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ariete

Nยบ 10 Agosto-Septiembre 2007

rompiendo paradigmas


Otto René Castillo Desde un momento determinado de su vida literaria y política, Otto Rene Castillo es un ejemplo ascendente de ruptura con los diversos niveles de la tradición. Primeramente había introducido en la poesía y en la visión político-cultural un nuevo enfoque del tema vernacularmente enfrentado: el del indígena explotado. En una zona tan profundamente marcada por lo indígena se da el caso incluso los Partidos Comunistas carezcan de una política indígena. El planteamiento de Otto Rene Castillo en este terreno involucrado un re-examen total de nuestras nacionalidades a partir de las raíces culturales ancestrales, y una invocación a la potencialidad revolucionaria de la población india. Hay que aceptar que para los dirigentes revolucionarios locales de aquel entonces el planteamiento entendido como una exaltación lírica, circunscrita a los afanes literarios de los jóvenes, sin implicaciones políticas serias. Fue ruptura también con la ñoñez política del ambiente, la convocación a la militancia comunista de la cual Otto Rene Castillo llego a ser uno de los principales impulsores. Las circunstancias ya descritas de la Guatemala de 1958-1959 lo alientan para un nuevo tipo de ruptura: para ella da el viaje a Europa. Va a Alemania como un militante comunista, es cierto y con cierto candor acrítico que lo hace asimilarse un tanto líricamente a la complejidad de la vida en la RDA, pero también es un poco el heredero de la tradición inaugurada por el Popol Vuh que llega a las vecindades de Goethe de Bach. Seria unos años mas tarde que se daría, en la misma RDA, otra instancia de ruptura para el joven poeta revolucionario. Después de haber terminado sus estudios de idioma alemán, ingresó en la facultad de Letras en Leipzig, donde se distinguió como un alumno brillante, el mejor alumno brillante, el mejor alumno extranjero. Es en aquel ambiente académico donde fue profundamente conmovido pro el triunfo de los guerrilleros de Fidel Castro. Fue a fines de 1961 cuando llego a sus oídos una noticia que lo cautivo: el famoso cineasta holandés Joris Ivens, estaba reclutando intelectuales jóvenes para la formación de una brigada (que llevaría su nombre) de camarógrafos y técnicos cinematográficos. Esta brigada se distribuiría por los diversos países de América Latina para llevar a cabo un vasto, ambicioso plan: la filmación de películas sobre las luchas de liberación de nuestros pueblos. Es el momento en que a partir del estimulo que significa la presencia de la Revolución Cubana, comienza el auge de la primera etapa de la lucha armada en diversos países del Continente. Otto Rene Castillo para quien el impacto cubano ha sido renovador incluido contra la voluntad de su Partido, se enrola en la brigada, lo cual suponía en cierta medida el ingreso a la multiforme, polifacética, compleja realidad de la lucha armada latinoamericana, ya que para la preparación para el trabajo de aquel grupo incluía, además del aprendizaje de la técnica cinematográfica, una intensa preparación militar de tipo irregular. Desde una fecha tan temprana como 1962 (en enero ingresa a la Brigada Joris Ivens) Otto Rene Castillo se había convencido de que el único camino para la liberación definitiva de los pueblos latinoamericanos pasa por la lucha armada y que, en consecuencia, hay que prepararse para la acción y pasar a ella. "El poeta es una conducta normal": si tiene convencimiento debe pasar a encarnarlo, en la primera fila si es necesario. Otto Rene Castillo aceptaría esa responsabilidad hasta las ultimas consecuencias: hasta el grado de ofrendar su propia vida.


George W. Bush (Mefistófeles Moderno) Julio Figueroa Y el Mefistófeles hecho hombre sigue con sanguinolencia gobernando, actuando y amenazando.

más sordo todavía a los llantos y sollozos de tantos inocentes, que sólo son culpables en su mente y así merecen morir descuartizados.

Su demencia y sed de sangre no tiene fin, hoy Irak, ayer Afganistán, mañana a saber quienes serán.

Los señores de la guerra con los señores del petróleo, saqueadores de la tierra, ven hinchadas sus haciendas porque estas marionetas a las que tienen de las jetas les obedecen ciegamente con su sentir omnipotente.

Llámelo usted como quiera, locura, paranoia, protervia, el asunto es hacer feria con la vida y la patria ajena, esas patrias que enajena y destruye con soberbia. Esconde en nombre de la libertad las más crueles intenciones, y no le importa mentir en bastedad con tal de que crezcan las ganancias, en todas sus matanzas. Sordo a los lamentos de sus propios ciudadanos, que ven con detrimento la muerte absurda de sus hijos por algo tan insano,

Cruel entre los crueles, cobarde como pocos, mentiroso compulsivo, te convierte en su enemigo si te opones a sus males, por eso él con su cohorte de seres infernales, ponen en peligro a la misma humanidad, y si algo tengo claro es que ellos representan a la misma oscuridad.

Romance de Mujer Yolanda B. de Aguilar. Cuál perla blanca que brilla bañada por la espuma de mar toma vida en lo tibio del sol se conjuga con notas de armonía y sin temor abre alas a la vida.

La mece el oleaje la acaricia el viento el vaivén de las aguas al duerme y cuando se asoma la luna directo a besarla viene.


Da los primeros pasos deja sus huellas sobre alfombra suave tejida con pétalos de jacaranda y acurrucada sobre amores crece entre aromas de durazno en flor.

es la vida que marca el camino es el amor con disfraz de pasión. No queda nada después del invierno se seca la sal de las lágrimas se arrastran las últimas estrellas de mar en tumultuoso torbellino de arena que en avalancha al océano va.

¿Cuándo fue que creció? ¿Por qué se asoma a la vida con tanto candor? ¿Por qué llega el viento como estampida? ¿Por qué en la calma de la vida, tiembla? ¿Por qué la vida se disfraza de amor?

No quedan más sonidos en el viento es estertor del corazón se oye lejano el ritmo de vida lentamente fallece la pasión se envuelve y se convierte en espuma es el amor que vuelve a dormir en la perla del mar.

Es el cuento mil veces contado es el tiempo mil veces vivido es el invierno que llega aterido

Este es un poema de amor, escrito por mi querida prima Yolanda B. de Aguilar, a la memoria de mi querido padre Salomón Figueroa Marroquín, lo comparto con ustedes. Julio Roberto Figueroa Tobar. Don Salomón Al Salomón que yo conocí retrocedo en el tiempo y lo contemplo, ese personaje salido de la vida como el caballero hidalgo recto y erguido. ¿Cómo fue que heredó ese don de justicia, esa sabiduría para caminar por la vida, esa caballerosidad que lo distinguía, esa paz de los hombres de bien? A veces veo sus ojos brillantes, oigo su risa suave y tranquila, pienso en sus palabras medidas, recuerdo que el honor lo envolvía.

¿Cómo se puede a la vez ser fuerte y sensible en el recorrido? ¿Cómo fue que su barca no zozobró en los océanos de borrascas y tormentas? El no vino de un lejano lugar de La Mancha, tejió con hebras de oro los puentes de su camino, ese hombre que afrontó con sabiduría la vida llevó el merecido nombre de Salomón, el Rey.


Guatemaltequismos • • •

Alagran ya perdieron los de la selección otra vez Alagran ya aburrieron esos candidatos Alagran ya no terminaron los anuncios

Obviamente el ALAGRAN es una deformación de la frase;(perdonenme los susceptibles) a la gran puta, por eso también combinamos el alagran con el chucha, así: • • •

Alagran chucha no tengo internet Alagran chucha con mi jefe Alagran chucha ya me agarro la tarde

Pero el alagran no se acaba aqui, muta, es decir, un alagran o un alagran chucha se queda corto en ocasiones y para demostrar que nos referimos a algo increíblemente sorprendente, sustituimos las A por U, o sea, ULUGRUN, ejemplo; • • •

Ulugrun asaltaron la tienda de la esquina Ulugrun se murió el vecino Ulugrun secuestraron a la niña

Y si pensaban que esto se quedaba aquí, se equivocaron, cuando algo es súper increíblemente sorprendente, también decimos ULUGRUN pero sin expresar nada más y prologando la duración del sonido de las U, por ejemplo: Hace dos días hubo un temblor(sismo) en Guatemala y fue bastante fuerte, entonces todos los guatemaltecos que lo sintieron, pronunciaron algo así como: UUUULUUUUGRUUUUN Y ahora si, eso es todo, hasta aquí una lección-recordatorio más de guatemaltequísmos o chapinísmos, como más les guste.


Foto borrosa con mochila (Al verano (creo) del 76) Rodrigo Pérez Nieves

Con qué ferocidad y a qué hora importuna salen mis veinte años de la fotografía para exigirme cuentas Digamos que soy yo y lo sigo siendo que la edad es materia de la mente y evocar, el verbo que me queda. Digamos que la piel es aún la misma menos elástica en las partes que interesan que el pelo ya no se lleva así de largo y la alopecia es una parte de mi herencia Digamos que la foto que me asalta cuando revuelvo papeles y carpetas tiene el valor de guardarme ese recuerdo y la malicia de señalar lo que me falta. Pero es mi foto y soy yo perdido en la carretera al puerto con la mochila al hombro

y ese sombrero ladeado que olvidé en cualquier naufragio Llevo sandalias un vaquero remendado el pelo largo la misma barba- al menos algo queda el mismo desconcierto entusiasmado dos o tres tallas menos No recuerdo quién me sacó la foto junto a un letrero indicador hoy ilegible me niego a interrogar a la memoria sobre aquella que mis dedos olvidaron Pero me intriga el embrujo borroneado y la certeza de saber adónde iba aquél verano hace treinta años o más mochila al hombro camino por delante … voy todavía.


FESTIVAL DE POESÍA EN XELA Rodrigo Pérez Nieves Recibí un mail de 7 párrafos Para invitarme a leer mis poemas En el próximo festival de poesía Que organizan los letrados, los cultos

Habrá poetas de los setentas –como vos y como yoUn taller de versos será obligatorio mi nombre aparecerá en los periódicos Y en el programa oficial el del alcalde

Habrá comida, habitación y guaro Habrá cupo para poetas y poetisas Los invitados deben llevar sus versos sus tristezas, desamores y esperanzas

Cama, comida caliente Y bebida hasta que decidan los mecenas Durante todo un fin de semana

Habrá un acto de inauguración Con el secretario de cultura de “tu muni” Y un espectáculo de música Con el grupo los cuatro del siguan

La oferta sacudiría al mismo Shakespeare ... o levantaría de su tumba a Otto René quien nos mandaría a comer mierda / mancillar la poesía…

Habrá mujeres guapas y uno que otro maricón, chafarotes, niños poetas y público general Habrá más poetas que público general Estarán los directores de las universidades que no saben ni mierda de poesía y prestan el recinto para lavar su ignorancia

por


Primero ciclo Marvin García

Para alcanzar un sueño Se tiene que hacer fila y esperar

La que se pierde La que se olvida

los nombres se remplazan por aburridos números Así comienza la vida que se sueña antes del cartón Nuevo, ajeno, extraño sentado y tomar nota tu mente vale lo que ellos digan

Segundo Ciclo

lo que te piden ser antes de que recarguen, un mal gesto a tu

De paso y esperamos a que alguien nos ayude

cuenta

Hay que reponer las horas muertas, Abrir el paso

Ínter ciclo

colocar las ideas en el piso

Pasado el momento

Y es prudente

Todo parece tener calma

La factura con recargos sobre el pecho

Intranquilos son los días

y seguir esperando

Las notas, son síntomas de nuestra mediocridad

----

Aquí todos hacemos silencio

Los dibujos muestran

-sentado se ve mejor-

verdades guardadas El amarillo brinca de la pantalla gris

Se levanta la mano para decir: no hay

Y coloca el revolver tras las nubes

preguntas, sueños, nada…

La costumbre de estar con los de

La mejor duda

siempre

Seguro es, la que no se responde

Sentados donde siempre


esperar una tonta reacción al final del capitulo

------

y ella sigue sin hablar

I -----

La casa sigue estando sola Vacia Apagada como las ciudades sin nombre

allá nosotros

La casa sigue sin luz imaginado palabras

Sin espacios para vibrar Esperando una pequeña señal de amor

allá nosotros

De compasión perdidos,

La casa sigue sin voces

resignados

Sin cantos que pinten las paredes

condenados esperar

Sin ventanas que cuenten mañanas

por si alguien nos observa

menos solitarios

allá nosotros

La casa sigue en la misma calle

damos lastima allá nosotros

Donde la dejaron No se mueve, camina, pero no se mueve

con nuestro poco lenguaje

La casa tiembla de susto Vibra de recuerdos

a salir del paso con los textos

La casa no es hogar Es infierno, golpe, cicatriz

aquí el mundo

Pero no es hogar

aquí ustedes siempre ustedes

II La calle no conduce a ningún lugar Es solo un corredor humedo


Un caminito redeado de espantos

La fe rota

Un espejo con adornos viejos

las horas contadas

En la orilla

detener la luz con los dedos

Dos sombras

la aparente calma del silencio

Sacuden el polvo con sus pies

es una manera de crecer

Borrando sin piedad La vida de nadie

Caminar con un perro a la par

La calle es un buen lugar para creer en

Es

las palabras

un acto

III

de fe

Acerico

Rita de Buezo Noche sin luna Lobo que amenaza

sobre el recuerdo

con mirada de inquisidor

que anclado a su pecho va

Sed de furia implacable

Hojas que sangran

como bestia en celo

y se mutilan

desgarrando un list贸n rojo sobre su vientre carcomido

Viejos senderos al borde de un abismo

Con los dedos quita la escarcha

haciendo un ritual

que su cuerpo envilecido escupe

que por las noches se desvanece


tras una sangrienta melodía

bailando al compás de las siete velas

Acerico: Es una palabra tierna, dulce, un acerico es el lugar donde se pueden clavar todos los sueños y deseos por muy pequeños que estos sean

El retrato JRenato Buezo Pérez

En ese momento repentino cuando apagaba el monitor, volteó hacía la fotografía. Escuchó el sonido de la máquina yéndose como si de verdad estuviera implorando. Juntas las manos fue despojándolas de alhajas y tensiones, también se quitó el reloj pero no vio la hora. En la fotografía, recostadas en una farola, la camisa a cuadros y la pequeña redondez de la barriga en la plaza Abril, sostenían toda la vida. «Eran buenos tiempos», pensó. Le gustaba ver en el retrato como cambiaba de formas la sonrisa protuberante. «A veces siento como si se carcajeara —dijo —claro, sólo son recuerdos.» Se acercó al aparador y de puntillas tomó la fotografía. El agua empezó a bullir en la


cocina. Quiso llegar a la habitación de al lado llevando apretujado contra el pecho al cuadro, pero se quedó en la entrada, temblando. La puerta era negra, la cama aún desordenada, en ambos lados las mesitas lucían fotografías donde estaban juntos. El sonido de sus lágrimas se mezcló con el del agua que bullía desapareciendo en la nube húmeda que bajaba desde las esquinas de los recovecos todas las noches. Triste, su cuerpo se deslizó por la pared amarilla donde había un colgador de llaves en forma de búho. Sostuvo el retrato sobre las piernas recogidas, mientras, las últimas gotas aisladas en la olla pedían clemencia en un solo grito. Con líquidos viscosos sobre los labios y lágrimas derramadas en el rostro, puso la frente desesperada sobre el vidrio gélido, creyendo que la ponía sobre la frente sonriente y estática del retrato. Imaginó que sus manos despojadas se metían sin tapujos entre las manos del retrato, y apretó fuerte. «Son como antes —esta vez lo pensó —grandes y tibias.» Sacó la derecha. Los ojos caídos, como mirando las botas oscuras en la fotografía. Recorrió el rostro con la punta temblorosa del índice. El cuello le pareció más suave, detuvo el dedo en el tercer botón de la camisa y lo desabrochó, así continuó hasta el último. Hizo lo mismo con la suya, después metió la derecha entre su abultado pecho desnudo. La izquierda soltó las manos


del retrato para meterse dentro del claro que dejaban los extremos de la camisa a cuadros. Un poco más arriba sintió los latidos. «Ojalá, fuera cierto», suspiró, sacando la argolla dorada de la bolsa de la camisa. La colocó entre el cuadro y sus respiraciones. Después de verla unos minutos dejó libre la izquierda, y ésta fue acercándose con el anular extendido, como el primer día de matrimonio, cuando a él mataron a tiros en una esquina de la calle Martí.

Suyo es el reino César Terrero Escalante

Suyo es el reino de Hastabajo, suya es la boca del Hambre, suyos son los ojos de la Droga, suya es la piel de la Miseria, suyos son los huesos del Frío, suyo es el cuerpo de Nada, suya es la sombra de Todo, suyo es el nombre Soledad.


A sus quince años, la Aventura es la inercia de la Supervivencia. Sobrevivir para el hambre; para la droga, el frío y la miseria; para nada y para todo; para la soledad. En el vaho de su reino de ultracalle, los espectros flotan imitando el estado básico de la felicidad. Discuten premisas para el desarrollo, con esa sangre de nopal fresa que mana de sus bolsillos como bocas expertas en la elegancia de los helipuertos. Intercambian recetas de asépticos manjares, dietas para el culto al ídolo del vientre plano. Proclaman el candor de la psicodelia y el estar el espíritu de su Raza como agua para chocolate frente el mercado de los sueños. Les indigna la fricción indígena en el sistema de la Cruz y la Espada, escudo con flores de zarzuela, idónea protección para mujeres y niños que son apaleados en náhuatl. Condenan la violencia terrorista contra Sión y, al margen, declaman el chiste del judío que se suicidó de hambre para abaratar el precio de su muerte. Se alarman por la jungla negra que cubre, bestial quiste, el seno de la urbe y aplauden la excelencia barroca en la vigésimo-novena parte de «Masacre en la ciudad sangrienta». Románticas de tetas anoréxicas, tal vez desean el anónimo abrazo

de músculos sudorosos; galanes Summa Cum Laude en mercadeo, quizás cazadores

furtivos de cetáceos del mar negro. Espectros, nobles espectros, para rogarles el don de un milagro, de la misericordia. Espectros, pinches espectros, para robarles el numérico crédito, la engarzada autoestima. Pero, no ahora. Allí, oscuro, arrimado a la pared, no está al acecho. No devoran sus ojos la cena de los comensales de piedra. Solo (hipocorístico y modo) busca un ángulo propicio, con todo el cuidado para no ofender las blandas lentes hipnotizadas también por la sierpe electrónica. Así está, con una gota más de dolor flagelando su vientre, con una angustia adicional que no repara en su hambre y su droga, en su miseria y su frío, en su nada y su todo, en su soledad.


Ahí y así, porque hay colores (colores que ignoran su existencia: su rostro y sus ojos, su piel y sus huesos, su cuerpo con su sombra, su nombre) que hoy resuenan con la vibración de neuronas sobrevivientes cuando parece extinguirse, para ellos, el fuego del Mundial. Por un instante serán los colores de su reino. Suyo es el reino...

Luna de Xelajú

Ecos de tu voz

la claridad estalla

atraviesan el aire

en la niebla

de mi libertad

………………….

……………………… Este malpaís canta

Otto René

y sigue en el alma


buscando soledades

Me inclino para escucharlo

que le sobran

es el ruido de tu moto

…………….

……………………………

Se incendió mi casa:

Utopía por jugar

ahora nada me obstruye

El pueblo verá la luz

la visión de la luna ……………………….

Si fenosa no falla ………………… La revolución

… dos otoños

es para las élites

Yo que me voy,

no para ratas

y tú que te quedas

…………..

……………………….

Por qué la grulla

Un trueno impreciso turba mi corazón

esconde la otra pata?

Tiemblo de emoción

Es “el elegido”!

Festín de sentimientos grises Lucía 8a-Figueroa I Caminando van los átomos de tu presencia marchita, de tu olor a hojas de otoño de tu voz que no recuerdo.

te amo porque sí.

Tan amiga soy de la agonía

Me pierdo por encontrarme y vuelvo a llorar que resgreses imploro porque ya no sé que más implorar. Lloro porque por algo he de llorar.

desde que el mar nos esconde secretos me cuenta la soledad nos hacemos tanta compañía! II Lloro por vocación, río por no llorar, te espero por costumbre

III Déjame saber que hay en tus ojos cuando ya no hay miradas ahora que extraño tanto tu ausencia y tu presencia sabe amarga. Déjame saber que hago con las caricias dañadas con los besos rancios llenos de olvido


déjame saber que hago con las palabras absurdas ¿Les falto peso? ¿les falto amor? ¿qué les falto?

si el aroma de las flores no fuera el fulgor de la miel que destilas si la brisa del mar no fuera tan indiscreto y te dejara en el recuerdo...

si nacieron de la nada, volátiles prematuras y murieron a falta de calor déjame saber como calmo esta pena inmensa de no saber en donde se entierran las palabras

Qué fácil hubiese sido no escribir de lo mucho que te extraño!

¿En dónde yacen sus cuerpos quebrados? ¿en qué tumba las lloro? ¿en tu boca que las carga muertas o en tus ojos que ya no tienen miradas?. IV Me he propuesto no escribir más de cuanto te extraño, me he propuesto tallar en papel el color de la voz, la voz del ave que me visitó hoy durante el alba me he propuesto hablar de la luna, que hoy esta muy alta. Me he propuesto entregarme a las flores del campo, aquellas que se bañan de fragancias, a la brisa del mar que se deja acompañar de misterios a las verdades discretas de los tiempos. Si la dichosa voz del ave no pareciera el eco de tus susurros si el esplendor de la luna no fuese el reflejo de tus ojos

V El viento sopló hoy contra mi cabello me aseguré que no fuera contra tu recuerdo. La lluvia se derramó sobre mi cuerpo evité que lavara tus huellas peregrinas. El sol me besó cuanto quiso lo permití para obsequiarte un poco de celos. La luna se dejo ver hoy más temprano le pedí un deseo (con tu nombre y apellido) Me incliné en el arrollo de sentimientos, en las bondades inciertas llenas de cenizas en los besos coagulados en el recuerdo, en las llanuras de los espejos detrás de mis ojos. Te encontré apilado en un cúmulo de antigüedades, te presentí en todo (te inventé) le vendí mis ansiedades a la nostalgia te escondí en los manglares de mis figuras. Le supliqué al viento que te llevara un susurro


y al sol que lo multiplicara en calidez, quise que la lluvia te inundara de besos

y a la luna le pedí el mismo deseo una y otra vez.

Agnosia José Donayre

Tras cargar dolorosamente sus huesos hasta el fin, después de rendirse ante la insistente atrofia de no pocos órganos, cayó muerto frente a la gran piedra que señalaba el término oeste de la ciudad. Cientos de transeúntes lo vieron, durante días, descomponerse hasta ser caldo de cultivo para existencias repugnantes. Entre la inmundicia y la fetidez de los restos, empezó a asomar la osamenta y la leyenda acerca de sus bondades para aliviar ciertas penas del alma. Horas después de que se recogiera la última fracción de reliquia, un sismo movió la inmensa mole de granito hacia el lugar en el que se hubo de derrumbar el despreciado errante. Conforme los despojos empezaron a curar insomnios, delirios, epilepsias, tercianas, lepras blancas y posesiones diabólicas, fue creciendo el número de peregrinos que dejaba ofrendas y hacía abluciones, entre sahumerios, ensalmos, rezos y promesas. Un artista, por encargo de un poderoso comerciante, rescató la forma que contenía el gran bloque: un macizo y sereno rostro que parecía nacer de las fuerzas del subsuelo. Los otrora niños que presenciaran el malogramiento del errante, entonces ya viejos carcamales, dieron fe de la semejanza entre el recuerdo que apenas asomaba y la pétrea faz —ante el reclamo de las autoridades, que encontraban un sacrílego parecido con los rasgos del ostentoso mercader—. Tras la muerte del último


testigo, un rapsoda y sus epígonos recogieron las enseñanzas del maestro que, de acuerdo con los habitantes del monasterio aledaño, se hallaba bajo el bloque esculpido. Tras las guerras intestinas por el gobierno de esta santísima casa consagrada al legendario profeta, un iconoclasta partió la lápida y corroboró la verdad de la hasta entonces cuestionada Escritura: el cuerpo glorioso no estaba, pues había ascendido para regocijar a los herederos de la indolencia.

TOCANDO FONDO Julio Figueroa Robles “JuLyo” Coatepeque. Como sacada de una película de acción al más puro estilo de Quentin Tharantino y Kevin Walker un poco más fría y sangrienta pareciera ser la historia que estamos escribiendo los Guatemaltecos, ¡y es que no puede ser! ¿En qué estamos pensando? ¿En qué nos hemos convertido? y no quiero pensar en que terminaremos sino hacemos algo. Si la deshumanización se ha convertido en virus y cada día se propaga más, la descomposición del humano ha llegado a límites qué ni Julio Verne imaginó, el que no se adapta y rechaza este mal que nos condena ponen en sus manos el pasaje de la muerte ¡y como no! si la vida ya no vale nada, al menos para algunos que solo le dan el valor de una bala. Esta tan corrompida la sociedad


que ya hasta ser gangster se mira bien, que las mafias ahora se visten de diputados, ministros, alcaldes y demás, buscando la inmunidad y abrir sus fronteras, todavía pretenden ser admirados y respetados, cuando se han servido de nosotros “el pueblo”, para alcanzar sus metas personales a costa del caos, la zozobra, la violencia, la corrupción y la sangre. ¡Si! Llora sangre mi Guatemala brotan sus lágrimas en cada calle, avenida, camino o vereda de mi tierra, pareciera no encontrar consuelo y cada día llora más,, no somos ajenos a este mal ya que todos tenemos una cruz que cargar, hemos vivido en carne propia la opresión y coacción del Gobierno y ahora el martirio de una sociedad civil sin ley, donde cualquiera hace lo que se le da la gana, que la honorabilidad, el respeto y la cordialidad son quimeras, donde el fin justifica los medios y el chantaje, corrupción, homicidios, secuestros, violaciones son el pan de cada día. Sin estar en guerra nos estamos matando ¿y para que me pregunto? ¿y para que les pregunto? ¿qué puede valer más que la vida misma? a veces puede ser deprimente estar en este escenario, otras veces triste, otras insoportable y otras motivante cuando ves que hay personas como tú, dispuestas a sacrificarse por el cambio, estoy en contra de la mentira, la traición, el odio, el rencor, la hipocresía, la ambición y la codicia, así como del resto de los pecados capitales,


por eso no trato de quedar bien con nadie. Simplemente soy… y quiero que me dejen ser… y estar, ser feliz y vivir, siempre apegado a las reglas del juego de la vida honesta, porque quiero paz, unidad, respeto, armonía, trabajo y la conciencia tranquila, de saber que no fui solo un ave de paso.

me dirijo al Tigre un día lluvioso Roxana Crisólogo Argentina mis botas mojadas mis anteojos nublados

abro y destruyo

oigo más de lo que debería

el libreto que hice de mis palabras

escuchar una mañana cualquiera en el tren

y me acomodo en la levadura del pan y añoro el sexo que tantos

el inusitado ofrecimiento de cantar el desemplumado oficio de contar

sudores dejan titilar como granitos de nieve en mi piel

aunque todos rían y sea demasiado temprano

me sumerjo en su solemnidad

para desocupar las estrellas

de sábanas

y en mi cerebro siga danzando

vendedores —digo—

el polvo blanco de la noche que aconteció

perdedores —dicen—


veo más de lo que corrientemente un ser humano

una ciudad

podría presenciar

que se esfuerza por invisibilizar

una mañana cualquiera

la lluvia

dirigiéndose al Tigre estas estúpidas tarjetitas una telaraña de cables una intromisión de formas

que sin querer recibo de una ciega que su lazarillo empuja

no más pensamiento

hacia mis manos

ni ilusión que

viajo consciente

una ciudad que detiene la lluvia

de que nada conseguiré aclarar

unas muchachas

a pesar de la lluvia

con pinta de italianas

sabiendo que no me quedarán

que arrastran rápidamente sus bicicletas

fuerzas para tomar un bote

al tren

e internarme en el Tigre

para no mojarse

ni me interesaré por alguno de esos

el graznido del acordeón

curiosos nombres alemanes

que el agua diluye

ni mucho menos comeré

en un ofrecimiento

salchichas más

ni beberé cerveza

que se impregna en las ventanas como una medida de fuerza

viajo sin dejar que el silencio influya

¿cómo deshacerme de esta extraña intromisión mientras arrugo con el periódico otra conversación anodina?

que fluyan los árboles abandonarse a f l o r a r


El muerto más feliz del mundo Jorge Mario Pérez Guzmán

Existió hace mucho tiempo, en un país rodeado de costas donde solían atracar las abuelas rojas, un hombre, que mas que hombre, era isla. Definitivamente no era un hombre común, como vos o como yo. Su vida transcurrió entre altares de jungla y sueños en la Plaza Roja. Luego esos altares cayeron lenta y dolorosamente, hasta convertirse en lo que sería su vida: una lucha incesante, de frente y mirando a los ojos a la gran bestia que siempre pretendió dominar lo que nunca pudo. Era un hombre como pocos, ya que era muchos hombres y mujeres al mismo tiempo. Al morir glorioso, una tarde calurosa al sur de su vida, él no murió, ya que todo un pueblo siguió vivo en la memoria perpetua de la isla. Él no fue un muerto triste, fue el muerto más feliz del mundo, ya que su vida siguió por siempre...

Miro a través de la ventana,

muy ajenos

observo los árboles que corren aprisa

bien muertos.

A lo largo del tiempo, de la saciedad.

Es como ver por televisión.

Observar esos árboles,

Como atravesar las calles de Dili

montañas, personas, casas y estrellas

en una Land Rover del año más reciente

es como verlos muertos,

viendo al otro lado


niños muriendo de hambre.

Es todo eso y mas, o simplemente eso y nada mas.

Es como intentar atravesar el vidrio a tu pasado

No sé realmente lo que sea

y tan solo tocar lo frío de tu imagen

talvez simplemente una fusión de arena

que revuelve el estómago del presente

silícea con potasa

hasta provocar nauseas y vómitos de

que no me deja ir al otro lado

sangre.

mientras miro tranquilo el paisaje.

La resignación es un suicidio cotidian(Honoré de Balzac)

Creo aun sobrevivir

en muchos pasados

bajo esta lluvia en Agosto

y en muchas palabras tuyas.

que extrae las lágrimas para que se mezclen con la lluvia.

Lucho porque así suceda; porque estos días que pasé contigo

Difícilmente estoy presente aquí: estoy en muchos lugares,

sean eternos en nuestras memorias


y tan reales como las luciérnagas de

Habitado por tu presencia y la mía.

media noche. Pero no hago nada aquí, Lucho por no morir diariamente

Soñando frente al ordenador.

Por no sobrevivir en un mundo inerte.

Por construir un mundo propio,

Necesito respirar el aire de tu respiro Y tocar lentamente tu existencia.

Hay muchos problemas en nuestra sociedad y este es de vital importancia, prestemos atención. Placer por unos billetes Como una roca, casi me olvido, del regreso a lo prohibido, sentir el calor de sus llamas, me hacia perder el sentido, como aquel camino que no te lleva ninguna parte, que ya lo sabes, sin embargo no te importa agarrar esa llave, preámbulo de tus fronteras, recuerdos de tu niñez se aparecen y la vos de tu madre diciendo que no toces eso que quema, no te importaba porque el instinto era mas fuerte que la razón,


así empezaba tu etapa de aprendizaje de la vida, a golpes o como fuera pero ya notabas la diferencia entre el calor y el frió, eras un niño y todo era tranquilo, ahora ya todo un hombre y buscando tu destino, la necedad se agranda con tus años, a veces alimentada de tus deseos, otras de estupideces, lo cierto es que mientras más grande eres, más crees tener la razón, te sientes más en control, aunque te estés hundiendo en el pantano, sueños de cristal que son mundanos, si tan solo se encontrara la salida a la vuelta, pero viene y va, y ese ciclo pareciera no terminarse, termino siempre con el mismo sentimiento de culpa y me obligo a pensar en el nunca más, terminándome de hundir por mis prejuicios sabiendo lo débil que soy, un trueque de placer por unos billetes con pagaré en la conciencia a la mañana siguiente, es un precio cada vez mal alto que pagar, y espero el día en que no lo tenga que necesitar, para tener mis bolsillos llenos de felicidad o repletos de soledad por el distanciamiento de mi droga, que comenzó como un pasatiempo y ahora se fundió en mi cuerpo, una quimera que me quita el miedo y que enciende mi acervo, Oh suave y delicada, boca perfumada, se han escrito miles de versos por tus hazañas, sin duda alguna estas sobrevalorada, como olvidarte si te veo en cualquier parte, en cada esquina de mi barrio y a cada kilómetro en carretera, ahí siempre está esa tu mirada, perdición de mi alma, ya conquistaste a mis amigos por hoy, quiero quitarme esta soledad por un rato, busco una charla amena, ahora vienes hacia mi, cual tigre a su presa, sin dudarlo solo asiento la cabeza, como aquel que ha aceptado su destino y se entrega al infinito, solo que esta noche serás una copa de vino.


Revista número 10