Page 1

EL TRABAJO, ENTONCES, DE ACCESO IMPOSIBLE PARA EL CAPITAL

PURA COINCIDENCIA LA FUERZA DE LA ARTICULACIÓN MADRE NUBE DOLORE


3


5


El trabajo, entonces, de acceso inaccesible para el capital Clàudia Elies y fantasmas de Javier Peñafiel

A post-work society. It’s not monday what you hate, it’s your job Un año antes del Brexit, la contundente decisión de los ingleses de salir de la Unión Europea, una izquierda renovada y decidida incitaba a la población a replantearse, al menos, la lógica del trabajo. Este tipo de visiones, consideradas fácilmente tanto inviables como utópicas, ha unido a varios académicos-izquierdistas de Gran Bretaña. A pesar de que podemos hablar desde Mark Fisher a Paul Mason, los principales defensores de la post-work society son Nick Srnicek y Alex Williams en el libro Inventing the Future: Postcapitalism and a World Without Work. Ambos nos incitan a ver un porvenir sin utopías, simplemente (de)muestran una realidad que depende exclusivamente de nosotros. Vida más allá de la folk politics, de la escasez y la resignación de una izquierda que recupera las demandas de los años 50. Las demandas reales, que pretenden huir de la apariencia naive revolucionaria y de las fútiles demandas reformistas, se basan principalmente en cambiar el rol de la izquierda. La sociedad del post-trabajo es viable, no solo por sus condiciones materiales sino también por el deseo. Las demandas para la post-work society son las siguientes:


Una economía totalmente automatizada que se podría conseguir gracias a los últimos avances tecnológicos; esto no solo liberaría a la humanidad de la monotonía del trabajo sino también de los bullshit jobs, en palabras de David Graeber. Obviamente, la automatización se podrá llevar a cabo si hay un aumento del salario mínimo, y si el coste de las máquinas es inferior al coste del trabajo. La reducción de la jornada laboral es otra demanda básica que, además de fortalecer al trabajador y en consecuencia sus derechos, implicaría una notoria mejora de su salud: menos estrés y ansiedad, menos horas de trabajo y fines de semana de tres días. La provisión de una renta básica, la UBI (Universal Basic Income), permitiría acabar con los contratos basura, reduciría la pobreza, disminuiría el abandono escolar e incluso permitiría recuperar tiempo de calidad con la familia y los amigos. Es decir, cambiaría la naturaleza del trabajo que pasaría a medirse no solo por su rentabilidad sino también por su valor. Definitivamente, hay que crear un nuevo sentido común. El proyecto requiere tiempo, y van a tener que transcurrir unas cuantas décadas para poder afrontar este cambio tanto de mentalidad como de automatización. Esto permitirá acabar con la demonización del no-trabajo, la aceptación del aumento salarial, así como la alteración de la jornada laboral. El post-trabajo del porvenir.


8


Mínima monotonía. 19__-20__ Documental dirigido por el antagonismo de la especie, en su soledad. Específico para grupos cristalizados por su abuso de la monotonía simbólica.

Proyectada en cines al aire libre, incluso en invierno. Incompatible con redes sociales. Obra cedida a la regresiva política del natural, durante 5 años, posteriormente se hará una auditoría del préstamo con derecho a ejercer la violencia de clase.


Cooperativismo de plataforma Home Economics Hace escasos años nos parecía fabulosa la idea de hospedarnos en un alojamiento Airbnb durante nuestras estancias vacacionales, pues conocíamos ciudades a través de locales, o nos hospedábamos en viviendas reales dónde los jabones no se desempaquetaban. Además, nos movíamos en Uber y alimentábamos los (falsos) empresarios de sí mismo. Parecía haber un sentimiento generalizado por parte de los usuarios de esta plataforma hacia una positiva participación a este engranaje llamado economía colaborativa. El sujeto desafiaba, a veces un poco a modo pequeño burgués, el sistema. Tan solo una década más tarde de su aparición, el modus operandi de estas plataformas se ha convertido en algo más que cuestionable, no solo por las industrias hoteleras sino también por parte de sus consumidores. ¿Cómo el sistema se reapropia de lo que –en teoría– nace como alternativa al mismo? Existen pequeños oasis en la cuna del capitalismo como la llamada New School en el corazón de Manhattan. Es en este centro de referencia y transgresión neoyorkina donde el profesor Trebor Scholz teoriza sobre el cooperativismo de plataforma con la finalidad de arrebatar al sistema de aquello que se ha apropiado. Scholz presenta un aspecto de la economía colaborativa corporativista que a veces puede pasar por alto: su contribución al desmantelamiento de los derechos laborales.


Lejos de replantear la economía de mercado hacia un sistema más justo y transparente, están sirviendo al sistema como estrategia para reinventarse ante una situación de crisis. Realizando una buena lectura de las necesidades de la ciudadanía y aprovechándose de los desarrollos tecnológicos y comunicativos, han conseguido ahondar en el desmantelamiento de las condiciones de trabajo. Lejos de guiarnos hacia la regularización, estas corporaciones utilizan la ilegalidad como una estrategia de creación y consolidación de mercado. A pesar de que lo que trasmiten es que con las fantásticas y generosas estructuras creadas nos gestionamos nosotros mismos, el hecho es que la plataforma se beneficia cada vez que se le saca uso al ser propietaria de la idea. Además, en muchos casos, los trabajadores no están regularizados o bien están obligados a ser falsos freelance. Scholz propone una salida al cooperativismo de plataforma para dejar de depender de las infraestructuras creadas. Algunos de los principios propuestos por el profesor son la propiedad colectiva de las plataformas, el pago decente, la transparencia y portabilidad de datos, una toma de decisiones colectivas, una protección transferible y la cobertura de las prestaciones sociales, así como una protección ante conductas arbitrarias en los sistemas de rating. La solución es clara, plataformas digitales de una propiedad y gestión colectivas que desprivaticen los recursos: el procomún del porvenir.


12


Sin propiedades, ciudad de características. 2008Proyecto de habitar que prescinde de todo tipo de propietario, son casas-núcleo, en diferentes escalas que cada cierto tiempo asumen unas las características de las otras. Ironizando sobre la calidad de distintas experiencias de la arquitectura, viven como si habitaran en un módulo modernista, como si sobrevivieran a un ejercicio brutalista, etc.

Edificios existentes en la misma ciudad, expropiados a la banca usurera y rehabilitados críticamente exagerando los errores de cada periodo histórico. Cedida a la ciudad de Turín.


Pueblo Mapuche Los mapuches son un pueblo indígena del centro-sur de Chile y el suroeste de Argentina que se extiende hasta la Patagonia. Una etnia que se compone de varios grupos que se unen bajo una estructura social, económica, religiosa, lingüística y que poseen incluso su propia medicina tradicional, aún vigente. Su población ronda los dos millones de personas aproximadamente. Es más difícil imaginarse el fin del capitalismo que el fin del mundo, dicen. Quizá sea el mismo capitalismo salvaje el que acabe con el mundo tal y como lo conocemos. El pueblo de los mapuches camina hacía una distopía en la que, a causa de las nuevas legislaciones estatales, se arrebatan sus tierras y sus costumbres desaparecen. Arrebatando sus tierras y raíces sale beneficiada la productividad y riqueza del país (o de algunos magnates). En el año 2017 los mapuches continúan denunciando el saqueo y destrucción de su hábitat. Rechazan la aplicación del nuevo código de tierras que no contempla la legislación actual ni a los habitantes mapuches. Pues este vulnera la legislación de la comunidad dado que los territorios están reconocidos así como sus tierras protegidas. Este nuevo código de tierras que pone en riesgo sus territorios responde principalmente a las demandas de los grandes grupos económicos. La política extractivista que promueve el nuevo código de tierras serviría para una apertura a la minería, el petróleo,


el turismo y a la industria inmobiliaria. La tradicional producción mapuche ya se ha visto invadida por la construcción de torres petroleras, pues parece que su producción de peras y manzanas debe ceder su espacio a la producción capitalista, que es obviamente la progresista y evolucionista. El gran magnate británico Sol Lewis anuncia la apertura de hidroeléctrica la Patagonia Energía situada en tierras preservadas de los mapuches, en breve se adueñará de toda la energía de la región. También el empresario Benetton ha originado controversia con la apropiación de terreno protegido dónde la comunidad se vio sacudida por la violencia durante una manifestación. Esta es la lucha entre la productividad considerada sostenible para la comunidad versus los intereses de los grandes grupos económicos. El porvenir de la protección versus la diversidad productiva.


16


Fármacos Mapuches 2011 Un grupo de personas mapuches ideó otra farmacia, que no renuncia a la capacidad curativa de su medicina tradicional, pero que la nombra, de nuevo, irónicamente con todos los tópicos del horror de la terapia. Por ejemplo: fitoterapia para los carismas verticales, es una mezcla de raíces que en la antigüedad se daba a quienes estaban enajenados por su narcisismo.

Laboratorio de la comunidad mapuche, producción bajo crítica y no por diagnóstico. Cedido para naciones sin estado, en la corteza terrestre.


El derecho a la pereza El autor franco-cubano Paul Lafargue publicaba en el seminario L’Egalité el año 1880 un hito para lo que él mismo nombraba la sociedad comunista del porvenir: Le droit à la paresse. Este manifiesto considerado utópico por su defensa tanto del placer como de la liberación del trabajo fue concebido como refutación de El derecho al trabajo, escrito por Louis Blanc el año 1848. El debate novedoso propuesto por Lafargue que sigue vigente pasado más de un siglo es la demanda del derecho al bienestar. Lafargue es partidario de la creencia que el capitalismo es el responsable de la imposición del trabajo desmontando la tradicional idea obrera del derecho al mismo. Según el yerno de Marx, el amor al trabajo es el responsable de las miserias humanas individuales y sociales además de ser el responsable de llevar al individuo al agotamiento y a su degeneración intelectual. Pues los proletarios se habían entregado en cuerpo y alma al vicio del trabajo generando, a parte del fin de la contemplación natural, una sobreproducción. La paradoja es que la máquina no libera al hombre de la carga del trabajo sino que es causante de una esclavitud y su productividad le empobrece aún más. Cuanto más eficaz es la máquina y con mayor rapidez logra actuar, más aumenta el esfuerzo del trabajador. Además, la gran cuantía de productos producidos se amontonan y naciones vírgenes colonizadas son


inundadas con mercancía sobrante europea.. La solución es clara: racionar el trabajo. Trabajar menos (unas 3 horas diarias) no solo contribuiría a derrocar la pereza como vicio sino que una menor producción permitiría también la repartición del trabajo. Esto implicaría entonces acabar con las disputas de los obreros por usurpaciones de trabajo, es decir, no sé quitarían el pan unos a otros. Pues el dogma del trabajo no permit(e)ía ver que es precisamente el sobretrabajo, el causante de sus miserias. Se trata, en pocas palabras, de la buena pereza del porvenir.


20


Dejad que los muertos nos trabajen. La resurrección del trabajo. 1997Se trata de un curso de milagros aplicados al totalitarismo del trabajo. El trabajo únicamente es cancelado por la muerte y ni siquiera el confinamiento en vida, nos descansa.

Comunidades de desconexión que generan protocolos de sedación temporal, comas inducidos, colapsos controlados. Implantándose en grupos de población de Kerala, la cuenca del Ruhr y Facebook.


Angola en venta Luanda ha encabezado más de una vez en los últimos años el ranking de las ciudades más caras del mundo llegando a superar Singapur o Nueva York. Parece que solo nos acerquemos al contiene africano para hacer una revisión histórica del poscolonialismo. Sin embargo, la capital angoleña se ve inmersa en una crisis de la vivienda que, además de dejar a gran parte de la población africana sin hogar ni recursos, está inundando el país de ciudades fantasma. Hace escasos años que ha acabado la guerra civil angoleña, un devastador enfrentamiento que terminó con la mayoría de la producción propia y que, en más de una veintena de años, dejó al país sin industria ni comunicación. Por esta razón los angoleños se ven obligados a pagar precios millonarios por sus viviendas y también por todo tipo de productos desde los alimentos hasta los automóviles. La capital africana se divide entre apartamentos de lujo al alcance de pocos y una clase media y baja que no puede adquirir o acceder a una vivienda digna y se ve apartada a los musseques (barriadas) sin electricidad ni agua corriente, dónde además temen ser expropiados. Los alquileres llegan a alcanzar un precio astronómico que además de no estar regulado, requiere un pago por delante de al menos un año. Hace años que Angola está en venta y el mejor postor parece ser China. El creciente interés que despierta el país por la invasión extranjera puede ser explicado por los recursos naturales de la región


que sirven al engranaje capitalista, ya que es el país que más petróleo tiene después de Irán. La ciudad de Kilamba, situada a escasas millas de Luanda, se ha convertido en un lujoso barrio desierto. Estos inhabitados apartamentos se pudieron construir gracias a la financiación de China International Trust and Investment Corporation (CITIC), propiedad del estado. Sin embargo, las agencias inmobiliarias opinan que el difícil acceso a estas viviendas se debe a la dificultad que tienen los angoleños por conseguir un crédito, pues consideran que el coste de las casas es totalmente razonable: de 120.000 a 200.000 dólares, a pesar de que un angoleño medio viva con una media de unos 2 dólares diarios. Si Angola no consigue vender estos apartamentos, será una inversión perdida y una deuda. A pesar de la gran cuantía de dinero que aporta el negocio del crudo al país, este no se ve reflejado en la población. Se enfrenta aquí el porvenir de la imposibilidad de especular con el derecho a vivir.


24


Claveles en Africa. 1974Obra de teatro que cuenta el futuro de las colonias portuguesas si los coroneles en vez de hacer la revolución en el Chiado hubieran luchado en las colonias mismas junto a las bases revolucionarias. Todo el cono sur africano se unificó en 1997, tras una guerra mundial, en un sistema celular libertario, postracial.

Tres horas de vídeo documental, dos horas de paisaje en color, veinte minutos de amor desdramatizado, siete minutos de estalinismo pop; el resto del tiempo, placer semicursivo Actualmente en representación en la Casa de Insomnes de la Descolonización.


Ilegalidad legalizada en Bolivia Cuándo la única manera de proteger a los menores es permitir que trabajen amparados por la ley a pesar de tener solo 10 años, significa legalizar la ilegalidad. La Ley 548 (Código ‘Niño, Niña y Adolescente’) vigente desde el 2014 con el Gobierno bolivariano de Evo Morales sitúa la edad mínima para trabajar por cuenta propia a los 10 años (cuatro por debajo de las recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo). Esta medida demandada especialmente por los trabajadores menores, les traspasa directamente a ellos la decisión de cómo abordar su vida laboral. Sorprendentemente, fue el ‘sindicato’ Unatsbo (la Unión de Niños, Niñas, Adolescentes y Trabajadores) quien ejerció presiones al parlamento con movilizaciones callejeras hasta verse aprobada la ley que les permitía trabajar legalmente, si bien bajo unas condiciones: a partir de los 10 años es legal el trabajo por cuenta propia, es decir, vender en el mercado, transportar mercancía, limpiar botas, etc. A partir de los 12 se podrá trabajar para terceros, siempre y cuando el menor tenga permiso paterno y el empresario le conceda dos horas diarias remuneradas para estudiar. También hay restricciones para esta franja de edad que no podrá acceder a trabajos como la minería, la elaboración de material de construcción, la venta de bebidas alcohólicas o según que trabajos agrícolas. Con 1 inspector por cada 10.000 infantes, será sin duda una tarea ardua velar por el cumplimento de estas normas.


Bolivia habla de una realidad bolivariana, un modo propio de trabajo que proviene de una herencia y una modalidad propia de producción. Según Evo Morales, se eliminaría la conciencia social si se acabara con el trabajo infantil y esta normativa le parece a su gobierno el justo acuerdo entre la realidad social de su país y los convenios internacionales de los derechos de los niños. Entre los argumentos del gobierno, se contempla el hecho que eran los mismos niños quienes lo pedían para frenar una situación de desamparo, en la que encima de verse obligados a ganar un sueldo, lo hacían en terribles condiciones. Los motivos de los niños trabajadores son los pocos ingresos familiares, pues la mayoría son huérfanos, hijos de familias sin sueldo, hijos de padres que abandonan el hogar, etc. Con ello, se ha regularizado una realidad social precaria en extremo en lugar de combatirla. Esta es una sentencia de por vida, es una situación que les perseguirá lamentablemente, ya que no podrán acceder a estudios y/o formaciones superiores que les permitan un trabajo más cualificado, condenándolos al trabajo más precario y menos asalariado. Se dice que Occidente infantiliza y alarga la infancia; Bolivia en cambio, condena a los más pequeños a quedarse sin ella.


28


Asamblea del sueño. AC y en adelante. Los niños trabajadores no conocen el insomnio, caen dormidos por el cansancio. Ni siquiera los que duermen, por turnos a veces, en los arcenes de las autovías, dejan de hacerlo; es un sueño muerto, el preámbulo de la muerte. Estados, familias, individuos o mafias, todos legislan sobre su vulnerabilidad y deciden por ellos.

Asamblea del sueño, organización angélica que vigila la condición del sueño de cada niño, se encarga de atentar contra cada persona en la corteza terrestre que vulnere las condiciones de ese espacio infantil. Actualmente sólo legisla en la vida eterna.


Pura coincidencia, curaduría es traducción caligráfica Montse Pijoan

¿Cómo tuviste que ver conmigo? Es algo que debería preguntarme ahora mismo por estar escribiendo esto. Me parece conveniente coger prestado el nombre a tu obra Mera Coincidencia (2007), para cambiarlo por el que aquí nos atañe, una Pura coincidencia. Convenientemente lleno de intensidad, que nos lleva a trabajar juntos a la vez que nos satisface. Sí, las coincidencias entre sujetos de intercambio siempre llevan a un paso más allá. Para mi ese paso más allá tiene que ver con lo hiperhumano, saltando similitudes y euforias colectivas. Para mí la traducción, que podría muy bien llamarse mediación por el proceso en el que estamos puestos, es algo asombroso. Me parece igualmente asombrosa la frase La ciencia melancólica no está bien traducida, con ella me quedo para contaros éste pequeño relato.

Lo imposible llega sin advertencia. Desde hace más de cuatro meses no veía a Anna, nos vimos después de presentar su tesis doctoral, para celebrarlo. A eso nos dedicamos en estos momentos las dos, a intentar cruzar el abismo por el que una se entremete en un doctorado. A Anna se le murió un tío el año pasado. Eso era algo presente en su vida personal a lo que nunca quiso hacer más referencia ni en lo que nunca quiso ahondar.


Mi propio acceso a la curaduría llega de la mano de las tareas propias del doctorado: organizar congresos, estar en grupos de investigación, hacer seminarios. Así es como conocí a Anna, y a través de estas tareas también llegué a coordinar la exposición BCN. Sents la Violència? Junto con Bea Guijarro y Manuel Delgado en el Arts Santa Mònica. Arts Santa Mònica y Jaume Reus son un poco los causantes de todo si es que hay causa alguna. Debo decir que en BCN. Sents la violència? la mayoría de veces adaptándonos a cada momento, sin saber lo que se nos pedía por estar allí, aprendí mucho sobre la coordinación. Creo que allí surgió la necesidad de saber un poco más, de dar un paso más allá; siempre es gratificante aprender y dejarse sorprender.

On Mediation ofrecía éste tipo de formación en mi propia facultad y decidí explorar un poco más sobre curaduría. Estoy escribiendo este relato en primera persona para Javier, porque con él es con quién supuestamente tenemos que dialogar para curar esta obra y con él es con quien me encontré cuando fui a su presentación en homenaje a Manel Clot, sí, el tío de Anna, en la entrega de los premios ACCA el pasado 23 de marzo.

La Pura coincidencia de la que aquí se habla es la del encuentro con el otro. Cuando uno se encuentra ya no hay vuelta atrás. En la presentación que hizo Javier de Manel Clot, que se salió del protocolo superpuesto de la ceremonia de la ACCA, los allí presentes nos sentimos seducidos por las palabras de Javier, por la delicadeza con la


que —no solo por su carácter personal, sino también afectivo — se aproximó a lo que debería ser un homenaje a Manel Clot. Javier en acción; creo que es lo que me faltaba para abrir diálogo con él. Para mí es un placer dialogar con Javier en esta obra a través vuestro. La primera vez que nos reunimos con Javier para que nos presentara su obra empezó directamente con Confianza quiere penetrar; literalmente se nos mostraba con ganas de establecer una relación con nosotros, una relación de confianza y diálogo. Cuando hablo del encuentro con el otro quiero decir esto mismo, encontrar la manera, sea cuál sea, de que el diálogo fluya, ya que no creo que exista ahora mismo otra forma de establecer una relación curatorial con un artista. Con esto quiero decir que debe haber un intercambio, lo que aporta uno (en este caso, Javier ha tenido un rol exageradamente abierto y de disponibilidad, supongo por nuestro proceso en prácticas), y lo que aporta el otro. A nosotros, por el momento, se nos ha invitado a analizar, a penetrar en su obra, aunque eso —desde mi punto de vista— tiene que ir a la par con establecer una relación de confianza con él para poder no solo entender su obra sino vivirla en sus dermografías. La presentación inicial de Javier fue bien clara: quiero confianza para penetrar; y ahí lo tenemos, con sus diálogos cara a cara que nos llevarán a la puesta en escena. Pero, ¿acaso no es un rol inverso el que deberíamos desarrollar? Debo decir que, hasta cierto punto y desde mi experiencia previa, la relación con los artistas —en ese caso también investigadores y


activistas— partía de nuestra confianza queriendo penetrar, más que de la de ellos mismos, aunque también, porque una vez establecida la relación a veces te preguntaban y te explicaban todo lo que les preocupaba, cosa que te hacía partícipe de cada detalle. Ese cara a cara que se tenía que cuidar es el mismo que siento ahora por su parte. Entonces, nosotros pasamos a ser los artistas, o bueno, mejor dicho, a estar en escena, ya que la parte artística está ya más que cubierta. Esta confusión en la inversión también se da en los dibujos de Mera coincidencia, hechos entre abril y septiembre de 2007, donde parece haber una conversación entre dos personajes, que responden a la naturaleza, marca y dominio del dibujo. Javier los presenta de la siguiente manera: El simple hecho de ser dos en el vacío del papel blanco, que bien podría ser un no espacio, les obliga a comunicarse. Javier cita que obtuvo todos estos dibujos mientras otros conversaban, y nos dice: En esta conversación entre dibujos, entre nosotros como dibujos, encontramos la posibilidad de la identificación, siendo dos dibujos ya podemos elegir, demostrar una simpatía, calificar, hacer un juicio. Los dibujos siempre serán una tercera persona del plural y eso los libera del tiempo de la verdad y de la veracidad. Son profundamente falsos, esto es, locutores. La distancia que merece escribir, ya que uno toma distancia de lo vivido, es el medio con el que Javier nos propone trabajar, a través de un proceso de digestión lenta, en el que la relación entre artista y curador se va conformando.


El trabajo a partir de los textos de Javier, al que tantas veces ha hecho referencia Martí Peran, en el fondo trata, como se propone al inicio del libro Mera coincidencia como advertencia en relación con el tamaño de los dibujos, de necesidades de lectores a distancia, en nuestro caso para poder ser curadores. Aprovecho el ejemplo de los dibujos, fantasmas de bolsillo, para retomar el texto en homenaje a Manel Clot de Javier: Manel, nos cita, confiaba en los enigmas, en eso era tan derridiano. Y es que The time is out of the joint, el tiempo está desquiciado es un cuestión de espectros según Derrida. Javier presenta a Manel cómo crítico de arte vociferando alto que nuestro medio está repleto de idiotas contratados, de necrópatas del cinismo de la nueva institucionalidad, de necrófilos de la historia del arte, fantasmas que al querer encarnarse, ironizan como muertos vivientes que sobreviven sustrayendo la sangre a los vivos. La mercancía se transforma en fantasma cuando el productor ya no se halla reflejado en ella.

Vestigio en vez de prestigio. Javier habla con gran gusto de las curadurías con Manel. Nos cuenta que cuando le hablaba de intensificar, ese era su enigma por venir. Derrida manifiesta que el corolario de la espectralidad nos faculta a pensar lo que no es. El espectro siempre es otro por aparecer. Éste otro son los dibujos, locutores profundamente falsos, que multiplican la relación con todos los públicos.


Que Manel era hiperhumano no es noticia, Pet Clot boys, vivir en polaridad de ser al mismo tiempo los dos miembros. El espectro es continuamente un aparecido. Memoria presente de un pasado, pero constantemente por venir en el futuro. La ciencia melancólica no tiene traducción. Requiere hacer un proceso: Encontrarse con el otro y digerir lentamente; la curaduría es traducción en estilo caligráfico. Javier habla de Manel con una sonrisa, de él aprendió su carisma horizontal, no todos visible, nada transparente. Manel confiaba en los enigmas, todo lo espectral permanecía por venir.


Escribir Manel Clot, el texto tras la coincidencia Javier Peñafiel

Lo afectivo no es cosmológico, es intimidad y eso tiene contrapartidas excepcionales; Manel tenía un trato abusivo con su intimidad. El desamor era su tarea, eso no lo entenderán nunca los moralismos mayoritarios. Cuando decía «cómo es todo», estaba hablando políticamente desnudo; yo le recomendaba cierta protección, y le dije: «prueba a decir sí, cómo no, con tu risa». Pero a veces su propia risa le partía la boca, y eso siempre era injusto. Desde la necesidad de imposibilitar la jerarquía intelectual, la suya era una posición antiespecista y que, mucho antes de que estas ideas estuvieran en órbita, deseaba carismas horizontales y no autorías verticales. Pese a vestir de negro tantas veces, Manel era antinecro, detestaba a los necrópatas del cinismo de la nueva institucionalidad y a los necrófilos de la historia del arte, los mismos que le colocaban una y otra vez en sus listas negras; Manel tiene el mérito de ser letra blanca sobre negro, todo un negativo para el poder. Confiaba en los enigmas, pero desconfiaba de la esfinge que custodia los secretos de estado, en eso era muy derridiano. «Vestigio en vez de prestigio», dijo una tarde de amargura; lo vi subrayarlo, varias veces, como obsesión. Los artistas elegidos por Manel no podían ser más adversativos. Él mediaba los mundos existentes


entre artistas de tú a tú, Manel era pluralizante que no pluralista. Las cesuras con las que escribía han llevado a muchos a no leer a Manel. Su escritura adversativa tiene que ver con esa característica de la etapa del entusiasmo por la vida en el Estado español y con la voluntad de la adicción. A Manel no le gustaban los parkings para patronos, de la misma forma que sentía el olor de la muerte en un coche nuevo, una de sus frases. El vínculo de Manel, tanto con el placer como el displacer, era el del exhausto. Didier Eribon, un autor que le importaba, dice que «la relacionalidad amorosa se instaura como el espacio en el cual el sujeto da rienda suelta a la inocencia no codificada de su imaginario». Y esa era, a mi modo de ver, su idiorritmia, su propio ritmo, indisociable del cómo vivir juntos, pero nunca sobornado por la ilusión de la comunidad. Manel siempre fue inocencia. En el último tramo de su vida, Manel se aisló de casi todos, pero lo hizo por buenas razones: estaba enfadado por cómo se vivía la cultura, el olor de tanto dinero público extraviado en patetismo. Manel se dio cuenta, pronto, de que ese proceder no era otra cosa que la inducción a la pobreza, que es donde estamos ahora mismo. Durante ese aislamiento recibía SMS suyos muy de vez en cuando. La juventud, iba en serio.


Cada vez que pienso en tanto trabajo compartido con Manel, y por tanta vida, me alegro, me lleva a una sonrisa sin explicaciones. Manel llevó una vida caligráfica, con él aprendimos que escribir es un rastrear, un frasearse, una postal sin apostolado. Manel sabía de su fragilidad, como primigenia. Hubiera sido necesario un cuidado especial para la institución del arte; nosotros no se lo facilitamos. Le debemos una escena, debemos comunicar a Manel, no tanto haciendo exposiciones que él ya hizo muy bien, sino estudiando la potencia de su contradicción, la inteligencia de sus anticipaciones, su carisma horizontal. Es nuestro más bello y bestial caso de estudio, algo que no debemos postergar.


La fuerza de la articulación Lourdes Soriano Samper

Cautivados por el “Balbuceo” de los niños, surge «El enigma: Polifonía Binaural» y empieza nuestra travesía en conexión con el artista Javier Peñafiel. Nos ocupamos en acercarnos a esos fonemas perdidos en la infancia, que desaparecen con “la urgencia del aprender el lenguaje” en la multitarea existencial. Ese «fonar sin hablar» es el propósito de esta pieza, junto con su escucha binaural intrínseca. Esa representación desdramatizada y descompuesta de fonemas orgánicos y únicos. Una capacidad infinita para la articulación ilimitada que emitimos recién nacidos y que desaparece, inevitablemente para que nazca la lengua y el hablante. Tal como, los sentimientos que con palabras no se pueden expresar y se tornan opacos, desvanecidos… Ahí, es donde vamos a ahondar. En la historia de ese comportamiento. En el eco y tras la huella, que nos deja el lenguaje, porque hubo balbuceo tiempo atrás. Una ecolalia, que rescatamos y resguardamos con su paisaje sonoro, en ese cuidar el lenguaje sin palabras, indiferenciado e inmemorial, que permitió la existencia de todas las lenguas. Tratamos de perdurar y desvelar, para pensar y sentir, como el ritmo de un poema y su latir permanente.Manteniendo esa nebulosa misteriosa con “descargas sonoras” y/o “oxímoron”.


Índice de convivencia para un público parental y amigos intrusos Javier Peñafiel

Audiomudez compartida. Escuchar sin hablar no debería preocuparnos si retuviéramos creativamente el fonar sin hablar. Oír fonal. Nos referimos a la apertura del que ya posee lenguaje desde una ternura interpretativa. Teatro de los nacidos. Nacer, postnacer. La cesura temporal antes de la ley del lenguaje es el paraíso del egolactante. ¿Cómo eran los sonidos de los nacidos huérfanos? diferían en guerra, se distanciaban en trauma. Nutrir al juego de la música sin palabras para nombrar la calidad de su ruido. Con fiesta, ternura sin tóxicos, paciencia perfecta. ¿Desde dónde me están gritando, la lando, desde cuánto volumen me hablas? Es un grupo que canta por separado. No hay consigna de orquesta ni interpretación, Es expresivo de toda la mudez Que cantan, lo decimos nosotros, ellos no lo dan entender, su fonar es pura preocupación de sí. La adquisición del sistema fonemático en tanto que hipoteca irresoluble. Especie en deuda. El balbuceo, libre de lengua, incluso de familias de lenguas.


Abandonas la niñez pero nunca el infantilismo, actor de muñeco en raíles. La banda sonora perinatal no es la banda sonora de la hijez. 100% hijez En el umbral presemiótico no vive universal alguno. A la espera de la vida telegráfica y a la espera del trauma multitarea, el procreador espectaculariza su alegre temor. El lenguaje, vino, de la mano violenta y de la ley de la solidaridad irreversible. El lenguaje, entraba por la inteligencia, perversa, de la ley de la implicación. ¿No es este teatro natal el lugar desde donde comenzar a vivir las diversas funcionalidades? La pérdida de la diferenciación L y R, primera derrota del aire. La lengua materna viste la desnuda madre nube. Indumentaria de ley. Fricativo Freak, es el artista natal. Y llegó, la entonación, criminal principal, de la guerra natal perdida.


53


55


Madre Nube Rita Rakosnik

Ficha técnica Descripción. Figura pública y cultural ambigua y dual. Se define a sí misma como un ser sin rostro y su naturaleza tiene algo de acuático. Una vez, en su juventud, un pintor le dijo que tenía cara de virgen, aunque se declara radicalmente atea. Edad. Indefinida. Nunca ha querido revelarla, pero se dice que supera los 100 años. Sexo. Mujer. Formación/ocupación. Se cree que cursó estudios de filología; lo indican su extrema preocupación por la fijación del texto, su ligera obsesión por la taxonomía literaria y su fetichismo por el objetolibro. Se la considera propietaria de una de las mayores bibliotecas de Europa. Se autodenomina coleccionista de libros, escritora, librera, esfinge. Carácter/hábitos/gustos. Su personalidad es absolutamente contradictoria y dual. Pasa fácilmente de la inseguridad extrema a la confianza y la vanidad exacerbadas. De la sumisión a la tiranía emocional. Es un claro ejemplo de narcisista melancólica (normalmente no regresiva). De ello se derivan una tendencia a la depresión, la automedicación y la mala alimentación. Se relaciona exclusivamente con mujeres. Éstas declaran que, en realidad, tiene lo que podríamos llamar «buenas intenciones», pero peca de autoindulgencia excesiva.


Elabora listas interminables (habitualmente de lecturas) de manera casi patológica. Intenta compensar su fetichismo por el objeto-libro recomendando lecturas, algo que se le da bien. A veces las vende para subsistir. Ama el misterio, velar para desvelar. Le gustan las redes, pero nunca ha mostrado interés por coser. «En internet se está como en casa», declara. Tuvo que ir a rehabilitación por exceso de hashtags. Ahora lee únicamente poesía y ensayo. Sostiene tormentas condensadas, pero persevera en el tiempo. No le atrae demasiado la ilustración, prefiere el ruido. Por este motivo se la acusa de perpetua aguafiestas. Fijación por lo acuático, las fuentes, las tumbas, también las flores. Suele confundir la lentitud con el postergar infinito, cosa que le genera múltiples conflictos. Pide perdón compulsivamente. Vivió en lo alto, pero hace ya mucho que se autoexilió a los márgenes, a las grietas. La siguen persiguiendo ensoñaciones celestes. El terrorismo eventismo le provoca delirios de omnipresencia. Defiende acérrimamente una postura que le gusta denominar polírica, entre la política y la lírica, pero nadie acostumbra a prestarle demasiada atención. Le agradan las frases. Dos de sus palabras favoritas son coincidencia y conveniencia. Hubo una época en la que creyó en contar el cuento para no morir. Una vez vio un arbusto ardiendo y solo pudo pensar en ceniza.


Obra. Sus únicas obras conocidas hasta la fecha son Poema a Marina y Cruzar en ámbar, de las que tan solo ha trascendido el título. Fobias/miedos. Tiene auténtico terror a la autoría de su obra literaria y a publicar en cualquier sitio, especialmente en papel. La imposibilidad de gestionar la densidad del medio le provoca indigestión. Sufre una fobia severa a los cuentagotas y a todo lo que tenga que ver con ellos. Familia/hijos. No se conoce información sobre este punto. Cónyuge. Ninguno. Tuvo una aventura con el Marqués de la Transparencia hace muchos años, pero parece que salió mal. Hace tiempo que optó por el océano. Firma. Le gusta dibujar/escribir su firma, que traza de manera muy sinuosa y en semicursiva, con una caligrafía que resbala, deliciosamente dubitativa.

Email: madrenube@gmail.com


Preguntas para la desdramatización Javier Peñafiel

Claudia El trabajo, entonces, inaccesible para el capital. Sin salario te siento el trueque exacto. ¿La cantidad lo hará? El capitalismo de plataforma nos contrata por segundos. ¿Es la vida totalitaria la intimidad productiva? El uso denario del paseante. ¿Expropia de la geografía cada movilidad? Sudar finanzas. ¿Se lo dijo global a local? Pobreza inducida. ¿El problema era la deuda o el crédito? Montse La amistad inmediata. ¿Podrás vivirme sin mediarme? Curaduría del confinamiento. ¿Qué fue antes, viajar o dejar de hacerlo? La expectativa sentada. ¿Hay tiempos muertos en la expectativa, de la misma forma que el deporte provee de pausas al juego? La nuda vida se imita a sí misma. ¿El ventrílocuo se confunde, en el humor de los públicos, con el imitador? Lourdes No verbal todo por nutrir. ¿Eran conocidas las señales del hambre por resolver? Fonemas en color. ¿No es la lengua un blanco y negro? Fonar misterios. ¿Susurros dan respuestas exentas de lenguaje? Un nacido nunca aislado. ¿Pero, sus sonidos, son aislados? El gorjeo sorpresa al reconocer la propia voz. ¿Antes


de imitar, después de sentirse alegre por primera vez? Nuestro balbuceo en común tiembla. ¿La lengua primera es también la primera guerra por venir? Rita Madre nube, exenta del alquiler del padre. ¿Disminuye la extracción subrogada? Madre nube para quien quiera ser cubierto. ¿A ritmo de estantería, un libro accesible pero archivado? ¿En la intemperie, la casa volada sin propietarios ni hipotecas? Madre nube. ¿Permite el maternaje, la hijez? Madre nube, la esponja te prefiere. ¿Detuvimos, de esa forma, la ternura por el goteo? Reynaldo Editando sin repetición. ¿La curaduría del editor, tinta invisible? La manía de usar. ¿Goma de borrar o barra de herramientas? La traducción sin textos. ¿Soledad combinatoria? Editando nómada. ¿El programa es la casa o el café?


El treball, llavors, inaccessible per al capital Clàudia Elies i fantasmes de Javier Peñafiel

A post-work society. It’s not Monday what you hate, it’s your job Un any abans del Brexit, la decisió contundent dels anglesos de sortir de la Unió Europea, una esquerra renovada i decidida incitava la població a replantejar-se, almenys, la lògica del treball. Aquest tipus de visions, considerades fàcilment tant inviables com utòpiques, han unit diversos acadèmics d’esquerra de la Gran Bretanya. Malgrat que podem parlar des de Mark Fisher fins a Paul Mason, els principals defensors de la post-work society són Nick Srnicek i Alex Williams en el llibre Inventing the Future: Postcapitalism and a World Without Work. Tots dos ens inciten a veure un avenir sense utopies, simplement (de)mostren una realitat que depèn exclusivament de nosaltres. Vida més enllà de la folk politics, de l’escassetat i de la resignació d’una esquerra que recupera les demandes dels anys 50. Les demandes reals, que pretenen fugir de l’aparença naive revolucionària i de les fútils demandes reformistes, es basen sobretot en canviar el rol de l’esquerra. La societat del post-treball és viable, no tan sols per les seves condicions materials sinó també pel desig. Les demandes per a la post-work society són les següents: Una economia totalment automatitzada que es podrà aconseguir gràcies als darrers avenços tecnològics; això no només alliberaria la humanitat de la monotonia del treball sinó també dels bullshit jobs, en paraules de David Graeber. Òbviament, l’automatització es podrà dur a terme si hi ha un augment del salari mínim, i si el cost de les màquines és inferior al cost del treball. La reducció de la jornada laboral és una altra demanda bàsica


que, a part d’enfortir el treballador i, consegüentment, els seus drets, implicaria una millora evident de la seva salut: menys estrès i ansietat, menys hores de feina i caps de setmana de tres dies. La provisió d’una renda bàsica, la UBI (Universal Basic Income), permetria posar fi als contractes escombraria, reduiria la pobresa, disminuiria l’abandonament escolar i fins i tot permetria recuperar temps de qualitat amb la família i els amics. En definitiva, canviar la naturalesa del treball, que passaria a mesurar-se no tan sols per la seva rendibilitat sinó també pel seu valor. Definitivament, cal crear un nou sentit comú. El projecte demana temps, i faran falta unes quantes dècades per poder fer front a aquest canvi tant de mentalitat com d’automatització. Això permetria posar fi a la demonització del no-treball, significarà l’acceptació de l’augment salarial, i també l’alteració de la jornada laboral. El post-treball de l’avenir.

Mínima monotonia. 19__-20__ Documental dirigit per l’antagonisme de l’espècie, en la seva solitud. Específic per a grups cristal·litzats pel seu abús de la monotonia simbòlica.

Projectada en cinemes a l’aire lliure, fins i tot a l’hivern. Incompatible amb xarxes socials. Obra cedida a la regressiva política del natural, durant 5 anys; més tard es farà una auditoria del préstec amb dret a exercir la violència de classe.


Cooperativisme de plataforma Home Economics No fa gaires anys, la idea d’hostatjar-nos en un allotjament Airbnb durant les vacances ens semblava fabulosa, perquè podíem conèixer ciutats a través de locals, ens hostatjàvem en habitatges reals en què no calia desembolicar els sabons. A més a més, ens movíem amb Uber i alimentàvem els (falsos) empresaris de si mateixos. Semblava que hi havia un sentiment generalitzat dels usuaris de la plataforma d’una participació positiva en aquest engranatge anomenat economia col·laborativa. El subjecte desafiava, de vegades tal com ho faria un petit burgès, el sistema. Tan sols una dècada més tard de la seva aparició, el modus operandi d’aquestes plataformes ha començat a ser del tot qüestionat, no solament per les indústries hostaleres sinó també pels consumidors. Com el sistema es torna a fer seu allò que —en teoria— neix com una alternativa a aquest sistema? Hi ha un petit oasi al bressol del capitalisme, l’anomenada New School, situada al cor de Manhattan; és en aquest centre de referència i de transgressió novaiorquesa on el professor Trebor Scholz teoritza sobre el cooperativisme de plataforma amb la finalitat d’arrabassar al sistema allò que s’ha apropiat. Scholz presenta un aspecte de l’economia col·laborativa corporativista que de vegades ens pot passar desapercebut: la seva contribució al desmantellament dels drets laborals. Lluny de replantejar l’economia de mercat per dirigir-se cap a un sistema més just i transparent, estan servint al sistema com a estratègia per reinventar-se davant d’una situació de crisi. És a dir, fent una bona lectura de les necessitats de la ciutadania, i també aprofitant-se dels desenvolupaments tecnològics i comunicatius, han aconseguit aprofundir en el desmantellament de les condicions de treball. Lluny de guiar-nos cap a la regularització, aquestes corporacions


fan ús de la il·legalitat com una estratègia de creació i de consolidació de mercat. Allò que transmeten és que, amb les fantàstiques i generoses estructures creades, ens gestionem nosaltres mateixos. No obstant això, la plataforma se’n beneficia cada cop que en fem ús perquè és la propietària de la idea. A més a més, en molts casos, els treballadors no estan regularitzats o bé se’ls obliga a ser falsos autònoms. Scholz proposa el cooperativisme de plataforma com a sortida per deixar de dependre de les infraestructures creades. Alguns dels principis proposats pel professor són la propietat col·lectiva de les plataformes, el pagament decent, la transparència i la portabilitat de les dades, una presa de decisions col·lectives, una protecció transferible i una cobertura de les prestacions socials, així com una protecció davant de conductes arbitràries en els sistemes de ràting. La solució és clara: plataformes digitals de propietat i de gestió col·lectives que desprivatitzen els recursos: el procomú de l’avenir.

Sense propietats, ciutat de característiques. 2008 Projecte d’habitatge que prescindeix de tot tipus de propietari; són cases-nucli, a diferents escales, que cada cert temps les unes assumeixen les característiques de les altres. Ironitzant sobre la qualitat de diverses experiències de l’arquitectura, viuen com si habitessin en un mòdul modernista, com si sobrevisquessin a un exercici brutalista, etc.

Edificis existents a la mateixa ciutat, expropiats a la banca usurera i rehabilitats críticament tot exagerant els errors de cada període històric. Cedida a la ciutat de Torí.


Poble maputxe Els maputxes són un poble indígena del centre-sud de Xile i el sud-oest d’Argentina que s’estén fins a la Patagònia. Són una ètnia formada per diversos grups units sota una estructura social, econòmica, religiosa, lingüística que fins i tot disposa de la seva pròpia medicina tradicional, encara vigent. Té una població aproximada de dos milions de persones. Diuen que és més difícil imaginar-se la fi del capitalisme que la fi del món. Potser serà el mateix capitalisme salvatge el que posarà fi al món tal com el coneixem. El poble maputxe camina cap a una distopia en què li arrabassen les terres i els seus costums desapareixen a causa de les noves legislacions. Tanmateix, arrabassar-li les terres i les arrels suposaria una gran productivitat i riquesa per al país (o per a alguns magnats). L’any 2017 els habitants maputxes continuen denunciant el saqueig i la destrucció del seu hàbitat. Rebutgen l’aplicació del nou codi de terres que no té en compte ni la legislació actual ni a ells. Això vulnera la legislació de la comunitat, ja que els territoris estan reconeguts com les seves terres protegides. La raó principal d’aquesta nova llei que posa en perill els seus territoris respon sobretot a les demandes dels grans grups econòmics. La política extractivista que promou el nou codi de terres serviria per a una obertura a la mineria, el petroli, el turisme i la indústria immobiliària. La producció tradicional maputxe ja ha estat envaïda per la construcció de torres petroleres, perquè sembla que la seva producció de peres i pomes ha de cedir el seu espai a la producció capitalista, que és òbviament la progressista i evolucionista. El gran magnat anglès Sol Lewis anuncia l’obertura d’una hidroelèctrica, la Patagonia Energía, situada en terres preservades dels maputxes, i aviat serà l’amo i senyor de


tota l’energia de la regió. L’empresari Benetton també ha originat una controvèrsia amb l’apropiació de terreny protegit on la comunitat va ser apallissada violentament. Aquesta és la lluita entre la productivitat considerada sostenible per a la comunitat i els interessos dels grans grups econòmics. El futur de la protecció de la diversitat productiva. Aquesta és la lluita entre la productivitat considerada sostenible per a la comunitat i els interessos dels grans grups econòmics. El futur de la protecció de la diversitat productiva.

Fàrmacs maputxes 2011Un grup de persones maputxes va idear una altra farmàcia que no renuncia a la capacitat curativa de la seva medicina tradicional, però que l’anomena, un altre cop, irònicament amb tots els tòpics de l’horror de la teràpia. Per exemple: la fitoteràpia per als carismes verticals és una barreja d’arrels que en l’antiguitat es donava als qui estaven alienats pel seu narcisisme.

Laboratori de la comunitat maputxe, producció sota crítica i no per diagnòstic. Cedit per a nacions sense estat, a l’escorça terrestre.


El dret a la mandra L’autor francocubà Paul Lafargue publicava en el seminari l’Egalité, l’any 1880, una fita per al que ell mateix anomenava la societat comunista del futur: Le droit à la paresse. Aquest manifest, considerat utòpic per la seva defensa tant del plaer com de l’alliberament del treball, va ser concebut com a refutació d’El dret al treball, escrit per Louis Blanc l’any 1848. El nou debat proposat per Lafargue, que continua vigent després de més d’un segle, és la demanda del dret al benestar. Lafargue defensa la creença que el capitalisme és el responsable de la imposició del treball i desmunta la idea obrera tradicional del dret al treball. Segons el gendre de Marx, l’amor pel treball és el responsable de les misèries humanes individuals i socials, a més de ser el responsable de portar l’individu a l’esgotament i de la seva degeneració intel·lectual. Els proletaris s’havien lliurat en cos i ànima al vici del treball, fet que va generar, a banda de la fi de la contemplació natural, una sobreproducció. La paradoxa és que la màquina no allibera l’home de la càrrega de treball, sinó que és la causant de l’esclavatge i la seva productivitat l’empobreix encara més. Com més eficaç i ràpida és la màquina, més augmenta l’esforç del treballador. A més, la gran quantitat de productes produïts fa que hi hagi una sobreproducció, i nacions verges colonitzades es veuen inundades amb mercaderia europea sobrera. La solució és clara: racionar el treball. Treballar menys (unes tres hores diàries) no tan sols contribuiria a vèncer la mandra com a vici, sinó que una producció menor menaria també al repartiment del treball. Llavors, això implicaria posar fi a les baralles dels obrers per usurpacions de treball; és a dir, no es prendrien el pa els uns als altres. Així doncs, el dogma del treball no permet(ia) veure que el causant de les seves misèries no era altre cosa que el sobretreball. La bona mandra de l’avenir.


Deixeu que els morts treballin per a nosaltres. La resurrecció del treball. 1997Es tracta d’un curs de miracles aplicats al totalitarisme del treball. El treball únicament es cancel·la amb la mort i ni tan sols el confinament en vida ens permet descansar.

Comunitats de desconnexió que generen protocols de sedació temporal, comes induïts, col·lapses controlats. Implantant-se en grups de població de Kerala, la conca del Ruhr i Facebook.


Angola en venda Luanda ha encapçalat més d’un cop durant els darrers anys el rànquing de les ciutats més cares del món i ha arribat a superar Singapur o Nova York. Sembla que només ens apropem al continent africà per fer una revisió històrica del postcolonialisme. Tanmateix, la capital angolesa està immersa en una crisi de l’habitatge que, a banda de deixar gran part de la població africana sense llar ni recursos, està inundant el país de ciutats fantasma. Fa molt pocs anys que ha acabat la guerra civil angolesa, un devastador enfrontament que va exterminar la majoria de la producció pròpia. Això va desembocar en més d’una vintena d’anys sense indústria ni comunicació, motiu pel qual els angolesos estan obligats a pagar uns preus milionaris pels habitatges, però també per tot tipus de productes, des dels queviures fins als automòbils. La capital africana es divideix entre apartaments de luxe a l’abast d’uns pocs i una classe mitjana i una classe baixa que no poden accedir a un habitatge digne i que es veuen aïllades a les musseques (barriades) sense electricitat ni aigua corrent, a més del patiment de ser expropiats. Els lloguers arriben a assolir preus astronòmics i, a banda de no estar regulats, cal fer un pagament per avançat de com a mínim un any. Fa anys que Angola està en venda i el millor postor sembla que és la Xina. L’interès creixent que desperta el país per a la invasió estrangera es pot explicar pels recursos naturals de la regió que serveixen a l’engranatge capitalista, atès que és el país que té més petroli després de l’Iran. La ciutat de Kilamba, situada a prop de Luanda, ha esdevingut un luxós barri desert. Aquests apartaments inhabitats es van poder construir gràcies al finançament de la China International Trust and Investment Corporation (CITIC), propietat de l’estat. Les agències immobiliàries creuen que el difícil accés


a aquests habitatges és degut a la dificultat que tenen els angolesos per aconseguir un crèdit, ja que el cost de les cases és del tot raonable (de 120.000 a 200.000 dòlars), malgrat que un angolès mitjà viu amb una mitjana d’uns dos dòlars diaris. Si Angola no aconsegueix vendre aquests apartaments serà una inversió perduda. Malgrat la gran quantitat de diners que el negoci del petroli aporta al país, això no es veu reflectit en la població. El futur de la impossibilitat d’especular amb el dret a viure.

Clavells a l’Àfrica. 1974Obra de teatre que explica el futur de les colònies portugueses si els coronels, en lloc de fer la revolució al Chiado, haguessin lluitat a les pròpies colònies al costat de les bases revolucionàries.

Tot el con sud de l’Àfrica es va unificar el 1997, després d’una guerra mundial, en un sistema cel·lular llibertari, postracial. Tres hores de vídeo documental, dues hores de paisatge en color, vint minuts d’amor desdramatitzat, set minuts d’estalinisme pop; la resta del temps, plaer semicursiu.


Il·legalitat legalitzada a Bolívia Quan l’única manera de protegir els menors és permetre que treballin emparats per la llei, tot i que només tinguin 10 anys, això és legalitzar la il·legalitat. La Llei 548 (Codi Nen, Nena i Adolescent), vigent des de l’any 2014 pel Govern bolivarià d’Evo Morales, situa l’edat mínima per treballar per compte propi als 10 anys (quatre per sota de les recomanacions de l’Organització Internacional del Treball). Aquesta mesura demandada especialment pels menors treballadors, els traspassa directament la decisió de com han d’abordar la seva vida laboral. Sorprenentment, va ser el ‘sindicat’ Unatsbo (la Unió de Nens, Nenes, Adolescents i Treballadors) el que va exercir pressió sobre el Parlament amb mobilitzacions al carrer fins que es va aprovar la llei que els permetria treballar legalment. Aquest nou codi, però, porta implícites unes condicions: a partir dels 10 anys és legal el treball per compte propi, és a dir, vendre al mercat, transportar mercaderies, netejar botes, etc. A partir dels 12 anys es podrà treballar per a tercers, sempre que el menor tingui permís patern i l’empresari li concedeixi dues hores diàries remunerades per estudiar. També hi ha restriccions per a aquesta franja d’edat, que no podrà accedir a treballs com ara la mineria, l’elaboració de material de construcció, la venda de begudes alcohòliques o alguns treballs agrícoles. Amb 1 inspector per cada 10.000 nens serà, sens dubte, una tasca ben difícil haver de vetllar pel compliment d’aquestes normes. Bolívia parla d’una realitat boliviana, d’una manera pròpia de treballar que prové d’una herència i d’una modalitat pròpia de producció. Segons Evo Morales, s’eliminaria la consciència social si s’acabés el treball infantil, i al seu govern aquesta normativa li sembla l’acord just entre la realitat social del seu país i els convenis internacionals dels drets dels nens. Aquest nou codi el demanaven per poder frenar una situació


de desemparament en què, a sobre de veure’s obligats a guanyar un sou, havien de treballar en unes condicions terribles. El motiu que hi hagi nens treballadors són els minsos ingressos familiars, ja que la majoria són orfes, fills de famílies sense sou, fills de pares que abandonen la llar, etc. D’aquesta manera s’ha regularitzat una realitat social en lloc de combatre-la. Aquesta és una sentència de per vida, és una situació que, malauradament, els perseguirà, perquè no podran accedir a estudis o a formacions superiors que els permetin aconseguir una feina més qualificada, els condemnarà, així, al treball més precari i als salaris més baixos. Hom diu que Occident infantilitza i allarga la infantesa; Bolívia, en canvi, condemna els més petits a quedar-se sense.

Assemblea del son. AC i en endavant. Els nens treballadors no coneixen l’insomni, s’adormen pel cansament. Ni tan sols els que dormen, de vegades per torns, als vorals de les autovies, deixen de fer-ho; és un son mort, el preàmbul de la mort. Estats, famílies, individus o màfies, tots legislen sobre la seva vulnerabilitat i decideixen per ells. Assemblea del son, organització angèlica que vigila la condició del son de cada nen, i que s’encarrega d’atemptar contra cada persona a l’escorça terrestre que vulneri les condicions d’aquest espai infantil. Actualment només legisla en la vida eterna.


Pura Coincidència, el comissariat és una traducció cal·ligràfica Montse Pijoan

Què ha passat entre nosaltres? M’ho hauria d’estar preguntant ara mateix per estar escrivint-te. Em sembla convenient agafar el nom de la teva obra Mera coincidència (2007) en préstec i canviar-lo pel que volem explicar aquí, la Pura coincidència que s’ha donat entre nosaltres. Convenientment plena d’intensitat, que ens porta a treballar junts alhora que ens complau. Sí, les coincidències entre subjectes d’intercanvi sempre comporten anar un pas més enllà. Per mi, aquest pas més enllà té a veure amb allò que és híper-humà, sense tenir en compte similituds i eufòries col·lectives. Per mi, la traducció, que també podria anomenar-se mediació pel procés que estem vivint conjuntament, és una cosa sorprenent. També em sembla del tot sorprenent una de les teves frases quan dius La ciència melancòlica no està ben traduïda; me la faig meva per explicar aquest petit relat.

Quelcom impossible pot arribar sense previ avís. Feia més de quatre anys que no veia l’Anna; ens vam veure després de presentar la seva tesi doctoral per celebrar-ho. Totes dues ens dediquem a això ara mateix, a intentar creuar l’abisme pel qual una s’embarca en un doctorat. A l’Anna se li va morir un oncle l’any passat. Ens va comentar que això li havia marcat molt la seva vida personal però mai va voler parlar més sobre el tema. Començant de nou pel començament, el meu accés a la curadoria arriba de la mà de les tasques pròpies del doctorat: organitzar congressos, estar en grups de recerca, fer seminaris. Així és com vaig conèixer l’Anna, i a través


d’aquestes tasques també vaig arribar a coordinar l’exposició BCN. Sents la violència?, juntament amb la Bea Guijarro i el Manuel Delgado a l’ Arts Santa Mònica. L’Arts Santa Mònica i en Jaume Reus són una mica els causants de tot plegat, si és que hi ha d’haver algun causant. He de dir que durant l’elaboració de l’exposició BCN. Sents la violència? vaig aprendre moltes coses sobre la coordinació, la majoria de vegades ens adaptàvem a cada moment, sense ni tan sols saber què se’ns demanava per ser-hi. Crec que allí va sorgir la necessitat d’aprendre’n una mica més, de fer un pas més enllà; sempre és gratificant deixarse sorprendre per aprendre.

On Mediation oferia un curs de formació en comissariat a la meva pròpia facultat, per tant, m’hi vaig apuntar. Estic escrivint aquest relat en primera persona pel Javier, perquè suposadament és amb ell amb qui he de dialogar per comissariar aquesta obra. La Pura coincidència és que justament és a ell amb qui em vaig trobar al acompanyar l’Anna a l’homenatge del seu tiet, en Manel Clot, durant el lliurament de premis de l’ACCA el passat 23 de març. La Pura coincidència la qual es parla aquí és la de la trobada amb l’altre. Quan et trobes amb algú, ja no hi ha marxa enrere. Aquells que vam gaudir de la presentació que en Javier va fer d’en Manel Clot, que cal dir que va sortir-se dels superposats paràmetres de la cerimònia de l’ACCA, ens vam sentir seduïts per les seves paraules, per la delicadesa amb la qual —no tan sols pel seu caràcter personal, sinó també afectiu— es va aproximar a allò que havia de ser un homenatge a Manel Clot. Era el Javier en acció; crec que això era el que justament em feia falta per encetar un diàleg amb ell! Per mi és un plaer dialogar amb Javier en aquesta publicació a través de vosaltres.


El primer cop que ens vam reunir amb el Javier perquè ens presentés la seva obra, va començar directament amb Confiança vol penetrar. A través d’aquest muntatge audiovisual se’ns mostrava totalment disponible i amb ganes d’establir una relació amb nosaltres, una relació de confiança i diàleg. Quan parlo de La trobada amb l’altre vull dir això mateix: trobar la manera, sigui quina sigui, en què el diàleg flueixi, ja que ara mateix no crec que hi hagi cap manera millor d’establir una relació de curadoria amb un artista. Amb tot això vull dir que hi ha d’haver un intercanvi, allò que aporta l’un (en Javier ha tingut un paper exageradament obert i de disponibilitat, segurament per acompanyar el nostre procés en pràctiques) i allò que aporta l’altre. A nosaltres ens ha convidat a analitzar, a penetrar dins la seva obra, tot i que això —segons el meu parer— ha d’anar de bracet amb l’establiment d’una relació de confiança amb ell per poder, no tan sols entendre la seva obra, sinó també viure-la en les seves dermografies. La presentació inicial del Javier era clara: vull confiança per poder penetrar, i així ens l’hem trobat, amb els seus diàlegs cara a cara que ens conduiran a la posada en escena. Però no hauríem de tenir un rol invers? No som nosaltres els que volem penetrar dins la seva obra? Partint de la meva experiència prèvia en comissariat, la relació amb els artistes —i en aquell cas també investigadors i activistes— partia de la nostra confiança volent penetrar en les seves obres. Tot i així, també et trucaven per explicar-te allò que els amoïnava, fet que et feia partícip de cada detall expositiu. Aquell cara a cara que s’havia de cuidar és el mateix que sento ara per part del Javier. Així doncs, ara nosaltres passem a ser els artistes! Aquesta confusió amb entre els rols de curador-artista també la trobem als dibuixos de l’obra Mera coincidència d’abril i setembre de 2007, on sembla que hi ha una conversa entre dos personatges que responen a la naturalesa, a la


marca i al domini del dibuix. En Javier els presenta de la manera següent: el simple fet de ser dos enmig d’un buit paper blanc, que tranquil·lament podria ser un no-espai, els obliga a comunicar-se. En l’obra ens comenta que va obtenir tots aquests dibuixos mentre altres dialogaven: en aquesta conversa entre dibuixos, entre nosaltres com a dibuixos, trobem la possibilitat de la identificació; tan sols pel fet de tenir dos dibuixos, ja podem triar, demostrar una simpatia, qualificar, fer un judici. Els dibuixos sempre seran una tercera persona del plural, i això els allibera del temps de la veritat i de la veracitat. Són profundament falsos; és a dir, locutors. Amb aquesta distància, la mateixa amb la que hom agafa una certa distància d’allò que ha viscut per poder escriure, és el mitjà amb el qual el Javier ens proposa treballar, a través d’un procés de digestió lenta, en què la relació entre l’artista i el curador es va conformant. El treball a partir dels textos de Javier (citat en cursiva), al qual tantes vegades s’ha referit en Martí Peran, és una comparativa amb l’advertiment pel que fa a la mida dels dibuixos tractat a l’inici del llibre Mera coincidència, de necessitats de lectors a distància, que en el nostre cas és necessari per poder esdevenir curadores. Aprofito l’exemple de la mida dels dibuixos, fantasmes de butxaca, per reprendre el text en homenatge a Manel Clot d’en Javier. En Manel ens diu, confiava amb els enigmes; en això era molt derridià. I és que «The time is out of the joint» o «el temps està trastocat» és una qüestió d’espectres, segons Derrida. En Javier presenta al Manel com un crític d’art que brama amb la veu ben alta que el nostre medi està farcit d’idiotes contractats, de necròpates del cinisme de la nova institucionalitat, de necròfils de l’historia de l’art, de fantasmes que, en voler encarnar-se, ironitzen com morts


vivents que sobreviuen xuclant la sang als vius. La mercaderia es transforma en fantasma quan el productor ja no s’hi reflecteix.

Vestigis enlloc de prestigi. En Javier parla amb gran plaer de les curadories amb el Manel. Ens explica que quan li parlava d’intensificar, aquest era el seu enigma per venir. Derrida manifesta que el corol·lari de l’espectralitat ens faculta per pensar allò que no és. L’espectre sempre és un altre que ha d’aparèixer. Aquest altre són els dibuixos, locutors profundament falsos, que multipliquen la relació amb tots els públics. Que en Manel era híper-humà no és cap novetat; anomenat Pet Clot Boys, vivia en la polaritat de ser dos membres alhora. L’espectre és contínuament un aparegut. Memòria present d’un passat, però constantment pendent d’esdevenir. Certament, La ciència melancòlica no té traducció. Requereix de fer un procés: Trobar-se amb l’altre i digerir lentament. El comissariat és traducció en estil cal·ligràfic. En Javier parla d’en Manel amb un somriure; d’ell va aprendre el seu carisma horitzontal, no tots visibles, res transparent. En Manel confiava amb els enigmes: tot allò que era espectral, restava per venir.


Escriure Manel Clot, el text després de la coincidència Javier Peñafiel

Allò afectiu no és cosmològic, és intimitat, i això té contrapartides excepcionals; en Manel tenia un tracte abusiu amb la seva intimitat. El desamor era la seva tasca, però això no ho entendran mai els moralismes majoritaris. Quan deia «com és tot» estava parlant políticament nu; jo li recomanava una certa protecció, i li vaig dir: «prova de dir sí, i tant!, amb el teu somriure». Però de vegades el seu somriure li partia la boca, i això sempre era injust. Des de la necessitat d’impossibilitar la jerarquia intel·lectual, la seva posició era anti-especista i molt temps abans que aquestes idees estiguessin en òrbita, desitjava carismes horitzontals i no pas autories verticals. Tot i que moltes vegades anava vestit de negre, en Manel era anti-necro, odiava als necròpates del cinisme de la nova institucionalitat i als necròfils dins la història de l’art, és a dir, a aquells que més d’una vegada el col·locaven a les seves llistes negres; en Manel és lletra blanca sobre negre, tot un mèrit, tot un negatiu per al poder. Confiava amb els enigmes, però desconfiava de l’esfinx que custòdia els secrets d’estat, en això era molt derridià. «Vestigi en comptes de prestigi», va dir una tarda d’amargor; vaig veure com ho subratllava, diverses vegades, com una obsessió. Els artistes escollits pel Manel no podien ser més adversatius. Ell posava en comunicació els mons existents entre artistes de tu a tu; en Manel era pluralitzant però no pluralista. Molts no han volgut llegir al Manel per les cesures amb les què escrivia. La seva escriptura adversativa té a veure amb l’etapa de l’entusiasme per la vida a l’Estat espanyol i amb la voluntat de l’addició.


Al Manel no li agradaven els pàrquings per a patrons, de la mateixa manera que sentia l’olor de la mort en un cotxe nou, una de les seves frases. El vincle del Manel, tant amb el plaer com amb el desplaer, era el de l’exhaust. Didier Eribon, un autor que l’importava, diu que «la relacionalitat amorosa s’instaura com l’espai en què el subjecte deixa anar la innocència no codificada del seu imaginari». I aquesta era, segons el meu parer, la seva idiorrítmia, el seu propi ritme, indissociable de com viure plegats, però mai subornat per la il·lusió de la comunitat. En Manel va ser sempre innocència. Durant els darrers dies de la seva vida, en Manel es va aïllar gairebé de tothom, però ho va fer per un bon motiu: estava enfadat per com es vivia la cultura, l’olor de tants diners públics malbaratats en patetisme. En Manel va adonar-se, ben aviat, que aquesta manera de fer no era res més que la inducció a la pobresa, que és on som ara mateix. Durant aquest aïllament rebia missatges seus molt de tant en tant. La joventut, anava de debò. Cada cop que penso en tanta feina compartida amb el Manel, i amb tanta vida, somric sense cap mena d’explicació. El Manel va dur una vida cal·ligràfica, amb ell vam aprendre que escriure és rastrejar, frasejar-se, una postal sense apostolat. El Manel era conscient de la seva fragilitat primigènia. Hauria fet falta una cura especial per a la institució de l’art; nosaltres no la hi vam facilitar. Estem en deute amb ell, hem de comunicar al Manel, no tant fent exposicions que ell ja va fer molt bé, sinó estudiant la potència de la seva contradicció, la intel·ligència de les seves anticipacions, el seu carisma horitzontal. És el nostre cas d’estudi més bonic i preuat, quelcom que no hem de postergar.


La força de l’articulació Lourdes Soriano Samper

Captivats pel “Balboteig” dels nens, sorgeix «L’enigma: Polifonia Binaural» i comença la nostra travessa en connexió amb l’artista Javier Peñafiel. Ens ocupem d’apropar-nos als fonemes perduts en la infància, que desapareixen amb “la urgència d’aprendre el llenguatge” en la multitasca existencial. Aquest «fonar sense parlar» és el propòsit d’aquesta peça, juntament amb la seva escolta binaural intrínseca. Una representació desdramatitzada i descomposta de fonemes orgànics i únics. Una capacitat infinita per a l’articulació il·limitada que emetem nounats i que desapareix, inevitablement perquè neixi la llengua i el parlant. Tal com, els sentiments que amb paraules no es poden expressar i es tornen opacs, esvaïts... Aquí, és on aprofundim. En la història d’aquest comportament. En el ressò i vers l’empremta, que ens deixa el llenguatge, perquè va haver-hi balboteig un temps enllà. Una ecolalia, que rescatem i protegim amb el seu paisatge sonor, per cuidar el llenguatge sense paraules, indiferenciat i immemorial, que va permetre l’existència de totes les llengües. Cal perdurar i desvetllar, per pensar i sentir, com el ritme d’un poema i el seu batec incessant. Preservant aquesta nebulosa misteriosa amb “descàrregues sonores” i/o “oxímoron”.


Índex de convivència per a un públic parental i amics intrusos Javier Peñafiel

Audiomudesa compartida. Sentir sense parlar no ens hauria d’amoïnar si retinguéssim creativament la manera d’emetre fonemes sense parlar. Oir fonal. Ens referim a l’obertura de qui ja és posseïdor del llenguatge des d’una tendresa interpretativa. Teatre dels nascuts. Néixer, postnéixer. La cesura temporal abans de la llei del llenguatge és el paradís de l’egolactant. Com eren els sons dels nascuts orfes? Diferien en guerra, es distanciaven en trauma. Nodrir el joc de la música sense paraules per nombrar la qualitat del seu soroll. Amb festa, tendresa sense tòxics, paciència perfecta. Des d’on m’estan cridant, la-lejant, amb quin volum em parles? És un grup que canta per separat. No hi ha consigna d’orquestra ni interpretació. És expressiu de tota la mudesa. Que canten, ho diem nosaltres. Ells no ho donen a entendre; la seva emissió de fonemes és una mera preocupació de si mateixos. L’adquisició del sistema fonemàtic com una hipoteca irresoluble. Espècie en deute. El balboteig, lliure de llengua, fins i tot de famílies de llengües. Abandones la infantesa, però mai l’infantilisme, actor de ninot en rails. La banda sonora perinatal no és la banda sonora de la filiació. 100% filiació. En el llindar presemiòtic no viu cap universal.


Tot esperant la vida telegràfica i el trauma multitasca, el procreador espectacularitza la seva por alegre. El llenguatge va arribar de la mà violenta i de la llei de la solidaritat irreversible. El llenguatge entrava per la intel·ligència perversa de la llei de la implicació. No és aquest teatre natal el lloc des d’on poder començar a viure les diverses funcionalitats? La pèrdua de la diferenciació L i R, primera derrota de l’aire. La llengua materna vesteix la nua Mare núvol. Indumentària de llei. Fricatiu Freak és l’artista natal. I va arribar l’entonació, criminal principal de la guerra natal perduda.


Mare Núvol Rita Rakosnik

Fitxa tècnica Descripció. Figura pública i cultural ambigua i dual. Es defineix a si mateixa com un ésser sense rostre i la seva naturalesa té alguna cosa d’aquàtica. Un cop, quan era jove, un pintor li va dir que tenia cara de verge, tot i que es declara radicalment atea. Edat. Indefinida. Mai no ha volgut revelar-la, però corre la brama que supera els 100 anys. Sexe. Dona. Formació/ocupació. Es creu que cursà estudis de filologia; ho indiquen la seva extrema preocupació per la fixació del text, la seva lleugera obsessió per la taxonomia literària i el seu fetitxisme per l’objecte-llibre. Està considerada com a propietària d’una de les biblioteques més grans d’Europa. S’autodenomina col·leccionista de llibres, escriptora, llibrera, esfinx. Caràcter/hàbits/gustos. La seva personalitat és absolutament contradictòria i dual. Passa fàcilment de la inseguretat extrema a la confiança i la vanitat exacerbades. De la submissió a la tirania emocional. És un clar exemple de narcisista melancòlica (normalment no regressiva). D’aquí, en deriven una tendència a la depressió, l’automedicació i la mala alimentació. Es relaciona exclusivament amb dones. Aquestes declaren que, en realitat, té allò que podríem anomenar «bones intencions», però peca d’auto-indulgència excessiva. Elabora llistes interminables (normalment de lectures) d’una manera quasi patològica. Intenta compensar el seu fetitxisme per l’objecte-llibre recomanant lectures, cosa que fa molt bé ja que hi té la mà trencada. De vegades les ven per poder subsistir. Estima el misteri, velar per desvelar. Li agraden les xarxes, però mai no ha mostrat cap interès per cosir. «A Internet, s’hi està com a casa», declara. Va haver d’anar a rehabilitació per excés de hashtags. Ara llegeix únicament poesia i assaig.


Sosté tempestes condensades, però persevera en el temps. No li atrau gaire la il·lustració, s’estima més el soroll. Per això l’acusen d’aixafaguitarres perpètua. Té una fixació per allò que és aquàtic, les fonts, les tombes, també les flors. Acostuma a confondre la lentitud amb la postergació infinita, la qual cosa li genera conflictes múltiples. Demana perdó compulsivament. Va viure a dalt de tot, però ja fa molt que s’autoexilià als marges, a les escletxes. Continuen perseguint-la somnis celestes. El terrorisme d’esdeveniments li provoca deliris d’omnipresència. Defensa acèrrimament una postura que li agrada d’anomenar «polírica», entre la política i la lírica, però ningú no li presta gaire atenció. Li agraden les frases. Dues de les seves paraules predilectes són coincidència i conveniència. Hi va haver una època en què creia en contar el conte per no morir. Una vegada va veure un arbust ardent i tan sols va poder pensar en cendra. Obra. Les seves úniques obres conegudes fins al moment són Poema a Marina i Cruzar en ámbar, de les quals només n’ha transcendit el títol. Fòbies/pors. Sent un autèntic terror per l’autoria de la seva obra literària i per publicar allà on sigui, sobretot en paper. La impossibilitat de gestionar la densitat del medi li provoca indigestió. Pateix una fòbia severa als comptagotes i a tot allò que hi tingui alguna cosa a veure. Família/fills. No hi ha informació sobre aquest punt. Cònjuge. Cap. Va tenir una aventura amb el Marquès de la Transparència fa molts anys, i sembla que no va anar massa bé. Fa temps que optà per l’oceà. Signatura. Li agrada dibuixar/escriure la seva signatura, que traça sinuosament i en semicursiva, amb una cal·ligrafia que rellisca, deliciosament dubitativa. Correu electrònic: madrenube@gmail.com


Dolore

Raquel Soto

Preguntas para la desdramatización Javier Peñafiel Clàudia

El treball, llavors, inaccessible per al capital. Sense salari et

sento la permuta exacta. La quantitat ho farà?

El capitalisme de plataforma ens contracta per segons. La intimitat productiva és la vida totalitària? L’ús denari del passejant. Expropia de la geografia cada mobilitat? Suar finances. Li ho va dir global a local? Pobresa induïda. El problema era el deute o el crèdit? Montse L’amistat immediata. Podràs viure’m sense mediar-me? Curadoria del confinament. Què va ser abans, viatjar o deixar de fer-ho? L’expectativa asseguda. Hi ha temps morts en l’expectativa, de la mateixa manera que l’esport dóna pauses al joc? El ventríloc es confon amb l’imitador en l’humor dels públics? Lourdes No verbal, tot per nodrir. Eren conegudes les senyals de la fam per resoldre? Fonemes en color. La llengua, no és ella mateixa un blanc i negre? Emissió de fonemes misteriosa. Els xiuxiuejos donen respostes exemptes de llenguatge? Un nascut mai aïllat. Però, i els seus fonemes, són aïllats? El xerroteig sorpresa en reconèixer la pròpia veu. Potser abans d’imitar, després de sentir-se alegre per primer cop? El nostre balboteig en comú, tremola. La llengua primera és també la primera guerra a l’avenir?


Rita

Mare núvol, exempta del lloguer del pare. Disminueix l’extracció subrogada?

Mare núvol per qui vulgui ésser cobert. A ritme de prestatgeria,

un llibre accessible però arxivat? A la intempèrie, la casa volada sense propietaris ni hipoteques?

Mare núvol. Permet el maternatge, la filiació? Mare núvol, l’esponja et prefereix. Vam aturar, d’aquesta manera, la tendresa pel degoteig?

Reynaldo Editant sense repetició. La curadoria de l’editor, tinta invisible? La mania d’usar. Goma d’esborrar o barra d’eines? La traducció sense textos. Solitud combinatòria? Editant nòmada. El programa és la llar o el cafè?


On Mediation. Teorías y prácticas curatoriales en el arte global es un seminario de formación organizado por el grupo de investigación Arte Globalización Interculturalidad (AGI); Universidad de Barcelona. On Mediation. Teories i pràctiques curatorials en l’art global és un seminari de formació organitzat pel Grup de Recerca Art Globalització Interculturalitat (AGI); Universitat de Barcelona. (MINCINN: HAR 2016-75100-P)

AGENCIA EN PORVENIR/AGÈNCIA EN AVENIR Artista: Javier Peñafiel Equipo curatorial/Equip curatorial: ON MEDIATION/4 Reynaldo Costacurta, Clàudia Elies, Montse Pijoan, Rita Rakosnik, Lourdes Soriano Samper, Raquel Soto Coordinación/ Coordinació: Christian Alonso, Olga Sureda Dirección/Direcció: Martí Peran Diseño de la publicación/Disseny de la publicació: Reynaldo Costacurta

Organizado por/ Organitzat per:


Agencia en Porvenir - con Javier Peñafiel y On Mediation  

Organizan: Arts Santa Mónica – On Mediation. Teorías y prácticas curatoriales en el arte global es un seminario de formación organizado por...

Advertisement