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“Acercamientos a la Teoría de la Educación y las Teorías Sociológicas” En este ensayo trataré de describir los temas analizados y revisados en las clases, como la Teoría de la Reproducción (el cual sigue vigente en nuestro sistema educativo actual), la Teoría de la Resistencia (propuesta de algunos autores como Giroux, Michael, entre otros más.) y posteriormente haré referencia a la Teoría de la Desescolarización (propuesta de Iván Illich), para finalizar con la propuesta teórica que se considera más solida, ya que, actualmente la sociedad está escolarizada y al mismo tiempo la escuela está socializada.

1.1. La Teoría de la Reproducción. Para hablar de la teoría de la reproducción se debe hace mención a las teorías de la reproducción social y las teorías de la reproducción cultural. En la primera los autores que aluden a ella, tienen en común la herencia de Marx ya que ponen el acento en el sistema educativo, en el segundo, se centra en el análisis en como la escuela genera el proceso de la reproducción social, mediante la reproducción de la cultura. Es decir; se analiza el papel cultural que el sistema educativo juega como fuerza mediadora en la reproducción social. Los principales autores que aluden a esta teoría son: Giroux quien destaca que el concepto de reproducción, que han usado los educadores radicales como sustento para su teoría se basa en el concepto de Karl Marx, el cual dice que “todo proceso social de producción es, al mismo tiempo un proceso de reproducción” (Giroux, 1992). Althusser alude que la reproducción refiere a las fuerzas productivas que implica la reproducción de la fuerza de trabajo.

Como bien se sabe la fuerza de trabajo se

diversifica al margen de la producción, del cual se encarga el sistema escolar capitalista, que construye al sujeto, partir del currículum formal ya que constituye al sujeto económicamente y el currículum oculto que constituye culturalmente. Bourdieu y Passeron (1996), consideran que la educación es la reproductora de la cultura, la estructura social y la económica a través de las diferentes estrategias en las clases. El examen es para ambos autores una forma de violencia simbólica, pues es un mecanismo eficaz para legitimar y ocultar así, la ventaja con que cuenta y parten las clases dominantes. En ella quedan sometidas normas, propiciando de esta manera la “igualdad 1


escolar”. A lo que se concluye en esta parte es que el capital cultural, junto al económico y social, es una forma de transmisión y de adquisición de las posiciones sociales. Los principales elementos de la reproducción son sin duda la acción pedagógica que produce el habitus (los cuales se adquieren primeramente en la familia y después de la clase social). De esta forma se contribuye a la reproducción de la estructura social característico de un grupo o clase que sirve de base a cualquier otro hábito posterior, el cual favorece los intereses de las clases dominantes; es un mecanismo de dominación y violencia simbólica, porque impone un arbitrario cultural que favorece los intereses de dichas clases. El sistema educativo, por tanto, inculca, transmite y conserva la cultura de las clases dominantes, contribuyendo así a la reproducción de la estructura social y sus relaciones de clase. “Materialmente la escuela no es la misma para todos ya que divide a todos aquellos que la frecuentan” (Budelot, 1981). La prolongación de la escolaridad obligatoria no modifica en nada las formas de división; más bien la agrava. La escuela se dice democrática, laica, gratuita, unificada, pero no lo es realmente. La escuela como bien se menciona en la lectura de Baudelot no es continua y unificada más que para todos aquellos que la recorren por entero.

1.2. Teoría de la Resistencia en Educación. Para Paul Willis (1988) “La idea de resistencia surge de la misma totalidad con que se manifiesta cualquier dominación hegemónica, como parte de las contradicciones que acarrea. En ese contexto, las mismas culturas que los agentes incorporan al proceso de escolarización, procedentes de su propia socialización, se convierten en instrumentos de resistencia a la cultura legítima u oficial que la escuela transmite, en forma de falsas asistencias, desafíos al formalismo organizativo, creación de las situaciones cómicas, interrupciones o modificaciones en las normas de uniformidad o funcionamiento” (Citado en Guerrero, 2003). Dentro de esta teoría Michael Apple menciona que algunos de los elementos de la teoría de la resistencia, puede comenzar desde los estudios del currículum, de sus diversos niveles macro y micro, con los trabajos sobre las relaciones entre educación, poder, ideología y currículum explícito, acerca de los currículum oculto y los contenidos de los libros de texto. En el currículo porque genera un conocimiento escolar apropiado y utilizados para la selección y valoración, permite, en mi opinión, examinar la reproducción

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cultural y económica de las relaciones de clase de las sociedades desiguales, es decir, de la creación y recreación de la hegemonía. Los contenidos curriculares y los modos que tienen de organizarse y manifestarse en las aulas actúan como “conformadores ideológicos que crean formas de conciencia que posibilitan la regulación social mediante el consenso” (Guerrero, 2007). Apple también plantea que la resistencia se puede radicar desde los maestros y los libros de texto ya que estos han tenido como objeto los contextos de producción y consumo de libros de texto, a los que el autor considera mercancías culturales, ya que incorporan la lógica mercantil del beneficio económico como la definición e imposición de formas culturales determinadas. Esta teoría llama la atención sobre “la necesidad que tienen los educadores radicales de descubrir los intereses ideológicos incluidos en los variados sistemas de mensajes de la escuela, particularmente aquellos encerrados en el currículum, sistema de instrucción y modos de evaluación” (Michael, 1982). La teoría de la resistencia sugiere que

los

educadores radicales deben desarrollar una relación crítica más que pragmática con los estudiantes. La teoría de la resistencia también se enmarca dentro de la Escuela de Frankfurt en virtud de que aparece conjuntamente con la teoría crítica de la educación. “La teoría crítica se refiere a la naturaleza crítica del autoconsciente y a la necesidad de desarrollar un discurso de transformación y emancipación social que no se aferre dogmáticamente a sus propias suposiciones doctrinales” (Giroux, 1992). Por su parte Giroux, plantea que los teóricos de la resistencia deben estructurar sus propios presupuestos y desarrollar un modelo más dialectico de la enseñanza y de la sociedad y que deben reconstruir las principales teorías de la reproducción para sacar de ellas los postulados más radicales y emancipadores para poder superar la separación.

1.3. Teoría de la desescolarización. La Teoría de la desescolarización, surgen como crítica al sistema educativo ya que alude a todos los aspectos que ha generado la escuela desde las diversas ideologías, y el mal habito de tratar de depender y pensar en ella como el único lugar en donde se puede aprender, cuando “la mayor parte de lo que conocemos se aprende fuera de ella” (Illich, 1971).

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Las principales características que muestra esta teoría es que la “escuela es un proceso que especifica edad, se relaciona con los maestros, exige la asistencia de tiempo completo e impone un currículum obligatorio” (Illich, 1971). Especificar la edad tiene que ver con la cuestión de que la escuela agrupa a las personas según sus edades, porque se han generado ideologías como: los niños deben de estar en la escuela, aprenden en ella y que la escuela es el único lugar en donde pueden adquirir verdaderos aprendizajes. Estas ideologías han traído graves consecuencias como ejemplo claro está la niñez, el cual es una necesidad que se ha construido a partir de estas ideologías, porque ahora el concepto de niñez se como el producto, una mercancía (se ve como un objeto). A los niños

se les ven como alumnos porque la escuela es una institución que ha

construido axiomas de que el aprendizaje es el resultado de la enseñanza. Pero en realidad, y como también lo menciona el autor todos los seres humanos hemos aprendido gran parte de lo que sabemos fuera de la institución educativa. Es decir, los alumnos hacen la mayor parte de su aprendizaje sin un maestro, mismo que puede remitir que una persona aprende con el maestro, sin el maestro y a pesar del maestro. Cuestiones que todavía no entendemos los humanos, porque estamos tan acostumbrados en tener presente a un sujeto, del cual dependemos prácticamente en las aulas. El profesor como bien lo plantea Illich funge diferentes papeles en el aula, un profesor suele remitirse a un custodio, moralista y como terapeuta, quizás muchas veces no los vemos en un principio como tal pero ellos se siente y se presentan hacia los alumnos desempeñando dicho papel o por lo menos se sienten con el derecho de hacerlo. Lamentablemente la escuela ha creado un multitud de mitos que han ayudado a imponer las normas de consumo en la educación, trabajo o incluso en el hogar. “La propuesta del autor para lograr la desescolarización o la solución, pueden ser de dos tipos: una de cariz tecnológico, ya que la escuela se sustituiría por un banco de conocimientos donde todo el mundo podría acceder. Junto con estas también propone dotar a las familias de una renta educativa inversamente proporcional a su nivel de riqueza y que esta podría ser consumida por el sujeto a través de toda su vida y en función de sus necesidades de aprendizaje” (Illch, 1971). En definitiva Illich pretende 4


suprimir la presión y coacción y estimular las opciones voluntarias, que garanticen la formación permanente de los ciudadanos. La alternativa práctica consiste en hacer que en la escuela las actividades se realicen desde las razones que fundamentan los procesos de aprendizaje y de satisfacción personales y no desde la adecuación y sometimiento a normas y exigencias de orden burocrático.

Opone

decididamente

escolarización

a

educación

y

denuncia

la

industrialización del conocimiento teóricamente útil, al tiempo, que las formas de culturalización que sirven para crear consumidores y que generan ciudadanos aptos para la competitividad en la sociedad posindustrial.

1.4. La propuesta teórica considerada como la más solida. De las propuestas analizadas la que considero más solida es la que hace referencia a la desescolarización ya que actualmente hablar del tema de educación, es hablar de algo esencial en la vida del ser humano, porque vivimos en un mundo en el cual la escuela ha contribuido en gran medida a la constitución de nuestras conciencias. Nuestra idea actual entorno a educación, es como invención para la vida, esta idea se ha generalizado prácticamente en todo el mundo, de tal forma que en la actualidad lo que el ser humano es en día, depende, en gran medida, de lo educativo. Por lo tanto; nuestra forma de pensar, de actuar y hasta de percibir, ha sido moldeada por medio de un esquema pedagógico como bien lo plantea Illich, por lo cual propone una sociedad desescolarizada, pero no en el sentido de dejar de asistir en ellas, sino más bien a partir de él generar conciencia, es decir, generar una nueva forma de ser. El sistema escolar es eminentemente propiedad del estado, por lo cual se convierte en un sistema obligatorio. “La escuela es considerada como unificadora, en consecuencia, porque realiza un ideal de progreso humano y social, porque todos aspiran al progreso y terminan por imponerlo” (Baudelot, 1981). Para la gran mayoría la escuela representa el lugar privilegiado en el que, ante la objetividad del saber y de la cultura, las diferencias debidas al origen familiar, profesional, es decir al origen de la clase, deberían de desaparecer. Por su parte, a nivel teórico, los pensadores de la desescolarización compartieron un posicionamiento crítico que les llevó a estudiar las instituciones educativas como los 5


espacios más nocivos, absurdos, insidiosos, contradictorios y decadentes de cuantos el ser humano moderno había levantado en los últimos siglos. Bibliografías:

BAUDELOT, Cristian y Establet Roger (1981), “Enseñanza y Sociedad”, México.

BOURDIEU, Pierre y Passeron, Jean Claude (1996), “La Reproducción”, Fontatamara, México.

GUERRERO, Serón Antonio (2003). “Enseñanza y Sociedad, España.

GIROUX, Henry (1992) “Teoría y Resistencia en Educación”, México (PDF4).

MICHAEL, Apple (1982) “Educación y Poder”, Paidó, España.

ILLINCH, Iván (1971) “ La Sociedad Desescolarizada” (PDF6)

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Teoría de la Reprodución