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Discurso Ricardo Patiño Han pasado ya cinco años desde que Rafael Correa, en el aquel entonces ministro de Finanzas, nos confiara su designación por las traiciones, la cobardía, las omisiones que cometieron las autoridades de entonces, como siempre, obedeciendo órdenes presentadas como insinuaciones del poder oligárquico, los organismos multilaterales y los poderes fácticos, que habían desplazado al Estado y que provocaron la renuncia digna de Rafael Correa que era ministro de Economía y Finanzas, a un Gobierno que se había hecho títere. Así comienza ese nuevo período de la lucha de los pueblos, comienza un período fundamental, el de la Revolución Ciudadana. Nunca antes un ministro de Finanzas al terminar sus funciones había recibido tantas muestras de simpatía, de adhesiones, tanto invitaciones a rendir cuentas tanto del sector académico, como de las organizaciones sociales, y grupos de ciudadanos que esperaban una persona honesta, comprometida, un profesional capaz, que los libere y represente. El hecho de que la candidatura presidencial de Rafael Correa no nació de los grupos económicos, de los intereses de éstos, o de componendas políticas, nació de lo más profundo del Ecuador, de los que no tenían voz, de los más humildes y necesitados, que él y su lucha representaba. Pero no sabía en esa época que para derrocar al régimen era necesario un cambio radical, el primordial, recuperar el Estado, ponerlo al servicio de los bien común y nos de los intereses particulares, como pretendían y pretenden los neoliberales, recuperar la Patria humillada y ofendida por la ilegítima presencia de soldados extranjeros y negociantes representados por organismos internacionales que dictaban las políticas económicas; digo ilegítima presencia de soldados extranjeros, y hoy aplaudimos el primer año de la salid de las tropas norteamericanas del suelo ecuatoriano, que nunca debieron haber estado aquí. Esta Patria que hemos recuperado en estos casi 4 años de gobiernos, recuperar nuestra Base de Manta, de privatizar el Estado, de recuperar la salud y la educación para nuestro pueblos, por fin una persona, un hombre, un ser humano que recogía las aspiraciones de su pueblo y reunía las condiciones para disputarles en falsa democracia, todo el poder que ilegítimamente había secuestrado. Ahora es la hora de avanzar, de profundizar y hemos comenzado a hacerlo a partir, justamente desde este año, cuando el Presidente Correa nos decía es tiempo al inaugurar el segundo mandato de Gobierno, es tiempo de radicalizar y de profundizar la revolución, ahora es cuando lo tenemos que hacer, no podemos, no debemos, no podemos darnos el lujo de seguir como una corriente que comenzó con fuerza el 15 de enero de 2007, y después andar simplemente con la inercia; la inercia es lo contrario de la revolución, la revolución es cambio permanente, es cambio radical, es juventud en el cambio. Yo quiero destacar cuatro ideas, que tienen que ver con este nuevo período político.


1.- Nuestra organización política no puede, no debe repetir los errores de la experiencia histórica o copias procesos, porque estaríamos repitiendo y renunciando a transformar nuestra propia realidad. Debemos construir y luchas permanentemente por ser, por continuar siendo la representación política de nuestra sociedad, para lograrlo, la construcción de nuestro movimiento político, no hay otro camino que nuestra construcción desde el Ecuador, profundo, desde la sociedad, y no, definitivamente no desde el aparato estatal, el cual ahora dirigimos. Ese rendimiento político lo tenemos que construir desde la sociedad civil, desde las organizaciones sociales y populares. Puede ser que estar palabras no guste en algún momento, la burocracia estatal convertida en partido en muchos otros lugares liquidó a la democracia auténtica, se apoderó del poder y con corrupción, impidió derrotar a la injusticia, inequidad y pobreza. Nosotros no debemos pretender un movimiento político de burócratas estatales, porque así, con rapidez se multiplicarán la corrupción, la indolencia y no faltarán pretextos para convertirnos en una sociedad represora. Significa esto que quienes ejercemos funciones públicas, no debemos o no podemos ser disidentes políticos del país, por el contrario, Rafael Correa lo ha dicho en múltiples oportunidades, quienes ejercemos la función pública y queremos ser militantes y debemos ser militantes, porque no todos los burócratas son militantes; los que queremos ser de la Revolución Ciudadana, debemos apostar por la excelencia en el servicio que se nos ha encomendado, por ser los mejores ciudadanos, por aprender las necesidades de nuestro pueblo y de nuestros militantes, el primer deber de los funcionarios es cumplir con responsabilidad, el cargo encomendado; debemos cumplir con ese doble rol, pero no podemos confundir lo uno con lo otro. Por eso compañeros Alianza PAIS no reconoce como propia la tesis del partido único, queremos nosotros ser la organización política más grande la historia nacional, queremos juntar la más alta representación política en nuestra filas, pero reconocemos que respetaremos otras identidades nacionales y locales que representen otros intereses, de los que nosotros pretendemos representar. Por tanto, esta primera idea que quería decir, debemos construir desde las bases, con el apoyo de toda la organización, pero también desde los funcionarios públicos, pero sin confundir los roles, este movimiento político, que debe ser como lo es ahora, el más importante, debe ser y seguir siendo el más organizado del país. 2.- Tenemos que ser capaces de distinguir con claridad para qué sirve la organización política y para qué sirve la organización social, a la sabiduría indígena le corresponde la siguiente pedagogía distinción: los miembros de la organización indígena Fei, Federación Ecuatoriana de Indios, la de Dolores Cacuango, la de Tránsito Amaguaña, decían así, decían, taita alianza país, taita, país, mama de organización social, o sea, padre de país, mama central sindical, taita país, mama central campesina, taita país, madre liga barrial, madre de organización barrial, madre de redes sociales, de mujeres, de jóvenes, como el día y la noche, como el agua y la tierra, como el sol y la luna, no existe lo uno sin lo otro, no debemos pensar que lo uno es lo otro. Nuestra gloria presencia territorial, casi no existe lugar en la República donde no esté la Alianza PAIS, si de un recinto


estamos hablando, reemplazar la organización campesina con el partido político, con Alianza PAIS, con nuestros Comités de la Revolución Ciudadana, sería un gravísimo error, tenemos que saber construir lo uno y lo otro, el partido político como una representación global, política de la perspectiva fundamental del cambio en el país, del respeto y el impulso y el apoyo a cada una de las organizaciones sociales, que no necesariamente tienen y pueden unirse totalmente a la organización política; nuestro deber como organización política es la de fortalecer, promover, crear organización social y debemos respetar su autonomía, sus luchas, la defensa de sus intereses, hemos dicho no al clientelismo, que es una tentación siempre porque estamos en el Gobierno, debemos escoger luchar porque las organizaciones sociales piden a la revolución ciudadana, pero no necesariamente que dependan ni económicamente, ni directamente, ni verticalmente del partido político, tiene que plegar a la revolución ciudadana porque lo quieren hacer, porque nos conectamos, no porque los controlamos económicamente. Debemos prohibirnos la oferta demagógica y el clientelismo, pero damos luz verde para el proselitismo por nuestra causa, prohibimos la manipulación de los sectores más humildes, pero ganarnos su confianza. Debemos acabar con la despolitización de las organizaciones sociales, para dar paso a una organización de ciudadanas y ciudadanos, conscientes y preocupados de los problemas nacionales. 3.- Quiero decirles, que esta convención en el marco de la discusión de principios, programas y estatutos, debe atender la definición de nuestras políticas de alianza y les invito a discutir con profundidad. En este proyecto de la revolución entre todos los ecuatorianos, solamente con excepción de los pelucones, no son los que tienen plata, sino los que se creen más que los demás, lo que creen que tienen posibilidad de humillar a los demás, esos son los pelucones que no entran aquí, pero todos los demás entren en esta revolución. Nosotros somos alianza y movimiento y por eso insistimos en que sigamos llamándonos movimiento, para que sigamos en movimiento, sigamos avanzando, incorporando, construyendo. Sabíamos que solos nos llegaríamos a ninguna parte, en estos cuatro años, lo mejor que hemos hecho, es forjar unidades, el buró político, las directivas provinciales, en buena parte del país, son direcciones colectivas, jamás debemos dejar de ser Alianza PAIS. Para llegar a ser lo que somos ahora, hemos debido abandonar toda forma de sectarismo, tan afecto al régimen de la partidocracia y tan dañino en la construcción histórica de la izquierda ecuatoriana. 4.- La nueva estructura orgánica, durante estos primeros años, construimos una organización adecuada para cumplir objetivos políticos, construimos una organización para ganar elecciones y lo hicimos, lo hicimos bien o no lo hicimos bien, hemos ganado todas, todo el trabajo de cada uno de ustedes, de cada una de las organizaciones. Hoy es un día de fiesta, es el inicio de una nueva etapa, para todos nosotros y para el pueblo ecuatoriano que con esperanzan anhela que seamos capaces de cumplir su mandato y nuestra misión histórica. Mis mejores deseos que todas y todos regresemos en próximo 15 de noviembre, y en nuestro cuarto aniversario, en 15 de enero, con la satisfacción de haber cumplido, viva la revolución ciudadana, viva Rafael Correa, viva Alianza PAIS.


http://revolucionciudadana.com.ec/files/2010/09/discurso-ricardo-patino  

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