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Stella Maris Edici贸n N掳 118

Diciembre 2015


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Nº 118 - DICIEMBRE 2015

sumario Portada Año de la Misericordia 1 Sumario 2 Editorial “Año de la Misericordia” 3 ¿Cómo planificar el Año de la Misericordia? 4 - 6 Creemos en un Dios que nos Habla 7 - 9 El Coordinador Parroquial de Catequesis 10 - 11 Gráficas Diocesanas 12 - 13 STELLA MARIS REVISTA DIOCESANA BIMENSUAL Nº 118 DICIEMBRE 2015 Domicilio Legal

Chacabuco 1701, Valparaíso Fono 2255538 Fax 2254452 E-mail revistastellamaris@iglesia.cl

Director

Monseñor Rafael Osorio Cofré

Editora y Periodista María Eugenia Quitral V.

Colaboradora

Ana María Carvacho E. Paula González R.

Diseño e Impresión

Imprenta Comercial El Mercurio de Valparaíso S.A.P.

Seamos personas, comunidades e Iglesia con ‘sello de pesebre’ 14 - 15 María madre de luz y de esperanza 16 - 18 Los Adultos Mayores en la Diócesis de Valparaíso 19 - 21 Decretos 22 Aniversarios 23 Contratapa Año de la Misericordia 24


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Editorial

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Año Nuevo Año Santo Año de la Misericordia

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ste nuevo año nos ofrece, por el ministerio de la Iglesia y la bondad de nuestro Santo Padre Francisco, la posibilidad real de renovarnos como personas, como Iglesia y también como mundo. El Don de la Misericordia de Dios manifestado gozosamente en la Indulgencia Jubilar (todas las veces que queramos recibirla) nos da la real oportunidad de “empezar desde cero” a los ojos de Dios. Resuena en nuestros corazones la palabra del Resucitado en el libro del Apocalipsis: “Todo lo antiguo ha pasado….yo hago nuevas todas las cosas” (21, 4 y 5). Acojamos con corazón bueno este don de la Madre Iglesia. Experimentar una y mil veces la Misericordia del Padre, manifestada en Jesucristo, nos hará mejores personas, personas más sanas espiritualmente y más misericordiosas con nosotros mismos, con las personas de nuestro entorno, con la naturaleza y con la humanidad entera. Ante una realidad tan doliente como la que vivimos en todos los planos y aspectos de la vida, la Puerta de la Misericordia que la Iglesia nos abre maternalmente nos ayudará a recuperar el gozo de sabernos y sentirnos hijos e hijas muy amados del Padre en Jesucristo, comprometidos a testimoniar y proclamar esta realidad capaz de cambiar vidas y ambientes.

Hemos terminado un año particularmente difícil y complejo a nivel nacional e internacional. También en nuestra Iglesia hemos tenido penas. Las perspectivas de renovación que nos abre este Año Nuevo, Año Santo de la Misericordia, nos alegran y nos animan porque Dios quiere “hacer nuevas todas las cosas” y dar “todo lo antiguo por pasado”. Con mi afecto y Bendición para este año del Señor 2016, Gonzalo Duarte García de Cortázar ss.cc. Obispo de Valparaíso

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Fornación Reflexión

¿Cómo planificar el Año de la Misericordia?

Pistas para vivir este año jubilar María Eugenia Quitral Veloso, Periodista

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esde el 8 de diciembre estamos viviendo el Año Jubilar de la Misericordia que declaró el Papa Francisco y que concluirá el 20 de noviembre de 2016, solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo. “Hay momentos en los que de un modo mucho más intenso estamos llamados a tener la mirada fija en la misericordia para poder ser también nosotros mismos signo eficaz del obrar del Padre. Es por esto que he anunciado un Jubileo Extraordinario de la Misericordia como tiempo propicio para la Iglesia, para que haga más fuerte y eficaz el testimonio de los creyentes” (VM 3) En la Bula “Vultus Misericordiae” (VM) del Papa Francisco que convoca el Jubileo de la misericordia, el Santo Padre nos dice que “Jesús de Nazaret con su palabra, con sus gestos y toda su persona revela la misericordia de Dios” por lo tanto cada uno de nosotros y nuestras comunidades debemos aprender de él para conocer la misericordia de Dios. “Cada Iglesia particular, entonces, estará directamente comprometida a vivir este Año Santo como un momento extraordinario de gracia y de renovación espiritual” (VM 3) “Un Año Santo extraordinario, entonces, para vivir en la vida de cada día la misericordia que desde siempre el Padre dispensa hacia nosotros. En este Jubileo dejémonos sorprender por Dios. Él nunca se cansa de destrabar la puerta de su corazón para repetir que nos ama y quiere compartir con nosotros su vida. La Iglesia siente la urgencia de anunciar la misericordia de Dios” (VM 25). Ahora compartiremos unas pistas para vivir el Año

Santo de la Misericordia tanto a nivel personal como en nuestras comunidades, sean éstas parroquias, colegios, movimientos, etc. Para poder aterrizar este año se entrevistó al padre Renzo Ramelli Morales, párroco de la Parroquia San Pablo de Placilla y Licenciado en Teología Pastoral. El padre Renzo nos señala “Cuando el Papa Francisco nos habla de la misericordia nos dice que adquiere tres rostros: la misericordia es PERDÓN o reconciliación, CONSUELO y ESPERANZA. A partir de esto podríamos graficar la misericordia en tres gestos, actitudes que pueden inspirar lo que realizaremos en este año jubilar: la misericordia se hace ABRAZO, CARICIA Y MIRADA. - La Misericordia se hace ABRAZO, es decir, en este tiempo estamos llamados a encontrar júbilo en la experiencia del abrazo. Todos hemos buscado en algún momento de la vida ser abrazados; sin embargo, uno de los abrazos que más llena el corazón de júbilo es el que contiene el perdón, es el que es expresión de la reconciliación con Dios, el que transmite la misericordia al amigo o familiar que se perdonan. Sin embargo, también la sociedad está llamada a vivir este abrazo, se vuelve inclusión de los pobres y excluidos, se convierte en cuidado del medio ambiente cuando se abraza la creación. El mejor remedio para recuperar las confianzas lo encontraremos en el abrazo del perdón. - La misericordia se hace CARICIA, es decir, en este tiempo queremos descubrir el júbilo de la misericordia en el consuelo y ternura. La caricia no sólo es un acto sino que estamos llamados a hacerla una actitud permanente, que sea la forma que adquieren nuestras relaciones. La misericordia que se


Formación Comentario hace consuelo y ternura puede ser la mejor llave para abrir los corazones que se quieren encontrar. Es el bálsamo que grita nuestra existencia. La misericordia expresada en la caricia se hace servicio, respeto, tiempo, delicadeza, compañía, presencia, atención, solidaridad, compasión… - Por último, la misericordia se hace MIRADA, mirada que espera en la misericordia del Padre Dios, mirada que orienta toda la vida al encuentro final con el Padre. Mirada que busca mirar por los mismos ojos del Padre. La esperanza que brota al mirar al corazón del Padre Dios también se vuelve esperanzadora al querer mirar por los ojos del Padre. Es una mirada misericordiosa que sana la historia personal. La mirada que restablece confianzas en los otros, genera oportunidades, prolonga los tiempos de paciencia, retarda los juicios y regala espacio. Nos permite valorar la dignidad de cada persona y de cada creatura. En este Año de la Misericordia el Papa Francisco nos invita a peregrinar, a hacer de éste un tiempo jubilar y este júbilo se vivirá en la peregrinación que yo haga para poder recibir el abrazo del Padre, la caricia del Padre en mí yo como pecador; pero también, poder ir a dar el consuelo. Peregrinar para ello. Es así como el abrazo se volverá hacia el pobre y la misericordia se vuelve un proceso de inclusión, al excluido yo lo abrazo, que nadie quede afuera. El abrazo de la sociedad, el abrazo de la creación, el abrazo de recuperación. La misericordia entonces, se vuelve recuperación, inclusión. El abrazo del pecador se vuelve perdón y

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con el que padece, con el que sufre se convierte en cura. Ahora bien, la caricia con el pecador, con el que sufre, se vuelve consuelo y en el pobre se vuelve solidaridad. Al mismo tiempo la mirada, la mirada con el que se ha equivocado, tengo la esperanza en esta persona, entonces se vuelve oportunidad y con el más pobre se vuelve dignificación. Tiempos Litúrgicos en el Año Santo de la Misericordia En el tiempo de Adviento y Navidad podemos resaltar la mirada esperanzadora como la mirada de la misericordia. En la Cuaresma y la Pascua podemos resaltar el gesto del abrazo y el sentido de la reconciliación. Por ende, se pueden celebrar liturgias penitenciales y realizar peregrinaciones hacia un Santuario o a un Templo Jubilar. Entre Pentecostés y el mes de septiembre, la Iglesia vive varias celebraciones que nos ayudan a vivir el consuelo y a recuperar confianzas, como por ejemplo: el día del enfermo, mes de la solidaridad, mes de la Patria. Entonces, durante este tiempo podemos abordar la misericordia como consuelo, como caricia; luego, en el último tiempo litúrgico, podemos ver lo más escatológico, mirar el cielo y peregrinar a lugares donde se requiere nuestra misericordia, tomar conciencia de que nuestra vida es un peregrinar al cielo.

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Comentario Formación

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Tres líneas de acción para el Año de la Misericordia Comunidades escuelas, santuario y tiendas de misericordia La invitación es que podamos realizar tres tipos de actividades, que cada comunidad llámese parroquia, colegio, movimiento, diócesis, pueda aprovechar este tiempo para que cada una de estas comunidades o instancias pastorales se puedan convertir en Escuelas, Santuarios y Tiendas de Misericordia. ESCUELA de Misericordia: donde podamos APRENDER, formarnos, hacer peregrinaciones formativas, escuelas de misericordia, donde se aprenda la misericordia. Que podamos aprender la misericordia no sólo como concepto sino que la experimentemos y la podamos transmitir. Entonces pueden aprovecharse por grupos: niños, adultos, puede pensarse en talleres por internet, redes sociales; también puede ser formación por tiempos litúrgicos para ir aprendiendo la Misericordia, por ejemplo Navidad cómo Dios abraza a la humanidad, cómo se vuelve la ternura de Dios.

la misericordia para que nuestras parroquias, movimientos, comunidades sean misericordiosas de manera permanente. Es necesario iniciar un proceso de renovación pastoral en torno a la misericordia para que la comunidad se transforme, se convierta en un lugar de misericordia, desde la oficina parroquial, nuestra manera de ser, tener actitudes de misericordia. Esto apuntaría a ver cuáles son las acciones de misericordia y cuáles son las actitudes de misericordia que necesitamos. TIENDA de Misericordia: que cada unidad pastoral pueda convertirse en una tienda que LLEVE la misericordia. Aquí nos debemos preguntar a quién hemos hecho sufrir y necesitamos pedirle perdón; a dónde queremos llevar el abrazo y el abrazo de la misericordia, a quién tenemos que pedirle perdón; luego, cuáles son las personas, los grupos humanos que más están sufriendo en la comunidad y que tenemos que visitar y llevar misericordia, dónde llevar la tienda de la misericordia, dónde y con quién llevar misericordia.

La propuesta es poder hacer de este año un tiempo de la Misericordia, que las unidades pastorales se conviertan SANTUARIO de Misericordia: dondedepodamos La propuesta es poder hacer este año un Misericordia, las unidades en tiempo escuelasde de la misericordia dondeque podamos aprender, pastorales conviertanLa en escuelas donde podamos aprender, santuario EXPERIMENTAR la se misericordia. pregunta de es misericordia santuario para poder experimentar y en tienda donde para poder experimentar y en tienda podamos trasladar la misericordia a quien cómo generar espacios o peregrinaciones paradonde podamos trasladar la misericordia a quien más la más la requiera. vivir la misericordia. Cómo vivir en el año 2016 requiera. Una sencilla plantilla para planificar estas líneas de acción podría ser:

Una sencilla plantilla para planificar estas líneas de acción podría ser:

Dimensiones Dimensiones ESCUELA DE MISERICORDIA Aprender la Misericordia

Preguntas Preguntas ¿Qué contenidos desarrollar? ¿A qué grupo humano formar? (niños, adultos, asambleas litúrgicas, vecinos…)

Tiempo de la MIRADA Adviento – Navidad Octubre - Noviembre SANTUARIO DE MISERICORDIA Experimentar la Misericordia

¿Qué acciones realizar para que las personas experimenten la misericordia? ¿Qué se debe transformar en nuestras comunidades (personas, pastorales y estructuras) para que sean espacios de misericordia?

Tiempo del ABRAZO Cuaresma – Pascua Pentecostés TIENDA DE MISERICORDIA Llevar la misericordia Tiempo de la CARICIA Junio - Septiembre

¿Qué grupo humano clama el consuelo? ¿Qué podemos realizar para llevar la Tienda de la Misericordia? ¿A qué grupo humano podemos ayudar a consolar a otro?


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Reflexión Comentario

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Creemos en un Dios que nos Habla A cincuenta años de Dei Verbum

Juan Pablo Espinosa Arce, Profesor de Religión y Filosofía, Magíster© en Teología Fundamental, Laico Diócesis de Rancagua

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ste año 2015 celebramos el 50 aniversario de la Clausura Solemne del Concilio Ecuménico Vaticano II (1965-2015). El acontecimiento conciliar sin duda ha significado una verdadera renovación para la Iglesia la que se ha puesto en actitud de diálogo con el mundo, no para condenarlo sino para rescatar de él aquellos aspectos positivos que le ayudan a la comunidad creyente en su misión. Durante el Concilio se promulgaron 16 documentos, divididos en Constituciones, Declaraciones y Decretos. Las Constituciones son los documentos mayores, y abordan los temas del Misterio de la Iglesia ¿Qué es la Iglesia? (Lumen Gentium), cuál es la misión de la Iglesia en el mundo moderno (Gaudium et Spes), cómo la Iglesia celebra la liturgia (Sacrosanctum Concilium) y cuál es la acción de Dios para con el mundo, la Revelación (Dei Verbum). De este último nos ocuparemos en este artículo, ya que este año también celebramos su 50 aniversario de promulgación (18 de Noviembre 1965 – 18 de Noviembre 2015). Pensar la Revelación constituye el núcleo de la fe cristiana, ya que por ella comprendemos quién es Dios, cómo actúa y a qué invita al hombre. Estos temas han sido transmitidos (Tradición) tanto de manera oral como por escrito, dando lugar a los Testamentos. A su vez esta Tradición y la Escritura han sido confiadas a la Iglesia en la persona del Magisterio, el Papa en comunión con los Obispos, los cuales tienen la tarea de enseñar y custodiar la Palabra de Dios. Y en esta labor de explicitación de la fe aparecemos los teólogos, quienes tenemos la misión de ayudar a otros a reflexionar sobre la fe que hemos recibido como don y tarea siempre en comunión con los Pastores.

En este artículo vamos a reflexionar sobre los siguientes elementos: a) Breve presentación de la estructura y de algunos temas fundamentales de la Constitución Dogmática Dei Verbum (DV) sobre la Divina Revelación; b) El lugar de la teología en la Iglesia, entendiendo por teología un hablar del Dios de Jesús a los hombres y mujeres de nuestro tiempo; c) Algunos desafíos que DV impone a las comunidades eclesiales a 50 años de su promulgación. a) Breve presentación de la estructura y de algunos temas fundamentales de la Constitución Dogmática Dei Verbum (DV) sobre la Divina Revelación os estudios sobre el impacto, la teología y la recepción del Concilio Vaticano II han sugerido que no podemos entender el Concilio si no es desde DV. Es más, él representa el fundamento de la fe misma frente a la cual hemos de dar razones (Cf. 1 Pe 3,15). Benedicto XVI en la Exhortación Apostólica Verbum Domini (VD, 2010) nos dice que DV “representa un hito en el camino eclesial” y que ha dado grandes beneficios a la Iglesia “en el ámbito exegético (interpretación de la Escritura), teológico, espiritual, pastoral y ecuménico” (VD 3) y más adelante nos recuerda que “de todos es conocido el gran impulso que la Constitución Dogmática Dei Verbum ha dado a la revalorización de la Palabra de Dios en la vida de la Iglesia, a la reflexión teológica sobre la divina revelación (la teología fundamental) y al estudio de la Sagrada Escritura” (VD 3). Desde estas orientaciones, veamos cuál es la estructura de DV y cuáles son los temas o elementos fundamentales del mismo documento.

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DV se compone de seis capítulos: “Naturaleza de la revelación”, “Transmisión de la Revelación Divina”,

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“Inspiración divina e interpretación de la Sagrada Escritura”, “El Antiguo Testamento”, “El Nuevo Testamento”, “La sagrada Escritura en la vida de la Iglesia”, los cuales se subdividen en 26 párrafos o números. Estos temas de DV son los propios del estudio de la Sagrada Escritura y de la disciplina teológica llamada Teología Fundamental, los fundamentos de la ciencia de la fe. Ahora bien, si debiésemos identificar los elementos transversales en el documento y que marcan su núcleo, hemos de hablar de los siguientes: En primer lugar el concepto de Revelación. Entenderemos por esto el que Dios, con su bondad y sabiduría quiere darse a conocer a sí mismo y manifestar a los hombres el misterio de su voluntad (la salvación). Este hablar se realiza como entre amigos (Cf. Ex 33,11) de manera que nosotros podamos participar de su vida divina (Cf. DV 2). Este Dios que habló en el pasado a los profetas, a los hombres y mujeres de Israel, nos habló de manera radical en Jesucristo, su Verbo eterno, su Hijo hecho carne (Cf. Jn 1,14; Gal 4,4; Heb 1,1-2) quien nos enseñó quién es Dios, cómo ama ofreciéndonos volver a la amistad (la salvación). Esta palabra que Dios nos dirige debe recibirse con fe (DV 5), la cual es la respuesta del creyente para entrar en la dinámica de este encuentro. De esta revelación que es

Reflexión histórica porque acontece en ella, se desprenden otros dos elementos centrales: la dimensión antropológica de la revelación, ya que es a la persona humana a quien Dios se dirige, persona que es libre de acoger o no dicha invitación, invitación que libera al hombre de su egoísmo y su pecado. Por otra parte pero íntimamente unida a la anterior dimensión acontece la dimensión cristológica, por la Cual Cristo es el centro y culmen de la Revelación (DV 2.4.17). Él recapitula toda la manifestación divina porque Él es el Alfa y el Omega, imagen del Dios invisible (Col 1,15), Palabra creadora y revelador único del Padre Dios (Jn 1,14). b) Lugar de la teología en la Iglesia En la letra anterior vimos el centro de DV, la revelación. En este segundo momento revisaremos cuál es el lugar y la función de la teología en la vida de la Iglesia y cómo ella se relaciona con la revelación. ¿Qué entendemos por teología? Siguiendo la definición de Anselmo de Canterbury, teología es la fe que busca comprender, es decir, la fe entendida como don sobrenatural quiere buscar respuestas a las interrogantes más profundas de la persona humana, interrogantes que pueden ser respondidas por una ciencia en particular, la teología. Esta disciplina además responde a una tarea eclesial, ya que el teólogo además de ser un investigador es


Reflexión

un creyente que ha hecho experiencia de fe en la comunidad, respondiendo a una vocación específica dentro de la totalidad del Pueblo de Dios. El teólogo para poder explicitar la fe a los hermanos debe realizar un trabajo de escucha de la revelación, lo cual se realiza desde la Sagrada Escritura y la Sagrada Tradición. La Palabra de Dios para que fuese conservada fue transmitida primero de manera oral (DV 7) para luego ser puesta por escrito, y por ello DV sostiene que entre ambas existe una mutua relación (DV 10). Ese es el arco por el cual como teólogos hemos de movernos. De esta tarea de escucha (método positivo), se realiza luego la sistematización del conjunto de verdades las cuales están apoyadas en la palabra del Magisterio de la Iglesia, el cual tiene el “oficio de interpretar auténticamente la Palabra de Dios oral o escrita”, oficio que interpreta en nombre de Cristo (DV 10). DV además nos recuerda que los teólogos tenemos una función específica, a saber, “trabajar en común y bajo la vigilancia del Magisterio para investigar con medios oportunos la Escritura y para explicarla, de modo que se multipliquen los ministros de la palabra capaces de ofrecer al pueblo de Dios el alimento de la Escritura, que alumbre el entendimiento, confirme la voluntad, encienda el corazón en amor a Dios” (DV 23). Es por esto que DV llega a afirmar que entre la Escritura y la Teología existe una unión estrecha, es más, la primera es el alma de la segunda (Cf. DV 24). La última tarea que la Iglesia le pide a la teología es una de carácter práctico, a saber, hacer vida la fe, leer los signos de los tiempos, contemplar el Misterio y vivirlo desde la ética cristiana y la pastoral, en la vida concreta de nuestras comunidades.

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c) Algunos desafíos que DV impone a las comunidades eclesiales a 50 años de su promulgación Al finalizar estas reflexiones, pensar algunos desafíos que la Constitución sobre la Divina Revelación del Vaticano II le impone a las comunidades eclesiales a 50 años de su promulgación. Una de las grandes renovaciones del Concilio fue el que las comunidades volviesen a tomar la Palabra de Dios, la Biblia y desde ella pudiesen leer sus vidas, sus luchas, sus sufrimientos, gozos y esperanzas. Las comunidades eclesiales de base nacidas en nuestro continente tuvieron esa sensibilidad de volver a las fuentes de la alegría cristiana, a la buena noticia de Jesús de Nazaret. El Concilio le pide a las comunidades realizar una “lectura asidua de la Escritura” (DV 25), especialmente la Lectio Divina, la lectura orante de la Palabra, pero no una oración desencarnada de la realidad, de nuestra compleja realidad social, política, eclesial y cultural. En la escucha de la voz de Dios en los signos de los tiempos (Cf. Mt 16,3) y en la acogida de su presencia salvadora, las comunidades podrán enfrentar los desafíos que esta hora de la historia nos imponen. El Papa Francisco nos ha hablado continuamente de la frescura del Evangelio el que debe ser anunciado con alegría y el Concilio nos invita a no ser predicadores vacíos de la palabra, de esos que no la escuchan desde dentro, ya que así no podemos comunicarla a nuestros hermanos (Cf. DV 25). Que este tiempo de misión podamos volver a pensar en estos desafíos que, Dei Verbum, documento siempre nuevo, nos exigen y nos urgen.

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Comentario Formación Reflexión

El Coordinador Parroquial de Catequesis Comisión Diocesana de Catequesis

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ace 10 años la Iglesia Chilena, después de vivir la 90ª Asamblea Plenaria de obispos, el 25 de noviembre de 2005, presentó el documento “Orientaciones para el Servicio de Coordinador de Catequesis Parroquial”. Elaborado por la Comisión Nacional de Catequesis, su carácter fue “ad experimentum” por tres años. Hasta hace algunos meses el documento estuvo vigente; sin embargo, la aplicación del Servicio del Coordinador en nuestras parroquias y decanatos, poco a poco ha ido perdiendo importancia y participación. En la actualidad son muy pocas las parroquias y decanatos que cuentan con un catequista que sirva como coordinador. Por consiguiente, la comunicación interna y con el decanato y la diócesis en muchos casos es muy pobre o nula. Con la Intención de redescubrir el ministerio del Coordinador Parroquial de Catequesis, discernir y elegir nuevos coordinadores, el pasado mes de Julio se presentó la Segunda edición del documento. A continuación presentamos una síntesis de la Segunda Parte del Documento: descripción del servicio, el estilo de coordinación y los criterios de elección. Descripción del Servicio: - El Coordinador de Catequesis Parroquial es un laico, varón o mujer, de vida cristiana integra, que, por mandato del Obispo y en colaboración estrecha del párroco, ánima y gestiona el servicio catequístico que ofrece una parroquia. - El párroco, como primer responsable de la

catequesis en la parroquia que le ha sido confiada por el obispo, orienta y presta apoyo permanente a la labor pastoral que realiza el coordinador, evitando en él o en otros todo clericalismo que entorpezca el servicio. - El Coordinador de Catequesis Parroquial puede desempeñarse en cualquier parroquia donde sea requerido, sea urbana o rural. - El Coordinador de Catequesis Parroquial organiza, sea directamente o a través de representantes, a todos los educadores de la fe que ejercen su servicio en el contexto parroquial (sede y capillas). Es decir, coordina el servicio de: Catequistas de catequesis bautismal, Familiar de Iniciación Eucarística, Confirmación, de Novios, ministros extraordinarios de Sagrada Comunión, catequesis Diferencial, Iniciación cristiana de adultos y jóvenes, catequistas de posibles programas especiales en relación a catequesis ambientales, eventualmente, otros. - Sus Responsabilidades fundamentales son las siguientes: 1. Coordinar y animar todas las instancias catequísticas presentes en la parroquia, asegurando la unidad, la organicidad y la fidelidad a las orientaciones y programaciones oficiales. 2. Promover la comunión y la participación corresponsable entre todos los catequistas que sirven en la comunidad parroquial. 3. Colaborar con el párroco en la selección, formación, acompañamiento y evaluación de todos los catequistas parroquiales. 4. Representar a los catequistas en las instancias de diálogo y colaboración existente en la


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comunidad parroquial, participando activamente en el consejo pastoral. 5. Promover la formación permanente de los catequistas, de acuerdo a las programaciones propias de la Pastoral diocesana y nacional. 6. Ser un instrumento eficiente de comunicación e información entre los catequistas y todas las instancias propias de la pastoral orgánica, sea de la parroquia como de la diócesis, particularmente con otros Coordinadores de catequesis parroquial y la Comisión Diocesana de Catequesis. El Estilo de Coordinación: - Como discípulo de Jesús, el coordinador asume su servicio con humildad, sin considerarse superior a los demás ni con el deseo de lucirse. En tal sentido, está siempre abierto a escuchar y acoger aportes de los demás, y a ser adecuadamente autocrítico. - Desempeña su servicio en obediencia inmediata a su párroco, con una actitud adulta, filial y proactiva, interesado en construir mutuos vínculos de aprecio y crítica constructiva, en bien de la comunidad. - Es una persona capaz de diálogo y de trabajo en equipo. - Ofrece una actualizada e incidente educación de la fe a los catequizandos, y procura hacer de la parroquia una comunidad que “primerea”, es decir, que tiene por prioridad la “salida misionera” según la expresión del papa Francisco. - Busca, antes que todo, ser un testigo de Cristo para sus hermanos, por su vida de fe, de oración, de caridad; tratando de pedir a los demás lo que con sus actitudes, se esfuerza por vivir. - Es ejemplo para sus hermanas y hermanos catequistas de formación integral que requiere un catequista en las dimensiones formativas del ser, saber, saber hacer, invitándonos a estar siempre actualizados. - Enfrenta con prudencia y sin tardanzas los eventuales conflictos que surjan entre sus hermanos, ejercitando la sana corrección fraterna, procurando que nunca estas situaciones entorpezcan el servicio evangelizador que se presta a los catequizandos. Criterios de Elección: (Del Candidato a Coordinador) -El Coordinador de Catequesis Parroquial puede

ser una persona soltera, casada o viuda, varón o mujer. - Si es persona casada, debe tener el apoyo explícito de su cónyuge. - Su edad mínima debe ser 25 años y conviene que la máxima sea 65 años. - Ha de ser persona de vida cristiana ejemplar, con testimonio de vida cristiana en su hogar, su barrio y su lugar de trabajo. - Debe tener un mínimo de 5 años de ejercicio ininterrumpido y valorado como catequista en su parroquia. - Ha de ser persona bien integrada en el equipo pastoral de su comunidad parroquial. - Ha realizado los cursos exigidos normalmente en su diócesis a los catequistas de base. El Documento señala a continuación los detalles del proceso de elección en el que el Obispo, los párrocos y las comunidades disciernen y eligen a sus coordinadores. Como Comisión Diocesana invitamos a que podamos iniciar un proceso que permita contar en cada parroquia con los servidores que coordinen las catequesis, las parroquias y los decanatos, a fin de que podamos caminar en comunión y con una comunicación más eficaz. Oportunamente señalaremos los tiempos de elección y el modo más conveniente para la implementación de este servicio en nuestra diócesis. Pedimos a Dios la apertura al Espíritu Santo, la disponibilidad y la valentía para que se haga siempre su voluntad.

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Formación Gráficas

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Gráficas

Diocesanas Se inició el Año Santo de la Misericordia en el Santuario de Lo Vásquez

Con mucha fe y alegría, los fieles vivieron la Eucaristía de medianoche en el Campus Eucarístico con la que se inició el Año Santo de la Misericordia. Mons. Gonzalo Duarte presidió la Eucaristía y la ceremonia de apertura de la Puerta Santa del Santuario de Lo Vásquez. Al finalizar la Misa, se inició la procesión en la que iban sacerdotes, seminaristas, religiosas y fieles. Los presentes caminaron desde el Campus Eucarístico hasta el frontis del templo momento en que luego de una emotiva ceremonia se abrió la Puerta Santa ingresando Mons. Duarte con la Palabra en alto.


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Reflexión

Seamos personas, comunidades e Iglesia con ‘sello de pesebre’ Pbro. Gonzalo Bravo Álvarez, Profesor de la Facultad de Teología, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso

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l tiempo de Navidad, coincide en Chile, con el fin de año. Este, generalmente, es tiempo de agobio, recarga de actividades, aumento en la tensión social y de nerviosismo colectivo que desdice lo que promueven las luces deslumbrantes de la publicidad: ‘amor y paz para todos’. Pero, ¿qué podemos regalarle al mundo desde nuestra fe cristiana?, ¿dónde podemos tener algo de oxígeno para este angustiado panorama que nos agobia? San Anselmo animaba a las personas con una propuesta que tiene gran vigencia hoy: ‘Deja un momento tus ocupaciones habituales, entra un instante en ti mismo, apartándote del tumulto de tus pensamientos. Arroja lejos de ti las preocupaciones agobiantes y aparta de ti las inquietudes que te oprimen. Reposa en Dios un momento, descansa siquiera un momento en él. Entra en lo más profundo de tu alma, aparta de ti todo, excepto Dios y lo que puede ayudarte a alcanzarlo; cierra la puerta de tu habitación y búscalo en el silencio. Di con todas tus fuerzas, di al Señor: Busco tu rostro; tu rostro busco, Señor’ (Del libro Proslógion de San Anselmo, capítulo 1). Esta invitación esconde sus raíces profundas en la convicción que el Salmo 62 regala a quien quiera acogerla: ‘Sólo en Dios descanse alma mía, de él viene mi esperanza, sólo él mi roca, mi salvación, mi baluarte; no vacilaré. En Dios está mi salvación y mi honor, Dios es mi roca firme y mi refugio.

Confía siempre en él, pueblo suyo; presenta ante él tus anhelos’ (Sal 62, 6-9). La convicción es total: solo en Dios se descansa. El original hebreo utiliza un verbo que, en realidad, alude a ‘hacer silencio’ ante Dios. Sí, lo más elocuente de Dios viene en la contemplación silente de sus misterios. La experiencia de quien escribe es generosa en darle atributos a Dios: mi esperanza, mi roca, mi salvación, mi baluarte… ¡Cuánta falta nos hace recordarlo! No deja de sorprender las 8 veces que aparece el pronombre ‘mi’ en estos escasos tres versículos, y que reflejan una relación personal e íntima de Quién es Dios para el que escribe y comparte su experiencia de vida. Una vez que el autor del salmo ha expresado su propia experiencia, lanza su invitación, que en el original hebreo es un imperativo: ‘Confía siempre en él… presenta ante él tus anhelos’ (v.8) Ante tanta luz artificial que resplandece en la vida pública y ante tanto deseo de paz augurado (a veces de forma volátil y superficial), la


Reflexión Formación constatación del salmista es hacer silencio, a descansar en Quien es esperanza y salvación; finalmente, es confiar siempre en Aquél que siendo creador se hace creatura. El ambiente que nos regala el pesebre de Belén es espacio privilegiado de descanso, de silencio, de encuentro. Los ángeles anunciaron a unos pastores que había nacido un Salvador, que es el Mesías y el Señor (Lc 2,11), y lo más curioso es que lo que se da como señal es un anti-signo de tanta grandeza y poder: ‘encontrarán un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre’ (Lc 2,12). Es clara la propuesta: para encontrarse con el Salvador y Señor, hay que contemplar a ese niño frágil, quien envuelto en pañales, ya anuncia el sudario que cubrirá su cuerpo cuando dé la vida por todos. Pero hay otro detalle: si no aceptamos el regalo, que es Jesús que nace pobre en Belén, corremos el riesgo de no tenerlo como Señor y Salvador. La propuesta de la salvación de Jesús no parte ni del poder ni del dinero (ni del poder del dinero), sino de la aceptación de la sencillez de toda condición humana. ¡Cuán distinta sería nuestra vida si nos relacionáramos con las personas, no a partir de sus virtudes, sino aceptando sus defectos! Tal como sostuviera el Papa Francisco en su homilía de

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Navidad del año pasado, ‘la respuesta del cristiano no puede ser más que aquella que Dios da a nuestra pequeñez. La vida tiene que ser vivida con bondad, con mansedumbre. Cuando nos damos cuenta de que Dios está enamorado de nuestra pequeñez, que él mismo se hace pequeño para propiciar el encuentro con nosotros, no podemos no abrirle nuestro corazón…’. La grandeza de establo de Belén es la debilidad amorosa del niño Dios que nace para que, en su ternura, todas las personas le puedan acoger; la certeza que aporta el lugar del nacimiento es la puesta en duda de nuestros parámetros de seguridad y protección material, que tanto daño nos hacen; la sublimidad del mensaje salvador de Dios es que éste está dirigido a los que no se consideran con méritos propios y todo lo esperan del que ‘hace feliz a los pobres de corazón’ (cf. Mt 5,3). Pero volvamos al aporte del pesebre, a esa oportunidad de serenidad y paz, a esa escuela de humanidad asumida desde la debilidad, a esa cátedra sublime de sencillez y acogida. Cuánto se requiere pensar en esta propuesta de Dios que nos descoloca. Quizás, las luces navideñas no dejen deslumbrar al niño Jesús porque éste nos cuestiona y nos pide ‘salir de nosotros mismos’. Claramente, es más fácil celebrar Navidad posicionándonos -aunque no lo queramos- como

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Nº 118NºNº - 115 DICIEMBRE 116- -ENERO JULIO 2015

autores de felicidad y sonrisas, a través de regalos que no nos comprometen en nada a nosotros mismos, que asumiendo la salvadora acción de Jesús que, siendo Dios, se hace presente en ese niño débil de Belén. Creo que las fuerzas esclavizadoras del ‘yo’, y sus derivados de sediento poder de satisfacción, van en la línea contraria de la dinámica liberadora del ‘tú’ débil y tierno del niño de Belén. El nacimiento de Jesús es la claridad de Dios que se hace cercano, humano y hermano a toda persona que desea recibirlo. Él sigue siendo el ‘totalmente otro’, que por amor misericordioso, se hace uno de nosotros; es el Señor que nos marca la pauta de su reino: servicio humilde de salvación plena; es el Salvador, quien propone nuevos caminos para el hombre y mujer cansado de buscarse a sí mismo/a, perdiéndose en lo que puede construir y no acogiendo el perdón de Dios que le salva. Para terminar, retornemos al pesebre; quedémonos en Chile en este año de la misericordia. Me imagino que el niño Jesús nos

Reflexión invita a acoger amorosamente su misericordia como contraparte divina de nuestra miseria; la Virgen nos anima a contemplar en toda debilidad humana una oportunidad de la acción de Dios; finalmente, San José, humilde y silencioso, nos motiva a acoger gozosamente los dones que recibiremos de Dios en el tiempo que viene. Ser personas, comunidades e Iglesia con ‘sello de pesebre’ nos permitirá volver a lo propia identidad relacional quede cada uno/a está llamado/a a profundizar con Jesús en la comunidad de la Iglesia, animados por la Virgen María y acompañados por San José. Reconocer la ‘otra propuesta’ de Jesús en nuestro camino de fe. Saber que el pesebre, aunque puede descolocar a los poderosos, también puede no ser seguido por los débiles; pero, sobre todo, aceptar que en ‘ese niño envuelto en pañales’ está la oferta amorosa maravillosa que quiere dinamizar toda nuestra vida concreta. Silencio y paz; sean éstas las flores hermosas del jardín de nuestra vida de oración en el pesebre cotidiano de nuestra vida.


Testimonios

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María Madre de Luz y de Esperanza

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n este tiempo, estamos viviendo muchos signos de esperanza, de vida nueva, pero igualmente de gran sufrimiento que se extiende en nuestra tierra como las olas del mar. Al igual que María fue de prisa a visitar a su prima Isabel, llevando en su seno nuestra esperanza, como un lema para todo hombre y mujer que, de la misma manera, quiera comunicar al Señor a los demás, llevándolo en su propia vida; Jesús nos enseña a poner la fuerza del amor donde cada uno vaya. Las hermanas de la diócesis siguiendo los pasos de María que fue a visitar a su prima Isabel para ayudarla en sus necesidades, asistieron los días 7 y 8 de Diciembre al Santuario de Lo Vásquez para prestar servicio a los hermanos que peregrinaban a rendir homenaje a María, se vivió una rica experiencia de fe, de amor, de oración. Los fieles se acercaban a las religiosas para ser escuchados, pedir bendiciones y para que les presentaran sus bebes a la Virgen. La señorita Iris A, laica comprometida con la Conferre y la Iglesia nos envió su testimonio de lo vivido en la Festividad dentro del Santuario Mariano. “Con la gracia de Dios, este año, he vivido una de las experiencias más hermosas de mi vida, he compartido durante todo el 7 de diciembre con el grupo de religiosas que prestan servicio en el Santuario de Lo Vásquez, para la Festividad. He tenido la oportunidad de verlas recibiendo a los peregrinos que llegan a los pies de la Virgen, les escuchan, bendicen, acompañan y enseñan a los bebes que las madres les solicitan presenten a la nuestra madre María.

Lidia Igor A, Presidenta de Conferre , Valparaíso Cada una con su carisma entrega a los peregrinos una palabra de aliento, para reconfortarlos; son ellas, quienes están durante horas trabajando incansablemente sin importarles la hora ni mucho menos la edad, ni su salud, solo les mueve el amor a la Santísima Virgen. Mientras unas hermanas se dedican a atender a los peregrinos, otras en el silencio de la oración y la contemplación adoran a nuestro Señor abstrayéndose por completo del mundo externo, ofreciendo esa oración por las necesidades de cada uno de los hermanos que peregrinan y tienen necesidades de oración.

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Para mí fue una experiencia nueva y hermosa; por años, he peregrinado al Santuario, pero nunca había tenido la oportunidad de vivir la festividad por dentro; es muy fuerte e impresionante la experiencia, ver la devoción de los hombres principalmente, cómo se emocionan como niños al llegar a los pies de la Virgen, y presentar sus ofrendas. El día pasó sin darme cuenta, entre ir y venir ayudando a las religiosas y fieles que se acercaban al templo. Estuve un momento en la oración de Adoración al Santísimo donde pude encontrarme a solas con mi Señor y abrirle mi corazón para poner en sus manos todo lo que estaba viviendo, no puedo expresar con palabras lo que sentí, solo puedo dar una y mil veces gracias a Dios por la experiencia vivida.” Para vivir la esperanza hay que hacer como María y decirle a Dios: «Hágase en mí según tu Palabra», acogiendo de esta manera al Dios mismo, nuestra esperanza. «El hombre no inventa su esperanza, la recibe de Dios». Esta virtud viene en auxilio de nuestra débil e insuficiente esperanza humana; sale al encuentro de la incapacidad que tiene el hombre para darse una esperanza por sí solo, de modo que se intensifique en nosotros el anhelo de la unión definitiva con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo para toda la eternidad.

Testimonios Formación Miremos a María que, en las diversas anunciaciones en que Dios se le ha manifestado, ha sido mujer de luz, de esperanza, viviendo en lo profundo de su corazón la espiritualidad del Magníficat: desde el momento de la concepción, en que se abre al misterio de Dios y da a luz a Jesús salvador del hombre. Estos acontecimientos han cambiado la historia del mundo. Todos estamos llamados a vivir la espiritualidad del Magníficat de la esperanza, de la alegría, del perdón y del amor. María es para nosotros figura de referencia y compañera de camino en este tiempo que pide signos de luz y de esperanza. Les auguro una profunda vivencia de nuestra vocación desde el sacramento del matrimonio, o del orden sagrado, de la vida religiosa, que nos capacita para desplegar la dimensión de la esperanza en nuestra vida y la de los demás, recibir la bendición refresca nuestra existencia. Nuestra esperanza crece en la medida que anunciamos a Cristo a los demás. Muchas personas confundidas, desorientadas, solas, vacías están esperando que les hablemos del Señor Jesús; que les llevemos esa luz radiante a sus vidas. Y, al hacerlo y encontrar respuesta es un aliento y una ilusión que forma parte de esa comunión que todos los hombres estamos llamados a vivir. Las religiosas de la Conferre les deseamos unas “Feliz Navidad y no olvidemos que el centro de toda celebración es Jesús, demos prioridad a Nuestro Señor en la celebración de su nacimiento, todos lo demás es para homenajearle a Él, pero siempre es Jesús y solo Jesús quien es el centro de nuestra fe y la razón de nuestra alegría, pues con su venida nos ha traído la paz, el amor, la esperanza y el perdón, al mundo.” ¡Feliz Navidad y mil bendiciones para el Año que se aproxima 2016!


Reflexión Formación

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Los Adultos Mayores en la Diócesis de Valparaíso

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irando en retrospectiva lo que fue el año 2015, experimento sentimientos de gratitud por todo lo vivido. ¡Gracias Señor por el Año de la Escucha, que ha venido a ser antesala del Año de la Misericordia! En este contexto comparto una síntesis de nuestro caminar en la Iglesia Diocesana. Desde una mirada hacia lo interno, destaco: 1.- La mejora observada en las reuniones de coordinación de la Pastoral Adulto Mayor, en las reuniones decanales y en las visitas esporádicas que pudimos hacer a los clubes en sus sedes parroquiales. Favorecimos la espiritualidad, mediante la lectio divina presentada de manera sencilla con la participación de todas las asistentes; la formación a través del Buen Envejecer y el compartir con gozo la común-unión. La dinámica ha sido bien evaluada por los clubes. El desafío es mejorar la convocatoria a otros clubes y la asistencia. 2.- La claridad, continuidad y compromiso de la Pastoral Social Diocesana que ha contribuido a formarnos mejor como agentes pastorales y dar un sentido más nítido de seguimiento al Señor en nuestra vida cotidiana y como agentes pastorales en las visitas a los clubes como así mismo en las

M. Elvira Sánchez M., Pastoral Adulto Mayor relaciones que mantuvimos con el mundo civil. Las sesiones fueron una muestra de lo que es la doble escucha: la Palabra y la sociedad. El auténtico diálogo fue un instrumento que favoreció la escucha activa, el deseo de renovación y soltar ataduras de lo que “siempre hicimos así”. 3.- La participación activa en instancias formativas tales como la Jornada Nacional de Adultos Mayores, la Asamblea sobre la Relatio Synodi, el Congreso Misionero, la Fiesta del Encuentro y el Foro Social, entre otros. De este último, subrayo algunas propuestas sobre inclusión. Lentamente se ha ido instalando en los diferentes profesionales la idea que cerca de 3 millones de personas mayores tienen que ver con su desempeño laboral. Esperamos su aporte para disfrutar de una ciudad más amable, con viviendas de fácil acceso a los medios de transporte, centros de salud, lugares de esparcimiento, culturales y bibliotecas públicas; con medios de transportes seguros y precios rebajados, con semáforos que permitan el cruce de una persona mayor de paso lento o que se apoya en prótesis. Es deseable que en el área de la salud se continúen los esfuerzos por mejorar el aporte alimenticio, vacunas, sistema auge, medicina preventiva y medicamentos gratuitos y se evidencien mejoras tanto en el trato respetuoso como en la disminución de las listas de espera en

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Reflexión

los servicios públicos que perjudican a los adultos mayores más carenciados. 4.- La celebración de Navidad y Acción de Gracias por todo lo recibido que tuvo lugar el 11 de Diciembre. Vivimos una jornada de alegría, amistad, gratitud. La numerosa presencia de socias y del voluntariado cruzado contribuyó a realzar el evento. Desde una mirada hacia lo externo destaco: 1.- Activa participación en el 5° Encuentro Nacional del Consejo de Dirigentes Sociales de Adultos Mayores, más conocido como CODISAM. Su idea fuerza es lograr la UNIDAD mediante federaciones intercomunales, provinciales, regionales hasta formar una federación nacional que represente a la mayoría de los adultos mayores para INCIDIR en políticas públicas. Sus planteamientos específicos dicen relación con mejoras en la previsión, transporte, salud, participación ciudadana efectiva y convenios con centros educativos para educar sobre envejecimiento. 2.- Presencia en la Sesión Ampliada de la cámara de diputados del 3 de Junio donde se presentaron dos Proyectos de Acuerdo que –en parte- reflejan las aspiraciones de CODISAM y que van en directo beneficio de los adultos mayores. 3.- Activa participación en la Primera Jornada realizada por la Red Mayor, organización que se propone levantar una voz común para visibilizar el tema adulto mayor, promover el envejecimiento activo e impactar con fuerza en las políticas públicas. En la ocasión se informó de propuestas específicas para el logro de sus propósitos que son similares a los planteamientos de CODISAM. Además se presentó una síntesis de la CONVENCION INTER AMERICANA DE DERECHOS HUMANOS DE LAS PERSONAS MAYORES, documento emanado de la OEA, firmado por el Ministro de Relaciones Exteriores de Chile el 15 de Junio del 2015, el que deberá ser aprobado por el Parlamento y ratificado por la Señora Presidenta para su entrada en vigencia. Este es un instrumento vinculante que contempla protección y garantía


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de Derechos de las personas mayores, para que puedan en la medida que envejecen seguir disfrutando de una vida plena, autónoma reconociendo su valiosa contribución a sus comunidades. 4.- Participación en el Plan de desarrollo comunal de Valparaíso (PLADECO). Fue una instancia favorecedora para la acción pastoral porque permite escuchar y conocer el trabajo de otros actores sociales, generalmente desvinculados del mundo de la iglesia, pero en común tenemos la alegría de compartir ideas y el compromiso con acciones de bien común por la ciudad.

que la persona mayor asuma su edad y desde esa realidad mantenga una actitud pro-activa, formándose, integrándose, aportando, cuidando de sí misma y de su entorno, haciendo uso de sus derechos.

Por la gracia del Señor vivimos el volcarse hacia afuera con fe, alegría y esperanza, tarea no fácil, por la actitud distinta que hoy tiene el público frente a miembros de la Iglesia, por los cambios en la composición y roles familiares, por el permanente apuro de obtener lo básico para la subsistencia, por las diferencias en lenguajes y escala de valores, por nuestras propias fragilidades y tantas complejidades más.

Los clubes, a través de múltiples actividades, favorecen el desarrollo de una auto imagen positiva y facilitan el surgimiento de liderazgos. La Pastoral Adulto Mayor hace su aporte mediante los talleres del Buen Envejecer, actividad que estamos recién en el nivel 1 y ya da frutos: Las participantes expresan que por su experiencia y sabiduría son maestras de vida.

Creo que el trabajo de los adultos mayores al interior de la Iglesia como en espacios exteriores, ayuda a visibilizar la situación real de la vejez en nuestro país, a pesar del largo camino que queda por recorrer. Las iniciativas legales- sin duda- van en la línea de entregarnos una mejor calidad de vida. Sin embargo, a mi modo de ver, es necesario

En el diálogo con personas de diferentes edades, escuchamos que los adultos mayores nos acercamos más a la Iglesia porque buscamos transcendencia y perdón por nuestros pecados. Entonces, ¡Cuán oportuno nos llega el Año Santo de la Misericordia! Una prueba más del Amor eterno del Padre por sus hijos.

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Decretos

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Decretos - Por decreto de fecha 24 de septiembre del presente año, se ha nombrado Perito Psicólogo del Tribunal Eclesiástico Regional la sra. Loreto A. Bacigalupo Peña. - Por decreto de fecha 24 de septiembre del presente año, fue nombrado Promotor de Justicia del Tribunal Eclesiástico Regional el Pbro. Erwin L. Prieto López. - Por decreto de fecha 24 de septiembre del presente, se ha autorizado a la comunidad de religiosas mexicanas, Hijas del Sagrado Corazón de Jesús, colaborar pastoralmente en el Hogar de Ancianos N° 34 “Nuestra Señora del Carmen” de propiedad de la Fundación Las Rosas de Ayuda Fraterna, en la comuna de Nogales. - Por decreto de fecha 16 de octubre fue llamado a recibir el Sagrado Orden del Presbiterado el Diácono en tránsito Manuel Lizana Lizana religioso del Instituto Secular Voluntas Dei. - Por decreto de fecha 16 de octubre ha sido nombrado Párroco de la Parroquia “San Nicolás” de Hijuelas el P. Zimri Jamlec Venegas Silva, css. Con igual fecha fue nombrado Vicario Parroquial de la citada Parroquia el P. Víctor Hugo Zapata Ramírez, css. - Por decreto de fecha 29 de octubre han sido llamados a recibir la Orden del Diaconado Permanente, los lectores y acólitos, señores: Juan Antonio Bratti Jiménez, Nelson Antonio Contreras Araneda, Guillermo Antonio García Martínez, Luis Jesús Hernández Canelo, Miguel Ángel Matus Figueroa, Carlos Leonel Pacheco Valladares, Sixto Prado Vásquez, Luis Cardenio Pulgar Vergara y Jaime Hernán Tellez Alarcón. - Por decreto de fecha 30 de octubre fue nombrado Capellán y Asesor Eclesiástico del Consejo Directivo del Refugio de Cristo el Pbro. Enrique A. Opaso Valdivieso. - Por respectivos decretos de fecha 21 de diciembre han sido nombrados Jueces del Tribunal Eclesiástico Regional, doña Beatriz Pedrals García de Cortázar y D. Miguel Sánchez Lasheras. - Por decreto de fecha 21 de diciembre ha sido nombrado Abogado Patrono Estable del Tribunal Eclesiástico Regional D. Jaime Guarello Finlay. DECRETOS DEPARTAMENTO DE EDUCACIÓN CATÓLICA - Por decreto de fecha 21 de septiembre del presente año, visto el término del periodo para el cual fueron designados, nómbrase y prorrógase integrantes del Consejo Consultivo Asesor de la Fundación O.D.E.C., las siguientes personas: Sra. Gema Soto Martínez, Asesora Pastoral, Srta. Inés Reyes Inostroza, Supervisora Técnico Pedagógica, D. Juan Francisco Lillo Araya, Gerente de Administración y Finanzas, Sra. María Ester Arancibia Estay, Directora, D. Carlos Choupay Solari, Director, Srta. Ana María Alfaro Acevedo, Docente, Sra. Rita Valenzuela Brito, Apoderados, Sra. Myriam Cruz Carvajal, Representante del Estamento Administrativo y Servicios.


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Aniversarios

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Aniversarios Cumpleaños

Diciembre 30 Gonzalo Bravo Álvarez 31 Jorge Martínez Soto

Enero

Aniversarios Ordenación

02 Erwin Prieto López 04 Pedro Nahuelcura Vargas 07 José Antonio Atucha Abad 8 Ramiro Avalos Ramírez 15 Cristian Moya Huerta

Enero 05 Reinaldo Osorio Donaire 06 Gonzalo Ligarius Gastelu

17 Enzo Salazar Mendoza

06 Mauricio Villegas Barrios

31 Jorge Sapunar Dubravcic

06 Pedro Zúñiga González

31 Marcelo Escotorín

06 Marcelo Catril Mora

Febrero 11 Jorge Valencia Godoy 19 Marcelino Toro Jara

07 Jaime Herrera González 08 Marcelo Escotorín 23 Luis Eugenio Meneses Iturrizaga

26 Andrés Valenzuela Acevedo

Marzo

Marzo

01 José León Gutiérrez Asenjo

22 José Darío Zenteno Olguín

06 Kepa Bilbao Laca

25 Jorge Calderón Bustamante

08 Javier Prado Aránguiz 11 Marcelo Catril Mora 11 Constantino Sebastián Vitores 15 José Tillman Dütting 27 Rodolfo De la Cruz Soto 29 José Darío Zenteno Olguín

26 Patricio Marambio Pérez

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Año Santo de la Misericordia El Año Santo es una ocasión propicia para realizar un camino de conversión: reconocer los propios pecados, arrepentirse, enmendar y recibir el perdón de Dios principalmente a través del Sacramento de la Reconciliación. ¿Cómo ganar la Indulgencia en el Jubileo de la Misericordia? Para ganar las Indulgencias se requiere hacer una buena confesión, acercarse a la Santa Comunión, peregrinar a un templo jubilar y orar por las intenciones del Papa. Esto nos vincula derechamente con Dios y con la Iglesia. Esta Indulgencia se puede aplicar para sí mismo o por algún difunto. Iglesias Jubilares en Diócesis de Valparaíso 1 Catedral (Parroquia “Espíritu Santo”) 2 Parroquia La Matriz 3 Parroquia San Juan Bosco (Av. Argentina) 4 Parroquia Ntra. Sra. de Lourdes de Los Placeres 5 Parroquia Ntra. Señora de la Purificación (Algarrobo) 6 Santuario de Ntra. Sra. de Lo Vásquez 7 Parroquia Ntra. Sra. de los Dolores (“Parroquia de Viña”) 8 Parroquia Virgen del Carmen (Av. Libertad) 9 Parroquia Santa María de los Ángeles (“Parroquia de Reñaca”) 10 Parroquia Ntra. Sra. de las Mercedes (“Parroquia de Concón”) 11 Parroquia Ntra. Sra del Rosario (Quilpué) 12 Parroquia San Felipe Neri (Villa Alemana) 13 Parroquia Ntra. Sra. de las 40 Horas (Limache) 14 Parroquia San Martín de Tours (Quillota) 15 Parroquia San José (La Calera) 16 Parroquia “La Santa Cruz de Rapa Nui”, Isla de Pascua 17 Capilla “San Juan Bautista”, Isla Robinson Crusoe, Archipiélago de Juan Fernández (pertenece a la Parroquia “Espíritu Santo”)

Stella Maris N° 118 Diciembre 2016  

En este número encontrará información sobre el Año de la Misericordia y cómo vivirlo en su comunidad.

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