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RUMBO A LA PATAGONIA Y FIN DEL MUNDO Confesamos que al comenzar la ruta trazada como Rancheros inexpertos por la travesía a recorrer, no imaginábamos el viaje de ensueño, de conocimiento y de asombro colectivo por lo que la naturaleza nos ofreció. Antes que nada debemos agradecer a estos otros Rancheros, Yolanda y Miguel que nos ofrecieron su experiencia en rutas y muchas cosas más. Juntos partimos el 12-02-12 y de ahí en más el compartir se hizo uno solo. Nos deleitamos con pueblos y ciudades visitadas, aprendimos historia y geografía, dormimos en ramblas, estaciones de servicio, camping, jamás un contratiempo. Hubo pesca, que según los entendidos, el salmón pelea como nuestro dorado. Hubo comidas especiales como el cordero fueguino o el patagónico, jabalí, salmón y variedad de mariscos. Estuvimos en contacto con pingüinos, delfines, aves de todo tipo, cisnes de cuello negro, cóndores, charabones, guanacos, huemules. Cada Provincia Argentina que recorríamos, nos dejaba deleites impensados. Aparecieron ríos, lagos, cascadas, montañas, mesetas, precipicios, glaciares, nieve. Lo máximo para estos veteranos, es haber trepado una montaña, pisar y recorrer el Glaciar "Viedma" que es cuatro veces mas grande que el Glaciar Perito Moreno, aunque no tan hermoso como este. ¿Quieren medidas? Perito Moreno mide 254 km2. el "Viedma" 964 km2, nos equipamos con ropa adecuada, calzado especial y grampones. Así fue... con algún porrazo de por medio bajamos colmados de haber disfrutado tanta maravilla. Visitamos el Bosque Petrificado "Sarmiento", se observa allí un paisaje con diversidad de colores, con suelo arenoso y arcilloso, ceniza volcánica, cantos rodados, rocas. La vegetación es escasa y la fauna variada. En este medio hace aproximadamente 62.000.000 de años, troncos de araucarias y palmeras, arrastradas por la fuerza de ríos y arroyos se depositaban y sepultaban en estos sedimentos ricos en sales minerales y así comenzaba el proceso de petrificación transformándose en troncos fósiles y que hoy están diseminados en ese lugar. La Cueva de las manos, pinturas rupestres, enclavado en un profundo valle y que se mantienen tan naturales desde hace 9.300 años y que muestran el empleo de minerales donde los aborígenes preparaban diferentes colores a aplicar.


Ante nuestros ojos han estado los más increíbles paisajes y hemos tenido contacto con gente amable y atenta, todavía nos queda un trecho. Hasta aquí llevamos unos 9.800 km. recorridos, gracias a todos los que estuvieron y están pendientes de nosotros, siguiéndonos desde nuestro país. Hasta la próxima con más relatos. Carlos y Miriam.


Rumbo a la patagonia y fin del mundo.