición y pasaron al Torneo de Honor, a disputarse luego del receso generado por la participación de la selección chilena en las clasificatorias para el Mundial de México 1970. Al igual que el año anterior, el cuadro dirigido por Lourido paulatinamente observa cómo las oportunidades de luchar por algo mayor se distancian. Los dirigentes, aficionados y jugadores, sólo desean que el campeonato termine y, finalmente, Everton concluye su participación en el Torneo de Honor en la quinta posición con 19 puntos.

67


Capítulo IIl Aprendiendo y Creciendo en el Fútbol Profesional

68

69

BÁSQUETBOL UNA RAMA

HISTÓRICA

sus jugadoras, Margarita Ramos, fue llamada a la Selección Chilena que asistió a los Juegos Panamericanos de Chicago en 1959. Las otras integrantes de este plantel cestero de Everton fueron Cristina Rojas, las hermanas Bilbao, Virginia Vilches, Alicia Lidermann y las hermanas Román. Otro capítulo importante se vivió el 1º de octubre de 1966, cuando los dirigentes Carlos Sánchez y José Gómez Cortez decidieron fundar una escuela de básquetbol, la que desde 1975 lleva el nombre de “José Gómez”. A la postre, ésta sería la primera escuela de este deporte creada en Chile. Durante las últimas décadas, si bien no se ha tenido el brillo de años anteriores, es destacable el desempeño del equipo femenino que, en 1983, 1988 y 1990, resultó campeón.

Aparte del fútbol, una de las ramas que le ha dado grandes satisfacciones a Everton ha sido el básquetbol. Fue fundada exactamente el día en que el club celebraba su decimotercer aniversario, el 24 de junio de 1922, en Valparaíso. Su primer presidente fue el doctor Eduardo Proyott y ha estado presente desde entonces ininterrumpidamente- a excepción de los recesos de 1933 y 1939- en la historia evertoniana. Recién en 1942 se afilia a la Asociación de Viña del Mar, con torneos cesteros donde los quintetos evertoníanos conseguirían sus mayores triunfos. El primero de ellos llegó en 1956, de la mano del equipo dirigido por Alberto Telleri y entre cuyos jugadores figuraron Enrique Martínez, Luis Quiñones, Jorge Morón, Jorge Troncoso, Hugo Dorman y Fernando Arancibia. El básquetbol evertoniano ha ganado a la fecha 11 estrellas en la categoría de honor, siendo la campaña más destacada la de 1961, pues ese año se obtuvo el título de “Campeón Absoluto”.

Everton se incorporó oficialmente a la División Mayor del Basquetbol de Chile (DIMA-YDR) en 2009, debutando el 18 de abril de ese mismo año frente a Liceo Mixto de Los Andes con derrota de 72 a 92. Actualmente el plantel está compuesto por el DT Gustavo Noria y los jugadores José Ignacio Collao Abeleida, Jerónimo Covacevich Fugellie, Francois André Díaz Alcaide, Angelo César Guajardo Barría, Oliver Mauricio Hermosilla Berner, Juluis Alexander Holt Martin, George Alton Holt Martin, Lance Holloway, Giovanni Landa, Omar Monares, Fernando Andrés Navarro Quintana, Felipe Daniel Oyarzún Oyarzún, José Luis Proboste Setz, Paolo Francisco Tacchini Díaz, Carlos Arturo Yunge Contreras y Miguel Ángel Zuñiga Lizama.

Esto quiere decir que resultó campeón en damas y varones en todas las competencias oficiales de la Asociación de Básquetbol de Viña del Mar. Hazaña que hasta el día de hoy nadie más ostenta. Pero en realidad toda la década de los ’60 fue una época de oro para esta disciplina, pues fue campeón casi todos los años. Everton ganó en el Torneo General en las temporadas 1960, 1961, 1967 y 1978, además de los campeonatos de Honor en 1956, 1967, 1969, 1970, 1972, 1982, 1984 y 1988; de Segunda División en 1961, 1967, 1978 y 1984; y de Tercera y Cuarta División en el año 1961. La sección femenina, por su parte, tiene entre sus mejores resultados la obtención de los campeonatos de Honor en 1983, 1988 y 1990. Adicionalmente, el club ha cosechado diversos títulos en las categorías juveniles, infantiles y senior, tanto en la sección masculina como femenina. Paralelamente, el equipo femenino también destacó en las competencias e, incluso, una de

Desembocadura Estero Marga Marga y su famosa pileta (Postal 1970).


CAPÍTULO 4 DE LA PENA A LA GLORIA (1970 - 1978)


Capítulo IV De la Pena a la Gloria

72

73

CONOCIENDO LA

SEGUNDA DIVISIÓN El Campeonato Nacional de 1972 ve a Everton lidiando por salir del último puesto, con un mísero punto. Debe cerrar la primera rueda en el Estadio Valparaíso con los caturros, con más de doce mil personas en las gradas que vieron finalmente un opaco cero a cero. A falta de ocho partidos para que finalice el campeonato, los únicos rivales que están al alcance del cuadro viñamarino son Wanderers, con 18 puntos, además de Rangers y Unión La Calera, con 19. Everton, con solo trece unidades, deberá esforzarse al máximo para descontar esta diferencia.

Una racha final de empates y partidos ganados revivió las esperanzas viñamarinas, pero no alcanzó. El 17 de diciembre, en la cancha del Estadio Regional de Antofagasta, la oncena viñamarina cumple su parte al doblegar heroicamente al cuadro

local por 3 goles a 2. Pero el triunfo no sirvió,ya que Wanderers y Unión La Calera ganaron sus cotejos ante Rangers y La Serena, respectivamente, condecorando al equipo Oro y Cielo a jugar en el ascenso por primera vez en su historia. Everon pagó caro los errores de no potenciarse y conformar un plantel prácticamente nuevo, que nunca rindió a la altura de lo esperado. Con un desempeño paupérrimo, el histórico club Oro y Cielo conoció por primera vez la derrota absoluta, quedando en el ultimo lugar (18º), con sólo 21 puntos. Tan malo fue ese torneo para los viñamarinos, que el campeón Colo-Colo sacó más del doble de su puntaje y obtuvo el título con 52 unidades.

Plantel de Everton 1970. El año que señala los derroteros de la institución es 1971, acelerado por un recambio generacional en el que los nuevos jugadores poco tienen que ver con aquellos de los 50 y 60, que dieron espectáculo y marcaron una época en el concierto nacional.

Paralelamente, Raúl Pino, por entonces adiestrador ruletero, fue nominado para dirigir la selección nacional junto a Luis Vera. Una vez conseguida la autorización del club, ambos técnicos se hicieron cargo del conjunto chileno a principios de julio. Desafortunadamente, la atención de Pino se centró en su desempeño como seleccionador, por lo que su trabajo en Viña del Mar pasó a segundo plano. Por ello, debió ser reemplazado, varias veces, por Daniel Torres, que estaba a cargo del equipo reserva. Como augurio de lo que vendría, ese año el plantel evertoniano hizo un pésimo campeonato y quedó

relegado al 16º lugar entre 18 equipos, a solo 3 puntos de Lota Schwager y Audax Italiano, que finalmente descendió. Por el contrario, Unión San Felipe, que el año anterior había logrado el campeonato del ascenso, se corona campeón de la Primera División, algo inédito hasta ese momento.

Lo peor ocurrió en 1972. Esa temporada, Raúl Pino dejó definitivamente la institución, llegando otra vez Lourido, quien debió sufrir la negativa de la ACF para asumir como entrenador del equipo, porque no poseía los cursos respectivos. Ante esta circunstancia, los dirigentes quisieron que apareciera Daniel Torres a cargo del equipo, firmando las respectivas planillas, pero él se opuso. El que si aceptó la maniobra fue el también histórico Augusto Arenas.

Construcción y Pavimentación Camino Viña del Mar a Concón 1972.


74

CON LA MISIÓN

DE ASCENDER

Plantel de Everton 1973. Decidido a cambiar esta mala situación deportiva, institucional y social, Aldo Caimi Croci, reconocido vecino del Cerro Castillo, asume la presidencia de la institución, realizando denodadas acciones para sacar a Everton del Hoyo en el que se encontraba y devolverlo a la sitial de honor que nunca debió abandonar. “Nuestra meta inmediata para el presente año es salir campeones y retomar a Primera División”, explicaba sin rodeos en una entrevista. (Revista del ascenso. 1973 Página 8) Continuó como DT Daniel Torres, quién tenía experiencia en el ascenso (Coquimbo Unido y San Luis de Quillota), y se invirtió en el retorno a la Primera División. Everton, como pocas veces en la historia del club, concitó el apoyo de la comunidad viñamarina, que solidarizó con el momento de la institución. Así, el alcalde Raúl Pérez Boggioni. Los hinchas y las empresas de la zona, dieron su apoyo económico y anímico al club. Empresas como Carozzi, Enap, Ambrosoli y el Sindicato de Trabajadores del Casino, hicieron aportes institucionales, mientras que para los aficionados se vendieron bonos de cooperación que tuvieron una buena acogida.

El 27 de mayo, Everton inicia su participación en el torneo de Segunda División de 1973. Varios triunfos dan paso a una serie de resultados negativos que hacen que la continuidad del entrenador Torres sea puesta en duda, barajándose opiniones para reemplazarlo en la banca técnica. El campeonato entra en un receso obligado, producto del Golpe de Estado del 11 de septiembre, el que es aprovechado por la dirigencia evertoniana para buscar un nuevo director técnico. El elegido es un viejo conocido de la zona, José Pérez, el popular “Gallego”, que condijo a Wanderers a sus dos campeonatos y que hasta hacía poco había dirigido a Universidad Católica, y quien llegó acompañado de Multon Millas como ayudante técnico. Finalmente, Everton totalizó tercero con 34 puntos en su primera temporada en la Segunda División cuatro menos que los que logró el Campeón Aviación, que en su segundo año en el profesionalismo ascendió al fútbol de honor. El elenco viñamarino deberá, así, esperar otro año.

Evidentemente, la crisis de popularidad de comienzos de la década fue superada durante las campañas para volver a Primera División. Y esto fue ratificado en el 76, cuando la hinchada – fiel durante toda la temporadademostró con creces de qué estaba echa, y que trascendía por mucho los límites de la ciudad. Everton fue el club de la provincia que durante el campeonato de 1976 llevó mas hinchas como local, sumando 243.524 espectadores y promediando 14.325 personas por partido en el Estadio Sausalito. Y en total, los partidos de los Oro y Cielo tanto en Viña como en otras ciudades del país convocaron a 373.518 personas.

Hinchas evertonianos 1976.


Capítulo IV De la Pena a la Gloria

EVERTON RETORNA AL

FÚTBOL GRANDE

Plantel de Everton 1975. La novedad de 1974, que tocaría muy directamente a Everton, fu que la Asociación Central de Fútbol decide que ese año, por primera vez, asciendan los dos primeros del Campeonato de Segunda División y desciendan los dos últimos de la Primera División. Esta medida, según consignó la prensa de la época, fue para beneficiar a Universidad Católica, que en 1973 habría terminado en el último lugar, bajando de categoría.

El 16 de Febrero de 1975, 17.391 espectadores asisten al Estadio Sausalito para presenciar el encuentro entre Everton y Ñublense, donde los locales vencen por 3-1 y logran el ansiado retorno a la división de honor. El campeón se decide en dos partidos de ida y vuelta: Santiago Morning ganó en la capital 2-1 y en viña empataron 2-2. Los de la V negra lograron el titulo de la Segunda Division en 1974 y Everton fue el subcampeón.

Mientras, el conjunto viñamarino volvía de sus vacaciones a mediados de febrero con Ramón Climent en la banca, el ascenso tendría una significativa innovación: los clubes se dividirían en dos series, con el fin de reducir los costos en traslados. Agrupados por razones estrictamente geográficas, clasificarían tres equipos, cada uno a una Liguilla final, donde se determinarían los dos elencos que subirían a la división de honor.

La temporada del 75 parte con Everton eliminado de la Copa Chile ante Unión La Calera. Y el 15 de abril, en su debut en la Primera División después de dos años de ausencia, pierde 3-2 ante Universidad de Chile en el Santa Laura. En la novena fecha los viñamarinos reciben a Colo-Colo en el Estadio Sausalito, perdiendo 3-0. Este partido significó el último encuentro de Ramón Climent y el retorno de un verdadero histórico: Martín García.

Everton ganó su grupo con 18 puntos y disputó la segunda fase con sus escoltas Audax Italiano y Trasandino, mientras el vencedor del otro grupo, Santiago Morning, junto a Ferroviarios y Ñublense, terminaron de completar el sexteto de aspirantes.

La segunda rudeza empieza de buena manera para Everton, y comienza a afianzarse en la medianía de la tabla, mientras se aleja de los colistas, de modo que concluye su participación con 29 puntos, los suficientes para instalarse en el duodécimo lugar y evitar el descenso.

77


Capítulo IV De la Pena a la Gloria

78

RUMBO A LA

TERCERA ESTRELLA 1975 termina con la salida de la dirigencia del presidida por Aldo Caimi, para dar paso a la encabezada por el ex dirigente de Unión Española y de la ACF, Antonio Martínez Ruiz, quien llegaba a hacerse un nombre en Viña del Mar luego de adjudicarse la concesión del Casino Municipal. Pronto los recursos de esa empresa estarían al servicio del club, produciendo en el corto plazo de una de las revoluciones más grandes de las que se tiene memoria en la historia del fútbol chileno, iniciando lo que se conocería como fútbol empresa, de la mano de una profunda reestructuración de la institución.

Donde primero se percibió la nueva mano, fue en la contratación de Pedro Morales como director técnico. Martínez lo había conocido cuando éste era el ayudante de Luis “Zorro” Álamos en la selección Chilena que participó en el Mundial de Alemania de 1974. También tenía en su currículum el haber salido campeón con Huachipato – el primer y único de este club sureño- y haber dirigido a la roja en la Copa América 1975. Junto a él llegaría su ayudante técnico Rosamel Miranda, y un kinesiólogo de su total confianza, que había desempeñado similar función en Colo-Colo y la selección: Hernán chamullo Ampuero.

La nueva regencia esbozó, al llegar al club, un plan que debería llevar a Everton en tres años a pelear el título del Campeonato Nacional. Los plazos fijados eran prudentes, y respondían a la realidad de que deberían reestructurar un plantel, conformar un nuevo cuerpo técnico y superar a rivales que les llevaban años de ventaja.

Pero esa fue sólo la punta de la lanza de los grandes esfuerzos que se realizarían por armar un plantel de real categoría y a la altura de los antiguos pergaminos de Everton, remeciendo el marcador y siendo desde un principio serios aspirantes al título. Del plantel anterior sólo quedaron Erasmo Zúñiga, Jorge López, Sergio González y Guillermo Martínez. Además se dejó a algunos jugadores jóvenes para tener alternativas: Navarrete, Díaz, Fredes, Benzi, y el portero Rivera.

Escenario quinta vergara 1976. (Archivo Histórico Patrimonial)

Everton estaba contratando lo mejor que había en el mercado nacional (Guillermo Azócar, el mediocampista Mario maestrito Salinas y el delantero Carlos Cáceres, Mario Galindo y Manuel Rubilar de Colo-Colo, Humberto López, ex La Serena; Jorge Spedaletti y Leopoldo Vallejos, Entre otros), y debido a este despliegue de recursos, pronto el equipo empezó a ser llamado por la prensa como el “Cuadro millonario” o “Los millonarios”, mientras que la hinchada acuñó un término que perduraría en el tiempo: Los Ruleteros.

Entrenamiento 1796.

Mientras el equipo empezaba el trabajo de pretemporada, se anunció la contratación de los jugadores uruguayos Ángel Brunell, ex Fluminense; y Carlos Luthar, ex Fénix de Montevideo. También llegó el argentino Marcos Conigliaro, ex Independiente y ex campeón de América y del mundo con Estudiantes de la Plata, pero que dejó el equipo al poco tiempo debido a problemas con su pase. Finalmente, recordados José Luis Ceballos, puntero izquierdo argentino, y Sergio Ahumada, “repatriado” desde la Universidad Autónoma de Guadalajara, México.

79


Capítulo IV De la Pena a la Gloria

80

81

LA

CAMPAÑA De hecho, una vez que sonaron los timbres que indicaban la orden de salir a la cancha, ninguno de los equipos quería asomarse primero. Luego de 5 minutos de una tensa espera, apareció Everton, recibiendo un cerrada ovación. La revista estadio señala: ”Unión cayó en la trampa: no tuvo a quien saludar y sus jugadores llegaron solos al círculo central a recibir la rechifla de un estadio que estaba con los viñamarinos”.

El primer gol de Ahumada.

El portero Enoch es derrotado por Mario Salinas. El debut en el campeonato de 1976 se produjo frente a Unión Española , igualando a un gol. En la última fecha de la primera rueda, Everton recibió en Sausalito a Green Cross, otro equipo que estaba cumpliendo una gran campaña. Ante 15.280 espectadores, viñamarinos y temuquenses empataron dos a dos. Con este resultado alcanzó la segunda posición con 25 puntos, igualando en puntaje con Universidad de Chile, pero esta vez a cuatro puntos del puntero Unión Española. Por eso la Expectación era grande cuando Everton enfrentó a Unión Española el 1 de agosto en Sausalito. Los Oro y Cielo ganan en un tenso partido tres a cero y quedan a dos puntos del liderazgo. Everton siguió firme en su cacería. El premio llegó el domingo 5 de septiembre, cuando derrota 2-1 a Rangers en Viña, quedando como puntero. A partir de este momento, el Campeonato se enciende con dos equipos que no se darán tregua hasta conquistar su objetivo final : el titulo.

El domingo 21 de noviembre, a Everton le correspondió jugar la última gecha ante Green Cross, en Temuco. Una gran caravana de viñamarinos acompañó al equipo, de haber ganado ese partido habría obtenido inmediatamente el título de campeón; sin embargo, sólo lograron empatar a uno. Por su parte, Unión Española doblegó por 1-0 a Ovalle e igualó a los Oro y Cielo.

A los 44, Sergio Ahumada remata de derecha mientras Enoch yace tendido en su arco. El Estadio Nacional estalló por completo y la tercera estrella casi se tocaba con las manos. Unión salió en la etapa complementaria dedicada a buscar el empate, y de contragolpe, Everton dio su segunda estocada promediando el minuto 13. Cáceres desbordaba por la izquierda y es derribado cerca del área rival. Mario Salinas sirve el tiro libre y deja sin ninguna opción a Enoch. Como buena final , laemoción se mantivo hasta los últimos minutos. A los 40`, el árbitro cobra un penal de Brunel sobre Novello. Lo sirve Miranda y el portero Vallejos no lobra contener. 2-1 y Unión vuelve a la carga con la esperanza del empate y de dilatar aún más el gran partido.

Tras la obtención de la tercera estrella, el plantel tuvo su primer festejo en el famoso programa de televisión “Dingolondando” la misma noche del sábado. Así, el regreso a su ciudad fue el domingo y tal como en los años `50, tuvo algunas paradas inesperadas, como Curacaví y Casablanca. Ya en Agua Santa, todo el equipo, el cuerpo técnico y los dirigentes se subieron a la parte trasera de un camión engalanado para la ocasión. El avance se hizo cada vez más lento, un mar humano y una caravana de autos escoltaron a los campeones hasta llegar a Viana. Alli los aguardaban el gobernador, Capitán de Navío Tulio Rojas; el Obispo Arzobispo Monseñor Emilio Tiagle; y el alcalde Carlos Herrera, entre otras autoridades, quienes recibieron como una ofrenda la copa que el capitán Guillermo Martínez llevaba entre sus manos. El presidente Antonio Martínez, emocionado, se Dirigió a la multitud que desbordaba las calles circundantes, incluso bloqueando la línea del tren, para agradecer su apoyo el de las autoridades.

El primer partido definitorio se jugó el jueves 25 de noviembre en el Estadio Nacional, ante exactos 68.515 espectadores, y finalizó con un empate sin goles, aunque las crónicas de la época hablaban de que Everton debió haberse llevado ese triunfo y el título. Por ese motivo, la finalísima debió repetirse sólo tres días después. El segundo encuentro también tuvo como escenario el estadio capitalino. El sábado 27 de noviembre, la mayoría de los 44 mil hinchas en las graderías eran, otra vez viñamarinos. Literalmente, los colores Oro y Cielo invadieron Santiago y Everton jugó de local.

Equipo campeón arriba a Viña a bordo de un camión.


Capítulo IV De la Pena a la Gloria

82

DEBUT EN

COPA LIBERTADORES La evaluación del plantel campeón fue drástica y nueve jugadores dejaron el club. Pero a diferencia del año anterior, las incorporaciones no fueron muchas, ya que se contaba con la excelente base del año anterior. De ahí que el número de refuerzos buscaba potenciar el equipo de cara a tener lo jugadores necesarios para competir en dos torneos a la vez, más que a conformar un equipo nuevo. Desde argentina llegó el portero Miguel Ángel Leyes, que había sido campeón con el Huracán de Menotti. Desde Uruguay llegó Nelson Acosta, fiero mediocampista de contención que en su país había vestido la camiseta celeste de la selección charrúa. Los otros refuerzos fueron Alfonso Lara, de ColoColo y desde Universidad Católica, llegó el centrodelantero argentino Pedro Gallina. Además, se contó con los juveniles Domingo Sorace y Víctor Enríquez para alternar con el primer equipo. Estos jugadores, más lo titulares del año anterior, formarían el plantel 1977.

En febrero se reeditó la Copa Chile y Everton quedó encasillado en el grupo ocho junto a los equipos de la Quinta Región, por lo que asomó como favorito desde el primer minuto. Si bien clasifica, las cosas se complicaron durante los dos meses siguientes al tener que jugar en tres competencias al mismo tiempo. Tras encontrarse con Unión Española, son los hispanos los que logran pasar a las semifinales. Everton se enfocó en su participación en el grupo 4 de la Copa Libertadores, Donde enfrentaría a los equipos paraguayos Olimpia y Libertad y al segundo euipo chileno, Universidad de Chile. Era un grupo difícil y a la segunda fase clasificaba sólo el primero, por lo que cada punto sería disputado fieramente. El viernes 1 de abril de 1977, Everton debutó en el certamen continental enfrentando a los universitarios en el Sausalito, y venciéndolos por 2-0. Sin embargo, fue en su primer juego con los paraguayos donde los viñamarinos comprometieron muchas de sus opciones de avanzar a la segunda fase al caer ante Libertad por 3-1 como locales, el domingo 10 de abril.

Everton golea a River Plate subcampeón Argentino. Luego los oro y cielo ganaron en la lucha siguente al derrotar a Olimpia por la cuenta mínima, con lo que renacían sus esperanzas de clasificar. El 20 de abril, se enfrentó con Universidad de Chile por la revancha en la Copa Libertadores, ganando los capitalinos por la cuenta mínima, con un gol de Jorge Socías entrando en el segundo tiempo. La visita de Universidad de Chile a tierras paraguayas le dejó como saldo dos derrotas. Un vibrante empate dos a dos, entre Olimpia y Everton, dejó las cosas en espera. La suerte del grupo 4 se iba a decidir en el último partido, entre Everton y Libertad. Ese viernes 6 de mayo, en el Estadio Defensores del Chaco, Libertad fue mejor que el campeón nacional y se impuso por dos goles a uno, logrando así la ansiada clasificación. Tras la eliminación en Copa Libertadores, los viñamarinos se vuelven a concentrar en el Campeonato Nacional. Con un buen desempeño durante prácticamente toda la temporada, se llega a la trigésima segunda fecha en una encarnizada lucha con Unión Española. El 4 de diciembre realiza una de sus mejores presentaciones del año y derrota a Concepción 4-1 en el regional penquista. Sin embargo, los hispanos vencen por la cuenta

En 1977 el legendario Castillo San Jorge, es demolido. (Revista Life años 20)

mínima a Colo-Colo. De este modo, a falta de dos fechas por finalizar el torneo, el conjunto rojo de Santa Laura encabezaba la tabla con 47 puntos, seguido de Everton con 45, y Palestino con 44. En la última fecha, se programó una jornada doble en el Estadio Nacional. Primero Unión Española derrotó sin complicaciones por 2-0 a Ovalle, coronándose campeón de 1977. El cuadro Oro y Cielo, sabiendo que no tenía opción venció por 3-0 a Universidad de Chile, adjudicándose el subcampeonato. Finalizando el torneo, quedaba por dilucidar quién sería el acompañante de los hispanos en la Copa Libertadores de América, jugándose una liguilla todos contra todos. Palestino se impuso a Everton, Colo-Colo y Universidad de Chile. Así terminaba una temporada extenuante para el cuadro viñamarino, en el que había hecho un buen papel en todas las competencias en que había participado y comprobaba que el trabajo empezado por Pedro Morales en febrero de 1976 había sido de calidad, instalando al club Oro y Cielo entre los equipos grandes del país.

83


Capítulo IV De la Pena a la Gloria

84

CREACIÓN DE LA

COPA VIÑA DEL MAR En febrero de 1976, la dirigencia, presidida por Antonio Martínez, anunció la creación de un torneo triangular amistoso, en el que además del cuadro viñamarino, participarían Unión Española y el brasileño Fluminense. Esta sería la primera versión de la “Copa viña del Mar”, evento que a partir de ese año se jugará periódicamente, durante la época estival, en la Ciudad Jardín. En 1978, para reenganchar al equipo con la hinchada, se reeditó la Copa Viña del Mar en febrero. A la cita fueron invitados Internacional de Porto Alegre y Colo-Colo. En el primer encuentro, jugando el día 11, Internacional derrotó 2-1 al

conjunto popular. Everton debuto el 15 de febrero, enfrentando al Internacional, en su primer encuentro de la temporada, y perdió por la cuenta mínima, dándole de paso el trofeo al cuadro brasileño.

Campeones:

Después de esas dos versiones vinieron la de los años 1980 y 1981 y el evento se suspendió hasta 1992. De ahí en adelante se ha realizado con intermitencia y ha sido organizada, en algunos casos, por productoras ajenas a Everton. Además, también ha cambiado de nombre: el 2001 y el 2002 el torno se llamo Copa viva Viña, mientras que en 2004 su nombre fue Copa Gato-Viña del Mar, y en 2005, Copa Verano.

1980 Colo-Colo.

1976 Fluminense de Brasil. 1978 Internacional de Porto Alegre de Brasil. 1981 Colo-Colo. 1992 Universidad de Chile. 1993 Everton. 1995 Everton. 1998 Colo-Colo. 2000 América de Cali de Colombia. 2001 Internacional de Porto Alegre de Brasil. 2002 Universidad Católica. 2004 Universidad de Chile. 2005 Olimpia de Paraguay 2007 Colo-Colo y Unión Española. 2008 Everton. 2009 Newell`s Old Boys de Argentina.

Cap Ducal, Castillo Wulff y Palacio Presidencial, Postal 1978.

Copa de 1993 ganada por Everton

85


CAPÍTULO 5 DE NUEVO EN SEGUNDA (1979 - 1984)


Capítulo V De Nuevo en Segunda

88

NUEVAMENTE A

UNA MERITORIA

PURO CORAZÓN

CAMPAÑA

Aniversario de Everton 1979. Con el ultimo partido de la Liguilla de Copa Libertadores del año anterior, uno de los ciclos mas exitosos de Everton llegaba a su fin. La directiva de Antonio Martinez daba paso a la presidenciaa por Alfonso Verschae. En paralelo, Pedro Morales dejo la barca para irse a Colo-Colo y, por un acuerdo previo, lo reemplazo su ayudante Rosamel Miranda, dandole continuidad al trabajo que se realizaba desde 1976.

En el debut del nuevo DT, se volvió a caer como local, aunque luego se suceden una serie de empates y triunfos, subiendo ostensiblemente el rendimiento del equipo y sumando los puntos suficientes para salir del fondo de la tabla. Tras la segunda ronda la magra campaña evertoriana los dejo en la decimocuarta posición con 29 unidades, solo dos mas que Audaz Italiano, que cayo a la Liguilla de Promoción.

La novedad de 1979 fue el torneo Polla Gol en reemplazo de la Copa Chile. En el se primaria a los equipos que ganaran y convirtieran mas de tres goles con un punto extra y se castigaría a aquellos que empataran sin goles, privándolos de puntos. Ademas, el campeón y los semifinalistas tendrían bonificados sus puntales en el campeonato nacional y un empate en el nuevo torneo, quedando tempranamente eliminado.

Era la peor campaña desde 1975, en especial para un equipo que se había acostumbrado a estar peleando los primeros lugares durante los últimos tres años.

En Coquimbo, el 6 de mayo, los viñamarinos cosecharon su tercera derrota consecutiva. Esta caída marco el fin del ciclo de Rosamel Miranda, siendo reemplazado por un hombre de casa, el ex arquero Ricardo Contreras.

El presidente Antonio Bloise Cotroneo. La década de los ochenta se inicio con grandes cambios en la institución viñamarina. Con la renuncia de Alfonso Verschae en abril de 1979, había llegado a la tienda Oro y Cielo Antonio Bloise Cotroneo, dejando atrás la concepción del fútbol empresa. La nueva directiva de Everton tuvo un importante aliado en el alcalde de Viña de Mar, Edmundo Crespo, quien colaboro estrechamente con el cuadro viñamarino: a traves de un decreto municipal elimino el cobro del 10% de las recaudaciones que debían pagarse por cada partido que el equipo jugara en Sausalito, y dono los terrenos para que el club construyera un complejo de entrenamiento en el sector de Reñaca Alto. Del panel del año anterior solo quedaron diez jugadores con contrato vigente y la renovación se hizo necesaria. Para volver a armarse se contrato al técnico Hugo Tassara de vasta experiencia, y quien, ademas traía al mundialista Eladio Rojas como ayudante.

El presidente Alfonso Verschae.

Everton inicio su participación en el torneo Polla Gol, aunque no lograra llegar a la etapa final y se concentrara en el campeonato nacional. Fruto de una irregular campaña, en la décima fecha cae 5-1 en Calama ante Cobreloa. La derrota le costo el puesto a Hugo Tassara y se contrata entonces a Caupolican Peña como su sucesor, aunque el ex jugador Rodolfo Leal asume interinamente por unos días. El nuevo técnico debuto frente a Colo-Colo, venciendo por 4-0 en un vibrante encuentro jugado en Sausalito, bajo la lluvia y ante 20.337 asistentes. Luego se suceden una serie de empates y triunfos, por lo que, a pesar de lo irregular de su primera rueda, Everton consigue colocarse en la mediana de la tabla. Si bien el inicio de la segunda riera no fue positivo, entro directamente a pelear por un cupo en la Liguilla de la Copa Libertadores, objetivo que finalmente no logro, pero quedandose con un meritorio séptimo puesto y 36 unidades.

89


90

EL EQUIPO SE VA

AL DESCENSO

Plantel de Everton 1981. Tras el buen remate de campaña logrando por peña, a todos se les había abierto el apetito. La decisión fue contratar a un numero importante de jugadores y, al igual que en 1976, Everton salió a remecer el mercado. La gran contratación del año fue Jorge chicho Garcia, que había dejado el descendido Wanderes para llegar a su tradicional rival. Ademas se anuncio la repatriación del delantero Oscar Fabbiani, quien se ecnotraba jugando en Estados Unidos en el equipo de los Tampa Bay Rowdie. Entre los que se fueron, estuvieron Mario Salinas y Guillermo chicomito martinez. Antes del comienzo del campeonato oficial, en el Torneo Polla Gol, Everton accede a las semifinales, pero cayo por 2-1 y quedo eliminado. Tras esta competencia, el fútbol entro en receso debido al inicio de las eliminatorias, y en este periodo se incorporó Oscar Fabbiani. Se esperaba que con su llegada se terminara de potenciar el plantel que iris por el titulo. El debut trajo un empate entre Audax Italiano y Everton, en el estadio Santa Laura, que provoco la sorpresiva partida del entrenador, Caupolican Peña. Ante esta decisión, el equipo fue dirigido interinamente por el histórico Jose Maria Lourido hasta la llegada del nuevo DT, Francisco Molina. La segunda rueda de 1981 tampoco es alentadora. El 1 de noviembre, los viñamarinos pierden 3-2 con San Luis en Quillota. Esta derrota significa el fin de la era de paco Molina, quien deja la dirección técnica.

Su reemplazante es Ricardo Contreras. Su misión es divicil ya que no solo tiene que descontar la ventaja que le llevan los equipos que están sobre ellos, que son todos menos Ñublense, si no que a la vez debe trabajar con un plantel descontento por el atraso en los sueldos criticado por los malos resultados. Con este ambiente llegan a la antepenúltima fecha, donde pierden dos a cero con naval en Talcahuano. Esta derrota dejo al cuadro viñamarino obligando a ganar sus últimos dos partidos y que se diera una combinación de resultados para tener alguna posibilidad de salvarse del descenso. El 16 de enero en Sausalito, solo 2.562 personas acompañaron al equipo en su trascendental encuentro con DeportesLa Serena. Para alimentar la esperanza de lucha por su permanencia en la primera división, Everton debía ganar al conjunto papayero, pero solo logra un empate uno a uno. Este resultado, conjugado con los de los otros cotejos, significo el descenso de categoría por segunda vez en su historia para los Oro y Cielo. Everton finalizo el “Campeonato Nacional 1981” con 23 puntos en 30 partidos jugados. En la campaña, en cuadro viñamarino logro solo cinco victorias, la cifra mas baja en un torneo nacional desde el Campeonato de 1944, cuando ingreso al pefesionalismo y donde se disputaron solo 22 partidos.

Celebran gol de Jorge Américo Spedaletti (Campeonato nacional 1981).


Capítulo V De Nuevo en Segunda

92

1983: EL AÑO QUE NO

TERMINABA NUNCA El ultimo partido de Everton en la Segunda División fue el 30 de enero, y en febrero la directiva se dio la tarea de reestructurar el plantel de cara a la competencia de Primera División y tratar de solucionar sus problemas económicos. Estos se arrastraban desde 1981, año en que se formo un plantel de figuras con grandes sueldos que la dirigencia ya no pudo pagar a mitad de temporada. Para liberarse de las deudas, a algúnos se les entrego su pase en parte de pago, pero otros no aceptaron y se provoco una deuda para 1982 que no pudo ser controlada. Esta crisis incluyo demandas y embargos de las recaudaciones, la sede de Viana e incluso las copas, que casi son rematadas. Luego de quedar eliminado del Torneo Polla Gol de 1983 y apremiados por las aperturas económicas, los dirigentes se vieron en la necesidad de reducir el plantel. No siguieron el arquero Oscar Wirth, que partió a Universidad de Chile, y el brasileño Dos Santos. También se le rescindió contrato al defensa Lawrence Tapia y al delantero Jorge Puntarelli. El 7 de julio comenzó el Campeonato Nacional. Este seria el torneo mas agro de la historia ya que participarían veintidós equipos, uno de los cuales, el campeón del Apertura del ascenso, aun no estaba definido. Para poder echar a andar la competencia, la ACF programo a aquellos equipos que no tuvieran otros compromisos, con la fase final del Torneo Polla Gol o la participación en Copa Libertadores. De esta manera, el debut de Everton fue el 3 de julio, derrotando uno a cero a Wanderers, en una partido que sabia jugarse en la duodécima fecha.

COMPLEJO DEPORTIVO

OSCAR MARÍN SOCIAS

La complicada situación económica del club y del país acelero el cambio de directiva, llegando una comisión presidida por Antonio Martinez Ruiz a hacerse cargo de la institución. La primera medida fue un cambio de razón social, pasando el club de Deportes Everton a llenarse Corporacion Deportiva Everton de Viña del Mar. Para lograrlo se llego a un acuerdo con los acreedores y la ACF se hizo cargo de las deudas. Este seria el nacimiento de la dada histórica del club. Las nuevas autoridades, ahora liberadas de los temas financieros, también quería darle un nuevo impulso a la campaña del club, y por eso decidieron hacer un cambio de timón en el equipo. Pensaron en un técnico de experiencia y el elegido fue Fernando Riera. No obstante el entusiasmo, solo un repunte logra sacar a Everton de las ultimas semanas entre octubre y noviembre, en la medida del torneo. Volvieron a concentrar en la competencia oficial, el 26 de febrero Everton derroto en el Sausalito a Magallanes por la cuenta mínima. Con este resultado prácticamente aseguraba su permanencia en primera división, en el torneo mas extenso de la historia.

Dr Oscar Marín Socias, uno de los dirigenes más recordados. “Nuestro interés por entregar ese terreno es porque Everton representa a Viña del Mar, en toda actividad deportiva, dentro y fuera del país. es el fiel exponente y su mejor embajador en el extranjero”. Con estas palabras, al alcalde de Viña del Mar de 1980, Edmundo crespo, adelantaba las razones del porque se le entregaría al club un terreno en como dato, demostrando con este hacho el aporte del municipio a la institución. Hoy, 29 años después, ese emplazamiento es el Complejo deportivo “Oscar Marín Socias”, extensión de terreno de 4 hectáreas ubicado en Reñaca Alto, Viña del Mar, en homenaje al tercer presidente honorario que tuvo la institución. Tuvieron que pasar varios años para que el proyecto se materializara, pues el proceso de construcción fue lento debido a la búsqueda de recursos para poder realizarlo.

Hotel Miramar 1980.

Las obras se iniciaron en 1991 con el cierre perimetral del recinto y la construcción de la primera cancha con medidas reglamentarias, incluido el sistema de riego. Dentro de los años siguientes, el complejo siguió siendo remozado con dos canchas mas una de ellas destinada especialmente a la Escuela de Fútbol, camarines y baños. Ya para el año 1998 se contabilizaba una millonaria inversión ene l ciento, preocupación que se ha mantenido hasta el día de hoy. Actualmente, el Complejo Deportivo “Oscar Marin Socias” es el lugar natural donde entrenan y juegan las divisiones cadetes del fútbol evertoniano y la Escuela de Fútbol, reuniendo especialmente los fines de semana a familias completas que siguen a sus hijos. .

93


Capítulo V De Nuevo en Segunda

CAMPEONES DEL

TORNEO POLLA GOL

Domingo Sorase, Oscar Marín y Eduardo Gaete con la Copa.

De cara al Torneo Polla Gol de 1984, Fernando Rivera no solicito muchas incorporaciones y consiguió el concurso del delantero uruguayo Washington Olivera, ex Cobreloa, que era tentado por Colo-Colo y Universidad Católica. Los demás jugadores seguían siendo los mismos, la mayoría formado en la cantera del club, todos jóvenes, pero por lo menos, dos campañas de experiencia. La partida evertoriana tuvo dispares resultados, aunque en la segunda etapa comienza la rehabilitación Oro y Cielo con una serie de victorias ante san Felipe, La Serena, Universidad de Chile, Trasandino y Coquimbo Unido. Con estos resultados clasifica a semifinales y deberá enfrentar a Cobresal (ganador del Grupo 1). Los viñamarinos logran dar vuelta el 1-0 de ida con un triunfo por dos goles a cero en el Estadio Sausalito.

Los jugadores celebran con la hinchada.

El miércoles 25 de julio, Everton y Universidad Católica se enfrentaron en la final del Torneo Polla Gol 1984. El partido se presento favorable desde un primer momento para los viñamarinos, que con un gol de Ramos a los cinco minutos abrieron la cuenta. Cuando Universidad Católica se estaba recién encontrando en el terreno vino la segunda conquista Oro y Cielo en un contragolpe fulminante que termino Pedro Pablo Diaz. En el segundo tiempo las cosas no cambiaron. A los once minutos de la fracción final, una corrida de Washington Olivera termino con un potente remate de la fuera del área que estableció el definitivo tres a cero. El pitado final desato la alegría de los cinco mil hinchas viñamarinos que acompañaron al equipo esa noche. Everton conseguía un titulo en momentos en que nadie lo esperaba.

95


CAPÍTULO 6 UNA DÉCADA DE ALTOS Y BAJOS (1985 - 1994)


Capítulo VI Una Década de Altos y Bajos

98

LA CUARTA ESTRELLA

ESTUVO MUY CERCA

DOS VECES A LAS PUERTAS

DEL DESCENSO Con la premisa de que con poco se había logrado mucho, los dirigentes quisieron dar el salto en 1986 y volver a luchar por el título. El doctor Oscar Marín, ahora con más de ochenta años, era la cara visible de la directiva que asumía este desafío. Empezaron a hacer noticia con la incorporación de ivo Basay para sumarse al ataque encabezado por Marco Antonio Figueroa, Con Armando Tobar a la cabeza, Everton se preparaba para ser protagonista de la temporada.

Pero tras algunos partidos con diversos resultados en el Campeonato de Apertura, se complica la permanencia de tobar y luego de perder con Naval de Talcahuano por 3-1, los dirigentes le piden la renuncia. Se hace cargo del equipo Orlando Aravena, quien el año anterior había dirigido de muy buena forma a Unión Española.

Plantel de Everton 1985. Con el fin de la temporada 1984, Everton se consolida con una dirigencia exitosa y un buen pasar deportivo e institucional. En 1985, el primer equipo contó con una camada de jugadores propios, aunque lo que no estaba en los planes era buscar un reemplazante para Fernando Riera, quien no llegó a acuerdo económico.

De ahí en adelante, una serie de resonantes triunfos, ubican a los Oro y Cielo como protagonistas del torneo, quedando a un paso de obtener su cuarta estrella. Todo se definió en la última fecha jugada el domingo de Enero de 1986. A la misma hora, Cobreloa enfrentó a Arica y Everton a Universidad Católica en el Estadio Nacional.

El sucesor fue el ex jugador de los años cincuenta y sesenta, Rodolfo Leal, quien tras tener una discreta campaña de el Torneo Polla Gol, donde los viñamarinos debían defender el título logrado el año anterior, fue reemplazado por Armando Tobar.

Miles de hinchas acompañaron al equipo viñamarino, que salió a jugarse su opción pues sólo el triunfo les servia para ceñirse por cuarta vez la corona. El equipo dirigido por Tobar, cuya información de aquel último partido fue con Cortés; Sorace, Ashwell, Contreras, Navarro; Pino, Leiva, J. Rojas (Rodríguez); C. Rojas, Figueroa y Díaz, no pudo doblegar a los cruzados y perdió 1-0, dejando el campeonato en manos de los calameños.

El 12 de Mayo, Everton inició su participación en el Campeonato Nacional 1985, perdiendo 2-1 antes universidad de Chile en el Estadio Santa Laura. Con una seguidilla de empates, aunque sin derrotas, se empezaba a rezagar en la tabla de posiciones, pero ya en la segunda rueda, un importante pleito se jugó el sábado 12 de octubre en el Sausalito: ese día, le ganaron 1-0 por primera vez en la historia a Cobreloa y se convirtieron en serios candidatos al título.

99

Llegada la úlima fecha, Everton, que lideró su grupo durante varias jornadas, debería jugarse su permanencia en la Primera División ante Palestino. Los Oro y Cielo se impusieron a los de Colonia y se salvaron del descenso en el Apertura del 86. A mitad de año, el fútbol chileno entró en un receso durante la disputa del Mundial de México. Este tiempo trajo cambios en la tienda de calle Viana, puesto que Aravena renunció y llegó en su reemplazo el ex internacional Alberto Quintano, quien debuta como DT en Chile tras buenas campañas a cargo del Cruz Azul de México. Everton debutó el 6 de julio en el Campeonato Nacional 1986, enfrentando a Universidad Católica en Sausalito, con un deslucido empate sin goles.

Muy pronto las pesadillas de la afición se hicieron realidad y a fines de agosto quedó como colista de la competencia al perder de local 2-1 con Audax Italiano. A la última fecha llegaron Everton, Rangers y San Felipe empatados con el mismo puntaje. Uno de los tres se iría a Segunda División. Los viñamarinos empatan con Iquique, al igual que sus rivales, y sólo por diferencia de goles se salvan, por segunda vez consecutiva y en un mismo año, del descenso.

En el verano de 1987, la diferencia de Oro y Cielo decidió olvidarse de las contrataciones bombásticas, pero sin renunciar a ser protagonistas de los torneos. Y como la campaña de Alberto Quintano no había sido buena, no extrañó que renunciara a su cargo. Para sucederlo se escogió a un técnico sin mayor experiencia en Primera División, aunque con un amplio recorrido como jugador: Albaro Ferrero. Para llevar adelante su trabajo no estaría solo, ya que contaría con la asesoría de Vicente Cntattore, el respetado técnico que vivía en Viña del Mar. Entre los jugadores, una de las novedades fue la llegada del recordado Edgardo Geoffroy, mediocampista de talento, pulcro y con llegada al gol. En muchas ocasiones tomó el mando del equipo y fue el goleador cuando los delanteros estuvieron sin anotar, transformándose en el referente del equipo y en el regalón de la hinchada.

Pero no tendrían tiempo para lamentaciones, pues debían defender el subcampeonato en la liguilla para ir a la Copa Libertadores. Ésta comenzó tres días después y Everton sólo consiguió una derrota, un empate y un triunfo, con lo que sus opciones de clasificar se esfumaron totalmente.

Calle Valparaíso 1985.


Capítulo VI Una Década de Altos y Bajos

100

CLÁSICOS (1944-2007)

PORTEÑOS CLÁSICOS (1944-2007) Con dieciséis equipos en la división de honor, se les aseguraba a los clubes una competencia que alcanzaba a jugarse en el año calendario, con un torneo de apertura y otro oficial, y , lo más importante, les daba margen para realizar un buen trabajo de pretemporada. El cuadro viñamarino comenzó su participación en el Torneo de Apertura y logró ganar sus dos primeros encuentros frente a Iquique y Palestino. En sus siguientes compromisos empieza a haber preocupación por que, en los segundos tiempos, el equipo decae físicamente y sufre desconcentraciones que le significan perder

Retomando la segunda parte del año, Idelfonso Molina asume la presidencia del club y deja fuera de sus planes al DT Ferrero. Jugó en su contra que Cantattore hubiera partido a España para hacerse cargo del Real Valladolid. Así llegó a la Cuidad Jardín Gustavo Cortés, quien tenía en su curriculum una buena campaña con Palestino. El nuevo técnico centra su trabajo en escapar de las últimas posiciones, labor que se refuerza al

partidos o regalar empates a última hora. A pesar de ello, al finalizar el Torneo De Apertura, Everton quedó quinto en su grupo con 15 puntos, sólo cuatro detrás de Cobresal, que a la postre sería el campeón.

final de la primera ronda con el regreso al cuadro viñamarino de José Luis Ceballos, gran figura de 1976 y 1977. En el último partido de la temporada, frente a los albos, los ruleteros rescatan un punto que les permite sumar 29 unidades, compartiendo la séptima ubicación con Fernández Vial y Palestino. Tal como lo pronosticaron dirigentes y técnicos al inicio del año, el club había transitado por aguas tranquilas.

El fútbol chileno entró en una pausa para permitir la preparación del combinado nacional que afrontaría la Copa América de Argentina. En la selección nacional, dirigida por Orlando Aravena, uno de los titulares inamovibles fue Ivo Basay. Luego de su gran actuación en el certamen continental, y dejando sin efecto un acuerdo previo con el Atlas de Guadalajara, será transferido desde Everton al Stade de Reims, de Francia, que era dirigido por el argentino Carlos Bianchi.

A comiezo de la temporada 1988, Gustavo Cortés fue lapidario en la evaluación que hizo del plantel y visó la salida de once jugadores que habían llegado en los últimos años. A diferencia de sus predecesores, el DT se dio cuenta de que el equipo tenía una buena base con gente de la casa más alguna incorporación con experiencia. En el torneo de apertura, rebautizado como Copa Digeder, los viñamarinos tuvieron un desempeño sólo regular, lo que les impidió pasar a la siguiente fase.

PORTEÑOS

1ª DIVISIÓN

2ª DIVISIÓN

APERTURA COPA CHILE POLLA GOL

SUDAMERICANA FASE PREVIA

Partidos Jugados Partidos Ganados Por Everton

135 54

91 35

6 4

91 35

6 4

Goles Everton Goles Wanderers

214 176

137 115

7 7

137 115

Empates Partidos Ganados Por Wanderers

37 44

27 29

La rivalidad deportiva entre Everton y Santiago Wanderers se arrastra de hace décadas, cuando estando ambos aún en el fútbol amateur de Valparaíso juegan sus primeros partidos – que datan de 1915-, pero que obviamente no tenían la categoríaa de clásicos. Recién con el debut de Everton en la Primera División de la Liga de Valparaíso de 1916, se vivió el primer partido oficial entre los dos equipos porteños. El encuentro se jugó en la cancha nº 1 del Sporting Club, el domingo 14 de Mayo de 1916, terminado con un 4-0 a favor de caturros. Ya al año siguiente, en 1917, se comenzó a configurar claramente la rivalidad de ambos clubes, lo que se reflejó en el interés que sus partidos despertaban en la afición deportiva de la época. Dentro de los varios pleitos que disputaron en las temporadas siguientes, destaca el clásico jugado el 26 de abril de 1931, en el que Everton vence a Wanderers por 3-1. Ese año, los auriazules se coronarían por segunda vez campeones de la Liga Valparaíso.

El primer Clásico Porteño profesional de los viñamarinos contra los porteños fue el 9 de julio de 1994.Correspondiente a la cuarta fecha del campeonato de primera división de la Asociación Central de Fútbol (ACF), se jugó a partir de las 15:45 horas en el Estadio Valparaío. Nueve mil personas fueron testigos de cómo Everton venció a Santiago Wanderers por 2-0, en la que, además, es la primera victoria de los Oro y Cielo en el profesionalismo.

Plantel de Everton 1987.

COPA

TOTAL

0 29

27 29

0 29 7 7

Dentro de esta larga hisotia del gran Clásico Porteño, que después de los clásicos de Santiago es el más importante que se juega en Chile. Sin duda, uno de ellos es el mítico partido en que Everton derrotó 17-0 a Santiago Wanderers. Por el campeonato de apertura “Copa Carlos Varela” de 1950, se enfrentaron en el Estadio El Tranque el día 30 de abril de 1950. Tal como el marcador, todo lo que envolvió ese partido fue inusual, por que los porteños primero anunciaron que no se presentarían. Y luego, obligados, debieron presentar un equipo de reservas debido a que tenían varios jugadores lesionados y seleccionados. De hecho, el arquero caturro de esa jornada fue un defensa de apellido Julio. Además, en el segundo tiempo la visita entró con siete jugadores, pero luego salió lesionado uno de ellos y se quedó sólo con seis hombres. Se suponía que no podían seguir jugando, pero un delegado de la ACF obligó a que el partido continuara, por lo que ambos equipos se quedaron parados sin hacer nada hasta que el tiempo reglamentario terminó. Al promediar estas más de seis décadas de clásicos porteños, contando los campeonatos de Primera División, Segunda División, Copa de Chile, Copa Polla Gol y pre Sudamericana, Everton se ha logrado imponer claramente a sus archirivales deportivos de Valparaíso, ganando 54 de los 135 pleitos disputados hasta el 2007 –último año en que ambos jugaron un partido oficial- ,versus 44 victorias de Santiago Wanderers y 54 empates.

101


Capítulo VI Una Década de Altos y Bajos

102

RUMBO A LA

TERCERA ESTRELLA La primera fase del Campeonato Nacional concluye en noviembre y encuentra a los viñamarinos, tras quince fechas, en la antepenúltima posición, superando sólo a Rangers y Valdivia. Al final, el plantel desarrolla una campaña con la que logran sobrevivir en el campeonato sin pena ni gloria, terminando en la décimo primera posición. Esta falta de protagonismo determinó el alejamiento del técnico Dominguez, que fue reemplazado por Miguel Ángel Leyes, quien acababa de terminar con Rangers en Segunda División.

Plantel de Everton 1989. El equipo viañamarino debuta en el Campeonato Nacional 1988 con las mismas expectativas del año anterior, y lo hace igualando sin goles frente a Fernández Vial en el Sausalito, el 10 de Julio. A mediados de septiembre, transcurridas once jornadas, el cuadro evertoniano sólo suma 9 puntos, que lo tienen en el décimo puesto. En la segunda rueda, tras un débil comienzo con dos derrotas, el equipo inicia una racha de encuentros sin perder hasta lograr alcanzar el tercer lugar de la competencia.

del plantel viñamarino de la cancha, los últimos tres encuentros terminaron en derrotas. Los Oro y Cielo concluyen la temporada de 1988 en la décima posición.

Pero conflictos entre los clubes más grandes y la ANFP, dirigida por Miguel Nasur, cortaron abruptamente la buena campaña de los ruleteros debido a que el campeonato se suspendió por un par de semanas. El gran perjudicado fue Everton, pues no volvería a ganar ni empatar ningún partido más, perdiendo sus posiciones de privilegio y el nivel alcanzado.

Debido a los recesos por la Copa América de Brasil y las clasificatorias para el Mundial de Italia 1990, se crea la Copa de Invierno. Los dieciséis equipos de fútbol de honor son divididos en grupos de cuatro clubes cada uno. A Everton le corresponde el grupo dos con Unión Española, San Felipe y Colo Colo. En el breve torneo alcanzará una destacada actuación, logrando llegar a semifinales.

Luego de perder por 1-0 con Cobreloa en Calama, en un polémico partido que sólo duró 16 minutos debido a la expulsión de Leonel Contreras y el retiro

AV. Perú 1988.

Al comienzo de 1989, el mal desempeño en la Copa Digeder marcó la salida de Gustavo Cortés desde la banca, siendo reemplazado por el ex internacional argentino Rogelio Dominguez. Pero su llegada no fue suficiente para el club repuntara en el torneo de apertura y queda penúltimo de su grupo.

El inicio de Apertura de 1990 se fijó para el fin de semana del 17 y 18 de marzo, y trajo como modificación que los equipos de Primera y Segunda División jugarían por separado en dos grupos, pasando los cuatro primeros a la segunda fase. Everton tuvo un comienzo alentador, pero pese al buen fútbol que logró esbozar en algunos partidos, quedó eliminado tempranamente. Con un descanso obligado de seis semanas antes del comienzo del Campeonato Nacional 1990, planificado para después del Mundial de Italia, la dirigencia buscó refuerzos extranjeros de calidad. Desde noviembre, el rendimiento bajó ostensiblemente: jugaban bien pero no lograban concretar o mantener la ventaja.

Así, en enero de 1991, la situación se torna desesperada para los viñamarinos cuando, en su visita a El Salvador para medirse con Cobresal, a una fecha para el final, caen por la cuenta mínima. El torneo virtualmente finalizaba y Everton quedaba en zona de descenso, acompañado a Iquique. El 3 de enero del 91, ante un Huachipato descendido, Everton se juega su permanencia en la primera División. Fue un partido angustiante y el empate le permitió sumar 24 puntos, al igual que Iquique. La diferencia de goles determina que los nortinos bajen de categoríaa automáticamente, mientras que los Oro y Cielo, por primera vez en su historia, van a una liguilla de promoción. Ésta comienza cuatro días después en Antofagasta y Everton debe sufrir hasta el último encuentro para saber su destino: el 22 de enero asegura su permanencia en la categoría de honor al vencer a Rangers por 2-0.

103


Capítulo VI Una Década de Altos y Bajos

104

SÓLO SE DIO

UN GUSTITO Armano Tobar regresa a la banca en la temporada del 91, con la misión de no repetir los problemas pasados, aunque en rigor no existían demasiados recursos para reforzar el equipo y reemplazar a los que habían partido, entre ellos el mítico Ed gardo Geoffroy, que optó por el retiro. Una vez más, el comiezo de año no fue de los mejores y Everton quedó eliminado en la primera fase revivida Copa Chile, mientras a nivel nacional se ultimaban los preparativos para disputar la Copa América, una de cuyas subsedes sería el Estadio Sausalito de Viña del Mar. El 28 de abril comienza su participación en el Campeonato Nacional, empatando a un gol con Palestino. Tras la séptima fecha, a mediados de junio, el torneo se suspende para dar paso a la copa continental, y recién a fines de julio el cuadro Oro y Cielo vuelve a las canchas, derrotando a Universidad de Chile por la cuenta mínima.

Faltando cuatro partidos para el final, la posición de Everton en la tabla se empezó a complicar, porque a pesar de estar fuera de peligro de descenso automático, el fantasma de la promoción estaba otra Vez cerca. Entretanto, se dio un pequeño gusto. El 1 de diciembre jugó la última versión del año del clásico porteño ante Wanderers en el Sausalito. Los caturros necesitaban ganar para seguir con opciones, pero el 4-0 final que le propinaron los viñamarinos los hizo caer automáticamente a Segunda División. En la última fecha ganó con lo mínimo y como local al ya descendido Provincial Osorno, quedando empatado a 27 puntos con Cobresal y Unión Española. Esta vez la diferencia de goles no favoreció a los viñamarinos, quienes por segunda vez consecutiva cayeron a la liguilla.

Ramón Pérez, Washington Castro, Geoffroy y Luis Gonzáles. Ésta se jugó íntegramente en el Estadio Nacional y, a diferencia del año anterior, Universisas de Chile y los viñamarinos hicieron notar la diferencia ante Puerto Montt y Soinca, que se jugaban su opción de subir. Al final, Everton venció 2-0 a la “U” y se adjudicó el cuadrangular. Las primeras semanas de 1992 fueron noticiosas para los ruleteros. La directiva decidida ya a cesar al DT Tobar, llamó a una asamblea para ratificar su permanencia a cargo del club.En este cónclave se determinó que Jorge López siguiera como presidente, pero tras un conflicto suscitado por las ideas de vender la sede de Viana, es reemplazado interinamente por Aldo Caprile. Respecto a lo futbolístico, Eduardo de la Barra , que había dirigido en Concepción y Naval, asumió la conducción del equipo y uno de los refuerzos que logró traer fue al mediocampista boliviano José Milton Melgar, jugador de trayectoria que había militado en Boca Juniors y River Plate.

Victoria Viñamarina y hotel O’higgins.

El primer apronte del año fue la Copa Viña del Mar, reeditada después de 11 años. El cuadrangular estival lo jugaron Everton, Concepción, Wanderers y Universidad de Chile, equipo fue finalmente se llevó el trofeo. Luego, mientras los Oro y Cielo quedaban eliminados en la segunda fase de la Copa Chile, la directiva del club se renovaba y pasaba a ocupar la presidencia el empresario argentino avecindado fue cambiar de DT y contratar al connotado técnico nacional Luis Santibáñez. En el campeonato oficial, Everton, al final de la primera rueda, sumaba 14 puntos y estaba ubicado en la medianía de la tabla. La segunda tanda parte con una serie de derrotas, que lo dejan a 4 puntos del colista, Huachipato. Pero luego vendríaun gran repunte que fue coronado con una goleada por 4-1 ante el puntero Colo Colo, que luchaba por llevarse un inédito tetracampeonato.

105


Capítulo VI Una Década de Altos y Bajos

106

Luego, en la Copa Chile, tras doblegar a los caturros por 2-0 el 20 de febrero, una buena campaña los ubicó en la siguiente etapa. En esa instancia, superó a la Serena, Cobresal y Colo Colo, logrando clasificar a semifinales. En el Estadio Nacional perdió 4-2 con Unión Española, campeón vigente del torneo, pero un par de días después doblegó 4-1 a Universidad de Chile, quedándose con el tercer lugar. Antes del comiezo del Campeonato Nacional, a mediados de julio, se contrató al arquero Nelson

Cossio, pero hubo otras dos noticias que sacudieron la calma en que vivía el club. La primera fue la renuncia “con elástico” de Jorge Garcés, para dar a conocer su malestar sobre cómo se hacían las cosas en el club, donde él consideraba que Saffe estaba solo en la conducción.

El DT Luis Santibáñez y el Presidente Armando Saffe. Sin embargo, la ilusión de escaparse de los últimos lugares se esfuma y, a falta de un partido, los únicos involucrados con el descenso son el conjunto evertoniano y Fernández Vial. Dependiendo de sí y de otros resultados, los viñamarinos vencen por 3-1 a otro de los punteros, Universidad Católica. Con este marcador, los sureños se fueron al descenso y los ruleteros a jugar la Liguilla de Promoción por tercera vez consecutiva. Con las relaciones entre plantel y la directiva rotas, pues se acusaban mutuamente del fracaso, y una guerrila de declaraciones entre el DT Santibáñez y el presidente Saffe, que estuvo a punto de terminar con la salida del técnico de inmedianto –en rigor, él había renunciado varias veces, pero los jugadores lo hacían quedarse-, se comenzó a jugar el temido cuadrangular. Durante las dos primeras jornadas, las cosas parecieron tranquilizarse ya que en el elenco Oro y Cielo había asegurado la permanencia ganando sus primeros dos encuentros: a Atacama 2-0 y a Cobresal 3-0. Pero en el último partido, el 30 de diciembre,

107

estaba inscrita Unión Española, por ser campeón de la Copa Chile. La definición entre albos y auriazules se jugó en el Estadio Nacional el 14 de julio, y los albos se impusieron por penales. Para el campeonato oficial que comenzó en julio, el rendimiento fue irregular y el buen primer semestre no pudo ser repetido por los pupilos de Garcés. Institucionalmente, los problemas económicos se volvían insostenibles y la directiva no tenía capacidad de generar fondos.

Pese a que estuvo a punto de descender, la temporada de 1993 finalmente concluyó con Everton permaneciendo en la Primera División, pero con la renuncia de su director técnico.

La segunda fue la confirmación, por parte de la ANFP, de que Everton y Colo Colo se deberían enfrentar para dirimir al segundo representatnte de Chile en la Copa Conmebol, instancia donde ya

los jugadores acusaron que estaban impagos y el descenso automático rondó en el Sausalito ante la amenaza de no llegar a jugar contra Melipilla. Sólo media hora antes del encuentro arribó al estadio el bus con el plantel que, ya vestido, se dirigió inmediatamente a la cancha. Cumplieron y ganaron 3-2, dejando al club en Primera División. Para 1993, el cambio de técnico no se hizo esperar, y llegó Jorge Garcés a la banca ruletera. Por supuesto, su misión era formar un nuevo equipo para hacer un buen papel durante la temporada. Entre los que se fueron estuvo el capitán Mario Salas, que partió a Palestino. Y dentro de los que llegaron, estuvieron los renombrados Rubén Espinoza y Juan “candonga” Carreño, aunque a los pocos meses ambos emigrarían. La partida no pudo ser mejor, y Everton se adjudicó la Copa Viña del Mar en desmedro del equipo eslovaco Slovan de Bratislava, que traía como gran figura al delantero Petar Duboski; Cobreloa, campeón vigente; y Wanderers.

AES-15 En la estacion Viña del Mar 1993.


Capítulo VI Una Década de Altos y Bajos

108

UN AÑO MÁS

CÁSI UN RECORD

TRANQUILO

DEL ARQUERO La buena campaña de 1985 tuvo un ingrediente adicional. La trigésima fecha del campeonato fue positiva para Everton ya que, qunque empató en su partido con Magallanes, el triunfo de Unión Española sobre Cobreloa lo dejó a un punto del líder. El torneo quedaba al rojo vivo restando aún ocho partidos por jugar y dieciséis puntos en disputa. Sin embargo, la artista negativa fue que con el empate se terminaba la racha de nueve partidos

La ANFP aprovechó la ocasión para reanudar la Copa Chile y el cuadro ruletero vence en partidos de ida y vuelta a Palestino, pasando a los cuartos de final. Pero ahí se encuentra con O`Higgins, que lo elimina de esta competencia. Con este resultado y en posiciones de avanzada en el torneo oficial, Everton estaba llevando a cabo una campaña superior a lo esperado. En el plano directivo, la

Ambos récords serían rotos por el arquero de Universidad Católica José María Buljubasich, quien en el Torneo de Clausura 2006 totalizó 1.352 minutos sin recibir un gol. Una marca que lo pone en el cuarto lugar a nivel mundial de acuerdo a la Federación Internacional de Fútbol, Historia y Estadísticas (IFFHS), mientras que las rachas de Fournier y Cortés los ubican en los lugares 44 y 47 del mismo escalafón.

sin goles que tenía la zaga evertoniana, y el portero Jorge Cortés terminaba un período de 988 minutos con la valla invicta , quedando muy cerca de los 1.011 que había cumplido el arquero de Cobreloa Eduardo Fournier en ese mismo torneo.

Plantel de Everton 1993. El Campeonato Nacional 1994 se inició con un triunfo para Everton por la cuenta mínima, el 8 de mayo, enfrentando a Regional Atacama en Sausalito. Después de la séptima fecha, se entró en receso mientras se disputaba el Mundial de Estados Unidos.

109

dirigencia interina presidia por José Díaz de Cerio había dado paso a una nueva presidia por Davis Santalices. Al concluir la temporada de 1994, el equipo mantuvo su regular nivel y los últimos tres partidos fueron tres derrotas para los evertonianos, que a esas alturas jugaban sólo por cumplir con el calendario. A pesar de ello, finalizaban en la novena posición con 28 puntos. Como pocas veces había sucedido en los noventa, el fin de año no vino aparejado de sufrimientos, cálculos matemáticos y fórmulas para saber en qué situación se libraba del descenso o la promoción.

Mural Ecológico pintado por los pintores Antonio Codima y Claus Klinger (1994).


CAPÍTULO 7 BUSCANDO EL RUMBO (1995 - 2003)


Capítulo VIl Buscando el Rumbo

112

POR TERCERA VEZ EN

SEGUNDA DIVISIÓN La evaluación tras temporada anterior habia sido positiva: con poco se había hecho una campaña aceptable y se esperaba que reforzando el equipo se apostara a cosas mayores, El técnico Domingo Sorace fue ratificado en su cargo y entre los jugadores qe llegaron de refuerzos estuvieron Juan Covarrubias, Pedro Retamar y el boliviano Ramiro Castillo. Además, subieron los juveniles Victor Guglielmontti y Rodolfo Moya, quien tenia solo 15 años. El primer apronte de la temporada de 1995 fue la Copa Viña del Mar, donde también participaron Wanders, Ferrocarril Oeste de Argentina y Bolívar Jugando en una sola jornada, cin mini partidos de 45 minutos cada uno, los locales se adjudicaron el certamen veraniego. En los campeonatos oficiales, losOro y Cielo no obtuvieron buenos resultados y prontamente Sorace fue sacado de la dirección técnica, siendo reemplazado por Eduardo de la barra. El nuevo entrenador debutó el 30 de julio Santa Laura frente a Unión Española, y no pudo evitar

que los auriazules sufrieran su novena derrota consecutiva en el torneo nacional. Faltando dos partidos para concluir el torneo nacional. Faltando dos partidos para concluir el torneo. la única opción matemática que le quedaba a los de Vila para evitar el descenso era ganar sus dos encuentros y esperar que Huachipato perdiera los dos suyos, todo eso acompañado de una gran cantidad de goles, En la penúltima jornada, los ruleteros al superarlos por 2-1 y condenarlos a la Segunda División. El último encuentro de Everton en el futbol de honor, por un buen tiempo, sería el 3 de diciembre como local ante un equipo “b” de colo colo. Pese a que ganaron, por tercera vez en su historia los viñamarinos eran últimos y bajaban de categoría. A fines del 1995, con el equipo totalmente desmembrado desde el técnico hacia abajo, alfonso verschae toma interinamente las riendas institucionales para luego entregárselas al empresario Jorge Castillo, quien ofreció hacerse cargo económicamente de la institución.

Antes de concluir el año el presidente anunciaba la llegada del ex jugador Leonardo VéIiz a la banca (dejando sin efecto un acuerdo con el ex DT Armando Tobar). Lo que vendría en las siguientes semanas es la contratación de jugadores de renombre, como Jaime Pizarro, Juan Carlos Ibañez y Carlos Gustavo de Luca, entre otros. EIIos, sin embargo, finalmente dejan el equipo sin haber jugado Una sola vez debido a la salida de Jorge Castillo de la institución (ver recuadro). Quien si se quedó fue Veliz, asumiendo Una gran carga sobre si Pues había Ilegado a Viña del Mar tentado por participar en un proyecto de gran nivel, pero que se había quedado sin el plantel prometido, La situación del club no era buena, seguía arrastrando un déficit que venía de años anteriores y sin opciones para lograr dineros frescos que no fueran de las recaudaciones de los partidos.

Plantel de Everton 1995.

Respecto a la directiva, asumió la presidencia David Santelices.

El plantel de Everton a fines de enero de 1996, a sólo dos fechas del inicio de la Copa Chile, estaba formado por jugadores jóvenes formados en casa, algunos profesionales como Roco y Salinas, y refuerzos llegados a última hora. El 18 de febrero fue el debut en el Estadio La Portada de La Serena, perdiendo por 1-0. Luego de esta derrota, no pierde ninguno de sus siguientes cuatro partidos, de manera que si ganaba su Último encuentro ante Ovalle accedería a la siguiente fase, No obstante, pierde y queda eliminado. De esta forma, el 17 de marzo, los viñamarinos inician su participación en la Segunda División empatando a un gol frente a Magallanes en Una discreta actuación. Esto no varía mucho, ya que transcurridas diez fechas sólo habían conseguido diez puntos y para la segunda parte el desempeño no mejoró. Los Oro y Cielo concluyeron en la séptima posición con 43 puntos.

113


Capítulo VIl Buscando el Rumbo

114

115

MUY CERCA

DEL REGRESO Con Aldo Caprile en la presidencia del club y qua continuaría tras ser reelecto junto a Antonio Bloise Cotroneo a cargo de la Comisión Fútbol uno de los los primeros logros que se alcanza aI comenzar la temporada de 1997 fue el saneamiento de la deuda histórica, que se arrastraba de los años 80. Leonardo Veliz sigue a cargo del primer equipo, y los primeros días de enero comenzaron los entrenamientos para afrontar en buena forma la Copa de Viña del Mar -donde obtuvo el tercer lugar- y el campeonato de Apertura. A pesar de que en Sus partidos preparatorios no había hecho grandes encuentros, Everton iniciaba el torneo de apertura como uno de los favoritos al ascenso. Además, la nueva competencia tenía el atractivo de que en sólo quince fechas se sabría quién sería el ganador y volvería a la división de honor.

El 16 de febrero, en Santa Cruz, el cuadro ruletero nació su Segundo intento de ascender a Primera División , jugando contra el local. El inicio no pudo ser mayor ya que venció por 3-0. De este modo, comenzó una buena campaña que ya en la cuarta jornada, con la Victoria sobre Santiago Morning, lo dejaba Segundo en la tabla de posiciones, a dos Puntos del líder O’higgins. Más de once mil personas llegaron al Sausalito para presenciar el partido entre los punteros de la competencia. Et triunfo fue para el elenco auriazul, quedando en la punta de la tabla, posición que no abandonaría en el resto de la competencia. Así llegó la jornada final en la que Everton enfrentó a Arica en el Sausalito y Rangers, el otro candidato, a Fernández Vial, en Concepción. Los dos partidos se jugaron a la misma hora y en Viña un estadio repleto esperaba festejar el ascenso, pero el empate en ambos encuentros obligó a partidos definitorios.

Everton y Rangers debieron jugar partidos de Ida y vuelta para dirimir aI ganador de la competencia. de acuerdo al reglamento, de producirse Una igualdad después de los dos encuentros primaria la diferencia de goles del torneo. Como el elenco Oro y Cielo tenia este aspecto a su favor, le bastaba con ganar uno de los cotejos para ascender. En la Ciudad Jardín, el 7 de Junio, el primer pleito termino empatando sin goles, mientras que en la revancha los de Talca impusieron sus términos en una cancha barrosa, estructurando un 4-2 que le dio el título y el ascenso a Primera División. Frustrados, pero no desalentados, el segundo semestre llegaron algunos refuerzos para comenzar la participación en el Campeonato de Clausura 1997, donde otra vez estaba la chance de subir si lograban el campeonato. El primer partido fue un empate a dos goles el 27 de Julio, como local, ante Santa Cruz. A pesar de este

resultado, la campaña del equipo siguió con la misma garra de Apertura. Peleando punto a punto, la definición deñ torneo seria, al igual que en el Apertura, hasta el último juego, pero en esta ocasión serian los viñamarinos que irían desde atrás tratando de alcanzar a Iquique. En la última jornada, Eeverton enfrenta a Arica en el norte, mientras que los iquiqueños se jugarían su opción con Santa Cruz en la Sexta Región. El 23 de noviembre se dispusieron ambos partidos. Mientras los ruleteros cumplían con ganar en Arica, Iquique sepultaba las ilusiones viñamarinas y mandaba a Tercera División a los sureños tras ganarles 2-0. El regreso a Viña del Mar con las manos vacías marco el fin de la era d Leonardo Veliz y la dirigencia del club debía volver a empezar.

Vista panorámica desde Santa Inés.


Capítulo VIl Buscando el Rumbo

116

LA TERCERA NO FUE

AHORA SÍ SE LOGRA

LA VENCIDA

EL OBJETIVO

Plantel de Everton 1998.

Plantel de Everton 1997. A mediados de diciembre se contrato al nuevo DT, Gerardo Pelusso. El entrenador habia hecho campañas interesantes en Iquique y O’ higgins, y llegaba a Viña del Mar con el objetivo de lograr, ahora sí , el ansiado ascenso. Sin embargo, en el primer Consejo de Presidentes del año, los mandamases de los clubes de Primera “B” decidieron marginarse de participar de la Copa Chile y volver al formato de un campeonato con dos ruedas.

con el correr de las siguientes fechas el equipo logro encaramarse en las primeras ubicaciones de la tabla.

Para prepararse para a nueva competencia oficial de 998, jugaron un hexagonal con Colo Colo, Universidad de Chile, Universidad Católica, Argentinos Juniors y Olimpia de Paraguay,. Pese al poco trabajo previo, el equipo dejó una grata impresión. También participaron exitosamente en un mini torneo amistoso, llamado Cuadrangular de la “B”, donde además participo O’higgins, Union Española y Santiago Morning.

Pero tras estar en el primer lugar, en la vigésima fecha se desata la crisis. El 18 de septiembre enfrente a Atacama, colista de competencia, en el Estadio “Eladio Rojas” de tierra Amarilla, El partido lo ganan los locales por la cuenta mínima, provocando la salida de técnico Gerardo Pelusso de la banca.

Con la mente puesta en el objetivo de volver al futbol de honor, iniciaron su participación en el torneo de ascenso perdiendo frente a O’higgind en Sausalito, el 5 de Abril. A pesar de este revés,

Antes del receso por el Mundial de Francia, los pupilos de Pelusso se habían ubicado en el segundo lugar de la tabla, detrás de los punteros cobresal y Santiago Morning, mientras la hinchada se entusiasmaba con el buen desempeño.

Para llevar adelante la tarea de ascender, mejorando el remordimiento en las fechas siguientes, llegó el experimentado técnico. Manuel Rodríguez Araneda. Sin embargo, Everton no logra revertir su desempeño y al final se queda por otra temporada mas en Segunda División.

En 1999, la directiva encabezada por Caprile comenzaba su cuarta campaña a cargo del equipo con los mismos problemas de todos los años anteriores: conformar un nuevo plantel que fuera lo suficientemente competitivo para ascender a Primera División.

Salazar, Cesar Muena, Cesar Bravo, Cristian González, Cristian Díaz y Juan Umañana.

de Aldo Caprile como presidente también llegaba a su fin, siendo electo Jorge por amplia mayoría, sin embargo este pronto sería reemplazado por James Hudson. La banca fue asumida por Domingo Sorace, quien estaba a cargo de las divisiones menores pero pronto el renuncia. Así parte un nuevo periodo negro para Everton, que compitiendo en la Segunda División necesito de varios años para volver al futbol de honor chileno. Ese año 2001 concluyo con Jorge García en la banca y Everton en una opaca octava posición aunque en algunos momentos el equipo había logrado estar entreverado en los lugares de avanzada.

A la vuelta del año, la campaña nuevamente no había estado a la altura de las expectativas, pero otro cambio de entrenador sembró algunas esperanzas. Miguel Ángel arrué reemplazo a Siviero y logro clasificar a la liguilla final. Esta se jugó entre los seis primeros de su grupo y los dos mejor clasificados del grupo donde habían quedado los equipos con peor puntaje de la primera parte.

Al comenzar el 2002, se decidió el regreso de Jorge Luis Siviero a la banca evertonan, y se logro fichar a los jugadores “guagua” Gonzalez, Leonardo

Una pretemporada en Laguna Verde y una mala participación en la Copa Viña del Mar, marcaron otro mal comienzo del año.

En Octubre, tras la disputa de la primera rueda, Everton accedió al primer lugar acompañado de la “U” penquista y de la Unión La Calera, De cara a los ultimo os siente partidos del año, cadaencuentro seria afrontado como una verdadera final. de ellos perdió cuatro y gano tres, por lo que la campaña termino y el resultado fue, una vez más frustrante: Everton permanecería en el ascenso un año más.

117


Capítulo VIl Buscando el Rumbo

118

EL REGRESO DEL

BUEN FÚTBOL A principios de enero del 2003 se renovó la directiva del club y paso a ocupar la presidencia Renato Airola. Con el, llego a hacerse cargo del primer equipo Hernán Ibarra, de dilatada trayectoria en el futbol nacional como jugador y técnico. Los dirigentes empezaron a conformar el plantel y nombres distinguidos fueron presentados como refuerzos: el arquero Carlos Toro, los defensas Cristian Castañeda y Alejandro Escalona, y el volante Luis “mágico” Ceballos. además, se contrato a dos jugadores uruguayos: el zaguero Héctor Rodríguez y el delantero Marcelo Suarez. A diferencia del año anterior, en esta oportunidad el Consejo de Presidentes simplifico el sistema de torneos y estableció solo dos etapas: en la primera, los dieciséis equipos se dividían en grupos de cuatro; y en la segunda, se harían dos rondas de todos contra todos, por lo que premio de ascender solo se lo llevarían los dos primeros Desde el presidente del club, Renato Airola, pasando por los miembros del cuerpo técnico y los jugadores, sabían que la consigna era campeonar. Por eso, los que sucedió en el primer partido el año no estaba en los cálculos de nadie. Everton recibió a Ovalle y perdió 2-1. Los resultados posteriores tampoco fueron buenos y, tras perder por la cuenta mínima ante Unión La Calera en la sexta fecha, Ibarra es despedido..

Para sucederle se contrato a Jorge “ Lulo “ Socias, ex técnico de Universidad de Chile, quien había logrado ascender con cobresal dos años antes. Su misión, en apariencia, no era complicada, debido a la calidad del plantel, pero se necesitaba experiencia para dirigir y conseguir el objetivo de volver a la Primera Division. Empezando la seguynda fasem los equipos dividían su puntaje inicial en dos, y con esos puntos empezaban la competencia. Por esta razón, Everton comenzó con tres puntos, solo cuatro menos que el líder Fernández Vial, pero a las pocas fechas, de la mano del buen juego, alcanzo la punta para no dejarla más.

Plantel de Everton 2003. La segunda semana de julio el torneo sufrió un receso por la realización de la fase nacional de la Copa Sudamericana, llamada en Chile precopa, y donde participaban todos los equipos profesionales en la búsqueda de los cupos para el segundo certamen continental del año. Everton fue protagonista, llegando hasta cuartos de final, donde definió por penales el paso a semifinales con Universidad Católica. Los cruzados fueron mas certeros y se impusieron por 3- 2. Reanudado el torneo, Everton no perdió el ritmo y finalizo la primera fase en lo mas alto de la tabla de posiciones, a ocho puntos de su escolta mas cercano. En la vigesimoséptima fecha, el 11 de octubre, mas de catorce mil personas llegaron al estadio Sausalito, ya que existía la posibilidad cierta de asegurar el ascenso. A pesar de ir perdiendo 3.1 en el primer tiempo, logro revertir el marcador en segundo periodo, apelando al buen futbol, pero también a la garra y al coraje Al final estructuraron un 5-3 que dejo extasiada a la hinchada presente en el coliseo de la Ciudad Jardín. Con el pitazo final del juez René de la Rosa, el delirio se dio cita en Viña. Mientras los reporteros seguían a Socias y a su ritual

Perspectiva en cerro de Santa Inés.

de dar gracias rezando de rodillas, los jugadores se lanzaban alborozados a celebrar con la hinchada. Tras los festejos, a los viñamarinos les quedaban aun cuatro partidos.

119


CAPÍTULO 8 CAMINO A UN GRAN CENTENARIO (2004 - 2009)


Capítulo VIll Camino a un Gran Centenario

122

123

UN NUEVO SISTEMA

DE CAMPEONATO campeonatos y que el club se volviera a identificar ciento por ciento con la ciudad de Viña del Mar.

significa este nombre para la historia deportiva y social de una ciudad como Viña del Mar.

Dentro de este contexto comenzó una transformación sin precedentes para los ruleteros, de la mano de empresarios exitosos en sus respectivos negocios, pero, lo más importante aún, que gran parte de ellos eran hinchas a toda prueba de Everton desde niños.

El arribo de la sociedad anónima evertoniana vino aparejada de la construcción de una estructura institucional ordenada y preocupada de cada uno de los detalles que involucran la administración de un club de fútbol profesional. Nada se dejó al azar y cada uno de los nuevos dirigentes se preocupó de encabezar las diversas áreas de esta empresa

Por esto mismo, tal como contaba Martínez en una de sus primeras entrevistas como presidente, además del necesario ordenamiento económico de la institución, también el énfasis estaría puesto en re encantar a los hinchas con Everton y todo lo que

futbolística: fútbol profesional, fútbol joven, finanzas y marketing, entre otros.

Plantel de Everton 2004. Everton, que había conformado un plantel para llegar al menos a la segunda ronda – objetivo trazado a principios de año por la directiva y el cuerpo técnico-, había fracasado. Por delante se venían días difíciles con la obligación de revertir en el Clausura la pobre imagen dada en el primer torneo. Sin embargo, otra vez los resultados no se dan y tras la séptima fecha del torneo Espina deja la banca ruletera y Carlos Torres también renuncia a la presidencia del club. Para sucederlo, fue nombrado en forma interina José Araneda, a la sazón presidente de la Comisión Fútbol y, a su vez, llegó Jorge “chicho” García como técnico del primer equipo. A nivel institucional, la principal misión de la nueva directiva sería llamar a la asamblea general de socios para que éstos determinaran la nueva orgánica del club: formar una Sociedad Anónima Deportiva o mantener la Corporación Deportiva. Futbolísticamente, el nuevo técnico logró en algo revertir la situación desmejorada en que se encontraban en el Clausura. Esto permitió que el equipo luchara su opción para acceder a los playoffs hasta el último partido, pero no logró concretarla, por lo que había quedado por tercera vez consecutiva fuera de la postemporada.

A la postre, lo más destacado del segundo semestre fue la noticia de la decisión de la asamblea de socios, tomada el 21 de octubre, donde por amplia mayoría se optó por la transformación del club en Sociedad Anónima. Lo que vino a continuación fue la decisión de licitar la concesión del fútbol profesional, a condición de que la Corporación Deportiva se quedara con un porcentaje de las acciones. El grupo de empresarios de la zona Antonio Martínez Seguí, Antonio Bloise Ramos, Fernando Reitz Aguirre, Guillermo Harding Alvarado, Juan Carlos Harding Alvarado, Renzo Perocarpi Hammersley, Luis Alberto Romero Bravo, Francisco Lobos Basauri y Jaime Perry Jungk se hicieron caro del nuevo proyecto, que ya anunciaba para el próximo año la formación de un plantel estelar para pelear los primeros lugares. Una nueva era para el club se estaba incubando y comenzó exactamente el 7 de noviembre del 2006, cuando se hizo el traspaso de la antigua Corporación a la nueva Sociedad Anónima Deportiva Profesional (SADP). Una vez asumida la conducción del Club Deportivo Everton de Viña del Mar SADP, su nuevo directorio, presidido por Antonio Martínez Ruiz que obtuvo la tercera estrella en 1976-, se planteó como metas convertirse en un equipo protagonista de los

Vista panorámica Agua Santa y Recreo.


Capítulo VIll Camino a un Gran Centenario

124

UN DIFÍCIL

PRIMER AÑO anterior: Menghini, Uribe, Villalón, Rozas y “Paco” Sánchez. El cuadro de Olmos poco a poco fue mostrando falencias que echaron por tierra la idea de convertirse en protagonistas del fútbol de honor chileno. El idilio con la hinchada se empezó a terminar en la séptima fecha, cuando Ñublense se llevó una victoria desde el Sausalito por 2-1. Los chillanejos eran el equipo revelación del torneo y llegaban invictos. Transcurridas las doce primeras fechas, Everton marchaba en el octavo lugar, con dieciséis puntos, y aunque faltaba un largo recorrido, daba la impresión que si el equipo no mejoraba su juego, se iba a quedar fuera de la lucha por la Copa Sudamericana, el objetivo mínimo que se habían planteado para este torneo. La debacle vino pronto y luego de perder 3-0 con Huachipato, se decide despedir a Juvenal Olmos a causa de sus magros resultados. Jorge “chicho” García asume la dirección del equipo y termina apenas en el duodécimo lugar del Apertura, muy lejos de las expectativas iniciales de la nueva administración del club. Terminado el torneo, que ganó en la última fecha Colo-Colo, la atención del público se volcó a la Copa América Venezuela 2007 ya que había gran ilusión en lo que pudiera hacer la “Roja” dirigida por Nelson Acosta. Sin embargo, el seleccionado nacional quedó eliminado en cuartos de finales tras caer con Brasil 6-1. Esto significó la renuncia definitiva de Acosta a su cargo de seleccionador, situación que en el corto plazo afectaría el futuro de Everton.

Nelson Acosta DT. Para lograr los grandes objetivos que se habían planteado en la conformación de la sociedad anónima, lo primero era buscar un DT de categoría que respondiera a estas premisas y, luego, formar un plantel a la altura. Así fue como llegó a la banca Oro y Cielo el ex seleccionador nacional Juvenal Olmos.

En cuanto a refuerzos, arribaron los porteros Johnny Herrera y Gustavo Dalsasso; los defensores Jaime Rubilar, Diego Guidi, Rodrigo Raín y Pedro Rivera; los volantes Fernando López, Fernando Martel, Nicolás Núñez y Joel Reyes; y los delanteros Marco Olea, Matías Urbano y Daniel Pérez, a los que se unieron los únicos sobrevivientes de la temporada

Transcurridas las primeras fechas del Campeonato de Clausura 2007, las cosas para el cuadro Oro y Cielo no mejoraron y la situación era alarmante, ya que no solo iba último en la tabla de posiciones, sino que se empezaba a complicar con la tabla anual. Mientras los cambios en la directiva del club se producían y Antonio Bloise Ramos, también hijo del ex presidente evertoniano Antonio Bloise Cotroneo, asumía la presidencia de Everton SADP. Fue tras un nuevo cásico entre Wanderers y Everton que ganaron los caturros por 2-1, que finalmente se

supo de una noticia esperanzadora para el club. El técnico mundialista Nelson Acosta había decidido aceptar la oferta evertoniana y se haría cargo del plantel para sacarlo de la profunda crisis en que se encontraba y que lo tenía a las puertas de la Primera “B”. El arribo del nuevo director técnico no fue algo menor, pues Acosta fue ex jugador de los Oro y Cielo en 1977, primer año en que los ruleteros participaron en la Copa Libertadores. Su llegada a Everton como jugador le abrió las puertas de Chile, por lo que su compromiso y cariño con la institución transcendía lo formal.

El experimentado estratega recibió a Everton en medio de las celebraciones de las Fiestas Patrias en el último lugar del Campeonato de Clausura, con la derrota ante los caturros, el elenco Oro y Cielo se había complicado con la promoción, donde cinco puntos lo separaban de esa incómoda ubicación. El debut de Acosta en la banca viñamarina fue el 22 de septiembre, enfrentando a Puerto Montt. Fue victoria de los locales, la primera en meses, por la cuenta mínima. Los partidos siguientes fueron difíciles: cayó ante Cobresal 3-1 en El Salvador; en la Ciudad Jardín les costó doblegar al colista Lota Schwager por 4-2; empataron con un equipo “B” de Colo-Colo en el Monumental; y en casa venció a Coquimbo Unido por 3-1. La breve racha de tres partidos sin perder, se terminó abruptamente en Melipilla, cuando los locales, por la decimoquinta jornada, derrotaron 3-0 al conjunto Oro y Cielo. Esta derrota sería la primera de una serie que solo se terminaría con el fin de la participación del equipo en el torneo. Aunque el cuadro se había librado de las posiciones comprometidas con el descenso y la promoción, el bajo desempeño del equipo irritó a Acosta, que exigió armar un buen equipo para el 2008. En el último partido del 2006 para Everton, las cosas no mejoraron, ya que ante Universidad de Chile cayeron 3-1. Con este resultado, el cuadro de Viña del Mar finalizó en la última posición del torneo. Peor aún, al año siguiente empezaría con un pésimo puntaje en la tabla ponderada del descenso.

125


126

COPA LIBERTADORES 2009

EL PARTIDO DEL SIGLO El martes 17 de febrero de 2009, Everton volvió a participar en la Copa Libertadores de América, 32 años después de su primera experiencia vivida en 1977. Tras el sorteo realizado a fines del 2008 por la Conmebol, quedó formando parte del Grupo 6, junto a Caracas FC de Venezuela; Chivas de Guadalajara, de México; y Lanús de Argentina.

Con el apoyo incondicional de un millar de hinchas que viajó especialmente desde la Ciudad Jardín, los ruleteros lograron un triunfo inédito. Si bien los locales salieron con todo a asegurar la victoria, el empate 1-1 que se verificaba al final del segundo tiempo fue roto en los descuentos por el gol del debutante José Luis Muñoz.

En dicha ceremonia realizada en Paraguay, los viñamarinos ya habían asumido el protagonismo. Durante el sorteo, el presidente evertoniano Antonio Bloise, acompañado de Nelson Acosta y los directivos Antonio Martínez, Alberto Romero y Sandro Rossi, había hecho notar la presencia del club ante toda Sudamérica, mostrando con orgullo su camiseta auriazul y gritando su pasión ante los presidentes de clubes del continente.

Esta anotación marcó un hito histórico: el primer triunfo de un equipo chileno por la Copa Libertadores jugando en Argentina.

Ya desde ese momento la efervescencia por la participación Oro y Cielo en la Copa Libertadores se sentía en la Ciudad Jardín. Su primer rival fue el subcampeón venezolano en el Estadio Sausalito, ante 15 mil evertonianos. La formación de esa histórica noche fue con Dalsasso; Ramírez, Oviedo, Rojas y Saavedra; Delgado, Freitas, Uribe (Ruiz) y Riveros (Velásquez); Roberto Gutiérrez (Penco) y Miralles. Partieron mejor los viñamarinos, en la última jugada del primer tiempo y luego de un centro de Miralles, Roberto Gutiérrez, sin marca y solo frente al arco, hace el primer y único gol. En la segunda fracción, los Llaneros se volcaron sobre la portería y emergió la figura descomunal del portero viñamarino, que evitó con reacciones espectaculares el empate. La siguiente fecha del certamen continental se jugó el 25 de febrero, en el Estadio Jalisco de Guadalajara. Los viñamarinos fueron avasallados por un expresivo e inesperado 6-2 ante Chivas. En su tercer encuentro, el 11 de marzo, la localía

volvía ante el puntero de fútbol argentino y campeón del Apertura, Lanús, con empate a un gol en un encuentro parejo. La revancha con los trasandinos fue una semana más tarde, en Buenos Aires, donde Everton vivió, nuevamente, una noche inolvidable.

En Venezuela, para la siguiente fecha del 14 de abril, Everton se jugaba una gran opción de avanzar a la segunda fase de la Copa Libertadores. Si ganaba, clasificaba automáticamente. Pero en la cancha el cuadro viñamarino no pudo nunca imponerse y finalmente un dudoso penal cobrado a favor de los locales fue la única forma de desnivelar el encuentro, que se perdió por 0-1.

El 29 de abril, Everton jugó el último partido de la primera fase de la Copa Libertadores, en el Estadio Sausalito ante Chivas de Guadalajara, en lo que fue promocionado como el “Partido del siglo”, dada la importancia que los directivos del club, encabezados por Antonio Bloise, le dieron a la jornada. Más de doce mil personas llegaron al Sausalito para apoyar en todo momento a su equipo. Los Oro y Cielo tenían que ganar para asegurar su clasificación, cualquier otro resultado lo eliminaba. Pero empezando el encuentro, fueron los mexicanos los que se pusieron rápidamente en ventaja. Sin embargo, en el complemento, Jaime Riveros sirvió un tiro libre al costado del área y cuando todos esperaban el centro, el volante mandó la pelota directamente al arco decretando el empate. De ahí en adelante, Everton se fue con todo en busca del segundo gol, el que estuvo muy cerca pero nunca llegó. Al final, la gente entendió el esfuerzo de los jugadores, cuerpo técnico y dirigentes y al concluir el partido todos fueron despedidos con aplausos, concluyendo dignamente su participación en la Copa Libertadores de América 2009.

Antonio Bloise promocionando el “partido del siglo”


Capítulo VIll Camino a un Gran Centenario

UNA APLANADORA

EN LOS PLAYOFFS

Everton contra Lanús de Argentina en el Estadio Sausalito.

En cuartos de final el rival era Audax Italiano, a quien Everton ya había vencido estrechamente en la fase regular. Pero el 10 de mayo, la derrota en Viña del Mar no estaba en los planes de la afición local, y menos por 3-0. Para la revancha, jugada en el Estadio Monumental cuatro días más tarde, los ruleteros se plantaron mejor y lograron ponerse en ventaja con un penal transformado en gol por Canío. En el segundo tiempo los viñamarinos alargaron las cifras con gol de Miralles, pero Audax descontó inmediatamente, con lo que todo parecía definido. Pero tres minutos después, Canío marcó el tercero para los evertonianos, con lo que la hazaña de dar vuelta la serie estaba al alcance. Los viñamarinos se fueron con todo en busca del empate y tras una serie de rebotes cuando se jugaba el último minuto, Oviedo quedó solo frente al portero Suárez y lo fusiló para marcar el cuarto gol. Era la clasificación para los Oro y Cielo, resultado que mediría a Everton en similares nada menos que ante Universidad de Chile. El 18 de mayo de 2008, Everton llegó al Estadio Nacional para jugarse su opción ante los universitarios. Ezequiel Miralles fu el protagonista inspirado de la noche, anotando tres goles para darles una merecida victoria a los ruleteros por 3-1. Ni siquiera el desconsuelo a los azules, quienes se sintieron absolutamente dominados por sus rivales. Para la revancha, jugada el sábado 24, quince mil personas asistieron a presenciar el encuentro entre

viñamarinos y universitarios. Los dirigidos de Arturo Salah salieron dispuestos a jugarse su opción y lograron convertir, pero de ahí en adelante los viñamarinos empezaron a manejar mejor el balón y lograron igualar rápidamente, en una jugada de Saavedra que dejó solo a Canío para que marcara el empate. El gol de Everton derrumbó anímicamente a los jugadores de Universidad de Chile, que sabiéndose eliminados, inconscientemente bajaron el ritmo. La segunda fracción fue diametralmente opuesta; mientras la parcialidad local festejaba y esperaba que pasara el tiempo, los visitantes veían con estupor cómo su equipo se despedía del torneo. El pitazo final del árbitro Carlos Chandía marcaba el inicio de los festejos de los hinchas locales, que en la final se enfrentarían con el campeón de los últimos cuatro torneos: Colo-Colo. El primer partido fue en el Estadio Monumental, el 28 de mayo, ante más de treinta mil personas. Fue un pleito estrecho, jugado con precauciones, pero en la primera fracción se vio mejor al conjunto visitante. En un partido de pocas oportunidades de gol, Johnny Herrera se lució sacando un taponazo de Barrios y en el arco colocolino Meléndez sacó en la línea un tiro libre de Riveros. En la segunda fracción, el viñamarino Arias se hizo expulsar y todo se desniveló a favor de los locales. Y cuando el partido estaba para empate, vinieron dos golazos para los santiaguinos, que los ilusionaron con un inédito pentacampeonato.

129


Capítulo VIll Camino a un Gran Centenario

130

UNA FINAL

SOÑADA

Salida de Everton para la Final con Colo-Colo. Con la ventaja del 2-0 en su cancha, Colo-Colo llegó al Estadio Sausalito confiando en llevarse por quinta vez consecutiva la corona de campeón. La final se disputó el martes 3 de junio y el frío no fue impedimento para que un Estadio Sausalito repleto fuera el marco ideal para una jornada que prometía ser inolvidable. Por eso, desde un comienzo, los dirigidos por Nelson Acosta dejaron en claro que ellos serían los protagonistas de la noche. Los locales se hicieron dueños de las acciones, atacando constantemente y creándose las mejores ocasiones de gol. Dos tiros en los postes, uno de Delgado y otro de Riveros, ponían en alerta a los colocolinos. Aunque se había visto mal, la visita había logrado mantener el cero durante todo el primer tiempo. Sin embargo, lo que sucedió en los segundos cuarenta y cinco minutos quedará por siempre grabado en la memoria de los hinchas Oro y Cielo. A los dos minutos, Miralles marcó la apertura de la cuenta, lo que inició un martilleo constante de los atacantes guatamarilla por forzar el resultado. En cuatro minutos electrizantes, a los 72 y 76, Everton logró dar vuelta la serie con goles de Riveros y otro más de Ezequiel Miralles. Con quince minutos por delante, la desesperación se instalaba en el coliseo de la Ciudad Jardín. Los colocolinos, a sabiendas que con un gol se adueñaban de la Copa, se fueron con todo en busca del descuento.

Pero en esos infartantes minutos finales, siguió siendo mejor Everton, que tuvo el cuarto en un contragolpe que terminó Canío con un tiro en el poste. Para el final, la imagen para la posterioridad de Johnny Herrera abrazando al juez Rubén Selman, cuando éste le pidió la pelota para dar por finalizado el encuentro, marcó el inicio de los festejos y del carnaval Oro y Cielo después de 32 años sin conocer el triunfo en el torneo de honor. El elenco evertoniano que consiguió la cuarta estrella esa noche, fue el siguiente: Herrera; Benjamín Ruiz, Cristián Oviedo, Adrián Rojas, Fernando Saavedra; Juan Luis González, Leandro Delgado, Cristián Canío, Jaime Riveros (Cristián Uribe); Darío Gigena (Marcos Velásquez) y Ezequiel Miralles (Francisco Sánchez). Impensadamente para algunos, especialmente para los albos y sus seguidores, Everton era el campeón del fútbol chileno. Era su cuarta estrella, pero la primera que se obtenía en el Estadio Sausalito. El recinto deportivo, testigo de más de setenta años de historia evertoniana, nunca había presenciado este tipo de alegrías. Como en toda gran celebración, en el pasto del Sausalito los jugadores y el cuerpo técnico fueron acompañados por dirigentes, encabezados por un eufórico Antonio Bloise, hinchas y periodistas, que querían vivir en directo la algarabía del triunfo.

Los campeones reciben la copa. Fueron largos minutos de alegría desbordada y en las galerías y tribunas de la hinchada, especialmente la agrupada en las barras Los del Cerro y Los Ruleteros, no cesaban de cantar, abrazarse y llorar. Mientras, en las calles de Viña, tal como en los 50 y 70, la gente también celebraba tocando las bocinas de sus autos y reuniéndose en el centro de la ciudad. Esa inolvidable noche, Everton y su ciudad fueron una sola, tal como tanto lo había pregonado en sus inicios a fines del 2006 la dirigencia de la SADP, por lo que la tan necesaria identificación entre la institución y sus hinchas se podía sentir en el ambiente. El club, por fin, volvía a estar en lo más alto del fútbol chileno y al año siguiente regresaría a competir en la Copa Libertadores. De cara al centenario del club, que se celebraba el 2009, las cosas no podían ser mejores para la gente de Viña del Mar, pues a partir de este nuevo hito histórico el proyecto de Everton SADP tomó renovados bríos y el club volvió a situarse con luces propias entre los grandes del fútbol chileno como el más importante de regiones, tanto por sus logros deportivos como institucionales. Consumidos los festejos por la obtención del nuevo triunfo, el equipo tuvo poco más de tres semanas para iniciar su participación en el Campeonato

de Clausura, donde arrancaba como uno de los candidatos al título. Tras una especial celebración de los 99 años de vida institucional con aquella estrella recién conseguida, el primer rival de los ruleteros en el Campeonato de Clausura fue Universidad Católica, en San Carlos de Apoquindo, venciéndolos por 1-0. El campeón empezaba ganando. Esta prometedora partida se mantuvo hasta la quinta fecha, cuando cae 0-1 ante Palestino en su casa, tras lo cual se comenzaron a ver algunos baches futbolísticos. Entremedio, el 1 de octubre debutan en la Copa Chile, torneo que se reeditaba el 2008 y que contaba con la participación de equipos de Tercera División y selecciones amateur, quedando inmediatamente eliminado. Siguiendo con su rendimiento más bien regular, solo logra llegar al repechaje por un cupo para los playoffs. El rival fue el complicado Cobreloa, que venía en alza y ese 12 de noviembre, los loínos fueron muy superiores y doblegaron al campeón vigente por 3-0, dejándolo fuera del cuadro final. Así terminó ese gran año 2008 para Everton, luciendo con orgullo el título que obtuvo durante el Campeonato de Apertura y que lo situaba, una vez más, entre los grandes equipos de fútbol de Chile.

131


132

ENTRE LA COPA LIBERTADORES

Y EL TORNEO LOCAL Si la campaña del 2008 quedará para siempre en la memoria de los evertonianos, la del 2009 es un bono extra para todos sus hinchas en el año del centenario del club. Conscientes de la responsabilidad de enfrentar la Copa Libertadores, donde entraban directamente por ser campeones del Torneo de Apertura 2008, se asumió que era imprescindible volver a reforzar al equipo. Ante la partida de los titulares Cristián Canío,

Mauricio Arias y Juan Luis González, arribaron a la Ciudad Jardín los argentinos Sebastián Penco y Oscar Cornejo, el uruguayo Nicolás Freitas; el paraguayo Diego Figueredo; y los nacionales Fernando Manríquez, Rodrigo Ramírez, Roberto Gutiérrez, Julio Martínez y el arquero Nicolás Peric. El primer partido del año fue en la Noche Roja, con Ñublense en Chillán, empatando a un gol. La revancha fue en la Noche Oro y Cielo, con triunfo para los locales por 1-0. Los partidos de preparación continuaron el 18 de enero, con la reedición del clásico porteño, que reunió a más de diez mil espectadores, perdiéndolo por penales tras empatar 2-2. Finalmente, la Copa Viña del Mar, disputada frente a Newell´s Old Boys de Argentina, cerró la etapa de preparación con un empate sin goles. El comienzo del Campeonato de Apertura 2009 trajo en el debut a Unión Española al Sausalito, el 31 de enero, cuadro que le ganó a los locales por 0-1. En su segundo compromiso, el equipo viajó a Concepción, partido que finalizó en empate sin goles. En la tercera fecha venció por la cuenta mínima a Iquique en el norte, en lo que sería su último apronte antes del debut en la Copa Libertadores de América frente a Caracas FC (ver recuadro). El resto de la campaña de este año continuó, hasta los últimos días de abril, alternándose con la participación en el campeonato de clubes continental. Pese al doble de esfuerzo deportivo, se lograron algunos buenos resultados con miras a lograr la clasificación a los playoffs, donde Everton debería defender el campeonato obtenido el 2008. En su penúltimo partido de la fase regular, Everton enfrentaba en un partido pendiente a Colo-Colo,

cuadro que había tenido una pésima campaña y que debía ganar obligadamente su quería tener alguna posibilidad de acceder a la segunda fase. Al final, el empate 1-1 prácticamente clasificó a los viñamarinos y dejó fuera a los albos, algo inédito en la historia de ese club. En la última fecha del torneo, los Oro y Cielo recibieron a Curicó Unido, elenco ascendido el año anterior y con el cual nunca se había enfrentado. La gente en el Sausalito quería un triunfo de los locales para asegurar una buena ubicación en la tabla general y de esa forma poder definir como local su primera llave. Y logró con un ajustado pero merecido 3-2.

La racha de seis partidos sin derrotas encumbró finalmente al cuadro de Nelson Acosta al tercer lugar de la tabla general del Campeonato de Apertura 2009, asegurando su paso a los playoffs. Tras ganarle a Municipal Iquique en partidos de ida y vuelta la llave para pasar a las semifinales, en esta instancia a Everton le tocó enfrentar a Universidad de Chile. En el partido de ida, disputado ante más de quince mil personas en el Estadio Sausalito de Viña del Mar el 24 de junio –día exacto del Centenario de Everton-, el equipo dirigido por Nelson Acosta logró imponerse por 1-0 a los universitarios, con un gol de cabeza en el penúltimo minuto del argentino Ezequiel Miralles. Con la ventaja en sus manos, la revancha se disputó tres días después en el Estadio Nacional de Santiago. Ahí las pretensiones de disputar la quinta estrella chocaron con los universitarios, que lograron vencer a los viñamarinos por 3-1, quedándose con la clasificación a la final del Campeonato de Apertura 2009. Así, al cierre de esta edición histórica, Everton había llegado al mes del Centenario del club con posibilidades de volver a regalarle una nueva alegría a su gente. La soñada quinta estrella estuvo de nuevo al alcance de la mano y una ciudad entera otra vez había vibrado con el Ever for Ever…


Canciones Oro y Cielo

136

CANCIONES

ORO Y CIELO A lo largo de su centenaria historia, en honor a Everton se han escrito poemas, canciones e himnos. El himno oficial, de acuerdo a lo publicado en 1952 por el diario La Unión de Valparaíso, fue creado por el conocido compositor Alfredo Fava, hincha evertoniano, y Juan Da Silva, quién escribió la letra.

Otra canción creada en honor al club viñamarino, es una hecha en base a la antigua canción francesa “Cést si bon”, muy difundida a principios de la década de los 50´ el siglo pasado. Según la revista del aniversario 71 de Everton, publicada en 1980, ésta fue interpretada por el cantante Jhon París.

Himno Oficial

La letra es la siguiente:

“Ever for Ever… Evertonianos Oro y Cielo es el emblema de tu honor El destino te dio casta de espartano Y a tus triunfos los saluda el mar y el sol.

“Everton Oro y Cielo Es tu color Y el hincha con emoción La divisa hace respetar.

Ever for Ever… Evertonianos Que resuene tu bravura en el confín Y de flores se cubran tus manos Que así te premia tu ciudad jardín. Que la tradición De tus blasones te de valor Y que sin cesar Arda la llama de la fe en tu corazón.

Siempre has de luchar Con optimista decisión Ever for Ever gran deportista. Ever for Ever viril Campeón”.

Everton Entra a la cancha a jugar Representa Viña del Mar Con su lema triunfar. Caballeros siempre del deporte Tus muchachos jugando se agrandan. Everton, Siempre te alentaré Jamás te abandonaré Porque es mi institución Y al rival que nos sepa vencer Gritemos de corazón Por siempre… Everton Por siempre… Everton Everton es campeón”.

137


Canciones Oro y Cielo

138

Esta canción fue escrita y compuesta, tras la obtención del título de 1976, por el quilpueíno Fernando González, uno de los fundadores del prestigioso grupo Congreso. La interpretación de la única versión hecha hasta hoy estuvo a cargo de los miembros de este mismo conjunto, Francisco Sazo y Hugo Pirovich, y de los hermanos Mercedes, Maritza y Emilio Rojas, todos oriundos de Quilpué.

“Ever for Ever en el corazón” “Ever for Ever en el corazón, Ever for Ever… Ever Everton! Naciste bajo el cielo azul, Con el corazón de oro, Junto a la gente linda de Viña del Mar. Ever for Ever en el corazón, Ever for Ever… Ever Everton! Domingo a domingo, Te vamos acompañar Confiando que una alegría nos vas a dar! Ever for Ever en el corazón, Ever for Ever… Ever Everton!

Con ocasión de la celebración del Centenario del club el 2009, se creó especialmente otro himno. Esta obra fue musicalizada por el artista Daniel Bertsch y su letra fue escrita por él mismo y Carlos Saavedra. “Y bajan las banderas de los cerros” “ Y bajan las banderas de los cerros Cubriendo la ciudad de Oro y Cielo La hinchada te saluda en tus cien años, Viñamarino. Queremos recordar todos tus hitos Que tanta gloria diste al Sausalito No olvidamos a Melendez y al Pelusa Ni Chicomito, Geoffroy y Escudero. Grande Ever, tu tamaño está en la mente De la hinchada que te sigue hasta la muerte No es por tus estrellas que nos llenas de pasión Sino el peso de tu historia que conmueve. … Dale Ever, que estaremos juntos, Llenando de pasión el Sausalito Cien años más estaremos contigo… EVER, FOREVER, CONTIGO EVERTON EVERTONIANO HASTA LA MUERTE NO NOS IMPORTA QUE DIGA LA GENTE

Ya no solo en Viña del Mar, Si no en cualquier lugar Todo el país te quiere ver ganar!

Un día nací allí sencillamente Son cien años defendiendo una ilusión La familia “Oro y Cielo” hoy le canta al corazón Viñamarino!

Ever for Ever en el corazón, Ever for Ever… Ever Everton! Ever for Ever en el corazón, Ever for Ever… Ever Everton!

Tu fútbol nos devuelve el horizonte Que la vaguada roba a la ciudad Tus estrellas se conservan en el mar Esperando por la gloria de la Quinta! … Dale Ever, que estaremos juntos… Llenando de pasión el Sausalito Cien años más estaremos contigo… EVER, FOREVER, CONTIGO EVERTON EVERTONIANO HASTA LA MUERTE NO NOS IMPORTA QUE DIGA LA GENTE”

139


Colofón

140

PRESIDENTES DE

EVERTON PRESIDENTES

PERÍODOS

1 David Foxley (honorario) 2 Frank Boundy 3 Juan Echeverría 4 Archibaldo Costa 5 Guillermo Bobillier 6 Eugenio Sempe 7 Ives Beke 8 Héctor Prajoux 9 Luis Izarnótegui 10 Ives Beke 11 Pedro Pizarro 12 Maunuel Romo 13 Oscar Marín 14 Víctor Bolocco 15 Ramón Osorio 16 Ronaldo Chamy 17 Aldo Caimi 18 Alfonso Verschae 19 Oscar Tortello 20 Antonio Martínez Ruiz 21 Antonio Bloise Controneo 22 Ildenfonso Molina 23 James Hudson 24 Jorge López 25 Armando Saffe 26 José Luis de Cerio 27 David Santelices 28 Jorge Castillo 29 Aldo Caprile 30 Renato Airola 31 Carlos Torres 32 José Araneda 33 Antonio Martínez Segui 34 Antonio Bloise Ramos 35 Juan Pablo Salgado 36 Antonio Bloise Ramos

1909 – 1913; 1919 – 1920

La información de este libro esta basada en la recopilación de información de los periodistas Pablo Díaz y Ricardo Gatica, con la investigación complementaria de la Sra Mónica Rojas.

1909 1914 1915 1924; 1930 – 1932

EDITADO POR

1926 1927 – 1929 1933 – 1934 1936 - 1937 1943

Diseño: Cristobal Benjamin Román Villarroel. Taller lX Diseño Gráfico 2014 Universidad Viña Del Mar. Profesor Guía: Oscar Acuña Pontigo Magíster en Diseño Estratégico.

1944 – 1945; 1955 – 1959 1945 – 1946 1947 – 1951; 1954; 1985 – 1986 1952

Esta edición se termino de imprimir en Agosto de 2014, en la imprenta Impresión.cl, Ciudad de Valparaíso. Chile. Con un total de 2 copias.

1953 1971 – 1972 1973 – 1974 1975; 1979

En la portada se utilizo Full color por un lado, laminado brillante o mate, papel interior: couche 130 grs. mate, Impreso Offset Digital , encuadernación Hotmelt.

1975 1976 – 1978; 1984

Tipografías utilizadas: Familia Helvética, Okuda

1980 – 1983 1987 – 1988

Programas: Adobe Indisign, Illustrator, Photoshop.

1990; 2001 – 2002 1991 – 1992

IMAGENES Y FOTOGRAFÍAS

1992; 1993 – 1994 1993 1994; 1996 1995 (diciembre) – 1996 enero 1996 – 2000 2003 – 2004 2005 – 2006 2006 2006 – 2007 2007 – 2012 2013 – 2014 2014 (Presente)

Archivo Everton Viña del mar SADP. Corporación deportiva Everton de Viña del Mar. Revista Estadio. Archivo El Mercurio de Valparaiso SAP. Colección Pedro Encina. Colección Patricio Cabezas. Colección Juan Esteban Dysli. Archivo Histórico Patrimonial. Revista Life años 20. Revista Batallon Maipú 1902. Revista Guía del Veraneante ,años 1956,1948, 1943. Libro Centenario 1910 Provincias y Comunas de Chile. Oficina de turismo Viña del mar Chile. https://www.flickr.com/camilo_garland DOCUMENTACIÓN Biblioteca Santiago Severin de Valparaíso. Club Deportivo Everton de Viña del Mar S.A.D.P Rep Legal Patricio García Monteverde. Avenida Valparaiso 585, Local 32. Galería Pleno Centro, Viña del Mar Chile.

141

Profile for Roman BenjaminDW

Un Equipo, Una Ciudad Everton de Viña del Mar  

Libro centenario de Everton Viña del Mar, En el se relata la historia del club deportivo desde sus inicios hasta su cumpleaños numero 100.

Un Equipo, Una Ciudad Everton de Viña del Mar  

Libro centenario de Everton Viña del Mar, En el se relata la historia del club deportivo desde sus inicios hasta su cumpleaños numero 100.

Advertisement