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Cuando los pliegues de la sangre son espadas o transparentes gaviotas, los años son un maleficio de ásperos desengaños o arrebatadas profecías.

Pero esa juventud termina en las sucias charcas, en el hedor de un salario para pagar la cal entre las tumbas y hay delirios de barro y puñados de flores bajo la lengua de adorables víboras.

Cuando vigilan los feroces jinetes de las luciérnagas y las lechuzas escarban la tierra con cuchillos el sabor del carbón entra en la boca del centinela o del suicida con el perfume de un polvo sagrado.

Y hay un ángel que escribe a oscuras como sicario de azules serpientes, corroyendo los recodos sutiles de la vida, atrapado en el cultivo más huérfano de todos los silencios.

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BAテ前 lentamente se desnuda entra en las aguas infames se mece sobre las olas y sus carnes brotan rosas oscuras que contrastan con la palidez de la noche


El Hombre en Blanco y Negro El Hombre en Blanco y Negro

Hacía tiempo que el extraño fenómeno le ocurría, tanto él mismo como toda la ropa que se ponía aparecía ante sus ojos en blanco y negro. Solo en la penumbra del cine se sentía a gusto, su falta de color formaba parte de aquel mundo; pasaba las tardes de domingo sumergido en la oscuridad, dejando pasar las sesiones una tras otra, viendo películas antiguas, soñando con formar parte de aquellos films en los que todo el mundo era gris, como él y no parecía importarles. Quería codearse con Humphrey en Casablanca, cabalgar con Errol Flynn junto a la brigada ligera, con la vista puesta en las montañas enormes, inexpugnables y grises, contra un cielo casi blanco que a medida que los caballos aumentaban la cadencia de su paso en el ataque suicida se cubría de negros nubarrones tormentosos. Después del cine salía de allí y aunque la gente fingiera no verle nada extraño, podía apreciar en el reflejo del vidrio, cuando se paraba delante de un escaparate, que los paseantes torcían la cabeza y esbozaban una media sonrisa de sorpresa mientras comentaban sobre su aspecto. Apretaba el paso entre los coches hasta que llegaba al suyo, allí en aquella pequeña cueva de color negro, volvía de nuevo a sentirse a salvo. No recordaba exactamente cuando empezaron los síntomas. Sus colores naturales simplemente empezaron a virar hacia los dos extremos del espectro. Fue poco a

poco, primero el ombligo y la zona de alrededor. Normalmente se mira poco por ahí, así que cuando lo descubrió, el proceso se había completado. El médico de cabecera le mandó unos análisis y el dermatólogo una pomada. Se acordaba bien, por aquel entonces fue cuando lo dejó Gimena y esto le sumió en un estado en el que lo del ombligo pasó a un segundo plano. Tenía treinta años. Tras este primer episodio fue su ropa la que poco a poco cambió, su trabajo cada vez le importaba menos y los amigos se alejaban sin mirar atrás. Si compraba un luminoso jersey verde manzana, a los tres días se convertía en gris ceniza, si era una chaqueta marrón de pata de gallo se tornaba casi negra a la semana. El resto del cuerpo cambió poco a poco, según cumplía años y la vida avanzaba sin pedirle permiso. Cumplió los cuarenta la semana pasada, decidió celebrarlo yendo al cine, pero esta vez entró a ver una en color. Se había despedido del trabajo y había comprado una gran mochila roja, llenándola con lo poco que consideró imprescindible, de momento seguía conservando su color original. Al acabar la sesión, la cogería y saldría a buscar el primer autobús que abandonase la estación de la ciudad, daba igual donde fuese, con tal de que le llevase hasta un horizonte en el que el color lo inundase todo, dejando, por fin, libres sus pies.

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Juntos fue cuando nada nos faltó. Todo lo vivido era el mejor de los sueños. Eran todos rojos nuestros atardeceres y no por ello debía ser sangre. Era voraz fuego brotando desde el lugar donde el amor florece con la fuerza y con la furia de dos amantes que se juraron pagar con vida cualquier precio que la conciencia imponga por pena si el pecado vil de enterrar hondo el oxidado puñal de la infidelidad se hiciera presente. Te pido por favor que ya no me esperes como antes era. Todo termina porque dejé que muriera. Fue mi elección. Espero que con esto aprendas a no dejar que quien amas encuentre en otros corazones lo que el tuyo se negó a dar.

Ni positivo ni negativo. No quedan ruinas por lamentar, ni tampoco futuros de luz por recorrer. Quizás sea lo que precede al ocaso. Llanos arenosos se dibujan vastos en mi alma gris, que con silencio, espera que nada vuelva a ocurrir. Ni será infinito ni fue limitado. Aquel recuerdo, deja que te diga, se ha quebrado y se ha disuelto. Nada acongoja, nada esperanza, solo nada queda de los absolutos. Hasta un nunca vence siempres. Mereces el don de mis olvidos, no quiero quedar con nada anterior. Solo deseo cerrar este círculo sin sentir el dolor de un enésimo comienzo, simplemente desde cero.


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EL POEMA CRÍTICO Frente a la embarazada voz envanecida las voces en lo sustancial

MAPA DE LOS ADIOSES 3

sin alharacas Lanza la última piedra contra ti; MUSI

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la poética o la celebración constructiva de la poesía trascendiendo el lenguaje y su compromiso la geométrica escritura planteando claves para una conmemoración visionaria, identificable con una poesía de afirmación ángulos disidentes del conocimiento creativo sean también simientes refractarias de una misma afinidad

el camino te recibirá. Suena lejano un canto de sirena y tú no eres marino ni quieres saber del mar, ni conocerlo quieres. Lanza la última piedra contra ti. Tú no te escondes La onda del índice y el pulgar tienta con el adiós final;

abajo códigos nocivos, negaciones, para una aproximación a las lúdicas cataratas

desechas el drama; aprecias los trenes que se van.

de alternativas Lanza la última piedra contra ti; fuera, alevosos, raquíticos cainismos poniendo trabas para el proceso de una identidad al poema crítico,

deja atrás conversaciones con el aire todo lo dicho aborta ahora; congelados el desencanto y la ruina.

sin tachaduras. Lanza la última piedra contra ti.


BANDERA Mi madre es la bandera que ondea a media asta, MUSI

justamente es la que más me asusta

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duermo en la trinchera que rompe burbujas imaginando voces “Luna que se quiebra”. ¿Dónde está mi nombre? Somos la Isla, Lo pensado,

EXILIO

Puerta que yace en una piedra gris Hoja de laurel, albahaca, ojos retorcidos cuando la Ciudad se derrumbe y se convierta en una pesadilla. ¿Dónde está mi nombre? Si alguna palabra cultivara la tierra

vienes del otro lado de las aguas tras la huella pavorosa de un adolescente muerto para amar su ceniza

sería un dinosaurio azul,

vienes, hermano mío, a refugiarte

y si la luna se comiera

en el antiguo misterio de la tarde

o algún poeta mayor se refugie en una fruta ¿Dónde está mi nombre? Dame tu corazón, dame la luz, Lo que te sobra, alguna cosa abierta, estremecida, un nombre, verdad habitada, el dolor del niño que sueña con Ángeles, dame todo lo que falta, un beso, un abrazo, un alma, mil tamaños.

y el bosque en llamas te devuelve una vez más su rota cabellera


3. Goteando agua de la lluvia. Parado en el portal del cine. Compartiendo con otros vapor y humedad. Veo pasar a los muchachos que van al comedor de la universidad.

Ellos con sus modernos tenis. Ellas con sus modernas chancletas mete dedos.

Brincan esquivando en punta de pies MUSI

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como faunos y hadas post modernas. Los charcos multicolores de mierda de perro diluida en la acera.

2. Un caballo es un animal fabuloso. La fuerza y la pasiĂłn erguida en cuatro patas. Pero entre la neblina las bestias son confundidas con sombras. Los grandes camiones las golpean. Los conductores deben esquivar despuĂŠs los sueĂąos destripados.


HOMBRE CONSTRUCTOR Hoteles, inmobiliarias, oficinas, edificaciones, Hombre sin casa No tiene familia, al margen, con bloqueo Hombre construyendo una Isla Espacio descampado, a la intemperie Descampado hasta el tuétano, sacrificio juicio que disminuye Todo quien construye se esfuerza, materializa su destino Ciudad, mercado, fábula sintetizada de la creación Símbolo, mapa, estado, utopía Luna, perros que labran, solo piensa en construir su luna.

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Se inspira, lírica

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Sale una criatura ¡Oh, Dios! Cláusula, movimiento, canon Toda la vida construyendo espacio para vivir Cárcel, reja

1. Hombre con gato que cruza la avenida. Justo en el momento del impacto El hombre y el gato se miraron. El perro intentó levantarse y el hocico le comenzó a sangrar. Entonces el gato supo la verdad. De los tres, el único desnudo. El único que estaba vivo. Era él.

Reja, cárcel, reja, cárcel…


RECATA DISIDENCIA O GORRIÓN DEL CONSTRUCTO INSULAR Saudade PARA H. A., en su pedícuro puntaje “...de pinga mis queridos amiguitos”, A. Calderón en “La Comedia Silente”

Ante tan temprana y singular, necesaria, cojonuda delirante, breve, alta, esplendente, cruda, solidaria, bestial, aguda remoción de vectores afirmaremos ha sido ésta una verdadera guerra de todo ---uuummmmm… el pueblo ---uuummmmm… la participación ---uuummmmm… general contra un enemigo de vuelo sigiloso y picada extrangerizante; aquí ya nadie tiene fiebre en cuanto los padecimientos son siempre normales de acuerdo a la norma previamente determinada en reunión muy ordinaria del concomitado poder central y pellízcame suave vaya o a despertarme la pesadilla. MUSI

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Cierto que no se tolerará ---NO NO NO NO NÓ se tolerará, y todo abuso de tolerancia deberá ser inmediatamente referido al primer uniformado inmigrador palestino que se divisare o en su defecto criar cerdo siempre guarda opción para los carentes de la cochina divisa receptáculælaceite de importación chula lupa Lada pintado e incisivo diente de oro trashuma. Que importan poco o nada tus reservas, que importan poco o nada tus reservas --conocido es—para la útil buena grasa cuero siempre poético tendremos tiempo con chicharrones pa’l pescuezo dirigente crecequetecrece jasta que un bichito malquerido dizque mosco aegipcioidish revolotee para penetrar la gasa que púdicamente cubre nuestras vulnerabilísimas nalgas del fin / hemorrágico / atribuible a sucesivas administraciones del imperial mooonnnstruo cuyas fétidas entraaaañas conociera en vida el Magnífico Apóstol de todos en esta Grande Isla bajo el aguacero calor que no cede ni acaba de llegar el invierno tarda Papá nunca miente seguro que volveeeeraaaaán cojones, y el pollo que otra vez se jamó libra tras libra un bodeguero disidente.

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LA DANZA* “Un público que quiere mucho jazz (…) la música que pasea por la piel, se incorpora a la sangre y a la respiración”. Julio Cortázar. “Ole man Johnson´s jazzing around (…) Kase he can´t walk straight He´s jazzing around”. Dicen que cantaba James Bland.

(La obra hace un leve roce con el surrealismo).

Si bailas inolvidablemente seguro tendrás un rostro en la ventana. Para sondear su umbrátil acechanza solo falta no caerse desde el borde, jamás perder el equilibrio, el éxtasis. MUSI

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Si son convocados los alucinantes cuervos del ritmo nada más decir: jazz, los ojos como voladizos mármoles de la improvisación, darán cuenta del festín. Ni uno, ni tres pobres pasos, para algo la época del swing trajo movimientos dislocados. Pasa por los pies un posible Long Play de Ela Fitzgerald perdido como un mártir. Dejarse llevar por toda esa algarabía sincopada es el remanso fieramente deseado por las multitudes.

*Obra de Pablo Ruíz Picasso, óleo de 1925


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PASEO una torre de hojas se desploma contra tu sombra y tu sombra cruje toda verde húmeda y libre mientras te alejas

PASEO

un pájaro extraviado sueña anidar en ella


PRUEBEN COMO YO ...prueben como yo a darse vuelta como un guante y ser todo labios. MAIAKOVSKI

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Al punto; criatura del suelo, resisto a lágrima y un beso

por desaparecer de una buena vez,

me sacudo y doy vuelta

como un guante

audaz, raíz que trepo y logro comprender el gruñido del muy raro hombrecillo sentado frente a esta catedral / piedra y trampas / a mi lado / tan franco, como ausencia de la ilusión al margen de una estampa típica en la que profundo...

poeta tú, profundo

de la ciudad apenas

tu pelo rubio y rizos y algunas muecas y un cuello desnudo revelarán el orbe cuando allí será (el beso devuelto) a mí todo labios, gemidos y ferocidad en lo mojado del más hermoso de sus hijos.


CON TODA LA NOCHE DE CARNE CLAVADA EN LOS LABIOS La luz desollada sobre mis hombros, un truco de magia para este museo de cartones, cenizas y una colección de tardes envueltas en papel de embalar, protegidas del aguijón del agua, de la sensatez del pan sin levadura o el estoico aplomo del poniente, mientras se nubla la sangre cocida y un beso atravesado de balas, obleas sin sacramento y estúpidos infinitos, deja huérfanos a los pechos sin linde que aroman mis manos. No reconozco esta muerte, esta soledad con cuerpo de muchacha, desnuda y retorcida, con toda la noche de carne clavada en los labios, esta tristeza entre luces sin madre, esta habitación tan flaca donde apenas caben los sueños. No quepo en este cielo mordido, en esta humanidad de silencios muy graves, en esta fosa de mandíbulas vivas donde nos sacamos la esperanza por los ojos

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Soy serpiente que repta por submundos de perversiรณn. Como Venus, diosa de la belleza y el deseo sexual, no estรก claro si nos hace descender a los castigos del pecado, implanta el pecado en nuestros sentidos. Plรกstica descarnada ante culpas por trรกfico de sexo.

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Después de martillar

Intuye que desarrollará fobias, traumas de la conducta, desconfianza excesiva con

Diana mira el cielo de su habitación y

todas y cada una de sus parejas. Nadie

decide abrazarse. No hay lagartos ni

podrá jamás penetrarla, tratarla con

tortugas. Ignora, por unos segundos, al

seductor anhelo. Cierra los ojos y mira

cuerpo femenino a su lado. Coloca las

hacia la pared del lado derecho por donde

palmas de las manos sobre sus hombros,

ve arañas deslizándose. Se promete que

tuerce las piernas para enroscarse, oprime

cuando sea grande, retrocederá en el

los muslos con el fervor de una trenza.

tiempo. Diana Grande llegará justo en ese

Reconoce ese momento. Se da cuenta de

punto de la historia. Se acercará a su oído.

que una vez, cuando era chica, se prometió

Jurará proteger a la pequeña, cuidarla del

regresar en el tiempo y abrazar a la niña

inicuo. No nos dejes caer en la tentación,

que lloraba. Hay un hombre que usa un martillo. La niña se extrae del dolor que siente y libera el karma. Dolor en el punto de encuentro de cada pierna. Botón que MUSI

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late. La curva que une su osamenta y que la punza quiere rajarse. El hombre que espera a que la madre salga al trabajo martilla como si Diana fuera de madera. También taladra al dejarlo al cuido de la nena mientras mamá va a la farmacia. Mamá busca medicinas para la fiebre de Diana. Diana se aterra. El martilleo la desquicia. Sabe que es demasiado chica para soportar tanto peso sobre ella. Suda.


mas líbranos de todo mal. Quebrará el cuello del

empujar con las piernas, en que no ha tenido quien le

hombre del martillo. Disfrutará su agonizante

parta el centro del alma, en que ha podido dormir sin

salivar. Contará cada glándula de su lengua colgada y

interrupción toda una noche. Diana se toca los labios

asqueante mientras atestigua su asfixia. Diana va a

y mira el cielo de su habitación. Decide abrazarse. Se

tomar clases de defensa personal en la adolescencia.

escurre, por unos segundos, sobre las sábanas, para

Más tarde, a sus veintipico, practicará la lucha

llegar hasta el cuerpo femenino que la acompaña y

olímpica. Sabe cómo concentrarse y partir, de un

que despide feromonas. Resurgir entre los lagartos.

manotazo, pedazos de tablas. Sabe movimientos de

Desovar los huevos de tortugas. Desembarcar, por fin,

jiu-jitsu y llaves de karate. Regresa como su bushido

en un orgasmo que no se estrangula.

único y personal para susurrar a Diana Pequeña una plegaria de protecci��n en donde jura que nada ni nadie va a hacerle más daño. Porque tuyo es el reino, el poder y la gloria. Con sus propias manos alojadas de pasión enfermiza, sostiene el cuello del padrastro muchos minutos después de que éste ya no se mueve. Durante la investigación del homicidio se hace imposible establecer un asesino, detectar un sospechoso. Diana Pequeña no cuenta con los años,

ni la fuerza, ni la constitución física. La curvatura que une su osamenta y que late punzante ahora descansa relajada. Ahora ya hay más memorias felices. Ahora se han rescatado de la niñez recuerdos de una playa, de una lluvia de meteoros, de un baño de luna con las Pléyades en el manto del cielo. A partir de este nuevo reinicio, encontrará noches en que no ha tenido que

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LEER UN CUENTO


El escritor llega temprano, preparado para leer. Le han pedido ser puntual, habrá mucho público. Por eso denota nerviosismo cuando entra a la sala, pero viene reconfortado con la idea de leer su obra más reciente. Ha estado escribiendo cuentos eróticos, y eso agrada al lector, le han dicho. El erotismo está de moda, y la gente sigue las modas, hipnotizada, sin cuestionarse, como cerditos bíblicos hacia el barranco. Sin embargo, ya son cerca de las 19:30 y no llega nadie a la sala. El escritor pregunta tímidamente si hicieron las invitaciones respectivas. El organizador confirma, aunque de manera vaga. Tal vez no las hizo, es lo usual en estos casos, piensa el escritor. O tal vez sí, y eso fue todavía peor, reflexiona. Su obra y su nombre no figuran en ninguna parte. Sus libros no han sido comentados en la T.V., tampoco en radios, diarios y revistas. Entonces comienza a sospechar, la muchedumbre no ha venido por eso, dice en voz alta. Además, hoy la gente pasa ocupada en cosas muy importantes, rara vez se ve público en las presentaciones de libros, salvo aquellas personas vinculadas afectivamente con el autor, o comercialmente con el editor, o culinariamente con el coctel. Pero, a los lectores verdaderos ¿quién los conoce?, ¿acaso existen todavía? ¿Alguien los ha visto alguna vez? Se pregunta sorpresivamente el escritor, aunque la pregunta se la ha hecho en otras ocasiones, en la soledad de su cuarto, y también durante otras lecturas donde asola la misma soledad. Aún así, sorpresivamente, a las 19:45 en punto, el escritor toma su lugar frente al micrófono y comienza a leer. Aparte del organizador no hay nadie más. Están los dos solos y se siente el vacío existente en el interior de la sala. El escritor mira hacia el público inexistente, y continúa leyendo, ahora con fuerza, con mayor vehemencia, sin importarle nada, lee como si la sala estuviera repleta de gente, al punto de que sorprende al propio organizador del espectáculo, quien en algún momento, llega a ver la sala atestada de oyentes. El escritor bebe un sorbo de agua, se acuerda de la sonata de John Cage, 4´33¨, y continúa, inmutable, sin parar hasta terminar su relato.

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SEXXXO Se miran, parpadean; chocan, se rozan; hablan, se entienden; terminan, se invitan; se extrañan, se buscan; salen, se conocen; pasean, se estrenan; callan, se agarran; caminan, alquilan; buscan, lo encuentran; se tocan, se besan; se abrazan, arremeten; se desnudan, se cargan; olvidan, se acuestan; se agitan, se guían; descansan, jadean; vuelven, cambian; se caen, se ríen; ¡más rápido!, ¡más fuerte!; inventan, prueban; llegaron, allí quedan abrazados en la escalera, sin ropas, sin ideas, con los ojos cerrados y las almas abiertas.

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Alicia en el pais de las m... - Me voy, me voy, me voy... Su cabello rubio volaba rozando las paredes mientras caía, dejaba en el trayecto huellas apenas reconocibles de humedad y un hilo largo y elástico que se estiraba hasta su entrepierna, saliendo por debajo de la falda y deteniéndola o dejándola suspendida en el aire mientras resistía aferrado a la orilla del pozo, hasta que el peso de Alicia lo hacía desprenderse y caer junto con ella. La incertidumbre que figura como personificación del vacío o más específico: de caer al vacío, producía en ella una vibración y una especie de cosquilleo que era más un tipo de ansia comenzando en el cuero cabelludo, recorriéndola toda hasta que las piernas por impulso se pusieran duras. La impotencia que sentía al no poder penetrar la afligía, causaba en ella una angustia insoportable pero familiar, más que común, una ofuscación que caía gota a gota hasta inundarlo todo. Aquello que nunca lograba alcanzar (parecía tener tanta prisa que apenas dejaba huella en forma de espasmo) estaba por fin visible. El mar salado y gelatinoso que los unía y quedaba como evidencia de un inicio embarrado en la sábana, la hizo caer sobre la alfombra. Alicia sintió la suela de los zapatos sobre su espalda y la punta de unos tacones acariciando sus nalgas. MUSI

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El olor a almeja encendió a los gemelos. Alicia abrió la boca y Lewis se clavó en ella con la ira que provoca la impaciencia, alternando la dimensión de su delirio al ver que aquella niña se encogía y se agrandaba sin advertir ni remotamente un desenlace. El cuerpo de Lewis quedó como un montón de ceniza regada en el suelo y unas hebras blancas colgaban de la boca de ella. La otra mujer comenzó a moverse como oruga sobre el cuerpo asustado de Alicia. La respiración y los jadeos le entraban por la boca como bufidos de humo y le relamían el cuello. La situación comenzó a sonarle ajena, la sensatez le había enseñado una imagen diferente y se sintió fuera de orden, pero al mismo tiempo ese desequilibrio era para Alicia el indicio de que aquello que perseguía estaba cerca y eso la incitaba a seguir. El gato logró zafarse de los brazos de la otra y se dirigió al cuerpo que exhalaba desconcertado desde el suelo, esperando ya cualquier cosa que pudiera darle siquiera pistas o indicarle el camino a seguir para regresar, ya no para encontrar lo que inútilmente buscaba en aquella ocurrencia sino para acabar con todo, reintegrarse y volver. Sintió la cola del gato rozar su vientre, su cuerpo se endureció y la angustia que provoca lo desconocido la rehabilitó. Diez entre seis. La contrariedad y la esperanza de atenuar la decepción la estimulaba. El tiempo era tan lento e imperceptible, que no recordó exactamente en qué momento había terminado el caos y en que instante llegó a lo que parecía ser su salvación, una imagen familiar. Se puso de rodillas con una seriedad que escondía detrás pura satisfacción y elevó la mirada: - Si su majestad...


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BENDICIÓ D BENDICIÓN

La nube desciende para lavar la tierra En su caída lee la partitura de mi cuerpo.

ELT R AM ZO MUSI

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TRAZOS

Mi silueta reflejada en el cristal del horizonte Lentamente se desvanece y se dibuja en tus labios.


ÓN DESCANSO DESCANSO

Mi cuerpo vestido de camino y mi espíritu sin límites Reposan bajo la sombra de un árbol viejo

MURO OS MUSI

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EL MURO

Derribo cada obstáculo y entre sus escombros el motivo de otra historia


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LA MIONA Puta... ¡Sí, puta madre! ¡Cómo me prende mear a la hora de andarme chaqueteando! Comienzo mentalmente por negarme a orinar las pantaletas. -No, no te vayas a mear, mamita. No, chiquita, no te hagas de la chis en los calzones; no seas cochina, mami, no te andes escurriendo de la chis... Ya bien caliente, aprieto la panza y nomás siento como unas gotitas se deslizan por mi vulva. -Ay, nenita, ya te miaste! ¡Otro poquito, tú puedes... apriétale, nena! Y aprieto hasta sentir un chorrito que se escurre hasta las nalgas. ¡Ah! Nomás me revuelco todita cuando me mojo y otra vez me digo que ya no, ¡Pero cómo que no! Mi vientre se contrae para soltar chorritos de orines. Las pantaletas absorben los miados, pero comienzo a preocuparme porque la pipí traspase mi ropa y luego las cobijas de la cama y moje el colchón. Como sé que va estar cabrón detener la chaquetiza de a miados, me desvisto de la cintura para abajo, agarro una sábana y la acomodo sobre la alfombra de tal modo que yo quede de rodillas frente a la cama, apretando mi vientre contra el ancho del colchón, dejando caer mi pecho sobre la cama. Con las nalgas al aire, bien paradas y las piernas juntas me chorreo más y más para sentir la caída de la pipí por entre mis muslos.


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¡Coño! No sé por qué, pero qué pinche vuelco de sensaciones: ¡No mames, riquísimo! Me retuerzo en la cama y me sigo meando para que la chis ahora baje en libre caída hasta mojarme las pantorrillas y los pies, para sobarlos después y embarrarme el cuerpo. Quisiera caminar chorreándolo todo, pero no quiero ensuciar, me acuesto de espaldas y pongo la sábana bajo mis nalgas ¡y huelo! Respiro profundo aspirando el olor fuerte, rancio... Aprieto más fuerte y un chorro que me moja el rostro me hace gemir y sacar la lengua muy afuera hasta sentir como se estira el frenillo. La espalda se me arquea: ¡Ya te measte, mi vida, ya estas bien mojadita, chiquita! ¡Cochina, límpiate los meados, marrana, puerca, ya te ensuciaste, sucia! Ya que no aguanto, me ensarto por el culo un embase de agua ancho, largo y brincoteo sobre mis nalgas con el improvisado dildo que sale y entra con los sentones, y me digo en voz bajita: ¡Órale mamita, chorréate rico, mami, mójate todita, échame tus miados, suéltate un chisguete, culito rico, empápame, mi reina. Dejo salir el chorrote de orines, me retuerzo todita mientras me vengo y el embase se escurre saliéndose del culo que se abre grande, grande con tamaña venidota. ÁAghhh!


EL MONSTRUO BAJO LA CAMA Cierta noche, el monstruo bajo la cama quiso asustar a la niña. Así que asomó su mano peluda entre las sábanas y luego mostró su horrible faz. Pero la niña, que no creía en monstruos, sintió mucha lástima por aquel espanto y fingió susto para no desanimarlo.

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DOBLE VIDA «Dios, ¿qué es esto?», dijo el muchacho viendo cómo su madre, en la película, paseaba la lengua en la cabeza enrojecida, casi morada, de un falo descomunal.


UN VIERNES Sales del trabajo. Dos horas más tarde entras a tu casa. Te recibe el resplandor emanado de la televisión que nadie ve. En la pantalla un sudoroso güero mueve la pelvis encima de una gritona negra. Distingues el estuche de esa película porno, la botella de vino tinto medio vacía (¿o medio llena?), las dos copas y los cigarrillos recién finalizados sobre la mesita de centro de la sala. Tropiezas con la ropa tirada en el suelo. La ropa conduce al dormitorio. Te diriges a él con sigilo y, a medida que te acercas, comienzas a oír la fricción de carne contra carne, el rechinar del colchón, los jadeos, los gemidos, las frases quebradas, los sonoros besos. Atraviesa por tu alma una asfixiante sensación de vértigo pero, aun así, consigues llegar al treceavo peldaño de la escalera. Desde ahí divisas la ventana abierta del dormitorio, el horizonte surcado por franjas anaranjadas preludiando la noche, el pie femenino pisando delicadamente el aire. Subes el último par de escalones y enciendes la luz. Entonces te descubres a ti misma desnuda debajo de tu desnudo marido.

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APLAUSOS Cierta tarde, un científico dejó caer a un bebé desde la terraza de un rascacielos. Mientras el crío iba cayendo, su arrojador anunció a los presentes que aquella vida se extinguiría al impactar contra el suelo. Su vaticinio resultó correcto. Y todos los presentes le aplaudieron.


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Índice MUSI

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40.

Portada:

2.

3.

4.

5.

6.

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9.

10.

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12.

13.

14.

15.

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17.

18.

19.

T: Yo Soy. Congelada de Uva.

20.

I: Miss vía blanca. Ras Joel.

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24.

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26.

27.

28.

29.

Euterpe. ADOLF

I: Boca 3. Francisco Enriquez M.

I: S/t. Ras Joel.

I: Archivos de la artista. Congelada de Uva.

I: De serie Agua. Paulo Miranda Villegas.

Mujer Extrañando un Poco. Alfredo Rosales.

T: 0 y 2. Germán Maretto.

T: Saudade. Antonio Salvador.

T: Sexxxo. Maydelín Mico.

I: S/t. Paulina García.

I: S/t. Ras Joel. T: Poema Critico. Florencio Gutiérrez. Mapa de los Adioses. Carmen Valle.

T: La Danza. Yainel Martín Beltrán.

T: Alicia en el País de las M… Patricia María Barraza.

T: Cautiverio de Jean Genet. Florencio Gutiérrez.

T: Bandera. Flecha. Exilio. Sara Vanegas Coveña.

I: Dos Noches en Karelia. Niels Reyes. T: Paseo. Sara Vanegas Coveña.

T: Después de Martillar. Yolanda Arroyo.

I: Archivos de la artista. Congelada de Uva.

I: S/t. Paulina García T: Baño. Sara Vanegas Coveña.

I: La Parada. Julio Cesar Peña. Ilustraciones Ras Joel, Daniel Acebo, Amilcar Feria Flores.

I: Retrato de una Intempestiva Ilusión, Trepar el Arbol, La Visitación. Alejandra Zermeño.

I: Three Cardinals. Otto Aguilar.

I: Silencio. Alfredo Rosales.

I: Contralluma-Meknes. ADOLF. T: El Hombre en Blanco y Negro. Carlos Ollero.

T: Carta de Invitación 1, 2 y 3. Nilo Julián González. Hombre Constructor. Flecha.

T: Prueben como Yo. Antonio Salvador. Con toda la Noche Clavada en los Labios. Marián Reméntol.

I: La Soledad. Alfredo Rosales. T: Leer un Cuento. Miguel de Loyola.

T: Bendición, Nube, Trazos, El Muro. Lidia Corcione Crescini.


30.

31.

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33.

36.

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38.

39.

I: De serie Agua. Paulo Miranda.

I: Influencia. Leonardo Cavalcante.

T: La Miona. Congelada de Uva.

I: Quien Fuera. Alfredo Rosales.

I: S/t. Ras Joel.

T: El Monstruo bajo la Cama, Doble Vida, Un Viernes, Aplausos. Francisco Enríquez.

34.

I y T: El Pibe. Chelo Candia.

35.

I y T: Estrújame la Marimba. uNdeResu.

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equipoeditorial DIRECTOR:CAMILOLANFRANCOJEFAREDACCIÓN:IMAYACCILBATISTAEDICIÓNGENERAL:GINABELTRÁN EDICIÓNCHILE:ABRAHAMPARRAEDICIÓNCUBA:RAFAELGRILLOEDICIÓNCOLOMBIA: MARIANELA PIEDRAHITADISEÑO:CRISTIÁNRICHARDSONASESORÍAPROYECTO:DARÍOOSES,RAMÓNDÍAZETÉROVIC, JUANPABLOLANGLOIS,EUGENIOTÉLLEZ,CHRISTIANAUSTINCONTACTO:info@musi.clwww.musi.cl2010


biografías

PAULINA GARCÍA CORNEJO. (Santiago, 1985). Licenciada en Arte de la Pontificia Universidad Católica (2006) y Licenciada en Estética de la misma universidad (2008). Ha participado en exposiciones colectivas nacionales e internacionales, incluyendo Nueva York, y Austria. Su trabajo presenta un imaginario visual en el que lo aparentemente simple e inocente se transforma, en una segunda mirada en uno complejo y perturbador, poblado por personajes, objetos, situaciones cargadas sexual y humorísticamente. paulinagarciac@gmail.com

ALFREDO ROSALES DÍAZ. (Ciudad de la Habana,

Julio 28 de 1967). Graduado de Arquitectura en el Instituto Superior Politécnico José Antonio Echevarria y con especialidad de pintura de la Academia Nacional de Bellas Artes de San Alejandro. Ha participado en múltiples exposiciones personales y colectivas.

UNDERESU. Antropófago mimado, posible

descompositor de imágenes en lengua muerta, marionetista y articulador de especímenes primigenios, magullador de lencería y reconcicliador de estupores. Actualmente reside en Chile con cierto desprestigio dental. http://underesu.deviantart.com - underesu@gmail.com

JOEL ADONIS MARTINEZ GARCIA (RAS JOEL). (Ciudad de la Habana, 1972). Formación autodidacto. En 2007

obtiene el 1er Premio “ Salón playa” y el 1er Premio VI Bienal de ilustración. Múltiples exposiciones personales y colectivas. Además de muros y techos habaneros con su arte.

FLECHA. Irreverente, poeta e ilustrador, desde la entrañas de Alamar, Provincia de la Habana, Cuba. ihflecha2003@yahoo.es

JULIO CÉSAR PEÑA. Hace un tiempo comenzaron a decirme que si seguía bebiendo y fumando como lo estaba haciendo me iba a morir rápido y yo les respondía que yo me iba a morir a los 32 años que me quedaba poco y que tenía que aprovechar el poco tiempo que me quedaba y así yo mismo me trazaba una meta, para en ese periodo realizar todas las obras que mi energía pudiera lograr.

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NILO JULIÁN GONZÁLEZ PREVAL. (1967). Ciudad Habana,

Pintor, dibujante y poeta. Director de arte y actuante en acciones del grupo OMNI. Director del proyecto de intervención socio comunitaria Galería Comunitaria. nilojulian@gmail.com

FLORENTINO GUTIÉRREZ GABELA. (León, España). Tiene varios libros publicados de poesía: Liturgia del Tiempo, Caballos del Paraíso, Últimas Devociones y La Vida y Otros Agravios. fggabela@terra.es

ANTONIO SALVADOR. (San

Juan, Puerto Rico, 1966). Poeta, Filólogo. Indudablemente una de las voces más interesantes y potentes de su región y momento. Actualmente trabaja en un tríptico poético compuesto por los volúmenes Elán (Verdehogar 2009), Estro, y Estela, al que pertenecen los poemas adjuntos. Su obra ha sido comentada por altos criterios de las letras caribeñas e hispánicas, y figura en la antología fundamental Literatura Puertorriqueña del Siglo XX de la estudiosa Mercedes López-Baralt. Reside en Cuba desde hace 11 años. ianartu@yahoo.com

NIELS REYES CADALSO.

(Santa Clara, 9 de Octubre de 1977). -Graduado de nivel superior de la especialidad de Pintura en el ISA (Instituto Superior de Arte), La Habana. Ha colaborado en exposiciones colectivas como en la Feria internacional de Arte Contemporáneo de Marbella y “Crónicas del entusiasmo”, Galería Luz/Suarez del villar; ambas en España. En 2002 gana el Premio “Salón Provincial de Artes Plásticas”, en la hermosa e histórica ciudad de Santa Clara. nielsreyes@gmail.com

FRANCISCO ENRÍQUEZ MUÑOZ.

nació en la caótica y sobrepoblada Ciudad de México la tarde del 19 de junio de 1975. Ganó el primer lugar del concurso internacional de minificción “NienPintura 2009”. En “Fotocomunity”, una página de Internet dedicada a la fotografía artística, hay varias imágenes suyas, creadas por él, donde muestra a algunas lindas mujeres (ex novias, primas y amigas suyas) como Dios las trajo al mundo, o sea, en pelotas. Actualmente está enfrascado en escribir poesía (o, al menos, lo que él mismo considera es poesía). pornocochinon@yahoo.com.mx

MARIÁN RAMÉNTOL SERRATOSA. (Barcelona, 1966). Directora de la revista La Náusea. Miembro

del grupo musical O.D.I. Ha publicado cinco libros de poesía y ha sido incluida en cuatro antologías. Su obra ha sido difundida en múltiples revistas literarias y ha sido premiada en numerosos certámenes nacionales e internacionales. Ha sido miembro del jurado en el “II Certamen literari, ciutat de Barcelona, premi de Poesia en català, Ausiàs March”, 2008. ladymarianaltema@gmail.com

PATRICIA MARÍA BARRAZA. (Tijuana, México, 1985).

Lo erótico. Lo psicológico. Lo libre. Lo visible. Lo poético. Lo fecal. Lo infantil. Lo erótico letánico. Lo erótico satánico. La mujer es un genio febril... ¡Fuera máscaras! Patricia se rompe como figura de porcelana todos los días. Todos los días y viceversa. Narratriz. Poetriz. Eso, es todo. (Es autora de Poemas Anales, directora de la revista de arte y literatura Mini Plastic. Escribe cuento, novela, poesía y literatura infantil). patriciabinome@gmail.com

SARA VANÉGAS COVEÑA. (Cuenca, Ecuador). Embajadora Universal de la Paz. Filóloga. Profesora universitaria. Premio Nacional de Poesía, 2000 y 2004. Premio Hoja de Encina, Madrid, 2001. Directora de la Academia Iberoamericana de Poesía, Cuenca. En 2007, la Casa de la Cultura Ecuatoriana editó una antología de su obra en la colección Poesía Junta, dedicada “a los autores vivos más destacados del país”. Poemas traducidos a varios idiomas. www.uazuay.edu.ec/publicaciones/sarav/sv.htm svanegas@uazuay.edu.ec


YOLANDA ARROYO PIZARRO.

(Puerto Rico, 1970). Es novelista, cuentista y ensayista puertorriqueña. Fue elegida una de las escritoras latinoamericanas más importantes menores de 39 años del Bogotá39 convocado por la UNESCO. Es autora de los libros de cuentos, ‘Historias para morderte los labios’ (2009), ‘Ojos de Luna’ (Segundo Premio Nacional 2008, Instituto de Literatura Puertorriqueña; Libro del Año 2007 Periódico El Nuevo Día) y ‘Origami de letras’ (2004), además de la novela ‘Los documentados’ (Finalista Premio PEN Club 2006). yolanda.arroyo@gmail.com http://narrativadeyolanda.blogspot.com/

OTTO AGUILAR

1958: Born in Managua,Nicaragua 1974 - 1978: National School of Fine Arts,Managua,Nicaragua 1981: International Gathering of Young Artist,Trinidad,Cuba 1984 - 1986:Fellowship for Artistic Achievement,Surikob Institute,Moscow 1989 - 1990: Teacheof Fine Arts School,Managua,Nicaragua 1990 - 1993: Director of Fine Arts School,Managua,Nicaragua ottoaguilar@sbcglobal.net - www.ottoaguilar.com

MAYDE MICO MDZA.

(Cubana y habanera, 1989). estudiante de primer año de Lic. en Idioma Chino. micocuba@yahoo.es

LIDIA CORCIONE CRESCINI. (Nacida en Cartagena-Bolívar, abogada,

escritora). Antologías “El libro y su autor” Cuentos (Selección de Betty Goldman y Enrique Epelbon) y Editorial Editando’s la Antología “Ser Abuelo” y “Haz rodar una poesía”. Sus poemas han sido publicados en “La antología del nirvana”, Argentina, Antología de poesía contemporánea en español/italiano, Antología Vuelo de Jazmines. licorcione@gmail.com

CONGE DE UVA

(Por Juan José Gurrola) Eva reprobada (otra vez) por puta. La Biblia enseña que la mujer trajo el pecado y la muerte al mundo y que precipita la caída de la raza humana, pero La Congelada de Uva vino a darnos una segunda oportunidad. La Congelada, aparición milagrosa de las nuevas revelaciones del sexo. El pasaje al infierno o un equivalente celestial. La contraseña es: incorregible.

ADOLF. (Barcelona, 1965) vive en Valldoreix (Barcelona) Catalunya, donde tiene

su estudio (ADOLF taller d’art) abierto al público. Estudió en la “Escola d’Art” de Sant Cugat del Vallès y se graduó en procedimientos pictóricos en la “Llotja” de Barcelona. Estudios varios de fotografía y de grabado. En 1987 crea el término “Arte Secuencial” para denominar un cierto tipo de obras que contienen seriaciones de imágenes, y realiza la primera exposición individual. Ha realizado más de 150 exposiciones entre colectivas e individuales en Catalunya, España, Inglaterra, Italia, Japón. art@adolf.cat - www.ADOLF.cat

CHELO CANDIA. Dibujante,

historietista, escritor, muralista. Nacido y puesto a punto en la ciudad de Allen, produciendo hoy desde fisque menuco (ciudad de Roca), Río Negro, Patagonia Argentina. chelocandia@hotmail.com www.chelocandia.blogspot.com

CARLOS OLLERO. Nací en 1971, en

Madrid, he vivido siempre en una ciudad cercana, Getafe, viajando con la mente y maquinando la huida. A veces, surgen fogonazos y se convierten en poemas, otras, se fraguan en mi interior frases que desencadenan historias, algunos de estos y de aquellos acaban atrapados en la tela de araña de internet en: http://www.carlosollero.es carlosollero@gmail.com

saberescoger@hotmail.com www.congeladadeuva.net

LEONARDO CAVALCANTE. Artista

plástico argentino. De su última serie de pintura. cavalcante_leonardo@hotmail.com

PAULO ESTEBAN MIRANDA VILLEGAS. (27

años, Artista Plástico, Residencia Santiago de Chile). “Los materiales que utilizo para trabajar, son portaminas para dibujar, acuarela y oleo para colorear y tinta china para delinear o achurar. El motivo central que a ocupado mi trabajo hasta ahora a sido la figura humana en especial el de la mujer, sentía que al dibujar una mujer podía estar dibujando o retratando al mundo completo, pero estaba equivocado.” http://paulomiranda.deviantart.com paulo_miranda@live.cl

YAINEL MARTIN BELTRÁN. Es curador

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de arte, crítico, profesor, investigador y poeta. Se desempeña además como especialista de la casamuseo “Casa de la Ciudad”, en Santa Clara, Cuba, en cuestiones de artes plásticas. oledon@uclv.edu.cu

MIGUEL DE LOYOLA. Nació en San Javier, región del Maule. Estudios

universitarios en la Universidad Católica de Chile, donde se tituló de Profesor de Estado con mención en Castellano en 1981. En esa misma casa de estudios obtuvo sus primeros premios literarios como cuentista joven (1978-1980-1981). En la actualidad es miembro del Círculo de Críticos de Arte de Chile. Director de la Corporación cultural Letras de Chile. www.migueldeloyola.wordpress.com GERMAN MARETTO. www.letrasdechile.cl www.BalanceYexcesO.com.ar german.maretto@gmail.com

ALEJANDRA ZERMEÑO. Estudió la Licenciatura y maestría en Artes Visuales con promedio sobresaliente en el

Programa de Alto Rendimiento Académico en la Academia de San Carlos, extensión de la Escuela Nacional de Artes Plásticas, UNAM. Más tarde se graduó de la Maestría en Escultura con Mención Honorífica, en la misma Institución. Ha realizado diversidad de exposiciones individuales y colectivas en México y en el extranjero. Su obra ha sido seleccionada en bienales de arte nacionales, este año siendo acreedora del primer lugar en la categoría de escultura, en el Concurso Nacional Mujeres en el Arte 2009. www.alejandrazermeno.com - azermeno@alejandrazermeno.com


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