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ESCRITOS por Adolfo Flórez Garzón

Acerca de la calidad de la educación

Hablar o escribir acerca de la calidad de la educación en Colombia es un tema arduo, pues la educación, entendiéndose ésta como la comunicación de un universo de saberes, es un proceso en continua revaluación. Sin embargo, una educación de calidad debe ser la prioridad para una nación que aspira a ser más equitativa, incluyente y civilizada. Pero, ¿qué hace que una educación sea de calidad? Primero, el entorno sociocultural debe ser óptimo, o de lo contrario, la educación no tendrá esa fuerza motora e ideológica suficiente, que hace que un país y sus habitantes marchen hacia el progreso; y segundo, el desarrollo económico y la oferta y la demanda laboral deben ser elevados e ir en constante aumento, pues en ello radica gran parte de la capacidad de cobertura, acceso, inversión e investigación de la educación. Teniendo estos aspectos generales en cuenta, ¿cómo está la calidad de la educación en Colombia? En palabras de María Fernanda Campo Saavedra, ministra de Educación: mal, pues “La calidad en la educación en Colombia es muy baja, si nos comparamos nosotros mismos, pero si además nos comparamos con pruebas internacionales vemos que nuestro país desafortunadamente ocupa los últimos lugares y nada genera más inequidad, más pobreza y más desigualdad que una mala calidad en la educación”.

Infortunadamente el panorama no puede ser más desalentador, según datos revelados por el investigador Jorge Enrique Vargas, el 85% de los colombianos son analfabetas funcionales, lo que significa que un ciudadano promedio, a pesar de leer, no comprende el significado básico de un texto, ni hace inferencias y relaciones a partir de lo leído en él; en cuanto a las matemáticas elementales, los colombianos promedios carecemos de la capacidad para plantear una regla de tres y manejar fracciones y porcentajes. Sin embargo, actualmente el gobierno hace ingentes esfuerzos para mejorar la calidad de la educación, para la ministra Campo: “La principal locomotora para superar la pobreza y reducir las grandes brechas de inequidad, para formar unos seres humanos que puedan ser competentes y competitivos en un entorno globalizado: es mejorar la calidad de la educación”.

No obstante, los 13 billones de pesos que anualmente invierte el gobierno al sistema educativo regional sigue siendo irrisorio, pues a pesar de ello, más de 2 millones de colombianos siguen en el analfabetismo y, de cada 100 niños y niñas entre 6 y 18 años, 20 jamás entrarán a la escuela, 40 jamás entrarán a la secundaria y 70 jamás terminarán el bachillerato; y ni qué decir de la educación superior, pues el gobierno apenas logra el 35% en la cobertura. Con este triste panorama de nuestra educación colombiana, ¿podrá el gobierno generar más equidad, reducir los índices de pobreza, desempleo, deserción escolar y desigualdad existentes? Amanecerá y veremos… lo que sí es claro es que la influencia que ejerce una educación de calidad sobre una nación en particular, determina el avance sociocultural, económico, político y artístico de ésta… ¡Ah! Y recuerden que el conocimiento infinito que ofrece la educación: os hará libres.

Acerca de la calidad de la educación  

Algunos aspectos de la calidad de la educación en Colombia y su impacto en la sociedad