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CAPITULO ONCE LA CONVERSION DE LOS ESLAVOS 1. SAN CIRILO Y SAN IVIETODIO

La división actual entre las

partes

orientales y occidentales de Europa t¡ene sus raíces en la historia de la lglesia del siglo noveno. Uno de los más grandes hombres de aquella época, brillante en la historia bizantina, fue Focio, estadista que se conv¡rt¡ó en Patriarca de Constantinopla en la Navidad del año 858 d.C Bajo su buena direccción, el influjo de la lglesia Ortodoxa se exoandió a las tierras vecinas fuera del lmperio, llevándoles el conocimiento de la civilizac¡ón gr¡ega y de la cultura del Oriente. En el año 862, Ratislav, un príncipe de los eslavos moravos. temiendo Ia influencia germana que penetraba Bohemia con el despertar de los misioneros latinos de origen teutónico, mandó traer a misioneros de Constantinopla para que pred¡caran el Cristianismo en su reino, en el idioma de los eslavos. Focio envió a dos hombres capaces, Cirilo y Metodio, quienes tradujeron las Escrituras y la Liturg¡a de la lgles¡a al id¡oma Eslavo, utilizando un alfabeto inventado por Cirilo para tal propósito. Este alfabeto, con pequeños cambios, es lo que son ahora las letras rusas. El éxito de Cirilo y lvletodio, y de sus seguidores, fue notado con inquietud por el Papa


Nicolás l, quien temía el aumento de la influencia B¡zantina en las tierras que bordeaban el Patriarcado Romano. Cuando Focio se convidió en jefe de la lglesla Or¡ental, Nicolás le pidió que reintegrara a la jurisdicción romana la Diócesis de Dalmacia, la cual había sido transferida a Constantinopla por el Emperador León' '135 años antes. Focio no cooperó, y Nicolás se vengó llevando a cabo un Concilio en Roma, el cual, en la pascua del año 863, se declaró en contra de Focio y en favor de su predecesor patriarcal lgnac¡o, qu¡en había sido destituido por parl¡cipar en una conspirac¡ón en contra de la autoridad imperial. Las relaciones entre Boma y Constantinopla se volvieron tensas En el año 865, el zar Boris de Bulgaria se convirtió en cristiano ortodoxo, y fue bautizado por uno de los enviados de Focio. Boris habÍa observado el surg¡miento del Cristian¡smo entre sus vecinos eslavos, y decidió encontrarse en el lado ganador. Su gente tuvo que aceptar el Cr¡stian¡smo también, y Boris esperaba las ventajas de una lglesia bajo un control adecuado Focio tardó en proveer obispos para los Búlgaros, entonces Boris acudió al Papa Nicolás, pensando que le ayudaría más. Nicolás respondió a las peticiones del Zar con dos obispos y una larga carta en la que señalaba los aspectos más ¡ndeseables de la cristiandad griega comparada con la romana; sin embargo, Boris titu-

beó en separarse de los b¡zantinos, y continuó con ambas relac¡ones sin decid¡rse, durante tres años más. El año 867 trajo consigo varios sucesos notables. El Concilio llevado a cabo en Constantinopla se declaró en contra de Nicolás, al que destituyó, tal como prev¡amente su Concilio lo había hecho con Focio. Nicolás murió el 12 de noviembre del año 867. Once días después, el Emperador B¡zantino l\¡iguel fue "sesinado, y su sucesor dest¡tuyó a Focio y reintegró a lgnac¡o. Este despeje coinc¡dente de actores principales en ambas partes nc tuvo efectos particulares en las políticas rom¿ ta o bizantina, las cuales continuaron de igual maneta; lgnacio era gr¡ego, el nuevo Papa Adr¡án ll era latino, y los problemas permanecieron. l\¡¡entras tanto, Cirilo y l\iletodio se abrían cam¡no hacia el oeste por Bohemia, El éxito de la cr¡stiandad eslava enojó al Príncipe eslavo Svalopulk, quien favorecía a los germanos y odiaba a su contemporáneo Ratislav La situación se volvió tan difícil, que Cirilo y lvletodio decidieron visitar Roma y pedir ayuda a Adrián. Fueron recibidos con los brazos abiertos, ya que llevaron con ellos un regalo, las reliquias de San Clemente. Adr¡án dudó en ofender a los germanos, y temió fomentar la incursión de la cristiandad no latina, por lo que mantuvo a los m¡s¡oneros esperando tanto t¡empo en Roma, 51


que Cirilo murió ahí, y t\,,letodio se marchó desilusionado en el año 871. La vacilación del papa abrió el camino a la victor¡a de ¡a cristiandad griega entre los búf

garos. El Zar se cansó de esperar, y mandó, una vez más, una petic¡ón al Patriarca lgnacio, quien consagró rápidamente a un arzob¡spo y a varios obispos y los envió al norte. La cristiandad eslava sufrió por las accio_ nes de Svatopulk en l\¡orav¡a, quien saco a tos sacerdoles eslavos, y también por el decreto del s¡guiente Papa, Juan Vlll, que prohibió el uso de la ¡iturg¡a Eslava en las tierras bajo jurisdicción romana. Cuando lvletodio salió de Roma en el año 871, y regresó a lvloravja, cayó en manos de Svatopu¡k, quien lo entregó alArzobispo latino de Salsburgo. El Arzob¡spo encarceló a Me-

todio durante dos años, y cuando salió libre, regresó al or¡ente, a territorio más hospitalario, l¡bre de ¡nfluencia romana y germana. Con la muerte de lgnacio, en octubre del año 877, Focio reasumió ca¡ladamente el Trono Patriarcal. Se reanudaron las relaciones diplomáticas con Roma, y los enviados de Juan Vlll fueron recibidos en Constantinopla. El papa anuló su edicto sobre la Liturgia Eslava pero fue demasiado tarde; el Rito Eslavo que conquistó Europa Oriental fue el de Bizancio y no el de Roma, y la Liturgia de San Juan Cri-

cambio del siglo. Metodio concluyó sus viajes retornando a Constantinopla en el año 882, en donde fue recibido con gusto por Focio, quien, por petición de Metodio, estableció una escuela de estud¡os eslavos. Los sacerdotes eslavos, arrojados fuera de Moravia por Svatopulk y por el decreto del Papa Esteban V llegaron en el año 885 a la capital del lmperio, en donde fueron ayudados para convertirse en m¡sioneros para sus hermanos eslavos del Oriente. Se estableció un Patriarcado Búlgaro en el año 926i y sesenta y dos años después, el Príncipe Vlad¡m¡r de Kiev se convirtió en cristiano ortodoxo, dicho suceso no ocurrió milagrosamente o sin trabajo, sino como fruto de la política llevada a cabo años antes por Focio. Así, la lglesia Griega se conv¡rtió en madre de los crist¡anos eslavos, como de todos los cristianos que seguían los rezos establec¡-

dos por los grandes Padres del Oriente.

En

nuestros días, seguimos sintiendo su influencia y nunca olvidaremos esa herencia, que es nuestra Dosesión más valiosa.

sóstomo triunfó sobre la Misa Romana antes del 59


CAPITULO DOCE COMIENZOS DEL CRISTIANISMO EN RUSIA 1

. SANTA OLGA Y SAN VLADIMIR

Durante el siglo noveno, los hab¡tantés de la región circundante de Kiev empezaron a eslar en contacto con Constantinopla. Entonces, el Emperador Bizantino Basilio | (867-886) env¡ó un obispo misionero a los rusos, Las convers¡ones al Cristianismo comenzaron a ocurrir esporádica y aisladamente entre ¡os rusos; sin embargo, dicho movim¡ento adquirió más amplitud y solidez desde la conversión de la pr¡ncesa OIga, que fue bautizada durante una Visita üe Estado a Constantinopla en el año 957. Su hijo Sviatoslav no se convirtió al Cristranismo; pero su nieto Vladim¡r, después de una ardua investigación comparativa sobre el Judaísmo, el lslam, y el Crist¡anismo Latino y Griego, se decidió por este último y fue bautizado con su Corle en el año 988. Ese mismo ano se casó con Ana, hermana del Emperador Basilio ll. La convers¡ón de Vladimir produjo una aceptación formal del Cristianismo Ortodoxo por pa(e qe sus súbditos.

2. KIEV Y I\,4OSCU Los primeros Metropolitanos de K¡ev fue, gnegos, y ta nueva lglesia se encqnttabe.. ron 61


baio la autoridad del Patriarca de Constantinopla, Antes de que pasara un siglo, relaciones tirantes se suscitaron en la Ciudad lmperial, y los obispos rusos reemplazaron gradualmenle a los griegos. El primer Metropolitano ruso de nacim¡ento fue Hilarión, qu¡en gobernó su lglesia desde el año 1051 al 1072. El per¡odo que abarca los años 1054 - 1224 tue marcado por los problemas polílicos de Rusia, s¡endo frecuentes las guerras civ¡les entre prínc¡pes rivales rusos. Todo esto cambió con las invas¡ones mongól¡cas de 1237-1243: Kiev fue tomada en el año 1240, y los tártaros pronto controlaron las extensas tierras de Rusia. Las conquistas mongólicas causaron una emigración de rusos hacia el noreste. Después del Metropolitano Cirilo lll (1242-81), los dos sigu¡entes Metropolitanos de Kiev gobernaron la lglesia desde Vladimir, cerca de cien millas al noreste de Moscú. El siguiente camb¡o de sede fue a Moscú, que se conv¡rt¡ó desde el año 1328 en la capital ecles¡ástica de Rusia. La Drimera victoria rusa sobre los tártaros se llevó a cabo en Kulikovv, sobre el Don, en el año 1380. El poder de la Horda de Oro empezó a declinar, y para el año 1461 se encontraba tan débil que, cuando el Príncipe lván lll llegó al trono, comenzó de inmediato a unir a los principados vecinos bajo el gobierno de lvloscú. La dominación tártara terminó en el año

1480, y el primer Zar de Rusia (lván lV, el terrible) fue coronado el 16 de enero de 1547. Después de una serie de enormes esfuerzos para lograr la unidad, se alcanzó el éxito. Todo el per¡odo fue de continua expansión para la lglesia. El yugo tártaro fue opres¡vo, mas no causó una fatal impotenc¡a a la

Cristiandad, pues se difundió más, debido al efecto m¡sionero de las emigrac¡ones rusas desde Kiev hacia el norte. Los tártaros fueron generalmente tolerantes, interesándose más en recaudar ¡mpuestos que en tener conversos al lslam, y casi nunca inledirieron con la operación de la lgles¡a, la cual creció más robusta.

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, CAPITULO TAECE

LA SEPARACION D€L ORIENTT Y' EL OCCIDENTE Tanto la lglesia Oriental Ortodoxa como la lgles¡a Católica Bomana reclaman ser la lgles¡a verdad€ra de Cr¡sto. Las fu€rzas que finalmenle las separaron de la comunión de una con la otra resultaron por causas profundas que ex¡stieron por varios s¡glos. Entre las causas principales contamos con las siguientes. 1. DIFERENCIAS RACIALES Las antiguas afinidades raciales entre los griegos y los latinos fueron gradualmente alteradas con el Fásar de los s¡glos. Los lat¡nós rec¡bieron una infus¡ón de sangre germana como resultado de las invasiones góticas, y los

griegos se mezclaron más y más con los eslavos y armenios. La cultura de Constantinopla se volv¡ó más y más or¡ental, especialmente la armenia; varios de los emperadores bizantinos fueron nativos de Asia Menor. En el

Occidente, la ¡nfluencia germana se volvió más tuerte cada año. Aunque el idioma de la lglesia en sus principios fue primero el Arameo, y después el Griego, aun permaneciendo en Boma durante el primero y segundo siglos, la cristiandad latina se comenzó a desarrollar por sÍ sola, con su 65


propio id¡oma. Por otra parte, el id¡oma ofic¡al del lmperio Romano, el cual ya ex¡stía en la época del nacimiento y la vida de Jesús, era el Latín, y gradualmente se convjrt¡ó en el Gr¡ego, particularmente en el Oriente. Como desde los pr¡meros siglos del Cristian¡smo, los latinos descuidaron el Griego y los griegos el Latín, se necesitó recurrir más y más a los intérpretes, pero por la defic¡encia de éstos, al no nacer su trabajo adecuadamente, resultaron consecuen_ cras desastrosas para el mutuo entendimiento. AI pasar los años, las personas del Oriente y del

Occidente se apartaban cada vez más en idioma y costumbres.

2. D¡FERENCIAS POLITICAS No obstante que el Emperador Romano Diocleciano transf¡r¡ó la administración del lmperio de Roma más allá del Mar Adr¡átjco, a Nicomedia; y Constantino la llevó más aleste, a la ciudad de Constantinopla, llamada así en su honor; Boma, en elTíber, se predestinaba como una capital política de importancia. Las Invasiones de los Hunos y los Godos a ltalia llevaron al colapso al lmperio en el Occidente, al mismo tiempo que se expandían al Oriente. Roma se convirt¡o en una ciudad-provincia, y los Obispos de Roma comenzaron gradualmente a ejercer más poder en su área que los of¡ciales civiles que gobernaban.

La lglesia, en el Oriente, pagó el favor imperial volv¡éndose serv¡l al gobierno; mientras que ¡a lglesia, en occidente, dada Ia lejanía del gobierno, gozó de completa libertad, y gradualmente desarrolló la pas¡ón por la un¡dad orgánica, la cual ha sido desde entonces caracteristr_

Europa occidental, consigu¡endo su converston al Crist¡anismo Latino. Cuando el papa coronó a Carlo Magno en la navidad del año 8OO d.C. y el nuevo Sacro lmperio Romano se formó, la se_ parac¡ón entre Oriente y Occidente se volvió

evidente para todos. Los sucesos del s¡glo noveno marcaron la actual separación más claramente y ayudaron a hacerla permanente.

3. DIFERENCIAS ECLESIASTICAS a) El Patriarca Focio Las pr¡meras lglesias Cristianas crecie_ ron en las grandes ciudades del lmper¡o Romanot Alejandría, Antioquía y Roma. La riqueza y tamaño de estos grupos urbanos de cr¡st¡anos le dieron importancia a sus lglesias, ras cuates empezaron a ejercer control sobre sus vec¡nos menores. Cuando Constantinopla se convirtió en Ia Cap¡tal Imperial, su poder y su


influencia aumentaron rápidamente hasla que llegó a ser la suprema en el Oriente. Esta circunstancia no agradó a las lg¡esias más antiguas, cuyos obispos trataron ¡ncansablemente de prevenirla. Entonces se registfaron una sef¡e de tuertes desavenienc¡as entre los obispos y partidarios de las grandes lglesias, p-orque uno o varios no se encontraban de acuerdo con el resto. Estas diferencias usualr.nente se arreglaban a medias en un tiemDo considerablemente largo; sin embargo, la paz de la lglesia s¡empre sufrió por estas manifestaciones de flaqueza humana. En dicha contienda, lo que llevó a la separación final de las lglesias de Roma y Constantinopla, fue lo ocurr¡do entre Focio de Constantinopla y N¡colás de Roma. Este famoso combate estaba estrechamente ligado tanto con asuntos ecl€siásticos como políticos. Ambos eran competentes, ambiciosos y con determinación para actuar como agentes de las fuerzas que ¡mpulsaban sus carreras. El problema comenzó en la Epifanía del año 858, cuando el Patriarca lgnacio rehusó adm¡tir al César B¡zantino Bardas a la Comunión, por su conducta inmoral. lgnacio era un devoto asceta con una educación popular monástica y no titubeó en desafiar al César, quien, junto con el Emperador, decidió deshacerse de él prontamente. lgnacio fue destituido y desterrado el 23 de noviembre

del año 858, bajo el cargo de sedición. Como su sucesor fue nombrado Focio, Prifier Secretario d€ Estado. Un hombre muy culto cuya familia contaba con excelentes relaciones imper¡ales. Focio recibió rápidamente los distintos

grados eclesiásticos

y se estableció como

Patriarca. Era un hombre de Estado y político competente, pero no por elección Popular. Su oredecesor rehusó renunciar, aunque fue desterrado, y los part¡darios de lgnac¡o pronto comenzaron a intrigar para su regreso Focio mandó cartas a todos los Patriarcas para comunicarles que había asumido la responsab¡l¡dad Patriarcal de Constant¡nopla; y, poster¡ormente, Dara reun¡rse en Concilio. De éstos sólo el Papa 'no ,asistió,. pero mahdó a sus delegados a Constantinopla (por la invitac¡ón imperial para as¡stir al Concilio Eclesiástico), quienes reportarian al respecto. Al mismo t¡empo, le propuso al Emoerador que se restaurara Ia iurisd¡cción papal sobre las lglesias Bizantinas del sur de Italia, prometiendo que, de ser esto así' los asuntos se arreglarían. N¡colás también era polÍt¡co. En el Concilio celebrado en mayo del año 861, los delegados ratificaron la elección de Focio, perb no consiguieron nada con respecto a las proposiciones papales concernientes al sur de ltalia. Cuando estas noticias llegaron a Nicolás en agosto, él rcchazó la ratificación de


sus delegados y los sancionó. Mientras tanto, los amigos de lgnacio habían informado a Nicolás sus puntos de vista sobre la destitución: y en marzo del año 862, Nicolás escribió a los Patriarcas en conlra de Focio. En abril del año 863, celebró un Concilio en Roma y declaró destituido a Focio y restituido a lgnacio, lo cual no se llevó a cabo como se ordenó. Los años s¡guientes fueron testigos de la lucha eclesiást¡ca por el control sobre Bulgaria, y las relaciones entre el Papa y el Emperador no fueron cordiales. Finalmente, en Lent, en el año 867, Focio organizó un Conc¡lio y declaró excomulgado a Nicolás. Antes de que term¡nara el año, el Emperador Miguel, benefactor de Focio, fue ases¡nado, y su asesino y sucesor, Basil¡o l, destituyó a Focio y restauró a lgnacio. Estos hechos no fueron por gratitud hacia Nicolás, ya que él murió el 12 de noviembre del año 867. Focio se retiró. regresando en el año 977 por solicitud popular e imperial cuando falleció lgnac¡o. El nuevo Papa, Juan Vlll, y Focio mantuvieron relaciones cordiales, y los delegados papales estuvieron presentes en el Concilio de Constantinopla de los años 879-88ú, en et que

Focio fue reconocido oficialmente por ellos. Estos momentos de felicidad desaparecieron cuando el Papa descubrió que Ios bizantinos no tenían intenciones de relajar su control sobre el sur de ltalia y Bulgaria.

b) El Patriarca Cerulario Durante el resto del siglo noveno y en el decimo, las relaciones entre las lglesias permanecieron estables: n¡ bien, n¡ mal. Surgieron otros asuntos de mayor presión; y así continuaron hasta oue las conouistas normandas en Italia comenzaron a ser considerables, entonces el Papa y el Patriarca volvieron a eslar en conflicto. El progreso de los normandos en el sur de ltalia hizo parecer como si esa área fuera a ser otorgada al control papal, a pesar del hecho de oue el Paoa León lX tomó el control en contra de los normandos, siendo capturados en el año 1053. Teniendo esto en cuenta, el Patriarca Miguel Cerulario envió indirectamente un aviso a los obispos del sur de ltalia para que se cuidaran de los errores latinos en asuntos de doctrina y disciplina. También cerró las lglesias Latinas en Constantinopla; y al enterarse de esto el Papa, naturalmente protestó. También Io

hizo el Emperador Bizantino Constantino X, quien tenía una alianza con el Papa en contra

de los normandos. El Patriarca desistió, aunque su preocupación era mantener el sur de ltalia para el lmperio Bizantino, utilizando las mejores técnicas que conocía para lograrlo. Tanto el Papa como el Patriarca estaban implicados en políticas de poder, y se sentían como en casa, s¡endo ésta una circunstancia no usual en otras


épocas de la historia de Ia lglesia. En el año '1054, León mandó delegados a Constantinopla para tratar algunos asuntos y ver si podrían regresar o no el patrimonio papal, y así poder ejercer algún control sobre el Patriarca. Las conferencias no tuvieron éxito, resultando un mutuo disgusto. Los lat¡nos eran orgullosos y exigentes, y los griegos, lambién orgullosos, no se rendían fácilmente, Los delegados excomulgaron al Patriarca y a sus seguidores el 16 de julio del año 1054, y éstos regresaron el cumpl¡do cuatro días después. Tal hecho no provoco gfan enolo en su momento, pues se tomó como otro ejemplo de lo que había sucedido anteriormente. Los asuntos continuaron así durante años, siendo realmente la llegada de las Cruzadas y su impacto subsecuente sobre el Oriente que intensificó el disgusto latino y griego, hasta el punto de no contar con una reconciliación inmediata.

4, DIFERENCIAS TEOLOGICAS La causa teológica princ¡pal de desacuerdo entre las lglesias Bizantina y Latina fue el cuestionamiento de la procedencia del Espíritu Santo: Si es que procede del Padre y del Hijo, como sostienen los latinos, o solamente del Padre como los ododoxos continúan afirmando de acuerdo con las Santas Escrituras y el Credo Niceno. La altefación latina del Credo 72

'

tradicional por la adición de la frase "y el Hijo" fue solo una de las innovaciones eclesiásticas occidentales .a.las cuales objetaron los griegos; pero el error ieólógico que implicaba se consideraba como herejía y el Patriarca Focio asentó treinta y un argumentos en sus escritos en contra de la doble orocedencia del EsDíritu Santo. Escritores latinos defendieron la ¡dea. la cual ya se había aceptado en un Concilio Eclesiástico local en Toledo, en el año 675i más no formó parte del Credo latino hasta el año '1014. El hecho de oue fuera exDresamente censurada tal adición por el Papa León Ill, demoró, más no evitó su adopción definitiva en Roma. La mayoría de las diferenc¡as entre las dos lglesias eran de costumbres y disciplina. Los griegos objetaban a ve¡nte o más prácticas latinas, incluyendo el uso de pan sin fermentar en la Misa, el celibato obligator¡o del clero y las reglas variantes del ayuno y la oración. La concepción oriental de las cosas esoirituales variaban con las del occidente, reflejándose en toda la vida de los fieles ortodoxos Estas diferencias en act¡tudes ayudaron a cambiar elburso de los acontecim¡entos y condujeron a la separacion oue Dosteriormente sucedió. La un¡dad soc¡al del mundo mediterráneo comenzó a sufdr en el siglo cuarto, continuando con cada época que le seguía. Se pueden observar varias etapas de la desintegración,


siendo parte de este proceso la separac¡ón de las partes or¡entales y occidenla¡es del mundo eclesiástico. Sin embargo, el tipo autoritario de un¡dad eclesiástica en el occidente no existió en un principio. El sistema antiguo de la administración eclesiástica no se encontraba muy centralizado, ya que la concepción ortodoxa de la palabra griega "católico" tuvo siempre diferentes significados al que los latinos le d¡eron. Se intentó unir a gr¡egos y latinos por medio de políticas oportunistas, más todas fallaron. Después de las cruzadas y especialmente después del saqueo de Constant¡nopla por los latinos en el año 1204, se tornó más d¡fícil la unión por los medios comunes.

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CAPITULO CATORCE LAS CRUZADAS 1. LAS CONOUISTAS TURCAS

A partir del siglo cuarto en adelante, llegaron var¡os visitantes y emigrantes de Europa occ¡dental a Palestina. ya fuera como peregrF nos a los Lugares Santos de la Religión Cr¡stiana, o para quedarse como res¡dentes permanentes. Las conquistas árabes del siglo séptimo y la consigu¡ente dom¡nación musulmana en tierras, que algún día fueron gobernadas por los cr¡stianos, no puso fin al intercambio del Or¡ente con el Occidente, no afectaron al comercio. Sin embargo, más o menos a mediados det siglo once. ocurrio una gran desgracia, con la llegada de los turcos a Siria y Asia Menor. Ellos derrotaron a los Califas de Abbas¡d, conquistaron Armenia, y en el año 1071 derrotaron al Emperador Bizantino, Romano Diógenes, y sus ejércitos en Manzikert. Para el año 1081' el sultán había establec¡do sus cuarteles en N¡cea, al otro lado de Constantinopla En el curso de su conqu¡sta del lmperio Arabe en el Oriente, los Turcos adoptaron la religión del lslam, llegando a ser más fanáticos que los árabes. Eran bárbaros, ya que al entrar al oriente destruyeron gran pane de la cultura, antes de que les pudiese afectar a ellos. El terror que sembraron terminó con la paz y la pros75


peridad de las tierras fronterizas con el este del Med¡terráneo y causó pán¡co en el occidente también, tan pronto como ya no fue posible el acceso a la Tierra Santa. Hacia fines del siglo once, el Papa Urbano 11088-1099 d,C.) solicitó a las nac¡ones de Eurooa occidental que marcharan hacia el oriente, para rescatar los Lugares Santos de los infieles. Dicho requerim¡ento llevó

ll

a

muchos oue ouerían rescatar la Cruz a empezar con gfan entusiasmo su camino hacia el or¡ente. Una ser¡e de movilizaciones se llevaron a cabo desde el oeste de Europa hasta

Siria durante casi cuatro siglos.

Estos

movimientos se llaman "Las Cruzadas."

2, LAS PRII\¡ERAS CRUZADAS Cuando llegaron los primeros visitantes del occidente a Constant¡nopla, gente de la c¡udad se desanimó. Ellos esperaban contar con asistencia militar, encontrándose en su lugar con campesinos hambr¡entos y no muy civilizados, no mejores que los mismos turcos, a pesar de su Rel¡gión Crist¡ana. Al paso del t¡empo, los bizantinos gustaban aún menos de sus visitantes occ¡dentales y con buena razon, ya que los cruzados llegaron como un ejército invasor derrotado en conqu¡sta; pronto se perdio el obiet¡vo sagrado que perseguían, y se encontraron oportunidades para el enriquecim¡ento mundano. 76

Los cruzados tuvieron éxito al tomar Jerusalén e|, 15 de julio del año 1099, estableciendo un Reino y Patriarcado Latino. Eslo no agradó a los griegos, quienes se res¡stieron a la ¡ntromisión en el Patriarcado Ortodoxo de Jerusalén. el cual permanecía ahí desde sus inicios. El Reino Latino no prosperó, ya que la mayoría de los cruzados regresaron a casa, dejando sólo a unos cuanlos m¡embros como residentes permanentes. La ciudad cayó en manos del gran Sultán Saladino en octubre del año 1187, comenzando otra cruzada para recobrarla, mas con excepción de un corto periodo (1229 a 1244), permaneció bajo custodia musulmana hasta 1917.

3,

LA CUARTA CRUZADA Todas las cruzadas fueron más o menos desastrosas para el Oriente Cr¡stiano. pero ninguna fue tan infame como la Cuarta Cruzada. Los venecianos apoyaron financieramente esta visita de ladrones armados. quienes pedían como pago la sujeción de su rival comercial en el l\¡ar Adr¡ático, la ciudad cristiana de Zara, en Dalmacia. Eslo se logró en noviembre del año 1202, continuaron hac¡a Constantinopla, en donde entraron en julio del año 1203, puesto que los defensores de la ciudad eran débrles. La presencia de los cruzados en la ciudad provocó una serie de problemas que culmi-

y


naron en pleito abierto, y terminaron con el saqueo de la más grande metrópolj del mundo civ¡l¡zado en abril del año 1204. El saqueo de Constantinopla, uno de los más grandes crímenes en la historia, mostró escenas de indescript¡ble horror y destrucción. Las riquezas acumuladas durante siglos fueron llevadas a Venecia y occidente; y los gr¡egos rec¡bieron una lección inolvidable de sus conquistadores lat¡nos, qu¡enes establecieron su

propio gobierno imperial,

e

instalaron un

Patriarca latino en ConstantinoDla. Las autoridades griegas huyeron, y establecieron cuarteles civ¡les y eclesiást¡cos en Asia Menor. Siendo esto el principio del fin de¡ lmperio Bizantino. En su total¡dad, elefecto de las Cruzadas en el mundo or¡ental fue de calamidad. La represión temporal lograda levantamiento poder del musulmán fue más que compensada por el debil¡tamiento del poder bizantino. La llerra Sanla siempre estuvo bajo el más tenso control cristiano, y los cristianos or¡entales sufrieron más que los turcos y los musulmanes. El desagrado mutuo y la desconf¡anza entre griegos y latinos se incrementó enormemente, y la pelea entre el oriente y el occidente se hizo prácticamente permanente, tal como ahora.

al

78

CAPITULO OUINCE EL FIN DEL IMPERIO BIZANTINO

Bizant¡no se estableció en Constantinopla en el año 1261, siguiendo a la derrota del Emperador latino Balduino bajo las manos de N¡iguel Paleólogo y su eiército. La dinastía de los Paleólogos establecida entonces no era segura, y la historia subsecuente del decadente lmperio fue de discordias internas y pel¡gros externos. Para poder preservar el resto de sus posesiones, los Emperadores continuamente se comprometían en negoc¡aciones lurb¡as con el papado y los poderes occidentales, esperando así recibir ayuda en contra de Ia presión musulmana. El al¡c¡ente para Occidente, en estas negociac¡ones, era la unión de la lglesia Griega y Latina. Los esfuerzos para la unión de la lgles¡a Ortodoxa no resultaron, pues intereses políticos se antepus¡eron a los deseos reales, aunque fueron patrocinados por Emperadores y miembros del alto clero. Después de un sit¡o de siete semanas, el 29 de mayo de 1453, Constant¡nopla cayó en manos de los Turcos, y asÍ comenzó una nueva era en la histor¡a de la lgles¡a Oriental. En los veinticinco años inmediatos, sigu¡entes a la captura de la c¡udad, los turcos tomaron baio su control las áreas vecinas de la Península

El lmper¡o


CAPITULO DIECISEIS LOS CFISTIANOS ORTODOXOS BAJO LOS TURCOS

Balcán¡ca, la cual pertenecía al lmperio Griego. Así, en una vasta área, los crist¡anos ortodoxos

se encontraron ante una nueva situación respecto al poder que los gobernaba.

Los territor¡os del lmper¡o Bizantjno pasaron a manos de los turcos. La idea lmper¡al fue adoptada por el Gran príncipe de Moscú, quien consideró que, después de tos sucesos delaño 1453, Rus¡a sería sucesora del Bizancio lmperial, ganadora de Cr¡stiandad Ortodoxa, y que Moscú sería ahora una tercera Roma (la primera había sido Roma en el Tíber, y la segunda, Constantinopla). El espíritu del lmperio Griego sobrevivió, por el Patr¡arcado de Constantinopla, en los corazones de los crist¡anos helénicos, quienes se mantuv¡eron fieles a través de los años del gob¡erno turco; y triunfó nuevamente el 25 de marzo del año 1921, cuando el arzobispo Germanos, del Antiguo Patras, ¡nició la rebelión en contra de los turcos.

y

la

1

. SITUACION DE LOS CRISTIANOS Con la conquista de ConstantinoPla

y la destrucción final del lmperio Bizantino por los turcos, la posición de los cristianos ortodoxos y su lglesia se alteró. Para los árabes, los iudíos y cristianos se consideraban como Ahl al-Kitab' "Gente del L¡bro", segu¡dores de las revelac¡ones divinas que preceden al lslam; llamados Dh¡mmi, "los protegidos", por lo que no fueron perseguidos. Para los turcos, ellos s€ llamaban Ra'iyyah, "el rebaño", encontrándose sujetos a muchas más restricciones Y abusos Los Ra' iyyah estaban sujetos a impuestos prediales y personales; no podÍan portar armas ni montar a caballo No se podían vestir como musulmanes n¡ construir sus casas en alto, n¡ dar evidencias en la cone en contra de

un musulmán. si trataban de convedif a un musulmán a su fe o trataban de casarse con

una muier musulmana, si hablaban abiertamente en contra del lslam o entraban en negociaciones con gente de fuera del lmperio, eran castigados con la muene. No se les permitia tener cruces en sus iglesias ni tocar las campanas de ellas ni practicar su relig¡ón abiertamente. Se les alentaba a convertirse en musulmanes. y asi 80

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lo hic¡eron muchos, para escapar de la opresión, mas eran asesinados si regresaban a su fe anterior.

2, EL SISTEIVIA 'NACIONAL" De todas maneras, los cristianos sentían peso el de la sujeción, ya que para los musulmanes sólo había una única ley, la del Corán. La ley civil y la ley re¡igiosa eran consideradas como solo una;fue la relig¡ón la que dividió a los hombres. Los turcos impus¡eron el s¡stema de "Naciones", o "Grupos" basándose en tos vaflos grupos relig¡osos que existían en el lmperio. El grupo más grande era el de los "Rum,,, que comprendía a todos los cristianos ortodoxos que estaban bajo la jurisdicción del Patriarca de Constantinopla. El "Grupo Rum" era la "Nación Romana", último vestigio del lmperio Romano Cristiano en el Oriente. Otras "Nac¡ones" consistían en Armenios, Sirios, Jacobitas, Judíos y grupos Católicos, siendo los pr¡meros los Maron¡las.

3, DIFICULTADES ECLESIASTICAS EI primer Patr¡arca después de la conquista fue Jorge Escolar¡o, conocido antilatino, cuyas oprnrones eran aceptables particularmente para el Sultán lvlohammed ll. Escolar¡o fue debidamente elegido por los otros obispos, tomando el trono como el Patriarca Genadio ll.

y gozaba de privilegios otorgados por el Sultán. Como Patriarca, él se convirtió en cabeza del "Grupo Rum", y era responsable de su gente, pudiendo ser casligado por los turcos por cualqu¡er problema que causaran los cristianos ortodoxos. Como cabeza del "Grupo". el Patr¡arca tenía autoridad completa sobre las ¡glesias y el clero, y el derecho de imponer impuestos con propósitos eclesiásticos. Era el juez final en todas las cuestiones concernientes a las leyes matrimoniales, y en otras disputas de los cristianos que eran juzgadas en las cortes de la lglesia. El clero no pagaba impuestos, aunque el Patriarca pagaba grandes sumas por sus conces¡ones antes de tomar el trono; esto se consideraba como un soborno, y era una tentación para que los turcos hicieran que los cristianos cambiaran de jefes constantemente. Muchos de los pr¡vilegios originalmente concedidos a Genadio desaparec¡eron al pasar el tiempo, y los cristianos siempre estaban suietos a tratos caprichosos y arbitrarios por parte de los oficiales gubernamentales. lnmediatamente desoués de la caída de Constantinopla, la Catedral de Santa Sofía se convirtió en mezquita. El Patriarcado se estableció en la lglesia de la Bend¡ta Theotokos, y después se cambió a la lglesia de San Demetrio, en el año 1586, cuando el Sultán 83


lll convirtió aquella lglesia en mezqu¡ta. En el año 1603, otro movimiento hizo de la l\,4urad

lglesia de San Jorge, en el centro del Fanar, el cuartel griego de Estambul (como se le llama ahora a Constantinopla) permaneciendo esta lglesia como Catedral Patriarcal, Estos movimientos fueron forzados por los turcos, siendo Ia historia del Patriarcado una cadena de dificultades sin f¡n, hasta nuestros dÍas. Es una marav¡lla que la lglesia Onodoxa haya sobrev¡v¡do, después de tantos años de opresión de un gobierno host¡|. Desde el año 1453 han existido varios mártires, y dicho número no ha cesado, aún en el siglo veinte. Muchos Patriarcas han sido mád¡res: lsidoro ll (1456-1463), el sucesor de Genadio ll, fue asesinado, porque no permitió casarse por segunda vez a una mujer crist¡ana con un musulmán; Gregorio V, tal vez el más famoso de los mánires patriarcales, fue colgado de Ia reja de su residencia ei Domingo de Pascua (el 22 de abril de 1822), usando aún su traje pontifical, porque acababa de celebrar la Divina Liturgia. Su crimen fue ser el jefe del Grupo Rum, y como los ortodoxos de Grecia se habían rebelado en contra de los turcos, sin importar que él no tuviera que ver personalmente bon la revuelta, tenía que morir porque, según los turcos, por ser Cabeza de la lglesia él era responsable. B4

La expansión turca continuó hasta el año 1683, cuando se encontraban en las puenas de Viena. Los únicos cristianos ododoxos que eran totalmente libres eran los que estaban en Rusia, aunque no podían hacer mucho por ayudar a sus compañeros de rel¡gión en tierras musul-

manas. Por eso no nos sorprende que la vida Cristiana se encontrara estancada en el Oriente al igual que en otras partes. El lslam no se caracleriza por ser una religión progres¡sta, y los crist¡anos de ninguna manera eran libres de pensar y actuar, como tampoco lo eran los musulmanes.

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Historia del Cristianismo Oriental Unidad III