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Orden Franciscana Seglar de Colombia Itinerario para la Formación Nacional PRIMER BORRADOR

Sara I. Ruiz M., OFS. Formación Nacional Trienio 2008 – 2011

Barranquilla, mayo de 2009.


ABREVIATURAS Documentos de la OFS Reg.

Regla de la Orden Franciscana Seglar, Roma 1978.

Const.

Constituciones Generales de la Orden Franciscana Seglar, Roma 1991.

Rit.OFS

Ritual de la Orden Franciscana Seglar, Consejo nacional OFS, Madrid, 1986.

SFor-CIOFS

Subsidio para la Formación OFS. Presidencia CIOFS, 2001.

MFor-CIOFS

Manual de Formación para Formadores para la Formación Inicial, Presidencia CIOFS, 2008.

Est.Nales.

Estatuto de la “Fraternidad Nacional” de la Orden Franciscana Seglar de Colombia, Roma 22 de octubre de 2008.

Magisterio de la Iglesia Documentos del Concilio Vaticano II AA GS LG PO

Apostolicam Actuositatem. Gaudium et Spes. Lumen Gentium. Presbyterorum Ordinis.

Otros Documentos CJC ChL CD FC PDV

Código de Derecho Canónico, Roma 1983. Christifideles laici. Christus Dominus Familiaris consortio Pastores dabo vobis.

Documentos franciscanos FF

Fuentes Franciscanas o San Francisco de Asís. Escritos. Biografías. Documentos. BAC, Madrid 1985


San Francisco de Asís, Escritos Adm 1CtaF 2CtaF CtaO 2R Test

Admoniciones Carta a todos los fieles, primera redacción Carta a todos los fieles, segunda redacción Carta a toda la Orden Regla bulada Testamento

Leyendas o Biografías 1C 2C LM SC EP

Vida Primera, Tomás de Celano Vida Segunda, Tomás de Celano Leyenda Mayor, San Buenaventura Sacrum Commercium Espejo de Perfección

iii


I.

INTRODUCCIÓN

Los he rm anos s on r esp onsab le s de su fo rma c ión par a a cr ece nta r c a da ve z más la voc ac ió n re c ib ida d e l S eño r. L a F rate rn id ad es tá l lam ada a a yud ar a l os her man os en 1 este cam in o con la a cog ida , l a o ra ci ón y e l e je mpl o .

“En todos los encuentros franciscanos, ya sea una reunión informal de los hermanos, o en una reunión mensual de fraternidad local o en un capítulo, aparece inevitablemente el tema de la formación. La atención dada a este aspecto en la vida franciscana demuestra el importante papel que tiene en todos los niveles de la vida de los hermanos, y en la vida de la fraternidad de la Orden. El desafío de la formación en la Orden Franciscana Seglar es el de animar a los hermanos a entrar en un largo camino formativo, que los lleve a encarnar el carisma y encontrar su vida y su significado en su relación con Dios. Un camino que comienza durante el período de discernimiento y continúa a lo largo de todo el proceso. Los hermanos son alimentados, continuamente, en la vida cotidiana de la fraternidad y en su relación con los otros franciscanos. No es exagerado afirmar que la formación constituye una parte fundamental del camino del Franciscano Seglar que dura toda la vida”. 2 Por ello hoy estamos revisando las conclusiones a las que se llegaron en el pasado XII Capítulo General de la OFS que se realizó en Hungría con motivo de la clausura del bienio conmemorativo en honor del “VIII Centenario del nacimiento” de nuestra amada Patrona, Santa Isabel, allí se resaltó precisamente este tema de la Formación. Se dijo: “La Formación sigue siendo, siempre, la prioridad por excelencia del Capítulo para toda la Orden. Se ha reconocido la validez del camino emprendido y se ha decidido continuar en la misma dirección con el fin de implementar el Curso de Formación Inicial en todo el mundo. Se acrecienta la importancia de la formación de los formadores y la necesidad de llegar por todos los medios posibles, especialmente, a las fraternidades locales. Obtenidos los temas de formación ya propuestos, se detecta la necesidad de incluir en el proyecto de formación otras materias de estudio relativas a: 1. La doctrina social de la Iglesia 2. Una mejor comprensión de los grandes problemas socio-políticos del mundo de hoy. 3. El compromiso social y político de los franciscanos seglares en el mundo. 1 2

Const., 37.3 Koinonia –LA F O R M A CI Ó N Y LA O R D E N F R A N CI SCA NA S EG LA R , Michae l J. Higgins, TOR. 2003 .


4. Subsidios para un estudio más minucioso y profundo del Derecho propio de la OFS: Regla, Constituciones Generales y Ritual. 5. Los grandes documentos de la Iglesia y del Magisterio. Se recomienda, además, a la Presidencia que promueva, también, la formación permanente, proponiendo a todas las fraternidades del mundo un tema central de formación anual, con las pautas necesarias para su desarrollo. Se le encarga, igualmente, insista para que la formación se desarrolle no sólo en un plano intelectual, sino también en la forma práctica de la caridad concreta. El Capítulo reconoce que el “Sentido de Pertenenci a”, la “vocación a la Fraternidad”, “la importancia y la naturaleza del compromiso de la Profesión”, son elementos fundamentales para la vida del franciscano seglar que deberán ser asumidos, subrayados y propuestos con fuerza en la formación inicial y permanente. Reconoce la urgente necesidad de incluir proyectos fuertes y cualificados de promoción vocacional en el proceso de formación en cada nivel. Se exhorta, también, a promover momentos comunes de formación entre franciscanos seglares y religiosos. Se pide a la Presidencia la elaboración de instrumentos apropiados para la adecuada formación de los asistentes espirituales, laicos y religiosos, no pertenecientes a la Primera Orden ni a la TOR. Las conclusiones de los capítulos están básicamente dirigidas a la Presidencia pero también, y quizás aún más, para todas las fraternidades del mundo en todos sus niveles y para cada franciscano seglar”. 3 Por ello se ha considerado en este Itinerario formativo llevar a cabo las recomendaciones del Capítulo General, con el fin de que en la fraternidad nacional de Colombia nos esforcemos, en cada nivel, para dar a conocer, realizar y verificar estos objetivos trazados en el XII Capítulo de la Orden Franciscana Seglar, y así integrarnos en un sólo a la Fraternidad Internacional. El CIOFS nos presenta un programa formativo para la “Formación Inicial”, y nos explican las razones de ser de este programa: “En cierto sentido, la Orden de los Penitentes de San Francisco (Orden Tercera Franciscana), en su rama seglar, hoy denominada ORDEN FRANCISCANA SEGLAR, vive una nueva era, una especie de renacimiento, ratificado por la nueva Regla Paulina, por las nuevas Constituciones Generales, por un nuevo Ritual, por los nuevos Estatutos, por un status eclesiál claramente redefinido. “En el proceso de renovación de la vida religiosa propiciado por el Concilio Vaticano II, todos los Institutos religiosos han tenido que revisar su propia identidad institucional para 3

Koinonia – CONCLUSIONES DEL XII CAPITULO GENERAL DE LA ORDEN FRANCISCANA SEGLAR , Fr. Iván Matic, OFM.2009.

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confrontarla con las nuevas adquisiciones de carácter doctrinal «canonizadas» por el mismo Concilio y para preparar una respuesta adecuada del propio carisma a las nuevas condiciones de los tiempos.”4 La OFS no es un Instituto Religioso de Vida Consagrada, sin embargo nuestra historia fundacional, nuestras leyes, nuestra Profesión nos sitúan en una condición que hace estas palabras igualmente aplicables a nosotros. No olvidemos, además, que el mismo Magisterio Papal nos ha definido como «verdadera Orden » y «Orden Laica»5. Debemos tomar conciencia, por lo tanto, de que nuestra realidad es “única” en la historia de la Iglesia. Este proceso de renovación ya ha producido cambios profundos en nuestras estructuras y en la «autocomprensión» de la Orden y de sus miembros. Estos cambios, sin embargo, se han visto, en gran medida, reducidos a algunos ámbitos resultando dificultoso abrirles paso sin un esfuerzo de formación que llegue a las raíces mismas de la Orden. Todo ello exige: -

una aclaración de la propia identidad,

-

la consciencia de ser miembros de pleno derecho y absolutamente esenciales de la Trilogía Franciscana original.

-

un gran esfuerzo para re-integrar en el ADN de cada Profeso, y de toda la Orden en su conjunto, las dimensiones de Secularidad, Unidad, Autonomía, que le son propias,

-

una nueva comprensión y consciencia del papel que la OFS, y por tanto cada Franciscano seglar, tiene en la Iglesia y en la Familia Franciscana.

La Comisión de Formación de la Presidencia CIOFS y, posteriormente, la Presidencia misma, tras un atento estudio y evaluación, han aprobado un proyecto para la FORMACIÓN INICIAL DE LOS FRANCISCANOS SEGLARES de toda la Orden. ¿Por qué empezar con la FORMACIÓN INICIAL? Nos habían llegado sugerencias, especialmente por parte religiosa, para que, desde el principio, se diera preferencia a la formación permanente. Sin embargo, se ha decidido comenzar con la formación inicial. Estos son algunos de los motivos de esta decisión: -

Los religiosos, antes de su Profesión solemne (independientemente del hecho que reciban o no el presbiterado) pasan un cierto número de años en los noviciados donde reciben todos los elementos fundamentales de formación para convertirse en religiosos. Dedican todo su tiempo a prepararse para la vida religiosa. Sus noviciados, aunque no necesariamente iguales en los distintos lugares del mundo, ofrecen una

4

A. Boni OFM, “La Novitas Franciscana nel suo essere e nel suo divenire”, Spicilegium Pontificii Athenaei Antoniani, pag. 13. Benedicto XV, Encíclica “Sacra propediem”; Pio XII, Discurso a los Terciarios 1° Julio 1956; Juan Pablo II, al Capítulo General OFS 14 Junio 1988. 5

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impronta sustancialmente idéntica para que sean, y sean reconocidos en todas partes, como religiosos concretos de la Orden específica a que pertenecen. -

-

-

-

-

-

-

-

El estado de vida seglar es radicalmente distinto del de un religioso “regular”. Nosotros no podemos dedicar todo nuestro tiempo de manera exclusiva a un noviciado en ese sentido. Nosotros no tenemos noviciados. Estamos dando los primeros pasos hacia una ratio formationis et studiorum [Plan de formación y estudios] unificada. Por primera vez y sólo en el 2004, se han dado a la Orden algunas directrices para la formación (Subsidio para la Formación de la OFS), preparadas por la Presidencia 1996-2002, que deberán ser desarrolladas por medio de un programa de formación inicial sólido. La OFS ha sido, durante muchos siglos, una orden dividida en 4 ramas, completamente sujeta a los religiosos y sustancialmente desvinculada internamente, incluso en el ámbito de las mismas “obediencias”, y por este motivo no ha existido nunca una formación inicial homogénea, ni un verdadero discernimiento vocacional, ni ninguna forma significativa de experiencias formativas comunes. A la mayoría de los miembros de la OFS simplemente se les “inscribían” en la OFS. Era suficiente con ser “personas buenas y pías” para ser admitidas a la Profesión sin proceder, de hecho, a un discernimiento vocacional serio, a la comprobación de la bondad de la vida espiritual, y muchos de ellos tenían (algunos aún tienen) ideas muy confusas sobre la Revelación, sobre la Doctrina Cristiana y sobre la Espiritualidad Franciscana. La formación inicial en la Orden tiene lugar en las Fraternidades locales, independientemente de que dispongan de formadores preparados y adecuados. Los asistentes espirituales han desempeñado una función supletoria importante de apoyo a la formación, pero la mayoría de ellos posee un conocimiento limitado de la OFS, de su efectiva naturaleza, y la formación, en el mejor de los casos, se ha limitado a una educación general para una buena vida cristiana con algunos apuntes de devoción franciscana. A causa de todo lo expuesto, existen a veces diferencias importantes en la formación y en la percepción de la Orden en los diferentes países, por no decir en las diferentes regiones e incluso Fraternidades locales de la misma “asistencia”. Una buena formación inicial, sistemática y bien asimilada, es un prerrequisito necesario para una formación permanente productiva, que no es otra cosa que una formación que empieza para no cesar jamás, hasta el final de la propia vida. La formación permanente, una vez recibido lo “fundamental”, normalmente toma en consideración el nivel de formación local concreto, las peculiaridades de las Iglesias locales y por tanto se decide y planifica lógicamente, a nivel local, teniendo por supuesto, en cuenta las directrices generales de la Orden y del Magisterio corriente de la Iglesia.

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LA FORMACIÓN PERMANENTE es sin duda un elemento esencial e imprescindible de la formación pero será objeto de nuestra atención más detallada en un segundo momento, después de haber asegurado una formación inicial completa y homogénea”.6 Por ello el presente plan de formación quiere ofrecer a los consejos regionales y locales, de manera muy sintética, las indicaciones necesarias para orientar la “formación”, tanto en la “Formación Inicial” como en la “Formación Permanente”, en la triple dimensión humana, cristiana y franciscana, basado en las líneas que nos brinda el CIOFS en el Subsidio para la Formación de la OFS de 2001, vigente, el Manual de Formación para los Formadores para la Formación Inicial y tomando las recomendaciones del XII Capítulo General de la OFS, citadas arriba. La finalidad no es repetir cuanto se halla contenido en la Regla y en las Constituciones Generales, sino que sea material de trabajo que acompañe a las fraternidades en todos los niveles: local, regional, y nacional, en su compromiso de desarrollo y crecimiento de la llamada recibida del Padre para vivir el Evangelio al estilo de Francisco de Asís.7 Cada Franciscano Seglar, para ser testigo creíble del Evangelio, debe cultivar también la formación específica de su profesión.

6 7

MFor-CIOFS (Introducción) – Benedetto Lino, OFS. Coordinador Comisión de Formación de la Presidencia CIOFS. SFor-CIOFS – Premisa.

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II. i.

OBJETIVOS

General Determinar los elementos relevantes entre la formación conceptual y la experiencia personal de vida para ser auténticos franciscanos seglares en la vivencia del Evangelio.

ii.

Específicos

a. Dimensión Humana Construir un proyecto de vida personal a través de un crecimiento y desarrollo humano para solidificar una experiencia con Cristo en relación con los otros. b. Dimensión Cristiana Fortalecer el seguimiento de Cristo desde la vivencia personal y fraterna del Evangelio para profundizar nuestra relación con Cristo desde una experiencia de fe personal y fraterna. c. Dimensión Franciscana Fortificar el ser y quehacer del Franciscano Seglar como forma de vida para ser testigo del Reino de Dios en el mundo de hoy.

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III. i. a. b. c. d. e. f. g. h. i. j. k. l. m.

ii. a. b. c. d. e. f. g. h.

iii. a. b. c. d. e. f. g. h. i. j. k. l.

ACTITUDES PROPUESTAS

Dimensión Humana Amplia libertad de corazón Riqueza de afecto y capacidad de expresarlo. Cortesía, nobleza y alegría. Paulatina conversión del amor egoísta al amor oblativo. Amor mutuo y trato familiar. Capacidad de hacer opciones Conciencia crítica. Responsabilidad, comunicación y dialogo. Apertura al otro como diferente. Creatividad e iniciativa. Autoestima. Autonomía y madurez afectiva. Aceptación de sí mismo.

Dimensión Cristiana Vida Sacramental. Oración continua e íntima con Cristo y su madre. Renuncia continua de su amor propio. Conciencia eclesial. Orante y contemplativo. Transparencia y fidelidad a su propia vocación. Escucha atenta a la palabra de Dios. Penitencia.

Dimensión Franciscana Paz y hermandad universal Fraternidad serena, autentica y abierta a los otros. Alegría en el trabajo diligente. Trato fraterno y amistoso. Sentido de pertenencia. Servicio y disponibilidad. Solidaridad con lo fraterno. Pasión por el Reino. Testigo hasta las últimas consecuencias. Colaboración Reverencia y respeto a la creación. Penitencia como búsqueda constante de Dios.

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IV.

PRINCIPIOS GENERALES

La formación del hermano es un camino de toda la vida tanto personal como de la fraternidad en el descubrimiento de Cristo pobre, humilde y crucificado, de acuerdo con las características y circunstancias del tiempo presente. En la formación de los hermanos es preciso tener en cuenta los siguientes aspectos: -

El hermano es llamado por el Señor, esto quiere decir que viene a la fraternidad bajo la acción del Espíritu Santo.

-

Su formación tiene que entenderse como un proceso dinámico que debe favorecer su crecimiento integral.

-

Cada hermano es el protagonista principal de su propia formación, por lo tanto debe interiorizar y asumir responsablemente los valores de la vida humana, cristiana y franciscana.

-

La formación parte de la conversión continua para seguir a Cristo con fidelidad y de acuerdo con el espíritu de san Francisco.

-

La formación se realiza en el ámbito personal, de la fraternidad y del mundo real; éstos son los espacios donde cada uno está llamado a experimentar la gracia, renovar su mente y su corazón y desarrollar su vocación evangélica.

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V.

PRINCIPIOS ESPECÍFICOS

La formación del hermano franciscano seglar es: -

integral; porque tiene en cuenta a la persona en su totalidad (físico, psíquico, moral, espiritual, intelectual, social, etc.)

-

un camino en el que se cultivan los aspectos fundamentales de nuestra vida como son: oración, vida eclesial y sacramental, fraternidad, espiritualidad de minoridad y servicio al estilo de Francisco.

-

fiel al Evangelio, a la espiritualidad franciscana y a la tradición de la Orden.

-

teórico-práctica, es decir, a partir de las fuentes se tiene en cuenta la experiencia en la vida diaria de los hermanos y las fraternidades.

-

organizada en etapas que compromete el proceso vocacional del hermano durante toda su vida: Formación Inicial y Permanente.

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VI.

RAZÓN DE SER DE LA FORMACIÓN DEL FRANCISCANO SEGLAR

Como se ha señalado la formación del hermano debe estar atenta al crecimiento humano, cristiano y franciscano; por lo tanto son muchas las razones que justifican su formación, entre ellas se destacan las siguientes: iii.

Antropológica:

La vida humana es un proceso hacia la madurez, nadie puede detenerse en su camino, cada uno tiene posibilidades que deben desarrollarse, crecer y madurar de una manera responsable y equilibrada. La formación empieza cuando el hombre adopta una actitud de apertura hacia sí mismo para comprender y aceptar a los demás. Dentro de este mismo punto la historia y la realidad que vivimos nos impulsa a crecer, a juzgar adecuadamente la realidad. iv.

Evangélica:

Como lo registran los evangelios especialmente Lucas 2, 52: “Jesús crecía en sabiduría, edad y gracia”. Él llegó a la vida pública después de un proceso de maduración progresiva, siempre tuvo clara la necesidad de profundizar e interiorizar su vocación. Por lo mismo Él nos invita siempre a avanzar teniendo claro que nuestra máxima aspiración es el encuentro con el Padre. La formación cristiana de acuerdo con el Evangelio no admite que nos estanquemos, Jesús nos invita a “pasar a la otra orilla” (Mc 4, 35). Por otra parte tengamos en cuenta la reflexión que hace San Pablo de dar el paso del hombre viejo al hombre nuevo para renovarnos en Cristo. v.

Franciscana:

La formación del franciscano seglar, como toda su vida es sobre todo una experiencia de fe y comunión con el Señor bajo la acción del Espíritu Santo y está dispuesto siempre a acoger su inspiración. Tanto san Francisco como santa Clara son conscientes de la importancia de perseverar hasta el fin, es decir, animar y sostener la fidelidad a la vocación que requiere un cuidado continuo mediante la formación. El primer biógrafo de san Francisco, nos dice que él lejos de creer que ya había llegado a la meta se proponía llevar a cabo obras cada vez más grandes8. De igual manera el franciscano seglar debe estar dispuesto a ejercitarse y crecer continuamente.

8

1a Celano, 103.

xiii


VII.

LOS RESPONSABLES DE LA FORMACIÓN

Las Constituciones Generales determinan a quien corresponde llevar adelante la tarea de la formación. Para un mejor desempeño conviene tener en cuenta los siguientes agentes y responsabilidades: i.

El Espíritu Santo.

ii.

Cada hermano debe acoger y asumir el desafío de su propia formación, teniendo en cuenta las normas y orientaciones que provienen de los consejos y responsables de la formación.

iii.

La fraternidad local, los hermanos de cada fraternidad tienen la responsabilidad de crear un ambiente de confianza en el que todos puedan expresar libremente sus propias necesidades, pensamientos y sentimientos. La fraternidad local es el lugar privilegiado para la formación de los hermanos.

iv.

El consejo encargado de la elaboración y seguimiento del plan de formación.

v.

El ministro debe ser consciente que por su ministerio, en medio de los hermanos, es el principal animador de la formación de los hermanos; su autoridad es un servicio evangélico a la fraternidad con miras al crecimiento integral de los hermanos.

vi.

El responsable de la formación asume este servicio con gozo y como donación a los hermanos manifestando la alegría de su propia vocación y el entusiasmo por su ministerio, es el principal acompañante en el proceso de formación de los hermanos.

vii.

El asistente espiritual le corresponde el acompañamiento y custodia del formando en los conocimientos de las verdades de la fe y su adhesión personal a ella y su vivencia.

xiv


VIII.

ASPECTOS CONCRETOS DEL CRECIMIENTO HUMANO, CRISTIANO Y FRANCISCANO DEL SEGLAR

El artículo 17 dice explícitamente: "En las fraternidades promuévase la preparación de los hermanos para la difusión del mensaje evangélico en 'las condiciones comunes del siglo'9 y para que colaboren... en las comunidades eclesiales"; en otros artículos aparecen formas análogas10. Al esbozar y poner al día el programa de formación, se debe tener en consideración dos aspectos generales: a) que en fuerza de su característica "secular", la fraternidad debe cuidar la formación completa de sus miembros en todos los aspectos: espiritual, doctrinal, cultural y social; b) que, en esta formación conviene usar el método del diálogo y de la discusión fraterna, como algo que puede enriquecer más las motivaciones de la elección y los compromisos de los individuos y de las fraternidades. Los aspectos del crecimiento humano, cristiano y franciscano se desarrollan unitariamente en la vida práctica, aunque tengan sus normales diferencias sobre todo desde el punto de vista teórico. Entre los aspectos del crecimiento humano, cristiano y franciscano, la formación debe prestar atención a los siguientes: i.

Aspecto del Crecimiento Humano

a) Respecto a la Persona: -

Autoconocimiento y auto aceptación; Libertad y responsabilidad; Empeño por crecer física, psicológica, moral, espiritual y socialmente; Equilibrio emocional y afectivo; Desarrollo sexual e integración; Honradez y sinceridad; Gozo y alegría.

b) Respecto a la Fraternidad: 9

Capacidad de relacionarse bien con los otros; Capacidad de comunicar y enfrentar conflictos; Espíritu de cooperación; Apertura y flexibilidad.

LG, 25 Const., 24, 26, 27.

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xv


c) Respecto al Mundo y en General al Entorno: ii.

Capacidad para leer los «símbolos de los tiempos»; Sentido de solidaridad con los pobres y marginados. Aspecto del Crecimiento Cristiano

a) Respecto a Dios: -

Sentido de gratitud; Conversión continua; Crecimiento en el amor incondicional; Búsqueda de la voluntad de Dios en todas las cosas.

b) Respecto a la Iglesia-mundo: iii.

Sentido de la presencia de Dios en el mundo; Conocimiento de la fe católica; Amor a la Iglesia Católica; Espíritu misionero y ecuménico; Búsqueda de la justicia y de la paz. Aspecto del Crecimiento Franciscano

a) Respecto a Dios: -

Seguimiento de Cristo pobre y humilde; Vida evangélica radical; Vida de penitencia; Espíritu de oración y devoción.

b) Respecto a la fraternidad: -

Amor a la fraternidad; Amor y comprensión por cada hermano; Servicio fraterno, particularmente a los hermanos ancianos y enfermos; Obediencia caritativa recíproca; Superación del egoísmo, de la propia voluntad y de las fuerzas que obstaculizan la edificación de la fraternidad; Voluntad a trabajar con las propias manos; Participación en la oración y en la liturgia.

c) Respecto a la Iglesia-mundo: -

Amor a la Iglesia; Evangelización y misión; Espíritu profético; Opción por los pobres y los más necesitados; Empeño por la reconciliación y el perdón. xvi


IX. i.

CRITERIOS PARA EL ACOMPAÑAMIENTO

Con relación al Itinerario a. El Itinerario de acompañamiento se concibe como un instrumento dinámico inspirado e inspirador desde y para el Carisma franciscano en la OFS. b. Este Itinerario propicia un proceso de acompañamiento con criterios coherentes a lo largo de toda la formación. c. Este Itinerario requiere una constante verificación integral que permita una sana adaptación, actualización y renovación por parte del Consejo Nacional avalado por el Capítulo Nacional.

ii.

Con relación a los acompañantes a. Aunque todos los hermanos sean formadores se requiere que hayan algunos hermanos con mayor responsabilidad y destinados para este menester (Consejo Local). b. Los hermanos responsables del acompañamiento han de mantener una permanente actitud de trabajo en equipo con la fraternidad local y con el Consejo Regional. c. Estos acompañantes deben distinguirse por algunas cualidades y con una actitud abierta y dinámica; a saber: auténtica vida de fe, firme esperanza en Dios y en el futuro del mundo, de la Iglesia y de la Orden, amen su vocación seglar a la OFS y estén convencidos de su consagración, sean capaces de trabajar en equipo, animar la vida de la fraternidad por lo que se refiere a la oración y al trabajo apostólico. d. Que tengan capacitación y orientación acerca del proceso de acompañamiento. e. Que sientan la necesidad de una constante puesta al día y por lo mismo se le facilite.

iii.

Con relación a la Pastoral Vocacional a. Animar, motivar y coordinar la pastoral vocacional con los hermanos y en las fraternidades de la Orden. b. Desarrollar actividades a nivel local como convivencias, retiros, encuentros, celebraciones litúrgicas, boletines informativos. c. Conservar el archivo en lugar estable donde permanezca la información de los candidatos que están en proceso de acompañamiento. d. Que no se admitan candidatos que provienen de otra fraternidad y que no fueron aceptados por razones válidas. xvii


iv.

Con relación a los candidatos a. Que manifiesten una salud integral. b. Que haya realizado el proceso de discernimiento. c. Que sea examinado en la fe católica y en las motivaciones vocacionales. d. Que participen en las actividades apostólicas, eclesiales, y franciscanas. e. Que la edad de ingreso del candidato esté entre los 18 y 60 años.

v.

Criterios generales de evaluación del Itinerario a. El Itinerario por su misma dinamicidad será evaluado y ajustado periódicamente por el Consejo Nacional a partir de los procesos formativos y con el aval del Capítulo Nacional. b. Hágase en cada fraternidad local un proyecto fraterno a partir del Itinerario con sus respectivas evaluaciones periódicas (por lo menos cada cuatro meses) y final. c. El Consejo Local de la fraternidad elaborará instrumentos evaluativos de los procesos formativos de cada etapa. d. Se tendrá en cuenta el parecer de la comunidad eclesial en los procesos de evaluación.

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X.

CRITERIOS DE EVALUACIÓN DEL FORMANDO

Instrumento Unificado de Evaluación Nombre del Candidato: _____________________________________ Dimensión Humana Indicador: El hermano demuestra madurez humana construida en el encuentro fecundo consigo mismo.

Logros (actitudes concretas)

Evaluación Cualitativa

Demuestra madurez humana necesaria para optar por la vida fraterna en la OFS y va asumiendo las exigencias del nuevo estilo de vida.

Se ve que el proceso lo va asumiendo, se esfuerza por dar lo mejor de sí, es muy humano, se preocupa por trabajar sus actitudes.

Sabe estar consigo mismo en silencio y soledad sin angustiarse como elementos fecundos de crecimiento e integración afectiva.

Hace esfuerzos para encontrarse consigo mismo y con los otros.

Es capaz de elaborar juicios sobre sí mismo (cualidades y limitaciones) y afrontar la realidad con autodominio y decisión.

Los procesos de acompañamiento le están sirviendo para trabajarse a sí mismo.

Afronta las dificultades con una posición crítica y desde las convicciones personales.

Tiene actitud crítica y va asumiendo la realidad.

Evaluación Cuantitativa (1-5) Consejo Personal

Cierta inmadurez para enfrentar las dificultades.

Recomendaciones: 

Debe profundizar la propia historia, asumirla e integrar el nuevo estilo de vida.

Afrontar las dificultades con serenidad.

Mantener recta intención siendo consciente de su proceso, de superar las propias dificultades con responsabilidad.

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Instrumento Unificado de Evaluación Nombre del Candidato: _____________________________________ Dimensión Cristiana Indicador: El hermano desarrolla una vida de fe centrada en la oración y en la cercanía a la Palabra de Dios.

Logros (actitudes concretas)

Evaluación Cualitativa

Prepara y realiza la oración personal y fraterna logrando aquella unidad de vida que permite la integración del espíritu de unión con Dios y la vida fraterna.

Saca sus espacios de encuentro con Dios, le pone empeño a la oración comunitaria.

Vive la fe en compromiso con los demás especialmente con los pobres.

Se esfuerza por conectarse con los pobres demostrando solicitud en los servicios a los hermanos.

Lee las Sagradas Escrituras haciendo propios los criterios evangélicos, expresándolos en la vida.

Tiene encuentros con la Palabra de Dios dejándose tocar por ella.

Evaluación Cuantitativa (1-5) Consejo Personal

Le falta más calidez y vigor a la hora de animar.

Recomendaciones: 

Debe tomar gusto en el encuentro con Dios como algo indispensable en la vida y por cuanto es alimento para la vocación. Revisar que fetiche tiene y llevarlo a confrontase mas y sanar su figura con él.

Profundizar en las motivaciones.

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Instrumento Unificado de Evaluación Nombre del Candidato: _____________________________________ Dimensión Franciscana Indicador: El hermano conoce, maneja y asimila los contenidos fundamentales del Carisma Franciscano en la OFS.

Logros (actitudes concretas)

Evaluación Cualitativa

Conoce e interpreta los textos fundamentales de Francisco y Clara propios del Carisma: Hagiografías, Regla y Constituciones.

Se identifica con el Carisma Franciscano (OFS).

Relee la vida de los Santos de la OFS dignas de ser modeladas.

Reconoce la importancia de la vida de los Santos como modelo del Carisma, ve con admiración la riqueza de nuestra Orden.

Asimila el estilo de vida evangélico propio de la OFS.

Si, se deja cuestionar y trabaja en ello demostrando esfuerzo y valoración por el Carisma de la OFS.

Evaluación Cuantitativa (1-5) Consejo Personal

Debe esforzarse más en el manejo de las Fuentes.

Desea asumir la vida de la OFS con transparencia. Recomendaciones: 

Debe seguir trabajando su historia para llegar a sanar todo su proceso.

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Capítulo 1 1. NOCIONES PRELIMINARES Partiendo de que la fraternidad local es “el lugar privilegiado para desarrollar el sentido eclesial y la vocación franciscana, y, además, para animar la vida apostólica de sus miembros”11, la formación es una ayuda a los hermanos para descubrir la novedad y la vitalidad en la propia llamada, como don del Espíritu, en el seguimiento de Jesús al estilo de Francisco de Asís. La vida del franciscano seglar es considerada un camino de crecimiento constante y global de la persona humana y cristiana en la escucha de la llamada de Dios y en la conversión continua a su proyecto, “pasando del Evangelio a la vida y de la vida al Evangelio”12. La formación es, por lo tanto, un medio que facilita la profundización de nuestra respuesta en el vivir cotidiano, y que se concreta en las dimensiones del: -

discernimiento vocacional : que es el proceso para llegar a una decisión clara, consciente y definitiva acerca de la llamada del Señor;

-

asimilación del carisma: como camino formativo que comienza con la formación inicial, en la que los valores del carisma franciscano seglar son asumidos y profundizados tanto a nivel personal como fraterno;

-

formación permanente : como medio útil para perfeccionar la identidad propia y la fidelidad al compromiso de vida;

-

formación de los formadores y de los responsables : porque en ellos la formación debería ser visible para ser transmitida a los otros hermanos y, en particular, a los nuevos miembros de la Fraternidad.

Francisco fue un hombre en formación permanente: “Comencemos, hermanos, a servir al Señor nuestro Dios...”13; y fue maestro de vida evangélica; mediante su ejemplo, su regla y su enseñanza: “A todos daba una norma de vida y señalaba con acierto el camino de salvación según el estado de cada uno”14. Formar, en su acepción etimológica, significa dar forma, plasmar según un modelo determinado, usando los medios necesarios e idóneos para alcanzar el fin.

11

Reg. 22. Reg. 4. 13 LM. 14,1. 14 1C. 37. 12


En nuestro caso, el formar mira al hombre como ser imperfecto hasta el final de la vida, mediante la educación, la enseñanza y el ejemplo. Consideramos la formación en general y la formación específica franciscana. 1.1. Los Tiempos de Formación Los tiempos de formación del franciscano seglar, según las indicaciones de la Regla15 y de las Constituciones16, están dados en un tiempo de iniciación, un tiempo de formación (inicial) y la Profesión de la Regla. Tiempos que constituyen y caracterizan la formación inicial y la formación permanente. 1.1.1. Formación inicial Abarca el Tiempo de Iniciación y el Tiempo de Formación inicial y sirve para indagar la autenticidad y la solidez de la vocación del candidato y, en caso positivo, para ayudarlo a madurar su opción de vida, que ratificará con la Profesión. Después de la Profesión se aconseja un período de Formación para los neo profesos (especialmente para aquellos que han emitido la Profesión Temporal), que sirve para desarrollar y profundizar los contenidos de la formación inicial.17 1.1.2.

Formación permanente

Dura todo el marco de la vida, con el fin de ofrecer a los franciscanos seglares una vida espiritual siempre más rica e intensa y acompañarles en el camino de la fe, para consolidarles en su discipulado franciscano, actualizarles continuamente en las enseñanzas de la Iglesia y confrontarles con la sociedad en continua evolución. 1.2. Formación en General El hombre –cuerpo, psique y alma- es el sujeto de esta formación, que tiende a una formación integral con el uso de los medios adecuados, para vivir como miembro de la sociedad, de la Iglesia y de la Orden Franciscana Seglar. Consiste en un “proceso” que como realidad dinámica se traduce en: -

un crecimiento progresivo e inteligente, capaz de escoger los medios para que el individuo realice los ritmos personales de su madurez con las fuerzas de la naturaleza y de la gracia;

15

Reg. 23. Const. 37-44. 17 SFor-CIOFS, “Formación Inicial” 16

23


-

una adhesión armoniosa e iluminadora, que implique todas las facultades del interesado y le ponga en situación de relacionarse con las realidades en las que vive y trabaja;

-

una certeza sistemática e integradora, que excluya la improvisación y la fragmentariedad;

-

un crecimiento constante, con capacidad de discernimiento y apertura a la renovación para, de la mejor manera, alcanzar el objetivo.

Permite -

la transmisión de principios doctrinales necesarios para lograr la meta;

-

la implicación de los formandos, con atención particular a su personalidad y a su historia precedente;

-

la continua confrontación de lo enseñado con las situaciones vividas cotidianamente, para ayudar al candidato a recorrer un camino real y personal.

Exige en el formador 1) desde el punto de vista psicológico: -

madurez, equilibrio, dominio de sí;

-

apertura al diálogo;

-

capacidad de utilizar lo aprendido y de transmitirlo.

2) Desde el punto de vista cultural: -

conocimiento de la doctrina que se ha de enseñar y de la pedagogía de la renovación;

-

nociones de metodología: situación concreta y canales adecuados de comunicación;

-

interés de actualización y capacidad de revisión entre la realidad y el objetivo a alcanzar.

3) Desde el punto de vista espiritual -

discernimiento

-

rectitud

-

fidelidad al carisma

-

testimonio de vida.

24


1.3. Formación Específica Franciscana La formación específica aplica los mismos criterios que la formación en general, pero dando una respuesta significativa, según el carisma de Francisco de Asís, a los signos de los tiempos, al discernimiento personal y fraterno y a la formación en cuanto tal. El sujeto es el fiel que, impulsado por el Espíritu Santo, pide ser admitido a la OFS para vivir el Evangelio a la manera de San Francisco y alcanzar la perfección de la caridad en el estado seglar18. Esta formación intenta ayudar al franciscano seglar a descubrir la vocación recibida y a responder con generosidad como miembro de la Iglesia y como ciudadano, según el espíritu y el estilo de vida de San Francisco, en fraternidad. Comprende 1) El conocimiento: -

de las nociones básicas referentes al hombre, sus derechos y deberes en cuanto “hombre” y en cuanto ciudadano de un determinado país;

-

de los principios fundamentales de la fe católica, con referencia particular a la cristología, la eclesiología, la doctrina social de la Iglesia, para una efectiva y cualificada presencia en la comunidad eclesial y civil19;

-

de San Francisco, de Santa Clara y de las otras grandes personalidades franciscanas, para “caracterizar” tal presencia en el contexto de la Familia Franciscana;

-

de la historia de la OFS, de su Regla, Constituciones y Estatutos, para desarrollar el sentido de “pertenencia” a la Orden seglar.

2) La implicación: -

del formando, suscitando su interés personal para no reducir la transmisión de las nociones a un puro y simple adoctrinamiento y para desarrollar en él la responsabilidad de su propia formación20.

3) La experiencia de vida: -

para constatar las resonancias de lo aprendido en su vida cotidiana tanto en lo personal como en sus relaciones21.

Exige 1) Atención vigilante: - secundando la acción del Espíritu Santo en el formando, que es un llamado; 18

Reg. 2; Const. 3. GS. 62. 20 ChL. 63. 21 GS. 43; ChL. 59. 19

25


2) Formadores capaces: -

testigos y modelos de vida, preparados e idóneos22;

3) Fidelidad: -

a la Regla, a las Constituciones, a las directrices de los organismos superiores de la Orden y de la Iglesia.

1.4. Metodología La metodología comprende: 1) Acoger al formando -

con sus experiencias de vida: aspiraciones, intereses, perspectivas y horizontes;

-

con sus problemas reales, sus capacidades y actitudes.

2) Contar -

con cuanto de bien hay en cada uno;

-

con las posibilidades reales de crecimiento;

-

con el uso sabio del tiempo libre.

3) Promover -

la implicación de los formandos.

4) Transmitir -

conceptos, informaciones, conocimientos sobre argumentos concretos, buscando revolver las disparidades cognoscitivas de los formandos.

1.5. Revisión de la formación La revisión sirve para evaluar el resultado de la acción formativa: 1) Examinando -

la situación inicial del formando y los resultados obtenidos respecto a los objetivos.

2) Rectificando -

si es oportuno, el “giro” de actitudes, métodos, ambientes, en relación a las necesidades y a las dificultades aparecidas.

3) Estimulando 22

una auto-evaluación del formando en relación con los objetivos y los problemas de su vida.

ChL. 63.

26


Capítulo 2 2. FORMACIÓN INICIAL La acción didáctica de la formación inicial: procura profundizar los valores de la vida del franciscano seglar, de manera que llegue a tener resonancias personales, fuerzas que motiven desde lo hondo y revelen actitudes; la profundización se realiza a través de la oración, el estudio, la vida fraterna, el conocimiento de la OFS, la confrontación, el diálogo formativo, el acompañamiento espiritual.23 Requiere, por parte del formador, una verdadera “sabiduría del corazón” y capacidad de discernimiento para ayudar a los formandos en la madurez de sus exigencias humanas y espirituales, en las propias capacidades humanas y en la disponibilidad de éstas en favor de los hermanos y en la información sobre el carisma franciscano. “Es necesario empezar a normalizar esta formación que es de vital importancia para la vida del franciscano seglar. Nunca hemos tenido una formación inicial homogénea, ni una preparación para un verdadero discernimiento vocacional serio, que nos lleve a un juicio claro sobre nuestro propósito de ser franciscano aclarando nuestras ideas sobre la Revelación, sobre la Doctrina Cristiana y sobre la Espiritualidad Franciscana. Una buena formación inicial, sistemática y bien asimilada, es un prerrequisito necesario para una formación permanente productiva, que no es otra cosa que una formación que empieza para no cesar jamás, hasta el final de la propia vida. 24 Se debe realizar el proyecto de “formación inicial” con bases sólidas que lleven al formando a una aclaración de su vocación, la identidad franciscana perteneciente a la trilogía franciscana original, la secularidad, autonomía, y a una nueva compresión del papel de la OFS en la Iglesia y en la Familia Franciscana. 2.1. Etapas de la Formación Inicial 2.1.1 Período de Iniciación “El período de iniciación es una fase preparatoria del tiempo de formación propiamente dicho, y se destina al discernimiento de la vocación y al mutuo conocimiento entre la Fraternidad y el aspirante. Ha de garantizar la libertad y la seriedad del ingreso en la OFS.

23 24

SFor-CIOFS, Capítulo Segundo. MFor-CIOFS, Introducción- Benedetto Lino, OFS. Coordinador Comisión de Formación de la Presidencia CIOFS.


Este período está orientado al esclarecimiento de la vocación, con el fin de garantizar la seriedad de la decisión en este compromiso por parte del aspirante a la Orden. El tiempo de iniciación tiene una duración no inferior a 6 meses; bajo ninguna circunstancia se debe acortar este tiempo, en lo posible se debe realizar el proceso formativo completo de un año ya que es el tiempo del conocimiento mutuo y determinante para el ingreso a la fraternidad. 25 Corresponde al Consejo de la Fraternidad la decisión de eventuales exenciones de este período de iniciación”26, y de dar el beneplácito para la admisión en la Orden27. Este privilegio debe ser estudiado con detenimiento y no de manera particular sino colegial donde participe el consejo en pleno. El consejo de la fraternidad puede eximir de este período al candidato que haya emitido la “promesa” en la JUFRA y que haya mantenido estrecha relación con la OFS, mostrado su interés con el acercamiento a los encuentros de la OFS, y también puede eximir a los sacerdotes, a los Diáconos y personas que hayan pertenecido al estado de vida consagrada. 28 El tiempo de iniciación que desarrollaremos en este Itinerario será de un año. Acogida del aspirante: -

-

evaluación de las motivaciones que le llevan a acoger el proyecto de vida de la OFS y de sus actitudes para vivir en comunión con los hermanos; conocimiento recíproco entre la Fraternidad y el aspirante29. La vida en fraternidad es un agente eficaz de formación: el “vivir juntos” conduce a una formación recíproca, ésta lleva a formar formándose y dejándose formar; elementos formativos fundamentales: vida vivida con generosidad y alegría, fraternidad abierta y en construcción permanente en la acogida recíproca; evaluación del conocimiento de las verdades fundamentales de la fe y de la adhesión personal a éstas, o bien, un “examen de la fe”; reflexión sobre la importancia del Bautismo y la exigencia de comprometerse seriamente para conocer y seguir el proyecto de Dios; formación en la oración personal y comunitaria, en la práctica de los sacramentos y en la docilidad a la gracia.

Nociones sobre la vocación -

Naturaleza: don de Dios, respuesta del hombre/mujer a su llamada; a la comunión con él en Jesucristo por medio del Espíritu Santo. El logro y la fecundidad de la

25

Est.Nales. 37. Const. 38. 27 Const. 39. 28 Est.Nales. 37. 29 Const. 38.1. 26

28


-

-

vocación están en proporción a la conformidad de la voluntad del hombre con la de Dios. Dimensión: personal (responsabilidad y compromiso directo de la persona), fraterna (responsabilidad de la fraternidad y de los responsables de la misma fraternidad) y comunitaria (aspectos de comunión, de compartir con otros). Características según el espíritu y el estilo de vida franciscana: fraternidad, secularidad, disponibilidad, acogida, el compartir... Tipos de vocación: Abrahán, María, Apóstoles, Francisco...

Contenidos -

elementos de cristología… vida de San Francisco; elementos de la espiritualidad franciscana; historia de la Familia Franciscana, con referencia particular a la de la OFS; Regla de la OFS, con alusiones a su evolución a través de los siglos.

Finalizado su período de iniciación el candidato debe solicitar por escrito su deseo de ingresar formalmente a la fraternidad para iniciar su período formativo inicial, dirigiéndole al ministro éste, y el Consejo de la Fraternidad decide colegialmente sobre la petición y da respuesta formal al candidato, y lo comunica a la Fraternidad. Esta decisión estará basada en el informe que pase el formador local con el asistente espiritual, y de acuerdo a la respuesta de los compromisos del candidato con la fraternidad. Admitido el aspirante debe hacerse su inclusión a la fraternidad local en el rito de iniciación conforme al Ritual propio de la OFS. Se debe dejar sentado en un acta de iniciación. 2.1.2 Período de Formación Inicial “La finalidad de este período es la maduración de la vocación, la experiencia de vida evangélica en Fraternidad, y un mejor conocimiento de la Orden”30. La formación de este período mira a preparar al candidato a la conquista de la propia madurez: humana, cristiana, franciscana. Es el hombre quien, “en la plenitud de su humanidad”, se hace cristiano; y quiere vivir su “humanismo cristiano” en el espíritu de Francisco, abrazando la Regla de la OFS, comprometiéndose a vivirla a través de un acto solemne de “Profesión de la Regla”. Está muy difundida la opinión entre muchos seglares y religiosos de que la Profesión del Franciscano Seglar es un compromiso de “segunda categoría”, una Profesión “ligera”. 31 30

Const. 40.1.

29


No existe claridad sobre este punto y por tanto no se vive la “gracia” de la Profesión como aquello que realmente es: una auténtica alianza esponsal con Cristo para una posterior consagración a Dios y un vínculo más estrecho con la Iglesia hacia la perfección de la caridad y la realización de la misión de san Francisco. La realidad, en cambio está en la historia y en la naturaleza misma de nuestra Orden como magistralmente han confirmado también los Sumos Pontífices:32 “(Francisco) instituyó una verdadera Orden, la de los Terciarios, no vinculada por votos religiosos, como las dos precedentes, sino conformada por la simplicidad de costumbres y por el espíritu de penitencia. De esta manera y felizmente, fue él el primero en concebir y llevar a la práctica, con la ayuda de Dios, lo que ningún fundador de Orden regular había imaginado hasta ese momento: hacer que el tenor de vida religiosa fuese común a todos” (Benedicto XV, Encíclica “Sacra Propediem”, n.5, del 6 de enero de 1921). “... vosotros sois también una ‘Orden’, como dijo el Papa (Pío XII): ‘Orden laical, sí, una verdadera Orden; y, por lo demás, ya Benedicto XV había hablado de ‘Ordo veri nominis’. Este término antiguo – podemos decir medieval – de ‘Orden’ no significa otra cosa que vuestra estrecha pertenencia a la gran Familia Franciscana. La palabra ‘Orden’ significa la participación en la disciplina y en la austeridad propia de aquella espiritualidad, la cual sin bien en la autonomía propia de vuestra condición laical y seglar, comporta a menudo sacrificios no menores de aquellos que se experimentan en la vida religiosa y sacerdotal” (Juan Pablo II, 14 de junio de 1988, al Capítulo general OFS).

La Profesión nos debe llevar a tomar un nuevo impulso al modo de sentirse y de “ser” Franciscano Seglar. El franciscano seglar debe tender continuamente al logro de su estructura cristiana y franciscana. 1) DIMENSIÓN HUMANA “Cristo, el nuevo Adán, en la misma revelación del misterio del Padre y de su amor, manifiesta plenamente el hombre al propio hombre y le descubre la sublimidad de su vocación”. Y, “el que sigue a Cristo, Hombre perfecto, se perfecciona cada vez más en su propia dignidad de hombre”33. La formación de esta dimensión: a) describe las verdades referentes: -

al hombre en sí. Los franciscanos seglares “háganse testigos e instrumentos de la misión de la Iglesia entre los hombres”34, “conformen su modo de pensar y de

31

MFor-CIOFS, La Profesión del Franciscano Seglar. MFor-CIOFS, La Profesión del Franciscano Seglar. 33 GS. 22.41; Reg. 14. 34 Reg. 6. 32

30


obrar al de Cristo, mediante la conversión”35 y “cumplan fielmente las obligaciones propias de la condición de cada uno, en las diversas circunstancias de la vida”36; -

al hombre en la familia. “Vivan en la propia familia el espíritu franciscano de paz, fidelidad y respeto a la vida”37;

-

al hombre y el trabajo. “Consideren el trabajo como don de Dios y como participación en la creación, redención y servicio de la comunidad humana” 38;

-

al hombre y la sociedad. “Llamados a construir un mundo más fraterno y evangélico”, a cumplir “de modo competente sus propios deberes”39, a promover la “justicia”, a comprometerse en la vida pública40, y ser “portadores de paz”41;

-

al hombre y la naturaleza. “Sientan respeto por las otras criaturas y se esfuercen por pasar al concepto franciscano de la fraternidad universal”42.

b) compromete a: -

una valoración crítica, para un compromiso eclesial y civil en las realidades circundantes43;

-

reconocer los dones recibidos y compartirlos con los hermanos para enriquecimiento común;

-

vivir la solidaridad en los problemas cotidianos de los hermanos.

2) DIMENSIÓN CRISTIANA La formación de esta dimensión exige: Camino de conversión Dios como don. -

Como “hermanos y hermanas de la penitencia” conformen la propia vida al estilo del camino de conversión44.

-

Cada hombre creado por Dios es llamado a ser regenerado por el agua y por el Espíritu (cfr. Jn 3,5) y llegar a ser hijo de Dios (cfr. Jn 1,12): “En Cristo, es una nueva creación” (2Cor 5,17).

35

Reg. 7. Reg. 10; LG. 31.33-35; GS. 12-18.23; CD. 30. 37 Reg. 17; GS. 47-57; Familiaris consortio; Carta de los derechos de la familia promulgada por la Iglesia, 24/11/1983. 38 Reg. 16; LG. 36; GS 43.63-72. 39 Reg. 14. 40 Reg. 15. 41 Reg. 19; LG. 21; GS. 12.73-78.91-93. 42 Reg. 18. 43 GS. 53-62. 44 Reg. 7. 36

31


-

Es el hombre nuevo creado según Dios, en la justicia y santidad de la verdad (cfr. Ef 4,24), que vive una vida nueva (cfr. Rm 5,4).

-

El hombre pasa de imagen de Dios, propia de todo hombre, a la semejanza de hijo de Dios en Cristo, propia del cristiano45.

-

La dimensión cristiana exige un enriquecimiento substancial de la dimensión humana en toda su expresión: individuo, familia, trabajo, sociedad.

Catequesis idónea -

Eclesiología: con referencia a la participación y misión salvífica de la Iglesia, y a la inserción en la Iglesia particular;

-

Teología de los sacramentos de la iniciación cristiana: Bautismo, Confirmación y Eucaristía;

-

Cristología: especialmente respecto a la participación en el triple oficio de Cristo: sacerdotal, profético, real.

-

Mariología: María como modelo de discípula misionera.

Es necesario: -

ejercer las virtudes teologales y cardinales, como fermento en el mundo46;

-

crecer en continua conversión, en la escucha de la Palabra, en la celebración de la Eucaristía, la práctica del sacramento de la Reconciliación;

-

comprometerse en la actualización cultural y en el crecimiento espiritual;

-

prepararse para una presencia activa y cualificada en la sociedad y en la Iglesia local47.

-

practicarse en las virtudes marianas.

Conlleva: -

traducir los valores del Evangelio en comportamientos de vida y normas sociales48;

-

ser sensible a los nuevos signos de los tiempos para insertarse en una sociedad profundamente cambiada.

45

Adm. 5. LG. 31. 47 AA. 7. 48 ChL. 60; GS. 43. 46

32


3) DIMENSIÓN FRANCISCANA La vocación franciscana es una opción evangélica explícita, libre y responsable, para vivirla y testimoniarla en la Iglesia y en el mundo con el sentido fuerte y gozoso de la filiación divina encarnada por San Francisco. Esta dimensión necesita: -

progresar en la lectura asidua de los escritos de San Francisco para vivir su carisma;

-

prosperar en el estudio de la espiritualidad y la historia franciscana para insertarse;

-

profundizar en el estudio de la Regla y de las Constituciones para dar más peso a lo cotidiano.

La dimensión franciscana tiene como elementos fundamentales; La Regla que constituye: a) la forma de vida -

por la que ha de caminar la vocación del franciscano seglar en un itinerario de fe:

-

para pasar “del hombre viejo al hombre nuevo”49; en la radicalidad de una conversión continua50; y haciendo de Cristo el centro y el inspirador de la vida51;

-

para vivir la fraternidad: en comunión y compartiendo con los hermanos para aprender a estar juntos, orar juntos, proyectar juntos, actuar juntos52;

-

para adquirir el sentido de responsabilidad y de activa pertenencia a la OFS y a la fraternidad, como “signo visible de la Iglesia”53.

b) el filtro -

en la familia54;

-

en el trabajo55;

-

en el compromiso socio-político56;

-

en la promoción de la justicia57;

-

en la construcción de la paz58;

-

en la fraternidad con la creación59.

49

Reg. 6. Reg. 7. 51 Reg. 4. 52 Reg. 24. 53 Reg. 1, 6, 22. 54 Reg. 17; Const. 24. 55 Reg. 16; Const. 21.1-2. 56 Reg. 14; Const. 22. 57 Reg. 15. 58 Reg. 19. 50

33


c) la guía en el espíritu de Francisco hacia: -

Dios, en el seguimiento de Cristo60;

-

los hombres, comprometidos con ellos en la construcción de un mundo más fraterno y evangélico61;

-

las realidades terrenas, para usarlas y ayudarlas a progresar en provecho de todos62;

-

los hermanos de vocación, para descubrir y vivir la fraternidad63.

La Profesión o forma de vida evangélica “La Profesión es el solemne acto eclesial con el que el candidato, recordando la llamada recibida de Cristo, renueva las promesas bautismales y afirma públicamente el compromiso de vivir el Evangelio en el mundo siguiendo el ejemplo de Francisco y según la Regla de la OFS”64. El espíritu de penitencia En el espíritu de penitencia, característica del franciscano seglar65, se ponga la actitud de conversión permanente66. Principales medios que se han de cultivar: -

la escucha y celebración de la Palabra y de la Eucaristía;

-

la revisión de vida, retiros espirituales y dirección espiritual;

-

la práctica del sacramento de la Reconciliación67;

-

la fortaleza cristiana en las dificultades de la vida68;

-

la solidaridad en la relación con los hermanos69;

-

la sobriedad de vida70;

-

la abstinencia y el sacrificio como camino de la cruz que lleva a la resurrección71.

59

Reg. 18. Reg. Prólogo, primera parte; 4-8; 10-12. 61 Reg. 13-17; 19. 62 Reg. 11-12. 63 Reg. 20-26. 64 Const. 42.1; cfr. Rit.OFS. parte I, notas preliminares al rito de la Profesión nn. 13-15. 65 Reg. 7. 66 Const. 13. 67 Const. 13.1. 68 Const. 10. 69 Const. 13.2. 70 Const. 15.3. 60

34


La Fraternidad La fraternidad franciscana subraya: -

la estima mutua, sin debilidad y sin exclusiones, y el respeto a todas las criaturas, animadas e inanimadas;

-

el ambiente que privilegia y desarrolla el sentido eclesial y la vocación franciscana, y que además anima la vida apostólica de sus miembros72.

-

La Fraternidad subraya y aclara los aspectos: a. Doctrinal: valorar las raíces que se ahondan en el Bautismo, y se alimentan de la Eucaristía. b. Espiritual: manifestar al Padre, revelado por Jesús, centro de la vida fraterna, y los hermanos como don de Dios73. c. Psicológico: asumir las diferencias, las cualidades y los límites de los hermanos como variedad y complemento recíproco. d. Social: abrirse a las exigencias provenientes de los valores humanos presentes en la sociedad, sentirse implicados en los problemas referentes al hombre y a la sociedad, y traducir en comportamientos de vida los proyectos elaborados juntos.

Finalizado el primer año de su período de formación inicial el candidato debe solicitar por escrito al Consejo de la Fraternidad su deseo de emitir solemnemente su profesión, por un año, y el Consejo de la Fraternidad decide colegialmente sobre la petición y da respuesta formal al candidato, y lo comunica a la Fraternidad. Esta decisión estará basada en el informe que pase el formador local con el asistente espiritual, y de acuerdo a la respuesta de los compromisos del candidato con la fraternidad. Admitido el formando debe hacerse su incorporación a la Orden Franciscana Seglar a través de una fraternidad local en el rito de profesión o compromiso de vida evangélica conforme al Ritual propio de la OFS. Se debe dejar sentado en un acta de profesión.

71

Const. 13.3. Reg. 22. 73 Test. 14. 72

35


2.1.3 Formación de los Neo profesos “La Profesión incorpora al candidato a la Orden y es de por sí un compromiso perpetuo. A la Profesión perpetua, por razones pedagógicas objetivas y concretas, puede preceder una Profesión temporal, renovable anualmente. El tiempo total de la Profesión temporal no puede superar los tres años”74. “No es exagerado decir que toda la existencia del fiel laico tiene la finalidad de conducirlo a conocer la radical novedad cristiana que deriva del bautismo, sacramento de la fe, para que pueda vivir los compromisos según la vocación recibida de Dios”75. La formación es “un proceso personal continuo de madurez en la fe y de configuración con Cristo según la voluntad del Padre con la guía del Espíritu Santo”76. Estas expresiones indican la vía para una auténtica formación. Paradigma para tener presente El itinerario realizado por Jesús (cfr. Jn 16,28): “Salí del Padre” (fuente, principio y término de toda meta); “y he venido al mundo” (lugar del compromiso fraterno según la voluntad del Padre); “Ahora dejo otra vez el mundo” (sentido de la existencia como camino de continuidad); “y voy al Padre” (paradigma de nuestra fraternidad). 1) Punto de partida: el Bautismo Toma de conciencia de la radicalidad del Bautismo, que nos hace “testigos e instrumentos” de la misión de la Iglesia entre los hombres77. Francisco: -

vive intensamente el misterio pascual de la muerte y resurrección en Cristo (esencia del Bautismo), en la plena conformidad a Él78. Papel determinante del Padre en su

74

Const. 42.2. ChL. 10. 76 ChL. 57. 77 Reg. 6. 78 1Cel. 112-113. 75

36


vida: en Él su tesoro, toda su confianza y esperanza79, su familia espiritual don del Padre al Hijo80. -

educa al abandono confiado y filial en las manos del Padre que tiene su designio sobre cada uno.

La Regla: -

puntualiza la verdad del Bautismo: muerte y resurrección en Cristo (inicio de una vida nueva y de la filiación divina); constituye miembros de la Iglesia y partícipes de su misión; la profesión “actualiza de nuevo”, responsablemente, el Bautismo, robustece los lazos con la Iglesia y capacita para la participación en la misión;

-

desarrolla el sentido de la filiación divina y la importancia de la figura del Padre en la vida del neo profeso, para que descubra continuamente esta relación esencial con Él, siguiendo la Regla;

-

muestra al Padre que da el Hijo81, y sale a su encuentro con la misericordia en el sacramento de la Reconciliación82, determina su compromiso a favor del hombre83, lo espera en su casa, donde lo acoge para el encuentro definitivo84. Actitudes específicas y significativas de Jesús hacia el Padre: oración85, obediencia86, confianza, pobreza87, etc.

2) Camino El compromiso es condición indispensable para progresar en el camino y adquirir la mentalidad de fe, de manera que ésta entre en la propia vida, la invada toda impidiéndola que se conforme a la mentalidad del mundo (cfr. Rm 12,1). a) Centralidad de Cristo en la vida: Francisco: Su aspiración más alta, el deseo dominante, la voluntad más firme era observar fielmente el Evangelio e imitar perfectamente la doctrina y los ejemplos de Jesucristo88. Era “otro Cristo”, pero no se consideraba un “llegado” y sentía la necesidad de “convertirse” cada día89.

79

LM. 2,4. EP. 26. 81 Reg. 4. 82 Reg. 7. 83 Reg. 13. 84 Reg. 11, 19. 85 Reg. 8. 86 Reg. 10. 87 Reg. 11. 88 1C 84.115. 89 1C 103. 80

37


La Regla: -

hacer de Cristo el inspirador y centro de la vida con Dios y con los hombres: fuerza dinámica, direccional e iluminante, y punto de gravedad hacia el que converja toda la vida90;

-

buscar a Cristo en los hermanos, en la Escritura, en la Iglesia, en las acciones litúrgicas91;

-

seguir a Cristo humilde y obediente, pobre y crucificado, y testimoniarlo también en las dificultades y persecuciones92;

-

contemplar su amor esponsal por la Iglesia, para vivir en plenitud en el propio estado de vida, y ser signos de un mundo ya renovado en Cristo93.

b) Metodología “Del Evangelio a la vida; de la vida al Evangelio” 94: -

del Evangelio, para extraer principios, luz y fuerza para el comportamiento en la vida cotidiana, hacerla levadura y fermentarla con el mensaje evangélico;

-

de la vida, con sus múltiples situaciones y variedad de problemas, para llevarla al Evangelio como criterio de valoración y de opciones operativas;

-

para que no se apague el entusiasmo inicial, para llevar a los hermanos la linfa nueva, aire nuevo, una bocanada de oxígeno, nuevas energías, nuevo entusiasmo, conscientes del papel que tienen en la Fraternidad.

3) Meta Llegar “al estado del hombre perfecto, a la madurez de la plenitud de Cristo ” (Ef 4,13). Conformándose a Él hasta el “no vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mí; la vida que vivo al presente en la carne, la vivo en la fe del Hijo de Dios que me amó y se entregó a sí mismo por mí” (Gal 2,20). Francisco: “En su vida trató de configurarse en todo con Cristo viviente; en su muerte quiso asemejarse a Cristo moribundo y después de su muerte se pareció a Cristo muerto. ¡Bien mereció ser honrado con una tal explícita semejanza!”95 . Parecía que “Cristo y Francisco fuesen una sola persona”96. La vía, la enseñada por Cristo: hacer la voluntad del Padre. “Para 90

Reg. 4. Reg. 5. 92 Reg. 10. 93 Const. 17. 94 Reg. 4. 95 LM. 14,4. 96 2C 219. 91

38


mí lo más querido, lo más dulce, lo más grato, ha sido siempre, y ahora lo es, que se haga en mí y de mí lo que sea más del agrado de Dios. Sólo deseo estar en todo de acuerdo con su voluntad y obedecer a ella”97. La Regla: Proyecta todo el camino de fe del franciscano seglar como “un radical cambio interior” para llegar, en la dinámica del Evangelio, a “conformar su modo de pensar y de obrar al de Cristo”98. Y a ser con Él “un verdadero adorador del Padre”, haciendo “de la oración y de la contemplación el alma del propio ser y del propio obrar”99. Así su vida es proyectada y vivida en conformidad con la voluntad del Padre celestial y realizada en su específico campo de trabajo cada día, en unión con Cristo. 4) Guía en el camino Es el Espíritu Santo. Él descubre y otorga la capacidad de comprender la “riqueza” de Cristo e introduce en la verdad plena (cfr. Ef 3,16-19); recuerda al cristiano que es hijo de Dios y lo sostiene en la debilidad (cfr. Rm 8, 14-17.26-27); le sugiere la enseñanza de Jesús y lo introduce en la verdad plena (cfr. Jn 14,26; 16,13-14). Francisco: Perfecto imitador de Cristo, estaba lleno del Espíritu Santo100. Decía que para seguir las huellas de Cristo es necesario ser purificados, iluminados y caldeados por el fuego del Espíritu Santo, y que lo esencial de la vida franciscana consiste en tener el Espíritu del Señor y su santa operación101. La Regla: Recuerda al franciscano seglar que la familia de la que es miembro es don del Espíritu Santo a la Iglesia102; como también su vocación103. Para conseguir el fin de la vocación, alcanzar la perfección en su estado seglar, debe dejarse guiar por el Espíritu Santo que lo introducirá en la verdad plena104.

97

1C 107. Reg. 7. 99 Reg. 8. 100 LM. 11,2. 101 2R 10,10. 102 Reg. 1. 103 Reg. 2. 104 Reg. 4. 98

39


2.2.

Contenido Temático de la Formación Inicial ETAPAS DE LA FORMACIÓN INICIAL

Período de Iniciación Objetivo: Discernir la vocación recibida del Señor conociendo la vida de la fraternidad en la libertad de los hijos de Dios. Duración: Un año

Dimensión Humana La autobiografía Manejo de duelos

Autoconocimiento y autoaceptación. Libertad y responsabilidad. Autoestima Persona amada por Dios Capacidad de relacionarse bien con los otros.

Llamado a la vida humana. El sentido de la existencia humana.

Dimensión Cristiana Las Sagradas Escrituras. La vocación Cristiana y características de la vocación. Discernimiento espiritual. Seguimiento de Jesús y vocación de nuestra vida. Conocimiento de la fe católica y amor a la Iglesia católica. Servicio eclesial del hermano. Apostolicidad. Aproximación a la pneumatologia, Eclesiología y Mariología. Lectio Divina. Examen de conciencia.

Aproximación a una antropología que pueda dar razón de la realidad humana.

María modelo del servicio eclesial. Aproximación a los Documentos de la Iglesia: Vaticano II.

Portadores de paz. Contexto social y político.

Iniciación de la oración en la vida fraterna. Búsqueda de la voluntad de Dios en todas las cosas.

Dimensión Franciscana Acercamiento a la situación social, cultural y religiosa de la época de san Francisco de Asís. Historia de la OFS haciendo énfasis en los orígenes. Ecología Aproximación al carisma franciscano Promotores de paz. Introducción general a las biografías de san Francisco de Asís. 1ª y 2ª de Celano; Leyenda Mayor; Tres Compañeros. Aproximación al proceso de la Regla, Constituciones y Estatutos de la OFS: contenidos fundamentales. Aproximación a la vida de los santos franciscanos seglares como expresión de la vida evangélica seglar y conmemoración de las fiestas franciscanas. Devociones franciscanas: La Corona Franciscana, Pesebre, adoración al Santísimo etc.… Opción por los pobres y más necesitados.

Talleres de Fortalecimiento de los Temas: Profundización de técnicas para el autoconocimiento personal.

Procesos de encuentro y unión con Jesucristo en la oración

La fraternidad como especificidad de nuestro estilo de vivir el evangelio en la Iglesia.

Valores franciscanos.

Textos evangélicos claves para la identidad cristiana.

Los seis encuentros de san Francisco.

40


ETAPAS DE LA FORMACIÓN INICIAL Primer año de Formación Inicial Objetivo: Madurar la vocación y la experiencia de la vida evangélica en fraternidad y adquirir un mejor conocimiento de la Orden. Duración: Un año

Dimensión Humana La comunicación humana como dimensión fundamental para construir fraternidad. Clarificación y definición de términos relacionados con el proceso de crecimiento personal. Crecer en la gracia y el conocimiento de Dios.

Dimensión Cristiana

Dimensión Franciscana

Falsos conceptos (fetiches) de Dios.

Espiritualidad franciscana.

La vocación como proyecto dinámico de vida. Ampliación a la pneumatologia (dones y carismas), Eclesiología y Mariología. Esbozo de Cristología. Introducción al misterio de la Iglesia.

Profundización al proceso de la Regla, Constituciones y Estatutos de la OFS.

Aproximación a la oración oficial de la Iglesia. Liturgia de las Horas. Conversión continua.

Profesión o promesa de vida evangélica en la OFS.

Empeño por crecer física, sicológica, moral, social y espiritualmente.

Las Sagradas Escrituras:

Sentido de pertenencia.

Capacidad de comunicar y enfrentar conflictos.

Doctrina sobre las asociaciones de fieles.

“La Fraternidad” como especificidad de nuestro estilo de vivir el Evangelio de la Iglesia. Acentuación existencial.

Sentido de solidaridad con los pobres y marginados.

Derecho Canónico. Documentos de la Iglesia: CV II, Aparecida. Teología sacramental.

Reconciliación con la propia historia personal, pidiendo luces al Espíritu Santo para ver falencias y virtudes y saber manejarlas. Responsabilidad y compromiso directo de la persona. Manejo de la libertad.

La dimensión afectiva del ser humano

Vida de Santa Isabel de Hungría y San Luis rey de Francia.

Obediencia a la Regla. Identidad de la OFS.

Talleres de Fortalecimiento de los Temas: Taller de la comunicación humana como dimensión fundamental para construir fraternidad.

Taller bíblico.

Taller de fuentes franciscanas. Retiro preparación para la profesión.

41


ETAPAS DE LA FORMACIÓN INICIAL Segundo año de Formación Inicial Objetivo: Renovar las promesas bautismales y comprometerse públicamente a vivir el Evangelio siguiendo el ejemplo de San Francisco de Asís y según la regla de la OFS para el cumplimiento de la propia misión en la Iglesia y la sociedad. Duración: Un año.

Dimensión Humana

Dimensión Cristiana

Dimensión Franciscana

La dimensión social fraterna del ser humano.

Sagradas Escrituras.

Historia de la familia franciscana.

Equilibrio emocional y afectivo.

Teología Trinitaria

La vida y espíritu de Santa Clara.

Apertura y flexibilidad.

Eclesiología (LG)

La contemplación como testimonio a nuestra peculiar manera de vivir el Evangelio como franciscanos seglares.

Capacidad para leer los signos de los tiempos.

Mariología

Filosofía y Teología franciscana

La responsabilidad humana en la transformación de la historia.

Frutos del Espíritu Santo

Auténtica vocación franciscana, una sola.

Espíritu misionero y ecuménico.

Evangelización y misión.

Discernimiento humano y discernimiento cristiano.

Naturaleza de la OFS.

Talleres de Fortalecimiento de los Temas: Ejercicios fraternos para aprender a expresar la intimidad: miedos, deseos, necesidades, proyectos, sueños, etc.

Textos evangélicos claves para la identidad cristiana.

Procesos de encuentros y unión con Jesucristo en la fraternidad local, regional, nacional, familia franciscana y con la Iglesia particular.

Taller de contemplación.

Retiro para la renovación de la profesión temporal.

42


ETAPAS DE LA FORMACIÓN INICIAL Tercer año de Formación Inicial Objetivo: Renovar las promesas bautismales y comprometerse públicamente a vivir el Evangelio siguiendo el ejemplo de San Francisco de Asís y según la regla de la OFS para el cumplimiento de la propia misión en la Iglesia y la sociedad. Duración: Un año.

Dimensión Humana

Dimensión Cristiana

Dimensión Franciscana

La responsabilidad humana en la transformación de la historia.

Sagradas Escrituras.

Compromiso solemne público y perpetuo.

Desapegos.

Principios fundamentales de la doctrina paulina.

Historia del movimiento franciscano y de la familia en el curso de los siglos.

Derecho universal y derecho propio.

Espiritualidad de la encarnación.

Espíritu crítico. Desarrollo humano. Vida fraterna. Servicio, minoridad, obediencia.

La vida contemplativa, oración litúrgica, sacramental, mariana y franciscana.

Vida contemplativa.

Comunicación abierta. Apropiación y vivencia de los consejos bíblicos.

Participación en el misterio pascual de Cristo.

Missio in nomine Ecclesiae (Misión a desarrollar en nombre de la Iglesia)

Documentos de la Iglesia: Caridad en la verdad.

Identidad de la OFS.

Eclesiología (LG)

Vida de penitencia.

Mariología

Escatología

Talleres de Fortalecimiento de los Temas: Taller de fortalecimiento de temas. Retiro de preparación para la profesión perpetua.

43


Capítulo 3 3. FORMACIÓN PERMANENTE La condición de “discípulo” y el vivir en fraternidad exigen de cada uno de los miembros de la OFS una conversión continua y progresiva. Esto requiere un compromiso verdadero en el “renovarse” continuamente para crecer y madurar a nivel personal y fraterno, y como exigencia de la propia misión en la Iglesia y en el mundo de hoy. La formación permanente tiende, a través de un proceso de crecimiento constante, de discernimiento, de apertura al Espíritu, de disponibilidad y de decisión, a mejorar la calidad de la vida fraterna, la participación en la misión de la Iglesia, las respuestas a los desafíos del mundo contemporáneo con creatividad y decisión. La formación permanente, por lo tanto, -

es una exigencia de la progresiva realización del franciscano seglar en camino incesante hacia “el estado de hombre perfecto, a la madurez de la plenitud de Cristo” (Ef 4,13);

-

es fidelidad a la vocación y estímulo en el camino de una conversión continua que debe conducirle a conformar su modo de pensar y de obrar al de Cristo105, que es el signo de “madurez” del discípulo del Evangelio;

-

halla su fundamento y su motivación original en el dinamismo del don recibido, la vocación, en la que el franciscano debe caminar de manera coherente (cfr. Ef 4,1), para que esté cada vez más seguro (cfr. 2Pe 1,10) bajo la acción del Espíritu Santo que refuerza en él el hombre interior, haciéndole comprender la grandeza del misterio de Cristo y de su amor (cfr. Ef 3,16-19).

Es Dios mismo, por lo tanto, quien reaviva su don y libera la extraordinaria riqueza de gracia y de responsabilidad encerrada en él, para el bien personal y de la comunidad. El franciscano seglar, de hecho, entra en la OFS “impulsado por el Espíritu Santo”106, y es el mismo Espíritu Santo quien lo introduce en la Verdad-Cristo, don del amor del Padre y Camino hacia Él107. Cristo es Verdad y Don infinito. Se entiende, entonces, por qué Francisco “no pensaba haber llegado aún a la meta, y, permaneciendo firme en el propósito de santa renovación, estaba siempre dispuesto a comenzar nuevamente”108. 105

Reg. 7. Reg. 2. 107 Cfr. Reg. 4. 108 1C 103. 106


Triple es el motivo de esta exigencia: 1) el crecimiento integral del hombre, que dura toda la vida y nunca puede decirse realizado; 2) la importancia del “ser” franciscano seglar (-desarrollo interior-), y del “hacer”, la misión (-desarrollo exterior-); 3) el puesto de la fraternidad en la propia vida y actividad. La formación permanente debe llevar: -

a escuchar y meditar la Palabra de Dios, “pasando del Evangelio a la vida y de la vida al Evangelio”109;

-

“a reflexionar, iluminados por la fe y ayudados por los documentos del magisterio, sobre los acontecimientos de la Iglesia y de la sociedad, tomando consiguientemente posiciones coherentes”;

-

“a actualizar y profundizar la vocación franciscana estudiando los escritos de San Francisco, Santa Clara y otros autores franciscanos”110.

a) Requiere: -

un intrínseco lazo vital unitario con la formación inicial, mediante adaptaciones, actualizaciones y modificaciones;

-

un proceso general e integral de continua maduración mediante la profundización de las dimensiones humana, cristiana y franciscana, y de su íntima y viva relación específica;

-

un sentido de responsabilidad frente a las nuevas instancias operativas, los nuevos problemas, las variables situaciones culturales y sociales;

-

una actualización continua en relación con la evolución de la realidad eclesial y social.

b) Asegura:

109 110

-

el mantenimiento de la formación recibida y su evaluación continuada, la prolonga, completa y perfecciona, creando una exigencia de adaptación;

-

la transformación de la fe en sabiduría cristiana;

-

la asimilación del espíritu y estilo de San Francisco en propuesta eficaz sobre el sentido de la vida.

Reg. 4. Const. 44.3.

45


c) Permite: -

la confrontación con la vida de la Iglesia y de la sociedad;

-

la búsqueda de soluciones adecuadas a las necesidades, inspiradas en el Evangelio, en el Magisterio de la Iglesia y en el carisma de la OFS;

-

la renovación de actividades tradicionales, que requieren modos nuevos que correspondan a las exigencias de los tiempos;

-

la búsqueda de nuevos ámbitos de actividad;

-

una inteligente y abierta confrontación con otros grupos eclesiales atentos a los problemas de la sociedad.

En el XII Capítulo General celebrado en noviembre de 2008 se recomendó a la Presidencia promover, también, la Formación Permanente, proponiendo a todas las Fraternidades del mundo un tema central de formación anual, con las pautas necesarias para su desarrollo. Así que estaremos desarrollando en cada una de nuestras fraternidades el tema formativo que imparta el CIOFS anualmente.

46


Capítulo 4 4. AGENTES Y RESPONSABLES “Teniendo presente que el Espíritu Santo es el principal agente de la formación, y atentos siempre a colaborar con Él, los responsables de la formación son: el propio candidato, la Fraternidad entera, el Consejo con el Ministro, el Maestro de formación y el Asistente”111. “Los hermanos son responsables de su formación para acrecentar cada vez más la vocación recibida del Señor”112. 4.1. Agentes 4.1.1. El Espíritu Santo El Espíritu Santo es la fuente de la vocación, el principal agente de la formación, el alma de la vida fraterna113. Es Él quien: -

engendra a la nueva vida que nos hace partícipes de la naturaleza divina, y testifica que somos hijos de Dios (cfr. Jn 3,5-8; 2Pe 1,4; Rm 8,14-16);

-

revela y comunica la vocación a la santidad (cfr. Ef 1,4-5), y nos hace conformes a Cristo, haciéndonos partícipes de su vida filial (cfr. Gal 4,6; 5,25);

-

enseña lo que es necesario al seguimiento de Cristo (cfr. Jn 14, 26; 16,13-14);

-

robustece el hombre interior (cfr. Ef 3, 16-19);

-

enriquece de dones y gracias para el bien común (cfr. 1Cor 12, 4-11);

-

da fuerza para testimoniar a Cristo (cfr. Hch 1,8; 8, 14-17; Lc 12, 11-12);

-

consuela, aconseja, asiste, sostiene en las diversas circunstancias de la vida (cfr. Jn 14, 1617.26; Rm 8, 26-27);

-

asocia a la resurrección de Cristo (cfr. Rm 8,11).

Para Francisco: -

111

sus hermanos son don de Dios, nacidos por virtud del Espíritu Santo, considerado Ministro general de la Orden114;

Const. 37.2. Const. 37.3. 113 LG. 12; Const. 11; 37.2. 112


-

seguir las huellas de Jesucristo es ser interiormente purificados, iluminados y encendidos por el fuego del Espíritu Santo115;

-

el Espíritu ayuda a alcanzar el conocimiento de las realidades espirituales116, une el alma fiel a Jesucristo y la convierte en su esposa117;

-

el hombre nuevo es aquel que tiene “el Espíritu del Señor y su santa operación”118:

-

La Regla describe la acción del Espíritu Santo en el candidato como:

-

preventiva: le prepara la “familia de acogida”, la franciscana, suscitada por él en la Iglesia119;

-

estimulante: le “impulsa” a entrar en ella para seguir a Jesucristo a la manera de San Francisco120;

-

iluminante y ratificante: le introduce en la verdad, es decir, en el misterio de Cristo, en la Iglesia, en las acciones litúrgicas, en particular en la Eucaristía121, y, también, en el “claustro” del mundo122. 4.1.2. El formando

El formando o profeso es protagonista y centro, sujeto y objeto de la formación. El resultado de la acción formativa está unido a su docilidad a la acción del Espíritu Santo y a la colaboración efectiva de la Fraternidad. La acción del Espíritu Santo le invita a alcanzar la perfección de la caridad en el propio estado, viviendo el Evangelio a la manera de San Francisco123; y el camino formativo le prepara y sostiene en la adhesión a la vocación, ratificada con la promesa de vida evangélica, o profesión, que marca su “pertenencia” a la OFS. Su compromiso debe mirar a: -

analizar los motivos que le impulsan a vivir la experiencia franciscana y a valorar sus capacidades y disposiciones;

-

abrirse con plena disponibilidad a la luz del Espíritu Santo y a la ayuda de los responsables;

114

2C 193. CtaO. 51. 116 2C 192. 117 1CtaF. I,8-10; 2CtaF. 50-53. 118 2R 10,8. 119 Reg. 1. 120 Reg. 2. 121 Reg. 4-5. 122 SC. 63. 123 Reg. 2. 115

48


-

servirse del discernimiento evangélico para acoger la llamada de Dios en las diversas circunstancias de la vida, en la ligazón de potencialidades y razones de esperanza que encierran;

-

cultivar las propias cualidades humanas para construir una personalidad madura, humana, cristiana, y la capacidad de entregarse a la comunidad civil y eclesial, con el testimonio de fe en la vida: familiar, profesional, social, política;

-

mantener apertura, lealtad, respeto, fidelidad, coherencia en todo lo que ayuda al crecimiento personal y de la Fraternidad franciscana.

4.2. Responsables Los responsables deben ser personas capaces; -

de sostener sin dominar;

-

de ofrecer condiciones para que el llamado pueda encontrar “su” forma;

-

de desarrollar funciones operativas y valorativas. 4.2.1. El formando

Es el primer responsable de la formación permanente en su relación con Dios, con los miembros de la fraternidad franciscana seglar y en su misión social y eclesial. 4.2.2. La fraternidad La fraternidad, como lugar donde se manifiesta y se desarrolla la vida fraterna, “está llamada a ayudar a los hermanos en este camino con la acogida, la oración y el ejemplo”124, de manera que haga franciscanos seglares auténticos a quienes ha engendrado al franciscanismo. 4.2.3. El consejo con el ministro Alma y guía de la fraternidad es el Consejo, del cual el Ministro es el primer responsable125. A él corresponde los deberes de126: -

fijar el programa en conformidad con las directivas superiores;

-

sostener al Responsable de la formación y seguir el trabajo, para poder evaluar los resultados y para poder aceptar o no al candidato a la admisión y a la profesión;

-

programar los encuentros;

124

Const. 37.3. Reg. 21. 126 Const. 50.1. 125

49


-

actualizar y favorecer el crecimiento de todos los miembros. 4.2.4. El responsable de la formación

El Responsable de la formación debe ser127: -

preparado y disponible, con capacidad de comunicar y transmitir contenidos culturales, teológicos, espirituales…;

-

arraigado en el carisma del Fundador para hacerlo presente a la luz de los signos de hoy y de las nuevas exigencias eclesiales y sociales;

-

consciente de ser un “servidor” de la fraternidad;

-

solícito en la inserción de los candidatos en la fraternidad;

-

dispuesto a cuidar las relaciones personales con cada uno, con el asistente y con los otros responsables.

Todo en una donación plena como respuesta a la confianza recibida y a la gran solicitud de ayuda. 4.2.5. el asistente espiritual El Asistente espiritual es signo concreto de comunión y de corresponsabilidad de la Primera Orden y de la Tercera Orden Regular hacia la OFS128. “Es cometido principal del Asistente comunicar la espiritualidad franciscana y cooperar en la formación inicial y permanente de los hermanos”129. El Asistente espiritual comparte el mismo ideal, participa del mismo carisma y de la idéntica misión de Francisco, vive y facilita la comunión vital y recíproca130, y garantiza la integridad de la fe y la disciplina eclesiástica131.

127

Const. 52.3. Reg. 26. Const. 90.1. 130 Reg. 26; Const. 89.3. 131 Const. 85.2; Estatutos para la Asistencia espiritual y pastoral a la OFS, Roma 1992; PO 6; PDV. 16-17; CJC. 305. 128 129

50


VII.

CONCLUSIONES

La elección hoy para el cristiano laico, y más para el franciscano seglar, no es fácil: es preciso tener en cuenta la complejidad de los acontecimientos en que nos desenvolvemos, el significado del rico y multiforme magisterio de la Iglesia, las reacciones que eso suscita y los fines a los que se dirige, lo que hay de específicamente franciscano en nuestro trabajo, la particularidad de las situaciones culturales en las que trabajamos, la distinción entre lo que podemos hacer como individuos que se inspiran en una visión franciscana de la vida y entre lo que a veces requiere la fraternidad, adquiriendo así un significado eclesial; no es posible que una serie tan compleja de problemas pueda ser afrontada sin una multiplicidad de aportaciones y conocimientos, o sin una aptitud al diálogo y a la formación mutua. Fácilmente podríamos considerar que esta experiencia es demasiado grande para nosotros, que debemos tener presente las fuerzas de las que disponemos, que sería mejor profundizar en los valores espirituales de nuestra tradición; son consideraciones que reflejan preocupaciones reales, más que aspiraciones a un vivir tranquilo; sin embargo, debemos oponernos a estas consideraciones. En primer lugar toda la experiencia franciscana está llena de figuras en las que el alto nivel contemplativo de la espiritualidad no ha estado nunca separado de una intensa actividad apostólica; recordemos el testimonio del sacerdote Maese Conrado de Marburgo, confesor de Isabel de Hungría: "raramente he visto una mujer tan contemplativ a dedicada a tantas actividades" Conviene saber que la nueva evangelización del tercer milenio será la balanza de prueba de la calidad de las instituciones eclesiales, aún de las que como la OFS son de las más antiguas y experimentadas; finalmente se debe tener bien presente que el Francisco de la historia y de la leyenda, que es lo que tanto nos fascina y de cuya paternidad nos enorgullecemos, se consolidará como ejemplo y modelo para los hombres de hoy en la medida en que sea conocido su espíritu profético. La formación puede ser considerada como un proceso a través del cual los hermanos pueden llegar a ser personas que aman a Dios y al prójimo, son conscientes de su naturaleza de pecado y se esfuerzan por superarla, valoran los sacramentos y anhelan recibirlos, y son personas que producen “frutos dignos de penitencia”... En una palabra, la formación les pide que sean “personas de misericordia” y que se impliquen activa y conscientemente en la santidad en todos los niveles de su vida, es decir, que acepten como propia una dirección y una visión espiritual típicamente franciscana.


Debemos alcanzar la plena conciencia de la grandeza de nuestra Vocación, de la importancia de la Misión que la Iglesia nos confía junto a toda la Familia Franciscana y del extraordinario Carisma de san Francisco que recibimos y del que somos portadores. “Necesitamos Formadores bien preparados que sepan transmitir, con pasión, conocimiento y doctrina a los hermanos y hermanas, infundiendo certeza, entusiasmo y amor hacia una vida santa. Estos son los elementos que deben caracterizar la Formación y que corresponden a las expectativas de la Iglesia y de la Familia Franciscana entera, que esperan de nosotros una aportación decisiva a la Misión. A este propósito, me agrada recordar algunos fragmentos del discurso que pronunció Fr. José Carballo, Ministro General OFM, en nombre de la Conferencia de Ministros Generales, en ocasión de la Visita Pastoral a la Presidencia Internacional en noviembre de 2005, y que se dirige a la Orden entera: “La OFS tiene un gran Misión en la Iglesia, una razón para vivir y ofrecer vuestra Vocación, asumiendo una responsabilidad concreta y conforme a vuestra condición de seglares. Se necesita: Asumir el pasado con gratitud, Vivir el presente con pasión, Preparar el futuro con mucha esperanza. Un franciscano sin pasión es mejor que se vaya. Hay que estar atentos y bien despiertos para ser profetas hoy... Yo sólo pido que, dondequiera que os encontréis, más que escuchar vuestras palabras, la gente pueda comprobar que sois distintos. Es absolutamente urgente emprender un nuevo camino.”

Formados los Formadores, es necesario formar a los «candidatos»”.132

Esta es la meta…

132

MFor-CIOFS

lii


VIII.

BIBLIOGRAFĂ?A

DOCUMENTOS DE LA ORDEN FRANCISCANA SEGLAR

La Regla Las Constituciones Generales El Ritual de la Orden Franciscana Seglar Los Estatutos de la Fraternidad Internacional Los Estatutos para la Asistencia espiritual y pastoral a la Orden Franciscana Seglar DOCUMENTOS DEL CONCILIO VATICANO II

Lumen gentium Gaudium et spes Apostolicam actuositatem Ad gentes Gravissimum educationis DOCUMENTOS PONTIFICIOS

Evangelium nunciandi Laborem exercens Familiaris consortio Sollicitudo rei socialis Redemptoris missio Christifideles laici Mulieris dignitatem Evangelium vitae Novo millenio ineunte DOCUMENTOS FRANCISCANOS

Fuentes Franciscanas Textos y Documentos de la Tercera Orden Franciscana

Itinerario de Formación Nacional de la OFS de Colombia  

Itinerario de Formación Nacional de la OFS de Colombia

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