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Una extra単a forma de morir

Por: Roberto Beneras

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Era de mañana cuando salí de mi casa para dirigirme hacia la estación. A medio camino

recibí la indicación que debía ir al penthouse del edificio Terra que queda cerca de la playa

en Miami. Un hombre de aproximadamente 40 años yacía muerto en su cama. Busqué por

todo el cuarto por algún tipo de identificación. Encontré su billetera, ahí pude identificar al

hombre como Allan Smith de 43 años de Alabama. Hice que investigaran el nombre del

hombre. Allan Smith era el CEO de la compañía

Mavericks y era un hombre muy

adinerado. Llego el Forense y no pudo identificar la causa de muerte. Se lo llevó al precinto

para hacerle una autopsia. Al transcurrir las horas, recibí la información que decía que

Allan Smith habría muerto de una falla al corazón. Inmediatamente me dirigí donde el

forense. Le hice que investigara alguna enfermedad del corazón que tuviera Allan , sin

embargo no dio ningún resultado. Me pareció muy extraña su forma de morir. Me pareció que se trataba de un asesinato. Hice que investiguen en su sistema digestivo para ver si fuese algún envenenamiento. Esperando a que estuvieran los resultados, decidí investigar

más sobre el hombre. Me dirigí a su empresa para investigar alguna causa que lo llevara a

ser asesinado. Interrogué a sus colegas y la información que me dieron no fue de mucha

utilidad. Recibí una llamada al celular, el forense había encontrado la causa de muerte. Al

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parecer no era envenenamiento, Allan había sido inyectado con una jeringa llena de aire a la

vena. Esto causó que se creara una burbuja de aire en su vena, que se dirigió a su corazón e

hizo que dejara de funcionar. El habría muerto en minutos tras ser inyectado. El caso si se

convirtió en un asesinato. Me dirigí a su apartamento a buscar alguna pista que podría ayudar al caso. Encontré en su agenda que el primero y el 15 de cada mes él iba a un café

que estaba al otro lado de Miami. Inmediatamente me dirigí al lugar, al parecer ahí el

recibía un maletín lleno de dinero. Fui a sus bancos y vi sus cuentas bancarias. Algunas

cuentas estaban a punto de cerrarse por falta de fondos. Contacté a la persona que estaba a

cargo de manejar sus cuentas financieras. Descubrí que Allan era un adicto a las apuestas y

debía dinero a mucha gente, lo cual era un muy buen motivo para que lo maten. Ya tenía el

motivo, pero me faltaba el homicida. Decidí ir a donde lo podrían haber matado. El cajero

de la calle de atrás de su edificio captó el momento del asesinato. Dos cuadras después del

cajero, en un basurero encontré el arma homicida. El hombre del video era Juan Tilacuan

que lo arrestaron anteriormente por posesión de droga. Fui a su apartamento y lo arresté. La jeringa con sus huellas y el video eran suficiente motivo para ponerlo tras las rejas.

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