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¿Cómo elaborar mapas conceptuales? En este artículo se sugiere una serie de formas de construcción de mapas conceptuales para trabajar en la sala de clases. A. Actividades de elaboración de mapas conceptuales sugeridas para los(as) profesores(as). • Elija uno o dos párrafos especialmente significativos de un libro o de cualquier material impreso, léalo y seleccione los conceptos más importantes; es decir aquellos conceptos necesarios para entender el significado del texto. Haga una lista con estos conceptos. Identifique cuál de ellos es el concepto más importante, cuál es la idea más inclusiva del texto. • Coloque el concepto más inclusivo al principio de una nueva lista ordenada de conceptos y vaya disponiendo en ella los restantes conceptos de la primera lista hasta que todos los conceptos queden ordenados de mayor a menor generalidad e inclusividad. • Una vez que se ha llegado a este punto, se puede empezar a elaborar un mapa conceptual empleando la lista ordenada como guía para construir la jerarquía conceptual. • Busque a continuación relaciones cruzadas entre los conceptos de una sección del mapa y los de otra parte del "árbol" conceptual. • La mayor parte de las veces, en los primeros intentos los mapas tienen una mala simetría o presentan grupos de conceptos con una localización deficiente con respecto a otros conceptos o grupos de conceptos con los que están estrechamente relacionados. Muchas veces hay que rehacer los mapas para clarificar los conceptos y sus relaciones. Ejemplo:

Actividades sugeridas: • Elabore un mapa conceptual considerando los contenidos mínimos obligatorios de los Planes y Programas de Estudio y los posibles caminos a seguir. • Realice un mapa conceptual de los elementos y características que contiene una obra literaria B. Actividades preparatorias para diseñar mapas conceptuales con los alumnos y alumnas Identificar la naturaleza y el papel de los conceptos • El(la) profesor(a) ha de preparar una lista con nombres de objetos y otra con acontecimientos que resulten conocidos para los estudiantes. Muestra la lista en la pizarra, papelógrafo o un proyector de transparencias.

Preguntar a los alumnos y alumnas si son capaces de decir en qué se diferencian las dos listas. Sería importante tratar de ayudarlos a darse cuenta de que la primera lista es de cosas u objetos mientras que la segunda es de sucesos o acontecimientos. • Poner título a las dos listas: objetos / acontecimientos • Pedir a los estudiantes que describan lo que piensan cuando oyen la palabra coche, perro, etc. Ayudarlos para que se den cuenta de que, aunque utilizamos las mismas palabras, cada uno de nosotros puede imaginar las cosas de manera ligeramente distinta. Estas imágenes mentales que tenemos de las palabras son nuestros conceptos. • Pedir a los alumnos y alumnas que describan lo que piensan cuando oyen la palabra llover, jugar, etc. Ayudarlos para que se den cuenta de que, aunque utilizamos las mismas palabras, cada uno de nosotros puede imaginar esos acontecimientos de manera ligeramente distinta. Estas imágenes mentales que tenemos de los acontecimientos son también nuestros conceptos. • Los nombres de personas, acontecimientos, lugares u objetos determinados no son términos conceptuales sino nombres propios. El(la) profesor(a) ha de poner algunos ejemplos y ayudar a los estudiantes a ver la diferencia entre los signos que designan regularidades en los acontecimientos y en los objetos, y los que designan acontecimientos y objetos determinados (o nombres propios). Identificar relaciones de enlace entre conceptos • A continuación el docente nombra una serie de palabras como: eres, donde, el, es, entonces, con. Pregunta a los estudiantes qué se les viene a la mente cuando oyen cada una de estas palabras. Estas palabras no son términos conceptuales; las llamaremos palabras de enlace y las utilizamos cuando hablamos y cuando escribimos. Las palabras de enlace se utilizan conjuntamente con los conceptos para formar frases que tengan significado.


El(la) profesor(a) escribe en la pizarra unas cuantas frases cortas formadas por dos conceptos y una o varias palabras de enlace. Por ejemplo: «El perro está corriendo» o «Hay nubes y truenos». • Pedir a los estudiantes que formen por sí solos unas cuantas frases cortas, que identifiquen las palabras de enlace y los términos conceptuales, y que digan si estos últimos se refieren a un objeto o un acontecimiento. • Finalmente, elegir una sección de un libro de texto (bastará con una página) y preparar copias para todos los alumnos y alumnas. Hay que elegir un pasaje que transmita un mensaje concreto. Como tarea de clase pedir a los estudiantes que lean el pasaje e identifiquen los principales conceptos (generalmente pueden encontrarse entre 10 y 20 conceptos relevantes en un texto de una página). Pedir también a los alumnos y alumnas que anoten algunas palabras de enlace y términos conceptuales de importancia menor para el desarrollo del argumento de la narración. C. Actividades de elaboración de mapas conceptuales para los alumnos y alumnas Aprendizaje guiado • Que los alumnos y alumnas seleccionen los conceptos más importantes, es decir, aquellos conceptos necesarios para entender el significado del texto. Una vez que estos conceptos hayan sido identificados, preparar con ellos una lista en la pizarra o mostrarla mediante un proyector de transparencias y discutir con los estudiantes cuál es el concepto más mportante, cuál es la idea más inclusiva del texto. • Colocar el concepto más inclusivo al principio de una nueva lista ordenada de conceptos e ir disponiendo en ella los restantes conceptos de la primera lista hasta que todos los conceptos queden ordenados de mayor a menor generalidad e inclusividad. Los estudiantes no van a estar siempre de acuerdo entre ellos con la ordenación, pero generalmente sólo se producirán unas cuantas diferencias importantes en el orden de los conceptos. Esto resulta positivo porque sugiere que hay más de un modo de entender el contenido de un texto. • Una vez que se ha llegado a este punto, el(la) profesor(a) puede empezar a elaborar un mapa conceptual en la pizarra, en un papelógrafo o en la transparencia del retroproyector empleando la lista ordenada como guía para construir la jerarquía conceptual. • Hacer que los estudiantes colaboren eligiendo las palabras de enlace apropiadas para formar las proposiciones que muestran las líneas del mapa. Una buena forma de que practiquen la construcción de mapas conceptuales es hacer que escriban conceptos y palabras de enlace en unos pequeños rectángulos de papel y que los reordenen a medida que van descubriendo nuevas formas de organizar el mapa. • Buscar a continuación relaciones cruzadas entre los conceptos de una sección del mapa y los de otra parte del mapa conceptual. Pedir a los estudiantes que nos ayuden a elegir palabras de enlace para las relaciones cruzadas. • La mayor parte de las veces, en estos primeros intentos los mapas tienen una mala simetría o presentan grupos de conceptos con una localización deficiente con respecto a otros conceptos o grupos de conceptos con los que están estrechamente relacionados. Hay que rehacer los mapas, si ello puede ayudar. Hay que indicar a los estudiantes que para conseguir una buena representación de los significados proposicionales, tal como ellos los entienden, hay que rehacer el mapa una vez por lo menos y, a veces, dos o tres. • Discutir los criterios de puntuación de los mapas conceptuales que se presentan posteriormente y puntuar los mapas conceptuales elaborados. El(la) profesor(a) puede señalar posibles cambios estructurales que pudieran mejorar el significado y, quizá, la puntuación del mapa. Aprendizaje en grupo • Hacer que los estudiantes elijan una sección de un texto o de cualquier otro material, y que repitan los pasos 1 al 6 por sí mismos (o en grupos de dos o tres). • Los mapas construidos por los alumnos y alumnas pueden presentarse en clase mediante un papelógrafo, en la pizarra o en retroproyector. La «lectura» del mapa debería aclarar a los demás estudiantes de la clase sobre qué trataba el texto, tal como lo interpretaba el alumno o alumna que ha elaborado el mapa. • Hacer que los estudiantes construyan mapas conceptuales para las ideas más importantes de sus pasatiempos favoritos, el deporte o todo aquello que les interese especialmente. Estos mapas se pueden colocar alrededor de la clase y fomentar las discusiones informales sobre ellos. • En el próximo examen incluir una o dos preguntas sobre mapas conceptuales, para dejar claro que tales mapas constituyen un procedimiento válido de evaluación que exige pensar con detenimiento y que puede poner de manifiesto si se ha comprendido la materia. Los mapas denotan relaciones entre unos conceptos de más alto nivel y otros subordinados: para reducir la confusión en el mapa, sólo trazar flechas en el caso de que la relación de que se trate no sea de subordinación entre conceptos.

Elementos que contiene un mapa conceptual En este documento podrás encontrar información sobre todos los elementos que debe contener un buen mapa conceptual. Esto te ayudará a no confundirlo con un esquema u otro tipo de diagrama. Los elementos fundamentales que componen un mapa conceptual son: • Los conceptos:regularidad en los acontecimientos o en los objetos que se designa a través de un término. «Libro», «mamífero», o «atmósfera» son ejemplos de conceptos. • Palabras de enlace:que se utilizan para unir los conceptos y para indicar el tipo de relación que se establece entre ellos. Por ejemplo, si relacionamos los conceptos «edad» y «experiencia», mediante las palabras de enlace «proporciona» o «modifica», las


proposiciones que genera son parecidas pero no idénticas. • Las proposiciones:dos o más términos conceptuales unidos por palabras para formar una unidad semántica. «La ciudad tiene una zona industrial» o «el ser humano necesita oxígeno» son ejemplos de proposiciones. • La elipse u óvalo:los conceptos se colocan dentro de la elipse y las palabras enlace se escriben sobre o junto a la línea que une los conceptos. Pueden utilizarse también: rectángulos, cuadrados, círculos. Los mapas conceptuales constituyen una representación explícita y manifiesta de los conceptos y proposiciones que posee una persona, permiten a docentes y estudiantes intercambiar sus puntos de vista sobre la validez de un vínculo proposicional determinado, o darse cuenta de las conexiones que faltan entre los conceptos y que sugieren la necesidad de un nuevo aprendizaje. Igualmente sirven para poner de manifiesto las concepciones equivocadas, pues se notan generalmente por una conexión entre dos conceptos que forman una proposición claramente falsa, o bien por una conexión que pasa por alto la idea principal que relaciona dos o más conceptos. La figura muestra un ejemplo de mapa conceptual sobre el agua y otros conceptos relacionados. Tal como se aprecia en la figura, a veces es útil incluir en la base del mapa conceptual objetos o hechos específicos que ilustren el origen del significado del concepto (la regularidad que se representa).

Mapa conceptual referente al agua en que se muestran algunas proposiciones y conceptos relacionados y en el que se han incluido algunos ejemplos concretos de hechos y objetos –los que no aparecen rodeados por óvalos- (Novak y Gowin, 1988, pág. 34). Es indudable que en el proceso de elaboración de los mapas podemos desarrollar nuevas relaciones conceptuales, en especial si, de una manera activa, tratamos de construir relaciones proposicionales entre conceptos que previamente no considerábamos relacionados. En este sentido la elaboración de mapas conceptuales es una actividad siempre en constante proceso de reconstrucción y que ayuda a fomentar la creatividad.

Elaborar un resumen no es más que extraer lo más fielmente posible la idea central y sus correlacionadas contenidas en un texto. Esta labor debe efectuarse de tal manera que el conjunto resultante exprese la intención del autor del texto que se resume. Lo anterior que parece ser sencillo, no lo es en realidad. Construir una buena síntesis es un arte. Implica en quien la elabora un poder de abstracción muy desarrollado para captar, con precisión y concisión, la idea global del autor original y poder manifestarla posteriormente en forma lógica y coherente. Resumir es, entonces, el proceso mediante el cual se llega a la reconstrucción de un escrito preexistente, para expresar con uno nuevo y menos extenso, la idea directriz del texto original. En la síntesis el escritor no aporta ideas distintas de las del autor original. Por lo tanto, al sintetizar, quien cumple esa labor no incluye sus conceptos, no expresa su inconformidad o aceptación de las ideas del autor primigenio sino que las presenta tal y como son, sólo que de manera breve. No obstante, quien resume utiliza sus propias palabras o las mezcla con las del autor del texto original. La finalidad de la síntesis o resumen es facilitar la evocación y recuperación de muchas ideas importantes halladas en un texto escrito. El rescate y retención de esas ideas se lleva a cabo, entonces, de acuerdo con el orden de importancia e interés como aparezcan. Sin embargo, usted puede cambiar ese orden, dándole otro de su propio interés. PROCEDIMIENTO PARA RESUMIR Para elaborar el resumen de un texto extenso, lo primero que usted debe realizar es una lectura completa del escrito. Así tendrá una idea global o general del contenido:. Una vez leído en su totalidad el texto que desea resumir, debe hacer una relectura. Es el momento de ir subrayando las


ideas principales de cada párrafo. Tenga en cuenta y observe, además, la estructura del texto. Lo más probable es que éste presente una introducción, un desarrollo y una conclusión. Es necesario discriminar cada parte de este ordenamiento. Cuando haya destacado las ideas más importantes en cada párrafo, elabore un cuadro sinóptico teniendo en cuenta las siguientes observaciones: • Resuma el texto con sus palabras. • Utilice un vocabulario sencillo, sin sobrecargarlo con adjetivos o adverbios. • Elimine palabras vacías reemplazándolas por otras con mayor significación. Incluya varios aspectos particulares en una generalización. Por ejemplo: pizza, espagueti y torta, se generalizan como harinas. Es posible también sustituir una frase o una oración muy extensa por otra más breve que contenga las mismas idea. • Elija adecuadamente los nexos o elementos de enlace (por el contrario, luego, además, en efecto, por consiguiente), pues ellos van ayudando a la coherencia y cohesión del texto. Además, establezca la relación existente entre las ideas escogidas. • No utilice citas textuales. Redacte el nuevo texto con sus propios términos ya la vez con los del autor, respetando fielmente el texto original. • Tenga mucho cuidado y preste atención a la coherencia • Al redactar utilice correctamente los signos de puntuación; ellos le ayudarán a dar mayor claridad al nuevo texto. Si usted sigue las recomendaciones anteriores obtendrá un escrito breve elaborado en pequeñas etapas, que contiene lo esencial. Veamos ahora cómo diseñar un cuadro sinóptico que le sirva de guía para elaborar un resumen: 1. Idea principal o directriz 2. Explicaciones o justificaciones de la Por medio de ejemplos, comparaciones, clasificaciones, etc. idea anterior Titulo del texto, escrito o 3. Asociación de esta idea lectura con otras A favor: 4. Argumentos En contra: 5. Conclusión O también: 1. Planteamiento de la idea central (tomada de una lectura global) • Explicación de la idea anterior con ejemplos, comparaciones, contrastes, etc. si los hay. • Asociación de la idea directriz con otras. • Anotación de argumentos a favor o en contra que se encuentren en el escrito. 2. Idea principal del primer párrafo. Titulo del texto, • Aclaración de la idea con ejemplos, comparaciones, contrastes, etc., si se necesita. • Argumentos a favor y en contra si los hay. escrito o lectura 3. Idea principal del segundo párrafo. • Aclaración de la idea con ejemplos, comparaciones, etc. si se necesitan. • Asociación con otras ideas. • Argumentos a favor y en contra si los hay. 4. Idea principal del tercer párrafo. (Así sucesivamente numerados). 5. Conclusión.


TÉCNICAS DE RESUMEN, SÍNTESIS Y RESEÑAS

MODELO: A modo de ejemplo, a continuación se muestra el resumen y la síntesis de un texto con su procedimiento de elaboración. • Seminario CESA Mejore con el CESA sus competencias de comunicación. Inscríbase Online! www.cesa.edu.co/Enlaces patrocinados


Resumen: Actividad Económica del Hombre La economía influencia todas las actividades humanas. El ser humano, para vivir, necesita elementos que puede conseguir gratuitamente (sin pagar) u onerosamente (pagando). Para acceder a los bienes onerosamente, utiliza el dinero obtenido mediante el trabajo, al que se denomina actividad económica. Así, tanto las empresas como el hombre buscan satisfacer necesidades. Éstas constituyen la carencia de elementos necesarios para la vida y se clasifican en primarias y secundarias y se satisfacen a través de bienes y servicios producidos por el hombre (producción). Las empresas se van especializando en la producción de determinados artículos. El hombre, por su trabajo recibe dinero que le permite acceder a los bienes y servicios (consumo) para satisfacer sus necesidades. El dinero que sobra lo transforma en ahorro que suele ser guardado en Bancos. Con ese dinero, los Bancos realizan préstamos a las empresas para su producción. Síntesis: Actividad Económica del Hombre La economía influencia todas las actividades humanas. Tanto las empresas como el hombre buscan cubrir necesidades. Éstas constituyen la carencia de elementos necesarios para la vida y se clasifican en primarias y secundarias y se satisfacen a través de bienes y servicios producidos por el hombre (producción). Las empresas se especializan en su producción. El ser humano, para vivir, necesita elementos que puede conseguir gratuitamente (sin pagar) u onerosamente (pagando). Para acceder a ellos, utiliza el dinero obtenido mediante el trabajo (actividad económica). El dinero permite acceder a los bienes y servicios (consumo). El "sobrante" lo puede transformar en ahorro que suele ser guardado en Bancos. Con el, los Bancos realizan préstamos a las empresas para su producción.

3.- ¿CUÁNDO SUBRAYAR?.EL trabajo de subrayado de un texto no está separado de la lectura, sino que se desarrolla simultáneamente; en efecto, el mejor momento para subrayar sigue de inmediato a la comprensión del texto. Una vez comprendido lo que se leyó resulta fácil aislar las frases del texto que mejor lo sinteticen y subrayarlas.


Esto quiere decir que debemos de subrayar un texto después de haber comprendido el significado básico de lo que se lee. Se aconseja a los estudiantes subrayar después de haber comprendido cada unidad de lectura, de manera mecánica. Esta es una indicación de tipo general; a veces ocurre que captamos inmediatamente el concepto que hay que subrayar dentro de un extenso párrafo, o bien nos viene a la mente una frase de síntesis: en este caso resulta oportuno fijar de inmediato el subrayado, antes de llegar al final del texto, y luego volver a pensar como anotarlo. Esto quiere decir que podemos ir subrayando mientras vamos comprendiendo párrafo por párrafo. 4.- ¿CUÁNTO SUBRAYAR?.Aquellos estudiantes diligentes pero inexpertos pretenden recordar todo y subrayar la mayor parte de las palabras. Esta forma de trabajar no ayuda a las fases sucesivas del proceso de aprendizaje. El subrayado es útil cuando selecciona una cantidad reducida de información del texto. Puesto que sólo debemos subrayar dependiendo de la importancia del tema. Como el objetivo es resaltar lo más importante, podemos incluso subrayar una sola palabra que exprese toda una idea. Algunos han intentado establecer una cantidad ideal de subrayado en un tercio o cuarto de texto, es evidente que el tipo de texto, el objetivo de la lectura y la cantidad de información nueva para cada lector determinan en parte la modalidad del subrayado. Por ejemplo, un texto discursivo, típico en el área humanística, necesita más subrayado que uno técnico. 5.- ¿QUÉ SUBRAYAR?.Debemos subrayar lo más importante de un tema, lo fundamental o lo que es realmente imprescindible. Los título y subtítulos porque nos permiten seguir la organización del texto. También subrayar lo que tiene sentido en sí mismo, incluso palabras clave pero de forma que la lectura de las palabras subrayadas tenga continuidad. Por ello es necesario subrayar artículos, conjunciones, preposiciones y si es conveniente subrayar sustantivos, verbos, adjetivos, nombres propios e incluso fechas. El objetivo del subrayado es destacar las ideas esenciales de un texto, es por ello importante subrayar o resaltar sólo aquello que entendemos. No subrayar hasta haber comprendido el texto en su totalidad. 6.- ¿CÓMO SUBRAYAR?.Para subrayar no se recomienda más de dos colores, y también se puede sustituir la "raya" por recuadros o corchetes para señalar párrafos enteros o frases que consideremos de capital importancia. También podemos subrayar utilizando un lápiz de color oscuro o resaltador. Mejor es el lápiz pues permite borrar y escribir en los márgenes; utilizando claves propias para indicar los diferentes grados de importancia de las ideas o bien haciendo el subrayado de integración o bien usando los diversos tipos de subrayado a la vez. 7.- TIPOS DEL SUBRAYADO.Aunque la técnica del subrayado es personal, presentamos varios tipos de subrayado que, al usarlos al mismo tiempo, harán más eficiente esta técnica para el estudio universitario. Con la práctica uno mismo se dará cuenta que la utilización de estrategias gráficas y valoraciones personales en el subrayado amplían el significado esencial de simplemente poner rayas debajo. Recordemos que se subraya en función de lo que se sabe del objeto deseado. Dos estudiantes ante el mismo texto subrayan diferente porque saben más o menos del tema o porque tiene intenciones diferentes. Por ello, no debe subrayarse un texto que va a ser usado por otras personas ni estudiar sobre un texto ya subrayado. 7.1.- Subrayado Lineal.Consiste en poner distintas modalidades de líneas debajo de lo que queremos resaltar. En un texto, encontramos ideas principales, secundarias, detalles, ejemplos, etc. Podríamos diferenciar el tipo de idea con diversos colores de línea, pero esto hace la lectura mas lenta. Una buena opción es construir un código propio con diversos tipos líneas. 7.2.- Subrayado Estructural.Consiste en destacar la estructura u organización interna de la lectura. Se hace en margen izquierdo del texto y se usan números y letras, así como flechas y palabras clave. En la medida que indicamos la estructura u organización propia del texto, este subrayado es muy útil para luego realizar esquemas, diagramas, resúmenes, etc. Generalmente en un texto usaremos: 1°, 2°, a), b), c), etc., los que acompañaremos con llaves, corchetes, líneas, etc. que indiquen el lugar donde se encuentra ubicado lo que estamos estructurando. 7.3.- Subrayado de Integración o Realce.Este es el tipo de subrayado que resalta nuestra nuestra valoración personal del texto. Se hace en margen derecho e indica nuestras dudas, aclaraciones, puntos de interés, relaciones con otras lecturas, integraciones, etc. Para ello, utilizamos signos gráficos en una clave o código personal. 8.- CONSEJOS PARA SUBRAYAR.La lectura es una actividad intelectual que no debe realizarse al azar, sino de acuerdo a ciertas normas, si se quiere que constituya un medio de formación y perfeccionamiento, especialmente en el quehacer académico. Para tal efecto ofrecemos un conjunto de consejos y sugerencias que bien pueden orientar la técnica de una buena lectura. 1.- Cuando el libro no es nuestro no se debe trazar en el ningún tipo de raya ni marcas. Este trabajo puede hacerse en fichas o cuaderno de notas. 2.- Si el libro es nuestro es conveniente destacar los párrafos, renglones o frases de interés. Los medios principales que se utilizan al respecto son: el subrayado, la llave, los corchetes, etc., además de notas y comentarios marginales.


Con la relación al subrayado. • Usar lápiz rojo para subrayar los puntos flojos aquellos que no sabemos bien y hemos de repasar. Cuando lleguemos a dominarlos, basta pasar sobre esa línea una raya negra. • Subrayar con línea negra, doble, las afirmaciones o datos esenciales. • Marcar con lápiz, con líneas verticales, al margen del texto, los puntos con los que no estamos conformes, sean objetables o nos parezcan requerir revisión. • No abusar del subrayado • Usar siempre los mismos signos convencionales. Si en vez de líneas queremos usar los signos de admiración o de interrogación, podemos hacerlo, pero es menos claro.


Cómo elaborar mapas conceptuales