Quiero agradecer a Dios por esta oportunidad que me concede de escribir “Mujer de Enfoque”. Mi enfoque es, que en esta revista quede plasmada que el propósito de Dios para la Mujer es más grande de lo que puedas imaginar. Dios nunca haría una ayuda idónea débil, al contrario, la formó con un potencial tan grande que le dió la habilidad de crear y formar vidas. Le dió la fuerza y la fortaleza de enfocarse en lo espiritual, en su familia y aún en lo profesional. La Mujer de Enfoque posee las cualidades de la Mujer de Proverbios 31:10, está vestida de “Fuerza y honor”.
La Mujer de Enfoque conoce su identidad, tiene una visión implacable con una convicción de alcanzar la meta que se ha propuesto. Es capaz de ver lo que otros no ven, transforma algo insignificante en algo de valor. Es una Mujer que visualiza el triunfo a pesar de una derrota, no se da por vencida. Conoce bien el propósito por la cual fue diseñada, por eso se enfoca no en el fracaso, sino en la victoria que va a alcanzar.
La Mujer de Enfoque