Issuu on Google+


DEBATE MODERNIDAD POSMODERNIDAD EN COSTA RICA.

Investigaci贸n de proyecto final Prof. Carlos Mata Roberto Chaves Marcos Villegas 3er cuatrimestre 2011 Universidad V茅ritas


Propósito del proyecto La intención de esta investigación consiste en el estudio del estilo moderno como una nueva dimensión existencial que se introduce en el país, los reflejos o reacciones arquitectónicas, las adopciones - adaptaciones. Seguidamente de un análisis de nuevos fenómenos arquitectónicos que se introdujeron o se ensamblaron en el país como programa posmoderno.

Objetivos · Identificar cuales factores influyeron radicalmente en la arquitectura costarricense antes y durante los años 70 y 80. · Analizar la incorporación formal y técnica del movimiento moderno en Costa Rica a partir de la década de 1930 en adelante, para comprender la transición del movimiento moderno al posmoderno en años posteriores. (1970 - 1980) · Estudiar la mutación del mestizaje de la posmodernidad versus las adaptaciones del movimiento moderno en Costa Rica. · Identificar y determinar el choque entre tendencias autóctonas de la época e influencias modernas europeas. · Elaborar un estudio del regionalismo en el país y de las tipologías o estilos exteriores. · Contrastar la conciencia regionalista contra los conceptos arquitectónicos provenientes de Europa. · Indagar los conceptos espaciales que el movimiento moderno inculcó drásticamente al país y su transformación a un ambiente posmoderno a través de ejemplos arquitectónicos.


Introducción

Tocar el tema del desarrollo de la arquitectura de los último años en Costa Rica,

ha sido un tema interesante y dificultoso. Al final de presente siglo se han generado constantes cambios en la arquitectura del país. Estos cambios, reflejan y crean una nueva visión de mundo, en la que la arquitectura se ve dañada o afectada, al ser reflejo de los cambios constantes a nivel mundial. Para entender cómo se dio la búsqueda de identidad nacional en la arquitectura costarricense, se deben de entender los contextos culturales y naturales, como motivo, búsqueda, referencia y finalidad de la obra arquitectónica en la época de la mitad del siglo XX.

Esta Segunda mitad del siglo XX, ha sido configurada por cambios fundamentales

como la Segunda República. Los desarrolladores tanto políticos como económicos, produjeron cambios que fueron detallando el desarrollo posterior de la nación.

La cultura arquitectónica local, adquirió y se inyecto de principios tanto formales,

espaciales como constructivos del estilo Internacional, nombre con el que se conoció el Movimiento Moderno en su época tardía y comercial. Existe 3 grandes periodos: -1950-1970: Periodo de asimilación del legado moderno a través del llamo estilo internacional. (Interpretación mas pragmática y comercial). -1970-1990: búsqueda de la contextualización de valores histórico-culturales, de la memoria colectiva, de las particularidades del sitio, a partir de los cuales se pudo interpretar, ajustar o traducir el legado de la arquitectura internacional. -1990 hasta la actualidad: procesos de globalización contra búsqueda de contextualización.


Historia de la arquitectura en Costa Rica del siglo XX

Esta historia parte de las reformas políticas, económicas y sociales que experimento la sociedad costarricense a partir de 1940. Durante esta época se muestra un panorama conflictivo entre sectores de la sociedad costarricense. Se da una tendencia reformista la cual se inició con el siglo, se hacen esfuerzos por que el Estado participara más en materia social y económica. Este proceso de reacomodo de fuerzas hizo posible la profundización de la política social, al permitir que se crearan instituciones como la Caja Costarricense de Seguro Social, las Garantías Sociales y el Código de Trabajo. En 1942 se crean un programa de construcción de viviendas de interés social llamado “Cooperativa de las Casa Baratas de la Familia”, proyectos como la Ciudadela Calderón Muñoz, se empezó a construir con el objetivo de alquilar casas baratas a los empleados de la CCSS, con opción de compra. Esta cooperativa es el antecedente de lo más tarde se llamó el Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo. Las viviendas que fabrico la Cooperativa de Casas Baratas eran de 2 tipos: una de ladrillo mixto, con repello de cemento y cubierta de teja de barro y otras de bahareque, de un costo menor. En ambos casos, las había de 2 y 3 dormitorios y tenían el mismo diseño, de clara influencia hispano-colonial, fueron diseñadas por el ingeniero Gastón Bartorelli. Para 1944 ya se habían construido 101 viviendas en el valle Central. 1948. Se genera una lucha armada, tras esa lucha la sociedad logro conjugar las expectativas sociales en cuanto reformas económicas, sociales e institucionales.


Edificios de vidrio y hormigón e introducción de nuevas tendencias

Después de la guerra civil, el gobierno prescindido por la Junta Fundadora de la Segunda República, comenzó a estabilizar políticamente al país, aplicando nuevas políticas y modelos a seguir. Se anunció la nacionalización de los bancos, para el manejo del crédito y sus intereses, generación de nuevas empresas y alentar la inversión en la actividad industrial y diversificación de productos. Pero también fue necesario asegurar la prestación de servicios básicos, para ello se creó el Instituto Costarricense de Electricidad, en 1949, con el propósito de controlar gradualmente la producción y venta de energía y satisfacer la demanda nacional. Otras medidas que se aplicaron, fueron el establecimiento de un amplio programa de obras públicas, el estímulo a la creación y construcción de viviendas populares y la creación de un sistema de instituciones autónomas que agilizaran las áreas de economía y sociales del país. Como parte de agilización y gestión para modernizar y construir el ‘’Nuevo Estado’’, se decretó el 2 de noviembre de 1949, la Ley de Construcciones, la regiría para todo el país, esta normalizaba y uniformaba criterios en cuanto a construcción, uso de materiales y el ejercicio profesional, ya que antes de esto tod0 lo que se construía estaba bajo las ordenes de cada municipalidad. En el artículo 48, de la Ley de Construcciones, se encomendaba al Colegio de Ingenieros de la Republica, generar las normas que debían sujetarse los materiales de construcción y aprobar el uso de ‘’materiales nuevos’’. Con estas acciones se impulsa el desarrollo industrial en el país y se empiezan a crear empresas relacionadas con sistemas constructivos, como por ejemplo la empresa Figuls & Araya, hoy llamada Productos de Concreto S.A. La ‘’Ley de Protección y Desarrollo Industrial’’, genero un gran impulso al desarrollo de nuevas industrias productoras de materiales para la construcción, empresas como Metalco, Durman y Esquivel S.A, empezaron a incursionar en nuevos materiales y técnicas constructivas a nivel nacional. El capital de estas empresas debía ser mayoritariamente nacional, debían de comprometerse a dar suficientes empleos a los costarricenses y tenían de derecho de importar materias primas siempre y cuando no pudieran ser sustituidas por materiales nacionales. Paralelamente a la generación de nuevas industrias de materiales, la demanda de obras más grandes y complejas, genero la aplicación de nuevas tecnologías para la construcción, como la bomba de concreto premezclado (edificio de Ciencias y Letras, UCR, 1957), uso de vigas pos tensadas (edificio Cine Rex, 1957), formaletas metálicas para losas de concreto (Hospital Nacional de Niños, 1960), entre otros. Todo esto respondió el deseo de desarrollo a partir de la modernización.


Consolidación del movimiento moderno (Valle Central)

El repertorio formal y técnico del movimiento moderno Europeo, se incorporo al medio urbano costarricense a partir de la década de 1930. Su incorporación se dio debido a la necesidad de la clase urbana, la cual se encontraba preocupada por mantenerse a la moda según lo que se encontraba vigente en las capitales Europeas. Este estilo moderno se mezclo con otros estilos que se aplicaban en nuestro país como lo eran el hispano-colonial, art deco, art nouveau, victoriano y expresiones locales. Todo esto creo un sincretismo formal, contemporáneo al de Europa, pero sin tomar en cuenta las condiciones locales de Costa Rica. Se creó un nuevo repertorio formal, constituido por el uso de volumetrías puras, la usencia de decoración añadida y la utilización de las superficies acristaladas. Asimismo se creó una nueva propuesta técnica de construcción como lo fue el uso del concreto armado. Este nuevo repertorio formal y técnico fue interpretado como ideal de progreso y actualidad. Esta mimetización le creó una ficticia sensación de sociedad moderna al pueblo costarricense, pero fue una realidad abstracta y universal, que no tomaba en cuenta los hábitos, costumbres y modos de vida un pueblo. En pocas palabras en Costa Rica se incorporo una imagen arquitectónica, al igual que en otras épocas, con otros lenguajes y estilos, la arquitectura surgió naturalmente de un contexto cultural de influencias mixtas, de un sincretismo formal, espacial y técnico. Tras la ejecución, por parte de la Junta de Gobierno, del nuevo modelo de desarrollo, el lenguaje moderno fue utilizado como estilo oficial por el Estado para todos sus programas arquitectónicos. Se crearon instituciones autónomas que demandaron la construcción de edificios que las albergaran. En 1940 se crea la Universidad de Costa Rica, bajo la administración del doctor Calderón Guardia y termina de materializar en la década de 1950. Con esto se intenta cumplir con las expectativas del nuevo modelo de desarrollo, el cual demandaba profesionalizar y tecnificar importantes sectores de la población. El estado no fue el que impuso un lenguaje a utilizarse en los nuevos edificios, sino las diferentes compañías constructoras que participaron de las licitaciones y concurso fueron las que lo fueron imponiendo.


Consolidación del movimiento moderno (Valle Central)

Facultad Ciencias y Letras, UCR. La Universidad de Costa Rica desde sus inicios, ha contado con el Departamento de Ingeniería, el cual subcontrata diferentes etapas del diseño y la construcción de sus edificios a compañías privadas. Por esta razón es que se pueden distinguir diferentes tendencias arquitectónicas que han prevalecido en cada época de su construcción desde la década de 1950. Así, los primeros edificios como Ciencia y Letras, Ingeniería, Química, Economía, Farmacia y Microbiología, responden a la utilización de estilo del cajón, propio del movimiento moderno, que para esa época dominaba el ámbito expresivo en el país. También se construyeron otras obras importantes, como lo fueron a partir de 1960 el Hospital Nacional de Niños, a partir de 1962 la Caja Costarricense de Seguro Social, en 1966 se termina su construcción. El programa de construcción de edificios para las nuevas instituciones del Estado se vio enriquecido con la construcción del Banco Central de Costa Rica, diseñado por el arquitecto Jorge Escalante Van Patten.

Facultad Farmacia, UCR.


Consolidación del movimiento moderno (Valle Central)

San Jose fue el principal centro urbano en una Costa Rica que era principalmente agrícola y rural en la década de 1950 y 1960. La cuidad capital actuó como centro espacial de operaciones de actividades y servicios, en ella se edificaron los nuevos proyectos arquitectónicos, estos no se desarrollaron por vanguardias locales, sino por reflejo de producciones foráneas representativas de procesos culturales que se intentaban y deseaban imitar. En nuestro país la utopía técnica influyo en el sueño de realización arquitectónica. Lo que en Europa se produjo como respuesta a un proceso socio-intelectual, en Costa Rica se empleo como imagen para institucionalizar el nuevo Estado. Por eso ciudades como Brasilia, representaban el gran ideal de reforma y modernidad, y en un medio arquitectónico como en de Costa Rica, con muy poca arquitectura vernácula y tradiciones desdibujadas, ese ideal favoreció la experimentación en aras de la búsqueda de nueva identidad. Esa pobre identidad se vio muchas veces avasallada por estilos preferidos por una sociedad transculturizada como la de Nueva York o California.

Hospital de Niños, san José

Caja Costarricence Seguro Social, San José


Movimiento moderno y vivienda de interés social en Costa Rica

Plano Ciudadela Calderón Muñoz, San José

Dentro de la década de 1920, en Europa se concretó una respuesta básica y primordial, confeccionada por los grandes avances tecnológicos y el desarrollo industrial que se venían produciendo, y dirigida a una aspiración social. Por ejemplo el Bauhaus planeaba en sus talleres de diseños conceptos de prefabricación, modulación y producción en serie para generar viviendas destinadas a los obreros de las ciudades. Podemos decur que una de las motivaciones del movimiento moderno en Europa fueron los propósitpos sociales. Se podría decir que la versión del movimiento moderno de Europa como movimiento político, filosófico e intelectual en América, fue reinterpretada al llegar a los estados Unidos y propagarse, ya que adquirió un valor meramente comercial. Esta ‘versión’ se reconocio como el Estilo Internacional y se manifestó en proyectos como ‘malls’, hoteles y edifios de oficinas, entre otros. Esta transcripción adaptada del movimiento moderno se propagó a Latinoamérica como una producción arquitectónica de lo que fue el páis lider en la región. Es con la creación del INVU (Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo) que se asentó este nuevo modelo a nuestro país. Esta institución, fundada en 1954, con el propósito de servir a los programas de construcción de viviendas populares y regulaciones de crecimiento urbano, inició su labor con dos grandes e importantes proyectos: los edificos multifamiliares Calderón Muñoz y la Ciudad Satélite de Hatillo.


Movimiento moderno y vivienda de interés social en Costa Rica A continuación se desarrollará el caso de las viviendas multifamiliares Calderón Muñoz para comprender uno de los primeros ejemplos de la implantación del movimiento moderno como método urbanístico y compositivo. Los edificios multifamiliares Calderón Muñoz, realizados en 1942, se describen intencionalmente como una propuesta de solución habitacional vertical. El conjunto consta de dos etápas iniciadas en 1954 que no tuvieron mayor aceptación social sino hasta unos 30 años después, generando así la pérdida de su valor funcional al ser un ente ajeno en la Costa Rica aún con arraigos culturales muy palpables y evidentes. La idea de solución habitacional vertical de interés social llegó de la experiencia europea, y se tomó como modelo principalmente el reciente Hábitat de Marsella (1947 1952), en donde su creador, Le Corbusier, sostenía que al encontrar la edificación vertical se disminuían los costos de la urbanización, como pavimentación de calles y aceras, el alumbrado, redes de abstecimiento y de evacuación, entre otras y ese presupuesto entonces se podía invertir en una calidad de la vivienda vertical; además el espacio ahorrado se podía utilizar en áreas de uso colectivo como áreas peatonales, infantiles, deportes, zonas verdes, etc. Pasado el tiempo, en 1971, se construyó la segunda etapa que se constituía de estacionamientos y áreas comerciales, sin embargo, por falta de apoyo se destinaró su uso a bodegas. La Costa Rica de entonces no estaba preparada culturalmente para valorizar estas propuestas, ya que en San josé abundaban las áreas verdes compuestas por potreros y cafetales. Agregado este efecto a la causa, también las familias que se trasladaban a los multifamiliares se negaron a aceptar un estilo de vida y modalidades distintas que implicanan las viviendas verticales, como tender la ropa unos con otros, las zonas verdes, la circulación, y esas restricciones que limitaban la privavidad. En general el proyecto no obtuvo la acogida que se esperaba, ya que los usuarios extrañaban la individualidad tan característica de la cultura costarricense.

Casa Ciudadela Calderón Muñoz, San José


Movimiento moderno y vivienda de interés social en Costa Rica

Después de experimentar con bloques prefabricados, con la producción en serie, y demás conceptos aplicados en esta ‘ciudad vertical’, fueron puestos en marcha otros proyectos. Tal es el caso de la Ciudad Satélite de Hatillo, pero esta se presenta más bien como una ‘vivienda horizontal’. De igual manera, la Ciudad Satélite tambíen tuvo sus conceptos originales europeos, ya que se fundamentó de las ‘ciudades jardín’ o ‘garden cities’ y posteriormente llamadas ‘new towns’, que se desarrollaron en Inglaterra despúes de la guerra. Fue en 1955, con la construcción de 550 casas, junto a escuelas, áreas comerciales, iglesias y parques, que se constituyó en nuestro país el empleo de la prefabricación y de la producción en serie para los materiales de la construcción. Este efecto trajo consigo, a partir de entonces, varios cambios en la manera de construir, como por ejemplo: se sustitutó la técnica del ladrillo mixto por el bloque de concreto prefabricado, se acostumbró a dejar los materiales expuestos, se emplean divisiones livianas en la distribución interna y se minimizan completamente la áreas de circulación. Sin embargo, al igual que las viviendas verticales, las horizontales siendo propuestas principiantes, obviaron el contexto cultural y natural donde se constuyeron. Un ejemplo es la elimnación del zaguán, elemento arquitectónico praticado desde mucho años atrás, y es así como la nueva proposición se desinteresó por desarrollar en ellas elementos expresivos que demostraran su pertenecia a un lugar.

Edificios multufamiliares de Calderón Muñoz y de ciudad Satélite de Hatillo, San José


Modernidad tardía o regionalsimo crítico consolidado en la aruitectura nacional

Procediendo en el tiempo unas décadas más, fue en 1960 y 1970 que los nuevos ejemplos de arquitectura moderna se hicieron presentes en San José, ejemplos que paralelamente al progreso que brindaba la modernidad, se encontraba en la búsqueda de composición de elementos de pertenencia e identidad de acuerdo a la interpretación del contexto. Se intentó realizar una modernidad que naciera de la realidad histórico-cultural y la interpretación del contexto como clima, paisaje natural, espacio urbano, tradiciones espaciales, técnicas de construcción, entre otros. Fue esta actitud regionalista que nos dejó dos legados importantes a la arquitectura del país: El colegio de Arquitectos y la apertura de escuelas para la enseñanza de la arquitectura, como la Escuela de Arquitectura UCR en el 71, el Colegio Stadium Generale en el 77 y la Escuela Véritas poco tiempo después, El colegio San Agustín en el 81, entre otras, hasta llegar a la Universidad del Diseño en el 93. Esto hizo que se tomara conciencia de las limitaciones legales y profesionales de las nuevas asociaciones así también como plantear nuevos ideales y alternativas. Así comenzó un nuevo auge del desarrollo de edificios, viviendas, residenciales, barrios e intervenciones urbanísticas en la ciudad de San José y región central. Pronto se podía ver la ciudad con un notorio movivmiento moderno convertido en estilo internacional, y llegando a 1970, se desarrollaron en Costa Rica dos tendencias particulares. La primera, es que ya existía una preferencia por aplicar los conceptos modernos en todos los edificios estatales que se esparcieron no solo en San José si no a lo largo del país, como por ejemplo los edificos del Poder Judicial, las clínicas y hospitales de la CCSS, edificios de sistemas bancarios y por supuesto, los proyectos habitacionales del INVU; claro ejemplo de la asociaón entre imagen y función. La segunda tendencia, fue la actitud crítica que se formo hacia el estilo internacional, pues surgió un interés muy particular por rescatar lo regional y contextual que recuperara el valor histórico y cultural y a pesar de que en el país se hace complejo distinguir entre lo propio y lo apropiado, o lo adoptado y lo adapatado, hubo una avivación en el sentido tropicalizado de la modernidad que, como algunos afirman, fueron estas ciudades latinoamericanas las más modernas del mundo en su tiempo, porque hubo un cambio drástico en cuanto a avance, progreso y adapatación a un nuevo territorio, comparado a el pasado, a diferencia de las ciudades europeas, en donde la modernidad no oprimió en ningún momento su monotona arquitectura. Esta segunda tendencia se dio en caso particulares de arquitectos independientes, ya que la actitud crítica y reflexiva surgió más que todo desde las escuelas de arquitectura, las bienales y los concursos.


Posmodernidad a partir de los años 80

Hotel Radisson, San José La posmodernidad busca en la memoria descriptiva y la tradición cultural que subyace en toda ruptura. Este término se remite al ciclo de desgaste y malestar de la cultura que conlleva el periodo de vigencia del movimiento moderno, entendido como estilo, cuyo nacimiento esta en las vanguardias de entreguerras, y cuyo desgaste se viene acentuando desde la década de 1960 o 1970 en el caso de Costa Rica. El posmodernismo es una conciencia en búsqueda de contenido. Se presenta como el sentimiento o respuesta contra el movimiento moderno, que intenta superar principios convertidos en academia. El lenguaje moderno pierde su carácter de etapa proceso debido a su desprendimiento de su cultura origen. Esto produce su extrema conciencia de simplificación y lo transforma en un sistema cerrado. Un ejemplo de total desinterés por los valores locales de la arquitectura y de una coyuntura de inestabilidad e indeterminación cultural se conoce como la arquitectura Internacional o Internacionalista la cual se evidencio a partir de 1960. Esta corriente no ofrecía la capacidad de respuesta a la necesidad de orden y preeminencia de los valores occidentales. El posmodernismo, ha servido para recuperar el pasado y sus lecciones, así como la identidad y diversidad cultural y abrir la profesión del arquitecto a una visión más amplia y completa. Pero también ha legitimado el “todo vale”, y el relativismo amoral, comprometido solo con la especulación y el consumo, en un país donde la industrialización es incompleta, donde la mayoría de obras que se construyen se hacen sin la participación de profesionales en arquitectura y donde las tradiciones no se han ido aun y la modernidad no acaba de llegar.

Elvación oeste del Hotel Radisson, San José


Posmodernidad a partir de los años 80

El posmodernismo latinoamericano es aquella arquitectura que se mezcla des prejuiciadamente en distintas vertientes o ramas, y que reacciona a las facetas más controvertibles del movimiento moderno, en manos de algunos diseñadores, una identidad a pesar suyo. Se vive en una época de transición, cuyos puntos coincidentes concurren en el análisis de la historia, profundizan en el estudio de tipologías ambientales y sociales, en una búsqueda de aquellas constantes que a través del tiempo, se han ido adecuando a los requerimientos del medio y han debido ser integrados a un proceso de acumulación de lo propio y de adecuación de lo apropiado. En Costa Rica, el arquitecto Bruno Stagno declara que “las preocupaciones como la cultura, el clima, el paisaje, entre otros, son entonces ancestrales y son en parte el origen de la cultura, que se expresa en su contexto con un tipo de espacios y vivencias”. Con todo esto anteriormente dicho se puede plantear el tema de ¿Porque que existe el posmodernismo?, si ya existía el regionalismo critico, todo se puede aclarar con que al ser imagen de las ciudades latinoamericanas modernas, en comparación con las europeas, no es raro que precisamente en América Latina donde desde la década de 1960, se dieran las primeras críticas o quejas sobre el estilo Internacional, con reacciones sumamente rápidas o precoces respecto de las que se dieron en Estados Unidos o Europa, todo esto dentro de un ambiente de clara negación de nuestras propias vanguardias. Debido a que nadie tenía ciudades tan modernas como los latinoamericanos, nadie experimento sus crisis tan intensamente como los latinos. El regionalismo Crítico fue y es el esfuerzo por reconocer y entender los elementos que conforman el acervo cultural, ambiental y espacial, latinoamericano. Es una actitud de rechazo y rebelde ante lo universal y estándar de la cultura internacionalista, la cual no comprende lo compleja y sutil que son las relaciones entre la vida y el ambiente. El posmodernismo es una actitud de conciencia de las mismas inquietudes que motivan al regionalismo crítico, a nivel internacional, va creando una recuperación del pasado, la diversidad y la identidad cultural. Ejemplo de esto en Costa Rica es la recuperación del edificio del Club Colonial, en San Jose, el Edificio Bantec, en la Uruca y el Tribunal Supremo de Elecciones. En el periodo que va desde 1980 a 1990, la arquitectura urbana oscila entre expresiones de clara intención critico-contextualista. Ejemplos de esto son el Centro Comercial Plaza Mayor, Hotel Raddison, Instalaciones para la Ford. También existen otras de renovado gusto expresionista como lo son el Templo Votivo Corazón de Jesús, Iglesia de Fátima, Edificio CFIA, Contraloría General de la República y para cerrar el edificio de Bancoop el actual Ministerio de Trabajo, el cual comulga la idea tecnicista, en donde el detalle de la construcción y el uso del material son la estética del proyecto.


Posmodernidad a partir de los años 80

Iglesia de Fátima, San José

Templo Votivo del Sagrado Corazón, San José


Ejemplos

A continuación se presentará brevemente ejemplos varios, relevantes cada uno a su época y por tanto relacionados a su movimiento característico, con tal intención de contrastar sus propiedades físicas, estéticas, constructivas y conceptuales, entre otras.


MODERNISMO


Caja Costarricense de Seguro Social

En mayo de 1962 se publico la licitación. La directiva de la CCSS, por su parte nombro al arquitecto Rafael Sotela Pacheco como asesor arquitectónico, y al arquitecto Carlos Vinocour Granados como jefe de grupo y supervisor arquitectónico. El edificio se inauguro el 10 de diciembre de 1966. A partir de entonces y por varios años, fue el edificio más alto y moderno de Costa Rica. El concreto armado, el vidrio y el mármol dejan entrever la influencia de Mies Van der Rohe, no solo en el aspecto de selección de materiales, sino también en la concepción formal del inmueble constituido por el contraste de dos volúmenes: una torre que se sustenta sobre un volumen base, y un espacio de vestíbulo urbano que sirve como transición entre el edificio y la calle pública. La torre fue concebida para favorecer la iluminación natural y ventilación cruzada. La fachada norte está construida con vidrio polarizado, montado sobre una armazón de aluminio anodizado importado de Venezuela. Las fachadas este y oeste están recubiertas con mármol travertino rustico. Para colocarlo se le solicito al ingeniero italiano Pier Luigi Nervi, quien hizo las recomendaciones en cuanto a tamaño idóneo de cada plancha. En su época fue el edificio más moderno de Centroamérica. En el se utiliza la planta libre, con una modulación de seis metros entre columna y columna; ascensores y escaleras se diseñan como zona rígida independiente, localizada para actuar estructuralmente; y el sistema de bombeo de agua potable llega hasta el nivel de la azotea, desde donde se distribuye por gravedad del resto del edificio. La cimentación se hace sobre placas asiladas en la zona de la planta libre, y una fosa de cimentación se construye en el área rígida de los ascensores.


Biblioteca Nacional Miguel Obregón

Los encargados de este edificio fueron los arquitectectos Jorge Borbón Zeller y Carlos Avila, quines propusieron un diseño donde el diálogo entre los enchapes de piedra, las superficies vidriadas y las fachadas prefabricadas de concreto es intersante desde cualquier punto de vista, especialmente para una etapa experimental de la arquitectura del país entero. La influencia del maestro alemán Mies Van der Rohe se sienten en las grandes áreas de planta libre y en las grandes superficies vidriadas como cierres laterales, cuya estructura metálica portante cumple también un papel pla ´stico y constructivo al crear ritmos verticales que contrastan la horizontalidad del edificio. Los elementos prefabricados de la fachada principal, ya sean metálicos o de concreto, responden a la necesidad de las condiciones climáticas, ya que tiene orientación al sur y demanda estrategias de diseño especiales. Es así como se adapta la arquitectura internacional que por instentes solo se ha adoptado.


Banco Crédito Agrícola de Cartago

El diseño de este edificio estuvo a cargo del arquitecto Rafael Sotela Pacheco. En él se rompe con el esquema de volumen puro, para proponer un conjunto volumétrico de tres torres, dos para oficinas y una para elevadores y ductos. Todo el conjunto está sutentado sobre una plataforma compuesta por los niveles de vestíbulo y atención al público. En estos predomina la utilización de concreto, vidrio, y enchapes de mármol. Las precintas que rematan los diferentes volúmenes que componen la obra refieren a signos propios de la cultura maya, un recurso plástico que para esa época se hallaba de moda en México y Guatemala. La obra, que se concluyó en 1978, nos permite ver a simple vista principios moderistas internacionales pero que han sido modificados o más bien, añadidos regionalismos, como por ejemplo, la función que cumplen los ‘aleros’ y la relación que el edificio en si mantiene con el sol.


Insituto Nacional de Seguros El edificio del Instituto Nacional de Seguros (INS) fue el primero en Costa Rica que incorporo, en todas sus etapas de construcción, elementos prefabricados: pilotes de fundación, bloques de concreto, vigas postensadas, cielos suspendidos con estructuras de aluminio, fachadas prefabricadas y divisiones interiores livianas de tipo modular, que permiten hacer ajustes en la distribución espacial interna. Para el diseño de este edificio se elaboro el primer programa arquitectónico por computadora, y los cálculos de áreas se proyectaron para veinte años, a partir del momento en que entra a funcionar el edificio. Fue por esto por lo que se destino todo un nivel para ubicar temporalmente el Museo de Jade, como espacio de reserva para el crecimiento Futuro. Sin embargo, hasta la fecha el museo no se ha tenido que trasladar, como estaba previsto. Este edificio sigue un patrón similar al del Banco Central de Costa Rica: consta de dos volúmenes sobrepuestos, y el que sirve de base está constituido por un nivel de doble altura, en el cual se hallan el vestíbulo general y las áreas de atención al cliente. Los restantes niveles se disponen en forma de torre, con una expresión arquitectónica homogénea que resalta su estructura prefabricada. Para romper la monotomia de los elementos de fachada de concreto prefabricado, en las fachadas laterales este y oeste se utilizaron enchapes de mármol (donde se ubican los núcleo de servicios sanitarios), al igual que en el volumen base. En calidad de remate se incorporan unos elementos de fachada prefabricados de concreto, pero que simulan acabado de granito. Para los niveles que componen el volumen de la torré se utilizado el concepto espacial de planta libre, con los núcleos húmedos localizados externamente, los cuales actúan como postes estructurales. La obra se inicio en 1970 y fue diseñada por los arquitecto Rafael Esquivel Iglesias y Roberto Villalobos Ardon. Se inauguro oficialmente en 1974.


Contraloría General de la República.

Diseñado por el arquitecto Raúl Goddard Ensaústiga, en 1982, no fue sino hasta 1989 que se concluyó la obra. Este edificio posee una conformación volumétrica muy asociada a su función, la cual es vigilar y resguardar. Esto lo logra a través de su uso armónico de materiales predominantes: el concreto expuesto y el vidrio. La superficie de vidrio se dispuso con un carácter simbólico, para representar la transparencia de las funciones de la institución, pero climáticamente presentó un error, sus fachadas reciben mucha incidencia solar a lo largo del día lo que produce un recalentamiento innecesario del interior. Es por ello que se aplicó su polarizado color bronce

que cumple su función y es muy particular de demás edificios josefinos; también así, mantiene una relación amena con su entorno urbano, el Parque Metropolitano La Sabana. Como institución, nació en 1950, funcionaria de la Segunda República en la fiscalización de labores de instituciones estatales.


POSMODERNISMO


Banco Cooperativo (Bancoop)

Los arquitectos Franz Beer, Horacio Suñol y Jafet Segura son los encargados de diseñar este edificio, ejemplo de una realidad socioeconómica que vivió el país: una liberación de lenguaje arquitectónico con una nueva incorporación de modas y tendencias ligado a una complejidad técnica-constructiva de influencia tardomoderna. Esta corriente toma sus ideas y formas de movimiento moderno hasta el extremo de exagerar la estructura e imagen tecnológica, con lo que se podría concluir que en el moderno tardío, el uso del material y las técnicas de construcción son la estética de la obra. En este edificio podemos observar el juego de materiales vistosos, expuestos de las texturas que forman su esqueleto, con una clara intención de desarticular el la estructura y así realzar las diferencias y contrastes. Separando las vigas de las columnas, y los distintos tipos de vidrios, que se logra apreciar la concordia de materiales, formas y colores.


Edificio Anexo a la CCSS

Este edificio representa las inquietudes formalistas de sus época, al romper definitivamente con la dictadura del volumen puro, y proponer una diversidad volumétrica de entrantes y saliente. Aunque, en primera instancia, podría pensarse que estos obedecen a las condiciones del clima, al paisaje o a la función que se realiza en su espacio interior, precisamente se le recrimina su poca relación entre la forma y la función. El expresionismo que muestra su volumetría no corresponde a las actividades para las que se diseño. Esto lo convierte en una propuesta formalista, donde con poco o mucho éxito se demuestra que en Costa Rica no es necesario diseñar “cajas cerradas”, cuya única relación con el contexto sea unos muros vidriados. En la construcción de este edificio se utilizo el nuevo sistema de formaleteo, importado de los Estados Unidos mediante los equipos Simons y de dos casas que alquilaban para la construcción (ADITEC y ESCO), la CCSS tenía su propio departamento de diseño y arquitectura, cuyo director en ese momento, era el arquitecto Alberto Linner Diaz. Podemos ver en manifiesto el concepto tradicional de ‘béton brut’ de Le Corbusier.


Tribunal Supremo de Elecciones

El posmodernismo que presenta el edifico del T.S.E. trata de recatar una memoria universal, de valores formales propios de la herencia cultural grecoromana, de validez y similitud con las ciudades europeas. Utiliza columnas clásicas, arcos, molduras, cornisas, y columnas adosadas en los muros de las fachadas. No se puede dejar de lado la composición compleja de columnas que transmiten una sensación contemporánea y de dignidad. Para construir este edificio se aprovechó una estructura inconclusa, la cual había sido iniciada aproximadamente en 1979 para ser usada como Casa Presidencial, pero que por falta de presupuesto no se pudo destinar al uso determinado, y fue hasta en 1990 cuando cobró vigencia la idea de reconstruir la estructura y brindarle su uso actual. El arquitecto Percy Zamora fue el encargado de su diseño y reutilización, y fue con este edificio que el Estado dejó de ser cabecilla de ‘hacer arquitectura’, y fueron sectores privados que tomaron el mando.


Plaza de la Cultura. En la década de 1980, época de transiciones, inicio lo que se dio en llamar “proyectos de recuperación” o “rescate urbano”. El proyecto de la Plaza de la Cultura, fue el plan pionero de esta necesidad, surgida a la sombra del espectacular crecimiento urbano de la ciudad de San Jose y sus alrededores, donde se hacía sentir la urgencia de espacios abiertos de convivio colectivo. De paso, se pretendió que sirviera para recatar la fachada norte del Teatro Nacional, la fachada este del Gran Hotel Costa Rica y la Plazoleta Juan Mora Fernández, rearticulando así un conjunto arquitectónico de diferentes épocas que las circunstancias de crecimiento urbano josefino habían desarticulado. El proyecto inicio en 1975 y concluyo en 1983. Consiste en una plaza a nivel de calle y tres niveles arquitectónicos debajo de esa plaza. Los tres niveles que conformaban el espacio interior están estructurados con entrepisos de reticular celulado, con luces de 9x16 metros entre los ejes de las columnas y con muros perimetrales inclinados a sesenta grados. La escalera principal esta diseñada como voladizo de cuatro metros sobre un anillo central. Con la construcción de la Plaza de la Cultura nació la idea de generar un paseo peatonal, que se concreto en la segunda mitad de la década de 1990. A la Plaza de la Cultura le siguieron otros proyectos de apertura y rescate urbano. Plaza de la Democracia (1989), Plaza de las Garantías Sociales (1993) y proyectos de remodelación de parques: Parque Morazán (1992-1993), Parque Central (1993), Parque Nicaragua (1993) y Parque Braulio Carrillo (1992-1993). La Plaza de la Cultura vino a proporcionar un espacio vital, de altos valores expresivos y simbólicos que le dan carácter de “corazón de ciudad”. La calidad socio-espacial que persigue sitúa al ciudadano como el protagonista de la composición de manera que el adjetivo “cultura” que lleva la Plaza debe manifestarse por la intensidad de la vida urbana, por la vitalidad en que se den en ella ese encuentro ciudadano. Esta plaza fue diseñada por los arquitectos Edgar Vargas, Jorge Borbón y Jorge Bertheau.


Plaza de la Cultura.


I.C.E. Este edificio rompe con la forma pura del cubo, utilizando un diseño de planta libre en curva, lo que acusa una expresión arquitectónica que apunta al cambio y a la renovación, al modificar el ya instituido patrón de la torre con piel de vidrio. La elección de la contra curva como expresión formal y espacial obedeció a la intención de integrar el edificio en el contexto en el que se ubica: costado norte del Parque Metropolitano de la Sabana. El edificio del ICE utiliza la planta libre, pero localiza el núcleo regido en el centro (escaleras, núcleos húmedos, ascensores y ductos, con lo que estructuralmente actúa como una columna vertebral para la edificación). La prefabricación tiene una gran utilización en este proyecto: entrepisos de viguetas pretensadas, uso de vidas postensadas, entrepisos prefabricados; además, de que utiliza concretos premezclados para las chorreas de las losas de los entrepisos y los repellos de los muros. Como dato curioso, el edificio tiene los núcleos húmedos y las escaleras construidos de ladrillo, lo que genera un marco rígido para el resto del edificio. Las obras de construcción se iniciaron en 1969 y concluyeron en 1972. En este tipo de edificio la volumetría es el elemento básico, como forma portadora de contenidos culturales. Fue diseñado por el arquitecto Rafael Sotela Pacheco.


Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos (CFIA) 1981 El diseño y la construcción de este edificio coinciden con el inicio de la búsqueda hacia expresiones que reflejen nuestra identidad como cultura. Este edificio es una propuesta “formalista”, no ubicable dentro de las tendencias o movimientos de la época a no ser el formalismo-expresionismo, como nueva relación con el legado moderno, en donde la expresión prevalece por encima de la función. Su forma escultórica se “impone” en el entorno urbano que ocupa (de muy alta plusvalía, por cierto), y en ella predomina elementos de concreto combinados con otros de ladrillo, los cuales inician un juego de contrastes. Estos, sin embargo, no dejan entrever ningún código formal-cultural reconocible, por lo que la obra es solo inteligible para su minoría entendida en la materia. Es una obra que se completa en si misma, no admite ajustes ni adecuaciones, que de otra manera desvirtuarían su primera y única posibilidad formal. El edificio fue concebido como una plaza cubierta, que cumple con las funciones de vestíbulo para las actividades administrativas, y de escenario para todo tipo de eventos profesionales, culturales y recreativos. Ese espacio cubierto funciona, además como area central que articula y organiza el edificio, y se prolonga a lo alto de los diferentes niveles que lo componen. Este inmueble fue diseñado por el arquitecto Hernán Jiménez Fonseca.


Bibliografía

· www.icomoscr.org · “Guía de patrimonio arquitectónico de San José”, Ofelia Sanau Alfaro. ·”Arquitectura e Historia en Costa Rica”, Ofelia Sanau Alfaro. · “Costa Rica en el siglo XX”, Eugenio Rodriguez. · “Historia de la arquitectura en Costa Rica”, Fundaciones Museos Banco Central.



Investigacion Final.