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www.Rollinga.cl / ABRIL DE 2010.

Beach House/John Wray/Los Mil Jinetes/Loreto Aravena/Criaturas de la Noche/Mosciatti/Massive Attack

El rock según Franz Ferdinand EntrevistaExclusiva

2 Número


4-5.......................Breves 6-8.......................Bandas: -Beach House -Bear in Heaven -Astro 9..........................Más Extraño que la Ficción: Terremoto 10-13...................Discos 14-17...................Franz Ferdinand 18-19...................Mark Linkous 20-21...................Matías Aguayo 22.........................Comic: Kick Ass 23........................Televisión

24-25...................Cristóbal Briceño 26........................ Massive Attack 28-29...................Germain de la Fuente 30-31....................Julian Temple 32-33....................Cine: Criaturas de la noche 34.........................Cristián Jiménez 35..........................Películas 36-37....................Literatura: John Wray 38-39...................Libros del mes

40-41...................Cable: -Lost -The september issue 42-43....................Nibaldo Mosciatti 44-45....................Loreto Aravena 46-47....................Fotografía 48.........................Web 50.........................Gastronomía


Director:

Raúl Morales.

Editor general:

Felipe Rodríguez.

Dirección de arte y diseño: Natalia Ubilla.

Fotografía:

Danny Esteban Alveal. Cristián Soto. Carlos Reyes.

Produción:

Mónica Rodríguez. Dirección: Román Díaz 1061 of. 32, Providencia Contacto: Contacto@rollinga.cl

Colaboraron en este número:

Alejandra Zúñiga, Daniel Aravena, Rodrigo Morales, Diego Rammsy, Martín Solís, Raquel Telias, Nicolás Sotomayor, Cristóbal Dumay, Javiera Hernández, Andrés Muñoz, Alodia López G., Marcos Ortiz F., Juan Andrés Oddé, Rodrigo González, Jorge Letelier, Francisco Ortega, Rafael Valle, Andrés Gomez Bravo, Lucy Willson, Gabriela Haddad, Carlos Reyes, Mario Álvarez, Emiliano Romagnoli.


///Breves / Se viene Manuel García Pocos días después del terremoto, Manuel García, uno de los mayores créditos de la música nacional, arrancó con las grabaciones de su tercer disco solista titulado Catalejo. Con más de 40 temas para elegir y fecha probable para fines de mayo, el álbum se está grabando en la Sala Master de la Universidad de Chile y se dividirá en dos partes: una acústica y otra eléctrica. A romperla, Manolito!

Rufus y las canciones para Lulu El 20 de abril estará en las disquerías el séptimo disco del canadiense Rufus Wainwright, llamado All Days are Nights: Songs for Lulu. Unos días antes, el 9 de ese mes, el solista se presentará en Londres para adelantar canciones que, según contó, “serán orquestales y grandilocuentes”. Una buena noticia: al parecer, tendrá edición chilena.

Joaquin Phoenix volvería al cine La película que traería de regreso a Joaquin Phoenix luego del desquiciamiento devenido en farsa, se llamaría Schok Till You Drop, basado en la novela The Beautiful Cigar Girl, de Daniel Stashower. El actor, cuya última aparición en la pantalla grande se registró en Los Amantes (2008), de James Gray, dejaría su aventura como hip hopero para encarnar nada menos que a Edgar Allan Poe.

Interpol se pone las pilas

El sucesor de Our Love to Admire (2007), fue registrado en estudios neoyorkinos y saldría a fines de año cuando la banda finalice el tour donde telonean a U2. Paul Banks, vocalista y líder del cuarteto, declaró que el sonido irá en una dirección clásica. “Queremos volver a las canciones de nuestro primer disco. Creo que tendrá esa característica”, afirmó.

Kate Winslet no va más

Kate Winslet, una de las mejores actrices contemporáneas, y el director Sam Mendes -Belleza Americana- informaron a través de un comunicado que su matrimonio terminó hace un mes. Aunque la misiva explica lo mucho que se quieren, la convivencia no resultó como planearon. Es la segunda separación de la inglesa. Tienen un hijo en común de seis años.

Crowded House de vuelta

A los neozelandeses Crowded House los llaman “Los Beatles oceánicos” y si fuesen ingleses serían una leyenda viva. En junio, la banda de Neil Finn, con una eterna capacidad de hacer buenas y radiables canciones, estrena nuevo disco titulado Intriguer. Producido por Jim Scott -Rolling Stones, Neil Young-, es un nuevo hit en su carrera. Corran a bajarlo.


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Breves 

Rivera Letelier gana premio

El Arte de la Resurrección es el nombre de la novela con que Hernán Rivera Letelier ganó el Premio Alfaguara de novela en España, dotado en 175.000 dólares. El texto cuenta una historia, era que no, ambientada en el desierto de Chile, en las primeras décadas del siglo XX y tiene fecha de salida para mayo. “Hay putas, desierto, surrealismo y un predicador”, adelantó.

La balada de Johnny y Keith

Una película documental sobre el incombustible guitarrista de los Roling Stones, Keith Richards, es lo que está preparando Johnny Depp, el actor favorito de Tim Burton. Este regreso a la dirección luego de su debut, The Brave (1997), se hizo posible por la amistad que une a Richards y Depp, quien calificó de “feliz”, el retrato que prepara sobre el rockero.

La Stasi no quería a Günter Grass

Nadie sabe si creerle al escritor Günter Grass -El Tambor de Hojalata-, quien acaba de contar que la Stasi vigiló sus pasos cuando residía en la vieja RDA. Mucho menos después de confesar, en 2006, su paso por un tentáculo armado de las SS. El Premio Nobel 1999 hizo la denuncia pocas semanas antes de la publicación de un libro basado en los archivos de la policía secreta sobre su conducta.

Viggo Mortensen será Freud

Ante la renuncia de Christopher Waltz, será Viggo Mortensen quien interprete a Sigmund Freud en The Talking Cure, la nueva película de David Cronenberg. Esta narra el triángulo amoroso entre Freud, su discípulo Carl Jung y una joven con problemas sicológicos a cargo de Keira Knightley. Mortensen, además, es protagonista de La Carretera, que basada en el libro de Cormac McCarthy, asoma como uno de los grandes estrenos del año.

Thom Yorke bautiza a su nueva banda Atoms for Peace fue uno de los temas que incluyó el primer y único disco solista de Thom Yorke, The Eraser (2006). Ahora, el capo de Radiohead ocupa ese nombre para bautizar a su nueva banda que incluye al bajista de los Red Hot Chili Peppers, Flea, al productor Nigel Godrich, al baterista de Beck, Joey Waronker, y al percusionista Mauro Refosco. En abril mostrarán sus canciones en Estados Unidos y el plato fuerte será el festival de Coachella.

No más Big Star A los suicidios de Vic Chesnutt en la reciente Navidad y Mark Linkous -ver nota en la página 18-, la mañana del 17 de marzo se sumó la pérdida de otro grande: Alex Chilton, víctima de un paro cardíaco. Líder de Big Star y uno de los últimos rockeros de culto por encarnar “la quintaesencia del trío power pop”, editó en los 70 tres discos subvalorados y trascendentes. Hace unos días, en el festival South by South West donde debía estar, músicos de R.E.M., Lemonheads y M Ward tocaron junto a los integrantes de su banda como homenaje. En Londres, en tanto, MGMT abrió un show de promoción de su nuevo disco, Congratulations, haciendo un cover de Big Star. Buen viaje, Alex!


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BEACH HOUSE

La avanzada del pop

U U

na francresa y un nativo de Baltimore. En Beach House están Victoria Legrand, sobrina del director de orquesta galo Michel Legrand, quien cuenta con tres Oscars en sus vitrinas, y Alex Scally, un carpintero aficionado a la guitarra. Si su disco debut homónimo (2006) tuvo buenas críticas y su segundo álbum, Devotion (2008), con su sonido tan ensoñador como vintage abrió las orejas de los fans del Primer Mundo, su nueva obra, Teen Dream, los pone dentro del rock de avanzada. La confirmación de un estilo llamado dream pop que logra equilibrar, gracias a la voz de Legrand, ráfagas armónicas y distorsión al servicio de letras desoladoras. La chica, quien suele componer en un viejo teclado Yamaha fechado en 1981, contaba que para grabar su nuevo álbum, agarraron sus cosas y se fueron de camping a un bosque en las afueras de Nueva York. Allí armaron las primeras maquetas que serían pulidas bajo la supervisión de Chris Coady, quien produjo discos para Blonde Redhead,

Celebration y Architecture in Helsinki. “Demoramos nueve meses en escribir el disco. Hay nuevas emociones y más dinamismo. Ciertas cosas son más claras y creo que se siente más cercano, físico e íntimo. No es que nos hayamos vuelto locos agregando nuevos instrumentos o creando algo imposible de tocar en vivo. El esquema de trabajo fue crear grandes canciones con bastante poco material”, declaró Legrand al sitio About.com. El pop de cámara y con actitud de

Un dúo compuesto por una francesa y un estadounidense han hecho de Teen Dream, su tercer disco, un manual de sonidos evocativos y ensoñadores que los tienen como uno de los referentes del año.

Beach House, hereda la impronta sonora de Cocteau Twins, Mazzy Star y Belly. “Está hecho para ser escuchado muy alto o con esos cascos grandes que te cubren la cabeza”, reconocen estos confesos admiradores de David Lynch. A Legrand le gusta el lugar donde vive. Ubicado en la zona noreste del país, Baltimore -cuna del cineasta John Waters y la imbatible serie The Wire- no sólo es una urbe tranquila y la mitad de barata que Nueva York. Además, protagoniza una evolución sonora desde que aparecieron Diplo, Animal Collective y Don Deacon. Si antes por sus calles sonaba el hip hop como alma onmipresente, hoy es una comunidad más bien universitaria que se inclina por gustos más eclécticos, dando vida a nuevos bares y circuitos musicales. Algunos avizoran un cambio industrialmusical como sucedió con Manchester hace dos décadas. ¿Dará para tanto? Hay un dúo en la ciudad que lo cree posible.

Raúl Morales R.


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Bandas

BEAR IN HEAVEN

Miren Para Arriba

C

uando en noviembre pasado editaron su segundo álbum, Beast Rest Forth Mouth, Jon Philpot, el cabecilla de Bear In Heaven, no tenía demasiadas expectativas. Su discreción, más bien, era fruto de sus antecedentes. Se había mudado desde su natal Georgia a Nueva York en 2002 y sus canciones, aunque sorprendían a un grupo de incondicionales, no irradiaban a la mayoría. Pero bastó que Grizzly Bear, una de las bandas más importantes del rock deforme actual, los ensalzara vía Internet para que se diera el milagro. “Nos habíamos visto en un par de conciertos en Nueva York, pero no somos amigos. Me sorprendió que hablaran bien de nosotros porque nos dio un tremendo impulso”, cuenta el cantante. Tras las loas, vino un llamado telefónico. Philpot estaba en su casa cuando un periodista del influyente sitio musical Pitchfork lo citó para entrevistarlo. El encuentro fue un rotundo éxito: los catalogaron como una de las agrupaciones más frescas del último tiempo y dijeron que era uno de los discos del año. Con ese cargamento de felicitaciones en sus espaldas, la vida les cambió. El celu-

Caóticos, experimentales y mántricos, Bear In Heaven se destapó con su segundo disco, Beast Rest Forth Mouth. Ignorados hasta hace pocos meses, ahora los comparan con Pink Floyd y Animal Collective y tienen uno de los shows más impredecibles del rock actual. lar y el mail del líder no paró de recibir mensajes. “Fue como iniciar otra vida. Pensaba que mi idea de vivir de la música había fracasado. Partí con 19 años y ahora estoy viejo, tengo 35. Pero esto da sorpresas”, afirma. Philpot, el cerebro distorsionado de este combo que comparte junto a Adam Wills, Sadek Bazarra y Joe Stickney, partió creando temas en la pieza de su casa inspirado en un nombre fundamental del pop: Talk Talk. Ellos eran su máxima santidad. Un grupo del que hacía covers y conocía su historia de memoria. Luego de varios trabajos para ahorrar,

tomó una decisión: irse a la Gran Manzana. Cuando llegó, lo primero que le sorprendió fue el alquiler. “Tuve que vivir en departamentos pequeñísimos porque todo era muy caro. Ahí invité a mis compañeros y comenzamos a tocar”. Tras un EP que pasó inadvertido, en 2007 saltan a las grandes ligas. Editan su debut, Red Bloom of the Boom, que es comparado inmediatamente con grupos krautrock y con Pink Floyd. Esas canciones dementes, experimentales y esquivas, pasaban de percusiones tribales a ruidos ensordecedores, de rock mántrico a alucinación auditiva, sobre todo, en temas como “Shinning and Free”. Tocando y absorbiendo los sonidos neoyorkinos, su nuevo álbum los muestra más experimentados en el manejo de la distorsión sonora y tiene momentos altos en “Lovesick Teenagers” y “Beast in Peace”. “Nuestro show es caótico. Confirmamos tocatas en abril en Europa y es para no creerlo porque nadie daba un peso por nosotros. Nos dicen que somos similares a Animal Collective, pero me quedo con Talk Talk”, explica Philpot. Un hombre de principios. Alejandra Zúñiga

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//  /Bandas /

ASTRO

Iluminados por las Estrellas

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l mismo día, dos correos electrónicos le sacaron una sonrisa a Andrés Nusser (26). Ambos venían de México y lo invitaban junto a su banda Astro a tocar a ese país. Como la respuesta debía ser rápida, el cantante no lo pensó dos veces y aceptó la oferta: presentarse en el festival Vive Latino, que se realizará los próximos 24 y 25 de abril en el DF. “Estoy súper ansioso. De verdad no sé qué esperar”, dice. Han sido dos años de trabajo duro que, como si se hubiesen alineado las estrellas, están dando frutos. Osornino, Nusser llegó a Santiago hace seis años para estudiar composición. Junto a Octavio Cavieres formaron Astro sobre la base de un puñado de canciones pop, sicodelia y teclados que tomaron forma con la adición posterior de Lego y Zeta Moustache. Así fueron saliendo las tocatas y también su primer álbum, Le Disc de Astrou (2009), que llamó la atención por ciertas similitudes con grupos como MGMT o Empire of the Sun.

“Está bien que nos comparen, porque la verdad es que la música se parece un kilo”, admite. Una gira autogestionada por Argentina y Uruguay, a fines del año pasado, les cambió completamente el rumbo. El tema “Maestro Distorsión” se coló en una compilación de un blog

Comparados con MGMT e invitados al próximo Vive Latino, el grupo de pop sicodélico va en alza. A mediados de este año, editarán su segundo álbum. trasandino y la bola de nieve sobre este grupo creció hasta llegar a oídos mexicanos. Paralelamente, Oscar Wakeman -hijo de Rick Wakeman, tecladista del grupo británi-

co Yes y que estaba en Santiago filmando comerciales- se fijó en ellos para hacerles su primer videoclip. Por si fuera poco, justo entraron en contacto con Cristóbal Carvajal, bajista y productor de Holden, quien aceptó producirles un nuevo disco para este año. “Todo lo que hemos logrado es gracias al primer disco, que yo pensé que no iba a llegar a ningún lado. Hay tres canciones que me dejan conforme, pero las otras no”, sentencia Nusser, quien tiene fe en su próximo trabajo. “Va a ser uno de los mejores discos del año. No lo digo con soberbia, porque nosotros mismos estamos impresionados de lo bueno que está”. -¿No es suerte todo esto que les está pasando tan rápido? -Es feedback del trabajo que hemos hecho y que a la gente le gusta. En Astro la regla es producción todos los días. De repente paro un sábado o un domingo, pero es muy raro.

Daniel Aravena


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Más extraño que la ficción

C

Así te quiero,Chile

omo las grandes historias, los veinte años de la Concertación tuvieron un final impredecible y paradójico. Bachelet, la misma que sufrió el exilio y la muerte de su padre por parte de la dictadura, terminó sus días en el poder exigiendo el despliegue de militares en Concepción. Pero hubo mucho más. La madrugada del 27 de febrero pasado no sólo provocó caos y destrucción, sino que también se llevó ese Chile de fábula y de fotos descoloridas que creíamos que seguía con vida. Ese país solidario y amigo en la tragedia y el dolor se esfumó como lágrimas bajo la lluvia. El nuevo rostro nacional tiene otra piel: la indiferencia es la única vía de sobrevivencia y el dinero es el santo patrono de la existencia. En estos veinte años casi no nos dimos cuenta, pero nos tragamos el cuento entero. Cuando ese Jesucristo humano -y gracias a Dios, chileno- llamado Ricardo Lagos afirmaba con segura convicción que Chile dejaría el subdesarrollo en 2018, todos creímos. Cuando el ingreso per cápita mostraba que teníamos el mejor índice económico en la región y escondíamos bajo la alfombra la profunda desigualdad de clases, todos creímos. Cuando todos los días, el diario del dueño

de bancos, multitiendas, supermercados y, ahora, televisión por cable, muestra titulares donde lo único que importa es quién tiene más dinero que el otro, todos creímos. ¿Qué pasó con este país? Los saqueos, con tipos robando y acaparando todo; con inubicables dueños de inmobiliarias y cuyos edificios cayeron con la misma velocidad que un castillo de naipes, fueron de espanto. En una situación extrema, como la que se vivió este marzo inolvidable, vimos que todo era máscaras y fachadas. La primera virtud de la decencia es reconocer los errores. Y en Chile ese republicano rasgo a nadie le importa. Recuerdo imágenes explícitas: cuando la selección fue a jugar por las Eliminatorias a Bolivia y Argentina, nuestros hinchas repetían una misma conducta. Más que los insultos típicos en este tipo de confrontación, sacaban billetes de sus bolsillos y se los mostraban a los rivales, como quien observa a un muerto de hambre en plena descomposición. En ese sentido, el terremoto sirvió para situarnos. Bolivia, el país más pobre de Sudamérica y siempre mirado en menos por los chilenos, realizó una Teletón para colaborar con la reconstrucción de nuestro país y Haití y juntaron un millón de dólares. Argentina, por su parte, reunió a más de cien mil personas y 60 toneladas de

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comida en un concierto inédito liderado por sus actores y músicos más populares. El gesto de gratitud no se hizo esperar. El gobierno de Sebastián Piñera nombró como cónsul en La Paz a Jorge Canelas, un personaje que hace diez años declaró que “las mejores relaciones con Bolivia es no tener relaciones”. No es un suceso al azar. A los pocos días de este desaguisado, el Presidente también instaló como gobernador de Concepción a José Miguel Stegmeier, un hombre de pasado oscuro, acusado de lavado de dinero en negocios de Colonia Dignidad y que visitó frecuentemente a su gran amigo pederasta, Paul Schaffer, mientras éste estuvo escondido en las afueras de Buenos Aires. Poco se ha aprendido. Y quizás, la mañana del 11 de marzo, con temblores cada diez minutos y que parecían el guión perfecto para una película de Tim Burton filmada en Springfield, durante la asunción del líder derechista, sea el aviso de nuestra decadencia. El tierno abrazo entre Bachelet y Piñera al final de la Teletón fue un saludo a la bandera y otro truco para producir empatía inmediata. Porque ese Chile unido ante la adversidad y que sale adelante cueste lo que cueste no es más que un spot publicitario.

Emiliano Romagnoli


// 10 /DISCOS /

TWO DOOR CINEMA CLUB -Tourist History/Glass Note/

THESE NEW PURITANS -Hidden/Domino/

Jack, el Destripador

De la mano de su pequeño geniecillo, Jack Barnett, los ingleses These New Puritans recrean en su segundo disco, Hidden, un rock extremista y mutante, cubierto por una abrumadora imaginación y que no se puede encasillar en ningún estilo. Radiohead ya tiene sucesor. Las revistas inglesas conocen el negocio. Cada cierto tiempo, toman una banda, le dan quince minutos de fama y, al rato, la escupen al basurero como si fuera un artefacto desechable. These New Puritans podría haber sufrido la misma suerte de muchos de sus colegas que pasaron de ser héroes a personajes anónimos a la velocidad de la luz, pero su gran virtud es que construye sus canciones en torno a una ambición bastante simple: atrapar a los auditores con una música de encanto fatal. Sucedió en su disco debut, Beat Pyramid (2008), donde Jack Barnett, el geniecillo al timón de esta tripulación fresca y novedosa, extraía el mejor néctar de próceres como Wire, The Stranglers y PIL, para golpear directo al mentón. Dos años después e impresionado por los poderes de Michael Jackson y su magia para hacer melodías aptas para todo público, Barnett apuesta alto para ponerse al mismo nivel que su desaparecido ídolo. Hidden, su segundo disco, es el mejor antídoto contra la mediocridad y uno de esos

exclusivos discos que dejan al oyente con ganas de escucharlo repetidamente. En la cocina de Barnett y sus These New Puritans -asesorados en la coproducción por el líder de Bark Psychosis, Graham Sutton-, hay lugar para platos que pueden considerarse como propios: además de la instrumentación básica, el grupo añade un coro de niños, palmas, tambores japoneses y extractos de M.I.A. y PIL, que no tienen comparación. La banda juega en una liga propia y lo sabe. Hidden está compuesto por el desapego a los ritos comerciales y se pasea libremente por el campo de un rock tan experimental e imaginativo que lo convierte en pop, bordado por una tensión e intención que hace bailar en “We Want War” e inventa un hip hop futurista en “Attack Music”. Basta de cortinas de humo como Pete Doherty o The Libertines. La música del siglo XXI tiene su primer relevo para Radiohead: These New Puritans.

Felipe Rodríguez C.

Definidos a sí mismos como “hijos de la tecnología”, Two Door Cinema Club exhibe un pop eléctrico de sonidos impetuosos cargados de ambición. Un trío que irrumpe y se exige en su debut, Tourist History, provisto de canciones que no pierden el ritmo en ningún instante, dando una muestra de ferocidad creativa que alegra desde el primer minuto hasta el último suspiro para hacernos pasar un gran momento. Influenciados por bandas como Bloc Party o Death Cab for Cutie, estos irlandeses vienen guiados por el sonido de sus guitarras y deslumbrantes melodías, matices exactos que combinan con seguridad en estos diez temas. Desde el arranque con “Something Good Can Work” y “I Can Talk” muestran composiciones que se resuelven en una exhalación y las combinan con toques electrónicos y un talento envidiable para sacar desde sus instrumentos clásicos, melodías instantáneas y pegadizas. El optimismo que ofrece Two Door Cinema Club promete un futuro auspicioso para este gran grupo y que parece revivir a un enfermo en estado agónico: el britpop. Bajo el sello distintivo de los acordes que dieron fama y autoridad a las bandas de la isla en los ’90, la banda se abre paso sin pirotecnia ni espectacularidad para reclamar un lugar. Todo lo contrario. Sus virtudes quedan expuestas en un registro tan robusto como agradable y que lo convierten en un pequeño gran manjar para los aficionados al rock británico. Para escuchar una y otra vez.

Rodrigo Morales


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DISCOS 11

CHARLOTTE GAINSBOURG -IRM-

/Elektra/

Salvo notables excepciones, ser hijo de un genio musical siempre genera más problemas que alegrías. Charlotte Gainsbourg, la descendencia de Serge Gainsbourg, el más grande del pop galo del siglo pasado, y la actriz Jane Birkin, nació con suerte. Desde que -cuando era una preadolescentecon su padre interpretó a dúo el tema, “Lemon Incest”, donde decían “este es el amor que nunca haremos”, los franceses le guiñaron un ojo y la adoptaron como a su preferida. El afortunado destino se propagó a otras áreas y Charlotte no desperdició la oportunidad. Fue musa en el cine de Todd Haynes, Michel Gondry y Lars Von Trier y en el rock ha tenido dos padrinos de lujo: Jarvis Cocker y Beck. Si con el primero realizó, 5: 55 (2006), un experimento disparejo y dominado más por los invitados que por su protagonismo, en su nueva aventura la europea imprime su sello. En IRM –una sigla de las resonancias magnéticas que le practicaron tras sufrir un accidente en ski acuático que le provocó un derrame cerebral en 2007-, su reciente disco, forma un matrimonio sonoro perfecto junto al creador de Mutations (1998). Entre capas de efectos, folk melancólico, destellos punk y seductores susurros frente al micrófono, las canciones se adhieren a la piel y dibujan melodías tan luminosas como frágiles. Es cierto que hay mucho de Beck en IRM, pero también está impresa la intensidad artística de Gainsbourg. Un estilo que queda plasmado en el tema homónimo, por lejos y tempranamente, uno de los mejores de la temporada. Excelente.

Felipe Rodríguez C.

YEASAYER -Odd Blood/Kranky/

Acuñar el concepto pop inteligente no sólo suena extraño, sino también contradictorio. Lo popular siempre es accesible, algo que no comulga en absoluto con lo sesudo o elaborado. Pero desde que las máquinas y la tecnología permitieron complejizar la música hasta el punto en que sería imposible tocarla de manera análoga, el concepto ha rondado revistas y blogs especializados hermanado con etiquetas como avant garde o experimental. Los neoyorquinos Yeasayer irrumpieron con All Hour Cymbals (2007) tocando esa tecla: evocando sensaciones más que certezas detrás de una capa de bellas melodías, campo minado y conquistado con propiedad por nombres como Animal Collective o Grizzly Bear. Lejos de caer en el lugar común, lo suyo fue una victoria que con un barniz más electrónico se repite en su nuevo disco Odd Blood. Sorprenden aquí, principalmente, el carácter más vocal de las canciones -“O.N.E.” es como New Order de dormitorio- y su estructura más definidamente pop. Sin embargo, el menú es tan diverso que a veces cuesta seguirle el ritmo. Hay piezas bailables, otras reflexivas y otras incomprensibles. Muchas veces el ataque de arreglos y estilos salpica en la cara como una mala sorpresa al abrir un viejo tarro de comida preparada. Con todo, queda la sensación de que asistimos al horneado de algo grande -en proyecciones y creatividad-, pero que aún no termina de convencer en lo que es en sí mismo: un disco de pop inclasificable, demasiado ecléctico como para merecer siquiera esa etiqueta.

Daniel Aravena

LOCAL NATIVES

- Gorilla Manor/Infectious Records/

Lo dijo David Sitek, uno de los cerebros de TV On The Radio y uno de los rockeros más respetados de la actualidad. Uno de sus nombres favoritos para el primer año de la década era un grupo de Los Angeles. ¿Su nombre? Local Natives. Emparentados con Dodos, Band of Horses y, especialmente, Fleet Foxes, el grupo comparte el gusto por el folk rutero de los sesenta y setenta y el pop luminoso de toda la vida –con reminiscencias de Beach Boys, los subvalorados XTC, Crosby, Stills, Nash & Young y Mojave 3- y, así, sin demasiadas vueltas, facturan uno de los trabajos más cálidos del rock en inglés de los últimos tiempos. Su misión es una sola: encantar con la unión de un trío de voces que, al unísono o en desfase, dan forma a una muralla de sonido donde lo fundamental son los arreglos vocales finos y conmovedores. Siempre con buen ojo para el detalle, en su debut, Gorilla Manor, construyen ensambles delicados y virtuosos en “Airplanes”; melodías con una batería galopante y enérgica que se cuela protagónica entre las voces en “Sun Hands”; o temas donde desarrollan todo el afán dramático y grandioso que, con un incesante crescendo, pasa de la etérea calma a la explosión de aullidos y ritmos que, en plan catarsis, se toman el espacio en forma violenta e infantil en “Shape Shifter”. Estamos más que claros. Local Natives no cambiará la vida de nadie, pero congelará algunos buenos momentos. Ideal para escuchar mientras caen las primeras hojas del otoño.

Alejandra Zúñiga


//12 /DISCOS /

LATIN BITMAN

GORILLAZ

/Nacional Records/

/EMI/

-Colour-

Colour pasea al auditor entre el funk, el dub reggae, el disco y el hip-hop, donde Latin Bitman combina exitosamente los medios electrónicos con la participación de los músicos invitados. El resultado es un disco fresco y, sobre todo, cosmopolita -hay letras en español, inglés y portugués-, lo que indica la clara intención de introducirlo en mercados extranjeros. La colaboración más fructífera la hace Francisca Valenzuela en “Help Me”, un single redondo y pegajoso, al estilo de los éxitos comerciales que logran en EE.UU. los primeros lugares en los rankings de R&B. “Summertime” con el ex Los Tetas, Rulo, es un tema más lounge y a ritmo de bossa, que resulta muy refrescante. Anita Tijoux aporta con su estilo propio en “Insomnio”, una canción con hip hop callejero y Zaturno hace su aparición lírica en “En el Abismo”, un dub que saca al rimador de su terreno familiar y con sorprendentes resultados. El mérito de este disco es lograr conjugar lo electrónico con lo humano, y producir un compendio de buenas canciones, altamente radiales y, algunas, bailables, donde Latin Bitman ratifica una de sus virtudes: lograr que la obra suene como un todo más que salpicar hits y rellenar el resto. Colour es un álbum de calidad y acertadas participaciones. Es muy difícil lograr un sonido que tenga el standard de colegas estadounidenses en estos estilos. Bitman lo logra, aunque su trabajo tiene más de bitman que de latin. De chilean, sólo un poquito.

Diego Rammsy

-Plastic Beach-

Cuando Damon Albarn se asoció con el dibujante Jamie Hewlett para poner la primera piedra de la banda virtual, Gorillaz, nunca pensó que este experimento de cartoon pop acrecentaría su chequera a límites insospechados. Con el control total y algunos hechiceros del hip hop vanguardista como copilotos de su proyecto -Dan The Automator y Danger Mouse-, el ex líder de Blur se tomó su profesión como un juego donde siempre salía triunfante. Sus antecedentes, en todo caso, le daban la razón. Las radios no dejaban de promocionar sus canciones hechas para los rankings y Albarn se sintió tan glorioso que hizo lo que quiso con calidad: se vistió de Paul Simon y se dejó seducir por los ritmos africanos -Mali Music (2002)- y homenajeó en un ska de baja resolución a sus venerados The Specials -The Good, The Bad and The Queen (2006)-. Ahora, y cuando tras Demon Days (2005), había comentado que cerraba la puerta por fuera de su grupo animado, el músico dio un giro a su palabra. Invitó a estrellas como Lou Reed, De La Soul y los ex The Clash, Paul Simonon y Mick Jones, entre otros, como acompañantes de un álbum que suena a un trabajo solista. Pero, como le pasó a Manu Chao tras editar Clandestino (1997), Albarn se miró demasiado en el ombligo y se equivocó. Plastic Beach es una colección de canciones extenuantes, que no luce ningún clásico y a la que le pena un productor que acotara la imaginación musical del cantante. El ex Blur tropieza en su propio narcisismo y edita el disco más intrascendente de su carrera.

Martín Solís

FOUR TET

- There Is Love In You/Domino/

Kieran Habden, el hombre tras Four Tet, lleva más de una década experimentando con máquinas, loops y samplers que terminan en composiciones sencillas, cósmicas y bonitas y que parecen ser el pasaporte perfecto para acompañar en un viaje. Hace años que lo veíamos colaborar en distintos proyectos, un camino consecuente con el sonido ecléctico y bastante más duro de Everything Esctatic (2005). Pero ahora, con su quinto largo, There Is Love In You, entendemos totalmente su mensaje: su música está inundada de coros, ritmos tan limpios como orgánicos y, por sobre todo, agradables. Sus temas parecen revivir el legado de sus primeros trabajos, Dialogue (1999) o Pause (2001) con algo de cuerdas y voces melódicas. Todo plasmado con creces en Circling, un saludo a la electrónica noventera de calidad garantizada y que aplica una nostalgia musical muy propia de Habden. “Love Cry”, el primer single, es la entrada y salida a este mundo inocente y espacial donde se mueve, con altos en beats alegres y loops alargados. La melancolía traspasa todo el disco dejando con un sabor grato a un trabajo que confirma lo que Four Tet tiene como mandamientos: una electrónica suave, tierna y con espíritu elegante. Una idea que se refuerza con su tema final, “She Just Like To Fight”. Un momento preciso que te obliga a querer escuchar todo el disco otra vez para no salir de este universo sonoro plácido y sofisticado que Habden maneja tan bien.

Raquel Telias


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DISCOS 13

Tindersticks -Falling Down a Mountain/4AD/ La trayectoria de Tindersticks es como la vida misma. Durante sus primeros álbumes, a comienzos de los 90, dieron una clase de soul blanco sofisticado y ejemplar. Eso trajo reconocimiento y, como sucede en varios casos, algunos conflictos de poder. El desgaste de ese insufrible gallito afectó no sólo a los músicos, sino que también a la propia reputación de la banda. Sin imaginación y preocupados de sus peleas, sus bellas canciones pasaron a ser recuerdos póstumos de un animal moribundo que en Waiting for the Moon (2003) tocó fondo. Pero tras la noche, llegó la luz y Stuart Staples, la voz característica, ordenó sus filas. Despachó a tres antiguos compañeros y sacó de su sombrero en The Hungry Saw (2008), un folk de cámara sanguíneo, poderoso e intenso, en equilibrio constante entre la desolación y la desesperanza, con las mismas obsesiones tristes de clásicos como Curtains (1997), pero también con la vista fija de un futuro que podría ser mejor. Si ese trabajo fue la reinvención y las ganas de volver a caminar, su nuevo disco, Falling Down the Mountain, es la confirmación que la convivencia entre cadencia justa y arreglos preciosistas es lo que mejor les sale. Tindersticks otra vez se pone su traje de terciopelo para soltar bocanadas de jazz con nicotina en el tema que da nombre al disco; baladas entrañables -“Peanuts”y pop para mover los pies –“She Rodes Me”-. Más que un acto de superviviencia, el presente de los británicos es el símbolo de la madurez de los que han estado en el cielo y el infierno y volvieron para cantarlo.

Nicolás Sotomayor

EELS -End Times-

/Vagrant Records/ Lo de Mark Everett, motor de este cuasi alter ego convertido en banda, ya se sabe, es el juego de la exquisita miseria. También cabe un trabalenguas: prolífica prolijidad. Éste lo define de cuerpo entero, con su barba, su mirada extraña y su historia increíble de una familia diezmada por el cáncer, el suicidio y el ataque a las Torres Gemelas. Un prontuario trágico, es cierto, pero que le ha servido como una ironía de la vida para una discografía que suma 11 álbumes de largo aliento en casi dos décadas. Su última aventura, End Times, llega seis meses después de otra joya: Hombre Lobo (2009). Sin embargo, lo que suena aquí no tiene nada de cortes o desechos descartados de su anterior trabajo. Estamos quizás ante uno de los mejores discos del estadounidense. Se trata de 14 temas grabados en el sótano de su casa y donde las paredes terminaron transpirando folk, rock y algo de blues, con letras que ofrendan lo cotidiando como en “A Line in The Dirt” o “The Beginning”. End Times mantiene una clave íntima en su metraje, pero cuando decimos íntimo lo decimos pensando en los sonidos alcoholizados de Tom Waits o en las deprimidas y redentoras melodías de su amigo personal, Elliott Smith. Everett explora en la tristeza y parece sentirse cómodo en medio de las lágrimas y la desolación. En cualquier caso y como apareció en una nota del diario británico The Guardian, Eels sólo crece en cada placa, componiendo con la precisión y la locura de un taxidermista.

Raúl Morales

CHINOY

-Que Salgan los Dragones/Quemasucabeza/

Con una larga lista de canciones repartidas en Internet, la composición de un tema para la cinta La Buena Vida (2008) de Andrés Wood, múltiples presentaciones y una desaparición voluntaria luego del huracán mediático que significó convertirse en el favorito de la prensa, Chinoy llega con un trabajo que supera con creces las expectativas generadas y donde el intérprete confirma el sitial que, aunque incómodo, lleva sobre su espalda: ser una de las voces más interesantes de la nueva escena nacional. Porque lo del sanantonino no es sólo contar con un especial trabajo vocal o su asociación a referentes como Violeta Parra o Víctor Jara, sino que la elaboración de un imaginario que se pasea entre la dulzura de cortes como “Klara” o “Levito” donde el músico acompañado de un piano canta “Tengo curiosidad de cómo / voy a morir / Y si los ángeles vendrán / Por mí”, para tornarse luego más rudo y dialogante en temas como “Rápido el Sentido”, “Sal Afuera” o “Que Salgan los Dragones” con frases como “Que dejemos la risa como herencia / Las ganas como hazaña cerebral / Que vuelva el corazón del animal / Para sacar del alma esta violencia”. Chinoy demuestra que pese a su corta carrera posee madurez y que sus canciones despiertan una lucidez y honestidad al momento de crear un imaginario que habla de sí mismo, su entorno y el simple oficio de contar historias o generar el ánimo que obliga a escuchar este disco con atención.

Alejandra Zúñiga


Sutil reinvención Franz Ferdinand

A cuatro años de su primera visita a Chile, Franz Ferdinand regresó envuelto en la gloria. El grupo de más hits de la década pasada habla de su amistad con Pánico, de la comida chilena y afirman que no tienen en su cabeza meterse a un estudio en el corto plazo. “No he escrito una línea todavía y,la verdad, no estoy seguro de qué se tratará el próximo disco”, afirma el cantante Alex Kapranos.

Entrevista exclusiva.

Por Cristóbal Dumay


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LL

a mañana del terremoto del 27 de febrero pasado, Alex Kapranos, el vocalista de Franz Ferdinand, no se enteró del desastre que había ocurrido en Chile. Al día siguiente, tampoco. Al subsiguiente, nada. Unos días después y leyendo por Internet, supo del sismo y recordó que, en unas semanas más, debía presentarse en

“Estaba de vacaciones en Etiopía y no supe nada de lo que pasó porque no había estado en un computador” , dice el can-

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el país con su banda.

tante, vía e-mail desde África. Aunque las imágenes internacionales refuerzan una idea de desastre y desolación, Kapranos llama inmediatamente a la calma y entrega su mejor pócima para combatir la depresión. “Cuando toquemos no vamos a insistir en el terremoto, queremos disfrutar de la noche por delante. Es la mejor actitud frente a la adversidad. Este problema no va a cambiar la forma en que hacemos las cosas. Estamos muy fuertes para eso”. A muchos kilómetros de ahí, en Inglaterra, el guitarrista Nick McCarthy disfruta sus últimos días de esparcimiento y libertad. Desde que la banda fue la gran revelación de 2004 con su disco debut homónimo, las pistas de baile sacaron chispas y la música, otra vez, fue el único tema de debate. Porque en Franz Ferdinand había una cualidad de las que pocas bandas se podían jactar: en sus canciones tan hechizadas como estimulantes, cada melodía era un potencial single. Sucedió en el primer disco, luego en You Could Have It So Much Better (2005) y, también, en el más oscuro, Tonight (2009). Nick, el muchacho más desquiciado del grupo, se sorprende por el éxito y no se queja de estar arriba de un avión o en una habitación de hotel por muchos días al año. “Nuestro show es buenísimo. Ahora sonamos increíbles. Deberías ver cuánto sudamos todos nosotros durante un show. Nuestra ropa queda empapada después de cada concierto y no se seca hasta justo antes de la siguiente tocata. Pero debo decir algo: todavía depende del público”, cuenta desde Londres. En su primera visita hace cuatro años, Franz Ferdinand tuvo una pequeña polémica. Sus fans más radicales no querían que fueran teloneros de U2 y armaron un grupo por Internet que exigía un show propio. Les fue

mal, pero tampoco perdieron tanto: además del show en el Nacional, la banda tocó en el Festival de Viña, convirtiendo su concierto en uno de los momentos insólitos de su historia al nivel de las visitas de Faith No More y The Police. “Lo pasamos muy bien aquella vez. No entendíamos cuando nos entregaron un premio ni sabíamos qué hacer. Pero el público estaba con mucha energía”, recuerda. El mismo año de la visita marca, también, un hito en su popularidad. Fue el momento en que el cantante Alex Kapranos se llevó los mayores aplausos: escribió una columna gastronómica semanal en el diario inglés The Guardian. En sus textos, se refirió a la comida de sus viajes por Sudamérica. Habló de Argentina y Brasil, pero omitió Chile. McCarthy no sabía esa información y se justifica como

Aquella primera vez, sus acompañantes locales lo llevaron al bar Galindo de Bellavista y comieron…hamburguesas con papas fritas. Entonces, cero posibilidad de hablar de los platos locales. “Recuerdo que alguien nos llevó a comer hamburguesas y papas fritas. Eso fue una mierda. No creerías lo seguido que un boxeador en un rincón.

nos pasa que la gente asume que tú quieres tener comida como en casa. ¡No, no, no! Pero te lo aseguro: esta vez vamos a tener la oportunidad de probar platos chilenos”, sostiene. McCarthy cuenta que lo que más le sorprendió de su primera vez en nuestro país fue la cantidad de personas que conocían sus canciones. En el hotel, en una radio, en una disquería y en los restaurantes, siempre se acercaron a saludarlos. “Fue lo que más me llamó la atención. Es el sur del mundo, un lugar muy lejos de mi país y sorprende. Bueno, vivimos globalizados”. Chile sería otra vez sinónimo de alegría. En un festival, conocen a los integrantes de Pánico y el amor es a primera vista. Se juntan cada vez que pueden, se llaman por teléfono y,

desde hace algunos meses, comparten negocios: los chilenos grabaron su nuevo e inédito álbum -con fecha para segundo semestre- en los estudios que los escoceses poseen en Glasgow. Todo, por cierto, a un precio módico. La vuelta de mano se viene con todo. Durante su estadía en Santiago, los chilenos fueron los encargados de hacer descubrir a sus amigos la noche capitalina. Aunque los europeos pusieron su exigencia: no querían fiestas con mucha gente. “Ellos (Pánico) grabaron su último disco en nuestro estudio en Glasgow. Esperamos que nos muestren Santiago porque van a estar allá en la misma fecha que nosotros. ¿Se me olvidaba algo? Extrañamente, ayer conocí a un tipo griego llamado Pánico. Me dijo que era un nombre muy común en Grecia. Y le dije que se fuera a la mierda”, cuenta. Tras el exabrupto, la conversación gira hacia su último disco, Tonight (2009), que dividió a la crítica y a los fanáticos. Para algunos, fue el mejor de su carrera y, para otros, una grabación que pasó inadvertida. McCarthy cree que el trabajo marca una evolución en el sonido de la banda. Aunque desestima que sea radical. “Yo siempre quiero progresar, pero no quiero cambiar completamente. Me gusta el nuevo disco, creo que tiene un carácter muy cálido comparado con los otros discos. Es como una almohada tibia donde puedes poner tu cabeza. Pero cuando te quedas dormido, puedes tener sueños algo extraños”, indica. Para el final, tanto McCarty como Kapranos tienen la misma opinión.

Por ahora, es tiempo de estar en la carretera y no hay ganas de permanecer encerrados en un estudio. “No he escrito una línea todavía y, de verdad, no estoy seguro de qué se tratará el próximo disco” , dice el cantante y su compañero lo apoya. “Lo siento, pero no hay planes. ¿Quizás una reinvención?”, finaliza. Da lo mismo. El tiempo y, especialmente sus canciones, juegan a su favor.

Franz Ferdinand (2004) Con su disco debut, los escoceses se hacen tan famosos como el archiduque austrohúngaro al que deben su nombre. Grabado en Suecia junto al productor de The Cardigans, Tore Johansson, Alex Kapranos y sus muchachos provocan una fiesta interminable de ritmos frescos y bailables que se inyectan a la vena, que beben de olvidados compatriotas post punk de comienzos de los 80 como Josef K y Orange Juice y que con una combinación de inteligencia y diversión nos llevan a la conclusión de estar frente a una obra maestra de la soltura interpretativa.


Franz por Alex “La gente tiene esta idea de que el arte y la música de alguna manera vienen de una fuente de pura intelectualidad, lo que en realidad no es cierto”. “Las bandas menos originales son aquellas que pasan la mayor parte de su tiempo preocupados de la técnica en vez de tener ideas originales. Para ellos, todo radica en tocar bien, en hacerlo como corresponde y así es como terminan en un estancamiento musical”. “Empecé a escribir canciones con un amigo de nombre Andrew cuando tenía 14 años de edad, pero nunca pensé en tocarlas para nadie más. Ninguno de nosotros había ido a un concierto hasta que un día Andrew llegó con unos tickets para Huey Lewis en el Scottish Exhibition Centre in Glasgow. Él sabía que Volver al Futuro era mi película favorita”. “Un montón de bandas en estos días se quedan de gira por dos años y así es como matan su entusiasmo. Nosotros deliberadamente hacemos tours bastante cortos”. “No quiero escribir más sobre comida. Luego de sacar el libro -Sound Bites: Eating on Tour With Franz Ferdinand- recibí un par de llamadas de canales de televisión preguntándome si quería ser presentador de un programa de comida y entonces pensé: Dios, esto tiene que terminar, este no soy yo”. “Estábamos en un festival en París y una persona nos dijo que nos iban a entregar unos discos de oro. En eso, nos pusimos a pelear y nos tiramos los discos enmarcados por la cabeza. Justo se abre la puerta y era Jarvis Cocker. Se quedó mirando la escena. Creo que es una de las cosas más vergonzosas que me han pasado”.

Un año después de su cente-

lleante aparición, la fórmula vuelve a funcionar con los pecados y bendiciones de los que saben que el camino no siempre es una línea recta. Franz Ferdinand amplifica sus atributos con melodías irresistibles y que cada vez más los alejan del espíritu indie. Como sucede con los primeros Oasis, los escoceses parecen estar tocados por la varita mágica. En ese aperitivo asesino llamado “Do You Want To” se resume el disco. Cada uno de sus temas es potencial integrante de un grandes éxitos y las pistas de baile los miran de reojo. Sin embargo, esta vez también se dan tiempo para la introspección: las baladas “Fade Together” y “Eleanor Put Your Boots On” son síntomas elocuentes que los músicos también tienen su corazoncito. Un álbum redondo y sin fisuras con un poder de convicción único. El cielo está en sus manos.

Tonight (2009) Al cuarteto ya no le

basta con mover los pies y las caderas. O mejor dicho, ¿por qué no moverlos con canciones con arreglos más desafiantes? La opción de calmar las cosas sin renunciar al canon era algo difícil, pero Franz Ferdinand toma un rumbo nuevo sin quebrarse la cabeza. “Va a sonar como heavy dub sound hecho por estrellas del reggae jamaiquino”, afirmaba Kapranos. Lo cierto es que si despejas el polvo aparecen intrincadas líneas de bajo y algunos sintetizadores. “Tonight” divide a sus acólitos. Para algunos es el mejor álbum de su carrera y, para otros, una obra olvidable. El tiempo será el mejor veredicto de su envejecimiento.

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You Could Have It So Much Better (2005)


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SPARKLEHORSE

Corazón Maldito El 6 de marzo pasado, Mark Linkous, el hombre detrás de Sparklehorse, decidió quitarse la vida de un balazo. Fan de The Beatles y orfebre de un universo sonoro tan onírico como melancólico, el músico –que había sobrevivido a otro intento de suicidio- se fue de este mundo con un disco póstumo ad portas y convertido en un pequeño héroe underground.


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Noticias 19

E

n el particular universo de Mark Linkous las personas siempre parecían estar en un segundo plano. Sensaciones, ruidos, imágenes oníricas y presencias animales salpicaban sus letras cada dos o tres versos como si el sonido de cada una de sus susurradas palabras significara algo más que lo que aparece en el diccionario. Su propia existencia siempre estuvo supeditada a estos paisajes calmos, a ratos también de angustia y cierto misterio, al punto que pronto su proyecto Sparklehorse se convirtió en su alias personal más que en el nombre de su banda. Su extraña manera de componer transformó sus canciones en pequeñas piezas de culto, llevándolo a trabajar con figuras como Daniel Johnston, Tom Waits, Danger Mouse y David Lynch, entre otros ilustres. Pero también su estilo un tanto hermético le cerró las puertas de un éxito masivo que jamás llegó. De hecho, cuando Linkous decidió quitarse la vida de un escopetazo en el corazón -en una forma tan romántica como consecuente de morir-, el pasado 6 de marzo, aún luchaba por encontrar un sello discográfico para editar el que sería su quinto disco de estudio. No era su primer cara a cara con la muerte. En 1996, mientras estaba de gira como telonero de Radiohead, Linkous sucumbió en la habitación de su hotel en Londres por una sobredosis de Valium, heroína, alcohol y antidepresivos. Al desplomarse, cayó con todo el peso de su cuerpo sobre ambas piernas flectadas. Cuando lo encontraron, 14 horas después, su corazón llevaba varios minutos sin latir y la falta de irrigación sanguínea había colapsado sus extremidades. Técnicamente, el hombre estuvo muerto por 120 segundos. Según contó años después, buena parte de las sensaciones e imágenes que experimentó entonces las volcó en el repertorio de su segundo

álbum, Good Morning Spider (1999) y, principalmente, en el esperanzador It’s a Wonderful Life (2001). Tras varias cirugías y una larga recuperación en el hospital St. Mary, Linkous retomó sus compromisos musicales en silla de ruedas. Sus piernas nunca se recuperaron completamente y hasta su último día de vida debió usar soportes para mantenerse en pie. Aún así, sus conciertos tenían una emotividad especial. Quienes pudieron verlo, debieron correr para comprar los poquísimos

Linkous, que editó cuatro notables álbumes bajo su seudónimo, prefería tocar en teatros muy pequeños y odiaba los festivales, porque según decía, “están llenos de borrachos y bandas ruidosas en el escenario contiguo que no permiten al público apreciar lo delicado”. Su espectáculo, mezcla boletos disponibles.

de pianos eléctricos zigzagueantes, guitarras electroacústicas y distorsión tremolada, cautivó principalmente a los europeos, mientras en Estados Unidos por largos pasajes de tiempo no pasó de ser un cantautor underground. “Creo que una de las razones por las que me tomó tanto tiempo ser reconocido en Estados Unidos es que mucha gente me vio de manera superficial y pensó que lo mío era oscuro y depresivo. En Inglaterra vieron de inmediato el optimismo y la esperanza en mi música”, le contó a AVClub.com. Esa dualidad entre conformidad y frustración acompañó a Sparklehorse en buena parte de su carrera. Linkous se encerraba por largos períodos en su granja de Virginia, sin contacto alguno con el mundo exterior más que su esposa y sus animales. Muchas veces intentó explicar en sus entrevistas cómo el proceso de composición le hacía sentir como si un hoyo en su cabeza intentara tragárselo

hasta sumirlo en la depresión, algo que no siempre le gustaba, pero que probó ser efectivo para componer buena parte de su repertorio. En sus ventanas depresivas optó por las colaboraciones. Trabajó con Cracker -viejos amigos suyos-; la vocalista de los suecos The Cardigans, Nina Persson; el austríaco Fennesz; produjo a Daniel Johnston creando su disco más accesible -Fear Yourself (2003)- y unió fuerzas con Danger Mouse y el cineasta David Lynch para el proyecto Dark Night of the Soul -disponible desde el año pasado en Internet y que un día antes de su suicidio se enteró que saldría en junio-, que incluyó a invitados como The Flaming Lips, Gruff Rhys -Super Furry Animals-, Julian Casablancas -The Strokes-, Iggy Pop y Black Francis –Pixies-, entre otros. Ese fatídico 6 de marzo descansaba en el rancho de un amigo cuando lo vieron enfurecerse por un mensaje de texto. Subió al segundo piso por un rato, dijo que salía a dar un paseo y no regresó. La policía lo encontró cerca de las 13.30 horas con un disparo de escopeta -registrada a su nombre- en el corazón. Al rato, su manager Shelby Meade confirmaba la información. Tenía 47 años. Se silenciaban para siempre los versos imposibles que hablaban de camas de manzana, caballos mojados con hielo derretido, niños que huelen como el sol o la sensación de fumarse a las abejas de un panal. “Mark nos entregó tantas canciones bellas y oscuras. Oscuras como el carbón comprimido en diamantes que brillan en el medio de la noche como rocío de estrellas matutinas”, escribió en su sitio oficial Patti Smith, apenas horas después de ratificada la muerte de Linkous. Una pérdida que se veía venir desde el momento en que él mismo relegó su existencia musical para dar vida a un universo lleno de otros seres que, de otra manera, habrían pasado inadvertidos.

Daniel Aravena


//20 /Entrevista /


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Entrevista 21

MATIAS AGUAYO

Moviendo las Caderas

Su disco, Ay Ay Ay (2009), un feliz matrimonio entre ritmos latinos, sintéticos y africanos, fue elegido entre los mejores de la temporada pasada por sitios como allmusic.com y revistas como Spin y Pitchfork. Con ese antecedente, Matías Aguayo prepara su nueva revolución: establecerse en Chile y olvidar los clubes para hacer fiestas en el lugar más concurrido y democrático posible: las calles.

M

atías Aguayo es un Dj con micrófono. No le bastan las máquinas de última generación que aprendió a usar en la Academy of Media Arts en Colonia, la ciudad alemana donde creció. El músico chileno más exitoso a nivel internacional del último tiempo -junto al pope Ricardo Villalobos- se formó mezclando house, lo encasillaron en el pionero grupo del minimal europeo, pero hoy llama la atención por usar de instrumento principal algo tan simple y personal como su voz. Eso no significa sólo cantar. Los suspiros, gemidos, gritos y balbuceos también cuentan. Bajo el sello Kompakt, editó su primer disco, U.O.A.A. Shake it! (1998). Cuatro años después, se ganó el respeto de la escena electrónica con After Love (2002) y la temporada pasada sacó patente de crack. El sitio allmusic.com distinguió a su álbum, Ay, Ay, Ay (2009) -una estupenda mezcla entre ritmos latinos, africanos y sintéticos-, entre los mejores discos del año y las revistas Spin y Pitchfork también lo situaron en lo más alto de los rankings. “Traté

de encontrar un método de trabajo que sea el más placentero y divertido para mí. Esas cosas se reflejan en los resultados”, comenta este

chileno-alemán que viaja por el mundo haciendo amigos que se han convertido en colaboradores estéticos, musicales y partners de juergas. La disquera independiente Cómeme y las fiestas Bumbumbox -que se hacen en las calles espontáneamente- que mantiene con su socio Gary Pimiento, son las claves con las que se irá escuchando su nombre. Aconsejado por amigos como Vicente Sanfuentes y DJ Pareja, Aguayo tiene nueva base de operaciones: Chile. Desde nuestro país, el músico –tras una estadía en Buenos Aires donde palpó la buena salud de la electrónica

sudamericana- quiere seguir empapándose de la sensualidad latina e instalar su propio carnaval para exportarlo al mundo. - ¿Qué te gusta de Santiago? -Hay una generación bastante joven y buena de músicos haciendo cosas que me atraen y me dan ganas de colaborar. Como Diego Morales o Fredy Mitchell y Vicente Sanfuentes como productor. - ¿En qué momento empezaste a mirar hacia Latinoamérica? -Cuando me fui a Buenos Aires y estaba rodeado de gente que hablaba castellano, escuchando otra música y empecé a viajar por el continente. - ¿Qué es lo que más te atrae de la música hecha en estos países? -El espíritu con que se hace. En Europa, la música electrónica está mucho más asociada a esa idea más romántica del autor que está solo en su estudio como un escritor hablando de sí mismo. Lo que fuimos desarrollando durante los últimos años con los amigos tiene más que ver con comunicación, abrirse y tocar para un público no tan estandarizado ni especializado. El insider y las revistas taquilleras son algo que cada vez me interesa menos de la música. - ¿Cómo te liberaste y empezaste a gritar y susurrar sin pudor en tus canciones? -Fue un proceso de volver a la infancia, acordarse de lo más básico. De plasmar las razones por las qué estoy haciendo música. Por eso disfruté mucho grabar el disco Ay Ay Ay. Era grabar pistas y pistas con mi voz, entonces me pude concentrar mucho más en la fantasía y en la performance. Además, con la voz soy rítmicamente más preciso. - ¿Por qué las fiestas Bumbumbox se hacen en la calle? -Porque en Buenos Aires ya no habían tantos lugares para salir después del incendio de Cromañon -la discoteque donde murieron 194 personas la madrugada del 31 de diciembre de 2004- y porque con nuestra gran experiencia en discotecas, ya no eran lugares que nos pudieran sorprender. - ¿Cuál fue la primera? -Íbamos saliendo de una fiesta que no nos

gustó y teníamos una boombox al hombro. Paramos en una esquina, empezamos a bailar, se fue uniendo gente y de repente tenías toda una cuadra con gente bailando. Ahí nos dimos cuenta de lo lindo que era y empezamos a desarrollar una sabiduría de cómo deben ser las cosas en la calle. - ¿Ya han hecho en Santiago? -Sí, hicimos dos. Una en Parque Bustamante de noche donde llegó la policía, pero después de cinco horas de fiesta. Y luego hicimos otra cerca del metro Salvador donde está el parque con la fuente. Pero es preferible hacerlas de noche. - ¿Sigues trabajando con Kompakt aparte de tus otros proyectos? -Sí. Eso es algo que me gusta bastante de Colonia ya que como no es una ciudad muy grande, es bastante concentrada. Además, no sigue tanto las modas, sino que logró crear una cultura con mucha continuidad. La gente se apoya mucho el uno al otro. No es tanto el Dj que viene de afuera al que todos quieren ir a ver. Lo que en realidad les interesa más es lo que sucede en los locales. - En Pitchfork escribieron que “mataste el minimal”. ¿Te aburrió el estilo? -Perdió mucho ritmo, cadera y fantasía. Todo lo nocturno de la música house. Yo no quiero un viaje introspectivo dentro de una discoteca, quiero comunicación entre la gente. - En el circuito de músicos y melómanos, muchos odian el reggaetón, ¿Por qué te gusta? -Creo que odiarlo es muy tonto y, a veces, clasista. Es muy importante comprender que no existen las músicas populares malas porque siempre surgen con mucha raíz. Quizás las letras y toda esa cosa del blingbling sí, pero la música no es texto. Es el swing que estoy seguro que muchos productores de reggaeton como Don Chesina, sí lo tienen. Ese que dice ‘Dile que bailando te conocí’, tiene muy buenos arreglos. En unos años más, serán clásicos de la música latina. Te lo aseguro.

Javiera Hernández Foto: Cristián Soto


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Kick Ass

Héroe por Accidente

Una de las sagas más aplaudidas del último tiempo llega al cine en junio próximo: Kick Ass. Sangrienta, recargada y escrita por el genio de Marvel, Mark Millar, se centra en un tipo que sueña con transformarse en el más grande súper héroe del siglo XXI.

D

ave Lizewski, vestido con traje de buceo, se pregunta: “¿Por qué toda la gente quiere ser Paris Hilton…y yo Spiderman?”. Y hay más: se hace pasar por “amigo gay” de la chica que le gusta, adora las películas de Ryan Reynolds, el grupo Go Go Dolls y, obviamente, los cómics. Y lo mejor: su alter ego es Kick Ass, o el último éxito de la industria. Publicado en 2008 por Icon Comic -la editorial de corte “más adulto” de Marvel-, la historieta narra la

vida de este muchacho que en pleno siglo XXI desea ser superhéroe. No tiene poderes y tampoco dramas. Sólo quiere luchar contra el crimen porque es su instinto. Y en sus intentos,

es acuchillado y atropellado. ¿Qué pasa? Es grabado y subido a Youtube en plena golpiza, se hace famoso, y conoce a otros desquiciados como él. Con esta tesis y el auto-lema impreso de “el cómic más grande de superhéroes de todos los tiempos”, Kick Ass alcanzó aires de culto. No sólo porque levanta la figura del encapuchado hoy, sino también por ser una obra entretenida, humana y, por sobre todo, extremadamen-

te sangrienta. Aquí los buenos se rompen los huesos y son torturados; y los malos, pierden cabezas y otras partes…más dolorosas. Si las décadas de los 80 y 90 fueron pauteados por Watchmen del imprescindible Alan Moore mostrando a los héroes como innecesarios, en esta ocasión los tiene como una profesión más dentro de un mundo psicópata y patético. Todo gracias al guionista Mark Millar, que a punta de historias violentas, sexuales e irónicas ha reinventado a Wolverine, Spiderman, y otros. “He usado recuerdos para darle empujones a la historia, porque nuestros orígenes son muy similares. La única diferencia es que él tiene las pelotas suficientes para meterse en el disfraz”, dijo sobre la creación de su personaje. Tanto fue el éxito, que para abril -y en junio en Chile- se estrena el film, teniendo a Millar en el guión, a la estrella adolescente Aaron Johnson como protagonista, y a Christopher Mintz-Plasse -el mítico Mclovin de la película Supercool (2007)- y Nicolas Cage -que espera reivindicarse en el género- como otros enmascarados colegas de Kick Ass. Las expectativas están. Esperemos que los intestinos y las patadas, también.

Andrés Muñoz


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Televisión 23

Ni perdón ni olvido

Desde su aparición, a fines de los 80, en ese recreo llamado Extrajóvenes, Juan Carlos Valdivia siempre actuó con la calculadora en la mano. Se definía a sí mismo como periodista cuando ni siquiera alcanzó a terminar el segundo año en la Universidad de Chile; sedujo a la Miss 17 y, oh sorpresa, animadora del programa, Claudia Conserva, y cuando estuvo distanciado de su mujer, tuvo una relación con Vivi Kreutzberger. Curiosamente, la hija del hombre más importante de la televisión chilena: Don Francisco. El Pollo, como lo apodan cariñosamente, es un vivo. Tan despierto que ni siquiera su hijo Renato se salvó de que su papi lo pasara por caja. Cuando tenía menos de seis meses, el pequeño apareció junto a su mami Claudia en un comercial televisivo echándose cremita en el popó para prevenir las coceduras. Era conmovedor como esos padres veían en su retoño a una incipiente pyme humana. Con los años, El Pollo, como le llaman, miró mucha tele y se dio cuenta que dos más dos siempre es cuatro. Arrendó un espacio nocturno en La Red y tomó palco para ver su obra: un grupo de treinteañeros lateros y aburridos donde había un nerd que lleva mostrando quince años las mismas películas y videojuegos; un paquete que lee noticias y que tiene menos carisma que una puerta giratoria, y tres mujeres de rostros bellos y cuerpos esculpidos para que crearan fantasías en las cabezas mas-

culinas a partir de las más obvias conversaciones: el orgasmo, las posiciones sexuales, hacer el amor en un auto, etc.

Pero este supuesto carnaval de arrojo y sublevación no tiene nada de nuevo. Es más, cae en profundas actitudes sexistas en pos de marcar puntos por su escasez de ideas. Una muestra y, de seguro la más patética, sucedió en febrero pasado en pleno Festival de Viña. Andrea Dellacasa, una modelo trasandina, apareció en el estudio con un diminuto traje de baño. Se tiró sobre una toalla para simular que estaba en la playa y dio una recomendación a “las chicas”, por si las atacaba un oso, mientras estaban de vacaciones. “Dicen que, a veces, hay que probarse cosas en el cuerpo

porque dan un mejor bronceado”, dijo mientras se untaba miel cerca de sus tetas y su culo. “¿Es miel de palma?”, preguntó el paquete de las noticias. “No…es de abeja”, respondió la mujer. Ahí se paró el nerd y creyéndose abeja se posó sobre la argentina y con sus manos le levantó el pequeño calzón y la clavaba como si la estuviera penetrando. Imprevistamente, El Pollo, como lo apodan, apareció con un disfraz de oso para abalanzarse sobre la humanidad de la pobre chica, quitarse la máscara, mientras decía “estoy puro hueviando”, y comenzar a lamerle sus glúteos en forma desesperada. Dellacasa, en tanto, gritaba “se están haciendo los vivos, chicos”. Días después, en el programa S.Q.P., Francisca Merino afirmó que lo de Valdivia era una venganza contra Conserva porque ésta lo había dejado durante un tiempo por un actor llamado Luis Uribe, alias “El Sonri”. Molesto, el vivo del Pollo llamó a Pablo Morales, el gerente de programación de Chilevisión, porque lo dicho por la actriz “dañaba la imagen de una pareja televisiva” y apeló a ser más lastimero obligando a su esposa a decir en pantalla que “tenemos dos hijos que ya se dan cuenta de las cosas que pasan y ven televisión”. Es para la risa. Al final, la culpa de que todo el país viera a este personaje lamiendo el trasero de esa mujer es de otros. Sin querer, Valdivia quedó expuesto en su propia trampa: su respuesta fue tan básica como su abominable programa.

Alodia López G.


//24/Entrevista /


CRISTÓBAL BRICEÑO

Pillerías de un Explorador con Los Mil Jinetes. Tiene 24 años y cinco discos con su firma: tres con Fother Muckers y dos actual, Briceño Letrista privilegiado y uno de los músicos más prolíficos de la escena chilena iciones. explica cómo busca la “sublevación individual” a través de sus compos

F

other Muckers y Los Mil Jinetes han facturado los discos chilenos más refrescantes de 2008 y 2009. Aún así, nunca aparecen en las listas de lo mejor del año. La razón es una sola: los lanzan a finales de diciembre, cuando los resúmenes ya están en imprenta. “Es verdad, es una mala jugada, pero siempre lo hacemos”, dice Cristóbal Briceño, cantante y cerebro de ambas bandas. A comienzos de 2009, el músico se mudó a San Carlos, la ciudad de Los Angeles Negros y Violeta Parra, para trabajar con tranquilidad y dedicarse 100% a sus canciones. La idea fue fructífera. En doce meses, editó dos álbumes que se instalaron en lo más alto de la temporada y donde el folk y el rock conviven plácidamente. “Es una ciudad acogedora, tengo varios amigos, es más barata que Santiago y eso es importante. Me puedo dar el lujo de vivir en una casa a un precio barato. Ahora me iré a vivir a otro lado. Me gusta este sistema por un año, que es lo que dura un contrato de arriendo”, señala. Efectivamente, para este año los planes son volver a Santiago y desarrollar más a Los Mil Jinetes, banda que comenzó como un experimento junto a David Zanetta y del que han nacido los estupendos Ándate Cabrita (2008) y Reconoceronte (2009). Pero antes de abandonar San Carlos, en una pequeña pieza en el patio trasero de una consulta dental Briceño graba el cuarto disco de Fother Muckers, a menos de dos meses de la aparición de Si no Tienes Nada que Decir Entonces Calla (2009). Las composiciones de Briceño exudan ironía y humor negro y dibujan paisajes generosos en agudas observaciones. “Confío en que mis letras esconden más de lo que sale. No es la cotidianeidad por la cotidianeidad. Hay un entramado de significados que la mayoría no percibe, pero que me he preocupado mucho de poner ahí. Tampoco me gustan las

germinen. Ojalá en lo que a uno le parece correcto. El primer paso es que la gente piense y las letras en español, por lo general, no ofrecen mucho eso. Las letras son más bien frases que suenan bien. -En vivo pasas de la melancolía a fuertes arrebatos, ¿de dónde viene ese histrionismo? -En un comienzo es un arma de defensa. Para pararse en un escenario y defender creaciones propias hay que vencer una pared de pudor. Es una situación anómala. Además, me gusta mucho el espectáculo, me importa que las cosas sean entrete-¿Cómo llegaste a la música? nidas en todo orden de cosas. -De rebote. Siempre me gustó -La crítica es bien favorable con mucho cantar, pero nunca tuve ustedes… especial talento. El canto tiene una -La mayor parte de la crítica de ver que particularidad: tiene mucho discos analiza la carrera más que con la pillería. No le di uso posterior las canciones mismas. Si bien son a las primeras grabaciones, pero me críticas positivas, siempre se habla ienentrenam de sirvió como campo de los Fother Muckers y su rol en la to. Empecé a encontrar las cosas escena. Hay una preocupación que quería decir y la música es un desproporcionada por la carrera y que lo relatar buen medio para a nosotros nos importa un comino uno ve. Eso es lo que hago. Soy una nuestra carrera. Tenemos material, especie de comentarista. se nos ha dado la oportunidad y por dos para r compone -¿Cómo es eso grabamos harto. Y es quizás esa grupos? falta de conciencia de la carrera la -Las canciones se acumulan y mis que nos ha jugado en contra para de limpieza una hago cuando ser más populares. maquetas se me hace bastante evi-¿Buscan realmente la masividad? dente para dónde tiene que ir cada Irse a San Carlos no parece ir en esa una. Pienso ‘puede ser entretenido línea… tocar esta canción con este grupo de amigos’. Se me hace bastante -Más que buscarla, no rehuimos de natural. ella. Si no somos la banda más fa-¿Te interesa la política? ¿Por qué no mosa es porque no nos corresponde aparece en tus letras? serlo. Si nos ha tocado este papel un -Me interesan muchísimo esos temas. tanto ingrato respecto del público es Pero toda sublevación tiene que porque este es nuestro lugar. De topartir por el individuo. Si apelara a das maneras hay una respuesta del una sublevación colectiva o con público. Si bien no es de proporciotintes partidistas lo más probable es nes reggaetónicas, sí me entusiasque fracasaría. En esta época no ma. A cualquier parte de Chile que tiene sentido hacer propaganda vamos hay gente. Los sucuchos se política en la música. Puede ser llenan. Está bien por ahora. Espero utilizado en tu contra y ser caricatuque el tiempo haga su trabajo y no rizado. Si uno quiere ser escuchado ser sepultado tan pronto. por hartas personas más vale jugar de manera más inteligente. Apelo Marcos Ortiz F. a la sublevación individual, dejar foto: Danny Alveal después que semillas gente en la

cosas tan en la cara, por eso las letras son bien sutiles”. La vorágine creativa, sin embargo, comenzó tarde, no antes de los 18 años. Sin estudios formales, enchufaba la guitarra directo al computador y así grabó entre 100 y 150 maquetas o ideas de canciones. Ahí estaba reflejada su infancia a pasos del aeródromo de La Reina, escuchando hasta el cansancio los mismos cassettes en el auto de sus padres: The Beatles, Eros Ramazzotti, Juan Luis Guerra, Gipsy Kings, Los Prisioneros y The Carpenters.


//26/Entrevista /

MASSIVE ATTACK

Humo Callejero Siete años después de su último disco, 100Th Window, el dúo de Bristol vuelve a sobrevolar a ras de piso con Heligoland, su nuevo álbum, sobre soul futurista y electrónica reposada con invitados como TV On The Radio, Damon Albarn, Hope Sandoval y Elbow. Entrevista exclusiva.

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arece mentira, pero es una realidad. La mayoría de las polémicas que siguen los medios tradicionales en el Reino Unido tienen que ver con la música. Hace unas semanas, los diarios, las revistas y la televisión se centraron en un aspecto que tocó el alma de los británicos. La disquera EMI, agobiada por las deudas, ponía en venta uno de los mayores activos de la música de los últimos cincuenta años: los estudios Abbey Road. El lugar, reconocido mundialmente por el paso de cebra que inmortalizaron Los Beatles en su álbum con el nombre de la calle (1969), y donde también, por ejemplo, Pink Floyd grabó sus discos, tenía precio. Hasta que Paul McCartney y otros dijeron que pondrían dinero con tal de evitar ese descalabro. Lo mismo sucedió hace pocos días con el siempre inestable Pete Doherty, quien habría suministrado drogas a una amiga que murió por sobredosis y que, otra vez, lo tuvo tras las rejas.

Massive Attack es un grupo que sabe de polémicas. Las tuvo en sus inicios cuando pusieron a su ciudad, Bristol, en el mapa musical con un estilo brumoso y urbano, el trip hop, que trajo rápida descendencia. Hicieron pedazos a colegas como Morcheeba y terminaron ninguneando a su ex compañero Tricky. Ahora, la prensa los pone frente a frente a la otra máxima gloria de su lugar de origen: Portishead. Ellos, sin embargo, no quieren discusiones y se dedican a hablar de lo suyo: Heligoland, su nuevo disco tras siete temporadas de ostracismo, los retoma en el mismo punto donde los habíamos visto por última vez. Con invitados estables como Horace Andy y ocasionales como Damon Albarn, Hope Sandoval, Tunde Adebimpe -TV On The Radio- y Guy Garvey -Elbow-, entre otros, el dúo se sumerge en un sonido onírico y futurista en que el soul y la electrónica se toman de la mano, mientras caminan bajo la niebla del atardecer. “Teníamos el álbum hecho desde hace bastante tiempo, pero decidimos hace unos ocho meses volver a hacer todo de nuevo porque

una noche no nos gustó el material que teníamos. Era un trabajo de años que no nos satisfizo. Y trabajamos a full en los últimos seis meses”, cuenta el cantante y líder Robert “3D” Del Naja. -Algunos dicen que ustedes son la banda más importante de los 90 y ahora invitaron a un integrante de TV On The Radio, los más trascedentes de la última década. ¿Cómo se conocieron? -A través de David Sitek en un concierto en el Brixton Academy. Intercambiamos algunos demos y luego nos juntamos en Brooklyn para hacer unos cuatro temas. Nos llevamos muy bien y queremos repetir en el futuro. -¿Qué bandas estás escuchando? -Me parece interesante Animal Collective y los Yeah Yeah Yeahs. El último de Portishead también me gustó mucho. ¿O querías que te dijera que era pésimo?

Juan Andrés Oddé desde Londres


Fiesta oficial de lanzamiento: Opera Catedral / abril 15 / djs: Jose Bacarreza , Alvaro Espa単a.


El líder de Los Angeles Negros es una de las voces más originales made in Chile. Seguro de sí mismo, quiere volver a grabar un disco, recuerda sus inicios en la quinta de recreo de su papá y asegura que para ser músico lo principal es la actitud.

Soy el Rey GERMAIN DE LA FUENTE

“L

e tengo miedo a cosas sencillas, como le pasa a la mayoría de las personas”, responde Germain de la Fuente cuando se le pregunta por la noche del terremoto. La voz de los Ángeles Negros parece aplicar oficio hasta para hablar del desastre de febrero pasado. “Fue algo durísimo. Pero de los saqueos no me gusta lo que ha dicho la prensa. ¿Quién habla del saqueo de las inmobiliarias y de ese grupo de privilegiados que especularon con las ilusiones de la gente?”. Líder de un grupo tan emblemático como hábil a la hora de mezclar actitud rockera con melodías románticas, de la Fuente es un tipo especial. El día de los enamorados realizó un concierto junto a sus compañeros originales -salvo el guitarrista Mario Gutiérrez- en el teatro Caupolicán y cuando sumaban nuevas fechas para los próximos meses, otra vez la relación se quebró por el mismo motivo que sus peleas anteriores: el reparto de dinero. “No

es fácil ponerse de acuerdo, pero seguiré adelante. Quiero grabar un disco este año. Ojalá sea con Los Ángeles Negros, pero si no, lo haré solo “, dice. La voluntad y la seguridad en sí mismo son factores de su personalidad. En su casa familiar de San Carlos, en la Octava Región, no había radio, pero su madre tocaba la guitarra y su padre tenía una quinta de recreo en el pueblo. Germain iba al local de su papá y se quedaba horas escuchando a los viejos músicos. Empezó a cantar en su casa, en el colegio y en matrimonios. Y se convenció de su destino. “Una vez, un borracho dejó empeñado su acordeón en el local y, al día siguiente, me encontré con la caja del acordeón cerrada. La abrí, me la colgué y, en pocos días, me convertí en el acordeonista del local. Tenía 14 años”, sostiene. El incipiente músico se fue puliendo y creciendo en los shows dominicales que se saturaban de huasos y empleadas domésticas del sector desde el mediodía y hasta el anochecer. Cuando tomó el micrófono, no lo soltó más. Las adolescentes lo iban a ver y tenía seguidoras. Era 1968 y su popularidad llegó a oídos del

guitarrista Mario Gutiérrez y el bajista Sergio Rojas, quienes estaban a la búsqueda de un cantante para presentarse en un concurso de bandas en Chillán que tenía un suculento premio: grabar un single. Tras unos ensayos, hubo un primer desencuentro. El vocalista era fan de las melodías románticas de Antonio Prieto, Lucho Gatica y Leo Marini versus el resto de sus compañeros que querían hacer temas basados en Los Beatles. El gallito se inclinó a favor del cantante, por lejos, el músico más dotado. Diez días antes del concurso, hubo otra trascendente decisión: bautizar a la banda. Todos pensaban que lo mejor era ponerse un nombre en inglés como los de la Nueva Ola. Hasta que Sergio Rojas dio con el indicado: Los Angeles Negros. “Ensayábamos en la casa de mi mamá y Sergio Rojas dice ‘pongámonos Los Angeles Negros. Total, hay un grupo que se llama Los Diablos Azules’. A nadie le gustó el nombre, pero mi mamá lo escuchó y gritó ‘ese nombre está bonito’. Nadie quiso discutir con la señora y nos pusimos así”, recuerda. El grupo triunfó, registraron el tema y


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Entrevista 29

se fueron a Santiago. Pero esas canciones que le ponían fuego al romanticismo estaban en desuso en el paladar masivo. A fines de los ’60, la música tenía conciencia. Violeta Parra era la hada madrina de bandas y solistas comprometidos políticamente y el folclor, el ritmo dominante, evolucionaba a la par de la sociedad. En ese escenario, Los Angeles Negros no tenían nada que hacer y tuvieron que volver a San Carlos. Sin embargo, en provincias lentamente comienzan a ser un hit. Esa repercusión subterránea logra el milagro: los citan en Santiago para que completen un disco y, paralelamente, suenan en Ecuador y Colombia. Ahí parte el despegue. A comienzos de 1970, lanzan el álbum, Y Volveré, que incluye clásicos como “El Rey y Yo” y “Murió la Flor”, entre otros, y se genera la idolatría. Sus discos se venden bien, les ofrecen giras por el continente y grupos como Los Golpes y Los Galos surgen como sus imitadores. “Fuimos a Ecuador a hacer diez shows. Ibamos en una micro en medio de caminos horribles. Tocábamos en teatros como intermedio de películas. Eran días de harto sacrificio, pero nos daba lo mismo y éramos jóvenes. Además, grandes como Gardel o Lucho Gatica también habían pasado por lo mismo para hacerse conocidos”, indica. -¿Es cierto que tenías un ego gigantesco? -No. Era tímido, me cohibía. No sabía

desenvolverme con los grandes auditorios. Lo que pasa es que era la cara del grupo, salía más en los diarios y las revistas y eso molestaba y molesta. -Los Bunkers, Los Tres, Los Tetas y Anita Tijoux, entre otros, han versionado sus temas. ¿Cómo ves esta admiración? -Creo que esta atención de los jóvenes se da tanto por los toques de soul de nuestros temas como por la actitud que tuvimos. Incluso como solista, cuando Los Tetas me invitaron a cantar, dije que sí de inmediato. No me da miedo experimentar y nunca es tarde para aprender. -Beastie Boys y Jay Z han sampleado temas de ustedes. ¿Te sorprende? -Sí, porque ni los conocía. Algunos de nuestros temas se escuchaban entre la comunidad centroamericana. Creo que eso explica la llegada de esas canciones en ciudades como Nueva York. -Los Angeles Negros, Violeta Parra ¿qué

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pasa en San Carlos con la música? - Lo de Violeta Parra es un caso excepcional, como el de Claudio Arrau, ambos de la provincia de Ñuble. Pero músicos hay en todo el país. Ahora, en aquellos años había poca influencia externa y eso ayudó, en el caso de Violeta, para que pudiera crear un sonido muy personal. -¿Coincides con que nuestra identidad musical se origina en el sur y en lugares como la quinta de recreo? -Puede ser. Ahí se juntaba la gente humilde. Personas que en aquellos años la pasaban mal, con mucha injusticia social. La música era su liberación. Cuando estás oprimido el alcohol es lo único que te hace sentir libre y poderoso. Es un desahogo. Eso pasaba y pasa en las quintas de recreo.

Raúl Morales R. fotos: Danny Alveal


//30 /Entrevista /

k n u P en Primera JULIAN TEMPLE

Persona

Con 56 años y dueño de un gran sent ido del humor, el realizador inglés es uno de los mejores cronistas de la escena musical y, en particular, del punk. Amigo del fallecido Joe Strum mer y cercano a Sex Pistols, no pierde la esencia. “Me gusta que la gente odie cosas”, señala.


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Entrevista 31

J

ulien Temple tiene 56 años, pero aún predica la vieja máxima del “punk is not dead”. Para él, que entre los 22 y 27 años vivió en primera persona todo el anárquico movimiento post hippie forjado en las calles londinenses, siempre habrá una oportunidad para reivindicar el saludable espíritu contestatario de aquella escena. “Me gustan todas esas bandas con las que crecí. Pero, por otro lado, trato de evitar la nostalgia. Más bien me interesa rescatar lo bueno de la escena punk, motivar a la gente joven con el espíritu rupturista de este movimiento. Me gusta que la gente odie cosas y disfruto provocando”, cuenta el creador de piezas como The Great Rockn’n’ Roll Swindle (1980), The Filth and the Fury (2000) y Joe Strummer: The Future is Unwritten (2007). Las dos primeras cintas están dedicadas a Sex Pistols, mientras que la última gira en torno al fallecido líder de The Clash. El interés de Temple por venir a Chile, donde estuvo hace unas semanas, tuvo una conexión musical. “Es casi un sueño venir a esta parte del mundo. Siempre me pregunté cómo podía ser un país ubicado en esta parte de la geografía. Pero, definitivamente el que me hizo venir a Chile fue mi viejo amigo Joe Strummer. En 1997 vino a hacer una película al desierto de Atacama que se llamó Doctor Chance y me dijo: ‘De una forma u otra tienes que conocer ese lugar’”, indica. Responsable de interesantes cintas de ficción en la línea de Absolute Beginners (1986) -con David Bowie, que compuso una famosa canción para la cinta- y con un impresionante bagaje en el videoclip -desde “Blue Jean” de Bowie a “Undercover of the Night” de The Rolling Stones-, Temple ha macerado su propuesta al calor del cine y la música. Y no pierde tiempo. Actualmente, prepara un documental sobre la escena musical en Detroit y escribe el guión de una joyita: You Really Got Me, cinta sobre The Kinks, el clásico grupo de los hermanos Ray y Dave Davies. “En los 70, Londres era muy estimulante y todo pasaba frente a tus narices, pero cinematográficamente no era gran cosa. Por lo tanto, mi inclinación artística inicial fue siempre la música. Para mí, Jean-Luc Godard era inexplicable. Luego, ya en la universidad y cuando descubrí la obra del director francés Jean Vigo, me interesé en el cine. Una vez proyecté su película L’Atalante, en un campus en Cambridge. La dimos en un edificio y luego la copia se cayó a un río. Así es que tuvimos que secarla por varios días”, explica.

En 1980 y por encargo del manager de los Sex Pistols, Malcolm MacLaren, Temple debutó en el largometraje con el documental The Great Rockn’n’ Roll Swingle, filme acerca de la banda que disgustó al megalómano ejecutivo al tomar un punto de vista irónico. “Los Pistols se habían transformado en una farsa y eran proclamados como el más grande grupo de rock en el planeta. Su manager había trabajado en esa dirección y los adolescentes tenían posters de ellos en sus casas, como si fueran dioses. Lo contradictorio es que fue justamente el tipo de imaginería rockstar contra la que surgió el punk. Así es que me propuse hacer una cinta sobre esta situación y dejar todo al descubierto”, recuerda. Veinte años después y, casi en un gesto reconciliatorio, Temple realizó The Filth and the Fury. “Me dijeron que estaba loco por querer hacer otra película de los Pistols. Quería mostrar en su justa medida de donde venía toda aquella rabia que dio origen al grupo. Quise resituarlos en la historia”. En 2007, el director también abordó otro capítulo del punk con su cinta Joe Strummer: The Future is Unwritten, adoptando un tono más crepuscular y menos ácido. “Conocí bastante a Joe. Era un tipo fascinante, capaz de inspirarte mucho. Un ejemplo en cierto sentido. Pero al mismo tiempo estaba lleno de contradicciones: era de clase acomodada e hijo de un diplomático, aunque ideológicamente estaba en la izquierda radical”, cuenta. -¿Cuál era tu opinión del punk estadounidense? -Siempre me gustaron los Ramones. Me fascinaba el buen punk rock, que te provoca y cuestiona continuamente. Lo que no me interesa son bandas promocionadas como punk al estilo Green Day. Esos tipos me dan risa. -Realizaste hace un tiempo Glastonbury, acerca del famoso festival nacido dentro del movimiento hippie… -Me sirvió para observar una época diferente, un período a fines de los 60 donde los radicales eran los hippies. Ellos eran los punks de aquella década. Pero en 1977, por ejemplo, los hippies eran considerados unos tipos clichés y aburridos. -Y en los 80 hiciste videos para bandas y cantantes pop… -Tenía que mantenerme de alguna manera para financiar mis películas. Así es que tuve que hacer videos con gente que no tenía que ver conmigo. Pero me di el gusto de hacer declaraciones personales: hablar de aliens en un video de Kenny Rogers como metáfora de la inmigración ilegal desde México o hacer una alusión al conflicto de El Salvador con los Rolling Stones. Aunque estoy seguro que quizás mucho de lo que hice es basura.

Rodrigo González fotos: Cristián Soto


//32 /Cine /

CRIATURAS DE LA NOCHE

Colmillo Blanco

Adiós a Bela Lugosi, los crucifijos y el sexo. En Criaturas de la Noche son los niños, el amor más idealizado y la soledad, los temas que inspiran y le dan una vuelta de tuerca a esta de historia de vampiros. Una de las más sorprendentes y originales de los últimos años.

U

n asunto de principios. Luego del gran éxito de Criaturas de la Noche (2008), a Tomas Alfredson lo llamaron de Hollywood para ofrecerle dirigir la secuela de Crepúsculo. Era una apuesta obvia pero con resultados improbables, ya que su cinta ni siquiera está en la vereda opuesta de la saga de Stephenie Meyer: vive en otro barrio y habla otro idioma. Decir que el filme es la mejor cinta de vampiros de los últimos años, no le aporta gran mérito dentro de un género bastardeado con todo tipo de bodrios y cuyo rasgo mayor es la anemia creativa. Por el contrario, Criaturas de la Noche se levanta como uno de los filmes de iniciación existencial más perturbadores que se conozcan, donde un tema tan profundamente vampírico como el sexo emerge en toda su ambigüedad: mezcla de deseo, imágenes idealizadas y fuertemente represivo. Estamos en 1982., en un suburbio de clase media-baja de Estocolmo llamado Blackeberg. La nieve cubre los blocks de edificios como un desierto que embota los sentidos. De este lugar gris y monótono emerge Oskar -Kare Hedebrant-, un niño de doce años que vive con una madre apenas visible, un padre ausente y que es víctima de bullying, la disfunción social de moda. Oskar trata de liberar su ira oprimida jugando a ser un imaginario justiciero de sí mismo, donde con cuchillo en mano se venga de sus matones. Eli -Lina Leandersson-, una chica morena y pálida, lo observa. Pareciera que tienen la misma edad, pero el semblante de Eli se revela profundamente más maduro, como si en su mirada triste y cansada se resumieran centenares de años y experiencias como las que ha presenciado el androide de Blade Runner (1982). El encuentro entre ellos no saca chispas ni es un flechazo. Recordemos: esto no es Hollywood. El morbo de Oskar por su misteriosa vecina es una mezcla de ingenuidad y un deseo erótico no plenamente asumido. Eli trata de contener el “interés” de su amigo jugando a la indiferencia, pero a la escena siguiente vemos que más que eso, es un acto de sobrevivencia...para él. Eli es una vampiro, y de las brutales. Alfredson ha dicho que no conocía la figura del vampiro y su mitología. Que nunca le había interesado mayormente. Por ello en su filme no hay de esas típicas muletillas asociadas al género: los colmillos, la sexualidad desatada -al estilo True Blood-, los crucifijos. Lo suyo son dos niños que observan al mundo desde la perplejidad y que se asemejan a Mafalda en la forma en que perciben a los adultos. Adaptada de la novela Let the Right One In, de John Ajvide Lindqvist, el título toma su nombre de la canción de Morrisey,” Let the Right One Slip In”, que significa “deja entrar al correcto”, alusión que en terminología vampírica se refiere a que los chupasangres sólo pueden entrar a un lugar si es que les es permitido, y que en el caso de esta cinta opera en un do-

ble nivel ya que es también el deseo romántico de Oskar, por una parte, y la búsqueda de afecto que Eli parece necesitar. Convertida en un éxito en Suecia, los derechos de la novela tenían una larga lista de interesados cuando Alfredson entró al ruedo. Y las cosas se definieron cuando en un encuentro casual con Lindqvist, le mostró sus filmes anteriores y el escritor aceptó su oferta. Incluso más, el director ya tenía escrito el guión, que se acercaba plenamente a los intereses de Alfredson, para quien la historia debía ser fuertemente realista, de gran austeridad narrativa y donde el sexo estuviera ausente aunque sus implicancias debían rondar decisivamente a los personajes.

“Me interesó la combinación de lo irreal y lo humano. Pero lo primero que me introdujo en la novela tiene que ver con lo segundo. Se trata del acoso escolar que sufre Oskar, el niño protagonista. Algunas situaciones del libro tenían relación con episodios de acoso escolar que sufrí en la infancia, y me interesaba hablar de ese problema” , ha dicho Alfredson.

El resultado seduce y embriaga. La película se organiza en torno a una sensación de soledad apabullante originada en la permanente agresión que sufre Oskar en su colegio, lo que se traspasa a todos los ambientes y se traduce en imágenes gélidas y una iluminación que de tan realista deviene en irreal. El terror no proviene de los asesinatos que empiezan a ocurrir en la ciudad cuando Eli y un hombre mayor llegan a vivir al block de Oskar -en la novela, este es un pedófilo-, sino que de estos rincones lúgubres como la plaza o el bar del barrio, donde los humanos deambulan como fantasmas. Paradójicamente, la relación de estos niños es el único signo de vida en tan deprimente paisaje. La película se estrenó a comienzos de 2008 y obtuvo su consagración ese año cuando ganó el premio mayor en el Festival de Tribeca. Lo que siguió fue una montaña impresionante de logros que incluye el Bristish Independent Film Award, el Saturno de la Academia de Ciencia Ficción de EEUU, el del Festival de Sitges, el premio de la audiencia en Toronto y, uno de los más reveladores, el premio del jurado en el Fant-Asia Film Festival, donde saben de cine fantástico y de terror. Con humor, Alfredson ha dicho que una de las claves para entender el éxito del filme es que la idiosincracia del sueco calza perfecto con el tema del vampiro: plagado de silencios y oscuridad. “Los suecos están especializados en la comunicación a través del silencio. No responder a una pregunta puede ser asimismo una respuesta”. Por ello, no entiende la razón por la que Hollywood realizó un remake de su película. “No se dan cuenta que no hay mejor lugar para un vampiro que Suecia, donde tenemos noches de 23 horas”. Más claro que el agua.

Jorge Letelier


//34 /Entrevista /

CRISTIÁN JIMÉNEZ

El Extranjero

Deudor del cine melancólico y humorístico de Aki Kaurismäki, el director de Ilusiones Opticas, Cristián Jiménez, obtuvo una pasantía del Festival de Cannes para escribir su próximo proyecto: Bonsai. Aquí, habla de su futuro como cineasta y asegura que no cree que pueda ganarse el Oscar algún día.

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ristián Jiménez, el director del humor absurdo y la melancolía, el heredero del finlandés Aki Kaurismäki, partió hace unas semanas a Cannes, auspiciado por el padre de los festivales de cine para escribir su próxima película, Bonsái, basada en la primera novela del escritor Alejandro Zambra. “Me pareció que Zambra recoge un estado de ánimo generacional al buscar el bonsái como concepto en la forma y no sólo en la historia”, dice Jiménez (34), quien dirigió Ilusiones Opticas (2009), una de las películas locales más popularmente inadvertidas de la temporada pasada. La ecuación entre libros e imágenes no es nueva para el cineasta. Hace algunos años, este hijo ilustre de Valdivia, se contactó con Roberto Bolaño para hacerle una interesante propuesta: llevar a la pantalla grande su libro de cuentos, Llamadas Telefónicas. El escritor se entusiasmó, pero pasó lo que no debía suceder. El chileno murió en España y el proyecto quedó inconcluso. “Una lástima. Tenía ganas de hacer algo con ese libro”, se lamenta. Sociólogo de profesión, el director se enamoró del cine a los 20 años cuando asistió al Festival Mannheim-Heidelberg, en Alemania. Una experiencia que le hizo

cambiar su futuro: sintió que podía contar buenas historias con poco dinero y, con algo de suerte, dedicarse completamente a su pasión. “Me di cuenta que además de Hollywood y los grandes maestros, existía el cine independiente de bajo presupuesto. Pensé: ‘yo podría hacer una película’. No es algo inalcanzable”, recuerda. Luego, el Festival de Valdivia y el productor Bruno Bettati, lo instaron para que se atreviera a filmar en el sur, aunque lloviera todos los días, una historia bordada por una humanidad cotidiana y que, por el boca a boca, fue ganando fans y credibilidad. ¿Su nombre? Ilusiones Opticas. - Con Sebastián Lelio son los únicos chilenos que se han ganado la pasantía en Cannes. ¿Qué significa estar ahí? -Es una súper buena instancia, sobre todo porque habitualmente uno vive con varios trabajos a la vez. Entonces, estar 100% dedicado a una película durante varios meses, es algo increíble. El único compromiso que la residencia exige es no trabajar en nada más durante este período y no salir de París sin autorización. Es un claustro, pero estupendo. - ¿Falta mucho para llegar al nivel de la industria audiovisual europea? -Estamos a años luz. Pero el hecho de estar tan en el inicio también tiene su brillo y encanto. En el fondo, lo que tenemos

es proporcional a lo que somos como país. - Co escribiste el guión de tu primera película con Alicia Scherson, directora de Play (2005). Descríbela… -Es una persona llena de talento y una gran amiga con la que tengo gustos similares. ¿Con qué películas creciste? -Tardes de Cine en los 80 en Valdivia. No había otra cosa en la tele más que vaqueros y vampiros, pero no me quejo. Lo pasé bien. - ¿Cuál es el tipo de cine que más te identifica? -El que no se toma excesivamente en serio a sí mismo, pero igual va a la pelea. - ¿Tienes la ilusión de algún día ganarte un Oscar? -El Oscar no me interesa y no creo que haga una película que pudiera interesarle a la Academia.

Javiera Hernández


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Peliculas 35

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ALICIA EN EL PAIS DE LAS MARAVILLAS

Alucinación a medias

A

licia en el País de las Maravillas aparecía como el proyecto perfecto para un realizador como Tim Burton. La construcción de un mundo exquisitamente imaginario, personajes tan grandilocuentes como esquizofrénicos, justas dosis de maldad y deformidad y la perversa historia de una linda niña perdida en un universo de fantasía que no la acoge precisamente de la mejor forma y donde no es complicado ver las maquinaciones de alucinaciones masculinas disfrazadas. Tal vez por fuera haya mucho color, pero debajo del telón los delirios del señor Lewis Carroll no fueron precisamente inocentes. Ya lo supo el italiano Eleuteri Serpieri cuando llevó a una voluptuosa “Alicia” llamada Drunna al espacio exterior sólo con la excusa de graficar en un comic como una joven, de cuerpo generoso y poca ropa, se las arreglaba para sobrevivir a ataques sexuales de todo tipo. Para Burton, la idea era entregar la lectura definitiva a este clásico de la literatura, pero sólo se quedó en las intenciones. El director aseguró que pretendía reflejar

500 Días con Ella De Marc Webb

Tom estudió para ser arquitecto y construir edificios, pero terminó escribiendo textos para tarjetas de saludos, lo que ilustra su personalidad tímida y conformista. Por lo mismo, la atracción que siente por Summer, la guapa asistente de su jefe, no va más allá de diálogos al pasar y contemplación a distancia. Tom cree que no tiene ninguna chance, hasta que en una salida de compañeros de oficina, Summer le demuestra lo contrario y poco después se convierte en su “amigo con ventaja”. Estrenada y aplaudida en Sundance 2009, 500 Días con Ella es otro sospechoso acierto del cine independiente apadrinado por una major hollywoodense (Fox). Contada de manera no lineal, como un puzzle que se arma entre saltos temporales y

gags concadenados, esta comedia es la bitácora de una fallida relación joven sensible/chica enemiga del compromiso. La cinta parte de la anécdota para diseccionar los altibajos amorosos –de la “magia” inicial al tedio, la confusión, la diferencia de intereses-, aunque a la larga lo atribuye casi todo a los caprichos de una mujer atípica. Con una ciudad bellamente fotografiada y una banda sonora acorde a su espíritu indie –Belle & Sebastian, Pixies, The Smiths-, 500 Días con Ella es una historia dominada por la forma y por esa falta de espesor que puede hacer de una película algo funcional pero no relevante, una postal y no una obra perdurable.

Rafael Valle

en su película el lado más oscuro y oculto de la clásica novela. Finalmente, puso demasiados focos alrededor, porque el resultado se aleja bastante de las sombras pretendidas, acercándose peligrosamente a no ser más que la versión con actores e imagen real -y costosamente digital- de lo hecho por Disney sobre el mismo material en 1951. Alicia… como El Planeta de los Simios, se siente como un trabajo por encargo. Están los propósitos, las ideas y el bosquejo del universo burtoniano, pero la historia se escapa, no encaja, queda suelta como un gran mecano. Es cierto que El Planeta de los Simios hacía agua por todas partes, defecto que Alicia… no tiene. De hecho, nada bastante bien en el río del cine de entretención familiar. Pero es en la otra esquina, la importante, la de ser una obra autoral y tener “algo que contar” donde cojea, con demasiado azúcar y, finalmente, es errática en sus objetivos. ¿Qué es lo que Burton quería hacer? ¿Contar su interpretación de la seminal obra de Carroll o cortar un buen cheque? Me la juego por esto último.

Francisco Ortega


//36 /Literatura /

JOHN WRAY

Problemas de un Adolescente

Comparado por la crítica literaria estadounidense con J. D. Salinger y Don DeLillo, el escritor estrena en español su celebrada novela Lowboy, donde un esquizofrénico de 16 años se pierde en el metro de Nueva York y, de paso, recuerda su estadía en Chile. “Disfruté mucho las humitas y el pisco sour”, cuenta.

V

iviendo sobre una colchoneta en el fondo de la sala de ensayos que su fracasada banda de rock usó durante algún tiempo en Brooklyn, John Wray escribió su primera novela. The Right Hand of Sleep (2001) trataba sobre un adolescente que decide desertar del ejército austro-húngaro durante la Primera Guerra Mundial, para terminar enfrentando una Europa consumida por el fascismo. El texto exhibía una técnica sencilla pero meticulosa, y las críticas positivas llegaron para multiplicarse cuando su segundo texto de larga duración apareció en la calle: Canaan’s Tongue (2006). La consagración estaba cerca y para un hombre que en algún minuto perdió novia, trabajo y esperanzas, se materializó con Low Boy (2009), una historia donde por segunda vez un adolescente es el protagonista de su propio infierno y que llevó a su autor a ser comparado con el recientemente fallecido J. D. Salinger y Don DeLillo por la prensa norteamericana. En este libro -que acaba de tener traducción al español-, Will Heller es un chico

esquizofrénico de 16 años que deja de tomar sus pastillas y se escapa del siquiátrico, convencido de que el mundo se va a acabar por el calentamiento global y que él es el único capaz de salvarlo. Mientras su madre y un detective lo buscan, Lowboy se pierde en el metro de Nueva York. “Tenía muchas ganas de crear un personaje creíble y tridimensional, no sólo el cliché de alguien con una enfermedad mental, así que decidí armarlo tomando como referencia mi propia imagen a los 16 años. Sólo que yo no estaba ni cerca de ser tan encantador, bien parecido o maduro”, explica el autor, conectado circunstancialmente con Chile debido a un popular parentesco: es primo de la actriz Blanca Lewin. “Fui a visitarla en 1999. Blanca supo que estaba quebrado y que no podía seguir viviendo en Nueva York, así que generosamente me ofreció un lugar donde quedarme en la comuna de Ñuñoa, que era donde ella vivía en aquel entonces”. - Por esa época salió tu primera novela, The Right Hand of Sleep. ¿Cómo llegaste a construir su argumento? - Mi primer intento de escribir una novela fue un desastre total. Era la típica historia antes de la madurez, donde narraba mi propia vida apenas disfrazada. Nunca pasé de la página 50 porque era demasiado aburrida. Así que decidí, algunos años después en mi segundo intento, elegir un argumento lo más alejado posible de mi experiencia personal. Pero mi madre es austríaca y su familia pasó terribles momentos con el Tercer Reich que están descritos en el libro, así que al parecer no me alejé tanto de mi propia historia después de todo. - Luego escribiste una novela sobre la esclavitud. ¿Cuál fue su origen? - Mi segunda novela realmente emergió de mi deseo de expresar mi rabia y frustración hacia el gobierno de George Bush. Me di cuenta de que no lo podía hacer de manera tan directa, por lo que decidí escribir sobre un régimen y sus abusos. Cannan’s Tongue podría leerse como una novela histórica. - ¿Cómo desembocaste luego en Lowboy? - Con cada novela trato de romper relaciones con el proyecto anterior. El objetivo es no repetirme a mí mismo. Lo enfrento como si se tratara de hacer skate sobre hielo delgado, eso te pone

alerta e híper cuidadoso y -con un poco de suerte- en el punto más alto de mi juego. Así que Lowboy no se parece en nada a lo que escribí antes, lo que hizo aún más emocionante trabajar en ese libro. - ¿Qué te propusiste al escribirla?, ¿explorar la esquizofrenia?, ¿escribir una novela adolescente perturbada? - Yo diría que todas las anteriores. La situación vino a mí un día y salió de la nada: un adolescente se cree capaz de salvar al mundo del calentamiento global sacrificando su propia virginidad. El tema de la esquizofrenia surgió orgánicamente a partir de eso. - Entre las críticas que leí, comparaban tu novela con William Faulkner, Salinger y Don Delillo. ¿A quién te sientes más cercano? - Eso depende. Si pienso de esa manera para cada uno de mis libros, tendría que elegir a DeLillo para Lowboy, y a Faulkner para Canaan’s Tongue, que desafortunadamente todavía no sale en español. - ¿Qué te parece la buena recepción que ha tenido la novela? - Siendo pesimista por naturaleza, siempre me sorprendo cuando algo bueno pasa, y el revuelo por Lowboy no ha sido la excepción. Igual estoy muy complacido con la recepción porque significa que es muy probable que mi siguiente libro tenga la publicación asegurada. -¿Qué recuerdos tienes de tu estancia en Chile? -Tengo maravillosos recuerdos. Lo mejor es que vendí mi primera novela en Estados Unidos mientras estaba viviendo en Chile. Estuve viviendo en una casa en la calle José Arrieta y disfruté mucho la comida. Sobre todo, las humitas y el pisco sour. -¿Eres un músico que escribe o un escritor que hace música? -Para ser honesto, no soy muy bueno haciendo música. Me manejo mejor escribiendo. Pero disfruto creando melodías. Lamentablemente, no nací con la facultad de ser un gran baterista o un concertista de piano. - ¿En qué trabajas ahora? - Estoy escribiendo una novela sobre una familia de físicos medios locos que están obsesionados con la naturaleza física del tiempo. Créelo o no, es una comedia. - ¿Lowboy llegará al cine? - Es una opción para un director al que le tengo un montón de confianza. Así que mantengamos nuestros dedos cruzados. No queda otra.

Andrés Gómez Bravo


//38 /Libros del mes /

Tablero Oscuro

D

esde su muerte, en julio de 2003, Roberto Bolaño ingresó al exquisito club de los superstars: aquellos que reviven cada cierto tiempo con obras inéditas que ayudan a saciar la sed de los más fanáticos. El Tercer Reich, su nueva novela, hace referencia a un juego de mesa sobre estrategia militar, en el que un joven alemán, Udo Berger, se entrena en sus noches de vacaciones, mientras disfruta la compañía de su novia Ingeborg en la Costa Brava. Allí conocerán a otra pareja alemana, Charly y Hanna, y con ellos vendrá una amistad sutilmente poblada de giros oscuros y brumosos, sacudida por la desaparición de

Charly. Un mundo rutinario y feliz que, de pronto, se tambalea y se cubre de suspenso, en una historia policial sin asesinos. En el argumento de este libro póstumo de Roberto Bolaño, escrito originalmente en 1989 pero finalizado a mediados de 1996, circulan personajes extraños y no precisamente por sus rasgos sutiles. “El quemado” tiene la cara deforme y se mueve en las tinieblas; gatilla temores y contribuye a conformar un relato que se disfraza con ropas oscuras y un tono de misterio a lo Joseph Conrad. En definitiva, una apuesta interesante en medio de un estilo en vías de desarrollo. Si bien El Tercer Reich carece de la agilidad exhibida en sus novelas consagratorias, en ella reposa el germen y la confirmación del carácter superior de la pluma del consagrado escritor.


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Libros del mes 39

Jon McGregor

Tantas Maneras de Empezar

Famoso por ser el autor más joven nominado para el Premio Booker inglés por su libro debut, Si Nadie Habla de las Cosas que Importan, en la segunda novela de Jon McGregor -a punto de salir en Chile- el autor confirma sus dotes para tejer un relato fascinante a partir de la observación minuciosa de lo cotidiano. Corren los años 40 y una joven de las deprimidas zonas rurales de Irlanda parte hacia Londres para hallar empleo como criada. Varias décadas más tarde, en la ciudad de Coventry, Eleanor y David Carter se esfuerzan por mantener a salvo su matrimonio. A David le gustaría que su mujer fuera aún la ilusionada joven escocesa que en su día lo deslumbró; que su trabajo como conservador en el museo de la ciudad estuviera a la altura de lo que le auguraban sus primeros años en la profesión, y que el nacimiento de su hija hubiera reavivado la relación con su esposa. Sin embargo, unas palabras pronunciadas por una anciana enferma amiga de la familia acaban por sumir a David en el más hondo desasosiego, convencido de que toda su vida ha sido construida en torno a una mentira. (precio aprox. $16 mil)

Nick Cave

La Muerte de Bunny Munro No es la primera vez que el rockero australiano se involucra en la escritura. Hace unos años esta mala semilla había probado suerte con el guión de The Proposition y las críticas fueron positivas. Ahora trae en el bolsillo una novela extraña y movediza. El protagonista, Bunny Munro, vende productos de belleza a domicilio y a menudo se folla a sus clientas. Su mujer, harta de demasiadas cosas, se suicida. Bunny, que también le da al whisky, queda a cargo de su hijo, fiel lector de una enciclopedia que le ayuda a aproximarse al “mundo real”. Tras una noche de disolución, el protagonista decide cambiar de vida: se sube al coche con el niño dispuesto a seguir el negocio por su cuenta, lanzándose a la carretera. La tapa lo resume sin miedo: esto es como juntar a Cormac McCarthy, Franz Kafka y Benny Hill. En serio. (precio aprox. $16 mil)


//40 /Cable /

LOST

El fin de la isla

misteriosa Se acaba Lost, el drama televisivo más exitoso de la primera década del siglo. ¿Qué se viene ahora? Tratar de despejar dudas y, con la distancia del tiempo, analizar si durante 6 años vimos una obra maestra o simplemente dejamos que nos tomaran el pelo.


L

a mejor manera de entender Lost es haber estado de pie en la primera década del siglo XXI. Más que ciencia ficción o misterio, la serie tiene que ver con la manera en que nuestro planeta cambió el 11 de septiembre de 2001 cuando alguien planeó la broma más grande de la historia en Nueva York. Se apagaron las luces, el mejor efecto especial de todos los tiempos estaba a la vista de todos, se fueron las risas, murió la comedia y volvió el drama. Pero no cualquiera. El nuevo campeón televisivo fue el duro, el amoral: Jack Bauer de 24, ese que dispara antes de preguntar y nunca se equivoca. Pero también había otro tema: el miedo. ¿Hay un temor más grande para el gringo promedio que perderse en un ambiente hostil, rodeado de cosas que no entienden? Es esa fascinación a estar amenazados, la gran máquina que mueve y justifica la devoción por Lost. Resumamos la serie: un grupo de supervivientes norteamericanos en una isla perdida, manipulados por una inteligencia superior y amenazados por “otros” -extranjeros, diferentes, morenos, asiáticos-, que saben lo que realmente está pasando. Seis años después de su estreno, pasó de ser un fenómeno televisivo para convertirse, nos guste o no, en un verbo esencial de la cultura pop. Sus personajes están hoy en el mismo Olimpo que nombres como Spider-Man, James Bond o Darth Vader, condenados a ser leyendas con herencia de plástico y sabor a hamburguesas con mucho queso. Pero, ¿es tan buena Lost? Con tanta gente pegada, es imposible negar que su receta está muy bien preparada, y ahora, en junio, finalmente sabremos si nos rendimos ante una obra maestra de la televisión o dejamos que por 6 años nos metieran el dedo en la boca. Perderse no es un motivo nuevo en la ficción. Como el amor y lo sobrenatural, es uno de los temas más recurridos en la historia de la narrativa, sea esta oral, escrita o visual. Homero -el primero, no el Sr. Simpson- lo aventuró cuando obligó a Odiseo y sus hombres a dar vueltas en el Mediterráneo, anclando en islas Lost pobladas de cíclopes y sirenas. Edipo se extravió en su propio Lost-destino y el Quijote hizo su propia isla Lost en los laberintos de su cabeza. Daniel Defoe abandonó a su Robinson Crusoe en una isla Lost frente a Chile, destino similar al

/ del Dr. Gulliver de Jonathan Swift o al de los prófugos que desplomaron su globo aerostático en el reducto secreto del Capitán Nemo en La Isla Misteriosa, uno de los relatos más logrados de Julio Verne y, tal vez, el antecedente más claro de la obra creada por JJ Abrams. En el website, Lostzilla.net.uno, han enumerado una lista de más de 120 misterios que la serie debe responder antes del final. En tanto, el jefe de guionistas, Damon Lindelof, fue categórico en señalar que la serie no tendrá un final feliz y que no todos los enigmas serán resueltos. Y adelantó tres puntos fundamentales de la obra.

-¿Quién es John Locke?

Milagrero o víctima de una manipulación que va mucho más allá del instante de caída en la isla. ¿Cuántos John Locke existen? A estas alturas, reconocemos dos: el muerto y su réplica, que parece controlar no sólo el monstruo de humo, sino a la isla entera. Pero a Locke parecen haberlo visto en distintos lugares y, al mismo tiempo, también en épocas distintas. El póster promocional de la 6ª temporada es una parodia del cuadro de la Santa Cena de DaVinci. ¿Por qué John Locke ocupa el lugar e imita la posición de Jesús? Lindelof entregó una pista en dos palabras: Darth Vader.

-La isla. ¿Es realmente una

isla? ¿Por qué puede moverse? ¿Cuál es su ubicación? Y lo más importante: si alguien la creó -como laboratorio o como lugar de pruebas militares-, ¿quién fue esa persona y para qué existe la isla?, ¿Hay alguna relación entre la isla y el supuestamente real Experimento Filadelfia donde en 1943 la marina norteamericana habría conseguido mover a través del espacio y el tiempo un buque militar?

-Los números: 4-8-15-1623-42-. En estos 5 años sabemos que suman 108 y que debían ser ingresados cada 108 minutos para evitar un colapso electromagnético en la isla. A Hugo -el chileno Jorge García- le dieron fortuna y maldición y en la primera temporada se escuchaban en mensajes radiales y están escritos en prácticamente todo. ¿Qué son? ¿Qué significan? ¿Qué relación hay entre esta cifra y el número de serie del bombardero que tiró la bomba atómica sobre Hiroshima al final de la 2ª Guerra Mundial? ¿Por qué están presentes en jeroglíficos egipcios y en el disco que viaja por el espacio en la sonda Voyager? A mediados de junio, sabremos la respuesta. (AXN, martes 22.00 horas)

Francisco Ortega

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Cable 41

The September

C

Issue

que la antelación con inco meses. Esa es y modelos res cto du pro s, ista editores, art rar una de las edicio comienzan a prepa o: nd mu l de s famosa nes de revistas má ación re de Vogue, public mb tie sep de ro me de la el nú o nd mu el en ” la “Biblia Anna considerada como ica lém po como líder a la moda y que tiene venerada, a, ad tic cri a, iad a, od Wintour. Respetad personajes da como uno de los esta mujer es defini imiento. ten tre la industria del en más poderosos en lo que es , ios fic ne be y s costo Y esa posición, sus September el documental The queda retrata en al de Fe elogiada en el stiv Issue, cinta que fue las salas a ó lleg a nc nu e y qu Sundance de 2009 clubes. chilenas ni a video xpresiva nalidad gélida e ine Wintour, cuya perso eep en la Str ryl Me r po ría maest fue captada con o en el te a la Moda -basad película El Diablo Vis de Vogue-, da a jef la de nte ste libro de una ex asi nunca antes jo y carácter como acceso a su traba filme que e est a lor que da va había permitido, lo públicas, es ion hacerle las relac no tiene ánimo de mito. La su ta ien rec ac nte aunque indirectame nimas con aquellas muecas mí muestra haciendo bajo de tra ra desaprobar el la boca que usa pa delos ramo a s rda go do ntran diseñadores, enco ura frente eg ins ose vez, sintiénd quíticas, pero, a la erior a su entrega sup lor va n ve no a su familia, que por la moda. mara neda, y al que la cá El otro lado de la mo ta Grace en res rep lo ia, nc le da igual importa la revista. ectora creativa de Coddington, la dir a cantism mi la si ores por ca Compañera de lab y figura de las ista on tag pro la e dad de tiempo qu ninguna desfiles; no muestra primeras filas en los n peinada bie ar est ni r verse chic preocupación po que la Lo der su frustración. ni ser flaca ni escon sesiones s osa rm he las de trás mueve es el arte de al detrás tur na to en el complem fotográficas. Ella es blicación. del alma de la pu

Lucy Willson


NIBALDO MOSCIATTI

Rebelde con Causa

La radio Bío Bío fue la que más y mejor informó durante los días post terremoto manteniendo un sello especial: la independencia. Nibaldo Mosciatti, uno de sus presentadores y dueños, hace un diagnóstico sobre los saqueos, el nuevo Gobierno y es lapidario con la educación pública. “Mientras no sea de calidad, no hay democracia”, cuestiona.

N

ibaldo Mosciatti, periodista y uno de los dueños de la radio Bío Bío, lo dice en forma inmediata. “Me fui de TVN en enero del 97”. El año anterior había propuesto cuatro temas en el programa El Mirador, donde trabajaba, y ninguno fue aceptado. La orden de los ejecutivos había sido clara: no se debía tocar ni a los militares, la Iglesia o a los grandes empresarios. Mosciatti, entonces, agarró sus cosas y se largó. “Uno tiene que saber irse de los lugares cuando ya no tiene nada que hacer”, reflexiona. A los días, estaba trabajando con sus hermanos Tomás y Mauro en la radio familiar que, desde su nacimiento en Concepción -por su padre del mismo nombre-, fue calificada como distante por los gobiernos de turno. ¿Un ejemplo? Fueron críticos a Salvador Allende, pero cuando vino el Golpe Militar y el dictador quiso sumar a la estación a la cadena nacional, el patriarca prefirió clausurarla. Muchos años más tarde, Bío Bío vive un presente magnífico. Durante los días post terremoto fueron la radio

que más y mejor informó y ganaron una mayor visibilidad en la ciudadanía, principalmente, por una característica extraviada en la mayoría de los medios: la independencia. “Para ser independiente debes tener la voluntad de querer serlo y asumir los costos”, dice. Para los Mosciatti, el precio es alto, pero digno de ser pagado. A ellos no les auspician los bancos ni tampoco las farmacias. Y no les importa. “Con mis hermanos tenemos claro qué radio queremos hacer y es un privilegio. Creo que hay un sentido de rebeldía, darse cuenta que las injusticias están para ser denunciadas y no tragárselas con espinas. La mayoría de los medios no sirven a la gente, sino que a los grupos de poder. Hay algunos que no pueden hablar de la banca porque son parte de ellos. Eso no puede ser”. -¿Cuánto cambió la Concertación llegando al poder? -Mucho. Antes del triunfo del plebiscito había casas del NO en todas las comunas. Eran lugares de expresión ciudadana y apenas ganaron, las sacaron porque no les convenía. Como tampoco apoyar un medio independiente.

¿Para qué? Cuando estás en el poder no te gusta que te fiscalicen y, con el tiempo, el poder distorsiona y te transforma. La transición chilena fue exitosa, pero se hizo en torno a mucha hipocresía. Eso lo viví en El Mirador donde no se podía hablar de ciertas cosas. -Eres de Concepción, ¿Cuáles son tus conclusiones sobre el pillaje en la ciudad? -Fue gravísimo, porque estamos parados frente a una gran fractura social. Creo que hay mucha gente que se da cuenta que en esta sociedad hay demasiados que no pueden competir. Mira, mientras tengamos una educación pública tan mala, hay personas condenadas a ser parias. Hubo una brutalidad inconcebible, asaltaban a la gente en la Plaza de Armas a las 3 de la tarde. Esto tiene que ver con una sociedad sin derechos mínimos de justicia, educación y seguridad. ¿Por qué en el barrio alto cada cinco minutos pasan los carabineros y en las comunas populares no hay presencia policial? -¿Qué te parece el nuevo Gobierno? -Ojalá que le vaya bien. Su gran pega es la reconstrucción. Si se desvían de ese objetivo, su tropiezo será gigantesco. Lo que sí me


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Política 43

preocupa es que todo se puede hacer si hay negocio. O sea, para volver a hacer puentes hay que concesionarlos. Somos sólo clientes y no ciudadanos. Hay que dignificar a la gente, hacer país. -¿Cuánto afecta que Piñera no se desprenda de sus negocios plenamente? -Esta demora ha significado algo muy grave: que tenemos un presidente que no cumplió su palabra. Es complicado que no se cumpla porque eso es lo más íntimo de tu decencia. Así todo anda al lote. O sea, yo puedo entregar un trabajo dos días después de los que me comprometí y da lo mismo. Es síntoma de un deterioro de la sociedad. -¿Qué fue lo que más te impactó de lo que sucedió tras el terremoto? -Me sorprendió que una hora después del terremoto en Concepción empezaron los saqueos. Si lo que pasó allí fue muy grave. En Santiago no dimensionan el problema. Después, por razones de imagen, el Gobierno dejó dos días a esa gente entregada a su suerte. Los medios hablaban de anarquía. Eso no fue anarquía. La anarquía es una utopía irrealizable que la defiendo, porque allí la gente es tan buena

que no requiere reglas. -En la radio Agricultura no se menciona la palabra dictadura y una vez, Iván Valenzuela, conductor de Cooperativa, me dijo que no podía criticar a Luis Ajenjo por los escándalos de EFE porque era “su amigo”. ¿Qué presiones tienen en la radio? -Mi padre nos enseño desde pequeños: la radio está para servir a la gente y no para servirse de la gente. No tenemos presiones. Nosotros no vamos a eventos sociales. Tampoco sé quiénes son los clientes y no me interesa. Acá, la parte comercial la ven unas personas y los contenidos, mis hermanos y yo. Si los perjudicamos, mala suerte. Somos la única radio donde los presentadores de noticias no hacemos menciones comerciales. -¿Qué ha perdido el país con una desigualdad tan grande como la que existe? -Mucho, porque la concentración económica tiende al abuso. Cuando encuentras que durante la crisis, la banca ganó millones de dólares y no les prestaba a los pequeños empresarios, te das cuenta. Se perdió la noción de servicio y nos llenamos de usureros. El abuso es fundamental para entender a este país.

-¿Qué es lo más inmediato que genera la injusticia social? -Que la violencia está a la vuelta de la esquina. Lo demostraron los saqueos: se perdió la dimensión del otro. En la tragedia debió existir solidaridad. Y aquí hubo intención de acumular, en algunos casos, y salvarse solo. Por otro lado, empresas como La Escondida ganan al año US$ 670 millones, Soquimich US$2000 millones, Endesa US$1000 millones. Se llevan recursos no renovables que son de todos como el cobre o pasan a ser dueños del Bío Bío. Da pena. -¿Qué hay que hacer para mejorar entonces? -Primero, tener educación pública de calidad. Si no existe, no hay democracia. Segundo, proyectar el país. Antes teníamos empresarios que proyectaban el país o presidentes como Balmaceda que hacían el puente del Malleco porque miraban hacia adelante. ¿Qué pasa ahora? A nadie le importan las generaciones futuras, el medio ambiente ni lo que vamos a dejar. Todo es rentabilidad inmediata. No se piensa en 20 años más y eso es brutal.

Felipe Rodríguez C. fotos: Danny Alveal


//44 /Teatro /

Loreto Aravena

-Siempre fui buena pa’l show.

De chica veía películas antiguas y me creía esas actrices memorables. También cantaba rancheras. Así me crié en Puente Alto, viviendo como en provincia. Venir a Santiago era ir de paseo. Ahora soy hija ilustre de Puente Alto y es súper emocionante.

-Trabajo desde los 16 años. En promociones y de mimo. Una vez

me hice pasar por argentina para tener pega de promotora en una feria. Incluso andaba rubia. Fue chistoso. También repartí volantes del Líder por ocho horas, pero fue horrible.

-Cuando entré a estudiar teatro quedé pa’ adentro porque habían niños con falda. No entendía don-

de estaba. Una vez nos hicieron ejercicios de desinhibición que era empelotarse en clases y, la verdad, fue súper complicado. Ahora soy fanática de las playas nudistas.

-En la escuela se reniega mucho de la televisión.

que creen que soy una mierda y otros que lo estoy haciendo bien.

Para mí, siempre fue una pega más. Deben haber compañeros

-Los periodistas son gente de temer. Son invasivos y siempre te preguntan lo que no quieres hablar. Te dan confianza y buena onda, pero después cambian todo lo que dijiste. Cuando me llama un periodista guardo el número como “periodista + nombre”. Así sé cuando contestar.

-Veo las noticias, Los Simpsons y Cadena Nacional.

El problema de la televisión abierta es que están todo el día dándole a la farándula. No me molestan sus personajes ni lo que hacen, pero que todos los canales estén hablando lo mismo, me da lata.

-Jamás me metería a un reality. Tampoco vendería mi vida privada o haría algún show para figurar en los medios. No podría aguantar que me filmen todo el día, que sepan todo de mí. ¿Dónde queda la intimidad?

-Sin Lugar Para los Débiles

es una película que me marcó. Vi hace poco Los Abrazos Rotos y me encantó Penélope Cruz. Me identifico con las películas de Almodóvar. En Chile, me encantaría trabajar con Sebastián Silva, Andrés Wood o Alicia Scherson.

-Me gustaría ser Angelina Jolie. Es que vivir en su mansión, llena de guardias y sería buenísimo. Además de estar casada con Brad Pitt.

tener una vida que jamás tendría

-Encuentro que soy bonita pero no así guaaaaaaa rica. Siento que soy normal. Soy súper desinhibida pero no pierdo la

coquetería. Me gusta ser más inocente para mis cosas. Como las cabras chicas que andan con falda, pero se sientan con las patas abiertas.

-Soy súper polola y de relaciones largas.

Nunca he estado sola. Creo en el clavo que saca otro clavo. Ha sido muy chistoso porque he terminado mis relaciones y he empezado otra. Igual creo en el amor por años, pero no en el matrimonio como institución.

-Tengo una deuda con la música: los conciertos. El último que vi fue Radiohead y me encantó. Me arrepiento de haberme perdido a Madonna o Depeche Mode. Pero es un descaro cómo las entradas son tan caras.

-No fumo y no tomo. No soy de carretear hasta las 4 de la mañana

porque trabajo con mi cuerpo y tengo que cuidarme. Eso no quiere decir que antes no haya sido carretera y que no haya dado jugo como todos.

-De los 80 traería al 2010 la unidad familiar que había en ese tiempo. Era muy normal que la familia se juntara

a tomar once o desayuno. Hoy es más individualista. Además, traería la música y los monitos animados que ahora son más violentos. Lo que jamás traería, obviamente, sería la dictadura.

-Las armas y el sonido de los helicópteros me producen rechazo.

Es heavy, pero desde los 80 lo tengo marcadísimo. El “extra extra” de las noticias también me pone la piel de gallina. Cuando escuchaba eso en la tele pensaba: “¿qué pasó ahora?”.

-No creo que con Piñera cambie tanto el país.

Chile ha sido muy de derecha y capitalista. Todo se ha privatizado y, a lo mejor, se va a privatizar aún más. Ser Presidente es el mejor negocio para Piñera. Sus acciones subieron demasiado. En todo caso, nunca entenderé las ansias de poder de esta gente. Si ser Presidente debe ser un cacho.

-Era obvio que Cruz Coke sería el nuevo Ministro de Cultura. Tengo más esperanzas que miedo con su nombramiento. La derecha no es tan tonta para retroceder. Espero que avance en el tema de los fondos culturales para que no se los lleven los mismos de siempre.

por Gabriela Haddad


fotos: Danny Alveal

Se hizo famosa como Claudia en la serie Los 80 y ahora es una de las nuevas apuestas del estelar circense de TVN. Dice que le teme a los periodistas, que no fuma ni bebe alcohol y que le gustan las playas nudistas. “Soy súper desinhibida”, afirma.


//46 /FotografĂ­a /Carlos Reyes


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Noticias Fotografía 47

Cuidado con Rizzoli No son libros baratos pero dan cuenta y, a todo lujo, del camino que han tomado algunos exponentes de la fotografía de vanguardia. Rizzoli es una editorial y tienda instalada en Nueva York que vende infinidad de títulos en igual cantidad de tópicos, y que no tiene problemas en mezclar catálogos para mejorar el jardín con trabajos como el de la fotógrafa Nan Goldin. De ella nos presentan Variety: imágenes a color inspiradas por la película del mismo nombre de la directora Bette Gordon, y que gira en torno a la vida una mujer que trabaja en la taquilla de un cine porno. Otro destacado es Tracey Emin y un recuento de su trabajo hasta la temporada 2006. Se trata de una de las artistas británicas más talentosas del momento. Tanto este libro como el anterior se pueden encontrar en la librería Metales Pesados, en José Miguel de la Barra 460.


//48 /Web /

Entradas Películas por Youtube

IPAD

Steve Machine

El capo de Apple, Steve Jobs, presentó su nuevo juguete: El IPad, y provocó una pequeña desilusión entre los fans de la tecnología que no apuestan a definirlo como un artefacto revolucionario. En Chile se venderá a partir de este mes.

S

teve Jobs y su gente de diseño en Apple le pegan al asunto. Han sacado equipos buenos y bonitos, e incluso han sabido moldear las mentes de un grupo de personas capaces de considerarlos baratos, es decir, con una provechosa relación entre precio y calidad. Por eso, fue extraño ver el numerito que se mandaron en enero cuando presentaron el IPad. ¿Qué se habrán fumado? Algo no muy bueno parece porque pensar en un dispositivo electrónico en el año 2010 que no tenga puerto USB para conectarle aunque sea un pendrive o una impre-

sora es francamente un despropósito. Le dijeron de todo a la invención. Lo más delicado es que era un iPod Touch con esteroides o que es una tabla de cortar carne con onda. Es que cuesta entender para qué diablos sirve una máquina que los de Apple definen como “la mejor manera de experimentar la web, el correo electrónico y las fotos”. Mide 24 por 18 centímetros y 1,3 centímetros de grosor. O sea, es como un cuaderno mediano, y pesa 730 gramos en su versión con conectividad 3G. Poco menos que un netbook, de los que venden hace tres años en cualquier tienda. La pantalla mide 9,7 pulgadas, las de un netbook, en tanto, promedian las once pulgadas, aunque ésta tiene todo lo que es multitactil. Tiene modelos con 16, 32 y 64 GB de memoria, tal como el Touch, aunque éste se puede llevar en el bolsillo. Lo que sí es reconocible es que con el portal de ventas de libros que Steve Jobs presentó el mismo día, el iPad es un muy buen lector de textos digitales con la posibilidad de navegar en Internet y ver fotos. Pero eso igual se puede hacer con un IPhone, que, repito, se puede guardar en el bolsillo. El artefacto llega este mes a las estanterías por una cifra de de US$499 -$250.000 pesos- .

Mario Álvarez

10.709 dólares recaudados por el arriendo de películas independientes durante 10 días. Ese fue el balance del período en el cual los usuarios rentaron 2.684 films a través de Youtube, a 4 dólares la bajada por tiempo limitado. The Cove fue el filme más exitoso con 1.103 vistas; One Too Many Mornings y Children of Invention fueron otras de las producciones, todas ellas seleccionadas para el último festival de Sundance. Este apronte experimental podría ser un buen negocio para YouTube, que exploró un nuevo mercado para la difusión de películas que no poseen un gran presupuesto.

Las contradicciones de Gaga

Lady Gaga es una mujer que genera contradicción. Acaba de hacer un video de su single, “Telephone”, que fue comparado con “Thriller” de Michael Jackson y tiene público que la odia y la ama. Tanto como lo que le pasa en Internet. Su canción, “Poker Face”, fue la más vendida por canales de la web el año pasado con 9,8 millones de descargas. Otra de sus canciones,”Just Dance”, es la cuarta del ranking elaborado por la IFPI –Federación Internacional de la Industria Fonográfica-, con 7,7 millones de bajadas. En la misma semana, sin embargo, el sitio Last FM dijo que la Gaga fue la artista que más veces ha sido eliminada de las listas de canciones que el sitio entrega a sus usuarios. O sea , es la cantante menos que se quiere escuchar. Pura contradicción.


//50 /Gastronomía /

Perú, carajo!

E

Por Carlos Reyes

l pulpo entero puesto así, como mirando hacia arriba, parece abrazar el plato, como queriendo escapar a su destino, inevitable desde que fue cocinado. El brillo de su carne gracias a la parrilla y las sazones que esconde la receta, acentúa una imagen suculenta que pronto se corrobora tras un par de bocados: carne firme sin ser dura, trozos crocantes y condimento chispeante de principio a fin. Es de esos platos-fantasía de los que se nutre la gastronomía; y sobre todo una como la peruana, tan profunda en conceptos como amplia en su diversidad. Restaurante Sol es uno de esos lugares donde se puede conseguir ese tipo de comida, con toda confianza y en su esplendor. Desde su creación se ha perfilado como un local completo. No posee

la sofisticación visual ni de fórmulas -tampoco los precios- de la nueva generación de locales arribada a Santiago -alias La Mar u Osaka-; pero es luminoso, cómodo en su ambientación tradicional y con una atención formada a la manera clásica limeña. O sea, con años luz de distancia respecto a los modos locales de servicio. Pero hay un dato esencial: posee una cocina que sabe leer el gusto nacional. Sin picores excesivos y además distintiva respecto a otros locales similares. Eso se puede apreciar en cebiches como el Vasco -con sazón de limón, crema y brandy- y en varias otras alternativas de su amplia carta, donde luce el producto fresco a cada momento. Bien plantado, a valor razonable y en un barrio sin estridencias y consolidado. Como aquel espacio.

Restaurant Sol: Bilbao 2761, Providencia.

Mi Lounge Nuevo y, en cierta medida, jugado. Porque hay bares de tapas en Bellavista y Santiago no es Madrid: acá no existe la cultura del tapeo como para andar compartiendo clientes. Pero los espacios de Mi Lounge tientan. Sobre todo, su terraza con todas las comodidades horizontales de un lounge -con sillones dignos de una recostada- y una penumbra intencionada, que resalta de noche una vista del San Cristóbal que pocos gozan en el barrio. Amplio, bien armado y con una lista de platos tan acotada como efectiva. Hay desde pilpiles varios -champiñones, pollo, calamares-, tortillas, tablas, más una selección de pinchos cuyo sabor augura buenos días, si saben dar a conocer su propuesta en medio de la intensa competencia cercana. Cosas como el Txikito -pulpo, anchoas y tomate- o el personal y el peculiar Crudo Estilo Haussmann -con carne picada en vez de la hipermolida versión de este clásico valdiviano-, que de todos modos ofrece grato sabor. Las bases están sentadas, sólo queda disfrutarlas. Mi Lounge: Dardignac 0191, Bellavista, Providencia Fono: 2489100



Rollinga N.1