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Editorial 5150 S.L. C/ Zamora 46-48. 4º 1º B. 08005 Barcelona Tel: 93 300 66 33 www.rockzonemag.com rockzone@rockzonemag.com Director/Redactor jefe: Jordi Meya Subdirector: Richard Royuela Redacción y edición: Pau Navarra Dirección de Arte y Maquetación: R2D2 Responsable de publicidad: Álex Tamburini, C/ Zamora 4648. 4º 1ª B. 08005 Barcelona. Tel.: 93 300 66 33 / 638 41 57 03; editorial5150@gmail.com Colaboradores: Carles Ramírez, David Garcell, Jesús Brotons, Pablo Porcar, Samu González, Jordi Pons, Marc López, Xavier Iriarte, Andrés Martínez, Hugo de Cominges, Pau Ardid, Ignasi Trapero, Toni Castarnado, Sandra Astor, Lluís S. Ceprián, Jordian Fo, Luis Benavides, Ignacio Reyo, Laura Clavero, Kiko Vega, Gonzalo Puebla, Fer Díez, Toi Brownstone, Alejandro Lozano, Karles Sastre, Eneko Celestino, Jorge Fretes, Abel Valdelvira, Rocío Sánchez, Alba Rodrigo, Berta Martínez, Sergio Pozo, Blanca Gemma Fuerte. Fotógrafos: Carles Rodríguez, Alfredo Arias, Eric Altimis, Rubén Navarro, Nadia Natario, Toni Villén, Blanca Gemma Fuerte, Alex Belza, Andrea Estebaranz, Unai Endemaño Foto de portada: Andrea Estebaranz

Ya sabemos que os hemos hecho esperar, pero este año hemos decidido retrasar el lanzamiento del número de verano para poder incluir las crónicas tanto del Download como del Resurrection Fest, así como la entrevista que realizamos con Sum 41 en Madrid. Hubiera sido una pena haber tenido todo este material en la nevera hasta septiembre, y, de paso, también hemos evitado que nos diera un infarto intentando cerrar la edición entre medio de los dos festivales. Ahora toca un poco de vacaciones, aunque ya estamos preparando contenidos de lo más suculentos para el arranque del nuevo curso. Enjoy! SÍGUENOS EN WWW.ROCKZONEMAG.COM - ACTUALIZACIÓN DIARIA

Editorial 5150 S.L. no se hace responsable de las opiniones vertidas por sus colaboradores y/o lectores, así como del contenido material redaccional y gráfico por ellos remitido, física o telemáticamente, y aquí reproducido. Foto: Slipknot (Madrid) © Andrea Estebaranz

EDITORIAL


SUMARIO

Nº 160

06 / EN DIRECTO 12 / OZZYO 14 / BARONESS 20 / LINGUA IGNOTA 26 / ADRIFT 30 / CAROLINA DURANTE 36 / SUM 41 44 / CRÍTICAS 58 / LOS FESTIVALES 90 / LA POLLA RECORDS 96 / RUSSIAN CIRCLES 100 / STAINED BLOOD 104 / OPINIÓN 106 / DANKO’S HALL OF FAME TU OPINIÓN ES IMPORTANTE. DEJA TU VALORACIÓN EN LA APP STORE O GOOGLE PLAY. ¡GRACIAS!


EDDIE VEDDER 25/6/19 - PALAU SANT JORDI (BARCELONA) TEXTO: NADIA NATARIO FOTOS: CARLES RODRÍGUEZ

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C

ómo conseguir transmitir intimidad en un pabellón enorme. Ésta es la cuestión que muchos nos planteamos cuando Eddie Vedder anunció una fecha en solitario en el Palau Sant Jordi de Barcelona, el mismo recinto donde un año antes había actuado con Pearl Jam. ¿La respuesta? Simplemente no puedes. La noche podría haber sido mágica de haberse celebrado en un teatro como el Liceu, como hizo su amigo Chris Cornell hace unos años. Fue una pena porque Vedder es uno de los mejores y más populares cantantes de nuestra época, pero quizá la ambición jugó en su contra. A las 9 y media en punto los holandeses Red Limo String Quartet, quienes están acompañándole en esta gira, abrieron el concierto con una versión instrumental de ‘Alive’. La primera mitad empezó lenta, quizá demasiado tranquila. La escenografía simple, a medio camino entre un comedor y una tienda de trastos de segunda mano, con iluminación mínima y una pantalla de vídeo que permanecería apagada durante un buen rato, tampoco ayudó.

Excepto para los afortunados que pudieron permitirse comprar una entrada en las primeras filas, Vedder quedaba engullido por la inmensidad del Palau, a pesar de proyectar toda su grandeza vocal. No fue hasta ‘Wish List’, la octava canción, que se empezarían a proyectar visuales a su espalda; pequeñas estrellas brillantes que amplificaban el sentimiento de distancia, como si Vedder fuera un astronauta flotando en el espacio tocando su guitarra. Luego vendría ‘Sleeping By Myself’ de su disco Ukele Songs, y con el que se empezarían a intercalar imágenes suyas en la pantalla, por primera vez. Su banda sonora para Into The Wild protagonizaría una mini sección con ‘No Ceiling’, ‘Rise’ y ‘Guaranteed’, con el acompañamiento del cuarteto de cuerda que le dio un toque especial. Un chute de adrenalina corrió por nuestras venas durante ‘Black’ y ‘Porch’ con todo el pabellón cantando cada palabra. La euforia se rebajó con una versión, sólo con cuerdas, de ‘Jeremy’ que Vedder aprovechó para pasearse por el

escenario con una botella de vino tinto y ofrecer un vaso a un fan afortunado. El cantante practicó su castellano contándonos su amor por Barcelona y la arquitectura de Antoni Gaudí. También aprovechó para cargar contra Donald Trump y su política de inmigración. De los 31 temas que interpretó, 15 fueron de Pearl Jam (siendo ‘Better Man’ el más celebrado) y otras 10 versiones de otros artistas como ‘You’ve Got To Hide Your Love Away’ de los Beatles, la preciosa ‘Keep Me In Your Heart’ de Warren Zevon o ‘I Won’t Back Down’ de Tom Petty, interpretada en una guitarra roja que el fallecido cantante le había regalado. Algunos de mis momentos favoritos llegaron cuando el irlandés Glen Hansard, telonero en toda la gira, se le unió para cantar ‘Smile’, ‘Sleepless Nights’ de The Everly Brothers’, ‘Society’ de Jerry Hannan o ‘Hard Sun’. Una sombría ‘Indifference’ y ‘Rockin’ In The Free World’ de Neil Young pusieron el cierre a casi dos horas y medias de show. Pese a que empezó un poco decepcionante, la noche nos dejó algunos momentos para el recuerdo. 7


BON JOVI

7/7/2019 – WANDA METROPOLITANO (MADRID) TEXTO: SARA MORENO FOTOS: DOMINGO J. CASAS (LIVE NATION)

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S

eis años después de tocar en el antiguo estadio del Atlético de Madrid, el Vicente Calderón, Bon Jovi volvían a la capital para estrenarse en el Wanda Metropolitano. Con la confirmación de Marea, sumándose al cartel la última semana, los navarros dieron un concierto de hora y cuarto, algo no muy habitual abriendo para artistas en grandes recintos. Aunque incluyeron en su repertorio dos temas de su último disco, ‘En Las Encías’ y ‘Muchas Lanzas’, durante todo el show tiraron de sus temas más conocidos, como ‘En Tu Agujero’, ‘Corazón De Mimbre’, y acabando con ‘Marea’. Con comentarios entre canción y canción sobre la longitud del escenario y hablando continuamente como si fueran amigos de “el rubiales”, salvaron 10

la noche, aunque su música no fuese del agrado de algunos de los asistentes debido a la diferencia de estilos de una y otra banda, pero teniendo ya tablas tocando en grandes escenarios, se desenvolvieron sin problema. A las diez de la noche, con el coliseo rojiblanco sold out, salieron Bon Jovi. Con una producción aparentemente sencilla, el juego de luces e imágenes en las pantallas era suficiente como para que todo brillase y convirtiese el escenario en una auténtica fiesta. Abrieron con ‘This House Is Not For Sale’, canción que da título a su último disco, seguida de ‘Raise Your Hands’, que hizo levantar a todo el estadio. La descarga siguió con una ristra de clásicos de sus primeros discos como ‘You Give Love A Bad Name’, ‘Born To Be My Baby’, ‘Runaway’, ‘Have A Nice

Day’ o ‘Keep The Faith’, alternando con algunas más recientes, pero sin bajar el nivel. Llegó el momento de las baladas con ‘Bed Of Roses’ e ‘In These Arms’, en las que se encendieron miles de móviles, echando de menos los mecheros, que brillaban mucho más. Ante la ausencia de Richie Sambora, el nuevo guitarrista Phil X estuvo a la altura al igual que el resto de sus compañeros, aunque el que lució durante todo el concierto fue el batería, Tico Torres, que fue el protagonista en todo momento. Sí que es cierto que la voz de Jon no es la de hace 30 años y que iba justísima en muchos momentos de la actuación, pero eso no quitó que las más de 50.000 personas allí congregadas disfrutasen de una velada espectacular, con perfecto sonido, donde se diferenciaban todos los instrumentos, pese a que nuestros ídolos se van haciendo mayores, como nosotros, y no podemos pedir más. Es cierto que algunos son más mayores y siguen manteniendo mejor voz, pero la clase, elegancia, actitud y puesta en escena que tiene Jon Bon Jovi no la tienen muchos de los que aún siguen en activo. ‘It’s My Life’ volvió a levantar al estadio tras las baladas seguida de otros clásicos como ‘Lay Your Hands On Me’ o ‘I’ll Sleep When I’m Dead’ para dejar al respetable de subidón y desaparecer un momento para volver con los bises. Con una elegante chupa blanca, Jon y los suyos reaparecieron en el escenario para terminar con tres temas obligados como ‘Bad Medicine’ y ‘I’ll Be There For You’, finalizando el concierto con ‘Livin’ On A Prayer’ para salir diciendo “vaya bolazo, que no pasen seis años otra vez hasta que vuelvan”. Pese a las limitaciones vocales del líder, la máquina de hits funcionó a tope una vez más.


OZZYO

TEXTOS: SAMU GONZÁLEZ, JORDIAN FO

EL TEATRO ESCALOFRIANTE Hideshi Hino

LAGO NEGRO DE TUS OJOS Guillem López

(LA CÚPULA)

(ALIANZA)

El maestro del terror japonés Hideshi Hino tiene un toque muy especial en sus historias, algo que te obliga a seguir mirando aunque lo que te encuentres sea la forma más grotesca que tu cerebro pueda procesar. Este es el acierto de su trabajo y estilo, y es una suerte (siempre lo vamos a decir) que La Cúpula nos haya traído su obra con semejantes cotas de calidad. Cualquier tomo es bueno para descubrir su trabajo y enfrentarte a tus monstruos cotidianos pero si nos dejas guiarte, te recomendamos esta última representación magistral. SG LAS CLOACAS DE LA CRIPTA Furillo (AUTSIDER CÓMICS)

¿Recuerdas las revistas de terror de los 70 y 80? Ok, pues borra toda referencia y quédate con que Furillo (maestro de la caca, la escatología y el gag peludo y sudoroso) se inspira en esas publicaciones para dar rienda suelta a su erotismo sucio (por grasiento y visceral) y al humor más salvaje y relacionado con la miseria. En las páginas de este cómic verás pasar a vampiros, monjas, cristiofrikis y todo tipo de fauna grotesca con el único fin de que te preguntes si esa mueca que pones es de asco total o supremo placer. SG

Pude asistir a la presentación de Lago Negro De Tus Ojos en Barcelona, concretamente en la fabulosa librería Gigamesh, y allí me encontré con un autor muy cercano, que incluso se alegró sinceramente al ver un ejemplar de la segunda edición de su anterior obra, Challenger. Guillem López sube de nivel con su nueva novela publicada por Alianza Editorial y ofrece una original forma de narrar: para relatar los hechos, se van describiendo los dibujos realizados en el marco de una terapia de psiquiatría. Por el contrario, no es demasiado original recurrir a las lagunas como portales a otra dimensión. Con todo, el tatuado escritor de Castellón sigue desarrollando literatura que puede ser calificada como extraña, en este caso con algunas referencias a la secta davidiana de Waco y a Lovecraft: “el auténtico horror es descubrir que estás lleno de oscuridad. Sí, puede que todos lo pensemos y si no lo hacemos es porque le damos la espalda, cerramos los ojos a la posibilidad de incubar a un monstruo en las tripas. Nunca se sabe. Quizá hiberna desde hace tiempo y se despierta hambriento un buen día”. Con apenas 133 páginas, Lago Negro De Tus Ojos es un libro bastante más corto de lo que nos tiene acostumbrado Guillem López pero cada una de esas páginas nos inquieta, nos incomoda y nos sigue dejando con más preguntas que respuestas. RR

JOHN WICK Pak, Valleta y Gaudio (FANDOGAMIA)

Timing perfecto el de Fandogamia para ofrecer este placer culpable relacionado con el sicario amante de los animales más famoso del mundo. Como complemento a la tercera parte cinematográfica, este tomo reúne la miniserie que presenta el origen del personaje, su relación con El Continental y un leitmotiv con trasfondo, cortesía del guionista Greg Pak (que siempre es súper solvente) siendo una pena que el apartado gráfico no esté a la altura en todos los episodios. Pese a eso, un divertimento para completistas y believers de Keanu. SG EL RELOJ DEL JUICIO FINAL Geoff Johns y Gary Frank (ECC)

¿Cómo está Watchmen relacionado con el Universo DC? ¿Lo está? Tras varias crisis, 52s y flashpoints llega el momento de abordar esta cuestión, anticipada ya por este guionista en Batman/Flash: La Chapa. A los mandos escribe de nuevo Geoff Johns con los lápices del clasicista Gary Frank para mantener el legado gráfico de la obra original. Por delante nos esperan 12 números, una cuenta atrás en una suerte de secuela no solicitada pero deseada desde hace tiempo.Toca disfrutar. SG


BARONESS

MANUAL DE RESISTENCIA CON GOLD & GREY, BARONESS CIERRAN SU ETAPA DE DISCOS CON TÍTULOS CROMÁTICOS, PERO MÁS QUE UN FINAL, SU NUEVO TRABAJO SUENA COMO EL PRINCIPIO DE ALGO. Y ES QUE, SI JOHN BAIZLEY TIENE UNA OBSESIÓN, ÉSA ES LA DE NO ESTANCARSE. TEXTO: JORDI MEYA FOTOS: DR


H

AN PASADO CASI NUEVE AÑOS desde que Baroness se

vieran involucrados en un grave accidente de autobús en Inglaterra, pero sus secuelas todavía son visibles. La más evidente es que, de la formación que entonces componía el grupo de Georgia, sólo queda el cantante y guitarrista John Baizley. El bajista Matt Maggioni y el batería Allen Blicle dejaron el grupo apenas siete meses después del trágico suceso; el guitarrista Pete Adams lo haría en 2017 tras terminar la gira

de su álbum Purple. Pero con la misma determinación que Baizley aprendió a vivir con dolor crónico -desde el accidente lleva dos placas metálicas en su brazo izquierdo y una docena de clavos en su pierna- decidió seguir adelante con la banda fichando primero al bajista Nick Jost y el batería Sebastian Thomson, y finalmente a la guitarrista Gina Gleason. Con ellos tres ha grabado su quinto álbum Gold & Grey (Abraxan Hymns), donde el sonido de Baroness se expande más que


nunca, asentándoles como uno de los grupos más creativos surgidos de la escena sludge. Lo presentarán el 9 de octubre en La Riviera de Madrid y el 12 en la sala Razzmatazz de Barcelona en una gira encabezada por Volbeat y que también contará con la presencia de Danko Jones. Hasta entonces, tendremos tiempo para descubrir todos los recovecos que esconde su nueva obra. Purple fue un poco como la resaca del accidente que sufristeis en 2012. A la hora de componer un nuevo trabajo, ¿te sentías con más fuerzas y por eso habéis terminado con un disco doble? JOHN BAIZLEY “Bueno, yo no lo

veo como un disco doble. Es más por el título que recuerda a Yellow & Green que sí lo era y porque, por el número de temas, 17, hay que fabricarlo como un doble vinilo, pero para nosotros es un disco sencillo. Aun así, supuso una tarea monumental, pero muy satisfactoria”. Me ha parecido que, en este disco, los otros miembros han tenido un mayor peso. En ese aspecto y por su diversidad me ha recordado en espíritu a Supe-

runknown de Soundgarden.

“Desde luego hemos colaborado mucho. Todo el mundo ha contribuido. En lugar de llegar con los temas maquetados como hacía antes, los fuimos construyendo en el estudio. En cuanto a Superunknown, excepto los hits, no estoy muy familiarizado con él. Para mí Badmotorfinger es el último disco de Soundgarden que escuché de verdad. Pero puede ser que tenga un espíritu parecido”. 16

Gold & Grey también es el primer álbum que habéis grabado con Gina. ¿Qué crees que os ha aportado?

“Gina es una guitarrista muy técnica, es increíblemente buena. En el pasado había visto esta cualidad como algo peligroso porque creo que la técnica de un músico a veces juega en contra de su capacidad como compositor, pero en el caso de Gina entiende muy bien cómo funciona una canción, y si tiene que dar un paso atrás en algo técnico en favor de una interpretación más pasional o una idea más interesante, sabe hacerlo. Es algo de lo que hablamos, cada uno sabía el papel que iba a jugar en la banda y creo que Gina ha desarrollado unas capacidades que nos han sorprendido mucho. Siempre he intentado colocarnos en una situación en la que fuéramos capaces de ofrecer algo fresco y nuevo, y creo que ella nos ha ayudado a hacerlo. Me siento muy orgulloso del esfuerzo que han hecho todos los miembros para llevarnos hasta ahí. Nos hemos basado mucho en las improvisaciones y era muy fácil que saliesen un montón de ideas muy rápidamente, sin intentar analizarlo demasiado. Hemos sabido ser críticos, pero dejando espacio para la espontaneidad. Creo que uno de los puntos más importantes de este disco, como lo era en los anteriores, es que hemos conseguido hacer cosas nuevas. Siempre es muy satisfactorio cuando te das cuenta que has encontrado nuevas posibilidades para el grupo”.

miembro por su sexo, su edad o su entorno. Eso no es importante. Lo más importante era su capacidad como músico y para ayudarnos a innovar. Gina y yo nos conocimos porque compró un pedal de la empresa de la que formo parte. Vino a recogerlo a Filadelfia, donde vivo, porque estaba en la ciudad, y le dije de quedar. Sabía que le gustaba el grupo, pero la primera vez que nos sentamos a tocar juntos tuvimos una química inmediata. Después de que Pete dejara el grupo, fue un verdadero golpe de suerte encontrar a alguien como ella y que nos entendiéramos tan rápidamente. Me cuesta expresar lo fácil que fue integrar su voz como guitarrista a lo que hacemos nosotros. También fue importante que saliera de gira con nosotros de inmediato y viera la realidad del grupo tal como es, porque a veces se crean expectativas que no son reales. También se pudo dar cuenta de cómo de diferentes pueden ser las canciones tocadas en directo respecto a cuando estamos en el local de ensayo. Así que una vez pasamos todas esas etapas, fue cuando nos pusimos a escribir el nuevo álbum. Nos llevó mucho tiempo componer el disco, pero no fue porque estuviéramos atascados, sino porque teníamos un montón de ideas y teníamos que ver cómo encajarlas todas”. Sólo para que conste, no te preguntaba lo de incorporar a una mujer como una jugada publicitaria, sino más bien si te apetecía poder dar esa oportunidad a alguien que quizá lo tendría más

¿Cómo encontraste a Gina? ¿Te-

difícil en una escena mayoritaria-

nías claro que querías incorporar

mente masculina.

a una mujer al grupo?

“Para mí es un gran problema que el rock siga tan dominado por hombres, y por eso en nuestra crew también

“Quiero ser muy claro con esto. Nunca, nunca, nunca, escogeríamos a un


“SIEMPRE ES MUY SATISFACTORIO CUANDO TE DAS CUENTA QUE HAS ENCONTRADO NUEVAS POSIBILIDADES PARA EL GRUPO” JOHN BAIZLEY

tenemos a varias mujeres. Pero para mí la mejor manera de afrontar eso no es actuar con un criterio de discriminación positiva, sino simplemente escoger a la mejor persona para ese puesto. Creo que es más importante decir que Gina es una guitarrista y una persona fantástica, que no decir que Gina es una mujer. Cuando se incorporó al grupo intenté no hablar de ello, simplemente íbamos y tocábamos. Creo que la gente puede juzgar por sí misma lo buena que es. Considero que los actos son más importantes que las palabras. Si escuchas el disco o la ves tocar, no hay mucho más que hablar”. Cuando os vi el año pasado en el Download Festival de Madrid, parecía que Gina hubiera estado toda la vida en la banda.

“Es lo que te decía. Es muy poco frecuente que pase algo así. Tuvimos mucha suerte. Siempre la hemos tenido, porque la gente que ha ido entrando

en el grupo siempre ha tenido mucho talento y son muy trabajadores. Naturalmente hubiera preferido no tener que hacer cambios en la formación, pero visto cómo ha salido todo, creo que ha sido una experiencia fantástica y muy positiva”. Siempre he pensado que, para un músico, tocar en Baroness tiene que ser muy gratificante porque tocáis muchos palos y hay mucho espacio para cada instrumento. Es una banda muy musical.

“Sí, desde luego. Pero también es un arma de doble filo porque no es fácil encontrar músicos que tengan esa dualidad entre saber improvisar y, a la vez, saber construir canciones con alma. No siempre encuentras esas dos facetas en un mismo músico. Se necesita ser alguien peculiar. Si te fijas, todos los miembros de la banda vienen de entornos musicales muy distintos. Para

mí eso lo hace más divertido y creo que también es divertido para ellos. En el disco hay una serie de elementos repetitivos y motivos musicales que intencionadamente van saliendo a lo largo de la obra con variaciones. Hay melodías que salen en varias canciones. ‘Broken Halo’, por ejemplo, es una versión reimaginada de otra canción del disco, aunque prefiero no decir cuál, pero básicamente es la misma canción. Fue una de las últimas canciones que escribimos para el álbum, es un tema muy simple, con una progresión de acordes muy sencilla, pero en ese punto habíamos escrito canciones muy complejas. Sebastian estaba un poco confundido con qué ritmo debía meter, así que básicamente toda la batería en esa canción es una improvisación. Y Nick hizo un trabajo muy interesante con sus giros. El tema no hubiera sonado igual sin ellos”. A pesar de ser una banda en17


cosas que he experimentado o pensado por mí mismo. La música se juzga por lo bien que suena, pero para mí es igual de importante lo que transmite la letra. Un buen ejemplo es Black Sabbath: tienen letras locas, incluso tontas, pero la pasión y la energía con la que Ozzy las cantaba te convencen totalmente. Mi objetivo es conseguir lo mismo, por eso aunque me exprese de manera más poética, el público tiene que sentir lo que expreso, aunque me reserve los detalles específicos para mí. Eso es lo que he ido aprendiendo a lo largo de los años, ser auténtico, aunque no te vaya explicando los hechos tal como los viví”. Vuestros conciertos pueden ser muy intensos, a veces parece

“ LOS MEJORES CONCIERTOS SON LOS QUE APENAS RECUERDO PORQUE MI MENTE SE VA A OTRA PARTE” JOHN BAIZLEY

marcada dentro del heavy rock, en Baroness siempre ha habido una sensibilidad muy emotiva. ¿Crees que es uno de vuestros puntos diferenciales?

“Tienes razón en que no es muy frecuente. Pero no creo que sea algo calculado. Soy muy consciente de que en Baroness hay un elemento triste o melancólico que otras bandas con las que tocamos no tienen, pero es simplemente por mi manera de escribir canciones. Quizá en Gold & Grey he dejado más que nunca que esos aspectos emocionales estén más presentes. Creo que cuanto más he expuesto mis dificultades personales, más pasional se ha vuelto la música. No creo que esté haciendo nada origi-

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nal, es simplemente que el mundo del heavy se centra más en la agresividad y la brutalidad. Es el contexto en el que lo hago que quizá haga que sea llamativo, pero no el hecho en sí. Todavía me pone nervioso pensar en cómo la gente reaccionará ante una historia muy personal que cuento, pero no sé hacerlo de otra manera. No puedo escribir con el freno de mano puesto”. Hace falta valor para exponerte también…

“Bueno, sí, pero tampoco me disgustan artistas como Springsteen o Johnny Cash, que se meten en la piel de personajes inventados. Creo que saben acceder a la mente de lo que sentimos los demás, pero yo sólo sé expresar

que entres en trance… ¿Te supera a veces?

“Pasa con mucha frecuencia. Los mejores conciertos son los que apenas recuerdo porque mi mente se va a otra parte. Cuando termina el set y vuelvo a ser consciente de todo es cuando sé que ha sido un gran concierto. Es muy satisfactorio, pero sí, es muy intenso. Y también me he dado cuenta que cuando estoy tocando no siento dolor. Son quizá las únicas dos horas del día en las que puedo olvidarme de eso”. No todo el mundo tiene esa suerte de contar con esa vía…

“Desde luego. Poder apagar el dolor a través de hace arte, que es precisamente lo que más me gusta y lo que me permite ganarme la vida, es… no sé, casi poético”.


LINGUA IGNOTA

LA EMPERATRIZ POR PETICIÓN EXPRESA DE LA ARTISTA Y SU AGENCIA, TODO LO QUE ACTUALMENTE RODEA A LINGUA IGNOTA DEBE IR EN CAPITULARES. NO NOS EXTRAÑA, PORQUE ABSOLUTAMENTE MAYÚSCULO ES LO QUE KRISTIN HAYTER NOS ENTREGA EN CALIGULA . TEXTO: PAU NAVARRA FOTOS: DR


E

S EN L AS CONDICIONES MÁS ADVERSAS cuando el ser

humano se supera, y desde luego, de eso, la estadounidense Kristin Hayter sabe un rato. Habiendo sobrevivido a una relación más allá de lo tóxico, envuelta de violencia machista, e incluso a una anorexia, la artista californiana renació de sus cenizas gracias a LINGUA IGNOTA, un proyecto personal donde la multiinstrumentista vuelca todo su odio y rencor hacia una sociedad patriarcal, ilógica y feminicida que camina directa hacia la autodestrucción. Dotada de unas capacidades musicales muy por encima de las de cualquier compañero de generación, donde no existen las fronteras y la música clásica y el neofolk se dan la mano con noise, industrial, black metal o dark wave, su segundo álbum All Bitches Die ya llamó la atención del sello duro con mayor pedigrí del planeta, Profound Lore, quienes gustosos lo reeditaron para empezar a forjar esa corona de laureles que, a día de hoy, Hayter ya ha demostrado que merece exhibir. Y es que, dos años después, LINGUA IGNOTA reaparece con CALIGULA, la obra conceptual que debería poner esta banda en boca de todo el mundo. Desgarrador, contundente, doloroso y, a su vez, sumamente bello, su tercer largo es una exultante demostración de poder que en RockZone supimos valorar desde el primer instante. Sobre todo esto y más hablamos con Kristin Hayter, una joven que nos muestra que, a veces, el extremismo y la radicalidad son el camino correcto. 21


CALIGULA es el mejor álbum que he escuchado en esta primera mitad de año. ¿Cómo te hace sentir eso? KRISTIN HAYTER “Me siento muy

emocionada con que la gente esté respondiendo bien al disco hasta ahora. Hacer música es un gran privilegio y soy muy agradecida”.

podía ser. Mucha gente pasa por cosas similares o peores, y espero que otras puedan ver que hay esperanza de sobrevivir y recuperarse de nuevo. A veces, a través del sufrimiento viene la salvación”. Aunque cada persona es totalmente distinta, ¿qué le dirías a alguien que esté pasando por

Tan pronto como escuchamos

una situación similar?

CALIGULA decidimos hacerlo

“Le diría, sigue adelante. Hay un camino a través de eso. A veces es difícil encontrarlo, o parece imposible, pero está ahí. Eres valiosa y digna de respeto y amor”.

nuestro Disco del Mes. ¿Te sorprenden las reacciones que está logrando el álbum? ¿Crees que esto es el inicio de algo grande?

“¡Muchas gracias! Me sorprende, siempre me ha sorprendido que a la gente le guste mi música. Nunca esperé hacer nada con ella ni que fuera a llegar a ningún lado, pero iré tan lejos como me sea posible siempre y cuando siga siendo honesta”. LINGUA IGNOTA no se explica del todo sin hablar de tu pasado, con esa relación sentimental marcada por la violencia y la anorexia. Desconozco cómo de cómoda te sientes al tratar el tema, pero seguramente, si no

accesible para mí, resonó, y empecé a profundizar más y más en distintos subgéneros. También tengo cierta inclinación por la investigación, así que me obsesioné un poco. En la escuela de arte estudié mucha Historia del Arte y realmente me fijé en cómo los estilos y los periodos son definidos y categorizados. Es lo mismo con la música, y para mí la música tiene un verdadero impacto visceral”. En mi opinión, el piano es realmente el corazón que marca el paso de este álbum. ¿Hay algún significado especial en el hecho de que te expreses con él de

LINGUA IGNOTA es tu vengan-

esta forma?

za hacia un mundo cruel y as-

“El piano es el instrumento con el que empecé a aprender al mismo tiempo que empecé las lecciones vocales cuando tenía 10 u 11 años. Practiqué con el piano durante mucho tiempo, pero nunca fui muy buena en eso. La prevalencia del piano en este disco tal vez tenga que ver con el hecho de que primero hice demos de todo con piano y voz, y terminé reteniendo mucho de eso”.

querosamente misógino, ¿pero no salvarías nada de nuestra sociedad? ¿Todo debe arder realmente?

“Creo que parte de mi proyecto es de una gran brutalidad, pero también de una gran ternura. Hay rabia, pero también hay ahí mucho amor, y creo que eso vale algo. Una vez más, creo que a través del sufrimiento viene la salvación, a través del fuego nuevamente. El fuego me hizo de nuevo, al menos”.

hubieras superado esa pesadilla

Música clásica, industrial, black metal, noise… Es asombroso el

ni tú ni yo estaríamos charlando

Creo que de niña tuviste una

collage de estilos que presentas

ahora mismo, ni tendríamos un

educación musical clásica, algo

en CALIGULA, y no puedo imagi-

proyecto musical tan especial

que realmente se nota en tu pro-

nar con qué empiezas cada can-

como LINGUA IGNOTA. Fue ho-

puesta, ¿pero cómo descubriste

ción, cuál es el esqueleto inicial.

rrible, pero todo terminó bien,

el metal extremo y qué te fasci-

Cuéntame, ¿cómo compones los

¿no? Eso te hizo fuerte, una

nó de él?

temas, por dónde comienzas?

mujer invencible, y ahora todos

“Me metí en la música alternativa cuando era muy joven y en la música extrema de adolescente a través de mis amigos. Todos éramos unos inadaptados. Siempre fui una niña solitaria y ansiosa, melancólica, de modo que cuando esa música se hizo

“Es un enfoque muy de collage, y tal vez no sea muy tradicional. Tendré en mente un repertorio de progresiones de acordes y algo así como un cortar y pegar de todo junto. Pensar en qué quiero que la canción haga en diferentes momentos y poner aquello que con-

disfrutamos de una gran banda como la tuya.

“Tan difíciles como fueron muchas de mis experiencias, me dieron la fortaleza que no hubiera tenido de otra manera, o me mostraron cuán fuerte

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sidero que funciona mejor. No pienso en absoluto en el género y en cambio pienso en las cosas que hacen los distintos géneros que me gustan, tratando de llegar al corazón o la esencia de un estilo. Es cuestión de erigirlo todo de una forma lineal, y luego los construyo horizontalmente con mundos de textura y sonido en los que quiero que la música habite. Para mí todo tiene que tener sentido o hacer referencia a otra cosa. Es como un laberinto”. Has querido enfocar el álbum en la figura histórica de Calígula para demostrar que, en dos milenios, la humanidad no ha avanzado demasiado. Pero ¿qué te fascinó en un primer momento de este emperador?

“Al principio pensé en cómo el mal engendra el mal, la violencia engendra violencia, y en la vida de Calígula, su familia entera fue asesinada, luego él se convirtió en un asesino, y después su consejo más cercano lo asesinó a él. Su historia es solitaria y triste. Sin embargo el álbum acabó siendo mucho menos sobre él; acabó siendo sobre todos nosotros”. Opino que CALIGULA es un álbum angustioso y radical, pero no creo que compusieras pensando ‘hey, voy a poner

a prueba a los oyentes’. Creo que simplemente es así como te

en la música extrema y trato de darle un significado diferente, verdadera angustia, como dices. Toda la música proviene de un lugar de gran soledad y vulnerabilidad, y ésta es una de las únicas formas en las que siento que conecto con el mundo que me rodea. Lo haría de esta manera si alguien estuviera escuchando o no”.

expresas, que no es una obra forzada.

Si algo me ha fascinado de

“Quiero que el oyente se siente ahí conmigo y sienta lo que yo siento, no estoy tratando de hacer ningún truco por el bien de la controversia o algo vanguardista. En su lugar, replanteo los conceptos vanguardistas que ya están

CALIGULA es esa dualidad que presentan las voces angelicales con las letras absolutamente virulentas y agresivas. Eso crea canciones preciosas con un mensaje aterrador. “Kill them all”,

ya sabes… Y la voz black es totalmente demoníaca. ¿La pasaste por algún filtro o simplemente es fruto de la parte más oscura de tu alma?

“Para este disco quité muchos de los efectos que suelo usar y apliqué algunos distintos. Algunas personas han preguntado si mi voz ha sido subida de tono en algunas partes, pero no, es todo yo. Puse distorsión en algunas voces chilladas para darle más presencia y hacerlas existir más claramente en las partes más distorsionadas, pero a menudo eliminé la mayor defensa que he estado utilizando a lo largo de mi música con LINGUA

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“CREO QUE PARTE DE MI PROYECTO ES DE UNA GRAN BRUTALIDAD, PERO TAMBIÉN DE UNA GRAN TERNURA” KRISTIN HAYTER

IGNOTA: la reverb. La voz es mucho más cercana y fea durante mucha parte del tiempo, creo”. CALIGULA tiene muchas colaboraciones, como el maestro del ruido Sam McKinlay de The Rita, el batería Lee Buford de The Body, el percusionista Ted Byrnes, y cantantes como Dylan

vino al estudio y nos gritamos versos bíblicos el uno al otro durante todo el día, y terminamos usando mucho menos de lo que grabamos. Sam sólo envió un bloque de ruido áspero, cuya fuente de sonido era una versión cinematográfica de la historia de Calígula, para que hiciera lo que quisiera con ello, y todo está en el disco en diferentes momentos”.

Walker de Full Of Hell, Mike

esperanza: ser reconocida como algo tan válido e igual que todos los hombres en un sello de música extrema muy respetado. Chris Bruni ha apoyado mi música y mi visión de una forma que no creo que lo hicieran muchos sellos. Me ha pedido que permanezca intransigente”. Usualmente describes tus shows como exorcismos… Cuéntame

Berdan de Uniform y Noraa Ka-

Profound Lore es mi sello favo-

qué sientes cuando estás encima

plan de Visibilities. ¿Deben ser

rito del mundo y que te hayan

de un escenario.

vistas como apariciones pun-

publicado los dos últimos álbu-

tuales en algunas canciones o

mes ya es garantía de calidad.

jugaron un rol importante en la

¿Has notado que la gente se

creación del disco?

tome más en serio tu propuesta

“Todos los incluidos en el álbum han sido importantes para mí, un buen amigo o un sistema de apoyo, y poseen un talento o sonido singular que quería tener en la obra. Soy demasiado controladora para permitir que cualquier otra persona forme parte del disco. Pero el estilo de contribución de cada uno fue diferente. Por ejemplo, Mike

sólo por el hecho de trabajar

“Como que pierdo tiempo. Necesito estar lo suficientemente presente y centrada para desempeñarlo técnicamente, pero también quiero estar disponible para entregarme emocionalmente. Me siento como un tipo de… nada, me dejo en blanco al principio, y luego noto la energía de la sala y me lanzo a ella”.

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con ellos?

“Profound Lore saca mucho material realmente excelente, ésa fue la razón por la que quería trabajar con ellos. Creo que, musicalmente, son conocidos como algo muy legítimo. Creo que la gente me toma más en serio porque trabajo con ellos, y ésa era mi


ADRIFT

LA PURA VERDAD


QUE PURE , EL TERCER ÁLBUM DE ADRIFT, ES DE LOS MEJORES QUE VAMOS A ESCUCHAR ESTE AÑO, ES UNA CERTEZA. SUS SEIS TEMAS SON TAN CAPACES DE HACER TEMBLAR TUS CIMIENTOS COMO DE LLEVARTE A UN ESTADO DE ILUMINACIÓN. EL CAMINO HA SIDO LARGO, PERO LA RECOMPENSA HA SIDO GRANDE. TEXTO: JORDI MEYA FOTOS: DR

C

UANDO BL AC K HEART BLEEDS BL AC K fue nuestro

Disco Nacional en 2012, poco podíamos imaginar que íbamos a tardar siete años en escuchar un nuevo trabajo de Adrift. Tampoco los componentes del combo madrileño. Pero circunstancias personales mezcladas con otras más propias de la industria hicieron que el lanzamiento de su tercer álbum se fuera retrasando hasta lo desesperante. Involuntariamente, el fantasma de Tool se había apoderado de Adrift e incluso Jorge (voz, guitarra), Macón (guitarra), Dani (bajo) y Jaime (batería) iban siendo preguntados si es que el grupo se había separado. Finalmente, dos años después de que fuera grabado y una vez atado un acuerdo con el sello sueco Temple Of Torturous, Pure vio la luz el último día de mayo y, como era merecido, la respuesta ha sido magnífica. Como si hubieran hecho pasar por el tubo todas sus influencias, del doom, el sludge, el black y el progresivo, y luego lo hubieran exprimido, Adrift han conseguido elevar su propio listón aún más alto. Y aunque no será hasta después del verano que el grupo intensificará su presencia en directo, después de siete años, no vendrá de unos meses, ¿no? Más allá de todo lo que pueda haber pasado durante estos siete años de espera, ¿os habéis vuelto un poco más vagos a la hora

de quedar y ensayar? JORGE GARCÍA “(Risas) No, lo que

pasa es que la vida adulta te ocupa cada vez más tiempo y te lo quita del grupo. Antes íbamos por lo menos tres días a la semana, pero ahora estamos bastante más liados y es más complicado cuadrarnos todos. Pero nos sigue molando. Al final, que haya tardado tanto el disco ha sido un cúmulo de circunstancias… Entre que componemos tranquilamente, luego hicimos un parón, luego volvimos, grabas el disco, buscas sello… Se fue la cosa de madre. Siempre hemos ido a nuestro ritmo. En 2019 hacemos veinte años como grupo y sólo hemos sacado tres discos, así que hazte la idea (risas)”. Llevando Pure dos años graba-

pero lo más usual es que lo hagamos todos juntos. El proceso también es lento porque descartamos muchas cosas. Hay temas que igual a la mitad ya lo tiramos, porque si te pones a tocar y no te convence, casi es mejor dejarlo y empezar otro de cero. Vamos viendo y descartando. Solemos partir de un riff y de ahí para adelante. A veces las canciones son más progresivas, en el sentido de que van cambiando según nos van pidiendo”. Este disco es más progresivo.

“Yo diría que sí. Quizá también es el álbum que hemos hecho con más sentido. No hay cambios tan locos, las partes son más largas, dando pie a más desarrollos. Todos los temas son más largos, más espaciados”.

do, no sé si ya tendréis ganas de hacer un álbum nuevo, que es lo

Es más escuchable, te da tiempo

que tocaría.

de coger aire y escucharlo de

“Como tampoco hemos tocado mucho en directo, ahora nos apetece mucho tocar esos temas. Como nos mola y vemos que a la gente le está gustando, pues queremos tocar esas canciones. Habrá que hacer uno nuevo, pero de momento vamos a darle a éste”.

principio a fin.

Los temas de Pure se notan muy

“Poco a poco creo que nos hemos ido haciendo más escuchables. Si comparas Black Heart… con Monolito, Monolito mola pero escucharlo entero puede hacerse un poco pesado. De los tres, la gente nos está diciendo que es el que te da más respiro. Aunque sigue siendo intenso, es el que más te deja rienda”.

trabajados. ¿Fueron variando mucho a lo largo del tiempo?

También he notado un salto cuali-

“Realmente lo hacemos todos juntos en el local. No hacemos eso de que uno traiga una canción hecha y darle forma. Alguna vez puedes traer una idea,

tativo a nivel de sonido.

“Bueno, el disco lo grabamos con Santi (Garcia), que era algo que teníamos pendiente. Le conocemos de toda la

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vida, hemos compartido escenario, y al final los discos que más nos gustan de aquí, los ha grabado él. Así que era una espinita que nos queríamos quitar. Nos flipa. Le da un rollo orgánico y tiene una filosofía que nos mola bastante. Los otros molan como suenan, pero creo que éste suena más a nosotros. No tiene muchos arreglos, las guitarras están tal cual, sin doblar. Es más crudo, que es lo que buscábamos. Estamos súper contentos con el resultado”. ¿Cuánto tiempo estuvisteis grabándolo?

“Una semana, creo. Quizá ocho días. Fuimos a Cal Pau a grabar las baterías y luego ya a Sant Feliu. Como tampoco le hemos metido muchos efectos ni cosas raras, fuimos bastante de cara a barraca”.

las cosas más básicas y vitales. También hablo de lo que hacemos nosotros, de la vía de escape que supone la música. Es un poco espiritual, hippie, pero al final es una manera de canalizar cosas y transmitir ideas”.

rollo saxo y tal”. Estrenasteis el primer adelanto de Pure con Loudwire, otro con Revolver… me imagino que es en esas cosas donde se nota el apoyo de un sello guiri.

Supongo que es imposible caer en la contradicción de que para poder trasmitir esa idea de pureza tengas que pasar por canales que no lo son.

“Sí. A veces hay que pasar por el aro. Yo soy de la filosofía de que hay que intentar hacer las cosas lo mejor que puedas, pero tampoco puedes buscar la perfección porque acabas frustrado y te acabas pegando un tiro. En la medida de lo posible hay que intentar ser lo más respetuoso posible con lo que piensas”.

“Sí, estamos flipando con eso. De repente meterse en portales tochos como ésos ayuda mucho. Precisamente queríamos sacarlo fuera para estas cosas y poder salir a tocar a todas partes. Estos tíos son suecos, pero funcionan a nivel mundial muy guay. Tienen un agente de prensa americano que es el que está consiguiendo estas cosas. Se lo están currando mucho”. También cuenta que tenéis un disco que puede mirar de tú a tú a cualquiera. ¿Pero crees que sigue habiendo un cierto estigma

Sin embargo, en las voces sí le

¿Y a nivel musical hay algo que

respecto a los grupos españoles?

habéis metido más detalles, más

te haya inspirado?

coros.

“Ahora mismo estoy escuchando de todo. Quizá de rollo cera lo que más me ha pillado es Oranssi Pazuzu, y ahora el grupo éste que han sacado, Waste Of Space Orchestra. Los vimos en el Roadburn y han sabido darle una vuelta de tuerca a lo que hacen. Pero al final escucho tantas cosas que de así, de cera, es casi de lo que menos”.

“No creo que sea tan así. Si lo piensas, hay grupos italianos que tienen mucha proyección fuera. A veces los sellos grandes son reacios a sacar grupos de España o Portugal, les cuesta, pero si tienes un disco bueno te lo va a poder sacar cualquiera”.

“Sí. Yo también quería probar cosas nuevas. Algo más melódico, coros, mantras… Después de cantar toda la vida igual, mola hacer cosas nuevas. Tampoco soy un gran cantante, pero quería probar. También Santi sabe grabar muy bien las voces, armonizarlas… A veces dejaba grabando y yo me ponía a hacer cosas de fondo y luego veíamos si molaban para dejarlas”.

Al final creo que es más por la disponibilidad de los grupos a poder tocar mucho, que es lo

Eso es bueno. Casi tendría que

que ahora también interesa a los

haber una norma que dijera

sellos.

¿En qué movidas te inspiraste

que los grupos no pudieran

para las letras?

escuchar el tipo de música que

“Siempre llevo muy mal lo de las letras, pero al final la presión te puede y empiezas a maquinar. En éste, como el disco se llama Pure, hablo del concepto de la pureza, de cómo hoy en día todo tiende a corromperse. Parece que estamos reventando

hacen (risas).

“Principalmente los sellos buscan grupos muy activos porque hay que vender discos. Pero lo cierto es que tocar es muy complicado. Yo a veces me pregunto de qué viven ciertos grupos underground que tocan mucho. No sé si vivirán al límite o qué curros tienen para poder tocar mucho, pero bueno, si lo pienso Toundra lo hacen. Al final

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“Claro. Yo creo que ninguno de nosotros apenas escuchamos cera, aunque nos mola tocarla. Al final es mejor escuchar cosas de otros estilos que nos traemos al nuestro. También estoy con The Comet Is Coming, con


““LOS OTROS DISCOS MOLAN COMO SUENAN, PERO CREO QUE ÉSTE SUENA MÁS A NOSOTROS” JORGE GARCÍA

es poder trabajar de gira, con portátiles e internet ahora se puede”. Desde que salió el disco anterior, Macón ha estado muy inmerso en Toundra. ¿Has notado que

“Fue una época bastante locura porque estábamos tocando con todos los grupos a saco. A veces hacíamos dobletes, pero tuvimos que dejarlo porque era una paliza. Acabábamos reventados”.

eso le haya cambiado su manera

entero?

“No, de momento no. Nos mola tocar un poco de todo. Nos centraremos en el nuevo, pero hasta ahora tampoco la gente lo conocía. Yo creo que al menos tocaremos cuatro de Pure y luego veremos si metemos alguno más”.

de tocar en algún aspecto?

Y tampoco ninguno de los tres

“No sé. Macón siempre ha sido un guitarra peculiar. Supongo que algo se tiene que notar. Bueno, sobre todo en directo se ha ‘toundreado’, ahora da saltitos (risas). Tenemos que echarle la bronca (risas). Siempre ha aportado mucho y yo creo que a ellos también les ha aportado mogollón”.

grupos hace una música fácil,

¿Y será fácil veros en directo?

supongo que se necesita un gran

“Queremos salir a Europa este año y luego todo lo que podamos aquí. Por ahora este verano haremos poquito. Tenemos el Actitud Fest en julio, pero ya esperaremos a la vuelta para empezar a saco”.

En 2014 también sacasteis el

nivel de concentración.

“Sí, eso también. Siempre tenemos la coña de que Macón tiene que vaciar el disco duro para que le entren temas nuevos cuando toca con otro grupo. O cuando tenemos que tocar temas antiguos es en plan ‘espérate…’. Es lo que estamos haciendo ahora”.

segundo disco de El Páramo. ¿Cómo recuerdas esa etapa?

¿Tenéis la idea de tocar Pure

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CAROLINA DURANTE

EL IMPERIO CONTRAATACA


EL TÉRMINO ‘GRUPO REVELACIÓN’ SUELE UTILIZARSE UN TANTO A LA LIGERA POR ESE ANSIA DE ENCONTRAR SIEMPRE A LA PRÓXIMA SENSACIÓN, PERO CAROLINA DURANTE ES UNO DE ESOS CASOS EN QUE LA ETIQUETA ESTÁ TOTALMENTE JUSTIFICADA Y, AÑADIRÍAMOS, PLENAMENTE MERECIDA. Y NOS DA QUE ESTO NO HA HECHO MÁS QUE EMPEZAR. TEXTO: RICHARD ROYUELA FOTOS: DR

C

ADA VEZ ES MÁS COMPLIC ADO en-

contrarnos una banda de guitarras que asome su hocico en el mainstream estatal. Puede que Carolina Durante traspasaran esa línea roja gracias a un himno tan infeccioso como ‘Cayetano’, que le debe tanto a su letra como a su melodía, pero si algo habían demostrado ya antes Diego Ibáñez (voz), Martín Vallhonrat (bajo), Juan Pedrayes (batería) y Mario del Valle (guitarra), y también con su flamante y homónimo álbum de debut, es que el cuarteto madrileño tiene muchos más recursos de los que esa canción dejaba intuir. Carolina Durante es un álbum repleto de temazos existenciales y de canciones redondas hecho por una banda que, como podemos leer en la entrevista, tiene mucho más discurso, y sabe el suelo que pisa, del que se podría pensar a priori, y que sabe moverse tanto en las aguas del post punk como por las del pop, como han demostrado en ese hit irresistible que es ‘Perdona (Ahora Sí Que Sí)’ con colaboración de Amaya, la cual nos da pie a iniciar la conversación. Se hacen querer, no podemos negarlo.. ¿De dónde surgió la idea de coger un tema de Marcelo Cri-

MARTÍN VALLHONRAT “A Marcelo

lo conocemos porque unos colegas nuestros tienen el sello Fikasound y habían sacado algunas cosas suyas, y nos engancharon algunas de sus canciones e incluso llegamos a tocar con él en una Noche de Reyes en Madrid. Un día pensamos que sería la leche grabar con la ganadora de OT una canción de Marcelo Criminal, que está al otro lado absoluto de la industria musical, y visto lo que ha pasado, el resultado no podía haber salido mejor”.

queramos renegar de ‘Cayetano’, porque es una canción nuestra, pero sí que nos interesan otras cosas. Simplemente eso”. De las influencias de la banda se habla mucho de Los Nikis, aunque a mí me recordáis en sonido a Parálisis Permanente, no tanto en intención de banda. ¿Cuáles serían los puntos de partida en cuanto a influencias? Realmente sorprende, porque sois muy jóvenes para estar in-

Ahora, con el álbum en la calle,

fluenciados por esas bandas...

es el momento de que el grupo

DIEGO IBÁÑEZ “Desde luego son

se asiente. Probablemente por

grupos que han estado ahí. Cuando montamos la banda y llegó el momento de hacer canciones, creamos una playlist donde todo el mundo puso canciones que no sólo nos gustaban, sino que también nos gustaría sonar a… Ahí había grupos a mansalva, grupos que se podían parecer a nosotros y grupos que podían estar a años luz de nosotros. Parálisis eran unos de los que estaban ahí y que eran importantes, desde luego”. MARTÍN “Pero, como ha dicho Diego, también había bandas que no tienen nada que ver con nosotros como My Bloody Valentine o Ride…”.

temas como ‘Cayetano’ o ‘El Himno Titular’ se tiene una imagen mucho más ligera de la banda de lo que realmente es. ¿Creéis que con el álbum la gente está conociendo a los verdaderos Carolina Durante? MARTÍN “Yo creo que el disco sale

un poco de esa dinámica de, no diría ser un grupo de broma, pero sí de un grupo que busca una reacción fácil. Pienso que el álbum va más en la línea de lo que era el primer EP con canciones como ‘La Noche De Los Muertos Vivientes’ o ‘Necromántico’ que lo que puede ser el hit ‘Cayetano’… no sé si me explico”.

Bueno, tampoco están tan lejos en lo que a sonido se refiere…

minal y versionarlo? Hay que tener imaginación para visionar

A eso me refería. ‘Cayetano’ casi

MARTÍN “Es que puede apetecer

el tema original en lo que final-

parece una anécdota viendo lo

mente fue ‘Perdona (Ahora Sí

que ha ido viniendo.

Que Sí)’…

MARTÍN “Tampoco es que ahora

sonar más a New Order o a ‘Darlklands’, pero al final nuestras estructuras son pop clásico…”. 31


DIEGO “La movida es que nosotros,

a la hora de hacer canciones, lo que importa es que nos guste, por eso hay temas muy alejados entre sí. ‘Cayetano’ no tiene nada que ver con ‘El Perro De Tu Señorío’ o ‘300 Golpes’”. MARTÍN “También es que tenemos métodos de composición muy dispares. Hay temas que viene Diego con una letra y la estructura hecha, otras que llego con una melodía de bajo y a partir de ahí se empieza a construir, y también están las que surgen de la nada mientras estás ensayando, así que en este aspecto es todo muy caótico, pero al final todo acaba llegando a un punto de encuentro que somos nosotros como formación”.

que es verdad que íbamos escuchando lo que teníamos y componiendo en función a eso. Quizás en cuanto a música sí que ha estado más estudiado, pero en lo que se refiere a concepto o letras, ahí sí que no hemos buscado esa uniformidad. Pero sí que es verdad que si había ocho temas que iban a todo rabo, nos planteábamos de hacer algo a medio tiempo y tener así más temas para elegir. La última que se hizo para el álbum fue ‘Cuando Niño’ y era porque, o teníamos temas muy rápidos, o por otro lado, muy intensos, y por eso hicimos algo más ligero como es esa canción”.

Con toda la vorágine que hay ahora mismo alrededor del grupo, siempre la propia banda es la última en ser consciente de lo que pasa… DIEGO “Lo mejor es aislarse lo máxi-

mo posible de todo eso. Es una manera, también, de tener intacta la libertad creativa”. Lo que es inevitable, y por mucho que te quieras aislar, es ver que en vuestros conciertos cada vez va más gente y que el crecimiento del grupo es algo que no se puede ya obviar. ¿Cómo creéis que vuestro público percibe la

‘Cuando Niño’ puede ser un

banda?

tema ligero musicalmente, pero

DIEGO “Yo creo que nos ven como

¿Sois disciplinados?

la letra no lo es para nada. El

MARTÍN “No, para nada”.

vuestro definitivamente puede

DIEGO “No, pero también hay que

ser un disco vital de sonido, pero

decir que en nuestra existencia como banda hemos sido muy constantes. Ahora, es verdad que no ensayamos apenas, pero también es verdad que acabamos de grabar un disco y estamos saturados de quedar, tocar… pero sí que hemos sido muy constantes. No te diré de quedar a ensayar cada día, pero no creo que hubiese pasado una solo semana sin que los cuatro no nos juntáramos para tocar. Y llevamos ya dos años”. MARTÍN “No hay disciplina pero sí seriedad y las ideas claras”.

nada alegre en cuanto a textos.

cuatro chavales, que podrían ser ellos mismos, que han montado un grupo y que les va bien”. MARTÍN “Obviamente no puedes dar la espalda a una realidad, que es que cada vez tocas en escenarios más grandes, te viene a ver más gente, pero tampoco creo que sea bueno ponerte la presión de que tus nuevas canciones cumplan las expectativas de toda esa gente, porque al final esa gente te está escuchando porque tú has puesto tu propio criterio en los temas. No puedes empezar a hacer canciones para el público al que quieres llegar. Ahí es cuando se empieza a racionalizar todo y pierdes frescura”.

Hasta la llegada del álbum, habíais sacado EPs , temas sueltos… en ese aspecto no había cohesión. Para el disco, ¿os planteasteis hacer una colección de canciones con la intención de que se complementaran unas con otras? MARTÍN “No especialmente, pero sí

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¿Qué tienes que decir sobre esto, Diego? No pareces un letrista que escriba desde la felicidad… DIEGO “No, desde luego que no,

pero es que yo mismo no me considero una persona feliz, así que entonces me sale lo que me sale. Las letras no son, en general, para nada alegres. Y no lo quiero decir como algo llorón o del rollo ‘vaya mierda de vida que llevo’… simplemente es que no me considero una persona alegre. Sin más”. MARTÍN “Yo me acuerdo que cuando iba a la escuela de interpretación, tenía un profesor que decía que cuando estabas haciendo un texto en que representabas la misma actitud que tenías, era complicado dar una buena interpretación. Si dices ‘estoy triste’ y realmente lo estás, nunca funciona, pero si lo dices en un contexto de fiesta, ahí es donde llega el mensaje”.

¿Creéis que ahora con el disco es cuando se está creando el verdadero fan de Carolina Durante, que va más allá de haberos descubierto de una manera aleatoria con ‘Cayetano’? MARTÍN “Pienso que sí. El otro día, en

el festival Tomavistas, yo cuando más


““LO MEJOR ES AISLARSE LO MÁXIMO POSIBLE DE TODO ESO. ES UNA MANERA, TAMBIÉN, DE TENER INTACTA LA LIBERTAD CREATIVA” DIEGO IBAÑEZ

encendida vi a la gente, o igual fue una proyección mía, fue cuando empezamos a tocar canciones como ‘Niña De Hielo’”. DIEGO “Tal cual. Yo cuando acabé el concierto comenté que con las canciones antiguas la gente estaba como loca. ‘Niña De Hielo’ tiene un punch en directo alucinante. También es verdad que pienso que la riqueza del grupo se ve cuando no hay un prototipo de fan de Carolina Durante. Puedes ver a padres de familia con sus hijos, adolescentes, puretas con chupa de cuero…”. El pop o rock mainstream español se ha nutrido en estos últimos años de bandas con un discurso musical amable y con letras que, en muchos casos, se pierden en

metáforas, aunque curiosamente han conectado con un público muy amplio. Vosotros sois la antítesis de eso. ¿Creéis que estáis abriendo un nuevo camino?

como ejemplo a Triángulo De Amor Bizarro, Los Punsetes… de golpe, en cuanto a alcance, nos hemos situado por encima de ellos, y no deja de llamarnos la atención”.

DIEGO “Yo creo que es un poco pron-

to para decir eso, pero sí que es cierto que no ha habido un grupo como nosotros que haya generado tanta expectación. Entonces, si nosotros tenemos la suerte de generar una especie de camino, como decías, creo que puede servir para que determinados grupos puedan seguir esa senda… partiendo de la base que nosotros no hemos inventado nada, que lo que hacemos lo hemos mamado de mucho grupos”. MARIO DEL VALLE “Es que muchos de los grupos que son referencia nuestra, ahora mismo tenemos más público que ellos, y eso ya es algo. Pongamos

Bueno, quizás bandas como Los Punsetes, y a tenor de equivocarme, parece que tienen un poco el freno de mano puesto a la hora de conseguir un éxito más grande y en cambio vosotros no. Además, aportáis la frescura de ser una banda joven con componentes jóvenes. DIEGO “Es que ésa es la movida, que

Los Punsetes no tienen 20 años. Si ellos tuviesen esos 20 años y estuviesen haciendo lo que hacen, la cosa cambiaria, estarían mucho más arriba, estoy segurísimo. Quieras que no, para bien

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“SI HACEMOS OTRO DISCO Y A NADIE LE INTERESA, PUES QUÉ LE HAREMOS. LO QUE ME DA MIEDO ES QUE ACABÁRAMOS A HOSTIAS O A NIVELES DE CARGARLA EN MI VIDA” MARTÍN VALLHONRAT

o para mal, aunque creo que más bien para mal, la juventud es algo que se valora muchísimo en la industria y en cómo los medios te tratan”. ¿Por qué crees que pasa esto entonces? ¿Por qué a una banda mayor le cuesta más llegar? DIEGO “Porque es imagen, porque

es belleza… es que es así”. MARIO “Vivimos en un mundo donde la juventud es muy protagonista”. DIEGO “Es la frescura, y eso es lo que interesa a los medios. ¿Y si lo que nosotros hacemos no es fresco porque ya es algo que se hacía? Da igual, nuestra imagen es lo que lo convierte en eso”. MARTÍN “Y además, es que la gente de nuestra generación no hace lo que estamos haciendo. Tiran más a músicas urbanas o indie épico de ése, que no sé cómo llamarlo. Estamos haciendo música de una generación que no es la que nos corresponde y eso también llama la atención”. ¿Cuál es ahora mismo vuestra posición individual respecto a la banda? La profesionalización es algo que supongo que ya se ha planteado de formas seria. ¿Es complicado este proceso? MARTÍN “Para mí sí lo está siendo

porque yo tenía planeada mi vida con las artes escénicas, no en tocar en un grupo. El momento en que esto ya es una realidad y que implica mucho compromiso tienes que tomar una decisión, que es seguir. Es una decisión clara, pero obviamente tienes que reestructurar tu cabeza y entender que esto no lo esperabas”. DIEGO “Yo no lo esperaba, pero he de decir que desde el primer momen-


to, y me refiero a antes del EP, el grupo era algo que me hacía mucha ilusión, aunque en aquel momento fuésemos cuatro chavales haciendo canciones de mierda. La ilusión estuvo desde el principio”.

Carolina Durante?

Pero, ¿tenéis la sensación de es-

Interesante debate, porque una

tar cumpliendo un sueño o algo

gran parte de los músicos no con-

similar?

sumen música o van a conciertos.

DIEGO “Tampoco diría eso, porque

DIEGO “¡Es que es acojonante!

Llagados a este punto, ¿cómo

nunca fue un sueño ya que era algo tan lejano que ni te lo podías plantear. No sé el resto si lo podía pensar, pero es que yo no había tocado un instrumento en mi vida… ¡Cómo se me iba a pasar por la cabeza tener un grupo de éxito! No dejaba de ser una especie de fantasía, pero eso es todo”.

Metámonos en el mundo OT. Gente que está ahí y que tiene mogollón de recursos con mucha gente detrás suyo, pero claro, tus referentes no van más allá de la gente que ha sonado en las grandes radios, y no has intentando dar un paso de que querer ir más allá y descubrir música diferente”.

veis el futuro? ¿Con ganas, op-

¿Erais amigos antes de la banda?

Bueno, pienso que esos progra-

MARTÍN “Sí que lo éramos. De salir

mas, de los que tampoco es que

por ahí, de ir a conciertos…”.

esté en contra, más que fabricar

DIEGO “Yo creo de verdad, y dejémo-

nos de suerte y demás, que todos nosotros hemos escuchado mucha música durante toda nuestra puta vida y de todos los palos”.

cantantes, fabrican figuras que Imagino que eso ayuda, ¿no?

saben cantar, pero que no les

MARTÍN “Desde luego. Es mucho más

enseñan la profesión.

fácil ya que puedes hablar las cosas. El problema es cuando te callas y no dices en qué estás en desacuerdo. Al final siempre surgen roces, pero hay que gestionarlos”. MARIO “Además, el hecho de que seamos amigos le da un poco de sentido al asunto”. MARTÍN “Claro, es que yo no soy músico. No me veo tocando en una banda porque sí, contestando un anuncio de ‘se busca bajista’. Si lo hago es porque están mis colegas, y ésa es la motivación”.

JUAN PEDRAYES “Es que ahí está.

Llegados a este punto, si podéis ver esto con un poco de objetividad, ¿dónde creéis vosotros que está la clave del éxito de

Sale mucha gente que no sabe ni tiene ni idea de lo que significa foguearse tocando en garitos de mierda para poca gente, que es lo que te hace ir cogiendo carácter de verdad”. MARTÍN “Cada uno se puede forjar donde quiera o pueda, pero sí que faltan mogollón de referencias musicales, porque es que seguramente no les mola tanto la música. Les puede molar escuchar una voz, pero no lo que hay detrás de todo eso”. DIEGO “Es que ese rollo de ‘¡Mira qué bien canta!’ me la suda del todo. Dame una melodía de voz que mole, una canción que mole, algo que sea diferente a lo que oigo por aquí, pero claro, tu oyes la radios que hay ahora

y es que no hay más que 200 canciones en constante rotación. Una y otra vez. ¿Cómo va a salir algo diferente de todo eso? Claro, luego nos pasa que hablamos con Amaya de música y lo flipas por lo que controla. Igual tendría que ser lo normal, que alguien que esté dentro de la música tuviese un mínimo interés que no sea lo de siempre”.

timismo, miedos a que esto se pierda? MARTÍN “Miedos no, más bien subi-

dón pensando en el próximo concierto o con ganas por la salida del disco. Han sido dos años en que, lo que hemos conseguido, ha sido una auténtica locura. ¿Qué miedo vamos a tener? ¿A perderlo? Bueno, es que tampoco lo teníamos antes. Si hacemos otro disco y a nadie le interesa, pues qué le haremos. Lo que me da miedo es que acabáramos a hostias o a niveles de cargarla en mi vida”. DIEGO “A mí lo que me da rabia es que a veces sea un puto vago y, en vez de estar en el sofá tirando, no esté componiendo una canción. Joder, si me dedico a esto, por qué no hago más cosas o no me disciplino a trabajar cada día, aunque sea media hora…”. Bueno, la música tampoco es una ciencia... DIEGO “Ya, así es, pero lo único que

me echo en cara es que no sea un poco más currante (risas). El resto, todo perfecto”.

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SUM 41

NUEVA PERSPECTIVA

EN APENAS CINCO AÑOS, DERYCK WHIBLEY PASÓ DE TOCAR FONDO A VIVIR EL MEJOR MOMENTO DE SU CARRERA AL FRENTE DE SUM 41. HABIENDO SUPERADO LOS PROBLEMAS CON LA BEBIDA QUE CASI ACABAN CON SU VIDA, EL ÉXITO DE 13 VOICES DEVOLVIÓ A LOS CANADIENSES AL LUGAR QUE NUNCA DEBIERON PERDER. CON UN NUEVO TRABAJO QUE ENDURECE AÚN MÁS SU SONIDO, TODO PARECE APUNTAR QUE HAN VUELTO PARA QUEDARSE. TEXTO: GONZALO PUEBLA FOTOS: ANDREA ESTEBARANZ


N

O VAMOS A NEGARLO. En

los últimos tiempos hemos tenido muchos motivos para cogerles cariño a Sum 41. Ya se lo teníamos cuando pusieron la banda sonora de unos cuantos veranos a comienzos del nuevo milenio con aquel exitoso All Killer No Filler que apareció en plena oleada del pop punk a la vera de Green Day, Blink-182 y New Found Glory. A su manera, el combo de Ajax, Ontario, supo mantenerse y evolucionar su sonido en años posteriores, convirtiéndose en uno de los más queridos de su generación. Pero su trayectoria tuvo un significativo punto de inflexión cuando, en 2014, su cantante, guitarrista y principal compositor, Deryck Whibley, fue hospitalizado debido a sus excesos con el alcohol. El abuso de la bebida casi estuvo a punto de acabar con él, como quedó reflejado en las durísimas imágenes que él mismo publicó desde la cama del hospital, donde se le veía extremadamente delgado. Por suerte, Whibley fue capaz de recuperarse y canalizar todo lo sucedido en 13 Voices. Un álbum que supuso un reset al completo para la banda. Su guitarrista original, Dave Baksh, regresó trayendo de vuelta consigo los riffs y solos deudores del heavy metal que tanto les habían caracterizado en el pasado, y junto a su nuevo sello, Hopeless Records, consiguieron volver a la cresta de la ola agotando los tickets en varias ciudades durante su gira europea, España incluida. Hace justamente tres años tuvimos la oportunidad de entrevistar al grupo al completo en exclusiva en París para un artículo en el que Whibley hablaba sin tapujos y en profundidad 38

de todo lo que había tenido que superar. Quizás por la confianza creada desde entonces, Sum 41 estuvieron dispuestos a concedernos un nuevo encuentro a su paso por la última edición del Download Festival en Madrid. Además de poder charlar un buen rato con Deryck acerca de Order In Decline, su octavo disco que estará a la calle en apenas unos días y que continúa la senda abierta por 13 Voices, todos los miembros (además de Whibley y Baksh, el bajista Jason McCaslin, el guitarrista Tom Thacker y el batería Frank Zummo) estuvieron disponibles para realizar una sesión de fotos en el backstage del festival. Ojalá nos lo pusieran así de fácil todos los días.

Os pude ver varias veces durante el ciclo de aquel disco y según pasaban los meses, estabais en mejor forma. Recuerdo que en Madrid salisteis a tocar ‘Pain For Pleasure’ disfrazados de heavies en el último bis. Supongo que eso dice mucho del buen momento que estabais pasando.

“Desde luego. Lo de la parodia de ‘Pain For Pleasure’ es algo que hacemos algunas veces. Cuando nos apetece y estamos de humor, lo hacemos, y otras, no. De todas maneras, siempre nos llevamos nuestras pelucas por si acaso (risas)”. Estáis a pocas semanas de publicar Order In Decline. Tras haberlo escuchado en un par de

Con 13 Voices volvisteis a recibir

ocasiones, creo que es una conti-

muy buenas críticas después de

nuación lógica de 13 Voices, pero

un par de trabajos un tanto com-

aún más directa. ¿Era ésa la idea

plicados como lo fueron Under-

cuando empezasteis a grabarlo?

class Hero y Screaming Bloody

“En realidad no había nada preconcebido. No tenía ninguna idea más allá de coger la guitarra y empezar a escribir, fuese lo que lo fuese. Antes de seguir algún tipo de dirección, ésta debe surgir de manera natural. Simplemente ocurrió que acabó sonando de esta manera. Pero no es algo a lo que le diese muchas vueltas”.

Murder. Incluso llegasteis a tocar en recintos muy grandes para lo que acostumbráis cuando venís a Europa. ¿Os sorprendió la acogida tan positiva que tuvo el álbum? DERYCK WHIBLEY “La verdad es

que no tenía ningún tipo de expectativa en que fuese a salir bien. Nunca sabes lo que puede ocurrir. Simplemente trabajas tan duro como puedas para dar lo mejor de ti y confías en tener una buena respuesta. Lo cierto es que durante el curso de nuestra carrera siempre hemos sentido que estábamos en una línea ascendente, pero de manera gradual. Cada vez ha ido siendo más y más grande, pero no es como si hubiésemos tenido un gran boom en algún momento. Siempre hemos ido hacia arriba”.

Aun así he notado que la influencia del metal es muy notable a lo largo de todo el álbum en los riffs y solos de guitarra. Es algo que siempre ha estado en vuestro sonido, pero aquí parece que está todavía más presente.

“Como bien dices, siempre hemos mostrado esa parte de nuestra música, pero esta vez nos hemos apoyado en esa vertiente mucho más con este disco. Tampoco es que hayamos hecho


un álbum de heavy metal. Es sólo que la mayoría de las canciones se acercan a ese estilo que ya habíamos mostrado en el pasado. En lugar de ser sólo una pequeña parte de lo que hacemos, esta vez ha acabado siendo mucho más grande”. ¿Sigues escuchando metal a día de hoy?

“Bueno, me refiero al mismo tipo de metal que siempre he escuchado. No me considero un gran metalhead, pero me encantan Metallica, Black Sabbath, Judas Priest, Iron Maiden, Pantera, Slayer... los clásicos, en definitiva. Pero no he profundizado más allá de eso”. ¿Y no hay ningún grupo actual que te haya impresionado últimamente? No sé, quizás Avenged Sevenfold, Ghost, Volbeat...

“La verdad es que no sé mucho sobre su música. Obviamente sé quiénes son Avenged Sevenfold y son unos chicos geniales. Musicalmente respeto mucho lo que han hecho, pero no conozco todas sus canciones. Les he visto en concierto y tienen un directo muy bueno. Pero en cuanto a otras bandas... Por ejemplo, no me sé ninguna canción de Ghost (risas). Y de Volbeat no he llegado a escuchar ni una sola nota. Quizás el último grupo que me haya hecho pensar ‘oh, estos tíos son buenos’ han sido Royal Blood”. Volviendo al álbum, 13 Voi-

ces era una obra muy per-

“ÉSTE NO ES UN ÁLBUM COMO LOS DE RAGE AGAINST THE MACHINE INTENTANDO CAMBIAR EL MUNDO. BÁSICAMENTE, ES MI OPINIÓN” DERYCK WHIBLEY


“TODAVÍA QUEDA GENTE A LA QUE LE GUSTA EL ROCK. ES COMO UNA GRAN MINORÍA” DERYCK WHIBLEY

sonal en la que narrabas todo lo que habías pasado durante

encarcelados o inmigración. ¿Sabes a lo que me refiero?”.

el periodo de rehabilitación. En cambio, Order In Decline parece

Sí. Es más cómo te hace sentir la

un trabajo que se centra más en

política.

todo lo que está ocurriendo en el

“Exacto. No estoy tratando asuntos políticos, pero hay rabia, frustración, confusión... Todo eso aparece en las letras”.

mundo a nivel social y político. ¿Qué tipo de perspectiva querías darle a las letras?

“No es un disco político, aunque de algún modo lo es. Pero te diré que para mí todos los discos que hemos hecho son personales. No es que éste lo sea menos porque no hablo sobre mí. Trata sobre cómo me siento. No canto necesariamente sobre política o temas así. Éste no es un álbum como los de Rage Against The Machine intentando cambiar el mundo. Básicamente, es mi opinión. Por ejemplo, ‘45 (A Matter Of Time)’ es una canción sobre Donald Trump. Es un tipo que no me gusta y expreso mis sentimientos sobre ello. Pero no trato sobre asuntos específicos como puedan ser la sanidad, niños 40

po parece que las cosas están más jodidas.

“Claro, pero todo necesita su tiempo. Fíjate en los 70. Desde 1968 hasta principios de los 80, todo estaba jodido a nivel mundial. Y de eso hace ya mucho tiempo (risas). No sé cuánto llevará que las cosas mejoren, pero estoy convencido de que saldremos adelante”.

¿Dirías que cuanto más mayor te haces y mejor comprendes

En cualquier caso, es curioso

cómo funciona el mundo, más te

cómo, en tiempos de convulsión,

cabreas? Es como ‘¿Por qué no

muchos grupos que nunca ha-

arregláis este desastre? No es

bían tomado una posición polí-

tan difícil’.

tica empiezan a hablar de este

“Sí, estoy de acuerdo”.

tipo de asuntos. Quiero pensar que es más por necesidad que

¿Tienes esperanza en el futuro?

por el mero hecho de subirse al

“Totalmente. Creo que todo va por rachas. La historia se repite continuamente a sí misma. Siempre ha habido altibajos”.

carro de ciertos movimientos.

Pero aun así, según pasa el tiem-

“No es algo que me preocupe demasiado, pero sí me sorprende que no haya más gente hablando sobre esto ahora mismo. Creo que hay mucho silencio, al menos por parte de los gru-


pos de música. No he escuchado a nadie de ninguna banda hablar sobre lo que está ocurriendo políticamente en Estados Unidos. Ojalá hubiese más”. Recuerdo que en 2016, en los meses previos a las elecciones, hablé con varios músicos americanos sobre Donald Trump y todos estaban convencidos de que ni siquiera sería elegido como representante del Partido Republicano. Es como si nadie lo hubiese visto venir. No sé si como canadiense tienes otro punto de vista.

“Bueno, yo crecí en Canadá y ahora vivo en Estados Unidos, pero también viajo por todo el mundo. No sé si eso me da una perspectiva diferente, pero al final, creo que todo se reduce a si te gusta o no. Y a mí no me gusta Donald Trump (risas)”. ¿Cómo te ves a día de hoy? ¿Te

que siempre están renegando

Pero ahora el público más joven

de la relación que tienen con

parece estar más interesado en

sus padres. ¿Cómo surgió este

la música urbana.

tema?

“Obviamente la mayoría es así. Pero es que vivimos en un mundo dominado por el pop y el hip hop. Pero eso no significa que todos sean así. Todavía queda gente a la que le gusta el rock. Es como una gran minoría”.

“Es un poco extraño, porque esa canción cuenta varias historias. La cosa es que nunca llegué a conocer a mi padre. Y el tema principal habla de que no sabemos nada de él, pero los dos echamos en falta esa pieza perdida. Eso nunca fue algo que me preocupase, pero lo que realmente me hizo escribir este tema fue el hecho de que mi madre fuese tan genial y hayamos tenido una gran relación. Ella era una madre soltera que nunca tuvo que preocuparse por él. Lo curioso es que ambos, mi padre y yo, compartimos lo mismo a pesar de que nunca llegamos a conocernos”. ¿Sabes si está vivo al menos?

“No sé absolutamente nada. De alguna modo asumes que estará en algún lugar, pero no tengo ni idea”.

sientes como si fueses de allí o como un canadiense que vive en

Lleváis ya más de veinte años

Estados Unidos?

con el grupo. Aún seguís siendo

“No, sigo sintiéndome canadiense”.

un grupo joven, pero llama la

En cierto sentido, es como a comienzos de los 2000, cuando vosotros aparecisteis. En aquella época todo estaba dominado por el pop y las boy bands.

“Claro. Hacia finales de los 90 e inicios de los 2000 el pop también era algo muy popular. Era diferente entonces porque ambos estilos estaban a la par en cierta manera. Pero también la gente compraba discos. Ahora ya nadie compra música. Simplemente cogen lo primero que les llega. Hay discográficas que están poniendo mucho dinero en promocionar este tipo de pop basura que está tan de moda. Es como si te estuviesen forzando a escucharlo. Y no es necesario siquiera que lo compres, sino que lo aceptes”.

atención que vuestro público ¿Y ha cambiado tu modo de ver

también lo sea. Es como si vues-

Supongo que a día de hoy es

las cosas desde que estás allí?

tra fanbase nunca envejeciese.

difícil medir el éxito de los mú-

“No creo que haya variado mucho. Pero en cada estado es distinto. Yo vivo en California y es genial. Puedes ver lo que sale en las noticias, pero no es algo que nos afecte demasiado. Es muy distinto a si estuviese en Arizona, por ejemplo”.

“Siempre vemos gente más mayor, pero tenemos muchos fans que son muy jóvenes”.

sicos. ¿En qué te basas? ¿En

Cambiando de asunto, has incluido una canción como ‘Never There’, que está dedicada a tu madre. Me parece muy significativa, ya que hay muchos músicos que vienen de familias rotas

¿Y por qué crees que ocurre eso?

“No tengo ni la más remota idea (risas). Creo que tiene que ver con que, a esa edad, me refiero a ser un adolescente que está en el instituto, es cuando empiezas a descubrir este tipo de música. Y pienso que eso sucede en cada generación, o al menos es la impresión que tengo ahora mismo”.

streamings que pueden ser manipulados?

“Es complicado. A mí no me interesa eso. Yo sólo me fijo en quién tengo delante todas las noches cuando estoy tocando. ¿Eres capaz de hacer que esa gente compre una entrada para que vaya a verte? Porque actualmente la única manera de que el público pague dinero es para verte tocar en directo. Para mí ésa es la mejor manera de juzgar realmente si lo estás haciendo bien o mal”. 41


Entonces, en ese sentido,

álbum?

estáis en el mejor momento de

“Recuerdo que bebía un montón (risas). No sé, como te decía, el proceso siempre ha sido el mismo. Creo que cuando empezamos usaba el salir de fiesta y beber como una vía de escape. O al menos como una excusa. Al final del día, ir de juerga con tus colegas y emborracharte es divertido. No importa si hay trabajo por hacer o no. Una vez que corté por lo sano con todo eso, me di cuenta de que, en realidad, esa vía de escape no era importante para escribir canciones. Simplemente era algo para divertirme sin remordimientos. De algún modo, aunque cada vez haya más presión, me siento igual, porque siempre la he tenido en todos los discos que hemos grabado. Y aun así, creo que yo mismo he sido quien más me ha exigido. Nunca nadie me ha molestado con eso. Simplemente han confiado en mí para hacer lo

vuestra carrera.

“Sí, ahora somos más grandes de lo que nunca lo hemos sido (risas)”. Volviendo por un momento a la composición, no sé cómo era antes, pero tengo la sensación de que ahora eres el principal responsable de todo el proceso y que el resto del grupo está más de apoyo.

“No ha cambiado mucho desde que empezamos. Siempre lo hemos hecho del mismo modo”. Pero eso te pone mucha presión, porque todo depende de ti.

“Así ha sido siempre (risas)”. ¿Y cómo lidiaste con ello al principio siendo tan joven y teniendo tanto éxito con vuestro primer 42

que hago”. ¿Crees que ahora tienes un acercamiento más analítico respecto a la música cuando estás componiendo? Quizás porque tengas más experiencia...

“No necesariamente. Creo que donde más he notado la experiencia que he ido ganando con los años ha sido en aspectos técnicos en lo que se refiere a grabación. Pero en cuanto a lo que significa componer, estar en un grupo, toda la parte musical... es igual que al principio. Escribo y lo que sale es lo que hay, confiando en que sea bueno al menos (risas)”. ¿Cuándo empezaste a interesarte en ser productor?

“Creo que siempre he tenido esa inquietud, porque en realidad sólo hemos tenido un productor de verdad en uno de nuestros trabajos, que fue


una relación con alguien famoso (Deryck estuvo casado

con Avril Lavigne entre 2006 y 2010 -ndr.), tocas fondo, pasas por una rehabilitación y, entonces, regresas por todo lo alto. Es casi como el guión de Bohe-

mian Rhapsody (risas). Pero tú lo has vivido, lo has sufrido, e incluso lo has disfrutado. ¿Crees que hay mucha diferencia entre el Deryck de verdad y el que vemos en la prensa?

Jerry Finn en All Killer No Filler. Aprendí un montón de él. Los dos discos siguientes, Does This Look Infected? y Chuck, los grabamos entre nuestro exmánager (Greig Nori -ndr.) y yo mismo, aunque él era el único al que se le acreditó como productor (risas). Pero ya estaba interesado desde el principio. Cuando despedimos a nuestro mánager, fue cuando de verdad empecé a tomármelo en serio”. ¿Cómo era Jerry Finn? Todas las bandas que trabajaron con él siempre han dicho que era

Era bueno consiguiendo sonidos y un tipo muy divertido. Si querías ir a cenar, él conocía el mejor restaurante de la ciudad. Si buscabas fiesta, él sabía dónde había que ir. Y luego en el estudio era capaz de sacar el mejor sonido de las guitarras. Sencillamente, era el mejor. Pero musicalmente, nunca intentó retarme a probar algo distinto a lo que ya hacía. Y me di cuenta de que eso era algo muy bueno. Uno de sus puntos fuertes era escoger grupos con los que sentía que tenían buenas canciones. Lo único que tenía que hacer era encargarse de tener buenas tomas, hacerlas sonar bien y conseguir que las bandas disfrutasen de lo que estaban haciendo”.

genial y, obviamente, todos los discos que hizo son fantásticos.

Cuando echo un vistazo a la

“Es que era así. Siempre me he preguntado cuál era su secreto. Creo que no me percaté de lo bueno que era hasta mucho después. Sabía que era un genio en su momento, pero no fue hasta después que aprecié la cantidad de cosas que sabía hacer.

vida que has tenido, y por supuesto es tu vida y has elegido

“La verdad es que no le presto mucha atención a la percepción que se tiene sobre mí. Supongo que si haces un repaso rápido, está claro que he pasado por todos esos estados que has mencionado. Pero en cuanto a lo que a mí respecta... Creo que mucha gente piensa que he tenido una vida única, cuando en realidad se sorprenderían de que nadie realmente la tiene (risas)”. Para mí una de las cosas más interesantes sobre gente como tú es que han sido capaces de sobrevivir a todo eso. Al final, todo depende de ti. Cuando eres tan joven es muy complicado manejar el éxito, las relaciones...

“Cuando tienes problemas con la bebida y demás, empiezas a conocer a otras personas que han pasado por lo mismo. Te das cuenta de que hay gente famosa que está en la misma situación que muchísimas otras personas. Sólo lo oyes cuando le pasa a alguien que es popular, pero es algo que le ocurre a todo el mundo”.

cómo vivirla, pienso que la manera en la que los medios te han expuesto es como un cliché. Tienes éxito, problemas con la bebida y las drogas, 43


DISCO DEL MES

P Admission (RELAPSE) ROCK ALTERNATIVO, STONER

8

44

ese a haber salido en la misma época que Mastodon, Baroness, Red Fang, con quienes comparten elementos en común, y de haber conseguido bastante repercusión mediática con su segundo álbum Meanderthal en 2008 (la revista Decibel lo escogió como su nº1 del año), Torche no han logrado que su carrera despegara como la de sus colegas. Lo cual no deja de ser paradójico teniendo en cuenta que de toda esa panda, son ellos los que cuentan con canciones más accesibles y pegadizas; su sonido fue incluso descrito, para mí exageradamente, como una mezcla entre Kyuss y Blink-182. Sea como sea, quizá porque no tienen un carisma o una imagen llamativa, porque no han tenido el respaldo

TORCHE

de una gran multinacional o, vete a saber, si por la homosexualidad declarada de su frontman Steve Brooks, lo cierto es que el público no ha acabado de engancharse a ellos y la banda de Miami sigue operando a un nivel bastante más discreto. Y sinceramente, tampoco creo que esto vaya a cambiar con la aparición de su quinto disco Admission, pese a que podría enamorar a cualquier fan de las bandas antes mencionadas o de otras aún más populares como Foo Fighters o Queens Of The Stone Age. A pesar de que el álbum presenta la novedad de un cambio en la formación, con el bajista Jonathan Nuñez colgándose la guitarra tomando el relevo de Andrew Elstner, y entrando Eric Hernandez (Wrong) a las cuatro cuerdas, su gusto por lanzar

riffs de trazo grueso junto a una voz totalmente melódica sigue inamovible. De igual manera su competencia para ir alternando temas que optan por cadencias más sludge (‘Times Missing’, ‘Reminder’) junto a otras más veloces (‘From Here’, ‘What Wass’) sin que resulte incoherente vuelve a ser una de sus virtudes. La robustez de su sonido se mantiene a lo largo de todo el álbum con el equilibrio perfecto entre saturación y nitidez, pero con un punto más luminoso que en su anterior Restarter. De todo el pack brillan en especial el tema titular y la final ‘Changes Come’, con un tratamiento en las guitarras casi shoegaze que les abre nuevas posibilidades para seguir evolucionando. La llama de la antorcha sigue viva. JORDI MEYA


MAD SQUAD HAS DE SABER... FORMACIÓN: Eric

Fuentes (voz, guitarra), Akira Taniguchi (bajo), Pau Artigues (batería) PRODUCIDO POR: Santi García AFINES A: Nuclear Assault, Suicidal Tendencies, Sacred Reich PÁGINA WEB: www.madsquadbcn.bandcamp.com


L Mad Squad (HANG THE DJ) METAL CROSSOVER

8

a última vez que entrevisté al bueno de Eric Fuentes hace un par de años me comentó que sus planes de futuro eran continuar con su labor como productor de jóvenes promesas (con los exitosos Cala Vento a la cabeza), además de seguir tocando con The Unfinished Sympathy. Pero que también había empezado a retomar el pulso a Mad Squad, la primera banda que tuvo en el instituto allá por la primera mitad de los 90. Junto a un par de amigos de toda la vida, Akira Taniguchi al bajo y Pau Artigues a la batería, practicaban un metal crossover en la línea de referentes como Nuclear Assault, Suicidal Tendencies

o Sacred Reich. En su momento llegaron a registrar un par de demos que vieron la luz en formato cassette y que ahora, más de 20 años después, han puesto al día regrabándolas en los Ultramarinos Costa Brava del sempiterno Santi García. Un ejercicio de nostalgia pero ejecutado con la perspectiva que les da la experiencia obtenida a lo largo de todo este tiempo. Porque por mucho que sus influencias vengan de thrash de los 80, ni mucho menos estamos ante un ejercicio de estilo, sino que el debut de este Escuadrón Loco tiene su propia personalidad. La producción, como no podía ser de otra manera tratándose de un maestro como Santi,

es potente, pero ni mucho menos estamos hablando de lo que podríamos escuchar en un álbum de Slayer o Anthrax. Si a eso añadimos que en ‘Far Out’ y ‘Crawling’ se atisban melodías e incluso algo de post hardcore, es fácil intuir que aquí Eric ya empezaba a plantar las bases de lo que vendría a desarrollar en posteriores aventuras a lo largo de su carrera. Lo único que aquí lo hace desempolvando una serie de riffs (‘Unexpected’, ‘Misery Acomplished’, ‘Heroes In Bodybags’) que debe de haber disfrutado tocando como aquel chaval de quince años que montó un grupo con sus colegas de clase. GONZALO PUEBLA

BONUS TRACK CON... ERIC FUENTES Mad Squad fue el primer grupo que tuviste en el instituto. ¿Qué me puedes contar de aquella época?

“Así es, era 1989 y teníamos 14 años. Hacíamos campana de las asignaturas que nos aburrían y en lugar de ir a jugar al futbolín, el profesor de religión nos acogía en su despacho, que siempre estaba abierto a todo el mundo y que tenía un par de guitarras del Domund. A pesar de llevar camisetas heavies con temáticas no bien vistas por la religión, y de ser nosotros completamente ateos y cursar la asignatura de ética en lugar de la de religión, encontramos en ese buen hombre entusiasta de la música el primer sitio para reunirnos y tocar canciones de Kortatu, Metallica y los Ramones. Del despacho de religión pasamos a la sala de actos donde había una batería, y ahí empezamos a tocar como

una banda. A partir de ahí preparamos un set de canciones propias y versiones de Megadeth, Metallica o Pantera que con los años pasaron a ser de Bad Religion, NOFX e incluso REM. Esto fue entre 1989 y 1995, período en el cual grabamos dos cassettes e hicimos algunas decenas de conciertos por Insititutos de Batchillerato y pequeños clubs de heavies”. ¿Cuando y cómo te empezó a picar el gusanillo de volver a reunir a la banda?

“Nuestra amistad ha permanecido intacta desde entonces y siempre fue recurrente hablar de volver a tocar. Creo que el detonante fue que a ciertas edades y con familias de por medio es cada vez más difícil ver a tus amigos a no ser que tengas algún proyecto de trabajo u ocio en común. Plantearnos realmente volver a tocar significaba

asegurarnos de tener un proyecto común otra vez que resista a la dificultad de verse en los días que corren”. ¿Todo lo que está en el álbum es idéntico a las demos o habéis metido algo nuevo?

“Cogimos las 10 canciones propias que siempre habían formado parte de nuestro repertorio y cassettes, las destripamos una por una y las cambiamos radicalmente, manteniendo las partes o ideas que nos parecían acorde con nuestros gustos contemporáneos y la experiencia adquirida. Pasamos del catalán al inglés, aceleramos los tempos, cambiamos la aproximación vocal y eliminamos todas las partes que nos parecían demasiado tópicas en el mundo del metal. Quizás por nuestra filiación al punk y al hardcore y no tanto al mundo del metal”. (GONZALO PUEBLA)

47


BRUCE SPRINGSTEEN Western Stars (COLUMBIA) AMERICANA, POP

7

C

omo Bono dijo una vez, América no es sólo un país, es una idea. Una idea que, para bien y para mal, todos tenemos interiorizada y, a menudo mitificada, por la cantidad de música, películas y libros que hemos consumido de artistas como Bruce Springsteen. El de New Jersey ha construido su carrera amplificando ese mito al mismo tiempo que hurgaba en sus contradicciones poniéndolo de cara al espejo de la realidad. No hay mejor ejemplo de esa dualidad que Born In The USA, el disco que le convirtió en una superestrella mundial. Western Stars, su decimonoveno álbum de estudio, vuelve a estar moldeado con ese mismo barro creando un paisaje musical que evoca llanuras infinitas, caminos polvorientos, moteles de carretera y cielos estrellados, pero habitado por personajes solitarios que intentan olvidar, sin éxito, vivencias del pasado porque es a lo único que pueden aferrarse. Es a la vez uno de los discos más bonitos que ha hecho,

gracias a sus exuberantes arreglos de cuerda y vientos, inspirados en el country pop de los 60 y las películas del Oeste, y uno en los que más cerca estamos de esa depresión que destapó en su libro de memorias. No cuesta imaginarse a un Springsteen, en sus episodios más severos de su enfermedad, sintiéndose igual que los desolados protagonistas de estas trece canciones. Puede que sientas empatía hacia el actor de segunda de ‘Western Stars’, el especialista de ‘Drive Fast (The Stuntman)’ o el cantautor fracasado de ‘Somewhere North Of Nashville’, pero, desde luego, no querrías estar en su piel. Por eso es una lástima que pese a contar con tan buen material de base, el disco no alcance todo su potencial, más teniendo en cuenta que lleva grabado desde 2012 y ha tenido tiempo de sobras para trabajar en él. El orden de los temas, para mi gusto, es mejorable (‘Hello Sunshine’ y ‘Tucson Train’ deberían estar intercambiadas), los toques de producción ‘moderna’ de Ron Aniello arruina su homenaje al romanticismo de Roy Orbison de ‘There Goes My Miracle’, y quizá debería haber dejado aún más espacio para los arreglos orquestales que tan bien funcionan en ‘The Wayfarer’ en la que te sientes cabalgando dentro de una pantalla en Technicolor. Pese a todo, contiene al menos media docena de grandes canciones y, excepto esa chufla tex-mex llamada ‘Sleepy Joe’s Cafe’, el resto aguantan bien y sigue mostrando su talento como contador de historias. JORDI MEYA

BARONESS

Gold & Grey (ABRAXAN HYMNS) METAL PROGRESIVO

7

P

ara bien o para mal, la marcha de Peter Adams acabó por echar el cierre a una etapa de Baroness. Con John Baizley como único superviviente desde sus orígenes, el combo de Savannah llega a su quinto álbum con aires de renovación y dispuesto a dar carpetazo definitivo a su saga cromática. Tras la incorporación de la nueva base rítmica formada por Nick Jost y Sebastian Thomson, la llegada de la guitarrista Gina Gleason ha completado el lavado de cara a la plantilla. Después del grito primario de supervivencia que fue

Purple, Baroness recuperan el tono expansivo y progresivo de Yellow & Green. Solo hace falta echar un vistazo al tracklist para darse cuenta de la ambición del proyecto. En realidad el álbum cuenta casi con tantas canciones como con esos interludios instrumentales tan suyos. El problema es que son tantos que en muchos momentos acaban por ralentizar el ritmo que, unido a una producción excesivamente sucia, suponen la gran losa del disco. Pero sería injusto destacar solo sus puntos flacos, ya que también reúne motivos suficientes para seguir creyendo en ellos. Su querencia metalera permanece en ‘Front Toward Enemy’, la alocada ‘Seasons’ y una ‘Throw Me An Anchor’ que es de lo más directo que encontraremos. Porque por lo general, lo que priman son las ambientaciones etéreas, sobresaliendo cortes como ‘Tourniquet’, ‘I’m Already Gone’, una soberbia ‘Cold Blooded Angels’ o la marciana ‘Pale Sun’. Y es que del mismo modo que las ilustraciones de Baizley, con Gold & Grey uno debe tomar distancia de los pequeños detalles para poder apreciar el cuadro en su totalidad. GONZALO PUEBLA


SUM 41

Order In Decline (HOPELESS) PUNK ROCK, HEAVY METAL

7

C

reo que hablo por la mayoría si afirmo que 13 Voices era el álbum que llevábamos años esperando que Sum 41 volviesen a publicar. Tras una etapa en la que estuvieron un tanto perdidos, aquel trabajo les devolvió una popularidad que parecía haberse esfumado, llegando a agotar entradas en recintos cada vez más grandes. Ahora a los canadienses les tocaba revalidar su buen momento de forma y para ello han optado por jugar sobre seguro. Order In Decline recoge el testigo justo donde lo dejaron hace tres años y hasta podríamos decir que es casi un calco de su

anterior referencia. Y es que por mucho que el primer corte, ‘Turning Away’, de entrada juege al despiste, no tardan en estamparnos el primer estribillo marca de la casa con solaco a cargo de Dave Baksh de propina. ‘Out For Blood’, ‘Death In The Family’ y la poderosa ‘45 (A Matter Of Time’) siguen marcando musculo a base de guitarrazos a medio camino entre el metal clásico y el punk rock, como ocurre también en ‘The People Vs...’. El rítmico riff de ‘Heads Will Roll’ aporta algo de novedad antes de que se transforme en una canción que dará mucho juego en sus próximos conciertos. Ni tan siquiera faltan esas baladas que ya vienen siendo habituales en ellos como ‘Never There’ (dedicada a la madre de Deryck Whibley) y ‘Catching Fire’ (que trata sobre su esposa), cubriendo la cuota de temas accesibles para las radios. Todo parece estar en orden. Sin embargo, Order In Decline carece del efecto sorpresa que tuvo su antecesor. Es un disco altamente disfrutable, sin ese componente que haga marcar un antes y un después en su carrera, pero sí mantenerla. GONZALO PUEBLA

FULL OF HELL Weeping Choir (RELAPSE) GRINDCORE, NOISE

7

E

strépito, chillidos atacando por cualquier flanco, saturación sin límite, ambientaciones dignas de un cerebro trastornado. Sí, estamos ante el nuevo álbum de Full Of Hell. Casi que cagan lanzamientos, pero por complicado que parezca, éstos siempre resultan de lo más sólidos. ‘Burning Myrrh’ te pasa por encima, ‘Haunted Arches’ te desorienta con su locura, ‘Thundering Hammers’ te suelta el cuello por fin. Pero claro, sólo es la antesala, digamos humana, a una ‘Rainbow Coil’ que ya no lo es. Rendidos al noise, los estadounidenses nos someten a una deconstrucción de baterías y ruidos mecánicos,

y a ritmo de metralleta llega ‘Aria Of Jeweled Tears’, una canción que, sin ánimo de volver a recurrir a la metáfora o la hipérbole, realmente parece escrita y ejecutada por dementes. Flipante la sensación de chaladura mental que logra transmitir, y prueba final de que en Weeping Choir las voces black le han ganado la partida a las demás. A ‘Armory Of Obsidian Glass’ y sus fantasmagóricos 7 minutos de doom también hay que darles de comer aparte, y ya sólo faltaba la colaboración de Lingua Ignota para terminar de mandar el tema a una especie de infierno espectral. En ‘Silmaril’, Full se sueltan del todo y entregan el que seguramente sea el riff más sencillo de su carrera, un divertimento más fácil de encontrar en una banda de marranote goregrind. ‘Angels Gather Here’, armada a base de industrial, sería otro momento destacable, como también ‘Ygramul The Many’, que acaba explotando en una llamarada free jazz. Siguen inspeccionando una senda que va varios pasos por delante del resto de generación. PAU NAVARRA


THE BLACK KEYS Let’s Rock (NONESUCH) ROCK

8

S

i no hubiese sido por las aventuras de Dan Auerbach en solitario o con The Arcs, hace tiempo que habríamos pensado que a The Black Keys se los había tragado la tierra. Cinco años sin apenas actividad son demasiados, más aún tratándose de uno de los dúos más populares (e imitados) que ha dado el rock en esta última década. La borrachera de éxitos que venían encadenando se vio truncada con un Turn Blue que, aunque contenía momentos interesantes, no terminó de colmar las expectativas tras sus anteriores pelotazos. Quizás por eso mismo Auerbach y su compinche Patrick Carney

82 50

han optado por volver a lo básico. Y que nadie se equivoque; Let’s Rock tampoco es un regreso al sonido garagero de sus primeras grabaciones. Pero con semejante título es fácil adivinar cuáles son sus intenciones. ‘Shine A Little Light’ se encarga de dejarlo bien claro a base de un puñado de guitarreos electrizantes a las primeras de cambio. Las buenas sensaciones se confirman en ‘Eagle Birds’ y ‘Lo/Hi’ con su característico toque sureño y la muy Zeppelin ‘Every Little Thing’. Por supuesto, también tienen tiempo para echar el pie a tierra y encandilarnos con elegancia soul (‘Walk Across The Water’, ‘Tell Me Lies’), antes de que retomar el pulso rockero en ‘Under The Gun’ y ‘Fire Walk With Me’ despidiéndonos por todo lo alto. Falta tal vez ese hit single que les haga volver a irrumpir con fuerza en las listas al igual que lo hicieron ‘Tighten Up’ y ‘Lonely Boy’ (aunque ‘Go’ es una buena candidata), pero Let’s Rock es una obra lo suficientemente solida como para mantenerles en los puestos de honor de los grandes festivales. GONZALO PUEBLA

DINOSAUR PILEUP

Celebrity Mansions (PARLOPHONE) ROCK ALTERNATIVO

8

L

os protagonistas de esta reseña llevan ya una década haciendo méritos con muy buenas canciones y giras con bandas de la talla de Weezer, Muse y Brand New. Y con el presente Celebrity Mansions llegó su momento. Darán la campanada. La fama es precisamente el hilo conductor del cuarto trabajo del trío de Leeds, el primero para una multinacional, como bien anticipan el título y cortes como ‘Black Limousine’ -con ecos al ‘Where Is My Mind’ de los Pixiesy la divertida ‘K West’,

dedicada al multimillonario (y dicen egocéntrico) rapero. Así, la banda liderada por el cantante y guitarra Matt Bigland cantan sobre estrellas del rock, ridiculizan la superficialidad de las fiestas de los famosos de Hollywood y se mofan de los influencers que no hacen nada de provecho. Lejos de domesticar su sonido y pulir las aristas de su rock alternativo en esta primera entrega para Parlophone, Dinosaur PileUp dan una patada en la puerta del mainstream con su disco más potente y desenfadado -el selfi de la portada lo dice todohasta la fecha. El disco está repleto de riffs gordos y distorsionados deudores de los primeros Foo Fighters como los de la rotunda ‘Trash Metal Cassette’ (el momento ‘cheer leaders’ es impagable), la vacilona ‘Back Foot’ y la rapidísima ‘Stupid Heavy Metal Broken Hearted Loser Punk’. El efecto es inmediato. Imposible no mover la cabeza y levantar el puño. Y mejor aún: inviable quitarse de la cabeza sus melodías. A la cuarta va la vencida. Estoy seguro. LUIS BENAVIDES


SCHIZOPHRENIC SPACERS Now

(FAIR WARNING) ROCK

8

D

espués de un proyecto tan ambicioso como cómo fue el doble It Better Be Good, tocaba reciclarse y presentar algo muy diferente. Si aquel fue un disco mastodóntico donde te podías perder en los mil y un matices que escondía, esta vez se van al otro extremo con un trabajo preciso, tajante y extremadamente contundente. Celebran sus veinte años de carrera y no lo pueden hacer de mejor manera. Su personalidad anárquica e imprevisible sigue ahí, pero han adquirido la suficiente madurez como para parir canciones excelsas que van mucho más allá de cualquier estilo. Su classic

rock es tan amplio y ecléctico, que colgarles cualquier etiqueta es un ejercicio ciertamente estúpido. Pongamos como ejemplo los trallazos de ‘Dealin´With Idiots’ o ‘What About Detroit’, dos bombas de puro high energy que casan a la perfección con una belleza como ‘Sexual Blackmail’, donde la banda se viste con un armazón de power pop ciertamente hermoso. ‘Bonfire’ es otro de los grandes momentos del disco. Todos hemos pensado en alguna ocasión en hacer una enorme hoguera para quemar todo lo fútil e insustancial que pasa por nuestras vidas, ellos han compuesto un tema sobre ello, donde los nombres de Arthur Lee y Beatles te vienen a la cabeza. Y podríamos seguir hablando del poderío de ‘Tres Chicas’ o de ‘Petty Desire’, que con esa cadencia soul, posee todo lo necesario como para ser uno de los temas del año. Talento, personalidad y corazón, tres palabras que van unidas indeleblemente al universo Spacer, y después de dos décadas no sólo conservan el 100% de esos atributos, si no que las han potenciado hasta conseguir ser una de las mejores bandas del estado. ANDRÉS MARTÍNEZ

VULTURE

Ghastly Waves & Battered Graves (METAL BLADE) SPEED METAL, HEAVY METAL

9

C

uidado, nostálgicos, que Ghastly Waves & Battered Graves puede hacer mucha pupita, sobre todo entre las maltrechas cervicales de cualquier pureta desprevenido. Si hace meses que no te mueves del sofá, empieza a entrenar porque ‘Fed To Sharks’ te va a obligar a esprintar hacia el armario en busca de esa chupa de cuando tenías pelo. ¡Aunque estemos en plena ola de calor, te la vas a calzar como si estuviéramos en el jodido 1986! Este vertiginoso primer tema es una maravilla, así de claro, pero ‘The Garotte’ nos muestra la otra cara

de Vulture, ésa fascinada por las bandas sonoras de John Carpenter o Goblin. Vestigios de Maiden, ese trote, los sufridos agudos de L. Steeler, guitarras por doquier, solos y punteados que te la pondrán como un trombón. ¿¡Cómo puede ser que estemos ante su segundo álbum y ya ame con todas mis fuerzas a estos teutones!? Tu whitesnake va a soltar la leche merengada con un balazo del calibre de ‘B.T.B. (Beyond The Blade)’, y sólo vamos por el tercer corte. Los 6 minutos de ‘Ghastly Waves & Battered Graves’ son lo que le pides al heavy metal clásico, tan sencillo como eso, y cuando empiezas a pedir piedad, ‘Dewer’s Hollow’ parece que dé tregua… pero no, crece y crece hasta atraparte en su oscura excelencia. Bendito sea el bajo de A. Axetinctör. ¿Qué decir ante ‘Tyrantula’? Pues chupado, basta con un ‘oh Dios’ y, hala, a seguir flipando. Esta portada sólo podía presagiar la llegada de algo grandioso. Pizquita de thrash en la posesa ‘Murderous Militia’ y yo ya puedo palmar con una sonrisa de oreja a oreja. ¡Ojito, Enforcer o Visigoth, que peligra el trono! PAU NAVARRA


N THE RACONTEURS Help Us Stranger (THIRD MAN) ROCK

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o son pocos los que posicionan a The Raconteurs como el mejor proyecto en el que se ha visto involucrado Jack White. De hecho, me atrevería a decir que es donde más disfruta. Sea porque aquí comparte el peso compositivo con Brendan Benson o porque le permite distanciarse un poco de la vertiente experimental que ha transitado en sus trabajos en solitario, lo cierto es que le sienta como anillo al dedo. Ya lo volvimos a comprobar con ‘Sunday Driver’ y ‘Now That You’re Gone’, los dos singles con los que reaparecieron a finales del año pasado tras una década de silencio, y que al mismo tiempo servían como aperitivo de Help Us Stranger. A pesar del tiempo transcurrido, la química entre los dos cantantes y la sección rítmica de The Greenhornes (Jack Lawrence al bajo y Patrick

D JUDASWIEGE/ MORIBUNDO/ SÖNANMBULA/ BARBARIAN SWORDS

Tetrarchia Ex Bestia Split (NEGRE PLANY) METAL EXTREMO

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icen los más puristas que en el underground del país está lo realmente interesante. Aún sin ser un talibán en ese sentido, he de reconocer que esa afirmación esconde gran parte de razón, por lo menos en lo que al metal extremo de refiere. Aquí tenemos cuatro bandas que no solo podrían competir con los monstruos de siempre, es que se los comen con patatas sin esfuerzo alguno. Judaswiege seguramente sean los más afilados del lote con un black trash ultra veloz que nos parte por la mitad tras solo unos segundos de audición. Escucha ‘The Middle Axe’, fliparás. Lo de Moribundo es otra cosa

Keeler a los tambores) ha permanecido intacta. Basta con escuchar el primer disparo en la diana de ‘Bored And Razed’ como advertencia de lo que se viene a continuación. White está en su salsa jugando con grooves marcianos y cambios de ritmo rompecinturas (‘Don’t Bother Me’, ‘What’s Yours Is Mine’), al tiempo que pone a funcionar a toda maquina su catálogo de pedales. Pero sin duda parte del encanto de The

Raconteurs es contar con un talento como el de Benson que sirva como contrapunto a la locura desquiciada del ex-The White Stripes. Dos de los mejores momentos de todo el disco vienen bajo su firma y en forma de medios tiempos excelsos; ‘Somedays (I Don’t Feel Like Trying), que cuenta con un subidón final de aúpa, y esa ‘Now That You’re Gone’ que viene a ser la hermana pequeña de ‘Many Shades Of Black’. Lo han clavado.

pero igualmente venenoso. Épicos hasta la muerte solo tienes que escuchar un tema como ‘Virgen’ para empezar a notar que el infierno se abre bajo tus pies. Sönambula también te dejan machacado, pero esta vez bajo las premisas de un death doom ciertamente original y efectivo. Te pueden intentar engañar cuando escuchas los primeros acordes de piano de ‘Entrañas’, pero cuando algo mas tarde explota con toda su virulencia ese enorme riff ya te das cuenta del terreno que pisas. A Barbarian Swords ya los conocíamos de sobras. Su pútrida mezcla entre funeral doom y los agonizantes lamentos black de su lunático cantante son en

mi opinión, una de las cosas más novedosas y enfermas que se han escuchado en el metal extremo de los últimos tiempos. Su aportación incluye dos putrefactos artefactos de doom infernal donde se narra una historia de venganza que termina con el fin del universo. Tan infernales y enfermos como siempre. Las cuatro bandas suenan fiables, compactas, tremendamente rotundas y ofreciendo un material mucho más original del que podáis encontrar en los nombres que todos tenéis en la cabeza. Dadles una oportunidad, quince minutos por banda que os puede descubrir un nuevo infierno.

GONZALO PUEBLA

ANDRÉS MARTÏNEZ


DEVIL MASTER

Satan Spits On Children Of Light (RELAPSE) BLACK METAL, PUNK

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acada de chorra bastante importante por parte de Devil Master. En su álbum de debut, la banda de Filadelfia nos estrella en la cara un artefacto incendiario de black pendenciero muy heavy metalero que podría asociarse con el black thrash si no fuera porque, decididamente, ellos tiran más hacia el punk. Aunque hace falta tener un oído entrenado para darse cuenta, la producción de Arthur Rizk (Eternal Champion, Inquisition, Pissgrave, Power Trip, Venom Prison…) es una virguería. En un equilibrio casi milagroso,

la suciedad más mohosa convive perfectamente con la potencia, haciendo que guitarras descacharradas alcancen la épica sin problema alguno. Las voces de Disembody se encuentran sepultadas entre mil pistas de herrumbre, pero tampoco eso no les impide cumplir con su cometido. Ya os digo que el inicio de álbum es simple y llanamente impactante. Ahí te encuentras a un grupo sobrado que parece que lleve 15 años en el ruedo, a un combo perfectamente ensamblado y con las ideas clarísimas, unos solos de vértigo y capaz de prestidigitaciones tan espectaculares como el empalme entre ‘Devil Is Your Master’ y la fantástica ‘Christ’s Last Hiss’. Y luego viene su impresionante apuesta por el gélido manto sueco de Dissection o Sacramentum (tremenda ‘Skeleton Hand’), Watain (‘Dance Of Fullmoon Specter’) o incluso el rollete descaradamente Iron Maiden que se trae ‘Her Thirsty Whip’. 37 minutos de disco, vuelta al piano para cerrar el círculo y una ópera prima que podría hacerles llegar muy lejos. PAU NAVARRA

SILVERSUN PICKUPS

Widow’s Weeds (NEW MACHINE) ROCK ALTERNATIVO

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uando Silversun Pickups anunciaron a Butch Vig como productor de su próximo trabajo, parecía una idea estupenda. Al fin y al cabo, se trataba del mismo tipo que había trabajado en el Siamese Dream de The Smashing Pumpkins, una de las máximas referencias de la banda californiana. Para más inri, su cantante y guitarrista Brian Aubert había pasado por una época personal un tanto chunga, así que todos los ingredientes para hacer de este un gran álbum estaban encima de la mesa. Pero una cosa es la teoría y otra muy distinta es llevarlo

a la práctica. En lugar de encontrarnos ante una obra más rockera, Widow’s Weeds recoge el testigo de Neck Of The Woods y Better Nature, dándole más importancia a los arreglos de teclados (aquí Joe Lester, responsable de esa parcela, habrá tenido mucho que decir) que a la contundencia guitarrera. Esto no tiene porque ser malo de por sí, ya que hay instantes en los que la mezcla funciona, caso de la inicial ‘Neon Wound’ que va subiendo las pulsaciones poco a poco. En esa onda más contenida se desenvuelve ‘It Doesn’t Matter Why’ ofreciendo buenos resultados. Pero a medida que avanzamos, notamos un sonido más artificial y pulido, acercándose a tratamientos propios del pop (‘Don’t Know Yet’, ‘Widow’s Weeds’, ‘Simpatico’). La intensidad reaparece en momentos puntuales como ‘Straw Man’ y ‘Songbirds’, pero no es hasta que llega el cierre de ‘We Are Chamaleons’ donde conseguimos atisbar a los Silversun Pickups que lograron enamorarnos con sus dos primeras obras. A medio camino entre lo que pretende ser y lo que realmente es. GONZALO PUEBLA


REBEL MACHINE HAS DE SABER... FORMACIÓN: Marcelo

Pereira (voz), Murilo Bittencourt (guitarra), Marcel Bittencourt (bajo), Chantós Mariani (batería) PRODUCIDO POR: Rebel Machine AFINES A: The Hellacopters, Backyard Babies, Guns N’ Roses PÁGINA WEB: www.rebelmachine.com.br


I Whatever It Takes (BIG BALLS) ROCK

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gual que reivindicamos las bandas que tenemos por aquí con respecto a las que nos llegan desde yankilandia y el resto de Europa, tal vez no estaría mal poner también la mira en lo que se cuece en otros continentes como Sudámerica. Mismamente los brasileños Rebel Machine son una buena razón para ello. Hace un par de años que me llevé a los oídos su debut Nothing Happens Overnight, y ya ahí se podía intuir que estos cuatro chicos habían pasado muchas horas escuchando tanto a los grandes nombres de la oleada escandinava de finales de los 90 como a los que transitaban por Sunset Strip una década antes. No

es casualidad entonces que su continuación aparezca bajo la placa de la disquera sueca Big Balls, en un movimiento que parece el primer impulso para cruzar el charco en un futuro próximo. Por el momento, Whatever It Takes nos trae un muestrario mucho más extenso de lo que ya escuchamos en nuestra primera toma de contacto con ellos. Esta vez han encontrado espacio para dar cabida a medios tiempos (‘Dancing Alone’, ‘What You Feel’) y una balada acústica de rigor (‘Fences’) como cierre. Parte de culpa la tiene la implicación total de todos sus componentes, tanto en tareas de composición como en una producción que ha corrido

por su propia cuenta. Pero donde mejor lucen es cuando deciden poner la directa en ‘Full Throttle’ o ‘Square One’. Ahí su pasión por The Hellacopters y Backyard Babies se hace más que evidente. Incluso su frontman Marcelo Pereira es capaz de alcanzar en varios instantes registros similares a los de un rejuvenecido Axl Rose sin sonar tan histriónico, caso de ‘Noyb’ y el pegadizo single ‘In My Heart’. Habiendo compartido ya escenario con Black Label Society y Slash, es hora de que Rebel Machine fijen su objetivo en cotas más altas. Ojalá les podamos ver algún día por España. GONZALO PUEBLA

BONUS TRACK CON... MARCELO PEREIRA Y MARCEL BITTENCOURT ¿Veis Whatever It Takes como una versión más fiel de lo que sois? MARCEL BITTENCOURT “Es una

buena pregunta. No diría que esta es la verdadera versión de Rebel Machine, porque entonces parecería que Nothing Happens Ovenight no lo fue y la verdad es que nos sentimos reflejados en ese disco. Pero por otro lado, Whatever It Takes muestra lo que nos hemos convertido en estos últimos tres años. Nuestro crecimiento como banda y todos los estilos que hemos ido aglutinando en este tiempo están presentes aquí”. MARCELO PEREIRA “Esta vez Chantós y yo tuvimos más peso en la composición, así que es normal que sonemos diferentes. Creo que es complicado definir que es Rebel Machine, porque aún estamos al comienzo de

nuestra carrera. Pero si algo tenemos claro es que queremos ser músicos que mejoren en cada álbum. Y creo que lo estamos consiguiendo. Seguramente en el próximo añadiremos nuevos sonidos, sin tampoco alejarnos demasiado de lo que ya hemos hecho en estos dos primeros trabajos”. Entre vuestras influencias se intuye mucho rock escandinavo, pero también hay cierto punto de hard rock angelino de los 80. ¿Creéis que es un poco lo que os hace marcar la diferencia? MARCEL BITTENCOURT “Obvia-

mente todos esos elementos que mencionas están ahí. Somos fanáticos del rock escandinavo y nuestra puerta de entrada al rock fueron bandas como Aerosmith y Guns N’ Roses. Pero ahora que todos hemos estado involucrados

tanto en la composición como en la grabación, cada uno ha aportado lo suyo. A Marcelo le encantan Queens Of The Stone Age y Foo Fighters, y Chantós ama con locura a Nine Inch Nails, que es un grupo que no tiene nada que ver con lo que hacemos. Así que diría que nuestra música es el resultado de todo lo que nos gusta, independientemente del estilo”. Este nuevo álbum ha sido publicado por el sello sueco Big Balls. ¿Lo veis como una oportunidad de cara a enfocaros al mercado europeo? MARCELO PEREIRA “Sin duda lo

vemos así y esperamos que ocurra. Queremos tocar en todas las ciudades que podamos. No pararemos hasta conquistar el corazón de cada persona que esté dispuesta a escucharnos”. (GONZALO PUEBLA)

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AMPLIFY Deadlines

(MELODIC PUNK STYLE) HARDCORE MELÓDICO

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l primer largo de los asturianos Amplify, Deadlines, contiene la cura para la humanidad. Literal. Y es que la caja del compact disc viene con una pequeña pastilla roja en su interior. Evidentemente tal tratamiento no existe y el comprimido es falso, pero el cuarteto sí clava el diagnóstico: vivimos en una sociedad brutalmente imperfecta, si no enferma. Los ocho temas denuncian desde nuestra incapacidad para aprender de los errores del pasado en cortes como ‘Fascistnation’, con alusiones claras al legado

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franquista (“después de 40 años, no hemos aprendido; no aprenderemos”), y cargan contra el lado más putrefacto de la religión institucionalizada (“la corrupción por bandera”). No busques soluciones ni reflexiones muy profundas. Deadlines es un golpe en la mesa, un ‘estoy harto de todo esto’. A ritmo de hardcore melódico y skate punk en inglés, deudor de bandas como los maestros NoFx y Belvedere, referentes evidentes, estos cuatro amigos también critican la inhumanidad de las vallas que impiden el paso de personas que huyen de la guerra en la veloz ‘Fancy Fence’, despachada en un minuto, y la brutalidad policial en ‘The Hand That Hits’. Un corte bien cargado de épica nostálgica, ‘Separation’, tres minutos y pico de pérdida y emoción (“Tú eras llama, ahora eres cenizas”), pone el punto y final a un meritorio estreno grabado, mezclado y masterizado por Iván Ferro en Kollapse Studio (Trono de Sangre, Khmer). LUIS BENAVIDES

MUCH THE SAME Everything Is Fine (LOCKJAW/THOUSAND ISLANDS) HARDCORE MELÓDICO

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I

magina por un momento que decides reunir a tu grupo después de más de una década de inactividad y que tienes que dar continuidad a un disco que, con el paso del tiempo, ha terminado por convertirse en una obra de culto dentro de su estilo. Añádele a eso que tu guitarrista ha tenido que superar un cáncer complicadísimo, que todos los miembros vivís alejados los unos de los otros, y te encontrarás ante el marronazo que Much The Same se han tenido que enfrentar para grabar su tercer largo. El mero hecho de que Everything Is Fine

exista ya es de por sí poco menos que un milagro para los de Chicago. Pero que encima hayan regresado con una obra que está a la altura de las expectativas más altas que cualquiera de su fans podía llegar a tener, es sencillamente asombroso. Escuchas ‘Burner’, el corte que abre fuego con un ritmo de tupa-tupa a toda castaña dejando algún que otro riff técnico por el camino, y no tienes la sensación de estar escuchando a unos casi cuarentones jugando a recrear sus años mozos. Esto va muy en serio. Ver como son capaces de ir empalmando como si nada temazos de puro hardcore melódico como ‘Snake On The Grass’, ‘Strangers In Fiction’, ‘Man Of Science, Man Of Faith’ (con esa simpática introducción en 8-bits) y ‘Passengers’, no está al alcance de todo el mundo. Solo el experimento de ‘In The Event Of...’ (una pieza con ukelele que hasta tiene su gracia) te corta un poco el rollo desentonando entre el resto del conjunto. Pero ni con esas son capaces de desdibujar a un serio aspirante al mejor álbum de punk rock de esta temporada. El retorno soñado. GONZALO PUEBLA


MEMORIAM Requiem For Mankind (NUCLEAR BLAST) DEATH METAL

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Memoriam les ha bastado un solo tema, ‘Shell Shock’, para hacernos olvidar el mal trago que significó el triste The Silent Vigil. Siguen entregando un disco al año, pero esta vez se han puesto las pilas y, de paso, han cargado las nuestras con todo aquello que esperamos de estos ilustres. Puede que parte del secreto de estas canciones resida en Russ Russell y sus Parlor Studios, pues un segundo corte como ‘Undefeated’ nos certifica que estamos ante un trabajo de guitarras gruesas, graves

que hacen retumbar paredes y death metal rudo, simplista y sin jodidas florituras. Música para gente fea, barriguda y freak que sigue jugando a rol o coleccionando cómics mientras viste camisetas descoloridas de Edge Of Sanity. Es de lo más agradable comprobar cómo el motor que alimenta ‘Austerity Kills’, ‘In The Midst Of Desolation’, ‘Refuse To Be Led’ o la algo Pantera ‘The Veteran’ nos machaca las muelas con tan poco, o que Karl Willetts vuelve a ser capaz de ponernos tontos con su clásico chorro, pero tampoco hay que dejarse llevar por la excitación. Es cierto que Requiem For Mankind recuerda en varios momentos a Bolt Thrower y Benediction, pero también lo es que ni pretende ni logra alcanzar las cotas más altas de ambas formaciones. En su nuevo álbum, los ingleses vuelven a alzar el vuelo tras una segunda entrega fallida, y lo hacen gracias a canciones como ‘Fixed Bayonets’… a base de vieja escuela que golpea duro. Y es que, ¿acaso no es eso lo único que les pedimos? PAU NAVARRA

THE RENEGADOS Dead Man´s Hand (NORTHSIDE RIVER) ROCK AMERICANO

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esde Bilbao nos llega esta bonito EP que nos ha sorprendido muy agradablemente. No son unos recién llegados, sus componentes llevan años pateándose escenarios en bandas como Highlights, Negra Calavera o Turbofuckers y ahora lo intentan con un nuevo proyecto que promete grandes cosas. Su estilo no tiene ningún misterio: rock´n´roll de tintes americanos con pinceladas de southern y mucha melodía, una excelsa combinación que la banda redondea a base de grandes canciones, al fin y

al cabo, la base de todo. Puedo jurar que hacía tiempo que no escuchaba una composición en castellano tan hermosa como ‘Quedándome Sin Tiempo’. El magnífico trabajo de guitarras conseguido aquí por Miguel Moral, instigador del proyecto, y Hal es sorprendente igual que en ‘Mis Malas Formas’, donde los riffs escupen fuego del desierto al más puro estilo sureño. Quizás sus influencias estén en las bestias del pasado, nombres como los de ZZ Top, Black Oak Arkansas o incluso Blackfoot te vienen irremediablemente a la cabeza escuchando sus canciones, pero amigos, se las arreglan para sonar tremendamente frescos y nada apolillados. Supongo que tener composiciones tan rotundas ayudan a cimentar una personalidad marcada y sólo tienes que escuchar un tema tan pegadizo como ‘La Disciplina Del Diablo’ para darte cuenta que canciones así, no están al alcance de muchos. Les seguiremos la pista porque esto pinta muy bien. La experiencia es un grado. ANDRÉS MARTÍNEZ


FRANK CARTER & THE RATTLESNAKES

PRIMAVERA SOUND 30 Y 31 DE MAYO - 1 DE JUNIO 2019 - PARC DEL FÒRUM (BARCELONA) TEXTO: LLUÍS S. CEPRIÁN, TOI BROWNSTONE, RICHARD ROYUELA, MARTA RUIZ FOTOS: CARLES RODRÍGUEZ

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CARCASS

E

l Primavera Sound salió invicto tras la arriesgada edición de reinvención estilística de este año. En la rueda de prensa de cierre, la organización apuntó que se volvieron a superar las 220.000 personas, las cuales llenaron de colorido el Parc del Fòrum de Barcelona y el resto de la ciudad a lo largo de tres días. Lo cual indica que la apuesta por un cambio de rumbo hacia propuestas más urbanas, unida a un premeditado distanciamiento de la zona de confort que suponía la fórmula clásica de programación propia de un festival mastodóntico, basada en cabezas de cartel infalibles -muchas veces previsibles-, ha sido asimilada sin problemas. La decimonovena edición será recordada como la del viraje conceptual -o de la huída hacia delante-, y no sólo por apostar por una nueva configuración de su cartel en términos de estilo, menos anclado en el pasado y mucho más afín a las corrientes sonoras actuales, sino también por anunciar dos nuevas sedes en las que tendrá lugar el evento. Por un lado, Benidorm, ciudad en la

que tendrá lugar una edición en otoño en formato más reducido que la que tienen lugar en Barcelona u Oporto, y que se llamará Primavera Weekender. Y por otro, Los Ángeles, suponiendo el primer desembarco de la marca en territorio norteamericano justo el año que cumplirá dos décadas de vida. JUEVES 30 La jornada inaugural fue de lo más variada, con algunos nombres clásicos que se entrecruzaban en la inmensidad de propuestas de nuevo orden musical. Empezamos con Stephen Malkmus, el que fuera líder de la banda indie Pavement, la cual ha sido anunciada como primera confirmación de la edición del próximo año, y la verdad es que no fue uno de los directos más entonados que le hayamos visto. Salió al escenario sin actitud, o más bien con una de postín, que acabó derivando hacia una caricatura de sí mismo. Esperemos que se ponga las pilas de cara al 2020. Danny Brown, en cambio, sí que vino con una actitud menos impostada. El de Warp, afincado en Detroit, regaló un

concierto muy sólido despachándose a gusto a base de post hip hop apocalíptico. Shonen Knife, por su parte, nos transportaron a principios de los 80 con su punk pop, a veces un tanto edulcorado. La verdad es que uno se queda perplejo al saber que una de las líderes del grupo sobrepasa los 60 años. Poco después, Christine And The Queens sin duda consiguieron congregar a uno de los públicos más multitudinarios de la jornada. Su apuesta fue de lo más divertida -los números coreográficos les hizo sumar réditos- y abarrotaron el escenario Primavera a primera hora de la noche. En directo estuvo igual de bien que en su disco. Mucho más tranquilos pudimos ver a Stiff Little Fingers. Los de Belfast, lejos de quedar desfasados, aportaron una buena dosis de energía y guitarras, cada vez más olvidadas dentro del festival, repasando temas míticos de su discografía como ‘At The Edge’, ‘Nobody’s Hero’ o ‘State Of Emergency’, sin olvidar una de sus últimas canciones, ‘16 Shots’. Uno de los nombres más discretos dentro del Fòrum, que sin embargo nos 59


NAS

FUCKED UP

hizo levantar el puño y las cervezas bien altas. Courney Barret fue sin lugar a dudas la gran reina de la noche. Podríamos decir que su concierto fue lo más sólido de toda la primera jornada, y es que abrió sin tomar prisioneros. Se presentó en formato trío, siendo la banda capaz de llenar el sonido del amplio espacio de ‘Mordor’. Vimos destellos de mucho brillo, que nos recordaron a The Modern Lovers y Lou Reed. Tras una primera manga con mucho músculo, luego pasó al sosiego, en la onda de Lotta Sea Lice, disco de hace un par de años que publicó a pachas junto a Kurt Vile. Al final, tuvimos una sensación similar a la que nos proporcionó hace años Cat Power cuando vino acompañada por banda. Una de las grandes sorpresas fue ver lleno hasta la bandera el anfiteatro Ray-Ban con el mítico rapero Nas; no cabía un alfiler. Y lo mejor fue ver al público entregadísimo, bailando y coreando en todo momento. Un repertorio muy extenso, en el que abarcó 60

muchos temas de su álbum Illmatic, como ‘The World Is Yours’, ‘N.Y. State Of Mind’, ‘Life’s A Bitch’ u ‘One Love’. Si tuviéramos que poner pegas, sí es cierto que hubo varias interrupciones, y esos formatos a modo de medley para abarcar más canciones no convencieron a muchos, que vieron muchas de ellas prácticamente descuartizadas. Carcass llevan tiempo dando lecciones de metal en cada escenario que pisan. Da igual que sea en festivales de metal o en eventos como el Primavera Sound, con un público no tan familiarizado con su propuesta. Jeff Walker y Bill Steer, cada uno asumiendo su rol, se han convertido en una dupla imbatible que, además, ha sabido encontrar en Daniel Wilding y su nuevo guitarrista Tom Draper dos compañeros ideales para recrear un repertorio que, a estas alturas, ya se cuenta por clásicos, caso de ‘Exhume To Consume’, ‘Genital Grinder’ o esa ‘Heatwork’ con la que cerraron, una vez más, un concierto superlativo. Puede que sus repertorios sean iguales

desde hace años, pero todavía siguen funcionando al máximo y, la verdad, difícil prescindir de cada una de las canciones que tocaron esa noche. Lo de Interpol fue un poco desconcertante. Casi venían con la categoría de cabezas de cartel de la primera jornada, pero lo suyo fue más bien para olvidar. Salieron con mucho retraso al escenario y empezaron un tanto apelmazados. El set fue arrítmico. Bueno, más bien monótono con algún espasmo -tardaron varios temas en arrancar-, y la selección fue más bien escueta. Dio la sensación de que tuvieron que recortar la planificación que habían hecho y lo que dejaron casi fue un Frankenstein sin mucho sentido. Erykah Badu, en cambio, optó por versionar todos los temas que configuraron su cancionero, eso sí, en clave cósmica y con mucho ritmo africano. La labor percusionista fue vital para que el ritmo continuo convirtiera el concierto en una especie de sesión orgánica. Future apostaron por la solidez y la contundencia, que por momen-


JAWBREAKER

tos recordaron a los Skepta. La puesta en escena fue brillante, como si de una sala de control de una nave espacial se tratase. Disponía de una mesa en cada lateral, con dispositivos electrónicos para lanzar las bases, y la crew de raperos iba moviéndose por todo el escenario coreografiando y rimando. Acabamos la velada nada menos que con Nitzer Ebb. Los británicos dieron una clase de historia musical popular, centrada en la EBM de finales de los 80, ése que sirvió de base al metal industrial que en los 90 tan buenos réditos proporcionó a bandas como White Zombie, Nine Inch Nails o Marilyn Manson.

sin prisa, pero con mucha intensidad. Mientras tanto, Julia Holter, sorprendentemente, se encontró con un público que combinaba hípsters con familias. Vino acompañada de cuerdas y vientos, dándole un toque de roble a sus temas. Lo suyo fue auténtico pop rock de cámara, con pinceladas, eso sí, de jazz en algunos momentos, y otros siguiendo la estela pastoral. Fucked Up cogieron la carrera a toda velocidad desde el minuto cero, como si les persiguiera el mismísimo Diablo. De nuevo, Damian ‘Pink Eyes’ Abraham puso su voz al borde del colapso. Fueron nueve torbellinos seguidos que acabaron con un huracán llamado ‘The Other Shoe’. Derby Motoreta’s Burrito Kachimba

VIERNES 1 Kurt Vile & The Violators fue como

teletransportarse a un día soleado de California. Su música volvió a ser como aquel famoso anuncio de coches en el que se exaltaba la experiencia de conducir. De nuevo sentimos todos esos desarrollos ejecutados a fuego lento,

son ahora mismo uno de los grandes hypes nacionales, pero desde luego tienen algo, y después de ver su puesta en escena, con un cantante intentando parecerse a Ian Gillan, pero recordando más al Pirri, el amigo del Torete, y un teclista que parecía el primo boliviano de Buckethead, tendremos que seguir-

les la pista. Con sonido apabullante, entre Triana y Deep Purple, se metieron a la gente en el bolsillo. El componente emocional de ver a Jawbreaker sobre un escenario hizo que fuésemos más benevolentes de lo que objetivamente habría que decir de su show. A ver, la banda suena bien, Blacke Schwarzenbach demostró su carisma como frontman a pesar de sus discursos algo inconexos, y un setlist donde conviven canciones como ‘Boxcar’, ‘Save Your Generation’ o ‘Bivouac’ no puede dar como resultado un mal concierto, pero la realidad es que a Jawbreaker les faltó ritmo, un mejor planteamiento del repertorio y saber jugar mejor con los momento álgidos. Fue bonito verles en pleno 2019, pero si esto sigue adelante, el trío debe plantearse dar un paso adelante. Janelle Monáe es de esas artistas que ya juegan en otra liga. Un show de ese nivel nunca puede salir mal, y menos con un repertorio tan lleno de hits. Puesta en escena exquisita, y una voz espec61


SUEDE

tacular. Fue uno de esos bolos en los que no puedes parar de mirar a la pantalla -lo del escenario es más complicado-, completamente embelesado. Bret Anderson salió con Suede a matar. A las dos canciones ya estaba revolcándose por el suelo, desatado. Con un repertorio de menos a más, se entregaron completamente al público, para nuestro deleite. Cuando uno pensaba que ya los tenía más que vistos, nos dejaron con mejor sabor de boca que en anteriores ocasiones, y ya es decir. ¡Ay, Miley Cyrus! ¡Ay, Hannah Montana! En el mismo día del lanzamiento de su EP She’s Coming, enfundada en sus pantalones de cuero, acompañada de una banda muy joven y agarrando el micrófono como si de una rockstar clásica se tratara, ofreció todo un recital. Aprovechó para presentarnos sus nuevos temas ‘Party Up The Street’, ‘D.R.E.A.M.’, ‘Mother’s Daughter’ y ‘Unholy’, para alternar con su versión de ‘Jolene’ de Dolly Parton o canciones más antiguas como ‘Can’t Be Tamed’ o 62

JUNE OF 44

‘We Can’t Stop’, cerrando, como no podía ser de otra manera, con ‘Wrecking Ball’. Sin duda, uno de los conciertos del festival. SÁBADO 2 A Frank Carter & The Rattlesnakes ya los habíamos visto en algunos shows en Barcelona. Esta vez presentaba disco nuevo, End Of Suffering, un trabajo más oscuro en el que el pelirrojo dejaba ver que ha pasado por horas bajas; sin embargo el repertorio, aunque irregular, mantuvo al respetable entregado y disfrutando de la locura de Frank y su compañeros de fatigas, Dean Richardson, quienes acostumbran a tomar el mando, no sólo del escenario, sino del pit, tirándose al público en numerosas ocasiones. El festival puso prácticamente todos sus medios para que todos viéramos a Rosalía, así que por supuesto, la vimos. En alguna declaración leímos algo así como que su puesta en escena podría funcionar como un kamikaze, pero se

quedaba en un coche de diésel, y semejante comparación cobró sentido a lo largo de su actuación. Claro que es un espectáculo verla, tiene temas pegadizos como ‘Con Altura’, pero las continuas interrupciones nos mantenían fuera del concierto. Imaginad por unos momentos cuando comenzó a versionear ‘Te Estoy Amando Locamente’, de Las Grecas, la típica canción que suena en guateques y en karaokes, o cuando atacaba con flamenco más sentido, los guiris no entendían nada. Sí, hacían palmitas y movían los brazos ‘por bulerías’, pero la fórmula de Rosalía tiene una caducidad, y tiene dos caminos a elegir: o continuar en el pop, o profundizar en el flamenco, pero este híbrido tiene sus días contados. Aun así, hay que reconocerle el mérito de haber llegado tan alto. June Of 44 en cambio se posaron encima del escenario en los momentos de después de la gran tormenta, justo cuando, poco a poco, se va asentando la calma. El cuarteto no dio muestras de


PRIMAL SCREAM

estar oxidado tras dos décadas de inactividad. Todo lo contrario. Se presentaron con su emo post rockero sin fisuras bajo el brazo y devolvieron la quintaesencia del género a su estado primigenio. Primal Scream vinieron con muchos más resortes tecnológicos que en su anterior visita a Barcelona de hace un par de años. Su set apenas puso el foco en su último largo, Chaosmosis, y se agradeció, la verdad. Fue un repaso a sus infinitos hits, ya que están presentando su disco recopilatorio Maximum Rock’N’Roll: The Singles, con paradas importantes en las épocas de máximo esplendor de Screamadelica y XTRMNTR, que coparon prácticamente la mitad de su selección. ‘Movin’On Up’, ‘Jailbird’, ‘Can’t Go Back’, ‘Kowalski’, ‘Higher Than The Sun’, ‘Kill All Hippies’, ‘Swastika Eyes’, ‘Loaded’... y así hasta acabar con ‘Rocks’. Fue una de las mejores actuaciones de todo el evento. Lo de Stereolab es de otro planeta. Llevaban diez años sin hacer giras, de

hecho el del Primavera Sound era el quinto concierto desde que volvieron a activarse a finales de mayo, pero eso no se notó ni lo más mínimo durante la hora, más o menos, que duró su descarga. Y es que sonaron como si jamás se hubieran separado y como si llevasen una década de tour seguido. Rozaron la perfección en cada uno de sus temas, la ejecución fue impecable, pero no por ello se mostraron herméticos o prefabricados, sino todo lo contrario: en este caso, el control les otorgó libertad. Para muchos fue la primera vez que veían de la banda sin Mary Hansen, líder vocal junto a Laetitia Sadier, desaparecida en 2002. Activaron el engranaje con ‘Come And Play In The Milky Night’, iniciando una selección excelentemente hilvanada, sin fisuras, movida por un reluciente motor kraut pop, en la que no faltó ‘Miss Modular’, ‘Metronomic Underground’ o ‘John Cage Bubblebum’. Y así llegamos a Bush Tetras. Pese a que a principios de esta década murie-

se Laura Kennedy, bajista y miembro original del grupo, el resto del trío volvía a juntarse con motivo del 40 aniversario de la formación de la banda de no wave, estilo que apareció como sátira de la new wave y los ritmos estereotipados de la escena pop de los 80. A principios de aquella década destacó en el circuito neoyorquino codeándose con otros estiletes postpunkeros y proto noise como Sonic Youth o Lydia Lunch. Pese a no venir con la fiereza de aquellos días, Bush Tetras logró esbozar con trazos gordos las líneas básicas de aquella actitud. Nos quedamos con su revisión de ‘You Can’t Be Funky’, uno de sus hits a base de punk funk, de ése que tanto le gusta a James Murphy de LCD Soundsystem. Pasadas las 3 y media de la mañana, todavía quedaban por delante unos pocos conciertos más, pero después de tres días de maratón, la poca cabeza que nos quedaba nos mandó de vuelta a casa. Otros festivales aguardaban... 63


TESLA

AZKENA ROCK FESTIVAL 21-22/6/2019 - RECINTO DE MENDIZABALA (VITORIA-GASTEIZ) TEXTO: GONZALO PUEBLA, TOI BROWNSTONE FOTOS: ERIC ALTIMIS

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DEADLAND RITUAL

E

n una era donde los festivales predominantes están más cerca de parecer centros comerciales que eventos destinados a la música, es de agradecer que el Azkena Rock Festival aún siga resistiendo contra el temporal. Pocos en la Península pueden presumir de poseer ese encanto especial que les diferencie del resto. El que va a Vitoria sabe que se va a encontrar una ciudad con los brazos abiertos al rock, un recinto cómodo y funcional y, sobre todo, gente que de verdad va a disfrutar de los conciertos en lugar de posturear en las redes. Como suele ser habitual, el cartel de este año se nutría de todo tipo de sonoridades dentro del rock clásico (rockabilly, folk, hard rock, soul, americana, stoner y hasta algo de metal), sirviendo un menú de lo más variado donde hasta el más exigente podía encontrar cosas interesantes a lo largo de dos jornadas que dieron bastante de sí. Además, el puntazo de confirmar en el mismo festival que en 2020 tendremos la presencia de Fu

Manchu y a todo unos Social Distortion hizo que muchos ya pensáramos en regresar sin ni tan siquiera habernos marchado aún. Pero antes, esto es lo que vimos y vivimos este año en el Azkena. VIERNES 21 Entre que dejamos nuestros bártulos en el alojamiento y recogíamos las pulseras, acabamos entrando en Mendizabala a media tarde. Justo en el momento que los locales Giante finiquitaban a base de post hardcore en la onda de Fugazi y At The Drive-In su paso por el escenario Love. Así que decidimos ir directamente a por uno de los platos fuertes de la jornada. A The Living End los teníamos marcados en rojo desde el mismo día en que fueron confirmados para esta edición. Sin contar su paso por el Psychobilly Meeting de hace un par de años, ésta era la primera oportunidad de verlos en suelo español. Los australianos son una de esas formaciones realmente complicadas de cazar en directo y por suerte supieron estar a la altura de las

expectativas. Con un sonido que fue de menos a más, fueron calentando el ambiente poco a poco con una remesa de singles donde no faltaron ‘Second Solution’, ‘Roll On’, ‘White Noise’, ‘How Do We Know’ y ‘Who’s Gonna Save Us’. Herederos naturales de Stray Cats, fueron el aperitivo perfecto previo al desembarco de los de Long Island. Como buen alumno aventajado de Brian Setzer, Chris Cheney sacó partido de su destreza con la Gretsch en el primerizo hit ‘Prisoner Of Society’, ‘West End Riot’ y hasta marcándose un slide con un botellín de cerveza. Se quedaron muchos temazos en el tintero, pero es que podrían haber estado tocando así hasta la madrugada. ¡Que vuelvan pronto! El primer solape de grupos destacable vino a cargo de Lucero y Deadland Ritual. Pero por su parte, los de Ben Nichols dieron una actuación algo descafeinada. Su Among The Ghosts del pasado curso es otro tomo que añadir a una discografía envidiable, pero su tono sosegado se acabó trasladando a un repertorio lleno de medio tempos. 65


THE LIVING END

Ni ‘Slow Dancing’, ‘Cover Me’, ‘Sweet Little Thing’ ni ‘Nights Like This’ fueron capaces de prender la chispa a una banda algo reservona, como con una marcha de menos. Y es que sabiendo que no acostumbran a girar con demasiada frecuencia por Europa, podrían haber estado más acertados gestionando un cancionero más popular. Desde luego, no tuvieron su mejor tarde, y para muchos de nosotros, su actuación supuso una decepción. Nada que ver con el recital que ofreció la superbanda Deadland Ritual al mismo tiempo en el escenario Respect. Aunque Geezer Butler, Matt Sorum y Steve Stevens son músicos de peso y enormemente respetados, no teníamos mucha confianza en esta formación, pues ya hemos visto numerosas bandas del estilo fallidas en el pasado. Poco duraron nuestras dudas cuando salieron al escenario con ‘Symptom Of The Universe’. Además de algunos temas propios, nos deleitaron con ‘Slither’, de Velvet Revolver, ‘Neon Knights’, ‘Sweet 66

STRAY CATS

Leaf’ o ‘N.I.B.’ de Black Sabbath, e incluso ese temazo que es ‘Rebel Yell’ de Billy Idol. Una verbena repleta de riffs, con un espléndido Franky Perez que ejerció de perfecto maestro de ceremonias involucrando a todos los presentes y poniéndonos a tono para el resto del día. Que el festival ha subido muchos enteros en cuanto a comunicación lo demuestran detalles como que fuesen los primeros en anunciar la presencia de Stray Cats en Europa para este verano. Después de once años sin tocar juntos y otros 26 negándonos material nuevo que llevarnos a las orejas, los gatos han vuelto para enseñarnos quiénes siguen siendo los amos del callejón. A sus 60 añazos, Brian Setzer, Lee Rocker y Slim Jim Phatom han regresado sin necesidad ni motivo alguno. Simplemente por el mero hecho de hacerlo. Pero ya que están, se han asegurado de hacerlo bien. Por el camino nos han regalado un nuevo trabajo que sirvió para apuntalar un repertorio que no se resintió en

ningún momento ante novedades como ‘Cat Fight (Over A Dog Like Me)’, ‘Rock It Off’ y ‘When Nothing’s Going Right’. Por supuesto, no faltó esa colección de temazos que cosecharon durante los 80, con una ‘Stray Cat Strut’ que fue verdaderamente mágica. A partir de ahí, una exhibición de clase y chulería detrás de otra: ‘Gene & Eddie’, ‘Bring It Back Again’, ‘Fishnet Stockings’, ‘Rock This Town’, ‘Built For Speed’ y la contundente ‘Rumble In Brighton’ como traca final. La imagen de Setzer encaramado al contrabajo de Rocker definió el concierto a las mil maravillas. Habrá quienes llegaron antes que ellos y otros muchos les siguieron los pasos más tarde, pero nadie como Stray Cats es capaz de explicar mejor lo que significa el rockabilly. Los reyes del viernes. En el escenario de enfrente experimentamos un significativo cambio de tercio. De los tupés y las creepers, pasamos a los sombreros de paja y las camisas de cuadros. Después de haber visto


THE B-52’S

a Blackberry Smoke en anteriores ocasiones, por fin presenciamos una puesta en escena que hizo justicia a las posiciones que habitualmente ocupan en los carteles de otros festivales internacionales. Repasaron toda su discografía, incluyendo temas como ‘Waiting For The Thunder’, ‘Flesh And Bone’ u ‘One Horse Town’, e incluso versionaron a The Beatles y Led Zeppelin. Se destacaron por su sonido, contundente y muy compacto, y por su magnífica actitud, tanto dentro como fuera del escenario a lo largo de todo el evento, dejándose ver por Mendizabala y por las calles de Vitoria, recibiendo calurosamente las alabanzas del público. Fenomenales. Los que habíamos tanteado el estado de forma de The B-52’s sabíamos que la cosa pintaba mal, muy mal. Quizá por esta razón nos dejamos llevar, y al final su show acabó siendo algo muy próximo a un guateque de borrachos. El truco fue evitar cualquier contacto visual con el escenario, que era digno

GLASSJAW

de un geriátrico, y dedicarnos a bailar y a corear un puñado de singles como ‘Love Shack’, ‘Private Idaho’ o ‘Rock Lobster’. No fue un concierto memorable, pero recordando cierta conga de Scorpions o a Debbie Harry en pijama hace unos cuantos años, dentro de lo malo y con la desbandada general que hubo, no estuvo tan mal. Normalmente en casi todas las ediciones del Azkena hay algún grupo que se encuentra excesivamente desubicado en el cartel. Este año esa banda fue Glassjaw. Y no sólo porque su post hardcore de principios de los 2000 no encajase demasiado en lo que es la tónica habitual de lo que se ve por Mendizabala… Los neoyorquinos se dejaron el sonido y la actitud en casa. ‘Tip Your Bartender’, ‘You Think You’re (John Fucking Lennon)’ y ‘Mu Empire’ iban pasando sin que apenas pudiésemos distinguirlas de la bola de ruido que se formó. Hasta Daryl Palumbo, con una pose más propia de Liam Gallagher (ni se movió del pie de micro), parecía no

querer estar allí. Y el público tampoco, por lo que no tardamos demasiado en retirarnos para recargar baterías. SÁBADO 23 El sábado comenzamos con un vermut de gala en la plaza de la Virgen Blanca. Danny And The Champions Of the World eran el caramelo que inauguraba la segunda jornada del festival, sin duda un acierto por parte de la organización. Bajo un sol abrasador, los ingleses arrancaron con ‘The Colonel And The King’, con la que jugaron durante 15 minutos captando la atención de todos los presentes, y nos enamoraron con temas como ‘Never In The Moment’, ‘Every Beat Of My Heart’ o ‘Stay True’. Un baño de elegancia y delicadeza que injustamente no termina de convocar a grandes masas cuando pasan por aquí, y que sin embargo, cuando sonó el último acorde de ‘You Don’t Know (My Heart Is In The Right Place)’, nos tenían a todos metidos en el 67


CORROSION OF CONFORMITY

bolsillo. Después de disfrutar de la deliciosa gastronomía vitoriana, afrontamos la segunda tarde del Azkena, sin duda la más potente, con los legendarios Tesla. Los de Sacramento tenían dos factores que jugaban en su contra: el espacio de tiempo, limitado a una hora, y la presentación del que posiblemente sea el peor disco de su carrera. Por suerte los buenos momentos del concierto, que fueron muchos, nos hicieron olvidar los puntos negativos. El inicio con los dos guitarristas, el ‘veterano’ Frank Hannon y el ya no tan ‘nuevo’ Dave Rude, en pleno duelo de hachas, para acometer ‘Cumin’ Atcha Live’, enloqueció al público. A partir de ahí fueron sucediéndose clásicos como ‘Modern Day Cowboy’, ‘No Way Out’ y ‘Little Suzi’, alternándose con temas más recientes además de un desfile de guitarras y bajos que ocuparía un espacio privilegiado en cualquiera de vuestras 68

WILCO

tiendas de instrumentos favoritas. Ver a nuestro alrededor a fans de Wilco coreando con el puño en alto ‘Edison’s Medicine’ y emocionándose con ‘Love Song’ nos confirmó que lo que estaba pasando en el escenario God no era ninguna tontería. Una banda en un estado físico y de conservación muy superior al de su generación ochentera nos volvió a recordar que, pese a haber compartido escena con otras hair bands, siempre estuvieron más cerca de unos Bad Company o unos Free que de las bandas laqueras con las que se asociaron. Los fans echaron de menos más repertorio clásico, pero no se puede poner ni una sola pega al que fue uno de los conciertos top de esta edición. El asunto se iba poniendo cada vez más serio. La presencia de Corrosion Of Conformity era otro de los puntos de interés del día, pues aunque les hemos visto en varias ocasiones, el poder hacerlo con Pepper Keenan

liderando el cotarro es otro cantar. Acústica algo tosca de inicio pero que fue mejorando a medida que iban a atacando ‘Señor Limpio’, ‘Paranoid Opiod’, ‘Albatross’ y ‘Vote With A Bullet’. Su manejo de los riffs sigue siendo mano de santo para los que buscábamos un poco de headbanging a esas horas de la tarde. A pesar de que estaba anunciado que celebrarían el 25 aniversario de Deliverance, al final se decidieron por un set que repasó su etapa de los 90 con ‘Clean My Wounds’ como colofón final. Con tanto riff de alto voltaje, Wilco fueron algo así como un oasis en mitad de la jornada. Con los de Jeff Tweedy a estas alturas de la película no hay término medio que valga: o te aburren o los adoras. Los que estamos en el segundo grupo ya sabemos de lo que son capaces tras haberles visto en sus constantes visitas a nuestro país. Pero aún con todo no deja de ser asombroso la finura con la que tocan. Ni una nota fuera de


THE CULT

sitio, como siempre rozando la ejecución perfecta. Incluso los que estaban más pendientes de cotorrear al comienzo de su actuación acabaron por rendirse ante ellos en cuanto la banda de Chicago empezó a entonarse de verdad con ‘A Box Full Of Letters’, ‘I’m Always In Love’, ‘Heavy Metal Drummer’ y una ‘Impossible Germany’ cuyo solo a cargo de Nels Cline es desde hace tiempo historia moderna del rock. Si bien el repertorio no varió mucho de lo que suele ser habitual, eché en falta ‘At Least That’s What You Said’ y ‘A Shot In The Arm’, que hubiera sido la guinda del pastel. Parece que en otoño se avecina nuevo álbum. Veremos si son capaces de recuperar en estudio el nivel que aún siguen manteniendo en vivo. La vertiente más clásica continuaba en el escenario Love. Algunos se atrevieron a dudar de la valía de Morgan en un evento como éste. Pues bien, después de su paso por las tablas, me

MOTT THE HOOPLE

temo que más de uno se tuvo que retractar. Es de justicia que la organización apostase por darle a un grupo nacional un horario tan adecuado como el que disfrutaron los madrileños. El combo liderado por Carolina de Juan volvió a dejar claro por qué está siendo una de las mejores noticias que ha dado la música de este país en los últimos tiempos. Como una versión reducida de lo que acostumbran a ofrecer en salas, destacaron la emocionante ‘Home’, la soberbia cover de ‘The Night They Drove Old Dixie Town’ de The Band, ‘Sargento De Hierro’ (nudo en la garganta y pelos de punta) y el clásico cierre a capella de ‘Marry You’. Como siempre, Nina se mostró tímida y agradecida con todos los que se habían reunido para verlos. Tan natural como el talento que tienen para tocar la fibra. Uno no puede afrontar un concierto de The Cult con la tranquilidad con la que vería cualquier otro espectácu-

lo. La veterana banda inglesa nos ha acostumbrado a alternar tardes de gloria con momentos esperpénticos. Era su tercer round en el Azkena. La primera actuación, en 2011, ha pasado a la historia de este festival como el día del Señor Piso, donde un Ian Astbury fuera de sí, y con un look marcado por unos pantalones al estilo de MC Hammer, estuvo más pendiente de todo lo que ocurría a su alrededor que de ofrecer un buen show. Hace dos años, y a una hora más propia de acabar de destrozar el cuerpo en las carpas, The Cult nos dejaron a todos con la boca abierta con el mejor concierto de la edición, y sin duda, uno de los mejores de la historia del festival. Por lo tanto la pregunta estaba en el aire: ‘¿Qué banda nos vamos a encontrar esta noche?’. O mejor dicho, ‘¿Qué Ian nos vamos a encontrar hoy?’. Todas estas cuestiones que en ningún otro grupo tienen cabida, son la respuesta a por qué The Cult no reinan como deben teniendo todos los ingredientes para hacerlo. La expectación era altísima, venían a tocar en su práctica integridad su obra más vendedora, que quizás no la más trascendental, uno de los discos definitivos de hard rock de todos los tiempos, Sonic Temple. Un bolo que empieza con ‘Sun King’ tiene que ir bien a la fuerza, pero algo en la cabeza de Astbury, cómo no, no lo iba. La banda, como es habitual, sonaba como un tiro, aunque se echó en falta que Damon Fox cogiera más la guitarra, pero el cantante andaba enfurruñado con todo lo que podía. Primero los monitores lo traían loco, luego el punto de mira de sus problemas se desplazó a las panderetas y, por último, se encabronó con el calor que le proporcionaba su chaqueta de cue69


PHIL ANSELMO & THE ILLEGALS

ro abrochada hasta la barbilla. Lo cierto es que, pese a la fuerte sensación de que todo se podía ir a la mierda en cualquier momento, Ian cantó gran parte de las estrofas (sí, sabemos que no debería ser noticia) de canciones que pensábamos no escuchar nunca en directo como ‘New York City’, ‘American Horse’ o ‘Soul Asylum’. Y el final de la primera parte del setlist con ‘Fire Woman’ puso Vitoria patas arriba. Con un “hasta aquí el Sonic Temple” que quizás reflejaba los verdaderos motivos de la incomodidad de Astbury, dio comienzo la segunda mitad del concierto, y corear clásicos como ‘She Sells Sanctuary’, ‘Rain’, ‘Wild Flower’ o ‘Love Removal Machine’ hicieron esbozar esas sonrisas de felicidad alrededor que tanto nos gusta ver en un festival. El final del concierto con Duffy abrazando, probablemente aliviado, a Astbury, expli70

ca muy bien la velada. Y sí, The Cult volvieron a reinar en Mendizabala. Con el precedente de Glassjaw del día anterior, temíamos que Phil Anselmo tampoco estuviese a la altura para clausurar la edición de este año. Bien sabido es que en los últimos tiempos ha sido más protagonista por noticias extramusicales que por sus nuevos proyectos dentro del metal extremo. Pero para nuestra sorpresa, nos encontramos ante un concierto que se hizo incluso corto. A buen seguro que si hubiera basado el repertorio en los temas de sus discos con The Illegals, la sensación hubiera sido otra. Pero si en cambio cae una selección de lo mejor de Pantera, la historia es muy diferente. Bastó con que le diese cancha a los temas de Vulgar Display Of Power (‘Mouth For War’, ‘Walk’, ‘This Love’, ‘Fucking Hostile’) para que el respetable se volcase ante semejante festín metálico. Tampoco hay que fal-

tar a la verdad y debemos señalar que Anselmo anda con la voz algo justita. Sus acompañantes, aunque competentes, carecen del carisma de los otros tres cowboys del infierno, pero aun así, nos dibujaron una sonrisa de nostalgia mientras enfilábamos el camino a la salida. Terminamos ya con esta crónica y se nos queda un pequeño vacío. Hemos estado esperando todo un año a que llegara NUESTRO festival, y cuando estamos allí, se nos pasa volando entre conciertos, comilonas, muchas risas, abrazos, cervezas con amigos y algún que otro tambaleo. Así que no nos queda otro consuelo que poner una vez más el cronómetro en marcha. Comienza de nuevo el sufrimiento y la esperanza de tener otro cartel inolvidable. Y una vez más gritamos con el puño en alto “¡Al Azkena se va, y punto!”. Rogamos a los dioses que la espera pase rápido.


TOOL

DOWNLOAD MADRID FESTIVAL 28-30/6/2019 - CAJA MÁGICA (MADRID) TEXTO: GONZALO PUEBLA, JORDI MEYA, MARC LÓPEZ FOTOS: ANDREA ESTEBARANZ

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L

a tercera edición del Download Madrid contó con dos grandes protagonistas: Tool y Slipknot, que eclipsaron al resto. Bueno, y la ola de calor que nos hizo sudar como nunca. Pero eso no significa que durante tres días no pudiéramos disfrutar de otra gran cantidad de conciertos de algunos artistas que no son tan habituales en nuestros festivales. Un punto a favor para un evento que sigue destacando por su comodidad para moverse entre escenarios –aunque se echó de menos el césped- y variedad. Aprovechamos para dar las gracias a todos los que se acercaron a nuestro stand de firmas y a quienes hicieron posible que Papa Roach, Enter Shikari, Megara, Lovebites, The Interrupters y Toundra compartieran un rato de su tiempo con todos vosotros. VIERNES 28 Si había alguien que necesitase entrar en calor (aún más), nada mejor que una buena ración de hardcore a primera hora de la tarde. Con el sol

pegando de cara bien fuerte, Comeback Kid salieron a estrenar la zona de los escenarios principales. Andrew Neufeld parecía un alemán en Mallorca más rojo que un cangrejo, pero le echó valor y gracias a la ayuda de sus compañeros y el público fue capaz de defender con holgura canciones como ‘Surrender Control’ y ‘Somewhere, Somehow’. Que acabasen su repertorio con la infalible ‘Wake Up The Dead’ mientras los de seguridad nos refrescaban a base de manguerazos, fue la manera perfecta de cargar pilas para lo que quedaba por delante. Vita Imana desvirgaron el escenario principal a base de groove metal y un repertorio que alternó temas antiguos (‘Un Nuevo Sol’) y más recientes (‘Desfiguradas’, ‘No En Mi Nombre’). La nueva formación se mostró muy bien compactada y logró que las primeras filas botaran a gusto. En el Stage 3 los incorporados a última hora Liily podían a priori desentonar por un estilo más cercano al garaje o el indie y su pinta totalmente

hipster, pero la verdad es que aportaron un punto de frescura. Seguro que en una sala pequeña, estos californianos la pueden liar parda. Algo parecido podría decirse del trío belga, Brutus. Su aparición en Download fue algo así como un pequeño aperitivo de lo que pueden ofrecer pero desde luego, su potencial es enorme. Stefanie Mannaerts canta y toca la batería de maravilla, logrando que la banda suene algo así como PJ Harvey al frente de Russian Circles. Fascinantes. Un rato después de haberse pasado por nuestro stand para encontrarse con sus fans, Papa Roach salieron al escenario principal con ganas de reivindicarse. El grupo está viviendo una segunda juventud y cuenta con una buena colección de nuevos hits que añadir a sus clásicos de siempre. Si bien su acercamiento a sonidos más pop no es del agrado de todos, es indudable que su evolución les ha servido para conectar con nuevos fans. Como lo es que Jacoby Shaddix es un frontman capaz de ponerse a cualquiera en el bolsillo. Su concierto 73


GRAVEYARD

ENTER SHIKARI

PAPA ROACH & RZ TEAM

empezó con ‘Who Do You Trust?’ e incluyó temas como ‘Getting Away With Murder’, ‘Between Angels And Inscets’, ‘…To Be Love’, la imprescindible ‘Last Resort’, coreada en masa, y hasta una versión de ‘Firestarter’ dedicada al fallecido Keith Flint, antes de terminar con su nuevo himno ‘Born For Greatness’. Toda una lección de lo que debe ser un concierto de festival. Children Of Bodom se prodigan más bien poco en directo y viendo su regulera actuación en el Stage 2 casi que mejor. Ni sonaron bien ni Alexi Laiho se le vio con fuerza suficiente para tirar aquello adelante. Otra oportunidad perdida por parte de los finlandeses. De entre todos esos secretos a descubrir en los escenarios pequeños, teníamos bien claro que The Wizards serían uno de los vencedores del viernes. No nos equivocamos. Los bilbaínos están que salen y van a por todas. Dispuestos a comerse con patatas cada centímetro de las tablas, 74

hicieron que ‘Destiny’, ‘Circle Of Time’, ‘Calliope (Cosmic Revelations)’ o ‘Who Are You, Mr. Gurdjieff?’ atronaran de lo lindo. Desde luego su presencia escénica es arrebatadora, con todo un Ian Mason incansable en su labor de sumar nuevos soldados en su cruzada mágica. Muchas bandas de su rollo venderían a sus madres por tener un frontman así. No nos cabe duda de que con estos brujos, lo mejor está aún por llegar. Lo de Turnstile fue un verdadero coitus interruptus, pero coitus al fin y al cabo. Por algún motivo que desconocemos, los de Baltimore no completaron el tiempo que tenían asignado, pero aun así, mientras estuvieron encima del escenario, fueron la polla. Con un Brendan Yates sin camiseta y una melena cada vez más larga, recordó a Brendon Boyd de Incubus en versión hardcoreta. A ratos se acercan a Suicidal Tendencies, a otros a Jane’s Addiction, pero lo cierto es que su energía es absolutamente contagiosa.

Quienes andan preocupados por el relevo en los cabezas de cartel de los festivales, no tiene más que mirar a Sabaton como un firme candidato. Su power metal facilón acompañado de un show de estética militar, con tanque incluido, y llamaradas a cascoporro es una fórmula que ha conectado tanto con una nueva generación de metalheads que los aclama como grandes héroes. La pena es que no logren transmitir absolutamente nada. Lo mismo que Scorpions quienes llevan arrastrándose más de lo debido. Claro que con dos copas de más todavía te puedes poner a corear ‘Blackout’ o ‘Big City Nights’, pero el segmento acústico, los medleys y el solo de batería, son para echarse a llorar. Intentando sacudirnos la caspa y el olor a rancio de Scorpions, buscamos refugio en un mini de kalimotxo y un poco de punk rock facilón. Me First And The Gimmie Gimmies parecían la solución idónea, pero no esperába-


MEGARA

THE B-52’S

WILL HAVEN

LOVEBITES

mos que viniesen con una alineación de circunstancias. Con Joey Cape y Jay Bentley en casa (Fat Mike hace tiempo que dejó de girar con ellos en Europa), Stacey Dee de Bad Cop/ Bad Cop y CJ Ramone fueron los encargados de ocupar sus puestos. Esto hizo que el peso del concierto recayese en el bueno de Spike Slawson, al que se le vio bastante solo sin poder interactuar entre tema y tema con sus compañeros como es habitual. Por contra, vimos una banda más sobria que de costumbre que despachó las covers de casi siempre (‘Heart Of Glass’, ‘Ghost Riders In The Sky’, ‘Uptown Girl’, ‘Karma Chameleon’, ‘I Will Survive’), aunque esta vez se dejaron en el tintero ‘I Believe I Can Fly’. Demasiado formales para ser ellos, aunque pasamos un buen rato. Turbonegro son una elección obvia para cerrar un festival ya que los noruegos son garantía de fiesta. Pero esta vez los problemas técnicos se cebaron con ellos. A Tony Sylvester o

se le escuchaba demasiado alto o directamente ni le funcionaba el micro, por no hablar de que el fantástico tono de guitarra de Euroboy tampoco lució como debería. Aun con todo, estos profesionales de la juerga poseen tal cantidad de himnos que tienes que estar muy muerto para no resucitar y ponerte a hacer el gamba al son de ‘The Age Of Pamparius’, ‘Get It On’, ‘City Of Satan’, ‘All My Friends Are Dead’ y ‘I Got Erection’. El mejor pre-calentamiento antes de la semana del Orgullo. SÁBADO 29 Que los madrileños Walking With Wolves y los catalanes Graveyard no acabaran derretidos en el escenario fue auténtico milagro. Con una temperatura de más de 40 º grados se hace difícil disfrutar de un concierto –aunque los manguerazos de la organización ayudaron-, pero el metalcore new school de los primeros perdió la batalla ante el death old

school de los segundos. No es cuestión de comparar porque son estilos absolutamente distintos, y técnicamente son buenos, pero quizá los jóvenes lobos deberían fijarse en perros viejos como Graveyard para aprender a morder de verdad. Hace tiempo que Red Fang dejaron de ser el sabor del mes dentro de la escena stoner. Cada vez más predecibles en estudio, al menos siguen conservando su mejor baza: el directo. Desde la apertura con ‘Blood Like Cream’ sonaron realmente bien y no les costó demasiado poner al respetable de su parte. Con un setlist que pasó de puntillas por su último y prescindible Only Ghosts, los de Portland apostaron por sus temas más reconocibles (‘Malverde’, ‘Wires’, ‘Dirt Wizard’, ‘Prehistoric Dog’) para hacernos sudar. Dudo que vuelvan a causar el mismo revuelo de hace unas cuantas temporadas, pero por su humildad y saber hacer, se siguen ganando el cariño del público en cada 75


STONE TEMPLE PILOTS

concierto. Los barceloneses Ànteros ofrecieron una buena actuación después de haberse rodado durante más de un año presentando su debut Cuerpos Celestes. Los desarrollos instrumentales y las partes más screamo siguen resultando más interesantes que cuando se ponen más melódicos, pero habrá que estar atento a lo que nos deparan en su siguiente obra. Los que cazamos su actuación del año pasado en el Mad Cool, sabíamos que lo de Rival Sons sería una apuesta segura. Y así fue. A día de hoy pocos combos son capaces de hacerles frente en el panorama classic rock internacional. Simplemente, es que lo tienen todo. Un cantante como Jay Buchanan que va sobrado de clase, chulería y, por supuesto, cuerdas vocales. En Scott Holiday tienen un maestro de crear riffs como rosquillas y la pegada de Mike Miley

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BERRI TXARRAK

es deudora del gran John Bonham. Pero sobre todo, los de Long Beach tienen canciones con mayúsculas capaces de enganchar a cualquiera que todavía siga creyendo en este invento llamado rock and roll. ‘Pressure And Time’, ‘Electric Man’ (¡ese riff!), la colosal ‘Torture’ y ‘Open My Eyes’ pusieron al festival entero comiendo de la palma de su mano. Hasta tuvieron tiempo para acometer una ‘Shooting Stars’ que recuerda a los grandes himnos de estadios de otra época. ¿La mejor banda de su género en esta última década? Está clarísimo. El fenómeno Megara sigue creciendo. Su propuesta está pensada para que entre por los ojos incluso más que por los oídos, con un llamativo escenario de fantasía, bailarinas y coreografías poco habituales en el mundo del metal. Pero no es menos cierto que su vocalista Kenzy canta la mar de bien y que sus temas tienen gan-

cho. Su último disco se llama Aquí Todos Estamos Locos, y su espectáculo hizo honor al título. En el Stage 1, la fiesta vikinga de Amon Amarth arrasó con todo. Con un gigantesco casco de cuernos sustituyendo a su habitual barco, y más llamas que en unas Fallas, los suecos cumplieron la misma función que sus compatriotas Sabaton habían hecho el día antes, aunque musicalmente molan bastante más. Temas como ‘Deceiver Of The Gods’, ‘The Way Of Vikings’, las nuevas ‘Shield Wall’ y ‘Raven’s Flight’ o ‘Twilight Of The Thunder God’ son perfectas para cantar puño en alto y el gigantón Johan Hegg es de esos tipos que se hacen querer. Otra conquista más para su currículum. Había curiosidad para ver en qué estado estarían Will Haven, la banda de Sacramento que siempre ha quedado a la sombra de Deftones. Y aunque


AMON AMARTH

su metalcore con toques noise no resulta tan rompedor como en los 90, la verdad es que siguen teniendo algo especial. También la energía y pasión del vocalista Grady Avenell ayudó a que su bolo fuera una de esas perlas que pasan inadvertidas al lado de otros nombres más populares. Entre el morbo, la curiosidad y el miedo andaban las ganas por ver a Stone Temple Pilots. Scott Weiland es insustituible, pero en Jeff Gutt han encontrado un muy buen reemplazo. El tipo lució vocalmente con un timbre muy parecido al de su fallecido predecesor y, claro, sus compañeros hacen que aquello suene como los STP de siempre. Si le sumas un repertorio repleto de algunos de los mejores hits de los 90 –‘Wicked Garden’, ‘Vasoline’, ‘Intersate Love Song’…-, poco más hay que pedir. Sólo esa versión de ‘Plush’ con tanto parón y arranque no acabó de funcionar, pero hay que

reconocer que la emoción flotó en el aire durante todo su concierto. Los grupos japoneses siempre logran sorprender y Lovebites no fueron una excepción. Luciendo unos trajes blancos y tacones, estas chicas demostraron que lo suyo no es sólo imagen. Heavy metal de siempre, pero con ese punto especial y épico que tanto gusta en esos lares. Curiosas. Si el sábado se notó una mayor afluencia de público era por una obvia razón. El retorno de Slipknot a nuestro país tras una década de ausencia logró congregar a todos los asistentes ante un escenario principal donde ya se mascaba la tensión desde minutos antes. Se hicieron de rogar mientras aguardábamos a que cayese el enorme telón que cubría la puesta en escena. Hasta que comenzó a sonar la mítica intro de Iowa y una sonora ‘People = Shit’ hizo que aquello estallara por los aires. Sin

apenas tiempo de tomar respiro, no estamparon ‘(sic)’ y ‘Get This’ en todos los morros. Aquello no parecía un concierto. Era una batalla. Con ‘Disasterpiece’ y ‘Before I Forget’ pensamos que no iban a tener compasión. Hasta ‘Unsainted’ fue bien recibida. Pero aquello se empezó a resentir en la parte central en cuanto los enmascarados de Iowa comenzaron a encadenar temas algo más pausados como ‘Pyshosocial’, ‘The Devil In I’ o ‘Vermilion’. Eso y los parones para coger algo de aire (aún no nos explicamos como Corey Taylor pudo salir a cantar con esa gabardina en plena ola de calor), provocaron que el ritmo del concierto se ralentizase más de lo deseado. Por otro lado, y coincidiendo la fecha con el 20 aniversario de su álbum homónimo, se esperaba algún guiño especial. Pero en lugar de tocar ‘Wait And Bleed’ o ‘Eyeless’, optaron por un nuevo corte como ‘All

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SLIPKNOT

Out Life’. Es cierto que la locura impredecible de sus primeros días hace tiempo que se marchó para ya no volver, pero a cambio tenemos una formación más profesional, que suena como un cohete y un Taylor que vuelve a rugir como en los mejores tiempos. No se puede decir que fuese un bolo redondo, pero el bis con ‘Spit It Out’ y ‘Surfacing’ volvió a poner las cosas en su sitio dejándonos un mejor sabor de boca que en su última última visita de 2009. Mención especial a un Sid Wilson que estuvo más pendiente de recorrer el montaje escénico provocando al público y a sus compañeros que de tocar. Desde luego, el tío se lo paso pipa. Nadie podía competir con Slipknot, pero Enter Shikari llevaron el solape tan bien como pudieron y eso que se llevaron un buen susto al perderse todo su equipo en su vuelo, como nos contaron de camino a nuestro stand de firmas unas horas antes. Por suer-

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te, éste llegó en el siguiente y pudieron ofrecer su show con cierta normalidad, pese a no haber podido probar ni sonido. Su concierto no pasará a la historia, pero con un set que incluyó ‘The Last Garrison’ o ‘…Meltdown’ ofrecieron una buena alternativa a quienes querían refugiarse de la caña de Slipknot y bailar un poco. Aunque poco a poco van anunciando más fechas dentro de su gira despedida, todos tenemos claro que el final está cerca y que cada oportunidad de ver a Berri Txarrak es algo especial. Pero lejos de dejarnos llevar por la morriña, el trío consigue que disfrutemos del presente. En el Stage 2, sonaron increíblemente bien y tuvieron a todo el mundo a sus pies repasando toda su trayectoria con ‘Jaio. Musika.Hill’, ‘Espero Zaitzaket’, ‘Spoiler!’ u ‘Oreka’. Se les echará tanto de menos… Pese a la dura competencia, The Baboon Show no son de los que se

arrugan y de nuevo Cecilia Boström y los suyos le echaron ovarios y huevos para descargar su rock punkerizado. Viniendo del sonidazo que habían tenido Slipknot y Berri Txarrak, a Leprous les faltó volumen. No sabríamos decir si fue por culpa de una acústica que no estuvo a la altura de la complejidad que su música demanda o por lo tardío de la hora, pero el paso por las tablas de Einar Solberg y los suyos me dejó muy frío. Le pusieron todas las ganas y descargaron lo mejor de su cancionero (‘Stuck’, ‘The Cloak’, ‘The Price’ y hasta la versión del ‘Angel’ de Massive Attack), pero ni por esas. Esperaremos a su vuelta en otoño con nuevo disco bajo el brazo para desquitarnos. A las misma hora que actuaba Perturbator, nosotros estábamos pinchando como parte del equipo de Back To The 90’s, así que nada os podemos contar, aunque nosotros nos lo pasamos de puta madre. Por suer-


SOULFLY

ARCHITETCS

MOTT THE HOOPLE

TOUNDRA

te, en octubre vuelve para actuar en salas, así que le debemos una. DOMINGO 30 Por motivos que desconocemos, más allá de la dificultad de ser la primera banda del día, Bones For Minerva no cumplieron con las expectativas que teníamos puestas en ellas. Sonaron sin fuerza, y quizá por el calor, les faltó energía. Puesto a sacar algo positivo dentro de lo malo, es que la pobre asistencia hizo que fueran pocos los que se pudieran llevar una impresión equivocada de lo que puede ofrecer la banda. Otra vez será. El mal sabor de boca nos lo quitaron de golpe Brass Against con sus versiones de Rage Against The Machine o Beastie Boys con los vientos como protagonistas. De acuerdo que tocar temazos de otros es jugar con ventaja, pero eso no quita que la banda toca de maravilla y le da su propia personalidad. Además, su vocalista

Lisa Colby es un vendaval. Una de las revelaciones de esta edición. nothing. nowehere., alias de Joe Mulherin, también aportó diversidad a un festi destinado a los sonidos duros. Apoyado de un guitarra y un batería, sus canciones tuvieron más empaque respecto al disco y su flow nos hizo mover a gusto. Ver a Toundra convocando a tanta gente a una hora tan temprana como si fuesen un grupo guiri, ya no nos sorprende. Se lo han ganado a base de mucho trabajo y de tocar en todos lados. Eso y que siguen sonando de maravilla. El set se nos hizo algo corto, con mucha presencia de Vortex (‘Cobra’, ‘Tuareg’) pero igualmente abandonaron el escenario triunfales. Nada nuevo bajo el sol. La representación punk pop del festival vino de la mano primero de State Champs y luego de As It Is, dos formaciones en auge dentro del estilo, aunque cada uno con sus matices. Los

americanos apuestan por la zapatilla melódica, mientras que los británicos están tirando más hacia el emo mainstream. Inusual en él, a Derek DiScanio de State Champs se le vio falto de fuelle y no fue hasta mitad del bolo que se le vio cómodo. Pese a ello, dejaron una buena impresión. Al igual que As It Is quienes le pusieron muchas ganas e hicieron felices a sus no pocos fans. A su lado, Soulfly parecieron dinosaurios. A Max Cavalera se le vio mejor que en sus últimas visitas, pero el grupo ha perdido la fuerza necesaria para descargar su material como sería necesario. Algunos lamentamos la desaparición hace unos años de una banda tan potente como letlive., pero ver como su líder Jason Butler se ha rehecho tan rápido con un nuevo proyecto es toda una alegría. Y por lo que vimos el domingo, Fever 333 tienen posibilidades de llegar a un público incluso mayor. 79


FEVER 333

Su fórmula tiene la dosis justa de rock combativo, rap contemporáneo y estribillos melódicos para cantar con el puño en alto. Encima sus nuevos compañeros, el ex-The Chariot Stephen Harrison y la bestia de los tambores Aric Improta, están igual de chalados que él y hasta suenan mejor. Los que hemos visto a Butler en acción anteriormente sabemos que es un maestro en liarla. Y aunque esta vez estuvo más contenido, el hecho de que se subiese hasta uno de los baños portátiles que había cerca del escenario, o que sembrase el caos subiéndose a una montaña de monitores y patinando sobre los flight cases, siguen haciendo de él un frontman espectacular. Uno de los conciertos definitivos de todo el fin de semana por unanimidad. En cambio lo de Architects fue una de las grandes decepciones. Mira que en su última gira se mostraron a un nivel altísimo, pero en esta ocasión su técnico

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de sonido les hizo un roto. No es que el grupo no lo intentara, pero era muy complicado disfrutar de temas como ‘Naysayer’, ‘Holy Hell’ o ‘A Match Made In Heaven’ cuando casi no escuchan las guitarras. Por suerte, en el Stage 4 nos esperaban The Interrupters y su irresistible ska punk. No negaremos el amor que sentimos hacia ellos, pero es que cómo no vamos a quererlos con un concierto como el que ofrecieron. La banda suena de coña, tienen temas redondos (She’s Kerosene’, ‘Title Holder’), desprenden buen rollo y encima versionan a Operation Ivy con ‘Sound System’. La despedida con ‘Family’ no pudo ser más adecuada porque cada vez son más la que quieren formar parte de ella. Del cielo pasamos al infierno con Watain, pero y tan a gusto. Los suecos descargaron su black metal de manera atronadora y se convirtieron en la banda más amenazante que pasó por la

Caja Mágica. Aun centrándose en su último Trident Wolf Eclipse, volvieron a noquearnos. Puede sonar duro, pero lo cierto es que desde que Deryck Whibley estuvo a punto de mudarse al otro bario, Sum 41 están que se salen. Hay quien todavía les recuerda como aquellos chavales que salían en la BSO de American Pie y aunque siguen tocando ‘Motivation’, ‘In Too Deep y ‘Fat Lip’, cada vez parecen más decididos a desmarcarse de la imagen de grupo para adolescentes que tuvieron en su día. Sonando como un cañón, nos pusieron a botar y hacer headbanging a partes iguales con ‘The Hell Song’, ‘Fake My Own Death’, ‘No Reason’ y ‘Still Waiting’. Las nuevas ‘Out For Blood’ y ‘Death In The Family’ no hicieron más que confirmar que su inminente Order In Decline seguirá derroteros similares. Nos quitaron unos cuantos años


SUM 41

de encima de un plumazo. Que Tool ha sido el nombre que ha hecho marcar la diferencia al Download este año en cuanto a cartel es algo que no admite discusión. Su fecha en exclusiva en España hizo que muchos se desplazasen hasta Madrid sólo por ellos, aunque al día siguiente fuese lunes. Pero lo que vimos y vivimos fue toda una experiencia que mereció cualquier esfuerzo. Una vez colocada en posición la estrella de siete puntas que coronaba el escenario, Adam Jones, Justin Chancellor y Danney Carey tomaron posiciones como el que se sienta en el sofá a ver la tele. Sin estridencias innecesarias. Fue entonces cuando la figura de Maynard James Keenan emergió de entre las sombras, nos susurró el comienzo de ‘Aenima’ y nos cogió de la mano para llevarnos a un viaje sin retorno. Al igual que A Perfect Circle el año pasado, dispusieron de un

MOTT THE HOOPLE TOOL

sonido apabullante, rozando la perfección. Eso, unido a unos visuales donde se proyectaban sus icónicos e inclasificables videoclips, hizo que entrásemos en trance. Éxtasis colectivo al interpretar ‘Schism’ y ‘Parabola’ e instantes de reflexión para comprobar in situ como suenan ‘Descending’ e ‘Invincible’ en vivo. Si esto es lo que finalmente nos aguarda en su próximo trabajo (¿será verdad que lo tendremos a finales de agosto?), ya podemos ir frotándonos las manos. ‘Intolerance’ fue la gran sorpresa recordando su primerizo Undertow. Obvia decir que sonó a gloria pura, igual que una ‘Forty Six & 2’ de otro planeta. Con ‘Stinkfist’ se marcharon como llegaron, dejándo al personal en una nube. Tool jugaron con nuestra mente durante hora y media para demostrar una vez más que son uno de esos pocos privilegiados que están por encima del bien y el mal. A sus pies.

A petición de Tool, el concierto de Boston Manor se cambió de hora para no coincidir con su actuación. Una jugada que acabó favoreciendo a los ingleses quienes acabaron cerrando el Stage 2 y reuniendo a más público. Los de Blackpool sacaron su vena hardcoreta y sonaron mucho más potentes que en disco. Los temas de su último trabajo Welcome To The Neighbourhood ganaron muchos enteros al sonar más rock y menos pop, y pese a las dimensiones del escenario, no se les quedó grande en absoluto. Una actuación que a buen seguro sirvió para que muchos les pusieran en su radar. Y es que aparte de pasarlo bien, un festival también debe servir para que descubras a talentos menos conocidos. Esperemos que el año que viene podamos seguir haciéndolo en Download Madrid, aunque ojalá que con algo más de fresquito.

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SLIPKNOT

RESURRECTION FEST 4-6/7/2019 - RECINTO RESURRECTION (VIVEIRO) TEXTO: SERGIO POZO FOTOS: ALEX BELZA, UNAI ENDEMAÑO, V. JUNCAL

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L

a cabra tira al monte y si con el Download no había suficiente nos fuimos de nuevo a Galicia. Siempre bromeamos diciendo que el chuletón y el marisco son los verdaderos cabezas de cartel del festival, y es que en aquellas tierras se come que da gusto. Si a eso le sumamos una temperatura excelente y un paraje paradisíaco… ¿qué más se puede pedir? Música metal y hardcore. ¡Cómo no acudir a una llamada de ese calibre! Lo tienen todo a favor los jodidos. El Resu lleva catorce años currando, creyendo en ellos mismos y queriendo al proyecto como a su vida misma. Eso es genial ya de por sí, pero lo más importante es que, además, saben transmitir ese cariño y esa pasión al público. La gente arrasa con el merchan oficial, se tatua el logo del festi y empatiza al 100% con un festival que se ha convertido en un referente. Por mucho que haya crecido, el evento sigue siendo entrañable y familiar. Eso ha calado en la gente joven que apuesta por acercarse a Viveiro aunque no sea la ubicación más práctica de la geografía nacional. Entrando en materia, empieza a ser complicado ver una banda en el cartel que no haya actuado con anterioridad. No es una crítica, ni mucho me-

nos, es simplemente un hecho. Tal como estaba el panorama para fichar bandas este año, el cartel del Resu fue cuanto menos, completo y más ecléctico que nunca. JUEVES 4 Nada más salir del hotel nos tocó el premio gordo: lluvia. Que sí, que solo es agua, pero uno tiene una edad y pensaba en los dos días que quedaban por delante. Mientras no lloviera para Slayer… Retrasamos la salida para ver si la cosa se arreglaba y… nada de nada. Gojira son un referente y todo fan del metal lo sabe. Quizás moló más la otra vez que tocaron en el Main stage ya que aquellos circle pits o walls of death tan épicos se echaron de menos, pero la banda sonó igual de infalible que siempre. Cierto es también que el bolo fue casi calcado al del 2014 pero eso no quita que temas como ‘Flying Whales’ o ‘Silvera’ te pongan más caliente que el cenicero de un bingo en los 80. Siberian Meat Grider fueron una de las sorpresas del festi. Y es que todo lo que tenga un regusto old school nos encanta. Esa mezcla entre thrash, hardcore y punk está guapa. Actitud, fuerza y mucha mala ostia. Vamos, lo

ideal para la carpa a media tarde del primer día de festi. Toundra dejaron a todo el respetable boquiabierto en su primera visita al Resu cuando por aquellos lares solo había como público hardcoretas exigentes. Ante aquel derroche de calidad no tuvieron otra que mostrar sus respetos hacia la banda y eso es lo que ocurre siempre con su directo. Eso sí: hemos entrado en un punto monótono un poco peligroso. Ver a un concierto de Toundra es como ver una carrera de MotoGP ya que sabes qué ocurrirá en todo momento. Es el peligro de todas las bandas y más aún cuando eres instrumental. Ya rompieron su rutina con el proyecto de Exquirla y, sinceramente, me cuesta pensar cómo volver a sorprender al público. Un cambio de rumbo se agradecería. Eso sí: no dejéis de diseñar esas camisetas tan bonitas. Sin duda alguna, los diseños más cuidados y bonitos del puesto de merchan del festi. Sí, por fin llegaba el momento Slayer. En 2013 apenas me enteré de algo debido a un error de cálculo con la cantidad de Jager que introduje en mi organismo, así que esta vez, y más si cabe siendo la despedida de uno de mis grupos de cabecera, estaba dispuesto a gozarlo como el que más. Y 83


SLAYER

sí… una mierda para mí. Llegó el diluvio universal a Viveiro en forma de tormenta eléctrica. Todos huímos despavoridos a refugio mientras leíamos con resignación en las pantallas que el concierto debía retrasarse. Apenas cinco minutos bastaron para empaparme de arriba abajo y cagarme en todo. Después de esperar pacientemente a que pasara la tormenta volvimos con unos cuantos miles de fans más a disfrutar de la mejor banda de thrash metal de la historia. Pero entre la incesante lluvia y la inevitable comparación con su último directo en el Club Sant Jordi de Barcelona, aquello destacó por ser muy épico y poco más. Que para verlo en casa con los rayos de fondo y la gente gritando “Raining Blooood” de puta madre, pero para estar allí viviéndolo en primera persona me sobraban 20 años o me faltaban 5 birras. No me malentendáis: Slayer nunca fallan y volvieron a hacer un concierto impecable. Se les echará de menos. Intuíamos que Parkway Drive iban a 84

dar un concierto memorable y no fallaron. Los australianos se plantaron con toda la artillería y ofrecieron un espectáculo a la altura de un cabeza de cartel. Fuego a mansalva e incluso un cuarteto de cuerda que bajó en una plataforma durante ‘Writings On The Wall’. Los temas de Ire y Reverence monopolizaron el set para rabia de sus fans más antiguos-aunque se acordaron de ‘Carrion’ y ‘Karma’- pero es que realmente son los que mejor se adaptan a su nuevo estatus. Un concierto de esos que consagra a una banda. Por desgracia para Batuskha, la prueba de resistencia que había supuesto aguantar el día, hizo que su misa de black metal no apeteciera a casi nadie. Más allá de la batalla interna que han protagonizado, su música sigue resultando interesante... pero no en estas circunstancias. Otra vez será. VIERNES 5 Empezamos la jornada del viernes con

PARKWAY DRIVE

While She Sleeps. La inesperada

ausencia de Loz Taylor fue suplida por Scott Kennedy de Bleed From Within, y aunque la tarea no era fácil lograron pasar el percance. Todo lo contrario que Trivium que lo único que hacen es desaprovechar oportunidades y bajar el listón cada vez más. Siguen sin tener hits y su directo es aburrido y demasiado descafeinado. Lo siento pero ya no os damos más oportunidades. Lo de Wormed todavía no sé si me gustó o no. Necesito un par de semanas más para asimilar aquello. Eso sí: no creo que sea la mejor banda para que los Resu Kids se introduzcan en la escena del metal. Y mientras asimilábamos la propuesta de Wormed nos acercamos a la carpa a ver a Venom Prison y joder… se convirtieron en los campeones de esta edición. No podemos decir nada malo de una banda que se muestra en plena forma con Larissa en las voces haciendo un trabajo impecable y digno de admiración. Somos fans a muerte


TRIVIUM

de esta bandaza a la que os recomendamos desde ya que sigáis la pista. Una hora de felicidad absoluta. Ver a Arch Enemy siempre está bien y aunque seguimos echando de menos a su anterior vocalista, Alissa y los suyos dieron un buen recital. Empiezan a tener un repertorio con grandes temas que se están convirtiendo en clásicos y eso siempre es sinónimo de disfrute. Quizás es demasiado fácil verles en directo y no olvidemos que lo mucho acaba cansando. Todo un punto menos épico que en otras ocasiones hasta que el chaval de la silla de ruedas cuya foto se ha hecho viral decidió que la música está hecha para darlo todo. Os aseguro que ver ese momento en primera persona impacta. Porque su cara de felicidad al atravesar la marea humana, de tener a la banda tan cerca… joder, eso es la música. Una lección de vida para todos aquellos que nos dejamos llevar muchas veces por el cansancio psicológico de los festivales, de la ruti-

BATUSHKA

na y, porque no decirlo, de la vida así en general. Aprovechar la anécdota para destacar el impecable trabajo de la seguridad del festival que siempre se preocupa de que los asistentes disfruten del festi a tope. Sin duda alguna el valor humano es lo que ha hecho grande al Resu. Absolutamente todo el mundo que trabaja en el festival se muestra siempre amable y dispuesto a ayudar a la gente. Segunda vez que vemos en directo a Avatar y segunda vez que no nos convencen. En su defensa hay que admitir que son un show en toda regla pero en contra su música carece de calidad y su espectáculo es poco novedoso. La gente parecía pasarlo bien… sin problema, todo para vosotros. Y si lo de Avatar no convence, el directo de Millencollin menos todavía. Falta de todo y no sobra de nada. Lineal, con un sonido pobre… otro desastre de los suecos que podrían descansar y dejar los escenarios. Con lo que habían sido...

Lo de Slipknot no es un chiste de disfraces. Su propuesta es para sacarse el sombrero por sonido, puesta en escena, derroche de energía… y sobre todo por un Corey Taylor inconmensurable. Un Dios del metal en toda regla que es capaz de cambiar su registro sin aparentar esfuerzo alguno y capaz de llevar un ritmo del concierto explosivo. Sin duda alguna lo mejor fue el inicio con ‘People=Shit’, ‘(sic)’ y ‘Get This’. Una locura que dejará para el recuerdo imágenes de histeria total entre el respetable. A eso le sumas una hora de caña a base de hits y un broche final con ‘Duality’ (qué gran tema), ‘Split It Out’ y ‘Surfacing’ y que más puedes pedir. Bueno sí… que lleven las otras máscaras. No se puede tener todo. En su favor decir también que preferimos nueve tíos haciendo música de calidad con un buen sonido que una super producción de fuego y efectos especiales. Gran noche la de Slipknot, sí señor. Entre Cradle Of Filth y Converge, al 85


CRISIX

menos en nuestro caso, estaba claro: Converge. Los de Boston necesitan una acústica excelente para poder brillar y no la tuvieron. Garra y rabia no les faltó pero su sonido no era del todo limpio y no dejaba lucir la propuesta de Bannon y sus amigos. Una pena porque era el sitio y la hora perfecta para sacarlo todo. Nos fuimos no sin antes ver un rato a The Ocean y es que si te gusta el rollo progresivo no deberías perderte el directo de esta banda. Calidad les sobra y su post metal progresivo dista del resto de artistas. Recomendables al 100%. No aguabtamos todo el bolo de Crisix por puro agotamiento, pero fue increíble comprobar lo lejos que han llegado después de haberlos visto tocar para 50 personas en salas de mierda. Siempre han sabido meterse a la gente en el bolsillo, y contando ahora con muchos más medios, transformaron el escenario principal en una 86

GORKA (BERRI TXARRAK)

fiesta privada con miles de amigos. SÁBADO 6 Un solazo de la leche. Hoy lo petamos. Abrimos la tarde con Testament. Al salir del hotel se me llenaba la boca diciendo “Testament no tienen un día malo”. Bocazas de mierda que soy… el peor concierto que he presenciado de los de California. Y es que no estuvo del todo mal. El problema es que siempre se salen y estuvieron sólo correctos. El sonido tampoco era excelente ni mucho menos. De todas maneras ver en acción a Alex Skolnick y escuchar temazos como ‘Over The Wall’ o ‘Into the Pit’ siempre es bienvenido. Fuimos al escenario Desert a ver cómo se defendía Cobra en directo y nos faltó algo más que su stoner para ponernos las pilas. Hacía sol, quisimos darlo todo en Testament y no pudimos y necesitábamos más chicha que la elegante puesta en escena de

los vascos. Deseosos de ritmos más extremos nos adentramos en el power metal de Vhäldemar y acertamos. Eso es echarle cojones al asunto y lo demás son tonterías. “A muerte joder” aclamó su líder como 30 veces. Y sí, fueron a saco con una energía envidiable y creyendo a tope en su rollo que si no te gusta pues al menos debes admitir que en lo suyo son buenos y que si hubieran tocado en los ochenta hubieran triunfado, probablemente. Que vayan a contracorriente… pues que quieres que te diga, hasta cierto punto es loable. ¿Por qué a Stranger Things tenemos que ponerlo en un pedestal y no a Vhäldemar?. Bien por vosotros chicos. Si un concierto tuvo el espíritu Resu en su ADN fue el de Lamb Of God. Mosh pits y decibelios sin freno que hicieron que la chavalada lo flipara al máximo. Te pueden gustar más o menos pero es justo admitir que los


LAMB OF GOD


CULT OF LUNA

tíos lo dan todo y sacan a relucir su metal sin ningún tipo de control. El momentazo con ‘Redneck’ quedará entre los grandes recuerdos de la historia del festival. Como propina extra, los fans de Berri Txarrak pudieron disfrutar de un concierto acústico de Gorka en nuestro stand, unas horas antes de su concierto, que fue una auténtica gozada. Lo suyo es el final de un cuento perfecto. Uno ha tenido la suerte de ver la evolución de la banda y no puedo hacer otra cosa que quitarme el sombrero ante el saber hacer de Gorka. En cuántos momentos habrá querido mandar todo a la mierda y va y lo hace cuando está en lo más alto. Es el Guardiola del rock, un auténtico maestro. Su concierto volvió a ser una demostración de vigorosidad camaleónica donde la tralla se te apoderaba dando paso a las lágrimas de emoción después de presenciar arte 88

KING DIAMOND

en estado puro. Tocaron ‘Stereo’, ‘Oihu’ y ‘Zirkua’ joder… sólo de pensar lo vivido se me ponen los pelos de punta. Los Resu Kids en escena, la gente como loca dándolo todo y es que Berri Txarak es lo más grande que nos ha dado la escena nacional en la historia del rock. Y después de aquello necesitábamos comer algo para recuperar fuerzas. Más tarde fuimos a ver Within Temptation y sorprendentemente la puesta en escena de la banda me fascinó. Absorto por un sonido descomunal y por una entrega del público total no me queda otra que felicitar a la banda. Y al festi. Quién hubiera dicho que era buena idea programar a los holandeses en el Resu. Quizás no era el mejor escenario para ver a Cult Of Luna o la mejor hora. La cuestión es que para lo flipante que es la banda no nos acabó de llegar. Es justo decir que no fue culpa de ellos,

ya que tanto el sonido como la producción estuvo a la altura. Para meterte en el rollo narcótico tienes que mostrar receptivo y nosotros estábamos más pendientes de rendirle nuestros respetos al rey de las tinieblas. Preparados para gozarlo a tope con King Diamond nos dispusimos a buscar un buen sitio para disfrutar como el que más del heavy más puro. Y nos sorprendió que no hubiera hecho falta ya que la afluencia de público era más bien justa. Un sonido magnífico junto con esa escenografía kitsch, unos músicos excelentes y un King Diamond vocalmente de 10 hicieron que pusiéramos el punto final al festival con una alegría desbordada. El año que viene volveremos. Porque el Resu es un gran festival que madura con saber hacer, por el buen marisco a precio razonable, por ese clima tan agradable… y porque la cabra tira al monte.


LA POLLA RECORDS

LA ÚLTIMA PARTIDA


LA BANDA MÁS ICÓNICA DEL PUNK ESPAÑOL ESTÁ DE VUELTA. A MEDIADOS DE MARZO SE HACÍA OFICIAL QUE LA POLLA RECORDS IBAN A REALIZAR UNA GIRA POR GRANDES RECINTOS Y A PUBLICAR UN DISCO CON VIEJOS TEMAS REGRABADOS. ANTES DE EMPEZAR, EL ÉXITO ESTÁ ASEGURADO, Y ES QUE QUIEN RÍE ÚLTIMO… TEXTO: JORDI MEYA FOTOS: DR

R

ECONOZCO QUE CUANDO SE ANUNCIARON L AS FEC HAS para

la primera gira de La Polla Records en 16 años pensé que igual se habían pasado de frenada. Llenar locales como el WiZink Center de Madrid, el BEC de Bilbao o el Palau Sant Jordi de Barcelona está al alcance de pocos, pero sin duda subestimé el poder de convocatoria del mítico grupo de Salvatierra. No sólo las entradas volaron, sino que al poco se anunciaron segundas fechas en todas las ciudades (también estarán en la Plaza de Toros de Valencia). Será por nostalgia o será porque sus canciones son tan necesarias como en los 80, pero en cualquier caso puede considerarse un acto de justicia poética. Con la misma formación que presentaron en 2003, con Evaristo, Sumé, Abel, Txiki y Tripi, la banda también le ha quitado el polvo a una selección de los temas de sus primeros discos, Salve, Revolución y No Somos Nada, y los ha regrabado para el recopilatorio Ni Descanso, Ni Paz! (Discos La Polla/Cultura Rock) que incluye un tema nuevo de mismo título. Una buena manera de darle una segunda vida a un repertorio que a partir de septiembre volverá a ser cantado por miles de personas. De todo ello hablamos con el incombustible Evaristo en una visita promocional en Barcelona en la terraza de un céntrico hotel, acompañado de su pareja y su pequeña hija. La vida sigue.

¿Te ha sorprendido la repercusión que está teniendo la vuelta de La Polla Records?

una vez. A la siguiente semana estábamos todos enfermos. Es lo que tiene ser viejos (risas)”.

EVARISTO PÁRAMOS “Al principio

me sorprendió, pero luego me he hecho a la idea. Si te digo que me disgusta, te mentiría. Imagínate que montas una movida así y van a verte veinte; te lo pasarías bien seguro, pero no sería lo mismo”.

Hasta octubre hay tiempo.

“Sí, aunque en medio tenemos un montón de movidas de Gatillazo por ahí. Pero nos dará tiempo. Tendremos un equipo de sonido de puta madre. A mí las luces, que pongan lo que quieran; mientras alumbren me vale”.

De todos modos, el planteamiento, de salida, ya era muy

¿Vas a seguir a la vez con Gati-

ambicioso.

llazo entonces?

“Sí, a lo bestia. No las teníamos todas, pero hicimos la prueba y ha salido muy bien. Está guapo porque es un rollo puntual que lo haremos una temporadica y ya está”.

“Sí, es la idea. Vamos a echar un disco y luego, si salen festis, los haremos. Pero ya estoy hablando del año catapún. Si no nos hemos muerto ninguno, estará bien. Hay que tenerlo todo en cuenta”.

¿Realmente va a quedar en esto o podríais estirarlo más?

A raíz del retorno has estado en

“La idea es sólo hacer esto. En América todavía no hay fechas, pero las habrá. En Argentina creo que será en febrero”.

programas como La Resistencia,

De hecho, ahí Gatillazo ya es un grupo enorme.

“Sí, pero en cuanto han oído que volvía La Polla se han puesto todavía más. Allí son siempre jóvenes. Son más libres de movimientos, más expresivos. Aunque la vida sea más perra. Quizá tenga que ver”.

en laSexta Noche, en radios generalistas… ¿Cómo te sientes en este tipo de medios?

“Sí, he estado en todos lados. Es una pena que no me hayan dejado estar en el congreso del PP. Mi condición hubiera sido tener la última palabra, a ver si los centraba un poco (risas). La verdad es que he sentido un poco de miedo porque iba cagao, pero luego he visto que me podría acostumbrar y he pensado… uuuyyy. Mejor hacerlo puntual”.

¿Cuántos ensayos lleváis de cara a la gira?

No sé si tienes la sensación como

“El repertorio entero lo hemos hecho

que buscan que la sueltes muy 91


gorda.

“Sí, buscan sus cositas. Pero si aprietas bien el culito, no entran. Aunque también puede pasar que sea la quinta o la sexta entrevista y se te vaya un poco la pinza y, ¡pumba! He ido aprendiendo, pero siempre te pueden joder”.

salen finos, ¿por qué no? Pero sigo teniendo esperanza, sino ya me habría matado. Sé cómo hacerlo. Hay maneras placenteras y otras chungas. Si un día me da un cáncer súper gordo, igual me voy de visita a algunos sitios que yo me sé. Ahí queda eso”.

Ahora está muy encendido el

¿Te alegras de haber crecido en

debate sobre la libertad de ex-

la época en la que lo hiciste?

presión…

“Me tengo que alegrar porque es la que me tocó. No puedo elegir otra. No tengo llantos por la época que me tocó y me acuerdo de cosas y de gente muy guay. Y luego de historias y gente muy chunga (risas). Pero parece que nos tocó la época del capitalismo más guapa, con las mejores vacunas, cuando se empezó a comer bien en España, el boom económico… súper guay todo (risas)”.

“No ha existido nunca, ni existirá. Te dejan un cierto margen hasta donde les interesa. Puedes ver un programa con gente de izquierdas, pero a la que mentas la independencia, las verdaderas mafias, la industria químicofarmacéutica, la mafia de las armas, te cae la libertad de expresión en toda la boca. No existe. ¿Qué vas a hacer? Te cogen lo que hayas dicho, lo juntan con las idioteces que hayas dicho, los vicios que tengas, lo agitan y lo sirven en copa fría. Y ya tienes un idiota para toda la vida. Ya da igual lo que hayas dicho bien”.

¿Cómo eras de niño?

“Era muy modosito y muy obediente. Y luego cuando me quedaba solo, un poco cabrón. Me gustaba estar solo”.

Pero la sensación es que respecto

¿Qué cabronadas hacías?

a vuestra época, paradójicamen-

“No se pueden contar. Hay cosas que es mejor llevarse a la tumba y que no salgan, no vayan a afectar a los herederos (risas)”.

te, se ha ido hacia atrás.

“Entonces estábamos menos vigilados porque tenían el problema del terrorismo, los obreros todavía daban un poco de miedo… tenían más frentes que atender. Se podían llevar un navajazo. Ahora lo llevan todo para adelante y están aplastándolo todo. La única esperanza es que haya alguna hormiga que libre”. ¿Y se te ocurre alguna solución?

“No sé. ¡También se le tendrá que ocurrir algo a la peña de ahora! Ahora hay mozos o mozas de 5 años que vete a saber por dónde te salen. Igual

92

ya tengo bastante trabajo con ser padre”. Con el anuncio de la gira también ha llegado un nuevo/viejo disco,

Ni Descanso, Ni Paz!.

“Sí, hemos regrabado una selección de los tres primeros discos porque estaban muy palangana. Tenían un sonido muy flojito y ahora ha quedado una cosa bastante aparente. ¿Y dónde mierda ibas a meter una canción nueva? Pues la metes aquí. Ya somos mayores para lanzar un tema sólo por internet”. ¿Pero os habéis planteado hacer más canciones nuevas?

“No nos lo hemos planteado. Si andamos locos haciendo el puto repertorio… (Risas) Primero ya es un cristo juntarnos para ensayar, porque aparte de los tres, están dos de Gatillazo que tienen sus curros, uno cartero, otro en la fundición… de profesión: sus movidas. Luego nos hemos tenido que poner de acuerdo en las canciones porque somos cinco a discutir… Pero ya lo tenemos”. ¿Cómo te has sentido revisando los temas viejos?

“Yo de joven decía ‘cómo vas a traer hijos a esta puta mierda de mundo de gente deficiente’. Pero luego te encuentras con la persona adecuada. No tenía previsto nada, pero la vida es así”.

“Me he dado cuenta de que no sé cómo mierda las cantaba sin asfixiarme. Y también que Sumé era el que cantaba mejor de La Polla Records con diferencia, el que mejor entonación tiene. Pero estuvo bien. Luego me recordé que entonces tenía que grabar con el micro fijo, mirando la distancia, era una puta mierda. Creo que el último de La Polla ya lo pude grabar con el micro en la mano”.

¿Te ves siendo abuelo?

¿Con qué medios se grabaron

“No me importaría. Pero de momento

esos primeros álbumes?

Ahora que has sido padre de nuevo, ¿de siempre habías querido tener hijos?


“NOS DÁBAMOS CUENTA DE QUE NOS ENGAÑABAN, PERO NO DEL VOLUMEN DE ENGAÑO” EVARISTO PÁRAMOS “Para lo que había grabábamos en sitios que se suponía que eran buenos. Pero te encontrabas con técnicos que eran un poco pijos, y tú eras joven y un poco zafio. Con el analógico era más complicado, pero más bonito. La música era un rollo físico. Veías la cinta y te decían dónde iban los graves de la batería y dónde los agudos. Era entendible. Luego ya lo pasaron todo a un ordenador y ahí ya me perdí. Cuando pareció que iba a aprender algo, me cambiaron toda la jugada. Siempre me ha pasado lo mismo. Llego tarde a todas”. ¿Tenéis idea de los discos que llegasteis a vender en la época?

“Prefiero no pensarlo mucho porque me entra mala hostia. Más que por el dinero, porque nos engañasen como a un primo. Son cosas que pasaron. Nos dábamos cuenta de que nos engañaban, pero no del volumen de engaño. Pero nos la sudaba porque con lo que nos llegaba nos bastaba. Lo que te sacabas de conciertos, más lo que te daban, más lo que te llegaba de la SGAE, pues nos bastaba y nos sobraba porque, A, nos íbamos a morir enseguida y, B, no nos íbamos a morir nunca, y al final ni una cosa ni la otra. Pero ya basta. Ya que no nos hemos muerto, la última es nuestra. Aunque hayamos perdido la partida al tute, por lo menos nos

tenemos que llevar las diez últimas. Aunque algunos se han llevado las cuarenta un montón de veces (risas)”. En todos estos años, ¿has visto algún grupo que haya conservado el espíritu de La Polla Records?

“No, pero el espíritu de la movida está en cada grupo que ha seguido, cada uno con su manera de hacerlo. Hay un montón de grupos, pero las diferencias sólo se ven si miras con lupa. Cuanto más te alejas, más se parece todo”. ¿Qué te hubiera gustado ser si no hubieses sido Evaristo de La

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“NUESTRAS CANCIONES ERAN UNA MANERA DE DECIR ‘SOIS UNOS HIJOS DE PUTA, PERO POR ESTO, ESTO Y ESTO’. NO HAY DEBATE” EVARISTO PÁRAMOS

¿Faltó cabeza?

“No faltó cabeza, pero éramos jóvenes y también queríamos vivir. Queríamos vivir y nosotros éramos los siguientes a los hippies. Ellos eran más de campo, y nosotros éramos más de camina, machaca, pisa el asfalto. Es una tontería como otra cualquiera. También había una glorificación de las drogas, de los grupos que nos gustaban, la factoría Warhol… Pero no hay que confundir el rollo individual que lleva alguien que te gusta con tu propia vida. Es como las religiones. Lo que dijo Jesucristo, si es que existió, pues valdría para la peña que vivía entonces, pero no 2.000 años después. Como el budismo, como todo. Si esa peña resucitase ahora nos dirían si estamos locos. Diría ‘¿Cuándo dije yo lo del sacerdocio? ¿Dónde están las titis?’ (Risas)”. Para terminar, ¿tienes algún capricho en la vida que no te

Polla Records?

“Me hubiera gustado estudiar el origen de las palabras, etimología, y también historia. Pero ir a investigar. Ser un ratón de biblioteca. Igual hubiera sido mejor escritor”.

pero por esto, esto y esto’. No hay debate. Los RIP simplemente decían ‘sois unos hijos de puta’ (Risas)”. ¿Crees que fue una pena que se perdiera tanta gente de esa generación de músicos?

¿Te gustaría escribir unas memorias?

“Memorias no porque hay mucho que no me acuerdo. Para los años, lo tendría muy liado (risas)”. Bueno, vuestras canciones ya son una manera de contar una época.

“Nuestras canciones eran una manera de decir ‘sois unos hijos de puta,

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“Sí, pero al no ser yo uno de los muertos no te afecta lo mismo. Pasa en todas las generaciones, pero había mucha gente muy válida que se perdió en el camino. Colegas o no colegas. Sobre todo cuando se va a la mierda un colega por una tontada, te jode. Pero bueno, para cada mono tenemos un plátano. En cada generación hay cosas para despistar al animal”.

hayas dado todavía y que te lo estés reservando?

“Antes de morirme me gustaría tener un sitio donde hubiera árboles, agua, animales, un bosque… No me importaría que fuera mío o no, pero que no apareciese nadie en un par de años. Es un sueño que tengo. Perderme un par de años y aparecer con una estaca y el pelo largo, y al primero que me encuentre, matarlo y darle un montón de palazos porque me he vuelto loco perdido. Es un sueño que tengo desde los 15 años… y voy para 59 (risas)”.


RUSSIAN CIRCLES

UN CÍRCULO PERFECTO RUSSIAN CIRCLES SIEMPRE SE HAN MOVIDO ENTRE LOS CONTRASTES DE LA FURIA Y LA BELLEZA, PERO EN BLOOD YEAR , EL TRÍO DE CHICAGO HA SACADO LA ARTILLERÍA PESADA. ¿SU OBJETIVO? QUE LA DISTANCIA ENTRE SUS DISCOS Y SU DIRECTO SEA LA MÁS CORTA POSIBLE. TEXTO: JORDI MEYA FOTOS: DR

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C

ON DISCRECIÓN Y CONSTANCIA A PARTES IGUALES, Russian

Circles llevan desde 2004 consolidándose como una de las bandas instrumentales más fiables del planeta. Todavía habrá que esperar hasta el 2 de agosto para que Blood Year (Sargent House) vea la luz, pero ya os podemos avanzar que el trío formado por Mike Sullivan (guitarra), Brian Cook (bajo) y Dave Turncrantz (batería) ha facturado uno de sus trabajos más contundentes. Su séptimo disco, grabado como siem-


Hola Mike, ¿qué tal estás?

motivó?

MIKE SULLIVAN “Bien, bien, ¿y

“Así es. Fue algo intencionado. Es algo de lo que hablamos cuando estábamos componiendo. Quisimos centrarnos en esa faceta porque es lo que nos sale cuando tocamos en directo. Hay discos como Geneva que no tocamos apenas en directo porque no podemos reproducirlo igual porque hicimos demasiadas pijerías en el estudio o porque simplemente no funcionan en vivo. Así que para éste queríamos asegurarnos que iba a trasladarse bien al directo. Y de inmediato quisimos escribir algo más duro. También es más gratificante. Me gusta escribir en una clave menor y darles un tono más heavy. Me parece más honesta que nuestra cara más luminosa. Nos centramos en eso y si nos salía algo más ligero, lo tirábamos a la papelera”.

tú?”. Pues mira, acabo de ver Pulp

Fiction por nosecuanteava vez mientras esperaba tu llamada. ¿Te gusta Tarantino?

“Sí, especialmente esa película. Era bastante joven cuando salió, pero luego la volví a ver de adulto y entendí los diálogos y el argumento (risas). Tengo muchas ganas de ver su nueva película. Cerraron Hollywood para recrear la ambientación de la época. La gente que la ha visto dice que sólo por eso ya vale mucho la pena”. ¿Te has inspirado alguna vez en una película para escribir música? ¿Te imaginas escenas sobre las que podría sonar vuestra

pre en los estudios Electric Audio de Chicago -la ciudad que los vio nacer aunque ahora sus miembros estén repartidos por la geografía americana- y con Kurt Ballou de Converge repitiendo como productor como hiciera en el anterior Guidance, se abre con los acordes melancólicos de ‘Hunter Moon’, pero es sólo la calma antes de la tormenta. Quien los haya visto en directo, sabrá que encima de un escenario el post metal le gana la batalla al post rock, y en Blood Year ocurre precisamente eso.

música?

Claro, supongo que en el estudio

“No exactamente, pero aprecio el ritmo, el montaje, la fluidez de una película. Nunca me he inspirado en el contenido en sí, pero sí me han inspirado esos otros aspectos a la hora de construir una canción o un disco”.

se te puede ir la olla metiendo capas y el problema viene cuando sales a tocar.

“Exacto, realmente te puedes acabar creando un problema. Por eso digo que este álbum es más honesto. Hay menos producción, pero creo que suena más a nosotros”.

El título Blood Year podría ser el de una película. ¿Tiene un signifi-

Es el segundo trabajo que gra-

cado político o es más personal?

báis seguido con Kurt Ballou.

“Tiene un significado para nosotros, pero no hay nada específico que queramos desvelar. Al igual que las canciones, está abierto a la interpretación de cada uno. Quizá lo que significa para mí sea distinto a lo que significa para Brian o para ti. Pero es un título vago a propósito”.

Supongo que habiendo más con-

En este disco habéis tirado hacia vuestro lado más duro. ¿Qué lo

fianza entre vosotros, todo sería más fácil.

“Desde luego. En el disco anterior Guidance, apenas nos conocíamos, sólo de pasada. Creo que Brian había trabajado con él en el disco de Sumac, pero eso era todo. Necesitábamos tiempo para conocernos, así que todo el mundo estaba un poco más sensible y quizá nos centramos 97


“AUNQUE EL DISCO SUENE MÁS HEAVY, EN EL ESTUDIO EL AMBIENTE NO ERA NADA TENSO” MIKE SULLIVAN

en ser productivos más que en hacernos críticas, lo cual tampoco es bueno del todo. Esta vez había mucha más confianza y respeto y todo fue muy fluido. Podíamos decirnos si algo no funcionaba y seguir avanzando. Hacer Guidance moló, pero esta vez pudimos ir al grano. Kurt es un buen tío y nos llevamos bien. Aunque el disco suene más heavy, en el estudio el ambiente no era nada tenso”. ¿Le dejasteis meter baza en las

“Principalmente en lo segundo, el sonido y las interpretaciones. Hizo alguna sugerencia, y lo valoramos, pero los arreglos son nuestros. Los tonos y la mezcla, gracias a Dios son cosa suya porque nosotros no nos aclaramos (risas). No sabemos hacerlo solos, así que está bien tener a alguien que viene de la música agresiva para ayudarnos. Otras veces, quizá nos ha costado más conseguir esos tonos, pero él los domina y entiende todas nuestros puntos de referencia”.

estructuras o arreglos o se centró básicamente en el sonido?

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Los tres vivís ahora en estados

distintos. ¿Cómo ha afectado el proceso compositivo?

“El proceso no ha cambiado demasiado. Cuando hace tres años me mudé de Chicago a California lo hice porque tenía la confianza de que no nos iba a afectar. Normalmente voy construyendo una librería de riffs y los voy guardando. Pero es sólo cuando toca hacer un trabajo nuevo que se los mando a los demás y vemos los que más nos atrapan. Una vez tenemos la base hecha con Dave, Brian viene y acaba de hacer los arreglos y mete los bajos. A veces


también escribe algún riff, pero es más de hacer arreglos”. ¿Y grabas algún bajo o Brian alguna guitarra, o cada uno se centra en su instrumento?

“Yo no grabo bajos. Brian toca alguna guitarra barítona como en la canción ‘Ghost On High’. Me mola cuando se mete en mi mundo porque toca el mismo instrumento con un cerebro distinto y eso te lleva a resultados distintos”.

en el horizonte?

“El tiempo dirá. Es nuestra decisión y por ahora las cosas van bien. Pero si empezamos a tener ideas redundantes o nos estancamos, creo que todos estaríamos abiertos a dejarlo. Nos llevamos muy bien y no creo que nos separásemos, quizá sólo dejaríamos de hacer música juntos, pero la puerta siempre estaría abierta”.

como montañas rusas, subes y bajas, y tienes que mantenerte tranquilo, aunque por ahora todo pinta bien”. Creo que una de vuestras gracias es que para la gente que le gusta el metal podéis ser su banda ‘tranquila’ y para la gente que le gusta el post rock o el indie podéis ser su banda de metal.

Ese tema funciona muy bien

tor o un pintor, ser músico impli-

como transición de una canción

ca salir a la carretera y tener una

a otra.

vida nómada.

“Sí, quedó muy bien. Es una pieza grandiosa que construyó él casi de la nada y funciona muy bien”.

“Eso es verdad. Por suerte, ninguno de nosotros tiene hijos, pero con la edad el físico cuesta más que se recupere (risas). De todos modos, a mí me encanta viajar y absorber otras culturas, pero pasa factura. Creo que todavía nos quedan unos buenos años por delante”.

“Sí, eso mola. Creo que tenemos nuestra propia comunidad. Comparándolo con el instituto creo que no encajamos en ningún grupo, pero podemos ser amigo de cualquiera. Mola tener un público diverso. Cuando tuvimos la oportunidad de abrir para Tool, me asombró lo diverso que era su público. Había punks, hippies, metaleros, gente mayor… y todos se llevaban bien. Se notaba mucho respeto. Nosotros venimos del mundo DIY underground y ésos son nuestros valores. Cuanta más diversidad, mejor”.

Al menos en los últimos años pa-

¿Y como músico entiendes que

rece que habéis consolidado un

un grupo no saque un disco en

público y cada vez va más gente

13 años?

a veros.

“Mmm… la verdad es que no. Para mí es una anomalía. Pero Tool han construido su propio público y tienen el lujo de saber que sus fans les van a esperar. No sé la intrahistoria, pero más vale que el disco sea bueno de cojones (risas). Seguro que lo es. Muy pocos grupos podrían hacer algo así. Pero como alguien creativo prefiero ser más activo, la verdad. No sé que hacen con tanto tiempo libre (risas)”.

Más que por una cuestión musical, lo decía por el desgaste que implica. Al contrario que un escri-

Los psicólogos dicen que una relación triangular es la más difícil de mantener, pero en vuestro caso parece que funciona muy bien.

“Tenemos personalidades distintas y a veces dos estamos más de acuerdo, y otro no, pero va cambiando. Pero es una democracia. Todo está abierto a discusión, desde las canciones que tocaremos en los conciertos a las bandas con las que queremos girar, al diseño… Es interesante ver cómo crecemos a nivel individual y como colectivo. Creo que los tres tenemos un gran impacto en lo que hacemos y si uno lo dejara, la banda sonaría muy distinta”. Ahora ya lleváis 15 años con el grupo, lo cual en sí mismo es un éxito. ¿Ves que la banda tiene recorrido para muchos años más o crees que el final quizá está ya

“Sí, eso da muchos ánimos. Creo que cada disco ha tenido más éxito que el anterior. Es una curva que va ascendiendo poco a poco. Nada se ha ido de madre, lo cual ayuda a que los egos no se disparen (risas). Todavía recuerdo que la primera vez que tocamos en Nueva York sólo había tres personas, y de vez en cuando tienes experiencias que hacen que no pierdas la humildad. Me siento muy agradecido por lo que hemos conseguido y si este disco no gusta, tampoco hay que asustarse. Tengo muchos amigos con grupos y las carreras son

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STAINED BLOOD

ZAMBULLIRSE EN LAS SOMBRAS


REINVENTÁNDOSE UNA VEZ MÁS, STAINED BLOOD HAN PRESENTADO EN NYCTOSPHERE UN GIRO HACIA EL BLACK METAL QUE NOS HA DEJADO HELADOS. CHARLAMOS CON LOS CATALANES SOBRE TODOS ESTOS CAMBIOS Y, CLARO, TRATÁNDOSE DE ELLOS, TAMPOCO FALTA EL HUMOR. TEXTO: KARLES SASTRE FOTOS: JOSE DASAIRAS

S

TAINED BLOOD SON L A DEFINICIÓN PERFECTA de

lo que significa tener una banda metálica en este país: constancia, esfuerzo y tenacidad que apenas recogen los frutos deseados. Pero eso no significa que los catalanes se hayan dado por vencidos. Ni mucho menos. De hecho, con cada nuevo contratiempo han ido superándose, demostrando a todos que, por difícil que sea hacer metal en esta ciénaga de mediocridad y estupidez que nos rodea, ellos no iban a dejarnos sin nuestra dosis de oscuridad. Ya lo hicieron cuando nos vapulearon con el magnífico Hadal, y cuatro años después, con otro cambio de formación (estos tipos cambian más de miembros que un equipo de fútbol a final de temporada) y con la maquinaria bien engrasada, nos vuelven a deleitar con Nyctosphere dándole una nueva y espléndida vuelta de tuerca a su sonido gracias al trabajo bien hecho y a la inestimable ayuda del gran Javi Félez de Moontower Studios a la producción. Para hablar de todo ello nos pusimos en las mejores manos posibles, las de su batería Salvador D’Horta, que aparte de ser una fiera aporreando es también de lo mejorcito que hay en nuestro panorama metalero en cuanto a sinceridad y capacidad de análisis. Ah, ¡y un cachondo en toda regla! Desde que se editó Nyctosphere han pasado ya algunos meses.

¿Cómo valoras la acogida del álbum por parte de los medios y

la meta, y da igual si lo haces en una hora o en cuatro años”.

la gente? SALVADOR D’HORTA“La valoración

Tengo que admitir que tenía mis

no podría ser más positiva. Las reseñas que nos han hecho, los comentarios que nos han llegado de gente que nos sigue desde que empezamos, han sido casi todas buenas. Nosotros estamos súper orgullosos con el disco y nos gusta ver que la gente entiende el concepto. Se agradece el apoyo. Han sido cuatro años de mucho curro y de momento todo sigue el camino que habíamos trazado en nuestras mentes”.

dudas acerca de los cambios

Cuatro años es bastante tiempo para editar nuevo material, pero

porque son puestos claves dentro de una banda, pero sinceramente, al cabo de un rato de escuchar el álbum parece como si el vocalista Narcís y el guitarra David llevasen toda la vida en Stained Blood.

“Tenemos unos métodos de adaptación muy rápidos y efectivos. Cuando alguien entra en el grupo, no importa que sea novato. Desde el minuto 1 ya tiene sus responsabilidades y tiene que currar como un veterano”.

teniendo en cuenta los cambios en la formación y el encaje de

¿A la hora de componer o gra-

los nuevos miembros, parece

bar, el proceso fue distinto debi-

que era necesaria la espera.

do a los cambios?

“Ya somos unos expertos en recursos humanos. Durante estos 13 años hemos pasado por muchos cambios de formación, pero Stained Blood es un conjunto de individuos que trabajan al unísono. Nadie es imprescindible. Me gustaría puntualizar que dentro de este período de ‘tiempo de pausa’ hicimos una gira de presentación por España que nos llevó por más de 30 ciudades, que nos fuimos diez días a Europa, y todo esto cuesta su tiempo y su esfuerzo. A parte, a cada disco que vas sacando el nivel va subiendo y no podemos bajarlo. No hay que tomarse la música como una competición a contrarreloj. Lo importante es llegar a

“No hemos cambiado nada de nada en nuestra manera de componer. Sólo Miquel (guitarra) tiene conocimientos académicos de música, así que los demás miembros de la banda no tenemos muchas opciones para hacernos entender. Cuando yo digo ‘aquí pondré un ritmo a lo W.A.S.P.’, los demás ya saben de lo que hablo. Construimos un lenguaje a base de comparaciones y metáforas y ya se ha convertido en el idioma oficial del local de ensayo. Si algo funciona, no lo cambies: mejóralo”. Creo que toda la fuerza de

Nyctosphere se concentra en un 101


“VOLVIMOS DE EUROPA CONVENCIDOS DE QUE EL FUTURO DEL METAL EXTREMO ESTÁ FUERA DE NUESTRO PAÍS. DESDE ESE MOMENTO TUVIMOS CLARO QUE DEBÍAMOS CONCENTRAR TODOS NUESTROS ESFUERZOS EN EL EXTRANJERO” SALVADOR D’HORTA

temazo como ‘Drowned’, donde se puede apreciar toda la contundencia del grupo. ¡Me encanta esa canción!

“Comparto tu opinión. Para mí es el mejor tema que hemos escrito nunca. Cada vez que la tocamos, se me ponen los pelos de punta”. En todo el álbum se respira black, si se me permite la tontería, a diferencia de los otros trabajos, donde había más partes death. ¿Fue algo premeditado o, sencillamente, por el tipo de

los demás miembros de la banda en un yacusi con unas copas de coñac y fumando unos habanos comentando ‘¿Qué, chicos? ¿Hacemos un rollo más black? Se ve que ahora se lleva mucho y podemos petarlo’. No funcionamos así. La evolución de una especie no depende de la especie en sí. Es un rasgo innato que consiste en una serie de continuas transformaciones de la naturaleza y los seres que la componen. Y nosotros, igual que los ciervecitos, los girasoles, las algas o el plancton, tenemos que dejarnos llevar por quien somos actualmente”.

voz de Narcís, era lo más lógico

que suenan robóticas, a sampler. Es el disco que nos ha salido emocionalmente más frágil, nunca antes habíamos compartimos estos sentimientos melancólicos. Tuvimos clarísimo que, para conservar mejor la esencia de nuestra música, tenía que sonar lo más orgánico posible”. Desde hace años tengo la impresión de que el panorama metalero estatal ha crecido en número de bandas y en calidad musical, pero que en cambio la industria sigue siendo underground y minoritaria a diferen-

a la hora de trabajar los temas?

¿Por qué decidisteis cambiar de

cia de otros países donde se

“No fue ni una cosa ni la otra. Cuando entraron David y Narcís ya teníamos la mitad del álbum hecho, así que no cambiamos el estilo para adaptarnos a la nueva formación. Y predeterminado tampoco. No me imagino sentado con

estudio y productor para esta

respeta más al músico. ¿Notáis

obra?

eso cuando salís a tocar fuera?

“Creímos que era lo que necesitaban las canciones nuevas. Buscábamos un sonido natural, queríamos alejarnos de la frialdad de las producciones

“Nosotros volvimos de Europa convencidos de que el futuro del metal extremo está fuera de nuestro país. La forma de trabajar, la filosofía, el trato…

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Desde ese momento tuvimos claro que debíamos centrarnos en currar lo máximo y concentrar todos nuestros esfuerzos en el extranjero. Me sabe mal por toda la gente de España que se lo curra y nos apoya a saco, pero la realidad es ésta. Que nos venga a ver más gente en países como Italia, Alemania, siendo la primera vez que actuamos en ese sitio, que en otras ciudades de la Península… Siempre nos quedará Barcelona y Madrid, pero ya está. Oye, y no lo digo con tono de pataleta rabiosa, esto sólo lo hacen los que exigen tener éxito en un sitio donde no gustan. Nosotros no exigimos ningún lugar, sólo rastreamos dónde se nos quiere. Oferta y demanda, amigo. Cuando vives en un mundo neoliberal… ya sabes lo que pasa”. Por cierto, un pajarraco, e iba a decir pajarito pero le pega más

esto, me ha dicho que preparáis algo gordo para Europa de cara al otoño...

“Vaya… me pillas un poco descolocado. En otoño yo estoy celebrando unas conferencias sobre Elogio De La Locura de Erasmo de Róterdam en la universidad para adultos de Zanesville, Ohio, así que si el grupo no ha hecho planes sin mí… pero no creo que sean tan cabrones, que me tiren los bordes de las pizzas como si fuese un perro no significa que no me quieran… Y si no recuerdo mal, Narcís y David celebran su cumpleaños de mejores amigos en esas fechas… Creo que se van a Legoland a ver si encajan unas piezas… yo no sé tú, pero a mí esto de encajar piezas me suena un poco raro. ¿Otoño? ¿Seguro que no te dijo verano del 2021? Es que como ya te digo, el otoño de este año por tema de agendas no me suena que haya nada.

Y ahora que recuerdo, que Miquel ya es ingeniero y por fin ha encontrado curro… No tendrá vacaciones hasta el día del Juicio Final. Y Raül (bajo)… con eso de ser padre ya tenemos suerte de verlo de vez en cuando en el local… desde que nació la cría ya no piensa en el grupo. No sé qué decirte… Joder tío, me estoy empezando a rallar de lo lindo. Ya preguntaré a los demás. Tú igualmente habla con tu pajarraco a ver si aclaramos qué ha pasado”. Pues nada, nos quedamos sin primicia, aunque poco después Stained Blood confirmaron una gira europea de veinte fechas para el próximo octubre.

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OPINIÓN

TOI’S IN THE ATTIC - LA COLUMNA DE TOI BROWNSTONE

PARCHÍS-CHIS-CHIS

H

ola amigos! Saludos desde la playa con un daiquiri de fresa. De un tiempo a esta parte estamos siendo testigos de que la nostalgia está muy de moda y vende: series como Stranger Things que rescatan un montón de recuerdos ochenteros, biopics de grupos y artistas como Mötley Crüe, Queen o Elton John, documentales sobre la crónica negra española o personajes legendarios como Jesús Gil, y desde hace unos días, el documental de Parchís. Los millenials en esto poco pueden opinar, pero para los que somos más puretas, aquellos niños con monos de colores fueron un referente en nuestra infancia. Lo que nació como un proyecto de unos 4 meses de duración de una casa discográfica para sacar un cancionero infantil a la venta, se convirtió en un gran fenómeno de masas. Las vivencias de los miembros de Parchis, que se vieron inmersos en una

vorágine de conciertos y viajes, nada tienen que envidiar a las historias de muchas bandas de rock cuyo anecdotario nos conocemos de memoria. Y es que determinadas situaciones serían impensables en la actualidad, para empezar porque los niños estarían sometidos a un control más estricto, pero todo esto sucedió en una época en la que todo, o casi todo, valía. El documental, dirigido por Daniel Arasanz y con guión de los rockzoners Richard Royuela y Jordi Meya, cuenta con todos los ingredientes para enganchar, testimonios muy esclarecedores de lo que vivieron tanto los chavales, ahora mayores, como de algunos adultos como Joaquín Oristrell, que vivió todo esto en primera línea desde una perspectiva más objetiva, el poder de las discográficas y la vulnerabilidad y desconocimiento de los artistas… Parchís fueron más que una banda infantil, y ahora podéis comprobarlo.


DANKO’S HALL OF FAME

E

ste mes el elegido para mi Hall Of Fame es Blue Album de Weezer. Después del monumental giro que dejó en la música Nirvana con Nevermind, las compañías de discos empezaron a moverse para encontrar a los ‘próximos Nirvana’. Los sellos se pusieron a dar contratos como quien reparte vasos de agua durante una maratón. De golpe, grupos alternativos de los que nadie había oído hablar de ellos hasta el día antes, empezaron a aparecer en la escena con contratos con multinacionales bajo el brazo. Muchas bandas, si no todas, que consiguieron un contrato discográfico fueron despedidas tan pronto descubrieron que no podían vender las suficientes copias para estar en las grandes ligas. Independientemente de que la gente se acuerde o no, Weezer fue una de esas bandas que simplemente salieron de la nada. No tenían ningún pasado indie que les diera credibilidad, pero como salidos de un vacío, aparecieron con un contrato con Geffen. Además tenían unos vídeos carísimos como los de ‘Undone’ y ‘Buddy Holly’ que les ayudaron a allanar el camino. Tengo que ser honesto. Odiaba a Weezer cuando vi su álbum en las estanterías de la tienda de discos donde trabajaba. ¿Cómo podían haber conseguido ese contrato si nadie había oído hablar de ellos antes? ¿Ni un triste 106

álbum independiente? ‘¡¡Vendidos!!’, es lo que grité a todo aquél que quisiese escucharme. Sin embargo, yo no era la persona responsable de poner los CDs que se escuchaban en la tienda. Eso era cosa del encargado. En la estricta playlist de la tienda estaba el álbum de Weezer y sabía que durante semanas y semanas iba a tener que escuchar ese disco azul. Lo escuché tanto que me lo sabía de arriba abajo. Las canciones eran muy pegadizas y poco a poco empezaron a gustarme. Mis recelos iniciales hacia la obra acabaron convirtiéndose en amor por el álbum. Finalmente tuve que admitir que me gustaba, estuviera editado por una multinacional o no. ¡¡Joder!! No fue fácil admitir para mí que me

gustaba, pero al mismo tiempo ya tenía la libertad para disfrutar canciones como ‘Say It Ain’t So’, ‘The World Has Turned And Left Me Here’ y, por supuesto, ‘Buddy Holly’. Ha pasado el suficiente tiempo para no preocuparse mucho sobre cómo Weezer consiguieron su contrato discográfico y alcanzaron la fama. En estos tiempos la gente no grita ‘vendidos’ como nosotros solíamos hacerlo en su día. En favor suyo hay que decir que editaron discos que eran igual de fantásticos, sino más, que ese disco homónimo azul. Todavía sigo oyendo ese álbum de vez en cuando. De todas maneras, todavía duele lo que tuve que ceder para que me gustara. ¡Hasta el mes que viene!


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