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AUMENTO O DISMINUCIÓN DEL CAPITAL Las Sociedades de capitales pueden modificar su pacto social, aumentando o disminuyendo su capital. AUMENTO DEL CAPITAL: Para ello, las Sociedades de Capitales deben tener en cuenta lo siguiente: - Las Sociedades de Capitales pueden aumentar su capital social mediante la emisión de nuevas acciones o elevando el valor de las ya existentes. En ambos casos, el pago puede efectuarse mediante aportaciones nuevas, que pueden hacerse en dinero o en especie (en este caso la Junta General de Accionistas fijará cuáles serán las especies que aporten, que personas deben aportarlas y cuántas acciones se darán a cambio). También, el aumento puede hacerse por compensación de créditos a cargo de la sociedad, o sea mediante la cancelación de dichos créditos a cambio de entregar a los acreedores el equivalente en acciones. Otra de las formas de aumentar el capital es la capitalización de reservas o de utilidades, o sea con fondos que se encuentran en superávit, los cuales se destinan a la amortización de acciones y pasan, en consecuencia a la cuenta capital. - No se podrá emitir una nueva serie de acciones mientras las que se emitieron anteriormente no estén pagadas en su totalidad. Dentro de los 15 días de la publicación del acuerdo del aumento, los accionistas actuales de la sociedad tendrán derecho a suscribir las nuevas acciones que se emitan, en proporción a las que tengan en la sociedad al momento de tomarse el acuerdo. La escritura pública de aumento de capital no podrá otorgarse hasta que hayan transcurrido los 15 días de la fecha de publicación del acuerdo; si todos los accionistas concurrieren a la Junta General que acordó el aumento y suscribieren en ella todo el capital, la escritura podrá otorgarse inmediatamente. No podrá otorgarse la escritura de aumento de capital, mientras los suscriptores de las nuevas acciones que se emitan, no hayan pagado, por lo menos, la cuarta parte del valor de cada una de las acciones. - Cuando se eleve el valor de las acciones hay que tener en cuenta: a. El acuerdo debe tomarse por unanimidad, si los accionistas cubrieran la diferencia del valor de sus acciones mediante aportación en dinero o en especie; pues, en este caso, ningún accionista puede ser obligado a realizar una aportación adicional, no prevista en el pacto social vigente en aquel momento, por voluntad de la mayoría de los demás. b. En caso de que el aumento se cubra con capitalización de utilidades, éste podrá acordarse por Junta General de Accionistas, con una mayoría calificada, la misma establecida para reformar el pacto social; en este caso, si algún accionista se opusiera, tendrá derecho a que se le entreguen en efectivo las utilidades destinadas a capitalizarse, pudiendo la sociedad disponer de las acciones. DISMINUCIÓN DEL CAPITAL. Se debe tener en cuenta lo siguiente: - El acuerdo de disminución se publicará durante los 30 días de la fecha de la última publicación, habrá lugar al derecho de oposición que ha sido explicado anteriormente, a propósito de la disminución del capital de las Sociedades en general. Mientras no haya transcurrido este plazo y mientras no se hayan dilucidado las oposiciones que se presenten, en su caso, no se podrá continuar la tramitación correspondiente. - Por regla general, el acuerdo de disminución no podrá llevarse a cabo si no es que previamente se liquiden y paguen todas las obligaciones a cargo de la sociedad a la fecha de tomarse dicho acuerdo, a menos que se obtenga el consentimiento escrito de los acreedores; esta disposición


cubre totalmente a los acreedores, quienes concedieron sus créditos con base en la existencia de un determinado capital social, que va a reducirse y que, por lo tanto, implica una merma de garantía. - Por excepción, el acuerdo de disminución puede cumplirse sin el requisito indicado en el literal anterior, si el activo de la sociedad excediere al pasivo, por lo menos, en el doble de la cuantía de la disminución acordada; en este caso, todos los créditos a cargo de la sociedad se volverán exigibles, aun cuando los plazos no hubieren vencido. La razón de esta salvedad es que, si se dan las condiciones antes indicadas, es obvio que el riesgo que los acreedores pueden sufrir por merma de garantía, queda reducido al mínimo. - Con objeto de garantizar a los acreedores, la ejecución del acuerdo se hará llenando, en todo caso, los requisitos siguientes: a. La Sociedad presentará a la oficina que se encarga de la Vigilancia del Estado, un inventario de los bienes sociales, en el cual se apreciaran estos a al precio medio de plaza. b. La oficina a la cual se presente el mencionado inventario, ordenará su verificación, por peritos de la misma, con base en el cuál dictará resolución autorizando o denegando la disminución. c. La resolución afirmativa se acompañará a la escritura respectiva, para su registro. - La disminución de capital puede hacerse mediante la reducción del valor de todas las acciones, o mediante la amortización de cierto número de títulos, según lo disponga la Junta General de Accionistas que ordenó la disminución. En el primer caso, si el valor de las acciones no se ajustare a la cuantía, la sociedad podrá hacer los ajustes que fueren necesarios, inclusive efectuando las fusiones indispensables; en este caso se dará un plazo no inferior a 6 meses a los accionistas, para efectuar el canje de sus títulos; vencido dicho plazo, los títulos antiguos se cancelarán por disposición de la sociedad y se pondrán los nuevos a la orden de los accionistas. - En el segundo caso, la designación de los títulos que hayan de cancelarse se hará por sorteo, con intervención de un representante de la oficina encargada de la Vigilancia del Estado, levantándose acta notarial en la que conste las circunstancias y resultados del sorteo. Salvo lo dispuesto en el pacto social, las acciones se amortizarán a su valor contable, o sea a un precio equivalente al resultado de dividir el patrimonio social, según el último balance, entre el número de acciones en circulación. - En caso de que la reducción de capital deba realizarse por imperativo de ley, siempre se realizará la Junta General de Accionistas con objeto de reconocer la existencia de la obligación legal; pero dicha junta no podrá tomar acuerdo que contraríe la ley, y será válida cualquiera que sea el número de las acciones que estén representadas; los demás requisitos deberán observarse, pero ajustándose a la obligación legal de reducción. En estos casos, si no se procediere a efectuar la reducción del capital que la ley ordena, la sociedad será considerada como irregular y se liquidará forzosamente; durante un plazo que señale el Juez, la sociedad podrá regularizarse y evitar así su liquidación; en este plazo, los accionistas que deseen evitar la liquidación social podrán adquirir o pagar las acciones que deben ser amortizadas; vencido este plazo sin que la sociedad se haya regularizado, se liquidará judicialmente. En cuanto a l valor de las acciones se dice que puede ser de tres tipos: - Valor nominal: es el valor que se le atribuye en la escritura de Constitución de la Sociedad; es el resultado de dividir el capital social entre el número de acciones de una sociedad. - Valor contable o valor real: es el que equivale al valor que obtendría el accionista en pago de su acción , si en el momento de apreciarlo se liquidara la sociedad; es el resultad de dividir el haber social entre el número de acciones de la sociedad; en consecuencia, este valor puede ser superior o inferior al valor nominal, según que la sociedad haya ganado o perdido en los ejercicios anteriores;


porque será la suma de la parte alícuota del capital social más la parte alícuota de las reservas y las utilidades acumuladas, o la diferencia entre la parte alícuota del capital social menos la parte alícuota de las pérdidas acumuladas. - Valor comercial o valor de mercado: es el precio corriente que se paga por las acciones en un momento determinado; este puede ser superior o inferior al valor real, porque en su determinación influyen consideraciones variables resultantes de los diversos factores que puede incidir en el mercado. La sociedad no puede adquirir sus propias acciones, sin dar créditos sobre ellas, ni disponer de las mismas. La razón de esta prohibición es que, si las acciones pudieran ser adquiridas por la sociedad, esto equivaldría a disminuir automáticamente el capital, puesto que la sociedad utilizaría de sus fondos para pagarlas a sus tenedores, lo que tiene los mismos efectos que la devolución de sus aportes. En cuanto a los créditos que puede dar sobre sus propias acciones, u otros actos similares de disposición, se prohíben porque conducen a la adquisición de las acciones por la sociedad, tarde o temprano; en efecto, si los créditos no se pagaren, la sociedad tendría que embargar sus propias acciones y aceptarlas en pago, en caso de que no hubiere postores a la hora de la subasta. Por excepción se permite a la sociedad adquirir sus propias acciones en los casos siguientes: - En caso de que cierto número de acciones fueren embargadas por créditos a cargo de los accionistas, en cuyo caso la sociedad podrá concurrir a la subasta y hacer posturas en ella. Se permite por la conveniencia de que la sociedad mantenga el valor comercial de sus acciones. En caso de haberse obtenido nuevamente por la sociedad, se da un plazo de tres meses para ponerlas a disposición del público, y si transcurre ese plazo y la sociedad no las ha adjudicado, debe procederse a la reducción del capital por imperativo de ley. - Cuando la sociedad deba apropiarse de acciones pertenecientes a sus accionistas, en virtud de haberse cubierto la parte de las acciones que debían pagarse. Esto es permitido cuando la sociedad no quiere recurrir a la vía judicial para hacer forzoso el pago por parte de los accionistas; por lo que la sociedad puede proceder a la reducción del capital por el valor de los títulos a cuya cuenta se han hecho los llamamientos no pagados y entregar al suscriptor lo que éste haya pagado a cuenta, descontándole gastos e intereses, o puede reducir el capital por los llamamientos no pagados y entregar al suscriptor los títulos completamente saldados por los pagos hechos; todo después de haber transcurrido el plazo de tres meses, durante los cuales la sociedad podrá proceder a la venta de los títulos, con intervención de un representante de la oficina que ejerce le Vigilancia del Estado; en caso que se vendieran las acciones, el producto de la venta se aplicará al pago del llamamiento, gastos e intereses, y el remanente se devolverá al suscriptor; siempre que haya lugar a reducir el capital, la operación deberá hacerse llenando los requisitos fijados al respecto. DISOLUCIÓN DE LAS SOCIEDADES DE CAPITALES Se disuelven por cualquiera de las siguientes causas: - Por expiración del plazo señalado en la escritura social; para evitar la disolución la Junta General de Accionistas puede acordar prórroga del mismo, con los requisitos fijados para la reforma del pacto social. - Imposibilidad de realizar la finalidad social o consumación de la misma; para evitar la disolución, la Junta General de Accionistas podrá cambiar las finalidades sociales, observando los mismos requisitos señalados en el literal anterior. - Pérdida de más de las tres cuartas partes del capital, si los accionistas no realizaren aportaciones suplementarias que mantengan por lo menos, en una cuarta parte el valor del capital social.


- Por acuerdo de la Junta General de Accionistas, tomado en sesión extraordinaria especialmente convocada para tal efecto, con una mayoría calificada de acciones; con un mínimo de tres cuartas partes de las acciones; desde luego, el pacto social puede aumentar el número de votos requeridos para tomar la resolución en este caso, pero no disminuirlo. - La quiebra de la sociedad y la fusión de la misma con otra u otras produce también causal de disolución, pero no a través del procedimiento de liquidación, sino de un procedimiento especial que estudiaremos en temas posteriores. De acuerdo a estas causales, la disolución no es automática, sino que se deben observar ciertos requisitos, por lo cual debe ser reconocida por los accionistas, en Junta General, y otorgarse la escritura de disolución social e inscribirse en el Registro de Comercio. Si no se reconociera la causal en la forma dicha, ya sea por la negativa de la Junta General, o porque esta no sea convocada, cualquier accionista o cualquier tercero interesado podrá pedir judicialmente la disolución; la oficina que ejerce la Vigilancia del Estado, al constatar la existencia de una causal de disolución, deberá hacerlo del conocimiento del Ministerio Público, para que éste solicite la disolución judicial; el Juez que conozca del asunto, dará a la sociedad un plazo, que oscila entre uno y tres meses, para subsanar la irregularidad, o sea, para prorrogar el plazo, cambiar la finalidad social o reconstituir el capital, antes de proceder a decretar la disolución; la sentencia que declare disuelta la sociedad se inscribirá en el Registro de Comercio, a partir de cuya fecha, surtirá efectos. Más adelante veremos con mayor detalle la disolución de las sociedades, la suspensión de pago y la quiebra.


Aumento y disminucion de capital