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mario ferrer vidal martín joaquín gutiérrez lucas v. goatshire nayara pérez shaula cava john esteban francis pérez mario m. relaño m.j. tabar ifrabe el cribo atchen pounapal juan pedro camejo myriam ybot luis miguel coloma moisés gutierrez ana carrasco moisés fleitas rigoberto camacho pepe betancort carlos reyes nela ochoa pedro lezcano amparo perdomo cristina déniz paco arana elia verona liuba nosoba

MARZO MAYO 2020

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Editorial

Hoy los seres humanos somos más ratas que humanos. La pobreza cotiza en bolsa mientras el hambre se muere de sed. Ayer, la empatía no traspasó nuestras pantallas y la solidaridad se desangró en cada frontera. Saquearon las conciencias zurciendo con odio sus alforjas; ayer, frente a la barbarie, la cordura se achicó como el corazón de los verdugos, nos conmovieron mas los himnos que las fosas, las joyas que la luna, la piedra que el poema. Los guerreros fueron tan cobardes como su munición infinita; ayer, sus mentiras certeras lograron atravesar nuestra sien sin pena. Yace hoy aquí un futuro sepultado entre escombros, bajo un cielo de zinc la parca camina descalza ahuyentando cuervos mientras busca vida entre nuestros restos...

Josefina Martín es una mujer de setenta y siete años que en ocasiones y debido a su pírrica pensión de viudedad, hospeda a viajeros en su casa. Visiblemente irritada, me cuenta un suceso cuanto menos curioso. Su última inquilina, tras dejar caer las maletas en el suelo se dirigió al baño y acto seguido entró a la ducha. Josefina desde su sillón escuchaba el sonido del agua con interés, pasados diez minutos bajó el volumen del televisor y cogiéndose de la muñeca ojeó su reloj, a los veinte minutos Josefina se incorporó, apretó los labios y atravesó el pasillo en dirección al baño. Con la oreja pegada a la puerta podía escuchar el sonido del contador latiéndole en la cartera... a la media hora, ya indignada comenzó a golpear la puerta con los nudillos. Inmediatamente aquella lluvia tropical cesó dando paso al silencio, y como si de un platillo volante se tratara, la inquilina apareció entre la niebla ataviada con su toalla. Mirando al suelo se dirigió con paso ligero a su habitación mientras Josefina le clavaba la mirada en la nuca.

Hoy cada gota de agua seca una lágrima, cien gotas de sudor por cada trozo de pan, un parto de luto sobre dos manos. En esa oscuridad maldita, donde habitan siluetas de sombra triste, la parca y el olvido se alimentan del hambre.

Nuestra querida Kaylee Anderson venía desde EEUU para asistir a la cumbre mundial sobre el cambio climático... Definitivamente nos vamos al guano.

Para todos ellos, el fin del mundo ya llegó, llegó sin congresos ni conferencias, llegó con la impotente agonía muda del llanto.

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SUMARIO

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FOTOGRAFÍA EN LANZAROTE El invento tecnológico que presentó Daguerre en 1839 transformó la manera en la que el ser humano se relacionaba con su realidad.

ARTÍCULO >

LA ORILLA >

Vidal Martín · 12

La Graciosa · 22

La mañana del 3 de febrero amaneció...

Hoy la mar estaba brava y al cruzar la.....

LA MAREA >

MI ISLA >

Lucas V. Goatshire · 14

Me llamo Adiós · 24

Soy un negro afortunado. Y no digo afortunadito...

Nací en plena bajamar, al amanecer...

PANCHO LASSO >

CAPTURA >

2nu2 · 16

Ana Carrasco · 26

Alumnos y alumnas de Pancho Lasso...

Lanzarote tuvo la suerte de que en ella...

ABC SUB >

ARTÍCULO >

Caleuche · 17

Bienal Arte Lanzarote · 27

Apareció en aquella atípica travesía por los...

Encuentro Bienal ArteLanzarote

DESDE EL RINCÓN >

ARTE COLECTIVO >

El Callejón del Aguaresío · 18

Parto cerebral · 28

desde el rincón Los ojos de los marineros son...

Espacio para el arte asociativo conejero...

FOTO SUB >

ALMACENADAS >

Joaquín Gutiérrez · 21

Rigoberto Camacho · 29

“Hippolyte inermis” pertenece a la familia de...

Básicamente las piezas de esta exposición...

SALITRE >

ISLAGRAN >

Atchen Pounapal · 22

Espacio móvil · 30

Un enorme muro de tierra marciana apareció...

En muchas ocasiones la belleza se camufla...

Nela Ochoa . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 32

MAR Y ARTE · 31

Pedro Lezcano Jaén . . . . . . . . . . . . . . . . . 33

Espacio de intercambio artístico donde el punto de referencia para el desarrollo creativo es el mar.

Amparo Perdomo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 34

Prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos, ilustraciones e imágenes incluidos en esta publicación sin permiso por escrito del editor.

Cristina Déniz . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 35 Paco Arana . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 36 Elia Verona . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 37 Liuba Nosoba . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 38


LA FOTOGRAFÍA EN LANZAROTE

Fotografía de Emilio Cabrera Martinón. Varis jóvenes de Arrecife jugando con espadas en 1904. Colección de la familia Matallana

a fotografía cambió nuestra forma de ver y de pensar. El invento tecnológico que presentó Daguerre en agosto de 1839 transformó la manera en la que el ser humano se relacionaba con su realidad, básicamente porque lo dotó de un imaginario jamás soñado previamente. El banco de imágenes con el que “imaginar” las reglas del mundo se amplió de una manera casi infinita. Aquella novedad revolucionaria para la cultura, la comunicación y el arte pronto se extendió por el mundo, recalando ya en septiembre de 1839 en Tenerife. La fotografía se instaló con fuerza en el siglo XIX en Tenerife y Gran Canaria, aunque en Lanzarote costó bastante más, por la enorme fragilidad socioeconómica del

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contexto insular. Lanzarote apenas tenía representantes de la burguesía urbana, ilustrada y adinerada que lideró el inicio de la fotografía en casi todo el mundo. Aun así, las imágenes más antiguas conservadas en los archivos pertenecen a ese sector social, especialmente a familias pudientes asentadas en Arrecife, las cuales solían aprovechar sus viajes a las capitales canarias o a otras ciudades de España y Europa para sacarse los primeros retratos. Otra variante de la retratística muy abundante en las colecciones insulares fue la protagonizada por los emigrantes que enviaban sus imágenes desde Cuba, Uruguay o Argentina. El retrato fue el gran género de la fotografía del siglo diecinueve, teniendo un impacto múltiple y profundo

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LA FOTOGRAFÍA EN LANZAROTE

Fografías: Gerson Díaz

> reportaje

Imagen del primer fotógrafo de la isla, Camilo González. Retrato de varios amigos durante el carnaval, ca. 1866. Colección de María José Ferrer

escritores ingleses figuran entre los autores de interesantes estampas decimonónicas del paisaje y el paisanaje lanzaroteño. La “mirada del otro” aportó piezas únicas y el primer toque de atención gráfico sobre costumbres y lugares que empezarían a ser cada vez más atractivas para los visitantes: la geología de la isla, el camello, los campesinos… Fotografías que sorprenden por todo lo que cuentan, ya que uno de los objetivos de esta obra es resaltar el carácter de fuente histórica de la fotografía, su inestimable utilidad para contar y visualizar la sociedad y la isla de cada época. A través de una selección de 140 imágenes, muchas de ellas inéditas, La fotografía en Lanzarote: 1850—1950 describe los valores patrimoniales, artísticos, testimoniales y comunicativos que tuvo la fotografía durante un periodo clave en el devenir de Lanzarote. No obstante, en la confección del libro colaboraron más de 30 archivos privados e institucionales diferentes, incluyendo centros como la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Tenerife Espacio de las Artes, El Museo Canario, la Biblioteca Nacional, la Fundación César Manrique, los cabildos de Lanzarote, Gran Canaria y Tenerife, los archivos municipales de Teguise, San Bartolomé y Arrecife, así como multitud de colecciones familiares. Volviendo al discurso cronológico, a finales del siglo XIX comenzaron a aparecer más autores locales, destacando el inicio de la saga de los Martinón (Daniel M. Martinón Coll y especialmente Emilio Cabrera Martinón, quien a su vez sería padre de Daniel Martinón Manrique, destacado fotógrafo a partir de 1950). Aunque el gran nombre de este periodo fue, sin duda, Jacinto Alonso Martín, un polifacético fotógrafo ambulante de Tinajo que también trabajó como practicante, carpintero, concejal, agricultor… Su colección de placas de vidrio está compuesta tanto por hipnóticos retratos de las distintas clases sociales de la isla, como por vistas de paisajes, estampas de hechos históricos y un selecto grupo de retratos

en la sociedad del momento. También de la pequeña burguesía de Arrecife surgió el primer fotógrafo local del que tenemos constancia. Se trató de Camilo González Morales, hijo de un farmacéutico, que anunciaba su estudio en la céntrica Plazuela de la capital en 1861, en el primer periódico impreso de la isla: Crónica de Lanzarote (Arrecife, 1861—63). González Morales debió tener una trayectoria corta porque en los censos de la época siempre apareció con otras profesiones y porque apenas se conservan fotografías suyas. No obstante, uno de los grandes obstáculos a los que se enfrenta el estudio de la historia de la fotografía en Lanzarote está en la pérdida de archivos y colecciones fotográficas, además de fondos documentales que aporten más información sobre la trayectoria de los autores. Pioneros de la fotografía en Lanzarote y en Canarias también fueron los científicos y viajeros europeos que retrataron sus estancias en el siglo XIX con el nuevo invento que hacía furor en Europa. Naturalistas alemanes, científicos austriacos o Fotografía de Gabriel García Cobo. Acto falangista en la antigua sede de la Sociedad Democracia en 1936. Colección de la familia Escribano Cobo

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> reportaje

Fotógrafo desconocido. Postal de Puerto Naos de Ediciones Arribas, ca. 1940. Archivo de fotografía histórica de Canarias, Cabildo de Gran Canaria —FEDAC

grupales muy teatrales que son especialmente llamativos. Alonso, que llegó a publicar fotos en grandes periódicos y revistas nacionales, sigue siendo un misterio, porque carecemos de detalles importantes sobre su formación y vida, aunque su obra parece demostrar que estamos ante un autor ya consciente de las capacidades artísticas y narrativas de la fotografía. Con el cambio de siglo la fotografía había ido creciendo en todos los terrenos (nuevas técnicas, abaratamiento de los costes, popularización social, etc.) y Lanzarote era cada vez más frecuentada por autores internacionales, españoles y especialmente por fotógrafos asentados en Gran Canaria y Tenerife, sobresaliendo Joaquín González Espinosa, por sus postales, y Teodoro Maisch, un gran paisajista de origen alemán que realizó un amplio reportaje de la isla en 1928. También surgieron nuevos géneros como la fotografía de prensa, con poco predicamento en Lanzarote, o las tarjetas postales, que sí tuvieron cierto éxito y comenzaron a circular con fuerza, acompañando al tímido surgimiento del turismo. No obstante, la realidad socioeconómica de Lanzarote seguía siendo extremadamente frágil, marcada por la falta de agua y la emigración. Esta precariedad influía en todos los ámbitos, como demuestra el hecho de que todavía ningún profesional lograra vivir exclusivamente de la fotografía en la isla, algo que sí consiguió de forma definitiva Aquiles Heitz, un fotógrafo y camarógrafo francés que pasó ya unos años en Canarias antes de irse a Sudamérica, para finalmente afincarse en Lanzarote a partir de 1917. Heitz era un autor cultivado, sensible y con elevados conocimientos técnicos, que abrió el primer estudio profesional en Arrecife y que, además, le enseñó la profesión a su mujer, María Lasso, la hermana del escultor Pancho Lasso: “Doña María, la retratista”, como sería conocida popularmente por varias generaciones de lanzaroteños, tras la muerte de Heitz en 1936. La relevancia artística e interna-

LA FOTOGRAFÍA EN LANZAROTE

Imagen de Aquiles Heitz. Postal del muelle grande o muelle antiguo de Arrecife, ca. 1920. Fondo Agustín de la Hoz del Archivo Municipal de Arrecife.

cional de Heitz hacen especialmente urgente la necesidad de estudiar más su obra, apenas conocida y divulgada. El libro dedica un capítulo especial a Javier Reyes Acuña y su modesto estudio de Haría. Reyes, que este año cumplirá 94 años, alternó la fotografía con otras labores entre 1943 y 1972, dejando un testimonio gráfico de gran valor sobre la vida campesina y marinera justo antes de la transformación turística. Sus imágenes, completamente alejadas de virtuosismos técnicos o pretensiones artísticas, son sobresalientes en

“Uno de los grandes obstáculos a los que se enfrenta el estudio de la historia de la fotografía en Lanzarote está en la pérdida de archivos y colecciones fotográficas, además de fondos documentales que aporten más información sobre la trayectoria de los autores” naturalidad y sinceridad, dejando un ejemplo de la capacidad de la fotografía de retratar con autenticidad la sociedad que le rodea. A partir de las décadas de 1930 y 1940 la fotografía ganó terreno y se popularizó mucho más en Lanzarote, apareciendo aficionados con obras interesantes como Cándido Aguilar o Gumersindo Manrique, entre otros, y surgieron nuevos y modestos estudios fotográficos en Arrecife (‘Foto Felo’, ‘Foto Herrero’, etc.), aunque no llegaron a la relevancia del de Aquiles Heitz y María Lasso. Fueron los pasos previos al gran cambio que se produjo a partir de la década de 1950, periodo que no trata este libro, pero

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> reportaje

LA FOTOGRAFÍA EN LANZAROTE

Imagen del centro de Teguise, ca. 1895. El Museo Canario atribuye esta imagen al fotógrafo Luis Ojeda Pérez. Archivo de fotografía histórica de Canarias, Cabildo de Gran Canaria—FEDAC

que sí anuncia. El recorrido previo, entre 1850 y 1950, son cien años de imágenes de distintas técnicas y géneros (albúminas, postales, imágenes de libros o fotoperiodismo) que testimonian no solo la historia de la fotografía en Lanzarote, sino también los cambios sociales, económicos o territoriales de la isla y hechos históricos destacados, tomando en especial consideración el inicio del imaginario turístico en las últimas décadas analizadas en este libro. La fotografía en Lanzarote: 1850—1950 abre una nueva colección en el catálogo de Ediciones Remotas, que ya se está culminando sendos volúmenes sobre Gran Canaria y La Palma que se van a publicar en 2020. Esta nueva línea editorial “contribuirá a completar y actualizar la información sobre determinados momentos históricos y a profundizar en la obra de autores relevantes de la fotografía en Canarias”, en palabras

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de Carmelo Vega, profesor de Historia de la Fotografía de la ULL y autor del prólogo. Este libro también supone una nueva vía para la editorial lanzaroteña Ediciones Remotas, por cuanto es el primero que sigue las recomendaciones recogidas dentro del Manual de Ecoedición realizado por la Junta de Andalucía y recomendado por el Ministerio de Transición Ecológica.

Mario Ferrer Peñate es licenciado en Historia del Arte y Ciencias de la Información, disciplina de la que también es doctor, con mención internacional en la Universidad de Liverpool. Ha publicado más de una veintena de textos y obras sobre distintos aspectos de la historia y la cultura de Lanzarote y Fuerteventura. Entre 2007 y 2017 fue el coordinador de Memoria Digital de Lanzarote (www.memoriadelanzarote.com), del Cabildo de Lanzarote.


> artículo

HISTORIA DEL CACHALOTE 3418

Lisa Steiner

HISTORIA DEL

CACHALOTE 3418 Los cetáceos necesitan salir regularmente a la superficie para respirar. Cada vez que una ballena o un delfín sube a la superficie, las embarcacaiones suponen un grave riesgo para ellos. En la mañana del 3 de febrero amaneció el cuerpo de un cachalote flotando en el litoral de Melenara, en la costa Este de Gran Canaria. Tenía un profundo corte en la cabeza y otros en la cola. Era un macho joven de 9,1 metros de longitud. A las afueras de isla de Pico (Azores), la investigadora Lisa Steiner se la había dado una identidad quince años antes: el cachalote con el número de identificación 3418. Pertenecía al grupo Whitehead en honor al investigador Hal Whitehead que años antes alborotó a una parte de la comunidad científica cuando publicó que los cetáceos tenían cultura. Efectivamente, los cachalotes son seres culturales que forman grupos familiares integrados por hembras adultas con sus crías y juveniles. Emiten chasquidos o “clicks” con los que orientarse, detectar a sus prensas y comunicarse. Cada animal utiliza una secuencia de pulsos específicos, denominada “codas”, que proporciona informa-

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Lisa Steiner

ción acerca de la identidad del individuo, la pertenencia a la unidad social y al clan vocal. Pero volvamos a hablar del cachalote 3418 que fue visto por primera vez en 2004, año en el que era solo una cría junto a su madre. La gente de Azores lo llevaba en el corazón pues lo vieron crecer hasta el 13 de septiembre del 2018, ultima vez que fue observado vivo en esas aguas. La noticia de su muerte fue un titular en Canarias pero en Azores fue más que esto. Allí los grupos de observación de cetáceos (whale watching) sintieron su muerte. Si no fuese por ellos 3418 sería un número más en la cruda y vergonzosa estadística de cachalotes varados en Canarias, arrollados por embarcaciones. Unos días después, el 13 de marzo, una hembra inmadura de 7,8 m apareció flotando en la playa de San Borondón a unos pocos kilómetros de donde apareció 3418 y unas semanas más tarde otro en el Médano, Tenerife.


> artículo

HISTORIA DEL CACHALOTE 3418

SECAC

Todos muertos por colisión. De cuarenta y nueve cachalotes varados en Canarias entre los años 2000 y 2018, cuatro murieron por causas naturales. Cuarenta y cinco casos estaban vinculados a factores humanos y de éstos cuarenta y cuatro a colisiones con embarcaciones. La mayoría hembras, jóvenes y crías (datos de la Red de Varamientos del Gobierno de Canarias). Probablemente este número representa una fracción de las muertes en el mar, pues es seguro que la mayoría de los cadáveres no llega a la costa. Los cachalotes son criaturas extraordinarias que no dejan de sorprender a quienes los estudian. Más allá de los datos, de las cifras y de su importancia ecológica para los océanos, son seres superlativos, inteligentes y sensibles. Sus poblaciones fueron casi aniquiladas por la presión ballenera (entre los años 1750—1850 y 1945—1980), y ahora se enfrentan a la contaminación química y acústica, a la ingestión de plástico, a la modificación de su hábitat por el cambio climático y a las colisiones con embarcaciones de alta velocidad. Figura como vulnerable

en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas (R.D.139/2011), en el Catálogo Regional de Canarias (L.7L/PPL—001 de 2009) y está listado como “Vulnerable” por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Si algo nos enseñó 3418 es que este no es sólo un problema de conservación de Canarias, sino de toda la subregión macaronésica. Resulta paradójico que una especie tan vocal muera en silencio en las Islas Afortunadas. Apenas existe información sobre esta especie en el archipiélago debido a la falta de estudios. La mortalidad asociada a las colisiones podría minimizarse con la recomendación de medidas de mitigación efectivas basadas en el conocimiento científico. La Sociedad para el Estudio de los Cetáceos en el Archipiélago Canario (SECAC) ha puesto en marcha el proyecto “Cachalotes de Canarias" que pretende contestar a preguntas básicas acerca de la especie en el archipiélago a través de la investigación mediante la utilización de la Monitorización Acústica Pasiva (PAM) y de la foto—identificación. Este proyecto quiere dar voz a estos animales y contribuir a que las administraciones competentes tomen acción en la conservación de esta especie. Para más información consulta www.cetaceos.org o escríbenos a: secac@cetaceos.org.

Vidal Martín Martel Francesca Fusar—Poli Sociedad para el Estudio de los Cetáceos en el Archipiélago Canario (SECAC)

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> mar adentro

LuCAS V. GOATSHIRE

Mi buena estrella oy un negro afortunado. Y no digo afortunadito, qué mona que es mi novia, qué guay mi trabajito. Digo que soy un negro suertudo como no hallarás cien en este país. De esos que, sin un solo gramo de bravura contrastada en la sangre, a nada tememos y de nada huimos o, como mucho, escapamos del tedio, ordenadamente y sin correr. De los que, cuando nos hablan de Guerra, pensamos en pelis, en tardes de domingo y pereza, en sofá, manta, y pim pam pum, Wagner, gong y platillos. Y rodamos ufanos entre Marginación y Pobreza sin reparar en ellas, siempre en taxi, siempre con prisa, otra ciudad, otro aeropuerto, y acelere señor que pierdo el vuelo. Soy de los que seguimos creyendo que la Hambruna es, esencialmente, un viejo problema irlandés, y aún nos cuesta entender que tenga una sección más o menos fija en los telediarios serios y aburridos, será una concesión al amarillismo.

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Joder, soy un negro con mucha, mucha suerte. Porque soy negro, y no negra, y eso ya es caer de pie en esta sucia y pestilente congregación de vapores que es el mundo, así se habla, Hamlet for president. Y porque mi progenitor ejercía eso que llaman una “profesión liberal”, vaya nombrecito, y, en virtud de ello, en mi casa fluía el oxígeno aunque la bolsa no se inflara. Bien es cierto que, sin gran tardanza, el susodicho progenitor se dio el piro liberalmente, y hubo que arrancarle el oxígeno con cuentagotas y juez mediante. Pero eso no invalida mi argumento, qué va. Más al contrario, qué suerte la mía, que cuando el padre se borra hay por donde sacarle la manteca. Imagínate si hubiera sido agricultor. Pero no creas que acaba ahí la cosa. En absoluto. Poseo esa clase de inteligencia de salón, perfectamente inútil en la alcoba y en la panadería, que, no obstante, me ha permitido navegar triunfante por las turbulentas aguas de nuestro sistema educativo, poniendo picas por doquier y conquistando cuantos territorios se cruzaron en mi camino. Y digo más: el Oscar al

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Mejor Don de un Negro con Suerte se lo lleva de calle el don de mi blancura. Así es: soy casi blanco, ¡oh bendición! Caray, eso sí que me convierte en un negro afortunado. Es cierto que, en mi infancia, el detector de niños de color extraño pitaba a mi paso. Pero, con los años, la piel se aclaró (mientras algunas ideas se oscurecían), y ahora compito casi en igualdad de condiciones con otros aspirantes a empleado, inquilino o hipotecado. Tal vez no sea el Yerno Perfecto, pero ya nadie se atreve a negar que soy un Yerno Posible. Soy, en resumen, un decoroso y amable fruto del mestizaje, presentable en sociedad —ópera, boda o simposio— sin menoscabo para nadie, aquí un mulato, aquí unos amigos. Más allá del exotismo de un señor negro y una señora blanca —brava mi madre, bravo mi padre— cogidos de la mano por las calles de la España franquista; más allá de las anécdotas en la línea de Adivina quién viene a cenar esta noche; la historia de mis orígenes, pensé, sería la convencional: chico y chica se enamoran, tienen hijos y heme aquí. Y cualquier evento anterior al primer encuentro de mis padres es, en cierto modo, irrelevante. Así de simple. Pero no. No es tan simple. Mucho antes de que dicho encuentro tuviera lugar, sucedieron cosas horribles que moldearon de un modo muy extraño la relación entre esos dos jóvenes que iban a traerme al mundo. Hace unos días supe que mi madre sufrió abusos continuados durante su infancia. El abusador vivía bajo el mismo techo. Era su abuelo, un hombre taciturno de rostro macilento, nariz ganchuda, labios estrechos, y una piel de fantasmagórica palidez. Mi padre fue el primer hombre con el que mi madre salió. El primero que no le recordaba al monstruo. Mi padre —negro elegantón y dicharachero, de rostro risueño, nariz chata, labios carnosos y piel achocolatada— se convirtió en mi padre, en parte, porque un cerdo lechoso abusó de su propia nieta durante años. Estos días mi mente anda como cortocircuitada. No sabe qué hacer de mi negritud. Ni de mi blancura. Ni de mi buena estrella.


> 2nu2

PANCHO LASSO

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“el sAlto”. BriAn W. perkins lluesmA

2 s/t. José Antonio Hdez. BArrios

3 “CAmino Al Arte”. dilAn G. ospinA ÁnGel

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FOTO: FRANCIS PÉREZ www.francisperez.es TEXTO: MARIO M. RELAÑO http://hisaetuvalu.wix.com/mariomrelano

CALEUCHE Apareció en aquella atípica travesía por los mares del sur de Chile. Nunca antes había oído hablar de él y no fue hasta que llegué a destino cuando los lugareños de aquel pueblito de mar de las islas Chiloé me contaron las historias de tantos y tantos marineros que ya se lo habían encontrado. Unos me decían que eran leyendas. A otros se les quedaba la cara blanca si les preguntaba. Era un mar en calma el de aquella noche. Apenas se oía el ligero roce de nuestro barco con el mar cuando entre la neblina se vislumbró lo que parecía un buque en la lejanía. A su alrededor, un tenue halo de luz amarilla y una maravillosa música como si proviniera de cubierta y la tripulación estuviera en una fiesta. Cuanto más nos acercábamos al buque vecino, más daba la impresión de que estaba parado y vacío. Incluso abandonado. Sus velas parecían jirones de tan rasgadas que estaban y al casco le faltaba una buena mano de pintura. A pesar de la música, no se intuía movimiento en cubierta. Apenas un parpadeo después, el barco había desaparecido de mi vista. Por el contrario, en su lugar, un madero flotaba y era rodeado por decenas de delfines que saltaban juntos. Yo era el único que estaba en cubierta aquella noche y nadie pudo contemplar aquel barco. Yo solo fui testigo de la aparición y desaparición de aquella extraña nave. Pero al momento, un revuelo en los camarotes me indicaba que algo ocurría. Y vaya si ocurría. Dos hombres habían muerto sin causas aparentes, me contaron. El día amaneció tal cual se fue la noche, rodeado de misterio y silencio. Nuestro barco continuó la travesía con el mismo mar en calma pero con el silencio acongojado de todos nosotros. Sólo yo intuía que esas muertes tenían relación con el barco que desapareció. O así al menos lo creía. Fue ya en tierra, días después del arribo, cuando al fin un isleño me narró las historias que se escuchaban en la isla. Para unos mito, para otros realidad, el Caleuche, contaban, era un barco fantasma que aparecía entre la niebla. Con o sin tripulación, decían que morías si lo mirabas fijamente. También que era el

© I love the sea by Francis Pérez

salvador de náufragos pero que estos se convertían en marinos del Caleuche de por vida. El barco desaparecía a su antojo y podrían pasar siglos sin que nadie de él supiera. Tiempo pasado dudé de lo que aquella noche vi. Es tan irreal la historia que quizás sea todo una leyenda. Pero tengo la certeza de que en aquel momento yo no dormía. Y dos hombres murieron al mismo tiempo, a pesar de que se certificó su muerte como natural.

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> Desde el rincón

ILUSTRACIÓN: IFRAbE www.ifrabeilustracion.com TEXTO: M. J. TAbAR www.juntaletras.es

El Callejón del Aguaresío La joya arquitectónica del Arrecife costero Los ojos de los marineros son como la mar. Unos días son balsa de aceite. Otras, ciclón. A veces se anegan humanamente con pleamares que desbordan sus diques de contención. Aquí, en el barrio la Puntilla, se ven miradas así. La mayoría peinan canas y conocen el roncar de los vientos tan bien como el nombre de sus hermanas o el de los avíos de pesca. Luis Hernández Fuentes, El Aguaresío, fue uno de ellos. Uno muy querido por sus vecinos. El callejón donde discurrieron sus 89 años de vida es hoy la joya del casco histórico de Arrecife. En realidad, es casi el único testimonio de cómo se ordenaba la vida marina en esta ciudad hecha de arrecifes y de islotes quebrados. Puede que constituya el casco viejo más pequeño del mundo. Antes era una prolongación de la calle San Juan y, más que cualquier otra cosa, era “el rinconcito de Luis y Ana” y luego de sus diez hijos. 18

El colegio de Luis fue el mar. Faenaba sólo desde los once años y toda su vida laboral la pasó a bordo de un barco. También sus ratos libres, claro, porque el mar, además de escuela y sustento, también era su recreo y pasión. Encontrarse con este callejón sin conocer su existencia es ya casi imposible, porque ha sido encumbrado como sitio encantador de visita obligada. Por fortuna el callejón del Aguaresío sigue siendo un laberinto recoleto por el que la gente transita generalmente con admiración, respeto y la cámara del teléfono móvil encendida. Es la forma más hermosa de entrar y salir del Charco, el pulmón marino de la ciudad. Si la copa del laurel creció dando sombra, oxígeno y atemperando los días fue por el cuidado constante de las familias que habitan el callejón. Si hay cactus que echan flor (la maravillosa y brevísima dama de noche) es porque reciben también sus mimos. Si la tinaja persiste es por lo mismo. El Aguaresío es más que una joya arquitectónica del Arrecife costero. Es un microcosmos pacificador que nos recuerda insistentemente que otras calles son posibles.


> foto sub

JOAquÍN GuTIÉRREZ www.flickr.com/photos/fotografiasubmarina

“Hippolyte inermis” pertenece a la familia de los crustáceos. Gamba de hasta 30 mm de longitud, Color variable, siendo el más común verde intenso. Vive asociada a fanerógamas y algas, en los que pasa desapercibido gracias a su coloración.


> salitre

Texto e ilustración: atchen pounapal

“Canelo” Un enorme muro de tierra marciana apareció de repente una buena mañana, suspendido a pocos metros del horizonte. Abarcaba todo el paisaje rodeando la isla por completo. Atrapados en el interior de una fortaleza en la que todo era canelo hasta donde alcanzaba la vista; primero era una masa sólida y compacta, se podía ver perfectamente su contorno de una geometría impecable rematadito todo parejo con almenas interminables, escaleras con arcos y algunos torreones. Por la noche la descomunal pared, aunque no se veía, se intuía por cientos de diminutas llamas de las antorchas que salpicaban toda la superficie de la temible arquitectura. Pero días más tarde, como si empezara a descomponerse fueron cayendo las estructuras y comenzaron a formarse pequeñas cascadas de polvo bajando por las paredes, enterregando las casas encaladas, pencas, camellos, las enaguas tendidas, los baldes de los aljibes, perros satos... Como una conquista del color, un triunfo canelo, quedó absolutamente todo matizado por una fina película de tierra anaranjada. Pasaron varios días hasta que se fue asentando, y aunque ya no estaba el muro en el horizonte, seguíamos sin ver apenas el mar porque ahora el muro estaba en todas partes flotando en el aire. Las calles desiertas poco a poco se fueron llenando de gente que ya se había resignado a esa nueva situación y ocultos con pañuelos, sombreras y cachorros acudían a sus obligaciones sacudiéndose desganados, dándose manotazos a las carteras, sacudiendo al aire las cachuchas sin esperar que nada remediara el extraño acontecimiento. Se sucedieron unos pequeños remolinos de tierra en la plaza que pararon de golpe y cambió el ya instaurado olor a macetón viejo volviéndose fresco, húmedo y salino, un recuerdo marino muy lejano. Salió el gentío y se les llenaron la ropa de topos, primero repicaron unas gotas tímidas, pero gordas como uvas moscatel, entonces un gran estruendo dejó paso a un chaparrón violento que tumbó todo el terreguerío al suelo... lejos de llenarse las calles de fango, toda esa tierra se fue juntando en esferas no más grandes que un boliche de madera, miles, millones... por todo el suelo. Al mirarlos de cerca nos fijamos que eran algo parecido a unas nalgas y de golpe se pusieron todos de pie, eran personitas canelas, pequeños individuos gorditos y cachetúos la mitad con

Calima: Acrílico sobre lienzo 22cm x 16cm

“Por la noche la descomunal pared, aunque no se veía, se intuía por cientos de diminutas llamas de las antorchas que salpicaban toda la superficie de la temible arquitectura.” bombines y la otra con ridículos prismáticos o inservibles paraguas. Comenzaron a hablar entre ellos caminando muy apresurados en medio de una gran escandalera; se subían a las mesas, trepaban por el borde de los toldos, se dejaban caer de los caños sobre uno y se colaban en los bolsillos y en las alacenas, rompían las plantas y se reían muy alto. Destacar también que todo cuanto hablaban eran ordinarieces llenas de palabrotas, la isla se convirtió en un lugar ruidoso y terrible. Ahora solo queda resignarse a esta convivencia forzosa y esperar a que pase pronto la calima.

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> la orilla

FOTOGRAFÍA: JuAN PEDRO CAMEJO @camerojuampi

Agradecimiento a evelia, Carla y toña


> la orilla

TExTO: MyRIAM ybOT

H

oy la mar estaba brava y al cruzar la ensenada del de ayer, tras horas de cargar con el hacho para que los Río la barca quiso virarse, pero, bendito sea Dios, hombres se hicieran con la provisión de carnada. Pero de escapamos locas con unas salpicaduras y la pesca poco vale quejarse, así que me concentro en los talones intacta. Se dice que cuando la mañana empieza a malas, la desnudos y agrietados de Fefa y en dónde pone los pies cosa solo puede mejorar, así que decidimos confiar en un para así evitar tropiezos o resbaladuras. Las alpargatas le buen ascenso hasta Haría y en una venta provechosa. cuelgan del cinto como campanas, bamboleándose a Al llegar al Embarcadero, como hago siemcada paso. pre, como hacían ya madre y abuela antes Al rato de esforzada subida parece que me “Dejamos atrás que yo, me concentro en sentir la arena espabilo con el olor a pescado asoleado las salinas y junto caliente bajo las plantas de mis pies y entre mezclado con el intenso aroma que desal resto de mujelos dedos, en agradecimiento a una travesía prende la tierra prensada por cientos de más que toca a su fin de forma venturosa. pisadas como las nuestras, cada día de res iniciamos el Tengo demasiadas historias oídas desde niña cada semana de cada mes, en cada subida ascenso por el sobre naufragios y sobre ese mar que se lleva y en cada bajada. Los chirridos de guinchos al fondo a quien se atreve a desafiarle. Y yo y gaviotas, el frufrú de las faldas batidas al pedregoso senquiero llegar a vieja. Estoy juntando muecaminar y nuestra respiración agitada se dero, entre tabaibles, telas y otros avíos para vestir mi casa tejen con la quietud de la mañana. bas, cerrajones y cuando encuentre marido y gracias a eso Tras media hora a buen ritmo, las mujerovenzo al miedo y cruzo cada día desde La nas que abren la marcha hacen un alto y siemprevivas.” Graciosa a Lanzarote. sacan de las talegas buches con agua fresca Aunque el sol no está ni asomado, el calor ya aprieta bajo y gofio amasado, que comemos sin respirar. Espero que el Risco, que diríase que ensancha y estira el lomo como luego tengamos verduras para el almuerzo, un potaje gusun gato que se despereza. ¿Será posible que su cumbre toso con costilla, piña, papas y garbanzas. parezca más lejana en cada arribada? Mi amiga Encarna Encarna me alcanza resoplando, con la cara redonda ríe y me dice que siempre estoy imaginando y bobiando y encendida por el esfuerzo. Se seca con el mandil el sudor que así nunca nadie me va a querer. y el polvo que le han pegado los cabellos a la frente y Le arrojo un puño de arena y ella responde con un callao reclama su parte de alimento a puro grito. Ella no sueña negro, liso y brillante, de esos que cubren el borde de la con irse, ella se ve así toda la vida, cargando la pesca, marea y que de inmediato me hace pensar en una joya de remendando redes, alegando con las vecinas y cuidando gran señora. Busco entre los jallos de la orilla algo para de los críos que Dios le mande. lanzar pero las mayores ponen orden y nos piden que Cuando todas recuperamos el resuello, volvemos a la paremos quietas, que hay que repartir el pescado y la sal vereda bajo el sol que nos estruja ya con su abrazo incleque cambiaremos por verduras, gofio y grano, y con suermente. Hoy no hay mercado, así que tocaremos las puerte, por algún tejido bonito. tas de las casas hasta acabar con el pescado. Si no sale Como la faena fue buena, hoy las cestas pesarán sobre la todo, bajaremos con el resto y lo devolveremos a la cabeza. Viejas, briotas, sargos y chopas que todavía saltan marea. A la noche, desandado el camino, encenderemos sobre sus panzas brillantes. Si conozco a un hombre honralas tegalas para advertir a los hombres de nuestro regreso do y me caso, no volveré nunca a estos trajines y en cuanto y ellos remarán de vuelta a recogernos. podamos, buscaremos acomodo en Arrecife, donde dicen Ya se ve la cima del Risco, el final de la subida que nos ha que hay tiendas, carruajes y bailes. Mientras, ayudo a mi llevado una hora larga. Siento el reguero húmedo que familia como hicieron madre y abuela, como harán mi hija corre desde la nuca por la espalda, el cuello en tensión y y mi nieta si hace falta, porque es ley de vida. quemazón en los muslos. Aprieto el paso y sin poderlo Mi cuñada Fefa, la de Andrés, y yo, distribuimos en dos parevitar, me vuelve al caletre un futuro distinto, de pies caltes la captura y nos ayudamos a alzar la carga, bien aposenzados, misa de domingo y jabón con olor a lavanda. tada sobre las sombreras. Dejamos atrás las salinas y junto al resto de mujeres iniciamos el ascenso por el pedregoso senEn memoria de Leandro Perdomo y Ángel Guerra y agradero, entre tabaibas, cerrajones y siemprevivas. decida a Félix Hormiga, por sus relatos inspiradores, por Pese a ser nacida y criada en La Graciosa y más a menusu bellísima habla literaria y porque sus escritos conserdo mecida por la mar que por los brazos de madre, el varán para siempre la memoria de la digna lucha del puereboso me ha dejado mal cuerpo. Además vengo cansada blo lanzaroteño en su desafío heroico a la miseria.

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> mi isla

LuIS MIGuEL COLOMA http://islaflipica.blogspot.com

ME LLAMO ADIÓS Autor: Moisés Gutiérrez · www.moisesgutierrez.com

Nací en plena bajamar, al amanecer. En una playa salvaje. En un cuerpo de mujer joven esta vez. Bello. Desconocido. El latido de mi corazón es el rugido de las olas. El viento me abraza y acaricia mi piel. No hay nadie. Nunca hubo nadie. Camino sobre el espejo enorme que descubre la marea y no genero reflejo alguno sobre la fina película efímera y salada. Pero una estela de huellas clavadas en la arena delata mi supuesta corporeidad. Me recuesto y me fundo con el reflejo del cielo. Soy azul y soy canela. Poco a poco en mis sueños me vuelvo playa. Las sombras de las nubes y el color de la luz me susurran el paso de las horas pero no puedo despertar. Mi inconsciente me retiene en una densa burbuja sin tiempo. El día transcurre despacio porque esta playa está formada por la arena fugitiva de cien mil millones de relojes. El sol cabalga en su unicornio negro sobre la línea del horizonte mientras la nada absoluta danza con movimientos espasmódicos. Arrítmicos. Desacompasados. La luz desprende aroma de manzanilla y las olas despliegan sobre mí un manto tibio. La quietud me silba una nana y poco a poco desaparezco. Tenue. Con la humildad de un charco ante el océano. Soy sal que vuela. El viento de la noche me arrancó de los brazos blancos de una ola. Sopla indómito y mi espíritu encuentra cobijo en su cólera. Busco sin descanso el molde que habité. Como una gaviota hambrienta, escudriño cada palmo de arena. Entre las dunas. Sobre el musgo despeinado y casi fluorescente de las rocas. En las copas achaparradas de los pinos, blanquecinas de salitre. En la entidad líquida del mar y en el sabor húmedo del aire. Una llama se atreve a desafiar a la oscuridad. Observo las siluetas danzantes, imprecisas, trémulas que la forman. Es pequeña. Tímida. La abrazo en la oquedad de mis manos y, protegida, se crece. Apunta al cielo. Roba

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mi aliento para devorar vida y muerte a sus pies. Miro en sus ojos ebrios de rencor y odio. Es una fiera insaciable. En su fuego ardió lo peor de mí. Ya sólo queda un manto negro y olor a tierra quemada. Siento paz. Mucha paz. Al amanecer, con la bajamar, la calma aparecerá de nuevo en la orilla. Escrita con letra de niño en una hoja amarillenta de cuaderno escolar. Dentro de una lejana y remota botella. El viento será de nuevo brisa y yo volveré a surgir del espejo. El sol cristalizará la sal de mis labios y el mar me susurrará al oído aquella melodía. Caminaré entre las gaviotas mostrando sólo las huellas de mis pasos y buscaré una vez más mi yo corpóreo. Como ayer. Como siempre.


> captura

ANA CARRASCO

Ningún viaje es definitivo Lanzarote tuvo la suerte de que en ella naciera César Manrique y Pepín Ramírez, más tarde tuvo la suerte de contar con Fernando Prats y de acoger a José Saramago. No sería justa si no escribiera que también tuvo la suerte de acoger a Jesús Soto y de ver nacer y hacer a todos aquellos trabajadores públicos que hicieron posible los Centros de Arte, Cultura y Turismo. Todos amaban la isla, deseaban lo mejor para ella, y la defendieron proclamando la necesidad de contener su crecimiento turístico. El 8 de marzo de 1998 tuvo lugar un gran evento en la Sociedad Democracia de Arrecife, un debate abierto al público sobre la moratoria turística. En la abarrotada sala,

entre el público, se encontraba Saramago que alzó la mano para pedir el micrófono y decir: “El turismo de calidad es el turismo respetuoso que va a un lugar que se respeta a sí mismo”. Las personas de la foto no han nacido en la isla, son turistas anónimos que ante la basura, arrojada desde los coches por personas que no se respetan, la recogen. Ellos representan el turismo de calidad. Saramago escribió “La felicidad, sépalo el lector, tiene muchos rostros. Viajar es probablemente uno de ellos. Entregue sus flores a quien sepa cuidar de ellas y empiece. O reempiece. Ningún viaje es definitivo.”


> artículo

10ª bIENAL ARTE LANZAROTE

LANZAROTE PLANETARIO La 10ª edición del Encuentro Bienal ArteLanzarote, bajo el título “Humano—no humano. Más allá de la antropización del paisaje”, organizada por el MIAC, dependiente de los CACT, pone en marcha el proyecto Lanzarote planetario, comisariado por Andrés Jaque / Office for Political Innovation, interviniendo en la Casa de la Cultura Agustín de la Hoz y los Jameos del Agua. Lanzarote planetario se compone de una instalacion audiovisual que se produce simultáneamente en el Auditorio Jameos del Agua y en el acceso a la Casa de la Cultura Agustín de la Hoz que permita colectivamente sentir, discutir e imaginar el planeta. Esta intervencion conforma un espacio inmersivo y un soporte de contenido con el fin de que se expanda la sensibilidad de los visitantes y que puedan percibir las distintas dinámicas ambientales que tienen lugar a una escala planetaria. Ambos espacios mostrarán visualizaciones en tiempo real de data recogidas por sensores remotos alrededor del mundo y decodificadas en plataformas web de libre acceso, revelando dinámicas a escala planetaria, desde El mapa del viento de la tierra, Lluvia de meteoritos o Radar de vuelos, plataforma ésta última que muestra información sobre el tráfico aéreo alrededor del mundo, incluyendo la posición del avión, altitud, rumbo, velocidad, etc. En la Casa de la Cultura se proyecta el vídeo de la artista neoyorkina Joan Jonas Double lunar dogs (1984), quien expone actualmente en el Museo Thyssen con una muestra que aborda el papel que el océano ha desempeñado en las culturas a lo largo de la historia. El vídeo de 1984 es una historia basada en el libro “Universal” de Robert Heinlein. Jonas, nos muestra en esta pieza un futuro apocalíptico en el que unos pasajeros, antiguos habitantes de un planeta Tierra destruido, viajan dentro de una nave

espacial sin rumbo e intentan recuperar su memoria colectiva a través de imágenes. Además, aquí se incorporan una serie de convocatorias en las que se exhiben obras en formato vídeo —largometrajes, cortometrajes, y documentales— que abordarán temáticas relacionadas con nuestra interacción y convivencia dentro de la crisis climática y medioambiental. Entre ellas El agosto más caluroso; Antropoceno: la época del ser humano o Comiéndose la Isla de Pascua, una aproximación al dilema de los habitantes de la Isla de Pascua que arriesgan perderlo todo debido a los efectos del turismo globalizado. El filme sigue a cuatro isleños que trabajan para enfrentar las consecuencias del acelerado desarrollo de la isla. En Jameos del Agua se desarrollarán la performance de la artista María Jerez, una acción que pondrá en relación a los distintos agentes humanos y no humanos que interactúan alrededor de la instalación, y por otro lado la sesión sonora de Jorge López Conde, arquitecto y artista multidisciplinar. Al cierre del proyecto, el 3 de abril, tendrá lugar una mesa redonda con la participación de científicos y activistas ambientales con el fin de establecer diferentes diálogos y reflexionar sobre las interacciones humanos—no humanos, la problemática ambiental y la dimensión planetaria de Lanzarote.

12 de marzo de 2020 – 3 de abril de 2020 Casa de la Cultura Agustín de la Hoz Jameos del Agua 10 Encuentro Bienal ArteLanzarote 27


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> almacenado Pepe Vera

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Hasta el 25 de abril de 2020 puede disfrutarse en la sala Cubo del CIC El Almacén el trabajo de este artista realizado entre Madrid y Lanzarote.

¿Cómo se trabaja entre Madrid y Lanzarote? Básicamente las piezas de esta exposición han sido creadas en Madrid, salvo algunas que han sido terminadas en la isla. Para mí es muy importante y determinante el espacio en el que trabajo, puesto que me influye mucho a la hora de configurar cada una de las obras. En este sentido, y sin que esto se malinterprete, en Madrid me siento libre, desprejuiciado y con ganas de experimentar, mientras que cuando trabajo en Lanzarote siento el peso de una tradición histórica, territorial, social y cultural que me condiciona y me lleva a transitar por otros caminos. ¿Cómo te defines como artista? Mi vinculación académica y docente ligada a la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense, así como mi trayectoria como artista plástico, me ha llevado a identificarme como un escultor, que es el ámbito en el que hasta ahora mejor me desenvuelvo creativa e intelectualmente hablando. Y prueba de ello es mi trabajo, en el que siempre combino procesos de creación tradicionales como el modelado con arcilla o el vaciado con escayola, con recursos, materiales y herramientas más novedosas como los productos sintéticos, las colas, los pigmentos o la impresión en 3D, entre otros. Lo viejo y lo nuevo. Para mí la escultura va ligada siempre a procesos de exploración plástica y de pensamiento. En este proyecto utilizo diferentes escalas y técnicas

artísticas que me permiten investigar y abordar conceptos como la yuxtaposición, la simbiosis, la integración, la combinación, la convivencia o la diversidad, entre otros. ¿Por eso esta exposición se denomina “Sincretismo”? Este proyecto se nutre de la interacción y la asimilación de elementos interculturales diversos que conviven y coexisten en nuestro entorno. Encontramos desde elementos tradicionales como el camello o la lava volcánica, hasta objetos del desguace social de nuestra cotidianidad como unas zapatillas deportivas, un vaso, muñecos o piezas de fruta, pasando por formas antropológicas como huesos, cráneos o esculturas clásicas. El resultado es un imaginario plástico nacido de la compleja suma sincrética de relaciones y contextos humanos en los que vivimos y que nos permite configurar un nuevo constructo cultural vinculado al legado territorial, a la memoria histórica y a la influencia de testimonios procedentes de diferentes individuos, así como de lugares y tiempos distintos. Se trata, en definitiva, de una revisión de los fundamentos estructurales de nuestra civilización fundamentada desde el sincretismo cultural y que nos permite poner en crisis los estereotipos fisonómicos que han definido siempre al individuo, así como los estándares de raza y color que han hegemonizado la identidad dentro de las sociedades occidentales.

Entrevista: Pepe Betancort / Área de Cultura del Cabildo de Lanzarote. Fotografía: Carlos Reyes

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Pedro Lezcano Jaén

Amparo Perdomo

Cristina Déniz

Paco Arana

Elia Verona

Liuba Nosoba

Nela Ochoa

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ESTA SECCIÓN ES POSIbLE GRACIAS AL PATROCINIO DE:

La sección “MARTE, mar y arte” ofrece un espacio de diálogo para artistas canarios o residentes en Canarias, cuyas obras estén inspiradas en el mar. Aquí tienen cabida las diferentes disciplinas artísticas que habitan en las islas.


NELA OCHOA

“EXPONJA” ESPONJAS

DE BRILLO/ESTROPAJO, LACA EN SPRAY Y ALAMBRE.

La especie humana no solo está destruyendo el planeta, sino alterando con su incesante intervención, todo lo viviente hasta niveles moleculares. Exponja, basada en un gen de Caminus Vulcani (esponja volcán), en peligro de extinción en Canarias, apunta hacia esa frágil condición para dejar una huella de lo que ya no será.

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PEDRO LEZCANO JAÉN

“SIZIGIA, 2018” TÉCNICAS

MIXTAS

(SIN

SAL) SOBRE LIENZO,

140X222

cm

Las fuerzas gravitacionales. Tan serias, misteriosas, indiscutibles las fuerzas gravitacionales. La marea se despeina cuando el sol mira a la luna y la luna al mar: tres en raya. Syzygos. Sí, la marea se despeina, las azules, pero también las rojas. Las mareas oceánicas y las mareas biológicas. Ahora huele a mar, el suelo resbala. Las plumas están húmedas, ásperas. El yodo. Un respirador de caramelo. El arrullo de las piedras de mar.

Pedro Lezcano Jaén.

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AMPARO PERDOMO

Me gustaría un niño negro o amarillo o blanco o azul o lila Me gustaría un niño nube y sol y luz y noche Un niño lluvia para leerle canciones Inventarlas, pescarlas, soñarlas, Un niño juego, vuelo, risa Me gustaría una niña negra o amarilla o blanca o azul o lila Me gustaría una niña nube y sol y luz y noche Una niña lluvia para leerle canciones Inventarlas, pescarlas, soñarlas, Poe mas en los charcos de cabozos en cielos de agua Nubes blancas entre piedras, rayo verde, peje verde veloz Y la mañana en las manos, Y en manos de la mañana, vuela, revolotean descalzos cristales blandos de luz Verano Me gustaría una niña nube, una niña sol, una niña luz, una niña noche La casa es un barco que atraca en mañanas, orillas, dársenas nuevas que atraca en tu risa.

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JOSE LUIS FERNÁNDEZ


CRISTINA DÉNIZ

Criaturas transparentes y luminosas — rojas, negras y sin color — del mar desecado. De la tierra calcinada animales inmediatos de fuego extinguido, exangües y de piel cuarteada. Astas, aristas para atravesar la oscuridad. Mandíbulas que muerden con fruición la bruma que habita el lado oculto. Fúnebre altar, oblación justa ofrecida para trasvolar el umbral de la incógnita.

Ajuar. Eduvigis Hernández

“PENSAMIENTO, 2019” TÉCNICAS

MIXTAS

34X27,5

cm

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PACO ARANA

“PESCADO AZUL I”

o, 20X24X18

TÉCNICAS: PLANCHA

DE ALUMINIO OFFSET, COLA TÉRMICA Y LACA

cm

AZUL.

El cielo es azul El mar es azul El pescado es azul

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ELIA VERONA

“DE LO VISIBLE Y LO INVISIBLE” MURAL 150 X 100 cm GRABADO. COLLAGRAPH

SOBRE METACRILATO Y XILOGRAFÍA

“De lo visible y lo invisible” investiga los límites de lo tangible y lo intangible, de lo real y lo imaginario. Es una reflexión acerca de esas fuerzas: ideas, emociones o sentimientos que no podemos ver y sin embargo rigen nuestras acciones en ese mundo que llamamos “real”. 37


LIUBA NOSOBA

“san cristóbal” TÉCNICAS

PLANCHA DE ALUMINIO OFFSET Y COLA TÉRMICA

Esta obra, pintada poco después de llegar a la isla de Gran Canaria, fue inspirada por el barrio de San Cristóbal, un lugar con increíble carisma, historia, poesía y decadencia, un sitio fuera del tiempo y el espacio. Por un lado las olas del Atlántico que rompen en las puertas de las casas y por otro lado una gran autopista; desde el primer día que lo vi me inspiró belleza, por las cosas que puede esconder. En mi cuadro queria iluminar este lado oculto, esta belleza de sutil peligro de San Cristóbal.

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Profile for fernando barbarin

Revista NU2 Nº56  

revista cultural

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