Page 17

Además, en esta etapa del desarrollo motor se producen también cambios físicos importantes. Se fortalece la musculatura del cuello, hombros, brazos, espalda, cadera, piernas… Mejora la estructura ósea y el tono muscular general, que junto a lo anterior, prepara al niño para una correcta deambulación y control postural. Sólo si el niño pasa por todas las fases del suelo en estos primeros doce meses, logrando activar y luego inhibir los reflejos primitivos, podrá contar con los requisitos previos para todo lo que ha de lograr después del primer año de vida. Los reflejos posturales avanzados que surgen de esta maduración neurológica, tienen la función de “cablear” mecanismos cerebrales más sofisticados, indispensables para el aprendizaje escolar. Según estudios realizados, queda demostrado que el niño comienza a desarrollar su percepción visual de la profundidad cuando gatea. Las funciones visuales más complejas se desarrollan a la par que el desarrollo motor en el niño. “El arrastre y el gateo son patrones de movimiento esenciales para el desarrollo sensorial y motor del niño. Diversos sistemas como el vestibular, el propioceptivo y el visual se conectan por primera vez cuando el bebé se arrastra o comienza a gatear. Sin pasar por estos estadios del desarrollo,

los niños se ponen de pie con escaso equilibrio, una pobre comprensión de las relaciones espaciales así como de la percepción de profundidad”- María J. López Juez

Salud

Los niños que gatean adquieren información y experiencias directas sobre lo relacionado con el espacio y el tiempo, con la profundidad, las distancias, la velocidad… Esto favorecerá muchos aspectos de su aprendizaje futuro en todas las áreas.

Mientras dura la fase del gateo, el niño aprenderá a calcular distancias en el espacio y se acostumbrará a observar objetos a una distancia de unos 30 cm., que será precisamente la distancia de enfoque que utilizará más tarde para sus labores de lectoescritura. Y mientras gatea, el niño cambiará a menudo su enfoque acomodando su visión de cercana a lejana, una habilidad que necesitará en un futuro en clase (cuaderno-pizarra). También, mientras gatea, mira sus manos siguiendo sus movimientos mientras avanzan. Así, los ojos aprenden a cruzar la línea media corporal (esa línea imaginaria que divide el lado derecho del izquierdo del cuerpo, cuando el niño es capaz de cruzarla supone un grado importante de maduración), moviéndose y enfocando de un lado al otro, un paso importante en la coordinación óculo-manual. “Además de mirar hacia delante, los bebés también aprenden la coordinación ojo-mano gracias a los movimientos de las manos. Algunas veces, los ojos enfocan de una mano a otra, utilizando las manos como si fueran un estímulo móvil. Más tarde esta capacidad será esencial para poder leer sin perder las palabras en la línea media y visualmente seguir la mano que escribe” - Sally Goddard

Revista Nana •

17

Revista Nana #06 Septiembre-Octubre 2015  

¿Estoy de parto? Fase previa o 'Pródromos del parto'. Del gesto a la palabra. Grupos de apoyo a la lactancia materna. La importancia del gat...

Advertisement