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PATRIMONIO Revista de patrimonio y turismo cultural nº59 UN LUGAR MÁGICO EN LA COSTA BRAVA

SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 2016

San Pedro de Rodas

10 €

CORAZÓN DE LA MAYOR PLAZA DEL REINO DE CASTILLA: SAN MARTÍN DE TOURS

AR&PA: CITA INTERNACIONAL DEL PATRIMONIO CULTURAL EN VALLADOLID

SEP-DIC 2016

PATRIMONIO

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Una tarjeta llena de posibilidades

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FUNDACIÓN


PATRIMONIO EDICIÓN: Fundación Santa María la Real

del Patrimonio Histórico.

DIRECCIÓN DE LA REVISTA: Lucía Garrote. CONSEJO DE REDACCIÓN: José María Pérez Peridis, Juan Carlos Prieto, Jesús Castillo, Jaime Nuño, Gumersindo Bueno. REDACCIÓN: Maximiliano Barrios, Fernando Castillo, Zoa Escudero, Joaquín García, Lucía Garrote, Carmen Molinos, Jaime Nuño. COLABORACIONES: Juan Carlos Álvarez, Rodrigo Burgos, Javier Carpintero, Francisco Javier Corral, Sami Chahrour, Mª Ángeles Díaz, Blanca Mateo , Javier Prieto, José Manuel Rodríguez, Sonia Sánchez, Santiago Santos, Miguel Sobrino, Esther Viñuela. DPTO. INDUSTRIAS CULTURALES: María Heredia (mheredia@santamarialareal.org) DISTRIBUCIÓN Y PUBLICIDAD: Santiago García (sgarcia@santamarialareal.org) ADMINISTRACIÓN: Teresa Mª García. MAQUETACIÓN: RQR Comunicación. IMPRESIÓN: Gráficas Germinal. ISSN: 1578-5513 versión impresa.

ISSN: 2386-5741 versión electrónica. D.L.: P-62-2015

FOTO DE PORTADA: Monasterio de San Pedro de

Rodas en el Cabo de Creus. Foto Shuterstock.

INTERIOR DE PORTADA: Detalle del trabajo de una restauradora profesional en el retablo mayor de Santa María de Dueñas (Palencia). Foto: Nacho Carretero. PVP: 10 €. SUSCRIPCIONES A LA REVISTA Y NÚMEROS ATRASADOS:

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Aguilar de Campoo Centro Tecnológico del Patrimonio Avenida de Ronda, 1 Aguilar de Campoo (Palencia) Tfno: 979 125000 www.santamarialareal.org

Custodios cotidianos

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lo bien hecho se le supone… y parece no necesitar ser conocido. Parece que hay que hacerlo mal para estar en boca de todos. Y pasa en todos los ámbitos. La sociedad se hace eco de los grandes desastres y pocas veces de las grandes victorias. Cambiemos el mensaje. No puede valer cualquier cosa. La polémica por la restauración del San Miguel de Peñaranda de Bracamonte se convirtió en la noticia más leída en la web de periódicos nacionales como El País e incluso diarios internacionales como The Times se hicieron eco del asunto. La fallida restauración del Ecce Homo de Borja se ha convertido en un icono popular increible. No podemos permitir que solo se hable de restauración cuando a la buena de la señora Cecilia se le va de las manos el rostro del Ecce Homo con su mejor intención y se convierte en un fenómeno mundial de mofa. O ahora con el caso de Peñaranda de Bracamonte donde algunos dan por bienvenida la penosa intervención de un aficionado en una talla del siglo xvii «a ver si atrae a tantos turistas como en Zaragoza». Nadie se reiría de un error médico provocado por un aficionado bienintencionado… Lo penoso no es sólo el desastre causado en los propios bienes, es mucho peor la reacción de la sociedad, y me incluyo, al reírnos de todo esto. Necesitamos educación patrimonial como el comer. Valorar lo que tenemos, saber que todos somos responsables del cuidado y protección del patrimonio legado por nuestros antepasados, y que tenemos la responsabilidad de que pervi«Hay profesionales va en el futuro, pero tenemos que conocer que hay profesionales que que llevan muchos llevan muchos años formándose y años formándose y con con amplia experiencia para intervenir sobre los bienes, tenemos amplia experiencia que dar a conocer a los feligreses, para intervenir a los párrocos, a los que tienen los tesoros bajo su custodia unas norsobre los bienes» mas básicas para la conservación preventiva, favorecer la conservación aprovechando la existencia de un voluntariado potente y con ganas de ayudar pero previa formación, tenemos que ofrecer medios técnicos para solventar problemas antes de que ocurran. Hay que denunciar y actuar contra lo que está mal y aplaudir y premiar lo que está bien hecho. Mucho trabajo por delante. La bienal AR&PA de Arte y Patrimonio se celebra este año en Valladolid y se titula «Sociedad y Patrimonio», un gran foro internacional donde buscar y encontrar soluciones para cuestiones como esta y dar visiones positivas y constructivas de este sector imprescindible para todos.

MADRID C/Infantas 40, 2º dcha. 28004 Madrid Tfno: 91 5221262 Fax: 91 5218627 VALLADOLID Casa Luelmo C/Ancares s/n Valladolid Tfno: 983 219700 Fax: 983 219701 EDITORIAL


Sumario 59 Espectacular conjunto monumental con el poder hipnótico del paisaje

San Pedro de Rodas

De cooperativa de vino a centro de difusión cultural

Museo del vino de Pagos del Rey en Morales de Toro

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JAVIER PRIETO

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PAGOS DEL REY

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AR&PA

Corazón de la mayor plaza del Reino de Castilla, y musealización dentro del Plan Románico Atlántico

NACHO CARRETERO

San Martín de Tours de Salamanca JCYL

Un gran encuentro de Patrimonio Cultural para profesionales y sociedad


Estructuras de madera en Cebú, Filipinas J. C. ÁLVAREZ

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Los custodios cotidianos del patrimonio eclesiástico: necesidad de un plan de formación en conservación preventiva

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NACHO CARRETERO

J. R. JIMÉNEZ

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Conciertos en lugares históricos con jóvenes talentos: Musae Las Piedras Cantan OTRAS SECCIONES

Entrevista a Mario Camus, gran director de cine y de la conocida serie de televisión Si las piedras hablaran

EDICIONES VALNERA

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BANQUETE MEDIEVAL

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CÓMO SE HACE: LA OLVIDADA LABOR DE LOS CARPINTEROS

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NOTARIOS DEL TIEMPO: SANTA CLARA A VELHA

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PATRIMONIO DE CINE: STAR WARS

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LIBROS: HISTORIAS DEL AÑO MIL, DE RAÚL GLABER 59 LA MIRADA DEL FOTÓGRAFO: SANTIAGO SANTOS 60 INFORMACIONES BREVES 62

Lope García de Castro, virrey del Perú


Un balcón con vistas al pasado SAN PEDRO DE RODAS, UNO DE LOS CONJUNTOS MONUMENTALES MEDIEVALES MÁS DESTACADOS DE ESPAÑA


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SAN PEDRO DE RODAS


TEXTO Y FOTOGRAFÍAS: JAVIER PRIETO GALLEGO

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i existen los lugares mágicos en el planeta, el lugar donde se alza el monasterio de San Pedro de Rodas es uno de ellos. Caben dudas de muchas cosas pero de esa, ninguna. Lo tiene todo: el poder del paisaje –bello, inmenso, hipnótico–; la dificultad del acceso; los misterios de su origen... ¿Por qué, si no, ese rincón de la costa catalana, en las estribaciones pirenaicas que conforman el cabo de Creus, ha sido escenario de cultos diversos desde la noche de los tiempos? Algo tendrá la tierra cuando –tanto– la bendicen ¿no? Quienes interpretan el poder de las corrientes telúricas o la fuerza de los paisajes sobre la espiritualidad de los pueblos señalan la particular abundancia de monumentos megalíticos y grabados rituales de época prehistórica en esa porción del territorio. Si esos monumentos suponen los pilares de un deseo de transcendencia tan potente como para poner en pie piedras de dimensiones colosales, la necesidad de entrar en contacto con los dioses tendrá su continuidad con la llegada de los primeros colonos griegos, que traen hasta aquí además de sus barcos y mercancías, su lista de dioses a los que conformar. Hay quien lleva los remotos y desconocidos orígenes de este monasterio hasta la llegada de aquellos colonos. Autores griegos y romanos señalan la existencia en una zona indefinida de las estribaciones pirenaicas cercana al mar de un santuario dedicado primero a la diosa Afrodita y después a Venus. Aunque hoy está prácticamente descartado, algunos investigadores atribuyeron los restos de un edificio tardorromano de los siglos v o vi encontrados junto al monasterio con los de un santuario dedicado a la diosa Venus.

Pero la gran leyenda fundacional del monasterio, aquella que luego servirá para convertirlo en la superpotencia económica y poderoso foco de espiritualidad que fue, es la que relata la llegada por mar en el año 608 de unos monjes puestos a navegar por el papa Bonifacio IV con el específico encargo de librar de la barbarie que se preveía sobre Roma un curioso arcón cargado de reliquias. Entre ellas figuraban nada menos que la cabeza y el brazo derecho de San Pedro, el cuerpo de uno de sus discípulos, los de los santos Concordino, Moderando y Lucinio, y una ampolla con la sangre de Cristo. Buscaban un lugar seguro para esconder su mercancía y lo encontraron justo en las laderas del monte Verdera, junto a una cueva y una fuente de agua fresca. Y tan bien escondido quedó el arcón que cuando tan solo unas pocas semanas después, pasada la amenaza de invasión, volvieron por esos mismos lares a recuperar las reliquias para retornarlas a Roma, por más que cavaron y cavaron y cavaron no consiguieron dar con ellas. Pensaron entonces que lo mejor, antes que regresar sin nada, era quedarse a vivir sobre el lugar en el que un día, estaban seguros, las habían dejado enterradas.

Entre las singularidades arquitectónicas de la iglesia se encuentran la elevada altura de la nave central así como el sistema de columnas sustentadas sobre altos basamentos. En esta página, en el muro occidental de la cripta una columna en forma de palmera es, quizá, el único resto de la iglesia anterior a la actual.

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Y así se colocaron las primeras piedras de una sencilla «celda monástica» –apenas un edificio en el que vivirían tres o cuatro monjes– que, con el tiempo y una astuta gestión de su bien más preciado, la custodia de algunas de las reliquias –no aparecidas– más valiosas de la cristiandad, se convirtió en uno de los complejos monásticos más poderosos de la España medieval. Los únicos restos del primitivo templo levantado por aquellos monjes dependientes de la abadía de Sant Esteve de Banyoles, arrasado después por completo para levantar la actual iglesia, es un trozo del muro de la cripta. 10

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A principios del siglo x entra en escena un poderoso noble de la comarca, Tassi, beneficiando al monasterio con numerosas donaciones nobiliarias, prebendas, posesiones pero, sobre todo, consiguiendo para el monasterio privilegios reales y bulas del Papa. Una de las fundamentales en la historia del monasterio llegará de la mano de su hijo, el abad Hildesindo, que en el año 979 consiguió del papa Benedicto VII la bula que otorgaba a los peregrinos que no pudieran viajar hasta San Pedro de Roma las mismas indulgencias si lo hacían hasta el monasterio de San Pedro de Rodas. Algo insóli-


monasterio esgrimieron como auténtico durante toda la historia de la abadía pero sobre el que, a pesar de las sucesivas confirmaciones papales, a menudo se extendió la negra sombra de la duda. De hecho, lo que en realidad se conserva –y se aseguró como verdadera– es una copia de mediados del siglo xiv de la supuesta bula original. La pérdida del original se justifica con un argumento de novela que da comienzo en la isla de Cerdeña cuando un moribundo acude al obispo de Sulci para confesarle que está en posesión de la bula papal otorgada por Urbano II tras comprársela ilegalmente y en secreto a uno de los monjes del monasterio. A las puertas de su cercana muerte, le cuenta que está arrepentido del robo y quiere confesarse para no pagar por ello. El obispo, tras comprobar que se trata de un documento auténtico emitido por el vaticano manda hacer una copia al notario oficial del reino, Pere Cors, y piensa que la mejor forma de restituir el original es enviarla por barco de vuelta al monasterio. Pero por desgracia, el barco en el que viaja el monje con el encargo naufraga en el Golfo de León y la bula papal, el documento original, se pierde allí para siempre. No así los privilegios que otorgaba, supuestamente reflejados en la copia del documento y que la curia romana siguió confirmando como

El monasterio presenta el aspecto de un conjunto medieval encastillado debido, entre otras cosas, a la poderosa presencia de sus dos torres. A la izquierda, la del campanario, una de las obras que se hicieron en el siglo xiii durante la gran ampliación del monasterio. A la derecha, la torre defensiva, también de 27 metros de altura, no tenía puerta de entrada en la planta baja y se accedía a ella a través de las aberturas del primer piso. Resultó esencial para refugiarse en ella y resistir los numerosos asedios a los que fue sometida la comunidad monástica.

SHUTTERSTOCK

to para la época que revela la excepcionalidad de lo que estaba sucediendo en San Pedro de Rodas. La otra bula papal que pone a la altura de las peregrinaciones jacobeas las que se realizaban hasta aquí es la que otorga –supuestamente– a finales del siglo xi el papa Urbano II. En ella se especifican un gran número de beneficios indulgentes a quienes acudan en diferentes fechas del año, aunque la principal es la que autorizaba a celebrar el Año Santo cada vez que la fiesta del Descubrimiento de la Santa Cruz, el 3 de mayo, cayera en viernes. Un documento fundamental que los monjes del

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Conjunto medieval

an Pedro de Rodas no es solo un monasterio. A su abrigo prosperó la población de Santa Creu de Rodes, un pueblo dedicado a la producción artesanal y al comercio que atendía también las necesidades monacales. Si sus restos, de entre los que destaca la iglesia de Santa Elena, pueden hoy visitarse a unos 600 metros del enclave que ocupa la abadía, en lo alto de la montaña despuntan los restos del castillo de Sant Salvador de Verdera. De gran valor estratégico,

con un enorme dominio visual de buena parte del cabo de Creus, fue donado en torno al siglo x por los condes de Empuries al monasterio para contribuir a su defensa. El intento posterior de recuperar la propiedad provocó numerosos enfrentamientos entre estos señores feudales y la abadía. Un estrecho camino lleva desde la puerta del monasterio hasta el castillo ofreciendo como recompensa una de las estampas más impactantes y bellas de la Costa Brava.

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Interior de la torre del campanario. Tiene una estructura de planta cuadrada con tres pisos, los dos primeros con ventanas de medio punto sin decoración mientras que la del tercer piso presenta características decorativas de estilo lombardo.

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buenos. Casualmente –o no– los siglos de mayor esplendor del monasterio, consecuencia directa de los extraordinarios beneficios que obtienen quienes peregrinan hasta este remoto lugar de la costa catalana, fueron, precisamente, el xiv y xv. Sea como fuere, lo cierto es que el proyecto de convertir el lugar en un centro de culto cada vez más visitado comenzó muy temprano a dar sus frutos. La prueba más evidente es que a finales del siglo x se comienza la construcción de un nuevo templo –el actual– que se acabará a mediados del siglo xi. La notoriedad adquirida por aquel primitivo y sencillo monasterio y su pronta transformación en un pujante centro de peregrinación impulsó la necesidad de levantar un templo que cumpliera los requisitos que debían de cumplir los centros de peregrinación de la época: una gran iglesia capaz de acoger a un volumen de peregrinos en constante aumento, con naves laterales, deambulatorio y cripta. El resultado final fue un edificio tan excepcional como toda la historia del monasterio: la iglesia de

San Pedro de Rodas presenta características únicas en su género. De hecho, no sigue en absoluto los cánones propios de un estilo románico que daba entonces sus primeros pasos mientras que sí busca abiertamente parecerse a modelos cercanos a la Roma clásica. Uno de los aspectos más llamativos es, precisamente, el sistema de apoyo de las columnas de la nave central sobre grandes basamentos que elevan considerablemente la altura de las bóvedas. Las naves laterales, que permitían la circulación de peregrinos por el interior del templo; la cripta bajo el altar, que daba acceso a otras reliquias veneradas en el monasterio; o el amplio atrio que antecedía la entrada al templo formaban parte del diseño de una iglesia pensada para cumplir con el protocolo esperado por quienes habían dedicado incontables jornadas a acercarse hasta el lugar bajo el que reposaban los restos de San Pedro. Sin olvidarse de que, al margen de estas reliquias no aparecidas, el monasterio custodió como oro en paño a lo largo de su historia una amplia colección


de valiosas reliquias hasta las que los peregrinos sí que podían acercarse: sangre de Cristo procedente del Santo Sepulcro, de la Cruz y del Santo Sudario, un trozo de la columna en la que fue azotado Jesús, otro de la piedra en la que se apoyó para subir a la borriquilla con la que entró en Jerusalén... que actuaban como poderoso talismán capaz de atraer a las multitudes por devoción o, también, simple curiosidad. A muy pocos metros de la iglesia, un edificio del siglo xi estuvo dedicado a hospital de peregrinos, otro de los elementos que nunca faltaban en un centro de peregrinación. Aunque el visitante de hoy tampoco puede verla –las turbulencias de la historia la disgregaron en mil trozos...–, sí está sobradamente documentada la portada que el taller del Maestro de Cabestany realizó en mármol blanco en torno a la segunda mitad del siglo xii, en un momento de gran dinamismo para el monasterio. Los estudios apuntan que se trató de una obra de gran belleza –y muy cara, dado el material– pensada para impactar a los peregrinos mediante la representación de las

curaciones milagrosas realizadas por Cristo. Sin duda, la temática que más fuertemente podía tocar el ánimo de quienes realizaban la peligrosa travesía hasta allí con el principal propósito de curar su cuerpo o salvar su alma. Otros, mucho menos devotos y casi nada piadosos, también «peregrinaron» una y otra vez hasta el monasterio a lo largo de la historia con el objetivo principal de saquearlo. Por eso San Pedro de Rodas tiene desde lejos ese aire de complejo medieval encastillado en mitad de una ladera. Las almenas, la torre defensiva que hace compañía al campanario o las altas murallas que blindaban el cogollo abacial estuvieron en el punto de mira de incontables señores feudales, piratas, bandoleros o ejércitos como el del mismísimo Napoleón. El resultado de tanta pelea, sumado a otras muchas circunstancias coyunturales, fue que tras un largo periodo de declive la comunidad benedictina decidiera abandonar definitivamente el monasterio en 1798. En el siglo posterior, la desamortización de 1835 acabaría por forzar la disolución definitiva de la comuni-

Los monjes fueron poco a poco abandonando la regla de San Benito hasta el punto de que en el siglo xviii cada uno tenía su propia casa en la zona del sobreclaustro. Por eso se conservan restos de ventanas, chimeneas y pasillos.

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PORT DE LA SELVA

CÓMO LLEGAR Las ruinas del monasterio de San Pedro de Rodas se localizan muy cerca de la localidad gerundense de Port de la Selva, en el extremo nororiental de la Península, en la comarca del Alto Ampurdán, al norte del Cabo de Creus, en la Costa Brava. La GIP-6041 conecta en 7 km –20 minutos– la localidad de Port de la Selva y el complejo medieval de San Pedro de Rodas. Una vez en el aparcamiento hay que hacer a pie el sendero de unos 500 metros que enlaza este con el monasterio. DÓNDE ESTÁ Camí del Monestir, s/n. El Port de la Selva. Teléfonos: 972 38 75 59 y 972 19 42 38 . Web: www.es.mhcat.cat HORARIOS La taquilla y la entrada se cierran 30 minutos antes del límite horario. Del 1 de octubre al 31 de mayo: martes-domingo y festivos, 10-17.30 h. Del 1 de junio al 30 de septiembre: martes-domingo y festivos, 10-20 h. TARIFAS Normal: 4,50 euros Reducida: 3,50 euros Reducida especial: 2 euros Entrada gratuita el último martes de cada mes entre octubre y junio.

dad y dar carta blanca a un saqueo que, ahora sí por lo legal, terminó por convertir aquella fabulosa abadía medieval en un triste cúmulo de despojos a punto del derrumbe. Por suerte, el freno que consiguió detener en parte esa intensa etapa de expolio fue su declaración como Monumento Histórico Nacional en 1930, si bien han sido las campañas arqueológicas y restauraciones realizadas a finales del siglo xx las que han devuelto al conjunto parte de su imponente estampa. La misma que sobrecoge, tras tantas curvas como median en la subida desde la localidad de Port de la Selva, a quienes llegan hasta aquí ahora buscando sumergirse en un trozo de su enigmática historia, disfrutar del espectacular paisaje que se brindan desde sus terrazas o, en verano, gozar el placer de las veladas musicales que tienen lugar entre tan venerables piedras. 14

SAN PEDRO DE RODAS

El monasterio se ubica en mitad de una agreste y empinada ladera pero con unas hermosas vistas de la costa Brava.


PAGOS DEL REY MUSEO DEL VINO DE COOPERATIVA DE VINO A CENTRO DE DIFUSIÓN CULTURAL


Vista nocturna del jardín expositivo del museo.

RODRIGO BURGOS ORTEGA DIRECTOR DE PAGOS DEL REY MUSEO DEL VINO

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PAGOS DEL REY

sta historia comienza en los años sesenta del siglo pasado, cuando un grupo de viticultores de Morales de Toro, en la provincia de Zamora, deciden unirse para formar una cooperativa vitivinícola que estuvo operativa hasta el año 2008, momento en el que pasa a formar parte de Pagos del Rey SL. El edificio utilizado durante cerca de cincuenta años quedó en desuso en beneficio de la bodega moderna construida en el mismo complejo, y es entonces cuando arranca la génesis, proyección y desarrollo de Pagos del Rey Museo del Vino. La puesta en valor de la antigua Cooperativa Nuestra Señora de las Viñas, posteriormente Viña Bajoz, como espacio museístico, enoturístico y cultural conjugó por un lado la rehabilitación arquitectónica de un edificio del patrimonio industrial del siglo xx, la recopilación, restauración y exposición de una colección de cerca de cuatrocientas piezas de patrimonio etnográfico y vitivinícola por otro, y en último lugar una cuidada museografía, con la tecnología más moderna adaptada al espacio. De la nave de depósitos de la antigua bodega, donde se ubican los espacios interiores del museo, se ha recuperado la cubierta original Marsá a base de tirantes de acero que reparten el peso del tejado a dos aguas. Los veintiocho depósitos de la nave en superficie, catorce a cada lado, se han conservado intactos, con sus puertas y cañerías de bronce, por la que se sacaban los hollejos tras la fermentación y se hacía el descubado y remontado respectivamente. Estos depósitos, con capacidad para PAGOS DEL REY MUSEO DEL VINO

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En esta página: Sala de depósitos de la antigua cooperativa donde se ubica el museo. Página siguiente: Nave de barricas de Pagos del Rey en Toro. La más grande de la Denominación de Origen Toro.

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PAGOS DEL REY MUSEO DEL VINO

PAGOS DEL REY

veintiocho mil litros de vino cada uno, se han utilizado en su interior como dependencias de gestión del museo, excepto una galería completa, que se ha excavado y por la que el visitante puede circular. Cada uno de los depósitos perforados de esta galería supone un recorrido a través de recursos audiovisuales por la evolución de la uva desde la cepa hasta la copa. Una experiencia didáctica por la cultura del vino a través de sus procesos de elaboración. La familia Solís adquirió el complejo en el año 2008 para seguir elaborando marcas tan conocidas como Bajoz y arrancar el proyecto enoturístico de Pagos del Rey en forma de museo en la antigua nave de depósitos de hormigón. El proyecto abrió sus puertas en febrero de 2014 con una inversión de dos millones de euros para dinamizar el turismo de la zona y aportar a la comarca de Toro y a la provincia de Zamora un recurso cultural de primer nivel nacional basado en la didáctica, la difusión y la puesta en valor de la cultura del vino. Desde su arranque, cerca de treinta mil personas han pasado ya por el museo y en solo dos años ha merecido la nominación al premio a mejor museo europeo del año 2015 promovido por el Consejo de Europa a través del Foro Europeo de los Museos, el reconocimiento más importante que se otorga en museología en el Continente. En su recorrido por el museo, el visitante experimenta todas las sensaciones y recuerdos que le vinculan a esta cultura milenaria a través de visitas guiadas y auto guiadas que comienzan en el jardín del museo. Este primer espacio es una superficie de más de dos mil metros cuadrados en la que se exhiben grandes piezas de la colección como pren-

sas de vino, diferentes aperos de trabajo en la viña o sistemas de transporte. Las plantas aromáticas del sotobosque castellano dan la bienvenida al jardín de variedades del museo. Este bacillar didáctico muestra las cuatro variedades de uva que admite la Denominación de Origen Toro: Malvasía y Verdejo en uvas blancas, y Garnacha y Tinta de Toro en las uvas tintas. Un recurso vitivinícola que se convierte en la estrella del museo durante la época de vendimias, en septiembre y octubre, cuando las visitas a pie de viña y los talleres de pisado de uva

y elaboración de mosto, hacen las delicias de las familias. El interior del museo se articula en dos plantas adaptadas a los antiguos depósitos de fermentación. En la planta baja, arranca el recorrido por el origen del vino en la zona del Cáucaso hace aproximadamente ocho mil años, y como su llegada a Europa se ve marcada por el mar Mediterráneo a través de las grandes civilizaciones de la Antigüedad. Tipos de viñedos y variedades de uvas y suelos; trabajo de enología, aromas y colores, y pantallas interactivas y jue-


PAGOS DEL REY

gos táctiles completan la planta baja del recorrido. La planta superior, correspondiente a los tejados de los depósitos se resuelve a través de cajas mágicas que de manera transversal y cronológica van marcando la historia del vino en Toro y la importancia del vino de Toro en la historia de España desde la Edad Media hasta nuestros días. Temas como el Camino de Santiago, el descubrimiento de América, Góngora y Quevedo, la Revolución Industrial o el folclore, quedan especialmente documentados en esta planta. Antes de probar los vinos de la bodega en la tienda, el visitante tiene acceso a la sala de barricas de Pagos del Rey, la más grande de la Denominación de Origen Toro, donde crían los vinos de la bodega en más de dos mil cubas de roble americano y francés. El carácter y compromiso de Pagos del Rey Museo del Vino le convierte en un centro dinamizador de la zona en la

que se encuentra por su constante actividad cultural. La comunidad del museo se consolida a través de una completa programación estacional de primavera y otoño-invierno que compagina propuestas didácticas y familiares con actuaciones culturales y ofertas gastronómicas. Desde talleres de pisado de uva y elaboración de mostos, pasando por conciertos en la sala de barricas con artistas como Mikel Erentxun, o Alex Ubago, y cenas maridaje con los mejores chefs en el selecto ambiente del museo. La responsabilidad social de Pagos del Rey Museo del Vino con su entorno va más allá del propio museo y durante el año 2016 se ha convertido en colaboradora de AQVA Las Edades del Hombre Toro 2016 como una de las empresas que apoyan directamente la muestra. A tra-

TORO

vés del convenio firmado por D. Félix Solís, Presidente y Consejero Delegado del grupo Félix Solís Avantis, propietario del museo y D. Gonzalo Jiménez, Secretario General de la Fundación Las Edades del Hombre, Pagos del Rey SL se convirtió en máximo exponente del sector vitivinícola con la muestra de Toro, mediante el encargo de la elaboración del vino oficial de AQVA, Bajoz Las Edades del Hombre una edición especial y limitada con el cartel de la muestra como etiqueta de la botella. Por otro lado, la unión entre ambas instituciones, significa la potenciación turística de la zona para favorecer el flujo de visitantes entre la exposición y el museo a través de descuentos para los visitantes que lleguen al museo procedentes de La Colegiata y el Santo Sepulcro, sedes de Las Edades del Hombre este año en Toro. En conclusión, el proyecto de la familia Solís en Morales de Toro, Zamora, donde arrancó la rama de enoturismo de la compañía en 2014, prioriza encender la relación directa, indirecta, anecdótica o circunstancial de cada visitante con la cultura del vino, sobre la manida visita a bodega más cata habitual en el sector enoturístico. El vino es solo la excusa para dinamizar, a través del museo, una comarca y  un sentimiento. Las instalaciones con las que contamos, son el espacio de conexión social e intergeneracional para que a través de nuestra experiencia, los visitantes puedan revivir la suya y hacerla única.


SAN MARTÍN DE TOURS DE SALAMANCA

Corazón de la mayor plaza del Reino de Castilla JUSTINO DÍEZ


FERNANDO CASTILLO

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SAN MARTÍN DE TOURS


Páginas 20 y 21: Fachada norte desde los soportales de la Plaza del Corrillo. Página anterior: Vista de la portada norte. Los arquillos de herradura que presenta la arquivolta, recuerdan a la Puerta del Obispo de la Catedral de Zamora. La imagen de San Martín entregando la capa a un mendigo, servía de valor ejemplarizante para los comerciantes de la Plaza de San Martín.

FERNANDO CASTILLO USERO

L

a iglesia de San Martín de Tours es, después de la Catedral Vieja, el templo románico más relevante y ambicioso de la ciudad de Salamanca. Numerosos autores coinciden en afirmar que el edificio es una reproducción a menor escala de la seo románica, a pesar de la alteración de su fisonomía original y de encontrarse actualmente encajonada entre modernas construcciones. La parroquia se funda hacia el año 1103 por el conde Martín Fernández, caudillo de los repobladores de Toro, y está dedicada a San Martín (316 – 397 d.C). Llamado apóstol de las Galias, fue obispo de Tours y uno de los santos más populares de la Edad Media. En él se reflejaban todos los estamentos de la sociedad: protector de los mendigos, patrono de la monarquía francesa, de los soldados, comerciantes y fabricantes textiles. Los templos consagrados a este santo suelen estar en lugares relacionados con el Camino de Santiago y la presencia de repobladores francos, como ocurre en Salamanca. Con la ampliación de las murallas y el desplazamiento de la población hacia el norte, la parroquia de San Martín se convirtió en el centro neurálgico de la ciudad, dándose a conocer desde finales del siglo xii con el nombre de San Martín del Mercado.

El reloj de la iglesia regulaba la actividad de una bulliciosa plaza en la que se vendían hortalizas, grano, vino, pescado, carnes, carbón, platería y toda clase de productos necesarios para el sostenimiento de la sociedad salmantina. A finales de la Edad Media, la Plaza de San Martín se había convertido en el espacio principal de la actividad comercial y administrativa de la ciudad, pero también pasó a ser el foco de la vida social, transformándose, en ocasiones, en un escenario teatral en el que se representaban todo tipo de espectáculos, incluyendo corridas de toros. En 1497 el príncipe Don Juan, hijo de los Reyes Católicos y señor de la ciudad de Salamanca, manda empedrar la Plaza de San Martín, cuya superficie alcanzaba los 26.000 metros cuadrados, cuatro veces más que el actual recinto de la Plaza Mayor. Era considerada por numerosos viajeros la plaza más grande que existía en España y una de las más grandes de Europa. Hernán Cortés, al describir las grandes plazas de la ciudad de Méjico, toma como referencia la de San Martín, ya que no conocía otra de mayor tamaño en todo el Reino de Castilla.

SALAMANCA

La Plaza de San Martín Durante la baja Edad Media la población de Salamanca creció considerablemente y la falta de espacio en los dos centros económicos más antiguos, Azogue Viejo (actual plaza de Anaya) y la Puerta del Sol (calle Rúa Antigua), hizo que la actividad comercial se desplazara hacia esta plaza. Por orden de los Reyes Católicos, en 1485 se trasladó a ella la Casa Consistorial, siendo el propio Concejo el encargado de controlar la venta de alimentos.

La parroquia de San Martín El templo románico se empezó a levantar en torno al año 1160, posiblemente sustituyendo a un edificio sencillo, que pronto se quedó pequeño para solucionar las necesidades de la comunidad. La construcción de una fábrica tan compleja, requería de la existencia de unas condiciones religiosas, económicas y sociales favorables, que se dieron en Salamanca a partir de la segunda mitad del siglo xii. La iglesia fue durante muchos siglos la parroquia del Concejo de la ciudad. Acogía todas las celebraciones municipales, y era el propio Ayuntamiento el encargado de realizar las labores de mantenimiento del templo. En 1716 se colocó un nuevo sigue en la página 26 > SAN MARTÍN DE TOURS

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Doble página anterior: Naves de la iglesia desde la tribuna alta del coro. Arriba: Interior de la Capilla del Carmen o de la Música.

>viene de la página 23 

reloj, cuyo importe ascendía a 4.393 reales, de los cuales la mitad fueron costeados por la propia institución.

La construcción del templo Comenzó a levantarse por los ábsides, con una bóveda de cañón apuntado en la nave central y de arista en las laterales. Presenta una planta rectangular carente de crucero, con tres naves de cuatro tramos que rematan en tres ábsides semicirculares invisibles al exterior por las edificaciones adosadas. A mediados del siglo xiii comienza a sufrir desplomes, por lo que se tuvieron que reforzar las bóvedas y muros de los pies, que se encuentran notablemente inclinados. En el siglo xviii el gran

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peso de las bóvedas hace que se hunda la mayor parte de la nave central. Jerónimo García de Quiñones se encarga de sustituirla por otra de ladrillo enyesado para aligerar el peso, lo que permitió que se pudieran abrir las ventanas que iluminan la nave. La capilla absidial del lado del Evangelio está dedicada a San Blas. En ella quedan restos de una arquería decorativa que recorría toda la zona interior del ábside. Se trata de un recurso empleado en numerosos templos tardorrománicos. A los pies de la iglesia se encuentran el coro alto y la escalera de acceso. Ambas probablemente realizadas por Juan de Álava alrededor de 1516. En 1854 un incendio destruyó el magnífico retablo mayor que había sido diseñado por Juan Gómez de Mora en 1621. Para sustituirlo se trajo


PORTALES DE PETRINEROS

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ZONA ESPECTÁCULOS PÚBLICOS Y PUESTOS AMBULANTES

ROLLO PICOTA PUESTOS DE LOS CARBONEROS

CALLE LOBO

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ANTIGUO CEMENTERIO

Capilla del Carmen o de la Música Esta capilla fue financiada por el mercader de paños, Juan Muñoz del Castillo y su mujer, María Cruz Guerra. En 1686 promovieron la música en la iglesia de San Martín, lo que permitió al templo contar con músicos propios. La obra fue llevada a cabo por José Benito de Churriguera entre 1695 y 1698, proyectándola de acuerdo a un plan central, próximo al de cruz griega. La capilla se cierra con una cúpula sobre pechinas y linterna, y en los brazos transversales con

PUESTOS DE LOS LENCEROS IGLESIA DE SAN MARTÍN

PUESTOS DE LOS MOLLETES

PUESTOS DE LA RECOBA

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el del desaparecido monasterio de San Pedro de la Paz de 1735. El templo conserva un gran número de interesantes sepulcros de los siglos xv y xvi. Destacan los pertenecientes a la familia Santiesteban de la capilla de San Blas, y los conservados a los pies de la iglesia: el del doctor en leyes Pedro de Paz y los de Pedro Fernandes e Inés de Rivas. Las obras «modernas» ocultaron dos de las tres portadas románicas, quedando hoy solamente abierta al casco urbano (a la Plaza del Corrillo) la puerta norte. En ésta, los curiosos arquillos de herradura que presenta la arquivolta, recuerdan a la Puerta del Obispo de la catedral de Zamora. En la parte superior hay un relieve de San Martín a caballo dándole la capa al pobre de Amiens. La portada sur que se abre hacia la calle de la Rúa, se tapó con un atrio renacentista, siguiendo el estilo de Rodrigo Gil de Hontañón. Hay dos medallones con las figuras de San Pedro y San Pablo y una hornacina acoge la figura de San Martín. La portada occidental situada a los pies de la nave mayor, quedó oculta desde finales del siglo xvii por la construcción de la capilla del Carmen.

bóvedas de cañón con lunetos, que permiten abrir dos pequeñas ventanas y presentar los retratos de los promotores. En origen la estancia estaba dedicada a Nuestra Señora de las Angustias, cuya imagen, hoy perdida, se encontraba en el retablo principal. Actualmente preside la capilla una escultura de la Virgen del Carmen. Tras ésta, se encuentra una pequeña estancia, a modo de camarín, en la que se abre una ventana con funciones de transparente para iluminar la imagen. El altar del muro norte acoge las imágenes de Santa Lucía flanqueada por San Francisco y San Antonio, mientras que el del muro sur presenta la imagen de Santa Ana rodeada de los Santos Juanes (Bautista y Evangelista). Los fundadores expresaron en 1699 su intención de fundar en ella la festividad de las Cuarenta Horas, con misa cantada, sermón por la tarde y

Antigua clave de la nave de la Epístola con la imagen de San Martín vestido de obispo. Actualmente expuesta en la capilla del Conde Grajal. Plano de la Plaza de San Martín durante la Baja Edad Media.

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Una puerta de acceso a Románico Atlántico

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la asistencia de la música de la iglesia. Comenzaba el Viernes Santo y recreaba las cuarenta horas que Jesucristo estuvo muerto en el Santo Sepulcro. Esta celebración solía contar con la música de los compositores más destacados. Desde el interior de esta capilla se puede contemplar la primitiva puerta occidental románica que conserva todavía restos de la policromía original.

Arquivolta Románica Quedó oculta tras la construcción del espacio barroco y fue descubierta en 1958. Está compuesta por seis arquivoltas que descansan sobre capiteles y columnas acodilladas. La arquivolta interior se encuentra muy deteriorada y está decorada con motivos vegetales. La segunda tiene una moldura abocelada con arquillos de herradura y figuran inscripciones del siglo XV inscritas en cartelas que podrían ser los nombres de los apóstoles. Las dos siguientes se decoran con hojas de acanto colocadas en diferente perfil y una inscripción del siglo xvii donde sólo se aprecia

NACHO CARRETERO

a historia de la iglesia de San Martín de Tours y su ubicación privilegiada en la ciudad de Salamanca, convirtieron el templo en el objetivo de una intervención desarrollada en el marco del Plan de Románico Atlántico. La actuación ha servido para restaurar la bóveda de la puerta norte y recuperar esta entrada, hasta ese momento clausurada. El espacio se ha convertido así en el acceso natural a un punto de información en torno a la propia iglesia y, también, al Plan de Intervención Románico Atlántico. Tras atravesar la Puerta Norte, el recorrido, que combina la fuerza de los audiovisuales con una iluminación pensada para resaltar los elementos arquitectónicos y escultóricos más emblemáticos, continúa por la Capilla del Conde Grajal y un pasillo de acceso, que desemboca en la Capilla del Carmen. Es en este lugar donde la

iluminación sirve para poner en valor elementos como la portada románica ricamente policroma-

da, descubierta en 1958. Como segundo objetivo, la intervención ha propiciado la monitorización del

templo, mediante la instalación en puntos concretos del edifico de sensores que vigilan el espacio y controlan su estado de conservación, midiendo diferentes parámetros ambientales y, sobre todo, estructurales. Trabajos que se han visto completados con la realización de actividades culturales destinadas a reforzar la difusión y promoción del templo y del territorio Románico Atlántico, cumpliendo con los objetivos del Plan. Un proyecto de cooperación transfronteriza para la conservación del Patrimonio Cultural, promovido por la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León, la Secretaría de Estado de Cultura de Portugal e Iberdrola España, destinado a conservar, restaurar y poner en valor una veintena de templos románicos ubicados en las provincias españolas de Zamora y Salamanca y en las regiones portuguesas de Porto, Vila-Real y Bragança.

«…AR EL BACHILLER DAMIAN DE LINTORNE Y DEXO UNA…» La quinta arquivolta es la más interesante y presenta numerosos temas figurados: una cabeza de león con sus fauces abiertas, cuatro bustos humanos, dos figuras sedentes, una pareja en actitud amorosa, un ave con la presa entre sus garras, hojas, guerreros armados en actitud de combate, una arpía, un oso en su cueva, una cabeza de fauno, máscaras monstruosas y once escenas que forman parte de un mensario o calendario con las labores más representativas de los doce meses del año. Un labriego podando un árbol, dos figuras con capirotes pastoriles calentándose al fuego, un hombre matando a un cerdo, escenas de siega y recolección, un jinete con escudo, túnica y capucha, una figura sedente y dos comensales sentados a una mesa en actitud de repartir una hogaza. La portada se abría al mercado contiguo y quizá por ello se pueda explicar el carácter profano de su interesante iconografía, acorde a la función penitencial del pórtico, pues estamos ante la denominada hasta el siglo xvii, «Puerta de los Perdones».

Página anterior: Portada occidental románica en el interior de la capilla del Carmen. Quedó oculta tras la construcción del espacio barroco y fue descubierta en 1958.

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AR&PA LA IDEA DE ENCONTRARSE EN LA PLAZA DEL PATRIMONIO CULTURAL


TEXTO Y FOTOS: BIENAL AR&PA JUNTA DE CASTILLA Y LEÓN

E

l origen, como casi siempre, en casi todo, está en una idea. En nuestro caso la de crear en España un encuentro específicamente dedicado a la conservación y restauración del Patrimonio Cultural. A finales de los años ochenta, con las fuertes apuestas de actuación sobre el Patrimonio hechas o en curso y una sociedad española en plena expansión, aquella aspiración fraguó en la primera de las Ferias AR&PA (1988). Hoy, la fidelidad a esa idea mantiene viva la Bienal, que en el camino -no siempre fácil- ha crecido, ampliado miras desde lo regional hasta lo interna-

cional, mientras reducía espacios con el cambio de sede, se ha abierto a nuevos conceptos de «valor» aplicados al Patrimonio, incorpora un cada vez más amplio abanico de «oficios» patrimoniales, y nuevos expositores, etc. La próxima cita, la décima, es del 10 al 13 de noviembre en el Centro Cultural Miguel Delibes de Valladolid. Y en sus distintas secciones se abarcará la amplitud del fenómeno a través de la pluralidad de los puntos de vista. AR&PA es un punto de encuentro y reflexión para los profesionales dedicados a la conservación y gestión patrimonial, y, al mismo tiempo, cada vez más, es también el foro del Patrimonio de los ciudadanos, consolidando ya como su lema el de «Sociedad y patrimonio».

El Centro Cultural Miguel Delibes de Valladolid será de nuevo la sede de AR&PA 2016.


Izquierda: India fue el país invitado en 2014. Derecha: Arpa Foro facilita el encuentro de profesionales del patrimonio.

Una ventana inteligente al mundo La evolución de la conciencia sobre el Patrimonio Cultural obliga hoy a éste a representar papeles distintos al panorama de urgencias y necesaria puesta al frente de las administraciones públicas del último cuarto del siglo xx. La Bienal AR&PA ha ido recogiendo esos nuevos criterios, y creado en su Congreso Internacional un observatorio de los mismos, donde exponer y debatir criterios y técnicas, sistemas de gestión e innovaciones tecnológicas. En la presente edición, bajo el título «Patrimonio Inteligente, territorio inteligente» se analizarán las estrategias, herramientas y proyectos ya en marcha para lograr un patrimonio inteligente, eficiente y sostenible.

Entre lo público y lo privado Si el Congreso fija el horizonte, AR&PA Feria establece el marco que vertebra el encuentro. Es el gran Foro del Patrimonio Cultural en España, y sucede cada dos años en Valladolid. En él se dan cita aquellas Instituciones que destacan en la tutela y conservación del Patrimonio. 32

AR&PA

En 2016 entidades de carácter local y provincial como el Ayuntamiento de Valladolid o las Diputaciones de Burgos y Palencia; regionales como la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Asturias, la Direção Regional de Cultura do Norte de Portugal o las Direcciones Generales de Patrimonio Histórico del Principado de Asturias y la Comunidad de Madrid, así como instituciones dedicadas a la promoción y gestión del patrimonio como la Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico o la Fundación Las Médulas, otras volcadas en la investigación como el Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana, o en la prevención como el Grupo de Emergencias del Patrimonio. La empresa privada sigue encontrando en la restauración y gestión del patrimonio un modelo de negocio, siendo AR&PA el escaparate ideal para mostrar sus productos y servicios. En 2016 acudirán, entre otras, M. Moleiro - El Arte de la Perfección y CM Editores, como editoriales y revistas especializadas, TRYCSA como empresa de restauración, otras de servicios culturales como XpectralTEK o ArtiSplendore y el cluster Duero-Douro, Patrimonio para el desarrollo. Nace además la sección AR&PA Tierra, con empresas de recuperación,


difusión y promoción del patrimonio construido en dicho material. AR&PA Empleo no se olvida la formación de futuros profesionales del patrimonio, así en las Escuelas de Arte y Superiores de Conservación y Restauración de Bienes Culturales y de Diseño de Castilla y León, o el Centro de los Oficios de León.

Lo nuevo, el futuro, lo de todos Bajo la gran carpa del Patrimonio caben las más novedosas apuestas del I+D+i, con AR&PA Innovación como enseña y AR&PA Foro como cátedra abierta. La Bienal ha ido caminando en estos años hacia ese concepto de ágora. Durante los cuatro días del evento se realizarán simultáneamente multitud de presentaciones técnicas, jornadas, mesas redondas, demostraciones, encuentros internacionales, conferencias, representaciones culturales y talleres. En AR&PA Innovación, esta plaza pública se especializa para que los profesionales y expertos encuentren, debatan y trasmitan las actuaciones más innovadoras en materia de patrimonio. Si tienes una buena idea que necesita un promotor, AR&PA te ofrece una mesa con dos sillas para que lo sientes en la que dejas libre.

Sociedad y Patrimonio Ese binomio, lema de la Bienal, AR&PA promueve la implicación de los movimientos sociales y del voluntariado cultural en la gestión del Patrimonio, La 2ª edición de Voluntarios AR&PA es una excelente oportunidad para que los futuros profesionales del Patrimonio conozcan la organización de la Bienal y entren en contacto directo con expositores, ponentes del Congreso Internacional, instituciones y empresas. Si en AR&PA Iniciativas se da voz y stand a las asociaciones y entidades locales, a veces heroicas por su tesón, la apuesta social se funde con la educativa en AR&PA en Familia, donde niños y mayores se aproximan, agolpan y descubren el mundo del patrimonio.

José Luis Arsuaga, Codirector de las excavaciones de Atapuerca, durante su disertación en el Congreso de la pasada edición.

Un Premio para el Patrimonio Un año más, durante la Bienal tiene lugar la entrega de galardones del Premio Internacional AR&PA de Intervención en el Patrimonio Cultural, que distingue a las mejores actuaciones y modelos de gestión en un bien o conjunto de bienes pertenecientes al patrimonio cultural. En 2016, además, se estrena el AR&PA

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Arpa en Familia supone una apuesta decidida por el acercamiento del patrimonio a la sociedad.

Arpa Innovaciรณn permite exponer proyectos de investigaciรณn aplicados al patrimonio.


El Congreso de AR&PA: Patrimonio Inteligente

VALLADOLID

D

esde la tarde del jueves 10 de noviembre y durante las jornadas siguientes del viernes y sábado completos, tendrá lugar el interesantísimo encuentro «Patrimonio Inteligente, territorio inteligente». Los ponentes analizarán las estrategias y herramientas que ya están en marcha para lograr un patrimonio inteligente, eficiente y sostenible. Estas son algunas de las conferencias: - Duero – Douro, hacia un territorio inteligente líder mundial Alejandro Miranda Roger - Beatriz Alonso Ballesteros Angel Palomino - Gestión integral de la Muralla de Ávila Rosa Ruíz Entrecanales - Los palacios reales: gestión de un patrimonio con estructura territorial Luis Pérez Prada - Visión integrada del patrimonio cultural en Portugal Paula Silva - Viejas y nuevas tecnologías aplicadas en la restauración de la Torre de Alcalá la Vieja Luis Serrano Muñoz /Antonio López Sánchez - Pon tus datos culturales a trabajar: la construcción y explotación de un grafo de conocimiento cultural Ricardo Alonso Maturana - Gestión de la conservación de estructuras del patrimonio arquitectónico Javier León González - Mario Tena Marín - Big data, open data y open science; aplicaciones para el patrimonio cultural Francisco Ramos Martínez - Juan Gallardo Carrillo - Paisajes de la memoria. Proyectos inteligentes Miguel Angel de la Iglesia Santamaría - Tecnología digital en la conservación Adam Lowe - EL GRAN BEAUTY, un nuevo camino de desarrollo regional: experiencias de la Toscana Marco Bellandi - Retos de futuro para las ciudades inteligentes Íñigo de la Serna Hernáiz

Premio AR&PA Joven, fruto del convenio suscrito entre la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León y la Universidad de Valladolid, a través de la Escuela de Arquitectura, que premiará los proyectos académicos especialmente innovadores.

Portugal, país invitado en 2016 Tras la India, en esta edición serán nuestros vecinos portugueses quienes tendrán una particular presencia en la Bienal, encabezada por su Ministerio de Cultura. Se sanciona así la fluida comunicación en materia patrimonial entre Portugal y Castilla y León, plasmada en numerosas acciones comunes como POCTEP 2007-2013, HISTCAPE, e-CREATE, o la reciente y prometedora iniciativa Duero-Douro. También el acuerdo alcanzado hace dos años con la hermana portuguesa de AR&PA, la también bienal Feira do Património, hace que sus caminos apunten a la confluencia. En 2016, sin duda, la destacada presencia de instituciones, emprendedores, profesionales y asociaciones portuguesas en la Bienal AR&PA 2016 contribuirá a estrechar aún más tan sólidos lazos. Que con el renovado apoyo de la UNESCO, crecerán, pues las ideas, además de tenerlas hay que saber mantenerlas y, sin son buenas como ésta, mimarlas de la mejor manera posible, es decir, compartiéndolas.


JUAN CARLOS ÁLVAREZ

PROPUESTA DE UN PLAN DE FORMACIÓN PATRIMONIAL PARA LOS CUSTODIOS COTIDIANOS DEL PATRIMONIO ECLESIÁSTICO

LEGISLACIÓN Y BUENAS PRÁCTICAS JUAN CARLOS ÁLVAREZ SÁNCHEZ

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CUSTODIOS DEL PATRIMONIO

JUAN CARLOS ÁLVAREZ

L

a iglesia católica desde sus inicios ha sido, y sigue siendo hasta el momento presente, la custodia de un sinnúmero de bienes materiales e inmateriales que constituyen no sólo una serie de elementos litúrgicos, ornamentales o didácticos producto de la fe sino, lo que es más, un patrimonio cultural sin el que cada día de forma más evidente es imposible comprender el sentido de la historia, cultura e idiosincrasia propia en general de Occidente y por lo tanto de España y de Castilla y León en particular; de hecho, es importante recordar que el patrimonio diocesano de la comunidad autónoma de Castilla y León supone un 80% del total de la autonomía y cerca del 50% del de toda España.

Desde el ámbito de la conservación y la restauración se asiste, sin embargo, a una escisión entre los avances que se están realizando en materia de patrimonio a nivel nacional e internacional y la situación actual de muchos de los bienes de la iglesia, derivados principalmente de la concepción que una y otra parte tienen del patrimonio en el equilibrio entre la conservación de los mismos y su uso. Constatamos con preocupación que en muchos casos, el voluntarismo y la buena intención de propietarios y custodios del patrimonio y la falta de criterios de conservación, unida a la nula titulación académica o la falta de conocimientos técnicos, ha echado a perder obras de arte insustituibles mientras muchos técnicos tratan de sobrevivir en el ámbito patrimonial maltratados y malpagados.


En un momento en el que se considera inútil recriminar culpas entre partes y en el que además, a pesar de las luces de esperanza, se atraviesa un tiempo de recesión económica, es quizá la ocasión de repensar las actuaciones sobre el patrimonio y proponer un plan conjunto y una relación de colaboración por encima de infructuosas enemistades entre los profesionales del ámbito patrimonial y aquellos que realmente son los custodios cotidianos de los bienes eclesiásticos, a saber: los sacerdotes y sus colaboradores más próximos que en la mayor parte de los casos no han podido recibir la formación necesaria para conservar del mejor modo posible el patrimonio que se les encomienda. Proponemos por lo tanto la implementación de un plan de formación en patrimonio, legislación y buenas prácticas de manera real y no teórica, dirigido en primer lugar a sacerdotes y seminaristas así como a todas las personas en cuyas manos está cotidianamente el cuidado del patrimonio: sacristanes, amas de llaves, encargados de la limpieza y el orden, cofrades, etc. a fin de llenar el vacío que encontramos en la formación en lo referente a este tema, sobre todo en lo vinculado al ámbito de la legislación sobre patrimonio y a las buenas prácticas de conservación preventiva que, con muy pocos recursos, pueden evitar de manera eficaz deterioros irreversibles para el patrimonio.

Quizá no esté de más indicar las palabras de Adolphe Napoleón Didron «Conservar lo más posible, reparar lo menos posible, no restaurar a ningún precio», indicando que a toda costa ha de procurarse antes la conservación de los bienes culturales que su restauración, y que dicha práctica debería ser tenida en cuenta en la medida de lo posible, no solamente por el restaurador profesional sino también por todos aquellos a quienes se encomienda el cuidado de los mismos. Para ello es necesario contar con la colaboración de expertos en la materia en el ámbito de la legislación patrimonial (tanto civil como eclesiástica), en la historia, la historia del arte, la archivística, y la conservación y restauración, contando para ello con instituciones vinculadas a la monitorización de los templos y bienes patrimoniales, así como a la conservación y restauración de bienes culturales. Consideramos asimismo que este proyecto puede responder a la responsabilidad que tenemos de transmitir al futuro el patrimonio que nos han legado quienes nos han precedido en el camino de la vida y de la historia, además de constituir un proyecto de conservación y puesta en valor del patrimonio no sólo como fin en sí mismo sino también como medio para la evangelización, siempre abierto a quienes se sienten atraídos por la belleza, la historia y la cultura.

Página anterior: No siempre han primado los criterios de conservación sobre los de restauración en la intervención de bienes patrimoniales, como en el caso de estas vidrieras en Notre Dame de París. Página anterior (abajo): En la mayoría de los casos, los más modestos lugares de culto albergan joyas de incalculable valor, como es el caso de este relicario de Barcial de la Loma. En esta página: Los procesos de conservación y restauración han de ser llevados a cabo siempre por profesionales acreditados.

JUAN CARLOS ÁLVAREZ

CUSTODIOS DEL PATRIMONIO

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Golden String Quartet ofreció una actuación espléndida en el Patio de los Reyes del Monasterio de San Benito de Valladolid (foto sumario). En la imagen, varias intérpretes de la Joven Orquesta Leonesa en el claustro del Monasterio sede principal de la Fundación Santa María.

MusaE: Las Piedras Cantan LUCÍA GARROTE MESTRE Y ESTHER VIÑUELA LOZANO

E

l ciclo MusaE Las Piedras Cantan organizado por la Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico cuenta con el comisariado musical de la Fundación Eutherpe. Este ciclo está sirviendo para acercar la música a espacios patrimoniales, a través de seis recitales de jóvenes o incluso jovencísimos talentos musicales que buscan escenarios y público sensible. Lo resumía muy bien el Presidente de la Fundación Jose Mª Pérez, Peridis, «Si hay un paisaje extraordinario y además una iglesia, pasa de ser hermoso a ser sublime. Lo que hace una pequeña ermita es divinizar el paisaje, que se convierte en un paisaje para la eternidad. Pero si además le sumamos 38

MUSAE: LAS PIEDRAS CANTAN

la música, la experiencia se convierte en mística». Esta interesante actividad que se ha desarrollado durante todo el verano y aún terminará en otoño, se está llevando a cabo gracias al patrocinio y apoyo de Acción Cultural Española y a la Fundación Banco Sabadell. Más de 360 Amigos del Patrimonio han podido disfrutar, de la visita guiada previa al Monasterio de San Benito de Valladolid, la iglesia de San Martín de Tours en Salamanca, las bodegas subterráneas y pórticos de San Juan y Santa María de Aranda de Duero (Burgos), el Monasterio de Santa María de Aguilar de Campoo (Palencia), y un total de 1800 personas hasta ahora han acudido a los conciertos, todos ellos gratuitos. Gracias a este público agradecido organizamos muchas de nuestras activida-

des, como este ciclo de música que antes llamábamos simplemente Las Piedras Cantan y ahora renace con la misma pasión o más si cabe. Las actuaciones se enriquecen con las propias explicaciones de los músicos haciendo mucho más ameno y didáctico el concierto además de «humanizar» a los intérpretes. La joven Amarilis Dueñas por ejemplo, no se ciñó únicamente al programa si no que nos regaló un poco más de su gran talento con una obra de creación propia basada en criterios historicistas aproximando el tipo de música medieval al contexto en el que se desarrolló el concierto en Salamanca, San Martín de Tours. Bajo el paraguas de la marca MusaE, nacida del Ministerio de Cultura, MusaE Las Piedras Cantan surge como extensión de un proyecto nacional más


amplio, que continúa a lo largo de este cuatrimestre y todo el 2017, MusaE Música en los Museos Estatales, del que se puede encontrar toda la programación en http://www.musae.es. No sabemos con certeza si la música nos acerca al patrimonio o viceversa, lo que sí sabemos es que la experiencia que produce esta música interpretada por jóvenes artistas y arropada por entornos artísticos de insólita belleza deja una huella imborrable en el público que acude. La filosofía de MusaE, bien sea en los Museos Estatales o junto a Las Piedras Cantan, obedece a varios objetivos que responden a una serie de necesidades.

El primer objetivo es impulsar las carreras de jóvenes músicos españoles Carreras que no han sido descubiertas no por falta de talento sino por falta de espacios donde interpretar que se han ido acotando a medida que la crisis avanzaba. Muchos de estos intérpretes han visto como se les cerraban las puertas al desarrollo de su profesión sin apenas haber empezado. Desde MusaE les ayudamos con ese primer, segundo o tercer empujón. CÉSAR DEL VALLE

El segundo de los objetivos es recuperar al público, a la sociedad

Recuperar a todas aquellas personas que abandonaron la idea de acudir a un concierto o visitar un monumento por no considerarlo interesante para sí mismas, llamando su atención sobre los aspectos más humanos del arte y poniendo énfasis en esta faceta sobre los aspectos más intelectuales.

El objetivo que conjuga los dos anteriores: dinamizar y acercar el arte La «música clásica» o como preferimos denominarla en MusaE, «música popular estilizada», se lleva interpretando en las salas de concierto de la misma forma los últimos 100 años. La sociedad ha cambiado, la música como disciplina ha cambiado, la forma de escucharla también ha cambiado, ¿por qué la forma de ofrecerla al público no lo ha hecho? MusaE facilita una serie de talleres orientados a la innovación dentro de la profesión del músico que pretenden animar a los propios músicos a transformar la forma en la que acercan el arte. Este ambicioso proyecto no sería posible sin los músicos que con mucho esfuerzo elaboran propuestas diferentes con repertorios olvidados o formaciones inusuales, y sin la colaboración de todas las personas implicadas y comprometidas con esta misión.

Abajo: La iglesia de Santa María de Aranda de Duero estuvo abarrotada con la presencia de uno de los pianistas más geniales del momento: Andrey Yaroshinsky. Absolutamente impresionante. La Camerata JOL logró abarrotar la iglesia del Monasterio de Santa María la Real en Aguilar de Campoo tras el pase previo de calle por la mañana.Una brillante y expresiva soprano, Adriana Viñuela, acompañada por un gran intérprete de guitarra, Víctor Martínez, pusieron en pie al numerosísimo público que se volvió a concentrar en la misma iglesia románica.

CÉSAR DEL VALLE

NACHO CARRETERO

MUSAE: LAS PIEDRAS CANTAN

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JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

LA JESUIT HOUSE DE CEBÚ, FILIPINAS ENSEÑANDO LA MADERA MARÍA ÁNGELES DÍAZ ROLDÁN Y JOAQUÍN GARCÍA ÁLVAREZ

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oco podía sospechar la comunidad de jesuitas que ocupó la sólida vivienda edificada en el barrio de Parian de Cebú, hace casi 300 años, que su hogar iba a convertirse en objeto de estudio, conocimiento y foco de interés por las estructuras de madera en Filipinas unos siglos después. Motivadas por la necesidad de concienciar a responsables, técnicos y trabajadores acerca de la importancia de restaurar y de formar sobre las técnicas de rehabilitación de estructuras de madera, la Escuela Taller de Filipinas Foundation, con el apoyo de la Univer40

JESUIT HOUSE

sidad de Shiga en Japón, se promovió la celebración de unas jornadas internacionales sobre estas cuestiones durante el mes de agosto de 2015. Además de los aspectos institucionales y de la carga teórica del seminario, una parte fundamental del contenido formativo, dirigido a profesores y alumnos de la escuela taller y a alumnos de las universidades de Shiga, de Manila y de San Carlos de Cebú, consistía en el desarrollo de un taller práctico a celebrar durante tres días en la Jesuit House de Cebú. Fuimos invitados a dirigir este taller, junto con los arquitectos españoles Jesús Alberto Pulido Arcas y Juan Ramón Jiménez Verdejo, el portugués

Miguel Fareleira y los japoneses Tadashi Saito y Mai Yamada, como el equipo de expertos que debía asesorar y guiar en el proceso de elaboración de los contenidos prácticos y el enfoque metodológico adecuados. La elección del lugar objeto de estudio, a cargo del profesor Juan Ramón Jiménez de la Universidad de Shiga, no fue de ninguna manera casual, sino absolutamente premeditada y, a nuestro entender, más que acertada. Resulta dificil de imaginar que sea posible encontrar en Cebú un lugar con más magia y atractivo. Escondida al visitante ocasional, oculta entre un controlado batiburrillo de materiales de construcción, tubos, hie-


Página anterior: Acceso a la casa desde el almacén Arriba a la derecha el acceso al almacén desde la calle Zulueta. Abajo un momento del trabajo en el taller

JUAN RAMÓN JIMÉNEZ ESCUELA TALLER FILIPINAS FOUNDATION

rros, chapas, alambres, rodeada por sus cuatro costados hasta el punto de no ser en absoluto identificable, se encuentra uno de los edificios históricos quizás más antiguos y singulares de Cebú. Cruzar el umbral de su puerta fue hacerlo a un lugar congelado 300 años atrás. Porque a pesar de lo que pudiera parecer en una primera impresión, la casa se conserva prácticamente íntegra desde que en 1730 la ocupara la comunidad de jesuitas que cruzó medio mundo para evangelizar el lejano Oriente. Antes de continuar debemos mencionar al actual propietario, sin cuyo apoyo y complicidad todo este trabajo no hubiera sido posible. Mr. Jaime Sy es el dueño del almacén que rodea la Jesuit, y al contrario de lo que hubiera podido ocurrir con otro empresario con menor sensibilidad, primero intuyó y luego fue consciente de la relevancia histórica y artistica de lo que contenía su propiedad. La casa llega a la familia Sy tras diversos cambios de propietario, el primero conocido de los cuales pudo ser D. Cristóbal García, trabajador de la Tabacalera española, que a su vez la vendió a D. Luis Álvarez y Díaz y así sucesivamente hasta terminar en manos del fundador del almacén Sy, D. Nicanor Sy. Su hijo Jaime, durante sus estudios universitarios leyó un libro de un padre Jesuita en el que se hablaba de la casa y de su importancia para la orden. A partir de este momento Mr. Jaime Sy asumió la responsabilidad de mantener, restaurar y difundir prácticamente en solitario, el legado histórico que le había sido depositado, mediante la creación de un museo en el que se habla de la casa y sus orígenes, así como del entorno en el que se sitúa, el Museo Parian sa Sugbo. Retomando el discurso principal, una vez desarrollada la parte teórica del encuentro, la parte práctica trataba de

introducir a los alumnos en un proceso de conocimiento sistemático, organizado y basado en principios prácticos consolidados, de un edificio patrimonial de primer orden. El trabajo a desarrollar por los alumnos consistía en la elaboración de un diagnóstico y la construcción de una maqueta que reprodujese la estructura principal, todo ello para comprender la casa, sus sistemas constructivos, su funcionamiento y poder plantear las acciones necesarias para su restauración. De esta forma los alumnos se dividieron en tres grupos, cada uno de ellos con una misión a desarrollar, el primero tenía que profundizar en su conocimiento histórico, el segundo debía dibujarlo, y por lo tanto entenderlo, además de reflejar un mapa de lesiones

y el último debía elaborar una maqueta de la estructura de madera que sirviese para comprender su funcionamiento. A su vez los grupos, tutelados por los profesores y auxiliados permanentemente por un arquitecto de la Fundación Escuela Taller por equipo debían coordinarse y compartir información entre ellos, pues las conclusiones de unos y otros se concebían necesariamente vinculadas. Este era el espíritu de la metodología que se intentaba transmitir, cualquier trabajo de conocimiento profundo sobre un bien patrimonial conlleva una labor de equipo en la que las diferentes disciplinas que intervienen se complementan y apoyan para contribuir a un óptimo resultado. El objeto de estudio es una casa singular, especialmente para la mirada de JESUIT HOUSE

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JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

un occidental, puesto que posiblemente sea fruto del trabajo conjunto de padres jesuitas cuya misión era evangelizar pero no construir aunque llevaban interiorizada la forma de construir en España, con carpinteros chinos, forjadores de la tradición local. La casa consta de dos volúmenes rectangulares, más estrecho el primero y de proporción más cuadrada el segundo y principal, conectados por una pasarela cubierta. El conjunto se encuentra rodeado por todos sus costados por el almacén de materiales del que ya hemos hablado. En los últimos años, especialmente a raíz del último terremoto que afectó a Cebú en 2013, sumado a los últimos monzones, habían comenzado a aparecer filtraciones que hacían imprescindible un diagnóstico y una propuesta de intervención. El punto de partida del taller se basaba una primera observación y análisis del monumento, que, junto con el estudio de una maqueta de la construcción 42

JESUIT HOUSE

existente en el museo y de otra realizada previamente por estudiantes de la Universidad de Shiga, nos hizo apuntar a un edificio construido con unos gruesos muros de carga de 60 cm de espesor, que soportan los forjados interiores y la cubierta superior con el apoyo de una estructura intermedia de gruesos pilares de madera distribuidos regularmente que contribuye a llevar el peso del conjunto hacia el terreno. Según avanzaba el taller y el trabajo de los alumnos, se hacía más evidente que el conocimiento de la historia de la casa resultaba absolutamente fundamental, tanto el de sus orígenes como el de las restauraciones recientes. Los datos que en tan breve periodo de tiempo se pudieron analizar, hicieron variar la interpretación inicial hacia una nueva visión en la que la estructura principal y realmente relevante era la del entramado principal de madera, vertical y horizontal. Asimismo, los muros de sillería que se pensaban de carga no eran tales, sino una sólida piel construi-

da posteriormente a un edificio que quizás podría haber existido previamente a la llegada de los jesuitas. Esto resultaba relevante a la hora de plantear cualquier acción de restauración del conjunto, pues conducía a que las decisiones que se tomaran no comprometieran actuaciones futuras por haber modificado el comportamiento estructural del edificio. Por otro lado, el conocimiento histórico del conjunto, de sus usos y propietarios a lo largo del tiempo, permitió definir qué elementos de los que se podían apreciar a simple vista eran ajenos al momento original de la construcción. Así, los falsos techos que ocultan la estructura principal, modificando además la percepción del espacio original, fueron identificados y situados adecuadamente en la secuencia temporal total. Sobre la cubierta, la investigación de campo y la elaboración de la maqueta de la estructura de madera condujeron a determinar de forma definitiva que los impresionantes pilares de made-


Página anterior: interior de una de las estancias donde se aprecia la estructura original de la casa donde se ha eliminado el falso techo. FOTOS DE ESTA PÁGINA: JOAQUÍN GARCÍA ÁLVAREZ Y MARÍA ÁNGELES DÍAZ ROLDÁN

En esta página de arriba abajo: detalle de la cubierta. Vista del almacén desde el interior de la casa. Plano general de la Jesuit House de Cebú, Filipinas. Imagen del bajocubierta.

Edificio principal Edificio de servicio Puente Torre

JESUIT HOUSE

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ra tropical (narra y molave entre otras) formaban un todo con la cubierta, constituida por diferentes familias de vigas entrecruzadas que sustentaban un conjunto de correas que a su vez soportaban la pesada cubierta de tejas de notables dimensiones y espesor. El trabajo de la madera, presentaba signos que nos indicaban que había habido entre los artesanos que la construyeron artífices chinos, especialmente por los detalles decorativos de las vigas

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JESUIT HOUSE

que conforman la estructura principal. Todo este proceso, del que la maqueta fue la demostración material del trabajo realizado, y sobre la que se podía seguir el proceso de conocimiento llevado a cabo por los alumnos, tuvo su conclusión final en un diagnóstico y en el planteamiento de la necesidad evidente de abordar una restauración de la cubierta respetuosa con el sistema constructivo original. La naturaleza del encuentro, concebido como una práctica a desarro-

llar en un breve espacio de tiempo hizo que, además de los resultados de la propuesta, lo realmente relevante fuese la apropiación por los alumnos de cómo debe de ser el proceso de acercamiento a un bien patrimonial puesto que cualquier propuesta debe estar fundamentada en un diagnóstico sólido y contrastado, que cuente además con el concurso de todos aquellos profesionales que tengan algo que aportar a ese conocimiento.


Lope García de Castro

LA IGLESIA DE VILLANUEVA DE VALDUEZA: EL DESCANSO DEL VIRREY

MUSEO ARQUEOLÓGICO NACIONAL DE PERÚ

LOPE GARCÍA DE CASTRO

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Página anterior: La imagen del cuadro original de Lope García de Castro está en el Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú.

EQUIPO «LOS VIRREYES DEL PERÚ»

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éstor, Luis, Adrián, Patricia, Lía, Héctor, Pablo, Ignacio, alumnos del IES Europa de Ponferrada, guiados por dos profesores, Javier Carpintero y Francisco Javier Corral, han trabajado sobre un personaje de gran relevancia histórica y sobre la iglesia donde está enterrado en Villanueva de Valdueza (León).

El personaje Don Lope García de Castro y Baeza de Grijalba fue gobernador, Capitán General y Presidente de la Real Audiencia del virreinato del Perú entre 1564 y 1569. Dicho virreinato se extendía por las actuales Panamá, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y Argentina. Se ha dicho sobre él que fue un magistrado respetuoso de la ley y de las formas y un buen administrador, que no era ambicioso ni tenía espíritu combativo. Es indiscutible que gracias a sus grandes dotes de político y jurista y a su gran experiencia en los asuntos del reino, fue uno de los gobernantes más importantes en el virreinato más rico y extenso del Nuevo Mundo. Según el historiador Javier Enrique Robles Bocanegra, cuando Don Lope ejercía como Juez de Residencia, conoció al aún príncipe Felipe y ambos se convirtieron en amigos cercanos. El príncipe Felipe pasaba temporadas en El Bierzo y allí conoció al licenciado. Sabía de sus méritos académicos en Salamanca. Además la familia de los Castro gozaba de mucho prestigio en la comarca. Otro factor que favoreció esta relación fue la pertenencia de Don Lope a la Orden de los Caballeros de Santiago. Por todo ello, el príncipe Don Felipe influyó en su padre el rey Carlos I, para que su amigo ingresara en la corte. El monarca aceptó la petición y el joven licenciado es llamado a pres46

LOPE GARCÍA DE CASTRO

tar sus servicios como oidor de la Real Audiencia de Valladolid. En 1558 Felipe II lo llama para trabajar a su lado en el gobierno de las Indias. Fue nombrado miembro del Real Consejo de Indias, que entonces era el máximo organismo en el gobierno de los dominios de la corona española en el Nuevo Mundo. Desde Perú llegaban noticias de la mala administración de la Hacienda, de la desprotección de los indios y de la conducta escandalosa del virrey don Diego Lopez de Zúñiga y Velasco, conde de Nieva. Esta circunstancia será decisiva para que Felipe II diera poderes extraordinarios superiores al de virrey al licenciado García de Castro para que fuera a aquellas tierras con el objeto de destituir al Conde de Nieva y hacerle el juicio de residencia, algo en lo que era especialista Don Lope. Diego López de Zúñiga y Velasco, cuarto conde de Nieva de Cameros, fue nombrado virrey de Perú por Felipe II en 1558. Era frívolo, perezoso, libertino y derrochador. Cuando llegó a Lima en 1561 estaba lleno de deudas. Fue muy mal virrey: despilfarró dinero empeñando hasta los bienes del rey y favoreció a sus amigos. Trajo en su sequito

a 40 criados entre los que repartió los mejores oficios públicos del Perú. Él y su hijo Don Juan de Velasco, eran conocidos por sus prácticas corruptas. Fue asesinado en 1564, en la calle de «Los trapitos» tras aparecer descolgado por una cuerda desde un balcón. Varios embozados le golpearon muriendo poco después. Solamente supo la verdad de lo ocurrido el arzobispo en secreto de confesión. Luego del asesinato del conde, la Real Audiencia de Lima se hizo cargo del gobierno hasta la llegada de Don Lope García de Castro. (…) En el virreinato del Perú, la vida era complicada. (…) Para hacer frente a esta situación, Felipe II necesitaba una persona con autoridad capaz de acometer la primera gran organización del gobierno de aquellas tierras. Tenía que conocer los problemas de los indios, ser inteligente, buen legislador y gran conciliador para ir quitando poder a los encomenderos. Felipe II encontró en Don Lope a la persona mejor preparada para realizar el cambio que se necesitaba en el virreinato. Felipe II otorgó al licenciado Castro amplios poderes, entregándole en total setenta y ocho despachos. Don Lope entregó a los corregidores algunas ordenanzas de buen gobierno. En los nuevos poblados de indios, debía haber agua abundante, tierras fértiles y buenos pastos para el ganado. La autoridad vigilaría al jefe para que no cobrase a los indios más tributo de la tasa impuesta. Con estas normas y algunas más las ciudades se desarrollaron. Mediante la correcta administración de los corregimientos de Indias, la monarquia castellana pudo afianzar su poder en el Perú y recaudar grandes cantidades de dinero gracias a los tributos. También se le atribuye la fundación de una ciudad en la cordillera de los Andes a la que bautizó como Bierzo.


El proyecto de investigación sobre patrimonio de los jóvenes estudiantes

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para otros no, ya que Felipe II nunca le confirmó oficialmente como tal, pese a hacerse cargo del virreinato unos años, hasta la llegada de Francisco de Toledo, virrey oficial. Este hecho nos hizo fabular sobre los pensamientos de Don Lope al no ser nombrado para el puesto, y la rabia y envidia que pudo sentir. En lo que si se ponen de acuerdo los investigadores, es que fue un buen gobernador, y que durante su periodo al cargo, se avanzó en muchos aspectos sociales y políticos: se acuñó moneda, se dividió en terreno en administraciones, se le dio más poder a los nativos con los que se consiguió mayor nivel de paz y tranquilidad en la zona, etc. También es relevante la figura de su sobrino, Don Álvaro de Mendaña, descubridor de las Islas Salomón, aunque este navegante es mucho más conocido en el Bierzo que su tío, promotor de sus expediciones. Toda esta parte his-

tórica pensamos que tenía que quedar reflejada en el cortometraje. Por último, nos llamó la atención que Don Lope, tras haber triunfado social y políticamente, dejase escrito en su testamento su deseo de ser enterrado en un lateral de la iglesia de su pueblo natal, una pequeña iglesia de aldea, demostrando así una gran humildad. Fue el rey quien dispuso que un lateral no era el lugar adecuado de eterno reposo del virrey, ordenando enterrarlo bajo el altar mayor. Tras la instalación del retablo, el sepulcro quedó oculto, pasando a ser olvidado en las sucesivas generaciones. Este último aspecto es el que más nos sugería para inventarnos una historia, y el que más relación hacía directamente con el bien cultural seleccionado: Don Lope en su lecho de muerte pide confesión, haciendo un repaso de su vida, y finalmente expresa una última voluntad, ser enterrado en la iglesia de su pueblo.

FOTOS: EQUIPO LOS VIRREYES DEL PERÚ

uestro estudio La Iglesia de Villanueva de Valdueza: el descanso del «virrey» comprende varios trabajos. Aparte de la propia investigación y descripción de la iglesia románica, su levantamiento en 3D, la reconstrucción de las pinturas, etc…. adjuntamos también el cortometraje Última voluntad. Pese a que la convocatoria del premio Patrimonio Joven de Futuro no es un concurso de cortometrajes, es lo suficientemente abierto como para presentar cualquier material que haga relación con el bien cultural escogido. Aunque sin duda el corazón del trabajo es la parte escrita, donde se describen el templo, su historia, su presente y nuestras propuestas de futuro, la iglesia románica también puede ser el punto de partida e inspiración para otros trabajos plásticos o audiovisuales. El grupo «Los Virreyes del Perú» pertenece a un centro de secundaria que tiene larga tradición en la grabación de cortometrajes. El primer reto a la hora de enfrentarnos a la realización del audiovisual fue qué historia contar. Para eso establecimos un contacto con los vecinos del pueblo, para que nos contasen cualquier historia, leyenda o anécdota que estuviese relacionada con los edificios. Pero sin duda, el hecho más llamativo de este edificio es quién reposa allí. En esta iglesia está enterrado Don Lope García de Castro, que en el siglo xvi ejerció de virrey del Perú. Nuestra sorpresa fue enorme, ya que apenas nadie en la comarca sabe de este enterramiento, ni siquiera de la figura de Don Lope, pese a la importancia política que tuvo en América. A partir de ese momento, y antes incluso de empezar cualquier parte del trabajo, comenzamos a investigar sobre la vida y obra de este personaje, del que no hay demasiada información. Don Lope nació en esta pequeña aldea, y tras sus estudios en Salamanca y trabajar en Valladolid y en el Consejo de Indias, fue nombrado para viajar a Lima y destituir al Conde de Nieva, virrey del Perú. Cuando llegó al otro lado del océano, éste ya había muerto, por lo que el ilustre berciano ejerció como virrey, pero sin haber sido nombrado oficialmente por el rey Felipe II. Ese fue el primer problema que encontramos. Para algunos historiadores fue virrey, y de hecho aparece en el museo de los virreyes de Lima como tal, pero

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La Iglesia de Villanueva de Valdueza es románica del siglo xii Fue construida sobre los restos de una antigua iglesia mozárabe y dependía del monasterio de San Pedro de Montes. 1. Iglesia de Villanueva de Valdueza donde está enterrado Lope García de Castro. 2. Junto a otros dos equipos, del IES Juana de Castilla y Tordesillas y de La Vaguada de Zamora, han sido merecedores de un primer premio del concurso Patrimonio Joven//Patrimonio de Futuro (más información en www.patrimoniojovendefuturo.es) 3. Los alumnos presentaron incluso una posible reconstrucción de las pinturas murales del templo. En la imagen, las pinturas de la iglesia.

LOPE GARCÍA DE CASTRO

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MARIO CAMUS UNO DE NUESTROS DIRECTORES DE CINE MÁS EXITOSOS

«A mí, lo que más me preocupa no es la muerte del cine, sino los que trabajan en él. Están en peligro de muerte» MAXIMILIANO BARRIOS FELIPE. FOTOGRAFÍAS © CORTESÍA EDICIONES VALNERA

Mario Camus, uno de nuestros directores de cine más exitosos y reconocidos, participará próximamente en el II Curso de Cine y Patrimonio. Organizado por la Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico en colaboración con la Cátedra de Cine de la Universidad de Valladolid y la SEMINCI, se celebrará en Valladolid del 15 al 17 noviembre. El curso, dirigido por Javier Castán, intentará analizar las relaciones existentes entre dos de los pilares de nuestro acervo cultural: el cine y el patrimonio. Junto a Mario Camus también participará otra de nuestras grandes autoras, Josefina Molina. El plantel de expertos lo completarán: Maite Conesa, directora de la Filmoteca de Castilla y León; Josefina González, profesora de Teoría de la Arquitectura y Proyectos Arquitectónicos de la UVA (Universidad de Valladolid); Clemente de Pablos, doctor en Historia Estética de la Cinematografía y Javier Castán, director del curso y de la Cátedra de Cine de la UVA. Las conferencias se completarán con cinco proyecciones al final de cada jornada. Este año se contará también con la colaboración de la Asociación Cultural SAD HILL, creada para conmemorar el 40 aniversario del rodaje de la película El bueno, el feo y el malo en tierras burgalesas. En su intervención recordarán

algunas de las anécdotas del rodaje y su experiencia a la hora de dinamizar y potenciar el valor turístico y cultural de los paisajes utilizados por el cine. Un día nos contaba Jesús Herrán, gran amigo del director santanderino y editor de su obra literaria, que ante todo Mario era un gran lector que amaba la literatura y un gran escritor. Su obra destila el respeto y el cariño con el que ha adaptado algunas de las obras maestras de nuestra literatura.

«Iniciativas como la serie de televisión Si las piedras hablaran ayudarían a divulgar el patrimonio» En sus comienzos colaboró con Patrimonio Nacional y TVE dirigiendo varias series míticas sobre nuestro patrimonio cultural y nuestra historia. El próximo mes de noviembre participa en la segunda edición del curso «Cine y Patrimonio». Al inicio de su carrera realizó algunos capítulos de la serie de televisión Si las piedras hablaran. ¿Qué recuerda de esa producción? Lo primero que viene a mi mente es el trabajo, sólo el trabajo. Luego llegan los lugares, los monumentos de primer

orden que tuve la suerte de ver de cerca para intentar acercárselos a la gente, que, por cierto, gustaba el programa y tenía muy buena audiencia. Antonio Gala escribía los textos y nosotros, siguiendo su guion, rodábamos las imágenes. Recuerdo El Alcázar, la Alhambra, Yuste, el Palacio Real, el convento de las Descalzas... No sólo se hablaba del monumento sino también de los personajes y de los acontecimientos que habían tenido lugar en él. Recuerdo un Tiziano magnífico en el convento de las Descalzas, y un nacimiento de coral, y tapices soberbios. Muchas imágenes que se amontonan y que a veces creo que pueden venir de otra serie similar que rodé, Paisaje con figuras. Intentábamos abarcar todas las referencias posibles y descubrir las riquezas que guardaban los monumentos entre sus paredes. ¿Fue un reto trabajar sólo con el apoyo de una voz en off? Conjugar en el montaje el texto, la banda sonora y la imagen no tenía mayor complicación. Al fin y al cabo es lo que he hecho toda mi vida profesional. Una película no es sino la conjunción de esas tres facetas, y cuando rodé esta serie yo ya tenía varias películas a mis espaldas. ¿Son posibles nuevos proyectos de este tipo? No sé si hoy en día se pueden emprender proyectos similares. Desde luego, MARIO CAMUS

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no contéis conmigo para ello, ni como director ni como productor –Mario sonríe–. Pero es indiscutible que una iniciativa así ayudaría a divulgar el patrimonio. Un buen ejemplo es lo que estáis haciendo desde vuestra Fundación, y, según creo, la serie sobre el Románico que presenta vuestro presidente (José María Pérez, «Peridis») ha contribuido bien al conocimiento de ese arte milenario. En el curso abordará la adaptación de la novela al cine. Usted ha protagonizado alguna de las aventuras de este tipo con los mejores resultados del cine español: La colmena; Los Santos Inocentes; los relatos de Aldecoa ¿Nuestra historia y literatura han sido suficientemente explotadas por el cine? No soy quién para juzgar si nuestro cine ha explotado suficientemente la historia y la literatura. Yo, desde luego, he transitado bastante por ambas. Pero si hiciéramos un análisis reposado seguro que llegábamos a la conclusión de que 50

MARIO CAMUS

«Ahora me dedico a escribir. Publicar un libro es mucho más barato que hacer una película» la mayor parte de las grandes obras literarias han tenido su reflejo en el cine. Lo de la historia ya es otra cosa. Las películas y las series históricas requieren de ambientaciones muy precisas y rigurosas, y en España, lamentablemente, se conservan pocas cosas. No tenemos la suerte de Inglaterra, que lo conserva todo: monumentos, muebles, objetos... Aquí, no. Y hay que tener mucho cuidado de mantener el rigor. En La colmena, que al fin y al cabo ambientaba tiempos bastante cercanos, cuidamos mucho los pequeños detalles con las marcas de cigarrillos, con las cajas de cerillas... aspectos que parecen menores pero que no lo son.

¿Qué acontecimiento histórico o novela le hubiera gustado rodar? Me hubiera gustado llevar al cine alguna novela de Baroja. Es uno de mis escritores predilectos, pero por una u otra razón no lo he conseguido. Y, desde luego, ahora que ya estoy retirado, esta asignatura pendiente quedará definitivamente a mis espaldas. Yo ya no voy a tener un septiembre para recuperarla. Además de las adaptaciones también ha tenido éxito como autor de algunos guiones originales, como Sombras de una batalla. Comencé escribiendo guiones. Antes de rodar la primera película ya había escrito varios. Después vino la época de las adaptaciones literarias, que me acercaron más al gran público porque dos de ellas (La colmena y Los santos inocentes) tuvieron bastante éxito. Pero nunca he dejado de escribir guiones, para mí o para otros directores. Siempre he conjugado la escritura con las adaptaciones como algo natural. Ahora, como me siento jubilado, sigo escri-


II CURSO DE CINE Y PATRIMONIO FECHAS Y LUGAR DE CELEBRACIÓN Valladolid, del 15 al 17 noviembre CONFERENCIAS Sala «Martín González» del Museo de la Universidad de Valladolid PROYECCIONES Aula Mergelina de la Universidad de Valladolid INFORMACIÓN Y ENVÍO DE INSCRIPCIONES Secretaría de cursos y seminarios Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico Avda. Ronda, 1 – 3 34800-Aguilar de Campoo (Palencia) CONTACTO Tel: 979 125 000 Fax: 979 12 56 80 (De lunes a viernes de 08.00 h. a 15.00 h) mbarrios@ santamarialareal.org

Página anterior: Mario junto al operador Julio Madurga. Arriba: durante el rodaje de El prado de las estrellas.

biendo de vez en cuando, empujado por Jesús Herrán, pequeños relatos, retazos de memoria, emociones escondidas. Me divierte y, sobre todo, no tengo que pensar en buscar financiación como en el cine. Se escriben, y ya está. Publicar un libro es mucho más barato que hacer una película. En cierta ocasión citó El buscavidas de Robert Rosen como una de sus películas favoritas. En su cine siempre se ha dibujado con maestría la figura del perdedor, como en Los días del pasado o Los Santos Inocentes. En la literatura, en el cine, la figura del perdedor es recurrente. Es mucho más atractiva que la del triunfador. Tiene más posibilidades de conmover. El triunfador no genera simpatías, a lo sumo envidias. Con el perdedor la literatura y el cine consiguen atraer con más facilidad al lector y al espectador. Y la literatura y el cine tienen una misión educativa indirecta que se alcanza mejor con las andanzas de los perdedores.

Muchos de los grandes directores del cine actual se están pasando a la realización de series de televisión. En los 70 usted ya hizo ese camino con mucho éxito, Fortunata y Jacinta o algunos capítulos de Curro Jiménez fueron series con enorme impacto y que traspasaron fronteras. ¿La televisión al final es la tabla de salvación del cine o definitivamente es su tumba? La televisión no puede ser la tumba del cine porque vive del cine. Si repasamos la programación, la mayor parte de la parrilla la ocupa el cine. Cuando una televisión no sabe qué emitir, recurre a las películas. La tumba de nuestro cine no llegará por la televisión sino por la invasión de las películas americanas, que copan todo el mercado y a las que además ponemos voz. A mí, lo que más me preocupa no es la muerte del cine. Hablemos de personas: me preocupan los actores, los directores, los técnicos..., que son los mismos que trabajan en el cine y en la televisión. Ellos son los que verdaderamente están en peligro de muerte.

PARA AMPLIAR LA INFORMACIÓN www.santamarialareal. org www.romanicodigital. com

MARIO CAMUS

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Un banquete medieval JAIME NUÑO GONZÁLEZ

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a Edad Media: tiempo lejano, desconocido, inexplorado, ante todo tiempo imaginado. Imaginados sus castillos de altas e inexpugnables torres, sus rudos caballeros vestidos de hierro y coloridas ropas blasonadas, sus bellas y recatadas damas de piel blanca, sus monjes severos reducidos a los umbríos monasterios, sus labradores temerosos de Dios, del rey, del señor, del tiempo, del bosque, del vecino, de la noche, del día siguiente, de sí mismos; imaginados los desproporcionados banquetes del poderoso que hoy pretendemos recrear para disfrute universal en fiestas que algún día aspirarán a ser declaradas de interés turístico: ¡Venga a nuestro banquete medieval! En La Edad Media, como hoy, como siempre, hay quien comía bien y hay quien comía mal; hay quien pretendía impresionar por el número y abundancia de platos y hay quien comía cuando podía –como hoy, como siempre–, hay quien llevaba a diario una dieta sana con frecuentes hortalizas –generalmente 52

UN BANQUETE MEDIEVAL

obligada por las circunstancias, ¡quién lo diría!– y hay quien basaba su mesa en la omnipresencia de la carne, vianda muy apreciada y símbolo de nivel social. Por eso la gota era enfermedad de alta alcurnia, hasta el punto de que un rey de León del siglo x, Vermudo II, pasó a la Historia con el sobrenombre de El Gotoso, el mismo que en el siglo xv le fue concedido a Pedro de Médicis. Muchos otros la padecieron, pero tal vez se quejaron menos. Aunque los datos son muy fragmentarios, los estudios sobre el tema concluyen que, salvo los casos extremos de pobreza personal o carestía colectiva, en el Medievo se comía mucho pero mal. La gente del común basaba su alimentación en la harina de diversos cereales y sus derivados, generalmente en forma de pan y gachas. Otra cosa son las condiciones en que se hallaban esas harinas pues, por ejemplo, el centeno podía estar contaminado por el cornezuelo, un hongo causante del ergotismo o «mal de ardientes», dolorosísima enfermedad cutánea en cuyo tratamiento se especializaron los monjes de la orden de San Antón. El pan era la

Tapiz de Bayeux (detalle).

base, lo demás el acompañamiento: algo de queso, diversas hortalizas cocidas para las mesas más humildes, y para la mayoría, cuando podía, igualmente carnes de vaca, cerdo, oveja, cabra o caballo, pero también de perro y en menor medida de caza. Pescado para los monjes y las manzanas y las uvas, que se cultivaban por gran parte de Europa, sólo para transformarse en sidra y vino, que aportaban, junto con la cerveza, alegría y buena parte de las calorías necesarias. Era un vino flojillo, de siete a diez grados, compensado con una ración por persona y día calculada entre uno y tres litros. Eso sí, para no decepcionar a los «cenadores medievales», se comía con las manos, todos de la misma cazuela y a veces en banquetes pantagruélicos como el que se dio en la corte del duque de Borgoña a finales del siglo xv, en el que treinta comensales dieron cuenta de 4 terneros, 40 cerdos, 80 pollos, 10 cabritos, 25 quesos, 210 majares de harina en forma de tartas o bizcochos y 1800 barquillos, ayudándose para ello con 450 litros de vino. La comida duró sólo tres días.


CÓMO SE H

CE

LA OLVIDADA LABOR DE LOS CARPINTEROS

Lo que el fuego se llevó

MIGUEL SOBRINO GONZÁLEZ

Recreación de la construcción del castillo de El Barco de Ávila.

CÓMO SE HACE

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MIGUEL SOBRINO GONZÁLEZ

MIGUEL SOBRINO GONZÁLEZ

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n la arquitectura histórica, los carpinteros han tenido muchas veces un papel similar al de los tramoyistas en el teatro: a pesar de la importancia de su trabajo, cuando llega el momento de la representación, nadie se acuerda de quienes antes se han esforzado fabricando y aparejando los decorados destinados a arropar a los actores. En una fase muy primeriza de la construcción, después de haber rellenado las zanjas para los cimientos y cuando los muros comienzan a elevarse allí donde no alcanza la mano de un hombre, comienza la labor de los carpinteros. Sin andamios no hay posibilidad de levantar muros, del mismo modo que sin cimbras no existirían apenas arcos ni bóvedas. El problema de cara a la posteridad es que todo ello, andamios y cimbras, se deshace una vez concluida su función. Debemos rendir tributo a la labor de esos carpinteros, autores de obras destinadas por su propia naturaleza a desaparecer. Pero estamos obligados también a recordar otro tipo de trabajos 54

CÓMO SE HACE

en madera: aquellos que deberían haber subsistido, pero que a causa de diferentes desgracias (incendios, cambios de uso o, como diría Víctor Hugo, por culpa de cierto tipo de arquitectos y de restauradores) se han ido perdiendo. Nadie se sorprende de encontrar techumbres y artesonados de madera cubriendo templos y palacios, o bien conformando la estructura de sus coros o pisos inter-

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Manos a la obra

ara saber más del trabajo de los carpinteros, contamos con una documentación que vendría a equivaler a la labor de unos reporteros gráficos que hubiesen sido enviados al pasado con el encargo de recoger aspectos de la vida común, aquellas escenas que no suelen encontrar hueco en los frescos ni en los retablos: hay una enorme cantidad de imágenes (muchas de ellas, miniaturas incluidas en libros ilustrados) que sirven para documentar los sistemas de la construcción histórica. En estas pinturas se enseña, con la excusa de representar la construcción del templo de Salomón o cosas similares, cómo eran los andamiajes, los cimbrados, las grúas… es decir, todo aquello que normalmente no ha dejado rastro material después de cumplir su cometido en el proceso constructivo.

medios; sin embargo, suelen faltar los tabiques, los batientes o las celosías que también poseían en abundancia. No es exagerado afirmar que la presencia de elementos de madera sería uno de los aspectos más llamativos de los antiguos edificios si pudiésemos verlos en su aspecto original. En la arquitectura fortificada, por ejemplo, la madera desempeñaba un papel sobresaliente. Como contribución a la defensa solía haber cadalsos que avanzaban en voladizo sobre los muros, y entre las almenas no era raro que se dispusieran manteletes abatibles para proteger a los defensores de la fortaleza. Las torres y los cubos de los castillos y murallas iban además muchas veces protegidos con tejados, lo que bastaría para cambiar por completo el aspecto de estas construcciones. Algunas de esas antiguas cubiertas llegaron hasta nuestros días, y fue el deseo prejuicioso de ver los perfiles almenados recortados contra el cielo lo que llevó a eliminarlas, disponiendo azoteas donde nunca las hubo (y causando, de paso, peligrosos problemas de humedad). Es el caso, entre muchos otros, de los castillos de


Página anterior: Techumbre del palacio de Jacques Coeur, en Bourges; se cree que algunas de estas piezas fueron concebidas por armadores de barcos, a los que debía Coeur su riqueza. En esta página: Altar callejero en Pisa. La disposición de imágenes sobre una viga de madera que atraviesa un arco puede verse ya en algunos templos románicos. MIGUEL SOBRINO GONZÁLEZ

Duero en Soria, San Juan de Portomarín…), orden que al parecer mantenía costumbres del culto oriental en tiempos de establecimiento del rito romano, dan pie a pensar que existía en ese punto una viga horizontal, de la que penderían las cortinas encargadas de ocultar el altar en ciertos momentos de la celebración. Pero es que, además de esa viga, cuya antigua existencia evidencian los apoyos en forma de ménsula que poseen sendos baldaquinos, el templo zamorano poseía mucha más madera: al observar su exterior, los canes

que jalonan sus muros a media altura demuestran que poseía un amplio atrio porticado. El único problema es que no estaba hecho con arcos de piedra, como tantos de los que existen aún en el románico hispano, sino con vigas de madera. De haberse conservado, ese atrio nos plantearía el reto de incluir la Magdalena de Zamora en el listado de los atrios porticados románicos, y de paso daría pie, una vez más, a valorar en su verdadera dimensión la aportación de la madera a nuestra arquitectura histórica.

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or fortuna, en España se valora cada vez más la llamada carpintería de armar, en gran parte gracias a la labor, como historiador y como arquitecto, del gran Enrique Nuere. Sin embargo, siguen llevándose a cabo intervenciones en las que se ignora la madera (la sustitución de estructuras lígneas por otras de hormigón ha sido una constante; valga el ejemplo del torreón renacentista de Arciniega), desapariciones injustificadas (el caso del alero medieval de Salinas de Ibargoiti sirve aquí de ilustración) o bien otras en las que se plantea sin reparos la innecesaria sustitución de las piezas originales por otras nuevas. Así ha sido en la reciente y desdichada restauración de la casa-torre de Donamaría, la única que había mantenido intacto hasta hoy su cadalso medieval. Detalle de un alero gótico en Salinas de Ibargoiti, ya desaparecido.

CARLOS FLORES

Ampudia o de Sigüenza. Otras de estas estructuras se perdieron hace tiempo, pero en los muros hay huellas más que suficientes para imaginar su antigua existencia, como ocurre con los cadalsos que poseyeron la torre del Merino en Santillana del Mar o el castillo de Espinosa de los Monteros. Y es que los elementos de madera no suelen valorarse si no poseen una vertiente ornamental que permita asimilarlos al mundo del «arte» y atribuirles un estilo. A nadie se le ocurriría analizar la Alhambra sin contar con sus techumbres de lazo, o describir tantas iglesias castellanas dejando de lado los artesonados policromados que cubren sus naves. Algunas de estas estructuras se han convertido en el principal atractivo de ciertas construcciones, como ocurre con la imponderable techumbre de la catedral de Teruel; pero no deja de ser sintomático que esta obra maestra de nuestra Edad Media deba su excelente conservación, entre otras cosas, al hecho de haber permanecido oculta durante siglos tras una falsa bóveda de yeso. Los templos tenían, en fin, multitud de elementos lígneos, más allá de los artesonados que hoy admiramos. Un ejemplo muy ilustrativo es la iglesia de la Magdalena, una de las joyas románicas de la ciudad de Zamora. Se discute acerca de si su nave estuvo cubierta como lo está ahora, con madera, o si tuvo una bóveda que se hundió, aunque eso no es lo que importa ahora. En ese templo hay dos baldaquinos, que flanquean la embocadura del presbiterio y que han estado sujetos a distintas interpretaciones. La relación con otras iglesias románicas adscritas como esta a la orden sanjuanista (San Juan de

Torre de Donamaría, antes de su reforma.

CÓMO SE HACE

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HUGO GAMELAS (CC BY-ND 2.0) MÁRIO NOVAIS. 1954

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NOTARIOS DEL TIEMPO


NOTARIOS DEL TIEMPO

MAXIMILIANO BARRIOS FELIPE

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e están celebrando en 2014-2016 los 700 años de la fundación y comienzo de la construcción del conjunto conventual de Santa Clara-aVelha en Coímbra. Las crecidas invernales del rio Mondego han marcado el devenir histórico del monasterio. Fue en su orilla occidental donde la reina portuguesa Isabel de Aragón, a la postre Santa Isabel de Portugal, fundó en 1314 el cenobio de clarisas. En los dos años siguientes se comenzarían un Hospital y otras dependencias para dar cuerpo a un conjunto finalmente habitado por monjas zamoranas. El papel de la reina consorte de Don Dinis en la política portuguesa del momento fue crucial por su labor mediadora en las distintas disputas familiares, pero si por algo fue recordada y querida es por su labor caritativa, en la que se enmarcan fundaciones como Santa Clara-a-Velha. Peregrina en dos ocasiones a Santiago de Compostela, fue al regreso de la última cuando se vio sorprendida por la muerte, siendo enterrada en el convento que patrocinó. Atribuido a Domingos y Estevão Domingues, la originalidad del monasterio dentro del gótico portugués se debe, a la ausencia de transepto en su iglesia, la misma altura en sus tres naves y en palabras del historiador Francisco Macedo Pato su claustro, uno de los más grandes del gótico europeo, debido en gran parte a la particular con-

700 años del monasterio de Santa Clara-a-Velha en Coímbra figuración del templo, ya que las larguísimas naves del espacio litúrgico permiten la articulación de un espacio tan espectacular. Los consabidos problemas con las aguas del Mondego provocaron que durante las décadas siguientes se sucedieran continuas reformas para elevar el nivel del suelo, llegando incluso a la construcción de una segunda planta para el alojo de las monjas. Finalmente, durante el reinado de Juan IV y ante las continuas riadas se procederá al abandonó del monasterio en 1677 y su reubicación 400 metros más arriba, en el conocido como Santa Clara-a-Nova. Hasta allí se trasladará el sepulcro de la reina santa, donde su imagen regia toma el hábito monástico. Obra del maestro aragonés Pero, fue objeto de veneración por su fama milagrera. La naturaleza se enseñoreó del paisaje y la bucólica estampa del monasterio regaló los ojos de los románticos hasta bien entrado el siglo xx, imagen sólo alterada por pequeñas intervenciones. De esa época es la fotografía de 1954 del fotógrafo lisboeta Mario Monais.

Es en 1991 cuando se decide rescatar del agua y la maleza el conjunto. Durante 17 años se trabaja en la zona bajo la coordinación del arqueólogo Artur Côrte-Real. Las excavaciones sorprenden por la riqueza de los hallazgos, convirtiéndose en uno de los mayores viveros de la arqueología medieval y moderna europeas. La intervención se completa con la restauración del conjunto y la creación de un Centro de Interpretación de la mano de los arquitectos Alexandre Alves Costa, Sérgio Fernandez y Luís Urbano. Nuevos espacios para una gestión eficaz del sitio que permiten ofertar múltiples actividades relacionadas con el ocio y la cultura, rescatando para la ciudad el antiguo monasterio con un nuevo protagonismo perdido tras el paso de los siglos. Los premios de conservación Europa Nostra vinieron a reconocer en 2010 el esfuerzo realizado, por entre otras cosas: sus cuidadas técnicas tradicionales de conservación y el mantenimiento y monitorización continúa del sitio. Se elogia también, la creación de un foro público donde los expertos pudieron debatir la toma de decisiones sobre el conjunto, lo que ayudó a escoger las opciones más apropiadas de conservación. Tras un año record en 2015 con más de 60.000 visitantes, las aguas del Mondego volvieron a reclamar su territorio a principios de este año provocando grandes destrozos, de los cuales Santa Clara-a-Velha se ha recuperado para seguir con los fastos programados para su aniversario. NOTARIOS DEL TIEMPO

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SONIA SÁNCHEZ RECIO

CINE

Skywalker, Skellig Michael. Irlanda siente La Fuerza

IRISHCENTRAL LLC

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CINE

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odo lo relativo a la próxima entrega de Star Wars es un misterio, pero alguna certeza existe, como el hecho de que de nuevo aparecerá la isla de Skellig Michael, situada en el suroeste de Irlanda. En El despertar de la fuerza (J.J. Abrams, 2015), correspondiente al episodio VII de La guerra de las galaxias, se nos mostraba a Luke Skywalker (Mark Hamill) encapuchado en medio de un páramo de la isla irlandesa (representando al planeta AhchTo) esperando de manera premonitoria a la joven Rey (Daisy Ridley), personaje al que todo apunta, podría estar emparentada con el caballero jedi. El episodio VIII –siguiente en la saga–, según los expertos en la materia, estaría dedicado a Luke y a su evolución durante los últimos treinta años, de igual manera que el episodio anterior rendía homenaje a un crepuscular Han Solo (Harrison Ford). El aspecto de Skywalker en este último episodio es el de un eremita en su retiro espiritual, como el de los estilitas que buscaban aislarse en una posición elevada –como vía mística– para acceder al ámbito celeste. En este caso, la localización de la isla por su topografía empinada –y su eremitorio y cenobio–, es bastante acertada. La toponimia de Skellig Michael podría relacionarse con Skywalker, apellido que literalmente significa «caminante del cielo», y con San Miguel/ Michael, el líder de la milicia celeste que arrojó al infierno a satanás, según el Apocalipsis. Cabe mencionar que Skellig deriva del gaélico «sceillic», y etimológicamente significa «roca con peldaños» (la isla está vertebrada por más de dos mil de esos peldaños). Un término, por tanto, relacionado con escalera y con escala; de este modo, Skywalker y Skellig quedarían indisolublemente ligados a esa escalera al cielo. La escalera como vehículo de ascensión fue uno de los ejes temáticos sobre los que trató el profesor José Luis Senra Gabriel y Galán (Universidad Complutense de Madrid), en su conferencia Imágenes explícitas y evocadas en espacios restringidos y otros ámbitos de acceso limitado, integrada en el curso La imagen en el edificio románico: espacios y discursos visuales, organizado por la Funda-

ción Santa María la Real del Patrimonio Histórico (2015), y recogida en las actas posteriores. En su intervención, el profesor Senra analizaba los arquetipos antropológicos de signo ascensional, tanto por su naturaleza práctica como por su dimensión simbólica –la posibilidad de facilitar el paso de un estadio psíquico a otro–, citando precisamente, entre otros ejemplos, el de Skellig Michael y su incipiente protagonismo a partir del rodaje del episodio galáctico. No obstante, las islas gemelas de Skellig Michael y Little Skellig sólo son visitables desde mediados de mayo a finales de septiembre por motivos climatológicos. Declaradas Patrimonio de la Humanidad en 1996 por la UNESCO, son desde hace siglos un referente en

la cultura y la historia del país. Como dijo George Bernard Shaw, «se trata de un lugar increíble, imposible y loco. No pertenece a ningún mundo real en el que hayamos vivido o trabajado. Es parte de un mundo soñado». El monasterio de la isla es una maravilla del cristianismo primitivo irlandés, que data del siglo vi. Un lugar en el que los monjes percibieron la perfecta comunión que podían establecer con la divinidad. A finales del siglo x aparece bajo el patrocinio del Arcángel San Miguel, para salvaguardarse del ataque de las tribus del norte, los vikingos, y por su topografía, el desnivel entre la cota del mar y la zona monástica en la parte superior de la pendiente, que se resolvió mediante la construcción de una escalera de 2.300 peldaños. Sería abandonado en el siglo xii, pero aún conserva las ruinas de sus celdas en la roca. Skellig Michael no sólo aparece en El despertar de la fuerza, sino que también sirvió como localización para la película de Werner Herzog, estrenada en 1976, Corazón de cristal. Asimismo, los aficionados a los videojuegos reconocerán los agrestes parajes de la isla en la serie de juegos de fantasía y acción The Witcher.


LIBROS JAIME NUÑO GONZÁLEZ

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JAIME NUÑO GONZÁLEZ

ubo un tiempo en el que a diario sucedían maravillas en el mundo, una edad en que los prodigios formaban parte de lo cotidiano, cuando solo con la oración sanaban los enfermos, cuando los muertos podían resucitar de forma inesperada o cuando las reliquias podían detener voraces incendios. Entonces era común que cualquiera tuviera apariciones, benéficas o maléficas, que volaran dragones o que llovieran piedras con admirable precisión, que se elevaran columnas de fuego justiciero y que los lobos entraran en las iglesias para tocar las campanas. Este es el mundo en el que vivió Raúl Glaber y del que fue su cronista. Poco se sabe de Raúl, cuyo apellido es tomado de su peculiaridad física: glabro, es decir, sin un solo pelo en todo el cuerpo. De sí mismo dice que «no me avergüenzo de confesar que fui concebido por mis padres en el pecado y además que he sido intratable por mi carácter e insoportable por mi conducta, más de lo que se pueda contar». Llegó a este mundo hacia el 985, en Borgoña, y un tío suyo lo llevó a un monasterio con doce años, aunque su vida fue un continuo periplo de una comunidad a otra, siempre expulsado, pues «mi presencia significaba una pesadez para todos, un alivio mi ausencia». Sin embargo sus habilidades literarias fueron su mejor seguro de vida, lo que le valió la protección de dos de los grandes hombres del momento, el abad de San Benigno de Dijon, Guillermo de Volpiano, de quien escribió una biografía y a quien admira como maestro, y de san Odilón, abad de Cluny, monasterio en el que redactó buena parte de sus Historias antes de retirarse a Saint-Germain de Auxerre, la misma casa en la que había ingresado de niño y donde moriría hacia 1046 sin acabar esta obra. Cronista de una época de la que fue espectador privilegiado gracias a sus relaciones, sus Historias dan testimonio de un mundo apasionante para quienes

Historias del año mil, de Raúl Glaber

Cripta de San Benigno de Dijon (Borgoña), edificio que conoció de primera mano Raúl Glaber.

se interesan por la Edad Media y apasionado para quienes lo vivieron, donde no había tibiezas, ni estados intermedios, donde solo existía una bondad beatífica o la maldad diabólica, si bien podía pasarse de un lado al otro con suma facilidad. Glaber es un espíritu de su tiempo, visceral, alabando hasta a la adulación los buenos comportamientos y reprobando con rotundidad las malas conductas, aunque vengan de reyes, emperadores, obispos o papas, como ocurre con la simonía o venta de cargos eclesiásticos, uno de los grandes males de su tiempo. El milagro y lo prodigioso están igualmente muy presentes en su obra, manifestándose como testigo presencial de algunos hechos y relatando hasta cuatro apariciones que tuvo personalmente, aunque reconoce que ya «no se producen, como antiguamente, visiones y milagros por la evidente intervención divina». Su idea del tiempo es un tanto escatológica, con una sociedad que vive en medio de la despreocupación y del pecado pero que por eso mismo es castigada con guerras, hambres y enfermedades terribles, siempre por designio divino, obligándose entonces al arrepentimiento y a la rectitud. Dedica así gran atención a los eclip-

ses del sol y de la luna o a la aparición de cometas, anuncio de alguna catástrofe, algo por otra parte habitual en las crónicas medievales. Asimismo pone cierto énfasis en el milenio de la Encarnación de Cristo (año 1000) y en el milenio de su Pasión (1033) y aunque de ninguna manera se puede hablar de milenarismo en su obra, sí cuenta con suma crudeza la terrible hambruna que se vivió en esta fecha última, cuando la gente llegó a comer tierra mezclada con harina y a practicar el canibalismo. Pero después la vida, gracias a la fe, volvió a sonreír. Raúl Glaber fue testigo de un cambio de ciclo y es consciente de ello, como recoge en el párrafo más famoso de esta obra: «Se aproximaba ya el tercer año después del Mil, cuando en el mundo entero, pero sobre todo en Italia y en las Galias, se renovaron los edificios de las iglesias; aunque la mayoría, bien construidas, no lo habrían necesitado, sin embargo cada pueblo cristiano rivalizaba con el otro por disfrutar de la más armoniosa. Era como si la propia tierra, sacudiéndose para despojarse de la vejez, se revistiera de un cándido manto de iglesias. En esa época, los fieles embellecieron casi todas las catedrales, todos los monasterios de los distintos santos e incluso los más pequeños oratorios del campo». Es el acta de nacimiento del arte románico, que luego personifica en San Martín de Tours y en San Benigno de Dijon. La edición bilingüe, latín y castellano, de estas Historias del Primer Milenio, de la profesora Juana Torres Prieto (CSIC, Madrid, 2004) nos facilita este viaje a la primera Edad Media desde la distancia del tiempo y de la mentalidad, acercándonos a una época de admirable eclosión artística y cultural, pero donde no había lugar para tibiezas ni debilidades. LIBROS

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LA MIRADA DEL FOTÓGRAFO

Santiago Santos

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ara mí, como fotógrafo, enfrentarme a una página en blanco es un ejercicio extraño por poco habitual, mi ejercicio mental discurre por otros ámbitos, consiste en extraer de un contexto existente un fragmento, ese fragmento que expresa mi percepción del lugar. Desde mi infancia he sentido un gran interés por la arquitectura. Durante los paseos dominicales de la mano de mis padres por la ciudad o en nuestros viajes, recuerdo sentir una gran admiración por los edificios históricos y contemporáneos, sobre todo por estos últimos. Gracias a la fotografía he tenido la oportunidad de desarrollar este interés y trasladarlo a la práctica profesional y a mi producción de autor. El encargo de fotografiar todos los edificios que aparecen en la Guía de Arquitectura de Salamanca, me dio la oportunidad de reflejar aquellas vivencias. El trabajo estaba formado por una lista precisa y cerrada de los edificios más significativos de la ciudad y las características principales del trabajo eran fotografías en blanco y negro con cámara técnica de 9x12, aquellos recuerdos de niñez me acompañaron y ayudaron en el proceso de creación de las imágenes. Poco tiempo después recibí otro encargo totalmente opuesto, se trataba de fotografiar de nuevo Salamanca, pero esta vez en color y con absoluta libertad creativa. Aquí el hilo conductor fue la luz y, sobre todo, las sombras, esas sombras que definen de manera precisa los volúmenes y dan sentido a los espacios, el análisis casi obsesivo de las sombras y la posibilidad de abordar el trabajo a lo largo de todo el año me permitió aprovechar todas las condiciones de iluminación natural posibles. Mi trayectoria de 30 años como fotógrafo profesional me ha permiti60

LA MIRADA DEL FOTÓGRAFO

do acceder a lugares que normalmente están vedados a la mayoría de las personas, este es un privilegio del que disfruto intensamente y que trato de reflejar a mis imágenes. Fue así en el caso concreto de la sesión de fotografías realizadas desde el andamio instalado en la fachada de

la Universidad de Salamanca, el reto fue enorme y lleno de contratiempos, por una parte, creo firmemente que las esculturas y los edificios históricos de las ciudades están concebidos para ser admirados a nivel de suelo y sin el concurso de la moderna luz artificial, además este ha sido un lugar de referencia


a lo largo de mi vida (lo que no ayuda precisamente a una mirada fresca), tampoco la climatología ayudó, el día elegido para la sesión fotográfica amaneció con el cielo cubierto y, por último, el hecho de encontrarme a solo dos metros de distancia de la fachada implicaba el riesgo de quedarme en tomas

meramente descriptivas y descontextualizadas. Finalmente opte por una fotografía en perspectiva que relaciona la fachada con su entorno, la calle Libreros, en la que se encuentra y el edificio de la Universidad Pontificia con las torres de la Clerecía. Los elementos en los

que centro mi atención no son los más conocidos y esta es una elección plenamente consciente, con ella quiero poner el énfasis en la riqueza iconográfica de la fachada de la Universidad de Salamanca huyendo de la mera anécdota que es la rana sobre la calavera. LA MIRADA DEL FOTÓGRAFO

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BREVES Próximas Edades del Hombre La Fundación Las Edades del Hombre y la consejería

de Cultura y Turismo han anunciado las localidades que albergarán las próximas ediciones de la exposición Las Edades del Hombre: el municipio segoviano de Cuéllar es el lugar elegido para celebrar la muestra de arte sacro en 2017, Aguilar de Campoo, en Palencia, hará la propio en el año 2018 mientras que la burgalesa Lerma acogerá la edición de 2019.

Las designaciones las han hecho públicas el secretario general de la Fundación, Gonzalo Jiménez, y la consejera de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León María Josefa García Cirac, en el Monasterio de Santa María de Valbuena. Para ello se han seguido los criterios de selección establecidos por el patronato de Las Edades del Hombre, constituido por los arzobispos y los obispos de las once diócesis de Castilla y León. Una quincena de candidaturas habían

mostrado su interés de forma oficial en ser sede de las próximas muestras Estas tres exposiciones constituyen la vigésimo primera, vigésimo segunda y vigésimo tercera edición de un proyecto nacido en 1.988 y por el que han pasado hasta

la actualidad 11 millones de visitantes, se han expuesto 4.873 obras, de las que se han restaurado más de 2.000. Enhorabuena a los designados. Ahora nos toca trabajar juntos para que estas ediciones sean un éxito para todos.

Caillebotte cede espacio a Renoir en el Thyssen El Museo Thyssen-Bornemisza ofrece hasta el 30 de

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BREVES

Durante unos días, las obras de Caillebotte coincidirán con las de otro autor francés: Renoir, que protagonizará una nueva exposición de la pinacoteca madrileña, comisariada por Guillermo Solana. Renoir y la intimidad podrá verse del 18 de octubre al 22 de enero de 2017 y,

a través de 70 obras, se adentrará en el papel que ocupan las sensaciones táctiles en los lienzos de Pierre-Auguste Renoir. No en vano, su hijo, el cineasta Jean Renoir, escribió que su padre «miraba las flores, las mujeres, las nubes del cielo como otros hombres tocan y acarician».

MUSEO THYSSEN

octubre la posibilidad de visitar Caillebotte, pintor y jardinero. La exposición, realizada en colaboración con el Musée des impressionnismes Giverny, nos acerca a una de las figuras menos conocidas y a la vez más originales del movimiento impresionista: Gustave Caillebotte. A través de 64 obras procedentes de colecciones privadas y museos internacionales como el Marmottan Monet de París, el Brooklyn Museum de Nueva York o la National Gallery of Art de Washington D.C se puede seguir la evolución temática y estilística del pintor francés, desde sus inicios en el París moderno de Haussmann hasta su pintura de jardines, parte fundamental de su producción artística.

Si durante mucho tiempo, Caillebotte ha sido reconocido fundamentalmente por su papel de mecenas e impulsor del movimiento impresionista, el Thyssen nos permite verlo ahora con otros ojos, al adentrarnos en su trayectoria como pintor.


Tres décadas analizando la historia del monacato Que un curso de verano

Alumnos del XXX Seminario sobre Historia del Monacato.

Restauración de la muralla Zirí del Albaicín Edificada en el siglo xi, la

Muralla Zirí del Albaicín de Granada está considerada como el primer recinto fortificado de la antigua Alcazaba. Coincide casi totalmente con el recinto de la ciudad ibero-romana y pronto recuperará parte de su antigua prestancia. El Ministerio de Educación Cultura y Deporte ha adjudicado las obras de restauración y consolidación de varios de sus tramos. Unos trabajos que se ejecutarán

Descifrar los mensajes

ARCHIVO FSMLRPH. CÉSAR DEL VALLE

cumpla tres décadas resulta, cuanto menos, curioso, pero que además alcance esa cifra hablando de un tema tan específico como la historia del monacato, lo convierte casi en un milagro, sobre todo, si además tenemos en cuenta que, edición tras edición, ha logrado no solo mantener, sino incrementar el interés de los aficionados, hasta alcanzar en su última edición la nada desdeñable cifra de 140 alumnos. Muchos de ellos son «repetidores», acuden año tras año al refectorio del monasterio de Santa María la Real en Aguilar de Campoo para escuchar a expertos nacionales e internacionales hablar sobre temas tan variopintos como el monacato en su relación con la sociedad o como centro de producción cultural; los orígenes del fenómeno o aspectos concretos como la profecía, la magia y la adivi-

nación en las religiones antiguas, la vida cotidiana de un monasterio, la imagen del monje en la Edad Media, los monjes soldados, la regulación del monacato, el diablo en el monasterio o, como el caso de este año, el monacato femenino. El seminario sobre Historia del Monacato fue una de las primeras acciones culturales que llevó a cabo la, por entonces, Asociación de Amigos del Monasterio, origen de lo que hoy es la Fun-

Beato. El misterio de los siete sellos

dación Santa María la Real del Patrimonio Histórico, para dotar de vida y actividad al viejo cenobio recién restaurado. El primer Seminario, se organizó en colaboración con la Universidad Internacional Menéndez Pelayo y tuvo lugar en 1987. Un primer encuentro que sentó las bases de esta larga y provechosa aventura, respaldada por la Universidad de Cantabria, el Ayuntamiento de Aguilar de Campoo y la Diputación de Palencia, que se concreta a lo largo de estos 30 años en 240 ponencias y más de 3.000 matrículas.

entre 2016 y 2018 y que afectarán a la torre de las Tres Caras, la puerta de Hernán Román, el tramo del cementerio de San Nicolás y el de la calle Horno de San Agustín. La intervención seguirá la pauta marcada en el Plan Director de las Murallas del Albaicín, redactado por el Instituto del Patrimonio Cultural de España en 2013 y complementará algunas actuaciones realizadas en el conjunto. Esta nueva fase se concretará en la consolidación de estructuras, pro-

tección de coronaciones de muros y torres, eliminación de elementos extraños a la muralla, recomposición de geometrías volumétricas, tratamientos de estabilización estructural y resolución de la evacuación de aguas de lluvia. Actuaciones todas ellas que se regirán por los criterios de mínima intervención, uso de materiales tradicionales compatibles con los originales, reversibilidad de las intervenciones y respeto máximo al monumento.

contenidos en el Beato de Don Fernando y Doña Sancha, a través del análisis de sus imágenes y textos, es el reto en el que se embarcaron un grupo de alumnos y profesores de la Escuela Superior de Diseño de Madrid. El resultado de su proyecto de investigación puede verse en la Biblioteca Nacional de España, a modo de exposición, y lleva por título Beato. El misterio de los siete sellos. Fotolibros, videojuegos, carteles, estampas y proyectos gráficos en diversos soportes son las herramientas utilizadas para desvelar algunos de los misterios ocultos entre las páginas del manuscrito. Una de las dos copias que conserva la Biblioteca Nacional del texto escrito por un monje de nombre Beato, abad de Liébana, quien allá por el siglo viii escribió una serie de comentarios en torno al Apocalipsis de San Juan. Las copias manuscritas e iluminadas de su obra, conocidas como «beatos», han sido incluidas recientemente en el registro de la Memoria del Mundo de la UNESCO. Quizá, por ello, para rendirles homenaje, surge esta exposición de la BNE, que se verá complementada con la apertura en la web de la biblioteca de un espacio dedicado a los manuscritos. BREVES

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BREVES

POR CARMEN MOLINOS ZUMEL

MUSEO NACIONAL DEL PRADO

El Bosco, anverso y reverso Ni siquiera así, mostrando

el anverso y el reverso de los trípticos de El Bosco, ha sido posible descifrar su mensaje. Y es que, al fin y al cabo, hablamos de cinco siglos de misterio. Pese a todo, El Bosco. La exposición del V Centenario del Museo Nacional del Prado y Fundación BBVA ha marcado un antes y un después en el estudio de la obra de Jheronimus van Aken.

Derecha: El jardín de las delicias de El Bosco. Museo Nacional del Prado.

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de la muestra, actualizan la biografía existente en torno al pintor y nos ayudan a comprender mejor su figura. Para la posteridad quedarán el comic de Max El tríptico de los encantados o el documental de José Luis López Linares, El jardín de los sueños. En nuestro recuerdo el viaje sensorial propuesto por el artista Álvaro Perdices y el cineasta Andrés Sanz, que han metido de lleno al visitante en el jardín bosquiano. Y aunque la exposición cierra sus puertas, aún queda la cátedra del Prado (octubre y noviembre de 2016) que, como no podía ser de otro modo, seguirá analizando la figura del flamenco, en relación con otro grande: Pieter Bruegel. Difícil lo tienen, no obstante, los expertos congregados, ya que como bien señalaba la escritora brasileña Nélida Piñón ante El jardín de las delicias, «para aclarar lo que esto quiere decir hay que inventar palabras».

MUSEO NACIONAL DEL PRADO

Arriba: Montaje de «El Bosco. La exposición del V centenario».

Miles de ojos curiosos han podido observar a lo largo de cinco meses las 21 pinturas y los ocho dibujos de la muestra, más del 75% de lo que ha llegado a nuestros días del legado del pintor flamenco. El Prado trabajó con ahínco en la organización del monográfico y, eso, se nota. Años de preparación, de rastreo, de solicitud de permisos para reunir junto a su

propia colección obras procedentes de Lisboa, Viena, Venecia, Rotterdam, París o Nueva York, meses de «lavado de cara», porque sí, otra de las grandes aportaciones de la exposición ha sido la restauración de los originales custodiados en el Prado, materializada gracias a Fundación Iberdrola. No han faltado en este tiempo las nuevas tecnologías. El Prado ha sometido, y lo ha mostrado, el lienzo más famoso de Van Aken, El jardín de las delicias, al escrutinio de radriografía y reflectografía infrarroja, que han servido para acercarnos a la técnica de El Bosco, para dejarnos ver los cambios, que los hubo y muchos, y para sumirnos de nuevo en un mar de dudas y de incógnitas en torno al porqué de las modificaciones. El esfuerzo queda plasmado en el catálogo de la exposición, en el que han participado numerosos expertos y en el que los textos de Pilar Silva, comisaria


Clara Peeters, pionera en el olvido Se autorretrataba sutilmente en el reflejo de las

MUSEO NACIONAL DEL PRADO MUSEO NACIONAL DEL PRADO

copas de sus bodegones. Firmaba en el canto de los cuchillos que su pincel definía con singular maestría. Estaba orgullosa de su obra y, posiblemente, ésta era su forma de «gritarlo a los cuatro vientos». No obtuvo el reconocimiento que, sin duda, hubiese merecido. El hecho de ser mujer combinado con vivir a principios del siglo xvii limitó y mucho sus posibilidades de éxito y su afán de posteridad. El Museo Real de Bellas Artes de Amberes y el Museo Nacional del Prado de Madrid, le roban justicia al tiempo para devolverle a Clara Peeters parte de la fama que merece. Una selección de las apenas 30 obras que se conservan en el mundo de esta pionera de las naturalezas muertas se expondrá en la pinacoteca madrileña del 25 de octubre de 2016 al 19 de febrero de 2017, tras su paso por el Museum Rockoxhuis de Amberes. Será la primera exposición protagonizada por una mujer en el Museo Nacional del Prado - ya era hora, pensarán muchos, y no les falta razón, aunque la historia haya relegado a la mujer a un segundo plano –. De hecho, la muestra será la oportunidad perfecta para reflexionar en torno a la situación de las mujeres artistas en los albores de la Europa Moderna y responder a cuestiones como, ¿por qué Peeters pintaba siempre bodegones? La solución es sencilla: porque no le quedaba más remedio. En el siglo xvii es patente el cambio en la percepción social de los

artistas, que se han alejado del oficio mecánico y artesanal del medievo para reclamar una consideración más profesional. Avalan sus pretensiones formándose en disciplinas como Física, Geometría o Anatomía, a las que, por supuesto, no tenían acceso las mujeres, cuya dependencia del hombre, padre o esposo, era absoluta. Tampoco podían, faltaría más, acceder a las academias en las que los varones practicaban copias al natural de cuerpos desnudos. Su formación quedaba relegada, en el mejor de los casos, si pertenecían a la nobleza o a la burguesía, al entorno familiar y, quizá, con un poco de suerte, bajo la tutoría de algún renombrado maestro. Ante este panorama, difícilmente podía Clara Peeters haber pintado algo diferente a las naturalezas muertas, a sus opulentos bodegones. La exquisitez de los manjares presentados y la riqueza de las vajillas dibujadas en sus cuadros dan cuenta de que la artista, una de las pocas de su época, no pertenecía a una familia cualquiera. Aunque, en realidad, poco o nada se sabe de la pintora flamenca: hay testimonio documental de su bautizo un 15 de mayo de 1594 en Amberes, se la considera pionera del bodegón en los Países Bajos y su primera obra conocida está fechada en 1607, cuando apenas contaba 13 años. Ahora, cuatro siglos después, el Museo de Bellas Artes de Amberes y el Museo del Prado, con el apoyo de Fundación AXA, nos devolverán parte del arte de Clara Peeters y, a través de él, el de otras muchas mujeres olvidadas.

Mesa, Clara Peeters. Óleo sobre tabla, hacia 1611. Museo Nacional del Prado.

BREVES

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PRÓXIMO NÚMERO

ICONO I&R

MARTA GÓMEZ

La singular restauración del retablo de La Virgen con el Niño, san Pedro mártir y el apóstol san Marcos de Joan Figuera

Una historia de color: Alonso Berruguete al alba de la «maniera» FUNDACIÓN BARRIÉ

Cuenta atrás para la culminación de la restauración del Pórtico de la Gloria de Santiago de Compostela

Sicilia, un escenario de película

MANUEL ARIAS

SONIA SÁNCHEZ

Alonso Berruguete, un artista entre la modernidad y la tradición


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PATRIMONIO Revista de patrimonio y turismo cultural nº59 UN LUGAR MÁGICO EN LA COSTA BRAVA

SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 2016

San Pedro de Rodas

10 €

CORAZÓN DE LA MAYOR PLAZA DEL REINO DE CASTILLA: SAN MARTÍN DE TOURS

AR&PA: CITA INTERNACIONAL DEL PATRIMONIO CULTURAL EN VALLADOLID

SEP-DIC 2016

PATRIMONIO

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Revista Patrimonio 59  

En este número de la revista Patrimonio, editada por la Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico, encontramos artículos sobre...

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