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INFORMES

La Industria

Domingo 4 de noviembre de 2012, Trujillo, La Libertad_

> UN ARTISTA QUE NACIÓ EN LIMA, PERO ASENTÓ SUS REALES EN TRUJILLO

Homenaje in memóriam de Fernando Rivas Aquino SE INICIÓ A LOS 10 AÑOS EN EL APRENDIZAJE DE LAS ARTES PLÁSTICAS, CUANDO FUE A UN TALLER DE PINTURA. Nivardo Vasni Córdova Salinas Colaborador

Acaba de fallecer el pintor peruano Fernando Rivas Aquino ((1954–2012) quien no solo fue un extraordinarioartistaplásticosino también un ser humano sensibleygeneroso.Maestrodemaestros, en toda la extensión de la palabra,hapartidocuandoseencontrabaenlamadurezdesutrabajo creativo, siempre fiel a una pinturanaturalistayexpresiva, heredero de una tradición de grandes pintores peruanistas. Su trabajo pictórico y también su incursión en la filosofía del arte, desde el ensayo y la estética, no estuvieron exentos de polémica, pues él nadaba a contracorriente en un medio donde la pintura ‘tradicional’ levanta sospechas y donde el conceptualismo y el vídeo-arte acaparan todo el protagonismo. Rivas Aquino, como buen rimense, se mantuvo firme, pintando paisajes, naturalezas muertas, bodegones, retratos, aun sabiendo que esto no iba a darleréditoscomercialesniavolverlo un artista de moda. Desde el taller y también como profesor principal en la especialidad de pintura de la Escuela SuperiordeBellasArtes“Macedonio de la Torre” (Esbat), Rivas fue siempre un artista auténtico, sin requiebros ni facilismos. Su muertefísicacierrauncicloque iniciaron maestros como IgnacioMerino,DanielHernándezy Carlos Baca Flor, que continuaron José Sabogal y Pedro Azabache y aun persiste con los maestros Eladio Ruiz Cerna o Tito Monzón, por citar solo algunos ejemplos. Pintor por vocación Tuveelinmerecidoprivilegio de entrevistarlo en varias oportunidades, tanto en Trujillo como en Lima, y de cultivar una amistad con Fernando Rivas Aquino, cuya personalidad estaba signada por la modestia, aunque con explosiones de polémica.Granconversador,lector empedernido y crítico de arte, viviósiempreengratitudconsus padres Arturo Rivas Romero y SofíaAquinoVargas.“Ellosapoyaron desde mi infancia toda mi formación pictórica. Me alentaron desde niño y soy pintor graciasasuinfluencia.Mipadredominaba el dibujo técnico y mi madre era una apasionada de la artesanía.Fueronmisprimeras influencias”, me dijo en una de las últimas conversaciones que sostuvimos en su casa, en San Juan de Lurigancho, Lima. Rivas Aquino se inició a los 10 años de edad en el aprendizaje de las artes plásticas, cuando sus padres decidieron matricularlo en el taller del maestro Julio Camino Sánchez. Posteriormente fue descubierto por Carlota Carvallo de Núñez (discípula de José Sabogal y Daniel Hernández), quien dijo alguna vez“esteniñonacióparaserpintor porque tiene facilidad para el manejo del color”. Desde entonces Rivas dedicó su vida a las artes plásticas y decidió ingresar a la Escuela Nacional de Bellas Artes de Lima, dedondeegresóen1985comouno de los más destacados de su promoción.Entresusmaestrosdestacaron el eximio grabadista cataquense Félix Rebolledo Herrera, en dibujo, y el maestro Leonel Velarde en pintura. Rivas Aquino llegó a Trujillo por primera vez en 1994 y se quedó impresionado por la belleza de la campiña mochera y de centro histórico. Años después, en 1999, ganó el primer lugar en el concurso público para una plaza docente y desde entonces fue profesor de pintura en la Esbat, hasta su muerte. Anteriormente ejerció la docencia en las escuelasdebellasartesdeHuaraz,

ORIGINAL. Plazuela El Recreo, óleo con un magistral impresionismo e imagen idílica de un Trujillo que se resiste a desaparecer.

EN SU TALLER. Pintor Fernando Rivas Aquino (1954–2012).

Cusco y Pucallpa. Según opinión del pintor escocés John Mc Crum, por su técnica, cromatismo y composición, la pintura de Rivas sigue lalíneaestilísticadelosgrandes maestros impresionistas como por ejemplo Van Gogh, Monet, Cezanne y Pissaro. “Colores bellos, gran técnica, como artista escocés debo reconocer que Fernando Rivas Aquino es un verdaderotalentoquedebeserapreciado por la gente”, escribió Mc Crum. Asimismo el pintor peruano Juan Ortega opinó: “Óleos bien logrados que nos traen reminiscencias de Renoir”.

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Gran conversador, lector empedernido y crítico de arte, vivió siempre en gratitud con sus padres Arturo Rivas Romero y Sofía Aquino Vargas.

dando más preferencia a las obras “conceptualistas”, dejando de la lado a los artistas populares y los que abordaban temas peruanistas. “Con estos parámetros, gustos y criterios se quiere dar pre-

BODEGÓN. Pintura directa, franca, sin malabarismos.

ferencia a un minúsculo grupo de ‘conceptualistas’ que tratan de ser el non plus ultra de las artes en nuestro país. Los conceptualistasdevideos,instalaciones ymultimediasonenrealidadlas momias vivientes de la vieja Bauhaus de 1919, combinados con la retórica de la semiótica conceptualista de los años sesenta y setenta. Se trata de imponer un modelo cultural utilizado recursos económicos, propagandísticos, etc. para que coneleslogandelamodernidad, la tecnología, la globalización, puedan criticar, desprestigiar y destruir nuestra identidad cultural”, señalaba Rivas. Sin du-

“Soyunartistaanticonceptual” Rivas se autodefinía como un “obrero de la pintura”, pero además –como mencionamos líneas arriba– había incursionado en la filosofía del arte (estética) y en la reflexión crítica en torno a la función y esencia del arte en nuestra sociedad. Publicó una serie de artículos en los diarios Nuevo Norte y la revista Vea. El diario La Industria reportó varias de sus declaraciones polémicas. En la década del noventa, Rivas inició en Trujillo un debate público en defensa de la pintura frente a la proliferación del arte conceptual, a raíz de que en su opinión los principales concursos de arte y salas de exposiciones del país le estaban cmyk

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En la década del noventa, Rivas inició en Trujillo un debate público en defensa de la pintura frente a la proliferación del llamado arte conceptual.

da, remeció el ambiente y se ganónopocosenemigosgratuitos. Para Rivas la estética también eraética.Yfueconsecuentehasta el final. En ese sentido Rivas argumentaba que “la identidad plás-

FOTO: DIFUSIÓN.

ticaenTrujillocomenzóconJosé Sabogal, Pedro Azabache y Eladio Ruiz, quienes desarrollaron una plástica de contenido nacional; a pesar de la camp a ñ a d e l s i l e n c i o, d e minimizarlos y destruirlos con el abstracto, la tecnología, el video, las instalaciones, la globalización. Pero la identidad peruana existe y existirá porque el arte se nutre de la fuerza espiritual de cada pueblo y nación”. En 2010, entrevisté a Rivas en Lima con ocasión de su décima exposición individual titulada ‘Sentimientos’ en la sala José Eulogio Garrido de la Esbat. Allí estaba lo mejor de su propuesta: una pintura directa, colorida,franca,sinmediastintas, bordeandoelimpresionismode forma magistral. Era el producto de más de veinticinco añosdetrabajoininterrumpido. La muerte de su madre, hace algunos años, y de su hermana, hace pocos meses, lo habían dejadoenmediodeunadesolación profunda. Lo encontré en Lima hace un par de meses. Iba de luto, triste, pero –fiel a su personalidad– me brindó un tiempo para compartir los detalles de lo que iba a ser su nueva exposición de acuarelas. El arte era la inspiración que lo mantenía vivo. La muerte –como a todos nosotros algún día– le metió un zarpazoylosorprendióenelmes de octubre a los 58 años de edad. Estoy seguro de que falleció en paz, como buen devoto del Señor de los Milagros. Descansa en paz, Fernando, hermano del alma.

Fernando Rivas Aquino in memoriam  

Fernando Rivas Aquino, publicado en el diario "La Industria" de Trujillo el domingo 4 de noviembre de 2012, pg B3.

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