Page 99

Agricultura insostenible

Un proceso nocivo. La mayor parte de la caña de azúcar se recoge a mano y se quema antes para que el corte resulte más sencillo, en un proceso que resulta muy contaminante.

el producto. Pero esto no siempre es posible: otras veces los gobiernos se alían con las empresas para poner trabas a la producción independiente. Como en Tailandia, donde es ilegal plantar caña de azúcar si no se posee un contrato con una fábrica que suele, además, ser abusivo, hasta el punto de que los agricultores pueden perder sus tierras si no alcanzan los niveles de producción establecidos.

Acaparamiento de tierras Al mismo ritmo que avanzan los cultivos de caña y soja o los megaemprendimientos mineros, aumenta la concentración de la tierra, el latifundio y el acaparamiento. La acumulación de capital que siempre se hizo a costa del despojo de otros, los perdedores, los ‘nadies’. A lo largo y ancho de América Latina, comunidades indígenas y campesinas resisten al saqueo: los guaraní-kaiowá en Brasil, los Qom al norte de Argentina, los mapuches chilenos. En el Sudeste asiático, el acaparamiento de tierras para beneficio de los cañaverales latifundistas avanza ondeando la supuesta bandera del desarrollo: en Camboya, un programa de intercambios comerciales preferenciales de la UE para países menos desarrollados, el “Everything but Arms” ("Todo menos armas"), ha dejado sin tierras a miles de familias. Los movimientos campesinos e indígenas saben que la lucha por la tierra es la batalla definitiva frente al capitalismo depredador. Existen alternativas y parece cada vez más claro que la sostenibilidad ambiental y la soberanía alimentaria van

en Camboya, un programa de intercambios comerciales preferenciales de la UE para países menos desarrollados, el "Everything but Arms" ("Todo menos armas"), ha dejado sin tierras a miles de familias de la mano de los pequeños agricultores. Desde hace décadas, el Movimiento de los Sin Tierra (MST) en Brasil promueve ocupaciones de tierras baldías, latifundios del agronegocio exportador que comienzan a producir alimentos para consumo local en regiones, como el sur de Bahía, donde se tenían que importar los alimentos porque todo su fértil suelo se destinaba a la producción de celulosa para la exportación a Europa. Cosas de la globalización. Dijo Oscar Wilde que un cínico es un hombre que sabe el precio de todo y el valor de nada. En el siglo XXI, la ‘aldea global’ padece una plaga de cínicos. Otros, más lúcidos y menos cínicos, como la banda portorriqueña Calle 13, nos recuerdan que no se puede comprar la tierra, el sol, la lluvia, el calor. Sin embargo, cinco siglos después, ahora que el planeta da signos evidentes de agotamiento, el cínico sistema capitalista sigue sin entenderlo, y pone precio en monedas a los

recursos naturales, incluida la tierra y el agua. La cosmovisión indígena, hoy como ayer, se rebela contra semejante sinsentido y se sabe poseedora de conocimientos ancestrales que tienen mucho que aportar a las decadentes civilizaciones occidentales. “¿Cómo vamos a ser dueños de los animales, de los bosques? La tierra no está en venta. La naturaleza no se puede comprar”, nos cuenta Félix Díaz, líder de la comunidad indígena Qom de Formosa, al norte de Argentina. Algo debe andar muy mal para que el más puro sentido común nos suene a utopía. 1 Vía Campesina, Amigos de la Tierra y Combat Monsanto, Lucha contra Monsanto. Resistencia de los movimientos de base al poder empresarial del agronegocio en la era de la 'economía verde' y un clima cambiante, 2011. 2 Montse Peiron, “¿Por qué es tan importante la biodiversidad?”, en revista Opcions, verano de 2009. 3 Cf. http://www.grain.org/es/article/entries/721emporios-del-azucar-la-inminente-invasion-de-lacana-transgenica 4 Cf. http://manduvira.com/es/lacooperativa.php

 99

Profile for Revista Números Rojos

Revista Números Rojos 006  

Esta democracia no nos sirve

Revista Números Rojos 006  

Esta democracia no nos sirve

Advertisement