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LiFePO4. Esto es el futuro Las baterías de litio ferrofosfato, también llamadas battery life, son como las baterías recargables de ión de litio pero con un cátodo de fosfato de hierro litio.

Los noventa. Buscando alternativas La década de los 90 marca la era de las baterías de níquel-metal hidruro, un tipo de batería recargable cuyo impacto al medio ambiente es menor. Similar a las baterías de níquel y cadmio, remplaza este último por una aleación de hidruro metálico. Eliminando al cadmio se optimizan costos y se reduce su impacto ambiental. Además posee una mayor capacidad de carga y un menor efecto de memoria, es decir, su vida útil se ve poco afectada cuando el usuario las pone a recargar sin que haya sido descargada del todo. El impetuoso avance de la tecnología y el uso de dispositivos cada vez más pequeños, hizo necesario que se diseñaran pilas cada vez más potentes y compactas. Por ello en la década de los 90 la compañía Sony desarrolló un tipo de batería de iones de litio con gran capacidad de suministro de energía y elevada resistencia a la descarga. El litio es el metal con la menor densidad, el mayor potencial electromecánico y la mayor proporción energía-peso, lo que lo hace ideal para ser usado dentro de una pila. Además, estas baterías que emplean sal de litio como electrolito resisten un elevado número de ciclos de recarga, por lo que se usan lo mismo en celulares que en computadoras portátiles o en lectores de música.

Energía flexible La batería de polímero de iones de litio son pilas recargables compuestas de varias células secundarias idénticas en paralelo, lo que aumenta la capacidad de corriente de descarga. A diferencia de las pilas cilíndricas o prismáticas, los componentes y materiales de estas baterías hacen posible que sean suaves en incluso estén envueltas en un paquete o bolsa, haciéndolas no solo más ligeras sino también menos rígidas. En 1996, la compañía canadiense Moli Energy comercializó la batería de ion de litio con óxido de manganeso utilizado como material para el cátodo. La arquitectura de la pila forma una estructura de espinela en tres dimensiones, lo que mejora el flujo hacia el electrodo y se traduce en resistencia interna. Otra ventaja de su diseño de espinela es su estabilidad térmica por lo que es muy usada en herramientas de poder, instrumental médico y vehículos híbridos y eléctricos.

Estas baterías mantienen su electrolito en un compuesto polímero sólido en lugar de un líquido solvente y los electrodos están laminados entre sí, haciendo que el exterior de la batería sea flexible y pueda entonces adaptar su forma de acuerdo con la necesidad del dispositivo en el que se utilice. La estructura química de sus componentes es más estable que las mezclas usadas por otras pilas que incluyen elementos como el manganeso o carbón, lo que les permite ser cargadas y descargadas continuamente. Además, su desempeño bajo altas temperaturas y su capacidad de carga hace que estas baterías puedan ser usadas en herramientas de poder tan demandantes como un taladro. Aunque en los últimos años, en el mundo de las pilas, han ocurrido pocas cosas tan trascendentales como la invención de las baterías de litio ferrofosfato, se sigue experimentando. Aunque el litio sólido tiende a formar filamentos metálicos que causan cortos circuitos, nadie niega su gran densidad de energía por lo que los fabricantes se encuentran revisitando su poderosa estructura química. Incluso se han contemplado aleaciones de litio con aluminio y silicón para alcanzar el estándar de seguridad necesario. Otros materiales como el grafeno también se están probando en la búsqueda de un separador más estable y duradero. Como se puede observar, la capacidad y desempeño de estos artículos tan indispensables en nuestra vida diaria, sólo pueden ser comparadas con la capacidad humana para inventar nuevas cosas y mejorar lo ya inventado.

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EDIC. 43 LA BETERÍA DE ION DE LITIO  
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