Page 26

PERIPLO •Guilia Zaffaroni

Musicantropías

conjunto de resortes o dispositivos mecánicos, como los que se interponen entre los dedos de un organista y el tubo que suena en el corazón del monumental instrumento. Pensando cómo de lejos están unos y otros, y el escaso contacto que tienen podremos hacernos la idea de la frustración que debería sentir el representante del arte de la batuta al no poder tocar en absoluto la música que está sonando delante de él. Lo que ocurre realmente es que tal frustración no se produce porque tal “castidad táctil” se ve compensada por la sensación de poder que supone sentir que una cosa se mueve ante la acción de la mano aunque no la toques o que suena aunque no la pulses directamente. ¿A quién no le hubiera fascinado lograr tal cosa? Aquí se podría producir un efecto similar a la percepción del “miembro amputado” o como se le denomina “miembro fantasma” pero en su versión más placentera y libidinosa porque realmente no es el recuerdo de lo que hubo y ya no está sino la adopción de algo que previamente no teníamos, y ¡qué adopción! El reflejo que produce el hecho de que el movimiento del brazo hace nacer un sonido deber ser realmente algo único y especial, aunque muy probablemente los directores sean remisos a hablar de ello por no despertar ya mas envidias de las que provoca en general su posición. Es posible incluso que a nivel de las yemas de los dedos todas las terminaciones nerviosas se hallen excitadas y ultra receptivas aunque su único contacto se produce con el aire.

a mitad del proceso global. Esa información se decodifica en la cabeza del oyente y produce con probabilidad otras reacciones que también pueden ser físicas y que son las que pasaremos a tratar a continuación.

¿Produce realmente una reacción física la escucha de la música? Tratándose de un código, como ya se ha dicho, solo debería producirla en las personas conocedoras del código, o al menos solo debería producirlas como las imaginó el compositor ¡Curiosa vía de transmisión ésta! y más to- si el código fue bien transmitido...aunque ¿estamos davía cuando se trata de la relación del cuerpo con seguros de la intención de los compositores en producir la música: existe un mensaje codificado que está en la este efecto o reacción?. Las reacciones existen y eso cabeza de una persona (el director) que se halla en el es innegable–en caso contrario no se daría nada centro de otras 100 (y que previamente ha nacido “en parecido a la musicoterapia–pero el que estos efectos la cabeza” de otra, el compositor). Esta persona ofrece hayan sido normalmente previstos por el compositor una información corporal a aquellas 100 para que los no es tan evidente. Tomemos el caso de una obra recursos físicos de estas se pongan en movimiento y celebérrima, el Bolero de Maurice Ravel. A Ravel le lancen al aire las ondas sonoras producidas por los in- hubiera sorprendido –seguramente escandalizado– strumentos que impactarán no solo en paredes, muros el hecho de que su obra fuese tomada como ejemplo y mobiliario sino también en el tímpano de los oyentes, de música sensual e incluso erótica, como hace Blake primera interacción realmente corporal de la trans- Edwards en 10, la mujer perfecta. En una escena en la misión y que, como se puede imaginar, se halla ya muy que Bo Derek y Dudley Moore hacen el amor suena 26 • PERIPLO • DICIEMBRE 2011 • Vol. XII

PERIPLO. Los límites del cuerpo  

PERIPLO. VOL. XII. Los límites del cuerpo

PERIPLO. Los límites del cuerpo  

PERIPLO. VOL. XII. Los límites del cuerpo