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NOTA DE TAPA

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BAM- BOOM!

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EL BAMBÚ TIENE CUALIDADES QUE LO CONVIERTEN EN UN MATERIAL MUY CONVENIENTE Y ECONÓMICO, ADEMÁS DE SUSTENTABLE, PARA SU UTILIZACIÓN EN LA CONSTRUCCIÓN DE VIVIENDAS. HE AQUÍ SUS VENTAJAS Y DESVENTAJAS Y ALGUNOS EJEMPLOS TRAÍDOS DESDE TAILANDIA Y CUBA. El bambú (o bambusa arundinacea), una planta que crece de forma silvestre formando verdaderos bosques, presenta cientos de variedades en todo el mundo. Se lo puede encontrar en China, los Andes centrales y del norte, el Amazonas, México y otros países latinoamericanos. Su plantación para explotación está creciendo inexorablemente debido a su inigualable capacidad de crecimiento. Algunas cañas pueden llegar a crecer hasta 30 metros en dos meses y tener un diámetro de hasta 20 centímetros. Seco es tan resistente y versátil que puede utilizarse en la construcción de viviendas, para hacer prácticamente todo: carpinterías, pisos, cañerías y techos. Crece en climas cálidos y húmedos, por lo que se emplea en diseños que permiten la ventilación. Los muros construidos con este material no resultan herméticos, así que la ventilación es inherente, brindando un ambiente agradable y libre de humedad. La flexibilidad y la gran tolerancia a la tensión hacen que los muros de bambú sean altamente resistentes a los sismos y, en caso de colapsar, la reconstrucción es rápida y fácil.

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Por otro lado, cuenta con algunas desventajas como su baja durabilidad y resistencia a los huracanes y el fuego, por lo que son esenciales las medidas de protección. Además tienen tendencia a rajarse fácilmente, lo que proscribe el empleo de clavos limitando las técnicas adecuadas para la construcción o unión de unidades estructurales. Algunos bambúes son altamente susceptibles a la destrucción por termitas, ya que los extremos de las cañas son sitios por donde los insectos hacen su entrada y deben ser motivo de especial cuidado. Muchos bambúes muestran también una gran susceptibilidad al ataque de hongos, especialmente en condiciones de gran humedad. Es difícil obtener cañas de dimensiones estándar, por ello la construcción con bambú no puede mecanizarse fácilmente. El empleo de ciertos bambúes se hace difícil por la combadura de las cañas, la prominencia de

ARQUITECTURA SUSTENTABLE

Pabellón Ecotaller (Cuba) Arquitectos: Giuseppe Piovaccari, Alejandro López García, Ing. Yeismel Massagué Atucha, Ing. Yadira O’Farrill Rodríguez, Renier Boulart Gómez, Yanay Mora Camacho, Annaliet Aput González, Iruma Rodríguez Hernández, Ing. Divier Raul Remedios, Stefano Griglio y la Cátedra de Acondicionamiento Ambiental - Facultad de Arquitectura de La Habana. Foto: Alejandro López

los nudos, la desigualdad de medidas y formas, y la variación en la longitud. En la mayoría de los casos, el bambú, se combina con otros materiales de construcción como madera, arcilla, cal, cemento, hierro galvanizado u hojas de palma, de acuerdo con su eficiencia, disponibilidad y costo. En las islas Filipinas y en el Lejano Oriente, donde los bambúes disponibles son enteramente satisfactorios, los tabiques y los muros exteriores se cubren con finas tiras de cañas. El cielorraso generalmente se construye con una serie de cañas delgadas colocadas en serie o con listones obtenidos por quebramiento de cañas grandes. En estas construcciones, las carpinterías son de madera de bambú, las puertas son de un entrelazado de tiras de bambú dispuestas sobre una estructura de cañas del mismo material y muchas ventanas no emplean vidrio ni mallas mosquiteras. Para la construcción del techo también se utiliza el bambú por su alta resistencia. El tipo de estructura que se utiliza varía de acuerdo al peso que esta tendrá que

soportar, dependiendo de si va a ser cubierta de paja, de hojas de palmera, de medias cañas de bambú, de tejas de bambú o de chapa. Las cañas de ciertos bambúes, una vez eliminados los diafragmas, son utilizadas para la construcción de canales y desagües. Esto se hace cuando la lluvia es poca y el agua debe ser conservada o para conducir el agua de la cubierta hacia puntos alejados evitando la excesiva humedad en la casa

El bambú es una de las plantas que más rápido crecen. En condiciones normales algunas variedades pueden aumentar hasta 30 cm por día. ¡Mirá las r/blog! en ecomanía.org.a

Fotos: Pasi Aalto

Por PLOT

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Soe Ker Tie House (Tailandia) Arquitectos: Pasi Aalto, Andreas Grøntvedt Gjertsen, Yashar Hanstad, Magnus Henriksen, Line Ramstad y Erlend Bauck Sole. ecomanía / 25

#02 SEPT. / OCT. 2011

CERTIFICATE SGS-COC-008969

¡Vivan los techos (vivos)!

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¿SABÍAS QUE UN METRO CUADRADO DE CUBIERTA VEGETAL O TECHO VIVO GENERA EL OXÍGENO QUE NECESITA UNA PERSONA DURANTE UN AÑO, ATRAPA 130 GRAMOS DE POLVO EN DOCE MESES, ABSORBE C02 Y REDUCE HASTA 10 DECIBELES LA CONTAMINACIÓN SONORA? POCO A POCO LA ARQUITECTURA SE INCLINA POR EL USO DE ESTAS CUBIERTAS EN LOS EDIFICIOS. ¡AHORA SABEMOS POR QUÉ! MARÍA VICTORIA PRESSLER PLOT/ REVISTA DE ARQUITECTURA

Las cubiertas vegetales en los edificios, también llamadas “techos vivos", aportan importantes beneficios, pero para incorporarlas debemos seleccionar cuidadosamente los elementos que van a componerlas en función de las necesidades del proyecto y las características climáticas de su entorno, entre otros factores. Correctamente implementadas, las cubiertas resultarán en un menor consumo energético y en la protección del medioambiente. En climas lluviosos, por ejemplo, no son necesarias las capas contenedoras de agua, ya que es necesario poder evacuarla, y así mantener las raíces aireadas. En cambio, en climas secos resulta necesario utilizar varios elementos absorbentes y un sustrato (por ejemplo, una capa de tierra) de mayor grosor. Las características de la cubierta dependen, además, de su exposición al viento. También hay que prever si la cubierta será transitable y el tipo de uso que se le dé también definirá si las especies serán de alto o bajo mantenimiento para seleccionar adecuadamente las especies vegetales y realizar una instalación para riego por goteo.

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CUBIERTAS: CAPA X CAPA

Una cubierta vegetal se compone de una cierta cantidad de capas. Algunas de ellas son: la lámina impermeable, que impide el paso del agua y la conduce hacia su evacuación; la protección antiraíces; la capa drenante, que permite que el agua discurra sin obstáculos por encima de la lámina hasta su evacuación; la capa de retención, que retiene parte del agua que cae a la cubierta evitando que se pierda; la capa filtrante, que solo deja pasar el agua y no las partículas del sustrato; una capa absorbente, que retiene el agua a modo de esponja para prolongar la humedad de la cubierta en el tiempo; el sustrato, que es el

ARQUITECTURA SUSTENTABLE

Proyectos verdes sobre gris Proyecto: Implementación de techos vivos en 800 escuelas Proyecto y Dirección Técnica: Hugo E. Gilardi Coordinación General: Dirección de Planeamiento, Agencia de Protección Ambiental del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires Características: Para esta cubierta se requerirá bajo mantenimiento (riego artificial solamente durante la etapa de implantación y fertilización una vez al año) y se privilegiará la utilización de especies nativas como la Lantana, la Margarita Punzo, la Paja Blanca, la Mburucuya y el Gramillón. La superficie aproximada a cubrir es de 240 m2. Foto: Alejandro López

medio de crecimiento de la vegetación y de cuyas características depende en parte la absorción de agua, nutrientes y el peso de la cubierta; el sobresustrato, que protege el sustrato y la vegetación y es la capa más delicada de la cubierta vegetal. De todos estos elementos combinados depende el correcto funcionamiento de los techos vivos. POR DONDE SE LAS MIRE Las cubiertas vegetales proporcionan una gran cantidad de ventajas para el edificio y para la calidad de vida de sus ocupantes. En los lugares donde las lluvias son intensas y el alcantarillado puede ser fácilmente abrumado, una cubierta estándar de 15 cm de sustrato reduce la escorrentía (el agua de lluvia drenada) casi un 50%. Asimismo prolonga la vida útil de la cubierta, ya que evita la expansión y contracción provocada por la fluctuación de la temperatura. Los techos vivos raramente alcanzan temperaturas mayores a los 30°C, mientras que las cubiertas de material alcanzan temperaturas mayores a 70°C. También proveen aislamiento al edificio y reducen el efecto “isla de calor” (que se produce en las ciudades por el calor capturado y emitido por los edificios), ya que la vegetación ayuda al enfriamiento de la zona circundante Fotos: Pasi Aalto

¿MÁS INFO? com Visitá techosvivos. y taller13.com

QUEDATE LEYENDO Las especies Sedum Pachyphyllum, Sedum Acre, Sedum Rubrotinctum y Oscularia Deltoides, comúnmente conocidas como suculentas, mejoran la aislación acústica. Una cubierta vegetal de 12 cm puede reducir el ruido aproximadamente 40 db y quitar del aire 2 kg de suciedad al año. Además absorbe C02, libera oxígeno, reduce el efecto “isla de calor”, mejora la aislación térmica del edificio y produce hasta un 25% de ahorro energético. Foto: Gentileza Revista Plot

Arquitecto: Taller13 Ubicación: México Características: Esta cubierta propone un sistema modular de azotea, accesible, práctica y ligera realizada a partir de materias primas recicladas y reciclables. El módulo de polipropileno reciclado hexagonal con protección UV y un geotextil de reciclado de PET proporcionan beneficios para el usuario como el aislamiento térmico y acústico, la protección contra los rayos UV y la impermeabilización de la azotea. Además promueve la regeneración de la biodiversidad al proporcionar refugio a las especies nativas y aumentar las áreas verdes de la ciudad. ecomanía / 25

NOTA DE TAPA

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ARQUITECTURA A LA MEDIDA

del PAISAJE

Foto: Anthony Browell

EL ARQUITECTO AUSTRALIANO GLENN MURCUTT ES ADMIRADO POR CREAR UN LENGUAJE IDENTIFICABLE Y UNA ARQUITECTURA ENRAIZADA EN LA CULTURA INDÍGENA Y EN LA DIVERSIDAD DE CLIMAS Y LA TOPOGRAFÍA DE SU CONTINENTE. CUALQUIERA SEA LA ESCALA, SU CAPACIDAD PARA DISTINGUIR ENTRE LO NECESARIO Y LO ACCESORIO, SU VOCACIÓN ARTESANA Y SU SENSIBILIDAD PAISAJÍSTICA SE MANTIENEN INTACTAS. EN EL AÑO 2002 RECIBIÓ EL PREMIO PRITZKER, EL MÁXIMO GALARDÓN DEL MUNDO DE LA ARQUITECTURA.

Murcutt lee el paisaje como si fuera un texto que fluye en su proceso de diseño y se convierte en edificios que integran las cualidades positivas del entorno natural en la vida diaria de los ocupantes. “Esa es mi idea general de un edificio, que lo respiren. Que desde el interior reconozcan si es un día de viento, lluvioso o frío. Para mí es muy importante poder percibir al despertar por la mañana cómo es el día. En otras palabras, descubrir a través de los sentidos, a través de nuestras reacciones, las condiciones climáticas”, explica.

POR MARÍA VICTORIA PRESSLER PLOT/ Revista de arquitectura

Foto: Anthony Browell

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Con un enfoque propio, Glenn Murcutt, el arquitecto más importante de Australia, contrasta con las principales tendencias arquitectónicas internacionales. Desde su pequeño estudio privado dibuja por su cuenta una casa tras otra y así completó más de 500 edificios en los últimos 40 años.

Su posición en el devenir de la arquitectura moderna se caracteriza por una combinación entre técnicas de construcción tradicional y el uso de materiales locales. La forma que adoptan sus edificios se optimiza para adaptar la arquitectura al clima y se completa con inteligentes y simples resoluciones técnicas. Sus casas parecen prefabricadas con elementos de construcción individuales que se ensamblan fácilmente para poder ser desmontados para su reutilización en el futuro.

Según el tipo de clima, hace una casa con techos a dos aguas o voladizos curvos; no hay límites en sus formas. Son la cultura del lugar, la latitud, la longitud, la topografía, el giro del sol, el viento y el régimen anual de lluvias, entre otros elementos, los que determinan qué diseño tendrá cada obra. En tiempos en los cuales la sustentabilidad se ha transformado en muchos casos en una frase hecha, donde se habla mucho de la arquitectura sustentable, pero generalmente no se diseña respecto de dónde está ubicado el sol y menos de dónde vienen los vientos, Murcutt sostiene que el que no entiende esto, no entiende cómo construir según las verdaderas técnicas sustentables. En Sídney, por ejemplo, él trabaja principalmente con la orientación Nordeste, de donde viene el aire más limpio, puro y fresco del verano. Aplica los mismos principios desde hace 30 años, los cuales hoy son tomados como referencias de sostenibilidad para las zonas urbanas. Si bien Buenos Aires está a una latitud similar y aplicarían los mismos principios, Murcutt sostiene que se debe entender y respetar la cultura de cada pueblo, ya que son “cientos de capas de años que se encuentran detrás de uno”.

En 1974, Murcutt reformó su casa y reutilizó los ladrillos y el mortero existente, sin generar ningún desperdicio. En esto debería basarse la sostenibilidad: el modo en que se reúnen los materiales definirá si podrán recuperarse y reutilizarse para minimizar el impacto. “Me intereso en qué puedo lograr a través de la arquitectura en la cultura, tecnología y medioambiente que encuentro. Cómo es esa topografía, la geomorfología, el cuadro de mareas, entre tantas cosas”, dice el australiano. Pero, además, Murcutt afirma que la arquitectura debe ser estéticamente bella y, según él, la mayoría de la arquitectura sustentable no lo es porque el concepto no está integrado verdaderamente con el pensamiento de quien construye. En consecuencia, de “eco-arquitectura” sólo lleva el nombre. Por suerte, él pudo romper con esto y el resultado está a la vista en las fotos de esta nota. Foto: Anthony Browell

Actualmente, su mayor desafío creativo se basa en proyectar obras con un mínimo impacto sobre el medioambiente. Su preocupación por el manejo responsable del entorno ha puesto sus edificios siempre por delante de la tendencia internacional de arquitectura sostenible. Murcutt basa la teoría de su obra en la separación entre la naturaleza y la edificación; sostiene que ambas deben dialogar, articularse, pero nunca fusionarse, ya que la fusión es siempre artificial. Trabaja respetando y adaptando el entorno en función del hombre y sus necesidades, para que los edificios no pierdan su personalidad, como muchos creen, sino que la ganen en el paisaje y el entorno, ya que cada elemento resalta su propio carácter.

Foto: Anthony Browell

Foto: Glenn Murcutt

ARQUITECTURA SUSTENTABLE

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ÂĄVERDE NĂ“MADE! Fotos: Gentileza Prinzessinnengarten

POR -/;7(3 PARA REVISTA PLOT

jenswolter.com.a

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A LAS TEORĂ?AS Y PRĂ CTICAS FORMALES SOBRE LA PLANIFICACIĂ“N URBANA CONTEMPORĂ NEA SE SUMAN CADA VEZ MĂ S PROPUESTAS INFORMALES REALIZADAS POR INDIVIDUOS O PEQUEĂ‘OS GRUPOS DONDE SE PUEDE OBSERVAR UN NUEVO ENTUSIASMO PARA REFLEXIONAR ACERCA DE LA CALIDAD AMBIENTAL DE LAS CIUDADES CON EL CONVENCIMIENTO DE QUE ES POSIBLE INTERVENIR EN ELLAS Y CONTRIBUIR A SU TRANSFORMACIĂ“N. En un contexto de creciente desplazamiento de la poblaciĂłn mundial hacia las ciudades, los cambios climĂĄticos, la crisis de energĂ­a, de recursos y financiera, se plantean desafĂ­os significativos al modo de vida actual. El aumento de la poblaciĂłn urbana no sĂłlo implica acoger nuevas personas, sino tambiĂŠn resolver la integraciĂłn social de distintas culturas en un mismo sistema urbano. 22 / ecomanĂ­a

Cuando se disolviĂł la UniĂłn SoviĂŠtica a principios de los aĂąos 90, Cuba se viĂł enfrentada a una falta de suministro de fertilizantes y semillas para afrontar su demanda de productos agrĂ­colas, lo que llevĂł a que se inventara el modelo de la agricultura urbana apoyado por el Estado y utilizado hasta la actualidad para la producciĂłn de gran cantidad de alimentos

cosechados de una manera totalmente biológica, sin pesticidas ni fertilizantes químicos. Así como ésta, han existido a lo largo de la historia, otras tendencias “verdes“ en las ciudades. Entre ellas, las protestas políticas sutiles llamadas guerrilla gardening, fenómeno que surgió en los 70 en Estados Unidos y Alemania. En Alemania, la presencia de jardines urbanos tiene una larga historia. Durante el siglo XIX el Estado cedía terrenos a bajo costo a personas carenciadas para que los cultivaran. A raíz de esa tendencia, se consolidó un tipo de jardín urbano que existe hasta hoy, denominado “Schrebergarten“. Se trata de pequeños oasis recreativos en parcelas rentadas para realizar trabajos de jardinería o huerta. La agricultura urbana ha sido de interés para la socióloga alemana Christa Müller que expone sus investigaciones sobre este boom en “Urban Gardening, el retorno de los jardines a la ciudad“, donde resalta la tendencia de un deseo de biodiversidad local y redescubrimiento del valor de compartir experiencias comunitarias como el renacimiento de la cultura del D.I.Y. (Do it yourself). ¡QUE LA CIUDAD SEA VERDE! En la búsqueda por volver a los orígenes y por rescatar el verde en la ciudad, aparecen distintas propuestas de agricultura urbana, entre los cuales están los jardines comunitarios y el vertical farming (edificios destinados a la agricultura vertical). Mientras algunos se enfocan en la subsistencia y otros en protestas políticas, existen ejemplos que tratan de sintetizar conceptos y servirse de las distintas experiencias en una propuesta integral. Tal es el caso del Prinzessinnengärten (Jardín de las Princesas), en el barrio Kreuzberg, en Berlín. Se creó en 2009 cuando dos amigos entusiastas decidieron alquilar a la ciudad un terreno de 6.000 m2 a la ciudad para realizar un jardin urbano y comunitario. Inspirados en los jardines urbanos de Cuba, el proyecto planteó insertarse en un baldío abandonado con mucho potencial, dentro de un área con alto tránsito y pocos espacios verdes en un barrio conocido por su multiculturalidad y sus conflictos sociales. La estrategia apunta a reflexionar sobre la ciudad, crear redes sociales a escala barrial, intercambiar conocimientos, difundirlos y aprender en conjunto a través del proceso de producción.

ARQUITECTURA SUSTENTABLE

Los Prinzessinengärten se entienden como una plataforma flexible y dinámica más que como una institución rígida y fija. En 880 cajones y cientos de envases de tetrapak cultivan tomates, perejil, lechuga, papas, menta, chile, entre otras plantas.

Los Prinzessinengärten se entienden como una plataforma flexible y dinámica más que como una institución rígida y fija. En 880 cajones y cientos de envases de tetrapak cultivan tomates, perejil, lechuga, papas, menta, chile, entre otras plantas. Los fundadores, Robert Shaw y Marco Clausen, afirman: “Queremos dialogar con la ciudad contemporánea y crecer con ella. No tenemos una idea establecida del diseño del jardín, es un crecimiento orgánico que se basa en este intercambio continuo“. Lo más importante fue el hecho de que los vecinos lo aceptaron de inmediato integrándose a las actividades. Debido a la condición de renovación anual de su contrato de alquiler (y la incertidumbre que ésta genera) surgió la idea de que el jardín fuera móvil y, en vez de entenderlo como un problema, esto se convirtió en una posibilidad. El concepto se mueve, se traslada, viaja y se difunde. Se entiende como modelo para ser repetido y aplicado por quiénes deseen formar parte de este modo de vida. Más que presentarse como una verdad única se trata de abrir un panorama de reflexión e investigación inclusiva. La idea es simple, efectiva y se manifiesta por medio de diversas respuestas alrededor del mundo, ¿cómo podemos ponerlo en práctica en nuestra ciudad? ecomanía / 23

NOTA DE TAPA

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ORO, PLATA Y PLATINO LA CONSTRUCCIÓN DE EDIFICIOS SUSTENTABLES O GREEN BUILDINGS CRECE EN TODO EL MUNDO Y DESDE HACE UNOS AÑOS ESTA TENDENCIA SE VE ACOMPAÑADA DEL SURGIMIENTO DE DISTINTAS CERTIFICACIONES QUE PROVEEN GUÍAS Y DIRECTRICES QUE GARANTIZAN SU EFICIENCIA, AHORRO DE RECURSOS Y MENOR IMPACTO AMBIENTAL. La construcción de edificios tiene un papel crucial en un escenario apremiado por el cambio climático, pues éstos representan el 17% del uso de agua potable y el 40% del consumo energético en el mundo. Es por ello que hace más de diez años se comenzó a hablar de edificios verdes o green buildings, edificaciones cuyo diseño y métodos constructivos reducen de manera significativa o, mejor aún, eliminan el impacto negativo sobre el medioambiente y sus habitantes. Mundialmente existen diferentes tipos de certificaciones que garantizan que una construcción es sustentable. 24 / ecomanía

Una de ellas, la más conocida hasta hoy, es LEED, sigla proveniente de Leadership in Energy & Environmental Design (Liderazgo en Energía y Diseño Medioambiental). Creada en 1998 por el Consejo de la Construcción Verde de Estados Unidos (United States Green Building Council), promueve la utilización de energías alternativas, el ahorro de recursos como el agua y la utilización de materiales locales, entre otras cosas. LEED otorga distintos grados de certificación de acuerdo con las características de los edificios; éstas se dividen en plata, oro y platino. Otros países tienen sus propios sistemas de certificación o han realizado adaptaciones de la certificación LEED a su propio contexto, y especialmente a sus regulaciones, tales como Canadá, Brasil, India y México. En Europa existen BREEAM en Holanda, España y el Reino Unido; MINERGIE en Suiza; HQE en Francia; DGNB en Alemania; Protocollo Itaca en Italia y Líder A en Portugal, entre otros. DE PRINCIPIO A FIN LEED contempla distintos aspectos de un edificio como ubicación, ahorro de agua, eficiencia energética, calidad del

ARQUITECTURA SUSTENTABLE

POR FLORENCIA MEDINA REVISTA PLOT

revista

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Cuatro de los 12 estadios que se usarán en la próxima Copa Mundial de Fútbol en Brasil ya cuentan con la certificación LEED y otros cuatro están en trámite para adquirirla. medioambiente interior, innovación y diseño y utilización de materiales locales. En cada una de ellas, hay requisitos obligatorios y créditos extra que pueden ser otorgados por superar las expectativas planteadas para cada ítem. En general, el proceso de aplicación a LEED comienza durante la fase del proyecto y se finaliza una vez concluida la obra. Dificilmente un edificio que no fue concebido desde el inicio como sustentable logre obtener las categorías más altas de certificación. No obstante, muchos edificios han sido reformados para ser más eficientes y hoy cuentan con el sello LEED. Sobran los motivos positivos para construir edificios más sustentables. Además de reducirse el impacto durante la construcción, el ahorro de energía que puede lograrse es altísimo, la mejora en calidad de vida de los usuarios está comprobada e, incluso en algunos países, este tipo de edificios recibe beneficios impositivos. En la mayoría de los casos, el gasto extra generado en la inversión inicial es recuperado gracias a los bajos costos de funcionamiento y mantenimiento. Y, por último, en el caso de los edificios

corporativos, existe también un factor subjetivo: el valor simbólico que representa para una empresa enarbolar la bandera de la sustentabilidad como responsabilidad ante la sociedad. Según LEED, los edificios certificados poseen una demanda mayor de alquiler –y precios más altos– y un mayor nivel de ocupación con relación a los tradicionales. Sin embargo, la construcción sustentable no debería regirse únicamente por una cuestión de competencia por el mercado de bienes raíces, sino por una necesidad real y urgente de minimizar el enorme impacto que tienen los edificios en nuestro medioambiente. Desde que LEED comenzó, en 1998, alrededor de 55.000 edificios han sido registrados o están en proceso ser certificados. Más de 12.000 ya obtuvieron su certificación en 105 países. En la espera de que estos números sigan creciendo exponencialmente, informarnos y generar conciencia ya es un paso en el camino hacia una construcción sustentable

EN LA ARGENTINA UNOS 20 EDIFICIOS ESTÁN A LA ESPERA DE OBTENER SU CERTIFICACIÓN Y ALREDEDOR DE 5 YA CUENTAN CON EL SELLO LEED.

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POR FLORENCIA MEDINA REVISTA PLOT

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VUELTA A LAS RAÍCES

Fotos: Pasi Aalto - cortesía TYIN tegnestue

EN LA ARQUITECTURA HAY OPINIONES ENCONTRADAS RESPECTO DE QUÉ POSICIÓN TOMAR A LA HORA DE PENSAR LA CONSTRUCCIÓN SUSTENTABLE: ¿ES MÁS LÓGICO DISEÑAR EDIFICIOS HIGHTECH O LOW-TECH? LA RESPUESTA A ESTA PREGUNTA ESTÁ AFECTADA POR MUCHOS FACTORES: ECONOMÍA, GEOGRAFÍA, ACCESO A LA TECNOLOGÍA, CLIMA, POR NOMBRAR TAN SOLO ALGUNOS. DESDE ESTE ESPACIO BUSCAMOS PRESENTAR LAS DISTINTAS POSIBILIDADES QUE EXISTEN PARA QUE USTEDES, NUESTROS LECTORES, SAQUEN SUS PROPIAS CONCLUSIONES.

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En el número anterior explicamos cómo la arquitectura sustentable puede ser certificada por medio del sistema de evaluación LEED. El tipo de certificación y el grado de sofisticación exigido nos habla directamente de una arquitectura high-tech, tal vez el tipo de edificios que uno imagina inmediatamente cuando se habla de arquitectura “verde”: fachadas que automáticamente reaccionan a la luz o a la temperatura y regulan el confort interior del edificio; cubiertas verdes que captan el agua de lluvia y a su vez colaboran con el control climático; edificios que reaccionan y se autoregulan. Recursos materiales y tecnológicos complejos que permiten que estas obras se comporten como verdaderas máquinas eficientes. Pero en momentos de crisis globales, vemos cómo cada vez más intensamente se comienzan a desarrollar ejemplos que trabajan con la escasez de recursos. Allí es don-

de hablar de la arquitectura low-tech se vuelve un tema más que pertinente. Los defensores de esta corriente apelan a la búsqueda de la tradición, tanto en los sistemas constructivos como en la adaptación de las técnicas y los materiales. Pero por sobre todo en su gran aplicabilidad en cualquier parte del mundo. Básicamente se trata de disponer de los recursos materiales del territorio en el cual se trabaja, evitando tener que realizar grandes traslados. A su vez, al trabajar con estos materiales es posible utilizar las técnicas y la mano de obra local. Todo esto vuelve a dichos proyectos económicamente más factibles, aunque los tiempos de obra suelen ser más largos que los de las construcciones convencionales.

Según un artículo publicado por la Dra. Antonia Navarro en el sitio de la Escuela Politécnica Superior de Edificación de Barcelona, "existe una tendencia generalizada a trabajar con los materiales convencionales como el cristal, la cerámica cocida o el hormigón, y parece que el resto (de los materiales) no existieran. En Cataluña, por ejemplo, la arcilla y el yeso sólo se utilizan para hacer enfoscados en los interiores, mientras que en la zona de los Monegros se utilizan como materiales de construcción para exteriores". La arquitectura low-tech propone un cambio de hábitos o, mejor dicho, retomar hábitos perdidos como volver a construir con madera, paja, adobe, piedra y caña, y también, por supuesto, reciclar. Esta apuesta al uso de baja tecnología no es algo reciente. Desde mediados del siglo pasado ha sido un tema de interés para figuras como Buckminster Fuller o Paolo Soleri –ambos arquitectos

ARQUITECTURA SUSTENTABLE

estadounidenses–, quienes investigaron cómo construir más con menos. Soleri además inventó el término arcología (la sumatoria de “arquitectura” y “ecología”) y lo aplicó en el desarrollo de su proyecto más ambicioso: Arcosanti, una ciudad experimental para 5.000 habitantes ubicada en el desierto de Arizona (Estados Unidos) que aborda también la problemática de la densificación del territorio. Un elemento de vital importancia en este tema es cómo las arquitecturas de este tipo permiten involucrar a la gente más fácilmente. Existen muchas experiencias interesantes donde las comunidades, las familias, las personas, forman parte de los procesos de construcción. Lejos de ser sólo una cuestión práctica, es también fundamentalmente educativa, genera inclusión y conciencia. Tal es el caso de la oficina noruega TYIN Tegnestue, autora de numerosos proyectos en Tailandia, Uganda y Sumatra, que involucran soluciones participativas, tanto en el diseño como en la construcción, con las poblaciones locales. De estas experiencias no sólo existe una ganancia para la comunidad, sino también para los arquitectos quienes intercambian conocimiento y herramientas propias de cada lugar. ¿Low-tech vs. high-tech? Si enfrentamos posturas no ganamos nada, más bien perdemos. Lo importante es valorar el conocimiento local y, a conciencia, poder decidir

LA ARQUITECTURA LOW-TECH PROPONE UN CAMBIO DE HÁBITOS O, MEJOR DICHO, RETOMAR HÁBITOS PERDIDOS COMO VOLVER A CONSTRUIR CON MADERA, PAJA, ADOBE, PIEDRA Y CAÑA, Y TAMBIÉN, POR SUPUESTO, RECICLAR.

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#08

NOTA DE TAPA

SEPT./OCT. 2012

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SON CONOCIDAS LAS PREDICCIONES QUE ANUNCIAN QUE MÁS DE LA MITAD DE LA POBLACIÓN MUNDIAL HABITA EN GRANDES CIUDADES. TAMBIÉN ES SABIDO QUE DE SU ORGANIZACIÓN Y FUNCIONAMIENTO DEPENDE EN GRAN MEDIDA EL FUTURO DEL PLANETA: ES EN LAS CIUDADES DONDE SE PRODUCEN LOS MAYORES DERROCHES DE RECURSOS Y, CONSECUENTEMENTE, DONDE SE DAN LAS MEJORES OPORTUNIDADES PARA MEJORAR Y REVERTIR LA SITUACIÓN ACTUAL.

ADIÓS A LOS SUBURBIOS Recientemente, el Museum of Modern Art (MoMA) de Nueva York montó una exhibición-investigación para proponer nuevos modelos urbanos inspirados en la crisis hipotecaria de 2008 que puso en jaque el modelo suburbano de los Estados Unidos condenado hacía tiempo. Durante 2011, cinco equipos interdisciplinarios de arquitectos, ecologistas, ingenieros, paisajistas y urbanistas habían trabajado en workshops públicos para generar nuevas propuestas a través de la interacción con el público y la confluencia de las disciplinas.

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POR JAVIER AGUSTÍN ROJAS REVISTA PLOT

revistaplo

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Nature City, una de las propuestas más sorprendentes, quedó entre las cinco finalistas reunidas en la exhibición. Llevado a cabo por el estudio norteamericano WORK Architecture Company, el proyecto pone sobre el tapete la necesidad de volver a estar en contacto con la naturaleza en nuestra vida diaria. Frente a la expansión descontrolada de los suburbios que viene sufriendo Estados Unidos desde hace varios años, Nature City se plantea como una ciudad hiperdensa. A través de la generación de usos mixtos (que no separan los espacios de esparcimiento, trabajo y ocio, sino que los hacen coexistir en un mismo territorio) este modelo busca generar una sinergia entre las distintas actividades de sus habitantes. La densidad genera creatividad y ésta surge a través de la diversidad. Entonces frente a la aburrida homogeneidad característica de los suburbios, aflora una comunidad urbana fuerte, en donde los habitantes se sientan activos y cómodos frente a las diferencias. Esta idea se inspira en los conceptos del DIY (do it yourself o hazlo tu mismo) y DIWO (do it with others o hazlo

con otros). Es a través del trabajo personal, junto con la cooperación y la vinculación, que la comunidad crece y se fortalece. Nature City plantea un modelo urbano con espacio para estos desarrollos. En lugar de girar en

Su infraestructura urbana deja de lado a los automóviles particulares a partir del eslogan “Walk To Work, Ride A Streetcar To The Station, A Local Train to Salem, or the High Speed Rail to Portland” (camina al trabajo, toma un tranvía

torno a un shopping –paisaje típico del suburbio, tanto norteamericano como local–, la vida urbana de este modelo se puede llevar a cabo en otros lados: parques, granjas, espacios de producción en común o la naturaleza circundante misma reemplazan el hiper consumismo y el derroche de recursos.

a la estación, un tren local a Salem, o un tren de alta velocidad a Portland). Esta idea de transporte juega también con la del oportunismo infraestructural. Si la utilización de recursos es necesaria para ciertas actividades humanas, ¿por qué no intentar aprovechar la energía de otras actividades e intentar reorganizarla? Un claro ejemplo de esto son las piletas públicas de Nature City: ubicadas en la loma de una colina donde se esconde un procesador de metano, éstas se calientan gracias al calor ascendente de este proceso de generación de energía.

La ciudad se presenta cien por ciento peatonal. Esto se logra gracias a la densidad habitacional –cinco veces mayor a la de su distrito y con tres veces más espacio público abierto– y a la diversidad de tipologías de vivienda. A diferencia del típico suburbio, existen más de veinte tipos de vivienda para elegir: desde departamentos en altura hasta las clásicas casas con patio trasero, pasando por lofts, casas en la colina, etcétera. El hipotético modelo urbano de Nature City se encuentra en Keizer, a unos cincuenta kilómetros al sur de Portland.

Esta forma de pensar la ciudad, aún no realizada, es un cambio de paradigma. Quedan atrás los modelos urbanos del siglo XX como Brasilia: autopistas, túneles, estacionamientos, más espacio para que más autos demanden aún más espacio. Nature City nos permite pensar con claridad y respirar aire fresco: estamos junto a la naturaleza

Para conocer más sobre esta muestra ingresÁ en moma.org/interactives/exhibitions/2012/foreclosed/

ARQUITECTURA SUSTENTABLE

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NOTA DE TAPA

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Cuando viajé por primera vez a La Habana, en 2006, llamó poderosamente mi atención la presencia de huertas en algunas partes de la ciudad, incluso en barrios densamente poblados. Al preguntarle a los lugareños me enteré, para mi sorpresa, que no era algo reciente. A principios de la década del ‘90, con la caída del Unión Soviética, Cuba perdió a su principal socio comercial y suministrador. Luego del colapso, y en medio de lo que se llamó el “período especial” (una larga etapa de bloqueo y depresión económica), la isla comenzó a sufrir un gran problema de desabastecimiento que afectó a todas las actividades productivas, entre ellas la agricultura. Debido a la falta de alimentos, y también de petróleo, se volvieron muy complejos los traslados de productos agropecuarios desde el campo hasta las ciudades, y a esto se sumó la falta de fertilizantes y otros insumos. En la búsqueda de alternativas, y teniendo como referente ciertas experiencias en China, apareció la agricultura urbana que resolvió el problema de una forma sustentable. VERDE VS. CEMENTO La agricultura urbana se desarrolló en diferentes formatos según las condiciones del territorio. “Los organopónicos, los huertos intensivos, las parcelas y huertos populares, las fincas para el autoabastecimiento de centros de trabajo, las fincas suburba-

VERDE URBANO, ! E L IB T S E M O C Y O N A B U C POR FLORENCIA MEDINA REVISTAPLOT.COM

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ARQUITECTURA SUSTENTABLE

nas, los cultivos protegidos y la agricultura en el hogar”, enumera Santiago Rodríguez Castellón en su libro “La agricultura urbana y la producción de alimentos: la experiencia de Cuba”.

aumentó de 20,7 a 276 (según Monthly Review en enero 2009) y que entre 1995 y 2003 la superficie destinada a la producción de organopónicos aumentó de 257 ha a 45.000 ha en todo el país (según “Nuestra historia todavía se está escribiendo”, publicado en Nueva York por Pathfinder Libros).

En todas estas unidades, por lo general, se producen hortalizas, condimentos frescos y cultivos de ciclo corto, y se genera además la introducción del verde en los Pero, ¿por qué esta experiencia –como tantas otras– no barrios. En el caso de los organopónicos (presentes so- se aplica de manera más extensiva en más lugares? Los bre todo en los barrios de mayor densidad poblacional) arquitectos Andre Viljoen y Katrin Bohn, docentes de la debido a su condición de suelo infértil o directamen- Universidad de Brighton, en el Reino Unido, describen en te artificial, se construyen canteros con su artículo “Paisajes Urbanos Productivos paredes bajas de bloques de hormigón, La agricultura urbana Ininterrumpidos: la agricultura urbana ladrillos o canaletas, los cuales se relle- no sólo colabora en la como una infraestructura esencial” (Puproducción agrícola nan con sustrato orgánico mezclado con blicado en la revista de RUAF Foundation sustentable, sino que - Resource Centres on Urban Agriculture capa vegetal y se preveen surcos para tiene muchas otras riego por goteo. Esta solución se aplica & Food Security) que la agricultura urbaventajas y beneficios na “produce un menor retorno financiero en el caso de lotes vacantes en medio de complementarios de en terrenos que de otro modo podrían ser la trama urbana o lotes, donde debido al bajo costo (o incluso deterioro de los edificios existentes, estos desarrollados comercialmente”, y que no nulo) para la ciudad, deben ser demolidos o directamente coestá internalizada en la sociedad la intecomo la mejora de la gración de una actividad netamente camlapsan dejando espacios vacíos, situación salud, el fortalecitristemente repetida en La Habana. pesina con la noción de urbanidad.

miento comunitario, el alivio de la pobreza y la mejora ambiental.

La diferencia entre los cultivos organopónicos y los huertos intensivos, es que los segundos sí presentan las condiciones para cultivar y pueden prescindir del armado de canteros. Las parcelas y huertos populares son los más desarrollados y, por lo general, se realizan en los espacios desocupados entre edificios. En el caso de las fincas, se producen mayor cantidad de cultivos en condiciones naturales, pero debido a su localización urbana o suburbana se recortan (de igual modo) las distancias de traslados entre producción y consumo. Los cultivos protegidos y la agricultura hogareña son formatos todavía en fase de prueba, pero a través de la introducción de ciertas tecnologías se planea poder cultivar incluso en patios y balcones.

Por otro lado, también explican que la agricultura urbana no sólo colabora en la producción agrícola sustentable, sino que tiene muchas otras ventajas y beneficios complementarios de bajo costo (o incluso nulo) para la ciudad, como la mejora de la salud, el fortalecimiento comunitario, el alivio de la pobreza y la mejora ambiental, sumados a las posibilidades que brinda –a arquitectos e ingenieros– de proponer la integración con otras infraestructuras (como el transporte), el potencial para la utilización del espacio público y la articulación con la generación de energías alternativas en construcciones híbridas. Tal es así que han trabajado en diversas propuestas para la ciudad de Londres, tomando a Cuba como caso de análisis y referencia.

CUBA, UN CASO DE REFERENCIA En términos numéricos, y para verificar la eficacia de la agricultura urbana, cuantificado por miles de toneladas métricas, se estima que entre 1997 y 2005 la producción

Ojalá experiencias como la cubana puedan ser aplicables en otras ciudades, no como paliativo en tiempos de crisis, sino como apuesta en la búsqueda de ciudades más sustentables ecomanía / 23


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