Page 1

Stella Maris Edici贸n N掳 117

Octubre 2015

Mes de la Familia


Stella Maris 2

Nº 117 - OCTUBRE 2015

sumario Portada “Mes de la Familia”

1

Sumario

2

Editorial “ Aprovechemos la Nueva Oportunidad”

3

¿Cuál es el estilo de Iglesia que necesitamos para nuestros tiempos?

4-6

Entrevista Monseñor Santiago Silva, Obispo Castrense de Chile

7-8

La Teología de la Creación en Laudato Si

9 - 10

Catequesis, Cambio de Época y Catecumenado 11 y 14 STELLA MARIS REVISTA DIOCESANA BIMENSUAL Nº 117 SEPTIEMBRE 2015 Domicilio Legal Chacabuco 1701, Valparaíso Fono 2255538 Fax 2254452 E-mail revistastellamaris@iglesia.cl

Director Monseñor Rafael Osorio Cofré

Editora y Periodista María Eugenia Quitral V.

Colaboradora Ana María Carvacho E. Paula González R.

Diseño e Impresión Imprenta Comercial El Mercurio de Valparaíso S.A.P.

Gráficas Diocesanas

12 - 13

Misericordiosos como el Padre

15 - 16

Testimonios de Conferre

17 - 18

El “Arte de Acompañar”

19 - 21

Decretos

22

Aniversarios

23

Obras Santuario de Lo Vásquez

24


Editorial

Stella Maris Nº 117 - OCTUBRE 2015

Aprovechemos la nueva oportunidad

L

os santos y santas de la Iglesia nos enseñan a ver toda la vida y todo en nuestra vida como una oportunidad que Dios nos da para servirlo, servir a los hermanos y hermanas y también para nuestro crecimiento humano y espiritual. Todo: las alegrías y las penas, la pobreza y los bienes, la salud y la enfermedad. Si tratamos de mirar estas realidades tan concretas del diario vivir desde la perspectiva de nuestra Fe en Jesucristo muerto y resucitado, y desde la mirada de la Virgen Santísima en las Bodas de Caná y al pie de la Cruz, todas ellas se nos presentan como “una nueva oportunidad”. ente desgracia Escribo esto a propósito de la reciente de las comunidades de la 4ª. regiónn terriblemente aremoto. Para azotadas por el terremoto y maremoto. nosotros es la gran oportunidad de agradecer enerosamente y retribuir la ayuda que ellos generosamente nos han dado en momentos muyy dolorosos y dio del 12 y 13 particularmente en el gran incendio de abril de 2014. nsamiento: “de Espontáneamente nos viene el pensamiento: moto, de nuevo nuevo terremoto, de nuevo maremoto, ntando dinero. recolectando ayuda, de nuevo juntando abe. Pero todo ¿Hasta cuándo?”. Sólo Dios lo sabe. rnos sobre la esto es un llamado “a empinarnos an perspectiva realidad” para mirarla en la gran del Amor fiel y providente de Dioss que nos rnos y a invita una vez más a desprendernos compartir. amos A medida que vamos viviendo vamos estro “acumulando terremotos” en nuestro caminar. Y el miedo y la sensaciónn de on inseguridad nos van enseñando, con

Santa Teresa de Ávila, que “Nada te turbe, nada te espante, todo se pasa, Dios no se muda. La paciencia todo lo alcanza. Quien a Dios tiene nada le falta. Sólo Dios basta” Sólo Dios es la Roca de nuestra vida y salvación. Sólo en Él encontramos verdadera seguridad y certezas. Mientras tanto, empeñémonos en entregarnos a Él y a los demás. Con mi afecto y Bendición,

Gonzalo Duarte García de Cortázar ss.cc. Obispo de Valparaíso.

3


Reflexión

Stella Maris 4

Nº 117 - OCTUBRE 2015

¿Cuál es el estilo de Iglesia que necesitamos para estos tiempos? Por María Eugenia Quitral V., Periodista

T

al como se mencionó en el número pasado de la Revista Stella Maris1, continuaremos analizando diferentes puntos de las Orientaciones Pastorales Nacionales que nos acompañarán en el andar de nuestra Iglesia hasta el año 2020. Recordemos, que en el número pasado, se abordó con el padre Renzo Ramelli, Licenciado en Teología Pastoral y Párroco de la Parroquia San Pablo de Placilla el significado de su título “Una Iglesia que escucha, anuncia y sirve” y el texto que las inspiró (Mateo 14, 22-33). Este número lo puede encontrar en el Sitio Web del Obispado de Valparaíso www. obispadodevalparaiso.cl En esta publicación, seguiremos conversando con el padre Renzo Ramelli sobre los desafíos que nos plantean estas Orientaciones Pastorales Nacionales y qué estilo de Iglesia necesitamos para responder a nuestros tiempos.

¿Qué desafíos nos plantean las nuevas Orientaciones Pastorales Nacionales? Hay dos desafíos muy importantes. El primer desafío es reavivar nuestra experiencia de fe y el segundo es producir procesos de conversión pastoral. Ambos desafíos están muy ligados. El primer desafío se relaciona con mirar la realidad con ojos distintos, con ojos de la fe; la mirada de la fe es capaz de poder descubrir a Dios presente en esta realidad. Nosotros no somos sociólogos, periodistas, sino que somos personas de fe, lo que podemos aportar no es un análisis de la realidad sino poder aportar una mirada de fe de la realidad. Esta mirada de la fe implica dos cosas: por un aparte identificar la presencia de Jesucristo en esta realidad, luego poder interpretar su presencia, qué es lo que está diciendo

Jesús de esto, después dejarnos impulsar, es decir, para dónde nos lleva esta realidad y, por último, interpelarnos, qué nos pedirá él de nosotros. Para esto necesitamos la fe. Pero por otra parte, la fe no es sólo mirar a Jesús sino que también es mirar como Jesús mira la realidad. Entonces, ahí se produce el diálogo con las diferentes realidades que estamos viendo y que como Iglesia podemos dialogar. El segundo desafío es la conversión pastoral que está íntimamente ligada con el anterior. La conversión pastoral no parte de un examen de conciencia si no que parte de este discernimiento, de descubrir a Jesucristo en esta realidad. El Papa Francisco y la Iglesia en Chile, nos invitan a ser una Iglesia en salida para así ser de verdad una Iglesia en estado de misión permanente; y para esto se requiere cambiar ciertas estructuras. Esta conversión pastoral es en función de la Misión; y para la Misión es fundamental poner todo nuestro esfuerzo, nuestros tiempos, nuestro empeño en ser testigos del Reino. Tal como lo decíamos en el número anterior de esta revista queremos ser una Iglesia que escucha, que anuncia y que sirve y para esto hay que cambiar ciertas actitudes, ciertas estructuras pastorales que a veces no permiten la adecuada transmisión de la fe. Como dicen algunas personas, la Iglesia y la pastoral de nuestra Iglesia, con estas orientaciones pastorales está entrando en un proceso de reforma. La gran invitación que se nos hace, es entrar en un profundo discernimiento de conversión, entrar en un proceso de cambio, que ojalá al final de este período podamos captar qué nos estará diciendo Dios. ¿Cómo trabajar estas Orientaciones Pastorales

1 Revista Stella Maris n° 116, julio 2015, páginas 4 y 5. “¡Ánimo. Soy yo! No tengan miedo”. Orientaciones Pastorales Nacionales: Una misma inspiración con planificaciones locales.


Reflexión Comentario en nuestras comunidades? El tema es generar una espiritualidad, poder avanzar e ir suscitando esta fe. Cuesta salir de lo que ya hemos descubierto como bueno, de lo que ya nos ha resultado, a veces las cosas buenas pueden ser la gran traba. La pregunta es ¿cómo poder generar una espiritualidad que nos lleve a cruzar a la otra orilla? Hay pasos muy concretos para poder programar este paradigma pastoral. Lo primero es que cada comunidad identifique lo que Dios está haciendo en su entorno, dónde Dios está actuando, dónde está generando vida; segundo, poder identificar algunos sujetos, por quién Dios está haciendo estas cosas, quiénes son los agentes de esta obra, y poder dialogar con ellos y escuchar lo que están haciendo los otros, poder ponernos de acuerdo con ellos, trabajar con ellos y realizar acciones con ellos; para después meditar internamente qué debemos cambiar para estar al servicio de estas personas.

Stella Maris Nº 117 - OCTUBRE 2015

del otro, no sólo ver sino que involucrarse, pero no sólo escuchar al otro sino que escuchar lo que Dios está diciendo por medio del otro. Una Iglesia que escucha es una Iglesia que quiere ser discípula, que quiere aprender a discernir, que se ha dedicado a un discernimiento y a un diálogo permanente con su entorno. RIE: El segundo rasgo de esta Iglesia es una Iglesia que ríe, que goza, que disfruta, que se alegra, que festeja, que celebra su fe, que está muy contenta y que ojalá se le note que hemos contemplado que Dios está presente.

¿Cuál es el estilo de Iglesia que necesitamos para estos tiempos? ¿Qué queremos hacer? es una pregunta que responde a nuestras acciones; ¿para qué hacerlas? responde a una finalidad; sin embargo, también hay una tercera pregunta y es ¿cómo hacemos las cosas?, ¿cuál es el estilo para hacer las cosas en la Iglesia? y de ella surgen los criterios pastorales. En la Asamblea Eclesial Nacional empezamos a meditar ¿Cuál es el estilo de Iglesia que necesitamos para estos tiempos? Podemos sintetizar en seis rasgos el estilo de esta Iglesia. ESCUCHA: El primer rasgo que aparece es el de una Iglesia que Escucha. Escuchar es ponerse en el lugar

CAMINA: La tercera es una Iglesia que camina, que está en constante dinamismo, una Iglesia que se está repensando. El que camina también significa que

5


Stella Maris 6

Nº 117 - OCTUBRE 2015

Comentario Reflexión

va haciendo historia con otros pueblos, con otras personas, con otros sujetos de la sociedad. Muchas personas hoy día, no creyentes, están construyendo una sociedad más justa, están aportando a la humanización; y nosotros como Iglesia queremos caminar con ellos. Es muy importante caminar, cuando uno lo hace empieza a encontrarse con el otro, contamina menos, disfruta más. Esa Iglesia que camina también tiene esos rasgos, de hacerse más humana, de hacerse más del encuentro, más de lo cotidiano. QUE DA LA MANO: Una Iglesia que da la mano, es la que se hace compañera de otros grupos, de la persona, de distintas realidades, que se hace solidaria, que se hace hermana, que trabaja con otro, que tiene un liderazgo compartido.

ABRAZA: una Iglesia que abraza, que sea tierna, misericordiosa. El papa Francisco invitó para el próximo año a un año de la Misericordia y todo esto, una Iglesia que escucha, que ríe, que camina, que da la mano, se arrodilla pero que no abraza, no sirve de mucho. Nuestro gran rasgo tiene que ser el abrazo, la Iglesia de la Misericordia, la Iglesia del perdón, la Iglesia de la empatía, la Iglesia de la inclusión.

SE ARRODILLA: La Iglesia se arrodilla ante lo sagrado y cuando la Iglesia quiere ser solidaria es porque se arrodilla ante la dignidad de cada persona que es sagrada. Queremos ser una Iglesia que se arrodilla en su manera de amar, no sólo se arrodilla para abrazar sino que se arrodilla para amar porque en el otro, la actitud de servicio, la valoración del otro porque es sagrado es un rasgo muy importante.


Comentario Entrevista

Stella Maris Nº 117 - OCTUBRE 2015

Monseñor Santiago Silva, Obispo Castrense de Chile

El Evangelio como Palabra que humaniza Por Paula González R., Colaboradora Después de 13 años como Obispo Auxiliar de Valparaíso, el pasado 7 de julio Monseñor Santiago Silva Retamales fue nombrado Obispo Castrense de Chile.

M

onseñor Santiago Silva fue 13 años, Obispo Auxiliar de Valparaíso, tiempo en el que también se desempeñó como secretario general de la Conferencia Episcopal de Chile por tres años y como secretario general del Consejo Episcopal Latinoamericano, CELAM por 4 años. Con ocasión de haber dejado su cargo para asumir su ministerio episcopal en servicio de las Fuerzas Armadas y Carabineros de Chile, es que conversamos con él sobre su paso por el Obispado de Valparaíso y los desafíos que vienen como Obispo Castrense. Lo primero que nos manifiesta Monseñor Santiago Silva es que el servicio de Obispo Auxiliar depende del Obispo titular de la diócesis, en este caso de Monseñor Gonzalo Duarte, quien fue el que le pidió se responsabilizara de la pastoral de la diócesis como Vicario de Pastoral, junto a un equipo de su confianza. “Es un servicio muy propio nuestro, de sacerdotes y obispos, pues la Iglesia tiene la tarea encomendada por Jesús de Evangelizar. Fue una linda experiencia, pues se conoce mucha gente, se palpa la fuerza viva que tiene la diócesis. Exige disponibilidad y capacidad de ir aprendiendo de los propios errores”, explicó. En esa calma que trasmite Monseñor Silva nos comenta que como en todo trabajo hay momentos de mayor o menor complejidad, siendo las reuniones las que

más tiempo llevan y cansan, pero al mismo tiempo las más fructíferas y reconfortantes. “Son precisamente los encuentros para preparar el plan pastoral de la diócesis las que dejan los mejores recuerdos. La capacidad de escuchar nos permite percibir el paso de Jesús por las personas y cómo habla por ellos, para enfrentar conflictos, animar comunidades y plantear desafíos nuevos”, afirmó. Sobre este nuevo desafío que enfrenta, Monseñor Silva manifiesta que lo tomó de sorpresa, pues no esperaba este nombramiento del Santo Padre. “Ya he tomado contacto con varios de mis hermanos capellanes de las Fuerzas Armadas y Carabineros de Chile y también con muchos de sus miembros. Hay una aspiración común de servir a Jesucristo anunciándolo en el mundo militar y policial. Hay expectativas pastorales interesantes y deseos de trabajar en comunión”. Y es por ello que principalmente espera dos cosas, que, por supuesto, no son las únicas. “Por un lado, centrar nuestra vida pastoral y espiritual en la Palabra de Dios que la Sagrada Escritura contiene. Creo que es una fuerza de significado y una fuente de fortaleza tal que nos lleva a caminar a pesar de las múltiples dificultades que pueda haber. Lo segundo es presentar el Evangelio como Palabra que humaniza, es decir, que al hacernos cristianos, nos hace mejores personas, nos da un conocimiento más profundo de uno mismo, nos dispone al servicio de los demás”. Por su sencillez, humildad, deseamos que tenga el apoyo de todos los estamentos con los que se relacionará para que continúe en el camino que Dios ha planeado para él.

7


Entrevista

Stella Maris 8

Nº 117 - OCTUBRE 2015

Creo en Jesucristo, fuente de misericordia y de paz… A continuación pasajes de la Homilía en la que Monseñor Santiago Silva tomó posesión del Obispado Castrense el pasado 12 de Septiembre. “En el mes de mayo, el Papa Francisco me pidió asumir el servicio de obispo Castrense de Chile. Lo he aceptado con gusto, aunque no sin sorpresa, confiando en el Señor Jesús que podremos construir cada vez más un presbiterio de capellanes y agentes pastorales en comunión para la misión”. “Desde que se dio la noticia (7 de julio recién pasado) hasta hoy, no he recibido sino una grata acogida de mis hermanos capellanes y de los miembros de las Fuerzas Armadas y Carabineros de Chile con quienes me he encontrado. Agradezco la disposición de todo el personal del Obispado castrense para abordar el hermoso desafío de anunciar la vida nueva que el Resucitado nos ofrece”. “A la luz de lo reflexionado sobre el texto de Lucas de nuestra Eucaristía y teniendo presente el encargo pastoral que asumo, permítanme finalizar con una profesión de fe”. “Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios que, al hacerse ser humano como nosotros, nos reveló las preferencias de su Padre Dios por los pobres, los desvalidos, los que sufren, por la naturaleza humana dañada que ansía salvación. Ellos, porque son los preferidos de su Padre, son la preocupación más importante de Jesús. A nosotros, sus discípulos, nos pide acciones fraternas que muestren nuestra cercanía, que nos lleven a compartir con ellos los bienes de la tierra y del país y el gozo de creer en el Resucitado que venció todo egoísmo”. “Con la Iglesia, creo en la misericordia que recibimos de Dios y que debemos ofrecer al próximo, particularmente al enemigo y a quien nos odia. La misericordia o la compasión es la única fuerza que, establecida la verdad y la justicia, hace realidad la reconciliación y suscita conductas y sistemas sociales al servicio de débiles y desposeídos”. “Creo que tenemos un solo Juez, Dios Padre,

que conoce la intimidad de nuestra conciencia y que su juicio no es para condenarnos, sino para levantarnos. Ese Juez, por su Hijo Jesús, ya pagó por nuestros pecados. Su Hijo ahora vive resucitado para ofrecernos siempre segundas oportunidades que con su Vida nueva hagan nueva nuestra vida”. “Como miembro de la Iglesia, creo en la fuerza transformadora de la gracia de Dios que recrea a seres humanos, a familias y comunidades, cimentándolos en valores radicalmente humanos: la paz edificada sobre la justicia y la equidad; el valor incuestionable de la vida humana en cuanto don de Dios; el respeto irrestricto por el otro y su derecho a ser escuchado. Creo en la fuerza humanizadora del Evangelio”. “Creo con esperanza que los frutos malos de una persona, pueden llegar a ser buenos, pues el corazón, el que sea, puede escuchar a Dios y cambiar. Creo en la sinceridad de su arrepentimiento, en la restitución que restaura la justicia quebrantada y en el compromiso por el bien de todos. Creo en vidas y familias que, luego de tempestades, vuelven a reconstruir sus relaciones en cimientos que resisten la cotidianidad de la vida, buscando caminos de manifestación renovada de su cariño y de realización de su proyecto familiar”. “Tengo la certeza que las Fuerzas Armadas y Carabineros de Chile están preparados para luchar con la más poderosa de las armas: el servicio a la paz y a la integridad de la identidad nacional. Así como Jesús nos pide, no se trata sólo de palabras, sino de acciones concretas en servicio de la ciudadanía, manifestando con hechos el deseo de vivir de cara a las necesidades de la gente, particularmente de aquella que sufre por catástrofes naturales. Tengo la certeza de que en la familia castrense de Chile existe el compromiso irrenunciable de servir a la patria en todo momento y situación y –para quienes creemos en Jesucristo– de hacerlo siguiendo a Aquel que dijo que su vida se explicaba, porque vino a darla para servir y no para ser servido (Mt 20,26-28)”.


Comentario

Stella Maris Nº 117 - OCTUBRE 2015

Algunas pistas para su estudio

La teología de la creación en Laudato Si Juan Pablo Espinosa Arce , Profesor de Religión y Filosofía (UC del Maule), Magíster© en Teología Fundamental (PUC), Laico Diócesis de Rancagua

Algunos presupuestos La segunda encíclica del Papa Francisco, Laudato Si (LS), promulgada el 24 de Mayo del presente año, nos llega como un regalo y un desafío en medio de la crisis ecológica y ambiental en la que nos encontramos inmersos. Son muchos los elementos que se pueden estudiar y reflexionar en este documento, pero en esta edición de Stella Maris nos abocaremos a proponer algunas pistas para el estudio de la Teología de la Creación la cual la leeremos desde el Capítulo II de LS, el cual lleva por título “El Evangelio de la Creación”, presente entre los números 62-100. Es interesante que Francisco hable del Evangelio de la creación, es decir, aquello que es creado por Dios es una buena noticia que está destinada a ser anunciada a toda la humanidad y a toda las creaturas. Francisco al abordar esta dimensión teológica, pretende en un primer lugar presentar “la riqueza que las religiones pueden ofrecer para una ecología integral y para un desarrollo pleno de la humanidad” (LS 62), a lo que se suma el “construir una ecología que nos permita sanar todo lo que hemos destruido” (LS 63) y el “buscar juntos caminos de liberación” (LS 64) en medio de los desastres ecológico-sociales de esta época. Dios creador del mundo y de la persona humana Este primer nivel de reflexión nos ubica en una tesis fundamental: Dios es el creador del mundo. Esta creación,

nos dice Francisco, “es más que decir naturaleza, porque tiene que ver con un proyecto del amor de Dios donde cada criatura tiene un valor y un significado” (LS 76). Junto con definirla como proyecto, Francisco habla de la creación como “don que surge de la mano abierta del Padre de todos” y “como una realidad iluminada por el amor que nos convoca a una comunión universal” (LS 76). El amor ‘excesivo’ de Dios, aquél que supera toda lógica humana y que por eso mismo es don (regalo) se manifiesta no sólo para la naturaleza, para la razón, sino que afecta a todas las creaturas que componen esta comunión universal que está sustentada en la acción del Padre de todos. Este mundo creado por Dios, nos dice el libro del Génesis que a los ojos de Dios es profundamente bueno (Cf. Gn 1,4.10.12.18.21.25.31). Decir que la creación es un proyecto lleno de bondad, viene a superar lo que Francisco llama los “dualismos malsanos” (LS 98). ¿A qué está haciendo referencia Francisco cuando sostiene que existen dualismos mal sanos? La doctrina judeocristiana sobre la creación, tuvo que enfrentarse a dos corrientes que amenazaban con mal interpretar la fe en el único Dios creador. Por un lado el dualismo el cual sostiene que existen dos principios creadores, uno bueno y otro malo. Para nuestra fe sólo existe un principio creador, Dios, que es esencialmente bueno. El dualismo también sostiene que todo lo que es materia es malo, esto por su fragilidad, por la muerte, por la finitud. Por el contrario lo divino sería lo único bueno. En

9


Stella S tella aM Maris aris 10 10

Nº 117 - OCTU OCTUBRE UBBRE U RE 22015 0155 01

clave de fe vamos a sostener que el Dios crea todo bueno como lo hemos afirmado anteriormente. Es más, Dios ama todo lo que ha salido de sus manos, y lo ama tal cual es. La segunda doctrina con la que tuvo que enfrentarse el cristianismo es el panteísmo, lo cual sostiene que todo es Dios, no habiendo una diferencia entre Creador y creatura. Nuestra fe confiesa que Dios trasciende infinitamente al mundo, y que este último posee una realidad distinta a la de Dios, sin embargo Dios no está lejano del mundo. La misma Encarnación, el que Dios se haya hecho hombre lo atestigua. En relación a este panteísmo, Francisco sostiene que “el pensamiento judío-cristiano desmitificó la naturaleza. Sin dejar de admirarla por su esplendor y su inmensidad, ya no le atribuyó un carácter divino” (LS 78). Un segundo elemento en este primer nivel es mencionar el hecho de la creación de la persona humana, la cual es la cima de todo el proyecto creacional de Dios, es más, es la única creatura que posee la dignidad de ser imagen y semejanza de su Creador (Cf. Gn 1,26-27). Francisco nos recuerda que esta afirmación de la creación a imagen y semejanza nos permite comprender que el ser humano “no es solamente algo, sino alguien. Es capaz de conocerse, de poseerse y de darse libremente y entrar en comunión con otras personas” (LS 65). La persona humana ha sido concebida “en el corazón de Dios y por eso cada uno de nosotros es el fruto de un pensamiento de Dios. Cada uno de nosotros es querido, cada uno es amado, cada uno es necesario” (LS 65). Si debiésemos buscar una síntesis de la antropología teológica propia del judeocristianismo, hemos de sostener junto con Francisco que el hombre es un “ser personal” (LS 81). Que sea persona significa que establece relaciones recíprocas “con Dios, con el prójimo y con la tierra” (LS 66), pero será con Dios con quien establezca “la relación de un Tú a otro tú” (LS 81). Los elementos anteriores nos llevan a sostener que en la tradición bíblica “no se da lugar a un antropocentrismo despótico que se desentienda de las demás criaturas” (LS 68), es decir, la persona debe saber convivir en una comunión universal con todos los demás seres que componen su historia. Es gracias al encuentro-con-los-otros que en nosotros se logra una identidad socialmente construida, que es en definitiva “una identidad personal, capaz de entrar en diálogo con los demás y con el mismo Dios” (LS 81). La creación acontece por la Palabra: Cristo y la creación Un elemento central de la doctrina cristiana sobre la creación es que en ella actúa toda la Trinidad (El Padre crea por su Palabra que es Cristo y santifica y anima lo creado gracias al Espíritu Santo). En esta segunda parte de nuestras reflexiones, queremos poner nuestra mirada en la persona de Cristo y cómo Él participa del acto creacional. Francisco sostiene en Laudato Si “que el mundo procedió de una decisión, no del caos o de la casualidad, lo cual lo enaltece todavía más. Hay una opción libre expresada en palabra

Comentario Reflexión

creadora” (LS 77). ¿A qué hace referencia Francisco cuando habla de que el mundo procedió de una palabra creadora? Para responder a esta pregunta hemos de leer el relato de Génesis 1, el llamado “relato creacional”. En él hay un elemento que constantemente se repite: ¡Dios pronuncia su palabra y las cosas son creadas! El origen del mundo tiene su inicio con el “Dios dijo… y las cosas fueron” (Cf. Gn 1,3.6.9.11.14.20.24.26). El teólogo español Juan Luis Ruiz de la Peña sostiene que este pronunciar de Dios se conoce como el “ruajElohim”, el espíritu vital que procede de la “garganta” de Dios. La creación así tiene un carácter dialógico por el que se manifiesta la relación Creador – creatura que anteriormente estudiamos. En la creación del mundo está aconteciendo una revelación, una comunicación de Dios hacia lo creado. Es el proceso de autodonación de Dios que se mueve en amor por el mundo y por la persona. Un último elemento en torno a este carácter dialógico. Lo que hace que la persona sea imagen y semejanza de Dios es justamente el que posee la “ruah”, el Espíritu de Dios que da lugar a la relación de Tú a otro tú de la que habla Francisco. Ahora bien, ¿cómo se relaciona la palabra creadora con la persona de Cristo? Para comprender esto, hemos de remontarnos al texto del prólogo del Evangelio de Juan (Jn 1). Si colocamos en paralelo el texto de Gn 1 y el de Jn 1, vemos que “la Palabra” ocupa un lugar fundamental. El cuarto evangelio nos dice que “en el principio existía la Palabra y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios” (Jn 1,1) ¿A quién se identifica con la Palabra? Jesucristo es la Palabra que estaba con Dios desde antes de la creación del mundo. Esta Palabra tiene una función creadora “todo se hizo por ella y sin ella no se hizo nada de cuanto existe” (Jn 1,3). Y esta Palabra funda la misma esencia del cristianismo: “Y la Palabra se hizo carne y puso su Morada entre nosotros” (Jn 1,14). Para abordar la “comprensión cristiana de la realidad” (LS 99), Francisco sostiene que “el destino de toda la creación pasa por el misterio de Cristo, que está presente desde el origen de todas las cosas” (LS 99). El Misterio de Cristo constituye el origen, el centro el fin de toda la historia de la salvación. En Cristo comprendemos que “una Persona de la Trinidad se insertó en el cosmos creado, corriendo su suerte con él hasta la cruz” (LS 99). Con lo anterior en definitiva se sintetiza todo lo que Francisco nos invita a reflexionar en su Encíclica “verde”. Con la mirada de Jesús sobre la creación, la realidad entera nos aparece amada por Dios. Con la Encarnación de la Palabra creadora nos damos cuenta de que somos importantes para el Creador, porque la Encarnación en definitiva es un proyecto de humanidad. Quedan muchas otras pistas para abordar más y mejor este documento magisterial. La tarea ahora le corresponde a las comunidades cristianas, las cuales y conscientes de su lugar en la armonía de lo creado, deben contribuir para que nuestra casa común sea respetada en su dignidad creatural, en esa que Dios le ha y nos ha concedido.


Reflexión Comentario Formación

Stella Maris Nº 117 - OCTUBRE 2015

Catequesis, Cambio de Época y Catecumenado... Comisión Diocesana de Catequesis

C

omo catequistas, muchas veces hemos recibido a hermanos que quieren bautizar a un hijo recién nacido o acompañar a niños, jóvenes y adultos que quieren recibir un sacramento. Generalmente, cuando hablamos de “catequesis” pensamos en lo que alguna vez también vivimos: “queremos recibir un sacramento: ¿Cuáles son los requisitos? ¿qué papeles debo presentar? ¿cuántas son las charlas? ¿deben venir los padrinos?”. Cuando llegamos a la oficina parroquial, muy pocas veces aparece el nombre de Jesús y el deseo de caminar en la Iglesia. La mayoría de las veces “se recibe el sacramento” y se recuerda como un día especial, importante; pero muy pocas veces, como un día transformador. En el mejor de los casos, por una buena experiencia, nos quedamos. Esta realidad, con más o con menos, es transversal a toda nuestra vida Eclesial y en la catequesis se puede constatar de modo muy concreto y visible: Algo pasa que los iniciados reciben contenidos y algún sacramento, pero no podemos hablar que en la mayoría de los casos los procesos introduzcan a discípulos y los conviertan en misioneros. La Iglesia de América Latina y el Caribe como fruto de los encuentros regionales de las Comisiones Episcopales de Catequesis ha publicado recientemente un documento que lleva por nombre “La Alegría de iniciar discípulos misioneros en el cambio de Época”. La presentación de esta obra es realizada, en mayo de este año, por el entonces Secretario General del CELAM y Obispo Auxiliar de Valparaíso, Mons. Santiago Silva Retamales. El documento sigue el mismo espíritu de nuestras Orientaciones Pastorales 2014-2020, en cuanto a que en pocas líneas (tres apartados) contempla con mirada de fe (n° 1-37),

discierne criterios de iluminación (n° 38-102) y propone nuevos horizontes para la catequesis (n° 103-145). El documento comienza con la premisa de que el Espiritu Santo no abandona a Su Iglesia en el discernimiento de los Signos de los Tiempos para construir la civilización del amor. Es por eso que el reconocimiento de un cambio de Época va acompañado de la búsqueda de nuevos paradigmas y horizontes para la catequesis actual. En el corazón del documento se plantea la necesidad de concebir la catequesis como un verdadero proceso de iniciación a la vida cristiana, teniendo en el catecumenado primitivo su fuente de inspiración y un modelo todavía vigente: ubicar la catequesis, tal como la concebimos hoy, en el lugar donde ella nació, o sea, dentro del catecumenado: el anuncio de la Palabra, la enseñanza de la Doctrina y la profundización de la fe (Cf. 3839). La oración, la celebración de la liturgia, los ritos, las demás prácticas, etc. no deben ser partes segmentadas de la preparación para un sacramento en específico, sino elementos de una iniciación que se orienten a una mistagogía o vivencia del misterio de Dios en la comunidad que celebra su pasión, muerte y resurrección y espera su segunda venida. Reconociendo que el catecumenado, como proceso de verdadera iniciación cristiana, es una de las mayores instituciones de la Iglesia de todos los tiempos, propone volver la mirada al RICA (Ritual de Iniciación Cristiana), desarrollando el itinerario de cuatro tiempos o etapas (n° 40. 44). Con el objeto de que nuestros pastores y catequistas reconozcan estas cuatro etapas y juntos podamos discernir el espíritu de la catequesis actual, exponemos lo que el documento señala entre los Sigue en la página 14

11


Formación Gráficas

Stella Maris 12

Nº 117 - OCTUBRE 2015

Gráficas

Diocesanas Mons. Gonzalo Duarte, en su homilía e del Te Deum Ecuménico reflexionó sobr y lia fami país, ad, anid lo que como hum comunidades estamos viviendo y cómo la celebración de estas Fiestas Patrias es ra una ocasión privilegiada para agradece que a Patri la en itar med y Chile Dios por queremos construir.

Una hermosa mañana acompañó la cerem onia en la que Mons. Santiago Silva Retamale s, quien fuera obispo auxiliar de nuestra diócesis por trece años, tomó posesión del Obispado Cast rense. Fue acompañado por familiares, sacerdote s, religiosas, diáconos y fieles que viajaron desde nues tra región.

Con una Eucaristía en la Iglesia Catedral se celebró el Día de la Vida Religiosa y se agradeció a Dios por el gran don de la Vida Religiosa femenina y se les expresó nuestro cariño a las hermanas.


Gráficas Formación

Stella Maris Nº 117 - OCTUBRE 2015

13

La Pastoral Juvenil Escolar realizó un Seminario sobre Liderazgo Cristiano en el Siglo XXI en el que se abordó el tema: Cómo cuidar la Casa Común más allá de un discurso verde.

Con la participación de laicos, diáconos permanentes y sacerdotes de las Diócesis de Melipilla, San Felipe y Valparaíso se realizó la Jornada de Formación para Celebraciones Dominicales en ausencia de sacerdote.

Para reflexionar y profundizar las Orientaciones Pastorales Nacionales es que se realizó el VI Congreso Misionero Diocesano. Junto a él, las comunidades han continuado viendo este tema en las Asambleas Decanales.


Stella Maris 14

Nº 117 - OCTUBRE 2015

Formación

Viene de la página 11

números 46-51. Las cuatro etapas son: - Pre-catecumenado: Es el tiempo del testimonio, diálogo, de búsqueda y de anuncio explícito de la persona de Cristo. No tiene duración definida, pues es el periodo del acercamiento a la experiencia de vida cristiana. Durante esta etapa tiene lugar el primer anuncio y, en el momento adecuado, será proclamado el Kerigma a aquellos que se acercan atraídos, aún sin saberlo, por la fascinación del Evangelio. Los que reciben el Kerigma sienten la llamada a la conversión y la fe por el primer encuentro con Jesucristo vivo. Al finalizar esta etapa se verifica la idoneidad y el deseo del candidato de continuar el itinerario comenzado. Se celebra el primer paso: ingreso al catecumenado, signación en la frente y, también, entrega de los Evangelios. - Catecumenado: es el tiempo dedicado a la catequesis y a la experiencia integral de la vida cristiana: confesión de fe, celebración, oración y cambio de vida personal y social. La catequesis es integral, centrada en el Palabra de Dios y en el conocimiento de la Historia de la Salvación. Desde la Palabra el catecúmeno irá descubriendo los dogmas de la fe, la forma de vida según el Evangelio, la celebración y la oración cristiana. Es tiempo de cambio de vida, por eso no se tiene prisa y puede durar un tiempo prolongado. Las celebraciones que acompañan este tiempo están descritas en el RICA. El segundo Grado o paso se da cuando el catecúmeno pide a la Iglesia ser admitido a los sacramentos de iniciación y se celebra el rito de elección. - Iluminación y purificación: Es tiempo de preparar

más intensamente el espíritu y el corazón del catecúmeno y se desarrolla de preferencia durante la cuaresma. Es un tiempo de conversión más intenso, de renovación espiritual y de preparación a la Pascua, para acoger los sacramentos de iniciación cristiana que se celebran en la noche pascual. Es un camino espiritual acompañado de varios ritos que se realizan dentro de las celebraciones litúrgicas de la cuaresma: los escrutinios y las entregas del símbolo y de la oración dominical. En la Vigilia Pascual los catecúmenos son acogidos en la comunidad para la celebración de los sacramentos de la iniciación cristiana con toda solemnidad y riqueza de la liturgia pascual, es el tercer paso. - Mistagogia: Se desarrolla sobre todo en el tiempo de la Pascua. Durante esta etapa aquellos que recibieron los sacramentos de iniciación hacen experiencia de vida cristiana activa, participativa y sacramental con el apoyo de nuevas catequesis. Se puede concluir la mistagogia propiamente dicha con la solemnidad de Pentecostés. En este proceso es necesario que la comunidad sea realmente acogedora y esté preparada para recibir a nuevos cristianos. Se espera que sea una comunidad de fe, misionera, testimonial y servidora del mundo. La convicción de estas etapas es que la Iglesia, con el catecumenado genera nuevos hijos y al mismo tiempo se va renovando internamente con el surgimiento de otros miembros que darán continuidad al mandato de Jesús: “vayan por todo el mundo y anuncien la buena nueva a toda la creación (cf. Mc. 16, 15)” (n° 51). Dios nos regale la valentía de ser una Iglesia que verdaderamente escuche, anuncie y sirva.


Entrevista Formación

Stella Maris Nº 117 - OCTUBRE 2015

Misericordiosos como el Padre

A propósito del Jubileo Extraordinario de la Misericordia (2015-2016) Diácono Gustavo Álamos Leal

“¡C

ómo deseo que los años por venir estén impregnados de misericordia para poder ir al encuentro de cada persona llevando la bondad y la ternura de Dios!” (MV, 5) Con estas palabras, en la Vigilia del segundo Domingo de Pascua pasado, el Papa Francisco ha convocado—por medio de la Bula Misericordiae vultus (MV)—un Jubileo Extraordinario de la Misericordia que se inicia el 8 de diciembre de este año. Será un tiempo especial de gracia que el Señor querrá regalarnos. Tendremos ocasión de experimentar, con toda su bondad, la misericordia del Padre, cuyo rostro se nos ha revelado en Jesús. Estaremos llamados, una vez más, a hacerla presente en la Iglesia, y a dar muestras de ella en nuestra sociedad actual. ¿Cómo describe el Papa la misericordia? Para el Papa, la misericordia es fuente de alegría y paz. Es el misterio de Dios Padre, que viene a nuestro encuentro en Jesús, y habita en nosotros por el Espíritu, especialmente cuando miramos con sinceridad al hermano, a la hermana. Es causa de la esperanza que tenemos de ser amados siempre por Dios, no obstante nuestro pecado. (cf. MV 1-2) ¿Cuándo se iniciará el Jubileo? ¿Cuándo culminará? Se inicia el 8 de diciembre de 2015, solemnidad de la Inmaculada Concepción de María, Madre de misericordia. Recordaremos las grandezas obradas por Dios en su Madre, fiel depositaria de su amor, y garantía del mismo para toda la humanidad.(cf. MV 3; 24) La fecha es significativa, también, como celebración de los 50 años de la clausura del Concilio Vaticano II. “La Iglesia Católica [...quiso] mostrarse madre amable de todos, benigna, paciente, llena de misericordia y de bondad para con los hijos separados de ella” (San Juan XXIII, 11 de octubre de 1962). Este acontecimiento ha marcado, y seguirá marcando, la ruta que la Iglesia está llamada a recorrer: una vía misericordiosa, que “se vuelca en una única dirección: servir al hombre […] en todas sus condiciones, en todas sus debilidades, en todas sus necesidades” (Beato Pablo VI, 7 de diciembre de 1965). Y

este servicio misericordioso, convencidos —todos— de que se realiza a Cristo mismo, el Verbo encarnado, presente en cada hombre, presente en cada mujer. (cf. MV 3-4) El Jubileo culminará el 20 de noviembre de 2016, en la Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo, en la esperanza de que “a todos, creyentes y lejanos, pueda llegar el bálsamo de la misericordia como signo del Reino de Dios que está ya presente en medio de nosotros”. (cf. MV 5) ¿Cuál será el signo del Jubileo? Será la apertura de la Puerta Santa, Puerta de la Misericordia. El Papa abrirá las Puertas Santas de las Basílicas Papales. Ha invitado a realizar el mismo gesto a los Obispos en sus respectivas diócesis, en la Catedral, o en algún templo importante (lugar de peregrinación, santuario). “El Jubileo, por tanto, será celebrado en Roma así como en las Iglesias particulares como signo visible de la comunión de toda la Iglesia”. (cf. MV 3) Un Jubileo de la misericordia, ¿por qué? Porque a lo largo de la historia, Dios se ha revelado como paciente y rico en misericordia. Dios ama al ser humano desde sus entrañas, “visceralmente”. Dios es Padre, con un corazón conmovido, que recuerda al de una madre. Su misericordia supera toda barrera temporal: es eterna, como eterna es su fidelidad. Dios Padre se nos ha mostrado así especialmente en “el” Hombre, en Jesús, humano rostro de la misericordia (Misericordiae vultus). “En Él todo habla de misericordia. Nada en Él es falto de compasión […] Los signos que realiza, sobre todo hacia los pecadores, hacia las personas pobres, excluidas, enfermas y sufrientes, llevan consigo el distintivo de la misericordia” (MV 6-8). Esta es nuestra experiencia al encontrarnos con el Señor, experiencia llamada a transformarse, por la acción del Espíritu Santo, en nuestro peculiar modo de vida: “Jesús afirma que la misericordia no es solo el obrar del Padre, sino que ella se convierte en el criterio para saber quiénes son realmente sus verdaderos hijos […] Él ha señalado

15


Stella Maris 16

Nº 117 - OCTUBRE 2015

la misericordia como ideal de vida y como criterio de credibilidad de nuestra fe. «Dichosos los misericordiosos, porque encontrarán misericordia» (Mt 5,7) es la bienaventuranza en la que hay que inspirarse durante este Año Santo” (cf. MV 9). Decir misericordia es decir amor, y no sólo decirlo: ¡vivirlo! “El amor […] nunca podrá ser una palabra abstracta. Por su misma naturaleza es vida concreta: intenciones, actitudes, comportamientos que se verifican en el vivir cotidiano […] Como ama el Padre, así aman los hijos”. (cf. MV 9) De ahí el lema del Jubileo: Misericordiosos como el Padre. Un Jubileo de la misericordia, porque ésta es la viga maestra que sostiene la vida entera de la Iglesia. Ella está llamada a ser el primer testigo veraz de la misericordia, profesándola y viviéndola como el centro de la Revelación de Jesucristo. La Iglesia se hace creíble a través del camino del amor misericordioso y compasivo, que comporta un ir más allá de la mera justicia. Evangelizar es anunciar a toda persona, sin distinción, la misericordia de Dios. Es motivar, con la fuerza del Espíritu, a reencontrar el camino de vuelta al Padre, en la convicción de que nuestra primera verdad es el amor de Cristo. De este amor, que llega hasta el perdón y al don de sí, la Iglesia se hace sierva y mediadora ante los hombres. Donde la Iglesia esté presente, ahí sea patente la misericordia del Padre. (cf. MV 10-12) ¿Qué nos propone el Papa para vivir este Jubileo? Son siete sus propuestas, como las “setenta veces siete” del perdón cristiano (cf. Mt 18, 22). 1. En el espíritu del Concilio, un encuentro más profundo y constante con la misericordia de Dios en la escucha contemplativa de su Palabra. (cf. MV 13) 2. Reconocernos peregrinos. Un signo concreto del Jubileo es la Peregrinación, tanto hacia una de las Puertas Santas como una experiencia personal de la misericordia (cf. MV 14), como hacia las periferias. “Es mi vivo deseo que el pueblo cristiano reflexione durante el Jubileo sobre las obras de misericordia corporales y espirituales. Será un modo para despertar nuestra conciencia, muchas veces aletargada, ante el drama de la pobreza, y para entrar todavía más en el corazón del Evangelio, donde los pobres son los privilegiados de la misericordia divina”. (cf. MV 15-16) 3. Una vivencia intensa de la Cuaresma jubilar, y en específico, de la Reconciliación. “Los Pastores, especialmente durante el tiempo fuerte de Cuaresma, [inviten] a los fieles a acercarse «al trono de la gracia, a fin de obtener misericordia y alcanzar la gracia» (Hb 4,16)”. El Papa enviará Misioneros de la Misericordia, sacerdotes encargados de hacer presente la Reconciliación y el

Entrevista perdón de Dios, en la Iglesia (cf. MV 17-18). 4. Llamadas particulares a la conversión de personas involucradas en crímenes y corrupción. “¡Este es el tiempo oportuno para cambiar de vida! Este es el tiempo para dejarse tocar el corazón. Ante el mal cometido, incluso crímenes graves, es el momento de escuchar el llanto de todas las personas inocentes depredadas de los bienes, la dignidad, los afectos, la vida misma […] Dios no se cansa de tender la mano […] Basta solamente que ustedes acojan la llamada a la conversión y se sometan a la justicia, mientras la Iglesia les ofrece misericordia”. (cf. MV 19) 5. Para la teología—de todos, en la Iglesia—, una reflexión más profunda acerca de la relación entre justicia y misericordia. Llegar a comprender que “Dios va más allá de la justicia con la misericordia y el perdón. Dios no rechaza la justicia. Él la engloba y la supera en un evento superior donde se experimenta el amor que está a la base de una verdadera justicia […que] es la misericordia concedida a todos como gracia en razón de la muerte y resurrección [Pascua] de Jesucristo”.(cf. MV 20-21) 6. Sobre el sentido y la práctica de las indulgencias en el Jubileo. La indulgencia jubilar nos otorga la certeza de que la misericordia y el perdón de Dios se extienden sobre toda la vida del creyente. Es experimentar la santidad de la Iglesia que participa a todos de los beneficios de la redención de Cristo, para que el perdón sea extendido hasta las extremas consecuencias alcanzadas por el amor de Dios. (cf. MV 22) 7. Una oportunidad para un especial diálogo interreligioso. Este Año Jubilar vivido en la misericordia puede favorecer el encuentro con judíos y musulmanes, y con las otras nobles tradiciones religiosas. Su gracia nos haga más abiertos al diálogo para conocernos y comprendernos mejor; elimine toda forma de cerrazón y desprecio, y aleje cualquier forma de violencia y de discriminación.(cf. MV 23) ¿Cuál es la exhortación final del Papa, que nunca debemos olvidar? Dejémonos sorprender por Dios. Él nos ama, y quiere compartir su vida, ¡su Santo Espíritu!, con nosotros. “Desde el corazón de la Trinidad, desde la intimidad más profunda del misterio de Dios, brota y corre sin parar el gran río de la misericordia. Esta fuente nunca podrá agotarse, sin importar cuántos sean los que a ella se acerquen. Cada vez que alguien tenga necesidad, podrá venir a ella, porque la misericordia de Dios no tiene fin”. (MV 25) Esta es la convicción de la Iglesia. ¡Esta es nuestra convicción! Vivamos este Jubileo como un regalo de Dios, que es rico en misericordia, y seamos —para los demás— misericordiosos como el Padre.


Testimonios

Stella Maris Nº 117 - OCTUBRE 2015

Compartiendo su Sí al Señor En el Año de la Vida Consagrada, continuamos compartiendo testimonios de religiosas presentes en la Diócesis de Valparaíso.

“Vivir no es solo existir, sino amar y servir a nuestro Dios y hermanos” Hermana María Teresita Heit. Entró a la vida religiosa con 19 años. con 44 años de profesión en convento y 41 de votos 36 Años de votos perpetuos. Congregación.- Siervas del Espíritu Santo de Perpetua Adoración.

¿Qué es la vida consagrada para ti? Es un matrimonio único y exclusivo, cuando sentí la llamada de Jesús era muy niña. Yo sabía que me quería casar con él. Es un desposorio del alma y del cuerpo que va creciendo en la medida que una va desarrollándose, es un matrimonio que hay que alimentarlo y que va progresando en una dimensión de profundidad que no se pensaba. Jesús es una persona viva, real, que como persona viva necesita y exige su atención, su tiempo, todo lo que una esposa pueda hacer a su esposo eso es lo que el Señor requiere de una, es el estar atenta a la palabra, a lo que necesite, sus ideales. Nosotras eso es lo que tenemos que hacer como esposas de Cristo. Es siempre una experiencia vivida y compartida con tantas personas, con tantos nombres, que Dios reparte su gracias con las personas que uno va encontrando en este caminar por la vida, nosotras las religiosas de claustro tenemos un lema “aunque el mundo no nos vea, nosotras no lo perdemos de vista”. A pesar de vivir en clausura somos misioneras porque nos envían de país en país, así somos evangelizadoras-misioneras, se mantienen las comunidades internacionales, oramos por las misiones pero también vivimos la experiencia de ser misioneras cambiando de país y de misión, compartiendo con otras hermanas de diversas culturas. Los laicos participan de la misma misión del carisma y de la espiritualidad de la adoración, pero desde su estado civil laical.

¿Cuál es la importancia de la vida consagrada en la Iglesia y para la sociedad? Tiene una importancia fundamental, pero la veo escondida o apagada, veo mucha gente santa en la vida religiosa activa. La gente espera la presencia de la religiosa o religioso con ellos pero no igual que ellos, marcando la diferencia de su vida de oración y vocación. Nosotras apuntalamos a las hermanas de vida activa, para que ellas estén presentes junto con las personas del mundo donde les toca trabajar. La gente espera no tanto la promoción social, esto lo puede hacer una visitadora social, la gente necesita la compañía religiosa; la gente valora mucho a una persona que esté con ellos y que los lleve a Dios sin forzar, solamente por su caridad, por amor. Dios nos pide a nosotras que no nos acomodemos con las cosas del las personas que no son consagradas. Los medios de comunicación social nos han absorbidos, nos han invadido la vida de fe, se nota que ya no es lo misma; se ve en consagrados, religiosos, sacerdotes que los medios de comunicación los tienen absorbidos, que todos tienen que estar a la misma altura que los jóvenes. El caballito de Troya se metió en los conventos. No es necesario, menos televisión más adoración, menos celular más oración, porque aquí hay una conexión diferente con el Señor, y cuando las hermanas salen para estar con la gente y los jóvenes, las personas los huelen, la gente siente que hay algo más que tiene esta religiosa/o, porque sus ojos son diferente, porque su forma es diferente, la gente lo percibe, porque transmite a Dios en sus gestos y en sus palabras. Dios no se deja ganar en generosidad y en amor. ¿Qué mensajes darías a los jóvenes de hoy acerca de la vida consagrada? Los jóvenes lo que buscan son valores, no lo dicen, no lo hablan así, pero observan y si ellos ven que hay verdad ahí están, si ven coherencia allí están, si ellos ven una seguridad de lo que se les dice y que así lo van a encontrar se quedan. Están hartos de lo que viven, nosotras hemos constado eso, si es que tienen un encuentro de adoración, o en la eucaristía son capaces de hacer grandes cambios como dejar ciertos vicios. Lo puedo decir porque hemos visto jóvenes que al encontrarse con Jesús han dado un vuelco en su vida, yo estoy sorprendida con lo que pasa en nuestros conventos vemos que Jesús solo él hace su obra, él los llama y los cambia. Nosotras en este tiempo, en esta casa que estamos abriendo recién, hemos tenido experiencia increíbles, tenemos cuatro casos, es Jesús el que le habla al corazón. Les digo a los jóvenes que tienen inquietud vocacional, “Jesús es una persona viva y que enamorarse de él vale la pena, que él no defrauda, y que para eso hay que darse por entero, todo o nada, no se puede la mitad, o todo o nada y con él que es la verdad no se juega, él no defrauda, multiplica los deseos del corazón, y los llena del todo, yo puedo decir que estoy enamorada de ÉL porque llena mi ser de su amor.”

17


Stella Maris 18

Nº 117 - OCTUBRE 2015

El amor de Dios no termina, cada vez va en aumento, él está presente con su gracia. Cuando un joven tiene inquietud hay que orientar primero y hacer un discernimiento para que encuentre su camino vocacional. Los jóvenes tienen un poquito de miedo a la perpetuidad, eso para siempre, es que el mundo le ofrece una vida muy light, así como el consumismo, se tira se cambia. Lo vemos en las parejas, probemos primero después vemos, eso no es en todos, pero la sociedad le hace tener miedo a una opción permanente. Él que se enamora cambia la vida y el amor permanece en la voluntad, la certeza de amar es permanente. Los insto a que se dejen mirar y amar por Jesús.

María Modelo acabado de la Mujer Consagrada a Dios “Iluminadas y fortalecidas por el Espíritu, Tendemos a encarnar el ideal de la Iglesia “vivir las bienaventuranzas de una manera radical dando testimonio de la primacía del Reino”(Constituciones. Hnas. De la Providencia, Capitulo. Vida Consagrada) Testimonio de la Hna. María Angélica Alvear Ortega. Hna.de la Providencia La vida Consagrada es un llamado especial, es un don gratuito y es un misterio de amor que el Señor lo reserva para los que El quiere dar una misión alegre del anuncio del Reino. María, la Virgen Madre es el Modelo acabado de la Vida Consagrada. Leyendo el Evangelio escrito por Lucas contemplo a María siempre dispuesta al querer de Dios en ella. En el anuncio del Ángel Gabriel ella lo escucha, le pregunta, discierne y acepta la propuesta de Dios. En mi llamado también escuché mi nombre y reconocí la voz del que me llamaba; pregunté el por qué y el dónde. La respuesta fue: “La Providencia de Dios te mostrará el camino; medí mis fuerzas y debilidades y descubrí que todo es misericordia y ternura de parte de Dios. Acepté la propuesta del llamado y empecé a descubrir la misión que implicaba mi “Sí”. El “Sí” de la Virgen Madre la llevó a atravesar montañas para llegar a la periferia donde estaba el necesitado que la esperaba. Allí canta la grandeza del Señor que se ha fijado

Testimonios Formación en su pequeñez para realizar obras maravillosas en ella. Nuestro llamado como en María es una invitación a prever y a proveer como ella la necesidad del otro sin medir obstáculos ni dificultades. Dejar lo propio que puede esperar para atender lo del otro que es inminente. Ser fiel al compromiso dado hasta lograr el objetivo de la misión. La presencia de María es familiar y acogedora, sirve con sencillez, alegría y creatividad; crea ambiente donde se respira la presencia de Dios que empieza a hacerse hombre. Qué misterio y qué misericordia tan asombrosa de parte de Dios. Crear este ambiente donde se sienta el respirar de Dios en medio de nosotros y en nuestro entorno es el gran desafío que se nos presenta hoy en medio de un mundo donde todo es relativo y el hombre se cree bastarse a sí mismo. El Papa Francisco conociendo la realidad del mundo nos invita a vivir con alegría nuestra consagración al servicio del Reino. La Virgen Madre es la mujer que se alegra en el Dios que nos salva y su amor es más fuerte que el tiempo. Ella es la mujer que sabe celebrar y compartir la alegría de la fe en la Bodas de Cana, (Jn. 2,1…) Ella sirve, observa, se da cuenta de lo que falta en la fiesta y actúa intercediendo hasta lograr de Jesús realizar el primer milagro. ¡Qué importante es en la vida consagrada saber tomar la iniciativa cuando se trata de mantener el ambiente de armonía alegre y compartir celebrativo, en la liturgia diaria en el encuentro comunitario y en la participación con el pueblo de Dios!. María como Madre de Jesús lo acompañó desde Belén hasta el Calvario. Con Jesús supo de pobreza en Belén. De pérdida de su Hijo en Jerusalén; de destierro en Egipto; de anonimato en Nazaret; del anuncio del Reino de Dios, de las multitudes que seguían a Jesús, de sus enseñanzas, parábolas y milagros, de los amigos que acompañaban al Señor; de amigas fieles que siempre estuvieron acompañándolo. Ella conoció a fondo el sentir de Jesús, sus alegrías, sus tristezas, sus triunfos, su misericordia, ternura y compasión con preferencia con los más vulnerados de su tiempo. María nos lleva a contemplar con gratitud la vida de su Hijo. Desde la Sala Cuna de Belén; Escuela Básica de Nazaret; la Universidad de su vida pública en medio de su pueblo y para terminar en la cumbre del Calvario con sus brazos y corazón abiertos abrazando y acogiendo a todo el mundo por El redimido, María está junto a Él al pie de la cruz. Está de pie, silenciosa y contemplativa, acogedora y misericordiosa como su Hijo. Nos recibe con ternura por hijos suyos. La vida Consagrada es esto: entrar en la dinámica de María, acompañando a Jesús en su vida, Pasión, Muerte y Resurrección que continúa repitiéndose cada día en nuestro mundo hoy. Ella vive en plenitud las bienaventuranzas, programa de vida dado por Cristo, propuestas todas que son actitudes propias de las que se dejan transformar por El a su imagen y semejanza como lo hizo ella. María, Reina y Madre de la Vida Consagrada, ruega por nosotros.


Crónica Formación

Stella Maris Nº 117 - OCTUBRE 2015

El “arte de acompañar” Hna Rosario Rocca mcr

A

l comenzar estas líneas sobre el “Arte de Acompañar” quisiera invitarte a que recuerdes: ¿Qué personas han sido tus acompañantes espirituales a lo largo de tu camino de fe? ¿Qué actitudes de ellas destacarías? A partir de unas bellísimas y sabias palabras del P. Esteben Gumucio reflexionaremos acerca de este “arte” que el Papa Francisco en su exhortación Evangelii Gaudium pide que “la Iglesia inicie a sus hermanos- sacerdotes, religiosos y laicospara que todos aprendan siempre a quitarse las sandalias ante la tierra sagrada del otro (cf. Ex 3,5)1 Lee atentamente cada frase y verás cuántas enseñanzas nos deja este legado. • “Acompañante” “Venías con temor a decirme tus cosas bellas y tus oscuras entrañas que apenas conocías. Venías con temor a buscar espejo donde mirarte. Buscabas un corazón que te escuchara sin sorprenderse. Y yo estaba frente ti con todas mis poquedades. No quería ser tu juez, ni tampoco juzgado. Malamente sentado en el sitial del Maestro, prefería estar de tu lado, abierto a todo lo tuyo, tímido y cordial conjuntamente. No sabía cómo ser tu amigo consejero, siendo tan torpe en mi pobre geografía; pero yo sabía, yo creía, yo estaba seguro que Jesucristo, mi Señor, era también el tuyo. Y me decía: “Él es el Camino”... Y está aquí entre los dos, dentro de los dos, luz del alma, tuya y mía. Entonces aprendí a escucharte con el verdadero interés de un padre o una madre, a la manera del Corazón de Cristo, abriéndote mi puerta interior, ésa por donde entra lo que amo: pequeña puerta íntima por donde viene Jesús derramando Su Espíritu. Acepté tu persona desde dentro de mi ser: tal como eres a los ojos del Padre; sin conocerte como te conoce Él; pero confiado, seguro. Gozando de tu verdad que no conozco sino en la corta medida de tus palabras titubeantes, imprecisas, llenas de sentimientos imposibles de traducir adecuadamente. Quizás me estás diciendo lo que no has dicho a nadie, ni siquiera a ti mismo... Tu verdad empieza descubrir sus propios senderos, y yo no quisiera distraerte de tu difícil cometido, por respeto profundo a tu persona tal como eres, tal como caminas entre zarzamoras y espinas. Escucharte y seguir tu ruta silenciosamente es una forma de amarte, es una experiencia de

1 Cf. Ev. Gaudium n°169

la paciencia de la Encarnación del Verbo. Amigo, hermano, tú me estás enseñando a ser tu acompañante, tu guardaespaldas. Tú mismo me confías la tarea de ayudarte, a tomar contacto con el Único que tiene derecho a pastorear tu vida. Yo sólo debo hablar lo justo y necesario, como esos letreros que ha de leer el caminante para no extraviar sus pasos: “Tome su derecha”, “Camino sin salida”, “Zona de curvas”... Jesús me dice: “Yo voy con él. No es necesario que subas la montaña cantando tus propias canciones. Deja de cantar que vamos de repechada y es tiempo de respirar... Deja que tu acompañado escuche la canción de mi Espíritu. Tú, alégrate con él... y camina. El niño – recuerda– hace preguntas que ya tiene respondidas. Sólo espera que tú te intereses en sus preguntas y sus respuestas. ¿No es cierto mamá, que las vacas son más grandes que los conejos? ... Sí, hijo mío, dijo la mujer. Y, ¿no es cierto que el tío Armando está un poco sordo? ... Sí, hijo mío, dijo la mujer...y sonreía, dándole la mano al niño”. Claves para El “Acompañante” Compartiré a continuación algunas claves que puedan ayudar al Acompañante en su servicio pastoral • “Acompañante”: Discípulo de Jesús Nadie puede ser un buen acompañante si no busca ser un fiel discípulo de Jesús. En Su escuela aprendemos este arte de amar al otro, de escuchar con paciencia, de preguntar, de tener compasión, y de ser testigo del obrar del Espíritu en el acompañado. Nada alimenta más nuestra fe que descubrir la huella de Dios en la vida de la gente que acompañamos.

19


Stella Maris 20

Nº 117 - OCTUBRE 2015

Crónica

Todo buen acompañante debe capacitarse en el estudio de las ciencias que nos permiten conocer más al ser humano, pero sobre todo debe aprender a los pies del Maestro, en la escucha de su Palabra, y en la contemplación de la acción transformadora del Espíritu en las personas. El buen Acompañante que quiera servir de esta forma debe tener su acompañamiento personal. “La propia experiencia de dejarnos acompañar y curar, capaces de expresar con total sinceridad nuestra vida ante quien nos acompaña, nos enseña a ser pacientes y compasivos con los demás, y nos capacita para encontrar las maneras de despertar su confianza, su apertura, y su disposición a crecer” 2 El acompañante se hace prójimo del otro, no va ni delante, ni detrás, va junto al otro y camina con el otro como Jesús lo hizo con los discípulos de Emaús para que encuentren su propia ruta. • “Acompañante”: Descalzo ante el misterio del otro El auténtico acompañante espiritual reconoce que el otro es un misterio para mí y que no puedo conocerlo plenamente desde fuera. Pero creo y confío que el Espíritu que lo guía desde dentro quiere ayudarlo a crecer y transformarlo en un hombre pleno a imagen de Jesús. Por eso el acompañamiento espiritual no es una terapia, no es una charla de amigos, ni una persona que “dirige” a otra, sino que su foco es ser un humilde colaborador de Jesús que ayude a las personas a realizar sus vidas en el proyecto de Dios. El acompañamiento es una excelente herramienta que posibilita descubrir el paso de Dios en la vida de las personas y responder con un “más” en el seguimiento de Jesús. Un buen acompañamiento motiva al acompañado a comprometerse con su propia verdad y con los llamados que el Señor le hace a lo largo de su vida. • “Acompañante”: Escuchando y discerniendo Acompañar escuchando y escuchar discerniendo es una de las

2 Cf. Ev. Gaudium n° 172

claves más fundamentales para el buen acompañamiento. El arte de escuchar es más que oír. La escucha debe ser Atenta, Abierta y Amorosa. Y para escuchar, el acompañante debe estar totalmente presente frente al otro. Muchas son las dificultades que se nos presentan al tener que hacer una pastoral de escucha. Enumeraremos algunas: Activismo: El ritmo acelerado de vida que llevamos muchas veces no nos permite tener una escucha atenta hacia el otro. Tenemos la mente en “otras cosas” que interfieren la escucha abierta y atenta que el otro merece. El acompañamiento también requiere darnos espacios de silencio y oración para crearle al acompañado un clima de paz y acogida desde el alma. Temores, inseguridades: Muchas veces en la escucha somos confrontados en la diferencia y en una situación de “no saber que decir”, que nos da inseguridad. De ahí pueden surgir reacciones de defensa, de volvernos autorreferentes, de hablar y hablar, y querer llevar el control dando normativas. El acompañamiento supone ser flexible y abierto al otro no queriendo imponer mi visión de las cosas sino ayudando con el discernimiento espiritual. Prejuicios. Esta realidad es una clave importante a trabajarnos. Los prejuicios no nos permiten ver al otro como es y así ayudarlo a ser él mismo y realizar su propia vocación en el mundo.


Crónica

• “Acompañante”: Jesús es el Camino Jesús como acompañante y formador no se contenta con entregar una normativa que deba aplicarse sin mayor discernimiento, ni tampoco un paquete de verdades doctrinales que deban ser aceptadas ciegamente. Jesús propone su enseñanza involucrando activamente a sus oyentes e involucrándose El como primer testigo. Jesús es un mensajero interiormente urgido por la pasión por el Reino, y que la buena noticia sea acogida por la mayor cantidad de personas de buena voluntad. Por lo cual los discípulos encuentran a un maestro que los descentra de sí mismos. Con El los discípulos se hacen peregrinos misioneros que deben dejar barcas, redes y arriesgarse por el Reino. El forma en una pedagogía que los prepara para salir al encuentro de la dificultad de los destinatarios de la misión. El confía en la creatividad personal del acompañado. Su pedagogía es activa. El no entrega respuestas hechas sino que invita a seguir sus pasos. 3 El Papa Francisco nos ilumina con estas palabras: “…los agentes pastorales pueden hacer presente la fragancia de la presencia cercana de Jesús y su mirada personal”. 4 Para finalizar vuelvo a las sabias palabras del P. Gumucio sobre el “arte de acompañar” “Él es el Camino”... Y está aquí entre los dos, dentro de los dos, luz del alma, tuya y mía. Entonces aprendí a escucharte con el verdadero interés de un padre o una madre, a la manera del Corazón de Cristo, abriéndote mi puerta interior, ésa por donde entra lo que amo”

3 Cf. Revista Testimonio n° 265 “Acompañantes en el camino” 4 Cf. Ev. Gaudium n° 169

Stella Maris Nº 117 - OCTUBRE 2015

Área de Acompañamiento Espiritual El Área de Acompañamiento Espiritual desde hace 8 años, ofrece a los Agentes de Pastoral de diversas áreas, una formación en Acompañamiento que dura dos años, que presenta tres dimensiones: una general con temáticas de formación para todos; otra en pequeñas comunidades, y otra que es el acompañamiento personal de cada uno, con miembros del equipo u otras personas idóneas. En este año 2015 está ofreciendo un año de profundización en acompañamiento para quienes ya han realizado la formación. En dichos talleres han participado unas 40 personas en cada ciclo de formación. (En los primeros años el equipo de coordinación estaba formado por muchos miembros por lo que había más cupos para poder participar en cada ciclo). Agentes de pastoral de parroquias, colegios y movimientos han encontrado en estos talleres una herramienta fundamental para el apostolado y la evangelización en la vida cotidiana. Como fruto de estos talleres se han ido formando grupos que realizan una pastoral de escucha con diversas expresiones según las necesidades de los lugares y ambientes. Ejemplo de ello es la pastoral de escucha que sirve mensualmente en la Parroquia de Reñaca cada 19 de mes, en el día de San Expedito. También un grupo que acude semana a semana al Hospital Gustavo Fricke para acompañar a padres de niños con cáncer; otro que ha acompañado largos meses a damnificados del incendio en Valparaíso.

21


Decretos

Stella Maris 22

Nº 117 - OCTUBRE 2015

Decretos - Por decreto de fecha 9 de abril, se autoriza al Instituto Secular de Derecho Pontificio “Voluntas Dei” a establecerse en la Diócesis en el ex Convento de los Padres Franciscanos para establecer allí su Casa de Formación. - Por decreto de fecha 30 de junio de 2015, fue nombrado Párroco de la Parroquia “Madre de Dios” de Viña del Mar, el Pbro. D. Pedro Zúñiga González. - Por decreto de fecha 30 de junio del presente, fue nombrado Párroco de la Parroquia “Santa Cruz” de La Cruz, y Administrador Parroquial de la Parroquia “San Isidro” de Charravata, el Pbro. D. Jorge Valencia Godoy. - Por decreto de fecha 30 de junio del presente año, ha sido nombrado Párroco de la Parroquia “Nuestra Señora del Carmen” de Nogales, el Pbro. D. José A. Méndez Zamorano. - Por decreto de fecha 30 de junio, fue nombrado Párroco de la Parroquia “Nuestra Señora del Rosario” de Olmué, el Pbro. D. Rodolfo de la Cruz Soto. - Por decreto de fecha 30 de junio de 2015 se ha nombrado al Pbro. D. Enrique A. Opaso Valdivieso, Administrador Parroquial de la Parroquia “San José” de La Calera. - Por decreto de fecha 30 de junio del presente, fue nombrado Párroco de la Parroquia “Santo Nombre de Jesús” de La Calera, al Pbro. D. Enrique A. Opaso Valdivieso. - Por decreto de fecha 30 de junio del presente, fueron nombrados Vicarios Parroquiales de las Parroquias “Santo Nombre de Jesús” y “San José” de La Calera, los Pbros. D. Sebastián Vásquez Canales y D. Diego González Vera. - Por decreto de fecha 3 de septiembre del presente, se ha destinado al Diácono Permanente D. Jorje B. Leng Salas a la Parroquia “Inmaculado Corazón de María” para que ejerza ordinariamente su ministerio bajo la autoridad del Párroco.


Aniversarios

Stella Maris Nº 117 - OCTUBRE 2015

Aniversarios Cumpleaños

Aniversarios Ordenación

Octubre 10 Winstor Hardy Vargas

Octubre

26 Luis Enrique Sagredo Gallardo

7

26 Roberto Pinto Urzúa

12 Gonzalo Bravo Álvarez

26 José Pablo Valencia Poblete

12 Rodolfo De La Cruz Soto

Juan Pérez Leyton

12 Mario Mardones Chacana

Noviembre 1

Sergio Murillo Catrileo

1

Alfredo Concha Contreras

4

Edgardo Fernández Apablaza

12 Pedro Nahuelcura Vargas 12 Claudio Ortiz Vásquez 24 Santiago Silva Retamales 26 Diego González Vera 26 Jorge Martínez Soto

13 Luis Eugenio Menéses Iturrizaga

26 Carlos Olivares Díaz

24 Leopoldo Núñez Huerta

26 Sebastián Vásquez Canales

25 Félix Arévalo Vargas

30 José Gutiérrez Asenjo

27 Pedro Caro Arancibia

30 Alberto Ruz Vidal

29 Alberto Ruz Vidal

Noviembre 5

Enrique Opaso Valdivieso

20 Jorge Valencia Godoy 20 Mauro Ojeda Videla 20 José Antonio Olguín Gutiérrez 20 José Méndez Zamorano

23


Obras Santuario de Lo Vásquez 2015 Gracias a vuestro aporte, ayudamos a los más necesitados y trabajamos para mejorar el Santuario Obispado de Valparaíso

Visita nuestra página www.santuariolovasquez.cl Te esperamos...

Stella maris N 117 octubre 2015  
Advertisement