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María Jesús Campos

UN VUELO Está, la familia que te dan y no más pisar la tierra, te dicen: “toma, a ver si puedes andar con ella, y hasta donde llegas”. Como mejor puedes, vas, que unas veces pesa más y otras, andas tan ligero que parece que no está y caminas muy solo. Está, la otra familia, que con sangre, no es la tuya, y te acompaña por un trecho. Que unas veces, andas más y otras veces, andas menos. Como mejor puedes, vas, y de bien acompañado otras, andas tan ligero que parece que no está y caminas muy solo. Por eso, me gusta sentarme a dibujar, que de trazo en trazo voy, y miro desde tan lejos que todo me queda atrás. Poco importa, si es que voy, o si es que vengo. Que parece que no estoy, y estar sólo, es un vuelo. Mª Jesús Campos http://mjcampos.blogspot.com/


Inmaculada García Haro

CENTROS HAIKUS DE INMACULADA GARCIA HARO

I Hay en mi centro un volcán a la inversa para tu lava. II Tu hilo pasó el centro de mi aguja. Cosió mis labios. III El ojo oscuro Buscó tu aguja blanca Perdió su centro. IV Buscas el centro Portas semen bendito Maldigo el día. V Desde tu vértice El centro me atraviesas Hacia el abismo. VI Ciudad-centro. En un hotel cualquiera Fuimos furtivos.


Inés María Guzmán

LA MUJER SIN NOMBRE En un lugar los vuelos hacia el norte, perdidos. Y en la cabeza mora un pájaro de ensueños. Acá en el Sur discurre, se refugia en su hábitat, -ciudad indefinida de las letras impresasYa no quiere la espuma del mar, tampoco nieve, ni aguacero, ni vientos. Es la mujer sin años, sin pasado y sin nombre, aunque se agolpa todo de repente en su estampa. Su mirada se pierde por entre los objetos apilados, que declaran que allí existió su castillo. Pero no quiere un nombre, no se llama su nombre. Ella es la sombra abstracta de su perfil rebelde . Y hasta puede reírse en el mismo momento de su furia de siglos. Cuando sus ojos abre, el cielo se descubre a pesar de sí misma. Inés María Guzmán


Mª Carmen Guzmán

SOLSTICIO Cuando el día y la noche se quedan hermanados en esa noche mágica, solsticio de verano, cuando se abren las puertas del misterio y se quema lo inútil, y lavas los miasmas en la orilla del mar, que complaciente olvida sus furores, cuando la voz se expande en el espacio, cuando suena un concierto de voces incorpóreas, cuando los elementos se funden en un cosmos, allí, sobre la arena, como un dios inasible, te vi danzar con alas en los pies y corona de conchas ambarinas. Aquella noche mágica tú me abriste la puerta del misterio, después, sólo quedó ceniza sobre la arena fría. Tinieblas esperándote más allá de los muros, de las rocas. Tus manos anhelantes hacen temblar las piedras del puente que te lleva hacia el abismo, insondable, maldito… ¿Qué existe al otro lado? ¿El terror de la nada? ¿Otro camino abierto a la ventura? Pero tú, con la fuerza que inspiran las ansias de tu alma derrumbas las barreras, y al fondo hay una puerta luminosa. M. Carmen Guzmán


Encarna León

CON TUS SUEÑOS DE CIMAS Estamos en Diciembre como todos los años, y ha comenzado el vaho a escribir los cristales poniendo notas dulces de Navidad caliente, y yo recuerdo ahora, aquel otro Diciembre un poco ya lejano, donde no percibía los inocentes cantos de zambomba y trompeta, ni la ornamentación dorada o de arco-iris que empezaba a nacer por todas las esquinas. No percibía el frío de la estación del tiempo, ni las dulces rosquillas, ni el olor a jengibre. Yo no me daba cuenta que el año terminaba, sólo que tú existías caldeando mis pasos, que tú me alimentabas con tiernos mazapanes de un amor que nacía brotado como agua. Yo no temía al frío del invierno presente porque un perpetuo fuego surgía misterioso de tus manos de hombre y tú me calentabas con tu manto de vida, con tus sueños de cimas, y yo permanecía en un constante brillo.

Artificios de Otoño. 1995 Encarna León http://perso.wanadoo.es/encarnaleon


Mónica López Bordón

MÓNICA LÓPEZ BORDÓN. Nace en Las Palmas de Gran Canaria en 1976. Reside en Alcalá de Henares (Madrid) y fue creciendo en el Bierzo (Toral de los Vados). Poeta, escritora y periodista. Licenciada en Ciencias de la Información (Periodismo) y Licenciada en Teoría de la Literatura (ambas en la Universidad Complutense de Madrid). Actualmente es Directora de Comunicación de Grupo Cero, Coordinadora de Prensa, Comunicación e imagen de ACEDAP y Columnista del periódico Puerta de Madrid. Ha publicado los libros de poesía: “MitosAzules” (en colaboración, 2004), “Árboldesol” (2007). Colabora con revistas nacionales e internacionales: Resonancias (Francia); Paralelo 30 (Brasil); La Urraka (Chile); Letralia; Baquiana, Luces y sombras; Constantes vitales; Poesía Galicia, Calicanto, Reflejos… Premio Sarmiento de Poesía 2010. Premio Érato de Poesía 2010. Premio Internacional de Poesía Ángel Miguel Pozanco 2009 Premio Nacional de Poesía Hernán Esquío 2006. Sitios Web: www.monicalopezbordon.com http://vivirparacontarlaconpoesia.blogspot.com http://lacomunidad.elpais.com/monicalopezbordon

SI LA VOZ SE SINTIERA CON LOS OJOS Tocas en mis costados el laberinto y todas sus sendas ceñidas al color de tu voz y al tacto ondulado de tu vista. Si la voz se sintiera con los ojos, cáliz desquitado en las carcajadas anegadas del llanto vacío de hoy, del día que se acaba. Atiéndeme, se va mi fuerza haciendo nube, te miro y no llego, amor en las palabras. Te digo: espérame… cuando ya, otro rostro, nos sonríe. Mónica López Bordón


María Monjas

EL CONFORMISTA Todo aquello que no haces descuenta puntos Saludar Sonreír Reír Contar Cantar Compartir Desear Dar alegría Alegrarte Besar Bromear Agradecer Ceder Perdonar Pedir mil perdones Mostrar, demostrar, contar un chiste, chillar, saltar, ¡armar la marimorena! Todo aquello que no haces descuenta puntos No me extraña que lleves esa cara de pasmado todo el día; debe de ser frustrante vivir continuamente en números rojos María Monjas

HAIKU Dicen que eres una perdida, amor y no te buscan María Monjas


Filomena Romero

EL CHILINDRO A María Victoria Atencia Sobre el cristal el vaso -reflejando el momentoy en él, a media tarde, el agua con sus luces de plata, oro y perfume. Un ramillete apenas, tallos de primavera, hojas tiernas y verdes, flores en eclosiones descubiertas cortadas al azar. Ramitas de chilindros deshojaban sus flores sobre el cristal luciendo los reflejos sutiles. Su blancor como un himno en su dulce cadencia se balancea en brazos de un aire suspendido. Pétalos transparentes. Apenas si volaban de un cáliz germinado de etéreo olor sublime posándose en la mesa. Y formaban palabras limpias, almibaradas, cimbreantes, serenas, en un decir sin nombre. Volátiles blancuras de exquisita fragancia mecida por contornos de voces ideales.

FILOMENA ROMERO (Inédito. Del libro “Instantes con olor a mandarina”)


Margarita Souviron

NO SE MUERE LA ROSA QUE ME DISTE

No se muere la rosa que me diste aquel día de enero y madrugada, sigue fresca, reciente y apretada, de roja cabellera luce y viste. Me levanto al aroma, que me insiste, y me la encuentro alegre, engalanada; al acostarme aún sigue encarnada, tan tiesa, bella y plena…, no es despiste. Me imagino encontrarla un día rota, pero sigue impecable…, y sigue…, ¿viste? no envejece, ni achica, ni se agota, no me explico por qué, pero resiste; en ella late lo que a mí me brota: No se muere la rosa que me diste. Margarita Souviron


Noemí Trujillo

Lejos de Valparaíso El amor es un viaje mágico y doloroso por el interior del cuerpo humano. En el caso de Noemí Trujillo, la metáfora se hace realidad, pues un viaje casual de su marido —a Chile, por ejemplo—desencadena en ella toda una cadena de reacciones químicas que la conducen a la soledad del papel en blanco y a viajar en sus versos por el país del amor, que está mucho más cerca y mucho más lejos, mucho más nunca y siempre, mucho más arriba y debajo, que esa franja estrechísima de terreno entre los Andes y el Pacífico donde nació Pablo Neruda hace ya ciento cinco años. El amor es un viaje en el que acabas roto, desvencijado, hecho trizas, y esa sensación de ir fragmentándose en pedacitos conforme piensa uno que va avanzando no se experimenta tan sólo en el cerebro, sino en todas y cada una de las partes del cuerpo, incluso en los ovarios. Tras la oscuridad, la partida y la espera todo acaba en llegada y luz, aunque en esa llegada y en esa luz haya matices de todos los colores, desde el verde de la esperanza hasta el negro del abismo. Pero eso es el amor: un viaje al fondo de la noche en el que se funden integración y desintegración en un mismo crisol, del mismo modo que la materia y la antimateria se dieron cita en el big bang para poblar el universo. Noemí nos da cumplida cuenta de ese viaje mágico y doloroso en el libro que empieza donde terminan estas líneas cariñosas y cómplices. LUIS ALBERTO DE CUENCA, fragmento del prólogo de Lejos de Valparaíso

No me comprendes. No ves mariposas desesperadas secándose en mis entrañas. No ves mis pechos en llamas, prendidos de ti cuando faltas. Dices que mi felicidad no está en tu camino. Mi vientre sigue vacío. Noemí Trujillo

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Revista Terral 1 poesia1