Issuu on Google+


BOB WOOLER Imitando las bodegas de la Rive Gauche, donde se tocaba jazz y Le Caveau Francais Jazz Club, en París, Alan Sytner inauguró el 16 de enero de 1957 el club de jazz The Cavern, en el 10 de Mathew Street, Liverpool. El 7 de agosto los Quarry Men (sin Paul, que estaba en un campo scout) suben al escenario y alcanzan a cantar “Come go with me” y “Blue suede shoes”, antes de recibir un recado de Alan Sytner: “Paren ese maldito rock”. En 1959 el club debió cerrar, pero fue reinaugurado por Raymond McFall, quien lo abrió al rock. Fui yo quien, como DJ del club, respaldé a los grupos


nuevos y, por supuesto, a los Beatles, que hicieron su debut el 21 de febrero de 1961. The Cavern ha sido cerrada, reabierta, demolida y reconstruída, pero al bajar sus 18 escalones sientes la misma emoción de los 60. Aunque la leyenda de The Cavern se asocia a los Beatles, muchas figuras del rock han subido a su escenario: Little Richard, Chuck Berry, The Shadows, Jimi Hendrix, Jimmy Page, Rolling Stones, Queen, Eric Clapton, The Who, Elton John, Eric Burdon y el propio Paul en solitario, entre otros. Después de 274 actuaciones, el sábado 3 de agosto de 1963, en el último show de los Beatles, Brian Epstein me prometió que volverían algún día, pero no pudo ser. Ese día cobraron 300 libras. La primera vez quedaron felices con sólo 5 libras.



13_