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JOSE JONES

Luas y sus problemas Tomo primero

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Ediciones TrĂ­pode


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CONTEMPORÁNEA

Ediciones Trípode


Jose J. Jones (2009), escritor, informático, músico, arquitecto, puerco, guía espiritual y poeta inglés, nieto de J. J. Abraham y hermano de Pedro Gómez Lutirriaga, nació medio cherokee en la sabana americana, en un lugar desconocido para todo aquel de raza blanca. Tras un periodo de trauma y violencia, se licenció en filología y letras hispánicas por la universidad de Massachussets, trabajó en varios periódicos y publicó cuatro o cinco manuales terroristas antes de la aparición de su primera novela, Torradas (2010). Las novelas El sinsentido (2011) y Guarredidas (2012), que ilustran los caminos que habría de seguir el autor para culminar en Mi puta vida (2013) en la que se establece ya como genio de las letras hispánicas. Durante parte de esa época vivió en el Bronx y en Oseania, lugares que infundieron una gran influencia en su posterior obra. Jones escribió también crítica científica, especializándose en los estudios del pene y del chocho humanos. Su obra, aún por determinar, le importa más bien a muy poca gente.


JOSE JONES * Luas y sus problemas


Titulo original: Luas y sus problemas Diseño de portada: Andy Willy Warhol Fotografía de portada: Un griego random Primera edición en este formato: Marzo 2017 ©2017, Jose Jones Bitchhouse S.A. Quedan rigorosamente prohibidas, sin la autorización escrita de los titulares del “copyright”, bajo sanciones de pena, tortura y muerte establecidas por la ira del propio autor, la reproducción parcial o total de esta obra. Queda totalmente prohibida la ausencia de drogas durante su lectura. Printed in Amsterdam ISBN – 667-Oh-8888-5846-Baby Depósito legal: Dos dos tres uno cuatro dos dos cero tres Fotocomposición: Jose Jones P8O-8L1A


TODOS LOS HECHOS DE ESTE RELATO SON FICTICIOS


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A tu madre


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INTRODUCCIÓN

Hay algo que sin duda hay que tener en cuenta a a la hora de abordar una lectura como la que contiene este libro: Es basura, no la leas. Es un libro nunca debió haber sido. Es como que una adolescente preñada aborte “DIY”, tire el feto por el váter y que este acabe, milagrosamente, naciendo por si mismo. Sin madre y criado por bichos que solo comen mierda. Así es. Esto es lo que tienes entre manos. Así es Luas. En serio, no lo leas. Es una absoluta pérdida de tiempo que no le aportará nada a tu vida. No es una tecnica de marketing, no es un “NO PULSES EL BOTON ROJO” para que al final lo pulses. Lo siento si te has gastado 20 pavos en la edición en papel, ojalá lo hayas pirateado o robado. Pero llegados a este punto, si aún sigues ahí leyendo la verborrea que sale de mi cabeza en tiempo real, hay que aclarar las cosas: La historia en sí no solo apesta, sino se pasa por el forro cientos de convenciones morales y estéticas pero sobre todo, estilísticas y ortográficas. Lo que tienes en las manos es el hijo tuerto de la Lengua Española. Si eres un mierda sensible a Hésto, deja de leer yÁ. Y si no lo eres, es decir, que eres un desgraciado sin respeto por los contenidos ni por las formas, adelante, sigue a tu propia suerte. Yo, Jose, ya te he avisado de que es basura. Dicho lo dicho, si eres lo suficientemente retrasado para seguir leyendo, a pesar de todas las advertencias, espero sinceramente que disfrutes los horribles capitulos de Luas y sus Problemas.


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PREFACIO

En vivo y en directo, con Jose Jones. “- Y ahora. Aquí. En vivo y en directo. ¡El mismísimo Jose Jones! - Bueno, yo sólo soy uno de los tres... (Por lo bajo). Buenas tardes público. - Cuánto tiempo intentando concertar esta entrevista, por lo visto la identidad de Jose Jones, debido a su turbio pasado, era difícil de desvelar. Le rodean millones de acusaciones policiales y amenazas de muerte de madres y padres de sus fans más jóvenes. - Bueno, algunas de esas acusaciones son infundadas. Se deben al miedo que produce la sola mención de mi nombre. Ya me acusan por todo. - Eso esperamos todos, que salga todo muy bien. Por cierto, desde cuándo existe Jose Jones? - Bueno, como ya he dicho.. Yo soy solo una tercera parte de lo que es Jose Jones. - ¿Como es eso? - Bueno, sí. Jose Jones somos tres personas. No soy solo yo. En definitiva es una mente mucho más compleja, difícil de cazar entera. - Creo que no le entendemos. - A ver, es muy simple. La complejidad de lo que inicialmente se concibió como Luas y sus Problemas es fruto de una mente de triple complejidad, no podía ser una sola persona. Jose Jones somos tres. Yo soy solo uno. - ... - ¡Váyase a la mierda usted subnormal! ¡Y a la mierda el público también! Arderán todos en vivo y en directo.”


La mecha prende fuego y todo el teatro principal revienta en pedazos. La filmación en directo capta todo el momento de la ignición. Un estadio de fútbol se desmorona por la onda expansiva cuando el equipo local iba perdiendo. La ciudad se sume en el silencio absoluto y una tercera parte de Jose Jones sale caminando entre las ruinas camino a otra localidad. Es hora de ir a un motel y escribir la 6ª temporada de Luas y sus viajes y fracciones.


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LUAS Y SUS PUTOS PROBLEMAS Primer problema

La primera temporada de “Luas y sus problemas” fue un fracaso de audiencia. Una serie donde combina la sepultura con la gastronomía no podía funcionar. Teniendo en cuenta que los guionistas se pasaron 8 meses haciendo un estudio sobre la cantidad de horas que pasa el ser humano delante del televisor y en cuales de ellas lo hace con una cerveza en la mano para determinar una temática que pudiera interesar mas a la población de Oceanía como para realizar una teleserie, el éxito fue penoso posiblemente a tenor de los 5 primeros capítulos habían sido editados en idioma esperanto por motivos de producción. Los motivos de producción eran concretamente económicos. Pero eso no importaba. La serie estaba vacía, tan vacía como ves el vaso el día que muere tu puta madre. Tanto la dirección, altos ejecutivos hasta las cejas de setas, como la producción, los principales actores, estrellas que sonríen ante las cámaras y lloran entre las sábanas e incluso los extras. Todo era corrupto. Esos malditos cerdos... Me despojaron de todo lo que era mío. Aquello que me pertenecía paso a ser suyo, me robaron el alma. La madre que los parió, por mí podría acabar en el infierno tostándose en calderas de magma hirviendo y depilándose con las hogueras de Satanás. Satanás era el verdadero nombre de todas aquellas personas avariciosas que me utilizaron para realizar sus viles propósitos y luego me lo quitaron todo, para dejarme tirado en la cuneta desamparado y follado.


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Follado fui. Mientras me penetraban, creo que conseguí pensar en nada por pensar en tanto a la vez. Como cuando se juntan todos los colores del arco iris, blanco. Lo siento. Decidí que debía vengarme. No, no iba a vengarme, iba a matarlos a todos uno a uno o a todos a la vez. Eso da igual ahora. Decidí que debía planear la venganza. El motel polvoriento desangraba depresión en cada uno de sus rincones, cada una de sus esquinas. Yo estaba tumbado en el suelo y mirando las grietas del techo como quien mira el horizonte, mientras tu me abandonabas. Luas y sus problemas. El los sufría en silencio. Mi primer negocio y mi último fracaso. Intente plasmarlo. Enseñárselo al mundo como quien enseña su dibujo. Enseñarles a ellos. Hacerles entender sus problemas. Abarcarlos a todos como quien intenta abrazar un bosque. Luas tenía serios problemas. Y todo empezó ese día. Hace ya tanto tiempo, pero el recuerdo es tan fresco. No era el típico día trágico, lluvioso y oscuro en el que el aire huele a temor. Era un día soleado y colorido de una de las más hermosas primaveras que consigo recordar, y ese día era el día perfecto. No sabía que iban a hacer conmigo, pero me raptaron unos raperos del Bronx y me llevaron en una furgoneta durante horas, creo que cambiamos de país. Estuve viviendo con ellos durante muchos años, acabé queriéndoles como a unos padres. Olvidé además a los que había perdido. Yo no lo sabía, entonces era feliz... sólo por los raperos. Al menos, me sentía como Robert de Niro después de Sleepers. Si no hubiese sido por los oceánicos con su maldita afición a ver el fútbol femenino por el canal de deportes (si, si… esos del “o sea no, esto no es Oseanía” para explicar la confusión que tienen las gentes de la ciudad que hablan con acento


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lugareño), aún estaría disfrutando de ese arco iris de colores y flores del manantial eterno de la vida mejor que cualquier heroína superior plantada por cualquier yonky del Bronx. Javichulo entonces aún no conocía las tendencias sexuales de Luas, pero lo había visto varias veces por el barrio jugando a la pelota con las hijas del predicador. Javichulo miraba el mundo de manera diferente. Javichulo era diferente. El paseaba mirando a las viejas y a los viejos besándose por enésima vez en su vida sin ningún tipo de cariño, costumbre. Matrimonios pasados de rosca. Cuando él se cortó el pelo empezó a parecerse a Bratt Pitt un poco afeminado. No tengo ningún recuerdo claro en el que Javichulo no estuviera persiguiéndome, sin cesar ni un minuto. Tirándole papelitos, así pasó su infancia Javichulo. En el colegio era el hazmerreír de su clase, y todos se burlaban de él. Pasó la infancia reprimiendo una ira y rabia interior que tarde o temprano en su vida, acabarían por reventar. De pequeño procesó la información de ver a alguien de quien reírse en un sentimiento de redención hacia su odio, podía canalizar esa rabia en ver a alguien a quien considera aun más pringado. Por eso se enamoró locamente de Luas. Y entonces cuando ya era algo mayor, rico y popular ordenó raptarlo. Sus compinches del Bronx se hicieron con él un día primaveral, se lo llevaron a un bosque de la frontera y lo encerraron en una habitación que olía a heces y orín. Cuando tuvo el valor de hablar con él para decirle que le amaba y que se quería casar con él, entró en la habitación. Aun no conocía las tendencias sexuales de Luas, así que podría llevarse una decepción. Se le acercó mientras dormía. Y se abalanzó sobre él de una forma desmesurada. La situación era el desencadenante de tantos años de bullying, los veranos con su tío pastor de ovejas o su afición por la serie de televisión “Alf ”. Por desgracia, la primera temporada terminaba justo en aquel momento de tanta tensión. Un sexto y último capítulo sin diálogos, sólo con música de Wagner de fondo, que tampoco cuajó en la población de Oceanía después


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de los inolvidables cinco primeros. A pesar de no cubrir ninguna de las expectativas de audiencia, los guionistas ya habían empezado a escribir la segunda temporada después de dejar tantas incógnitas al aire con respecto a la sexualidad de Javichulo, los problemas de Luas o la relación que había surgido entre ellos por el momento. Motivados por el inexplicable éxito que había tenido la serie en Escandinavia, empezaron a escribir los primeros diálogos en sueco también quizás por el existencialismo que había cobrado la serie hasta ahora. Por otra parte, los productores no se habían cansado de joder a Luas. Él estaba sólo en este mundo de fama, drogas y explotación infantil. Solo y desamparado le obligaron ha hacer cosas impensables. El actor que interpretaba el papel de Javichulo jamás fue consciente de la responsabilidad que le había asignado. Jose Jones nació en Missouri y desde que tiene uso de razón quiso ser actor o pornógrafo infantil. No tardó en adentrarse en el mundo de las drogas ya que de la pornografía le cansaba muchísimo la vista y el pene, y las drogas, que se lo hacían todo mas y mas fácil, parecían en ese momento la opción mas lógica. Poco a poco fue haciéndose un hueco entre los actores más destacados del momento, y entre rallas, petas, papelas, caballo, winstrol, anfetaminas y toda una serie de variantes de las mismas conseguía llorar y reir o reir y luego llorar o incluso conseguía hacer las dos cosas a la vez. Hay veces que te desdoblas y te parece estar en dos sitios al mismo tiempo, y notas severos cambios de humor. Para ti puede ser divertido, para los demás es esquizofrenia. Te queda una última neurona entera y esta noche vamos a divertirnos. Lo barato sale caro, y lo caro, es caro, así que no compremos nada. También conseguía masturbarse sin manos o sin manos explotar sus granos, pero bueno, eso es otro tema. Cuando Jose Jones conoció a Luas su vida cambió radicalmente. Dejó de ser una persona corriente que se droga todo el día para ver moverse tediosamente las agujas del reloj sentado en su sillón de cuero sin ropa, sillón de cuero que le hace sudar el culo, espalda y nuca. Esa sensación le gustaba, pero sabía que esa vida no era la vida que le había preparado una entidad superior de la que nada sabía pero en la que confiaba. El


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Jose Jones que vivía en este mundo conoció los problemas de Luas y gracias a ellos pudo arreglar los suyos propios. Una vez la serie fue cancelada él ya vivía dentro de ese microuniverso que le absorbía y no podía, no era capaz de comprender, cómo la gente no la veía igual que la veía él. Si él se había podido salvar, él que era lo más bajo, se podía salvar cualquiera. Era un arma divina, un machete de amor, redención y cura que con velocidad luz corta por lo sano con todo lo malo del mundo. Por eso decidió vender sus dos cojones. Sus cojones entonces eran los más valorados del mercado. Dos pelotas de golf que valían mas que cualquier semental de piscifactoría ¿Dos bolas de billar que sacrificaría para un objetivo incierto? Tenía claro que lo haría, que necesitaba el dinero para cambiar las cosas, su vida, ya que empezaba a tener aspiraciones reales después de dejar las drogas, pero… empezó a tener de nuevo problemas. Poco a poco, su salud mental empezó a empeorar. Cada vez era menos consciente de si mismo, el efecto secundario de no drogarse después de haberlo hecho durante tanto tiempo. Cuando era consciente, se daba cuenta de su grado de inconsciencia en el que cada vez estaba mas sumido su mente. Cada vez causaba mas problemas, entonces, intentaba solucionar los problemas que había causado en ese paréntesis de inconsciencia, como había aprendido de Luas, pero las drogas habían hecho tanta mella en él que su estado de consciencia variaba prácticamente cada media hora. Se encontraba en una situación a la del protagonista de Memento, pero lo peor es que su problema no era de memoria, si no de consciencia. De repente estaba comiendo en una cafetería como una persona normal como que después aparecía inexplicablemente metiéndole mano a un niño pequeño en un parque del cual no sabía como había llegado allí. Las drogas no son buenas y mucho menos si las dejas. Cada vez estaba más desesperado. Cuando era consciente realizaba actividades cotidianas y las acompañaba de pensamientos e ideas cotidianas. Sus miedos eran comunes como temer a los aviones o a los tiburones, y sus ideas eran comunes como ser comunista o fascista. A veces no tenía ni idea. De todos modos, no


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resultaría muy interesante relatar sus estados de consciencia, de no ser por que era una consciencia totalmente determinada por sus momentos de inconsciencia. La verdad es que se le iba la olla…una especie de esquizofrenia pero sin desdoblamiento de personalidad. El se reconocía a si mismo haciendo atrocidades, y lo atribuía a su enfermedad. Cuando volvía a ser él mismo, nunca tenía tiempo para nada, sino intentar arreglar lo que había hecho en el último lapso. Y así vivía, en un bucle de destrozo-arreglo del que creía que halló en cortarse los huevos. Luas, Javichulo y Jose Jones, tenían una relación muy especial. El primero tenía problemas, el segundo tenía una gran obsesión sexual homosexual y el tercero, enfermo de no drogarse, era un fan incondicional de ambos. Los tres se encontraron por casualidad, cuando el huevo derecho (y de mayor tamaño) de Jose Jones después de haber sido cortado, y haber vivido innumerables aventuras que ahora no tenemos tiempo de relatar, acabó en mitad del océano índico dentro del pico de un faisán dorado robótico. Antes hemos obviado un detalle sumamente importante pero que el lector no habrá podido pasar por alto. ¿Cómo pueden unos testículos costar tantos y tantos millones de euros/dólares/rupias/ yenes? Pues es sencillo, el resultado viene determinado por la increíble capacidad energética que poseían esas dos canicas, capaces de emular la electricidad que produce una central nuclear en 2 años, durante pocos minutos. Unos cojones de tal calibre eran indispensables para los malignos planes del señor del mal actual, llamado Nigrojaque. Como ataque a la integridad de la paz mundial decidió construir el robot más gigantesco y destructor que se ha podido concebir, el faisán dorado, el 5º jinete del apocalipsis que espera el momento de atacar. Pero nunca pudo atacar. Estábamos en mitad de la segunda temporada de “Luas y sus problemas” cuando se volvió a cancelar. Escandinavia estaba en guerra económica con Inglaterra por el mercado del hielo y eso produjo muchos impagos al sector artístico por parte del gobierno (los que pagaban la serie entonces). Todo es sabido que los escandinavos son los máximos productores de hielo y que los ingleses los máximos


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importadores (siempre con su puto té con hielo). Era una lastima ya que los guionistas le estaban dando un giro radical a la serie con la creación del Nigrojaque y eso a la audiencia le gustaba. Para aclarar un poco los papeles principales decir que los 4 actores que interpretaban a Luas, Javichulo, Jose Jones y Nigrojaque tenían los mismos problemas en la vida real como en la serie, a diferencia de Jose Jones (el sin conciencia, la gallina de los huevos de oro) y Javichulo tenían los papeles cambiados en ella. El problema del Nigrojaque era que quería conquistar el mundo. Les obligó a los guionistas que le dieran en secreto un papel en la serie para estar cerca de Jose Jones actor y en cuanto tuviese la oportunidad, cortarle los huevos. Lo que no sabía Luas es que todo esto lo hizo porque el que interpretaba al Nigrojaque era en realidad uno de los productores de la serie y encima el vicepresidente de la empresa más importante de té de Inglaterra. Si, uno de los que se lo follaron en su momento. El capullo que había empezado todo este tinglado. El Nigrojaque era asi pues, el epicentro de una trama de corrupción. Era realmente un hombre malvado, y realmente ansiaba la destrucción del mundo como lo conocemos. Un verdadero antisistema, mas no siempre fue de este modo. Nigrojaque era simplemente su nombre de villano. Antes, cuando tan solo era un empresario, vivía del te, que vivía del hielo, y los problemas con escandinavia le jodian, e indirectamente, ya que no se subvencionaba al arte, le jodian la serie que él mismo producía. Todo giraba en torno a él, sin que nadie lo supiera. Para ese entonces, mantenía su nombre de la juventud, John Mcdonald. Durante este periodo, John solo pensaba en el dinero. Sus metodos para conseguirlo eran cada vez más inadmisibles (o eso pensaba la policía). Terrorista reconocido, jamás consiguió su máximo objetivo en la vida. Durante su infancia, adolescencia, pubertad; entre granos, pus, pelis púbicos y chicas, mató a mucha gente. Se decía que era un tipo desequilibrado, y siempre se salvaba de ir a la cárcel porque el mundo pensaba que era la típica persona que demostraría al mundo que la gente puede cambiar. Después de ser adulto para el mundo, se moderó un poco, y durante cierta época sentía lo que se llama: la llamada de la


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conciencia. Entonces pensó que lo más digno sería acabar con su vida, pues vivía en un estado de completo sentimiento de culpabilidad que le oprimía el pecho desde el momento en que se levantaba hasta que se acostaba, soñando que explotaba y moría, devolviendo a la vida a todas aquellas personas a las que se la había arrebatado. Este fue su máximo objetivo, morir. Aunque parezca algo sencillo morir, nunca pudo conseguirlo. Uno de sus intentos frustrados fue un gran golpe para la ecología. Aunque para antes hablar de este tema tan relevante en nuestra historia recalcaré un hecho innegable y verídico a la vez. Situando a Luas en el contexto en el que va nuestra historia, hay que remarcar los 2 meses que paso recluido en su casa antes de enterarse de muchas cosas con respecto a sus problemas. Nadie sabe porque, pero esos 2 meses cambiaron la mente de este personajillo amigable y alvino. Para bien o para mal, se había dejado el pelo largo y le había crecido la barba. Digo el pelo largo, porque increiblemente, había envejecido mas de lo normal ¿Sería alguna artimaña del Nigrojaque?¿Que había hecho con la psicologia de Luas?¿O quizás mas importante, donde habían ido a parar todos esos problemas que le hacían afrontar la vida de una manera mas activa de lo que lo había estaba haciendo hasta quedar recluido en su refugio?¿Sería que ya no tenía problemas?¿Aquí acaba esta puta historia o que? La cosa fue así, Luas tras 2 meses sin existir, decidio salir de su casa. “Javichulo, tenemos que hablar” y Javichulo “te quiero, ¿donde te habías metido? (o mejor, ¿que te has estado metiendo?)”. La luz del sol iluminaba la cara de Luas en su portal. 2 meses. Javichulo se dirigió a él y le abofeteo tan fuerte que Luas perdió el sentido de la vista. Jamás lo recuperó. Javichulo se despertó solo por primera vez en cuatro años y se sintió totalmente normal. Desayunó tranquilamente su bol de cereales con leche mirando cualquier cosa por la tele. Había desayunado en pijama. Porque le gusta.


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Se vistió sin lavar los platos, tranquilamente. Precisamente en ese momento. Tenía el bote de pasta dental en la mano derecha y el cepillo en la izquierda, y presionó el tubo y en ese momento en el primer destello blanco de pasta dental, que contrastaba con el color negro del baño.Precisamente pues, en ese momento, recordó lo de anoche.... Accidente de coche, solo una rubia, ahora partida por la mitad en el suelo, y yo, ileso. ......... A pesar de haber atravesado el parabrisas, rodado sobre el afalto unos 20 metros o más, y estampado mi cabeza contra un cartel publicitario de condones rellenos, esta completamente ileso. Lo mismo se podía decir de la puta que me acompañaba, si pasabas por alto el hecho de que ahora se dividía su ser en dos mitades.. “Nena, no debiste ponerte el cinturón, corta como una cuchilla” susurré, sin que nadie pudiera escucharme. Era la mejor puta que conocía, no podía dejarla escapar.... - ¿Me está diciendo que cuando usted regresó al automóvil sólo encontró ESTO de la chica? ¿Quiere hacerme creer que se pueden evaporar unas piernas y un bajovientre con un soplo de viento? ¿Que se pueden desintegrar? Yo creo que usted es un pervertido demente, que va a pasarse los siguientes meses follándose medio cuerpo sin vida y en descomposición, porque no tengo una sola prueba y la ley me obliga a dejarle marchar... Pero le tendré vigilado. - El comisario no me asustó, era un puto ignorante, la puta y yo viviríamos felices un tiempo y nadie podría descubrirme. Nadie excepto Luas, él lo vio todo. La puta tenía un pasado fuertemente ligado a la razón de los terribles problemas de Luas que nos llevan a todos de cabeza. Era la típica tía que odias a muerte, que te hace la vida imposible, te va jodiendo hasta llegar a la medula... pero a la vez, inexplicablemente, amas con locura. Luas lo sabía y por eso se sentía atraido por ella, buscaba problemas. Esa sirena de los mares del sur (curiosamente, algo que no sabe nuestro protagonista, la puta en cuestión había estado viviendo en Oceanía con su chulo durante la decada de los 90’ por causas que los analístas aún estamos estudiando) cautivó al Señor Luas de pelos mugrientos.


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Físicamente, podríamos decir, que estaba ciego, pero nunca mas que cuando estuvo ligado a esta puta. Javichulo tenía mucho a ver en ello... y el Nigrojaque ni te cuento. A parte, todos se la habían llevado al catre, aunque siempre por circumstancias diferentes. Ella tenía el poder... bueno, ahora a medias ya que Javichulo tenía la mitad que valía la pena de ella, un sitio donde escurrir el churro cuando este sale a pasear. Pero dejémonos de tonterías porque aún hay mas. Ella, lo sabía todo sobre los problemas de Luas. Si, exacto ¿os sorprende que puede acontecer ahora con nuestra historia?

Pues sorprenderos porque, dentro del medio cadaver de la puta, se encontraba el segundo huevo de Javichulo en total estado de descomposición. Se sintió extraño. Le resultó desagradable y decidió escapar. Javichulo abrió el envoltorio y esnifó. La sangre de la nariz le hizo imaginarse a si mismo en un mundo diferente, desde el cual pudo ver su vida desde fuera, con perspectiva y con realidad. Se vio a si mismo como lo veian sus amigos, mas bien, se vio a si mismo como si él mismo fuera amigo suyo. No se caia bien. Se dio cuenta de que era un pedante. Un estúpido. Se dió cuenta de que era verdaderamente inteligente. De que se creia el ombligo del mundo, y vió que en realidad solo era un número. Un grano de arena en el castillo iluminado que era la sociedad. Y el estaba en la fosa de los cocodrilos. Sorprendiose pensando en las turbias aguas cuando volvió a la consciencia. Las preciosas piernas de la puta seguían ahi. Recordandole a si mismo en una metáfora sobre su vida sentimental. Se preguntó el motivo por el que le atraian esas piernas, de esa forma gravitatória, dulce y salada, mojada y, el proceso de heterosexualización


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duro 7 minutos y 200 mililítros de semen. Y doce gemidos de variada intensidad fueron suficientes para que el odio hacia Luas se fuera apoderando de sus entrañas, y sobresaltado e hipertenso, rapidamente, del flash a la retina, se puso los pantalones sin limpiarse el pene y bajo de tres en tres los peldaños de la escalera, y corrió como un loco por la ciudad. La gente que lo veia pasar no daba crédito a lo que veía. Javichulo era de sobras conocido en la capital, la gente le temía y le veneraba, su influencia era muy respetada. Javichulo sólo pensaba que eran una panda de subnormales, nunca se preocupó demasiado por ellos. Era importante que encontrara a Luas antes de las 12, a esa hora sus sueños se desvanecerían y la calabaza explota contra el suelo en mil pedazos. La carrera frenética duró muchas horas, a veces alguien le preguntaba: “Qué pasa Javichulo? Qué razón puede haber para que corras de esta manera, sucio de semen?”, “Hijo de puta! Dónde está Luas?” contestaba sin dejar de correr. “Luas? No lo sé, Por qué? Tiene algún problema?”. Que ingenuo, Luas tiene muchos problemas, y más problemas iba a tener si Javichulo le encontraba. Tuvo tiempo de pensar mientras corría en la extraña relación que mantenían ellos dos, dominada por el amor, odio, angustia, desesperación y un sinfín de sensaciones que colmaban sus penes inertes. Las 11 y media, ni rastro de Luas en toda la ciudad, la cabeza de Javichulo iba a estallar. Hacía un frio moderado. Inexplicablemente, se puso a nevar. Javichulo seguía en estado de shock con los ojos como orbitas intentando ingerir cada uno de los copos que iban rozando su nariz aún sangrando. De repente, se vio bailando con el primer Micky Mouse creado por Walt Disney en 1928. Todos conocemos ese primer corto titulado “Steamboat Willie” donde aparecía el ratón Micky manejando un barco de vapor y es sacado de la sala de maquinas por el dueño del barco. A Javichulo nunca le parecio bien eso. Le gustaba el ratón tanto cómo los problemas de Luas. Se dirigio sigilosamente hasta el timón y salto encima del susodicho dueño. Tras una pelea encarnizada


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con este, Micky se acerco a Javichulo para separarles. “Tranquilizate Javichulo, toma un poco de esto que te ayudará” Javichulo cogió el paraguas a Micky y se fuerón a bailar a la nieve como angeles bailan en el cielo. Era tan feliz que nada podía estropear eso, bueno si, sonó el despertador. Javichulo lo había soñado todo. Es decir, todo lo de Luas. Porque ahora él se encontraba a su lado, a 20 cm del matrimonio. Salió a la ventana y intento hacer memoria. El sol quemaba de una manera exagerada, pues en Hawai sólo existe esa posibilidad durante el día. Se sento en la silla de la terracita a contemplar como los bañistas se sumergían en esa agua tan cristalina. Aún bastante conmocionado por el cansancio de la noche anterior, intento hacer memoria. No recordaba nada ¿No recordaba nada? Mierda, otra vez la misma mierda. Es decir, puta mierda ¿Cómo he llegado esta vez a aquí? Bueno, al menos no está tan mal. Tengo a Luas en mi cama, tengo una playa, sol... y espera, que es eso... ¿Una cabeza humana?¿Mama? En la tercera temporada de “Luas y varios problemas”, Jose Jones fue acribillado mientras bailaba salsa con una prostituta venezolana que vendía crack y sexo a precios desorvitados. La puta tambien murió. Jose Jones, a pesar de haber sido atravesado por 3 balas de una Desert Eagle se lanzó tras la barra, y al caer se clavo un cristal en las costillas. Aun así, del tiron, cogio su escopeta cargó agilmente CARNE CARNE CARNE salpicando las paredes hasta que el agente Jones, a pesar de haber sido atravesado por 3 balas de una Desert Eagle, y haberse clavado un cristal en las costillas. Salió del bar con la cabeza bien alta. Lamió sus heridas durante horas, hasta que finalmente se hizo un collar con las balas de una Desert Eagle, que eran tres. Se sintió un poco solo, asi que escribió en su diario: 18-03-1987 Hoy me he despertado en una cama con Luas, todo era precioso y el


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sol brillaba a través de la ventana bañando su cuerpo desnudo. Durante un rato he estado dudando de vivir en el mundo real, había una fuerte presencia onírica que inundaba la habitación. Aun ahora no sé en qué mundo estoy viviendo, no sé si la cabeza de mi madre se ha separado de su cuerpo y Luas y yo cenamos sus genitales ayer noche, o si soy víctima de las alucinaciones de la Interzona... Tengo que dejar de meterme tanta mierda, esto me está afectando seriamente, altera mi percepción de la realidad... Me pregunto quién será realmente Javichulo... Existe de verdad? Soy yo mismo? Es sólo un reflejo de mis deseos, mis miedos, mis sueños y temores? Es lo que quiero llegar a ser? A veces creo que Javichulo no es sólo un personaje de la estupida serie que coprotagonizo, es un ente que me absorbe y se apodera mi ser. Un segundo, voy a cagar. Al final he decidido traerme el diario al baño, porque de repente he sentido una fuerte determinacióon y convencimiento sobre cuál debería ser mi próximo movimiento si no quiero enloquecer. Debo hablar con el Nigrojaque, él sabe mucho más de lo que parece y mueve muchos hilos, si alguien me puede decir quién es Javichulo verdaderamente es él. Mi primer paso será salir de la habitación y comprobaré si Luas sigue durmiento en la cama, si mi madre aun me sonríe desde la maceta donde estaba plantada, y si estos agujeros de bala no son más que delirios de una mente podrida y enferma.>> Salió del baño habiéndose lavado el culo con firmeza, hasta que no estuvo fuera no abrió los ojos y miró a su alrededor. Todo normal, Luas en su cama, el collar de las 3 balas, y mira por donde... uno de sus huevos en la maceta... entonces, ¿Mama no se ha movido de su tumba? Vale, recapitulemos. Estoy majareta. Lo que tengo claro es que estoy vivo y algún día me moriré en este remolino de paranoia... sino, ¿que sentido tiene que siga escribiendo esto? Vamos a ver, tengo que hacer un resumen de mi vida, poco a poco. P o c o a p o c o . . . Me llamo Luas y soy el protagonista de una serie que lleva mi nombre. Soy una persona con problemas, pero claro, ¿que tipo de problemas? Aún sigo preguntandomelo. Creo que son sexuales porque todo lo que escribo tiene que ver con esta mierda... ¿follo poco?¿soy homosexual?¿quien coño soy? Vale, a ver. Primero, voy a escribir mi historia hasta este


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preciso instante para ver de que me acuerdo y de que no. Javichulo, sin saber quien era, empezó a escribir el final de la tercera temporada de Luas y sus problemas. La cosa empezaba así: “Luas nació en 1987, el año en que miles de niños nacieron, asi que era un puto niño más, el hijo de puta fue un número desde el día en que nació” y seguía: “Se crió en Palma de Mallorca, entre parrafos y estrofas, y siempre fue un bohemio comunista, el típico payes que jamas tuvo ninguna preocupación por su futuro. Pero a los 21 años, conoció a una hermoso hombre. “ “Luas es gay...” - suspiró esperanzado Javichulo Sus manos escribían sin parar, era como si el mismo supiera de antemano las palabras que iban seguidas una de la otra. Como si su subconsciente le dictara. “Sebastián era rubio y con los ojos azules, de procedencia vikinga poseía un porte singular que atraía a todos los hombres y mujeres de su ciudad. Sebastian conocía a Luas porque de jóvenes hicieron la catequesis juntos, con el sacerdote pedófilo que les enseñó a amar a Dios. Entrecruzadas las piernas, sentados en un altar y comiendo y recibiendo hostias, Luas empezó a tener problemas. No podemos decir que fueran problemas poco serios, pero comparados con los problemas que iba a tener más adelante eran una nimiedad absoluta; Aun así sumieron a Luas en la desgracia y corrompieron su infancia. Ahogado por un sentimiento de inferioridad, Luas veía como su amigo Sebastián ascendía en el camino hacia Dios, mientras que él cada día tenía más dudas: ¿Existía Dios? ¿El sacerdote era un buen hombre, o al contrario era un depravado que urgaba en sus nalgas buscando correrse de placer sobre los clavos de Jesucristo? El sacerdote no tocaba nunca a Sebastian, por eso Luas empezó a tener problemas. Uno de los momentos clave de la trama fue cuando Sebas


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(así lo llamaban sus compañeros envidiosos) y Luas se jugaron todas las canicas a una partida a ajedrez. Sebas era el mejor de la clase en todo y se pensaba que esto también le serviría para el ajedrez... su inexperiencia le jugó una mala pasada pues tras perder la partida con Luas, su vida fue de fracaso en fracaso” Llorar, comer mierda cada día, ver el tiempo pasar en forma de espiral pues caminas por la calle y el olor a desprecio te inhunda sin más dilación. Una conversación puede nublar tu conciencia por un momento, pero sabes que a la hora de la verdad, todo fracaso se convertirá en una cicatriz de por vida. “Luas en cambio, acustumbrado a tener problemas, decidió repartir todas las canicas entre todos sus enemigos, guardando unas cuantas para el sacerdote. Luas ya había asumido sus problemas cómo algo normal a pesar de su temprana edad y siempre sacando la parte positiva del asunto. Años mas tarde, Rodrigo el narco le enseñaría como sacar la parte ecónomica del asunto (aunque esto es otra historia). Sebas en cambio, se volvió cada vez mas malvado y amenazador para la sociedad. Estaba claro que nunca volvió a ser el mismo tras esa partida de ajedrez. Los problemas de Luas no eran nada comparados a los problemas de Sebas pues este, tras varios intentos de suicidio, decidió convertirse en el Nigrojaque” Javichulo, tras escribir estas palabras, se quedó perplejo y pensativo. Como podía ser que en el transcurso de los últimos minutos, hubiera escrito tal sarta de gilipolleces? Sin duda eran las drogas. Tanto consumió como se consumió. Hay cosas que se ven venir, y como la fecha en la que te vas de vacaciones, que comienzas hablando de dentro de dos semanas, para seguir hablando de ésta semana, en tres días, mañana, ésta tarde, en dos horas salimos, ¿habeis cogido los DNIs? y llega el momento, y te ves en un avion camino a las bahamas.


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En el caso de Javichulo, el viaje no era a las bahamas, sino a la mas pura, cruda y triste perdición. Y perdió el avion, el coche no le arracó, las maletas no le cerraban, y todo acabó como tenía que acabar. En lo que sería su última dosis, acabó consumiendose tanto que olvido el procedimiento mediante el que se drogaba, y se vio sin mas opción que dejar sus sustancias preferidas. Se apeno tanto que se dió al juego, con el parchís descubrió la verdadera amistad de Mc Tom el sabio, quien sabía que decirle cuando necesitaba una respuesta. Lo había olvidado todo, salvo a Luas, y a Mc Tom, asi que se propuso buscar al tal Luas o al tal McTom. Empezó la búsqueda por McTom, al que había perdido la vista en el desierto de Mesopotamia, en el casino Tentación de Gigantes. El viaje por el desierto fue ardúo y lleno de sufrimiento, el calor ablandaba la piel y el sol quemaba sus cerebros. En el casino todo era exuberancia, aires acondicionados, prostitutas robot y un sinfín de comodidades para el adicto al vicio, dispuesto a gastar su sueldo en los lujos y desenfrenos a los que nos conduce el instinto. Un mar de animales en celo dispuestos a vacíar sus arcas. Javichulo encontró a McTom el sabio jugando al parchís. Estaba ganando como siempre, recordaba Javichulo.. O Jose Jones? En fin. McTom era sabio, y como tal supo qué era lo que debía hacer nuestro amigo: Debía encontrar a Luas y desvelar por fin el misterio... Javichulo aun no conocía las tendencias sexuales de Luas, al final no se lo había preguntado, aunque el creía saber cuales eran. Esa era la pregunta que atormentaba a Javichulo y le hizo perder los dos testículos, por ella empezó su vorágine de locura que le condujo al Caos de las drogas y el sexo homosexual sin protección, ultra desenfrenado. - Se va a enterar. - Javichulo salió al desierto descalzo y comenzó a caminar sobre las ardientes arenas. Durante 40 días caminó sin descanso, con una sola intención: Declararle


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su amor a Luas. Durante su camino encontró un oasis para saciar su sed, pero al acercarse éste ardió. De entre las llamas apareció el diablo, encarnado en la figura del Nigrojaque. Su cuernos eran rojos como la sangre. - Javichulo, esta será tu mayor prueba.- El diablo se le acercó moviendo. Su cola reboloteba mentras su lengua se meneaba al ritmo de samba. - Cómo ser eternamente maligno, salido del más tortuoso de los horrores, te planteo tres preguntas que cada una de tus entes mentales por orden tendrá que responderte. Esas tres entes mentales ya sabes que son la verdad, la belleza y el amor. Sus respectivas preguntas que tendrá que responder cada ente son: 1: ¿De donde vengo? 2: ¿Quien soy? 3: ¿A donde voy? Cada uno sabe su respectiva respuestas, pues yo soy lo que vosotros. Hago lo que vosotros quereis formando parte de Dios sin dudar. Blanco “y” negro. Cambio. Javichulo metamorfoseado en el ente de la verdad ya sabía la respuesta a la primera pregunta... -¿De donde vengo? Vengo de donde arde el hielo, vengo de donde nada saben los sabios, y las putas son las que mandan. Vengo de un lugar en el que tu, diablo de mierda, no aguantarías ni cinco minutos. ¿Que de donde vengo? ¿Eso me preguntas? Yo naci entre las nalgas sudorosas de Dios, y fue el quien me otorgó mi nombre, Javichulo. oh diablo, el mas amable de todos los colegas, eres tan suave.... tan dulce es tu sudor, tan tenue tu mirada.....oh diablo de donde nacen las hadas, eres nectar de piña eres tarzan, jane y todos los monos....oh diablo. El diablo no entendió un carajo, pero aun así disfruto con todos esos alagos.


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-No has hecho referencia a mi pene- Comentó el diablo levantando las cejas taquicárdicamente - y tu sabes la verdad, tu ERES la verdad.... dime... porque siendo tan malvado.... Hay veces que las cosas suceden, parece ser sin sentido. En este caso, apareció Luas. Luas: Hola Javichulo: Hola Diablo: Hola Luas: ... Javichulo: Soy Jose Jones. Diablo: Yo soy Luas. Luas: ¿? Javichulo: Luas no le hagas caso... yo te.... Y luas se esfumó, y volvimos a la situación de antes. El diablo comenzaba a cansarse de las estupideces de javichulo, estaban en el puto desierto y hacía frio, asi que decidieron irse de copas. -A que coño ha venido todo esto? Yo solo buscaba a Luas. y apareces tú, diablo.... vete al cuerno tú y tu maldito reggaeton, prefiero seguir viviendo esta locura que aguantar las tuyas! A todo esto, el diablo desenfundó su maleta. La abrió y de ella saco un espejo. Mostrandoselo a Jose Jones, le dijo: - Dime JJ. Ahora que te has librado de mi primera pregunta porque soy generoso, ¿te acuerdas de la segunda? - ¿Quien soy? Eso... ¿Quien? Pensativo estuve buscando en mi interior una respuesta que no me condenara al infierno. Por ejemplo, conozco a un amigo que se fue al infierno por fumar muchos porros. Una vez allí, el diablo le dijo:


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- Te condeno toda la eternidad ha estar encerrado a esta habitación llena de marihuana. Lo que no sabía mi amigo es que en esa habitación no había papel de liar. Claro ¿quien soy?¿quien soy? En ese momento Javichulo dejo de escribir por un momento, pues resulta que estaba viviendo toda esa situación cómo si fuera algo real, a lo Matrix. Pero los relatos nunca puede ocupar nuestra mente de una manera consciente, cómo algo que nos sucede de verdad (* Acuerdense de los problemas de consciencia de Jose Jones [Capítulo 23, Segunda Temporada]). Entonces, al alzar la vista del papel y volver a ser consciente de su inconsciencia, vió que Sebas que se allaba sentado en el sillón observandolo. Debía hacer 10 minutos que estaría allí pues no lo había oido entrar (quien sabe cómo el Nigrojaque tiene tales poderes). Se levantó y se dirijió a la mesa esgrimando una sonrisa: - No lograrás terminar nunca la serie - dijo Sebas con los brazos en la espalda mientras merodeaba la mesa en la que estaba sentado Javichulo Sabes que yo soy el centro de ella. Sin mí, no valeis nada. Ni Luas, ni tu, ni nadie. - Yo soy humano ¿sabes? Y tengo sentimientos. Tu en cambio, eres un monstruo. No mereces ni ser bautizado. - La vida es cómo el ajedrez y yo soy el elegido por dios para cambiar este mundo. - Dios está muerto y tu eres un psicopata. Nunca te tenía que haber enseñado ese maldito juego. Al final los integristas soys los más hijosdeputa de las sociedad en que vivimos. - Eso es evolución, hermano. Y yo te lo voy a demostrar ahora. Entonces, antes de que pudiera hacer algo, apareció Luas escupiendo sangre por la boca con una pistola en la mano. Sebas sonrío, su plan estaba saliendo bordado. Jose Jones no sabía como reaccionar, al ver a Luas herido de muerte.


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- Javichulo... Has desgraciado mi existencia. Comenzaste quitándome protagonismo y acabaste por matarme. Jose Jones escribió la última temporada de “Luas y sus problemas”. Como la productora ya estaba desperada por terminar una serie que no daba dinero, aceptaron el guión y rodaron las mayores penurias de Luas. Al final Luas era acribillado por Javichulo, con una Thompson del 22, herencia del abuelo del Nigrojaque. - Vengo a vengarme, si yo muero tú también morirás conmigo. Y Sebas, he entendido tu juego y tampoco te escaparás... Acabaré con los dos, y así acabaré con mis problemas y podré dormir de una vez. - El Nigrojaque no deja de sonreír, se siente seguro de sí mismo siendo Sebas. Dispara 4 tiros, estómago, oreja, mano derecha arranca dedo con anillo, y cabeza, sangrando. Javi Jones cayó al suelo con la cabeza perforada, sin entonar ni un solo gemido. El guionista ha muerto, por lo que el destino deja de tener sentido. Todos hemos pensado por un momento en nuestras vidas el hecho de que Dios pudiera existir, que pudiera tener sentido, y en ese caso, ¿Que pasaría si muriera? El silencio brotaba borbotones, rojo sobre rojo, en el parquet. Luas miró a Sebas y pronunció muy lentamente la palabra muerte. Sebas miró a Luas y dijo, también muy lentamente, que la muerte tiene sentido solo cuando estamos vivos, y que es una palabra que hemos creado para dar sentido a la vida. No existe el frío, existe la ausencia de calor, asi como lo que llamamos muerte es quizá únicamente la ausencia de vida. Que las cosas solo existen en cuanto a que puedan ser pronunciadas por una lengua, o escupidas por un lápiz, que no hay muerte en la muerte, ni muerte en vida. Que sinonimos de “muerte” hay dos, y estos son “egoismo” y “alivio”, y que en ocasiones, nos planteamos


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las cosas de forma absurda, cuando lo único que importa es la vida, y la muerte, y que sunday, bloody sunday. A todo esto, debido a la lentitud en la que habló, quizá por darse aires de superioridad o por prolongar su momento de gloria, las moscas comenzaban a girar en torno al cadaver. (...)

1 año más tarde.

- Hoy ha sido un día agradable. En el fondo sólo basta un poco de esfuerzo. Miras a tu alrededor y las cosas van cambiando... y si miro al pasado, podré ver que he adquirido una posición crítica ante la vida, un discurso entero de poder. Puedo dar un sentido a los hechos que me han sucedió sin ningún miedo, sin ningún tapujo. Puedo ser alguien que no antepone su opinión ante las personas cómo una verdad, pero siempre consciente del valor único que las cosas tienen para mí. El valor. El valor de cambiar. No cómo una utilidad sino cómo un sentido. El sentido de ser natural con un pasado dominado por los problemas. Inseguridades para otros. La ética de que las cosas deben ser lógicas para todos. Por tanto la estética es dios y muerto. Soy alguien nuevo. Mejor, superior, invencible... y sobre todo, soy crítico. El Luas del pasado ya no existe. Pues desde que nací que me llamo Luís ¿No crees Sebas? - Yo pienso constantemente en el sol. Esa gran bola de fuego que


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cuelga sobre nuestras cabezas, y se sostiene por energías que escapan a mi comprensión. Pienso en los huracanes, las bestias salvajes, la peste bubónica, el cinturón de asteroides. Pienso en un montón de cosas, y no las digo en voz alta.- Sebas le lanza un mendrugo de pan a Luas a través de los barrotes de su celda - Por cierto, hoy no te he traído agua, tus discursos sobre tu nueva disposición ante la vida me hastían. Con la boca seca te va a ser más difícil hablar. Las lágrimas recorren las mejillas de Luas mientras mordisquea el pan lentamente. “Javichulo, ¿Dónde estás?”. - Tú le mataste, ¿Recuerdas?. Él te quería, y tú lo sabías. Te amaba tanto que ni reaccionó antes de reventarle la cabeza. Desparramaste sus sesos por el suelo, e incluso manchaste mi traje de Armani... Pero eso es algo que ya he olvidado. Luas, me estoy cansando de repetírtelo cada día, cada día y cada día. ¿Dónde está mi dedo? ¿Dónde está mi anillo? ¿Qué hiciste con ellos mientras me desangraba en el suelo con un agujero en el abdomen? Basta de tonterías, yo he vencido. Tengo uno de los testículos de Javichulo flotando en el oceáno índico, él ha muerto, la serie se ha ido a la puta mierda y tú estás en mi poder al fin. Luas llora. El Nigrojaque golpea una pared de metal. Inmediatamente se abre y entran Mole y Mastodonte, dos negros jugadores de fútbol americano especializados en torturas extremas y vivisección. Sebas se aparta para que puedan abrir las verjas. Entran en la celda. Luas lanza el mendrugo de pan a la cara de Mole y este cae inconsciente, Mastodonte, al ver a su hermano en el suelo, no consigue contener las lagrimas y en un arrebato de ira, aplasta a Luas contra las rejas. La erección es seria. A veces creo que te quiero, pero se que solo es lujuria. Sabes tan dulce y sudas tan amargo...ayudame a rellenar las tardes y los fines de semana. Llamame al movil si no estoy en casa. De repente suena california dreaming. Es el movil de Mole. Luas observa todos los movimientos de Mastodonte a veinte centímetros del suelo. Era la madre de los hermanos...parece que Luas por hoy se salva,


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Mole recupera el conocimiento mientras se percibe que el cielo es gris, y su hermano le ayuda a levantarse. Sebas mira la situación, poniendose de los nervios. Todo esto le esta recordando a algo pero no consigue acordarse de que. Sale de allí y se dirige a su coche. Está lleno de gusanos, cómo siempre. Le da igual. Acelera a un ritmo fulgurante que le hace llegar a un punto de inflexión entre el tiempo y la realidad. En tanto que todo se vuelve de color rojo, cómo un rayo candente. En ese viaje a toda velocidad Sebas se olvida de que todo puede volver a donde estaba antes si medita la fuerza en que puede hacer el cambio. Está dispuesto a cambiar, y lo hará. En la otra punta del mundo se encontraba Ro instaurando una nueva religión en Oceanía cuando el Plymouth del 83 conducido por Sebastian atravesó el espacio abierto llegado de la nada, atropellando a numerosos de los seguidores de nuestro narco preferido, de nombre Ro. El Nigrojaque había vuelto a matar, incluso sin proponérselo. Y esta vez era en la otra punta del mundo. Minutos antes de la llegada del coche gris de Sebas, Ro se dirigía a su público en la declaración de intenciones más síncera y escabrosa que ha podido escucharse en los últimos años. “El mundo se está aproximando a su fin. Lo siento. Lo siento cuando miro al cielo, cuando el sol golpea mi nuca, cuando los niños lloran en los parques, cuando un perro muerde a su amo y es enviado a sacrificar. Pinchazo, líquido verde correoso en vena, el corazón se para y los esfínteres se relajan. Mueres y no puedes evitar cagarte encima. El mundo es un gran culo muriéndose, afloja su anillo y suelta toda la mierda acumulada. Dentro de poco podréis verlo con vuestros propios ojos, cosas inimaginables repletas de mal, que corroe las entrañas del planeta y nuestros espiritus...” Las luces de un Plymouth atravesando la oscuridad detuvieron la lengua del predicador, el coche atravesó el espacio desmembrando personas. Se abrió la puerta y cayeron miles de gusanos, plagando el suelo de blandos


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cuerpos serpenteantes. Un pie tembloroso se posó fuera del auto, aplastando así a un centenar de gusanos. “Lo veis” dijo Ro mirando a toda clase de católicos, protestantes, budistas y adictos al porno gore. “¿Cómo va a funcionar el mundo asi? Se supone que la religion debe regir en lo moral. ¿Acaso es moral ésto? ¿Acaso es ético?. Yo os daré la respuesta. NO! NO LO ES! Ésto es un acribillamiento a la insaciedad griega! ¿Entendeis? ¿Acaso veo verde el cielo cuando es de noche, para encandilar las atmosferas de la percepción de lo divino, intentando asi corregir el peso del asunto? Saltemos al vacio sin tener e cuenta los rumbos de nuestras cabezas que, al girar sobre perros ensangrentados, sobre vómitos provocados al rotar nuestras mentes nauseabundas que putrifican todo y cuanto ha creado vuestro maldito señor! ¿Sabe alguien que el azul de nuestros ojos no son mas que delirios naturales observados desde fuera? A VECES ¿CUANDO? ¿Entiende alguien como soportar los lúgubres pensamientos asociados a la catarsis desconocida, impactante, funebre, de los espacios contiguos de la percepcion? Yo lo se. Yo lo se....!” Uno de los últimos momentos de la sexta temporada de “Luas y sus problemas” podría ser el detonante de que el mundo se acabase definitivamente. Que dejase de existir. Plas, cómo una matamosca, cómo cuando te arrancas una tirita o te intentas lamer el codo hasta que te arrancas el brazo para siempre. La vida es corta y larga. Cómo una polla. Cómo un coño. Cómo cada una de las papilas gustativas de Javichulo mientras podía disfrutar de su sentido del gusto, mientras aún estaba vivo. Todo esto Ro lo sabía... y Luas, y el Nigrojaque, incluso la señora del Nigrojaque... lo que nadie sabía es que en realidad, la serie se iba a transformar en algo distinto. Todos recordaremos el final de Akira de Katsuhiro Otomo. Pues es un poco lo que querían hacer los productores de pacotilla con la serie. Enviarla a tomar por culo. Algo radical, inovador y impresionante. Mientras muchos de los fieles de Ro ya se encontraban sepultados debajo del precipício, una luz se empezo a


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divisar en el horizonte en la parte opuesta a la que había venido Sebas. Los gusanos se esparcían por la densa hierba que cubria el acantilado. Ro con su túnica amarilla había parado de vociferar su discurso para esperar el final, pues quedaba poco. Sebas se giró tras ver la reacción al rayo de luz de Ro. - Ya está aquí- dijo Sebas mientras bajaba la cabeza. - Es lo que hay - Ro con un rono totalmente relajado. La luz se convirtió en piedra y luego en fuego. Y en purpura y en tiempo. Y en sal y en arena, comidas por un elefante que saltaba de nube en nube, lentamente. Muy lentamente. Pausado. Sencillo. Pasado. Final. La luz ya no era luz, o si lo era para aquellos que aún no habían sucumbido al final. Aunque claro, digo que no era luz pues yo también lo vi, y aquello que llamamos luz los seres humanos, en la realidad del todo, no es mas que cualquier otra cosa sin nombre ¿La lógica de la imaginación? No lo se, pues sólo puedo decir que cuando todo termino...


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LUAS Y SUS PUTAS SOLUCIONES Segundo problema

En un mundo que se derrumbaba día a día, entre nubes de polvo, explosiones de gas y fuego infernal los productores decidieron darle un cariz más vitalista y lleno de optimismo. Buenas formas, sexo y una nueva visión de la vida de Luas. La desgracia y el tormento no tenían lugar, el cielo era abierto y el sol brillaba. Dichosos efectos especiales. A Javichulo lo encarnaba un actor menor de edad salido del mundo de la pornografía, mucho más guapo que el anterior. Luas volvía a estar al frente del reparto, e incluso formaba parte de la junta directiva. La mano derecha del Nigrojaque. Los primeros capítulos fueron un resumen de las temporadas pasadas, en una versión remasterizada con efectos de ordenador y sonidos digitales. Se emitía únicamente en Moscú, Estocolmo, Jerez de la Frontera y un pueblo de Texas en el que no vivía más que un viejo llamado Gustavo, que inexplicablemente sobrevivía al calor infrahumano comiendo alubias en lata dentro de un sótano lleno de estiércol. En las demás zonas del planeta sólo sobrevivían las cucarachas y cierta raza de marsupial mutante llamado “Glucamonte”. Más adelante se relatará su creación y su papel determinante en la próxima extinción de la raza humana. Luas vivía en un ático en Moscú, con las arcas llenas de billetes tomaba gin-tonic oteando el horizonte, viendo arder la tierra. Tambaleándose se acerca a su teléfono, marca el 928345876. “Riiiiiiiiiiiiiing” “Riiiiii”. ..


Segundo problema

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- ¿Diga? - Ro. Soy Luas. Lo haremos mañana por la noche, ya no puedo esperar más. - ¿Estás borracho? - Para nada, pero es el momento. Ven para casa y te explicaré todo el procedimiento. A parte, tengo una sorpresa para ti. Ro cogió los bartulos y se dirigió lo antes posible a casa de Luas. Llego a eso de las 6 de la tarde con su 4x4 después de haber comprado una botella de vino. Era importante la botella de vino pues al día siguiente todo cambiaría definitivamente. Tenía que celebrarse. Al bajar del coche, delante de casa de Luas, Ro tuvo un mal presentimiento. No sabía porqué pero algo le olía mal de todo este asunto. Toco al portal, y fue abierto por alguien que no había visto nunca. Un ser desgarbado que debía medir mas de 1 metro 90 por lo menos. - Hola, ¿que tal? - Buenas, me llamo Ro. Venía porque... - Se porque has venido. Yo me llamo Borjamari. Bueno, no es mi nombre verdadero, pero vistas las circumstancias, deberás llamarme así. - Ah, entiendo. ¿Con las circumstancias te refieres a...? - Si, exacto. Vamos, entra. Te estamos esperando. Ro acompanyado de Borjamari se dirigió a la piscina donde Luas acababa de salir tras pegarse un baño. Borjamari también iba en bañador aunque no estaba mojado. Luas saludó a Ro y le indicó que se sentara en la mesa que se encontraba debajo del porche. El sol empezaba a desaparecer. Ro desencorchó la botella de vino con un abridor que había encontrado en la cocina. - Entonces ¿este es la sorpresa?- dijo Ro señalando a Borjamari mientras este se sentaba en una de las sillas de cristal. - Luas, creo que me deberías haber consultado que... - Si, te lo tendríamos que haber consultado - replicó Borjamari - de


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todas maneras, eso forma parte del pasado. Ahora ya no podemos volver atrás. Mañana entraremos en “La Zona” y sólo dios sabe lo que nos espera. Ro sonrió a pesar de que no le gustaba el cambio que habia sufrido la situación. “La Zona” estaba protegida por el gobierno ya que desde que empezaron a desaparecer personas después de la caida de un meteorito (o al menos eso dice la versión oficial), decidieron acordonar el perimetro tras la desaparición también de fuerzas especiales enviadas por el ejercito. La cosa está que allí había algo y que Luas, tras haber vivido muchas aventuras, necesitaba algo con que gastarse todo el dinero que había ganado hasta entonces. El misterio que había suscitado ese recondito lugar, secreto para muchos, Santo Grial para otros, podía ser la clave a su pasado. Quería buscar la solución a ese misterio. Luas ya seco, se dirigió a la mesa donde había una cajita de madera bien pulida y de color verde bronce. La abrió y saco una tablita donde había pintada una raya de cocaina. Tras metersela con un tubito de papel dijo: - Bueno, vamos a hablar del tema... El tema es que la zona es peligrosa, es muy peligrosa, pero nosotros, somos conscientes. El ultimo hombre que desapareció en la zona era Jack Palmer, un cabo de la armada americana con fama de cabrón, el típico cabron. El caso es que ni Palmer ni lo que ocurriera con su vida nos importarian lo mas mínimo de no ser por un pequeño detalle. La desaparición de Palmer fue grabada. En la grabación se apreciaba perfectamente a Javichulo, vestido de hombre de las cavernas y claramente jorobado zarandeando un garrote y destrozando las rótulas del militar a hostias. Palmer lloraba como una mujer mientras la bestia le estiraba por los pelos y lo arrastraba hacia un lugar incierto. Cuando el video se filtró por Youtube Luas no daba crédito a sus ojos. Contrastó la información con su nuevo colega e instrumento Borjamari y comprobó que no estaba loco, él también reconocía a Javichulo porque había visto todas las temporadas de “Luas y sus problemas”. Si Luas estaba perplejo Borjamari enloqueció aun más si cabía. Él adoraba la personalidad discordante y la nada disimulada


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orientación homosexual de Javichulo. En definitiva, que se hacía pajas cuando entraba en escena. La posibilidad de conocer a Javichulo en persona (O lo que fuera ese medio-mono) hizo que Borjamari planeara una maligna estratagema influyendo en la ya bastante machacada psique de Luas, sugestionándole de forma que usara su dinero para entrar en La Zona, la cual estaba altamente vigilada por las fuerzas especiales del gobierno mundial y la entrada estaba castigada con la muerte. La cabeza de Borjamari maquinaba con rapidez mientras le acercaba la tablita con una nueva raya, esta vez de color azul, y decía: - Toma maestro. De un movimiento Luas coge la tablita y se mete la raya por la nariz, tirando gran parte al suelo. ¿Qué más daba? Tenía mucha. Los ojos de Luas se desorbitan y se le dilatan las fosas nasales, los dientes se alargan y los colmillos rechinan unos contra otros. Ro piensa “Esta mierda no es de la mía, al menos que yo sepa... ¿Quién coño es Borjamari? ¿Por qué me da mala espina?”. - Luas. - Ro llama la atención de Luas que babea. Sangrantes las encías. - Antes de que expliques tu plan con detalle debo aclarar un par de puntos. El primero, ¿Quien es este hijo de puta? - Borjamari cruzó sus ojos con los de Ro, sin un pizco de simpatía. - y el segundo, ¿Eres imbecil? Luas poco respondio más que con un duro y seco clonck del craneo contra las baldosas. Sobredosis, la sobredosis es un estado de pureza que Luas exteriorizaba con la espuma de su boca. Borjamari y Ro, sin haber empezado con buen pie, cojieron toda la droga que les cabía en bolsillos y bolsitas y salieron corriendo partiendose el culo. Sin duda, los hechos, las graciosas imágenes de Luas flipandola en el suelo, la mirada ida de Luas hacia debajo de la cama, dieron fruto. Una gran amistad nació del grotesco. Salieron corriendo por la puerta de la casa de Luas, y no consiguieron abrir la verja.


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Habían olvidado pulsar el interruptor del interior de la casa, y ahora se veian encerrados, entre verja y puerta, hasta el culo de drogas, aun partidos el culo. Ro comento: “Que flipe no?... Oye, ¿Tú eres de los que dicen “te quiero” antes del sexo o de los que dicen “te quiero” después del sexo?”. ... Borjamari enmudece. ¿Quizá no quiera contestar? Al otro lado de la verja aparecen tres estertores con las hoces en alza, clamando por una vida inocente. Ro deja caer sus bolsas repletas de pastis y papelinas, para llevarse las manos a la boca tratando de enmudecer su miedo, evitando sumergirse en las tinieblas. Los estertores eran unos entes del inframundo, naciendo el día que el primer mutante Glucamonte murió a manos de un ser humano; estos piden venganza y redención para la raza. En un cruce de miradas, los demonios estertores apresuran su paso en dirección a un estupefacto Borjamari que se ha meado sobre sus propios pantalones. El terror florece en sus nalgas y el sudor empapa la piel mojada de un color frío oscuro, tremendo al tacto de personas débiles de alma. Borjamari y Ro ven pasar sus vidas ante sus propios ojos, vidas completamente distintas que provocaron una misma sensación... “Que puta mierda de vida, putos problemas de Luas”. Ven que los problemas eternos les han absorbido la esencia de la vida. Han visto todo esto porque van a morir. Rugidos en el interior de la casa nos hacen pensar que Luas no ha muerto, si no que se despierta y está furioso, y arremeterá contra todo. Los pilares dela casa comienzan a flaquear, las columnas se tumban y el techo se desploma sobre una masa de músculos y pelo erizado que asoma entre ladrillos y polvo. La mano de Luas medirá unos 5 metros, y de un zarpazo caza a los estertores al vuelo. De un solo bocado arranca sus tres cabezas y las escupe contra el asqueroso asfalto. Ro y Borjamari están abrazados. Se miran a los ojos y sus miradas les tientan a besarse. Mantienen la mirada hasta que Borjamari no lo soporta más y se lanza contra Ro, restregándole los morros. Ro saca su daga y de un movimiento veloz, digno de un camello, sela clava en el pie a Borjamari mientras éste chilla y clama por su vida.


Segundo problema

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-Mira hijo de puta- Dijo Ro.- No me vengas con estas mierdas. Cerdo. Luas rondaría los 25 metros de bigote en su imaginación. Borjamari, consternado, salió corriendo, llorando como una adolescente medio puta cuando la pillan robando en stradivarius. ro se quedó solo y miró hacia arriba. Luas lloraba, y el resto del mundo estaba en calma. En su ascenso, Luas Stefan Guttson pensó en su vida, y, en lo más profundo de su desesperación, apareció en su mente la hermosa faz de javichulo, con su masculino menton y su eterna expresión de estar diciendo “se que soy guapo”. ¿Pero que coño? - Fue lo primero que pensó al despertar con la cara hundida en vómito. Había pasado dos días en un estado totalmente catársico, y comenzaba ahora a recordar. Las imagenes de sus compañeros de drogas desde arriba, cada vez más y más pequeños. Despertó. Nada de días, seguía subiendo. Seguia subiendo y se cayó. En medio de un montón de mierda se encontraba. Un estercolero de vaca de esos que hacen historia, lleno de oleres de todas las clases. Olor a vaca sagrada, a vaca de wester, a chocho de vaca, a perfume de vaca... y todo eso saliendo pues de como no, pura mierda. Cuando adquirió la consciencia olorífica fueron resurgiendo en su mente toda una encadenacion de recuerdos horribles. De repente todo encajó, Jose Jones, los raperos, Sebas es el Nigrojaque.... Todo estaba conectado. Debía encontrar a Javichulo. Le quería, a pesar de todo. Quizá el tendría las respuestas a sus problemas. *De repente toda una tempestad azotó mi corazón. -Javichulo está muerto. Es un fiambre. Yo le he matado. -No quise hacerlo, no quise hacerlo- Ascendía hasta mis labios el hedor de la mierda, donde se mezclaba con mis lágrimas. La angustia me podía, no podía ser. ¿Cómo diablos pude olvidarme de esto? La imágen de Ro apareció con toda claridad en mi cabeza. Había una cosa clara, había que encontrar una solución.


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Luas y sus problemas

En este momento tan crítico la comunicación de todos los televisores se cortó, una gran explosión. La proyección de la serie quedó pausada, al igual que la mitad del movimiento en La Tierra. 16 años después se recuperaron los registros verdaderos de lo que salió por el televisor ese día. La proyección se vuelve borrosa, desintoniza... Una señal pirata invade los rayos de frecuencia y emite su propia programación. Luas está frente a un foco, con un vestido de novia de una boda, entonando una canción de cuna. Se acerca al objetivo mientras recita el último versos y dirigiéndose a sus telespectadores dice: “Preparáos para la ola de la venganza”. Se acerca a un boton rojo luminoso con una señal de: ON y lo presiona sin pensarlo. Ahi se acaba completamente la señal. Luas enfrente de la tele ve como anuncian la cancelación de su propia serie, justo antes de desvelar un gran problema. Justo cuando pensaba en la verdadera solución de sus problemas. Tiene que hacer algo. 16 horas antes... - Javichulo... - Suspira. - Dime, ¿que quieres ahora?¿tenemos que volver a las mismas de siempre? Siempre estás igual chaval. Me tienes frito... que si Javichulo esto, que si Javichulo lo otro, que si ayudame con la sopa de letras, que si ves a comprarme fruta. Estoy harto. No puedo seguir así. Hemos de cortar con esta mierda cómo sea, por lo sano. - No... De repente, justo a 10 metros cae una persona con un palillo en la mano que muere en el acto. Conmocionados, se levantan de la arena y se dirigen hacia el cadaver. Segundos más tardes antes de llegar al cuerpo, oyen un ruido por encima de sus cabezas. Al alzar su mirada al cielo, ven una avioneta que pasa perpendicular a ellos y se estrella a lo lejos donde estalla en mil pedazos justo en el lado opuesto donde esta la avioneta, creando el cada como centro del vertice, dos personas con paracaidas acaban de aterrizar


Segundo problema

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en tierra firme. Aún conmocionados por todo lo sucedido destapan al cadaver y ven la cara de Sebas sonriendo cómo un arlequín. La diferencia es que la verruga en lugar de tenerla en la derecha de la cara, la tiene en la izquierda (hecho que le llama mucho la atención a Javichulo). Poco después, llegan caminando los dos paracaidistas donde se encuentran. Les muestran que en la mano tienen un palillo mas largo que el cadaver de Sebas y acto seguido se quitan los cascos que les cubrían la cara. Entonces, sorprendentemente y de una manera muy erótica Luas abre su bragueta y les muestra la “mercancía”. El más alto de los dós paracaidistas pareció quedarse paralizado de la impresión, mientras que el segundo (tan bajo y tan flaco que cuesta creer que no se partiera como un espaguetti ahi mismo) se lo tomó del lado de la excitación y el alto pulso. De repente, el pequeño paracaidista saltó hacia la mercancía con los ojos inyectados en sangre, pero el paracaidista alto y moreno, consiguió controlarlo. Luas cerró su bragueta asustado. -Pero que coño? Soltó Javichulo. Y fue lo único que se escuchó durante un momento que pareció eterno. Para el momento en que esos segundos incomodos terminaron, el paracaidista alto (que podemos decir que por lo menos, daba pinta de ser mas coherente que su compañero) ya se había serenado. -Miren señores. El hombre del suelo está muerto. Es amigo nuestro. Hemos venido a por el “paquete”. Luas y Javichulo se miraron mutuamente, podríamos decir que durante un instante bastante largo. Ellos habían tenido en cuenta que vendrían a por la mercancía, y Luas en un momento de emoción, se había empalmado y se la había mostrado a esos dos desconocidos. Seguían mirandose. Ambos sabían que ambos lo sabian. Se encontraban en una situación incomoda. Habían mostrado sus cartas antes de tiempo. Javichulo le puso a Luas mirada de “¿Cómo podemos saber si son los tipos a los que esperamos?” y Luas le contestó con otra, bastante más tajante que decía algo como “Cariño, tu tambíen has visto el lunar de Sebas. No son ellos”. Luas y Javichulo miraron ahora en silencio a los dos extraños personajes, y se decidieron a solucionarlo todo.


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Luas y sus problemas

Llegados a este punto de nuestra queríada historia, debemos recalcar el hecho de cuan cansado estaba ya Luas de sus problemas. Estaba realmente harto. Así que podemos imaginar la furia que le poseyó cuando el paracaidista más bajito dijo: “Lo queremos todo!”. Luas sacó una ametralladora Thompson y apuntó a los dos desconocidos. La punta del arma asoma delante de sus narices y los dos personajes defecan provocando un gran estruendo. Una vez inmvolizados por el miedo, tanto Luas como Javichulo se acercaron a ellos y pudieron comprobar de quien coño se trataba... Eran ellos mismos. Una burda imitación barata de lo que ellos representaban. Unos maniquies del Nigrojaque. Ratatatatatata! La ametralladora carga contra ellos y los derriba dejando en el suelo dos cuerpos tumbados y un reguero de sangre que comienza a deslizarse hacia el alcantarillado. Para escapar de esa situación Luas le expone a Javichulo los pasos a seguir: - Estamos jodidos sabes? Desde que el mundo no es más que un cúmulo de cenizas, y el mar no tiene ninguna fuente más que explorar, mi polla es el bien más preciado. Para irnos con este tesoro debemos correr y tú tienes que defenderme siempre, hasta el fin del mundo. Los dos cuerpos inertes caen sobre el asfalto mientras Luas agarra a Javichulo y se lanza a correr por la carretera, construida sólo a medias, pisando cráneos de mono y penes de iguana. Saltan sobre la lanzadera y entran por la abertura que hay para cada uno. Se encuentran a salvo cuando el suelo empieza a temblar. En medio de la nada, o mejor dicho, en medio de la carratera empieza a agrietarse el suelo y a desprender piedrecitas por todas partes mientras parece ser que un objeto abultado empieza a salir del suelo. Poco a poco, el bulto se hace mas prominente y la carretera se derruye con la tranformación sísmica del terreno. Ese bulto emerge en forma de bola gigante totalmente grande y peluda. Esa bola, esa bola, es... ¡¡¡el cojón de Javichulo!!! (...)


Segundo problema

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Luís Ruís nació en una granja de gallinas silvestres donde la primera palabra que aprendió fue “sorbete”. Es importante recalcar este hecho ya que desde ese momento Luís Ruís se pasaría toda la vida sorbiendo el jugo al asunto. Empezo con una pajita. Sorbia aceite de recino por aquí, un poco de aguas fecales por acá, restos de comida para cerdo por allá... Poco a poco, entre vomitos y diarreas fue volviendose inmune a toda esta clase de visicitudes de la vida. Increiblemente, se volvió en una persona fuerte, tremendamente colosal. Pesaba 200 kilos, y aunque medía apenás metro y medio, era pura roca. Sorbiendo esto y sorbiendo lo otro, a la edad de 18 años ya se había cansado de sorber todo los liquidos y flujos de familiares, animales y plantas de su entorno (les había sacado hasta la última gota de sabor a cada uno de ellos). Luís Ruís necesitaba más, algo más que le diera la vitalidad que necesita un ser vampirino cómo él. Un ser tremendamente voraz que su única obsesión en la vida era: sorber. Entonces, ya algo maltrecho después de no tener nada que sorber con su pajita de metal que había encargado a los de la NASA, decidió reunirse con su amigo Nigrojaque que tantas veces le había proporcionado placer a cambió de unos trapicheos que Luís Ruís hizo en una serie que fracaso rotundamente titulada “Luas y sus problemas”. El Nigrojaque le daba cosas suculentas para sorber a Luís Ruís si este a parte sorbía todo el material sobrante de la serie que el Nigrojaque quería destruir. La trama resultante era que toda la mierda que hemos comentado hasta ahora pues termina en algún momento en el estomago de Luís Ruís. (...) El cojón de Javichulo empezo a sacar espuma por las puntas de los pelos rizados. Esto precedió a una lluvia ácida que dejo todo el bosque hecho cenizas. Se acabó el turismo, Valldemossa. Luas y Javichulo saltaron a covijarse en una gran arruga que se generaba, a modo de cueva, del escroto del testículo que no dejaba de ascender. Todo se calmó, y nuestros dos aventurareros gays salieron de la arruga. El huevo debía tener unos diez metros de radio, pero a pesar de ello. Los chicos lograron descender con cuidado de no quemarse con los restos de lluvia dorada que allí se acababa de dar.


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Luas y sus problemas

Al momento de haber tocado suelo firme, Luas divisó un pequeño agujerito, a modo de orificio del pene, que poco a poco fue agrandandose, dejando ver una pequeña puerta, como para alguien bajito. Unos zapatos pulidos y unas rodillas flacuchas precedian a un tronco mas bien flaco, aunque bastante marcado. Luís Ruiz. Luís Ruiz los miró, y pensó que se había equivocado de habitación. Él se dirigía a su dormitorio cuando se encontró saliendo de un cojón gigantesco. Luas y Javichulo ya no fliparon en absoluto, todo aquello rozaba el absurdo, y nada podía sorprenderles ya. STOP. Luís Ruís tiene algo que decir: .. Hola... Eh.. Dónde?... Dónde está Ro? Quiero coca azul, la coca que esnifa el Nigrojaque. Tengo que sorber esa coca y descender a los infiernos y ascender a los cielos a la vez. Uno detrás de otro. El cojón disminuye hasta que parece una bola de ping pong, despliega una cola de reptil, y reptando desaparece de escena. Nadie comenta nada, nadie has visto nada. Todos callan. A ver... Luas. Te hablas a tí mismo. Céntrate vale? C-É-N-T-R-A-T-E coño. Javichulo... Has vuelto a la vida? Estoy viendo los maniquis del Nigrojaque, y no me gustaría pensar.. Que me habéis engañado. He sido engañado. JAvichulo... Muerto está. Basta! Te estás haciendo un lío a tí mismo. Piensa. Javichulo mira a Luas.. - Qué cojones hace?... A dónde mira?. La situación es un despiporre, Luis Ruís no entiende ni papa y necesita sorber desesperadamente. Aparecen Ro y Borjamari de entre la maleza que va creciendo, por


Segundo problema

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donde ha reptado el cojón. Van cogidos de la mano y se miran de forma picaresca. Han follado. Posiblemente hayan follado. - Luís! - Dice Ro. - Ya estamos todos reunidos. Borjamari despliega en el asfalto un mantel a cuadros rojos y blancos, destapa unos tapers y reparte platos de Spaghetti Bolognesa. Todos miran recelosos pero se sientan a comer. Ahora que están al fin tranquilos comiendo, pueden respirar. Se comenta por lo bajo esos días que pueda haber una solución a toda esta locura. Todos sentados degustando los spaghettis que ha preparado la madre de Borjamari empiezan a mirarse a la cara pensativos (quitado de Luís Ruís que sorbe el bote de pintura que le ha traido Ro del bosque). Entonces Luas exclama terminando de tragar el último trozo de carne: - A ver, vayamos por partes y hablemos cómo las personas normales que estoy hasta la polla de esta forma narrativa de proceder. Por favor, quien esté escribiendo esto que se centre en relatar lo que decimos en lugar de describir todo lo que pasa cómo si fuesemos malditos muñecos. Yo, Luas, personaje de una serie que fracaso... estoy perdido. Necesito una solución. - ¡SI! - Exclaman los demás. - Para empezar desde el principio, quiero recapitular de lo que me acuerdo y de lo que no para saber si estoy loco o no - rascandose la nariz descontroladamente. - Lo estás Luas, lo estás - dice Ro. - Aunque hay una solución - rectifica Borjamari. - Mirad, yo sólo quiero ser quien era antes de la serie... esos malditos cerdos me despojaron de todo lo que era mío. Aquello que me pertenecía paso a ser suyo, me robaron el alma. La madre que los parió, por mí podría acabar en el infierno tostándose en calderas de magma hirviendo y depilándose con las hogueras de Satanás. Satanás era el verdadero nombre de todas aquellas personas avariciosas que...


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Luas y sus problemas

- ¡Eh, eh, eh! No te repitas - exclama Luís Ruís antes de volver a la pintura. - Perdón, es que ya no se que hacer, y sobretodo, creo que empiezo a creer que Javichulo sigue vivo. - Lo sigue Luas, lo sigue - dice Ro. - En nuestros corazones - rectifica Borjamari. - ...porque, por ejemplo. ¿Vosotros habeis visto de donde ha aparecido este? - dice Luas señalando a Luís Ruís que no se despega de su bote de pintura. - ¡de un cojón! - ¡Y un cojón! - dice Luís Ruís. - ¡Que cojones! - dice Ro alucinado. - ¡Cojonudo! - ríe Borjamari. - Si, si... lo he visto con mis propios ojos - musita Luas. - ¿Y no será que lo has soñado? - comenta Luís Ruís que ya no le queda más pintura y se encuentra saciado - Es importante que nos cuentes todo lo que sabes, sino, no encontraremos ninguna solución. ¿Qué recuerdas? -Recuerdo que un dia estaba en mi casa, y me picó el gusanillo de la droga, así que llamé a Ro. Empecé con un pico y desde entonces, he vivido en un mundo de paranoya del que no he podido escapar. Que si una serie, que si unos raperos. He descubierto que soy gay y que un tal Javichulo (que creo que es este tipo fibrado de aquí) es la polla que más me gusta. Recuerdo que hay un tal Jose Jones que llegó un momento en el que me hice la picha un lio porque no sabía si era un cabron que se hace llamar Nigrojaque o si era el propio Javichulo. Ahora sí, esto del cojon no lo entiendo. El tipo este que no para de sorber....tampoco lo entiendo. Ro se dio cuenta de que si Luas seguía rascando en su memoria, acabaría por darse cuenta de todo. Aun así, le importaba bien poco. Siguió la pista de Luas desde la primera dosis que le proporcionó, con la que solo él sabía que todo esto había empezado. A Ro solo le interesaba la mercancía, la pequeña y estirada caja musical en la que Luas guardaba


Segundo problema

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sus canciones. Ahora lo tenía más cerca que nunca, y creyó hallar la solución en más droga. Ro solo sabía pensar de ésta manera, así que metió la mano en el bolsillo y sacó unos cuantos gramos. Luas, al ver la sugerente mano extendida de Ro, encontró al fin la solución. Si no podía enfrentarse a sus problemas, debía unirse a ellos, y utilizar cada suspiro en destrozar su vida, como bien habían hecho sus problemas. Así fue como halló finalmente la solución en la sobredosis continua. Ro guiñó el ojo a Luis Ruiz, y éste le entendió perfectamente. Salto hacia la entrepierna de Luas y insertando la punta de la alargada caja musical. Entonó la primera canción.


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Luas y sus problemas

LUAS Y SUS PUTAS CANCIONES Tercer problema

“Oh mamá! Sí señor! Luasín es el mejor!” - ¿Qué? “Oh la la! Que primor! Bien grande lo quiero yo!” - ¿Cómo? ¿Qué es esto? “Oh cuac cuac! Un tambor! En mi culo tu pollón!” - ¿Qué? Por Dios, ¡Basta! Luas salta a la comba mientras dos niñas pelirrojas cantan al ritmo del vaivén de la cuerda, que se zarandea sesgando el cesped del jardín del predicador. La primera canción, el fin de la inocencia. La heterosexualidad prevalece. Mi primera erección, mi primera eyaculación. La primera canción, mi primera canción. El inicio de una gran aventura. Se acaba la canción, la música se detiene por momentos y el tiempo se para, suspendiendo a todos en el vacío. En la nada absoluta no se puede respirar. Una mano misteriosa hace girar los cojones de Luas, la caja se activa de nuevo y saltan los años. “Hey you, mother fucker in da house, tell me what you want, tell


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me what you want” Es todo lo que se repite durante un instante, una pequeña incisión en la historia, fuera de lugar, y sin mucho contenido. La segunda canción era mucho más explícita en su mensaje. La vida de Luas da un vuelco importante, de repente todo lo que ha visto sucendiéndose como narrativa convencional se muestra en forma de canción, y eso le desconcierta a pesar de la droga que se mete a diario. Tan pronto se ve en un rap, como en una opera aunque, quizá por relación con el tema drogas, de lo que más disfruta es del bacalao con los quinquis, con quienes goza de lo lindo de los placeres de mente y cuerpo. La siguiente canción en la que aterrizó era de David Guetta. Luas siempre pensó que era demasiado comercial, y ésto le estaba comentando a Jonas, el líder de los Jonas brothers. Se trataba de un hombretón exageradamente musculado, más adicto a los Winstroles que Luis Ruiz al pegamento. No tenían mucho tema de conversación, pero a Luas le bastaba con mirarle los pectorales mientras Jonas decía chorradas escupiendo cada vez que el fonema “p” aparecía en una frase. -Siento como si en el fondo, nada tuviera realmente mucho sentido.comenzó Jonas - Y no hablo de que los hechos en si mismos no sigan unas normas lógicas o algun tipo de proceso que las dote de éste, ya sea una consecuencia directa o un antecedente generador. Hablo del sentido que tienen las pequeñas cosas al lado de la vida en su conjunto. La vida es una pequeña fracción que extraemos del continuum del tiempo. No entiendo de pasados presentes y futuros...Creo que simplemente el tiempo corre inmenso, infinito. Y nuestra vida es una fracción de éste, a la que, aun siendo tal limitada, tan superflua en la relación con el Todo, sobrevaloramos con demasía. Luas se percató de algo que no tenía mucha relación con el hilo de la conversación: -Tus pectorales sudan más por el centro- dijo. - Donde los pelillos.Jonas se sintió indignado, aunque entendió que tanto el pasivismo de Luas, como su repentino ataque filosófico, podian asociarse a unos extraños regalices con los que comenzaron la noche, por lo que sin


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importarle mucho, continuó exponiendole su punto de vista. -Lo que quiero decir, Luas, es que no me importa lo que pase esta noche, o lo que pudiera pasar ayer. Lo que quiero decir, Luas, es que haga lo que haga hoy, o hubiera hecho lo que hubiere ayer, nada importaría, puesto que en el fondo, mi propia vida, mi propia fracción de tiempo no le importa a nadie, y menos a mi o a ti. Si te estoy contando todo esto, L U A S, es para que entiendas que aunque te quiero mucho, no puedes cantar en mi banda. La última frase sono en la cabeza de Luas cómo si una apisonadora Superpac tocase “Don’t Look Back in Anger” de Oasis con el ruido de hace el cilindro cuando aplana craneos humanos siguiendo el compás. Una cacofonía que haría vomitar al Bogon más poiético de la galaxia. La cosa es que Luas no vomitaba desde la vez en que Javichulo se trago las sobras del perro que a su vez eran sobras del caballo. Las arcadas vinieron sin avisar, cómo cuando se te para el corazón antes de un penalti o tu bebe no te avisa cuando va a defecar. Poco a poco, “cosas marrones” empezaron a salir de la boca de Luas a manantiales. Su tamaño era incierto pero su forma era chocante. Cuando Jonas empezo a tener contacto con esas cosas, su aparato auditivo empezo a codificar el mensaje en forma de canción: “ ‘Toy to’ crazy cantó Javichulo, ¿quieres una fiesta por tu respuesta? De tus chorradas estoy hasta el culo, yo canto mejor pues soy Luas señor Nananana, uuuuuuuh Nanananaa, uu-uuuuuh...” Era horrible. Esa era la opinión que tenía Jonas. Un ser despreciable que era primo de Judas y de Rompetechos por parte de la prima segunda de la madre. Alguien que pensaba que cantar era algo más difícil que robar un mono o hacer una paella. Alguien que se consideraba un dios


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por simplemente conseguir 20 discos de platino. Un ser que cómo es tan repulsivo, pues lo eliminamos de nuestras canciones y ya está. Después de terminar Luas la conversación que había tenido con alguien que ya no estaba en ese momento allí se encontra en un lugar incierto. Cómo esa persona le había comentando: “...siempre he pensado que eres demasiado comercial. Intentas vender más que nadie y nadie más que tu compra tu música. Siento como si en el fondo, nada tuviera realmente mucho sentido. Y no hablo de que los hechos en si mismos no sigan unas normas lógicas o algun tipo de proceso...” No recordaba muy bien el resto, pero si el significado. Había que cambiar, cómo la canción aquella de los Monkees. Había que hacer algo mejor, más directo y contundente. Un nuevo proyecto. Antes de nada, nos adentraremos un poco en la infancia de Luas. - A la mesaaaaa - exclamo el Sacerdote. - Bieeen, que hambre tengooo. - Y yo. - refunfuñó Miki con cara de pocos amigos. - ¡Pues yo más! - gritole Luas. Poco a poco fueron llegando Sebas, Luis Ruiz, Ro... y se sentaron a la mesa rectangular. Una mesa que se encontraba en el centro del clautro de la Iglesia del pueblo. Atendiendo que en esta escuela parroquial donde programaban a los niños en creer en dios nace toda esta historia sobre el tonto de Luas, debemos tener en cuena que entonces sólo tenían 5 años. También saber que ese día, antes de ponerse a rezar todos sentados en la mesa cómo deberes, llego un niño nuevo a la escuela parroquial. - Hola, ¿cómo te llamas? - comentó Luas al niño nuevo mientras se sentaba a su lado. - Me llamó Javier Pons Olivares, sexo varón, nacido el ... - empezó a recitar el niño nuevo. - ¿Te llamás Javier? - saltó Luas mientras se descubría la espalda por si el sacerdote le tenía que pegar algún latigazo cuando empezasen a rezar.


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- Si. Soy varón. - dijo el niño nuevo. - Eres un caramoco - dijo Ro sentando, saltando con la silla para gastar energías y concentrarse mejor cuando tuviesen que recibir latigazos. - No, en mi cartilla de nacimiento pone... - Jajaja, Javier caramoco - rió Sebas que era el que recibía mas latigazos. - Nooo, soy Javier Pons... - Jajajaja, que copado - dijo Ro. - ¿Te llamás Javier? - dijo Luas ya con los ojos cerrados y las manos juntas. - Si, Javier Pons Olivares y... - ...y tienes un moco cómo cara - sonrió Sebas. - Noooo, eso es mentira. - ¿Qué es mentira? - exclamó el Sacerdote con voz grave. Entonces todo la disputa que se había creado entre esos crios cesó. El silencio cubrio el aire y la luz empalidecio. Las caras de los niños se nublo quan tarde de invierno marchita la hiedra y ahoga el fango. Javichulo (el cual a partir de hora llamaremos Javier para ajustarnos a las canciones) se giro tranquilo para proceder a contestar al sacerdote. Lo que no sabía Javier es que el sacerdote no conocía la canción que cantó Javier: “La madre de Kyle es un putón, puta puta puta!!”... El sacerdote claramente indignado despliega su látigo que rebota contra las baldosas. En un movimiento veloz lanza sus cuerdas, despuntadas en un gancho de metal, sobre la espalda de Javier, que se retuerce en el suelo con la espalda sangrante, desollada y estirada. Cuando va a arremeter por segunda vez, aparece el agente Johnson por la puerta trasera y dispara al cuerpo del Sacerdote, tirándole contra el suelo. Un hombro sangrando, el Sacerdote tiene un brazo roto y se levanta con los ojos rojos de ira. La lengua bífida estirada cae sobre su barbilla y sus puntas apuntan al cielo mientras se mueven a ritmo de salsa. El diablo en persona vuelve a por sus respuestas.


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Johnson acojonado, dispara de nuevo sobre el Sacerdote mientras Luas está montando su caja de música, apunto para salvar la situación. El sacerdote rebota contra el altar una y otra vez, sangrando cada vez más, y perdiendo parte de la movilidad del cuerpo en cada Bang Bang. Luas enciende su máquina y la pone en la boca de Javier, agonizante sopla y se escucha a Wagner, las walkirias descienden y recogen a los que han muerto para llevarlos al Valhalla. Todos los niños ven aparecer sus walkirias que los cogen por los brazos y los llevan arriba. El fuerte shock y la impresión causaron en el grupo un fuerte hedor. Ninguno de ellos consiguió contener su esfinter. Javier, en una ola de inspiración, abrió su cuaderno y escribió: “Me doy cuenta de que nunca me he preocupado por saber cómo soy, de conocerme, en aspectos positivos y negativos, aceptarlos, y cambiarlos a mi parecer. Tener claro lo que pienso, cómo pienso sobre las cosas. Veo que las personas fuertes e inteligentes se conocen a sí mismas, veo a Luis Ruiz y es quizá ésta una de las cosas por las que más le admiro. Lo veo también en otras personas, como en Ro, que no dejo de admirar esté o no de acuerdo con su forma de ser. La forma en que analizo a la gente, si es que lo he hecho en serio (quiero decir, a MI manera y en MI propia forma de ver las cosas. Sin fundamentarme en las opiniones de otros). Hay demasiadas cosas, cuestiones generales en las que creo no haber pensado nunca a fondo (por lo menos desde mi propia experienca, negando todo lo ajeno) y es esa inmadurez en el análisis lo que me hace sentir debil. ¿Qué es el amor? ¿Qué es la verdad? ¿ Que es la música?¿El arte? En definitiva, ¿Qué es la vida y cómo es la mia?” Esta apertura intelectual provocó en Javier ciertos problemas referentes al modo en que conduciría su vida en aquel interín. Mientras analizaba el contenido, no quería perder la forma, y eso acabó por desquiciarlo. Prosiguió: “Pasado y futuro actúan, no se si con las mismas fuerzas, en mi presente. Está claro que del pasado obtengo tres cosas: Objetos


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materiales, relaciones sociales y experiencia. Tengo lo que poseo y tengo lo que recuerdo. No más que eso. Vivo en un mundo, en un contexto muy concreto. De ahí la importancia de lo que poseo. Y no me refiero a una posesión referida a lo que he adquirido, sino a las cosas con las que puedo contar. Tengo una gran familia aquí en el monasterio. Amor recíproco. Mi mejor amigo, Luas, siempre me ha mirado con los ojos entornados por el amor, supongo que desde la primera vez que nos encontramos por la noche con el párroco. Aquello fue literalmente inolvidable, asombroso. TODO ésto (y más) lo poseo AHORA, y me viene dado de la mano del pasado. El futuro tiene un papel fundamental en el presente. Y no me refiero al destino ni banalidades de éstas. Me refiero a la ambición, a lo que esperas de tu vida. Eso es en realidad el futuro. Nada que ver con los viajes de Marty McFly, sino algo real. No palpable, pero sí pensable, y sensible, mediante el espíritu. ¿De que forma modifica el futuro nuestras vidas? Por lo pronto, puedo decir que la felicidad del presente depende de la “distancia” entre la aspiración que algún día tuviste para el día de hoy, y el día de hoy real. Entonces la diferencia entre sentir y diferir queda muy clara, pero también tengo ganas de cantar” Entonces, como si nadie pudiese darse cuenta, empezo a cantar: “Vamonos todos a bailar, que la vida son dos dias. Si no sabes como mejorar, tirate a tu tía. El fantasma de la libertad, me dice que te siga, la rosa del amor vendra, y comeremos sólo sandía” El cielo se cerro, la lluvia empezo a caer y un coche negro aparecio de repente entre la espesa niebla que se había formado minutos antes. Un señor calvo con gafas de sol salio del coche y saco una pistola. Pam, pam. Adios paloma. Si, una paloma que pasaba por allí ahora yacía muerta al lado del cuaderno de Javier. El señor coje, se mete en el coche y se va. Tras este momento surrealista, Javier empezo a notar un cosquilleo en la boca transformandose en sonrisa segundos después. Instantes mas tarde se estaba partiendo a carcajadas. Habia perdido la


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razón. Fue el primer momento de locura de Javier. Como una cerilla que se enciende o una herida que cicatriza para siempre. Lo que no sabía Javier es que todo esto era fruto del caramelo que horas antes le había dado Luas. Lo que no sabía Luas es que Javier era alérgico a los caramelos y que el que le había dado produciría efectos en Javier irreversibles. Luas había comprado el caramelo en el kiosko de la esquina, donde sus padres compraban pornografía y la prensa rosa. El dueño del kiosko era el padre de Ro, un hombre servicial de gran corazón que regalaba a los niños caramelos a cambio de una mamadita en la trastienda. Todo amabilidad, todo amor, todos le querían. Ro entonces ya manejaba un poco el cotarro de la droga en la escuela episcopal y les pasaba las papelinas a los chicos mayores. En uno de sus trapicheos usando el kiosko como tapadera el agente Johnson entró a comprar una revista de musculitos y esteroides, la Mixomania Para Orgullosos. El contacto de Ro se escondió en la trastienda y Ro escondió la mercancía entre las chucherías de su padre... No pudo encontrarla más tarde, y tuvo que pagar la pasta para que no le partieran las piernas a la salida de la escuela una panda de mancebos matones, entre los que se encontraban Sebas y Miki... Sin saber muy bien por qué. Luas encontró la mercancía y se la dio a Javier sin ningún tipo de intención maligna, lo que no sabía era que estaba creando en ese preciso instante un ser a la altura del mismísimo anticristo:Jose Jones, JJ, La Muerte Andante, El Ser Silencioso, El Drogata Maníaco, El Summum Viral Antisocial Espiral. La entrada en el mundo de las drogas de Javier y la creación de JJ derivan de este preciso instante, instante en el que Ro fue consciente de su gran error, y aun en su lecho de muerte será incapaz de confesarse como culpable. La alergía de Javier a los caramelos, su salvación, su excusa y su redención exterior. La muerte mental de Javichulo como persona sucedió en un momento crítico en el que Javier a toda leche escribió sus primeras y últimas memorias, un hombre mató a una paloma, y un Borjamari ya adulto entraba en la sala diciendo:


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Luas y sus problemas

- Yo he visto a la paloma caer. Y lo hizo con mucho estilo. Aqui solo funciona el sexo. Se supone que tendríamos que estar super guay, pero que va. Bueno, a ratos. Fakes, fakes y mas fakes. La vida es todo una mentira. Te cuentan de todo y no te dicen nada. La historia no se escribe de forma objetiva. Como dicen, la historia la escriben los vencedores. Imaginad, si la historia fuera un relato de fracasos tras fracasos. Imaginaroslo en las clases de historia. El gran fracaso del fascismo, la importancia que tendrian los rusos, los japoneses y los moros. Malditos Yonkis, metiendose mierda todo el día, todos los dias. La mixomanía para orgullosos era una revista que combinaba el sexo tantrico con la música. Funcionaba por fascículos, y sus principales lectores (tan solo en los primeros números) eran melómanos cachondos. Virgenes a los 40, y cosas de esas. La revista relataba por fascículos la historia de Jonas. Comenzaba en un antro de música electronica que nuestro heroe frecuentaba, y acababa (en el tercer número) en un kebap cutre de barrio. Santos somos cuando pensamos en negarlo todo, pues los prejuicios y la verguenza pudren el ambiente nauseabundo. La mixomanía consiste en algo muy chungo que aun los cientificos no han conseguido dar una explicacion (es una enfermedad poco comun que se ha diagnosticado en personas como Javichulo). Doblando la esquina de la plaza donde las palomas se cagaban sobre las señoras que iban a rezar a la iglesia, Luas acababa de llegar corriendo al bar de su tia Florinda. Hacia apenas media hora que la mixomania empezaba a crearse en la mente de Javichulo. - ¡Tia Florinda, Tia Florinda...! - gritando Luas - ¿Que es todo este alboroto? A ver Luas, ¿que ha pasado? - exclama Florinda - Ha pasado algo que no te lo vas a creer. Un chico de mi clase creo que esta enfermo. Le he dado unos caramelos del padre de Ro y ... - ¿Cuantas veces te he dicho que no compres caramelos alli? Mira, eso me disgusta mucho. No hables mas y castigado sin cenar. Y mañana, tendras que lavar todas mis bragas que ya viene siendo hora que aprendas a hacer algo en lugar de estar jugando con chicos todo el dia.


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Esa noche, en casa de la tia Florinda hacian Brocoli con salchichas camperas, el plato favorito de Luas. Muy triste, Luas se dirigio a su habitacion a llorar. El solo queria ser amable con el nuevo chico del colegio, Javier, y ahora estaba castigado sin poder comer lo que mas le gustaba. Muy triste, Luas se empezo a tocar su pilila para animar un poco sus circumstancias actuales. Como su tia no habia querido escucharlo, no se le ocurrio otra cosa que pensar en Javier. ¿Donde estaria Javier?¿Se habria muerto o en realidad solo tenia un costipado?¿Estaria durmiendo ahora?¿Le gustaban las salchicas camperas como a el? Poco a poco, se sintio mejor hasta que llego a olvidarse de todo con el placer que habia descubierto en la cultura inculcada por el señor Sacerdote de la escuela episcopal. Sabia que ese placer que le habia enseñado el Sacerdote iba a desaparecer porque aunque no entendia la muerte aun, sabia que el Sacerdote no volveria nunca mas a la escuela. Al dia siguiente, despues de cumplir las perversiones de su tia que aun no sabia lo sucedido entre el agente Johnson y el Sacerdote el dia anterior, Luas se dirigio a la escuela con animos de saber lo que le habia pasado a Javier. Para Luas, los acontecimientos de ayer solo giraban alrededor de Javier. Lo demas no tenia la menor importancia. Al llegar a la escuela, vio mas gente de lo normal en la puerta principal. Muchas personas con microfonos y camaras de fotos estaban hablando con varios compañeros de su clase y con el agente Johnson. Al llegar, Ro se puso a cantar para dar la bienvenida a Luas... “ BIENVENIDOOOOOOOOOOOO.... !!! BIENVENIDOOOOOOOOOOO.... !! Bienvenido Luas a nuestra humilde escuela episcopal. Hoy todo está revuelto por el incidente de ayer, no se puede ni respirar. Te adentras entre periodistas y ya nada te puede salvar, Te acuerdas de Javichulo?, ahí sentado en el suelo está. Nos mira con disimulo desde un ángulo complicado.


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Luas y sus problemas

A su alrededor los microfonos le cortan la respiración Observa su mirada, qué es eso? Se llama mixomanía.” Ro acaba su canción con una doble pirueta mortal mientras las cámaras retratan el momento y la peripecia. Nunca lo volvería a repetir. Luas se acerca a Javier que sigue sentado sobre la acera mientras los periodistas empiezan a dejarle tranquilo. Les ha estado mostrando sus heridas en la espalda, fruto del látigo del sacerdote. Se han hecho muchas fotos. Luas se acerca a Javier que sigue sentado sobre la acera mientras una mujer que pasea a su hijo en carrito se para frente a la escuela episcopal para cotillear. Esta mujer se acaba de volver a quedar embarazada, lo vio ayer en un test que se hizo. Luas se acerca a Javier que sigue sentado sobre la acera mientras en la otra punta de la ciudad, Juan el Tuerto se pelea a muerte contra Mustaffa Von Diten, el hijo del jeque árabe. Durante el duelo Juan el Tuerto pierde la vida acuchillado y desangrado sobre el asfalto. Luas se acerca a Javier que sigue sentado sobre la acera mientras la abuela del propio Javier, que había estado complicada amorosamente con un pirómano, se plantea que su propia descencia pudiera llevar en la sangre la pasión por el fuego. Se lo pregunta por su nieto, un chico un poco raro. Luas se acerca a la abuela de Javier y le abofetea en la cara: “Basta de tonterías, mujer!”, entonces se dirige hacia Javier, sentado a su lado leyendo la Pronto. El chico deja la revista para sentarse en una acera y ver como Luas se acerca hacia él y le dice: “Javier.. Ayer me toqué pensando en tí. Eso es que te quiero?...” Hallase visto en la historia de la literatura un beso tan apasionado como el que nos trae en cuenta. Mucho ha llovido desde los tiempos del orfanato, y mucho habría de llover hasta que Javier corriera por la ciudad, desquiciado por la cocaina, gritando el nombre de Luas. toda historia tiene un desarrollo, un momento en el que la introducción pasa a llamarse nudo, y fue éste beso el mayor punto y aparte en la vida de nuestros heroes.


Tercer problema

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“Javier...Ayer me toqué pensando en tí”....las palabras de Luas aun reverberaban en la mente de Javier, que respondía apretandole la mano a Luas con fuerza. Éste se la besaba y, una y otra vez, acababan retozando en el suelo. Tocandose mientras se miraban a los ojos, con miradas de complicidad. Luas le bajó los pantalones a Javier, y éste, asustado le paró los pies. -Luas....no podemos....no ahora....ya me entiendes. Éste cambio brusco de intenciones dejó a Luas patidifuso. -¿Cómo que ahora no?. -Luas, tengo la regla. “Javi tiene la regla, Javi tiene la regla, Javi tiene la regla” Etcétera. Tras exclamar Miki de una manera irritante para todo el mundo que rondaba por allí. Muchas periodistas se acercaron corriendo a ver que pasaba. Tantos fotografos hicieron lo mismo poniendo en funcionamiento sus aparatos de intimidar a la gente de a pie. Forenses, policías, la ama de llaves, el celador del la escuela, el agente Johnson, la abuela de Javier que hacía segundos que había recuperado el conocimiento y muchos otros niños que al ver que ya no eran el centro de atención se dirigieron también allí. La gente rodeo a Miki, Luas y Javier que aún tenía los pantalones bajados. - Dinos niño ¿Qué te sucede que gritabas sobre la regla?¿Os pegaba el sacerdote con ella? - preguntó un periodista acercando una grabadora a Miki. - No, estaba diciendo que... - ¿Es verdad que el Sacerdote utilizó otras herramientas para torturaros sexualmente a parte de un látigo? - otra periodista que formaba parte de una cadena erótica alemana. - No, me refería a que Javier tiene... - ¿Es cierto que las declaraciones que según la declaración de otros compañeros tuyos el Sacerdote os obligaba a probar su “caramelo” cómo decía él? - mientras los demás fotografiaban a Miki creando un circulo de cuerpos alrededor suyo.


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Luas y sus problemas

- No, no !nooo¡ Joder, joderrrrrrrrr, ¡JODERRRRRRR! - Miki pierde el control. En esos momentos es importante hacer un incisiso. Ya esta. Continuemos. Miki era de todos los chicos del grupo el más callado. Eso no quita que fuera el más chalado. Miki no solía intervenir en ninguna conversación ni opinar sobre nada en concreto. Siempre había sido así y siempre lo será. Otra cosa que caracterizaba a Miki, es que cuando perdía el control, era cómo el Increible Hulk. No se transformaba en nada pero si que podía a cometer muchas barbaridades si lo tenías cerca. En ese instante, agobiado por la cantidad de gente que le estaba interrogando sobre algo que para él era gracioso pero que en lugar de reirse la gente, simplemente intentaban utilizarlo para la prensa sensacionalista, explotó. Si, hubo Miki por todas partes. El chaval empezo a morder, arañar, escupir, trepar, vomitar, sacar espuma por la boca, cagar, mear... y muchas otras cosas desagradables que no vamos a recordar, a todos los periodistas metomentodos que tenía a su alcance. Mientras tanto, Luas y Javier se habían escabullido entre las piernas de la marabunta pues muchos que se habían apoltronado allí no sabían aún realmente que pasaba (es lo que tienen los efectos de la masa tonta). Cuando consiguieron salir del radio del colegio y cruzar corriendo varias calles lejos de la escuela, Javier se paró a respirar fatigado. -¿Por qué paras marica? - grita Luas. - ¿Por qué corremos? - dice agotado Javier. - ¿Por qué preguntas? - estrañado Luas. - Porque quiero saber porqué corremos. De repente, el agente Johnson cruza la esquina con la cara desencajada. Luas asustado vuelve a reprender la huida. Javier se gira a ver que pasa, y al ver al agente Johnson imita los pasos de Luas. Entonces este, en ese instante se le ocurre que no debían haber dejado


Tercer problema

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a Miki en tal estado rodeado de personas, si mataba a alguien le encerrarían en un centro para menores, y eso no podía ser. - Javier! - Dice sin parar de correr girando la cabeza hacia su compañero, que jadea y tropieza a cada paso. El agente Johnson detrás de ellos, corriendo a cuatro patas. - Tenemos que volver a por Miki, escucha mis instrucciones y siguelas sin errar ni uno solo de los pasos que te indicaré ¿Vale? ¿VALEEE JAVIER? ¿SÍ O NO?. Javier asiente con la cabeza sin poder emitir un solo sonido, y en el preciso instante en el que Luas va a comenzar a explicar el plan que ha trazado, un cepo para cazar osos se cierra sobre su tobillo y cae al suelo de bruces. Javier sin tener tiempo de frenar tropieza con su cuerpo y cae sobre él golpeándose la cabeza contra el suelo. El agente Johnson vuelve a ponerse a dos patas y se acerca a Javier, le pone la nariz en el pelo y aspira con fuerza. Cuando ha terminado, sus ojos se abren más de lo normal y se separa de un salto de Javier; asustado y colérico saca su pistola mientras apunta al niño y chilla: - ¡Cabrón hijo de puta! ¡Estás contagiado!. En el momento de disparar aparece Miki atravesando un muro de hormigón y salta sobre el agente, mordiéndole en la yugular, lanzándole sobre el asfalto que les quema la piel. A todo esto Luas está tratando de abrirel cepo mientras Javier, que se ha desmayado debido al golpe, abre los ojos y al ver la escena dice: - Yo... Sólo... Sólo quería cantar.... Miki estaba totalmente desquiciado, fuera de control. En un equívoco, cogió a Javier por el cuello y lo estampó contra las vidrieras más cercanas, que resultaron ser de una tienda de instrumentos musicales. Javier, aun afectado por el golpe, chorreando sangre, en parte de sus heridas, en parte porque sus compresas no tenían alas, cogió un micrófono y entonó, con su hermosa voz semielfica:


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Luas y sus problemas

“Amigos del mundo unios. Amigos del mundo. Haced caso a las doctrinas de nuestro señor amado. Amad a Ro como a vuestros hijos, amad a Ro como a vuestras drogas” El bullicio fue calmándose poco a poco con el transcurso de la melodía. Y, como si de una invocación se tratara, bajó Ro de los cielos y apaciguó a la bestia. Un milagro. Miki ronroneaba ahora como un pequeño gatito, y dejó de ser el centro de atención. Cuando los periodistas llegaron, encontraron un panorama mucho más interesante que el que habían venido a buscar. Ya no era prensa amarilla, sinó negra, sacra. El ritual litúrgico había dado su inicio, y todos dejaron sus cámaras en el suelo para escuchar los Dogmas de Ro nuestro señor. “Hijos mios, mirad a vuestro alrededor, yace nuestro hermano amado lejos, en lugar lejano. Enterrad sus huesos de nuevo, al menos. Enterradlo hijosdeputa, los ojos blancos de Javichulo miramos en vano”


Cuarto problema

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CANTO IV, LUAS Y SUS VIAJES Y FRACCIONES. Cuarto problema

Esta capítulo de “Luas y sus problemas” no pretende ser aquel que explique el enigma que encierra una serie de televisión tipo “Lost”. No somos tan estupidos cómo para repetir un kliche de una telenovela donde el personaje principal o saga de personajes viven un cúmulo de situaciones donde la siguente cada vez es más absurda que la anterior. Nosotros no somos de esa gente estúpida. Adoramos al pene de Javichulo cómo hilo conector de la trama. Por tanto, el interés que reciba todo esto dependerá de su insignificante paciencia porque un día no os dareis cuenta y Luas tocará a vuestra puerta. ¿Acojonados? Pues yo lo estaría ya que os joderá cómo el mismisimo Cthulhu. Ir preparando vuestro culo pues Luas nunca llama dos veces. Con lo que nos concierne al capítulo de hoy, la lección sigue así: Estudio de las fracciones mentales en el planteamiento de una teoria cuántica donde se pueda dar una realidad paralela, alternativa y tangible “Javier y Luís llegaron al Aeropuerto Internacional de Punta Cana donde un fin de semana lleno de experiencias les esperaba con gran emoción. Una azul cristalina acompañada de arena fina y nitida les esperaba más allá del interior de la isla ya que el aeropuerto distaba bastante de la playa. Tras recoger las maletas, entraron en un taxi en la zona habilitada para los


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Luas y sus problemas

turistas y dieron los datos del hotel al conductor. Javier llevaba un sombrero jipijapa con una pluma que olía a ganso de granja recién desplumado. Por su parte, Luís llevaba un sombrero de copa. Ambos sombreros habían sido comprados en la convención internacional de sombreros que se celebraba cada año en Zurich. Con mucha elegancia y tacto Javier se quito la corbata depositandola dentro de su maleta de cuero acto seguido. Luís andaba absorto con su calculadora haciendo los últimos arreglos para lo que les esperaba los próximos días. Necesitaba tenerlo todo controlado, sino fuera así, eso sería un gran problema para la realidad. Cambiando de estación en el trópico, el cielo estaba despejado y el sol caía perpendicular sobre la tierra verde, las palmeras y las plantaciones de caña de azúcar. El taxi traqueteaba sobre los baches que recubrían el asfalto, adelantando camiones, tráilers y coches 4x4 manchados de barro. Luis está absorto contemplando el paisaje, con la calculadora en las manos en la que el número pi muestra hasta 12 décimales, ¿Qué mierda de cálculo estaría haciendo?. Javier se ha puesto ya los ligueros y le da una colleja tan fuerte que le estampa contra la luna, crujiendo el cristal. Luis se gira con cara de pocos amigos y con el puño prieto, pero la faz de Javier sonriendo calma todos sus nervios y vuelve a relajarse. “Luis, ¿Recuerdas tu infancia?”.... Luis mira a los ojos de Javier, arquea las cejas y asoma una lágrima que amenaza con surcar sus rosadas mejillas. Antes de dejarla escapar gira la cabeza hacia la ventanilla crujida y fija la mirada en el infinito... “¿Mi.. infancia? No recuerdo haber sido niño nunca. Siento que he vivido más de 1000 años, la música de la niñez queda muy lejana y la memoria de un humano no llega tan lejos. Las piedras caen al mar y se hunden hasta tocar fondo; Las corrientes las arrojan océano arriba y océano abajo para acabar en una playa desierta donde un niño pequeño las recoge y las mete en su acuario particular. Peces payaso, peces de colores, peces globo y peces polla. Nadan y nada sin preocupaciones, y el niño puede mirarlos por horas y horas; Tampoco le preocupa gran cosa. Yo no creo haber sido niño, siempre he tenido preocupaciones y problemas. En parte ha sido por tí Javier, te odio.” Javier estaba jugueteando con su anillo cuando esas palabras le atravesaron el pecho tan contundemente que por poco no lo lanzan fuera del coche. Se recompone rápidamente, mete mano en su maleta de cuero y extrae una revista. Comienza a masturbarse. El taxista en un primer momento, pega un


Cuarto problema

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volantazo alarmado pero se recompone pensando que en el fondo es normal, que esto es Punta Cana y aquí la gente hace esas cosas. -Observa esto Luas. Luas mira, arqueando la mirada por el interes. -Es una revista erótica - continua Javier - sabes... Hay viajes eróticos, y hay viajes pornográficos. En un viaje erótico descubres los lugares poco a poco, ves un espacio en penumbra que te atrae y cuando te acercas sales a un gran palmeral iluminado. En el fondo, lo más intenso ocurre en tu imaginación. En cambio en la pornografía se conoce todo. Sabes lo que va a pasar desde el principio, no estas del todo seguro si finalmente habrá sesión anal (cosa que ansías), pero eres conocedor desde un principio de que lo que verás será explícito. Llamemoslo duro. -Así es como a mi me gusta - replicó Luas - Duro, y por el culo. La vida de frente. No veo porque andarnos por las ramas Javier. Penétrame ahora y sin rodeos. Dicho y hecho. Javier ya tenía el pene erecto y en posición, por lo que Luas, tras escupirse en la mano y frotarse el ano, se sentó encima de su compañero y tanteó su miembro con la mano. Ambos suspiraban. Ya estaba dentro. A Luas le dolía, le dolía sinceramente, pero sintió a su amado dentro de su ser. La culminación del amor. Comenzó un movimiento vaivenoso suave, que pronto se tornó intenso. El taxista lo flipaba. Javier se corrió dentro, dibujandole a Luas una sonrisa. -¿Me quieres? -Te quiero. En el hotel había muchos loros en jaulas. Cuando llegaron, tomaron la cena y se acostaron temprano. Al día siguiente todo tenía un color diferente ya que les esperaban muchas emociones. Al salir de del hotel un coche les esperaba en la entrada. En el coche se encontraba el señor José, hombre de confianza, que les abrió cortésmente la puerta trasera y les invitó a entrar. En el asiento trasero les esperaban dos hombres negros muy altos y gruesos vestidos de traje y con gafas oscuras; Evidentemente sicarios del Nigrojaque. - Buenos días chorbos, ¿Qué hay de nuevo? - Luas está contento, como si no tuviera un solo problema. Javichulo se muestra algo más reservado y saluda con una leve inclinación de sombrero. - Muchas cosas, el jefe quiere hablar con vosotros dos, dice que hay algo


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Luas y sus problemas

que no encaja... Hay ciertas cuentas que no le salen y no le gusta que su dinero sea objeto de incertidumbre. Vamos a Santo Domingo. Ponéos cómodos y servíos algo, son unas 3 horas de camino y el jefe quiere que estéis bien. Presiona un resorte a su lado y se abre la puerta del minibar: Ron, vodka, amoníaco, Whisky y matarratas, para contentar a todos. - No, gracias, no bebemos porque ... - Se interrumpe cuando Javichulo comienza a servirse una copa de matarratas con cola, hielo picado y un trozo de lima. Deja la frase sin completar y se dedica a observar como Javichulo sorbe la copa con una pajita. Le recuerda a Luís Ruís y se pregunta qué habra sido de tan extraño personaje, en qué paraje absurdo se encontrará sorbiendo mierda líquida o algo peor. Después de una hora de viaje, Javichulo ya está inconsciente, y como Luas se aburre decide entablar conversación con sus dos silenciosos compañeros. - Oye, ¿Cómo os llamáis vosotros? ¿Sois de aquí? - Yo soy Mole, y él es Mastodonte. - Responde el que les ha hablado antes. - Somos hermanos y nos críamos en Boca Chica. Pero a todo esto, ¿A tí qué coño te importa? - Me da absolutamente igual, pero estoy aburrido. Por cierto, aquí en República Dominicana veis “Luas y sus problemas”? Porque me ha sorprendido que no se nos echara encima una horda de fans al llegar al aeropuerto, porque ¿sabes? Nosotros somos actores, y no sólo eso, somos los protagonistas de la serie. Aunque me parece que sólo se emite en Oceanía, y eso cae lejos de aquí ¿Verdad?. Oye Mastodonte, - se dirige al otro negro - ¿A tí no te suena mi cara? Aunque sea de Internet, tienes que haberme visto en Youtube. Se forma una mueca de desagrado en la cara de Mastodonte y coge a Luas por las solapas de la gabardina y lo estampa contra el minibar. La erección es seria. Javichulo se despierta de un salto y vomita sobre el tapizado de cuero, acto seguido cae sobre su propio vómito y vuelve a quedarse dormido. A Mastodonte le rechinan los dientes y acerca su boca a la oreja de Luas para decirle estas palabras:


Cuarto problema

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“¿Acaso... Has sido alguna vez capaz... De reconocer el mundo en el que vives? ¿Acaso crees haberte mantenido cuerdo el suficiente rato como para decirte a tí mismo, que no estás loco? ¿Te has preguntado si el hombretón fibrado que te acompaña, es real? ¿Te has parado a pensar en el verdadero sentido de “Luas y sus problemas”? Luas. “ Un meditabundo Luas por el rabillo del ojo puede ver a través de la ventanilla un cuerpo despedirse del coche y rodar por el suelo alejándose de su trayectoria. El conductor. Milésimas de segundo después ¡CRASH! Metales y chatarra desperdigados, sangre y vísceras. El tiempo se detuvo, por lo menos en la mente de Luas Luna, el tiempo suficiente para hacer una introspección:


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Luas y sus problemas

LUAS Y SU ALTERADO SUBCONSCIENTE Quinto problema

Es cierto. ¿He pasado alguna vez el suficiente tiempo cuerdo como para tener alguna noción de lo que es real? Mierda, están todos equivocados. En el fondo no somos más que entes formados por un cuerpo que nos da unidad, y una mente no unificada. Somos un ente configurado de una forma concreta, una ecuación a la cual se nos aplica las variables del mundo en el que nazcamos. Entonces, ¿quien es capaz de distinguir la realidad? Acaso no es todo real, en cuanto existe para alguien. Acaso hay una realidad global, objetiva, de la que solo los locos no son conscientes. ¿Que porcentaje de esta realidad debe percibir tu ecuación personal, genetica, para que se te considere cuerdo? Vete a la mierda Mastodonte, iros todos a la mierda y dejadme en paz. ¿Quien se creen que son para juzgarme? Cuando hay innumerables cosas más allá del entendimiento, utilizamos símbolos para representar conceptos que no podemos definir con palabras.¿Qué tiene que ver esto con todo? En el fondo, nadie entiende nada. Simplemente encajamos nuestras percepciones en un símbolo global, cultural. Si no encaja con nada, no lo entiendes. Chorradas. A partir de ahora hablaré de mi mismo en tercera persona. Seré uno con el mundo para dejar de ser Luas. Y será Luas mi simple formalización el el. Será Luas mi simbolo, mediante el cual la gente me entienda, mi nexo con el mundo. Basta ya de drogas, basta ya de masturbación frustrada. ¿Qué es Javichulo para mi sino una simplificación de mi necesidad fisiológica de amor? ¿Quién es Luas?¿Qué es Luas?¿Como es el mundo en Luas? ¿Real para si mismo? Sin duda.


Quinto problema

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A partir de ahora no seré un bicho de laboratorio para vuestros experimentos. Un caballo de Troya para los necesitados. Un simple señor del universo que ha venido a parar a vuestra consciencia. Sentado Luas acaba de terminar las lineas. Está preparado para cambiar su imagen y semejanza. Necesita un giro argumental en su vida, un cambio. ¿Cómo lo hacemos? Le ha pasado de todo de lo cual no recordamos nada coherente. ¿Debemos salvar su vida para darle un motivo de necesidad vital? Él lo sabe todo, cómo si esto formase parte de una película futurista donde todo está predestinado. Coge y lanza el lapiz en el aire. Se queda pegado en el techo. Sabe que las leyes de la física no permitirían esta realidad. Aún así sonrie. Sonrie mucho y empieza a aplaudir. Siente que puede hacer de todo para la humanidad. La palabra que le pasa a Luas por su cabeza ahora es religiosidad. No cómo una imaginación símbolo en el que la gente se pueda reflejar sino cómo una verdad universal. Una verdad que lleva el ser humano en su interior impregnado con respecto a aquellas cosas que desconoce, las cosas que el conocimiento no puede explicar. El lapiz cae al suelo partiendose parte de la punta dejando el grafito cómo una lagrima de gato. Se agacha para recogerlo y se da cuenta de que lo único que puede hacer es continuar hasta el final, sea cual sea. Sabe que debe averiguar porque su religiosidad le lleva a continuar, a seguir pensando y sobretodo, a seguir sintiendo. Todos sabemos que el ser humano ha abandonado su contancto con el mundo exterior para relegar todo al mundo cerebral. Maldito Platón. Tras estos pensamientos, Luas decide llevar a cabo su reflexión. Cree que por fín, debe dejar el miedo a parte y vivir una vida hundida en los sentimientos. Lo tiene claro. Poniendo en funcionamiento todo esto, coge el movil que se encuentra depositado en la mesa y empieza a dibujar un número. Es el


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número de Estrella. Estrella es una chica. Una chica muy guapa que siempre le gustó a Luas a pesar de sus tendencias homosexuales. Para Luas uno de los grandes dilemas és: ¿primero vino la homosexualidad o Estrella? Maldito causalismo. Si hubiese tenido huevos en llamar durante todo este tiempo. Ahora Luas tiene 23 años y se siente con fuerzas para luchar por algo distinto y sensible. - Hola Luis, esperaba tu llamada - dice Estrella. - ¿Ah si? Vaya - estrañado Luis. - Te echaba de menos... me alegro de oir tu voz. - Yo también ¿cómo estás? - Muy triste. Lo he dejado con mi novio hace una semana - aunque su voz es firme. - Lo siento mucho... ¿puedo hacer algo por ti? - Podríamos quedar... ¿o me llamabas para algo en concreto? - Jajaja, veo que no has cambiado - sonriendo Luis en su interior. -Sabes....-dijo Estrella cuando Luas estaba colgando para hacerse el duro - he cambiado. El mundo ya no es para mi lo que era. He leido demasiado, los libros equivocados quizá. Seguro que te has dado cuenta. ¿Has pensado alguna vez lo peligroso que es el lenguaje? En lo que Luas pensaba era en su saldo. -Englobamos hechos, fenómenos muy complejos, en una palabra. Y lo que hacemos es quitarle todo el significado que tiene, por ejemplo un objeto, para definirlo como un símbolo con el cual podamos entendernos entre nosotros. Luas cuelga el teléfono, pero se queda pensativo. ¿Tiene Estrella razón? ¿Qué es por ejemplo una silla? Desde el momento en que la hemos bautizado está muy claro: Un objeto material con una serie de patas, una plataforma horizontal y un respaldo opcional que nos permita sentarnos. Pero, no es una silla algo eterno en su fundamento? Y no se refiere a una silla en el sentido platónico de la palabra, sinó a lo que llamamos una Silla en concreto. Todas las sillas son diferentes y a la vez iguales, y en su diferencia y su igualdad lo son en el mismo nivel que


Quinto problema

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con una mesa, un perro, o incluso el ser humano. Es simplemente algo que está. Pero Luas estaba cansado, así que pasó el relevo pronto, tras ese pensamiento. Decidió dormir y que fuera otro quien escribiera sus pensamientos, su subconsciente quizá tendría la solución para todo esto. Se tumbó vestido y no tardo más de cinco minutos en dormirse ya que tanto pensar había llegado a cansarle físicamente. Así que soño: Rem 1, rem 2, rem 3, y entonces su subconsciente dijo: “Luas, estás sobre un ancho campo nevado”... Luas anda sobre la nieve en ninguna dirección concreta. Está nevando y los copos caen sobre la nieve. Blanco sobre blanco, nada sobre nada. Sólo blanco, la eterna blancura de nieve está caminando Luas. Después de un largo rato se encuentra con un lago helado. Todo se refleja en dos mitades perfectas. Luas pisa el hielo “No oigo crac, puedo andar”, y continua su camino sobre el lago. El frío empieza a helarle las piernas y las rodillas le crugen. La cara le duele y los dedos de las manos están congelados. En ese momento desesperado, se encuentra de cara con un muro de ladrillos. Hay césped a su alrededor, la nieve ha desaparecido. Brilla el sol. El muro mide unos 2 m de alto y parece medir unos 10m de largo. Luas lo bordea con facilidad. Detrás del muro se encuentran expuestos cuatro óleos. “Son muy realistas, colo me gustan” piensa Luas mientras se acerca al primero. Es Javichulo. Javichulo pintado al óleo sonriendo en un cuadro. Cuando se acerca para verlo de cerca el personaje de Javier se escapa, desaparece de la pintura. Luas la acaricia con las manos; la pintura está humeda. La siguiente pintura es el Nigrojaque, riéndose a carcajada con los cuernos del diablo. La lengua fuera, bífida. El puto Sebastian, siempre maquinando algo, con su malévola risa. No quería ver mucho más esa pintura, le repugnaba. La siguiente pintura... Era Estrella. Estaba desnuda en un manantial de montaña, el pelo cayéndole por la espalda. Luas se acerca tanto al cuadro que llega a tocarlo. La pintura está tan


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Luas y sus problemas

humeda, tan reciente, que le absorbe y Luas consigue pasar a través de los colores y entra en la escena. Está en el manantial sin saber por qué y Estrella se gira hacia él: “Hola. ¿Sabrás volver a casa entre cisnes maleables? Comida indagada para el vientre, comida, comida. Sabor y melaza. Comino entre las encías. Sabías cometas y ahora has devuelto el ratón. Volveré caminando. Serás hermano, dormiré soñando” Aquí me fui de entre las sombras a la semilla de la A.


Sexto problema

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LUAS Y SUS TRADUCCIONES Sexto problema

“Así es. Después seré un personaje en otro idioma y todo será traducido. Las gafas traducidas, el semen traducido, la colmena traducida y javichulo traducido. Todo traducido. Traducido. Traducido. Traducido. Y sobretodo traducido. Mama, ¿hemos llegado ya? Necesito ser mas oscuro con mi retórica. Alma de cordón. Sabana de lino. Voy a estudiar para el examen de ocultismo y así jamás me encontrareis, bastardos. Dominaré el mundo a base de retórica, y lo haré en miles de idiomas, en todas vuestras casas. Os dominaremos y no os dareis cuenta, al estilo de un maestro. Depende del traductor el énfasis en la retórica, y google parece un buen aliado. No hay que andarse con chorradas en estos temas. La expansión por la red está ahora mismo bloqueada.” La traducción era malisima y l os productores se tiraban de los pelos. Javichulo no estaba presente, pero si lo hubiera estado, todo esto sería diferente. Entonces, Luas golpeó la mesa, se puso de pie y enérgicamente se pronunció: -Queridos empresarios, ésta no es una forma honrada de llegar a la fama, ¿Estamos acaso perdiendo el buen rumbo? Se levantó el murmullo en la sala, solamente se atrevió a hablar el encargado de la limpieza, quien en ese momento, estaba libre de sospechas de tener cualquier tipo de inteligencia. -Ya lo creo, Luis.


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Luas y sus problemas

Los empresarios abrieron los ojos como platos, la agitación aumentaba y las miradas iban de unos a otros buscando un ápice de comprensión. “Se llama Luis...” Decían algunos. “Luas es un nombre secreto...”Apuntaban otros. El revoloteo en la sala comenzó a hacerse insoportable. -Luis Stefan Gutson Ruiz. - dijo el barrendero masticando las palabras. Luas le miraba fijamente, sin prestar especial atención a la incredulidad de sus compañeros empresarios. -Sebastian - Dijo por fin Luas. -Has desmejorado con el tiempo, pero he reconocido tus pectorales. Sebastián soltó la escoba y la mirada estúpida se metamorfoseó en lucidez, en mirada de refinado catador de vinos, observando la situación. Había salido de su disfraz. -Sabes Luis - Los empresarios volvieron a agitarse, ahora menos interesados por Luas, volcaron su atención hacia este nuevo individuo - la ultima vez que nos vimos eramos primos. La próxima vez quizá seamos extraños, y así pasan los años. Pero henos aquí hoy, en esta sala de juntas, discutiendo trivialidades y banalidades sobre la serie que empecé YO. ¿Cómo coño pretendes controlar todo esto? Fíjate bien, te has rodeado de retrasados mentales - Crece la agitación de los presentes “¿Pero qué cojones está diciendo?” - . Sí, retrasados mentales, subnormales, gilipollas, inútiles, lamesuelas pendencieros. En definitiva, escoria. - ¡Oiga! - El individuo que se sentaba a la derecha de Luas se levanta y se dirige a Sebastian - ¿Quién se ha creído que es? No le permito que... Sebastian apunta con su dedo a la garganta del hombre, que al instante se queda sin voz. Su boca se mueve, pero no emite ni un solo sonido. El hombre sigue hablando como si nada y mira a sus compañeros esperando una respuesta. Todos le miran extrañados durante un buen rato, así que no se dan cuenta de lo que ocurre en la sala. Sebastian y Luas se han levantado y se abrazan efusivamente. - ¡Cuánto tiempo Sebastian! Te creía muerto, ¿Sabes? Dijeron que tu cuerpo ardió con las mismas llamas que arrasaron el antiguo edificio


Sexto problema

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de la compañía. Por eso decidí mandar construir este, y continuar con tu legado. - Ya deberías saber que no es fácil acabar con el Nigrojaque, muchos lo han intentado y la mayoría han perecido. - ¿Nigrojaque? ¿Sigues con esas tonterías? De repente, sin previo aviso, el hombre que seguía intentando que sus compañeros oyeran su voz explotó. Cuando hablamos de que alguien explota nos podemos referir a muchas cosas. En este caso el cuerpo del hombre explotó, reventó, y las tripas y extremidades, como metralla, golpearon a los demás. Toda la vidriera crugió de arriba a abajo para acabar haciéndose añicos, dejando la sala de reuniones de la planta 230 del Edificio Luas & Cía completamente abierta al exterior. - ¿Tonterías? Ahora verás lo que son las tonterías. Los compañeros de Luas lo están flipando, el Nigrojaque con los ojos inyectados en sangre se gira hacia ellos y les mira. Con un movimiento de ojos los va lanzando todos al exterior, desde la calle se les puede ver volar e ir cayendo sobre el asfalto. El Nigrojaque se ríe a carcajadas y mientras sigue lanzando a gente a través de las vidrieras le dice a un asustado Luas. -Dime, ¿Qué pretendes con esta mierda de Luas y sus traducciones? Es puta basura. No estás listo para llevar esto, tú también eres un inútil. Te voy a decir como manejaremos este asunto, ahora tienes que llamar a Javichulo. - A ver, por partes. Me ha cabreado lo que acabas de hacer con toda esta gente. ¿A caso vas a ser tu quién va a recoger toda esta mierda?¿eh, encargado de la limpieza? Mira, aún hay gente que está cayendo, que no ha llegado al suelo. ¿Crees que alguno de los que has lanzado sobrevivirá? Joder, en serio. No te soporto. Siempre igual. Ahora tendré que buscarme a otros besugos para llevar esta empresa adelante. Mira que el alquiler del edificio me cuesta millonadas... ¿Y que es eso que dices de Javichulo? Javichulo lo matastes tu hace tiempo ¿no recuerdas? En fín...


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Luas y sus problemas

Entonces Luas, bastante molesto, se dirige hacia su sillón para informar a la secretaria a través del interfono. Sin duda, necesita una nueva junta para sus traducciones. Nuevas ideas, mentes creativas para llevar a cabo tal pantomima. Aunque tendrá que dar una explicación de tanta mortandad, en el fondo está contento. Eran todos unos besugos. - Venga Luas, si sabes que haga lo que haga, al final acabarás saliendo impune. Sin ti no hay historia. Sin ti nada de esto tiene sentido. Debería haberte matado a ti en lugar de Javichulo aunque habría sido más aburrido. ¿Sabías que Javichulo te estaba engañando? - ¿¿¿Quéeee!!! ¿Engañando en que sentido? - En un sentido metafórico, jajaja. ¿A ti que te parece? - No se, dimelo tu. - Javichulo tenía UNA amante. - Jajajaja, que gracioso eres Sebas. Siempre fuistes el más gracioso en la escuela. Incluso el sacerdote lo decía. Por eso eras el que recibías más latigazos. Le debías caer bien - Dice Luas esbozando una sonrisa. - No Luas. Esta vez va en serio. Si he vuelto a aparecer de entre las sombras es para traerte conmigo. Se acabó esta absurda pelea. Se acabó, ya no soy el malo en ésta historia. Luas, que no esperaba nada de ésto, se vio inmerso en una situación de lo más brusca. Un fuerte clanck y una alarma de coche dieron la señal (el último hombre había llegado al fin a su destino, la luna trasera de un mercedes de los 70), y con ella, Luas había tomado ya su decisión. -De acuerdo.- contesto sin más. - A Partir de ahora tu y yo seremos uno. Sebas sonrie y llama a la nueva secretaria por el interfono. -Estrella, podrías subir un momento? Luas miró al Nigrojaque, sabía cuales eran sus intenciones. Dijo: -La mataré si con eso consigo tu confianza, hijo de puta. No me costará nada. ¿Acaso no recuerdas quién soy? Soy Luas Stefan, cada vez que hablo muere gente. Tonk Tonk, se abre la puerta y aparece Estrella, con un vestido rojo, de escote afilado.


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- Si?...- Pregunto. Sebas habla: - ¿Conoces a este hombre? - Y señala a Luas. - No, no sé quién es. ¿Quién es? - Yo.. Yo.. - Luas tartamudea, incapaz de articular una sola palabra. Entonces el Nigrojaque, que se ha estado poniendo su capa negra interrumpe sus balbuceos. - Bueno, yo debo partir - Con un movimiento de brazo se aparta la manga para observar su Rolex de oro -. Si no me voy ahora, corro el riesgo de perder mi tren, vuelvo a casa para pasar el fin de semana con mi esposa y mis hijos. Se encaja un sombrero hongo en la cabeza y con él saluda a la dama, entonces dirige la mirada hacia Luas y sin emitir ningún sonido articula la palabra “Muerte” muy lentamente. Luas sostiene su mirada desafiante; la cosa podía acabar muy mal. Esta situación me resulta un poco incómoda. Sebastián no me había dicho que se tuviera que ir, me ha traído en su coche y me ha prometido que cambiaría mi vida aquí y ahora. No esperaba que me dejara sola en la planta 230 de un edificio de cristal, con un tío tan raro. Su mirada me da miedo, no sé qué pretende. Siento que le conozco, pero no consigo encajar su cara en ninguno de mis recuerdos. Siento algo extraño, mis bragas empiezan a humedecerse, y con esta falda tan corta tengo miedo de que se pueda notar algo. Este hombre me pone cachonda perdida. Debería calmarme, creo que estoy empezando a sudar y estoy hiperventilando, oh dios mío... Se va a dar cuenta... ¿Pero por qué no dice nada? Me está mirando los pechos constantemente, pero no dice nada de nada. No puede ser, el aire sopla tan fuerte aquí arriba que parece que estoy apunto de salir volando, sin embargo cada vez estoy más y más caliente. ¿Quién cojones es esta persona? ¿Por qué siento esta atracción? Uf, creo que si sigo así voy a desamayarme. Los pensamientos se arremolinaban en la cabeza de Estrella, con tal velocidad, que el transcurso de unos pocos segundos se le antojaron horas, y la mirada penetrante de Luas le pinchaba en el corazón que sangraba por dentro. Quiso hablar pero no pudo, la cabeza maquinaba


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tan deprisa que no podía hacer nada más. Estaba ida. - Soy Luas. Nos conocemos. Una flecha atraviesa el cerebro de Estrella: - Luas... - Sé como te sientes. Ahora mismo es como si estuvieras leyendo una novela. Estás en la página 277 y saltas a la 280. Como la última frase ha concluido, continúas leyendo sin darte cuenta de nada. Así como avanza la lectura, pero no inmediatamente, las cosas empiezan a descuadrar y notas que algo falla. En estos casos es fácil darse cuenta y volver una página atrás. Lo bueno de los libros es que se puede retornar. Pero tú no puedes volver atrás, ahora mismo estás perdida. Vamos a coger el ascensor y bajemos, daremos una vuelta en coche. Estrella se encuentra absorta. Luas la coge del brazo y la acompaña hacia el ascensor. Aprieta un botón con una flecha que apunta al suelo y se cierran las puertas. Luas. muy serio, tiene la mirada fija en la abertura de la puerta, esperando ansioso a que el más mínimo movimiento de la misma, le de la señal de salida. Estrella, confundida, miraba a Luas de reojo disimuladamente. En una de éstas, Luas se percató: -Cata miniña.- Dijo con una voz extraña, quizá algo sixtólica. Se abre la puerta y Luas la coge de la mano y sale rápido de allí. El hall principal de la planta baja del edificio Bankinter estaba lleno de gente, haciendo sus labores cotidianas como cualquier Miercoles por la mañana, pero ellos lo atraviesan en dirección a la salida con mucha prisa y con torpeza. Luas está nervioso y se le nota. Y cuando Luas se pone nervioso, se pone agresivo. Al fin llegan a la puerta principal. La lleva cogida de una muñeca. -¡Ey! ¡Oye!- llamó su atención Estela. - ¡Me haces daño! Luas la ignora metiendole tal patada a la puerta que todo el personal se paralizó durante unos segundos, silencio total y bajan las cotizaciones: Cae en picado la confianza de los inversores en Bankinter. Al fin fuera, hay un “Twingo” rojo, medio destrozado y lleno de tierra, esperando con el motor encendido, dentro, Miki de traje, con cara de compadre: -¿Que pasa chorvo? ¿Quién es esta Chorva?


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-Soy Estrell... Le interrumpe la mano de Luas de un bofetón que casi le desencaja la mandibula. -Miki, escuchame bien. Tu te encargarás de esta puta. Me voy pitando a por el Nigrojaque. Luas coge a Estrella del pelo y la mete en el maletero de un tirón, entonces sale corriendo calle abajo. Los peatones no vislumbran más que una estela de colores que se mueve a alta velocidad; la NASA estudia el fenómeno, Luas al borde de la incandescencia. Miki saca el coche de su aparcamiento mientras silba la melodía de El bueno, el feo y el malo: “Y eso que no es mi cumpleaños, gracias Luas”. Conduce hasta el descampado más cercano, y una vez seguro de que nadie puede verle saca su revolver de la guantera y sale del coche. Cuando el maletero se abre, lo primero que ve Estrella es un cañón apuntándole a la cara, y la sonrisa de Miki brillando a la luz del sol. Miki la vuelve a agarrar del pelo y la pone de rodillas en el suelo. - Lo siento chorba. Aquí se acaba todo. - Amartilla el arma y presiona con ella la sién de Estrella. Las lágrimas caen sobre las malas hierbas y el orín resbala por las medias de la chica. Entonces Miki estalla en una carcajada y se guarda el arma en los gallumbos, también le resbalan lágrimas por las mejillas de la risa. Jodido sentido del humor. - Tranquila chorba, siempre había querido hacer eso. Aunque estoy dispuesto a que me hagas una mamada si vas a sentirte... FLAP FLAP FLAP FLAP... Un helicóptero armando gran estruendo irrumpe en escena, cogido a la escalerilla que cuelga del aparato está Borjamari. Tiene el mismo aspecto de siempre, ¿Los años no pasan para él?. Sobre el sonido de las hélices puede oírse su voz: - ¡¡MIKI!! ¡¡NO LO HAGAS!! ¡ESTÁ A PUNTO DE TENER UN HIJO! - ¿Qué? No te entiendo Borja. - Que está a punto de tener un hijo. - A vale, ahora si. Es que no se leer mayusculas. Y bien. ¿Para eso tanto ruido? Entonces, entre tanto griterio, el Helicoptero consigue aterrizar y


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Borjamari toma tierra. Ese helicoptero está pilotado por Chension. No diremos nada de él ya que de momento es irrelevante para la historia. Centremonos mejor en la conversación de Miki y Borjamari. - ¿Qué pasa menda? Jajaja - dice Borjamari abrazando a Miki después de tomar tierra firme y bajarse de la escalerilla. Miki que hasta ahora no se había movido del sitio le pega un empujon a Borjamari apartandolo de su cuerpo. - Tioooo. Que esta cerda me la iba a chupar... ¿porque me interrumpes con tus gilipolleces? - Joder. Tio. Que... va a tener un hijo. - ¿Tu eres retrasado o que te pasa?¿Ves que esté embarazada?¿A caso llavo algo en su utero? - dice Miki todo alterado. La cosa se pone fea. - Joder, ¿y ese liquido de entre sus piernas que es?¿no ha roto aguas? - No, me he meado encima so bobo - grita Estrella secandose las lagrimas. - Si, que no te enteras - dice Miki, más tranquilo, mientras se desabrocha los pantalones. - Hola Miki ¿Qué tal...? - exclama Chensio que se ha quitado el casco de piloto. - ¡Dejame en paz! - dice Miki. Pues si, Estrella se puso a chupar cómo si de una peli porno se tratase. Limpio la manguera de Miki y de rebote la de Borjamari. Chensio no dejaba de comer pipas mientras miraba. Aún así, Borjamari no había dicho nada con respecto a su reacción tan esotérica pero vamos, la chavala estaba rica y no quería desaprovechar una ocasión así ya que Miki todavía no tenía la intención de matarla. Resulta aquí pues que surgió el milagro. Efectivamente Estrella estaba embarazada. - Miki, no puedes matarla. Va a tener un hijo. Déjame que te explique... - Borjamari minutos después de correrse en la cara de la chica. - ¿Otra vez?¿A que te pego un tiro a ver si te callas de una vez? - Miki amenazador mientras vuelve apuntar a la chica. Estrella está


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destrozada. Le han hecho de todo, y aunque ya no está caliente, se siente cómo una piedra usada por todos los honderos de la historia. - Mira, te lo voy a traducir. Está embarazada de Javichulo. Cuando se... - ¡Javichulo! - grita Estrella - Javichulo - Miki pasmado - ¿Javichulo? ¿Quién es Javichulo? - Chensio mientras salta a la comba. - ¡¡¡Callate!!! - exclaman los tres. - ¿Cómo sabes lo de Javichulo? ¿Dónde está? - estirando de los pantalones a Borjamari desde el suelo momentos después. - Javichulo está muerto, dentro de poco estarás con él - sonrie Miki - No. Javichulo vive, aunque ese es otro tema. Estás embarazada de él - afirma Borjamarí. - Pero... ¡si nunca me toco! Sólo me beso la frente cómo un padre. Me dijo que me protegería del Nigrojaque y que acabado todo viviriamos juntos hasta nuestras muertes... - dice aturdida Estrella. - Bueno, la Virgen María tampoco folló con San Jose y mira donde hemos ido a parar todos ¿no?- comenta Borjamari mirando al cielo. - Ostras... ¡la ostia! Es verdad... jajaja, que agudo... - dice Miki con la boca abierta. - Claro que es verdad. Además, me lo ha dicho el Nigrojaque. Vengo de parte de él - aclara Borjamari - Pero has dicho que estaba “a punto de tener un hijo” y yo no tengo ni barriga... - dice Estrella. - Claro. Tienes razón, Estrella. Mira que estar a punto de picar con lo de la virgen María. Voy a matarte - vuelve a decir Miki empuñando de nuevo el arma. - Dios, no piensas Miki. ¿Por qué vas a matarla si se puede saber? dice Borjamari nervioso. - Pues, pues... no se. Luas me ha dicho que me encargara de ella. Y viniendo de él, pues supongo que quería que la matara. Luas sólo quiere muerte y venganza. Desde el primer momento de su serie que se lo follaron todos. - Miki, no cambiaras, en serio.


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Entonces, os preguntareis. ¿Alguien me puede traducir esto? El Nigrojaque inicialmente parece que quiere la muerte de Estrella. Luas para intentar afianzar su estatus y llegar a ser peor que él, pretende matar a Estrella para hacerse con la amistad del Nigrojaque y después, matarlo. Sin duda, esto es peor que una peli gore. Pero, entonces, ¿qué sentido tiene todo esto? ¿de que habla Borjamari?¿Cual es la intención del Nigrojaque impidiendo la muerte de alguien que ya está muerto? La muerte de una chica que está embarazada sin estar embarazada. Embarazada de un muerto que ni siquiera tuvo sexo con ella. Un muerto que por lo visto está vivo. ¿Y que cojones pinta Chensio en esto? La sexta temporada de “Luas y sus problemas” terminaba con estas preguntas en voz en off acompañadas de unos videos de sexo entre animales. Segundos después de rodar esto, los guionistas llamaron a Jose Jones que llevaba años atado a la cama de un manicomio de Tijuana para que volviese a interpretar el papel de Javichulo. En cuanto a Javichulo, cómo nadie sabía realmente si en ese momento estaba vivo o muerto por lo que habían dicho el Nigrojaque y Borjamarí, cómo solución inicial, los guionistas decidieron que en la séptima temporada el papel de Jose Jones de momento también sería interpretado por el propio Jose Jones. De la noche a la mañana un perturbado pasaba de ir todo el día drogado para no tener más problemas de inconsciencia a vivir un caos mental con dos papeles en la serie de su vida. Menudo problema iba a resultar esto para todos. En ese mismo momento, Luas estaba de camino a la granja, una pequeña parcela en las afueras que heredó de su abuelo al morir éste. A él no le gustaba mucho el sitio, por lo que evitaba ir a toda costa, pero los esclavos centroafricanos que tenía malpagados allí cuidando su cultivo de marihuana sonaban preocupados por el teléfono movil. En el trayecto en tren, se encontraba con la cabeza apoyada en el cristal. Las vibraciones del vidrio producidas por el traqueteo del transporte lo mantenía en un estado de atolondramiento en el que no notaba apenas el fluir del tiempo. Durante horas, pensó. Luas pensó


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sobre su vida, sobre los objetivos y sobre la experiencia, sobre el tiempo, sobre el camino. Recordó un viejo proverbio que no era chino, no recordaba de donde: Apunta a la Luna, y le darás al águila. Lo recordaba siempre que iba a la granja, ya que se lo había dicho su abuelo cuando era pequeño, quizá a modo de consejo compensativo por meterle en un orfanato, negándole la posibilidad de ser su tutor legal. Pensó en su vida desde el “mirar al pasado”. ¿Qué tengo del pasado? ¿Que me queda? Parecia incuestionable que lo primordial era la experiencia pero, ¿qué era la experiencia, sino toda una gama multiforme de problemas ya superados? ¿No era acaso “eso” lo que le deparaba el futuro?¿Una serie de problemas a resolver? Se dio cuenta de que ya iba por su sexta temporada. Pensó en todo lo que había llovido desde su affair con los raperos, como había cambiado todo, y sin embargo él seguía siendo el mismo. ¿Ésto es madurar? Dudó un momento entre la opción de que sí, de que es algo por lo que todo el mundo pasa en algún momento, pero no tardó en llegar al a conclusión de que no todo el mundo madura, y de que todo el que lo hace lo lleva a cabo a su manera. Pasado y futuro, problemas resueltos, antiguos dolores de cabeza y problemas en su destino. Por la dinámica que tenía su vida desde hace un tiempo, podría haber asegurado que algún problema surgiría en la granja. ¿Qué eran el pasado y el futuro si no una serie de presentes ordenados cronológicamente? Luas tenía muchas preguntas, y pocas soluciones, por lo que comenzó a sentirse psíquicamente cansado. Toda esta filosofía de mercadillo no le estaba llevando a ningún lado y comenzaba a dolerle la cabeza, quizá por seguir teniéndola pegada al cristal. La despegó y sintió un pequeño desperar despierto. Miró el paisaje por primera vez y se frotó los ojos. Ya estaba en el extrarradio y había mas verde que gris en el paisaje.”Vuelvo a mis orígenes. Donde todo comienza, todo puede cambiar y comenzar de nuevo, el centro de la espiral.”


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Luas vio la luz por primera vez en el establo de la granja de su abuelo, un día en el que un profeta que nadie recuerda ya predijo que sería el fin del mundo. La abuela de Luas, de nombre Svetlana, trató de matar al bebé con un rastrillo cuando toda la familia dormía. La gracia divina detuvo su mano en el último momento y la fulminó de un ataque al corazón. La asociación de vecinos campestres se conmocionó fuertemente debido a la noticia, y se lanzaron a la caza del niño, al que creyeron la encarnación del mismísimo diablo. Picos, palas, azadas y cuchillos en alza avanzaron en procesión por los campos de trigo que circundaban las instalaciones de la familia de Luas, obligando a la madre del recién nacido a abandonar la granja a escondidas para evitar la masacre. Luego fue cuando ocurrió todo lo demás... “Mamá...” - ¡Señó! - Towanda hablaba atropelladamente, tras ella Luas veía las ruinas y ceniza a la que había sido reducido todo, el establo, la casa, y los campos de cultivo. Igual que años antes, exactamente igual. - De ve’dad que no pudimo hase nada. El hombre aparesió de la nada y hasiendo un gran fussssssssshhhhh lansó una gran llama de fuego que quemó todo el cultivo de marijuana señor. No pudimo hasé nada. Después de insendiar el cultivo muchos de los hombres más fuertes quedaron atontaos por la gran humareda, ¡Una gran humareda señó! No pudimo hasé nada. De ve’dad que fue terrible, terrible. Al día siguiente po’ la mañana encontramos un... Bang. Disparo en la cabeza. A tomar por culo. Así era Luas en los momentos de máxima tensión cosmológica. Cuando un par de personas piensan que se acerca el fin del mundo, esa noticia vuela hasta China. En pocos días, el estado mayor de algún país activaría los misiles nucleares y el Nigrojaque habría ganado. Por tanto, Luas se tenía que ahorrar los medios si realmente venía el fín del mundo. No era la primera vez que le pasaba. “Mal día chico. Otro día tendrás mas suerte, ya sabes lo que pasa cuando se termina el mundo”


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Cuando el mundo se termina todo corre muy deprisa. No tienes tiempo de pensar y si fallas un sólo paso no llegarás a tiempo. Si no llegas a tiempo ocurre que no te salvas. Si no te salvas ardes en el infierno hasta la eternidad... Y Luas no quería eso para él, ni quería eso para Javichulo. la muerte de Towanda era sólo la primera, después de ello vendrían muchas más. La sangre corre por la ciudad y Luas se encuentra en un puente sobre ella, contemplándola correr bajo sus pies. No sería todo tan macabro si la mente de Luas no estuviera enferma, infecta de problemas. Después de todo el jaleo, Luas se limpia la sangre de Towanda que tiene encima. El final toca a la puerta, Borjamari. Eso pensaba Luas al borde de una depresión. En ese momento, en cambio, Borjamari estaba apunto de sentirse una persona normal después de haber violado a una desconocida. Esta claro que eso no lo sabían ni Luas, ni Miki, ni nisiquiera el Nigrojaque. El único que tenía costancia de esta información tan relevante para traducir esté puzzle idealizado que había construido Luas, era Javichulo. La desconocida, evidentemente, era un señuelo de Javichulo para despistar. Antes de que llegase el anticristo, Javichulo tenía que hacer de mesías una vez más en honor a su integridad física. -¿Que milagro tengo que hacer ahora? Ni siquiera Jesucristo tenía tan clara su función. Javichulo sabía que haría historia, ya fuera para bien o para mal, y estaba dispuesto a hacerlo. En un momento de reflexión, fue consciente de que él era el personaje más importante de toda esta trama de corrupción, sexo y drogas. Se metió en un bar y pidió unos churros y un chocolate. -No se lo voy a pagar. Le dijo Javier al camarero. Éste aceptó sin rechistar, y se lo sirvió en bandeja de oro y taza de plata. Aqui nadie entiende nada, y yo estoy más perdido que nadie. Cuando el destino está en tu mano, y se debe decidir en minutos, hay dos posibilidades. La primera es que reacciones correctamente, seas un heroe y todo el mundo se salve. La segunda es que actúes como cualquier ser humano. Te empanes, y


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te sientes a comer churros. Éste es el caso, y ésta es la situación. Comiendo churros, Javichulo pensó que ya estaba harto de estar siempre huyendo. Si él tenía las claves para solucionarlo todo, debía hacer algo ya mismo. Sale del bar y se dirige al edificio Luas y sus problemas. Al pie del edificio Javichulo no parecía más que una hormiga a los ojos de un humano. Un insignificante punto en el asfalto. Entra en el hall y nadie le dice nada; nadie le mira. Presiona el botón de la planta 73 y el ascensor comienza a ascender. Las puertas se abren, luz cegadora. Se encuentra al lado de Sebas, el Nigrojaque. Frente a ellos se encuentra Luas, escupiendo sangre y con un revolver en la mano. 4 disparos. Javichulo piensa: “Mi muerte!..” Se levanta sudoroso en su cama. Bueno, no sabe si en su cama o en la de cualquiera. Se mira las manos y están llenas de barro, no sabe si son sus manos. Se mira la pantorilla toda mojada pero no sabe si realmente se ha meado encima. Está claro que todo esto sucede en la cabeza de Javichulo. Sus ojos medio en blanco viajan a medida que va subiendo el ascensor que sólo consta de su presencia. Reacciona. Estás sólo dirigiendote a la planta 73. Abres la puerta. Los cristales siguen rotos. No hay nadie. Mucho frío. Mientras tanto Borjamari caminaba por la sexta avenida tras dejar a Miki con el Nigrojaque. La cosa vino así: - Miki, debemos ir a ver el Nigrojaque - Borjamari. - ¿Qué dices? Él es nuestro enemigo natural. Si lo veo, lo mato. Miki enfurecido. - Estais locos, soltadme por favor... ¡os lo suplico! - Estrella aún conmocionada por la situación. - A callar zorra. Aquí sólo te salvará Javichulo. El tiene la respuesta de todo - Borjamari con un tono voraz.


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- A ver, Borjamari. Explicame porque tenemos que ir a ver la Nigrojaque... - comenta Miki. - Mira... Déjate de preguntas que me tienes harto. Tu solo eres el matón, el típico tio grande que cumple órdenes. ¿Por qué no miras cualquier película y aprendes un poco? - Pero si...soy ingeniero, y tu solo eres un pobre adicto a la marihuana. - No te equivoques. Lo mio es la música. Lo de la hierba solo me facilita el camino. A Miki todo esto le daba igual, pero Estrella, categorizando a sus secuestradores de inútiles desorganizados, se decidió a actuar. -Chicos- empezó - ¿No os habeis preguntado el porque de todo esto? Yo no conozco a ningun Javichulo y a Luas sí, le conocí hace tiempo y reconozco que es “bastante atractivo”. Pero vosotros pareceis gente legal, chicos buenos, pero confundidos. Me siento cómoda con vosotros así que voy a confesaros algo. Borjamari, que asimiló las palabras “legal, buenos, cómoda y confesaros” como “hoy toco tetas” escuchaba atentamento. Miki, que no tenía ni un pelo de tonto, pero muchos pelos hormonados, se empalmó y no dijo nada. Prosigue Estrella: - ¿Porqué no pasamos un poco de todo esto y vamos los tres a tomarnos algo a mi casa? Seguro que os gusta divertiros, ya me entendeis. Los dos se miraron con más complicidad de la que habían tenido hasta ahora. Miki aprobechó un momento fugaz para observar el escote de Estrella por el retrovisor. Ella le cató, ganando seguridad. - Pero...el nigrojaque...dudó Borjamari. - Mirad, no se quien es ese, pero si es amigo vuestro, seguro que también será buena gente. Estrella se desabrocha un boton de la blusa manchada de sangre,


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Miki capta la indirecta, le va a estallar el miembro y, antes de que eso ocurra, pega un frenazo y cambia de dirección. - A VER ¡¿DONDE VIVES JODIDA PUTA?! -¡ ¿Pero qué coño haces Miki?! - Chilla Borjamari, intentando fijar su culo en el asiento mientras la fuerza centrífuga le lanza sobre los pechos de Estrella, los cuales aprovecha para lamer disimuladamente. Estrella no se da ni cuenta, su cara está aplastada contra la luna. Borjamari se incorpora, es consciente de la poca estabilidad de Miki. ¿¿Eres gilipollas?? ¿Quieres matarnos? Eres un puto peligro, ¡¡haciendo estas cosas en una vía urbana!! Pero, ¿En qué coño piensas, joder? ¡Dios! Podría haber pasado un niño pequeño cruzando la calle, ¿lo sabes no? Un padre de familia, el puto presidente, no sé... ¡Luas mismo! - Luas no puede estar aquí, Luas está con el Nigrojaque y Javichulo. Luas está ahora mismo determinando su destino, y por consiguiente, el destino del planeta. - Contesta Estrella, con mirada seria. Miki y Borjamari se quedan flipados, hacía un rato Estrella no sabía nada del Nigrojaque y les había estado calentando los paquetes hasta el punto de hacer arder sus pantalones. Realmente era una mujer muy voluptuosa, es comprensible... Pero, ¿A qué viene todo esto? - ¿A qué viene todo esto? - Borjamari es el primero en hablar, Miki está intentando retomar el control del coche que aun se zarandea violentamente consecuencia del segundo volantazo que ha pegado, víctima de la emoción. - ¿Quién eres? Estrella sigue con la misma mirada, impasible, sin ningún tipo de significado, completamente vacía. Abre la boca muy lentamente, y de ella comienza a salir un líquido verde viscoso, mezclado con sangre coagulada. Ni un sólo sonido, únicamente el chof chof sobre el vestido de Estrella. Miki lo ve todo por el retrovisor y se marea, las arcadas le llegan desde lo más profundo de su estómago. Borjamari no sale de su asombro, ni siquiera se inmuta cuando las segregaciones le manchan los zapatos de piel. Estrella tiene los ojos blancos, el grifo se cierra y comienza a asomar una babosa del tamaño de un melón, color rojo fuego. Miki no puede más, echa la raba ahí mismo y el coche choca contra un autobús escolar.


Sexto problema

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Niños corriendo huyen del estropicio. El golpe ha sido leve, pero Miki se ha tragado casi toda su pota. En el asiento trasero Borjamari continúa cuestionándose la razón de su existencia, a la vez que su vida le recuerda lo desgraciado qué es. Puta mierda de accidentes, a uno le transforman y le transportan a un nuevo mundo. Así mismo, el propio Borjamari continúa en su mundo. Por suerte, ningun niño salió herido, pero unas cuantas madres cayeron en estado de shock con el espectáculo. Estrella desenfundó un revolver, cuatro tiros al aire, y todo el mundo a callar. -Lo siento chicos- dijo- se que he tardado mucho en continuar con el hilo, he estado en otro mundo. Nadie entendía nada pero daba igual, ella tenía un arma. -El hilo de esta historia comienza y acaba con Luas, y está cosido a Javichulo. Yo era la aguja y estoy dispuesta a clavarme en el ojo de cualquier hijo de puta, así que escuchadme. Ahora mando yo. Vamos a acabar con esto así que tu, grandullón, y tú, jodido loco, veniís conmigo y me haceis puto caso. Vamos a matarlos a todos, Luas, Javier, Jose, Nigro....a todos.


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LUAS Y CÓMO PELAR UNA MANZANA Séptimo problema

Hace muchos años, cuando a Luas aún no le habían llamado para protagonizar su serie, este vivía en su casa de Palma de Mallorca, con su familia, tranquilamente. Entonces, con la edad de 24 años, se encontraba en la recta final de la carrera de Informática. Aunque le quedaban pocas asignaturas para terminar, sus preocupaciones eran otras. Si, exacto, muy diferente a lo que nos tiene tan acostumbrados. Su interés principal, entonces, era encontrar la mujer de su vida en las noches de borrachera por Gomila. - Mmmh, cómo me gusta el Ron Negrita - decía siempre en voz alta para por si aparecía alguna chica que pensara cómo él. Se lo bebía cómo agua. Se lo bebía cómo medicina. “¿Cómo medicina a que?” os preguntareis. Cómo medicina al amor. Luas era un joven cómo todos los demás que necesitaba curar su aprendida moral impuesta por nuestra estupida sociedad. Con poder para hacer de todo y sin motivación para llegar a nada, Luas, bebía. Vosotros lo sabeis que no vamos a ninguna parte así. Por eso, después de muchos problemas con el Ron Negrita, decidió cambiar. Así es amigos. Luas sólo tenía 24 años cuando se dio cuenta de lo importante del cambio, de que debía viajar y beber otras clases de alcohol. Intentar encontrar a esa mujer por otros terrenos (visitando otros bares). Conocer nuevas culturas y provando el Saque o la Sidra.


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Entonces, tras cambiarse de casa y mudarse a la Antártida, Luas empezó a buscar el amor en las focas silvestres. Tuvo mucho sexo con ellas, pero no le complacía en absoluto. Sin embargo no dejaba de hacerlo, lo necesitaba como el diabético la insulina. En la Antártida las pajas son imposibles, no puedes dejar el pene a la intemperie mientras te la pelas como un mono porque se te hiela la sangre y nada tiene sentido. “Cómeme la polla y luego un cojón” canturreaba Luas para sus adentros mientras recorría el suelo helado, desnudo igual que cuando nació; con el culo prieto por el frío y los ojos en blanco por el estremecimiento que le recorría la columna. Si estaba mejor o estaba peor, poco importaba, lo único que valía la pena era el sentimiento de culpabilidad por haber dejado atrás a todos sus seres queridos y haber partido tan lejos sin importarle una mierda las consecuencias. El nihilismo no es sólo una forma de vivir, también es una forma de destruir. Es más, me atrevería a aventurar que no hay nada más destructivo, pero precisamente por su naturaleza a Luas le sudaban la polla estas mierdas y continuaba caminando en busca de una foquita virgen. Todas las noches llegaba a su Igloo y se repleanteaba su vida bebiendose sus últimas reservas de Ron Negrita. Todo esto es una locura, pensaba. He buscado el aislarme, el ser completamente libre, autónomo. He odiado el mundo y me he ido de él, y hoy, lo único que me importa es encontrar un puto chocho esquimal. Llegar a meta es siempre una decepción. Nunca seré feliz, nunca. Cogió su maleta, y salió con el cubata en la mano. Caminaba sin mirar atrás. Se subió en su avioneta y el ruido del motor acabó con el silencio antártico al que sus oidos se habían ya acomodado. Despegó atravesando una nube, y peazo nube. Parecían unas enormes tetas, tan grandes que ni el más grande de los Jumbo’s lograría atravesar. Porqué bien es sabido por los lares aéreos que teta que mano no cumbre, no es teta, sino ubre. Pensando en esas voluptuosas nubes, un ruido le despistó de sus pensamientos. Era el motor, estaba fallando. La avioneta comenzó a caer en picado y Luas


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no conseguía restablecer el control. Iba a caer al abismo de las nieves, y nadie le iba a encontrar nunca. Fijó su mirada en las grandes ubres que sobrevolaban el cielo y soñó que llegaba a ellas. El sueño llamaba a la esperanza, él llegaba a esas nubes al punto de posarse sobre ellas mientras la avioneta se estrellaba contra un glaciar. Adiós a la recuperación del Mamuth. Luas abrió los ojos pensando que vería el abismo sobre él, pero se despertó como en su sueño. Sobre las nubes dormía y no había rastro de la avioneta. No veía más que el inmenso cielo y un cúmulo de nubes. La sierra del cielo, la gran sierra que crece y disminuye constantemente... El terror de muchos marineros, el némesis de todos los capitanes de barco. Se encontraba sobre las nubes y pretendía andar hasta el final. Al final de la nube se veía el gran pezón. Recordó entonces los grandes pechos estilo nimbus y reflexionó un poco. La gran aureola le transmitía un placer ancestral. Podía correrse hacia dentro sólo con mirarlo. Sus pasos le guiaban a seguir caminando. Ese lugar tenía un color rojizo, común, con forma espectral. Tras aterrizar, el color blanco había cambiado a ese rojizo martillo con el que sólo se puede volver a la normalidad cerrando un poco los ojos. De eso se dio cuenta Luas poco después, cuando ya era consciente de que lo que veía era un paso diferente en su historia. Un cambio en su maduración. De nómada de la representación a guerrero del amor. Tras asentarse en la nueva superficie con las piernas cruzadas, comenzó su oración. Una oración silenciosa que pretendía elevar su espíritu a la estratosfera. El rezo empezaba con unos gemidos sordos y continuaba con una respiración neutra proveniente del abdomen. Todo parecía etereo pero cada vez cobraba mejor forma. Cuando Luas se dio cuenta de que esos procesos eran terrenales,


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poco a poco, fue viendo que estaba desnudo encima de esa superficie. Sus labios, humedecidos por el ambiente, goteaban gotas sobre su pecho. El amor y el arte. El arte y la ciencia. El amor y la ciencia. ¿Acaso no es todo lo mismo? ¿Son cosas distintas? ¿O son todas la misma materialización del más profundo sentimiento? Paparruchas piensa Luas. El pene le cuelga aun chorreando. El nigrojaque se incorporó y se subió las bragas. Le había dolido y se le notaba en la mirada. Luas volvió en sí mismo y observó la infinita inmensidad. Blanco de nuevo, el cielo abierto y el mar rugiendo. Las campanas. Se despertó con la cara llena de sangre. Se había desmayado. A tientas buscó el baño para mear. El pitido en los oidos era ensordecedor. Meó, meo dentro y fuera, meó incluso en sus pantalones ya que no había conseguido bajarselos del todo. Se sentó en el vater y relajó el esfínter. Sin limpiarse las manos, amarillo salió del baño, con los labios azulados. Cayó semiinconsciente en el colchón. Ojos abiertos, de nuevo el cielo. Había vuelto a perder el conocimiento en un momento crítico de su vida. La sed era eterna. Las paz también, para variar un poco. Y todo, todo, todo... era igual. Es decir, cómo las películas de indios y vaqueros. Por otro lado, a pesar de tanta harmonía, Luas echaba en falta algo. Algo muy terrenal que ya no podría degustar allí: Ron Negrita. Sabía que no sabía en que parte de la historia se encontraba. Ahora era joven, muy joven... si no recuerdo mal hemos dicho 24 años, ¿no? Pero, y que importaba ahora eso si no tenía un Ron Negritapara abastecer a su cuerpo. ¿Y su cuerpo? Ahhh, no habíamos caido en la cuenta. Su apariecia ahora era sólo color en lugar de cuerpo. En medio de una nube, Luas decidio materializarse en algo que le sirviera para su situación. Ron Negrita, Ron Negrita, Ron Negrita... y plás, ahora era un Ron Negrita en medio de una nube. Después de un tiempo, efectivamente, ¿cómo voy a beberme a mí mismo si yo soy el Ron Negrita que estoy buscando? Pero cayó en que lo verdaderamente importante no es lo que


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bebes, si no lo que eres, aunque a Luas le costara diferenciarlo. Ser Ron Negrita, serlo en esencia. Abastecer miles de gargantas sedientas de fiesta guarra. Descendió de los cielos para deslizarse suavemente por un vaso de tubo, tiñiendo los hielos de Luas. Jose Jones simplemente estaba ahí, como siempre, en el momento y el lugar preciso para darse importancia en la historia. Un poco de cocacola y listo. Sant Hilari los unió, Jose sentia a Luas en su pecho al fin. Desde aquellos tiempos en los que se hacía llamar Javier no había vuelto a sentir tal armonía en su cuerpo. Era como la tormenta que da sentido a la sequía. Aquella lluvía gastronómica de bichos y ranas que hace pensar que allí arriba hay algo más que angeles meando para refrescar el bochorno del verano. Jose Jones a partir de ese momento se convirtio en el rey de todas las fiestas pues tenía el poder vital de Luas en su ADN. Podía caminar en cualquier dirección que todo terminaba cómo el deseaba. Sexo, Drogas y Ron Negrita. Por otro lado, Javichulo, seguía con sus problemas con las mujeres. El no había pasado del segundo nivel, seguía atrapado en esa estación del año que no le hace ver lo que tiene dentro de su corazón. Cooperaba cómo podía en sus tejemanejes y, por otro lado, se dedicaba a juntar varias cosas para luego fundirlas en algo bonito. Era un artífice de la metafísica en distintos grados anales. Por otro lado, hacía cosas por lo que pasaría a los anales de la historia. Quien sabe, quizás debía seguir sus instintos y desmateralizarse cómo Luas. - Buenos días Señora Comadrona. - Javichulo sin saber nada de Luas. - Buenos días Javier, ¿cómo te encuentras hoy por la mañana? - Bieeen, venía a comprar aceitunas. Sin duda, Javichulo seguía viviendo con normalidad, sin altibajos ni


SĂŠptimo problema

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preocupaciones. Nada mĂĄs lejos de la realidad. Cuando se ingiere a Luas, se cagan problemas.


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Luas y sus problemas

LOS INCIPIENTES PROBLEMAS DE JAVICHULO Octavo problema

A veces estamos demasiado dispuestos a creer que el presente es el único estado posible de las cosas. Marcel Proust

-¿Qué son los anales de la historia? Se preguntó Javichulo. Pensó un poco. Sin duda Hitler fué un gran anal para la historia. Podríamos decir que la peste negra supuso también una gran penetración. Pero Javi necesitaba algo más. Debía pedir consejo a alguien, a algun verdadero hijo de puta. Necesitaba a alguien vivo que hubiera aplicado el termino “anal” a un par de cientos de personas. De repente cayó, buscó en Google y anotó en un post it rosa: 666289786 - Ratko Mladic. Cogió el móvil y marcó. Tono, tono, tono. Contestó una voz que parecía salida de ultratumba. Era penetrante y a la vez jugosa. MMMh, quiero comerme un banana split. - ¿Quién es? - Soy Javichulo. ¿Qué hay? - Shhhh, te he dicho que nunca me llames a este número. - Ah, ok.


Octavo problema

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Javichulo cuelga y intenta hacer memoria. Ya está, lo tiene. Vuelve a marca, pero ahora a un número diferente, que no podemos ver. Esconde todo aquello que pueda ser revelador. - ¿Quién es? - Ehhh ¿Javichulo? - Ahora no, estoy ocupado, llamame más tarde. - Ok. Javichulo cuelga y intenta tranquilizarse. Va a ser un día muy largo. Que decir de las manzanas. Se come tres o cuatro para hacer tiempo. Vuelve a llamar a Mladic. -¿Vuelves a ser tu? -Soy yo otra vez, Javichulo. -Me suena tu voz... pero creo que no te conozco. Desde que el hijo de puta de Borjamari vendió al gobierno mi situación, no había vuelto a escuchar una voz conocida. A lo mejor son simples delirios. -No se bien ni por que te llamo. Conozco tus andaduras por Palestina. Como te pasaste hermano. Que digan lo que quieran, pero el ano de la historia lo dilataste sin popper. Quiero hacer lo mismo. -Se que me tengo que joder, y que si hay alguien a quien no se le puede conceder el derecho a dar pena, es a mi. Pero aun así te aviso. Si consigues que tu integridad moral tienda a cero, te pasas al lado oscuro de la fuerza. Así de facil. Al más puro estilo Vader. Javichulo colgó el teléfono decepcionado. Quería algo más inspirador. Mladic fue un buen hijo de puta en sus años mozos, pero ahora era un simple friki de Star Wars. Javichulo siempre admiró el pelo de Skywalker. Pensando en ello, se hizo una paja para pasar el rato. Desde que ingirió a Luas, tenía algunos problemas de polla firme, más no así para la mastubación. Javichulo se tocaba entre 10 y 15 veces por día. Corridas ya sin semen, capullo inflamado. Necesitaba a una mujer, necesitaba volver a ser heterosexual.


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Luas y sus problemas

-Maldición. Desde que Luas apareció en mi vida todo ha sido un infierno. Con la de problemas que tengo debería tener mi propia serie. Un reality gastronómico combinado con tutoriales de internet y porno amateur...No, simplemente pajas y pajas. -Deja de desvariar... Javier.- Pensó para sus adentros. Toc Toc, y entró sin esperar respuesta. Marcel Proust irrumpió en la sala con la boca llena de magdalenas y armado con un Ventolin en cada mano. Tras horas de monólogo sobre las vistas de la ventana y unos espinos que Javichulo tenía plantados, dijo: -He venido para que me des las buenas noches, mi madre no me quiere y ésto ya me está cansando. Dame un besito y me marcharé. Javier, sin comprender mucho qué estaba pasando, se acerco decidido y le dio un besito en la frente a nuestro querido escritor. Siempre que hablaba con él, tenían que terminar igual. Mucho sexo había entre estos dos seres, efecto que explicaremos otro día. Javier cierra la puerta y se sienta de nuevo en su butaca de Boy Scout. Prepara un poco de tabaco para su pipa y empieza meditar sobre las últimas palabras de Marcelo sobre la termodinámica del viento pasando por la ventana, cómo eso puede evocar a una bonita descripción. Esas palabra resuenan en su cabeza para terminar en un estallido. Extasis puro. Ya es sabido que Javier sufría esa experiencias parapsicológicas desde su tierna infancia. Su cabeza era una calamidad para el cuerpo de estudios parapsicológicos de Nueva Guinea cuando estudiando su cabeza no pudieron arreglar la creencia que tenía Javichulo de que su pene era un lápiz al que se le podia sacar punta. Por otro lado, él amaba ser así, pdriamos decir que estaba enamorado de si mismo. En el espacio de su cuerpo para el amor, solo cabían él mismo y Luas. Al fin se sentía


Octavo problema

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lleno. Al fin. Seguía pensativo en su ventana. Miraba las bisagras y alucinaba con la mecánica. -Cómo me gusta que las cosas encajen.- pensaba. Cumplen su función, su simple enmienda. Solo deben articular dos planos sobre un eje, el marco y la hoja. Luas y Javier estaban ahora juntos, pero no articulaban bien. Javier lo sentía dentro, pero no lograba comunicarse con él. Lo sentía en su interior como quien recuerda a una ex-novia. Pero Javier no desesperaba tan facilmente. -Encontraré nuestra bisagra Luas, la encontraré. Tiene que haber álgo, álguien capaz de unirnos permitiendonos ser nosotros mismos. Álgo o álguien creado con tal fin. Javichulo suspiraba. La puerta y el marco. El lleno que proteje y el vacío quecomunica. Luas era un lleno transpasable, y Javier era un vacío prohibitivo. Debían articularlo de algun modo, debían reinventar el mecanismo. El picaporte en cambio no giraba fácilmente. Había que introducir una llave si se quería abrir. Javichulo se encontraba frente a una puerta cerrada. Llevaba toda la vida buscando las llaves, y ni siquiera sabía qué estaba buscando. Las llaves que abrían el futuro, eran el paso adelante. De ahí deriva la importancia de las bisagras, pero las cerraduras son más duras. Javichulo entendió ésto como que no necesitaba una articulación. ¡Necesitaba la llave! Realmente, nunca había estado la puerta que los separa. Ese muro transparente, acústico, que no les permitía la cópula. Salió corriendo de su casa. El Bronx está lleno de perros vagabundos en pistas de basket con negros que dejan de jugar para mirarte. Corría en trance. No se fijaba en nada. Pensaba en su relación con Luas. ¿Quien era la llave? De repente, llegó. La puerta de la mansión de Sebastián. Él era la llave: Sebastián. Sebastián durante toda su vida abrió muchas puertas, era el maestro, era la llave. Entró en la mansión con paso decidido. Al cruzar el umbral de la puerta se encontró sumido en la oscuridad absoluta, no podía ver nada. Cuando comenzó a andar, pisaba con cuidado. Escuchaba atentamente. La verdad es que no se imaginaba que Sebastián vivíera en una mansión


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Luis XVI. A medida que caminaba, había más luz. Llegó a una puerta, había banderas en las que se leía NJ. Dos centinelas de armadura plateada cruzaron sus lanzas. -Identifíquese. Grito el guardia. -Soy Javichulo. -¡Adelante caballero! Abre la puerta, tiene la llave puesta. Dentro lo que ve no deja de sorprenderle. Por un lado tenemos en una mesa un pinguino jugando a poker con un kanguro. Justo al entrar, los dos se giran a Javichulo y lo miran un instante. Poco después retoman la partida cómo si no hubiera pasado nada. Por otro lado, en cada pared un cuadro de Sebas adoptando distintas posturas. Varios perfiles, muchos primeros planos, dibujos, retratos. Es realmente sensual. Javier observa el contorno de sus ojos en un primer plano y se masturba en una esquina oscura. Pensaba que nadie le vería, pero el canguro, indignado, se levantó y se fue. Sin limpiarse, Javier prosiguió el camino. Entró en la siguiente sala, una especie de bunker lleno de aparatos de última generación anticuados. Ordenadores y cámaras digitales recuperadas de excavaciones ilegales. Aparece Sebastián con algo parecido a una Gameboy. -Deja eso ya.- Dijo Javier, algo molesto. -Calla, estoy posteando en el Twitter. @Nigrojaque Con Javichulo en la Playa de Palma Nova, qué pedo lleva el tío. Nos vamos de cañas! -A ver, - Javier saca su BB y empieza a teclear. Ve algo que no le gusta, una foto de él mismo en ese preciso instante. Abajo, a pie de foto pone: Hace 2 segundos. Javier enfurece y echa chispas por los ojos y denuncia la foto. Se decide a trollear. Desenfunda su pene erecto y coge a Sebastián por el pelo. Lo tiene bien cogido con la izquierda. La derecha, despiadada, con la Blackberry en modo cámara. En un instante, una foto de Sebastián con la polla de Javier hasta la traquea recorre la red.


Octavo problema

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La foto se difunde por redes sociales, blogs, telediarios y la prensa principal. Internet herbía. Maximum trolling. Javier salió de la mansion cabreado. Se puso los cascos, Screamadelica y a seguir buscando. “Trip inside this houseeee ass you pass byyy...” recorriendo de nuevo las paredes del muro de Berlín, hebrío hasta las trancas de cerveza y Jagermeister, cantando esta canción. Cuando Javier viajó al norte se le helaron los cojones, vaya recuerdos estaba teniendo justo ahora... El maldito Screamadelica. Sigue buscando sin embargo, aunque sin un rumbo fijado. Atrás queda Sebastián, escupiendo el semén de Javier. La masa de gente que se encontró bloqueando su camino no era normal. Era el Oktoberfest. Birras y rubias tetonas. Quizás Miki hasta el culo de Ron Barceló era la llave que andaba buscando. No lo creía, pero “le apetecía ver a ese cabrón.” Se lo encontró casi sin querer. Javier estaba tranquilo. Dos litros y Javichulo en acción. Borracho de Ron. Se choca con los pives sin pedir perdón. Esa gorda anda sola. Se empalma y se le va la bola. Coge su arma y no controla. Enciende la consola. Era bueno y no es trola, ameno, veneno en sangre fría fria, fria, fria como lo lejos que está Noruega, tan veraniega. -Miki, ¿dónde estas chorbo? Estoy en el Oktoberfest. - El teléfono ni siquiera había dado tono, pero Javier tenía que disimular de alguna forma para no parecer ridículo con un móvil que no le contestaba en la oreja. Las marchitas margaritas que bebian los anglosajones contrastaban con las jarras de zumo de cebada. Javier entro en un estado de shock. El shock fue la manera que tuvo de darse cuenta de que no iba bien por el camino, que debía reclutarse o alistarse o enmerdarse en algún estado transitorio más. Ya lo había hecho antes y no sería la última vez.


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- Es la hora, es la hora... es la hora de ir al Himalaya. - Javier para sus adentros. En el pasado, Javichulo ya había leido algo de los mayas y no le había gustado ese rollito que llevaban con el sol, los calendarios extraños y esas otras memeces que no conseguía entender. Él estaba por encima de todas aquellas historias y no se quería preocupar por el 2012. La aventura de vivir le había hecho más racionalista. Recordó a Borjamari, que le había explicado con todo tipo de detalles el porqué de su desgracia. Pensó que en el Himalaya podría relajarse y encontrarse consigo mismo y, por ende, con Luas. Quizá la llave que tanto ansiaba no estaba en Sebas ni en Miki, ni en los mayas. Tenía que encontrarse con Luas de forma frontal. Encararlo, abrirlo y penetrar en su ser, en su alma. Decidido, corrió hasta la estación de autobuses más cercana y compró un ticket para el aeropuerto. De camino, utilizó su BB para comprar el billete y hacer el check in online. Los aeropuertos en Alemania son diferentes, la gente es muy educada y las colas se mueve muy rápido. Javichulo está sentado en su asiento en 0,23 segundos. Abre “Los Miserables” por la página 789, Jean Valjean en el convento vive siendo un jardinero. Se duerme en seguida, antes de que el avión despegue. Al despertar no sabe donde está, ya no reconoce el paisaje. Espacio aereo internacional. Pulsa el botón para que venga una azafata, que llega casi al instante. Su identificación lleva una foto-carné de élla sonriendo. Mira a Javier con seriedad y le comprende al instante. Desaparece para volvér con un gin tonic, una penthouse y una ralla de cocaina. Ahora sí que sonrie. Javier esnifa y bebe. Javichulo la mira con la mirada desencajada y Paloma aumenta su sonrisa. -Hacía tiempo que no nos veíamos, Javichulo. -Quizá demasiado.- contestó éste torciendo la cabeza, con los dientes apretados y moqueando por la derecha. - No me gusta dejar de


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ver a mujeres tan hermosas como tú, me hace pensar demasiado, aparte de que las pajas se me hacen más complicadas. ¿Crees que podemos escaparnos al baño y echar un pete? - Javichulo, nunca cambiarás. Estoy trabajando, sabes que no puedo. Además, no serías capaz de hacer nada en este avión, por el simple hecho de que tú ahora mismo no estás aquí. - ¿Qué quieres decir?... - Javichulo está extrañado, estas palabras chocan en su cabeza como un martillo pilón. De repente se siente flotar, liviano como una pluma. - Creo que acabas de entenderme... No estás aquí ahora mismo, esto es todo una ilusión... Tu verdadero cuerpo está sumergido en Vispring dentro de una probeta de características homéricas en el laboratorio del Nigrojaque... De todas formas, poco puedes hacer.... Así que disfruta el momento, sin embargo, de sexo ni hablar. Javichulo se arranca el cinturón de un tirón, empuja a Paloma y sale corriendo por el pasillo. Se dirige a la salida de emergencia con la mirada perdida y la nariz aun goteando. Se despierta. Se ahoga en una pecera, lleno de tubos y vias, sondas y drenajes. Las alarmas de los monitores de control suenan como locas. Se mueve como un desesperado intentando quitarse el tubo que tiene metido por la traquea hasta los pulmones. Aparece una horda de cientificos de baja moralidad. Javichulo llora en estado de shock, no comprende nada y siente llegar una erección. El pene se le llena de sangre y los científicos sacan sus bloc de notas, cámaras y otros instrumentos de medida. Un tubo que tiene clavado en el glande comienza a cambiar de color, de gris a azul celeste, progresivo. Que vergüenza, una empalmada delante de tanta gente seria... Ya había vivido algo así anteriormente, hacía muchos años, en la escuela episcopal. Los electrodos que tiene en las sienes empiezan a vibrar suavemente, el letargo vuelve a apoderarse de Javichulo... - ¡No! ¡No lo haga! ¡¿Está loco?! - Chilla un azafato homosexual, agarrándose el paquete con las dos manos. Javichulo abre la puerta de emergencia y sale despedido al exterior, succionado por el vacío. Se


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Luas y sus problemas

coje a la cola del avión y se incorpora. Parece ser que Jose Jones quiere hacerle caer, quizá por alguna experiencia previa de Jones con algun tipo de paracaidas tandem. Pero Javichulo estaba decidido a no ceder ante este destino impuesto. Comenzó a escalar por la parte superior del avión hasta llegar a la proa. Se situó en el parabrisas de los pilotos y les hizo un calvo. El fuerte viento movía esos pelillos rizados. El piloto pegó un volantazo y derrapó, pero Javi estaba bien cogido. Agarrándose con los dedos a una junta, aguanta el fuerte viento en la cara. El avión gira y gira, la cabeza de Javier empieza a desprenderse de su cuerpo. Se marea y vomita. Inevitablemente suelta las manos y cae al vacío. Ni paracaídas ni hostias. En su caida, pensó en el destino. Quizá su futuro sí estuviera siendo guiado por una especie de ente superior. Su destino no estaba escrito, se iba escribiendo sobre la marcha, pero no era él, sino Jose Jones quien lo dictaba segun sus caprichos. Veía acercarse el territorio. “Parecen hormigas” recordó Javier a Ollie Williams con una sonrisa. Su suerte estaba echada, no parecía haber ninguna solución a éste problema, así que se mantenía relajado. Apareció un atisbo de esperanza al desaparecer la tierra debajo de él y encontrar de nuevo, más cielo. La caída era infinita, quizá era el momento apropiado para reflexionar. “Me llamo Jose Jones y soy drogadicto” ¡Hola Jose! ¿Qué tiene que contarnos hoy Sr. Jones? ¿Cómo se siente? Siento que mis ojos se salen de las cuencas como una gelatina que ha estado demasiado tiempo al sol, resbalan y descienden por mis mejillas, pegajosos, dejando en mi cara dos agujeros en los que depositar unas velas negras con olor a vainilla. Mis uñas se rompen, crujen y caen también. Caen sobre el asfalto caliente, encima de la masa sanguinolenta que han dejado mis globos oculares. ¿Qué conclusión extrae de todo eso? Yo pensaba que era una mujer y hoy me doy cuenta que no estoy tan seguro. ¿Porque sino hablo de mi misma en masculino? No se si es real todo ésto. Solo se que no veo nada, y que no tengo uñas. La vida da


Octavo problema

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vueltas, el cielo se vuelca sobre si mismo mientras todo a lo que le damos importancia la pierde por simples gestos, caricias y charlas. Todo son épocas, y todas las épocas pasan. Recordó la letra de una canción de la Bersuit: Yo veo al futuro repetir el pasado, el museo esta lleno de grandes novedades. Cuando cesa la música te sientes decaer. Los sonidos terminan y llega el silencio, despiadado. Javier se sentía muy mal consigo mismo y con Jose Jones aun más. El pelo de su cabeza, cuidado con Schwarzkopf, se cae por momentos. Se siente envejecer y desciende a los infiernos. Su cabeza, hoy calva, cayó encajada en una grieta. Alexhander levantó la mirada con tranquilidad. Alexhander era solo otro hijo de puta más en el infierno. Llevaba años allí y por eso no le sorprendía ver de cuando en cuando caer otra cabeza. Le sorprendío que los pocos pelos que mantenía, eran tersos y suaves. Los comparó con su rubia melena, ya quemada por el calor y el azufre, y le preguntó a Javichulo que cómo lo hacia. Javier miró de reojo y simplemente le mandó un guiño a distancia. Cautivadora su mirada, Javichulo se creía el mejor en la pista de baile. Por ello salía de todas las situaciones con un guiño de complicidad. La cabeza perdida de Javier no entonaba muy bien con el infierno. Él era más de frio, de montaña, que de playa. Sin embargo, vivir es adaptarse y debía esforzarse para no pasar la eternidad solo. Decidió que el primer paso era ir a ver al diablo, un viejo amigo suyo. - Disculpe señorita, podría decirme dónde... - Alexhander clava su mirada en los ojos de Javichulo y escupe una bocanada de fuego. - ¡Señorita tu madre! Llámame señora. Javichulo aceptó ente disculpas y siguió a Alexhander que ya había comenzado a andar. Pronto llegaron a una puerta en la que colgaban tres llaves. La primera es la llave de Javier, la segunda es la de Javichulo y la tercera, la del destino, es la llave de Jose Jones. Las tres te pertenecen,


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Luas y sus problemas

pero la puerta es propiedad del diablo. Javierchulo miró consternado. Llaves. Estaba harto de llaves, pero tenía que seguir adelante. ¿Luas donde estás?

Luas se encontraba a miles de años luz. En la Antártida seguía, aun habiéndose convertido en un cubata y haber sido ingerido por Javichulo, él se seguía sintiendo pegado al hielo, cubierto de nieve. Luas también pensaba mucho en Javichulo. Haber entrado dentro de él le evitaba verlo, y le echaba mucho de menos. Mi cabeza está en cualquier parte. Vamos a la cama ya. En la cama se está bien, bajo las sábanas, oculto del mundo. Mas pesa en la conciencia. Desaparecer, no tomeis a broma. La cama es la evidencia, sodoma. Gomorra. Javier ya no estaba, y ahora, desaparecer. No tomeis a broma. Podía pensar que todo seguiría igual, pero siempre, podía cambiar. John McDonalds cómo sabía que todo esto iba a pasar cuando empezó en la trama de corrupción y dinero, hizo un contrato vitalicio con todos los derechos de la serie. Eso le aseguraba tener el control absoluto para cuando venían estos arreglos temporales. Quizás, a pesar de que todo el mundo pensaba que era un hombre malvado,


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simplemente muchos se equivocaban por no darle una oportunidad a cambiar. John McDonalds era una persona demasiado distinta en tantos momentos que no se le podría llamar mala, más bien, incomprendida. Incomprendida por sus acciones que explicaremos con coherencia y orden. El faisán dorado revoloteava por la cabeza de Sebas muchos años atrás, justo cuando hizo el mayor trato de su vida, el contrato vitalicio: - Buenos días señorito Sebas. - Buenos días Alfred ¿Cómo estás? - Algo cansado, piense que llevo varias noches costipado. - Lo se Alfred, dime, ¿tengo algún asunto nuevo sobre John McDonalds? - Si, creo que tiene un recado súmamente importante. - ¿De quién? - Ha llamado McMurffy de “Intercop. Loom”. Acepta su contrato. Enhorabuena. - ¡Genial!¡Qué suerte tengo! No esperaba que pudiera pasar, dios mío... Sebas se emociona tanto que empieza a llorar. Primero, al recibir la información su cerebro, se colapsa. Poco a poco, después, va generando endorfinas mezcladas con todo tipo de sustancias extrasensoriales... acaba de firmar un contrato de inmortalidad. Aunque aún es humano en carne y huesos, su energía pasa a afirmarse como completa y se eleva a la máxima potencia. Está claro que para explicar esta vivencia necesitaremos un telescopio perfecto para medir la unión de todas sus glándulas de su cuerpo, con su cuerpo, en el centro del universo, con el centro del universo. Teniendo en cuenta que vamos a explicarlo de manera ordenada, dejaremos este tema para otra ocasión y seguiremos en la recamara de Sebas dónde esta mojando el hombro de Alfred, tridimensionalmente. Así es, Sebas llorando encima de Alfred cómo un niño que acaba


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Luas y sus problemas

de nacer y tiene su primer contacto con el aire. Años y años sufriendo consecuencias de desmayo para conseguir el Santo Grial. Ahora lo tenía en la mano en forma de contrato “Needle and Thread”, conseguido con complejisimas situaciones con el más allá. Tratos, negocios, prerogativas, pruebas, muchos tejemanejes, cansancio, mucho cansancio... Sabía que en el fondo no tenía más que 21 años y que una eternidad valía más que eso. Estaba hecho de buena madera. Poco podría decir Javichulo, años más adelante, en la situación que se encontraba ahora en el infierno. Javichulo ya sabía que esto iba a pasar pero porque Sebas se lo había enseñado antes. Es evidente que el poder de Sebas siempre tiene que ver con lo que sabes. ¿Qué sabes del pasado de Sebas con respecto a Javichulo? Ellos habían ido juntos a clase, no podría llevarse mal jamás, al menos, por lógica se tendría que llevar algo bien, digo yo ¿no? Dos átomos que se juntan forman un pasado, presente y futuro y ¡Plas! Tenemos a Javichulo delante de 1 puerta con 3 llaves. Todos estos pensamientos que tenía Javichulo le venían ahora a la cabeza. Cuando Sebas le enseñó el video en el Youtube dónde aparecía ese momento en que lloraba desconsoladamente en el hombro de Alfred, no se lo podía creer. Por lo visto, Alfred quería conseguir derechos sobre Sebas en todas las redes sociales y le había grabado a escondidas y difundido por toda la galaxia. Es evidente que no podía ganar mucho cuando se intenta usurpar la eternidad. Por otro lado, en el hemisferio izquierdo de Javichulo tenía la voz de Jose Jones que le susurraba “¡Confusión!¡Soy drogadicto de la vida!” ¿Qué podía hacer? Era hora de dar un paso adelante en su vida. Se abrochó el cinturón y se aventuró en el terreno inospito de la experiencia de la vida, aquel que nadie puede atravesar a menos que pase al siguiente nivel... Lo cual no es bueno del todo. Let’s dance,


Noveno problema

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LET´S DANCE. ASCENSO Y CAIDA DE LUAS Noveno problema

El sol pesaba sobre los hombros en la localidad de Bourne, Mississipi, cuando Luas entró en una taberna digna de los mejores spagetti western. La clásica puerta de doble persiana, el clásico barman, las fulanas y el sheriff negociando precios. Un día cualquiera de febrero del 94. Laura, que dormitaba sobre su mesa, se sobresaltó al ver entrar a Luas. -¿Qué haces aquí todavía? - No había mala intención en el tono de su voz, pero tampoco era amable; Luas se impacentó. -Ya lo sabes, todavia te espero. Hace horas que lo hago, para variar. La estrella brillaba en sus ojos, lo había vuelto a hacer, crecer de verdad. Había conocido a esa chica tan mona que necesitaba su clan, una nueva historia, un clamor de gloria. Trompetas sonaban a lo lejos dando a la Tierra del Nuevo Mundo, un calibre de calor. La nueva orden era desordenar aquel paisaje tan condecoroso. Con amor por Islandia, el sol se mecía en las cuencas del espacio, balanceando el planeta Tierra al son de una canción de cuna; la humanidad dormita y Luas crece, otras islas acontecen. Japón, Australia, Magascar, Sri Lanka... Puede que la chica fuera el centro de todo, ella mataba callando. Los primeros momentos fueron un tanto incómodos. Estuvieron balanceándose durante horas en la falta de confianza hasta que


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Luas y sus problemas

finalmente encontraron un tema en común. La música. Luas creía que la música era un mensaje y Laura, que era una actitud. Debatieron durante horas, hasta que el sheriff ofreció una cifra suficiente para que ella aceptara. Al salir por la puerta ella se giró hacia atras y cruzó su mirada con un Luas aun adormecido. Estaba pensando en la fiesta que se iba a pegar esa noche. Drogas, alcohol, sexo y masturbación. Al despertar vio los ojos de Laura clavados en los suyos; no podía diferenciar si era una mirada afable o de rabia contenida. El fuego empezó desde el sótano y en cuanto el suelo empezó a arder, el personal ya estaba abandonando el local. Laura y Luas seguían en el centro del bar, ardiendo entre las llamas. Sus cuerpos incandescentes echaban chispas y se consumían en una danza de llamas. El propietario del local sabía que este problema sólo se podía resolver refinando la situación. El era uno más que aparecía en la historia de Luas, la historia de Dios. Un dios que sabe que al principio, el rojo sólo podía ser el principio. La harmonía llevaría al propietario usar el extintor a Luas con Laura. Amor del alma que se junta en un resquicio que da la vida al cuerpo de seguir respirando. Luas y Laura incinerados de por vida, una vida más que va a ser reconstruida por la transformación de la espiritualidad. Una espiritualidad que les llevaría a viajar al centro del universo. Tenía quemaduras de primero, segundo y tercer grado. No importaba cómo tuvieran los ojos, siempre llevaban gafas de sol. No tenían pelo ni piel, carne en salsa. En su salsa de amor y crecimiento personal. El sol salio un día, meses después del accidente y ellos seguían mirándose. Javichulo y Sebastián llegaron al hospital de la mano. Preguntaron por la habitación y esperaron un rato en el pasillo. Javichulo se decidió y tocó la puerta. Casi no se les reconocía, llenos de tubos entrando y saliendo por todas partes. Sebastian besó a Luas en la frente a pesar de la bronca de la enfermera. Javier salió llorando de la sala y se hizo una paja en el baño, con lágrimas en los ojos. La situación era puro melodrama. Sebastian había ido a ver a Luas para proponerle un trato respecto a sus derechos de imagen en Luas y sus problemas, la serie. Laura no se podía


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creer que Sebastian tuviera una jeta tan larga, el muy cabrón. Javichulo salió del baño y se encontró a Estrella de frente; Cuando se conocieron ella era enferma, antes de quedarse embaraza, antes de chupársela a Miki. Estrella al cruzar la mirada con la de Javichulo, se enamoró locamente de él. Borjamari, es decir, Alex miraba desde la cima del monte Fushiyama cómo se envolvían las cosas alrededor de ese aura. Tardó un par de horas en bajar y conseguir un teléfono de mano: -¿Si dígame? - Miki al teléfono. - Soy Borja, he notado el karma de Luas tambalearse. Tendrá que dejarse de hacer pajas - Alex mientras se lo piensa. - ¿Sabes que te parto la boca? - dice Miki. - No, ya me partieron la mandíbula - se rie Alex - ¿Dónde esta Estrella? ¿Dónde está Ro? - Ro está en plan pistolas, y Estrella ni idea. -Miki.....Miki sa-be! Y se cuelga el teléfono, Miki ha enfurecido y va a follarse a alguna chica en la calle. Ni pistolas ni nada, Miki es más de bazookazo. Alex ni siquiera sabe lo que ha provocado, 6 muertes en una sola noche. Miki está descontrolado, pero Alex ni puta idea de nada. Como no tiene ni idea de nada, él mismo decide salir en busca de Ro y de Estrella... Posiblemente Ro se la estuviera follando, ya que la última vez que se vieron, él llevaba las pistolas fuera. ¿De qué sirve entonces preocuparse por el tambaleante karma de Luas? Patricia y Sonia habían quedado para visitar a Laura. Eran amigas de la infancia pero Luas no lo sabía. Problemas. Él las vió desde la cama de al lado. Laura, puesta de morfina, no llegaba a ser consciente de la situación. -Patri - Dijo Sonia con cara de no estar pasándoselo bien. - Ya lo se - contestó. - Apenas se la reconoce. Ésta conversación se repetía una y otra vez, y así sería como la gente hablaría de ellos.


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Luas y sus problemas

Laura comenzó a tambalearse, con los ojos en blanco. Se cayó de la cama y se arrastró hasta los pies de Patricia. Le cogió el tacón con los dedos en carne viva y lo rompió con una fuerza que nadie esperaba. Patricia cayó al suelo y se rompió el coxis, una ingresada más, adiós sexo anal. Sonia recogió el tacón para llevarle un recuerdo a la familia de su fiel amante, era posible que no volvieran a verla nunca más. Aún así, las posibilidades no siempre son remotas. Eso lo sabía Ro en lo más profundo de su interior. Él se percataba de que las cosas que son tangibles son sólo por pura convención. Miki había recorrido varios moteles de carretera para comprar tabaco y pipas para Luas. Alex estaba de camino tras coger un vuelo transoceánico de Japón a Nueva Zelanda para ir a buscar a una persona muy especial. Les ayudaria en la nueva empresa de Luas: la hija de McTom, Lara. Eso lo sabía Ro y el había tomado un avión desde dónde estuviese hacia Mississipi. Respecto a Luas, a él le gustaba Lara, aunque ahora estaba con Laura. Ro había estado liado con Lara pero ahora sólo le interesaban chicas que empezaran por su misma letra. Hace poco lo había dejado con Ramona. Ramona quería estar con Alex y Alex sólo quería estar con Mónica, aunque sabía que Lara estaba enamorada de él. Miki le daba igual con quien estar, siempre acababa malhumorado y descargado. Javichulo se sentía feliz con Estrella pero añoraba a Luas. Luas se sentía feliz con Laura pero quería hacer un trío con Patricia y Sonia. Patricia y Sonia eran medio novias aunque a Sonia le gustaba Ro y Patricia estaba pillada por Jose Jones... A todo esto, y no lo hemos mencionado, Jose Jones se encontraba en la planta de traumatología, justo por encima de la habitación de Luas. Ni Jose Jones sabía que Luas estaba debajo suyo, ni Luas sabía que Jose Jones estaba por encima. Jose Jones había llegado al mismo hospital cuando Chensio trataba de volar por los aires el edificio de cristal de Luas & Cía. El accidente habría sido mortal para cualquier otro ser humano, pero todos sabemos que Jose Jones es algo


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más. Chensio, por suerte, no consiguió hacer reventar el edificio con su dinamita, pero sí mató a 567 personas, el 80% niños. Al cabo de unos días, Luas empezó a recuperarse de una forma tan drástica que los médicos no creian lo que veían con sus propios ojos. Alrededor de lo que parecía un milagro, se congregaron decenas y decenas de doctores y expertos de todo el mundo. Finalmente, Luas salió caminando del hospital por su propio pie, sin apenas cicatrices. Unos bultos en el pene y una autoestima muy alta son lo único que el accidente le dejó en su historia. No utilizó el ascensor, decidió descender por las escaleras los veintitrés pisos del edificio. Al principio de su descenso, saludaba a las enfermeras con las que se iba cruzando, pero poco a poco comenzó a bailar de una manera muy extraña. Se había acordado de Laura, de Laura Palmer. Muy aficionado a Twean Peaks ahora recordaba la época de Marta y Eva. Cuando con Borja vivió un Halloween de miedo cerca de un Petit Comite. Puede que fuera otra historia, no seas onírico. Sus pies se movían ahora con ritmo y harmonia. Sin olvidarse de quién era, Luas el gran amante soñaba con plantear una estrategia en su situación actual, con Laura. En esta vida, no importaba tener accidentes pues siempre existía la magia de volver, la esencia de revivir. Luas ya sabía que la inmortalidad era totalmente legitima. Con su magnetismo habitual, se dirigió a las enfermeras y les lanzó una mirada que las derritió como hielo. Se licuaron en la moqueta del hospital, y se fusionaron todos sus colores diversos. Luas las recogió en un vaso y siguió descendiendo hasta salir del edificio por la puerta principal, después de firmar el alta. La magia había vuelto con Luas, esas enfermeras liquidas serían un buen elemento para los estudios del Dr. Jones. Sí, estamos hablando del padre de sangre de Jose Jones. Durante la infancia de Jose, el padre estuvo ausente debido a sus


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largas investigaciones en su centro de experimentación en artes oscuras de la Universidad de Miskatonic. UM. El padre se escondió en sus laboratorios, y no volvió a salir hasta que decidió contratar a Luas como recadero. Luas recibió la visita del doctor el 4 de mayo de 2004, por los motivos ya relatados. Sabía que Luas sabía usar magia, aunque no se daba ni cuenta ni la podía controlar. El doctor no supo como criar a su hijo Jose, por eso decidió contratar un grupo de música. Varios grupos de música en el que dejaría claro cual es su mensaje, decirle a su hijo cuanto lo quiere. Primero contrato a Aqua. ¿ Recordáis la canción de Doctor Jones? Evidentemente no era un complot Iluminati sino una manera de decirle a su hijo quien era él Doctor más experimentado del planeta. Evidentemente para entender lo de la banda “Aqua” hay que saber que J.J. era un aquariano, pero eso es otra historia. Luas quería entablar una conversación con ese espécimen cara a cara. Preguntarle cosas sobre el ocultismo de las palabras, entablar con las “mujeres infinitas”. El Dr. Jones le dijo a Luas: - Lo más importante, y lo que tienes que saber es... - Un ataque al corazón fulmina al doctor en el acto y lo deja frito en el suelo. J.J es huérfano ahora, y ahí podrían comenzar algunos de los más diabólicos problemas de Luas. Que para colmo, no había podido saber qué era lo más importante y lo que debía saber. Posiblemente estuviera perdido. El camino ante él serpenteaba en forma de conocimiento, y él quería llegar hasta el final del asunto. Él sabe que es bueno en lo suyo, al menos sabe que no es malo. Piensa cosas y se pregunta si será el único. Si realmente sus ideas son alguna especie de innovación filosófica. Cree en la mezcla, una especie


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de alquimia metafórica, una especie de multiplicación. 1 + 1 = 3. Y ese tercer punto es la mágia. Lo que te hace grande, lo que te hace especial. ¿Acaso es él el único que tiene éstas cosas en la cabeza? No para de leer filosofía, arte, estética, poesía...y no encuentra nada parecido. Sabe que no es superdotado, pero sabe también que apenas ninguno de los grandes genios de la historia lo fueron. Proyectar el futuro en busca de ese tercer punto. Eso es lo que debe hacer, con el objetivo último de poder pensar en 3, sin necesitar al uno y al dos. La exclamación, el grito del siglo XXI. Quizá él era el cambio de siglo, un pasar de página. En la era de la velocidad, seguímos referenciandonos en vanguardias de hace 50 años, y creyéndonos muy yupies. Luas por fin abrió los ojos, despertó de su inconciencia y comprendió lo que el vacío significa. Un silenció funcional más allá de la simple ausencia de sustancia. ¿Cómo diseñar tal cosa? Sin duda era posible, aunque difícil.


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LUCKY BOY Y LAS SOLUCIONES DE JAVICHULO Décimo problema

No hay señal. Javichulo se despierta encima de la arena. Javichulo camina entre juncos ahora. Derriba una rama con su espada y continua por la jungla. Sigue directamentre entre palmeras y se dirije a una pizarra de color blanco. Delante de esa pizarra hay muchos niños. Uno es el hijo de Luas, Josué. Josué era hijo de Estrella, pero nadie sabía que en la primera temporada Luas se folló a la chica y la dejó preñada. Miki casi mató a este chaval, y Borjamari le salvó la vida. Josué, que en paz descanse ahora, estaba dentro del Ser Uno de Juanan. Juanan era amigo de Álex S. más conocido por Borjamari por en el terreno de la luz. Sus amigos no lo sabían pero era un angel salvador. Juanan por su parte fue con Chensio a ver un partido de hockey. Juanan y Chensio se hicieron amigos justo cuando Jose Jones, Luas, Ro, Alex S., Javichulo, Miki, Sebas y Toni dejaron la serie de “Luas y sus problemas” tras la 9na temporada. La audiencia entonces estaba más enganchada a esa serie de una manera enfermiza pero básicamente porque la gente que había empezado a verla no había mirado en la retina de sus personajes. Pocos


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conocían realmente a Luas. Muchos otros decían haber visto a Javichulo tirando una carta. Vaya, las cosas no le iban mal a Miki en el mundo real... Por su parte, Javichulo no había vuelto a ser el mismo desde que se impregnara el Nuevo Orden Mundial. Entonces el panorama estaba claro, sobravan personajes conocidos y tenían que volver los fundamentales. Dios y la existencía de No-Dios. A partir de ese momento, el universo empezó a ser reinado por “Lucky Boy” más conocido cómo Dad Lam. Aunque vosotros no os lo creais, y vaya a ser el nuevo supervillano de turno, también era un Gran Hermano. Cuando en 2011 la Confederación U.U.A. decidió dar el poder gubernamental a Dad Lam cómo el humano-especie con más suerte del universo no sabía que Sebas estaba por enmedio para recibir sus honorarios. Alex S. estaba por una parte con Sebas y Alex P. por su parte seguía de gira por Europa recorriendose distintos paises. Había descubierto que detrás del espejo se encuentra el código de la naturaleza y quería divulgar eso por todos los planteles del planeta Tierra. En Corex Alfa estaban en guerra a pesar de ser un planeta pequeño. Eso desataría a las tropas de Lucky Boy en su guarida trapicheando con Sebas y sus secuaces. Luas paseaba tranquilamente con su hijo y no le importaba nada más. Quería que lo dejaran tranquilo que no le molestarán. Vaya, el universo podía ser super emocionante y tener experiencias extraterreneas pero su hijo también podía ser una buena experiencia. Después de todo la serie había quebrado y estaba todo el planeta en crisis. Resulta que el monopolio de la Tierra lo controlaba Sebas haciendo negocios con el más allá y seres de otras dimensiones, otros mundos. Al ser Sebas un ser tan inestable en su comportamiento, los regidores de las dimensiones eternas decidieron suministrarle un angel de pre-pago. Ese ángel le ayudaría a superar su vida en este mundo pero en el más allá tendría que servir toda la eternidad con labores sociales en el Edén. Sebas ya sabía que iba a tener que vivir ese


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vínculo pero podría hacerlo una vez más. Descubrir el corazón del amor. El paraiso mental. Lucky Boy tenía la llave a ese paraiso pero claro, por eso ya había vuelto. En el paraiso mental todas las dimensiones se abren y convierten al individuo en una propabilidad entre infinito a nivel creativo. En ese lugar tu proyectas cómo Ser Uno esa realidad que quieres vivir por eso es muy fácil de corromper al individuo cuanto más tiempo se pasa alli. Eso provoca despersonalizaciones o perdidas dimensionales de la mente. Daños irreversibles tanto a nivel físico cómo del cuerpo astral. Desintegración de la más remota existencia. Evidentemente, estaba claro que Lucky Boy cuando salio del paraiso mental fue directo a por Luas sin cuerda. Vosotros pensareis que eso podía suceder en un instante pero claro, al pasarse una eternidad en el paraiso mental, cuando entro en una dimensión densa cómo la de Luas viniendo de una dimensión sutil cómo es la del paraiso mental el tiempo transcurrido eran días... Lucky Boy tras aparecer en la Tierra, se vio desnudo enmedio de un bosque. Cómo recordareis, antes del accidente de Luas, Javichulo lo había pasado muy mal en la octava temporada por su paso por el infierno. En eso momento, Javichulo sin trabajo, se había puesto a grabar la serie de “Dr. Jones” con el hijo de Luas y otros niños. Justo en ese instante Lucky Boy aparecia en esa misma dimension desnudo, traido del paraiso mental después de la eternidad vivida dentro de ese tiempo sin tiempo. Un Dios sin un No-Dios. Caminaron juntos fueron felices en el terreno de la arena y las amistades plenas. Cruzaron los mismos parajes lejos del cielo cerca de la Tierra. Pocos saben si Javichulo le había enseñado a Luas a respetarse a si mismo y empezar de zero con un niño cómo el que él había sido. Demostrar que siempre se puede crecer o retroceder en un sentido. Caminar plano en un circulo


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recto en una esfera. Solventar dudas es lo primero tras un ciego asunto entre sin sentidos críticos. La crisis provocada por Sebas le daba rabia y el reclutamiento de Ro en el cerco de Euroasia haciendo de dinamizador de las relaciones de exploradores de mentes no le parecía correcto. Había contactado con Alex P. para pandemizar los cambios nanotécnicos en el nuevo universo de Lucky Boy. Mientras Lucky Boy había dirigido su mente-cuerpo al paraiso mental, su regente Sebas no había parado de utilizar el dinero del planeta Tierra para traficar con cuadernos de sueños humanos. Eso provocaba que el avance del planeta fuera más lento y denso en su elevación universal. Luas sabía que tras cerrar contrato, lo único que le quedaba para el 2012 era un calendario que le había regalado su abuela para que le enseñara a su hijo a usar los números y entenderlos cuando representan algo significativo y algo anecdótico. Por lo demás, sabías que le había pasado de todo por firmar ese contrato de mil demonios engañado por su archienemigo Sebas. En el otro lugar del plano se encontraba Alex S. cómo el ángel de pre-pago de Sebas explicando al maestro Bark del planeta Surianda que podía hacer la Confederación de Alfa Centauri cuando Lucky Boy buscase una buena excusa. Javichulo se despierta aun borracho en su cama. Odia éste tipo de sueños en los que nada tiene sentido, y no son poco frecuentes cuando el descanso está relacionado con narcóticos. Tras varios intentos de levantarse de la cama, gimiendo por la resaca, lo consigue. Le duele la garganta y se toma un ibuprofeno. Se sienta en el ordenador y pierde el tiempo durante un rato, hasta que la inactividad le agobia y decide que debe moverse. Se puso el bañador y preparó la maleta. Ese día hizo muchos largos en la piscina de 100 metros. El ejercicio vigoroso despejaba su cabeza más que los analgésicos y le dió apetito. Tras comer un menú en la cafetería del polideportivo, famosa por el


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tamaño de los platos, cogió el autobus y se dirigió a la oficina de correos donde tenía que resolver un par de asuntos burocráticos. Lo odiaba. Se apeó en la tercera parada, que estaba en la misma puerta de la oficina de correos. Era un edificio bastante feo que no le traía buenos recuerdos. Las fachadas lisas con hileras de ventanas iguales denotaban la frialdad del sistema burocrático, y al entrar olía a funcionario aburrido. Entró por la puerta giratoria en el momento en que Estrella salía. Se reconocieron, ya que se habían visto en alguna ocasión debido a su relación común con Luas, pero nunca habían conversado más de cinco minutos. Javichulo decidió ignorarla y entró en la oficina, pero Estrella realizó los 360 grados y sin llegar a salir del edificio, encaró a Javichulo. -¿A donde vas? - Preguntó. - Necesito resolver unos asuntos, enviar unas solicitudes, rellenar unos papeles...ya sabes. -Por que no te olvidas de todo eso y vienes a comer conmigo. -Ya he comido - Respondió Javichulo. -¿Y qué? Come otra vez. Acabaron yendo a un cafe en la calle de al lado, donde ella se pidió una ensalada y él una taza de café. Estrella vestía un uniforme blanco con botones dorados. El traje le quedaba bien, resaltaba sus curvas, y los botones no dejaban de ser inquietantes. - Deja de mirarme así y cuéntame - Reprochó Estrella. - No sin antes beber un vaso de agua. - Coge la copa delicadamente y sorbe ruidosamente agua de Manantiales. - Ahora, qué quieres que te cuente? - ¿Cómo conociste a Luas?. - ¿Cómo le conocí? Mmm... Buena pregunta, la verdad es que no sé si me acuerdo... A ver, no pudo ser durante el rodaje de la serie, ya nos habíamos visto con anterioridad... Supongo que en la guardería podría


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ser el principio de todo, aunque como nosotros hemos cruzado diversas dimensiones es complicado hayar la fórmula exacta que nos indique qué cosas ocurrieron más tarde, o más temprano... Estrella bostezaba, vaya sermón estaba soltando Javichulo, tratando de hacerse el interesante. Siempre hacía lo mismo cuando tenía algún tipo de reunión social. Era su lacra. - Javichulo, me aburres sobremanera. Paga la cuenta y llévame a casa con tu sidecar, no me gusta este antro ni tu compañía. Javichulo apoya los brazos en la mesa y se queda profundamente dormido. Estrella chirría de rabia mientras paga la cuenta y mete a Javichulo en un taxi para dejarlo en la puerta de su casa, ni siquiera se dan un besito. Javichulo vuelve a despertar, resacoso, ¿Cómo llegó a casa? Lo que estaba claro es que la pistola que empuñaba no era suya, y la sangre de sus sábanas le hizo saber que ahora tenía la regla. Tiró la pistola a la basura y se metió en la ducha. Con el agua caliente sobre la nuca, puso en orden sus pensamientos. El tema es el siguiente: “Me veo cómo un guerrero que cristaliza el proceso maduro. En el portal oscuro y sin dudarlo un portal, he traspasado de la primera temporada a la diez. ¡Qué Suerte! “ Dice Javichulo observando el espacio y el tiempo ahora cómo un relato. Corto y animado. Transmutando el entendimiento de que las puertas son las que llevan a otros mundos. Si no recordais bien, en la primera temporada Javichulo muere tras un sueño, vivido inedependiente. Su ente espiritual, va a parar en realidad a la 10 temporada. Conecta y desconectando en infinito la realidad y ficción. Usa más parametros cómo ser creador. Es el sueño que va a cerciorarse de los malditos ajustes de Lucky Boy. Enemigo Intergaláctico. Puede resultar importante conversar con esos seres que me han visto crecer


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en cada temporada. Ahora cómo Jose Jones me llamo, debo continuar. El proceso inteligente de la semilla virtual. Uniendo el 2 con el 4. Pasando por el sonido transnomental. Dando paridad al ser infinito. Convirtiendo el microcosmos de Higgs. Y salió de la ducha desconcertado. Ni él mismo entendía lo que pensaba. Como un día cualquiera cogió el autobús para ir a los estudios para rodar el siguiente episodio de la serie. No se había afeitado víctima del desconcierto, le tendrían que afeitar en maquillaje. Por aquel entonces Estrella trabajaba en los estudios del Nigrojaque, en la sección de maquillaje. Jose Jones siempre olvidaba afeitarse para poder ver a Estrella, y ella le afeitaba. Los días de rodaje eran duros para Jose, sobre todo cuando Lucky Boy empezó a manejar las cámaras. Lucky Boy era sobrino del Nigrojaque y desde que nació, siempre tuvo mala suerte y malas pulgas. Se bajó del autobus de un salto, con tan mala suerte que cayó de llenó en un charco. Pensó: Que puta mierda. Mientras se intentaba limpiar el zapato. Pasaba por los pasillos saludando a la gente. Los conocía a todos y a ninguno, un simple levantamiento de cejas sin pararse a hablar, cordial manera de decir “somos coleguis pero no me la vengas a comer”. Llegó al plató y sin darse cuenta la buscaba con la mirada. Luces. Cámara. Estrella. Él actuaba ahora para ella. Estaba preparado para el cambio definitivo en la serie. Por otro lado, Ro estaba surcando las colinas de Baviera buscando la PUTA SOLUCIÓN DEFINITIVA PARA LOS PROBLEMAS DE LUAS... Pero... Estaba en Baviera?


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LA ENFERMEDAD MENTAL DE ESTRELLA Undécimo problema

-¡A comer! -¡Ya vamos! -¡A comer ahora! Javichulo entró en el comedor y le dio un beso a su mujer. Su hijo de 8 años, Johny Knoxville, llegó 5 minutos más tarde. Estrella riñó al niño y le sirvió el café a Javichulo. La casa de Pino, su forma de vestir, el pequeño Johny era quarterback, el perro, el jardin y el forf Falcon en la puerta. Las 8 de la mañana en Huston, Texas; Verano del 2016. Javichulo acabó su desayuno y se acordó de Rodrigo... Por el amor de Dios... ¿Qué cojones hacía Ro en Baviera? ¿Cómo iba a conseguir su droga ahora?... Javichulo compró un billete con American Airlines, que volaba a Bayern el 18 de marzo. Tenía más de medio año para planear su viaje. Para esa fecha, Ro ya hacía un mes que recorría el estado federado de Baviera. Javichulo y Estrella estaban en el comedor. Ámbos pensando al mismo tiempo en lo monótona que era su relación, ámbos actuando como si no pasara nada. Javichulo se levantó e hizo ademán de ir a su pequeño estudio. Estrella simplemente lo siguió con la mirada inexpresivamente y se quedó sola y en silencio tras el portazo. Tenía ganas de llorar, pero decidió que lucharía por sentirse bien, que se


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enfrentaría a la depresión que hacía meses sentía que le acechaba. Paralelamente en su estudio, Javichulo intentó concentrarse en sus cosas, pensar en su futuro viaje, pero tras dos minutos, rompió en llanto. Por más que intentó disimularlo, Estrella lo escuchó desde el comedor y decidió entrar en el espacio privado de su marido. Actuaba por instinto sin saber ni lo que quería, ni lo que debía, ni lo que iba a hacer. Abrió la puerta y se quedó mirando a su marido hasta que éste se percató de su presencia. Javichulo limpiaba sus lágrimas con un pañuelo mientras Estrella empezaba a balbucear. - Ja.. Javichulo, qué.. ¿Qué te pasa? - Nada cariño, nada. Son estas terribles jaquecas. Las que me atacan desde aquel día en el que.. Bueno, ya sabes a qué día me refiero. - Tienes algo en mente, puedo leerlo en tu mirada. Te conozco muy bien, desde siempre te he estado observando. Sé que quiere decir cada mirada, cada gesto y cada movimiento que hagas. Te conozco perfectamente Javier Pons Olivares, huérfano nacido en un lugar desconocido. Te conozco tanto que sabes que no puedes mentirme sin que lo sepa, así que.. Javichulo, ¿Qué te pasa? Javier no pudo contenerse y rompió en un llanto atronador. Las lágrimas corrian por sus suaves mejillas y el brillo de sus ojos reflejaba una llamada a la primera infancia. Lloraba como una nena sobre el pecho de Estrella, mientras ella intentaba calmarlo, luchando por evadir pensar en lo peor. -Estrella. El tono de la voz de Javier al decir su nombre fue la gota que colmó el vaso, y Estrella explotó en llanto. -Lo siento. Se levantó, chaqueta, gorro, pistola, puerta y adiós. Y allí se quedó Estrella. Con las tetas saladas, tirada en el suelo. Javier Pons Olivares salió de la casa decidido. Sabía a donde iba. Estaba muy puteado porque se había olvidado la cartera en la mesa del


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salón. Se sentó en un parque a pensar mientras se fumaba un cigarro. -¿Que me pasa? pensaba. - Últimamente siento que no pertenezco a este mundo, que soy sólo un espectro deambulando, que deja tras de sí un resto de plasma. Desde mi muerte nada ha sido igual. Siento que ya no quiero vivir más con esta mujer. << Estrella, entre convulsiones, echaba espuma por la boca echada sobre los azulejos de la cocina. Un gato que solía colarse en su casa le lamía los dedos de los pies, ella sentía las cosquillas>> En tanto que Javier, pistola en mano, entra en una licorería cercana a cara descubierta. - Tú, un Jack Daniels. - Cla-claro... - Tartamudea el dependiente. Coge una botella y se la da directamente. - ¿Cuánto es chico? - ¿Eh? ¿Có-cómo? ... - ¿Que cuánto es chaval? - Ehh.. 10 dólares, señor. - Toma 15, y pasad una buena tarde. El dependiente que se ha meado encima se queda con cara de tonto mirando al conocido vecino que acababa de, ¿atracarle? Todos sabemos por Thoth que el principio es lo que debe reformar el cosmos. La estrella que se encontraba en el camino de Javichulo era muy diferente a la de Rodrigo. El viajaba veloz mente cómo si fuera un guerrero disfrazado. Un cono universal y poético alejado de la forma. El amor, enlazador de mundos hoy va cerca de la lucha continua. ¿Qué pasa con Ro?¿Que pasa con Luas y Borjamari?¿Cuando me dejarán hablar de los hermanos Callaghan y todos esos personajes que tengo en mi cabeza y no se cómo llamarlos? Algunos vamo0s a la deriva en este cielo de palabras. Simples palabras. Serán recordadas cómo ejemplos para la sociedad. Determinismo Conceptual. Quién diría que podría


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evocar este monologo interior, yo, un sociólogo conservador. No voy a dejar que Sebas intervenga cómo hace siempre, debo hablar con Mina. No debo publicitar mi historía, pues soy otro más que quiere hablar con Ro y pedirle que me deje escribir nuestra historia. Un inmortal no debe cejar de ser virtuoso. Por favor Ro, ayudame a continuar con Estrella. Bella fue la forma en que sucedió lo necesario en ese momento a nuestro personaje: - Hola Javier - dice Ranwoch. -¿Qué haces aquí?¿Estoy soñando? - Javier en medio de la oscuridad. - Puede ser... ¿Recuerdas la última vez que nos vimos? - continua. - Lo recuerdo. ¿Fue en un sueño?¿Estoy soñando?¿Estoy en el volante?!Cuidado! El coche derrapa a ras de suelo. Es de noche, y una luz desaparece cómo un rayo que evacua al cielo. Arriba todo calmado, en su cuerpo. Estrella. Se que estoy tiene un significado. 2 minutos y el corazón tranquilo. Javi sigue pensando dentro del coche que se ha desviado de la carretera. La confusión del atraco le ha hecho volver a tener una teleportación. Por suerte ya sabe quién es Ranwoch. Retoma el volante en medio de la noche, todo en calma. ¿Qué debe hacer con Ranwoch?¿Quién es Rodrigo? ¿A dónde voy? Ranwoch, sentado a su lado, era de color rojo. Tenía unos largos cuernos afilados, y una cola que serpentaba. El Diablo no olvida, y siempre está al acecho. - Javichulo, debes convertirte en el ente del amor y responderme a la siguiente pregunta: ¿A dónde voy? Me lo debes, recuérdalo. - Voy.. Yo voy a Baviera. Voy a encontrarme con Ro y a terminar


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esto de una vez por todas. Basta ya de tonterías Diablo de mierda. Eres vomitivo y tu alienta resulta repulsivo, me das asco. Oh Diablo, eres lo más bajo en lo más bajo. Ni siquiera tus preguntas me parecen impresionantes. El ente de la verdad, la belleza y el amor, vaya patraña. No es más que mierda, bullshit. No puedes aparecer cuando quieras, hacer derrapar mi coche y volverme loco para hacerme preguntas estúpidas. ¿Quieres saber a dónde voy? Coño, coge mi portátil y mira el historial de navegación de internet. Verás el vuelo que tengo comprado: Sólo ida a Bayern, American Airlines, 340 euros facturando maleta. No tienes por qué montar todo este alboroto, encima me has dado un susto de mierda. Bájate del puto coche hijo de puta, bájate ya! Javichulo abre la puerta del coche y echa a Ranwoch del auto en movimiento. Ranwoch rueda por el asfalto hasta acabar cayendo en la cuneta. El Diablo se levanta, se quita el polvo con unos movimientos de rabo y se hunde en el suelo. Total, Javichulo le había contestado. Javichulo, recuperando en aliento, conducía. Pero ya no estaba en el mismo sitio. A lo lejos, vio una figura humana caminando en la oscuridad murmurando algo. -Eres Rodrigo.- Le interrumpió Javichulo desde atras. -¡Ésto es increible!, ¿Que coño haces aquí?- Le respondió dando un brinco. Una fuerza magnética atrae a Javichulo a través de la escena, un viaje efímero en el tiempo. Trastocado Javichulo se arregla el tupé. ¿Qué mierda de paranoia acababa de ocurrir? En 2 segundos se había encontrado en el asiento del copiloto del coche de Ro, y le había reconocido. Segundos después, una terrible fuerza le repelía y le devolvía a su propio coche, del que había echado al mismísimo Diablo. No había ya más tiempo para viajar a Baviera, todo se apresuraba y había que actuar así que decidió no bajar de la quinta marcha pasara


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lo que pasara. Conducía nervioso, sin soltar el pedal del acelerador que mantenía presionado hasta el fondo. Se sabía en el Bronx de sus habilidades en la conducción. Cogió la primera curva con un derrape de película de acción, y tras estabilizar el coche, avanzó unos metros hasta que la ruedas delanteras dejaron de tocar el suelo. Carretera cortada y fin del camino. Javichulo solo vió durante un momento el largo horizonte frente a él. Rodaba ahora con su coche en llamas por la empinada colina. Llegando a dar incluso tres vueltas en el aire entre rebote y rebote en el suelo. La situación era extrema, y por ello Javichulo rezó. El único atisbo de esperanza en un hombre, encuentra lugar en la fe. La desesperación y el sufrimiento despiertan en el ser humano el ansía de buscar consuelo en el más allá, en las divinidades que acechan a las puertas de la ciencia. Javichulo rezó tan profunda y sinceramente, que Dios le escuchó. Tres ángeles bajaron del cielo en un espectáculo de luz y de color. Gentilmente, Bamba cogió de la mano a Javichulo y lo sacó del coche. Una vez fuera, entre los tres lo guiaron por su ascenso a los cielos. Al llegar, lo dejaron tranquilamente en algo que podría considerarse como “suelo firme”. El sistema urbano del cielo se basaba en una calle muy larga, llena de comercios y viviendas, que terminaba en un castillo gótico completamente blanco. Los primeros pasos de Javichulo fueron en dirección a este castillo. Andar no le costaba apenas, casi flotaba sobre aquel extraño estrato; Él, como la gran mayoría de humanos se imagina que los ángeles caminan sobre las nubes cuando descansan de volar. Pero era muy diferente a lo imaginado, aunque era imposible de describir. Mientras caminaba se encontró a diversos ángeles entrando y saliendo de tiendas, yendo a ocupar sus puestos de empleo, todo en pro del buen funcionamiento y armonía de las gestiones realizadas por el Supremo en el cielo. Cuando Javier llevaba unos 20 minutos, y el castillo se seguía vislumbrando igual de lejano, se reencontró con Bamba. - ¡Javichulo! Te salvamos la vida con el fin de que realizaras una


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misión para nosotros. No solemos salvar a todos aquellos que ruegan por su vida, sería un imposible y no somos tantos como para cubrir tantas peticiones. Acudimos a aquellas que nos interesa la persona en cuestión para realizar cierta tarea para el Supremo. He visto que tratabas de llegar al Castillo. Bien, ahí es donde debes ir, pero andando nunca llegarías. El Castillo está dentro de tí mientras estás en el Cielo, lo que ves a lo lejos no es más que una proyección; Siempre estará igual de lejos. Ahora escucha, concéntrate y piensa que quieres ir al Castillo que está dentro de... Antes de que el ángel colega acabase Javichulo ya se encontraba dentro del Castillo frente a una puerta titánica. A su lado otro ángel: - Bienvenido Javichulo. Te conocemos porque hubo un tiempo en el que precisaste entrada en el Cielo pero se te envío de nuevo a la Tierra para que acabaras de cumplir tu misión. Ahora es ese momento. Escucha, tras esta puerta que ves está Dios. Ahora entra y habla con él. Tras Javichulo, la puerta se cerró de un portazo. El interior del castillo de Dios estaba construido con luz y polvos de colores. El espacio era cambiante y en función del viento cambiaban los colores. Una orquesta dormía en un escenario mientras un angel corpulento aplaudía efusivamente. A los tres pasos, apareció Él. -Javichulo. Antes que nada, bienvenido a mi castillo. Te preguntarás porqué te he traido aquí. Bien. Mi nombre es Dios, y necesito tu ayuda. -¿De que se trata maestro? -Veras. He escuchado por ahi que tu eres el más chulo. ¿Es eso cierto? -Eso dicen. -Dicen también....que nunca has tenido carencias de...polla firme. ¿Es eso cierto? -Mi pene esta siempre listo para cualquier meneo. No cabe duda. -Bien. Tu eres mi hombre. El mundo está en peligo Javichulo, el futuro está en tus manos. Solo tu sémen puede salvarnos a todos. Pero


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tengo que comprobar que todo aquello que dicen de tí es cierto. Por ello vamos a someterte a una prueba. Entonces, arrastrada por unos ángeles de grandes proporciones, una mujer obesa envuelta en cadenas aparece de la nada. Es depositada delante de El Más Chulo y se sueltan sus cadenas. . Ahora, - Habla Dios. - debes masturbarte únicamente mirando a esa mujer. Tienes que empezar y acabar, no puede durar demasiado. ¡Empiezas ya! “Hacerse una paja delante de Dios era cómo entender el calor humano en su máxima expresión”. Ers totalmente bizarro y excitante. Desde lo más primitivo de su ser como animal, Javichulo contemplaba a Dios, y el morbo de la situación era similar al de una primera comunión. Se lamió los labios y se agarró el miembro. Se masturbaba violentamente cuando un sentimiento de culpabilidad le azotó el corazón... ¿Qué estoy haciendo? ¿Me estoy masturbando en frente de Dios? Esto es totalmente vergonzoso. La elegancia vino en forma de música con la aparición de Estrella. Doble vida es la agonía de Zeus en está dimensión, explicación teórica de cómo todo subyace del relámpago y el trueno. Una manera que tenía Zeus de ser más rápido que todos sus hermanos, menudo cerdo. O por lo menos eso decían los sabios. El hecho es que Javichulo estaba disfrutando del asunto. Resultó que la gorda le ponía puerco y no tardó en correrse salpicandolo todo. La llenó de semen, de hecho, lo llenó todo de esperma. Tras hacerle un facial a Dios la situación se puso un poco tensa. Todos miraban asombrados al gran Javierchulo, aun con el rabo entre las manos. Miró a un lado, miró al otro. Se dió la vuelta y se fue. Todos giraban la cabeza al pasar por la avenida principal del cielo, con el rabo goteando semen y la mirada fija en el horizonte. Si es que desde esa altura se puede encontrar un horizonte.


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Unos ángeles le ayudaron a bajar a tierra firme. El precio, una mamada. Nada complicado para Javier. En tierra firme de nuevo se mareó. Conoceréis aquella extraña sensación al bajar de un barco después de permanecer a bordo largas horas, pues bastante similar, pero más contundente. Javier vomitó esperma y se limpió la boca con la corbata. La corbata era negra, por lo que la estampa de esperma en ella resultaba sospechosamente vistosa, pero a nuestro amigo... Le daba igual todo esto, prefería caminar en dirección a Baviera, y no sabía bien porqué. De hecho, daba igual a donde se dirigiera. Tras su breve estancia en el cielo se sentía algo desorientado y porque no, un tanto sucio, así que decidió que tenía que limpiar su conciencia como fuera. Así que a la iglesia. El padre Xacobeo lo acogió en su confesionario, a pesar de intuí que cosas muy turbias iban a ser relatadas en ese lugar, se veía en la mirada perdida de Javier y su corbata manchada de semen. - Buenos días padre... O buenas tardes, no sé qué hora es. Desde que me ha ocurrido lo que quiero contar aquí, he permanecido más-turbado que nunca, confío en que lo comprenderá. - Bueno, cuénteme. - Dice el padre Xacobeo, a la vez que se marca una señal de la cruz en vistas de lo que le esperaba. - Como no me gusta andarme por las ramas, iré al grano si no le importa. A mí.. Me gusta en exceso la masturbación. Es algo que me vuelve loco, me obsesiona, me encanta.. Disfruto tocándome y haciéndome numerosas pajas por día. Aparte de esto, me encantan las gordas, me hacen sentirme vivo, me excitan sobremanera, me... - Ehem... Por favor, estamos en una iglesia, no hace falta entrar en detalles. - Perdón padre, no estoy acostumbrado, no pisaba una iglesia desde que me bautizaron. De hecho me acordé de Dios hace apenas unas horas creo, cuando estaba apunto de morir. Él me salvó, por eso.. Por eso es posible que ya haya gastado mis oportunidades, y después de lo que


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he hecho vaya al infierno.. Seguro que será así porque yo... Hoy he tirado un lefazo sobre la cara de Dios, eso es lo que quería decir. El padre Xacobeo cayó peso muerto contra el suelo, cruzando la línea que creaba la cortinita del confesionario, dándose de cabeza contra lo que debía ser la tumba de algún antiguo capellán, ya que una inscripción se podía leer ahí donde la sangre ya comenzaba a brotar de la cabeza del padre. Las palabras de Javier lo fulminaron en el acto, su corazón se paró de golpe y la cabeza se abrió como una sandía sobre las piedras talladas del suelo de la iglesia. “Mejor me voy, no quiero que me hagan limpiar todo esto” Piensa Javichulo mientras se sube al coche de un parroquiano, le hace un puente y se larga. “A Baviera 4200 km” lee en un cartel de la autopista estatal. Se pone las gafas de sol y respira hondo. Siente que el final de algo se acerca, aunque no alcanza a saber del qué. Lleva unos días sintiéndose depresivo, y vaciar sus huevos en una servilleta ya no le anima como antaño. De repente echa de menos a su madre y le entra follera. Una lágrima recorre su mejilla derecha, se siente enfermo. Tras dos horas de conducción silenciosa se abre el cielo frente a su coche y una figura negra como la noche se cuela en el interior del automóvil como por arte de magia. Javichulo reconoce a la muerte, ¿Le había llegado ya la hora?. - Javichulo, sé lo qué te estás preguntando y la respuesta es: No. Una vez ya me esquivaste, debí haberte llevado conmigo pero te traje de vuelta para cumplir una misión. Sé que hoy es el día esperado, y te veo tan lejos de tu objetivo que he venido a echarte un cable hermano. La muerte acerca sus huesudos dedos a la frente de Javichulo y le toca con el metacarpio o el hueso que fuera suavemente. Flash! El coche sobrevuela los cielos y se deja caer sobre una calle violentamente. Javichulo se golpea en la cabeza y pierde el conocimiento. Tarda 5 minutos en despertar, y cuando lo hace, se ve inmerso en un macábro espectáculo lleno de niños y sangre.


Undécimo problema

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Desde el asiento del copiloto ve a la muerte salir del coche estallado con una fotografía de Luas tamaño DIN-A4. -¿Luas? ¿Qué diablos pasa aquí? Javier se acerca a la muerte por detras y no se lo plantea dos veces. Con un orgía de musculatura e inexplicable fuerza, revienta a la muerte con lo que queda del motor del coche. Como quien tira de su propio enchufe, Javichulo perdió el conocimiento en el instante que la muerte dejó de existir. Cuando recuperó la conciencia, estaba tirado, perdido y solo en un pueblo fantasma llamado Kirk. Vio moverse unos arbustos y decidió, aun algo traspuesto y sin saber por qué, con la imagen de Estrella enferma en la cabeza, decidió investigar qué pasaba, y de paso ver si conseguía pillar algo de fumar. Tras seguir el rastro durante horas, encontró a dos hombres escalando, que parecían bastante atareados. Javichulo, mucho más listo que ellos decidió comprar algo de comida preparada y coger el teleférico hasta la cima, así sorprendería a sus amigos con una gran comilona. Lo que no sabía es que en la cima le esperaban todos. Y cuando digo todos, es todos.


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Luas y sus problemas

RODRIGO Y SU ODISEA EN BAVIERA Duodécimo problema

Baviera, el más grande de los 16 estados federados que conforman la República Federal de Alemania, fue, hace muchos años, la cuna de la evolución del ser humano. Rodrigo, en su incesante busqueda del origen de Luas y sus problemas quería encontrar la puta solución que liberaría el espiritu de Luas, y creyó que debía empezar a buscar en aquella ciudad en la que Luas nació y vivió durante años... Mucho antes de conocer a Javichulo. Ro reservó un vuelo con Ryanair, y en dos días se presentó en Bayern con una maleta en la que sólo había un abrigo y unos guantes para soportar el frío. Sabía que Estrella había nacido en la ciudad, pero no tenía forma de encontrar su familia, así que prefirió preguntar por el propio Luas. Luas en Baviera no era un personaje anónimo. Se le conocía como un semidiós que, hacía muchos años, había ayudado a Alemania a prosperar tras la Segunda Guerra Mundial. Rodrigo recorrió toda la ciudad para encontrar a sus padres, pero llegó a descubrir que Luas era huérfano. Cuando era un bebé unas monjas lo encontraron ahondando en el Danubio sobre un montón de paja que flotando a la deriva y muy probablemente abandonado en las afueras de la propia ciudad. Las monjas, conociendo la profecía de Nostradamus en la que se nombraba al Anticristo llegando al mundo occidental surcando las aguas continentales... Decidieron acabar con él... Aunque es obvio que no lo consiguieron.


Duodécimo problema

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Los documentos sobre el niño Luis se habían extraviado, así que Rodrigo decidió recorrer la ciudad en busca de algunas pistas. Recorrió las principales tabernas, conoció a los principales narcotraficantes y veteranos de guerra. Se basaba en lo que él mismo sabía de Luas y en lo que la gente de por ahi le iba diciendo. El problema radicaba en ya se había acostumbrado a tener la memoria difusa a causa del machaque físico de la droga. No le preocupaba mucho en general, pero ahora la necesitaba. Por otra parte, al estar Luas tan mitificado en Baviera, resultaba dificil confiar en lo que la gente le decía. “Luas podría tumbar a 100 solados nazis solo con escupirles.” “Dicen que Luas repartió orgasmos a miles de enfermeras militares durante su corta estancia.” “He oido que mide dos metros y medio y que su fuerza radica en la adrenalina que le generan sus erecciones.” Por lo que Rodrigo recordaba, Luas era un personaje digno de admiración, pero no dejaba de pertenecer al género del ser humano. Así pasaba los meses, alternando su búsqueda con pequeños pasatiempos. Conocedor de su propia debilidad a todo lo que sea adictivo y harto malo para la salud, intentaba ir con cuidado, pero Baviera era una de las capitales del vicio. Un sábado, se despertó en una litera de un hostal de mochileros. No recordaba muy bien como había llegado allí, pero se levantó con una especial sensación de optimismo. Se duchó, recogió los cuatro trastos que llevaba consigo y tras hacer el check-out en recepción, salió a la calle. Caminaba con una sonrisa en la cara, empuñando sus cascos retro-guays y metió en su cabeza el último disco de Rosemary’s Babe. Mientras coordinaba los beats de las canciones con sus pasos y las baldosas del suelo, pensaba en cual era su misión de hoy: Emborracharse otra vez. Una nueva habitación... Aunque esto no parece un albergue. Una gran cama de matrimonio con acolchado de terciopelo, un dosel plateado y unas velas eléctricas a cada lado del cabezal. El color rojo


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de la ropa interior de la supuesta acompañante adornaban las sabanas de lino, despreocupadas prendas sobre el cielo... Ro, Vaya borrachera, ¿Dónde se encontraría? Esta vez se había pasado, llevaba dos meses en Baviera y no había descubierto nada de nada. La última pista que tenía se perdía en un orfanato, pero tenía aun una segunda pista sobre la que indagar: Una de las monjas seguía viva y se hospedada en una casita a la orilla del Danubio en un pueblo llamado Kirk. Rodrigo alquiló un mini, y entre las gafas de pasta, los cascos retroguays y el buga, estaba camuflado. Se dirigió al pueblo de Kirk por la autopista principal, en menos de 3 horas llegaba a la carretera secundaria que llegaba al pueblo. Se había hecho de noche y la carretera estaba en muy mal estado, así que Ro, que se sentía solo y asustado pensó en pararse en un hostal a pasar la noche. Dormir calentito, y despertarse temprano para seguir con el viaje con más energías, por favor. La recepcionista estaba muy buena, y le dió una habitación con vistas al bosque. Esa noche hicieron el amor salvájemente. Se despertó por la mañana y se sirvió un desayuno. Cogió el coche y carretera. El viaje era largo, pero en la radio sonaba dubstep y no le importaba. De hecho, en contra de lo que esperaba, estaba disfrutando del viaje. Se lo estaba tomando con tranquilidad, pensando mucho, reorganizando ideas. Cuando se sentía cansado solía meterse una ralla y carretera, dubstep, druman y demás ritmos bailables desde detrás del volante. El mayor estimulante, la mayor adrenalina. Trataba de recordar el nombre de la recepcionista con la que se había acostado... ¿Klaudia?... ¿Mikaela?... ¿Izabela? Sí, ese era. Izabela. Oh, qué bella era Izabela, ahora que la recordaba. Hacía pocas horas que se habían despedido y por ello su recuerdo aun estaba vivo. No pudo dejar de estremecerse al recordar abrazarla después del sexo, como su larga melena castaña le hacía cosquillas en el pecho. Y ella se durmió así, sobre su pecho. Y él la contempló largo tiempo, hasta que también cayó dormido.


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Se despertaron, desayunaron, se despidieron, Ro, cocaína, carretera. Y de eso hacía ya 7 horas. Frenazo, stop, derrape, carretera de nuevo y cuneta. Ro ha apretado el freno con tanta fuerza que ha perdido el control del automóvil, que por suerte estabiliza antes de salirse completamente de la carretera. “ ¿Qué hago? ¿Vuelvo a por ella? Aun quedan unos meses antes de que Javichulo llegue a Baviera y lo estropee todo” - Ro siempre se enteraba de todo.- “. Pero.. ¿Qué digo? No he venido hasta aquí para enamorarme, he venido a encontrar una solución”. Todos sabemos por Thoth que el principio es lo que debe reformar el cosmos. En ese momento las soluciones ya se habían dado en la dimensión secundaria, la segunda temporada. Ahora los personajes se encontraban más allá de un sin fin de posibilidades neutras de adyacentes universales. Fuimos enviados para volver un día lejos de la Esfera. Cerca de un vínculo eterno de transformación. El amor, enlazador de mundos hoy va de la mano del espíritu humano creciendo entre seres diminutos que no se corresponden. ¿Qué pasa con Pau?¿Qué pasa con Padi y Paid?¿Qué fue de los hermanos Callaghan y todos esos personajes que tenemos que nombrar? Algunos vamos a la deriva en este torrencial de palabras. Simples palabras. Ejemplos insignificantes de determinismo conceptual. Más fuera mi posición social un reclamo publicitario de mi historia, pues soy otro más que explicar quién es Rodrigo. Un inmortal que fue manipulado para olvidar su conexión con la luz. Un santo de fuerzas indescriptibles que daba envergadura a la espada. Osadía podría ser el día en que yo no explicase una virtud de Rodrigo. Digo siempre que fue necesario ver lo que le sucedió en ese momento a nuestro personaje: - Hola Ro - dice Ranwoch. -¿Qué haces aquí?¿Estoy soñando? - Ro en medio de la oscuridad. - Puede ser... ¿Recuerdas la última vez que nos vimos? - continua. - Lo recuerdo. ¿Fue en un sueño?¿Cómo ahora?¿Estoy soñando?¿Estoy en el volante?!Cuidado¡


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El coche derrapa a ras de suelo. Es de noche, y una luz desaparece cómo un rayo que evacua al cielo. Todo lo contrario a una explosión. ¿Qué era eso? 2 minutos y el corazón se estabiliza. Ro sigue jadeando dentro del coche empotrado, no ve una salida a su situación de drogas y sexo. Va a tener que averiguar quién es Ranwoch pues cuando un suceso acontece 2 veces, existe un patrón. Respira hondo, 4 minutos y parece que todo en calma, ¿Qué era ese rayo?¿Quién soy? ... El ente de la belleza de Rodrigo debía responder a esa pregunta. Siempre que Rodrigo se ensimismaba en sus pensamientos, se le aparecía el Diablo así como se le apareció hace años, y le recordaba que aun debía responder a dos preguntas, ya que el ente de la verdad de Javichulo ya había contestado a la primera. El Diablo le atacaba con la pregunta cada vez que Rodrigo caía en trance tras una sensación de amor. Los delirios que acompañaban esta aparición eran terribles pesadillas, y al final siempre lo mismo: ¿Quién soy? - No lo sé... ¿Quién soy? Soy..... - Eres Rodrigo.- Le interrumpió Javichulo desde atras. -¡Ésto es increible!, ¿Que coño haces aquí?- Respondí dando un brinco. La imagen desaparece. ¿Una premonición? ¿Quién soy? La pregunta seguía bombeando en su cerebro. ¿Quién cojones soy?. Ranwoch aguardaba su respuesta fumando un cigarrillo de liar en el exterior del vehículo. No tenía prisa, toda una eternidad por delante. Y también por detrás. Rodrigo presiona sus sienes con los dedos, tratando de apretar sus pensamientos para que fluyan más rápido. ¿Quién soy? ¿Quién cojones soy? Tengo que responder a esta pregunta, es necesario que lo haga... Así que, ¿Quién coño soy?. Y cayó en la cuenta. - ¿Me preguntas quién soy? Bien. Te lo diré. Soy el hijo de la gran puta que le reventó el culo a la cerda de tu madre. Y el hijo de puta que se dispone a reventartelo a ti. Rodrigo se baja los pantalones y se acerca con la verga empinada


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hacia Ranwoch. Éste, despistado, se sorprende ante la gravedad de la situación, pero no tiene tiempo de evitar lo peor. Rodrigo taladró el culo del diablo haciendolo chillar como una nena. Acabó dentro, se abrochó los pantalones y se fue. El diablo, que no paró de chillar “perdon” durante todo el acto, quedó tirado en el suelo, aun temblando. “Joder, debo volver a por Izabela” Y entonces Ro, abandonando el coche, empezó a caminar en dirección contraria. Caminó durante 23 horas hasta que consiguió llegar al hotel. - Hola, ¿Dónde está Izabela? - Preguntó a una nueva recepcionista que estaba en el puesto antes ocupado por el nuevo amor de Ro. - ¿Izabela? ¿La anterior recepcionista? No lo sé, ayer era su último día. Hoy cogía un avión y partía a los Estados Unidos a tratar de encontrar un trabajo. Ro lloró desconsolado sobre el uniforme de la recepcionista, que le tocaba el pelo tratando de aplacar su pena. Se comportaba como una nena, pero le daba igual. Escupió tensión por los ojos durante un rato, hasta que finalmente se calmó un poco. -¿Quieres un té? - Preguntó la nueva recepcionista. Tenía un buen par de tetas, y sobre ellas, una chapa de identificación con “Ivona” escrito a boli. - Sí gracias... lo siento mucho. No he podido contenerme. La vida es dura, te revienta a palos y se supone que hay que volver a levantarse. -Cuéntame. - Le interrumpió Ivona. - ¿De qué conoces a Iza? - El nombre de la chica paralizó momentáneamente los nervios faciales de Ro. Iza... Se había olvidado por momentos de ese nombre. Maldita droga, tantos años de consumo hacían efecto... A lo que íbamos, ya recordaba quien era Iza. - Es una larga historia.- Contesta tajante Rodrigo, se seca las lágrimas, se calza su chupa y sale por donde ha entrado. Odiaba mostrar sus sentimientos en público y se había pasado; sin embargo una lágrima más surcó se mejilla izquierda. Una mujer de la calle, apostada enfrente del establecimiento : - Estás llorando, marica.


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Ro pasa de todo y saca su revolver apuntando a la mujer. Aprieta el gatillo y un chorro de agua del cañón sale disparado contra la prostituta. Esta, que queda toda mojada, le agradece el acto pues se estaba muriendo de calor. Y el calor siguió asando la situación pues era la época de quemar las últimas pilas. O por lo menos eso decía la mujer. -¿Las pilas?- Preguntó Ro. - Las pilas que lo mueven todo. Ro no entendió nada y se piró sin más.Cogió el coche, avanzó 100 metros y giró a la derecha, siguiendo una flecha con un cartel en el que ponía PILAS. Ro había nacido en Twin Peaks, él era un niño cuando el incidente de Laura Palmer. Desde ese incidente el pueblo se convirtió en un destino cada vez más y más turístico. Las empresas hoteleras compraron todo el terreno de la serrería para construir un hotel de 5 estrellas, la gente pagaba más de 200 euros por una noche. Cuando se descubrió la identidad del asesino, Bob, la sociedad formó una organización anti-cerdos contra la que luchar, defenderse, conocer a través del conocimiento de la Logia de la Luz a la que accedió Ro en su Australia. Porque aprendió que la moral no era, para variar, más que actitud. Sacando brillo a las cicatrices, como siempre. Los campos australianos le recordaban a su madre censurándole las ideas, pero aun así él siempre siguió adelante. Y no pudo dejar de recordarlo todo, otra noche más. Recordaba a Bob. Lo recordaba todo. El sabía quién mató a Palmer antes de que se supiera que estaba muerta. Pero decidió callarse. Las pilas. Es época de quemar las últimas pilas. Sentía una especie de cosquilleo en los cojones que le irritaba y le ponía furioso. Ro entonces decidió convertirse en narco, recordando el incidente con las golosinas y Javichulo. Todos ellos vivieron su juventud en Twin Peaks y ahora Ro comprendía lo mucho que echaba de menos sus años de juventud, cuando era niño, y no tenía preocupaciones. ¿Por qué Twin Peaks siempre le perseguía? Por qué razón siempre quería volver atrás es algo que no sabemos ni sabremos, aunque Ro debe seguir su camino


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sin más dilación, por lo que no nos interrumpamos en nimiedades y continuemos adelante. ¿Dónde estábamos? Conduciendo en Baviera. ¿Hacia dónde? La verdad es que es un poco difícil de decir, debido a tu indecisión. ¿Pero a dónde me dirigía inicialmente? Al pueblo de Kirk, a investigar el verdadero origen de Luas. ¡JODER, ES VERDAD! Se volvió a poner de camino y tras cinco minutos comenzaron a aparecer los primeros carteles de indicación de carretera. Todo transcurrió con normalidad, sin dudas en el camino, sin prisas y sin estreses ni cambios radicales en sus planes. Vio otro cartel “KIRK’s Village 32”. -Solo 32 kilómetros.- pensó Ro para sus adentros, cuando vio el siguiente cartel que le dejó boquiabierto. En él se leía “KIRK’s Village 25 - Sabemos a lo que vienes. Por tu seguridad, da media vuelta”. Esta burda advertencia para nada disminuyó la determinación de Ro, ahora que había recuperado su rumbo no se iba a achantar por estas tonterías. De hecho, aceleró la velocidad de su buga hasta los 160 km/h, la carretera no era buena, pero le daba igual. En breves minutos irrumpió en la villa a la misma velocidad, llevándose por delante a un viejo que cruzaba un paso de cebra en silla de ruedas (50 puntos), antes de frenar contra unos contenedores, dejando al hombre hecho un amasijo de carne y metal. Era su forma de decir. “Aquí estoy yo, Rodrigo, el que se atreva que venga”. En seguida la calle se llenó de curiosos, las ventanas con las familias agolpándose para ver qué estaba ocurriendo en su tranquilo pueblo. Desde esas ventanas vieron salir a un hombre del coche con el morro reventado a un hombre blandiendo una bandera negra; Desde el suelo sólo vieron salir del coche una bandera pirata siendo portada por la propia muerte, un ser negro con la mirada de fuego con una foto tamaño


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DIN-A4 en la que se podía reconocer a a Luas. Una madre chillaba espantada al ver a su pequeño corriendo lleno de sangre. El niño bailaba y saltaba por el escenario de la tragedia, animado y sonriente, pues nunca había jugado con muertos y le sorprendía lo mucho que se dejaban. Poco a poco fueron llegando más y más niños que se escapaban de clase al oir los rumores de esta nueva diversión, dado que estaban ya aburridos de tanto Pro Evolution y tantos Yo-Yos y Tazos. La escena llamó la atención a la muerte, por lo que decidió bajar a personarse en La Tierra. Pero no fue a donde estaba Ro causando el caós, más bien se acercó a donde estaba J.... Mientras tanto Rodrigo estaba liandola parda en un pueblecito de Baviera muy pequeño llamado Kirk. La calle cada vez se llenaba con más y más niños que jugaban sobre el rojo asfalto, manchándose las rodilleras de los pantalones. Ro seguía blandiendo la bandera con energía, no paraba ni un instante, en el fondo tenía miedo... A pesar de este universo imaginario de perversión, Ro tenía un buen amigo qué le ayudaba a serenarse en estos momentos de inconsciencia (un efecto colateral con respecto a la primera temporada, en qué Jose Jones se vuelve un ser irresponsable motivado por una espiral de vicio y drogas). Ese amigo era Alex más conocido cómo Borjamari o Rosemary’s Babe. Sabía Ro qué en su inconsciente permanecían melodías de su amigo de este libro y seguía hayando la verdadera responsabilidad en ese encuentro colateral y presente. - ¡Hombre! ¿Qué haces aquí? - Le dice Ro a Álex. - Siempre he estado aquí, jaja. Recuerda dónde tienes los ojos - Le dice Álex acariciando la frente de Ro, suavemente. - Mmmh... no. Creo qué me he quedado dormido, o ya veo qué esa


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horrible realidad de la sangre y los niños ha desaparecido. Esto es un pueblo fantasma y estamos sólos tu y yo. - Dice Ro sacando todos los utensilios de escalada del interior del coche. - Exacto. Estabas delirando cómo Johnny Deep en Miedo y Asco en las Vegas. Sin embargo, todos los guiños qué pueda hacer a otras realidades no deberían hacerte recordar el verdero propósito de todas estas palabras. Hemos de recitar los versos. - Dice Álex sacando sus botas de escalada. - Piesa qué esto es una comedia y si tiene qué llegar al resto de las personas ¿cómo vamos a conseguirlo si no escalamos y practicamos? Necesito saber porqué no me has llamado o te has olvidado de toda la situación. Sin embargo, te diré qué lo principal es abrigarse bien qué hay qué escalar alto. Esta montaña es sagrada y no he venido a Kirk sólo para ver cómo engrandeces tu ego. Para llegar a ser un gran maestro de la escalda. Entonces entrarás en el primer paso de la meditación interior hacia una nueva dimensión, el ser eterno. ¿Qué te parece si empezamos? - vestidos hasta arriba se dirigen hacia la montaña tras ver qué Ro ha recuperado algo de lucidez. Hay una neblina fría pero muy poco densa y el cielo brilla con un sol claro y resplandeciente. Sin resentirse mucho, van dando los primeros pasos hacia el camino qué les llevará a la iluminación. Tras dos horas de intensa caminata, más que suficiente como calentamiento, llegan a la primera de las 10 vias iluminadas. Se trata de un 6a, no es mucho para Borjamari, pero Ro está algo desentrenado y no confía en sus dedos. Rodrigo acaricia la roca. Está fría y húmeda, pero es bastante rugosa y parece haber un buen par de agarres. Se decide a comenzar, mira en la mochila y no hay cuerdas, parece ser que habrá que jugársela. Comienza tensando el brazo derecho en una grieta que parece segura y aun con los pies en el suelo busca el siguiente apoyo, subiendo todo su peso a la roca tras un pequeño impulso. Avanza rápidamente sobre la cabeza de su amigo, que avanza lentamente, pero con paso firme.


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Borjamari es un gran escalador, mucho más grande que Chris Sharma, es el puto amo básicamente. Ro, con una fuerza de la que desconoce su origen, conquista la cima en un decir superfragilisticoespialidoso. Javichulo... Te esperaba en unos meses, qué haces aquí arriba? Has traído comida? Hágamos un picnic. Borjamari, tras varios esfuerzos y a punto de caer multiples veces llega a la cima. La mesa está servida, como esperaba. Y él lleva un tupper, no va a ser menos.


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REUNIÓN Decimotercer problema

- Hola chicos, hace tiempo que todos esperábamos este momento. Poneos cómodos, hay para todos. Borjamari despliega un mantel de colores sobre el asfalto y aguarda la llegada de los demás. Ro hace rato que está en la cima, oteando el horizonte como buen rastreador. Poco a poco van llegando todos. Miki aparece con un Ron Barceló; Luis Ruís y su pajita de la Nasa; Sebastian ha traído unas bolas de arroz hechas por su madre, hace horas que llegó; Chensio no tenía ni idea de nada así que sólo ha comprado cerveza y lambrusco, fatal... - Luas va a venir? - Javichulo se está quitando los pies de gato. Le duelen los pies, demasiado tiempo sin practicar y además le vienen pequeños. - Por supuesto... Y trae el postre. Está por llegar... La cima era un buen lugar para hacer un picnic. Sin duda un espacio íntimo, limitado por un pinar y unas bonitas vistas a lo que quedaba del pueblo de Kirk y un par de granjas de los alrededores. La situación es bastente llevadera y amena a pesar de los violentos cruces de relaciones que se aumulaban en la cima. En el fondo, todos sabian porque estaban allí. Todos ellos entendían la importancia del asunto y se sentían identificados y un tanto excitados al respecto, pero en el fondo no sabían que iba a salir de todo esto. Otra vez, la cosa dependía de Luas. Miki era el único que parecía un tanto molesto, dado que Luis Ruiz no había traido ni ron, ni vasos, ni hielo, ni mezcla. Solo su pajta y su


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capacidad de absorver más y más ron que concluyó en una lipotímia y una crisma rota al fondo del precipicio, con la consecuente sonrisilla en los carnosos labios de Miki. La tarde avanzaba mientras todos se divertían mostrándose molestos. Javichulo sorprende a todos con la dulzura de su saxo, que a Luas le recordaba a la atmósfera de una de sus hermosas citas. En el salón de Javichulo, con la estufita en los pies, la mantita, y unos tes con galletas de canela. Las chicas hablaban de pelo y discutían sobre que botes de champú hacian mejor las de consolador, y Miki, ya borracho como una cuba, ponía la antena. -Sebas! Corre ven! Están hablando de vaginas! - Miki! Bastardo hijo de puta! No puedes hablar así delante de las damas. - Contesta Sebastian. Miki mira a las damas una a una. Al reconocer a Estrella entre ellas replica - Pero si esta ya me la ha chupado. Gilipollas!- Empezaba a ponerse violenta la situación. Para calmar los ánimos Estrella decide entrar en escena. Ignorando a estos dos se dirige a Javichulo con su mirada de fuego. - Javichulo, sabes que Luas no vendrá... - ¿Por qué dices eso? Si que va a venir, siempre viene y lo sabes. Tú lo sabes bien. Cuando volvió la última vez, volvió sólo a por tí. - Es imposible, ahora Luas está encerrado en una habitación dibujando. Está dibujando su mundo del que nosotros salimos, es una avatar. ¿Lo recuerdas? Está preparado para despertar de su sueño pero ahora está atrapado, en su fantasía. ¿Recuardas el mundo de fantasía de “La Historia Interminable”...? En ese momento Miki con ayuda de Luis Ruiz vacía un bidón lleno de zumo de cerezas encima de Javichulo, ¡pringadooo! Estrella se rie a carcajadas. Sebastián está hablando por telefono con un desconocido, el tan formal, jaja. Los 5 se sientan y Javichulo mira furioso a Miki, ya se lo temía. No se enfrenta a Miki porque es mas grande, mas fuerte y


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mas tocho que Javichulocho. Javichulo, el Javi, decide seguir su táctica de buscar aliados en la manada. Sebastián su archienemigo está distraido y Luis Ruiz y Miki menudos dos. Estrella es la mejor, voy a hablar con ella... (Mientras Luas esperaba su turno para poner música y Ro llegó al momento de escribir. - Borjamari, dibuja el guión de la escena. Recuerda que hay que terminar el trabajo de la Reunión - dice Ro...) La situación se tranquilizaba cada vez más. La tinta seguía fuyendo, las teclas sonando. Los cubatas lubricaban las gargantas al paso de los medios sandwiches de nocilla y paté de pato. La atmósfera del picnic iba de mal en mejor y las chicas parecian divertirse, por lo que ellos, ante la espectativa de lograr un pinchito, tambien se divertian. Estrella se desmelenó al bombo del reggaeton y Sebas miraba como tambaleaba el culo. Miki, con la polla como un tronco, no entendía nada. Y se abrió una piedra y salió Luas con cara de satisfacción y una puta bajo cada brazo. Les da un azote en sendos culos y las manda a paseo. Se acerca al grupo con una sonrisa de oreja a oreja y un traje de Armani de americana blanca y camisa negra. En la corbata una aguja con las siglas LL en oro. - Hola chicos. Sé que no es común en mí pero llego tarde. Sin embargo tengo una razón, y os la voy a explicar. La multidad está callada ante el silencio de Luas, pendiente de sus palabras. Se dirige a la multitud con la mirada sin mediar palabra, fijando la mirada en los ojos de todos ellos. - Siempre estamos con la misma mierda. Sabeis que nos ha traído hasta aquí? Qué sentido tiene todo lo que llevamos viviendo estos últimos años? Al fin me he dado cuenta de lo que ocurre. No somos más


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que personajes, personajes de una ficción. Zoom back camera. Entonces el suelo tiembla y se abre una brecha de luz en el cielo en la que se ven tres personas gigantescas a través de un cristal. Ni un solo segundo después aparecieron los de Men in Black y borraron la memoria del personal. Excepto de Javichulo, él ya estaba muerto y estas cosas no le afectaban. Luas se sintió aturdido por un segundo mientras seguía mirando a todo el personal a los ojos, tratando de controlar el repiqueteo de sus dientes. - Lo siento por llegar tarde, he tenido problemas con el coche, he pinchado una rueda y me han robado en la gasolinera. - Tranquilo chorbo, hay ron Barceló!- Miki sacude a Luas y le ofrece una copa ya servida con sus dos hielos y un trocito de limón. - Hay como para emborrachar a un regimiento, lo ha traido el Borjamari de República Dominicana. Luas se ve bebiendo entre todas aquellas personas que ya conocía y escuchando Lady Gaga. Parecía su cena de empresa, está todo el personal de Luas y Sus Problemas y algunos amigos. Ro y Borjamari estaban en la sala del tiempo-hipercubo. Allí estaban escribiendo todo lo que pueden leer ustedes ahora. Para entender esta nave tendríamos que explicar varios conceptos de mecánica cuántica que nos ahorraremos, fluyamos. Necesitamos conexión más allá de unos simples cubatas. ¿cómo lo ves Ro? Entre barrotes estamos escribiendo nuestro pasado-futuro. ¿Cómo resolver lo que tenemos que resolver? Estos saltos temporales, vaya fiesta mas loca. Cubatas y hierba por doquier, ¿qué vamos a hacer? La reunión es lo que viene después de la unión. ¿Los sueños son o no son? Acabarán las palabras por agotar la expresión humana de la disociación? Mientras, los demás especímenes iban vagando en rios de alcohol y lujuria. Eran seres descentrados de su alto mando. No podían seguir un guión establecido con respecto a sus sentimientos y sanpedros.


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Por otro lado, habían aprendido a relacionarse con la fuerza femenina con naturalidad y los chicos y las chicas, por fín, estaban reunidos en la cumbre escuchando música estupefaciente. Pasarlo bien, aprender. Pasando información unos a otros, experiencias, parte del proceso para llevarse bien y conocer. Luego, al entrar la oscuridad sabían bien cómo comportarses unos entre otros, besos los justos en los momentos lustros. ¿Una indicación hacia la forma de ser natural? Eran seres evolucionados y altamente preparados para superar su dualidad hombre y mujer. Era el momento del sexo. ¿Cómo lo vamos a hacer? ¿Cómo vamos a ser mas creativos? Vamos a mirar de recordar cómo se hace para compartir nuestros cuerpos y subir nuestra sincronia al estado de máximo entendimiento. Sin dobles sentidos. Partidos individuales, pero sin partir demasiado de lo que percibo. ¿Quién se folla a quién? Aunque nada parecía haber cambiado, el interruptor se había encendido. La idea planteada por Luas antes de que nuestros personajes se dejaran llevar por la lujuria, había hecho mella en todos ellos. Sebas, Javichulo, Luis Ruiz, Ro, Borjamari y el propio Luas eran conscientes de su propia locura, pero a pesar de ello, siempre habían pensado que algo pasaba en el mundo, un mundo de sinsentidos. La semilla estaba plantada. Se despertaron al mediodía rodeados de botellas, vasos de cubata y envoltorio de condones. Fue una buena juerga. Con la sensación de que la vida había cambiado, se fue cada uno para su casa. Luas, el día siguiente a las 04:00 de la madrugada, se despierta en su casa ya sin resaca, dispuesto a cocinarse unos spaghetti. Que fiesta más loca el día anterior, no se acordaba muy bien de nada, sólo algo similar a una orgía salvaje con todos los amigos... Javichulo está en el sofá, durmiendo en gallumbos debido al calor, exhibiendo un testículo. - Despierta holgazán! Vete a casa parásito, Javichulo se despereza y se quita las legañas de los ojos. Que resaca,


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cree que se ha vuelto a pillar a Estrella pero no estรก seguro de nada. Sรณlo flashes. Ibuprofeno por favor.


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REALITY CHECK Decimocuarto problema

20 altos mandos de la televisión mundial se reunen para desarrollar un plan de acción. ¿Que pasará si Luas y sus compañeros asumieran de su condición de ficción?. ¿Que pasará a partir de ahora? El mundo esta en vilo. El 50% más pobre de la población trabaja para Luas y sus problemas, y si la serie dejara de emitirse, la hambruna los devoraría. Si son conscientes de que estan actuando, dejarían de actuar con normalidad por lo que el proyecto se iria a pique. Si la serie dejase de ser de interés para el 50% más rico, todo estaría acabado. El presidente Willy y su secretario personal Wonka presidian la mesa. Willy inicia el diálogo. -¿Alguien tiene una propuesta que no sea ridícula? Nadie se atreve a decir nada, los ojos evitan la mirada del jefe que espera la respuesta de su pregunta. El señor Wonka era un poco autoritario, todo hay que decirlo, sin embargo no por ello perdía la amistad de sus empleados. - Que os den. - Willy sale por la puerta dando un sonoro portazo y se dirige a la salida del edificio. BOOM. Una explosión en la calle justo en el momento de pisar la acera. Atentado terrorista en la capital, dos coches bomba y un cochecito de bebé. Un directivo muerto más, ¿qué le vamos a hacer?... Luas se frota los ojos, no entiende nada. ¿Está soñando? Debía


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comprobar si todo lo que veia era un sueño, así que decidió hacer un Reality check. Este chequeo en particular consistía en pellizcarse un ojo y pillar rollos. Reality check done <<Dios mío, no me acuerdo de nada, todo esta roto, vacío....quien era ese hombre? quien soy yo en realida? Siempre con la misma historia. De aquí no salimos vivos.>> Se levantó de un salto y corrió hacia la puerta hasta que alcanzó a su amor. Javichulo, con la misma, le abofeteó con rabia. Luas vió las estrellas. Por su parte, Estrella, veía la tele por el movil. Era el momento de tomar una decisión sin más dilatación. Javichulo sugirió de salir del país cómo habían hecho en capítulos anteriores pero Luas se nego en rotundo con un contundente”No”. Al no saber que hacer con Estrella, la llevaron a su casa del Norte de la ciudad dónde vivía su abuelita a la que tenía que cuidar por falta de pastillas, por otro lado, Luas y sus problemas se encargarían de acribillar el resto de población no preparada para seguir la serie y por tanto, hacer desaparecer del sistema televisivo subversivo a los últimos escollos del Nigrojaque y sus secueaces directovos. Estaba en jaque y no dejaría pasar la ocasión de acabar con todos, Luas lo tenía decidido, o se iba de esta historieta o se acababa el guiso con papas. Javichulo merece morir. Los directivos a la picadora. La banca pues rota como la jota. “Perversos, voy a despertarme en el próximo viaje”. Entonces, fue cuando se teletrasporto a una playa remota de su isla natal, Mallorca. Allí siempre había tenido una comprensión más fiable del humano. “Aparecí en una caja. NO se como hicieron que rodase esa escena pero al final accedí porque lo ponía en el guión. Espero que no quedé documentado que


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estos malnacidos van a ser descuartizados”. Luas coge el mechero y prende la hoja de papel en la que estaba escribiendo sus pensamientos. Que mala idea. Pero simplemente desaparece la documentación; Luas coge un hacha de bombero de la pared del pasillo del edificio y con ella les abre la cabeza a dos de los directivos de la serie. Expediente X, no se encuentra solución al problema y el asesino queda libre. En este caso, Luas, se había encargado de no dejar ninguna pista. En Mallorca después de la matanza, descansa flotando en el agua del mar en Cala Varques. El ambiente es caliente pero corre una agradable brisa que refresca la piel mojada. Los directivos en su mesa ahora son 2 menos, no se preocupan; Simplemente piensan que alguno de ellos mismos podría haber mandado matar a los recién fallecidos, y que debían vigilar sus espaldas. La reunión continua, con un poco mas de tensión en el ambiente. Willy estaba confundido, el rating de la serie en picado y Wonka no le ayudaba en nada. Siempre pensaba en despedirlo pero...quién es Willy sin Wonka? Sin duda lo necesitaba. Y uno de los directivos supervivientes levantó la mano. Willy le dio la palabra con la mirada. - Si los personajes son conscientes de su condición de ficción, la cosa se pone dificil.Tenemos que acabar con la serie. Matarlos a todos. Los directivos supervivientes habían tomado una decisión.


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LUAS CONTRA LOS TITANES Decimoquinto problema

En el picnic ya no quedaba casi nadie de los de antes, y los que hay, habían cambiado, habían cambiado. Así que los pocos que eran decidieron levantar el campamento e irse de allí. Cargado de su mochila se disponía a transcender su propia historia personal y superar todos sus retos de su lista de “retos pendientes”. Allí estában los 7 titanes de Ohio vestido de tiburones con sables anticuerpos. Visitado desde el Cairo, fue preparado para investir esa superación personal. Allí se hallaba Luas con su perro Toby y su mono Simón. Su mochila llena de víveres, la selva dispuesta a ser experienciada y la oración llevada por las palabras del karma. Allí fue cuando disputó el sueño experimental y la transformación social de la lista de “retos pendientes”. El nuevo capítulo estaba pendiente, hizo un reality check y preparó hablar con los sabios oradores para derrotar con los dragones a los titanes orninantes, los 7. “Allí volví a hacer un reality check por exigencias publicitarias. Querían que sacase de la mochila un bote de aceitunas “Sesation” para hacer una promoción del producto. No quería hacerlo, no quería el puto plano de las olivas diciendo: Oh que rico aroma a aceite de oliva Sensation, el mejor de la comarca, mmm. Era estupido ese esceche gobernando el 23 % de audiencia de las cadenas internacionales”. Chorradas. Al final todo esto no serían más que delirios de la mente enferma de Javichulo. Una mente podrida.


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Al volver a despertar, Luas barre con la mirada todo su alrededor. Observa el reloj de pared y consigue ver la hora 16:00. El interruptor también funciona. No estaba soñando. Levanta la cabeza del sofá quitándose la baba de la cara. Después de echar a Javichulo se tiró al sofá y se quedó dormido. Sueños muy raros había tenido, aunque había algo extraño en todo ellos. Con pasos firmes se dirige a la galería de su casa y encuentra el hacha manchada de sangre apoyada contra la pared. Que despistado, debería haberla escondido. Pero lo más importante, ¿qué era real y qué era un sueño? Porque sí parecía que hubiera matado a dos personas... Hacha en mano, Luas sale de la habitación y se planta en medio de la calle con las viejas curioseando por las ventanas. Al que le diga algo lo revienta, y lo sabe. Una anciana se tropieza al intentar cruzar la calle y no hay nadie para ayudarla, por lo que luas decide reventarle la cabeza a patadas y mirarle las tetas. Es un degenerado y lo sabe. Se acerca a un camión esperando la luz verde y le clava el hacha en la puerta. El chofer, acojonado se intenta escapar sin exito y perdió un par de miembros. Y Luas comienza su camino sin destino fijo. Tras horas de conducción, Luas ve a lo lejos un autoestopista y decide recogerlo. El hombre, grande como un toro, de puños grandes y cuello ancho, miró a Luas desde el asiento del copiloto. El viajero abre la conversación. -Buenos días señor, ¿va a alguna parte? - dice Luas. -Si, me dirijo cerca del atolladero del barrio de Son Vida. ¿Me puedes acompañar? - Allí me dirjo. - Tu te llamas Luas, ¿verdad? - Así es. La conversación degenera a que el vianante entra en el coche y se largan tirando mistos.


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- Me gustas Luas, hueles bien. ¿Qué sueles hacer? - Dormir. - ¿Porque? - Estoy muy cansado, ¿Por qué no te callas? - Vaya. No te molestes y cuídate de la carretera, amigo - algo compungido el extraño. - No sabes lo que he hecho... - ¿Por que no me lo explicas? - Eso significaría tu muerte. - Jaja, que chistoso. - Estoy hablando en serio - frunciendo en ceño furioso. - Bueno, bueno, jeje. Luas, no creo que sean problemas de lo que estemos hablando precisamente. - ¿y Tu que sabes? ¿de qué me conoces? - Salí cómo extra en la 3era temporada que se emitió en Sri Lanka promocionando el nuevo emperador de la Isla. - ¿Qué hablas? ¿Qué has fumado? - ¡Cuidado con la carretera Luas! - Eres un tonto. - corrige la dirección del automóvil de un volantazo y vuelven a estar sobre el asfalto. - Bueno, ¿Cómo sabías que era Luas?. - Hace añós miraba en la tele vuestra serie, Luas y sus Problemas. Estaba muy enganchado, y aun recuerdo vuestras caras muy bien. - Vaya, es halagador de verdad, - Bueno pues eso, así te reconocí. Luas comienza a dudar de las buenas intenciones del recién conocido, quizá debía tirarlo fuera del coche en marcha para que rodara un tramo de carretera. Pero lo que más le incomodaba...qué era eso de Luas y sus problemas? Quién era ese hombre? Se imaginó una serie y a él mismo como protagonista y se echó a reir. Luas y sus problemas, estaría guapa. ¿Estamos entrando en un bucle lo sabes Luas? Le decía su propio subconsciente. La idea de la serie era una semilla que había germinado en el interior de Luas.


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Pega un frenazo y cogió su hacha. -Quién eres tu desgraciado?¿Que coño de una serie? El viajero número uno dejó el papel de autoestopista colega y miró seriamente a Luas. Soy el primer Titán. Baja tu arma. Para vencer al primer Titan tenía que conseguir que dijera la palabra “amor”. Pura enteléquia y dialéctica. - Vale, ¡bajo mi arma Titan número 1! Me llamo Luas y he venido a venceros Dime Titan número 1,¿Cómo te llamas? - dijo Luas. - Me llamo Titán de la fuerza del universo, el poder cósmico y las vibraciones magnéticas. Dime Luas, no sé como decirte quién soy. Mi nombre es complicado de pronunciar para una lengua humana. - No me vengas con mierdas. Estoy aquí para derrotarte. A tí y a los otros 6 hijos de puta, que me esperen... El Titán se queda perplejo. Ante tanta violencia verbal se siente ofendido y no sabe bien que contestar. Tampoco quiere enfadar a Luas, a pesar de poseer poder cósmico. - Vamos gilipollas! - Le da una bofetada al Titán en la cara pegando un salto gigantesco hasta los 40 metros a los que se hallaba la mejilla del monstruo. - Quiero que digas una cosa!... - Oye nena, me has puesto cachondo.- dijo el Titán pensando en Javichulo. Y toda la fuerza del universo, el poder cósmico y las vibraciones magnéticas del Titán se concentraron en su monumental miembro, que se empalmó en una monumental erección. En apenas 10 segundos la polla del Titán eyaculó un gran chorro de semen titánico en la cara de Luas. Eso era el principio del ataque frontal del Titán. Nadie sabía cómo lo había hecho pero había herido a Luas. El publicó que se encontraba en la grada mas cercana esclamo un “Ooooh” con tristeza y rabia. Luas sin perder ningún momento se recupera de tanta lefa y suda mucha destreza para lavarse los ojos y esperar no ahogarse en tanto semen. Por favor, ¡que alguien llame a una ambulancia!... es muy embarazoso. El Titán tenía otras cualidades a parte de expulsar mucha simente. Luas


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ya estaba recuperado pero con - 20 % de fuerzas positivas. Se estaba quedando sobado, a ver si lo reanimamos. El titan de la fuerza del universo del poder cósmico y las vibraciones magnéticas se acercó con toda tranquilidad, metió a Luas en un saco y se lo llevó arrastrándoselo. El público estaba perplejo. Sin duda, Luas ya se había dado cuenta de su propia condición de personaje de reality show, hecho que tenía más que preocupados a los directivos de la serie. Pero ahora daba igual, no importaba lo que los personajes supieran o no supieran nada. Estaban a punto de morir ahogados en semen, violencia y sexo. Al público le encantaba. Luas se despertó en una sala circular, atado a una silla con una manzana en la boca. En un círculo concéntrico al perímetro de la sala, el titan había dispuesto a todos los demás. Igual de maniatados e igual de amanzanados. Javichulo, Estrella, el Nigrojaque, Miki, Ro....todos ellos mirándose con cara de desperación. El primer titan apareció por la puerta y la cerró tras de sí. Blandía un látigo y lo hacía sonar contra las baldosas de la habitación. Todos muy acojonados, muy muy acojonados. Miki sin embargo no se iba a dejar azotar por nadie, ni por un Titán de mierda con un látigo de juguete. En el pasado Miki había tenida muchas experiencias con látigo, pero ese es un tema en el que no entraremos. Como decíamos, Miki está harto de tanta historia. Se arranca las ataduras con los dientes y se planta frente al Titán y le coge de un cojón. - Vas a decirme lo que quiero escuchar ... O te los estrujo como un puto huevo de dinosaurio? Me ha dicho Luas dónde debe estar tu depósito de munición... El titán, al ver que le iban a estrujar los cojones, enmudeció. Miki, a quien no le gustaba que le hicieran esperar, se los estrujó tan fuerte


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como pudo y los cojones estallaron con una potencia abrumadora que cubrió de lefa a todos los asistentes. El coliseo entero parecía una puta natilla. Miki salió de la sopa y preguntó: - Pero qué coño dijisteis que queríamos escuchar, por cierto? Entonces Javichulo, que probó un poco de natilla y le pareció que era mejor que las de su madre, “mmm, que ricas natillas, mejores que las de mi madre”. Ro intentaba desatarse explosivamente, la silla de madera cayó con Ro atado en si mismo. Estrella lloraba, y Luas no paraba de jugar al mono en su mini PSP que le había regalado su hermano. Hasta ahora no hemos hablado de J.H.And. el hermano de Luas. Allí estaba, tan contento como siempre con su guitarra para animar al público que animaba desde la gradería los avances de su hermano. Luas al verlo se pudo acordar que tenía que recoger la ropa de su casa y se fue corriendo cómo quién tiene que correr la maratón. Después de arreglar sus asuntos domésticos volvió al coliseo a vencer al Titán de pacotilla. No hemos dicho cómo Luas se liberó de la silla y la manzana. Simplemente se las comió. Al llegar de nuevo al lugar, Borja ya se había zampado al titán. Fin del titan 1. Entre todos, se desataron y salieron por patas del lugar. Estrella miraba a Luas de reojo, de hecho, todos lo hacían. Javichulo lo cogió de la cabeza y le chilló en la oreja que qué coño estaba pasando. Todos estaban confundidos, pero había algo de lo que no cabía duda. Luas era el personaje protagonista. Acto seguido, apareció el segundo Titán desde las nubes como si apareciera después de dar un brinco kilométrico. Terremoto Richter 7. Entre grietas y magma el grupo ya se había cansado de Titanes, y sólo llevaban uno y medio. Miki estaba más harto que ninguno pero justo en aquel instante estaba tratando de mantenerse en equilibrio sobre un trozo de corteza terrestre a unos 50 metros del suelo, por lo que poco podía hacer al respecto. Estrella y Luas


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se miraron a los ojos y dijeron a la vez: “Jose Jones”, Así el cuerpo de Javichulo se desdobló en 2, Doppelganger. Jose Jones apareció, muchos años después de créersele muerto como Javichulo. Desde que Javichulo murió no habíamos vuelto a saber de este personaje de una manera física. - No me esperabáis, pero tranquilos, estoy aquí para salvaros de esta situación. Tú! Titán de los cojones! - Se dirige al Titán que observa anonadado la escena - Sé que sabes quien soy porque ya te mandé al infierno hace 500 años. Conozco tu debilidad, tus huevos son míos y voy a hacer con ellos lo que quiera. - Dirige la mirada de nuevo al grupo y chilla - ¡Chicos, esto es sólo el principio! ¡Estáis cansados de Titanes pero esto acaba de comenzar, sed fuertes! ¡Si queréis luchar, vencer y vivir... ¡Yo tengo la solución, seguidme! Hay que escalar hasta su cabeza y hacerle cosquillas en las fosas nasales, después de eso... Le clavaremos esta daga en el ojo. - Como por arte de magia aparece en su mano derecha un sable láser rojo de plástico, joder, eso es de los chinos. Tras su discurso y a cámara lenta digna de película dramática y acción el cuerpo de Jose Jones tuerce en dirección al gigantesco monstruo y comienza a correr hacia él blandiendo la espada de plástico. Todos sus músculos se tensan y destensan a la vez para que la zancada sea más amplia, los brazos se extienden hacia delante y hacia atrás lanzando gotas de sudor en ambas direcciones, su cara se contrae y se estira siguiendo el ritmo de la expresión de furia y decisión que caracterizaba al Jose Jones recién aparecido. Estaba irreconocible, parecía una persona nueva, no se le veían picadas en los brazos y su aspecto era raramente algo más atractivo que el del propio Javichulo. El Nigrojaque, Sebastian, que no iba a cámara lenta, se acerca por detrás a Jose Jones y con un cortaplumas le raja la garganta mientras éste sigue dando sus zancadas a una 8a parte de la velocidad normal. La sangre comienza a chorrear a la misma velocidad pero Jose Jones aun no es capaz de darse cuenta de lo que ocurre. Con las manos manchándose de sangre a cámara lenta el Nigrojaque agarra el único testículo de Jose con fuerza y pronuncia unas palabras que el grupo (que se encuentra completamente perdido ante tanto sinsentido) y el Titán (ya dormido


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ante tanta lentitud) no consiguen escuchar. Cuando termina suelta el testículo de Jose Jones que sigue a su velocidad desangrándose por momentos y sin darle tiempo a que uno de sus dos pies tocara el suelo aparece de entre las nubes el gran Faisán Dorado, despertando con sus aleteos al Titán que no puede evitar reventarlo a puñetazos. Entre tanta confusión, Luas ve la oportunidad de avanzar en la historia. Corre hacia el Titán y lo coge del cuello. -Ahora vamos a discutir esto con calma. Al segundo Titán le pareció correcto, por tanto, les ofreció su casa para tomarse un café y solucionar el problema de Luas punto por punto. Vivía en una mansión colonial cerca del Tíbet, con veinte o treinta esclavos negros. Era un largo camino, pero dado que todo es un sinsentido, no tardaron más de dos horas en llegar a pata. Se sentaron en el porche, con una decoración bastante cutreostentosa, y apareció Madelein (un travesti muy loco que trabajaba de sirvienta esclava por gusto) con una bandeja llena de solos con hielo, cortados con hielo y cafés con leche con hielo -Puedes retirarte, querida - La despide con un azote en el culo y devuelve su atención a la mesa. -Veamos, punto uno del día: ¿Qué problema tienes con los Titanes Luas? – Le pregunta el segundo Titan mientras coge la pequeña taza de té. - Pues hay muchas cosas que te contaría, ¿Sabes? Pero tengo que matarte y no tenemos mucho tiempo. Tienes que acabar muerto antes de que termine el capítulo de hoy, exigencias del guión. Por otro lado, respondiendo a tu pregunta sobre qué problema tengo con vosotros los Titanes es que hicisteis desaparecer a mí perro Toby y a mí mono Simón. ¿Me podrías decir dónde están? Es que si no te tendré que matar y devolverte con tu hermano el Titán fuerza del Universo. ¿Cómo te llamas tú? - Me llamo Pedro. Nací en Valladolid pero me crié en Salamanca. Sé que no lo ha preguntado, pero me gusta contar estas historias con un té en la mano. - Eres un Titán muy cutre – Replica Luas, contrariado ante la poca seriedad de su titánico oponente. – y este café es una puta mierda.


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– Luas escupe el café dentro del vaso del Nigrojaque que se estaba comiendo la galletita de canela. El Titán se sintió un poco ofendido por el comentario descortés de Luas, joder, era su invitado y nada ponía más furioso a Pedro que los invitados desagradecidos. Estira del mantel con fuerza tirando todos los vasos y tazas destrozándose contra las baldosas del porche. Los ojos del gigante echan chispas de una manera literal. Por su lado tanto Luas, como Javichulo y Jose Jones (después de haberse puesto una gasa en el cuello) se mantuvieron muy tranquilos y con mirada afable. No era de buena educación partirle la cara a alguien en su propia casa, pero aquella desfachatez bien lo merecía. Miki que ya hacía rato que se había estabilizado en la tierra decidió entrar en acción porque estos titanes ya le estaban hinchando sus ya grandes pelotas. Cogió de la cocina una paellera enorme y salió, tras golpear a algunos esclavos, al porche donde reventó a tres negros más. Desde que el perro prueba la sangre, necesita sangre. Como al parecer la diplomacia había fallado, se dejaron de postureos de tés y hostias y sacaron las pipas. Tan solo unos cuantos disparos iniciales locos, en los que resultaron 2 negros muertos y tres heridos en estado crítico. Sin dejar de apuntar “tos tensos” a alguien, se calmaron un poco, Luas toma la palabra. -A ver desgraciados, me cago en Dios ya coño. Mira Javichulo, eres colega pero… PAM, entre ceja y ceja. La cabeza de Javichulo revienta llenando el plató de cachos. Su cuerpo decapitado cae al suelo como un saco de patatas. Se hace el silencio. -Muy bien, replanteemos la situación. Prosigue Luas. Ahora no nos queda otra que decir que el cuerpo de Javichulo era de bromas, una farsa, un señuelo del Titán para desbarajustar la cabeza de Luas. Cómo Luas lo sabe empieza a matar a todos sus amigos y evidentemente se ve que al caer fulminados que son robots que habían sido colocados allí para darle a la situación una vertiente más afable y humilde para los que se piensan que los Titanes son seres incivilizados que no saben engañar con métodos sofisticados. Así era, todos los robots en el suelo saltando chispas después de haber recibido un balazo entre


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la ceja, menos el Nigrojaque que era de verdad. Digamos que así era señores, Luas había matado al Nigrojaque por primera vez en toda la serie. Un hito en varios años de telemetraje. Cómo Sebas penaba que Luas dispararía al corazón como solía hacer se había olvidado de desproteger su cabeza. Tampoco esperaba que pudiera ponerse a disparar a sus propios amigos. El segundo Titán parecía más de lo que era. Todo parecía diferente ahora, en verdad, era diferente. Había cambiado a color de rosa, muerto el Nigrojaque, ¿qué importaban los demás Titanes? Allí estaba Luas, totalmente absorto en el último disparo. EL Titán Pedro al otro lado de la mesa observaba con su Té en la mano. Luas estaba a 2 metros del último disparo que había efectuado a Sebas. El no esperaba que pudiera matarlo pero así había sucedido. Realmente Luas había conseguido algo que le era imposible: matar al Nigrojaque en un lugar público, en una tarde de té. ¿Alguien se acuerda de cómo intentó tener el control del Té el Nigrojaque allá en la 3era y 4ta temporada? No lo recuerdo bien, en todo caso, era lo único que era posible para matar al Nigrojaque, que se encontrase en una situación tumultuosa. Las otras veces que lo había intentado Luas, las anteriores veces que lo había intentado matar a solas, no había podido. Resulta que al final un montón de chatarra convertida en sus amigos había servido para algo. Por otro lado, Jose Jones el de verdad estaba desangrándose a varios kilómetros antes de que Luas acabara con Sebas. Se arrastraba por el asfalto con la herida manando sangre casi a borbotones. Llegó a un diner de carretera y entró a pedirse un super desayuno: 3 pancakes con mermelada y mantequilla, unos huevos fritos con salchicha, 3 tiras de bacon y un café. El camarero sorprendido por tal cantidad de sangre, recibe el pedido y lo manda a la cocina. El camarero volvió 5 minutos después con 2 platos: uno con los pancakes, otro con todo lo demás. Después de depositarlo en la mesa junto a una cuenta de 8€ inclina la cabeza ante el moribundo colega y se santigua. Jose Jones revive después de la segunda pancake y decide salir del bar, no sin antes mear detrás de la barra del local, sobre los pies del


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camarero. En el desierto no hay nadie aparentemente, pero de detrás de una duna, sin previo aviso, aparece el tercer Titán: Prometheus. El lector no conoce los nombres de los Titanes previamente, sin embargo Jose Jones ya se enfrentó a ellos en una ocasión y los tiene más que calados. Acercándose a pasos de gigante el Titán llora como una nena: “El Nigrojaque ha muerto… Era muy guapo y ya no está. Lloraré por él 20 días más, y 20 noches más también”. En ese momento la conexión telepática entre Jose y Javichulo se dio lugar de una forma imprevista. Los ojos de Javichulo mostraban a Jose Jones lo que veía en ese instante: Entran en una sala donde sólo se encuentra Luas cargando a Sebastian de los brazos, llorando de alegría por haber derrotado al fin a su enemigo. En esa visión, del tercer Titán sólo se podía percibir que en el fondo era un buen tio, pero bastante kinki. Prometheus nació en La Vileta y hasta que comenzó a buscar a Luas sobrevivía a base de donaciones de semen y lo poco que encontraba en la basura. Cuando Willy y su asesor Wonka le propusieron trabajar para la serie, aceptó sin pensárselo dos veces. “¡Maldito el día!”-Pensaba cada vez que le reventaba la cabeza a alguien. Desde que le nombraron Tercer Titán, su vida era un coñazo. Encima, ahora se enfrentaba a Jose Jones, que en el fondo… no le caía tan mal. No sentía que tuviera una verdadera razón para matar a ese pobre personajillo drogadicto y problemático. Le daba lástima. Y a su vez, se daba lástima a sí mismo. El tercer Titán comenzó a llorar. Lloraba como una nena delante de un Jose Jones en trance que no se enteraba de nada y seguía viendo las tribulaciones de los demás contra el segundo Titán Pedro. Durante todo el rato que el tercer Titan estuvo cavilando, Borjamari se tragó al propio Pedro sin darle oportunidad de defenderse, Miki sentía algo de envidia. Al finalizar el trance Jose Jones observa al tercer Titán frente a sí. Los pies flotando sobre el suelo se balancean a un ritmo pendular. Al


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parecer Prometheus se había colgado de una viga dando así fin a su vida. El grupo se la sudó y se fueron. Uno menos. -¿A dónde nos dirigimos ahora, Borjamari?- pregunta un Miki bastante alterado, harto de no tener protagonismo. -Yo que sé, decide tú, no querías ser el puto prota? Miki dudó si cargárselo ahí mismo o pasar del tema. Y optó por cargárselo, aunque luego cambió de opinión y decidió dejarlo de lado. Dejame pensar…Podríamos ir a bañarnos a unos baños termales en Islandia. Podríamos ir a la Blue Lagoon, son 30 pavos, pero tengo la cartera del Nigrojaque y está petada de billetes de 500. Chicos! – Luas después de deliberar en su propia mente detiene al grupo en medio de la duda. – Nos dirigimos a Islandia, a la Blue Lagoon. Javichulo sabe mucho de buscar vuelos por internet y compra un pasaje para todo el mundo, en menos de un día se encuentran subidos a un avión destino Reykjavík preguntándose por qué razón habrían hecho caso a Luas. Javichulo estaba drogado porque le daban miedo las alturas. Luas nervioso jugaba con su Game Boy. Estrella trataba de dormir con los cascos puestos, y Miki estaba llamando todo el rato a la azafata para poder tocarle el culo y despedirla con un: Yo te fo. Turbulencias, el avión salta como un toro de rodeo y con el meneo, se da el milagro. Javichulo rompe aguas salpicándolos a todos, y de su chocha sale un enorme bicho gris totalmente calvo. Nadie da crédito a lo que ve. El avión, que sigue dando tumbos, comienza a hacer “tres-sesentas” y los pasajeros vomitan por doquier. El enorme bicho gris revienta una ventana, atrapa a Luas, Miki, Borjamari, Estrella y su madre Javichulo con su red, y salen despedidos del avión. El bicho se abre en el aire y los engulle a todos.


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En el interior del cuarto titan solía refrescar en otoño. Las mañanas de otoño especialmente. El problema es que nuestros amigos no tenían ni idea de si era por la mañana o si era otoño, demasiada fiesta. Llevaban sus linternas en mano y trataban de encontrar una salida, pero no conocían el camino al recto. Borjamari se habría comido gustosamente al cuarto Titán de no haber sido porque éste ya le había engullido a él, por lo tanto comérselo se convertía en algo imposible. Javichulo se devanaba los sesos pensando en una solución. Fuera, en la 3era dimensión dónde aún se encontraban Ro, Chensio, la madre de Willy, los chicos del Bronx que aparecieron a la primera serie, el cadáver de Sebas que había sido robado por las mafias más poderosas del país para ser revivido por un proceso de alquimia, Patri, Susi y Mari (las que van siempre juntas), el padre de Luas, su hermano, los héroes del país, Luis Ruiz que no dejaba de ser el más volado, Laura la otra luna, la amante de Jorge (fue muy recordado por una aparición que hizo en la tercera temporada recitando un texto de Dickens vestido con un albornoz mientras le tatuaban una sirena en la cara), la asociación mundial “Luas da vida” en el que siguen un programa de inseminación artificial con semen 100 % de Luas y se asegura de que tu hijo sea un miniLuas en potencia el día de mañana, el cazador de titanes que se había quedado dormido y se uniría mas tarde al equipo que menudo viajecito de trabajo le estaban dandito… convivían todos cómo si no hubiera pasado nada. Absolutamente nada, eran universos que pertenecían a otro grado de ignorancia y claro, los viajeros dentro de la nave titan 4 estaban destinados a sus propias decisiones fractales multidimensionales. ¿Qué pasaba con toda esa humanidad que no podía despertar para dar vida más a la oportunidad de que Luas pudiera luchar un poco más por una identidad más allá de la verdad? ¿Ellos aprenderían el vocabulario suficiente para enfrentarse a un 4 titán que aún no tenía constancia ni de dónde venía?


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Recordando también al 3 minimizado Titán, externo al 4 Titán, había decidido que estaba harto de tanta perorata y decidió escupirlos de nuevo para tener una charla tranquila. Hola, Soy el cuarto Titán como ya sabéis. Mi nombre es Joaquín y me temo que debo explicar un poco esta situación. Toda esta batalla surge de un malentendido. Hubo una vez en la que el 7º Titán, nuestro jefe, sin querer le tocó el culo a Javichulo. Luas se puso muy celoso y los productores de la serie decidieron contratarnos para que apareciéramos y tuviéramos que luchas contra todos vosotros. No tuvimos opción, amenazaron con quemar nuestras casa.. Por ello aceptamos. Sin embargo ahora, estamos muriendo a vuestras manos. Los Titanes nos vamos a extinguir, sólo quedamos 4, y encima el 7º Titán es ya muy viejo y sufre del hígado por beber tanto alcohol. Lo que quiero decir con toda esta palabrería es que vengo en son de paz. Quiero unirme a vosotros y ser vuestro amigo. Todos quedaron consternados con la historia, todavía mojados en las babas del 4º Titán. No pudieron más que emocionarse y aceptar a Joaquín en su equipo… Lo que no sabían es que era todo una artimaña, el Titán se estaba infiltrando. Joaquín convenció a todos para ir a buscar al 5º Titán para explicarle como habían arreglado el problema. El 5º Titán se llamaba Rigoberto, cómo los helados que les regalaba después de clase el Sacerdote a todos nuestros amigos de niños. Vaya historia, señores. Pretendíamos hacer una historia de fantasía seria y nos ha salida una seria Fanta de piña. Así está estaban nuestros protagonistas, tomando una piñas en una playa de Hawai, esperando a que viniera el próximo Titan. Cuantos más seamos, más reiremos – dice el Titan 4 Joaquin. - Calla que me tapas el sol, jopelines – Luas mirando amenazando con sus gafas de sol y cara de Terminator – A ver… entonces, ¿has dicho que la serie debería tener chicas inteligentes? ¿Pavas enrolladas que escriban por nosotros los guiones? Me gusta la idea de vivir del cuento o


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en este caso, vivir del guión… Siento que la cuestión socio-política es influyente en todas las decisiones que debamos tomar con nuestra expresión creativa más allá de una desintonía… Por un lado, los Titanes debemos morir tras infinidad de años viviendo para dar cabidas a nuevos supergenios del universo. – No dudaba en persuadir a todos los presentes – Vuestra historia es muy limitada, simples mortales… ¡Que nos tapas el sol pedazo de gigante! – grita Miki desefrenado a Joaquin mientras se incorpora en su hamaca – Ya te lo ha dicho Luas. Que seas un Titán no te da derecho que nos vengas con estas expresiones tan superficiales porque eres el nuevo. Háblame en términos de ingeniería que no te entiendo. Tengo hambre, ¿Cuándo traerán la comida? – Borjamira mientras absorbe lo inabsorbible en una piña vacía – En serio, ¿aquí no hay más cocos? Coco bongos… Menudos pelmas, siempre estáis igual. Ahora empezareis a hablar del próximo capítulo, lo que me faltaba – dice Luas llevándose una mano en la frente. Aquí sólo dejáis hablar a los de siempre. Quiero ser el prota – Miki que no deja de retozar. – Y tu Titán se te ve muy calladito, ¿que decías? Qué podemos conseguir un buen vínculo con la conciencia de una nueva inteligencia a nivel planetario y vosotros que ya sois maestros, extrapolarlo al proceso más divino en lugar de seguir escribiendo estos panfletos. Luas, tu deber es ser un icono para la sociedad. Ellos te necesitan en tus camisetas y en forma de iman en las neveras. Vas a ser más famoso que el tetra. Adivina que viene ahora, Luas. – dice Joaquín esbozando una sonrisa. Él era un ser abominable con dientes de sable, menudo cable. ¿Más anuncios?¡Quiero acción¡ Os estáis poniendo muy pesados después de tanto tiempo. – dice Luas sin dejar de resoplar cada dos por tres. – La puerta está abierta. Ring Ring. Joder, el móvil. Luas contesta al móvil: Hola? (Únicamente se oye una respiración profunda).


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Estoy harto de estas llamadas, ¿quién coño eres? Tranquilo, tenía una flema. Soy el 5º Titán, me ha dicho Joaquín que nos fuéramos de cañas todos juntos para arreglar nuestras diferencias. ¿Qué os parece en Can Angel mañana a las 10 de la noche? Ehm.. Claro… Es lo único que consigue contestar. Al otro lado de la línea se corta la señal. Joaquín se relame los labios, nadie lo ve. Como aun quedaban muchas horas para la reunión con Rigoberto, planearon un tour por la ciudad para Joaquín en el que conocería toda la historia de su tierra natal. Las excursiones comenzaban por el casco antiguo, pasando por el paseo marítimo, el faro del sur, la colina de la muerte y los barrios de judíos. Joaquín, aunque fuera un infiltrado traidor, se sentía muy a gusto con la acogida de sus nuevos amigos. Miki había dejado de ser hostil y le explicaba como Jaume I el Conqueridor se despertó gracias a un murciélago y pudo alertar a su ejército de un ataque de los árabes. Borjamari estaba tranquilo y no parecía un peligro. Luas y Javichulo andaban de la mano hablando del Nigrojaque en pasado, recordándole con pena y lástima. Jose Jones había vuelto a fusionarse con Javier. Ro estaba fumado y ya no recordaba ni qué había ocurrido con el segundo Titán, pero seguía al grupo a todos lados haciéndose unos joints. Luas se pasó todo el tour fumando porros con Ro y Miki se cabreaba porque no escuchaban sus explicaciones sobre Jaume I. Cuando faltaban dos horas para el encuentro con el 5ª Titán una bandada de murciélagos les avisó de que había empezado la primera Luna. Cómo todos sabemos y hemos explicado muchas veces, Luas tenía un poder especial cuando la Luna estaba llena, por otro lado, cuando la Luna era Luna nueva el poder lo tenía Javichulo por ser el más chulo de los chulos. Así sería el momento climax de la historia dónde tenemos a Luas en su elemento multiplicado por mucha ciencia y capítulos en la espalda. Iba a traspasar las leyes del presente y haciendo un primer plano iba a recitar todo el guión del tirón de salida utilizando toda su garganta sin dejar de beber agua para no ahogarse. El reto de Luas era el siguiente: para triturar a los Titanes 4 y 5 lo necesario era hacerlos pedazos a base de conversaciones profundas en medio de un capítulo


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en directo con Luas conversando largo y tendido con los Titanes. Estos sorprendidos por la cantidad de cámaras que había en Can Angel se preguntaron si realmente cabrían dentro con los huevos duros. Hola Luas. Encantado, coff, coff.. soy Rigoberto. Sabes que podemos ser hermanos o enemigos. Ha llegado el momento de jugar. – dice Rigo. Hola Rigoberto. Soy Luas – dice Luas - …Me parece que podremos llevarnos bien, veo que has venido con una camiseta de Nine Inch Nails. Sí, me encanta NIN. Siéntate, nos pediremos unas pomadas. Sentaos todos, pillad sillas. - Titán, estoy aquí para dos cosas en particular. Una, la pomada, así que muchas gracias. Otra, respuestas. Pero, ¿cuál es la pregunta?. - ¿La pregunta a la pregunta o la pregunta a la respuesta? - ¿Cuál es la pregunta principal? - ¿Cuál quereis que sea esa primera pregunta que te haga que haceros amigos Titanes? - ¿Cuánto cuesta la pomada? - ¿Si te dijera cuanto cuesta me dirías la respuesta? - ¿A caso te consideras digno de saber cual es la respuesta? - ¿La respuesta a la pregunta o la respuesta a la respuesta? – dijo Luas mientras el público permanecía atónito. - ¿Cuál es la pregunta principal? - ¿Cuál queréis que sea esa primera pregunta que te haga que – Antes de terminar la frase le interrumpe un miembro del público. - ¡Esa frase no tiene sentido! – Luas completamente sorprendido de la incursión de aquel hombre se queda mudo. - ¿Qué quieres decir con “esa primera pregunta que te haga que haceros”? - Sí, no se ha entendido nada. – Otra mujer del público se levanta para unirse en el interrogatorio sin sentido. Miki se levanta de su silla y comienza a bramar. - ¡Callaos público de mierda! ¿Quién os manda abrir la boca? Dejad


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que el Show continúe, no los estropeéis. Javichulo se ha echado a llorar en una esquina, él fue quien decidió incluir en el guión del capítulo de Luas y sus problemas titulado Luas contra los Titanes, un bucle temporal del que los personajes debían salir recurriendo a las artes oscuras. Pero había salido bastante mal, el público no se lo había tragado, por lo que no tenía ni idea de cómo iba a resolverse el capítulo. Por eso Javichulo lloraba. Para alegrarse se hace una paja y sale del rincón con una sonrisa en la cara, no más lágrimas mamá. Luas intentó controlar la situación, debía poner la situación en cauce. ¿Cuál quieres que sea esa primera pregunta que te haga que no esté preparada por un guión? – dice Luas. Puedes preguntarme si te quiero o no. ¿La pregunta es si quieres que te quiera o no quieres que te quieran? No estamos hablando de lo que yo quiera que me quieran, yo hablo únicamente de ti. ¿Quieres saber hasta dónde puedo llegar a saber si me quieres o no sin preguntartelo? ¿O prefieries que sepamos mejor dónde está la mágia del querer? ¿Querer o no querer? ¿No sabes que mi objetivo es vencer el tiempo y por tanto acabar con vuestro espacio siendo el que venza a toda la estirpe de Titanes exentos? Dime Luas, ¿Me estás amenazando? Porque estábamos de buenas, charlando con unas copas. No sé a qué viene toda esta hostilidad cuando yo de lo que te quiero hablar es del amor. Claro, ¿pero sabes que es responder cuando te preguntan? ¿Me quieres o no me quieres? – Las cámaras enfocan el pestañeo de Luas en primer plano. No. Lo siento. ¿Sabes responder?


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¿No te ha parecido eso una respuesta? ¿Sabes responder sin preguntar? Sí. ¿Si sabes porque no lo haces a la primera pregunta? Imbécil, ya lo he hecho… No te quiero. Por desgracia nuestros destinos están ligados de una forma terrible. Debemos enfrentarnos, pues mi mayor deseo es eliminaros a todos. No querría hacerlo, pero nosotros los Titanes… Somos incapaces de entender el amor. No podemos sentirlo tampoco, nuestros corazones se crearon a partir del granito. ¿Habeis visto la película “Los Inmortales”? Sí. Y esto también es una respuesta válida. Jaja, ¿me estás retando a duelo inmortal? Luas, yo sé que tú eres inmortal. Yo no puedo jugar a ese juego. Por desgracia también conozco mi destino. Y el tuyo. No te he hablado de mi poder. Soy el 5º Titán del poder de la Visión Futura, Mono Galáctico Amarillo. Puedo ver el porvenir y conozco el final de este capítulo. Luas, vas a morir a manos del 7º Titán, y dejarás de ser inmortal. Y yo sé que moriré ahora mismo. Joaquín poco después de mí. Ya debéis saber que os está traicionando. ¿Sabes quién es Ro? Sí, ese moreno de ahí. ¿Dónde está Ro? Pues ahí bajo esa mesa tumbado. Le he visto beberse una copa de pomada y se ha quedado dormido, ahí donde te señalo Luas. Atención, ¡cámaras! – Luas se destapa la gabardina que llevaba descubriendo un montón de botes. - ¿Cuál es la pregunta principal que debe hacerse la humanidad ante tal política persuasiva? ¿No vamos a vencer la historia planetaria y superar el pueblo en número al reptil del suelo? – Luas coge uno de los botes y lo lanza al 5 Titán. Es una granada cegadora. - ¿Ves tu destino, Frigo Rigo? ¡Aaahhh! ¡No veo nada! Por dios, esto ya lo he visto mil veces, ¿Queréis más granadas? – dice Luas al público dirigiendose a proseguir con el espectáculo.


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Miki se levanta de su silla otra vez, agarra del cuello y las piernas a Rigoberto, ciego por la granada, y de un tirón lo parte por la mitad. Jose Jones o Javichulo ahoga a Joaquín con una cuerda de piano. La predicción se había hecho realidad. Era la hora de los pinguinos. Sin saberlo ni quererlo empezaron a entrar miles de pinguinos en el plato. Al estar en tal colapso, no pudieron continuar emitiendo porque los cables de las cámaras y de los aparatos de grabación fueron mordidos por los multiples pinguinos que no dejaban de entrar y entrar en manadas cómo si de una manera de agua se tratase… Así fue, desde la 5 Avenida hasta el final en la 4ta con Murray descendió una riada de pinguinos cómo si se tratara de un tsunami. Esa ola llego invadiendo los rascacielos, hasta el Meteosat había pasado desapercibida esa expresión fantástica aparecida en la nueva película de “Luas y sus problemas”. La nueva película se titulaba Luas contra los titanes y relataba las historias de Luas durante una época de su vida en la que su objetivo es derrotar a 7 Titanes maléficos que atentarán contra las soluciones que trata de hallar el propio Luas. -El 6º Titán desconectó el televisor en el que se emitía publicidad de la película de Luas contra los Titanes. No le gustaba el final, era un spoiler. Se levantó del sillón y cogió su teléfono móvil – Contactos – Grupos – Titanes – Rigoberto. Biiiiip Biiiiip Biiiiip Bip Bip Bip Bip….. Rigoberto no contesta al móvil y comienza a impacientarse, pues deben llevar a cabo el plan tramado entre los 7 Titanes.


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Ocurría que el 6º Titán se había recluido en una cabaña en Islandia y no se había enterado de nada de lo que ocurría. No sabía que los demás Titanes habían muerto, por lo que no se podía llevar a cabo el plan. Volvió a coger el móvil y marcó el número de la policia. Cuando estaba a punto de cogerlo el comisario, el 6 Titán que se llamaba Benitez recibe un whatsup de Rigoberto. “Beni, que me han rodeado un montón de pingüinos. Si no salgo de esta, vendeta”. Carajo, ni que fuera a ser posible, pero ¿y si lo era? Así fue, cuando llegó el día siguiente pudo leer en el diario postal que era su única forma de comunicación con el mundo exterior una tremenda masacre en unos platos de Televisión. ¿Cómo podia ser posible? Pero lo era, los whatsapp a veces llegan tarde y todo lo acontecido con los pingüinos ocurrió un momento en el que el móvil de Rigoberto no tenía cobertura, por eso llegó tarde al coger Wifi. Cuando al número 6 se le permitió leer el whatsapp se enfureció. No podía ser que uno de sus hermanos estuviera rodeado por pingüinos, el plan debía llevarse a cabo y debían estar todos involucrados. Se calzó sus botas y salió de la cabaña. Evidentemente la tragedia se había saldado con la muerte del Titán y varios pingüinos por ingerir los excrementos de Javichulo. Fue muy desagradables pero algunos telespectadores pudieron grabarlo con la cámaras de sus móviles. Entonces los supervivientes habían sido Luas y los demás, como siempre vamos. El 6 Titán estaba enfurecido, no había acabado de ponerse las botas que ya estaba que trinaba de rabia y colera. Tenía la expresión titánica de un dibujo animado con las cejas en el centro en forma de fosa. !Graaaaaarhgh! El Titán saliendo de la cabaña destrozó un glaciar próximo. No más atunes ese año. Los Titanes como son seres excepcionales viajan pegando brincos. De un continente a otro de un solo salto, hay que pensar que son


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gigantescos y tienen muchísima fuerza. Dejando a un lado los elogios a las grandes cualidades de los Titanes (que dicen mucho de Luas y sus colegos, ya que han vencido ya un total de 5 de ellos), prosigamos con los saltos del 6º Titán, del que no conocemos su nombre, únicamente lo sabe Jose Jones. “Siento algo”… Jose Jones a través de Javichulo va a hablar – Creo que no he comido nada desde los pingüinos. ¿Vamos a compra un helado?” Ahora estoy ocupado, ¿No ves que estoy tumbado? – dice Luas - ¿Cuándo va a terminar esto de los Titanes? Se está pasando de castaño oscuro. Yo también tengo hambre – dice Miki. Y que lo digas, este sitio es cojonudo pero deberíamos comer algo. Estoy de resaca. – Dice Luis Ruiz. Jajaja – Mike. Que pesaditos – dice Luas. -Cómeme la polla Luas. Cómemela bien. -Te estas equivocando amigo. - Desenfunda vaquero! Entonces el Somatén desenfundó su 6 tiros y amartilló la pistola antes de empezar a disparar. Mató a 3 maricones antes de que la policía lo redujera. El Somatén se había ganado su mal nombre. Después de este extraño inciso, Luas, que se sentía algo mareado debido a que había estado peleando desde el amanecer y no había probado bocado en horas, comenzó a plantearse la seriedad del asunto. Los Titanes no eran sólo un simple juego que les había tocado jugar en ese momento, como cualquier otra de las locuras que siempre acababan determinando las tribulaciones de nuestros compañeros. Eran algo mucho más importante y serio, no podían ser derrotados en esta ocasión porque significaría el fin del mundo tal y como lo conocían. Luas, siempre fue bastante inconsciente en lo que respecta a su papel determinante en el futuro de la humanidad.. Nunca se consideró algo más que un tío con muchos problemas que lleva toda su vida tratando


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de follar con Javichulo y Estrella, haciendo que amigos como Miki se dediquen a pulular por las calles arruinando felicidad; Y el Borjamari que desde que apareció por aquí nadie tiene muy claro cual es su propósito, pero siempre parece estar un paso por delante y conocer las respuestas antes de que se formule ninguna pregunta. Luis Ruiz es el único que merece algo de atención, ya que ha vivido su vida siguiendo sus instintos más primarios y dudo que nunca pueda arrepentirse de ello. Sebas... Mejor no hablemos de Sebas, porque mi corazón se inunda en lágrimas. Su bello torso no podrá verse más en este mundo, al menos no sin estar en putrefacción y comido por los gusanos. Sebas ha muerto, y aun así, todos seguimos disfrutando de este juego de los Titanes. Llevamos aquí dios sabe cuanto tiempo, volviéndonos locos por conseguir sacar alguna conclusión de todo esto. Llevamos aquí tanto tiempo que las cosas importantes pasan ante nosotros sin que parezcan más que elementos triviales del día a día, trivialidades y rutina, vida y locura, muerte y enemistad. La verdad es que estamos bastante confundidos, además que ni siquiera recuerdo cuanto tiempo hace que ninguno de nosotros está sobrio, o no está drogado, o al menos se siente mínimamente cuerdo para darse cuenta de que lo que estamos viviendo no puede ser más real que un sueño, un sueño en el que se decide si el ser humando sucumbirá al bien o al mal, si la verdad es algo universal o sólo es una percepción de la seguridad de creer saber cuando uno percibe que está seguro de que algo está ahí, y no puede ser que perciba que algo está ahí pero que sin embargo, realmente no lo esté. La cafeína es un excitante que no deberían beber los menores de dos años. El 6º Titán arranca el toldo del porche de un estornudo y mira fijamente a Luas, sabe exactamente lo que está pensando. Nadie dice nada y Luas se levanta amenazante, lanzando su dedo índice contra la cara del Titán que está a punto de decir sus primeras palabras: -MMMmmm......mmmmmm.. mmmmmmammammmmmmmm.....maaaaaa.....maaaa....MAAMAAA Oh dios mio, el sexto titan era tan lindo que hubiera ablandado hasta a Polly Gualtieri. Comenzó a llorar agua, que es semen de cabra, y Luas comenzó a acariciarle las pezuñas. Ahora el titan ya no parecía tan


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malo y como consecuencia, la idea de matarlo porque sí ya no parecía tan moral. Desenfundó su pistola y la observó pensando que “qué bonita es”. Entre lo lindo que era el titan y lo cuqui que era el arma, a Luas se le iluminó la cara y se dirigió sonriente a sus amigos. -Tios, no puedo, jeje. La peña parecía confundida. No se habían planteado una situación en que uno de los Titanes les resultara simpaticote. De hecho, comenzaron a plantearse el porqué del asunto. Los mataban, en realidad, muy por la cara. Borjamarí se sacó unas pipas tijuana y las compartió con la peña. Finalmente, la bolsa de pipas ruló hasta el sexto titán. Era un hecho. Con una suave y tierna voz, el sexto se presentó como Jackson Perry Lee Lewis, primogénito y heredero del noble matrimonio entre William Kooninsger Macnulty Jameson y la titana Samantha Jacobs Van Surtley Morgen, pero que podían llamarle Perry. Ya era uno de ellos. Siguieron el camino, más contentos que nunca. Al poco de comenzar la marcha Sexto Titan resucito a los otros Titanes por arte de magia. Javichulo no se lo explicaba, a él no le había pasado lo mismo en la primera temporada. Eso de que se encontraban cerca de la casa de Jackson Perry Lee Lewis, que no era otra que los Jackson y los super Jackson... cómo olvidar a los Jackson Five, ellos tan juntos, pues él sexto Titan era el sexto five de los Jackson, Perry y Lee Lewis, de los Lee de California también. Cuando llegaron a la entrada eran entonces: Jackson Perry Lee Lewis (El sexto Tititan, más conocido cómo Beni), Rigoberto (El quinto Titan), Candido (El titán cuarto), Ipolito (El tercer titán), Pedro (El segundo Titán), Paco (El primer titan sin nombre) y Luas y Javichulo pues los demás se habían perdido recogiendo setas silvestres. Entonces estaban a punto de visitar al séptimo Titán, el más viejo de los 7 primeros... los 3 últimos Titanes estaban de vacaciones hasta la próxima temporada. Al entrar en la puerta la situación se aclaró bastante. Como de costumbre, Luas se empalmó ante la situación y quiso


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follarse a algo. Todos le rechazaban por lo que comenzó a sentirse bastante ofendido. Cándido (el titan cuarto) se lo llevó a una esquina y le dijo que él follaría, siempre y cuando le hiciera un gran favor. Cándido era un infiltrado. Cuando era joven había sido amaestrado por El Maestro Tom, aunque el lector lo recordará mejor como McTom (Veáse primera temporada de Luas y sus Problemas). Como Mctom, o el Maestro Tom, era sabio, sabía que todo esto iba a ocurrir. Por ello amaestró a Cándido, para que le dijera a Luas las siguientes palabaras: “Luas, Bass Jedi. Bass, bass jedi... eso es lo todo lo que tienes que saber”. Luas no entendía que clase de favor era ese, realmente, así que le preguntó : “Me estás hablando de algún tipo de Dj de Drum & Bass? Porque yo adoro el Drum & Bass y me encantaría conocer a ese Dj Jedi del que me hablas. Cándido ya estaba algo harto de que Luas esquivara el tema real de la conversación por ser tan cobarde, así que habló claro por primera vez en su vida “Luas, tienes que matar al 7º Titán con tus propias manos. Él es nuestro padre y su muerte significará nuestras muertes. El mundo quedará libre del terror de los Titanes, y vosotros al fin podréis cerrar este episodio y vivir el siguiente.. Que puede ser mejor, aunque también peor... Pero Luas!! No dejes que la probabilidad te ciegue, sabes que lo que te estoy diciendo es lo correcto!”. Luas meneó la cabeza mientras pensaba, no podía evitar hacer eso cuando oía un sermón psuedomelodramático de tal calibre. Realmente quería vomitar, además... ¿Por qué la voz de Cándido sonaba como un maldito culebrón sudaméricano barato? Ya era suficiente, sin embargo había plantado la semilla de la duda en su interior. ¿Quizá debía matar al 7º Titán para al fin destruirlos a todos y acabar con el episodio? ¿No le gustaba toda esta intriga en la que la fantasía tenía su lugar, y batallas épicas eran batidas casi cada rato..? Lo estaba disfrutando, la verdad. Se lo estaba gosando como un cerdo, así que pensó... Y pensó en voz alta: - Cándido, voy a matar al puto séptimo Titán como tú dices, pero


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dime... ¿Por qué me estás ayudando? - Su voz sonaba también algo sudaméricana ahora, como un doblaje malo, putas fumadas. - No te estoy ayudando... Yo simplemente estoy un poco cansado de toda esta historia, y quiero pasar página ya. ¿Sabes acaso lo dura que es la jornada laboral de un titan? No llegamos a fin de mes y para colmo, todos sabemos que vamos a morir antes o despues. Es lo que tiene ser el malo, que por lo general se pierte. El ambiente se estaba sobrecargando bastante y esta vez, no de violencia sino de aburrimiento y lentitud. Matar cosas mola, pero cuando ya son 5, 6, 7 elementos, comienza a dar pereza. Por primera vez, hubo un consenso general. Tanto los protagonistas de la serie, como los propios Titanes, como los directivos de la serie (recordemos que ellos fueron quienes introdujeron a los Titanes para controlar la peligrosa toma de consciencia de Luas & Co) e incluso Jose Jones y los creativos de toda esta historia estaban hartos del capítulo de los titanes. Hubo una breve reunión y concordaron que “a tomar por culo con los Titanes”. Un funcionario freak viciado al Age of Empires II (acostumbraba a jugar en LAN con sus colegas) apretó un par de veces la tecla suprimir y al son de “AHHGH”, “OHH”, “hufff ”, “HMMMM”, “arghHH”, “bufff ” y “BRRRR” fueron cayendo unos despues de otros. Fin del capítulo y tanta historia para nada.


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Como de costumbre y por desgracia, Luas reflexionó: ¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Hace meses que trato de tomar control de lo que ocurre, pero no llego a conserguirlo. Ha ocurrido demasiado, la verdad es que DEMASIADO, mi cabeza no puede con todo ello. No recuerdo ni la mitad, muchas de ellas han sido experiencias traumáticas, y ni siquiera sé si reales. No consigo pensar en nada con claridad, ahora mismo me siento a la deriva flotando en una completa inconsciencia. Como siempre debo retomar un poco el hilo de mi historia, seguir los pasos que tengo marcados por delante para llegar a alguna conclusión, por qué si no hay conclusión, cuál es el objetivo de esta historia? Debería empezar desde el principio, aunque eso ya se ha hecho... Ya sabemos cómo empezó todo, aunque no esté claro si ocurrió o si realmente tiene alguna relevancia. No, debemos pasar de esa opción porque ya hemos visto que no lleva a nada. Los problemas siguen ahí, por mucho que hayamos cantado, flipado, drogado, follado, y un largo etcétera... - ¡Luas! - Borjamari histérico chilla desde la cocina, mientras prepara una ensalada, - ¡Trae los pimientos, que esto casi está! - Eres un pelma - contesta Ro, fumándose un John Wayne en el salón. Luas sale del baño sin lavarse las manos y se sienta en el sillón, coge el mando de la Xbos y reanuda la partida de Fifa que tenía a medias con Ro. Ni puta idea de qué equipo contra qué equipo. - No pienso preparar la comida yo solo, cabrones. - Borjamari se cabrea, y después de tirar toda la ensalada al suelo (sin pimientos) se


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sienta en el otro sillón se queda contemplando la partida. 0-0 un coñazo, pero eso no importa porque Borjamari tiene algo que decir. - Chicos, hace ya tiempo que pasó toda aquella historia con los Titanes... Desde entonces no nos ha ocurrido nada emocionante, estamos como a la deriva. Mira Ro, hasta tú has echado unos kilos porque sólo comes fosquitos y no vives ninguna aventura, y tú Luas, ¿qué pasa contigo? Hace tiempo que ni siquiera te preocupas por tu aspecto, llevas una barba que pareces un naufrago tío. - ¿Y a tí qué te pasa? - Salta Ro, raramente enfurecido a pesar de su carácter pacífico y relajado. - ¿Te crees que ahora puedes juzgar nuestra inactividad? ¿Tú has estado haciendo algo últimamente por nuestras historias, nuestras aventuras? - Mira tío, te estás pasando. - Luas interfiere, tratando de bajar los humos, una pelea entre 2 partes de Jose Jones podía ser un jodido caos. - Vamos a ver, ¿Qué coño os pasa? ¿Por qué os peleáis? Desde que empezamos todo esto ya decidimos que no habría normas, ni presiones, ni ningún tipo de obligación ni regla. Sobre todo ninguna regla moral a la hora de escribir, todo debía ser... Bueno, me estoy desviando un poco, lo que quería decir es que... Que yo sigo vivo ¿no? Luas sigue vivo y seguirá dando caña, porque para eso tengo todo un grupo de colegos que están cada uno más loco que el anterior.. Joder pensad en Luis Ruis, un puto personaje... Creo que entendéis lo que quiero decir, ¿no? Que no hay que rendirse en ningún momento y pensar que nos hemos quedado estancados, porque no es así... Hay mucho más por ver y por hacer, y sobre todo... De repente en el salón con gran estruendo irrumpe una gran atmósfera de optimismo. - ¡Claro tio!- dice Ro - No podemos quedarnos sin energía. Mirad esto: Como de costumbre, tiene provisiones. -Se llama Rhodiola. Te lo tomas y te conviertes en un Yes Man. Pam, dosis para todos. Salen de casa con la sonrisa puesta, hoy se han levantado puteados de verdad, pero no pasa nada, tienen provisiones.


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Atravesaron varias calles por el centro de Estrosburgo, hasta que encontraron un buen banco en el Churston Park. Luas mataba bichos y plantas mientras Borja encontraba relaciones numéricas entre el aire y el cesped. Ro mientras, sacó el movil y puso un par de temazos de Kabuto para ambientar. Llamó la atención a sus amigos y comenzó la conversación. -Ahora que estamos aquí. Todos estos años, hemos cruzado nuestros caminos multitud de veces, en fantásticas reuniones. Cada uno de nosotros ha seguido su propia vida, a su manera. Pero hay algo que nos une, que nos hace completamente diferentes al resto de los mortales. -Jose... -suspiró Borja. Su entendimiento planetario se lo hizo ver muy claro al instante. -Jose. -repitió Luas -Jose Jones - continuo Ro.- ¿Recordais, aquel dia en la isla de Encanta, con la muñeca y Paco Pico Piedra? Debo confesaros que para mi, todo ha sido diferente desde entonces. Desde que conocimos a Jose. Creo que... algo de él... creo que puedo sentirlo en mi interior. Luas y Borja, al contrario de lo que Ro esperaba. No se mostraron tan sorprendidos, sino más bien relajados. Borja, se prepara unas rayitas para el momentazo y encaran a Ro. -¿Sabes, tio?- dice Ro. - creo que hay que buscar a Jose Jones, el real, el que nos ha llevado hasta aquí. - Estamos de acuerdo - dicen Luas y Borja al unisono. - Se lo decía a Luas, Borja, ya se que tu estás en las nubes. - dice Ro, riéndose. - Recuerda que tu sólo eres un secundario. - En cualquier caso, Jose Jones también lo es, incluso es una ilusión de nuestras mentes, ¿no te parece después de todo? Además... - dice Borja extrañado. - A ver, a ver, por partes chicos. - Luas interrumpiendo a Borja - Jose Jones es real, después de todo, aunque no lo conozcamos físicamente del todo, sabemos que algún día aparecerá su forma de carne y hueso, ¿verdad? - Si, bueno. En realidad ya lo conocimos en persona en las primeras


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temporadas... ¿Jose Jones no era el actor que hacia de Javichulo en la serie? Y claro, luego Javichulo sin tener ningún papel tuvo que adoptar el papel de Jose Jones, ¿así cómo lo que se llama una bilocación? - remata Ro mientras acaba de relamer las rayas que se ha hecho de azúcar industrial. - Estáis fatal, creo que deberíamos volver a leer la historia en lugar de ir a la deriva. ¿Cuando nos reunimos de verdad? - dice Borja de brazos cruzados. - Si ya estamos reunidos, ¿que dices? - dicen Luas y Ro. - ¡Digo de verdad! ¿No veis que esto es un sueño? Cuantas veces tendré que repetirlo... - No, a ver, puede que sea parte de un sueño, ¿pero que convierte una cosa en real y la otra en ficcional? - dice Ro sacándose una bolsa grande de caramelos del zapato. - Pues esa actitud que tenis de pasar de todo y jugar a utilizar químicos que ni existen, vaya. - dice Borja mientras coge un caramelo. - No entiendo nada, me vuelvo para casa, esto es un galimatias - dice Luas mientras se levanta del suelo - En cualquier caso hay que tomar un rumbo que es difícil a estas alturas. Bueno, lo dicho, hablaremos de esto, pero yo ahora me voy a casa. - Tío, no te puedes ir así como están las cosas ahora mismo. - El Borjamari se estaba calentando, él se había estado tomando el tema muy en serio y no le parecía bien que a Luas pareciera que se la sudaba y se pirara a su casa. - Mira, ven, quédate. Estamos hablando de algo importante, y debemos planear los siguientes pasos con meticulosidad. - Borja, yo creo que no hace falta planear nada. Mira quien está aquí. - Ro señala al sillón del salón. Ahí estaba Jose Jones, como Pedro por su casa. Tenía el mando de la tele en la mano. Al ver como los tres le miraban boquierabiertos, Luas


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con el pomo de la puerta en la mano pero paralizado, no puede evitar que se le forme una sonrisa tímida en la cara. - ¿Os importa que cambie de canal? Está el fifa todavía y no quiero seguir viendo la repetición de los mejores momentos. - Ninguno de los tres puede emitir palabra, así que Jose decide seguir su discurso. - ¿No os habéis dado cuenta de que llevo aquí todo el rato? Desde antes de que empezaráis a hablar de mí. Por favor, si hasta se me ha escapado la risa cuando oía aquello de “su forma en carne y hueso”. Pues aquí me tenéis. Realmente debéis acordaros de mí, me habéis visto en televisión, cuando hace años emitían “Luas y sus problemas”, El hijo de puta tenía toda la pinta de Javichulo, cuando llevaba coleta. Pero parecía algo más viejo. Aun seguían sin poder articular palabra, pero Luas había vuelto al salón y miraba a Jose de forma extraña. - ¿No vais a decir nada? Bueno, imagino que sabéis que estoy aquí por alguna razón, que no paso sólo a decir hola, por supuesto, Vengo para algo importante y sabe Dios que no podemos dejar que corra más tiempo. Todos parecieron estar de acuerdo, sabían que este momento iba a llegar antes o despues. -Tenemos que hacer una banda de Rock. Start from the scratch sabeis? -Sí! Exclamó Ro. -¡He soñado con esto antes! Tu eras la puta y yo cantaba, Borjamari se empalmaba y lo llenaba todo de mierda, mientras Luas se tocaba los huevos. -EXACTO! Yo soy la puta! -Pero tios, eso no es una banda de rock...- apunta Borjamari aunque lo de empalmarme se me da bien. -Por algo se empieza señores, Abran juego! Los cuatro, unidos por primera vez bajo un mismo nombre, encuentran en la fusión una paz jamás alcanzada con los efectos de las drogas. Luas desenfunda su MacBook Pro con retina display y toda la pinga y abre el Internet Explorer. A su vez, Ro va analizando los


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resultados con un Pentium 2. Buscar un local para su próximo bolo. -Es rock alternativo, muy alternativo....repite Borjamari una y otra vez en su cabeza, aun no muy convencido. -Lo tengo!- Al final Javichulo lo consiguió antes con su Samsung Gallaxy. Tocamos en 4 días en el estado Ramon Llull. -Chicos! Es hora de ensayar! Se subien al coche y ponen el temazo de Jose Velez y arrancan, rumbo a la deriva, a ver si encuentran un local de ensayo por el camino. - El número de Assaig comunica todo el rato - Dice Borja después de un rato de silencio mientras trataba de llamar. - Bueno, perdón, es Gremi. Pero yo siempre lo llamaré Assaig. - Que sí pelma, - Javichulo no estaba para rollos, quería actuar de puta de una vez que estaba cansado de masturbarse, y para ello necesitaba el local de ensayo. La verdad es que estaba bastante hasta los cojones, y disculpen mi francés, - ¿Os acordáis de aquela capítulo, el 3º de Luas y sus problemas? Aquel que se llamaba Luas y sus canciones. Si llegamos a escribir aquello después de esto, habría sido todo Rock, por lo de la banda y tal... - Eso es una idea muy estúpida. - Ro que conducía, Sí que no estaba para bromas. Se meaba hacía rato, y había decidido no ir hasta encontrar el local. Sin embargo tenía algo de razón. - Vaya, que no puede ser. Eso se escribió hace tiempo, y las canciones que se narran son incluso más antiguas. Por ello, en ese contexto, la banda no tiene sentido. - ¿No crees en los viajes en el tiempo? - Borjamari ya se había descarrilado, pero los demás estaban acostumbrados. No por ello dejaron de hablar. Luas espetó de pronto: - Joder, eso lo dices porque estás conduciendo y aún no sabemos cual es la dirección clara de todo esto. Lo que está claro es que hay que darle música a la vida y corazón a toda esta perspectiva. - ¡Claro! - gritan todos al unísono. - La música es amor y debemos potenciar esa idea, la banda está empezando ahora y quizás este comienzo nos haga ir más a


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la deriva pero está claro que esto que estoy dicendo nos tiene que llevar a la esencia de todo esto... MIRAD CHICOS, resulta que mis problemas reales se solucionarion hace pronto... los ficticios también... los problemas de corta y pega, los problemas con la familia, con los productores, con Javichulo, los problemas de alitosis, los problemas con los parquimetros, los problemas con la sede del PP, con los dictadores de pacotilla, los problemas con la violencia, con la ropa estrecha, los problemas de insomnio, los problemas con los Titanes... es apoteósico, ¡sublime! Sólo nos queda solucionar un problema que es el amor y lo lograremos con la música. ¿Cómo lo veis vosotros chicos? - dice Luas agarrandose el pecho con los ojos brillando. - ¡Así es grandeee! - dice Ro. - ¡Genioooo! - exclama Borjamari. - ¡Que rico, papi! - suelta Javichulo - ¿Y cual se supone que es nuestro rumbo si dices que vamos a ir a la deriva? - A ver, Javichulazo, ¿no ves que estoy intentando explicarte que ya no hay problemas? - dice Luas intentando hacer un gran Ommm en su interior. - SI si, si todo eso nos ha quedado Luas, ¿pero que hacia dónde vamos ahora? - grita Javichulo. De repente el coche derrapa, se sale de la carretera y empieza a caer por debajo del precipicio que estaba recorriendo. Parece que todo lo que decía Luas estaba destinado al fracaso, cómo siempre, pero tras caer ahora en picado, cuando están a punto de impactar con el suelo todos con un gran ¡Aaaaah! el coche acaba amortiguado por un gran colchón hecho de agua dejándolos a todos en paz, sanos y salvos. - Javichulo, ¿cuantas veces te hemos dicho que no hables cuando estemos dentro de un coche? En todo caso, ¡aprende a cantar! - dice Luas algo molesto - Mira, todos queremos que esto vaya bien... aún queda un gran problema por resolver, no os lo he dicho... es mi problema con las mujeres y ya sabéis que la única solución después de todo es la música y el amor. - Si a ver, ¿cómo podrías explicarlo mejor? - dice Javichulo - ¿En


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lugar de una banda de rock alternativo o podría ser esto un grupo de Gosspel o de Soul así del bueno? ¿Algo de Spiritual con un organillo sencillo? - Te lo explicaré que estoy en medio de todo esto. Luas sale del coche y les indica a sus compañeros que hagan lo mismo. Les señala el lugar dónde se deben sentar tras saltar del gran colchón gigante lleno de agua. Se sientan todos en la hierba, están en un gran prado gigante que va hasta el infinito, no se ve el final de la gran hierba que cubre todo el terreno, a la derecha está la montaña de dónde venían, ¿Cómo han llegado hasta este límite insospechado? - Pues mirad, resulta que estamos entrando en una parte del cielo dice Luas. - ¡Aha! - dicen todos al unisono. - Este prado que veis es mi interior, mi meditación interior - Luas. - ¡Oooh! - dicen todos. - Ahora estamos en una profunda paz para empezar a componer música, pero primero debemos incluir en el núcleo de la meditación el problema último del que partimos. El problema de las mujeres. ¿Entendeis? - comenta Luas. - ¡Si! - dicen todos. - Para empezar, mi polla está firme. Después de unos 5 minutos de silencio tras aquella enigmática frase, el equipo empieza a impacientarse. - Joder, sigue. - Sí, ahora va. - Se estaba haciendo el interesante, maldito hijo de perra. - Mi polla está firme, eso para empezar. Está vez Borjamari ya ni le deja un minuto. - Mira tío, o sigues de una puta vez o voy a llamar a Luis Ruís, me voy de cervezas y a la mierda la banda de rock. - No seas impaciente hombre, además como vas a llamar a Luís si no tienes móvil. - Si que tengo móvil, lo he comprado en la gasolinera cuando hemos parado a repostar. Samsung Galaxy Star Edition SX5 Expand. Apunta


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mi número, 0048 12 393 36 49. Llámame guapo. - Oye, eso es un número polaco. Te han timado colega. - Ro hacía rato que se había liado y fumado medio peta. Era una parte del cielo, es decir, un sitio idóneo para disfrutar de la meditación. Meditación acompañada por las drogas, como era habitual en el círculo de amigos. - Borja, llamar a Ruís te va a costar una pasta, porque mandan tu señal de llamada, primero, a Polonia donde estará la central de la que sea la compañía que tengas, luego eso lo vuelve a mandar a España al número de Ruís, teniendo en cuenta que no lo haya sorbido entero un día de falta de alimentos. Eso es un total de nada más y nada menos que dos llamadas internacionales teniendo, además, que hacer la conversión de moneda en la que siempre acabas perdiendo algo, aunque sean decimales con muchos ceros delante, siempre pierdes. El Borjamari ya había reventado el móvil contra el asfalto cuando Luas retomaba el hilo, aunque Ro y Javichulo, que se había metido un pico, no estaban para prestar atención. El puto Borja había encontrado el único cacho de asfalto que había en aquel paradisíaco lugar. - Mi polla está firme, para empezar. Y entonces, ¿Qué pienso? Mujeres... -Mujeres.....mujeres....mu mu mu mu - Tararea Ro -Mujeres....mujeres....mu mu mu mu!!!!!!- Oh yeah si baby! Ahi lo tienes! - Le contestan los demás. De repente, Luas se saca del culo un bajo eléctrico, un bombo y un par de platillos. -Mujeres.....mujeres.....mu mu mu mu DEBAJO DE LA CAMA!!! DEBAJO DE LA CAMA MUJEEER! Mu mu mu! La banda tenia un rollo punk, pero bastante estiloso....como perretoso hardcore!!! Mu mu mu mu! Uan chu tre cua! Debajo de la cama aparecen dos mujeres! - Luas ya está semiexcitado Mu mu mu Debajo de la almohada aparecen tres mujeres! - Borja se desborda Mu m mu mu Encima de mi cara aparecen seis mujeres!!


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MU MU MU MU! gritan todos al unisono en un acorde bien machote. Para ese momento, estaban ya en la típica posición de circulito con los colegas cuando estas en la discoteca, perreo en círculo, moviendo las caderas y señalandose los unos a los otros con las cucas. Ro salta al centro y comienza a hacer twerk twerk twerk con su culo flaco y se lo marca fino. Todos flipan y cantan como niños punkis en una liberación total, siendo “uno” con la naturaleza, una opertura a la prisión que es la razón humana, que nos separa del bendito eslabón perdido, parecía ahora clara. La música sonaba y sonaba, siendo registrada por el Iphone 8.0 Maximum Mustaf Edition de Luas. Lo hicieron, a través de la música, derivaron a ser uno. APOLO. APOLO es el ser uno. Ahora tanto Borjamari, como Ro, como Luas, como Jose Jones... Todos eran uno. Aunque eso ya era así desde hace mucho tiempo. Apolo decidió volar. Y voló. Apolo decidió dar la vuelta al mundo. Apolo dio la vuelta al mundo. La parte de Apolo que era el Borja le obligó a mirar las estrellas. La parte de Apolo que era Ro pintó un cuadro de las estrellas. La parte de Apolo que era Luas cogió el cuadro recien pintado del cielo estrellado y lo reventó contra el asfalto; de una forma inesperada brotó sangre de él. Apolo estaba confuso, creaba y destruía y al final no tenía nada:Si haba aprendido algo, se había destruido. No le gustaba mucho esta situación, preferiría ser gobernado por una sola conciencia y así evitarse tanto lío. Apolo entonces, decidió visitar la tumba de Javichulo. De alguna forma debía unificarse, y el único nexo entre sus conciencias erasu polla. La gran polla de Javichulo llevaba tiempo siendo un protagonista importante en el control de todos nuestros personajes . Aquella polla inerte tenía un poder de hipnosis que solía conseguir todo lo que quería.


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Luas, Sebas en un principio, Miki, Luís Ruís, el Borja, Ro, Estrella cuando empezaba a estar loca, y Jose Jones como el máximo colgado. Todos ellos eran víctimas de una hipnosis fálica. La música, las historias, los sueños eróticos sobre espacios nevados y espejos; grandes faisanes dorados, gobernando con el terror de una guerra nuclear bajo el nombre del Nigromante; el edificio de Luas y sus Problemas & Co siendo derruido cuando el mundo se acabó. Todo manejado por una polla. Si lo piensas bien, no es muy diferente a lo que se podía esperar si alguien ha estado siguiendo esta historia. Al fin y al cabo, todo lo que ha ocurrido, más o menos, ha sido dictado por el poder de una polla o de un chocho. Muchas sexualidad, homo o no, ha estado arrojando fluidos a diestro y siniestro, mientras una apología al uso de las drogas convertía a todos los personajes en corderitos dignos de lástima. Nadie se merece el perdón en esta historia, y el que menos es Miki. Miki ha torturado, maltratado y mordido a mucha gente durante el transcurso de esta odisea. Pero nos da igual, porque sin él ciertos momentos habrían sido aburridos. Si nadie hubiera amenazado a Estrella cuando estaba embarazada el anticristo hubiera nacido de.. -Qué dices subnormal? Estrella no estaba embarazada! Me lo inventé para que Miki la dejara en paz, que es un puto animal. Borjamari aparece con su bajo en la mano chillando estas palabras, y balanceando el instrumento con fuerza le revienta la cabeza al narrador. - Luas y sus problemas no se ha acabado. No va a acabar nunca, al menos mientras vivamos, así que corta ese rollo de discurso de resumen o te arrancaré la vida desde dentro. -Guau tío, nunca te había visto hablar asi de viloentamente, estás bien? -Ro con la coca todavía en la tocha mira la Borjamari al que se le ha ido la olla, con cara se asustado. No entiende bien qué ha pasado, ni de donde salía aquella voz que parecía proclamar su muerte. - Podemos seguir el ensayo, pero creo que estamos todos un poco tensos- Ro siempre pensaba que todos estaban muy tensos.- Podemos ir a Cala Varques por ejemplo, entre hippies y escaladores nos sentiremos cómodos.


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Entonces, en es preciso instante, en ese exacto momento en el que Ro dijo “cómodos” Luas la palmó Luas murió, enfrente de todos los espectadores. Nadie se esperaba un giro así, pero era justo así como las cosas habían ido. Luas estaba muerto, y la muerte de Javichulo ya no era el drama del siglo. Qué había matado a Luas no se sabrá nunca, pero lo que sí se sabía era que había muerto. La noticia se expandió por todo el mundo de una forma viral. En el Cairo lloraban. En la Meca lloraban. En el Muro de las lamentaciones, por supuesto, lloraban. En el Tibet, lloraban. En el Vaticano, lloraban. En La Seu lloraban má que en ningún otro lado. Las monjas del Sagrado Corazón estaban llorando, y todos los allí presentes no se lo acababan de creer. Sin Luas, habia mucho lloriqueo. Porque en el taj Mahal, lloraban. En el monte Olimpo, lloraban. Luas había sido fulminado, y el mundo se negaba a reconocer que las muertes súbitas podían ocurrir. Luas no podía haber muerto. Lleva mucho tiempo sobreviviendo, lleva mucho tiempo VIVIENDO una vida que no es más que una sucesión de situaciones en las que sobrevivir se plantea como un reto. Pero ahora, sin que nadie blandiera una espada contra él, está muerto.Y Miki, Ro, Luis Ruis, Sebas, Borjamari, Estrella, su hijo, Jose Jones y una gran multitud, lloran. En camelot lloran, en el bosque de Noytingham, en el desierto del Sahara, y en las colinas de los Yorkshire Dales. Todos lloran, y realmente no saben bien por qué. Luas sólo salía en la tele, y en la BBC news hablan de su muerte brevemente, durante el desayuno de la gente que va a trabajar. Ellos también lloran, pero no saben muy bien por qué. Luas también llora. Llora más que nadie porque no se lo esperaba. Llora porque la vida no le ha llegado a satisfacer. Querría volver a vivir. Y como todo personaje de ficción, si debe volver a vivir, debe poder volver a vivir.


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Luas renace en forma de niña. Esta vez, su cuerpo y su cara son diferentes, no se reconoce con su vida anterior. Con la piel tostada por el sol de Turquia y con unos ojos achinados estilo Nepalí, sale del chocho de su nueva madre a patadas. Hostia tu... que viaje. ¿Dónde diablos estoy? Me pica la chocha y eso es una sensación nueva que parece venir incluida en esta segunda vida. Está totalmente perdida...solo ve mucha arena y casas de adobe destruidas a tiros. Se acerca un Jeep Cherokee con 4 tios del Estado Islámico, con pinta de muchos amigos. - Alelele ala samalahan! - Dice uno (o así se lo hemos transcrito) mientras su colega el copiloto se la parte y mete cuatro tiros al aire. Luas, que no ve nada mejor que hacer, decide unirse a la fiesta, ya que parece que estos tipos tienen la mezcla de locura y sadismo que ella necesita para sentir que la vida no le aburre. A medianoche llegan a un poblado Libio en el que jamás hubo un altercado antes, pero la cosa iba a cambiar. Los colegas del Estado Islámico no parecían querer meterse en ningún jaleo, parecía ser que


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era un escuadrón enviado a hacer unos recados. El Jeep se detiene en medio de una calle muy ancha con todos los edificios en pie, pero de baja estatura. El poblado parecía vivir apartado de la guerra, había unos cuantos puestos de mercado a los lados de la calle: Pescado, aceitunas, verduras, fruta, carne de chacal, delicias turcas y demás porquerías. Ahmed se apea del vehículo y comienza con las compras: Unas cebollas, unas aceitunas kalamata en salmuera de aceite de oliva, cuatro lonchas de carne, 4 litros de leche de vaca lechera, y unas compresas para Luas, que había empezado a sangrar. Luas crecía a un ritmo insospechado, hacía apenas unas horas que había nacido y sin embargo ya había crecido dos pechos bien puestos y la sangre de luna había llegado, era una mujer florecida... Pero de seguir a este ritmo, hubiera sido cadáver a los dos días, sin embargo parecía que el crecimiento se había detenido por el momento. El otro colega al que le molaba pegar tiros, Calatrava, realmente era de Murcia pero durante un altercado en un burdel de Bulgaria, perdió la lengua y se metió de lleno en el Islam. Así que ni papa de lo que quería decir, y en todos estos años no había tenido huevos de aprender a hablar con el lenguaje de signos. De todas formas, aquellos recados a Luas le parecían un coñazo: Estaba en la edad del pavo y quería acción, así que coge un Kalashnikov del asiento trasero y comprobó que estuviera cargada. Apuntó primero hacia los vendedores de fruta, pero le dieron pena, por lo que sencillamente acribilló a sus dos compañeros. Ahmed estaba frito, pero Calatrava de Murcia era un tipo más raro de lo que parecía al principio, incluso teniendo en cuenta su balbuceo asqueroso que no cesaba en ningún momento. Sí, sin duda algo especial había en él, puesto que a pesar de tener por lo menos treinta agujeros de bala repartidos bastante homogéneamente por el cuerpo, no solo seguía vivo, sino que encima parecía estar contento. Este tipo de rareza le cayó simpática a Luas, por lo que decidió que lo apadrinaría y lo llevaría siempre consigo en su búsqueda de aventuras.


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La verdad es que el poblado le parecía una puta mierda, pero cierto es también que llevaba muchísimas horas sentadas en aquel Cherokee. Decidió pasearse un rato más y estaba abierta incluso, sin algún motel la convenciera, pasar allí una noche. Le puso una correa de perro a Calatrava y recorrieron alegremente la ciudad. Los locales, que los miraban con pinta de asustados, no paraban de tirarles fruta cuando no miraban. Estaba claro que no eran bienvenidos, sobre todo después de la masacre. Y eso que Luas se contuvo y no mató a nadie del poblado, aunque nunca era tarde para que la furia se desatara de nuevo. El kalashnikov estaba recargado, y no parecía haber ningún hotel abierto, a las putas 3 del mediodía con un sol casi vertical cayendo sobre los hombros caoba de Luas, haciéndolos arder y calentando más su humor. Calatrava resultaba ser más un estorbo que una compañía agradable para pasar el rato: No hacía ni puto caso de los tirones de correa, se meaba y cagaba todo el rato en el asfalto ardiente y tampoco se callaba la boca en todo el rato, a pesar de no entenderse nada de lo que balbuceaba en absoluto. El sol pegaba tan fuerte que ya no parecía que el calor fuera caliente, si no algo más infernal, pegajoso, punzante y todos aquellos adjetivos que pasaban por la mente de adolescente de Luas en aquel momento. No había un solo techo, los nativos se habían escondido en sus madrigueras y ni una puerta se abría al sonido de los nudillos. Luas sólo pensaba en pegarle un tiro a Calatrava, pero no quería buscarse más problemas en aquel poblado. Debía salir de ahí o liarse a tiros, y aun no había aprendido a conducir (Y Calatrava estaba psíquicamente mermado como para ello), así que se estaba quedando sin opciones pacíficas y el kalashnikov se notaba ardiendo en sus manos. “Hola, eres una guerrera? Justo al acabar la frase el arma le está apuntando justo en la sien, Luas detrás de la mirilla, asustada, con un ligero tembleque. No se había dado cuenta de que nadie estuviera tan cerca de ella. El elemento en cuestión parecía salido de un hospital


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psiquiátrico, o de un hospital normal, Llevaba la típica bata de interno, pero a decir verdad parecía bastante sano a simple vista. “De acuerdo, voy a bajar el arma. Quién eres? Qué haces así vestido?” Como ha prometido, baja el arma y se encara al desconocido. “No hace falta mostrarse tan hostil, soy Yossarian, capitán del ejercito norteaméricano escuadrón 549 destinado a Pianosa. Me preguntaba si eras una guerrera, tienes pinta de ello, y hueles bien ahora que estoy cerca” A Luas le gusta eso de su olor, se sonroja y no le gusta la sensación. No se fia de Yossarian. “Eso no explica que haces así vestido, además Pianosa es una isla en medio del Mediterráneo, por Italia, qué haces aquí?” “Te insistes en preguntar, pero no quieres responder a mi pregunta. En fin, hacía tiempo que me hacía el enfermo porque no soportaba a mis compañeros de campamento. Te lo digo muy en serio, eran odiosos, y todos querían matarme. Bueno, como te decía, eres una guerrera?” Luas le mete una bofetada con suavidad, como para darle una señal. De alguna forma, el extraño militar le cae simpático, como gracioso. “No me jodas, contesta a mi puta pregunta o te rajaré de arriba a abajo y restregaré tus entrañas por el pueblo”. Yossarian se ríe, pero contesta contento “Me trasladaron a un hospital en helicoptero porque habíamos perdido la guerra contra el narcotrafico. Era un golpe duro para los patriotas que fueron enviados aquí por varias divisiones de espionaje. El código de entrada para el siguiente nivel es 3QEUYY881 - AEE + (Código fuente), ¿Te queda claro bonita?” Luas harta de tanta tontería decide registrar a Yossarian y encuentra en su cartera un carnet del partido comunista soviético y varios carnes falsos de distintos países. “Son parte de la misión, recuerda el código, te hará falta” Luas está pensando en que todo es un complot pero está meditando todo esto de Libia. Empieza a recordar las tres muertes que le han llevado hasta allí... la muerte de un electricista tras caerse de un tejado, una terrible tragedia para la familia de un amigo... el aparente suicidio


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de un hombre tras tirarse al tren cuando una amiga de Luas iba de camino a casa, siendo entrevistada por la cadena local tras el incidente unas paradas después... un supuesto asesinato o suicidio de un hombre, con un puñal en el corazón y su furgoneta en llamas, en la carretera, furgoneta que iba a comprar un colega de Luas llamado Cheston... y las tres muertes dibujaban un patrón base: los 3 hombres tenían 43 años al morir... y esas muertes se produjeron en el entorno de Luas en menos de 7 semanas, número que obtenemos sumando 4 + 3... Luas a la que vamos a llamar “Luna” a partir de ahora para mayor comodidad, pues eso, Luna estaba intentando entender todo este entramado de circunstancias que la habían llevado hasta aquí. Era muy comprensible que recordaba toda su vida como mujer pero también recordaba todas sus anteriores vidas cómo Luas... El shock de estas muertes trágicas... la intención de alejarse de su país y llegar a Libia para entrar en una oleada de confusión y desgracia le habían llevado a Luna a estar tan cerca tan de la muerte cómo de renacer. Ahora podía sentir su feminidad dentro de un cuerpo de mujer pero con el cortocircuito mental de acceder a la computadora central de información sobre sus otras vidas: la matriz universal. Al conectarse con esta supra-conciencia podía verse cómo Luas, el mejor escritor de todos los tiempos emulando su representación femenina cómo Luna. Y lo más confuso fue cuando en medio de esas percepciones lunáticas de Luna de repente Yossarin empieza a escupir espuma por la boca y a tambalearse dando golpes inconsciente contra el suelo en forma de espasmos. Segundos después muerto, no había hecho falta apretar ningún gatillo. Misterio. ¿Dónde podía desarrollar mejor esta idea? Ahmed y Calatrava ya era pasado y ahora se le habría un montón de posibilidades superiores más allá de Libía atravesando el entramado Illuminati de la conspiración gubernamental. ¿De que le serviría este nuevo código?


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¿Cómo conseguirían enlazar con la continuidad y correlación? ¿Estaba preparada para ser una mujer y comportarse maduramente cómo tal? Ya no podría dejar atrás esa experiencia... podría durar mucho, varios capítulos o simplemente escribir unas vagas páginas en la historia, vacío. Entonces serviría para convertir a los demás en libres pensadores y darles una virtud más allá de una violentación. No serviría para expandir su ego sino que tarde o temprano tendría que tener un hijo, al ser mujer... ¿pero de quién? Empieza a complicarse después de todo, no todo iba ser tener pechos y rascarse el chocho... ¿quién iba a ser el padre? ¿Javichulo? ¡Ni pensarlo! Para ese entonces Javichulo era más joven así cómo 20 años y estaba de viaje por allí precisamente para darle un poco de coba a la trama. Aún no se lo habían cargado ni tampoco había conocido a Luas pero estaba haciendo sus primeros pinitos en el cine en una serie llamada “Hospitalizados natos” que iba de varios médicos de urgencias que deciden montar una compañía de seguros de vida, no apto para cardíacos. En esta serie, Javichulo hacia el papel de un paciente que le diagnostican el síndrome de Thelma en el que el paciente empieza a comportarse cómo un oso hormiguero. Las tendencias no eran buenas así que Luna quería encontrarse con Javichulo para explicarle todo esto. ¿Cómo lo podía hacer? Javichulo estaba por allí y apenas sabía nada de actuar y hacer de malo o de gay o de moderno... no conocía a Luas todavía y mucho menos a Luna... ¡imagínate los problemas! Ya le venía justo con comer hormigas y que le pagasen un sueldo para poder comprar somníferos ya que para entonces vivía debajo de las vías de un tren... El pobre Javichulo, apenas se acordaba de que habían estado juntos Luas y él, con el sacerdote... pero eso daba igual, esta era otra historia, ¿Cómo conseguiría encontrarse Luna con Javichulo? Ahmed y Calatrava estaban hasta el moño. Habían sido rechazado y apartado de la historia en cuestión de varios párrafos, ¡no se lo podían


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creer! ¿Estaban dispuestos a desaparecer en el infinito mundo de la fantasía para siempre? Yo creo que no, que ellos no estaban dispuestos, pero ¿y quién soy yo para juzgar a caso? Pues no lo se, pero lo que si estaba claro es que ellos tampoco sabían muy bien quienes eran. Calatrava iba echo un pincel y Ahmed estaba echo un adefesio. Los dos hacían la pareja ideal, junto a Luna y juntos decidieron salir de allí y reunirse con Javichulo. Para aquel entonces Luna estaba ya cansada de tantos giros argumentales que le entró potera, se había mareado. No podía aguantar la presión de ser mujer y mucho más si tenía que venirle la regla en poco tiempo, ¡vaya fastidio! Tenía que hacer lo posible para escaquearse y la única solución era tener un hijo. Desesperada por encontrar a Javichulo empezó a potar por todo cómo si estuviera realmente embarazada y potó hasta encima del cadaver de Yossarian. En cualquier caso ahora se sentía mucho mejor y algo más situada, después de soltarlo todo se quedo tan pancha que empezó a tener claro de que iba el código que le había pasado... sabía que esa muerte podía ser de un virus cibernético, el código le serviría para abrir la puerta de Ishtar y regresar al futuro. Pero eso no debía ocurrir, no en ese tiempo, no en ese momento, Luna todavía tenía mucho que aprender. El cuerpo de Yossarian yacía sobre el asfalto, cubierto de vómito y con la cara transfigurada. No parecía ya él, parecía algo horrible, distinto a lo que habían visto antes. Su piel lucía amarilla, sus ojos inyectados en sangre se mantenían abiertos, mirando al infinito. O al único infinito que Yossarian podía ver en ese momento. Luas pensó en la muerte, pensó en lo mucho que cambia a las personas; especialmente a las que no mueren. El código fuente parecía haber matado al soldado, y Luna quería vengarse de alguna forma ya que al fin y al cabo el soldado le había parecido simpático. Respira, respira y piensa en tu siguiente paso.


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Ahmed! Calatrava! - Ahmed, hecho un compleo zombie, y Calatrava se despiertan de su letargo tras la larga y soporífra reflexión de Luna. Muestran los colmillos y una saliva espesa brota de sus labios, mojando el camino que recorren para acercarse a su maestra. Calatrava muestra sus respetos en un murciano incomprensible, y ofrece sus manos en señal de servidumbre. Ahmed sólo gruñe y babea, pero no dice gran cosa. - Me vais a ayudar a cruzar el desierto. Tengo que conocer al padre de mi hijo, coordenadas 34.089323, 38.858524. Ahí encontraré a Javichulo, tenéis que llevarme! Recoged gasolina para el Jeep, nos vamos joder! Todo esto, Luna lo hablaba en árabe, pero si lo transcribiéramos como era no se entendería nada, como aprendimos al principio del capítulo. En cualquier caso se iban a adentrar en el desierto, y sin duda disfrutarían del viaje. La primera impresión de Luna al llegar al final del pueblo y plantarse ante el infinito paisaje de las duna fue mas bien de acojone. Se replanteó la situación, miro a los lados, se lo penso dos y tres veces. Fue al ver los ojos brillosos de Calatrava cuando se decidió. Iba a hacerlo, pero necesitaba ir muy ciega para simplemente dar los primeros pasos. Así que, sin espiritu de retirada, volvieron atras a ver que tipo de estupefacientes encontraban en el desolado poblado libio. Al menos ya no hacía tanto calor, el sol había descendido y era prácticamente de noche, aun así Luas seguía sudando. Especialmente entre las nalgas, su nuevo culo era bastante redondo y bonito, le gustaba, pero ello conllevaba algunos contras que sufría en ese momento. El pueblo seguía en un estado similar, aunque se veía a algunas personas asomarse a las ventanas y otras corriendo a encerrarse de nuevo en casa al ver al grupo medio zombie andar por las calles. - Cómo conyo vamos a colocarnos en este pueblo si no soy capaz de preguntarle a nadie? - Cogiendo el kalashnikov con ambas manos chilla unas palabras en árabe que se acababa de inventar, pero que suenan


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amenazadoras y acto seguido empieza a disparar en todas direcciones hasta que el retroceso del arma le hace caer de culo. Au! Ahmed se parte la caja y Luna, ofendida, le clava un cuchillo en el ojo como respuesta. No brota ni sangre, este tío está vacío por dentro. Pasan por donde estaba el cadáver de Yossarian con sorpresa al no verlo ahí, sólo unos restos de vómito que dibujan la figura que ocupaba el cuerpo del soldado. Quizá se lo hayan llevado para evitar el mal olor por la manyana, o para no asustar a los turistas, o quizá alguien tenía hambre; En todo caso a Luna le importaba tres cojones, quería pillar, y algo fuerte. A pesar de ser una nueva persona conocía el efecto de las drogas. Como sabemos la consciencia de Luas residía dentro de esta jovencita con aspecto cada vez más sensual, y las drogas siempre habían sido parte de su rutina desde que conocíó a Ro y a su padre. RO Ro joder! Pensar en su antiguo (o futuro) camello le hizo erizarse los pelos de la nunca y la chocha, era un tipo de intuición que no acababa de entender de donde procedía, pero sin embargo no podía dudar de su veracidad: Ro tenía que estar cerca, y él podría proveerle de las drogas que necesitaba, y quizá, algo de companyía para el trayecto. Calatrava y Ahmed serían un buen alimento, pero como companyía daban pena.Así pues Luna empezó a correr por las calles, en la dirección que su instinto le indicaba. Así sin un aparente rumbo empezó a dar vueltas a una misma manzana, una y otra vez veía las mismas puertas, ventanas, agujeros de alcantarilla y baldosas. Dio tantas vueltas que todas las baldosas le eran familiares al final. Calatrava y Ahmed la seguían, incansables, como un galgo persique al conejo de tela. Una, dos, tres, mil vueltas y plas! Al girar una esquina que ya conocía a la perfección va y se encuentra a Ro, sentado de piernas cruzadas en posición de meditación, escuchando a, ni más ni menos que Yossarian. Yossarían está en proceso de descomposición, pero se expresa en un perfecto espanyol de Castilla. Luna se frena en seco, al parecer Ro se encuentra en un tipo de trance y


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no quiere despertarle, por lo que decide atar a Calatrava a una farola y acercarse poco a poco para unirse a la conversación y pedirle a Ro unos gramillos al terminar. Yossarian está muerto, por supuesto. De eso no cabe duda alguna. Tambien Ahmed estaba muerto, y ello no le impedía correr y ser un verdadero coñazo. De alguna forma Yossarian parecía muy entero mentalmente, la conversación era sobre la muerte. Luna había experimentado ya la semimuerte y la muerte como Luas, se había descompuesto y había reaparecido en más de una ocasión, por lo que había dejado de parecerle algo muy importante, pero Yossarian se expresaba muy bien y parecia hablar de ello desde un punto de vista a la vez vitalista y a la vez óscuro - No le iba a hacer mucho danyo escuchar un rato, las drogas podrían venir después y Javichulo la esperaría en el desierto sin lugar a dudas. Ahmed había seguido a Luna a pesar de los intentos de esta por evitarlo, al menos no hacía nada de ruido. Una vez detrás de Ro, podían seguir perfectamente la voz del soldado muerto: - ... Es normal que tengas miedo a la muerte, Ro, por ello creo que haces bien en querer escuchar sobre ella de alguien como yo, es decir, alguien muerto. Piensa bien en lo que te he dicho antes, hay muchas formas de ver la muerte y cada una es válida. De hecho, lo único que es verdadero para todos nosotros es la muerte, pero no hace falta ser un sabio para entender esa idea. Lo que voy a tratar de explicar después de la introducción que te he hecho es que no hay otra cosa más importante en la vida que la muerte. La muerte de algo puede ser el nacer de todo. Sólo cuando naces estás en el camino de la muerte. Sólo cuando mueres entiendes porque has nacido. Todo es lo mismo, un ciclo constante en la existencia que se entrelaza, la serpiente que se muerde la cola, el Oroboros, ¿te han hablado alguna vez de el Oroboros? Podemos entender que aquí la verdadera solución al problema es... ¡Un espadillo cósmico en el centro de la galaxia! Luas se despierta


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Por un momento piensa que vuelve a ser él mismo, es decir, un hombre, protagonista de nuestra historia y de su propia ex-vida, pero poco tarda en darse cuenta de que no. No sabe donde está, parece ser que algun colgado la ha secuestrado, dado que tiene cuatro focos de 500 watios enfocándole a la cara, una manzana en la boca y las manos y los pies atados a una silla mecedora. -¿Pero qué coño? Nadie contesta. Lo único que logra oir es el zumbido de las bombillas, y lo único que ve son 4 manchas blancas enormes. Se relaja y piensa: -A ver...¿a donde coño va mi vida ahora mismo? Siempre he sabido lo que tenía, quiero decir, lo que quería hacer. Persigue tus sueños dicen...hijos de puta, esos mierdas que escriben esas frases en Facebook no se han comido un moco en su vida. Suena bien. Persigue tus sueños. Pues mis sueños me han llevado a esta situación sin sentido en la que ni siquiera tengo muy claro cual es mi género. Siempre quise ser mujer...y ahora que lo soy, me doy cuenta de que no tiene sentido ser una o la otra cosa. Más me hubiera valido ser ingeniero o limpiaculos. La cuestión es que siempre he vivido un tanto a la deriva, pensando y confiando en que todo iría bien, pero mas bien me siento desorientado. En cualquier caso, mejor volver a un parrafo más arriba, estaba mejor saber lo que era estar soñando... entonces Yossarian... - ... Lo que voy a tratar de explicar después de la introducción que te he hecho es que no hay otra cosa más importante en la vida que la muerte. La muerte de algo puede ser el nacer de todo. Sólo cuando naces estás en el camino de la muerte. Sólo cuando mueres entiendes porque has nacido. Todo es lo mismo, un ciclo constante en la existencia que se entrelaza, la serpiente que se muerde la cola, el Oroboros, ¿te han hablado alguna vez de el Oroboros? Podemos entender que aquí la verdadera solución al problema es el sexo. Si solucionas el problema del sexo, solucionas el problema de la muerte, entonces, renaces... Entonces, Yossarian a escupir espuma por la boca y a tambalearse


Decimoséptimo problema

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dando golpes inconsciente contra el suelo en forma de espasmos, igual que se ha escrito antes y de la descomposición pasó a la composición, de tal manera que su cuerpo volvió a la vida. Al levantarse, Luna que volvía a ser Luas, en formato hombre, pues estaba viendo la locura en su propia cara. Ahmed y Ro habían desaparecido, sólo estaba el cuerpo de Yossarian, totalmente vivo, y mientras Luas se veía con los ojos enrojecidos en un charco de agua que había entremedio Yossarian y Luas. Realmente la escena había cambiado, no sabía ni cómo ni porque pero ya no estaba en Libia, sino en una especie de pantano muy oscuro, lleno de reflejos en el agua, un cielo gris, el soldado Yossarian y los ojos enrojecidos de Luas hombre. Al ver su cuerpo, estaba cubierto de sangre, un grito, ¡Aaaahhhhhhh! ¿Estoy vivo o estoy muerto? Luas oye esas palabras cómo si sonaran en un megafono, Yossarian no se mueve, es todo cómo una terrible foto, estática, que no se mueve, petrificacción... ahora podía sentir perfectamente lo que era sentirse cómo una piedra, algo totalmente aferrado a la oscuridad, sin luz... ¿o quizás las piedras tenían más luz que las estrellas? Luas empieza escupir espuma por la boca y a tambalearse dando golpes inconsciente contra el suelo en forma de espasmos hasta que al final se calma a pesar de estar atrapado en una foto. Por fin con un poco de aliento empieza a oír su propia voz otra vez desde el cielo: - No, no y no. Tío, ¿qué acabo de decir? Si se quiere escribir se va a escribir, NADIE debería escribir nunca por que debe hacerlo, solo que, para mí, vosotros no queréis. Así que si queréis, que se note... si no queréis, pues no se hace. Lo que intento es deciros que yo así voy a dejar de querer. Entonces la voz de Ro dijo: - Tio, a ver, no es no querer, es estar con otra cosa en la cabeza, es no


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Luas y sus problemas

acordarse, a mi no me parece mal hacer algo que obligue a mantenerlo vivo, no sera un plan un coñazo de obligación, sino un recordatorio, a mi me mola escribir y pertenecer a Luas, sólo que en mi día a día ni pienso en ello. Pero Luas: - En lugar de querer usa la palabra apetecer, En los últimos años se ha recordado muchas veces y la babosa seguía ahí, muriéndose de sequedad. Me parece mejor soltarte lo que pienso al respecto de la inactividad... Para que se escriba que no coger y cargarse la primera y única norma fundamental. Dios, no me quiero ver en la situación de: Ro, tío, la Luna ya ha menguado, ¿que pasa que no has escrito? ¿Qué hago? ¿Te sanciono? Ahora tienes que escribir dos párrafos mínimo? ¿O desvirtuar la historia? ¿Porque uno puede no sentirse con ganas de escribir? Si esta obligado, bueno, coge y mete en la historia pues un cacho que aunque no se note, desvirtúa todo el objetivo. Y la voz de Ro: - Ya tio, porque no se... estoy que si trabajo, Amsterdam, novia, colegas, planes, busqueda de más trabajo, pintura, arquitectura, manualidades varias y escribir en Javichulo y sus problemas. Que esto como que aparece de vez en cuando cuando nos vemos o hablo contigo del tema y no es que yo lo quiera así, sino que la responsabilidad y el dia a dia me llevan la cabeza a otra parte, pero aún así, siempre hay tiempo aunque se apara escribir un poco. - Exacto. - Por eso me he puesto alarma cada día 15, y he escrito ahora...jaja. - Enhorabuena, ¿ahora me vas a explicar eso de que escribes en es eso de Javichulo y sus problemas?


Decimoctavo problema

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JAVICHULO Y SUS PROBLEMAS Decimoctavo problema

Luas tenía los ojos rojos, no podía ver... había ido al médico para saber si tenía una ameba en alguno de los ojos pero no le había sabido aclarar, cosa que no sabía si era peor, si ir a ver al médico o no verlo... Javichulo le había salvado del anterior problema y de paso le había salvado del anterior capítulo, estaba harto de tener que aparecer cómo secundario y pedía más protagonismo en la serie.. estaba dispuesto incluso a escribir el próximo capítulo. Llamó a Ro y a Borjamari y les comentó la idea de un nuevo capítulo. Estaba super emocionado con el guión, sabía que Jose Jones no se interpondría entre Luas y él, qué conseguir por fin reescribir la historia. Todo dependía de si Ro y Borjamari aceptaban que era más grande escribir sobre Javichulo que sobre Luas... había mucho juego incluso la carrera profesional de Luas que en este momento estaba buscando trabajo, desmotivado por la nostalgia de las anteriores situaciones... esto no podía seguir así, esta historia tenía que ser la mejor, aunque de momento Luas empezaba sin ver nada de nada lo cual le daba cierta ventaja a Jose Jones a la hora de presentarse para el papel de éste en la serie y que finalmente los telespectadores dejaran de asociarlo siempre con un mismo personaje. Sin embargo tenía sus dudas, demasiados anyos había estado interpretando a Javichulo como para que en la misma serie él interpretara a otro personaje, pero nada importaba, lo iba a intentar. Era el día de la audición y se habían presentado 999 candidatos, entre ellos Jose, Jackson Perry Lewis (el sexto titán, más conocido como Beni), Luis Ruis, Miki, etc... Bueno, estaban todos, sabían que el papel era pasta gansa, y ahora era el momento de invertir en bolsa.


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Luas y sus problemas

Javichulo estaba muy ocupado tratando de dirigirlo todo, luces, cámaras, acción, la cola de gente que no dejaban de empujar, Luas entrando en el banyo de senyoras, Luas cagando sobre el escenario, los becarios que no tenían ni puta idea de hacer su trabajo, ... Sólo eran las 8 de la manyana y aun estaba esperando su café, parecía que al fin y al cabo preparar su propio capítulo iba a ser trabajo duro, pero no se iba a rendir tan fácilmente, sentía todo el poder de su determinación correr por sus venas y la historia lo iba a petar. Lo iba a petar, de verdad. Empunya su megáfono y continúa dirigiendo el cotarro con sus dotes de liderazgo. - Por favor, podríais no empujar por favor? Tenemos muchas horas por delante, todos tendréis vuestra oportunidad! Esa chica tan guapa de ahí os dará vuestro guión y vuestro turno, gracias! A ver, dónde está mi café? Por dios, puede alguien sacar a Luas de ese cubo? A ver, quién ha dejado entrar a esos? - Senyala a 2 de los titanes que han entrado en el teatro, uno de ellos le está quitando los restos de un operario de cámara al otro de la planta del pie después de que lo pisara y lo espachurrara como a una uva. - Titanes, contesté a vuestros mensajes muy claramente, no? NO PODÉIS REPRESENTAR A LUAS, él es bajito. Dónde está mi café? Ah, esa mesa colocadla aquí delante, pero dónde están las sillas? Bien, aquí está mi café... El becario que traía las bandejas de café se tropieza con un cable de electricidad y acaba en el suelo. Él y los cafés. Javichulo mantiene la calma mientras ordena que alguien tire al becario al río después de pegarle un tiro en la nuca, y con toda la educación que le caracterizaba pedía por favor un nuevo café, pero con un chorrito de ron amazonas esta vez. La cabeza le empezaba a doler, por qué estaba rodeado de inútiles? Acaso era él el único inteligente enquiera er esa sala? Ni sia muy inteligente, si al menos pudiera contar con la ayuda de Luas... No, no y no, estaba mejor sin él, de hecho así podía demostrar que el exito de la serie poco tenía que ver con el propio Luas, si conseguía emanciparse emocionalmente por completo, conseguiría a su vez ser mínimamente feliz. Aun así nada parecía salir bien sin Luas teniendo un papel activo en la producción. A tomar por culo todo, Javichulo se va a su camerino a


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meditar y a pensar en alguna solución a sus problemas. En la puerta de su camerino siguen luciendo las dos J de su antiguo usuario, ni eso había sido capaz de cambiar a tiempo. En el sofá de su interior estaba Estrella en cueros, completanente colocada, con la mano entre las piernas que estaban abiertas con su sexo mirando hacia la puerta. La idea era que cualquiera que entrara pudiera verla así y incitar su apetito sexual, tenia muchas ganas de ser empotrada salvajemente ya que desde la historia con los Titanes no tenía buen sexo. Esta profunda depresión sexual la había llevado a las drogas, lo que la hacía mucho menos atractiva para el hombre común. No nos confundamos, el último polvo de Estrella debía haber ocurrido como mucho 4 horas atrás, pero la gente se la follaba a desgana y luego se iban sin dejar un número de teléfono. Sin embargo Estrella sabía que Javichulo le daba a todo, era un bruto, y le encantaba el sexo anal; por eso le eligió como posible víctima. Hoy iba a follar salvajemente, estaba segura, y por el culo. Mal día, Javichulo no estaba de humor. Al abrir la puerta se encuentra con el escenario, suspira con los ojos en blanco y se dirige a su silla, enfrente del tocador. Realmente Estrella ni se ha dado cuenta de que entrara por la puerta, además sus dedos le estaban dando mucho gustirrinín y sus ojos estaban cerrados de placer. Cada tanto se oía un leve gemido, desde lo más profundo de su garganta, casi imperceptible. Javichulo podía oírlo, con su oído de can, pero su estado de ansiedad le impedía todo tipo de excitación sexual. En sus mejores días estaría salivando y ya le habría arrancado el cuero a Estrella, que se encontraría con la cabeza hundida en el sofá mientras Javichulo le preparaba el ano con el puño, jadeando y aullando como un puto licántropo. Ahora lo más cerca que Javichulo estaba de aquello era que veía, en su interior, una gran luna. Una luna azul, que emanaba sangre azul, que caía sobre la tierra en forma de gota justo en el punto en el que él, Javichulo, se encontraba mirando a sus propios pies, con lágrimas azules en los ojos. Todo me sale mal... He tratado de hacer todo lo posible para salir adelante, yo solo, pero todo me sale mal. A veces cuando uno trata de


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Luas y sus problemas

llegar hasta un punto determinado, se plantea metas imposibles para al menos, avanzar hasta ella, crecer, y fracasar. Pero los pasos que uno da, sólo los da para atrás cuando su fijación deja de estar en el horizonte. Yo tengo el horizonte ante mí, tengo esta nueva temporada proyectada, tengo que triunfar en televisión por mí mismo, y sin embargo al dar el primer paso me tropiezo y caigo de culo. caigo de culo y estoy detrás de la meta de salida. Todo esto es abrumador, yo debo ser más fuerte que todo esto. Yo CREO ser más fuerte que todo esto, pero parece pesarme como un yunque de herrero que tengo que cargar sobre mis hombros mientras subo el monte Sinaí, descalzo y con los pies amputados. No creo que sea capaz de salir ahí fuera ahora mismo, no creo que pueda ni siquiera seleccionar al actor que hará de Luas, no sé si debería abandonar el proyecto... Pero cómo voy a hacer eso? El proyecto ni siquiera ha empezado, la gente va a pensar que soy un fracaso, va a ser una completa decepción. Debería esconderme? Y si huyo ahora mismo de aquí? Y si me quito la vida? Piénsalo bien, es muy fácil, aquí hay unas cuchillas de afeitar y la banyera se llena en 10 minutos. No notaría gran cosa, y luego, sólo me encontrarían muerto y no tendría que afrontar ni el fracaso ni la decepción de los demás. Suena suave y sencillo, eh? Dulce y liberador... Pero a la vez me da miedo, el vacío, el negro infinito... Otra vez no, no puedo morir otra vez. Tendré que huír... Rápido, voy a coger las llaves del coche y... - Tú no te vas a ningún lado hasta que me folles, puto maricón! - Estrella, con un ojo mirando al este y el otro a Javichulo, apuntaba con una 9mm a éste. Las manos temblorosas, por las drogas, o por los continuados orgamos que se había estado produciendo, visibles por el el jugo reseco en su pierna izquierda. Al parecer, Javichulo, había estado pensando en voz alta y las ideas suicidas ponían a Estrella como una moto, lo cual era demasiado dado su actual estado - O me follas o acabaré yo mismo con tu vida! Ven aquí y cómeme el conyo, grandísimo maricón! Me vas a preparar cuatro cafés con dos tostadas, me vas a limpiar el baño y la cocina, me vas a aspirar las alfombras a pulmon. Parece ser que la situación estaba totalmente fuera de control.


Decimoctavo problema

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Estrella, que en lo que llevaba de historia no había sido más que un mero objeto sexual para todos, incluyéndose a si misma, se había drogado lo suficiente como para sentir una sensación de unión con el universo y verlo todo claro. La historia estaba siendo muy injusta con ella. Por eso, aunque Javichulo no comprendía nada, Estrella chillaba a gritos que ya vale de tanto machismo sin pudor y tanta agresión sexual. Ella se sentía más que una chocha con tetas, y decidió romper una lanza en apoyo del la igualdad de oportunidades y el sexo con amor. Javichulo, con la que ya tenía encima, perdió los nervios ante esta situación tan reivindicativa, y comenzó a reirse. No tardó en darse cuenta de que no es sano reírse en la cara de alguien desesperado mientras te apunta con una 9mm al ver el agujero que le acababan de hacer en el estómago. Aturdido y confuso, fue pocoo a poco perdiendo la conciencia, y encontrando la paz, intercalando miradas entre Estrella y sus manos llenas de sangre. * Estrella entró de nuevo en razón. Se dio cuenta de que se había pasado un poco, y que la violencia no era el camino. Aunque ya le había pegado un tiro a Javichulo y este seguía dando espasmos en el suelo, pensó en que aun era posible mejorar la serie. Llamó al número que le había dado el guionista de turno en caso de disparo en el estomago que resultaba ser una linea 803. Al otro lado del teléfono apareció la voz muy sexy de una teleoperadora tras el típico mensaje de cobro privado que tienen estas lineas privadas que no dejan de ser una estafa pero que los gobiernos siguen permitiendo que sigan en vigor ya que a los gobiernos les gusta la magia y la mafia. Para el gobierno pues todo esto era caldo de cultivo para seguir reinando el terror y fastidiar a “Luas y sus problemas” aunque el tiempo corría y Javichulo la estaba palmando. Estrella sabía que la había cagado y no quería seguir más así, en esta espiral que había creado el gobierno con estas lineas de estafa... Tras contestar la teleoperadora Estrella se le pone a decir de todo ya que necesitaba ayuda urgente. La teleoperadora pues sólo quería saber si Estrella estaría dispuesta a tener sexo con una mujer madura a lo que


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Estrella respondia enfurecida que no, que pasaba de tanto machismo recalcitrante, que esto no podía seguir así y había que salvar a Javichulo aunque fuera el último hombre en la faz de la Tierra y sobretodo porque era el prota de este capítulo. De Luas hacía tiempo que no se sabía nada de él. Se había perdido unos párrafos más arriba aunque no era muy importante puesto que en este capítulo jugaba más bien un papel secundario y sin problemas. Cómo eso le fastidiaba mucho pues empezó a buscarse problemas y apareció de nuevo en escena. Esto a Javichulo no le gustó nada así que intentó llamar él mismo al 803, a ver si había más suerte. Con gran esfuerzo, sacó el movil del bolsillo de su chaqueta, pero había tanta sangre por todo que la pantalla táctil no reconocía sus dedos. Finalmente lo consiguó y se puso el aparato en la oreja. Con la visión borrosa por la galopante bajada de tensión arterial, mientras escuchaba los tonos del teléfono, distinguió la figura de Luas, rebentando un palo de escoba en la cabeza de Estrella, a la que pareció no importarle. ¿Cómo puede ser? ¿Sería quizá que estaba alucinando? Sin tenerlo del todo claro, a modo de espectador, sigue observando la escena e intentando llamar al maldito teléfono. -¿En qué puedo ayudarle?-Respondió al fin una teleoperadora humana. -Gracias a Dios, necesito ayuda urgente, me voy a casar, y mi estómago....

BANG BANG BANG BANG


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Estrella, aun pretendiendo acabar con la violencia en el mundo, hace un asombroso despliegue de bipolaridad, y le revienta a Luas las piernas a tiros. Ahora es Luas quien muerde el polvo, Javichulo finalmente se desmaya, y Estrella, al tiempo que escupe a Javi en la cara, se arrepiente de lo que ha hecho. Parece ser que los problemas de Javichulo no son tan diferentes a los problemas de Luas, ya que ahora los dos están en el suelo, retorciéndose de dolor, porque Estrella los ha reventado. Javichulo está viendo su muerte otra vez, se está viendo morir... Pero sigue sin morir, sobrevive como ha hecho hasta ahora. Luas chilla de dolor y llora. La vida le está haciendo mucho danyo y no para. Luis Ruis aparece y le absorbe a Luas la sangre de la herida. - Oye, he aparecido de la nada para ayudarte con tus heridas porque tengo un interes oculto. Luas y Javichulo se sienten muy hechos polvo y no están seguros de poder satisfacer la petición de Luis. Como no se sienten al 100% Luas decide hablar: - Ey... Hola? No veo nada, no siento nada. Hola? Me duele la mano, pero es que me la acaba de arrancar un cocodrilo. - Luas parecía colocado, flipándola. No se le podía hacer mucho caso, y Javichulo seguía agonzando. Tenía problemas. Ahora empezaba todo. Javichulo tenia problemas reales, se asfixiaba en su propia sangre, sus pulmones estaban llenos de sangre. Javichulo tenía unos problemas muy reales, y todo era gracias a Estrella, que seguía apuntándoles con la 9mm. Seguía apuntando a los dos, aunque Luas seguia ciego y por eso no se daba cuenta de la gravedad de la situación. Estrella temblaba, Javichulo temblaba. Tenía un pulmón perforado, y nadie parecía dispuesto a llamar


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Luas y sus problemas

al 112. Hasta que de repente, Luas dice: - Estrella, coge mi móvil, llama al 112 y tuitea desde mi cuenta que creamos un crowfunding para salvar Javichulo y sus problemas Limited. Vamos a invertir toda nuestra pasta en que esa serie salga bien, y para ello necesitamos a Javi vivo... Javichulo sigue sintiendo el dolor. Su pecho palpita, su garganta se seca. Vivir duele, por eso Javichulo se plantea morir, sobre todo porque el dolor es tan fuerte... Duele tanto que Estrella partiéndose la caja delante de él no parece real. “Estoy en el hospital, tengo tubos en todos mis orificios” Piensa Javipollas al despertarse después de la anestesia. “A ver, esto duele Enfermera, morfina!!” La enfermera se acerca y sin mediar palabra abre el grifo. Morfina en vena, Javichulo gime y le da igual sentirse solo. De hecho, no se siente solo, sólo colocado. La morfina le adormece, elimina el dolor y le dice: “Luas te espera...”. - Uauh...


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LUAS COMBATE Luas combate

Tras un largo estado vegetativo, en la mañana del 25 de Marzo de 2016, Javichulo se despertó tranquilo, en paz y profundamente descansado. Con una sonrisa dibujada en la cara y aun en la cama, remoloneaba como un infante sin pensar en nada en particular. Sintiendose como una pluma, saltó de la cama y se puso la bata de leopardo y unas pantuflas de pepero. Subió las escaleras a la cocina y sacó de las estanterías todo lo necesario para su desayuno habitual: Café soluble en leche fria y un buen bol de muesli. Primero puso la leche en el muesli, para que se vaya ablandando mientras preparaba el resto de las cosas. Con su cuchara favorita y al tiempo que vierte la leche, remueve dos cucharadas colmadas de cafe barato. Al muesli, un puñado de pasas de uva y un plátano cortado en rodajas. Ya en su mesa, encendió su tablet Android y navegó un rato en internet, poniendose al día de sus temas favoritos como la sodomía o la pederastia. Leyó las noticias y no parecía haber pasado mucho en los últimos días. Y cayó en la cuenta. -Un momento...qué fue del brazo de Luas? Se lo amputaron? Y su ojo? Se lo han sacado? Continúa ciego? . -PLAS!


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Luas y sus problemas

La enfermera del FBI asignada al caso del tiroteo de Javichulo abofetea a Javier porque ya le tiene harto con tanto lloriqueo acerca de Luas. Que pase página, que se busque a otro, más guapo, más fuerte. Pero que se olvide ya. Javichulo, a pesar de las sabias advertencias de la agente Johnson * había decidido salir a la calle, a tomar el solecito que se estaba quedando demasiado blanco bajo el escaso calor solar de Polonia. * Hija del agente Johnson, veáse capitulo tercero: “Luas y su canciones”, versículo: El cacho en el que Miki revienta, por primera vez, y el agente Johnson hecho un animal, persigue a nuestros companyeros de aventuras. Mientras tanto Luas, bajo Tierra, tramaba un subterraneo plan. El ataud no le permitía moverse y se estaba poniendo nervioso. Pensó que quizá, al haber pasado ya 10 dias allí enterrado, alguna especie de gracia divina le ayudaría milagrosamente. Pero no, estaba bien jodido. Su plan era una mierda. Básicamente rezar y confiar en que se le ocurriría algo. Su garganta parecía papel de lija y sus ojos se habían volcado ya hacia adentro. Sus pies ya estaban en estado de descomposición, pero el muy hijo de puta no se moría. Esta vez estaba bien jodido. Solo algo le tranquilizaba, y es que en el climax de su sufrimiento, se le aparecía la visión de la bella cara de Javichulo, con un halo de antiguo dios rebelandose. Sin duda, si de alguna forma Luas, casi omnipresente en nuestra historia (incluido título), conseguía salir de esta, sería gracias a Javier. Pero Javier no estaba en condiciones de salvar a nadie, pues después del largo coma y la falta de circulación en su cerebro durante horas, lo habían dejado aun menos capaz si cabe, de hacer absólutamente nada. La agente Johnson, siempre muy dedicada, acababa de dejar a Javichilo en la guardería y volvía durante unas horas a su principal profesión:


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Agente de la ley. Desde el tiroteo y su asignación al caso la agente había estado volcada en el asunto al 120% de sus capacidades. Durante el tiempo que Javichulo estaba en coma dedicó toda su energía en descubrir el motivo del asalto, para ello debía encontrar a los únicos testigos de la escena, Luas y Estrella. Estos habían desaparecido después de todo el jaleo, dejando tras de sí rastros de ADN, incluídos semen y fluidos vaginales. Había evidencias por toda la escena, alrededor de donde yacía el cuerpo de Javichulo, probablemente inconsciente debido a la pérdida de sangre, de que había habido sexo salvaje entre Luas y Estrellas poco después del tiroteo. Luego las huellas se alejaban hasta el parking donde el Chevrolet de Estrella había desaparecido. Toda búsqueda fue en vano, parecían haber desaparecido de la superficie del planeta. Cuando la investigación llevaba en marcha unos meses, Javichulo despertó, y la agente Johnson se ofreció para su cuidado, con la intención de conseguir sacar información importante para el caso, pero Javichulo se dedicaba a lloriquear cada día porque echaba de menos a Luas. A la agente le daba algo de lástima ese ser patético y había acabado por cogerle cierto cariño. Quizá era su falta de amistades en la vida lo que le llevó a sentirse tan cercana a Javier. Linda Johnson había sido, desde pequeña, de grandes dimensiones. Cuando era una niña, los adultos dirían de ella “la niña gordita”. En los primeros años de colegio recibiría mucho bullying y los otros niños le obligarían a comer barro y mugir como una vaca. Pero Linda tenía en sus genes más de lo que había llegado todavía, así que cuando alcanzó la edad de 12 años medía ya aproximadamente 1 metro 80 centímetros, y después de apuntarse al gimnasio, toda su masa corporal era puro músculo, por lo que el bullying se acabó a los primeros brazos, piernas, muñecas y cráneos rotos en el colegio. La gente le respetaba porque le tenía miedo, pero Linda seguía sintiéndose muy sola. Y sola siguió, incluso después de graduarse en el colegio, en la academia de policía, en su 30 cumpleaños, ... Javichulo era más que un amigo, pretendía hacerlo


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su amante, y darle su flor quee tan preciada guardaba. KNOCK KNOCK La agente aprovecha que Javichulo está en la guardería para proseguir su investigación, su siguiente parada es interrogar a Miki. Nada apuntaba a que Miki tenía nada que ver con el asunto, pero desde que la intervención de Miki con su padre años atrás, había concluido en la destitución del agente Johnson, Linda siempre esperaba una oportunidad de que Miki estuviera envuelto en algo turbio y detenerle. Ponerle las esposas bien apretadas y decirle al oído “La espera ha valido la pena, cerdo”. Esa esperanza albergaba Linda, encontrar algún nexo para llevarse a Miki al cuartelillo, y quien sabe? Quizá violarle el culo, con la porra, y clavos, y.. “Bueno agente, te estás emocionando” - piensa para sí misma. “Bajo el principio de presunción Miki es inocente, así que actúa como tal y sólo haz las preguntas que... “ Le interrumpe la puerta abriéndose forzadamente y una niña de 7 años con el labio partido y un ojo morado chilla: - Ayuda! Por un momento se siente alarmada pero ese deja vu no es más que reminiscencias de su oscuro pasado. Tras pensárselo después de recuperar la cordura, por fin decide arrancar y ir a buscar a Miki para saber dónde encontrar a Luas. - No se nada de Luas desde hace tiempo - dice Miki mintiendo. Le he dado varías opciones de vernos por skype o quedar por whatsapp y me ha dado largas. Desde hace un tiempo no se conecta al whatsapp y creo que eso sólo puede significar una cosa y es que está en problemas. Ya que me dijo que después de lo que le ha pasado hasta ahora a la serie pues su imagen estaba muy degradada y que había empezado a recibir llamadas sospechosas que posiblemente no duraría con vida... - ¿Llamadas sospechosas de qué? - pregunta la agente Linda


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Johnson. - Pues de la policía - dice Miki con cara de malos amigos. - ¿De la policía? - Estupefacta. - ¡Qué si, coño! - pegando un golpe en la mesa. Bofetada para Miki de parte de Miki. Para retenerlo Linda había venido acompañada de 3 compañeros de policía que destacaban por ser luchadores de Pressing Catch en sus ratos libres. Aún así, sus compañeros se sentían en inferioridad con Miki... - Estás a esto de que te arreste Miki - forcejeando dice Linda cogiendo del cuello a Miki mientras este no deja de tambalearse rodeado de los 3 luchadores. - Suelta la verdad, bastardo. Sabes que te falta poco para que consiga meterte entre barrotes. Luas no anda lejos y tu sabes dónde estará. - O está en la cárcel o está bajo tierra, con eso te lo digo todo. - dice Miki muy enfadado. - ¿Qué llamadas recibía de la polícia Luas? ¿Lo estaban buscando? grita Linda. - Si, lo estaban buscando por intento de asesinato de Javichulo. - Querrás decir por asesinato, ¿no? - Me refiero al último intento de asesinato del capítulo anterior. No tiene nada que ver con esa vez que si lo mató pero al resucitar Javichulo y no presentar ningún cargo pues se declaró a Luas inocente por falta de caso - aclara Miki. - Si, pero eso ya lo sabíamos y con respecto al caso del intento


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de asesinato, tras los distintos interrogatorios y las siguientes investigaciones no hemos encontrado testigos, ni huellas, ni arma del crimen, ni tampoco encontramos a Javichulo aunque luego él si se encontró a si mismo después del disparo y eso facilito que se salvase después de todo porque así entonces supimos dónde estaba. Así hemos podido meterle en una guardería después del shock de recibir un disparo y por eso la serie siguió y por eso hemos seguido hasta ahora llegados a este momento ya que Javichulo sigue vivo pero ya nunca más va a volver a ser el que era o al menos en este capítulo porque no quiero parar de hablar hasta que me cuentes toda la verdad. Después de todo lo que ha pasado es hora de meteros a todos en la cárcel y cerrar la serie de una vez por todas. - Mira, ¡dejadme ir cabrones! No lo soporto masssss - enseñando los dientes Mik y soltando espuma por la boca cómo si se tratara de una tortura china. - Escucha Miki, estoy harta. Luas sigue en paradero desconocido pero si consigo meterle en la cárcel por intento de asesinato pues la serie se acabará y posiblemente acabes tu también encerrado en la cárcel y fuera de la serie también y esa será mi vendetta definitiva después de lo que me hiciste. - La seríe seguirá, ¡no digas eso! ¡Recuerda a Perro Argueyo! - dice Miki entonces... - Repite eso hijo de puta. Repita eso si tienes huevos. No te vas a atrever a nombrar a Perro Argueyo delante de mí. No te vas a atrever a repetir ese nombre, no te vas a atrever a dirigirme la palabra otra vezz en tu vida, porque si lo haces Miki, te juro que no sólo te voy a matar a tí, voy a ir a Santar Margalida y voy a erradicar a toda tu puta familia del mapa. Voy a matar hasta el último desciendente de la familia Torres y la familia Oliver. No va a quedar títere con cabeza, porque voy a hacer rodar todas las que se crucen en el camino que hay entre mi espada y tu cabeza. Miki, estás muerto, y yo no pienso parar hasta que esa


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sentencia no sea más que la pura verdad. Como has podido comprobar me encanta hablar, nací para ser narradora y cuando arranco es que no puedo parar. Me encantaría escribir un libro, pero el temor a que sea una basura me echa para atrás y por ello sólo puedo mostrar toda mi creatividad contra personas del mal, como tú o cualquiera de los que he tenido el placer de arrestar. Mala gente la mayoría de ellos, gente que merecía que le reventara las rótulas con mi porra; algunos de ellos sólo habían sido utilizados como cabezas de turco, y yo lo sabía, pero eso no me impidió reventarles las rótulas con la porra. Es una costumbre policial, sabes? Tú te has salvado porque hoy no he traído mi porra, sólo mi .45, y esta sólo la uso cuando de verdad me han tocado los ovarios y puedo usar el derecho a matar que me otorgoó el MI6 en casos de terrorismo extremista o terrorismo feminista. Por eso siento, Miki, que si descargo mi pistola sobre tus tobillos, rodillas y codos; vaya, que si te hago un six-pack irlandés en condiciones, siempre puedo salirme con la mía argumentando que me has intentado tocar una teta y que las leyes feministas me amparan por ser mujer y porque tú eres hombre. Terrorismo feminista hijo de puta. Atrévete, cabrón, atrévete a nombrar de nuevo a Perro Argueyo y te juro que aquí mismo, te arranco la puta columna vertebral, me la como, espero dos días a cagar los restos y me presento delante de tu familia con ellos, para explicarles que tu muerte fue desagradable y dolorosa, y que sufriste los 9 círculos del infierno mientras seguías suplicando, hacerles comer esos restos antes de matarlos uno a uno, de la misma forma, en un ritual escatológico de venganza. Hijo de puta, atrévete, porque destruyo todo lo que te rodea y más. Dame una excusa, una sola excusa y me comeré tu vida. Me la voy a comer y la voy a cagar y te la voy a ensenyar mientras sigues peleando por sobrevivir. Me encanta hablar, me encanta cagarme en dios, cuantas más burradas digo una tras otra, más cachonda me pongo. Oh Miki, eres tan guapo, fóllame Miki, quiero que me hagas un favor en el ano y hagas posible el paso del Eurostar para que me haga de oro cruzando el Canal de la Mancha. ¡Miki, hazme tuya porque este feminismo me está traicionando! -¿Qué dices pedazo de loca? ¿Te das cuenta de que estás como una jodida cabra? Sabes.... a mi el rollo “mi madre se come mi columna


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vertebral convertida en mierda” me la pone bien dura. Me largo de aquí antes de cometer alguna estupidez. -Pero... - murmura la agente Johnson, mientras ordena a la niña que le suba las bragas. Miki establece el último contacto visual, poniendo cara de astuciado al tiempo que cerraba la puerta. Aun escuchando los gritos a través de la puerta presiona el boton de planta baja y se larga de allí. Ya no está para estas movidas. La agente Johnson está un poco confundida, pero se hace un te daarjeling, cuenta hasta diez en orden invertido un par de veces, seis o siete, y luego en orden normal otras cinco o seis. -Debo seguír con mi investigación. Javichulo...mi pobre Javichulo está en el hospital lloriqueando por Luas...y yo aquí intentando follarme mi presunto culpable favorito. La verdad es que el tio es una bestia por la que me dejaría devorar, pero eso no le salva de lo hijo de puta que ha sido. Se dirige a la puerta y la niña llama su atención. Se acerca cabizbaja, le coge de la mano y la mira desde abajo con carita de unicef. -¡Aquí te quedas, zorra! Ya tengo bastante con soportarme a mi. PAM. Portazo in da face de la little girl. Sin remordimiento alguno y palante. Al llegar al hospital lee `Son Dureta´ en el cartel de bienvenida. Aparca su bici y al terminar con su candado, alza la vista y allí está él. -Dios mio.....Luas!


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LUAS Y LA CANCELACIÓN DE LA SERIE Vigésimo problema.

Y allí estaba yo, es decir, Luas y mis tres drugos. O sea, Javichulo, Ro y Borjamari. Estábamos sentado en el centro del plató, exprimiéndonos las rasureras para encontrar algo con que ocupar la noche. En el plató servían chupitos de tequila. Alcohol mejicano con limón o con sal... que es lo que estábamos bebiendo. Eso nos aguzaba los sentidos y nos dejaba listos para una nueva sesión de Luas y sus Problemas. Era media noche, media hora mas o menos más tarde, la luna brillaba llena, la situación era todo un poema. Yo, es decir, Luas estaba abatido, y Javichulo cansado después de las varias horas de rodaje en los últimos días. - ¿Has hablado con los de vestuario? - dice Borjamari. - El director me han dado paso para la siguiente escena, tengo que ir al siguiente escena a rodar con Amanda, no tengo tiempo para eso. responde Ro agitado. - Pero me lo prometiste - se calienta Borjamari - Debemos acabar la escena del entierro de Luas ahora con los otros trajes oscuros que han traído de casa de Bob los de maquillaje. Habrá que rodar esa escena otra vez cómo ha estado exigiendo el director aunque lo intentásemos sin resultados el Lunes pasado. - El director me ha dado paso para la siguiente escena y... Los dos estaban enzarzados en una discusión y Javichulo y yo parecía ausentes al lado de ellos. Sin embargo, nuestra presencia


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era mayor que cualquier manifestación o libertar de expresar los sentimientos que había ordenados en aquella serie. Eramos el eje de la serie y se nos fue de las manos. Ya hacía 1 día que se había cancelado la serie pero Borjamari y Ro seguían actuando cómo si aún siguiese la serie pero el equipo técnico, los productores y el resto de escenario sólo se dedicaban a pasar por allí para desmantelarlo todo lo que se pudiera o más y llevarse hasta el cemento del plató si hacía falta - Vamos, recogemos yaaaa. - Por fín, esto ya se acaba, ya era hora, después de 7 años, ¿eh Johnny? - Claro MacGyver, ya te dije que este día llegaría. Coge lo que puedas, rápido. Todos los que había formado parte de la serie se había acercado al plato a ver si rascaban algo aunque fuera un zapato o un recuerdo de los estudios dónde durante todo este tiempo había tenido lugar este gran sueño. Había gente que venía con carritos de la compra a pillar lo que fuera, colas inmensas que salían de la ciudad. Grandes manifestaciones o grupos de personas muy numerosas se habían reunido alrededor de los estudios acordonados por los SWATs que repelían con sus armas a todo aquel que no tuviera acreditación o autorización para poder pasar al siguiente nivel de seguridad. Sin embargo, se les había ido de las manos, los SWATs habían hecho lo que habían podido pero estaban en DEF CON DOS pasando a DEF CON UNO. La gente arrancaba las paredes a mordiscos y la histeria generalizada había empezado a generar numerosas muertes muy diferentes a los alrededores del estudio, de una índole y una naturaleza muy diversa. Se estaba produciendo algo mas que una epidemia y los SWATs se habían visto reducidos por las decenas de miles de personas que estaban rodeando el kilómetro a la redonda. El problema era tal que mucha gente había perdido la cordura y estaba empezando a irse con menos de lo que tenía. - Estaba claro que se está generando un gran saqueo del inmueble - empecé a comentar al fín.- Sin embargo nadie ha conseguido superar


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el nivel de seguridad 5 y de momento estamos seguros aquí, en el plató central. Era mayo de 2032 y mi cabeza para aquel entonces ya estaba plagada de cabellos blancos, Ro estaba calvo y el Borjamari había criado una buena panza. Javichulo conservaba su aspecto de drogadicto y esa carita de ninyo. Ahora le faltaban las dos paletas frontales, fruto de una pelea en un bar gay que había empezado él mismo con intención de hacerse el chulo delante de Luas. Javichulo siempre se metía en problemas tratando de impresionar a los demás. Había llovido mucho desde el tiroteo en el que Estrella casi mató a Javichulo y más aun desde que Luas mató a Javichulo, y algo menos desde que Luas mató al Nigrojaque. La serie había tenido sus vaivenes, como todo. Debido a los grandes y rápidos cambios sociales que se daban en Oceanía, los productores tenian que debanarse los sesos en cada nueva temporada para mantener a sus expectadores sentados con una cerveza en la mano y la tele en ON. No siempre salía bien, pero en esos casos se elegía a algún personaje principal y este moría de forma violenta. Eso vende, y la serie arrancaba de nuevo pero con algún que otro personaje menos - Daba igual, siempre podían hacerlo resurgir con cualquier excusa barata, la audencia ya había perdido la cuenta del número de veces que Luis Ruis había muerto asfixiado. Sin embargo los fans más puristas de la serie perdían el interés progresivamente, se estaba convirtiendo en un producto para el consumo masivo y se habían perdido los principios iniciales. En otras palabras, se estaba convirtiendo en Mainstream y eso siempre devalúa. Luas y sus Problemas tenía cada nueva temporada, menos valor y más muerte. Sin embargo esto poco o nada tenía que ver con la cancelación de la serie, hecho que nadie se sentía preparado para afrontar, habían sido demasiados anyos... Y como bien se sabe, los actores estábamos MUY implicados en la trama, hasta el punto de no ser capaces de ver la línea que separaba la ficción de la realidad, lo cual es normal teniendo en


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cuenta que la realidad era realmente una ficción. Como ya he dicho, nos habíamos hecho mayores. Javichulo había desarrollado una enfermedad muy rara que sólo tienen 1 de cada 10 yonkis. No era grave, pero le ponía de muy mal humor a veces. Su aspecto era por lo demás, deplorable. Como siempre, pero con menos dientes, y unas ronchas rojas muy extranyas que le cubrían parte de la piel. Seguía sin poder crecer una barba y le pedían el DNI cuando iba a comprarse su pack de birras diario. La conjunción de sentimientos que ofrecía la visión de Javi era más salvaje que el dilema al que se somete Raskolnikov. Su mirada seguíá siendo inocente, angelical y altamente sexual. A la vez, era repulsivo mirarle. Borjamari, a pesar de las drogas que seguía consumiento habitualmente, tenía un aspecto saludable; de hecho era el que mejor se conservaba en términos de salud, su veganismo había contribuido a ello, pero no le impidió doblar su peso desde que cumplió los 30. Ro había desarrollado miopía y estaba calvo, lo que le daba aspecto de profesor de colegio, cosa que le gustaba ya que él se sentía un adulto y quería tener el aspecto de uno. Era el único del grupo que se había casado y tenía hijos - además ya no se drogaba (frecuentemente) y estaba pensando en abrir un negocio paralelo a su profesión de actor, creando y vendiendo merchandising de la serie. Ro era lo que llamaríamos un “asentado”, su única unión con el caos era yo y mis problemas. A Ro seguía gustándole el caos, por mucho rollito que se llevara con su aspecto de profesor de historia aburrido hasta la médula. A todos el caos nos la ponia algo tiesa, era lo único que nos habría podido mantener juntos durante tanto tiempo. Y lo único capaz de mantenernos vivos también, pues el caos es vida, y sin caos sólo hay la muerte y la paz. Yo me negaba a aceptar el hecho de que estaba creciendo y seguía pegándome las fiestas. La fama mundial que me había ganado con Luas me permitía vivir en el exceso, putas, drogas, rock’n’roll y más putas. Había adoptado la forma de vida de un verdadero hustler, gracias al dinero y la fama. Me pasaba factura, notaba que algunas de mis funciones vitales se veían mermadas por el frecuente uso de las drogas y el sexo masoquista. Aun así, live fast and die young, a mí nada me paraba y el Ibuprofeno o la codeína curan toda resaca y


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todo dolor. Con mis aspectillo de Richard Gere tenía mucho exito con las mujeres, pero prefería pagarles y pegarles, que me pegaran y que se dejaran por el culo. No existía el romance ni el amor, sólo transacciones y yo trataba de sacar el máximo partido. Así, en ese punto de nuestras vidas, justo un día atrás (aunque ya se sabía y se comentaba en el plató) se anunció la cancelación de la serie y nuestras vidas se hicieron anyicos como el cristal y nadie podía recoger los restos. Fue duro, y seguía siéndolo en el momento en el que nos encontrábamos, en el plató, bajo el protócolo de seguridad del nivel 5, planteándonos qué hacer con nuestras vidas y en un inminente peligro de ser desmembrados por una horda de fans enloquecidos. A mí, personalmente, el mundo exterior me pelaba los dos huevos. Javichulo no dejaba de fumar tabaco ya que aunque sabía que le podía provocar un cancer pues lo que había fuera del nivel de seguridad era su perdición. Borjamari y Ro seguían discutiendo, interpretando su papel haciendo creer que aún había una posibilidad de salvar tantos años de esfuerzo y sacrificio, - ¿Dónde vamos a ir ahora? - pregunta Javichulo. - Pues...básicamente vamos a quedarnos aquí - contesté - De hecho, creo que deberíamos ponernos cómodos y reflexionar un poco sobre la situación. Ya sabeis, la cancelación es real, y deberíamos discutir cuales son los siguientes pasos. Mientras Ro y Borjamari seguían discutiendo, encontré unos puffs (de esos llenos de bolitas sueltas de porexpan) detras de un arbusto del decorado. -Montemos un choso - dije yo, que lo ví bien claro.


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La idea de montar un choso fué lo único que arrancó a Ro de la desubicada discusión. -¡Un chosaso! - exclamó Ro - bastante excitado, mientras se me acercaba. La verdad es que la idea de hacer de su prisión un buen Choso le levantó un poco el pito. Y así fué como creamos “el choso de Luas”. La construcción del inmueble se caracterizó por su innovadora doble estrategia de diseño. En primer lugar, sustituimos el milímetro por la “polla de Luas” o pdL, como unidad de medida. En segundo lugar, el aprovechamiento máximo (y por otro lado inevitable) de los materiales que tuvieramos a nuestro alrededor. El proyecto comenzó con un profundo análisis sobre las resistencias de los decorados. Seleccionamos los mejores materiales y los acopiamos en una de las esquinas. Con unos troncos de pino levantamos unos pórticos hiperestáticos de más de diecisiete pdLs. Todas las uniones las solucionamos a base de nudos de cuero, utilizando los látigos de sadomasoquismo que había en una caja. Para la cubierta, totalmente inutil dado que estábamos ya en un interior, utilizamos unos colchones king size con forma de corazón. Para cerrar el espacio, colocamos armarios y estanterías unos al lado del otro, sin dejar pasar la luz. En el centro, instalamos un jacuzzi en el que cupiéramos los cuatro bien cómodos. Como mobiliario, tan solo un pequeño estante con una garrafa de 8 litros de lubricante, sabor a fresa.


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Cuando acabamos y nos metimos en el agua burbujeante, sentimos muchísimo amor los unos por los otros. El choso de Luas nos había unido, ahora, por primera vez, teníamos una familia. La alegría no duró mucho. Cuando estábamos empezando la fiesta, sonó la sirena. El nivel de seguridad 5 había sido penetrado por la horda de chatarreros domingueros oportunistas. Se oyo un crujido y luego otro mucho más fuerte. Vimos volar la puerta y entrar a una masa de humanos idísimos de la cabeza. Se peleaban por cada trozo de baldosa, se acuchillaban por un tornillo, estaban fuera de control. Un gordo arrancó una de las estanterías-pared y comenzaron a entrar en el choso. Mientras siete chorbas se metían en el jacuzzi y un sudafricano extraño me zumbaba con uno de los látigos, miré a los chicos y les dije. -Se acabó.


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LUAS Y LA CANCELACIÓN DE LA SERIE: JOSE JONES Y SUS PROBLEMAS Epílogo primero

“Eiii, quedan exactamente 7 días para la próxima Luna Llena. Lo llevo bien, ya os lo enseño el lunes que viene, ¿si? Así cerraremos el cíclo de 28 días y podremos dejar de escribir y colgar las cópias. He colgado el índice, ¿lo habeis visto?¿estáis peparados para cerrar el capítulo?” Nadie se estaba enterando de nada. No sabían ni papa de lo que estaba diciendo. Un niño estaba a punto de llorar. La gente comía palomitas y hacía todo tipo de ruidos aunque el anfiteatro se quedaba pequeño para tanta gente. Se habían quedados cientos de espectadores fuera del recinto esperando oir algo. “Has colgado un indice. Ya había uno, ¿no?” Jajaja, risas por todos lados. Risas y más risas. Había hablado Luas. Estabamos en 2018. La serie se retrásmitía ya en todos los canales de Europa a parte de que en Oceanía siempre se podía ver tanto en directo cómo en diferido las 24 horas en el canal “Luas y sus Problemas Channel”. No había llegado a países cómo Sudamerica o México porque en estos países se veía “Jose Jones y sus problemas”, la teleserie que pretendia hacer la competencia a “Luas y sus problemas”. “Ostia, no. No se ha colgado. Mierda” La gente alborotada, muchos no se podían mover de sus sillones. Había países que paraban incluso el trasporte público para estar todos en sus casas, bares y habitaciones viendo Luas y sus problemas. En estos momentos la conversación era entre Luas y Jose Jones. “Pero a ver, tío. ¡Que si ya había un índice! ¿O te refieres a un índice en plan: Libro Uno, los 20 capítulos... ?¿y luego Libro Dos?”


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Aplausos del público, todos estaban con Luas en este caso, aunque no siempre era así. Luas encarnaba la esperanza humana de crear un nuevo ser único que abarcase todas las personalidades de la consciencia planetaria cómo Jesucristo, pero más cachondo. Por eso, había veces que la gente no aplaudia y que incluso se podía poner violenta y romper cosas en contra de lo que había dicho y/o hecho Luas en la serie . La consciencia planetaria había evolucionado con en esa derivada en aquel entonces año 2018... Luas sabía que esto era un juego y que la realidad siempre superaba a la ficción, y que no pasaba nada. Por eso, en todos los rodajes llevaba equipo de seguridad por si las moscas. “Si, a ver. Más bien me refiero a lo segundo. El índice ya está colgado, el destino ya está en marcha y lo que os voy a decir ahora es una propuesta. Podríamos hacer esta publicación, incluso publicarlo en facebook, y hacer un grupo de Luas y sus problemas en facebook, a ver que recepción tiene lo que he publicado ahora cómo índice. A ver que os parece...” Nadie le estaba escuchando. Jose Jones ahora era el nuevo archienemigo de Luas y sus Problemas. Todo el mundo sabía que desde lo mal que había quedado el Nigrojaque en la última temporada, mejor tenerlo desterrado. Para aquel entonces la serie ya hacía varias decadas que estaba en el mercado y también tenía sus acciones en bolsa. Se había convertido en una marca con todo un eslogan corporativo. Nadie sabía porque pero todo el mundo compraba el libro de “Luas y sus problemas” y gracias a amigos que tenía la serie por todo el mundo cómo Luís Ruis en Francia y Miki en Bélgica pues en Europa se empezaba a emitir en distintos idiomas con grandes procesos de traducción por parte de los empresarios y simpatizantes de “Luas y sus problemas”. No cabia la menor duda en que se había convertido en un fenómeno de masas. Todo el mundo quería tener una camiseta de “Luas y sus Problemas” al igual de que muchos llevaban camisetas de Bob Marley o el Che Guevara. En absoluto parecía nada ridículo pensar en que todo esto había construido una forma de ver las cosas pero estaba claro que “Luas y sus Problemas” era todo un reality que se asemejaba a un mitín de Podemos, gente de distintos lugares e ideologias. “Ei, ¿Habeis visto el indice.”


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Dice Jose Jones hacia el público. “No. A ver. Vale. “- habla Luas - “Pero metele links. No me mola que estemos incluidos cómo... “ El público absorto y atento. Mujeres comiéndose las uñas, abueletes raspándose la barbilla. “¿Qué separación? ¿De qué habláis?¿De la referencia?” Jose Jones sigue tostandola con su idea de un índice que sirva para el espectador encontrar la solución del problema número 15, el de los Titanes. Lo que no sabe el espectador es que los capítulos había evolucionada hasta la situación de que si al principio de la temporada de la serie, alguien sabía la solución del problema, pues, ganaba un viaje a Indonesia con Luas y sus problemas con todos los gastos pagados. “Tio, pon ese comentario privado por ahora, los colores son muy feos. Particiones. Te cargas el puto concepto. ¿Qué coño te pasa? ¿Estás de mala hostia o que? Me estás poniendo a mi con tanta hostilidad, joder. Estoy currando”. Muy enfadado Luas. No le gustaba esa manera de fidelizar a los fans y tenerse que ir de viajes con ellos pero mira, las apuestas deportivas y de todo ambito eran importantisimas en aquella época y la gente no dejaba de apostar por la solución de un problema o por otra solución si hacía falta. La intención estaba en que había que apostar y poder ganar algún día un viaje, quién sabe. Por eso Jose Jones intentaba tenderle una trampa y romperle todo el guión delante de todo su público. Para entrar en detalle, y saber de que va todo esto de “Jose Jones y sus problemas” hay que ir un poco atrás en tiempo, minutos antes de que Jose Jones apareciera en escena. Faltaban 20 minutos para las ocho y se estaba a punto de retransmitir el último capítulo de “Luas y sus Problemas”que cerraba esa temporada. Jose Jones se había colado en el estudio de grabación disfrazado de Javichulo. Nadie había notado el cambio ya que, cómo ustedes recordarán, durante un tiempo Javichulo hizo de Jose Jones así cómo también Jose Jones había hecho de Javichulo, o algo así. Entonces, sin más preambulos, había conseguido eludir los controles de seguridad y siendo ya un enemigo común en el rodaje de “Luas y sus Problemas”, Jose Jones se había infiltrado con su disfraz. Para entonces


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sólo quedaban pocos minutos para empezar el capítulo y nadie sabía aún que pasaría hoy. Después de que en el anterior capítulo Javichulo desapareciera dentro de una cueva tras la expedición del grupo de rodaje, se habían visto obligados a seguir con el rodaje por la emergencia de que la temporada se acababa y sobretodo, porque en la serie también desaparecía misteriosamente por reglas del guión, aunque esto se había rodado antes de que desapareciera, fuera de la serie, claro. Prosigamos, teníamos a Javichulo desaparecido realmente y la serie exigía la aparición de Javichulo por arte de magia en el acto 2, escena 3, del capítulo 867. La gente de verdad se lo creía y el furor que tenía la serie había hecho creer a la gran mayoría del rodaje que Javichulo aparecería aunque fuera minutos antes para rodar esa escena. 10 minutos quedaban para el comienzo de la emisión y todo el mundo estaba en sus puestos. Luas seguía en su camerino empolvandose la nariz y ensayando las últimas palabras. Tenía claro que no tardaría mucho en aparecer Javichulo y poder hacer de si mismo en la serie cómo las exigencias del guión indicaban. Todo el mundo estaba preaparado y la emoción estaba a flor de piel. 8 minutos.Luas se tiraba de los pelos y empezaba a quedarse calvo porque Javichulo nunca le había fallado y no aparecía en la entrada al escenario, tendría que empezar sin él y hacer el rídiculo. 5 minutos. La serie se había vuelto tan fragil que el menor fallo podía ser la gota que colmara el vaso y hacer que la serie se cancelara. Poco a poco, todo el mundo había encontrado su límite individual y esto estaba superando lo que podría ser un fenomeno de masas a escala planetaria, poco a poco, todo el mundo quería más “Luas y sus problemas” y poco a poco, el desgaste era mayor en la serie. Hoy podría ser el día dónde se quebrase toda esta ilusión, y que por fín finalizase la serie. 2 minutos. Luas no se lo podía creer, allí estaba Javichulo y todo el mundo aplaudia. La magia había vuelto a nacer. Estaba allí, Javichulo en carne y huesos. Vivito y coleando. - Javichulo, te perdimos dentro de la cueva y no tuvimos tiempo de seguir buscandote porque teníamos que seguir rodando – Luas llorando cómo un nene.


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- Lo se Luas, ha sido una historia muy larga. ¡Te lo explicaré luego! Ahora es hora de rodar, ¿si? - mirando a Luas con ojos de cordero degollado. - Vale, tienes razón, hemos de sostener esta serie cómo hemos hecho los últimos años a pesar de tanta decadencia. - Luas secándose las lágrimas. ¡Acción! Luas aparece en escena y se pone a hablar con el público. Entre vestidores están pasmados por la última aparición sin sospecharse el engaño ya mencionado, todo el mundo se había tragado la farsa de Jose Jones. Era el momento de actuar y de ser realmente malo. Jose Jones haciéndose pasar por Javichulo podía ser algo muy terrible e insospechado. Recordarán que con anterioridad Jose Jones había sido expulsado de Luas y sus Problemas y cómo le había hecho mucha pupa pues al final se había emancipado con resignación y resentimiento, y sólo esperaba volver a la serie costara lo que costara. No le había bastado meterse en mas problemas para montar “Jose Jones y sus problemas” cómo para que ahora tuviera que volver a la serie disfrazado. Él no quería eso, el quería que se le reconociese y se le viera cómo un padre, volver a pasar por la puerta grande. Para él Luas había sido un padre pero también había sido el juez que lo había condenado a estar maldito y acabar fuera de la serie. Para aquel entonces todo el mundo estaba al corriente de la desaparición de Javichulo por lo que los índices de audiencia en aquel momento eran históricos, las acciones en bolsa que tenía el programa subían cómo la espuma creando una repercusión a nivel internacional cada hora que pasaba antes del próxim capítulo. Salían anuncios en la tele con la cuenta atrás de cuanto quedaba para la retrasmisión del próximo capítulo de “Luas y sus problemas” y en muchas ciudades se había puesto el contador en la plaza del ayuntamiento para recordar a todo el mundo que quedaban apenas nada para el próximo capítulo. Muchos medios se habían reunido para investigar sobre el posible fenómeno paranormal que se podía producir los próximos días entorno a la fecha de la retransmisión en vivo del próximo capítulo de “Luas y sus problemas”. Los medios de información estaban exhaustos, habían enviado octavillas a todo el mundo para que el capítulo se pudiera ver


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en otros países fuera del continente europeo con fin de entrar en el mercado internacional cómo marca. Lo que estaba claro es que este próximo capítulo podía marcar un antes y un después en la serie y provocar una dilatación tan grande en la estructura mental de la sociedad cómo para que petase algo rápidamente y lo mandase todo a la mierda. La incertidumbre era tal que mucha gente no iría a trabajar nunca más después del próximo capítulo. - ¿Estás allí? - dice Luas - Siempre he estado, nunca me he ido. ¿Te extrañas? - dice Jose Jones haciéndose pasar por Javichulo. - Te he echado de menos amigo. Te daba por muerto, cuando entraste en la cueva, todo se volvió oscuro y pantanoso. Sólo necesito volver a ser el que era y darte un abrazo de verdad – dice Luas otra vez llorando. - Se que me necesitabas pero tenía que seguir dentro de la cueva, todo era un plan para sobrevivir a la serie y lo sabes. Sabes que he estado demasiado tiempo rodando y no quiero que después de lo último que paso con Estrella pues dejemos el asunto de la rehabilitación apartado. Luas, tienes que volver a tratarte – dice Jose Jones. El público estaba totalmente absorto. Hacia ya 20 minutos que había empezado el último capítulo y nadie sospecha que Jose Jones estaba sustituyendo a Javichulo. Todo el mundo se había tragado el cambiazo y nadie se creía que esto fuera todo un montaje por parte de Jose Jones. Este por otro lado, estaba esperando el momento clave para dar el golpe maestro y conseguir lo que llevaba planeando desde que empezó “Jose Jones y sus problemas”: la cancelación de “Luas y sus problemas”. - Está claro que no estás enterando de nada – dice Luas en tono prepotente. - Estrella ya no puede intervenir en esta situación. Sólo quedamos tu y yo, Javichulo, y con tu decisión vas a tener que ceder a mi favor ya que para algo soy el prota de lo que está pasando. - Maldito bastardo. Sabía que todo lo de la cueva era una escusa para conseguir mover papeleo y seguir enriqueciendo las arcas de tu cuenta del banco que no deja de provocar mayores diferencias entre ricos y probres. Eres un cerdo capitalista, te voy a... - Jose Jones interpretando


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todas las palabras de la parte de Javichulo. - Así es. Aquí me tienes pero nuestro público sabe perfectamente que todo lo que has dicho no va a servir para cuidar tu salud ni tu vida ya que por mi parte, voy a seguir haciendo lo posible para recuperar todo lo que me has hecho perder hasta ahora. Quiero recuperar mi tiempo, ¿entiendes? - Luas en estos momentos está exultante, no sabe hasta que punto el éxito y el fracaso se están entremezclando en una combinado muy parecido a una bomba de cloro. En ese momento, todo el mundo estaba mirando la serie y quedaban apenas 5 minutos para terminar la retrasmisión. Las expectativas del espectador eran claras: Javichulo debía morir a manos de Luas y ser resucitado por Estrella en el siguiente capítulo. Todos estaban enviando twitts para que la serie diese ese giro argumental ya que se habían creado distintas organizaciones que se encargaban de generar más pasta detrás de “Luas y sus problemas”, mecanismos de control de masas, formas de lavar dinero que entraban en la empresa. - Eres una cucaracha – dice Jose Jones seguido de un “ooooh” del público y equipo técnico. - ¿Cómo dices?... quiero recuperar mi tiempo, ¿entiendes? repitiendo la anterior frase del guión. - Es el fín. No te va a servir de nada intentarlo. - dice Jose Jones ya completamente ido y saliendose del guión. - Oye, que no vas a conseguir engañarnos... de-devuelveme mi tiempo y acata las ordenes – Luas está perdiendo el control, no entiende que pasa, mira a todos lados intentando que alguien saque a Javichulo del escenario ya que está volviendo a armarla con sus delirios. Lo que claro, ¿quién diría que es Jose Jones quién lo sabe realmente? Nadie de momento. Todo está en tensión, el capítulo se esta empezando a quebrar y en esos momentos Jose Jones hace algo que no haría Javichulo... delatarse. - Eres una cucaracha cómo está... - Jose Jones se saca del bolsillo un bote y se lo arroja a Luas. El frasco se rompe y entonces hay cristales por todos lados. De repente todo el mundo se pone nervioso, no se imagina lo que hay... - ¿Qué me has lanzado cabrón? - dice Luas. Entonces de repente lo


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ve, hay una cucaracha debajo de sus pies y alarmado la intenta pisar pero no puede ya que se mueve muy rápido la jodida. - ¡Qué asco! - la gente empieza a gritar, muy alarmada, viendo que Luas no es capaz de matar a ese bicho. Los cámaras empiezan a enfocar a la cucaracha y todo el mundo en sus casas mirando tal panorama. - ¡Matala! - gritan unos asustados. - Mata a Javichulo - gritan otros sin pudor. La agitación va en aumento y en una de esas Luas da una patada a la cucaracha cansado de interrumpir la escena con tan mala fortuna que la cucaracha cae encima del público. La gente empieza a saltar de un lado para otro cómo si se tratase de un león lo que hay allí. Gritos y más gritos. Todo el mundo no para de gritar. - ¿Has visto lo que has hecho desgraciado? Voy a acabar contigo Javichulo - grita Luas enfadado lanzándose al cuello de Jose Jones. El equipo técnico sigue grabándolo todo con sus super cámaras sin sospechar que todo esto no está en el guión. Nadie se ha enterado que el jefe de realización ha sido atado, amordazado y metido en un cuartito de los estudios de grabación siendo sustituido por el Nigrojaque que es quién ahora lleva toda la realización de la conexión en directo. Los que están escuchando al Nigrojaque cuando esté les dice que cambien a cámara 2 o cámara 3 no se lo creen ya que se está armando una gorda en el plató... ¿no sería mas coherente pasar a publicidad? ¡No! Está claro que esto está destinado a ser un descalabro monumental de Luas y no quiere que la realización pare después de todo. Mientras tanto, en el plató el caos ya empieza a ser palpable. Por una parte tenemos a Jose Jones y Luas forcejeando en medio del escenario y por la otra parte tenemos al público que no deja de gritar y dar saltos asustados por la cucaracha que no puede ser matada de ninguna de las maneras. Así, poco a poco la escena se vuelve cada vez mas inverosimil y cómica. Todos a lo suyo. Por una parte la edición del capítulo ya se estaba realizando, quedaba poco para que finalizara y las televisiones ya estaban preparando los resúmenes para las noticias que llenarían amplios debates y varias


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discusiones nacionales sobre si Luas debería seguir en la serie o no, y sobre cómo Javichulo había mutado y se había convertido en Jose Jones... Todos los paises europeos estaban en shock, nadie entendía lo que estaba pasando, igual que el Brexit haría 2 años atras. En muchos paises del este por ejemplo se había cortado la señal emitiendo la típica imagen de “problemas técnicos” con un doberman comiéndose el cable de la conexión... el Nigrojaque lo sabía, por eso intentaba, sorprendentemente, que Luas y sus problemas siguiera en antena lo máximo posible, inverosímil, ¿verdad? - Nadie se se esperaba que apareciera en aquel momento siendo el Nigrojaque y substituyendo forzosamente al director del programa. De nuevo, pero esta vez amenazando de muerte a todos los responsables para que Luas y sus problemas siguiera en antena el máximo de tiempo posible, estaba conspirando contra el propio Luas ya que sus acciones estaban cayendo en picado por lo mal que estaba quedando por su pelea contra Jose Jones en televisión - comenta Sebas - Pocos entendían cómo después de lo que le había hecho para cancelar la serie tantas veces me encontraba ahora en esa postura tan opuesta a la cancelación ya que la gente entedía que Luas se salvaría de esa situación aunque yo sabía, cómo así paso, que Luas acabaría por cancelar la serie... pero ya sabéis lo que dice el refrán, mala hierba nunca muera y nos la fumamos igual... Por otro lado, en el plató todo se había convertido en un cachondeo. Las viejas se partían el ojete y los viejos se meaban de la risa. Era todo un show, entre la cucaracha, las manipulaciones de guión del Nigrojaque y la tunda que le estaba dando Jose Jones a Luas y las meadas pues era surrealista total. Después de todo, era lo más rocambolesco que se había visto en la “TV UVE”, que era la cadena en el que se veía a Luas y sus problemas en Europa. Pocos tampoco sabían que esa cadena había sido comprada en capítulos anteriores por parte del Nigrojaque y que los resumen estarían esta vez manipulados para que Luas se cagara en los pantalones tanto hasta que se le atascase el váter de usarlo y de esta forma ya no lo sirviera ni la cadena...


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- Así pasó, me cagué en todo, estaba hasta las narices, con el ojo hecho asco, la nariz sangrando por culpa del último puñetazo de Jose Jones y una raja en el brazo que me tendría lisiado durante medio año obligándome a dejar la serie... Llevaba 20 asaltos ya contra Jose Jones y la gente no dejaba de rugir cómo si fuéramos dos animales que nos estábamos enfrentando a un combate de vida o muerte. Había muchas apuestas en juego y nadie quería perderse el final del combate en los bares. Los dos sabíamos que nos estábamos jugando el campeonato mundial del peso mosca y no estábamos dispuestos a ceder ni un milímetro con respecto al otro. No se si fue el hecho de que estaba lleno de mierda en los pantalones o la raja en el brazo se me empezaba a abrir y sacar pus cómo si algún alien fuera a salir de él el echo que me hizo perder el conocimiento. No recuerdo más de aquel momento sólo mas que cuando me despertó Ro dándome palmaditas en la cara... - se sincera Luas bostezando. - Cómo Luas había estado peleando toda la noche, no se acordará de nada pero el estuvo más tiempo activo de lo que él cree recordar – aclara Ro. - ¿No crees que pueda ser así? - Si, a ver... tienes razón... - Luaaas... - Si, a ver, que había bebido y posiblemente tantos golpes me hicieron alucinar en lugar tanto hasta que no recuerdo nada de después del combate... lo siento. - agacha la cabeza Luas. - Lo explicaré para que al público le quede bien claro – se frota el mentón Ro y no deja de mirar fijamente al cámara. Está cansado de limpiarle el culo a Luas y salvarle las papeletas después de la borrachera que se había pegado. El Nigrojaque también estaba de acuerdo con la postura de Ro y no quería seguirle tampoco el juego a Luas después de todo lo que había pasado a Luas en la pelea. Luas estaba claro que seguía aturdido pero por suerte tenía el brazó cosido y se empezaba a entrever manchas de sangre en la camisa blanca


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que había traído para la entrevista. - ¿Dónde está ahora Jose Jones?¿se sabe algo del paradero de Javichulo?- pregunta el presentador. - A eso contestaré yo si me permite. - plantea Borjamari – porque todo lo que a Luas le ha pasado ha sido sólo un juego, una broma de mal gusto o de buen gusto, según cómo se mire... el paradero de Jose Jones es que está a punto de entrar en plató para contarnos su recuperación – en cámara se ve que esta Jose Jones esperando para entrar a plató sentado en un sillón – y lo que nos hizo creer es que, él era simplemente Javichulo, que todo el tiempo que hemos visto en este último a Javichulo estábamos viendo, en realidad, a Javichulo. Ya lo sabes Johnsson, todo esto está... - Aha, lo entiendo... aha... - habla el entrevistador Johnsson. - ...escrito en los guiones y sólo lo que hacemos es seguirlos al pie de la letra. En cualquier caso Ro y yo no aparecemos en este último capítulo más que al final para poder acabar de explicar este embrollo ya que nosotros si lo sabíamos lo de la aparición de Jose Jones para desbaratar los problemas de Luas. Amanda también lo sabía, después de todo, ponerle un trapo con cloroformo a Luas no es muy difícil... - dice Borja. - Así es hermano, muy cierto – afirma Ro. - ...y cuantos de nosotros ya sabemos que todo esto pronto se iba a acabar, se iba a cancelar ¿verdad?... - dice Borja. - ¡Verdad! - gritan todos. - Acaba de una puta vez, jodeeer – grita Luas desesperado. - Pues eso, que Jose Jones es Javichulo y siempre lo ha sido. - grita Borja exasperado. - ¿Cómo? ¡Ahora te enteras? - escupe Luas con los ojos rojos y apunto de saltarle al cuello a Borja. - A ver, calma. Parece que tenemos una confesión muy importante – dice Johnsson – parece que esto puede cambiar el curso de la historia


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y nuestros televidentes deben estar muy alterados esperando saber la solución de lo que va a pasar... - intentando mantener a todo el mundo en antena. - A ver, eso. Más calma, que aquí no se puede respirar – dice Sebas. - Por lo que parece aquí tenemos un dilema que tenemos que resolver ya que cómo dice Johnsson, nuestros espectadores deben estar muy emocionados y la verdad es que este último giro no me lo esperaba. - comenta Ro rascandose la cabeza – parece que todo es una broma, jaja. Parece que no puedo parar de reirme cómo lo feliz que soy aquí leyendome a mi mismo, jaja. Porque si resulta que Javichulo es Jose Jones, entonces yo sólo soy un personaje imaginario también, que bueno, jaja. Estoy vivo, pero en otra realidad – Ro se ha pasado con la dosis de sea lo que sea que se esté dosificando... - A ver, dejadme escuchar L.A. Woman, este es un discazo – dice Amanda en otra silla con un discman en las manos. - Esto no puede seguir mucho tiempo, esta entrevista esta durando demasiado. Corta el rollo ya Borja y vete a dormir. - dice Luas cansado porque no quiere liarse a palos otra vez después de lo pasado. - Vaya, ¿prefieres ir a esa parte del ring? ¿No ves que te estoy leyendo? Se perfectamente que vas a decir segundos después de que lo hayas pensado - dice Borja. - ¿En serio?¿Es una broma? Mira, sólo has escrito 10 páginas y te crees el amo cuando Tolstoi escribio Guerra y Paz y se murió de hambre toda la vida... sinceramente, creo que no le llegas a la altura ni ninguno de la generación Beat, ni a los Beatles, ni a los castillos de Babilonia, vaya, que eres un retrasado narrador de pacotilla y creo que seré que corte la retrasmisión por lo sano. - Luas se levanta y le lanza su silla a Borja. Borja consigue esquivarla cómo Bush a la zapatilla y se pone a huir de Luas sabiendo que a esté aún no se le ha bajado el colocón de cloroformo y alcohol cómo para esperar que venga cómo un toro. El


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entrevistador Johnsson se lanza sobre Luas para pararlo ya que no puede ser ni retenido por Ro, ni tampoco por Sebas. En ese momento, justo cuando Borja sale del plató, entra entonces Jose Jones con un albornoz dispuesto a retomar el campeonato mundial del peso mosca. Lo que no sabe, es que en este programa de entrevistas de prensa rosa tipo “Salvame Deluxe” no está permitida la violencia así que en ese momento cuando ya se están dando las primeras ostias Luas y Jose Jones a puñetazo limpio, aparecen los seguratas del programa y recogen se llevan a Luas y a Jose Jones a comisaría. Allí serán arrestrados. Mientras tanto, Javichulo sigue en un paradero desconocido y Luas pasará varios años en la cárcel hasta conseguir un trabajo en Leeds de informático haciendo trapicheos por aquí y por allí, pero siempre alejado de los escenarios. Borja y Ro tras alejarse de la escena pues saben que ya no van a seguir a reunirse con Luas hasta dentro de unos años que volverán a coger a esto con cariño... ellos saben que esto no está hecho para ellos a no ser que las condiciones del contrato fuera lo suficientemente favorables para seguir en Luas y sus problemas. Por otro lado, Sebas un poco decepcionado por la falta de ostias se fue a su cueva dónde nadie sabía que tenía a Javichulo cómo mascota sexual para seguir preparando el siguiente plan para que la serie se volviera a retomar y entonces hacer sufrir a Luas durante más tiempo que el de ahora. Luas se había llevado un bonita cicatriz y todo un curso de gimnasia para seguir trabajando sus chakras, se sentía feliz, renovando, haciendo programas, ayudando a la gente que poco le conocía en Leeds. Javichulo le echaba de menos pero estaba con Sebas, y Jose Jones había decidido empezar algo nuevo después de volver a ser él mismo, ya que por otra parte, no estaba mal explorar una cueva... - ¿Entonces todo acaba aquí? ¿Qué se canceló todo por una simple pelea? - dice Luas. - A ver, nadie ha dicho que sea el final, ¿no? - dice Borja. - En todo caso ya ha pasado mucho tiempo de eso y hemos vuelto,


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¿cuantos años desde la última vez que probamos esto? - dice Ro. - 7 años, vaya, se dice pronto, ¿hemos sobrevivido a la cancelación? ¿En que año estamos pues?...


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LUAS Y LA CANCELACIÓN DE LA SERIE: LOS 12 ELEMENTOS Epílogo segundo

- Se acabó? - Se acabó. - Se acabó? - Se acabó, aquí acaba todo y aquí comienza todo, pues no hay fin sin principio así como no hay principio sin fin. El infinito es un invento de la mente para explicar aquello que perdura más allá de la comprensión, sin embargo la cuerda más larga tiene dos lados, y de cada lado hay alguien estirando, creyendo que el principio no forma parte de su lado y al final no habrá nadie como él mismo. Una de las chorbas se había puesto filosófica de una forma bastante particular, los ojos le iban y venían como los de una muñeca de porcelana y su visión parecía fijarse más allá de su nuca. Esta gente estaba ida de la olla, pero al parecer no eran tan peligrosos como habían parecido en un primer momento. Un señor de unos 60 años se acerca al jacuzzi con un foco en una mano y un cuaderno de notas en la otra. Javichulo se encuentra bajo del agua haciendo burbujas mientras una chorba le acaricia la cabeza con sus dos pechos y le restriega el chocho en el muslo. - Hola, disculpen, me gustaría pedirles un favor. ¿Pueden firmarme un autógrafo? – Pregunta el buen hombre, con una voz suave como el terciopelo, posiblemente forzada para parecer el más simpático del lugar. – He estado viendo la serie desde la emisión del primer capítulo, podría afirmar que mi vida entera ha sido marcada por la espera del siguiente


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capítulo durante cada temporada, y de la siguiente temporada durante cada año. Os quiero. - Por supuesto, ¿Cuál es su nombre? ¿Quiere que le dibuje una polla o se conforma con mi firma? – Ro sale del jacuzzi en cueros y se coloca de nuevo las gafas, la verdad es que tanta alarma por esta gente tan simpática parecía una exageración. Detrás del hombre se estaba formando una cola muy ordenada de personas, cada cual con su cuaderno a mano y su mirada afable clavada en el jacuzzi. Durante varias horas Luas, Javichulo, Ro y Borjamari se dedican a firmar autógrafos y a hacerse fotos con los presentes. La cola, en lugar de menguar, parece crecer al pasar el tiempo y aquello empieza a hacerse cansino. Sin embargo, el actor vive para el fan, por lo que los chicos siguieron firmando, dibujando y posando con tal de mantener al público contento; además no querían generar ningún tipo de conflicto a esas alturas, contentos estaban de no haber sido hechos pedazos por el tumulto, cosa que esperaban que fuera a ocurrir. Los SWAT, cansados de hacer su trabajo, también querían un autógrafo, por lo que hacían cola como todos los demás esperando su turno como buenos ciudadanos. Se estaba haciendo de noche y la cola no paraba de crecer. - Para… Josephine… Con mucho… Cariño… amor y sincronía… Borjamari. Aquí tienes guapa. – El Borja le da un beso en la mejilla a la niña que le acababa de dar su cuaderno y pide al siguiente que se acerque a él. Cuando sus ojos se cruzan y le reconoce, su garganta emite un chillido desde el interior de su pecho que nunca llega a resonar fuera de él. El Nigrojaque con un chasquido de dedos destruye las vibraciones y deja morir el alarido en el aire, sumiendo el plató en un completo silencio. 1, 2, 3, magia. El Nigrojaque tiene a todo el mundo boquiabierto, todo el mundo le conoce, todo el mundo le adora y le teme a la vez. Sin mediar palabra dirige su dedo índice al cielo y empieza a gruñir palabras incomprensibles en una lengua olvidada, en una lengua que


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suena a serpiente de cascabel y al chirriar de una puerta que necesita ser engrasada. Su mano parece enorme bajo el efecto de las llamas que brotan de sus ojos, rodeando su cuerpo y creando una esfera perfecta que genera unas temperaturas de 200 grados centígrados. La ropa del Nigrojaque se desintegra, los fans no soportan la temperatura y empiezan a quitarse la suya. Luas siente el cosquilleo del sudor sobre su nuca, sus ojos fijados en la bola de fuego que crece y crece devorando poco a poco todo el material del plató, haciendo arder a los fans y elevando al Borjamari del suelo a pesar de sus 180kg de peso. Javichulo y Ro, ojos en blanco, se elevan también, dejando tras de sí sus ropas candentes y dejándose llevar por el la emoción del momento. Luas se resiste, Luas suda y Luas se aferra al suelo y a su ropa. No hay pasión, no hay perdón, no hay fanatismo, no hay religión, no hay creencia esotérica, no hay magia, no hay revelación, no hay salvación, no existe la verdad, no existe la mentira, no existe la fama para nadie cuando vivimos millones de años, no hay entendimiento porque no hay un solo idioma, no existe la paz, no existe la guerra, no hay vida y tampoco hay muerte, no, no y no, porque Luas y sus Problemas ya no existe y el Nigrojaque lo quema todo y mis ojos se apagan y sólo veo el vacío, que es negro y blanco y gris, y quema como el sexo y las brasas. La caricia de las llamas sobre su piel le despierta del letargo y entonces abre los ojos para ver una escena evangélica en la que Sebas, renacido, juega a ser Dios y con un nuevo chasquido de dedos anuncia el fin del principio. Borjamari, su cabeza, su pensamiento, su primera persona y su evolución hasta el principio del fin: “Si no me entiendo, no puedo comer, si no puedo comer, no sobrevivo, pero no me entiendo y eso puede significar que voy a aguantar sólo un poquito más, escribiendo sobre lo que sé, sobre lo que vivo y sobre lo que pienso. Mi fortuna es mi desgracia, y es que soy artista y no sé beber de mi talento sin ahogarme.” Javichulo, enfermo, se retuerce bajo las sábanas. Corre despacio a la puerta y entre dientes decide que va a cambiar, ya que se acerca el


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principio del fin: “Me duele, quiero volver a donde estaba pero debo seguir. Me duele, pero debo seguir a pesar de ello, y por ello. Si no fuera por mí, yo no estaría aquí; Si no fuera por mí, nadie estaría aquí y quizá podría ser feliz una vez no existiera y dejara de importar que el cielo estuviera arriba y yo justo debajo, observándolo.” Ro, cabizbajo, se enfrenta a su fantasma que es igual que él pero no quiere vivir consigo mismo. En el principio del fin sólo hay lugar para uno, y el que ocupe ese lugar será todo: “Vale la pena luchar cuando uno se siente con fuerzas, cuando uno quiere llegar hasta el horizonte no debe dejar de caminar por mucho que los pies le duelan y las llagas sangre y supuren. Si algo aprendí de toda esta historia es que la capacidad es una acción y el poder es una mentira, que todos somos débiles pero el viento nos lleva a cualquier lugar, siempre que tengamos suerte”. Luas, desnudo, con la mirada ardiente y los dientes rojos y las venas azules se prepara para romper con todo dogma y acabar con este truco infernal, acabar con el Nigrojaque de una vez por todas y proclamar al fin el principio del fin: “Se acabó, Nigrojaque, se acabó. Yo no juego a este juego, yo no soy una marioneta. Si quieres verme sufrir, quémame, tortúrame, arráncame la piel o perfora mis extremidades; humíllame o destroza mi autoestima. Cómeme la lengua, corta mis manos, cercéname los pies a la altura del tobillo o volveré a por ti y te arrancaré la vida desde donde empieza hasta donde acaba sin que puedas ver nada más allá de lo que puedes ver ahora mismo, sin que puedas ser más consciente de todo lo que te rodea, de lo que puedo ser yo ahora. Nos has subestimado, gilipollas, has subestimado el poder de la palabra y has sobreestimado el poder de tu magia. El principio del fin ha acabado, pero el fin sigue estando demasiado lejos. Yo te desafío, yo te desafío a presentarte ante mí y


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a luchar conmigo si tienes cojones. Voy a coger tu cabeza y la voy a estampar contra el asfalto usando únicamente mis manos y recordándote que la fama de Luas y sus Problemas poco tiene que ver con el dinero que tú has invertido, si no con las ganas y la ilusión que durante estos 24 años todo el equipo ha puesto en ella. ¿Quién te has creído que eres para aparecer así, de la nada, y forzarnos a escribir el principio del fin? Te maté una vez, y no dudaré en matarte una segunda vez si te atreves a mostrarte ante mí, en carne, piel y músculo; desafíame, desafíanos. No somos zombies, no somos esclavos, somos los hijos de Caín y escribimos perversiones si nos da la puta gana, sin importarnos las exigencias del guión. Nosotros somos el bien y el mal, porque la diferencia entre estos sólo existe cuando existe alguno de los dos, y en el limbo en el que nos encontramos no existes ni tú, ni yo, ni mis problemas. Soy libre al fin, soy libre, soy libre, soy libre y puedo hacer lo que me dé la gana cuando me dé la gana y con quién me dé la gana. Soy libre para salir de esta prisión y mandarte a ti al infierno de nuevo, revivir y recoger a mis amigos e irme a cualquier lugar a acabar esta serie. Este proyecto no nació de tu dinero, no, nació de nuestra ilusión y de nuestras ganas de perdurar en el tiempo como algo infinito.” La máquina de escribir Remington Steele que Luas tiene enfrente resuena como un martillo sobre metal bajo sus dedos, disparados con furia y determinación mientras el Nigrojaque observa con atención y un leve atisbo de pavor. Luas está fuera de control y hace falta muy poco para que despierte del estado de hipnosis en el que el Nigrojaque ha sumido a los 4 para obligarles a escribir el principio del fin. No sabe por cuánto más tiempo podrá mantener a Luas bajo su control mental. Una gotita de sudor corre por su nunca y sabe que está acabado, que aquella farsa va a durar poco más, que una vez despiertos los 4 unidos son más poderosos que él incluso. Además, Sebas, se siente viejo y fatigado. Renacer requiere de un gran esfuerzo, un esfuerzo que equivale a toda una vida de dedicación a una sola meta, y el Nigrojaque había tenido que sacrificar toda su fuerza y vitalidad para poder volver y cumplir con su objetivo de dominación mundial.


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“¿Por qué? He surcado ríos de dolor para llegar hasta aquí. He muerto mil veces y he sentido el dolor de la pérdida un millón de veces más, todo para esto, todo para nada. La fuerza de voluntad es más poderosa cuando la motiva la maldad, pero aun así parece que el más estoico de los esfuerzos puede ser derribado como una pluma si el viento no es favorable. El esfuerzo y la voluntad no significan nada, el final todo depende de la suerte y las circunstancias, poco importa el ser humano, poco importa la determinación y poco importan las acciones, si el viento no es favorable no vamos a ningún lado y nos quedamos donde estamos, sumidos en la oscuridad, muertos de nuevo, muertos para volver a revivir y volver a fallar, una y otra vez, no existe la justicia divina que recompensa al que lo merece, ni una estadística que nos dé ningún tipo de certeza. El libre albedrío no forma parte del ser humano, ni forma parte de dios, forma parte de la fortuna que es a la vez desgracia, y que es a la vez arbitraria y sobre todo, injusta. Mamá, ¿por qué no me dejaste crecer como los demás niños de mi edad? ¿Por qué no me dejabas jugar? ¿Por qué me arrebataste la inocencia, convirtiéndome en el ser nihilista y destructor que soy ahora? ¿Por qué me enseñaste un camino de odio? ¿Por qué no me enseñaste a amar y a ser amado, para ayudar y regocijarme en la felicidad, en lugar de ansiar el mal y disfrutar con la desgracia ajena? Mamá, ¿por qué te doy la culpa? Si yo, el Nigrojaque, soy un bebé probeta que nació del germen del mal y bajo las leyes del azar. La culpa no es tuya mamá, ni mía, la culpa no existe porque no la puedo coger, no la puedo tocar ni puedo comérmela o bebérmela o cambiar su forma con mis manos. Si no hay culpa no hay redención, por lo que es normal que no me arrepienta de nada ni crea que haya nada que deba hacer. Pero ¿por qué? Porque nada me sale bien. He vuelto de la tumba, he vivido calamidades y muerto calamidades que muchos otros no podrían ni acercarse a imaginar que algo tan horrible pudiera formar parte de este mundo o del otro. Yo no estoy aquí por ningún objetivo, yo no he vuelto para tener otra oportunidad, no he vuelto porque lo merezca o porque este es mi momento. Estoy aquí porque las mareas a las que me he arrimado me han dejado en esta orilla que quema como el fuego, aunque llueve y el sol no parece estar de este lado del planeta. Como quema tanto no puedo mantener los pies sobre


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el suelo y corro, salto, brinco y me muerdo los labios hasta que brota la sangre. No puedo volver al mar porque el mar ahora es sangre, mi propia sangre, la misma que emana de mi boca y está inundando la tierra ahogándome mientras mis pies no pueden mantenerse en un mismo lugar sin abrasarme la vida. Así he vuelto yo, cansado de saltar y brincar, sin descanso y sin poder respirar. Rojo dentro de mis fosas nasales y rojo en mis pies descalzos, rojo en mi mirada y rojo en la mirada de la humanidad; Rojo en la mirada de la angustia, de la rabia, de la pasión enfermiza y de la negación del amor. Si aquí estoy de nuevo es porque he tratado de traerme hasta aquí bajo mis propios métodos, pero si aquí me quedo es porque Luas, Javichulo y Borjamari me han… Mierda, me han sometido.” *** La taza de café está demasiado caliente todavía por lo que Jose Jones se apresura a dejarla de nuevo en su platito, derramando unas gotas sobre el mantel de flores de la cocina de Luas. - No pasa nada, tengo que limpiar igualmente. Bueno, ¿qué te va pareciendo? Jose Jones sigue mirando perplejo los papeles que tiene entre manos, pasando de una página a otra, adelante, atrás y de nuevo mirando a Luas con la cara de asombro que se había apoderado de su expresión durante las últimas dos horas. Debía haber leído los textos unas 20 veces, pero todavía no conseguía asimilar su contenido completamente. A pesar de ello, le fascinaba. - Luas, esto es… Esto es genial. Me encanta, de verdad, es… No sé, es tan oscuro y mágico. Me duele leerlo, me oprime, y sé que son sólo palabras sobre papel. Tengo que conocer al escritor, tienes que presentármelo, quiero estrecharle la mano, tengo que… - Jose Jones ya estaba otra vez de pie y levantando la voz de nuevo. Había pasado por este ciclo unas cuantas veces, a Luas le divertía. - Jose, ya le conoces. Te va a sorprender. No puedo decirte quién es porque puede que alguien nos esté escuchando, pero vas a verlo tú


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mismo con tus propios ojos, esta noche. Pásame el teléfono, voy a llamar a Miki y que nos lleve en coche. Te voy a llevar a donde le tenemos. - ¿Que quieres decir con “le tenemos”? - Bueno, digamos que debido a su naturaleza peligrosa le tenemos “confinado”. No en un lugar físico, pero su mente ha sido víctima de un truco mental muy poderoso, curiosamente derivado de su propio poder pero vuelto en su contra usando mi mente como catalizadora. ¿Aún no sabes quién es? - El Nigro…! – Luas le abofetea en la cara haciéndole saltar las gafas que van a estamparse contra la pared hasta hacerse pedazos. Jose Jones se lleva la mano a la mejilla y siente el calor aumentar gradualmente. - Jose, joder! ¿Que te he dicho? Que nos están escuchando, eres un puto inútil, pásame el puto móvil, YA! Con la mano libre se apresura a agarrar el móvil de la mesa, pero antes de alcanzarlo éste empieza a sonar. Luas y Jose se miran a los ojos, ya saben que aquello no puede significar nada bueno. De un empujón Luas aparta a Jose y coge el móvil, la pantalla no muestra ningún número, sólo las palabras KILL’EM ALL. - Jose, sígueme! Luas agarra a Jose Jones de las mangas de su camiseta y le estira en dirección a la ventana. Sin dudarlo un segundo atraviesa el cristal falso con la fuerza de su cuerpo y la inercia. Los dos aterrizan en el tobogán de emergencia que él mismo había hecho instalar para casos de necesidad, como cuando tenía que echar a algún borracho de sus fiestas, y se deslizan en espiral descendiendo 4 pisos de mansión en cuestión de 15 segundos. Se oyen sirenas, y un helicóptero acercándose a gran velocidad. Luas aterriza con destreza en el suelo y arranca a correr nada más sus pies tocan el césped. Jose tropieza con el final del tobogán y del tirón se le desgarra la camiseta desde la manga hasta el pecho. Sin soltar el trozo de tela que sigue entre sus dedos Luas le coge de la mano y sigue tirando de él, corriendo como un maníaco, cobrando conciencia de los latidos de su corazón que resuenan en su cabeza por encima del infierno que se estaba desatando detrás de sí. Jose se percata en ese momento de que los escritos del Nigrojaque siguen en su mano izquierda, hechos casi una bola bajo la presión de sus dedos. Empiezan


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a adentrarse en el bosque que está al lado de la mansión, corriendo en zigzag esquivando árboles y arbustos, perdiendo el equilibrio momentáneamente debido a las raíces y las hojas caídas en el suelo pero sin parar ni un momento de correr, sin parar a respirar, sólo adelante, cada árbol apareciendo tras de otro fuera de la oscuridad a la distancia suficiente para esquivarlo, recuperar el equilibrio y seguir hacia adelante. La onda expansiva les lanza sin ningún tipo de resistencia de cara contra el tronco del árbol más cercano. Luas se golpea la cabeza y pierde el conocimiento. Jose consigue amortiguar el choque con su brazo derecho, partiéndose el radio al instante a la altura de la muñeca. Después de unos segundos de aturdimiento consigue levantarse del suelo con lágrimas de dolor descubre que la explosión proviene de la mansión de Luas, una enorme nube de humo y fuego se eleva hacia el cielo más allá del bosque, desde el punto en el que habían empezado a correr. La onda expansiva había sido muy intensa por lo que no había sido una explosión común, fuera quien fuera que estaba tras de ellos no parecía dispuesto a correr ningún riesgo. Dentro de poco estarían sobre ellos, pero iba a ser imposible cargar a Luas a través del bosque. Con suavidad endereza a Luas y le inspecciona la herida en la frente, tiene un chichón importante pero no parece que haya ninguna lesión grave. Resignado recoge las hojas del Nigrojaque que tiene al alcance, esparcidas por el suelo tras la explosión y se sienta al lado de Luas a esperar su propia muerte. “Me amortigua el latido de mi sangre sobre el silencio, dejándome flotar en un aire cargado de vapores, como el que sale de una sauna cuando los cadáveres llevan mucho tiempo acumulados dentro, pudriéndose y generando vida de la muerte. Mi cabeza resuena contra el mármol cuando no puedo respirar y caigo una y otra vez a tus pies para pedirte que me perdones y me dejes volver al lugar en el que podía mirarte a los ojos sin sentir la vergüenza de la soledad y la calamidad de mis últimos días forjados como el acero que tu mirada marchita lanza contra mi pecho y lo atraviesa sin derramar una gota de mi conciencia, porque la absorbí toda desde que llegué al lugar en el que no hay aire


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y los cadáveres se acumulan también, pero no hay vapor porque están vacíos y sus carcasas forman una montaña inerte en la que las gaviotas mueren de inanición y están vacías, y sus ojos vacíos ruedan hasta los pies para llegar al mar y flotar hasta la orilla de aquel mismo lugar al que trato de llegar con mi pensamiento, con mis súplicas, con mi billete de ida rasgado que significaba todo aquello que me quedaba para arrojar al fuego antes de cumplir el deseo primordial de elevarme ante ti como un igual y cantarte al oído una canción de cuna que no duerme, si no que adormece, relaja y suaviza el ansia de destrucción. Que rasga la maldad y destripa la sabiduría, que revive lo trivial y destruye la rutina, que se alza con alas de garza con la luz de la luna formando espirales sobre tu cuerpo desnudo y demostrando que el paraíso se encuentra entre tus muslos y no cabemos todos, pero yo me siento caliente y cómodo, descansando y durmiendo, bebiendo y comiendo de los frutos que tu cuerpo produce como resultado de la fotosíntesis, porque tú eres vida, planta, carne y amor. La noche…” Las hojas ya no estaban en orden y la siguiente no era la continuación. Una más, tampoco, la siguiente, tampoco. Comprueba las demás y ninguna parece continuar la noche. Los ojos le pesan y el cansancio se apodera de su cuerpo, el placer de caer dormido le produce un cosquilleo agradable y decide apoyarse sobre el regazo de Luas y esperar a la muerte en paz, soñando. *** La M80 estaba cortada al tráfico, unas barreras de metal con un cartel de Prohibido el tráfico imposibilitan la entrada a la autopista. “Mierda, voy a tener que ir por el camino viejo, no voy a llegar a tiempo”. El Plymouth del 83 da media vuelta quemando caucho sobre el asfalto y se aleja de las barreras, sale por la siguiente salida a mano izquierda en contra dirección, se sube a la cuneta, realiza una maniobra de nuevo de 180 grados y accede al camino rural que lleva a la mansión de Luas a través del bosque. La luna estaba llena hacía unos minutos, pero ahora lo único visible es una espesa nube de humo que parece cubrir el cielo


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hasta más allá de donde la vista alcanza. El camino es angosto y lleno de baches, pero el coche responde perfectamente a las instrucciones de su conductor. “Buena máquina, buena máquina, no me falles ahora”. En el asiento trasero Luis Ruís absorbe sin descanso los gusanos que se reproducen debajo de la alfombra, evitando que molesten al conductor y calmando su estómago. - Necesitamos música Luis, necesitamos música o no vamos a llegar nunca. – Miki enciende la radio y gira el sintonizador como si fuera un pezón caliente hasta que engancha Led Zeppelin, Immigrant Song. – Ahora, ahora vamos a llegar! Agarra esos gusanos hijo de puta, porque nos vamos. El Plymouth empieza a encenderse y a correr a través del tiempo, creando tras de sí una nube de miedo que quema la velocidad y enciende el apetito sexual de Miki, poniéndole cachondo hasta las trancas. Las distancias se acortan y el tiempo se adhiere a la piel como el sudor, Luis Ruís se atraganta y hay gusanos por todas partes. Como en el segundo advenimiento, cuando el mundo acabó por primera vez, la providencia hizo que aquel coche estuviera donde tenía que estar a la hora que tenía que estar. Miki aprieta el freno justo antes de atropellar a Jose Jones, que está plácidamente dormido sobre el regazo de Luas con una sonrisa en la cara. Parece que al fin y al cabo, han llegado a tiempo. Las luces de los faros del Plymouth despiertan a Jose que se sobresalta y se tapa la cara con las manos, preguntándose si sigue vivo o si sólo es una broma de su mente. Apresuradamente Miki abre la puerta, sale del coche, carga a Jose en un brazo y éste se deja llevar, luego carga a Luas en el otro. Mete a Jose en el asiento trasero, Luis sólo mueve la cabeza en señal de aprobación y continúa sorbiendo. Sienta a Luas a su lado y le pone el cinturón de seguridad, comprueba que las puertas estén bien cerradas e introduce la llave en el contacto. El coche no arranca, y la oscuridad del exterior es más espesa de lo que nunca ha sido. Uno, dos, tres, Miki trata de arrancar de nuevo pero el Plymouth parece no responder. “Si algo me ha enseñado la providencia,


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es que si el coche no arranca es porque ahora no debe arrancar, y quizá debamos andar o quizá yo no deba conducir, pero si yo me voy, me voy de verdad y si me voy Luas se queda solo y eso no lo puedo permitir. Así que, uno, dos, tres, arranca”. El coche no arranca y Miki se pregunta qué ha hecho mal para que, una vez llegado a ese punto, no consiga salir de ahí y salvar a sus amigos. Si el coche era mágico, como ya había demostrado, ¿Por qué su magia se presentaba tan arbitrariamente? ¿Por qué no podía responder a sus necesidades, si ahora mismo necesitaba velocidad o teletransportación? ¿Por qué no ocurría la magia que había ocurrido sólo minutos antes? ¿Era porque el mundo era injusto? Miki con su simplicidad no puede contestar a aquello, pero está determinado a rescatar a sus amigos de la verdad por lo que sale del coche y hace un juramento en voz alta: “Si de verdad me importas, nunca te voy a dejar solo. Si de verdad me interesa que vivas, no dudaré en morir para mantener tu respiración en marcha, como un metrónomo, como un corazón palpitando en el fondo de la percepción del ser humano. Si quiero que vivas, vas a vivir, porque mi fuerza y mi voluntad son más fuertes que la muerte y yo soy Miki y Miki significa vida antes y después de la muerte. Si yo quiero que vengas conmigo vendrás, aunque sea a la fuerza, aunque sea a rastras te voy a traer hasta la madriguera donde he puesto mis huevos y donde mi descendencia verá un mundo diferente al que yo vi cuando salí a la luz y vi el sol, y vi el cielo y vi lo que me estaba esperando una vez abriera los ojos y me dejara llevar por el viento. Si no te puedo llevar a salvo, no merezco vivir, por ello voy a sacrificar mi piel y mi carne para que tú puedas llegar más lejos de lo que nadie ha llegado y así derrotar el mal y derrotar la vida y derrotar este insulso enemigo desconocido que no nos permite crear más allá de la razón y más allá de lo que es correcto. La creación no cesará hasta que no quede una sola de mis células en pie para transportarte, Luas, porque…” El sonido del coche arrancando enmudece sus últimas palabras y Miki observa atónito a Luas al volante, con sangre, y más abajo una


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mezcla de sangre y lágrimas, cayéndole desde la frente hasta la barbilla. Su sonrisa le cubre toda la cara y no puede dejar de mirar a Miki con toda su emoción contenida por la prioridad de su huída. En el asiento trasero Luis está apoyado sobre el hombro de Jose profundamente dormido, con un gusano saliéndole de dentro de la nariz. Jose mira a Miki con una gran sonrisa, como la de Luas, y levantando el dedo gordo hacia Miki. Luas habla: - Miki, eres un cielo. Vamos, sube! El contacto estaba lleno de gusanos, animal, Luis se ha comido los últimos y ahora se está echando una siesta. Yo conduzco, venga chorbo, sube! Te quiero tío. Miki, avergonzado por su muestra inesperada de amor y cariño corre hacia la puerta del copiloto, entra y cierra tras de sí antes de pegarle una colleja a Luas. De las que suenan, pero no duelen. Luas aprieta el acelerador y las ruedas patinan sobre las hojas y fango del bosque antes de salir del pequenyo claro en el que se hallaba. Con sumo cuidado, esquivando árboles y no acelerando demasiado Luas se abre camino en dirección contraria a la nube de humo que se sigue elevando ahí donde estaba su mansión. Su dolor de cabeza es peor que el de ninguna resaca que hubiera tenido antes, y tiene que frotarse los ojos frecuentemente para evitar que la sangre acumulada le tape del todo la visión. Poco a poco los árboles van dejando lugar a más y más claros, el bosque está terminando y ahora podrá coger velocidad 0. Son las 3 y media de la mañana según el reloj del coche, y eso concuerda con su percepción del tiempo que ha estado inconsciente, pero significa a la vez que llegan tarde a la reunión y eso podría ser fatal. Pisa el acelerador con más fuerza y las ramas empiezan a chocar violentamente contra el parabrisas, pero el coche se desliza suavemente entre los pocos troncos que van quedando hasta entrar en una carretera secundaria derrapando con las ruedas traseras. Movimiento de volante sutil y el coche se endereza sin esfuerzo en la carretera y continúa por ella, ahora a 100km/h. - Vale, Miki, Google Maps, GPS, busca Jinamar. Vamos a conocer a la única persona que ahora mismo puede ayudarnos ahora mismo. El único problema es que llegamos tarde y no es alguien a quien se le


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deba hacer esperar. Miki, imagino que has traído a Luis por esa misma razón. Lo que yo me pregunto es, cómo conyo sabías nada de esto si ni siquiera me ha dado tiempo para llamarte? Nada ha salido demasiado bien, no esperaba el ataque, tampoco esperaba que el subnormal de Jose fuera a nombrar al Nigro en mi casa, pero eso ya forma parte del pasado. – Luas echa una mirada al asiento trasero por encima de su hombro para asegurarse de que Jose es consciente de su fallo, pero ahora Luis y él están dormidos uno encima del otro, como dos bebés. Como la imagen es tan tierna y Luas recuerda que Jose Jones siempre ha sido un drogadicto en el que no se puede confiar, decide perdonarle al instante y dejarlo pasar. Además iba a necesitar a Jose. Vuelve a dirigir su mirada a la carretera y pregunta de nuevo – Cómo es que has venido? - Bueno, Luas, tú sabes que yo desde pequenyo siempre he tenido una especie de sexo sentido. Quiero decir, que huelo los chochos a distancia, pero también los problemas. Tú apestabas a chocho, podía oler tu chocho desde mi casa. Como estaba con Luis, que nos íbamos a meter unos gramos, decidí que nos acercáramos a tu casa a hacer un poco de jaleo, y si era verdad que me necesitabas pues podría ayudarte. No te parece fascinante? Lo del olor a chocho quiero decir. - Probablemente lo que tú olieras fueran las putas que hay en mi casa 24 horas, todas muertas ahora por cierto, pero eso no deja de hacerlo increíblemente bonito y atento. Te quiero chorbo. - Y yo a ti chorbo. Por cierto, Jinamar es todo recto. Luego llegaras a una bifurcación que pone Jinamar, pero sigues recto y coges la siguiente a la derecha. Son 2 minutos menos. - Eres un copiloto de puta madre tío, te quiero. - Y yo también chorbo. Escucha, quieres una raya? Lo tengo todo en la guantera, es de la buena. - Dale tío, prepárame una y pónmela debajo de la nariz. De qué color es? - Tengo azul y verde. Como sabes, la verde produce radioactividad porque es parte metal, pero suele tener efectos más duraderos. La azul es buena también, pero tiene, ya sabes, aquellos efectos secundarios… - No pruebo la azul desde 2009, y no creo que tú estuvieras aquella noche, pero Ro y el Borja sí. Fue un desastre, destruí mi primera


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mansión, y me dejó tonto por las 3 siguientes temporadas. Más tarde me convertí en ron - Verde entonces, pero te advierto, es fuerte. - Me va la marcha, ni que no lo supieras. Miki saca una cajita de madera no más grande que un lapicero de la guantera y la abre con cuidado. Dentro hay dos compartimentos, uno marcado con pintura verde y el otro con pintura azul. Con cuidado de no zarandearla demasiado abre el compartimento verde y saca una especia de espátula, también de madera, de detrás de la tapa. Introduce sólo la punta de la espátula y coloca sobre ella una buena cantidad de polvo azul, mínimo dos rallas, pero para algo a Luas le va la marcha. Despacio le coloca la espátula de la nariz y Luas restriega la nariz sobre ella. Un segundo y vacía. Los ojos se disparan hacia el infinito que es la línea de la carretera perpendicular a la línea del horizonte y su cuerpo se alarga hasta acabar pegado al horizonte con los ojos saliéndose de las cuencas para alcanzar un punto que está todavía más lejos. Uno no tiene final cuando su principio se aleja tanto que los pies desaparecen y sólo la velocidad afecta a la carne sin ninguna otra ley física que restrinja su infinidad. Carne de canyón, música punk, el guepardo corre más pero el lobo no se cansa. Luas ni se cansa ni corre, sólo se alarga hacia un lado y hacia otro y la luz sólo es blanca, a pesar de ser de noche, y los gritos de Miki resuenan tan lejos como el Plymouth, y las manos a 1000 kilómetros de distancia tiemblan apretando el volante. Sólo la velocidad se aferra a sí mismo, sin dejarle respirar porque el oxígeno no existe a velocidad 0 y la carne no lo necesita porque se desintegra. El metal y el caucho se desintegran, y el único rastro es el polvo sobre el asfalto. La vista se estira y el horizonte se curva hacia sus dos lados y entonces ya no hay horizonte, si no curvatura; y ya no hay velocidad, si no viaje astral y frenazo y Luas aparca entre dos coches, con el espacio milimetrado, sin arañar el Plymouth. Están en Jinamar, en los 40. Aunque Luas sigue sintiéndose a miles de kilómetros consigue ver a Sixtolo, que está esperando apoyado en una farola con un peta de hierba sostenido en los


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labios. Se señala la muñeca izquierda haciendo entender que lleva un rato esperando pero a la vez tiene esa sonrisa burlona de estar colocado hasta las trancas y darle igual todo. Tomándose su tiempo para darle las últimas pitadas, a pulmón, tira la chusta al suelo y sin molestarse en pisarla se acerca al coche tambaleándose ligeramente, como si la cabeza le pesara más de lo que su torso puede sostener sin inclinarse. Se apoya con los codos sobre la ventanilla y sonríe de oreja a oreja. Luas también sonríe, ver a Sixtolo siempre es una gran alegría, y no sólo por la hierba que pasa, si no por su acento canario de Las Palmas y su lenguaje soez. - Qué paha machango? Te raho loco que llega’ tarde, tú come’ semen o qué? Anda e’ McFly como se menea, me quito la bonfaina y me la pongo, porque ustedes le han dado por culo a una piva no? – Luas se parte de risa y golpea con los punyos el volante, y Sixtolo, que le gusta tener público prosigue. – Sí, sí, aquel le ha dao por culo a una piva, Miki pollón, fuerte loco ahí. Me limpio el culaso con papel de periódico, y da un gustaso miniña que no te pue’ n’imaginar – Luas ya no aguanta las lágrimas y se ríe a carcajada tendida, la mandíbula desencajada y los ojos fuera de órbita, Miki no entiende realmente que acaba de decir ese tío y Luis Ruis se despierta y observa la escena anonadado. – Machango, tú está’ to colocao, fuerte púpila’! Vete a casa a hacerte un pahote, y tú, el de la pahita en la boca, te gusta mi peinado? Pues chúpamela de lado, que te empuho lo manise. Qué pasa Lua’, me lleva pal Lugo ya o no’ quedamo’ en lo’ 40 de Jinama? Vamo que quiero una putita, miniño, un culo por 20 pavo’ para comerle la caca y darle por el culo con doble protección y lubricante, porque así en seco me da calambre, ay el sellaso que amputa culo’o y braso’, se lo robé a un jacoso mira tú, era un violador del caraho el Cabrera. Vamo’ o qué? Luas no puede contener la risa y necesita un minuto más antes de contestar, se seca las lágrimas con un pañuelo que tenía en el bolsillo y se dirige a Sixtolo. - Sixtolo, no decepcionas nunca loco. Escucha tío, tenemos que darnos un poco de prisa porque Ro y Borja me están esperando. Sé


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que te prometí putas, pero como no tenemos tiempos tendrás que conformarte con este chico aquí detrás, el de la pajita, para que te haga un mami-blue. Va a ser tremendo, no sabes la capacidad de succión que tiene. Te explico el plan mientras conduzco, nos quedan dos horas de camino hasta el escondite y tenemos que parar unas pocas veces, calculo que llegaremos en media. Sube detrás, hay un sitio, puedes despertar al tío con pinta de yonki o dejarlo dormir encima de ti, como prefieras, pero no confiaría en él para ninguna mamada, es bastante inestable y puede arrancarte la picha, digamos que sufre un severo trastorno de personalidad. Vamos, traes la hierba, no? - Eso ni se pregunta machango, tú, guapito de cara, vas a ver por qué me llaman Sixtolo Pollolo. En marcha putillas! *** “La noche es oscura y la luna sosegada, mis ojos alumbran la luz que los tuyos apagan, si me conoces vivo no podrás reconocerme una vez muerto, porque tu oscuridad apaga la vida y destroza la esperanza. Si quieres entender por qué estoy aquí debes esforzarte, y el esfuerzo no forma parte del patrón que ha hilado la máquina de escribir que cose y juega con los niños hasta que se duermen y luego pueden ser maltratados para vivir el tormento de la vida adulta a la vez que mueren por dentro y son cosidos por la misma máquina que los creó y les vio nacer, crecer, beber, drogarse, morir o vivir eternamente, todo dependiendo de la luz de tus ojos y la oscuridad de mi esencia, porque tú eres fecundación y yo soy osmosis, tú vives para el riesgo y a mí el riesgo me ha matado una y otra y otra vez, produciendo el infinito despertar del gigante adormecido, provocando terremotos y tsunamis bajo mis pies en la alfombra de terciopelo que esta frente a la puerta de Dios y que recoge mis pensamientos cuando caen de mis ojos en forma de sangre siempre que dices mi nombre y no puedo escucharlo y lloro porque es el fin, es el fin cada vez que no alcanzo a coger tu mano y caes al precipicio del olvido y vuelves y no sé quién eres y todo vuelve a empezar hasta que la espiral es tan delgada que no quepo y me ahogo y la claustrofobia me hace perderme en el terror y tú no estás porque nunca fuiste y nunca


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estarás… Quiero respirar pero no me está permitido, sólo se permite chillar hasta que los pulmones lo han expulsado todo y se arrugan como las pasas y entonces el chillido derrite mi energía y la expulsa en forma de sonido y me vacía por dentro hasta que me doy la vuelta y veo que por dentro soy de nuevo yo pero con más sangre y carne, pero yo a fin de cuentas, etéreo, flotando en el aire que respiras hasta que vuelvo a olvidarte y pienso que todo ha sido en vano…” Ro va recogiendo las hojas que el Nigrojaque, en trance, sigue escribiendo sin parar y salen disparadas de su máquina de escribir. Las lee y se las pasa a Javichulo que las lee también, y una vez terminada las pone en el montón que no deja de crecer sobre la mesa en la que está sentado y recibe en sus manos la siguiente. A estas alturas es imposible contar las horas que llevan leyendo, pero los textos del Nigrojaque son tan abstractos y enigmáticos que el tiempo vuela mientras tratan de descifrar qué clase de sentimientos los motivan; qué pasa por la cabeza de Sebas mientras su trance mueve sus dedos sistemáticamente apretando una tecla tras otra. Es fascinante y absorbente. Durante todo ese tiempo imposible de medir el Borja se ha encerrado en la habitación contigua y se oyen ciertos repiqueteos de vez en cuando, una black and decker, el sonido de un modem como en los 90, música de Animal Collective y un continuo resoplido de impaciencia. Todo esto sólo queda plasmado en su subconsciente, pues en el mismo momento sólo pueden centrarse en el texto que sigue creciendo sin cesar. La luz de la luna se filtra por los pequeños ventanales situados al final de las paredes, donde el techo comienza, ya que están en un sótano y hasta esa altura no hay más que hormigón a todos lados. El semibúnker era propiedad de Luas y sus Problemas y Cía, y se había utilizado para filmar ciertas escenas de la serie, como por ejemplo todas aquellas veces que Luas había sido encerrado en contra de su voluntad, ya fuera por Javichulo y su banda de raperos, o el Nigrojaque bajo la vigilancia de Mole y Mastodonte. Ahora no era más que un sitio abandonado, dejado de la mano del olvido, oliendo a orín y secreciones humanas acumuladas durante muchos años de okupación e insalubridad. Por eso era el escondite perfecto, tan cercano a Los Problemas y a la vez tan lejano.


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Clac clac clac clac clac clac clacclaclac clac clac clac clac claclaclac clac clac clac clac …….. Los dedos del Nigrojaque se detienen de repente sobre las letras N y J y Ro y Javichulo se quedan tiesos de terror. Durante un periodo de 5 minutos sus miradas van del Nigro, a uno, al otro, a la puerta de salida, al montón de papeles, a los ojos del Nigro, rojos de no haberse cerrado durante horas, a sus pies, a su escapatoria, a … clac clac clac clac. Todo continúa y la siguiente hoja de papel se desprende de la Remington Steele. Como las demás veces, Ro la recoge del suelo y empieza a leerla. Al cabo de un par de líneas se detiene, temblando. “… Sé lo qué estáis haciendo, sé lo que pretendéis, Ro y Javichulo, preparáos para morir…” Con el pulso acelerado mira al Nigrojaque que no parece haber salido del trance, pero una nueva sonrisa que no era perceptible antes le dibuja una pequeña curva en la mejilla. Sin alejar la mirada de los dedos del Nigrojaque, busca en la oscuridad a Javichulo hasta que le agarra un brazo. Una vez llamada su atención, le acerca la hoja de papel a la cara señalando la línea sospechosa. En un suspiro de voz Ro habla: - No tenemos mucho tiempo, shhh, no hables. Debemos hacer algo y ahora, pero qué? No nos podemos ir, no podemos luchar contra el Nigrojaque solos si despierta, tenemos que… - Tenemos que matarlo, ya lo sé. - Exacto… Pero aun no tenemos suficiente material para la siguiente temporada de Luas y sus Problemas, aun no hemos recopilado suficiente locura y poesía negra; además Luas nos ha ordenado mantenerle vivo, le necesitamos, los derechos de la serie siguen a su nombre. - La serie se puede ir al carajo Ro, yo quiero vivir, quiero vivir. Si el Nigro se despierta estamos muertos, lo entiendes? Yo, yo… No he llegado a estar vivo, siempre preocupado por la serie, siempre preocupado por las drogas, la masturbación y la muerte a mi alrededor. No puedo morir ahora, que estoy vivo. Claro que amo Luas y sus


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problemas, pero, merece la pena el riesgo? Yo digo que nos lo carguemos, aquí y ahora. Mira. – Javichulo, mirando al infinito, se saca una Desert Eagle del bolsillo como si hubiera practicado esa escena un millar de veces. Con la mano libre se desabrocha el primer botón de la camisa y se arranca el collar que estaba escondido debajo de esta. En el collar hay tres balas con las que carga el arma con agilidad, sin dejar de mirar al infinito. Amartilla la pistola y entonces vuelve la mirada a Ro. – Voy a acabar con esta mierda, quieras o no. Es la hora de Javichulo, es la hora de las brujas. El cuerpo de Ro no se puede mover, trata de detener a Javichulo pero sus miembros no se mueven, el pavor se apodera de su cuerpo y le sacude desde lo más bajo de su espina dorsal hasta que le golpea el cerebro con la fuerza de un martillo. Javichulo a velocidad de cámara lenta acerca el arma a la cabeza del Nigrojaque y su expresión se tuerce a esa misma velocidad, las cejas se aprietan una sobre la otra, la boca forma una mueca de dolor mientras el arma se acerca y toca los rizos rubios del Nigrojaque. El tiempo se detiene durante el periodo previo a la detonación del arma, que revienta en la mano de Javichulo haciendo saltar sus dedos por los aires dejando un reguero de sangre sobre la pared y salpicando la cara del Nigrojaque que no ha sufrido ni un solo rasguño. Durante ese periodo incalculable, pues el tiempo no existe, y ahora usamos el presente sólo como una forma de expresar lo que puede ocurrir sin entrar en la imposibilidad de narrar la atemporalidad, Ro, temiendo lo peor y liberado de alguna forma de la atadura del tiempo decide actuar aprovechando la estática de la situación. Primero de todo, previendo que de una forma u otra iba a haber sangre por todos lados, saca su maletín, lo coloca sobre la mesa y lo abre, dejando reposar la tapa sobre las varillas hechas para ese objetivo. Acrílicos, óleos, pinceles de brocha gruesa, pínceles milimétricos, unos cuantos lápices de diferente dureza, una goma de borrar, un lienzo de 5x5 cm, unas cartulinas, unos bocetos arrugados hechos una bola y, sólo visible para el ojo experto, algunos restos de marihuana milenaria. Imposible decidirse, el tiempo puede reanudarse en cualquier momento y entonces se va a desmayar


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al momento que vea algo de sangre, y una vez inconsciente nada le aseguraba qué podía ocurrir, por lo que mejor hacer lo que más le gusta: Pintar. Antes de ponerse manos a la obra tiene que elegir con qué va a pintar, difícil elección cuando aquello puede ser lo último que pinte en su vida. A la mierda, decide coger sin discreción todos los botes de pintura de todos los tipos, quitar los tapones y apretarlos soltando chorros arcoíris en todas direcciones. La habitación se convierte en una paleta en 3 dimensiones donde el pintor se encuentra dentro del espacio artístico. A la mierda, los pínceles se quedan en el maletín y Ro agarra una escoba y una fregona y, armado con ellas, una en cada mano empieza a chillar a la vez que un estallido de locura le invade y friega suelo, techo, inmobiliario, a Javichulo y al Nigrojaque. A la mierda, Ro suelta la escoba y la fregona y se tira al suelo en plancha dejando tres líneas rectas sobre el suelo, su torso y sus manos in motion, formando una capa de ese color marrón que se crea cuando mezclas demasiados colores a la vez. El subidón que Ro lleva encima no se puede medir en ninguna escala de colores ni en ninguna unidad de medida conocida, humana o alienígena. Sobre todo en ninguna escala temporal en aquel momento, aunque llamarlo momento es algo que hacemos sólo para poder expresar de alguna manera lo que está ocurriendo. Javichulo y El Nigrojaque siguen en la misma posición estática de siempre, y cuando nos referimos a siempre, es siempre, porque el tiempo carece de sentido o de existencia, y Ro decide que es momento de liarse un peta con los restos de marihuana de su maletín, que probablemente tenían unos 10 años de antigüedad. Por suerte en el único cajón del único escritorio del sótano hay un papel, un cigarro y un pequeño trozo de cartón perfecto para la boquilla. Durante un tiempo incontable recoge poco a poco los restos de la marihuana del maletín y se lía el peta sentado en la pintura, sin preocuparse ya de que ese momento se pueda acabar. Sostenido entre sus dedos índice, pulgar y anular se encuentra el peta más largo y perfecto y atemporal que haya existido nunca fuera de la existencia temporal. Ro lo observa mientras su boca segrega más saliva de lo normal, y se relame los labios para recoger los restos que colman de ella. Como el faro de Alejandría, por arte de magia, o del deseo


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ferviente, la punta se enciende en llamas en una forma de combustión espontanea sin que Ro se tenga que preocupar de buscar un mechero, que no estaba convencido de poder encontrar en aquel búnker. El olor a marihuana le llega a las fosas nasales como el olor de la primera flor de la primavera, y se deja llevar por su sabor durante un tiempo imposible de medir. “Si tengo tiempo o no tengo tiempo, no soy yo quien lo dicto, si no mi alrededor y el espacio moviéndose dando vueltas sobre mi centro y sobre mi pensamiento, que no es más que mi yo moviéndose a la misma vez que el mundo avanza y el tiempo que no existe se detiene para dejarme saborear la reflexión y la reflexión es una forma de plasmar el tiempo en nuestro consciente para así entender todo aquello que se mueve cuando el tiempo está en marcha y nosotros vamos a su misma velocidad. Yo estoy aquí para parar el tiempo y decir: ya basta, no? Si quiero parar a disfrutar del momento, por qué el mundo me empuja? Por qué la existencia no me deja estar quieto, estático, tranquilo, pensando, analizando o no, sólo disfrutando o estando, E X I S T I E N D O sin tener que moverme, sin tener que seguir este ritmo infernal que da vueltas en círculos infinitos, sobre la tierra, alrededor del sol, alrededor de la galaxia, alrededor del universo, alrededor de aquello que está más allá que soy incapaz de comprender precisamente porque el tiempo no me deja pararme, no me deja entender, me empuja y no puedo decidir cuándo es que quiero ir más allá, o cuando es que simplemente quiero ir más despacio o cuándo quiero estar parado por completo. Qué más me da si todo lo demás sigue y yo me quedo atrás? Como si tuviera alguna importancia todo lo demás; no la tiene, o sí, pero eso no lo decide el rotar de la tierra ni el rotar de las agujas del reloj, lo decido yo y yo soy quien mueve el mundo debajo de mis pies cuando corro como una gran rueda de hámster sin llegar a ningún lugar pero corriendo a toda hostia. Y qué si yo quiero hacer eso? Por qué me empujan? Por qué no puedo estar quieto, tranquilo, sosegado, atemporal, yo mismo, yo solo o con quien quiera acompañarme? Me da igual, este peta vive la atemporalidad como la vivo yo y no me empuja ni me pregunta por qué camino cuando los demás corren, ni me pregunta nada en absoluto. Oh diablo de


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donde nacen las hadas, eres néctar de piña, eres tarzán, jane y todos los monos....oh diablo….” PUM! La mano de Javichulo revienta por los aires derramando sangre sobre la pintura de color marrón, Ro cae redondo al suelo con el peta ya en los labios pero sin haberle dado una calada. La sangre le ha salpicado las gafas pero no es capaz de verla, no será capaz de recordarla una vez despierte, pero ahí permanecerá, grabada a fuego sobre el cristal. *** La gran esfera de cristal parece completamente lista, redonda, perfecta. Los 12 tubos conectados a ella están perfectamente fijados y sellados, nada puede escaparse de ellos, sólo ir y venir, desde las pequeñas máscaras al final de estos hasta la esfera hermética en la que Luas va a trascender más allá de la fama que la serie le ha traído y va a inmortalizar toda esta mierda que sólo unos pocos pueden entender. El Borjamari sigue calibrando todos los artilugios necesarios para el ritual, siguiendo las instrucciones de Ikea para grandes decantadores de sueños. Cristal de bohemia soplado por elefantes para la esfera principal, intestino de mono de Sumatra para los tubos de conexión y cinta adhesiva para fijar todos los elementos; máscaras de gas cargadas con sufrimiento humano de la Segunda Guerra Mundial adheridas con más cinta al final de los tubos, para permitir el paso de la respiración, y por consiguiente, del alma de los individuos que serán el combustible para la alquimia de la creación artística. En la base de la esfera hay un gran bloque de hormigón circular sujetándola y manteniéndola estable, elevada un metro sobre el nivel del suelo. En ella hay un gran agujero que el Borjamari ha perforado con una black and decker y que conecta la base de la esfera con un cuenco de porcelana que, a forma de pica de lavabo, está incrustada en el hormigón. El Borjamari se acerca las gafas a los ojos para asegurarse que su visión es perfecta y relee las instrucciones. Todo parece en su lugar. Detrás de la esfera hay un escritorio con una máquina de escribir Remington Steele de la que sale un cable conectado al cuenco de porcelana por la base, en el exacto punto central de éste, pero no hay ningún agujero visible en la parte superior. No hace falta, las instrucciones lo dejan claro, la porcelana es conductora de creatividad y


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con eso es suficiente. PUM! La puerta que conecta el sótano con el exterior se abre de golpe, con tanta fuerza que la plancha de metal se separa de sus goznes y sale disparada contra la pared contigua. Una masa de músculos con el pelo erizado y las encías sangrantes con toda la cara de Miki atraviesa lo que queda del marco de la puerta y emite un gemido de ultratumba. La bestia encara al Borjamari con una cara de decir “te odio” y se detiene en el lugar, como un perro amaestrado. Justo detrás del amasijo de carne que acaba de entrar en escena aparecen, tratando de recuperar el aliento, Luas, Sixtolo, Luis Ruis, Jose Jones, el viejo McTom (ahora mucho más viejo), Estrella en silla de ruedas, El Titán de la fuerza del universo, el poder cósmico y las vibraciones magnéticas y Alexhander de los infiernos. - No estáis todos – Dice el Borjamari, vestido con su toga blanca y con la cabeza rapada, sólo por la parte de la coronilla. Junta las dos manos y agacha la cabeza, en forma de saludo para todos. – Namaste, amigos míos, bienvenidos. Dónde está la número 12 Luas?. - No he tenido puto tiempo de recogerla. Además, ni siquiera sé dónde encontrarla, ya llegaba demasiado tarde. No tienes ni idea de lo que ha pasado, mi puta mansión ha volado por los aires, Estrella se había escapado del geriátrico y la hemos encontrado de puta casualidad, McTom no está muerto de puto milagro, y puta mierda, hemos venido en un solo puto coche, cómo te crees que ha sido el trayecto? Joder, estoy nervioso, tienes un pico tío? O un ron, me da igual, pásame algo que me tranquilice, ha sido el viaje más intenso de mi puta vida. El Titán de la fuerza del universo, el poder cósmico y las vibraciones magnéticas estaba aquí fuera esperando por suerte, porque no tengo ni puta de dónde puta mierda lo habría podido encontrar, y… - Tranquilo, relájate, respira conmigo. 1, 2, 3. Si quieres encontrar el amor no puedes ser tan nervioso, no puedes vivir tan ansioso. Has hecho un buen trabajo, ella vendrá a nosotros, lo presiento. Mientras tanto, por qué no hacemos algo con la calamidad que está a punto de suceder en la habitación de al lado?


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- De que hablas? Mira, estamos casi todos listos, no es suficiente para hacer funcionar la máquina? La silla de ruedas mecánica de Estrella ha entrado en bucle y se empotra sistemáticamente contra las pantorrillas de la masa de músculo y pelos erizados el Borja supone que es Miki, porque de no ser Miki, en lugar de uno faltan dos. Alexhander se peina la rubia melena mientras Luís Ruis sigue sin decir palabra y observa la máquina que el Borjamari ha construido de forma industriosa. El Titán se ha sentado en una esquina de cara a la pared y observa no se sabe qué, como un gato. Sixtolo se está haciendo un peta diciendo en voz baja, con una sonrisa, “fuerte loco” .Al Borjamari le preocupa el aspecto de patio de colegio que tiene la escena, pero entiende que un guión no se escribe de la nada y necesita a toda esa gente, pero sobre todas las cosas, necesita al Nigrojaque y su magia para hacer funcionar la máquina. - Luas. Me prometiste que ibas a venir con todos, qué le pasa a ese? – El Borjamari señala a Miki tratando de que este no vea que le están señalando, temiendo su enfado. - Es una larga historia, teníamos un trayecto muy largo y poco tiempo, por lo que nos hemos metido unas rayas. – El Borjamari mira a Luas con cara de desaprobación, pero este se apresura a continuar. – Espera, déjame explicarte bien. Yo me he metido una raya y todo funcionaba perfecto. Hemos ido a pillarle la hierba a Sixtolo, la misma hierba que me pediste. Luego hemos recogido a Estrella, hemos recogido a McTom, luego Alexhander ha aterrizado sobre el capó del coche y lo hemos traído también. Hasta entonces todo iba como la seda, hasta que han aparecido Mole y Mastodonte, te acuerdas de ellos? - Nunca tuve el placer de conocerlos, pero sé quiénes son. Peligrosos verdad? - Oh, sí, mucho. Peligrosísimos. Como te he contado, mi casa ha sido atacada, ha volado por los aires, todo el trayecto hemos sido perseguidos por el ejército y hemos ido un solo paso por delante, hasta que Mole y Mastodonte nos han … - Luas, ya lo sé. Como sabes, yo lo sé todo. Soy un artista y soy


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sabio. Habéis drogado a Miki para que os defendiera y se ha vuelto un animal salvaje. Está bien, funciona igual. Ahora, por si no recuerdas bien, tenemos que ir a la habitación de al lado porque… PUM! Los goznes de la puerta que separa la habitación que el Borjamari ha estado montando y la habitación en la que Ro está a punto de fumarse un peta revientan como si fuera un deja vu y Miki, hecho una furia y un animal lleno de pelos erizados y músculos agarra al Nigrojaque por el cuello y le corta la respiración para que no pueda causar más mal. Fuerza bruta 1 – Control mental 0. Los chillidos de Javichulo duelen, y a él le duele todavía más haber perdido la mano en el estúpido acto de tratar de volverse contra el Nigrojaque y volarle la cabeza. A quién conyo se le ocurre? Tratar de matar al Nigrojaque requiere saber que las consecuencias serán dolorosas, pero Javichulo nunca había sido precavido y así se encuentra, chillando de dolor con la mano hecha un amasijo de carne, sangre y despojos de piel. Sebas a la vez pierde la respiración y el conocimiento, Miki le está rompiendo la tráquea y eso también es un problema. - Miki! Stop! Luas, con dos palabras y un leve movimiento de muñeca ordena a Miki dejar al Nigro en el suelo. Miki obedece y se sienta en el suelo cansado, deseoso de acción pero con la vida por delante de sí mismo pidiéndole un descanso. El Nigrojaque ha perdido el conocimiento pero sigue respirando. - Vale, Borja, ahora es tu momento. Por favor, dicta. Qué debemos hacer? Borjamari, más que complacido, decide manejar todo a partir de ese momento. De un bolsillo de su toga saca su silbato preferido, de color azul metálico marca Behringer y sopla a través de él. Ni un solo sonido sale del silbato, pero la ultrafrecuencia activa las neuronas de todos los presentas e imprime en ellas unas instrucciones muy precisas. El juego empieza, ahora, el recreo se terminó y las manos se ponen a la obra. Uno, dos, tres, cada uno de los presentes excepto Luas comienza


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a moverse marcha atrás, como un video en rewind y se van situando al final de los tubos que rodean la esfera de cristal, colocándose la máscara de gas algunos en la cara y otros en los genitales. Javichulo ya no chilla aunque la falta de sangre se refleja en la palidez de su rostro; Estrella, senil pérdida se introduce todo el chisme en el ano, máscara incluida. El Borjamari ríe por lo bajo, así es como debe ser, y así es como lo ha ordenado. Sin poder evitar la satisfacción de su poder de sugestión y control que está teniendo sobre el equipo eleva las manos y recita unas palabras de iniciación al ritual, que a pesar de no tener ningún objetivo funcional, generan un ambiente místico que es lo que al Borja más le gusta: “Si aquí estamos todos ahora reunidos para crear sueños a partir de la carne es porque estamos aquí por ello mismo y no por nada más. Cuando veamos el cielo delante de nosotros y caigamos desde lo más alto al vacío pero sin dejar de hacerlo, y el suelo se aleje de nosotros así como nuestra velocidad aumenta entenderemos el sinsentido en el que estamos envueltos y además la imposibilidad de salir de él una vez las nubes estén sobre nuestras cabezas y no vivamos para contar las historias que nos han sido contadas toda la vida y toda la muerte y toda la eternidad en la que las historias perduran o mueren, dependiendo de su relevancia o su fama. Por eso, yo, hoy, aquí, ahora, quiero decir estas palabras para engrandecer la presencia creadora y artística qué formamos todos nosotros y la grandilocuencia de lo que estamos a punto de concebir, pues esto es vida y sueño y percepción extrasensorial, como cuando vivo en una piel distinta a la mía por un momento y vuelvo de repente y no sé donde he estado ni que ha ocurrido durante un periodo de tiempo que es el mismo en el que las flores marchitan y los animales salen de su placenta para decirle hola a la vida y adiós a la muerte antes de decirle hola a la muerte y adiós a la vida pero para eso los sueños no están en un plano terrenal ni visible ni posible de ser tocado ni nosotros podemos caminar sobre ese terreno sin hundirnos poco a poco y acabar hasta el cuello de mierda y no volver atrás porque no hay ninguna cuerda que nos sujete a la realidad. Hoy amigos míos, esa cuerda la voy a cortar y voy a dejar que nuestras sensaciones trasciendan y creen algo


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que sea físico, real, tangible, y vamos a hacer de ello una obra de arte, y todo será gracias a vosotros pero sobre todo gracias a mí y a que voy a saltar al vacío en el salto de fé más largo en tiempo y distancia que se haya visto nunca. Si la historia se teje en algún tipo de tela, esa tela es transparente y tiene forma de sueño y su consistencia es la misma que mi pensamiento que flota, fluye y no se puede tocar, por eso es imposible agarrarlo pero hoy, aquí, ahora, y yo, voy a conseguir que eso sea una verdad y todo lo demás no pueda ser más que una mentira.” Para el final del discurso cada uno de los presentes está dormido con la máscara en su lugar de elección, o en el lugar que el Borjamari ha elegido para ellos, plácidamente dormidos con los ojos abiertos y la respiración profunda. - Luas, esto está casi listo, me ayudas con el Nigrojaque? – Luas, que ha estado escuchando el discurso con escepticismo mientras se mordía una uña tras otra escupiéndolas en el suelo levanta la vista al fin. - Sí, vamos, por cierto, he traído 5kg de hierba como me pediste, están en la bandolera que lleva Sixtolo colgando, dónde …? - Silencio, ayúdame, yo me encargaré de eso. Es curioso todo esto, no crees? Mira al Titán, para empezar es increíble que quepa en este sótano, y para acabar, recuerdas que yo me lo comí? Nunca he estado más lleno en toda mi vida, semanas sin comer después de ello. Ten en cuenta que era antes de hacerme vegano, y todavía estaba delgado, pero, puedes creerte que ahora esté aquí, dispuesto a ayudarnos a continuar con la serie a pesar de haber estado peleando con todos sus hermanos? Eso, Luas, eso es lo que me hace creer en los milagros. – El Borjamari agarra a Sebas por debajo de los sobacos mientras Luas le levanta de las piernas. - La muerte no existe en la ficción, Borja, y la fantasía sólo existe en la ficción, pero nosotros somos ficción amigo, por eso triunfaremos si queremos o si quieren. - Si quieren, quién? – Con cuidado coloca al Nigrojaque sobre la silla detrás de la máquina de escribir conectada a la esfera de cristal. Luas coloca las piernas cuidadosamente en una posición cómoda. Acto


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seguido el Nigrojaque comienza a escribir, pero no hay papel en la máquina. La esfera comienza a brillar con una luz tenue. - Parece que esto está listo, pues. - Si quieren, quién? Luas. - Si quieren ellos, el público, los creadores, los que observan, los que critican, los que leen y los que ven. Somos carne de cañón y somos carne de ficción, marionetas como los personajes de un videojuego. Si crees que eres dueño de ti mismo es porque no sabes lo que hay más allá. Qué quieres que haga ahora? - Entra en la esfera, esto todavía no está a punto, voy a invocar al número 12 y prepararé la fogata. No hables, sólo ve. Esto habrá acabado pronto, y podré echarme a dormir, estoy tan cansado… Luas, cansado también, se acerca a la esfera de cristal, salta para agarrarse al borde externo superior y se introduce dentro ágilmente. Dentro de la esfera hay una circunferencia, también de cristal, que sirve para tapar el agujero superior y crear un espacio estanco en la esfera. Se sienta en la base y puede ver el agujero de la base que conecta con el gran cuenco de porcelana. El agujero es oscuro y no se ve nada a través de él, la oscuridad es espiral y se pierde en el infinito de la mirada. Hipnotizado por el abismo, Luas no se da cuenta que el Borja está vaciando la bandolera llena de hierba de Síxtolo en la porcelana y le prende fuego. Con los ojos pegados al agujero negro pensando en la cantidad de agujeros que hay en diferentes superficies terráqueas que no se han estudiado todavía, o investigado u observado de las que podría salir un humo tan denso y tan agradable como aquel que ahora brotaba y le llenaba los pulmones de alegría y … Luas entorna los ojitos, la esfera de cristal ya está completamente llena de humo, un submarino alquímico y el mundo se pone del revés para dejar paso a la deformación de la realidad. Luas se relaja y decide, por una vez en su vida, confiar en el Borjamari. *** Con las legañas pegadas a los ojos, Luna despierta en su cabaña del desierto antes de salir a cazar para desayunar. La luz del sol hace


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ya horas que baña las arenas del Gobi y los chacales de la noche están escondidos, durmiendo. La zona es segura durante las siguientes horas. Un día normal Luna se habría despertado al amanecer, pero tenía resaca y sin darse cuenta era ya pasado el mediodía. La noche ha sido fría y Luna tiene que salir de las cuatro capas de pieles de tigre, ñu, chacal y tigre otra vez, antes de poder levantarse de la cama y quitarse las legañas y exponerse a la luz caliente del sol. No hay agua en la cantimplora, hay que ir a por más. No hay comida, pero tampoco había comida ayer, hay que ir a cazar. Las botellas de ron de ayer noche están semienterradas en la arena, hay dos, Luna sólo recuerda una. Todavía bajo las capas de piel se encuentra alguien que ni puta idea de cómo había aparecido ahí, dormía plácidamente con sonrisa de querubín y respiración profunda. Luna no le había visto en su vida, pero al parecer habían pasado la noche juntos y probablemente hubieran tenido sexo. No sentía nada extraño, parecía intacta, pero tenía una enorme chocha por lo que ello no era indicativo de nada. Si dormía con ella, probablemente se lo había follado. Había que salir a cazar, el desayuno no se iba a hacer solo, pero mejor echar a ese individuo antes de que empezara a pedirle el número de teléfono, o a hablar de política, o a preguntar si se podía quedar en lugar de salir al desierto a morir. Qué conyo hacía ahí ese tío? “A ver, piensa, cabeza fría, piensa.” Luna echa la pota prácticamente sobre sus pies, en dos segundos todo fuera, sólo bilis, dejándole un sabor amargo en la garganta y abriéndose paso hacia fuera forzando sus ojos fuera de las cuencas, marcando sus palpitaciones en las venas de su frente como una marcha militar. Cuando no hay nada, no hay nada, y hay que empujar para sacar algo, y duele. Luna lo sabe bien, siempre es igual, pero es que poco más hay para hacer en el desierto. A todo esto el hombre en su cama no se ha movido ni un pelo, es de grandes dimensiones y Luna no puede entender cómo ha llegado hasta ahí una vez que el sentido común vuelve a ella poco a poco. Como muchas otras veces desde lo alto de la duna en la que se hospeda, otea el horizonte en todas las direcciones buscando algo diferente a arena, pero no hay nada, no hay un solo lugar del que ese tío pudiera haber salido. Quizá estaba soñando. No, seguro que estaba soñando, era una situación tan improbable como imposible, nadie había llegado a ella en los últimos


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18 años, nadie PODÍA llegar a ella sin un medio de locomoción, y aun así, su posición no existía en un GPS, el punto 0 del Gobi, el principio de todos los caminos donde realmente no hay caminos, el punto ciego que está enfrente de tus ojos pero fuera de su alcance. A todo esto, el Borjamari, con las legañas pegadas a los ojos, se despierta y se ve envuelto en una maraña de telas hechas con piel de animal. Mientras bosteza con la boca bien abierta trata de salir de la maraña de piel de animal en la que ha dormido, protegiéndole del frío de la noche del desierto. Luna, sorprendida por la naturalidad con la que el desconocido salía de su cama comienza a hablar, elevando progresivamente el volumen de su voz. - Quién eres? Qué haces aquí? Qué pretendes? – Luna instiga al Borjamari que sigue peleándose con las mantas, mirando con desaprobación la manta hecha de piel de animal. – Hijo de puta, te mato, me has follado? Te mato, cabrón. - Luna, relájate, estoy aquí en son de paz, y quiero que estemos tranquilos. – Al final consigue salir de la maraña de piel y carne y se levanta, esculpiendo sus casi 2 metros sobre el aire y Luna, sorprendida por su estatura pregunta. - Eres un ángel? O eres simplemente un guaperas que viene a … - Silencio, dame tu mano. Te necesito. Te necesitamos. Tú sabes quién eres? Porque si no lo sabes, es normal, y si lo sabes, es una sorpresa. Eres.. - Quién conyo eres tú? - Soy el Borja, Borjamari. Nos hemos conocido en esta vida; no nos hemos conocido en tu vida, pero somos cercanos. - Yo no soy cercana a nadie. O me explicas quién eres ya mismo o te arranco la vida. - Luna, eres demasiado violenta para ser tan joven. Déjame que te explique una cosa y hablamos con tranquilidad. Eres muy guapa, has crecido para ser una chica guapísima, pero en la situación en la que nos encontramos tienes que hacer algo más que aparentar, tienes que complementar, tienes que ser parte de la decisión, tienes que mostrar tu feminismo sin que nadie diga que es feminismo, sabes qué quiero decir?


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Demuéstranos que eres digna de ello, ven conmigo. - Por qué? - Por qué? Cómo puedes preguntar por qué? Tenemos a todo el equipo, tenemos todo el guión, nos hacen falta sólo las ganas. Luna, tú eres el duodécimo elemento, eres la resurrección, y sin ti no lograremos nuestro objetivo. Ahora dame la mano, he tardado 2 anyos en encontrarte y debemos viajar al pasado al lugar donde dejé todo preparado. - Cómo vas a viajar al pasado? – De alguna forma a Luna le parece familiar aquella forma de hablar rodeada de tanto misterio aparentemente apropósito, como con esa intención de confundir sólo con el único objetivo de confundir y hacerlo todo más complicado. No hay mucho que perder, total, no tiene agua ni comida y el desierto siempre es bastante aburrido. Aun así, necesitaba al menos una pequeña clarificación. - Yo no tengo ese poder, pero tú sí. Dame la mano. Luna coge la mano del Borjamari y ya no están en el Gobi, se encuentran en una calle que les resulta familiar. La niebla aparece de repente dificultando la vista y la lluvia cae torrencialmente en cuestión de segundos. Un coche negro aparece entre la bruma, se detiene y un hombre calvo con gafas de sol dispara a una paloma y la deja fulminada en el suelo. Borjamari sabe lo que tiene qué hacer, era un punto de inflexión en los problemas de Luas y había una parte reservada para él. Con el dedo índice en sus labios ordena a Luna mantener el silencio y quedarse donde está, y se dirige a un colegio cercano donde se oye a unos niños cantar. Luna observa la calle, la niebla, la lluvia y el coche han desaparecido. Ya sin dudar de que su camino la lleva invariablemente a seguir a este personaje excéntrico al que le gusta hablar en enigmas, Luna se queda donde está mientras escucha al Borjamari hablar desde dentro del colegio. “Yo he visto a la paloma caer. Y lo hizo con mucho estilo. Aquí sólo funciona el sexo. Se supone que tendríamos que estar súper guay, pero que va…..”


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El ruido del motor de un camión de recogida de basura circulando por la calle le impide continuar escuchando el discurso. La calle está pavimentada con adoquines de color rojo, la acera es de color azul, y las casas parecen todas construidas con un estilo similar. El camión traquetea sobre los adoquines y Luna se pierde en el sonido como si de un sueño se tratara, sintiendo que todo aquello es familiar, pero es la primera vez que se encuentra en una ciudad occidental, todo esto es nuevo. El olor a pan recién hecho se percibe desde el otro lado de una esquina de la calle, el sonido de un grifo abierto desde una de las ventanas del edificio más cercano reverbera de un lado a otro de la calle, el olor a cloaca aflora a intervalos irregulares desde debajo de sus pies donde hay una alcantarilla. Nada está hecho de asfalto, lo que desconcierta a Luna. Absorta en sus pensamientos y percepciones no se da cuenta del momento en el que el Borjamari, que ha acabado lo que fuera que estuviera haciendo, le agarra de nuevo de la mano y la calle desaparece, los olores desaparecen, los colores desaparecen, la escena muere y Luna se adentra en el vacío, la negrura. Y el mundo desaparece con ella. *** Después de dejar a Luna en su posición, con la máscara sobre su cara bronceada por el sol, el Borjamari revisa la máquina y todos los elementos. Parece que está todo listo, Luas está en completo trance, virtualmente sólo han pasado 5 minutos desde que se ha encendido la hoguera. Todos los elementos para el decantador están listos y el Borjamari, cansado y con ganas de dormir, revisa su lista por última vez. 1 Drogas 2 Sexo 3 Espontaneidad


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4 Exageración 5 Absurdo 6 Humor 7 Realidad 8 Ficción 9 Misticismo 10 Sabiduría 11 Violencia 12 Resurrección Antes de poder descansar finalmente y dejarlo todo en manos de Luas, coloca una larguísima tira de papel en la máquina de escribir que el Nigrojaque no ha dejado de teclear. Entonces se dirige a su posición y se sitúa la máscara en la cara con cuidado. La consciencia se le escapa entre los dedos y desprendiendo parte de sí mismo a través de su respiración el Borjamari se precipita a través del tubo para reunirse con Luas y completar al fin, el ritual. *** “Luas, estás sobre un ancho campo nevado...” Luas se encuentra caminando sobre la nieve, en ninguna dirección, sólo siguiente el camino por el que le llevan sus pasos. La nieve cae sobre la nieve, el blanco sobre el blanco, la nada sobre la nada. Todo lo que hay a su alrededor es el infinito nevado, y por ahí camina Luas en dirección recta.


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Al cabo de un rato la nieve abre paso a un gran lago helado, el cielo y el reflejo en su simetría parten el mundo en dos. Luas pone sus pies sobre el hielo y piensa “No se oye crujir, estoy a salvo” y continúa en la misma dirección. Luas comienza a sentir como el frío le hiela las piernas. Las rodillas crujen con cada paso. La cara duele y los dedos de las manos están congelados. Los movimientos cada vez son más pesados y las articulaciones duelen. En ese momento, empezándose a sentirse desesperado, Luas se encuentra de cara con un muro de ladrillos. El suelo en todo su alrededor es césped, la nieve ha desaparecido. El sol está brillando y Luas hace visera con la mano para observar el muro. Debe medir unos 2 metros de alto y unos 10 de largo. Luas está prácticamente en la mitad y decide bordearlo con facilidad por el lado derecho. Detrás del muro hay cuatro óleos expuestos. Luas piensa “Son muy realistas, como me gustan”. Luas se acerca al primero y lo observa. Es Javichulo. Javichulo al óleo, sonriéndole. Luas se acerca al cuadro para verlo de cerca pero Javier se escapa, desaparece. Acaricia el lienzo con las manos y siente la pintura húmeda. La siguiente pintura representa al Nigrojaque, con la boca abierta, riéndose a carcajadas con unos cuernos de demonio saliéndole de la frente. Con esa cara de estar maquinando algo, una risa, maléfica y una lengua bífida asomando tras los dientes. A Luas no le gusta esta pintura, le da asco, así que prestando la menor atención posible se dirige a la siguiente. La siguiente es Estrella. Estrella desnuda en un manantial de montaña, con la larga melena cayéndole por la espalda. Luas se acerca tanto al cuadro para observar el tono de su piel que llega a tocarlo. La pintura está tan húmeda, tan reciente, que Luas siente como empieza a absorberle, tirando de él hacia su interior, pero él se resiste y aleja la mano tirando con todas sus fuerzas y cae al suelo sentado sobre su culo. En sus dedos las manchas de color turquesa cobran vida y se deslizan por su muñeca, bajando por el antebrazo y sumergiéndose en su piel formando un tatuaje en forma de trisquel. Luas centra su atención en


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las espirales que no dejan de girar, sin llegar a ningún final, sin acabar de generar más espirales dentro de sí mismas. Luas levanta la mirada y ve como Estrella sonríe desde la pintura, con una mirada afable y que inspira confianza, como una sirena de las de verdad, antes de hundirte en lo más profundo del océano para devorarte. Luchando contra el poder magnético de la mirada de Estrella, Luas sacude su cabeza y se lleva las manos a la cabeza. Vuelve a mirar al cuadro y Estrella ya no sonríe. El tatuaje ha desaparecido y el encantamiento se desvanece. “La semilla de A….”. Estas palabras resuenan en la cabeza de Luas como el eco de una resaca adormecida. “La cuarta pintura, qué habrá en ella?”. Entonces Luas, capaz al fin de pasar página e ignorar a Estrella, se levanta del suelo y, con los ojos cerrados, dirige sus pasos al último óleo en el muro. Las piernas le tiemblan de la emoción, como si ver aquella pintura fuera lo que ha estado esperando toda su vida, como si lo que fuera que estuviera retratado en él fuera la resolución de todos sus problemas y la gran respuesta a un enigma que lleva años persiguiéndole. Antes de abrir los ojos Luas respira profundamente, y reflexiona. Justo enfrente de sí mismo se encuentra la verdad, real, tangible, al alcance de sus dedos si estirara el brazo para tocarla. Luas respira profundamente una vez más, tiene todo el tiempo del mundo, pues el tiempo carece de sentido en los sueños. Luas respira por tercera vez, inhala, sostiene el aire por 4 segundos y lo suelta a la vez que abre los ojos. “Un lienzo en blanco?...” La oscuridad absoluta rodea a Luas y al lienzo que flota en el vacío, no hay sol, no hay césped, no hay suelo ni hay estrellas. Luas no puede pensar, Luas no puede sentir. Qué significa? Por qué en blanco? Por qué tanto rollo por algo que estaba incompleto, o más correctamente, ni siquiera empezado? Por qué tanto esfuerzo, por qué tanto sufrimiento? Por que tanta tensión, misterio, miseria…? Por qué? Entonces una voz en su cabeza ,que no es su propio pensamiento porque tiene otro timbre, comienza a hablarle, obstruyendo todos sus demás sentidos, perdiéndole


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en el abismo al que se está precipitando sin notar el movimiento. La respuesta. Como son los sentidos, que cuando uno se centra demasiado en uno pierde la noción de los demás, por lo que Luas sólo escucha dentro de sí mismo sin ver el cuadro que tiene delante de sí, sin oler su propia carne ardiendo y sin sentir como se quema, envuelto en las llamas que lamen su cuerpo. Las llamas del infierno desatado a su alrededor sólo se perciben como el crepitar de una hoguera mientras alguien cuenta una historia. Luas escucha como la verdad le es revelada y su cuerpo se empieza a desintegrar. Delante de sí, el lienzo en blanco escupe llamas que arrasan todo a su alrededor. Las llamas provienen de un gran perro multicolor de tres cabezas que aparece en el lienzo, surge del cuadro hecho de pintura que brota de la tela como si el lienzo estuviera sangrando, vivo. El perro ruge y arrasa con todo y Luas no siente nada pero sigue existe. El vacío ha sido sustituido por el fuego, el cuerpo Luas ha sido substituido por el vacío, que ahora es fuego, pero él sigue ahí, observando desde la incorporeidad. Luas se sube a los lomos del perro, recuperando de nuevo su cuerpo, sin sorprenderse por ello. Alzan el vuelo y Luas puede ver como la tierra se aleja, quedándose abajo y ellos cada vez más arriba. Vuelan sobre el mar, sobre montañas, luego sobre las nubes y luego más allá de la luna, de Plutón, de la Vía Láctea hasta que llegan a una pequeña sala de estar con un sofá, una butaca, un televisor y una mesita baja. Luas se desliza por el costado del gran can hasta poner los pies en el suelo. Lo acaricia detrás de las orejas con cariño y el animal devuelve el gesto apretando su cabeza contra su mano. Luas enciende el televisor. “Anda, un nuevo episodio de Luas y sus problemas” piensa Luas al ver la cabecera que tan familiar le es, con aquella música compuesta por Hans Zimmer a lo tecno clásico. Imágenes de Luas de joven, flashes de Javichulo envuelto en oscuridad, un faisán dorado escupiendo fuego sobre una playa llena de bañistas, una clara alusión a Expediente X al mostrar también ovnis y extraterrestres. La cabecera comenzaba siempre después de una pequeña introducción al episodio, que terminaba siempre de forma dramática, por lo que veías la cabecera con mucha tensión. Luas se había perdido esa introducción, el capítulo era nuevo y no sabía nada de la trama.


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Fundido a negro, fundido a imagen. “Luas, unos cuantos años más viejo, en una camilla de hospital se mueve a toda velocidad por los pasillos de un hospital impulsado por una horda de enfermeros y enfermeras, doctores armados con bisturíes peleándose por ser el primero en cortar y la pobre anestesista que no consigue llevar el mismo ritmo porque cojea. Miki aparece de repente y aparta de un manotazo a la mitad de los doctores y comienza a empujar la camilla también. - Luas! Luas! Qué ha pasado? Te han disparado? Quién ha sido? - Mi... Miki… – Luas da sus últimos pasos sobre el mundo consciente y produce un último sonido que se medio apaga en su garganta. – Has sido… Miki se queda consternado y mira sus manos. Sangre. Miki sale corriendo del hospital tropezándose con Ro y el Borjamari, vestidos en traje, color azul oscuro y gris claro, respectivamente. Detrás de ellos el sol entra por las puertas de cristal dejándoles reducidos a una silueta a contraluz que va cobrando forma cuanto más se acercan a recepción a preguntar por Luas. La recepcionista [actriz que Luas todavía reconocía, a pesar de los años, de haber participado de extra en capítulos anteriores, como las hijas del predicador, o Sonia, de la temporada 9], apoyando los pechos sobre el mostrador, hecho que Ro y Borja no dejan pasar de largo, se inclina para señalarles con el dedo la dirección al quirófano. Sin acelerar el ritmo caminan en la dirección indicada y Ro muestra que lleva un maletín colgando de la mano derecha, esposado a su muñeca. Llegan a las puertas del quirófano donde una enfermera les detiene y sin mediar palabra, dan media vuelta y se van a la sala de espera. Luas abre la puerta del quirófano, vestido sólo con una bata de hospital, dándole una patada y caminando lentamente con aire chulesco antes de que la puerta se cierre sobre él. Ro y Borja se levantan, se miran uno al otro, asienten uno tras otro le dan la mano a Luas.


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- Estabais preocupados por mí? Estoy bien, llevo tantas balas en el cuerpo que los médicos han dicho que probablemente haya ganado cierta “tolerancia”. Jodido Miki psicópata, os lo dije, os lo dije hace tiempo que debíamos encerrarle una vez le diagnosticaron demencia. Aunque yo siempre había pensado que estaba algo loco. Bueno, he vuelto a nacer, qué hacemos? - Hola Luas, estás un poco alterado, siéntate. – El Borjamari hace ademán de acercarle la silla de la sala de espera a Luas, pero está atornillada al suelo y el ademán se queda en ademán. De todas formas Luas, después de hacer una mueca expresando resignación, se sienta en la silla. Ro con dos movimientos de muñeca se sitúa el maletín sobre las rodillas, saca una llave de su manga y abre las dos cerraduras, introduce su dedo pulgar en un dispositivo hasta que hace bip, y entonces gira el maletín y lo abre hacia Luas. El guión de la serie, envuelto en tapa de cuero cubierta de oro. - Luas, coge esto y vuela, ve a ensenárselo al mundo, ve! Ya ha terminado, lo hemos conseguido, lo tenemos, está listo, cógelo, ve! Ro acerca todavía más el maletín a Luas, hasta que este coge el cuaderno dorado en sus manos. Con el guión en las manos, Luas, todavía vestido con bata de hospital, mira a través de la pantalla del televisor a Luas, que está al otro lado, directamente a los ojos“ Luas aparece al lado de Luas sentado en el sofá, con el guión en las manos. Se lo da y desaparece. La tele está apagada. Luas está de nuevo en el vacío pero con el guión en las manos. Las voces comienzan a sonar primero por separado, una durante un rato, y luego una distinta un poco más. Luas tiene el guión en sus manos. Poco a poco van cogiendo intensidad y empiezan a sonar a la vez, la cabeza de Luas empieza a doler y el negro del vacío toma un color grisáceo, como perdiendo la vida, como desintegrándose. Luas agarra el guión entre sus dos manos y lo aprieta con más fuerza. Las voces siguen sonando con más y más intensidad, y con el guión todavía en las manos Luas se tapa los oídos


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cubriéndolos con sus antebrazos, curvándose sobre sí mismo y perdiendo la noción del equilibrio, el arriba y el abajo. Las voces suenan a gritos y de repente todo es blanco. “Luas, Luas!...” “Qué? Qué quieres? “ “Despierta Luas, ya está…” “Que ya está? Qué ya está?” “Ya ha terminado, lo hemos conseguido, lo tenemos, está listo” *** Luas y sus Problemas seguía siendo por aquel entonces, el edificio más alto de la ciudad. Con el paso de los tiempos, las ciudades siguieron creciendo verticalmente. Luas y sus Problemas Building, como lo llamaban la mayoría de los ciudadanos, siguió añadiendo pisos hasta llegar a ser ridículamente alto, más alto que el Tokyo SkyTree allá en los 2010. Ahora mismo no era el edificio más alto del mundo, ni mucho menos, pero sí el más alto de la ciudad. Luas, Ro y Borjamari, con gafas de sol, chanclas y unas camisas de hawaiano caminan por la avenida principal tratando de otear la punta más alta, pero la polución lo hace imposible. A menos de 100 yardas de la entrada Luas hace un stop con la mano, a modo militar, y sus compañeros se detienen en el acto. Luas, haciendo un giro de 180 grados justo después de cruzar los pies, con cierto estilo, se pone de cara a Ro y al Borja y les muestra una sonrisa afable.


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- Esto es increíble, vamos a volver. Sabéis? Esto nunca podría ser un capítulo de Luas y sus Problemas, porque estamos solucionando algo. - Qué quieres decir? – Dice Ro, mientras se sacude unas piedrecitas de asfalto de dentro de una chancla. - Bueno, este episodio ha tenido una introducción a un problema, un nudo con muchos nudos, y un desenlace… No? Bueno, ahora mismo va a ocurrir, aun no ha ocurrido, pero me entendéis? - Yo no te pillo Luas. – El Borjamari sigue mirando al cielo tratando de vislumbrar algo más allá, con cara de no tener éxito. – Tengo ganas de rodar otra vez, dirigir, transformar el guión en arte. Aunque el guión ya es arte. Qué maravilla lo que hicimos, eh chicos? - Sí, la verdad es que fue de locos, cómo se te ocurrió? – Ro no consigue sacarse las piedras a sacudidas y ha optado por quitarse la chancla y acabar con otro problema. - Lo vi en la web, hace ya muchos años. Y luego la gente no cree que el conocimiento extenso sirva para nada. Siempre lo mismo, centrarse en algo práctico y dominarlo hasta el máximo para ser el mejor y ganar más dinero. Eso no salva vidas, ni series. - Bueno, pero nadie se esperaba la aparición del Nigrojaque, o sí? Yo le creía muerto. Bueno, le maté yo y le vi completamente muerto. No es que le esperara de ninguna otra forma. – Luas revive algo en su memoria y se ríe en voz baja, cortando momentáneamente la conversación. – Ro, qué es de Javichulo, tío? - Está en el hospital. – Ro finalmente está libre de las piedrecitas pero se mantiene con un pie descalzo, apoyando el peso sobre una farola y aguantándose sobre un solo pie. – Al parecer pueden implantarle un brazo biomecánico o algo así, habrá que dejarlo fuera de la serie esta temporada. Usaremos a Jose Jones. - Luas, una pregunta. – El Borjamari, justo en el límite de la interrupción. – Qué había en el cuarto lienzo? Llevo años queriendo


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saberlo. - El cuarto lienzo… No sé de qué me hablas; si me hablas del ritual, no me acuerdo de nada, si es otra cosa, ni puta idea. El Borjamari, decepcionado, decide que no vale la pena pensar mucho en ello y a cambio algo cruza su mente. - Eh! No podemos decir que el guión lo ha escrito el Nigrojaque, los productores preguntarán por él, aun sigue en nómina y lleva sin ir a la oficina muchos años. - Eso ya está arreglado. – Dice Luas. – está firmado por el de siempre, por Jose Jones. Vamos. Los tres cruzan los arcos de la entrada del edificio, se acercan a las puertas de cristal blindado y las tarjetas identificadoras que llevan en las camisas abren las puertas para que pasen sin requerir un mínimo esfuerzo. El hall, de proporciones gigantescas y color mármol, a su entrada tiene una tabla con los departamentos, pisos y oficinas, estrictamente ordenado de la A a la Z. P. Plató de grabación. Piso 45, ascensor B. Los tres caminan uno detrás del otro, nerviosos, al ascensor B. Está en el piso 190. Tiempo de espera, 5 segundos. Ya está aquí, cling, las puertas se abren y entran uno tras otro, nerviosos. Luas aprieta el 45 y en medio segundo, cling, las puertas se abren y salen uno tras otro, nerviosos, del ascensor B. Primer día, Luas, el Borja y Ro caminan por el plató de grabación.


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LUAS Y LA CANCELACIÓN DE LA SERIE: RODISEA Epílogo tercero

Los momentos siguientes a la escena del jacuzzi fueron de una brutalidad difícil de describir. Los chatarreros domingueros oportunistas no eran tan solo chatarreros, domingueros y oportunistas, sino que eran además unos psicópatas violentos sin el más mínimo ápice de empatía hacia la humanidad, aun menos si tenían ante sí la oportunidad de desvalijar un edificio entero en domingo. Confundían la carne de nuestros protagonistas con las tablas de madera y les intentaban arrancar las cosas de sus sitios. Algún desgraciado destrozó a mordiscos una de las principales columnas de carga. Como un relámpago que anticipa al trueno que ha de venir, un rugido a modo de lamento jurásico recorrió todo el espacio, anunciando el colapso del edificio. No hizo falta explicación. Todos los allí presentes comprendieron al momento que sus vidas, por abstractas y eternas que parecieran, dependían directamente de sus blandos cuerpos que, en ese preciso instante se encontraban debajo de innumerables toneladas de cemento, metal, cristal y demás materiales de construcción. Tanto los chatarreros domingueros oportunistas como nuestros héroes dejaron lo que estaban haciendo y en un chute de adrenalina que como buena droga disfrutaron, intentaron largarse del lugar. Como animales se pisoteaban los unos a los otros. Los primeros en caer al suelo


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no duraban más de unos segundos sin quedar despedazados y los pocos que lograban salir eran atropellados por cruzar corriendo la autopista en frente que había justo en frente de la sede de Luas y sus problemas. Tras un definitivo crack y una nube de polvo, el edificio se desplomó generando una onda expansiva que lanzó cientos de cuerpos a kilómetros de distancia. Todo lo que le quedó a los pocos supervivientes fue un intenso pitido en los oídos y una importante dosis de amnésia. * Ro se descubrió a si mismo tirado en la calle, apenas recordando su nombre, lleno de arañazos y medio metido debajo de la rueda de un coche. -¿Se acabó?- no se lo creía. Aún sumergido en la confusión del momento, la última frase del capítulo anterior resonaba como un eco incapaz de dispersarse en su cabeza. -¿Qué es lo que se acabó? ¿La serie? ¿La vida? ¿El libro? ¿Qué sentido podría tener un Final si bien sabemos que tan solo es la cara de una moneda cuyo reverso delata un inicio? Me niego a aceptarlo. ¿Quién soy yo y quiénes son estos colegos? Podría aceptar un final personal, quizá un final grupal pero… ¿un Final? Miró a su alrededor y ni zorra de dónde estaba. Quizá solo necesitaba relajarse un poco y poner sus ideas en orden. Hacía ya unos años que no era un crio y poco a poco, con los años, fue haciéndose más y más consciente de que el pasado es algo que no se puede cambiar y de que las consecuencias siempre se pagan en tiempo presente. Y esta consciencia es la que presiona al presente para intentar, a traspiés, solucionar un futuro que nunca llega. Ya sabía por propia experiencia que de poco servía dejarse llevar por el pánico.


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Luas y sus problemas

Decidió caminar, pero en el preciso y aleatorio momento entre la decisión y el primer paso, se cansó de mirar atrás y adelante. Miró hacia arriba y luego se miró los pies. Con la mente en blanco y la mirada clavada en la punta de sus zapatos, sus sensores biológicos comenzaron a desbaratarse. Sus cordones rojos en contraste con el gris del asfalto le produjeron una gran experiencia visual. Sentía en su piel los colores, que sonaban a tono con los latidos en su pecho. Algo iba mal y probablemente era la falta de buenRo. Miraba hacia los lados y no conseguía distinguir nada. Intentó relajarse y respirar. Se acercó un hombre preocupado por la cantidad de sangre de su ropa. En el momento en que el tipo con pinta de policía de paisano se le acercó, Ro volvió un poco en sí mismo y le dijo que no se preocupara, que solo se trataba de un tres catorce y que tenía derecho a ayudarle y que por su propia seguridad, lo hiciera. El policía se identificó como el Agente Banana y con una sonrisa se declaró a su servicio. A Ro le sentó bien un poco de compresión y peloteo. Aunque seguía un poco desubicado, sus sentidos estaban recuperados casi al completo y con ellos volvió la consciencia de su propio cuerpo. Estaba reventado. Como un flashazo apareció la locura de los oportunistas domingueros y el colapso del edificio. Se alegró de estar vivo, sin duda no quería haber muerto en su última guardia antes de su jubilación. Miró a Mr. Banana y le pareció curioso que un policía que ya de por sí tenía un nombre bastante ridículo, llevara una camisa tropical con el ridículo a juego de su nombre. Quiso reírse un poco, pero le dolía todo. -Por favor. Necesito urgentemente un médico que me ayude con este desmadre. Tengo un desajuste físico que voy sintiendo in crescendo.


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Acostumbrado a cumplir órdenes, el Agente Banana levantó a Ro en brazos y lo metió en un carrito del Lidl que se encontró allí mismo. -Ya sé pa onde vamo. Conosco un fisio de puta madre que hase verdadero milagro. Te pega cuatro crujio y te queas mu papi. No tardaron mucho en llegar. La clínica era un tanto especial ya que parecía una casa. Al tocar el timbre venía a recibirte, como a un invitado, el fisioterapeuta que iba a tratarte. No había recepción, sino un espacio muy luminoso lleno de macetas con plantas de todos los países y una mesa redonda de comedor en el centro. -Mi nombre es Guy- Se presentó el huésped. –En un momento estaré con vosotros, por favor, estáis en vuestra en casa, allí tienes la máquina de café. Help yourself! Mr. Banana aparcó a Ro en una de las sillas y comenzó a inspeccionar las cápsulas de Nespresso. -¿Qué buen rollo por aquí, no te parece? -Tiene usted razón. Lo parece. Pero, ¿se ha dado usted cuenta de que el individuo no ha mostrado su identificación y de que no tiene su placa homologada con el número de registro del colegio de fisioterapeutas? Honestidad, compromiso, lealtad, respeto, justicia y disciplina. Eso es lo que le pido yo a un fisioterapeuta. Manténgase alerta señor Banana. Mr. Banana asintió y puso cara de tipo duro, intentando disimular su sorpresa al ver como un ciudadano de a pie le corregía en sus labores policiales. -Tranquilo loco que es coleguita mío del barrio tío, que es de toa la vida, es un tío legal loco, ya verás…Le interrumpe Guy al entrar al salón-recepción.


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-Bueno, tú pareces el hechopolvo del grupo. Venga, levántate y sígueme. -Pero…no puedo caminar… -Créeme. Esta mierda de tetraplejia fingida está en tu cabeza. Sígueme. Dicho y hecho. Ro se levanta y aunque cojea dos pasos, en seguida camina perfectamente. Le siguió caminando por el pasillo y entraron en una de las habitaciones. Todas las paredes del lugar eran de cristal, sin duda, algo místico y sanador se respiraba en aquella clínica. Mr. Banana se había quedado fuera, flirteando con un cliente cubano que acababa de llegar, por lo que Ro se quedó a solas con Guy. Al entrar en la habitación y con el subidón de la recuperación, se golpeó enérgicamente el pecho y haciendo ruidos de mono comenzó a hacer sentadillas frenéticamente. -Ya sabes que hay que hacer ejercicio regularmente, y mantener una dieta sana. Llevo toda la serie cuidando castigando mi cuerpo. Sin duda, al ver que la serie se acababa, mi sistema inmunológico se ha relajado y se me han caído 20 temporadas encima. Pero he renacido y ha sido gracias a ti. -Me alegra haber sido de ayuda. Bastante tengo con aparecer en la serie y no haber sido víctima de ningún tipo de violencia. -No te preocupes, yo me preocuparé de que eso no ocurra. Como bien sabes – dejó de hacer sentadillas para comenzar con las flexiones- la fisioterapia es la pasión de crear movimiento con la mente y el cuerpo… pero sobretodo, con el corazón. Guy se sintió al momento más seguro, aunque al escuchar la palabra corazón, algo reverbero de forma extraña. -Ro…- comenzó- temo decirte que aún no estás curado por completo. -¿Cómo así?...he hecho ya todos mis ejercicios de Williams y Kegel.


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-Tu afección física está completamente curada. Es algo más… algo en tu mente es lo que me inquieta…algo que no consigo identificar. ¿Te has sentido últimamente perdido y sin rumbo? El tema parecía haber dado en el clavo, ya que Ro cambió su cara al instante. -Cierra los ojos- dijo Guy – Y cuéntame que te pasa. Tan pronto como Ro le hizo caso, activa la grabadora de su móvil y sale del cuarto. -Reconozco que hay algo que no anda bien. – Comienza Ro - Hay veces, sobre todo cuando estoy solo, que no me reconozco a mí mismo. Me pierdo en el instante y nada de lo que pienso tiene sentido. Pierdo la causa, la consecuencia, la forma y la función. ¿Cómo voy a evolucionar si no entiendo lo que pienso? ¿Cómo conocerme a mí mismo si no acabo de distinguirme de las paredes? ¿Qué es ser Yo y donde acaba? Todos sois Alguien, pero es imposible para mí…jamás seré Alguien. Al borde del ataque de pánico, abre los ojos para encontrarse solo y pegar un alarido de desesperación. Guy entra de inmediato y Ro se desploma sobre él llorando desesperadamente. -Disculpa que te haya hecho pasar por esto – dice Guy- pero era necesario para aclarar mi más temida sospecha. Ro, creo que padeces el complejo de la nula personalidad, y solo hay una forma de solucionarlo. Necesitarás crear artificialmente algo que por lo general la naturaleza hace por sí misma, y para eso, deberás emprender tu viaje. Mi amigo Herman Hesse dijo una vez: “Quién no encaja en el mundo, está siempre cerca de encontrarse a sí mismo”. Al no tener un ‘ti mismo’, encajas demasiado con el mundo. La gente te ama pero quizá es exclusivamente porque se aman a sí mismos. Ánimo compañero, viaja y no para encontrarte, sino para crearte. Constrúyete a ti mismo ya que solo eres una de las ruedas de tu triciclo. Viaja porque el cambio es creación. Recorre tu camino escuchándote a ti mismo en cada paso y fuma mucha droga. El viaje puede ser violento y sexual, místico y abstracto, planeado o inesperado. No te preocupes, concéntrate solo en


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el siguiente paso. Ale, que te jodan, déjame en paz y lárgate ya. ¡Buen camino! Y lo despacha de una colleja quiropráctica. Aun con lágrimas en las mejillas, Ro llega al salón para encontrarse una perturbada escena de sexo entre mandingos. Mr. Banana, sorprendido por su nuevo amigo, pierde la calentura y se pone literalmente áspero. Se sacó a su amigo de dentro y se puso firme y en posición. -¿Que fue? -Me largo de aquí Mr. Banana. Mi servicio ha concluido y mis problemas son mentales. No soy digno patrullar contigo por estas calles. Mi viaje comienza ahora. -Pero…. ¡Necesitarás mi ayuda! Piénsalo compadre, aunque inspirador, eres un flacucho. Permíteme acompañarte, no te molestaré. Seré tu humilde remolque y te llevaré la maleta. Lo único que pido a cambio es que mi nuevo novio venga con nosotros. -No lo sé…se supone que es un viaje espiritual. Aunque cierto es que te quiero mucho y ya me he acostumbrado a ti a esta altura de la historia. Me daría bastante pena finiquitarte el contrato ahora ya que además, puedes ser un personaje con fuerza para la historia. En cuanto a tu maromo, por lo poco que sé, te ha estado dando la caña que necesitas. Oh mi Banano, si conmigo has de venir, te quiero bien satisfecho. El señor cubano se acerca y escribe una nota en un papel en la que se lee “Amor”. Ro, que es muy sensible a las buenas vibras, decide aceptarlo en el grupo. Salen a la calle y comienzan a caminar. La voz de Guy aun retumba en la cabeza de Ro, repitiendo una y otra vez… Constrúyete a ti mismo, solo eres una de las ruedas de tu triciclo


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Suena muy bonita la idea del viaje espiritual pero… ¿Por dónde empezar? Por lo general, ante esta eterna pregunta, la mejor respuesta es “empieza y punto”. Ro pensaba en los días venideros y los días pasados. Miró a sus dos nuevos compañeros de viaje y sintió que todo ya había cambiado un poco. En este caso, su viaje ya había comenzado incluso sin él ser consciente del todo. Un poco más calmado, se preguntó en qué ciudad del mundo se encontraba. La simple duda le hizo consciente de lo perdido que había estado todo este tiempo. No le importaba, sabía que debía continuar hacia adelante y que el destino por sí mismo se iría revelando. -Chicos. ¿Os apetece tomar un helado? Me suena que hay una heladería italiana especializada en helados de limón y de frutas. Nada de helados de mierda de chocolate y diferentes bazofias cremosas. Refrescantito…ya sabéis. Mr. Banana y Mr. Amor parecieron bastante entusiasmados. Dijeron que les daba igual el sabor, siempre y cuando pudieran frotárselo por sus pechos peludos y relamerse los unos a los otros. Decidido, el grupo comenzó a caminar. Al poco llegaron a la heladería y se pusieron a leer los diferentes sabores indecisos. Mr. Amor, que tenía un gran sentido del buen Ro, cambió de semblante y puso una seria expresión. ¿No tendrían quizá sus sabores favoritos? Mr. Banana comenzó a acariciarle el paquete para tranquilizarlo, aunque también sentía el ambiente como viciado. Ro, que se decidió por el helado de mandarina, llamó a un pequeño timbre como los que se usaban antes en los hoteles aunque nadie parecía darse por aludido.


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Se miraban los unos a los otros un tanto perdidos, cuando escuchan un crujido y un gemido apagado desde la zona trasera de la tienda seguido por el maullido de un gato. Ro, aunque también inquieto, reconoce la extrañez de la situación como parte de su viaje y decide inspeccionar. Entreabre la puerta y ve la silueta a contraluz de un hombre de espaldas sentado en el suelo, concentrado el algo entre sus manos. -¿Hola?- Ro llama la atención sin querer sobresaltar al extraño. Sin éxito. Se acerca un poco más titubeando. Mr. Banana y Mr. Amor miraban desde la puerta curiosos. Ro se acerca un poco más. El hombre, como un gato que escucha un sonido extraño de repente, levanta la cabeza y se queda estático. Aun de espaldas, se pone en pie con tranquilidad y se gira lentamente hacia sus invitados. A pesar de no ser muy alto y ser bastante flaco, tenía aspecto de haber sido gimnasta o similar. Tenía la cabeza rapada y un piercing en la nariz. A través de sus gafas de pasta mira con cara de perturbado a Ro, asomándole una sonrisilla colgada de su bigote de semi-vagabundo. Comenzó a caminar por la habitación muy despacio, con la mirada fija en Ro y orbitándole como un satélite. Dos, tres, cuatro vueltas. Ro comenzó a inquietarse y Mr. Amor le agarra fuerte la mano a Mr. Banana. Cinco vueltas, seis vueltas, siete vueltas. Se paró en seco al pasar al lado de los enamorados y sus ojos pasaron súbitamente de Ro a Mr. Amor. -Maricones aquí no.Mr. Banana salta - ¿Quién te crees que….? – Un salpicón de sangre en la cara le interrumpió. Con los ojos como platos presencia como el extraño retuerce el cuchillo en la yugular de su enamorado quien, mientras se derrumba en el suelo dando espasmos, le aprieta la mano con fuerza. -Hijo de….- Mr. Banana intenta desenfundar su pistola reglamentaria pero los nervios se la juegan y se le cae al suelo. Se arrodilla a recuperarla y cuando la toca con los dedos, el extraño le pisa


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la mano con fuerza. Chilla desesperado y al levantar la cabeza recibe el seco impacto mortal de un tubo de hierro. Su cuerpo se desploma inerte, aun de la mano de Mr. Amor. -Maricones aquí no.El extraño se escurre un poco la sangre de las manos y mira a Ro, que se desmaya de ver tanta sangre. Cuando Ro vuelve en sí, está sentado y atado en una silla. Intenta reconocer donde está y le resulta imposible. Todas las paredes y el suelo están forrados de bolsas de plástico, y en frente suyo un único mueble: Una mesa de metal sobre la que están perfectamente dispuestos varios útiles y herramientas. Junto a la mesa, en el suelo, un cubo lleno de agua. Se abre la puerta y aparece el extraño, esta vez mucho más tranquilo y con un delantal de cocina de topos y volantes con un bordado cutre que pone “SEVILLA”. -Cómo puede ser que después de tanto, parece que sigas sin reconocerme.Ro intenta hacer memoria pero le retumba el beat de su ritmo cardiaco en el cerebro. Aun así, hay algo del individuo que le resulta familiar. No cae. -¿Sabes?- Contestó Ro. Me gustan mucho tus herramientas y debo alagar tu gusto para las cortinas. Perdona que no me acuerde de tu cara, no te encuentro especialmente guapo, aunque reconozco que hay algo en tu tabique que me hace pensar en que eres un tipo duro. ¿Puedo jugar contigo? Podríamos buscar gatitos y ver como son por dentro. Creo que aquí tienes todo lo que necesitamos. El hombre se sintió a priori un poco desconcertado con la tranquilidad y el buen rollo que Ro desprendía. De hecho, justamente tenía unas sobras de ayer de su sesión nocturna de gatitos. Mantuvo la compostura.


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-Quién te has creído. Vienes a mi casa a restregarme a tus nuevos por la cara. ¿Y ahora quieres jugar? ¿Qué te parece si juego yo solo a descubrir que es lo que hay dentro tuyo? Voy a hacer que te acuerdes de mí si es que hay una próxima vez. Aunque el plan le sonaba un poco raro, a Ro no acaba de parecerle mal. Desde hacía no mucho, había comenzado a agarrarle el gustillo al morbo de la violencia…y lo de ser el sujeto que la sufre era algo nuevo. -Como veas.- Contesta. -Comencemos pues.- El hombre se acerca a la mesa y abre una pequeña cajita de la que extrae media cáscara de coco seca. –Si no te importa…voy a hacerme un porrito para concentrarme.Al ver al hombre grindando y colocando la mezcla de hierba y tabaco en el papelillo, hubo algo que hizo click en Ro. El hombre se enciende el canuto y ansioso como un loco, pega dos caladas tan largas que consumieron tres cuartos del joe. Ro lo vio claro. -¡Hostia…Luas! ¡Eres tú! ¿Qué pasa loco? -¡Al fin coño! Mira que tienes mala memoria.- Sin darse cuenta y perdiendo su cara de malote, se ablandó un poco. -Va, déjame jugar contigo. Además, tenemos mucho de lo que hablar. Eres el primer contacto que tengo con mi vida pasada desde…. desde que… -Desde que se acabó la serie. Lo sé. Fue un gran golpe para todos, un golpe que nos reventó a patadas a nivel emocional. Perdona lo de atarte y tal… Ya sabes cómo me pongo a veces. Mientras le desata, Ro siente un eco en su interior. Se reconoce en Luas y reconoce a Luas reconociéndose en él. Se miran a los ojos y aunque se sienten muy conectados, ambos perciben un extraño vacío. Hay algo faltante en su espontánea unidad.


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-Desde que se acabó la serie no he sido el mismo. – Dice Luas. –Tú me conoces y sabes que en el fondo soy bueno, aunque necesito un ancla, un guion que me mantenga cuerdo. Lo último que recuerdo es una gran explosión y luego…nada. Desde que me he despertado he pataleado y destrozado todo lo que me he encontrado en mi camino. He comido pajaritos, niños y viejas. He jodido, a la vez, culos, tangas y pies. ¡Me cago en diez! -A mí me ocurre algo parecido. No recuerdo ninguna explosión, tan solo despertarme desorientado. Al poco, me alisté en la policía y luego intenté sacarme un curso quiropráctico. No conseguí terminarlo, porque tuve la necesidad de emprender mi viaje. Tenía dos colegas… aunque no se bien dónde andan. Contigo me siento más completo y creo que tiene mucho sentido en esta aventura. Entonces… ¿le damos a los gatitos? Luas asintió con una sonrisa y trajo tres persas moribundos y un siamés muerto a medio descomponer. - Esto es lo que queda.Es suficiente. Las siguientes horas las pasan extasiados con los maulliditos y los chilliditos de dolor de las pobres criaturas. Luas y Ro brindan por su amistad y por el dolor de los inocentes. Terminaron la velada durmiendo juntitos en uno de los varios charcos de sangre. Al día siguiente al despertarse, sienten además de una gran sensación de camaradería, un agudo sentimiento de culpa. Ro comenzó a llorar. -Tío…tenemos que dejar de hacer estas cosas. -No te preocupes…Esta sensación chunga de haber hecho algo malo es solo la resaca. En un rato estarás mejor. Quizá la mejor idea será empalmar ya directo para esta noche. Desde que cortas unas patitas ya se te pasa el mal rollo. Ro no parece muy convencido y se pone de pie. Se siente realmente mal y vomita encima de Luas.


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-Pero…. ¿qué coño? ¿Era esto realmente necesario? -No lo creo. Pero me da igual, así ha ocurrido. Estas enfermo compadre. Deberías tranquilizarte un poco y hacer algo bueno por alguien. -Como… ¿matar por dinero? -Bueno. Supongo que es mejor que matar por gusto. Escucha, necesito movimiento y aire fresco. Recuerda que estoy de viaje. -Entonces… ¿Te vas? -Entonces, nos vamos- Afirma Ro con mirada amistosa. –No te preocupes, el recorrido es largo, así que seguro que encontraras algo a lo que hacerle daño de vez en cuando. Emocionados, los dos amigos se abrazan y preparan sus maletas. Al salir, para hacerle la gracia a Luas, Ro le pega una patada en la cabeza al cadáver de Mr. Banana, lo cual les hace partirse de risa. Ya en el exterior, avanzan a saltitos cogidos de la mano hacia algún lugar.

Todo va muy bien durante los primeros cinco minutos de caminata, pero de nuevo Luas comienza a ponerse nervioso. -Lo sé- se anticipa Ro. Necesitamos drogas. Luas se pone en la mitad de la calle a esperar. Al momento aparece un coche con una familia dentro que se para en frente suyo. El padre asoma la cabeza por la ventana y toca la bocina. Luas se acerca y de se sube de un salto al capó del coche. Destroza la luna delantera de un pisotón y agarra a la madre de los pelos. La saca fuera del coche al tiempo que le revienta la cara de un martillazo y antes de que caiga al suelo ya le ha pegado un tiro al padre y a la criatura del asiento de bebe. Se baja del capó y abre la puerta trasera y saca del coche al niño estirándole de un pie. Lo levanta cogiéndole por la camiseta y se lo pone a la altura de sus ojos.


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-Escúchame bien. Te voy a hacer una pregunta y… ¡Deja de patalear! Te voy a hacer una pregunta y me vas a contestar a la primera, sin mierdas, ¿entendido? El niño está en estado de shock, deshecho en lágrimas. Luas le agarra de la cabeza y le hace asentir. -¿Dónde… está… el camello más cercano? A duras penas, el niño contesta. –La mejor mierda la encontrareis en el Ser Uno, la ciudad sincrónica. Luas lo suelta y de una patada en el culo lo manda a correr. No llega a dar ni cinco zancadas que ya le ha pegado un tiro por la espalda. Mira a Ro con una sonrisilla tonta de satisfacción. -¡Bueno, me parece que ya tenemos ruta! -¡Que buena! Sabía que ibas a resultarme de utilidad. Ahora solo hay que llegar a Ser Uno. ¡Mira! Qué casualidad, allí hay un cartel.Se acercan y lo inspeccionan. Ser Uno está a 3+2=5 kilómetros de distancia y su único acceso es a través de un puente energético que tan solo se ilumina en luna llena. Parece ser que los planetas están alineados, dado que al mirar al cielo comprueban que efectivamente, están en ese momento del mes. El cartel tiene una flecha hacia adelante. Entre que no era muy lejos y que el mono les guía, apenas tardan en recorrer la distancia. El camino muere en un acantilado y hay tan solo hay un cartel triangular que apunta hacia el cielo. Nuestros héroes siguen las instrucciones y miran hacia arriba. Devuelven la mirada al frente para ver un ligero puente de Luz a través del Espacio. Se miran y asienten con la cabeza. La estructura estelar por la que caminan soporta su peso sin que ellos sientan la reacción de fuerzas sobre sus pies. Caminan y caminan hasta que pierden la noción de Donde o Cuando están. Entonces miran hacia atrás y junto con sus vidas anteriores, el camino


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y el acantilado han desaparecido. Se sienten aliviados, clarificados, interiormente iluminados. Cuando su comunión energética llega a su fin, ante sus ojos se materializa un camino que se divide en tres, para pasar por tres puertas abiertas, tras las que se ve claramente que los caminos vuelven a unirse para pasar por portal dorado. Con el alma ya pura avanzan y cruzan dos de ellas y esquivan entran por el portal que desaparece al momento. Luas y Ro vuelven a sentir esa extraña sensación de vacío. Frente a sus ojos un horizonte en el infinito del que poco a poco avanza en su ascenso una gran Luna llena. En su amanecer, su luz plateada va desvelando los volúmenes y las personas que se encuentran alrededor de ellos. Están en la mitad de una calle principal que avanza recto hasta un castillo esférico. Las casas y los habitantes estaban exactamente repetidos a ambos lados, siendo la calle un perfecto eje de simetría. Avanzan por la calle en la que había diferentes tiendas con carteles. Algunos de ellos eran códigos indescifrables, y en otros se distinguen servicios como ´Meditaciones por el Nuevo Tiempo´, ´Calcula tu Kin en 1 minuto´ o clases de ´Yoga sincrogaláctico´. Algo confundidos, llegan al castillo. En la esfera se percibe pequeña obertura con una pequeña inscripción en la que se lee: Tiempo x Energía = Arte. Se interponen dos guardias con emblemas arcoíris. -Por norma de la Historia del Tiempo y en orden de preservar el equilibro en la Cultura Intergaláctica de la civilización Cósmica, debéis probar que habéis concluido el Ciclo de la Sabiduría de 520 días. Decidme, ¿Cuál es vuestro Kin? Ro se queda empanado y a Luas ya le están apurando los nervios. -Perdona…- replica Ro- Nosotros solo venimos buscando algo de hierba. Ya sabéis… algo de fumar. Buscamos la meditación de la Tierra Eterna, estamos haciendo el recorrido del Guerrero por El Cubo de La Ley. Estamos preparados para entender los gráficos de la Ley y el Tiempo.


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Los guardias, como buenos Perros Lunares Blancos que son, se desvanecen sin mediar palabra, dando a entender que la prueba ha sido superada. Luas y Ro continúan hacia adelante, quizá la única opción posible. Les interrumpe un haz de polvo estelar que lentamente se materializa en un individuo muy alto con cara de equilibrio. Ro se presenta: -Mi nombre es Ro, Yo Polarizo con el fin de Amar Estabilizando la Lealtad Sello el Proceso del Corazón Con el tono Lunar del Desafío. El alma que me acompaña es un Mago de la Tierra Me guía El Poder del Espíritu Soy un Portal de Activación Galáctica, entra en mí. Luas asiente con la cabeza y continúa: -Mi ser se delimita por el nombre de Luas, me llaman Luas o Luandro me Cago en el Ser de vuestras Puta Madres. Mi Kin es el seis seis seis. Te voy a matar. El hombre se coloca el flequillo y responde: -Luas y Ro. Yo os saludo. Mi nombre es El Borja. El Perro comparte el amor universalmente como la acumulación del mérito, a la vez para sí mismo y para todos los seres.


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Asimismo sea con la droja. Dicho y hecho. El Borja levanto los brazos y cayeron del cielo, ligeros y flotantes como plumas, tres canutos de papel largo. -La vida es una sinfonía – continúa- y la acción de cada persona en su vida es tocar su sinfonía particular en la música. A medida que escucháis estas palabras estáis al mismo tiempo recibiendo y transmitiendo vibraciones. Hoy entramos en la Onda Encantada de la Tormenta de la Auto-Generación con una Nueva Luna y un eclipse de Sol total. Es un momento muy poderoso. Prestad atención. Tengo una nueva Sensación de vacío. Algo que no he sentido desde tiempos infinitos. Algo me dice que con vosotros está mi destino. Debo volver a la tierra, a ese mundo de Caos e Imperfección. Allí donde las personas resbalan con cáscaras de plátano y los huevos huelen a champú. Algo me dice que debemos bajar a partir la madre. Estamos aquí para ayudar a evolucionar a nuestro sistema solar a través de elevar la vibración. Así que, no tenemos tiempo que perder. Luas no lo soporta más y se le lanza al cuello. Mientras le zurra, Ro le paraliza con un rayo de paz lanzado por los ojos y dice: -Relájate primo. Quizá El Borja tenga razón. El Calendario de Trece Lunas es la norma de medición de tiempo más exacta que ha utilizado la humanidad. Se basa en los ciclos naturales del Sol, la Tierra, la Luna y la Galaxia. Los meses se llaman Lunas y duran 28 días, con cuatro semanas perfectas de 7 días cada una. En un año hay 13 Lunas de 28 días y 52 semanas. El último día del año es libre y se llama Día Fuera del Tiempo que corresponde al “Festival Anual de Paz a través de la Cultura”. Ya sabes, 13 x 28= 364 + 1 día libre. Luas y El Borja se separan al instante y hacen las paces con un abrazo. Los tres, flotando en el aire, dan vueltas en círculo cogiéndose de las manos y sienten sus energías confluir en el centro. Son tres pero se sienten Uno. Como un molinillo giratorio, comienzan a ascender


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sonrientes y contentos. Ro, a pesar de esta nueva sensación de plenitud psicofísica, reconoce que falta algo y vomita sobre El Borja Poco a poco se van alejando del Castillo Esférico y se aproximan al astro lunar con el que en una transición atemporal, se hacen Uno.

*

Ro se despierta el primero en una habitación de Airbnb. Es una extraña casa estilo american dream con jardín y perro incluido, por algún motivo la televisión está encendida. Descubre a sus compañeros desnudos durmiendo en el sofá-cama y se dirige a la cocina sin hacer ruido. Hace un día de sol fantástico ahí fuera y la cocina está especialmente iluminada. Se dispone a preparar el desayuno. Ensimismado, piensa. -Hacia donde se estará dirigiendo mi viaje. Comencé vacío pero ahora me siento completo. A que vendrá esta fuerte sensación que me abarca cuando me acerco a Luas o a El Borja. No creo atienda a razones. Será algo trivial y estúpido como lo puede ser cualquier cosa. Siento que avanzo a grandes pasos por el camino pero mi subconsciente sigue confundido. De alguna forma, he llegado al final, pero solo para descubrir otro principio ante mis ojos. Siguen las dudas, siguen los Problemas. Desde que comenzó la serie no hemos parado de ser unos viciosos pervertidos, pero éramos “algo” al menos. Al acabarse nos desembocó a todos en un rio de desconcierto en el que nuestras personalidades fluyen a la deriva sin timón. Si algo le daba carácter a la serie era precisamente esa comunión. Orbitábamos sobre algo, como barcos a la deriva, sin timón pero con un ancla común.


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¿Será ese el siguiente paso en mi viaje? Debo reconocer que sufro de un gran trastorno de personalidad múltiple. Quizá es algo que le ocurre a todo el mundo. ¿Sería quizá la serie lo único que logra estabilizarme? El viaje supuso un nuevo inicio, una nueva búsqueda en la que supuestamente hallar la paz. Aunque mucho he aprendido, de Paz nada. O quizá un poco durante nuestra breve estancia en Ser Uno. Otra cosa que saco en claro, es que Luas es la fuente de todos los problemas, y que El Borja es extrañamente astral. Ahora estábamos juntos pero, aun así, seguíamos orbitando. ¿Cuántas cucharadillas de azúcar querrá Luas? ¿Preferirá comerse al perro? ¿Comerá jamón york El Borja? ¿Habré sincronizado bien sus tostadas? Cuando termina de preparar todos los platos con sus toques de buena presentación, los coloca sobre la bandeja y entra en el cuarto. Una gran mala vibra le recorre el cuerpo y del estremecimiento se le caen los platos al suelo. Luas tiene agarrado a El Borja por el cuello y le intenta pinchar un ojo mientras gime de dolor por el dolor que le produje su oponente al masticarle un huevo. Ro intenta separarlos, pero la rabia les guía y no atienden a razones. El Borja le tira una piedra a Ro en la cabeza, que se cabrea y de un empujón, tira a Luas por la ventana. Éste, desde fuera, termina de romper los cristales a puñetazos y salta hacia dentro con mucho estilo pero poca suerte. Se al aterrizar, pisa un cojín y se resbala, fisurándose la pelvis y partiéndose la muñeca. Maldice y condena a gritos como un perro rabioso enfurecido. El Borja le acusa de todos los males de la humanidad y Ro les azota el culo a ambos con los platos rotos del desayuno. Se cansan de pelearse, porque es muy estúpido y porque les duele mucho, y se insultan mutuamente. Luas estaba en su salsa y El Borja estaba perdiendo el norte. Ro comienza a debilitarse a consecuencia de


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los bajos niveles de buenRo e intenta escapar de la habitación.

…blablablá… bleblabla ble, blublablela blel bsbroscque se identificado como Javichulo. Ha sido hallado en la madrugada de ayer en una cuneta. Según informes policiales, se hallaba en un profundo estado de ebriedad de la que él culpaba a sus amigos, e iba tan loco que los agentes de seguridad han tenido que esposarle y ponerle una mordaza de perro.

Escuchar el nombre de Javichulo les hizo olvidar la discusión al instante y se acercaron a la televisión atentos. La presentadora de las noticias hablaba en off sobre las imágenes del momento de la detención. Mientras lo metían en el coche consigue zafarse por un instante y se cae de boca al suelo. Totalmente ido, balbuceaba una y otra vez: “Me caso, Eve…Linda….me caso, Polandia, me caso, Linda, Polandia.” A Luas se le encoje el corazón. -Javichulo está en Polandia y… ¿Quién es Evelinda? ¿Se habrían finalmente acabado sus problemas con las mujeres? Eso no puede ser, simplemente, no es posible, es impensable. Ninguno de los tres había pensado en Javichulo desde la gran cancelación, pero ahora lo recordaban con claridad. Especialmente Luas, debido a la intensa cantidad de emociones sexuales que había intercambiado con él. Borjamari mira a Ro a los ojos y le dice: -Sabes tío. Tenemos que encontrar a Javichulo. La boda es en media hora. No me preguntes porqué, pero es así. No necesitas saber cómo lo he calculado. Pero confía en mí, lo siento como una señal, necesitamos alinearnos con él.


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-Yo lo veo claro. – Confirma Ro - A mí me vale cualquier día. Creo que he encontrado mi ancla. Con un nuevo objetivo común, hicieron las paces, se pusieron las gafitas de sol y fueron pateando en cholas hacia el aeropuerto. Al llegar, les esperaba el jet privado que habían pillado por Uber. A los 15 minutos aterrizaba en el parking del salón de eventos en el que la boda iba a celebrarse. Saltan de jet y se ponen las corbatas. Entran en el recinto con tanta decisión que ni les piden la invitación. Se escucha una voz femenina cantando. Quedan 3 minutos para la unión. Entran en la sala conciertos y se quedan paralizados. La voz de Estrella rellenaba el espacio con una calidez indescriptible. Sus arreglos tonales atravesaban el lugar a vuelo bajo, impresionando a todos los invitados. El Borja llama a la atención de Luas y señala frenéticamente en todas direcciones. Estaban todos allí. Miki que iba como un pincel, Luis Ruis con su pajita, Chensio y Toni bebiendo cubatas, Laura guapísima que se había convertido en toda una mujer, Lucky Boy saludaba y allí en el lado más oscuro, el Diablo de trapicheos con el Nigrojaque. El Titan número uno se movía con mucho flow y los demás se pasaban Pokemons con sus gameboys. En primera fila y totalmente absortos por el canto de la musa estelar, Ahmed y Calatrava de Murcia pegaban tiros al aire por la excitación. El aforo estaba completo, hasta los muertos habían venido, incluidos miles de extras y nuestros queridos Mr. Banana y Mr. Amor. Quedaba tan solo un minuto para el gran momento. Estrella cesa su canto y saluda a todos los invitados. Mira hacia Luas y lo hipnotiza con la ternura de su mirada.


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-Habéis venido- Dice con suavidad. Todos los invitados miran ahora a los tres. Tensión de glúteos en el ambiente y un silenció incómodo. El cura sube al escenario, le da las gracias a Estrella y se coloca el micrófono. La banda comienza a tocar la marcha nupcial y Javichulo en persona entra caminando vestido de frac. Los invitados chillan como fans adolescentes ante la radiante chulería que desprende el novio. Camina hacia el cura sin decir nada, con el pecho levantado y la mirada erguida. Mira hacia el público y se produce el más puro silencio. Su mirada se postra en la de Luas y una lágrima recorre su bella mejilla. Su corazón palpita con fuerza. A través de la mirada recordaron de un flashazo todos sus momentos íntimos, desde el primer al último encuentro, desde las sesiones más duras hasta las caricias más suaves. Luas, movido por un incontrolable impulso hormonal, camina hacia él pisando a los invitados como si fueran una masa general de peña que le importaba una mierda. Llega al escenario y le acaricia la cara a Javichulo. Con ojitos de enamorado, se declara: -Te amo demasiado, quizá olvidarlo fue un placer, pero ya es cosa del pasado. -Oh Luas… te he echado tanto de menos… Evelinda entra en la sala y camina hacia ellos con paso decidido. -No te preocupes por Javichulo. Aunque sé que tu amor hacia mí es sincero, soy consciente de que hay algo más fuerte entre vosotros. Nunca me has amado como sé que le amas a él, ni jamás he visto mayor pasión en tus ojos que al escuchar mencionar su nombre. -Oh Evelinda... no puedo decir que no sea verdad. Me comprendes tan bien.


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Luas y sus problemas

Javichulo mira al público, empuña el micro y grita. -¡Lo amo! El público se desborda. Miki trae un barril con más de dos botellas de Ron Negrita por cabeza. Suena la música y Estrella reaparece en escena. Todos bailan en círculo y hacen el trenecito. El ambiente se calienta. Al acabar Estrella su número, se apagaron las luces y se escuchan unos beats del ghetto. Disparando letras desde sus bocas mientras saltan por el escenario, los Raperos del Bronx reparten rimas duras en ritmos locos. Tras horas de tener a la gente bailando. Tocan una lenta. Con sus cuerpos sudorosos, la sangre saturada de alcohol y el índice de buenRo rompiendo records. Se entregan a la gran orgía universal. Ro se aleja un momento del círculo. Observa el panorama y distingue a El Borja que sin dejar de dar caña, deja leer en sus labios: “tres”. Ro lo ve claro, saca su móvil del bolsillo y sintiéndose realizado marca el único número guardado en la agenda del teléfono. -Buenos días, departamento de escritores para el entretenimiento televisivo. -Buenos días. Soy Ro. Me gustaría hablar con el señor Jones. -El señor Jones no recibe llamadas sin cita previa. Puedo solicitar… oh, espere, ¿ha dicho usted Ro? Disculpe señor. Tengo órdenes directas del señor Jones de pasarle la llamada inmediatamente. -Buenos días. -Buenos días. Con Jose Jones? -El mismo. -El destino del viaje es la respuesta a una pregunta sencilla. -Dime pues. ¿Quién somos? -… -…


Epílogo tercero

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-Somos cambio. Jose Jones cuelga el teléfono desde su una oficina del edificio central de la capital de Oceanía. Tenía la extraña sensación de haberse pegado una buena juerga. Soñó haber muerto y se despertó resurrecto. Entre las manos tiene el documento de finalización del contrato de Luas y sus Problemas. Sonríe y mientras rompe los papeles, susurra para sí mismo: -No se acabó.


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Luas y sus problemas


¿Has llegado realmente hasta aquí?

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BREVE ACLARACIÓN PARA LOS SUPERVIVIENTES

La aproximación a la realidad resulta imprescindible. Todo lo que Jones escribió antes de Luas y sus problemas (cronicas de Baker Ave., La simplificación de Sforzinda, Guerridas , ensayos y sobre otras cuestiones de arte), no fueron más que borradores, experiencias insatisfechas hasta encontrar encaje en el verdadero sitio, el sitio perfecto. Jones, identificándose ineludiblemente a la multi personalidad del personaje, consigue provocar realmente a “[...] esa marmórea figura, helada y terrible música con cuernos de la divina forma humana, ese símbolo de profética sabiduría, que si algo de lo que la imaginación o la mano del escultor ha labrado en mármol espiritualmente transfigurado en espiritual transfiguración, merece vivir, merece vivir” con la que James Joyce nos partió la cabeza. Tomándose el trabajo de aclarar minuciosamente la inconsciente sensación de simultaneidad provocada por lo directo, rápido y violento, durante todo el transcurso de la obra nos hace remirar una fotografía plana y dura. Casi como un corte Barroco del tiempo nos da también la posibilidad de una perspectiva cenital de nosotros mismos seguros, cobardes, ¿ambiguos? Solo por esto y tan solo por esto merece el lugar que ocupará dentro de las obras cumbre de la literatura. PD: Se equivocó Pablo Alverez al rechazar (más como lector que como editor) los primeros intentos.


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No se aparta uno del mundo mĂĄs seguro que mediante el arte, y no se liga uno con ĂŠl de modo mĂĄs seguro que mediante el arte.

Las afinidades electivas Johann W. Goethe (1809)


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***** JOSE JONES

Luas y sus problemas

Para muchos historiadores y críticos, LUAS Y SUS PROBLEMAS no es sólo una obra cumbre de las letras hispánicas del siglo XXI, sino también una de las más grandes creaciones literarias de todas las épocas. JOSE JONES, como Burroughs o Joyce, decide replantearse la base misma de la creación literaria, pasandose por el forro toda convención cultural en pos de la libertad, de la cual el arte es su máximo exponente.

“Elegante, inspirador y profundamente inhumano.” Charles Dickens “Luas y sus Problemas es el principal motivo de que abandonara mi carrera literaria. Es tan odiosamente original que jamás volví a leer ni escribir una palabra.” Fiodor Dostoievski “Sin duda, mi libro favorito de todos los tiempos.” William Shakespeare “Es la polla.”

Mahatma Gandhi

Luas y sus problemas  

Una novela de Jose Jones Ediciones Trípode

Luas y sus problemas  

Una novela de Jose Jones Ediciones Trípode

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