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L O DE HOY :

P A ’ LA SANDUNGA , JALA LA ALDABA

Delirio (Eicca)

M ESTIZA

El canto de la marmota (Roberto Manke)

Thanatos te llevaste a cupido (La Pluma con Alas)

E DICIÓN S EMANAL 007

05.03.13

Recordatorio para futuras lamentaciones (El Gordo Farrugia)

Aeternitas (Tercer Round) (El Arlequin)

D ELIRIO

Punto final (Un fachósofo más)

Dóciles caricias que desperdiga por tu piel con el correr cadencioso del tiempo…segundos que pierden su esencia mientras sus manos recorren los lugares que de memoria sus dedos creen ya reconocer. Un susurro tenue estremece la blanquecina superficie que cubre tu ser, su aliento que choca sutil las fronteras de tu cuello hace que te retuerzas de placer. El juego es conocido y tus reacciones son de esperarse, la única novedad que parece hacerse latente es tu mirada que de forma tímida y huidiza conecta con la mía de vez en vez. Tu sonrisa se deforma con el aumento acelerado de temperatura, tus ojos desorbitados ya no tiene la capacidad de otorgarme un lugar fijo ante tu mirar. Los segundos sin sentido dejan el paso a minutos desesperados donde sus caricias se vuelven bruscas y el placer hace tiempo dejo de ser primordial, el sudor tiene perlado tu dulce rostro, un leve sonrojo decora tus tiernas mejillas…el sonido de tu respiración es ahora un suave gorgorear que acelera a mi corazón. Tus ojos nublados ahora son la única señal de que sigues aquí, no conmigo, no con él, estás flotando en algún lugar del cuarto donde no te puedo ver, las risas estridentes que escaparon de tus marchitos labios hace momentos, ahora sólo son ecos distantes que mis oídos todavía son capaces de recolectar. Tu delirio, tu delirio esta completo, el delirio donde el placer y la desgracia te inundaron al fin terminó; mientras él seca tu frente y acomoda


tu húmeda ropa, mi mirada recorre tu cuerpo dormido, la fragilidad se ha mezclado con tu inocencia. Dándole la orden de que si la fiebre regresa a atormentarte vuelva a llamarme, doy por terminada la consulta y salgo cerrando la puerta

EL CANTO DE LA MARMOTA

La luna se asoma tímidamente en el horizonte donde antaño corrían las aguas de la más fértil imaginación viajera. Ahí, en el lugar donde el gran pozo sin fondo abre sus fauces terribles; puerta sin edad que esconde en sus entrañas el más original de los dominios de Dante y Virgilio que igual sirve de patio de juegos como de ágora interminable para el ganso y el hombre. ¡Corre luna, no dejes que el pozo te devore y quite para siempre de mi vista la fuente del calor más intenso que conozco!. No me obligues a ponerme la pesada armadura de Mithril con mi casco de anhelos para bajar a las tinieblas, robarte un beso de plata hirviente y olvidarte enamorada contemplando mi triunfante silueta desvanecerse al alba. Corre, luna…


THANATOS TE LLEVASTE A CUPIDO La pasión de aquella noche no la podré olvidar; las caricias que marcaban los minutos comenzaban a sonar, solo los dejaba llevar, las manecillas eran nuestros pasos de baile que hacían danzar nuestros cuerpos. El sexo nos llevó a un nivel descontrolado de angustia por tenernos, besos profundos, llenos de saliva con un conjunto de microrganismos invadiendo nuestros cuerpos estimulando nuestros sentidos, uno al otro, sin importar nada, sin importar nada. Te llevé manejando hasta el limbo de las emociones para que conociéramos el orgasmo; te toqué y te utilicé como un instrumento pues de ti hice la más bella melodía –no lo niego, fue hermoso-. Pues de ti sentí la sintonía. Aquella noche no la podré olvidar pues en aquella noche tocaste la nota más alta, tan alta que hasta los dioses despertaste, en aquella noche molestamos a un dios en especial, Thanatos, despertó con coraje y recelo de la pasión, en cambio Cupido, fascinado, se encontraba pues sin flechas había enamorado. Llorabas de alegría creyendo en el mañana, mientras yo te situaba y te pedía un ahora; aunque te hice tocar el cielo esa noche te hice sentir el infierno, será mi pecado más grande el haber invocado aquél dios con recelo pues en aquella noche le pedí acabar con Cupido. Así, te abandoné a tu suerte por un capricho para intentar poseerte, pero no me di cuenta de que tu amor significaría un reclamo al olvido y un recuerdo a mi instinto, te abandoné para consumir más cuerpos, pero no me di cuenta de que el que se consumió en aquel cuerpo cálido ya se había perdido. Al final sólo te vendí a un dios que sobrepaso mi egoísmo y me ofreció otros cuerpos, otra carne, otros besos, sólo que al final te dejé morir por un deseo.


RECORDATORIO PARA FUTURAS LAMENTACIONES Uno debe saber que llorar también es bueno; y que se llora por todo y se llora por nada, y que se llora por el tiempo y se llora por sus largas, y que se llora por las ausencias y se llora por las miradas, y que se llora cuando uno escucha y también cuando uno calla, y que se llora en los hospitales, en los funerales, en los templos, en las escuelas, en su casa, en su cama, y también cuando uno falta. Y que se llora, pues, todos los días; porque a veces no hay nada más dulce que el acto mismo de una lágrima ni nada más puro que el escondite de cualquier mentira. Y es por eso, mujer, que uno debe saber que reír también es bueno.


AETERNITAS (TERCER ROUND) Un nombre ¿sabía el nombre? Mi nombre, retumbaba en mi cabeza, golpeaba cada vez con más fuerza, quería salir; dejé que fluyera con las lágrimas, las lágrimas sin nombre que se derramaban ¿qué sentido tenía que se vertieran sin un destinatario? Yo les di uno, mi nombre. Me sentía herido y traicionado, abandonado y desgastado, abatido y vacío; las lágrimas iban limpiando lo podrido de mi ser - no puedo decir que fue una tarea fácil porque no lo fue - tuvieron que derramarse litros y litros de lágrimas y una vez derramados aún seguía en mí el peso de lo que fue la vida. No había razón para despreciar el ahora ajeno mundo, ni la muerte, ni los ecos que quedan resonando de lo que era mi vida; no encontraba razón para seguir siquiera odiándome, un odio vacío es como derramar lágrimas en vano. Pero aún seguía en mí esa incertidumbre ¿qué deben de sentir los muertos? Si la vida les dio la espalda y si la soledad es quien los cobija, sólo les queda la rabia, el odio a la vida que los dejó partir. ¿Pero no es en la muerte donde esperas encontrar lo que en vida te faltó? Libertad, ilusión, esperanza, valor, amor. Me di cuenta entonces que no estaba muerto, pues me sentía ahora vivo, pero tampoco estaba vivo porque recuerdo en el reflejo de los ojos de alguien que me amó ver como se escapaba mi último suspiro. Si no estaba ni vivo ni muerto ¿qué me mantenía en esta clase de purgatorio? Lo sabía perfectamente bien, siempre tuve la respuesta y lo sabía claramente, y aunque trataba de negarla, siempre estuvo presente queriendo decírmelo desde que empecé este viaje hacia ningún lugar. Queriendo flotar hacia la libertad; inquieta, incesante, etérea y hermosa; mi egoísmo, mi miedo y mi soledad la mantenían presa contra su voluntad, mi pobre alma, mi bella alma. Qué sentido tenía seguir resguardándola, ya mucho daño le había hecho, no era su culpa que yo estuviera en el estado en el que me encontraba, ni era la culpa de quien alguna vez amé y sé que seguiré amando, ni del ser odiado por más daño que haya hecho.


La tomé de mi pecho, era tan frágil y pequeña, tan cálida, tan hermosa; permanecía en el sueño, la fui acercando poco a poco a mi rostro para observarla con más detalle y vi nuevamente aquella cara, esa que me había sonreído. Iba despertando, entonces se percató de mi presencia, creí que iba a saltar y huir pavorosa, pero al contrario, clavo sus pequeños ojos en mí, esa mirada me reconfortó, me regresó a la vida y vi como mi mundo se llenaba de colores, de olores, de texturas, vi rostros familiares, unos alegres, otros tristes y algunos indiferentes. Volví a sentirme querido, acerqué mi alma a mis labios y la besé. Y ahora que veo como ella se pierde en el azul del cielo y que siento como mi cuerpo se comienza a desintegrar, me reconforta el pensar que a pesar del dolor y sufrimiento que llegué a padecer, es un adolecer que no sobrellevo yo solo, es una carga que comparto con aquellos con quienes compartí mi vida, y que más allá del sufrimiento es el amor que se fue gestando en nuestros corazones lo que me mantiene tranquilo cuando las alas de la muerte me empiezan a cubrir. Fin


PUNTO FINAL (Estimado lector, con gran vergüenza debemos comunicarle que este cuento ha sido víctima del ambiente de crimen que se vive en el país. Unos desconocidos se lo han llevado, haciendo imposible que usted pueda leerlo. De antemano agradecemos su comprensión. Por cierto le advertimos que, en un gesto de ironía, los ladrones dejaron intacto el punto final…) .


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Clausulas del mestizaje: 1.- Buscarás cada semana tu edición, si es necesario matar por una, lo harás sin pensarlo. 2.- Leerás todos los textos (aunque no tengas tiempo y algunos no sean de tu agrado). 3.- Bailarás el "gangnam style" o al ritmo de "Peter la anguila" en la próxima borrachera. 4.- Entrarás a la página de Mestiza y mandarás tu escrito. 5.- No esperes ser famoso. Si estás dispuesto a aceptar las clausulas, ya eres parte de la comunidad Mestiza, de antemano se te agradece.

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Mestiza #7  

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