__MAIN_TEXT__

Page 1

“VAYAN A

GALILEA, Y ALLÍ ME VERÁN” Mt 28,10

Álbum fotográfico con meditaciones en su peregrinación a Tierra Santa Por Ricardo Braz


Dedicado a Jürgen, amigo de este pobre pecador y sacerdote del Señor. Le preparé el itinerario a la Jerusalén terrena. Él nos precedió en el camino hacia la Jerusalén eterna.


Derechos reservados www.ricardobraz.com

Lima, 2019


INTRODUCCIÓN “Vayan a Galilea, y allí me verán”, dijo Jesús al levantarse de entre los muertos. Después de visitar Galilea, lugar único en el planeta en cuanto a su paisaje y a su historia, pude palpar el significado de aquellas palabras del Señor. Él no sólo eligió a los pequeños: eligió un lugar bello y al mismo tiempo marginal para anunciar su Evangelio a los pequeños. Eligió la periferia de los reinos poderosos. Eligió la pureza de un lugar bucólico, apacible. Allí manifestó su gloria. Una luz brilló para los hombres. Hacia Galilea debemos ir todos, si es que queremos ver al Señor.

En el año 2014 tuve el privilegio de ir a Tierra Santa, acompañado de un amigo sacerdote. Empezamos nuestra peregrinación por Nazaret, en la colinas galileas, cerca del lago de Tiberíades, ubicado geográficamente en la depresión del río Jordán, entre las alturas de Golán y el antiguo valle de Yesreel. Nuestro itinerario fue el de Jesús: de Nazaret a Belén, enseguida hacia el Jordán y de vuelta al lago, hacia Cafarnaúm. Tras el retiro del Tabor, nos fuimos a Jerusalén.


Seguimos los pasos del carpintero de Nazaret que se manifestó en su gloria al tercer día. El retorno a Galilea significaba volver a las raíces de la predicación del Evangelio. La partida desde Tel Aviv también significó el regreso a las raíces de la evangelización primitiva, que tuvo inicio con el bautismo de Cornelio y la llamada a los gentiles. La vieja Joppe (Old Jaffa) fue el punto de partida para el verdadero “rema mar adentro” anunciado en Galilea (cfr. Lc 5:4). Tierra Santa es un lugar geográfico. Pero sobretodo un espacio espiritual a ser conquistado. Es el lugar donde históricamente el Hijo de Dios se hizo hombre. Pero también donde el cielo se hizo espiritualmente accesible para todos. Con mis fotos y meditaciones, espero ayudar a los que un día fueron a Tierra Santa a que recuerden los momentos vividos. Para los que no han ido, será una motivación para peregrinar, si no físicamente, al menos espiritualmente.


PEREGRINACIÓN A TIERRA SANTA 19 a 31 de marzo del 2014


NAZARET


Basílica de la Anunciación


Interior de la Basílica de la Anunciación – Piso superior


Interior de la Basílica de la Anunciación – Piso inferior “Y el Verbo AQUÍ se hizo carne, y habitó entre nosotros”


Peregrinar no es sólo un desplazarse de un sitio a otro. Implica un desprendimiento interior, una renuncia a las preocupaciones y pendientes. Es importante recuperar el sentido espiritual de las antiguas peregrinaciones. Porque hoy por hoy también es peligroso confundir una peregrinación con un simple viaje de turismo, de entretenimiento... o en algunos casos, incluso, un viaje de compras y negocios. Si en un ejercicio consciente y voluntario asumimos su sentido espiritual, peregrinar se vuelve un acto de desprendimiento de la afirmación del propio yo. Pasa a ser un suerte de abandono a la providencia, una aventura de confianza en Dios. Peregrinar con el cuerpo, pero no como un cadáver que tiene su alma en otro lado, sino entero, todo uno en marcha. Y así meditar en la propia vida, en la propia marcha, en camino hacia el encuentro del Señor.


EIN KEREN “AQUÍ nació el precursor del Señor”


“Por aquellos días, María se levantó y marchó deprisa a la montaña, a una ciudad de Judá; y entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y cuando oyó Isabel el saludo de María, el niño saltó en su seno, e Isabel quedó llena del Espíritu Santo; y exclamando en voz alta, dijo: -Bendita tú entre las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre.” Lc 1,39-42


BELÉN DE JUDÁ “Y cuando ellos se encontraban allí, le llegó la hora del parto, y dio a luz a su hijo primogénito; lo envolvió en pañales y lo recostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el aposento” Lc 2,6-7


A las orillas del Mar Muerto DESIERTO DE JUDĂ


Cuevas de Qumram

Mar Muerto y montes de Moab


Orillas del Río Jordán LUGAR DEL BAUTISMO DE JESÚS


“Se estaba bautizando todo el pueblo. Y cuando Jesús fue bautizado, mientras estaba en oración, se abrió el cielo y bajó el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como una paloma. Y se oyó una voz que venía del cielo: “Tú eres mi Hijo, el Amado, en ti me he complacido”. Jesús, lleno del Espíritu Santo, regresó del Jordán y fue conducido por el Espíritu al desierto, donde estuvo cuarenta días y fue tentado por el diablo.” Lc 3,21-22; 4,1-2


LAGO DE GALILEA


“Vino Jesús a Galilea predicando el Evangelio de Dios, y diciendo: “El tiempo se ha cumplido y está cerca el Reino de Dios; convertíos y creed en el Evangelio. Y, mientras pasaba junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés, el hermano de Simón, que echaban las redes en el mar, pues eran pescadores. Y les dijo: “Seguidme y haré que seáis pescadores de hombres” Y, al momento, dejaron las redes y le siguieron.” Mc 1,14-18


CAFARNAÚN: la ciudad de Jesús en el lago de Galilea


“Se supo que estaba en casa y se juntaron tantos, que ni siquiera ante la puerta había sitio. Y les predicaba la palabra. Entonces vinieron trayéndole un paralítico, llevado entre cuatro. Y como no podían acercarlo hasta él a causa del gentío, levantaron la techumbre por el sitio en donde se encontraba y, después de hacer un agujero, descolgaron la camilla en la que yacía el paralítico. Al ver Jesús la fe de ellos, le dijo al paralítico: “Hijo, tus pecados te son perdonados”.” Mc 2,1-5


JesĂşs todavĂ­a presente en su casa


Orilla del lago en Cafarnaún

Sinagoga de Cafarnaún.

Ruinas de la ciudad de Cafarnaún.

Interior de las ruinas de la sinagoga.


TABGHA Lugar de la multiplicaciรณn de los panes


MONTE DE LAS BIENAVENTURANZAS “Al ver Jesús a las multitudes, subió al monte; se sentó y se le acercaron sus discípulos; y abriendo sus labios les enseñaba diciendo: “Bienaventurados…” Mt 5, 1ss


MONTE TABOR


“Seis días después, Jesús se llevó con él a Pedro, a Santiago y a Juan su hermano, y los condujo a un monte alto, a ellos solos. Y se transfiguró entre ellos, de modo que su rostro se puso resplandeciente como el sol, y sus vestidos blancos como la luz.” Mt 17, 1-2


“En esto, se les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él. Pedro, tomando la palabra, le dijo a Jesús: “Señor, qué bien estamos aquí; si quieres haré aquí tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías”. Todavía estaban hablando, cuando una nube de luz los cubrió y una voz desde la nube dijo: “Éste es mi Hijo, el Amado, en quien me he complacido: escuchadle”. Los discípulos al oírlo cayeron de bruces llenos de temor. Entonces se acercó Jesús y los tocó y les dijo: “Levantaos y no tengáis miedo” Mt 17, 3-7


Tabor… donde Jesús, en una profunda unión con el Padre meditó sobre su misión, su salida, su “éxodo” de entre nosotros, señalando el camino para nosotros, como en su tiempo hizo Moisés al dejar la esclavitud del Egipto, como hizo Elías al dejar Israel corrompido. Como debo hacer yo, y cada discípulo de Jesús, que ya no es de este mundo, aunque sigue en misión por este mundo.


Los que alguna vez visitan Tierra Santa regresan afirmando que su forma de orar cambia. Dicen que uno nunca más ora igual. Yo completaría diciendo: si alguna vez estuviste de retiro en el Monte Tabor, nunca tu oración volverá a ser la misma. Hay “algo” en ese lugar. Por “algo” Jesús lo eligió para su última epifanía antes de la subida a otros montes. “Algo” guarda ese maravilloso ambiente que nos acerca al cielo. Tabor pasa a ser el monte más anhelado entre todos los montes. El lugar de las tiendas, que anuncia otro monte, el doloroso, donde la tienda sería destruida.


JERUSALÉN


Bajando el Monte de los Olivos


“¡Jerusalén, Jerusalén!, que matas a los profetas y lapidas a los que te son enviados. Cuántas veces he querido reunir a tus hijos como la gallina a sus polluelos bajo las alas, y no quisiste.” Lc 13,34


Iglesia de la Lágrima del Señor (“Dominus Flevit”)

Necrópolis antigua en el Monte de los Olivos


Gruta del GetsemanĂ­


Basílica de la Agonía del Señor


“Y se apartó de ellos como a un tiro de piedra y, de rodillas, oraba diciendo: “Padre, si quieres, aparta de mí este cáliz; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya. Se le apareció un ángel del cielo que le confortaba. Y entrando en agonía oraba con más intensidad. Y le sobrevino un sudor como de gotas de sangre que caían hasta el suelo”. Lc 22,41-44


Calles de JerusalĂŠn


Tumba del Rey David y Sala del Cenรกculo


Se juntan tantas cosas en estos momentos. Intenciones, oraciones, recuerdos, preocupaciones. Y Dios está tan presente. En todos los lugares por donde hemos pasado hasta ahora, sin lugar a dudas el momento más intenso es siempre la oración ante la Eucaristía. En ella, me encuentro con Cristo ahora, Señor eterno; pero el hecho de hacerlo ante su presencia eucarística en el mismo sitio donde Él estuvo presente históricamente, sin lugar a dudas, emociona y renueva la fe. No es solo un volver a la historia. Es conectarse con la historia, en un punto en el que la vivencia humana de Jesús se junta a la mía, a mi propia historia.


Iglesia de San Pedro “in gallicantu” (Traición de San Pedro – Casa de Caifás)


VIA DOLOROSA

Nos pusimos a recorrer el camino del Señor hacia arriba, en el Gólgota. Amanecía, todavía no había mucha gente por la calle y pudimos rezar con cierta tranquilidad. Al llegar a la Basílica, comenzaba una Misa en latín y fue muy especial participar en ella, tras venerar el lugar de la crucifixión, tocar el Gólgota, y entonces recibir al Señor allí presente en la Santa Eucaristía. Una vez más se juntaban el aquí y el ahora en algo indescriptible, en un momento tan esencial de la historia y de la fe, de la existencia humana, de mi existencia. El momento de la entrega total, del Amor divino hasta el extremo. Allí se reunieron todas mis intenciones, mi corazón se puso desnudo ante el Señor. Hemos ido siguiendo sus pasos y en la tumultuosa Jerusalén revivíamos el drama del Señor.


Primera Estación: Flagelación y entrega de Jesús para ser crucificado


Estaciones III y IV: Primera caída de Jesús y encuentro con su Madre

V Estación: Simón Cireneo ayuda a Jesús a cargar la Cruz


BasĂ­lica del Santo Sepulcro


CAPILLA DEL Gร“LGOTA Lugar de la Crucifixiรณn


SANTO SEPULCRO Llega la hora de entender todo lo que Jesús enseñó poniendo como clave de interpretación su propia Pascua. Es la realización histórica de lo que fue prefigurado en el Jordán. Es la hora de descubrir de forma aún más honda los secretos de su misericordioso corazón. La hora en la que Él cumple todo lo que vino a realizar. La hora en la que Él explica las enigmáticas bienaventuranzas con su mismo ejemplo de pobreza y humildad, de mansedumbre y misericordia, de pureza y de paz. La hora en que nos revela su corazón capaz de llorar y de buscar la justicia, de soportar con extrema paciencia y profunda esperanza el odio, la persecución, la calumnia, la tortura y la muerte. Es la hora de las tinieblas, pero del amor al extremo, de la Luz. Es la hora del paso, de la subida, de la Salvación.


CAMINO A EMAÚS


“Vayan a Galilea, y allí me verán”

Pude tocar el lago donde el Señor Resucitado vino a renovar su alianza con Pedro, aún herido por la traición. El pecado y la misericordia se encuentran en el drama de la respuesta de Pedro. Su persona invita a meditar en el gallo y en el lago, en la tormenta y en el silencio, en la noche y en el día nuevo.


IGLESIA DEL PRIMADO DE SAN PEDRO Aparición de Jesús Resucitado en el lago de Galilea


“Cuando ya amaneció, se presentó Jesús en la orilla, pero sus discípulos no se dieron cuenta de que era Jesús. Les dijo Jesús: -Muchachos, ¿tenéis algo de comer? -No -le contestaron. Él les dijo: -Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis. La echaron, y casi no eran capaces de sacarla por la gran cantidad de peces. Aquel discípulo a quien amaba Jesús le dijo a Pedro: -¡Es el Señor! Al oír Simón Pedro que era el Señor se ató la túnica, porque estaba desnudo, y se echó al mar. Los otros discípulos vinieron en la barca, pues no estaban lejos de tierra, sino a unos doscientos codos, arrastrando la red con los peces. Cuando descendieron a tierra vieron unas brasas preparadas, un pez encima y pan. Jesús les dijo: -Traed algunos de los peces que habéis pescado ahora. Subió Simón Pedro y sacó a tierra la red llena de ciento cincuenta y tres peces grandes. Y a pesar de ser tantos no se rompió la red. Jesús les dijo: -Venid a comer. Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: "¿Tú quién eres?", pues sabían que era el Señor. Vino Jesús, tomó el pan y lo distribuyó entre ellos, y lo mismo el pez.” Jn 21,4-13


“Le preguntó por tercera vez: -Simón, hijo de Juan, ¿me quieres? Pedro se entristeció porque le preguntó por tercera vez: -¿Me quieres?", y le respondió: -Señor, tú lo sabes todo. Tú sabes que te quiero. Le dijo Jesús: -Apacienta mis ovejas.”

Jn 21,17


Me asombra el hecho de pisar el suelo de una historia inigualable, la más importante de las historias. Entrando en ese cauce histórico, me vino a la mente los judíos de aquellas épocas en las que judíos peregrinaban a Jerusalén cantando: “qué alegría cuando me dijeron Vamos a la casa del Señor!” Me descubro viviendo algo análogo. Si para Israel el peregrinar al templo santo era terrenalmente ir a Jerusalén, para nosotros es algo muchísimo más grande, que supera todo viaje terrenal. Para nosotros Jerusalén está presente en cada templo. El tabernáculo eucarístico no abriga una nube simbólica sino que acoge al mismo Yahweh.


LUGAR DE LA ASCENCIÓN DEL SEÑOR JESÚS En el Monte de los Olivos


BASÍLICA DE LA DORMICIÓN DE LA VIRGEN MARÍA Monte Sión


CRIPTA DE LA VIRGEN MARรA Lugar de la Asunciรณn en el Monte de los Olivos


TEL AVIV – VIEJA JOPPE


“Pedro comenzó a explicarles de forma ordenada lo sucedido: -Estaba yo orando en la ciudad de Jope cuando tuve en éxtasis una visión: cierto objeto como un gran mantel bajaba del cielo sujeto por sus cuatro puntas y llegó hasta mí. Lo miré con atención y vi en él cuadrúpedos de la tierra, fieras, reptiles y aves del cielo. Oí entonces una voz que me decía: "Levántate, Pedro, mata y come". Yo respondí: "De ningún modo, Señor, porque jamás ha entrado en mi boca nada profano o impuro". Pero la voz venida del cielo me dijo por segunda vez: "Lo que Dios ha purificado no lo llames tú profano". Esto ocurrió tres veces; y al fin todo fue arrebatado al cielo. Inmediatamente después se presentaron tres hombres en la casa donde estábamos, enviados a mí desde Cesarea. Y me dijo el Espíritu que fuese con ellos sin ningún reparo. Vinieron también conmigo estos seis hermanos y entramos en la casa de aquel hombre. Él nos contó cómo había visto en su casa un ángel que, de pie, le decía: "Manda aviso a Jope y haz venir a Simón, llamado Pedro, quien te dirá palabras por las que seréis salvados tú y toda tu casa". Y cuando comencé a hablar, descendió sobre ellos el Espíritu Santo, igual que al principio lo hizo sobre nosotros.


Entonces recordé la palabra del Señor cuando decía: "Juan bautizó en agua, pero vosotros seréis bautizados en el Espíritu Santo". Si Dios les concedió el mismo don que a nosotros, que creímos en el Señor Jesucristo, ¿quién era yo para estorbar a Dios? Al oír esto se tranquilizaron y glorificaron a Dios diciendo: -Luego también a los gentiles les ha concedido Dios la conversión para la Vida.” Hch 11,4-18


ENCUENTROS EN EL CAMINO Pasados algunos años de aquél viaje, quedaron en mi memoria la figura de algunos peregrinos con los cuales me crucé por el camino.

Algunos fueron compañeros fugaces, de una Misa por la mañana, como aquél sacerdote polaco. Otros fueron amigos por unos días, en los cuales estuvimos hospedados en sus casas. Amistades se prolongan por algunos años hasta que dejan de ser palpables en razón de las distancias. Pero un amigo peregrinó conmigo por muchos años, junto a otros tantos que como él también un día partirán. Partiremos todos a la Jerusalén del cielo, la gloriosa y eterna. Allá nos reencontraremos todos los que con fe firme hayamos caminado.


SOBRE MI Soy Ricardo Braz, nacido en Brasil y radicado en Perú, donde recién me he casado y estoy formando mi familia. Soy católico, amo estudiar, orar y transmitir la Palabra de Dios. Estudié y me gradué como bachiller en Teología por la Facultad Pontificia y Civil de Lima de la Universidad Católica San José. Actualmente estoy trabajando mi tesis de Licenciatura para obtener el título en Teología Dogmática. Además, estudié Derecho y cursé varios diplomados en Catequesis, Educación y Neurociencia. Tengo amplia experiencia como productor y difusor de contenidos de espiritualidad y Biblia, conferencista, productor musical, titiritero, misionero y docente. Imparto formación para catequistas y cursos de Sagrada Escritura. Desarrollo el proyecto de “Entrenamiento Bíblico” en mi página web: www.ricardobraz.com

Profile for Ricardo Braz

Vayan a Galilea - Ricardo Braz  

Álbum fotográfico con meditaciones de mi peregrinación a Tierra Santa. Compartiendo esa experiencia de pisar el suelo de una historia inigua...

Vayan a Galilea - Ricardo Braz  

Álbum fotográfico con meditaciones de mi peregrinación a Tierra Santa. Compartiendo esa experiencia de pisar el suelo de una historia inigua...

Advertisement